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el comercio

sábado 14 de noviembre del 2015

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la libertad

El río Huallaga fue declarado en alerta hidrológica amarilla debido al incremento de su
nivel por las lluvias.

El Instituto Geofísico del Perú registró un
sismo de 4,9 grados en
la escala de Richter a
142 km de Aucayacu.

El Poder Judicial ordenó detener la construcción de vía en zona
de amortiguamiento
de reserva Amarakaeri.

Ángel Unchupaico, gobernador de la región,
sufrió fuertes golpes
tras un accidente automovilístico en Pasco.

Una banda de delincuentes robó alrededor de 70 mil soles de
una agencia del banco
Interbank en Trujillo.

narcotráfico en la triple frontera

La ilegalidad al límite
Para Brasil, Colombia y el Perú, el narcotráfico en el Trapecio Amazónico es un problema más arduo de lo que se creía: es una tarea de a tres.
fotos: dante piaggio / archivo

desde la raíz. Desde el 2014 se realizan trabajos de erradicación de cultivos de coca en los alrededores de Caballococha. Se calculaba que había seis mil hectáreas, pero en realidad había más de 15 mil.

representó el fenómeno trinacional que aquí se desarrolla:
un negocio tripartito. Luiz Guilherme Mendes, secretario nacional de Políticas contra Drogas de Brasil, también presente
en Trujillo, dice: “No podemos
decir que son narcos brasileños
los que mandan en esta zona, no
se puede nacionalizar el tráfico
de drogas. Lo que sí hay es una
continua colaboración entre los
países”.

El Trapecio Amazónico, esa
triple frontera entre el Perú,
Colombia y Brasil, es uno de
los más laberínticos focos del
narcotráfico en Sudamérica.
Representantes de los tres
países se reunieron en Trujillo para analizar lo que ocurre en esta remota zona.
ricardo león

@erreleon

Loreto. La sede de la Policía An-

tidrogas de Caballococha (provincia de Ramón Castilla, en Loreto, en el Trapecio Amazónico)
se ubica en el angosto camino
por el que se accede, a pie o en
mototaxi, a Cushillococha, uno
de los focos de siembra de hoja
de coca en esta zona. Cuando
El Comercio recorrió el lugar,
en octubre del 2014, autoridades y pobladores indígenas de
Cushillococha reconocieron
que siembran coca (y la venden
sin preguntar quién la compra)
por necesidad, aunque en áreas
reducidas. Un comandante de
esa base policial los contradijo y
comentó que el negocio es muy
amplio y muy dinámico. “El narcotraficante desayuna en el Perú, almuerza en Colombia y cena en Brasil”, dijo.
Esto es más que una metáfora. Los representantes de estos
tres países en la Comisión Interamericana para el Control
del Abuso de Drogas (Cicad) se
reunieron esta semana en Trujillo, y entre los temas tratados
estuvo la situación en esta triple
frontera, uno de los ejes donde
se concentran todas las fases del
tráfico de drogas en la región.
Traficantes sin fronteras
Colombia produce alrededor
de 430 toneladas de cocaína
al año. Sus principales focos
de producción y tráfico son la

a la distancia. Los tres países intentan controlar el Trapecio Amazónico, pero es una zona remota.
precio

Un kilo de clorhidrato
de cocaína cuesta unos
US$1.000 en esta región.
Al exportarse su valor
aumenta.

región Nariño (en el oeste colombiano, que desemboca en el
Pacífico) y la zona amazónica,
específicamente en Putumayo
(frontera con Ecuador y el Perú)
y el Trapecio Amazónico (frontera con Brasil y el Perú). En estos dos últimos ejes, se elaboran
más de 65 toneladas al año.
Javier Flores, director de Política contra las Drogas de Colombia, reconoció que el control del lado colombiano de la
frontera triple es “ineficiente”
por cuestiones logísticas y hasta geográficas. “Lo que está ocurriendo es que la hoja de coca
está en el Perú, pasa a transformarse a Colombia y sale por Tabatinga, en Brasil, al resto del
mundo. La capacidad del Estado Colombiano de llegar es muy

difícil, la interdicción es muy
compleja y costosa”, dijo.
Del lado peruano es también
difícil el control de un territorio
tan distante (Caballococha está a más de ocho horas por río
desde Iquitos, y hay vuelos pero
interdiarios). Alberto Otárola,
presidente ejecutivo de Devida,
comentó que la cantidad de hectáreas de coca sembradas en los
alrededores era mucho mayor a
la que se calculaba. Según la Oficina de Naciones Unidas contra
la Droga y el Delito para Perú y
Ecuador (Unodc), se pensaba
que en esta zona había unas tres
mil hectáreas cultivadas, aunque la Policía Antidrogas estimaba que eran unas seis mil. Pero eran muchas más. “Desde el
2014 hasta la fecha hemos erradicado más de 15 mil hectáreas,
y deben quedar unas dos mil
más. Pero en el lado peruano
no hay muchos laboratorios de
producción de droga. El Perú es
el productor primario, algunos

escurridizos

Algunos traficantes del
Trapecio Amazónico usan
documentos de identidad
de los tres países para
huir más fácilmente.

pobladores indígenas ni siquiera sabían que con sus cultivos se
elabora droga”, dijo Otárola.
El 6 de junio de este año, policías peruanos y brasileños realizaron operaciones de interdicción en los alrededores del
distrito de Caballococha. En un
puesto de control fluvial detuvieron a dos colombianas, un
brasileño y dos peruanos (estos
últimos integrantes de la Misión Israelita del Nuevo Pacto
Universal, una comunidad religiosa presente en toda la provincia) transportando 30 kilos
de cocaína en una embarcación.
El tráfico en esta zona es de cantidades no muy grandes pero en
continuo tránsito. Poco, pero a
cada rato.
Pero además esta detención

Control y cambios
En el 2011 fue capturado un conocido y huidizo narcotraficante peruano que controlaba, junto a sus dos hermanos, una gran
parte del Trapecio Amazónico,
Jair Ardela Michué, ‘Javier’. En
poco tiempo, el dominio pasó a
manos de un brasileño, Isauro
Porras, y luego de un colombiano que llegó a tener un gran control territorial del tráfico, Alonso Mavesoy, ‘Alonso’.
En los años siguientes, las
fuerzas policiales de los tres
países comenzaron a intercambiar información para asestar
golpes a los cabecillas, aunque
con sus respectivos costos. En
julio del 2014, en Panchococha
(en los alrededores de Caballococha), un grupo de la Policía
Antidrogas del Perú se desplazaba luego de haber destruido
dos laboratorios de clorhidrato
de cocaína. De pronto, se desató una balacera que duró varios
minutos. En el intercambio de
disparos murió el mayor PNP
Rudy Jim Falcón Salguero. Pocas semanas después, en setiembre, el Gobierno decretó
estado de emergencia en la zona. Más de un año después, el
Trapecio Amazónico aún es un
problema latente: esta mañana
un narcotraficante ha desayunado en el lado peruano de esta
frontera.

en los extremos

N
COLOMBIA

PERÚ
Iquitos

Río Am

azona Caballococha
s

Leticia
Tabatinga

BRASIL

el factor bolivia

“El problema de las drogas es
transfronterizo”, afirma Felipe
Cáceres, viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas de Bolivia. Él también participó en el encuentro de la Cicad en
Trujillo.
Entre dos y cinco narcoavionetas ingresan diariamente a
Bolivia, provenientes del Perú.
Además, hay tráfico terrestre,
a través de las rutas del contrabando desde Puno.
Esta semana, el Gobierno de
Bolivia firmó la compra de radares para frenar el puente aéreo.
“No estamos mirando del palco,
queremos cumplir compromisos
internacionales”, dice el viceministro del país altiplánico.
La droga que ingresa a Bolivia luego es trasladada a Brasil,
de ahí a Sudáfrica, desde donde
es enviada a Europa y los países
asiáticos.