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Valores éticos en el Sistema Laboral Colombiano

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El tema que nos convoca son los valores éticos, los cuales, como se mencionó con
anterioridad son el pilar de una sociedad sana y es a través de la falta o el cumplimiento de los
mismos, que el hombre puede reconocerse y conocer la sociedad en la que habita.
Ahora bien, la imparcialidad es uno de los valores que se ve afectado de manera constante ya
que por razones- muchas veces de índole personal- las decisiones que toman las personas
se ven influenciadas por sus coterráneos.
En el caso de los servidores públicos esto resulta esencialmente grave al alterar el flujo
natural de los acontecimientos, ya que, “La Imparcialidad desde la Política Pública supone

la valoración de las mejores opciones para conseguir los mejores servicios o
propuestas.”
Dichos intereses deben ser propicios al objetivo de la empresa a la que está suscrito el
funcionario y no

a objetivos particulares. Por caso, imagínese un contrato sobre el

adecuamiento de un escenario deportivo para niños.
La persona encargada del proyecto decide, sin previo análisis de la situación,contratar un
grupo de personas para realizar el trabajo y entre los cuales se encuentra un amigo muy
cercano –no siempre tienen que ser amigos- y el cual le ha manifestado que él puede realizar
el trabajo a menor precio.
El contratista, accede porque ve en ello la oportunidad de ganar un dinerillo extra sin mediar
en las consecuencias que esto puede acarrear, como por ejemplo, materiales de baja calidad
que con el paso del tiempo se van a deteriorar a gran velocidad, incluso puede terminar en un
grave accidente.
La imparcialidad como valor ético-profesional resulta clave ya que siempre se debe recordar
que debe primar el interés general sobre el particular. El respeto es un valor que media las
relaciones interpersonales, pues nace la necesidad de reconocer, aceptar, apreciar y valorar
las cualidades del prójimo y aceptar sus diferencias.
Así, los servidores públicos y contratistas deben “rechazar toda conducta que atente contra
la dignidad y la integridad física o mental de los servidores (as), sus contratistas y de todas
las personas que laboran en la entidad”.
Cuando las líneas que enmarcan el respeto entre los trabajadores de una empresa se ven
vulnerados, sea a través de palabras indignas o tratos ofensivos, la calidad de vida y trabajo
disminuyen por considerarse el lugar de trabajo como una sala de tortura.

Caso real
Figúrese la historia de Ana Milena, una joven con unos rasgos físicos particulares, cuyo trabajo
consiste en mantener las oficinas aseadas, razón por la cual, se la puede ver de un lado para
otro. Ella, ha escuchado por voz de su jefe y de sus compañeros burlas respeto a sus rasgos
y en una ocasión vio con gran tristeza como la imitaban a forma de mofa.

Ana Milena, se levanta contra su voluntad de lunes a viernes con el único objetivo de llevar el
sustento a su familia pues, los tratos a los que es sometida- directa o indirectamente- atacan su
autoestima haciendo que su trabajo parezca y sea superior al esfuerzo que realmente
demanda.
En este caso se está violando el código de ética que debe regir en todas las empresas ya
que se está, a través de la falta de respeto, atacando la dignidad de una persona.