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El cielo en el trébol

(Cuaderno de oraciones)

El cielo en el trébol (Cuaderno de oraciones) Carlos Reyes Ávila

Carlos Reyes Ávila

«El árbol que andas buscando a veces se llama "sol", o también

"lago", o "nube".

Pero también puedes llamarlo "mar", "arena" o

"viento". En cada uno de ellos encuentras el árbol de la vida. Lo que

te ha engendrado está producido por otro, y así sucesivamente. Lo que tú llamas "padre", para otro es "hijo". Si te atienes a los nombres pierdes de vista el Uno. Los nombres son muchos, mientras que el Uno es único. Ese es el árbol que estás buscando. Te has tomado tu

misión

al pie de la letra,

por eso has fracasado.

[

]

Así fue como

... descubrió las raíces del árbol, buscando en su propio corazón»

Djamal Od-din Rumi

Dos judíos se encuentran en el once, y uno ve al otro muy triste y le pregunta:

¿por qué estás así? ¿te pasa algo con tu mujer?

—no, —le responde el otro—, vamos a un taller con pecosita marcontinsky, está muy entretenida.

Y vuelve a preguntar: ¿te va mal con tu hijo?

—no, es profesor de anatomía holística en princeton

¿te va mal en los negocios?

—no, tengo sucursales de mis tiendas hasta en hong kong

Y entonces ¿por qué esa cara?

—porque pensé y pensé, y me di cuenta de que la felicidad no es todo.

Cuento popular de la tradición judía

Un judío religioso dice: voy a ser distinto, voy a vestir como todos, voy a ir a los lugares que todos frecuentan, voy a andar en moto como los demás. Y sale con la ropa como todos, en moto como todos, y a las pocas cuadras se estrella contra un camión. Va al cielo, y cuando llega, de absoluto mal humor le dice a dios:

- al final tuve una buena decisión, un cambio que me hizo igual a todos y no me valoraste.

Dios abre grande los ojos y le dice:

- ¿sabes una cosa? No te reconocí, no sabía que eras tú.

Cuento popular en la tradición judía

Escucha el silencio interior: libera el miedo.

Despierta al testigo: limpia tu percepción.

Abraza tu grandeza: perdona y libérate de la culpa.

Funde el hielo de tu corazón: deja que florezca la compasión.

Libera el hechizo de la percepción condicionada: únete a la conciencia.

Carlos Reyes Ávila

Comprensión

Comprende que primero proyectas, después percibes Comprende que el miedo es la consecuencia de una mente condicionada Comprende que el perdón es la liberación de la herida primigenia Comprende que la culpa es la estrategia favorita del ego Comprende que la compasión y el amor son la única verdad posible y absoluta

CABALGA TUS SUEÑOS

Deja que el amor se pose sobre ti Vuélvete un templo para el amor Deja de pensar tanto y vuélvete un campo de serenidad Permite que la divinidad encuentre espacio en ti La vida es estupenda cuando limpias tu corazón Y te vuelves un templo sagrado para el amor. Todos hemos nacido de la divinidad La fuerza entera del universo reside en ti Abre tus alas y cabalga tus sueños

CARLOS REYES AVILA

Compasión y Conciencia

Escucha lo siguiente:

Abre tu corazón, permite que la compasión funda el hielo que mantiene prisionero tu Ser en la prisión del intelecto.

Si buscas la verdad, búscala en tu interior, ahí la encontrarás No sufras, ni te desgastes buscando afuera El mundo exterior sólo es el reflejo de tu mundo interior Afuera no hay nada que no venga de adentro

La verdadera liberación del sufrimiento es posible Dando un salto Yendo del ego a la Conciencia

La Conciencia es la Verdad, la luz, el amor, el Todo La luz de la Conciencia disipa las oscuras nubes de la culpa y el dolor

¿Vives momentos oscuros? Sólo lleva más luz a tu interior No combatas la tristeza, mejor enciende una luz dentro de ti Dale alegría y amor a tus actos Siéntate a florecer en la brecha que existe entre los pensamientos

Ahí reconocerás tu verdadero Ser Ahora, con el corazón caliente y la mente abierta, escucha

Esto es la Visión:

“Primero proyectas, después percibes. La proyección es la que da origen a la percepción. Todo lo que percibes a través de tus sentidos, es el resultado de tus pensamientos y emociones. Tu realidad es la proyección de tu mundo interior. Hay infinitas realidades coexistiendo en el mundo interpretado. Toda enfermedad es una demanda de amor. La ausencia de amor se traduce en miedo. El miedo es la consecuencia de una mente condicionada. El miedo convoca aquello a lo que se teme. El miedo crea “las Nubes de la culpa y el dolor”. La culpa es la estrategia favorita del ego El perdón, la liberación del pecado original La compasión y la conciencia nos conducen de regreso hacia la Verdad”

Iluminación

¿Quieres iluminarte? Deja de sufrir ¿Quieres ser rico? Deja de ingresar pobreza a tu vida. ¿Quieres adelgazar? Deja de engordarte, aprende a sentirte satisfecho ¿Quieres elevar tu autoestima? Deja de humillarte y criticarte ¿Quieres ser poeta? Deja de racionalizar ¿Quieres ser exitoso? Deja de sabotearte ¿Quieres amar y ser amado? Deja de asustarte a ti mismo y criticarte ¿Quieres fluir? Deja de amarrarte ¿Quieres sanar? Deja de enfermarte y lastimarte ¿Quieres perdonar a alguien? Deja de culparlo ¿Quieres perdonarte a ti mismo? Deja de culparte ¿Quieres embellecer? Deja de insultarte ¿Quieres florecer? Deja de encerrarte

Tu naturaleza esencial es la Belleza La belleza es el resplandor de la verdad No persigas la verdad: disfruta la belleza.

Somos humanos: la verdad no es asunto nuestro Para nosotros es la vida, la alegría y la belleza Fuimos creados para disfrutar la vida

Sólo No te cruces en tu camino El flujo te conducirá al tesoro, al paraíso.

Vas en un río que conduce al mar. El mar es Dios, la felicidad, el éxito y el amor.

Déjate llevar, no es necesario que te esfuerces Confía en el río, en el flujo.

“Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena” esto es la abundancia.

No hay enemigos afuera:

el enemigo duerme en casa

Nos afeamos porque comenzamos a parecernos a la idea que otros van construyendo de nosotros.

No sigas paradigmas ajenos, construye los tuyos propios viviendo tu propia naturaleza.

Sé poeta, un artista de ti mismo.

Las mentes chiquitas…

Las mentes chiquitas todo lo juzgan

Las mentes chiquitas creen saber lo que es correcto e incorrecto Las mentes chiquitas creen tener siempre la razón Y por so sufren, sufren como locos No entienden por qué Dios no les tiene buena estima Sospechan de que les lanzan mala vibra Las mentes chiquitas creen que tienen mala suerte Porque ellos son “tan buenos, tan buenos” que no se explican

Las mentes chiquitas viven prisioner@s de su ego y todavía no se enteran Las mentes chiquitas construyen torres a su alrededor Se protegen del “amenazante mundo” Sin darse cuenta que las verdaderas amenazas están en sus propias diminutas mentes

Las mentes chiquitas se enojan mucho, son poco tolerantes Las mentes chiquitas carecen de paciencia Las mentes chiquitas no saben cómo sobrevivir entre tanta “negatividad” siendo ellos tan “buenos”

Las mentes chiquitas sienten que se asfixian Y es que es tan chiquita, rígida e inflexible su mente Que el amor y la felicidad los han abandonado buscando espacios a cielo abierto.

Trenzada

en

el

viento una

voz me

llama…

Sé que soy en el sueño en que no me acuesto

conozco mi existencia en sus dominios despierto y otra vez estoy confuso porque sólo privado de exigencias descubro al fin mi verdadero rostro.

Soy éste que soñándose se inventa:

un desesperado olvido en la sombra he tenido noticias de mi nombre:

creador de las metáforas del aire vuelvo a la incertidumbre de los vientos a las remotas posibilidades del hallazgo y las palabras que acercan sus verdades en éste que es mi sueño

pero ¿quién es éste que se pregunta? ¿quién es éste que espera las respuestas? ¿un hombre que no sabe que lo sueñan? no sé a dónde voy ni de dónde vengo pero ¿estaré presente en este instante? todo sueño carece de destino ¿estoy condenado a seguir soñando? las palabras no pueden definirme si las escribo desde el mismo sueño ¿qué caso tiene entonces cualquier

cosa si puedo definirme en lo posible? trenzada en el viento una voz me llama me sacude del sueño de los nombres seguir mi propio rumbo me ha perdido sólo un árbol debí haber encontrado el que en mi corazón guardó raíces ese árbol que a veces se llama luna que puede en la sangre llamarse madre que besa como si agua mansa fuera ese árbol que he buscado sólo en nombre ese puente que a veces alguien tiende para escuchar la voz que dios le dicta.

hoy comienzo el camino hacia mí mismo liberado por fin de las neblinas valiente me conduzco hasta el destino que mi dios ha debido procurarme miyaco es el lugar para el encuentro así que hoy opto por el abandono y me entrego a la voluntad del viento decido detenerme en takasago a descansar el fatigado cuerpo en medio del bosque descubro un pino —sagrado según cuenta la leyenda— y así me siento a meditar debajo

contemplando su fresca y sabia sombra el tirso es el emblema de dionisio

el pino es símbolo de lo fecundo no permite la entrada a lo corrupto la resistencia que presenta al viento así como a las intemperies todas representa el carácter de los hombres ante la vida y sus contrariedades luego es cuando cuestiono mi templanza quieto ante la sombra del mismo pino caigo en el vértigo de los lamentos

mi vida ha sido siempre un cuarto oscuro

la luz ha estado ajena a mi esperanza y escondida en la sombra de aquel pino encuentro la respuesta tan ansiada:

comprendo que las cosas de este mundo no contienen un valor por sí mismas y que sólo son al relacionarse todo aquello que parece distinto es igual medido en el infinito

necesitas viajar para crecer como la luna que recorre el cielo para convertirse de luna en cuarto en una rebozante luna llena

y es que no hay nadie que pueda jactarse de haber logrado alcanzar la verdad, si antes no fue juzgado como hereje nadie salta más allá de su sombra porque eres tus propias limitaciones porque sólo eres lo que estás pensando

¿cuándo una gota de agua no se seca? una vez que se integra al mar

más vale caminar bien que llegar el destino del hombre está en sí mismo el hombre está marcado por su estilo porque siempre en cada uno de sus actos revela claves de su propia sangre no acaba el día ni empieza la noche no voy ni vengo sólo soy yo mismo soy aquel que fui que soy y seré no empieza la vida ni acaba en mí, sólo soy un poeta en el jardín

fluye el llanto como un río que se oculta en mi alma se enciende una apenas luz soy el extremo opuesto de la dicha lo que sé se lo debo a la violencia

a la exaltación del desequilibrio y éste ha sido mi error fundamental porque siempre en la vida se perece por las mismas máscaras que asumimos porque llevar un nombre reivindica el modo exacto de nuestro hundimiento

¿cuál es el peor de todos nuestros males? siglos y siglos de atención al tiempo

desamparado me encuentro en mí mismo abandonado al terrible designio del dios enfermo de mi propia mente

en mi soledad es que me conozco como animal dañado por la suerte la lluvia de preguntas me lastima el amor me ha soltado de la mano

¿cómo es que dos seres logran amarse cuando están separados a distancia?

¿cómo logran que el terrible silencio no logre derrumbar sus voluntades?

si el hombre tuviera la fe del árbol, si pudiera encontrarse en su paciencia… pero es que exigimos siempre las pruebas necesitamos de alguien que nos diga que nuestros actos sólo son correctos nadie puede mostrarnos el camino, el amor es siempre un acto de fe tras tanta impostura y los tantos fraudes de aquellos que se dicen liberados es un hallazgo observar a un mendigo un mendigo ni miente ni se miente no le gusta el trabajo y se lo prueba como no le interesa tener nada cultiva a diario su desprendimiento —condición propia de su libertad— mientras se mantiene falto de todo puede el mendigo ser él mismo y dura —acceder a la altura de lo eterno requiere también de vivir al día— su pereza de rara calidad hace de él un honesto liberado sobre la renuncia sabe el mendigo mucho más que cualquiera de los libros encadenarme a las cosas me vuelve un cobarde artesano de ficciones

y arrastrado por ese torbellino de los actos no soy más que un acólito del tiempo: agente de universos muertos somos esclavos por inclinación

y por principio

no hay que buscar más

resistirse a ser feliz siempre es algo

que la mayoría de los hombres logra la desdicha no te abandona nunca uno piensa siempre contra sí mismo:

resulta que uno es su peor enemigo

La música que sola se derrumba

Hoy, como cualquier otro día, nos despertamos vacíos y asustados. No abras la puerta del estudio y empieces a leer, coge un instrumento musical, deja que la belleza de lo que amamos

sea lo que hacemos.

Hay cientos de formas de arrodillarse y besar el suelo”.

*

Centrado en mí voy perdiendo la forma dejo de ser acaricio la aurora de un nuevo amanecer

* Tranquilo y pleno sentado bajo un árbol invito a mi alma a olvidar el pasado ignorando el futuro

* En la cama eres presente favorable, la siempre espléndida

Djamal Od-din Rumi

plegaria de los cuerpos:

garantizado vuelo

* Palpo con tiento tu púber sexo abierto lo beso lento mientras en él me pierdo y le entrego la noche

* Yo te bendije con mi lengua insumisa fueron mis labios los que te abrieron paso hacia la inmensa dicha

*

Apenas hube ingresado en tu vida y ya era preso

de este amor que me hacía sentirme liberado

* Un abanico cama y sábanas limpias una ventana cuatro paredes blancas:

todo sin mi presencia

* Si tú me dices que ya nada es posible probablemente terminaré perdiendo la fe en las cosas bellas

* Una cascada un jardín dentro de otro silencio / labios enamorada luna

a esta noche le faltas

* Si huyo me quedo si lo enfrento me vence lo dejo andar no opongo resistencia ya no más competencia

*

Nostalgia errante amanecer con lluvia la luna es siempre canción de los amantes en su primera noche

*

entre las olas reposa un sentimiento un canto oculto la luna y su reflejo mis ojos y mis lágrimas

* Es una suerte poder cantar el viento ver siempre el sol y descubrirse en medio sin heridas y a salvo

* La tarde aún no termina de abrirse y yo he caído ya demasiadas veces me consuela la noche

* Sin rostro alguno sin nombre definido sin una meta sin la efímera mente soy el viento pasando

* Apuesto a la sencillez de la aurora a un jarro de agua a una boca en silencio a mi nombre olvidar

* Lento se va consumiendo mi amor por las quimeras y así despacio entrego mi fe en las ilusiones

* Mental tortura esperar el futuro aquí no hay nadie:

en la alcoba vacía caben mejor los muebles

*

No puede verse lo que no está presente sólo yo puedo entender la belleza de tu mirada ausente

*

Ser la belleza la canción de los días ser la mañana la oración de la lluvia y observar el milagro

* Sereno escucho cómo la noche asiste mis soledades tranquilamente vivo de esperar he dejado

Oración a la Divinidad

Divinidad… Enséñame el camino de vuelta a casa Enséñame a perdonarme por haber creado este mundo de ilusiones Estoy parado en solitario en medio de la turbulencia de los pensamientos Y sé que éste no es el mundo que creaste para mí

Divinidad… Perdóname por soltarme de tu seno Acéptame de nuevo en tu regazo Quiero ser el río que corre sin preocupaciones Exactamente como fui creado por ti

Divinidad…

Esto también es un sueño

No te turbes, nadie te amenaza,

“Esto también es un sueño”

Céntrate, recupera el equilibrio

La vida es oficio de equilibrista Aun si caes no puedes hacerte daño Nada puede sucederte Lo verdaderamente importante no puede ser amenazado ni dañado

No importan los errores. Suéltate al vacío Nadie te observa no hay juez no hay forma de que puedas equivocarte

Sufrir por un error es quedarse con media interpretación Un simple paso te liberará Pero debes darlo

Miedo a la Iluminación

Las personas no se iluminan porque creen que perderán su identidad, Que dejarán de ser ellos y entrarán en una angustia existencial. Vaya paradoja. La libertad los angustia, los hace sentirse prisioneros. Demasiada identificación con la mente. Iluminarse es ser libre de la inconciencia. Iluminarse es despertar del sueño del pensamiento. Iluminarse es el fin del sufrimiento. El fin del estrés y la ansiedad. El fin del aburrimiento. El fin del miedo. El fin de la vergüenza recurrente. Al iluminarte seguirás siendo exactamente tú, Pero sin cadenas mentales ni emocionales, sin complejos y sin miedos, sin trabas, sin esa caja de prejuicios que cargas a todas partes. Serás poeta y divertido, loco y espontáneo, libre y liberal, valiente y arrojado. La única diferencia es que ahora lograrás todo con el menor esfuerzo, sin apegos. Serás conciente de ti. Tus pasiones ya no te dominarán. Iluminarse es como dejar de beber. No quieres hacerlo porque crees que te vas a aburrir. El ego es la prisión que te dice que la libertad es la prisión y que la felicidad es el sufrimiento. La iluminación te muestra la verdad. Te despierta de esa larga borrachera.

Las dos voces

Hay dos voces dentro de ti Una es la de tu verdadero ser La voz de la divinidad La otra la has inventado tú

Sólo siéntate a escuchar ambas Con absoluto desapego Aprende a diferenciarlas Después decide a cuál quieres atender

La voz del ser es la voz de la verdad Te conectas con ella de forma intuitiva La otra es la voz del ego

Y no es real Es un invento y fabricación de tu mente

Escuchar una es negar la otra Así es como llegaste aquí Escuchando la voz del ego Creíste en la oscuridad

Sin embargo La voz del ser es la de la verdad Y siempre ha estado y estará ahí

Puedes ocultarle Pero no puedes desaparecerla Sólo siéntate en silencio y escucha Cuando decidas vivir en paz Alegre y en el amor La voz seguirá estando ahí.

Luz y oscuridad

La luz es la Visión La oscuridad es la limitada y confusa percepción

La luz es fe y confianza La oscuridad es miedo y duda

La luz es Dios La oscuridad es ego

La luz es respuesta La oscuridad, preguntas

La luz es silencio La oscuridad es ruido

La luz es mente clara La oscuridad es dispersión.

La luz es energía La oscuridad es letargo y apatía: estancamiento

La luz es amor La oscuridad, vergüenza

La luz es flujo La oscuridad es demente planificación.

Dejar de escuchar

Lo primero es aprender a dejar de identificarte con tu mente

¿Por qué habrías de atender religiosamente a todo lo que te dicta la cabeza?

¿Es preocupante lo que pasa por ahí? Claro, esa es la tarea del ego, a eso se dedica.

Sepárate del territorio de la mente y cada vez escucharás menos. Entre más distanciado, menor la intensidad del diálogo

¿Puede ser importante lo que la mente dice? No, sólo el presente es importante

¿Quieres seguir sufriendo?

Sigue atento lo que tu cabeza piensa

Intuitivo, como un animal que descansa

Relajación

El único y verdadero puente es la relajación. Estás tenso, aprende a relajarte. Te has hipnotizado a ti mismo ¿Te sientes acorralado?

El sufrimiento no te está sujetando Eres tú quien se sujeta al dolor Sólo observa, sin emitir un juicio y lograrás darte cuenta que no hay carcelero Es simple autohipnosis

La relajación te liberará de la prisión del intelecto.

No te aflijas si te sientes torpe Los sabios no son gente más inteligente que tú sólo son más serenos y serenarte sólo depende de ti

Aquí

Te olvidas de ti constantemente ¿Cuándo fue la última vez que tuviste contacto contigo mismo?

¿Sabes dónde estás en este momento?

Voltea a ver tu mente y sabrás por dónde andas:

nunca aquí, ni ahora

Sólo repítete:

aquí, aquí, sólo aquí

Mantente aquí y nada malo podrá sucederte.

Ocúpate de ti

No te ocupes de los otros si no te ocupas de ti mismo

Ocuparte de ti es ocuparte de los demás

Defender a los otros de ti es la paz

No intentes hacerte noble no quieras ser mejor sacrificándote si te sacrificas a ti mismo sacrificas a la humanidad

Come sólo lo que darías de comer a tus hijos

Silencio errante…

Escucha mis palabras…

Observa esa paloma en el techo ¿Qué es lo que hace ahí? ¿No tiene nada mejor qué hacer? ¿Qué es lo que se pregunta la paloma? ¿Es que no quisiera ser la mejor paloma del mundo? ¿No quisiera ser la reina de las palomas? ¿Es que se conforma con sólo ser una paloma? Pues sí, así es, no se pregunta nada de eso ¿Pierde el tiempo entonces? Por supuesto que no, las palomas no conocen el tiempo Para una paloma siempre es ahora No hay ayer ni mañana Sólo un estado de presencia permanente,

Un instante eterno Un hoy que se alarga infinitamente Esa paloma que menosprecias mediante preguntas Puede darte muchas lecciones ¿La mejor de todas? La del silencio, El silencio errante.

Impermanencia

La soledad no existe El tiempo no existe La muerte no existe El sufrimiento no existe

Casi todo lo que te asusta Todo aquello a lo que le temes:

No existe.

Pero te asusta ¿Por qué?

No puedes creer que sea inexistente algo que determina tu vida Como lo es el tiempo, la soledad, la muerte y el sufrimiento Tan existen -piensas- que es por eso por lo que les temes

Has visto morir personas Has visto el tiempo perderse para no volver Has sufrido y te has sentido solo Puedes asegurarlo Sin embargo, serena tu mente Escucha con la quietud de un árbol que no tiene prisa Reposa como un gato que parece no hacer nada En estado de presencia y de quietud Pero siempre alerta Escucha estas palabras, más con tu corazón que con tu intelecto:

El sufrimiento, la soledad, el tiempo y la muerte Sólo son ilusiones fabricadas por tu mente No poseen una existencia autónoma

más allá de tu mente Que es quien las fabrica Si tu mente se aquieta el sufrimiento desaparece Las ilusiones no logran sostenerse solas Necesitan del combustible de tus pensamientos para alimentarse

Todo es transitorio, pasajero Es la impermanencia de las cosas Todo se transforma La muerte es la vida misma Nada muere

Cuando cumpla mi ciclo en esta realidad Quiero que se inscriba sobre mi tumba:

“No llores por mí Yo no estoy aquí Yo no he muerto Sólo me he transformado Estoy en todas partes a la vez”

Por siempre virgen

No te culpes, no eres imperfecto, sólo inconciente.

¿Cómo podrías ser culpable de algo si lo haces en estado de inconciencia?

Ser humano es un proceso un flujo, un constante cambio.

No te ocupes del pasado ¿A quién le importa?

Aquellos que viven basando sus decisiones en el pasado sólo son temerosos pero no hay nada a que temer

Los demonios de tu alma no existen

los demonios pertenecen a tu mente. No importa lo que hayas hecho o lo que hayas dicho tu alma se mantiene intacta, aun los asesinos son inocentes. La conciencia no puede mancillarse Podrás lastimar tu cuerpo herir tu corazón corromper tu mente pero tú eres algo más allá de todo eso y eso sigue virgen por todos los tiempos.

Ser rico interna y externamente

Desear cosas bellas no te vuelve superfluo. Desear “sólo cosas bellas” y sufrir por eso, sí.

No desear cosas bellas no te vuelve un ser más profundo

Desear sólo riqueza interior te vuelve idiota y limitado

Adentro y afuera son un equilibrio La riqueza interna y externa no tienen nada de malo en sí.

Desear sólo una de las dos es la limitación.

¿Por qué habrías de elegir si todo es para ti? ¿Eres mendigo o emperador?

El miedo es una estrategia de la mente

Es imposible que tengas miedo El Ser no teme nada El Ser no tiene moral Está más allá de la sociedad La moral es un invento del hombre

¿Sientes miedo? Date cuenta, No eres tú quien teme:

es el ego ¿A qué le teme?

Todo miedo es aprendido, no es natural. Tú sé salvaje, espontáneo, enconadamente natural.

Como un niño pero no infantil.

¿Imposible?

¿Qué puedes saber de lo imposible? ¿Por qué dices que es imposible lo que te digo? Sólo una conciencia elevada conoce lo imposible. Tú podrás saberlo cuando asciendas a la cumbre.

Difícil, en todo caso, mas no imposible ¿Difícil de concebir? De acuerdo, mas no imposible.

¿Por qué si pones en duda

todo y a todos, nunca dudas de ti?

Cortar el diálogo interno con la espada de la atención conciente

La espada de los maestros es tan afilada que puede cortar de un tajo la presencia de la mente conceptual

¿Tú no eres un maestro? Los grandes maestros antes fueron como tú. El maestro externo es la proyección

del maestro interno.

Ser idiota es parte del perfil del aspirante

Lo importante no es la espada Sólo estar alerta Volverse un cazador Estar atento Descubrir la presencia de la mente Intuirla, anticiparla

No se trata de saber más Sólo de permanecer alerta La mente es un ilusionista crea la ilusión de la invisibilidad antes de aparecer pero si estás atento a tu desatención terminarás por no necesitar verla para saber que está ahí

Observar con el corazón

Nada es bueno, nada es malo

¿Quién dicta las reglas en el sueño? ¿Quién es juez?

Lo que es, es y no es bueno ni malo, inherentemente

Incluir y trascender

No rechaces nada Vuélvete receptivo

No seas pesimista, ni optimista Tampoco aceptes Aceptar algo te otorga una falsa identidad de sabiduría

¿Por qué aceptar si no hay nada que rechazar?

Nadie está pidiendo tu opinión Suelta la carga

Silencio

Calla. Hay tres clases de silencio

Silencio de palabra Silencio de pensamiento Y aquel silencio en el que no existe siquiera la intención de pensar, ni hablar

¿Cómo puedes vivir con tanto ruido? El ruido no te permite

serenarte

Los problemas sólo son la incapacidad de percibir con claridad que no hay problemas

Niño interior

La aspiración es hacia dentro Hacia atrás, hacia el reino

Negar con naturalidad Enojarse con todo el ser Reír hasta las lágrimas

Detener el mundo Eliminar el tiempo

La aspiración es hacia dentro Hacia atrás, hacia el reino

Un niño no busca ser feliz No quiere ser mejor

Un niño sabe lo que es

La presencia del Buda

Un buda es sólo presencia Intenta sentirla como tu sombra Siempre detrás de ti Convéncelo de que te acompañe en todo momento

¿Cómo puede sentirse una sombra?

Está ahí Hagas lo que hagas no va a marcharse ¿A dónde iría? ¿Por qué te rechazaría?

El buda es lo único que eres en verdad

Mañana tú serás la sombra del buda y algún día la sombra desaparecerá

sólo quedará la presencia

Corazón no es sentimiento

El corazón es intuitivo, no sentimental Pensamiento y sentimiento forman parte de la mente

La gente dice:

“Actúa de acuerdo a la mente no al corazón, Piensa con la cabeza No decidas con el corazón.”

La gente vive confundida y aun así aconseja no entiende que no hay que decidir entre pensamiento y sentimiento Ambos forman parte de la mente

El corazón es la puerta

que te conecta a la conciencia El lenguaje es la intuición El puente la relajación

Aprende a serenarte A escuchar las sensaciones de tu cuerpo Sensaciones de bienestar y malestar pero no pensamientos ni sentimientos en ningún momento interviene la cabeza. Cuerpo y corazón son un Uno indivisible holístico, intuitivo

La luz que guía tus pasos

Seguro

¿Seguro? ¿Seguro de qué? Seguro de nada

¿Quién puede estar seguro de algo, de lo que sea? Eso es mentira

La gente dice:

“Nada es seguro excepto la muerte”

Yo digo que también eso es mentira Vida y muerte son lo mismo La vida es incertidumbre, no hay certezas Entonces también la muerte es incierta

Crees en la muerte porque desde que naces te dicen que nada es seguro excepto la muerte

La mentira se ha expandido y transmitido por generaciones Pero una mentira repetida mil veces no se hace verdad.

¿Cómo podrías morir si en tu ser no existe la muerte?

Culpa

Sólo de una cosa te debes deshacer para encontrar la salida: la culpa.

¿Quién te dio tu culpa?

El recién nacido no experimenta culpa, no sabe lo que eso significa.

No se siente culpable por llorar en la noche y despertar a sus padres, no se siente culpable por no saber hablar, no siente culpa por sólo dormir, comer, defecar y llorar

Exento, libre, sano, limpio de toda culpa así es el recién nacido y tú debes volver,

regresar a esa condición

sin culpa: sí, cínico: no.

Los cínicos sienten culpa tal vez más que los demás experimentan tanta culpa que se vuelven cínicos; no están dispuestos a cambiar y su mente se protege, su cinismo es un mecanismo de defensa de la propia mente, pero en el fondo siguen sintiendo culpa todo el tiempo.

Todos cometemos siempre dos errores Y el segundo es gratuito e innecesario:

sentirse culpable por haberse equivocado

La culpa vence tu amor propio bajo ninguna circunstancia ni en ningún contexto te sientas culpable

La culpa es una estrategia del ego.

No esperes nada

No esperes nada. No esperes, nada.

Te aburres porque esperas Vives en un estado de espera permanente Los momentos más aburridos ocurren en las salas de espera.

¿Alguna vez te has sentado afuera de tu casa a esperar a que alguien llegue?

Siempre estás esperando y te vuelves loco Porque esperas que este momento sea mejor, más divertido; que el trabajo se vuelva menos tedioso; que tu pareja se vuelva más amorosa; que la gente sea más amable; que el mundo se convierta en un lugar más justo, y la espera no tiene fin.

No esperes nada. No esperes, nada.

Siempre estás esperando algo Por eso te aburres y quieres cambiar El aburrimiento es sólo la punta del iceberg ¿Qué hay debajo del agua que no vemos? Toda la negatividad de tu vida y el aburrimiento es sólo la punta, lo que se asoma

No esperes nada. No esperes, nada.

¿Es éste un tiempo de aburrimiento? Cada día la gente se aburre más rápido ¿Por qué? Porque no dejan de esperar

Dejar de esperar es detenerse a observar este instante antes de juzgarlo

Nada puede ser completamente malo Nada puede ser completamente bueno Toda moneda tiene dos caras ¿Por qué quedarte sólo con una?

No esperes nada. No esperes, nada.

La herida es la puerta

Si tienes una herida, esa herida es una puerta:

aprovéchala

No reniegues de tus heridas ¿Desearías no tenerlas? Tenerlas y sanarlas es mejor que no haberlas tenido nunca

El camino no es estar libre de heridas El camino es la herida misma Pasar a través de ellas y salir avante

¿Duele? Celébralo, es una oportunidad Tienes la posibilidad de moverte De no quedarte estancado

La herida es ilusión La enfermedad es imposible

Si estás vivo estás sano En la vida no cabe la enfermedad ni los traumas

¿Has llegado a la cima de la montaña? Da un paso al vacío.

Vicios

Nadie piensa, todos piensan. Nunca se obtienen conclusiones. Todos buscan, nadie encuentra.

¿Por qué si sabemos lo que tenemos qué hacer no lo hacemos? Sabemos perfectamente de qué pie cojeamos y podemos remediarlo, pero no lo hacemos, y ¿te has puesto a pensar, por qué?

Invisible La raíz es invisible No la vemos

Lo que identificamos como el mal, no lo es, ya que lo vemos pero no lo podemos evitar ¿Por qué? Porque la raíz es invisible Lo que detiene el impulso de sanación es invisible.

Hay que aprender a leer metáforas No se puede vivir siendo tan literal

Tampoco esto lo interpretes de forma literal,

¿Entiendes?

Los vicios son difíciles de erradicar porque no los vemos Es fácil detectarlos en los demás, pero casi imposible hacerlo en nosotros Un vicio en otros es imperdonable,

condenable, aborrecible; el mismo vicio, en nosotros es justificable y no tan grave ¿cierto?

¿De dónde surge esta parcialidad? ¿Qué es más importante:

ser feliz o justificar la desdicha?

¿Cuánto tiempo tarda en erradicarse un vicio?

Un segundo

Tomar la decisión toma sólo un segundo Es el primer segundo de tu vida libre del vicio.

No se puede alargar la decisión por más de un segundo, si se pospone la decisión o se tarda es porque no se ha tomado.

No hay decisión

Tomar la decisión de abandonar un vicio toma un segundo.

Si recaes en el vicio es porque “decides” volver al vicio, y también tarda un segundo.

Así que no te lamentes ni te preocupes, no hablamos de imposibles sino de decisiones que tardan un segundo,

puedes elegir cualquiera para empezar tienes millones:

tú decide.

Todo lo contrario

“Lo que temí que sucediera no sucedió, de hecho sucedió todo lo contrario”

¿Cuántas veces hemos dicho o escuchado estas palabras? Y ¿por qué no entendemos de manera definitiva que no hay nada a qué temer?

Lo que es bueno para nuestro desarrollo está vedado ¿Por quién? Por nuestro ego que no permite que hagamos cosas buenas por nosotros; por lo mismo hacemos cosas que nos dañan y nos ofrece un argumento para justificarnos

Le tememos a la felicidad el ego nos ha sembrado ese temor, el corazón intuye que una acción es beneficiosa para nosotros y para los demás, entonces el ego reacciona, se pone alerta y nos pone a temblar de inmediato rechazamos esa acción pero hay veces que la realizamos por orden de la intuición es entonces cuando descubrimos que no hay nada a qué temer, que lo que temíamos que sucediera, no sucedió, sino que sucedió todo lo contrario.

Cambiar de canal

Aprender a poner la mente en otra situación ¿Para qué aferrarse a los pensamientos dolorosos? Te sientes derrumbado y alguien toca a la puerta

Abres y contestas algunas preguntas Cuando vuelves adentro descubres que el derrumbe ha desaparecido ¿A dónde ha ido? Estaba aquí hace un instante pero puede volver, vuelve a pensar en eso y de inmediato volverá

¿Qué sucede? Nada, es sólo que alimentas la emoción con el pensamiento, si no piensas en tu emoción le restas energía; es como desconectar un aparato del tomacorriente:

deja de funcionar.

La tristeza y el enojo necesitan de energía para sostenerse

Solo cambia de frecuencia. No te aferres. Tentado al dolor El dolor es tentador como un postre delicioso

o un cuerpo voluptuoso

El dolor nos tienta. El dolor es el verdadero diablo. La tentación es una estrategia del ego y la mente.

Hay un instante en el que vemos ahí el dolor pero no nos hemos fundido a él, podemos simplemente hacer una broma y cambiar de humor, o podemos hundirnos completamente, sólo hay que tomar la decisión sabemos que no debemos decir algo de lo que nos arrepentiremos después pero es mucha la tentación sabemos que sufriremos si tomamos la actitud incorrecta pero es grande la tentación.

Hacerse responsable.

Oración para generar amor y conciencia

No busco el amor, me siento sereno y en silencio, en total apertura y disposición y permito que entre en mi vida.

No persigo el éxito, simplemente disfruto lo que hago y amo mi trabajo.

No temo a las críticas porque he renunciado a mis pensamientos de ataque.

Valoro y me valoro.

Respeto y me respeto.

Cultivo mi atención conciente evitando las distracciones.

Me enfoco en el amor y en la serenidad de mi mente.

Me recuerdo siempre que todo es posible, así que observo amorosamente mis pensamientos.

Cuando estoy a solas me acompaño de manera amorosa y divertida.

Disipo los temores recordando que sólo es real la Voluntad de Dios.

Me siento seguro al recordar que soy el Hijo de Dios y un Maestro de Dios.

Mantengo mi enfoque en mí mismo, y encuentro el equilibrio en la serenidad de mi mente.

Tengo siempre presente que los problemas sólo son ilusiones de la mente.

La meditación es un gozo, un acercamiento a la Fuente, a Dios.

En el silencio me encuentro a mí mismo y me envuelvo en un manto de paz.

Todo funciona bien cuando me mantengo en paz.

Y así es, así es, así es.

La cumbre es el llano

¿Si yo no me ocupo de mí, quién se ocupa? ¿Y si me ocupo de mí solamente de qué me ocupo yo si soy los otros? ¿Y si no es ahora, cuando?

Talmud

escrito en el cuerpo está y éste nunca miente

aprender a vivir es salir del mundo de las ilusiones hacer el trámite sin perder el entusiasmo hay que afianzar el temple del entusiasta desencanto mantener lo sagrado dentro de nosotros la más dura realidad es más plena que la más halagadora de todas las mentiras

un secreto —si es que lo hay— sobre aprender a vivir es no renunciar somos de fácil renuncia tendemos a destruir aquello que no nos resulta claro desde el principio

la histeria nos conduce a usar antes el cuchillo que la

lámpara

vivimos del olvido sin fortalecer la memoria y esta es la posibilidad del agradecimiento

vivimos dentro de una ansiedad sin fin consumimos mucho nos nutrimos poco nos consumimos consumiendo todo está en todo, no hay necesidad de brincar tanto hay que profundizar en un punto

no todas las superficies son superficiales —pero frivolizamos—

no ahondamos

jamás nos relacionamos intensamente

vamos de una cosa a otra en una avidez de novedades permite comprometernos

que no nos

hay que bailar (acostumbrar la ligereza) soltar lo denso y el mandato para entregarnos al permiso y la celebración

celebrar no es evadirse que estructure el deseo sin perderlo

es encontrar una ley

el aprendizaje está en los pequeños cambios el trabajo es lento —no deslumbrante— lo que deslumbra no ilumina las verdaderas transformaciones no son efectistas los verdaderos cambios son silencios mudos

el hombre está abocado a establecer nuevos vínculos con el mundo pero fracasa porque busca inexistentes claves

evolucionar es no quedarse en la simple conformación

preso de una sola forma

—mas la tentación es infinita—

el ser no está en lo cristalizado sino en lo posible en celebrar lo abierto en hacer que eso sea más real que lo ya concreto hoy los jóvenes no parecen jóvenes no se permiten la posibilidad del error que la edad les brinda porque el único código que conocen es el de la competencia:

el de la voluntad de poder el del reconocimiento

es

difícil

mantener vivo el territorio

del asombro,

mantener vivo el candor

el mundo se ha convertido

en un inmenso lecho de procusto en un racimo de

hombres que están de vuelta sin entender que no han ido todavía

lo importante

es

tratar

de

vivir

sin necesidad

de

estarse salvando pero vivimos con miedo y al miedo hay que aprender a mutarlo en otra cosa el miedo atrae aquello que tememos —lo convoca

hay que soltar ya la insana palabrería humanos hacer a un lado la prueba y la rencilla

aceptar el reto de ser

doblar el agua de massá y meriba 1 .

1 Massá y Meriba se llamó al lugar donde Moisés hizo brotar el agua ante la querella de los israelitas.

Cazar la geometría y la niebla

2 Habitar la intemperie es salir del territorio personal y aventurarse en lo desconocido llegar a una verdadera disciplina y no a un régimen estático Método no es camino es ir más allá del camino sin perderse sin convertir éste salirse en un extravío eso es un errar Hay que recuperar el sentido de la aventura y del conocimiento Los guías nos enseñan a orientarnos en la oscuridad pero son los maestros los que nos enseñan a convertirnos y perdernos en ella y esta pérdida no es una pérdida total ya que existe un método es decir hay una manera de celebrar el matrimonio de la geometría y la niebla

2 Mensaje en la contestadora, grabadora en voz muy baja.

ESA CASA A MITAD DEL SILENCIO

Suspiros y provocaciones

Despierto del sueño de los nombres

y

el sonido

del silencio me

embelesa en el jardín. El llanto desgarra. Descubro lo que mi sombra

me ha escondido: un terrible títere del ser. Antes me creí pleno, mis actos me brindaban lo necesario, hasta que descubrí que sólo poseía

balbuceos sin sentido donde no

se columpiaba la belleza. Como

sucede algunas veces en el asalto de conciencia, sentí asco por mi ser. Hoy lo tengo todo, es decir, nada. Me reconozco en la vacuidad. Aquello en lo que creí se desmorona perdiendo su valor. Le empecé a conceder importancia a lo que me sucedía. Le abrí las puertas a mi desamparo, entendí que el suceso es lo que importa. Fui el abandonado, mi alma se encontraba en un pozo, desnuda y sola. La

vida

me sugirió

su presencia, dictó

el

lugar del encuentro que

habíamos de sostener. En medio del llanto y el asco, por fin me

encontré preparado, entonces apareció el Shite, especie de espíritu, sueño o visión. Medito en mis pasos, mi sombra me conduce. El sueño me vence en el camino. Me encuentro perdido en mi jardín. Me miento a mí mismo, y por vez primera me cuestiono. Miyaco es el

lugar elegido

para

el

retiro.

En mi peregrinaje

me detengo

en

Takasago. La fresca sombra de un pino me convida.

Encuentro mi

sombra oculta en un árbol. Detengo mi voz para escuchar el silencio,

le muestro

a

mi

alma

algo que

se

calla. Esta

vez de mi sombra

aprendo.

La quiebra del quietismo

Siete de la mañana. El sol es un niño jugando a las escondidas en el bosque. El rocío en las hojas de los árboles es el llanto externo de mi alma atormentada. Mi meditación es interrumpida por una pareja de ancianos que acercan sus sombras al pino sagrado. Cargan dos rastrillos como extensiones de sus brazos. Mi lamento es música de

fondo. El anciano y su esposa me ignoran como se hace con algo que no vale la pena. Se entregan totalmente a la tarea de barrer las hojas alrededor del pino. Concentran mente, cuerpo y alma en un solo instante, el que se dispara hacia lo eterno. Tímidamente me levanto del suelo y me les acerco. Me dejan entrar, no oponen resistencia. Mis palabras son sólo ráfagas del viento que los acaricia. Sus sonrisas calmas son imperturbables lagos de serenidad. Me cuentan la leyenda del pino (sus sentencias son las perlas de un collar infinito): “Ese que tenemos en frente es sólo uno de los dos pinos enamorados. El otro, paciente aguarda en Sumiyoshi”. ¿Cómo pueden dos seres amarse a la distancia? —les pregunto. Como quien le satisface la curiosidad a un niño, los ancianos me responden: “El verdadero amor no sabe de distancias. Lo que de cerca es muy distante y diferente, en el infinito es igual”. Me levanto y me retiro a un lugar apartado a seguir meditando. Las palabras de los ancianos rebotan dentro de mi cabeza. El sonido de la imagen me perturba. La comunión de los pinos no encuentra cabida en mi registro de posibilidades. Para lograr la meditación decido colocar mi mente en lo que sea, menos en los ancianos y los pinos. Después de largas horas que se arrastran como sombras vespertinas, descubro que me es imposible pensar en cualquier cosa que no sean los ancianos y los pinos.

Curas de ineficacia

La tarde es un pájaro de lumbre recostado en las montañas, el agua un espejo exento de mentiras. Cada paso hasta ahora ha sido parte de la ilusión. Enferma la mente intenta curas de ineficacia. El error nos provee de alivio, pero toda rápida respuesta es siempre equivocada. El laberinto no conduce a ninguna parte. Cada pasillo es un nuevo argumento en falso. Borro mis huellas a cada paso porque entiendo que lo único que he de hacer es seguir el camino que me he trazado desde antes de que mis padres nacieran. Ésta ha sido mi elección. Mi vida consiste en entender el por qué de mis decisiones. Ahora el camino es una madre con brazos como ríos que se bifurcan. ¿Cómo celebrar el amor siendo tan ajeno a él, siendo un ser tan desprovisto? Encuentro mi nombre escrito sobre las piedras, lo escucho en la voz del viento que acaricia las hojas de los árboles. Yo soy el Nombre, prolongación del mundo, pero despojado de la visión común, no consigo comprender. No he sabido vivir, y hoy me entero. He perdido el tiempo seducido por las sensuales metáforas de la mente. Bailar y reír hubieran sido más importantes que cualquier pergamino que haya escrito. Si me cortara una mano en este instante pediría que en su lugar me creciera una rosa o un chorro de agua, en

lugar de lengua desearía una cascada, donde alguna vez tuve un sexo pediría un campo abierto y fértil. Quisiera sacarme los ojos y abrirme la garganta, hacerme de barro, construirme un traje de mujer a la medida y ponerme un nombre impronunciable. Pero he aquí que voy sin evitar perderme. No estoy seguro de querer seguir el camino que el Shite me ha dictado. Dudo. Prefiero olvidar la búsqueda. Mi valor es muy menor. Despejo mi mente. Entierro los fantasmas. Vuelvo a mi camino. Miyaco es el lugar del encuentro. La vida me espera. No hay tiempo que perder.

Artesano de ficciones

Todos los caminos me conducen al agua. La ruta ya no es por tierra. Para llegar a Miyaco debo seguir a través del río. Encuentro a un barquero que se ofrece a llevarme a mi destino. Encuentro alrededor de su rostro algo que siempre busqué en poesía: intensidad. El barquero me mira como preguntándome si deseo charlar. Le pregunto sobre la leyenda de los pinos enamorados. Él sonríe sencillamente. Le cuento de mi encuentro con los ancianos. El barquero se detiene.

Vuelve a reír para decirme que esos viejos que acabo de conocer no son tal, sólo son representaciones temporales de dos deidades que se manifiestan a través de los pinos sagrados. Son sus almas. Los ancianos no existen como tal. Es por eso que pueden vivir a la distancia, porque en ningún momento se encuentran separados, son una danza mutua. No creo nada de lo que dice. Yo los vi, eran tan reales como yo puedo serlo. El barquero vuelve a reír de forma cariñosa. Me pregunta mi oficio. Le contesto que soy un escritor frustrado. “Artesano de ficciones es lo que usted es, amigo, -me dice el barquero,- su corazón va pero su mente viene, no logra ponerse de acuerdo consigo mismo. No sabe lo que busca, pero debo decir a su favor que al menos busca y eso ya es bastante, lo que necesita es guía y abrirse por completo, soltarse y permitirse la oportunidad de saberse inútil. Su ego le ha perdido. Usted no es nadie, no es más que un humilde servidor pero ha querido ser Rey. Mediante su palabra y su mente, artesana de ficciones, ha llegado a creer todo lo que quiere que sea real. Ahora por ejemplo duda, lo veo en sus ojos. Su mente va a Miyaco pero su corazón está en otra parte”. Vuelvo a llorar. El barquero tiene razón. Voy al lugar sagrado porque me lo ha dictado el Shite, pero mi corazón está en Sumiyoshi, donde vive el otro pino. También deseo volver a casa y no me atrevo. Me quedo en silencio. Le pido al barquero que vuelva. No iré a ninguna parte hasta tener claro lo que busco. Sé que busco la poesía pero en este momento no me queda claro, o no estoy tan convencido de lo que eso exactamente puede ser.

Sibaritas del dolor

Me he quedado a vivir una temporada con el barquero. Su esposa ha muerto hace algunos años, y dice que ella vive en el río por el que él anda a diario. Habla con él como si de ella se tratara. Me enseña a comunicarme con los elementos. Me cuenta que él era como yo en estos momentos. El barquero se dedicaba a la pintura, él deseaba ser un gran artista. Al morir su mujer decidió irse a vivir a orillas del río y convertirse en barquero. Decidió convertirse en guía y transportar a la gente hacia su destino. Su mujer había muerto en ese río y nunca iba a separarse de ella. Él mismo había elegido ese lugar para morir. El barquero me ha convidado su alma. Por las noches nos sentamos a orillas del río a conversar. Él me ha dicho que hay algo que nos une, que nos hace parecidos: ambos somos sibaritas del dolor. Al menos él lo fue en un tiempo, yo lo sigo siendo. Pienso en el dolor como en combustible, es lo que me alienta, según yo lo que me hace sentir vivo, y por eso es que lo celebro. El amor, Sarumaru, —me dice—, es algo que nos cuesta menos, pero hacemos el esfuerzo por sentirnos desdichados, porque es en la única realidad en la que tenemos fe, es lo único que conocemos, nos es familiar el dolor, no así el amor. Pero somos seres hechos para el amor, para la gracia. Mira los pinos, no

están unidos y se aman a la distancia y es que no dejan que el deseo de posesión los corrompa. ¿La distancia? ¿Qué es? Todo es relativo. Lo que es distante para ti no lo es para mí, menos para los pinos, es algo

más importante

lo

que los

une,

ellos salvan ese obstáculo menor.

Todo depende de en qué ponen énfasis. Tú lo pones en el dolor, en el

obstáculo, ves el lado oscuro, porque deseas que la vida sea como tú la deseas, ¿quién eres tú para decir cómo debe ser la vida? No sabes siquiera qué hacer con la tuya, es apenas hoy que te cuestionas sobre

los

engaños

de

tu mente

y estás

a

la mitad

de

tu vida. ¿Cuánto

tiempo más dejarás que la vida

se te escape de las manos? Cada

instante es un regalo precioso que la vida te da, pero eres malagradecido porque siempre quieres más, tu ego es una eterna petición, una exigencia a ser amado ¿por qué debes ser amado por todo mundo? ¿Acaso eres un centro de amor? Si lo fueras no necesitarías nada, lo tendrías todo, la unificación de tu ser. He aquí que no puedes porque estás en el bando equivocado, en el del dolor.

El gran triste

La mañana me levanta como

un

títere. Es hora

de

sacar la

casta.

Debo cambiar el

rumbo de

mi peregrinaje.

Sumiyoshi hoy

es

mi

destino, el lugar del otro pino. Se que encontraré la muerte de mis

cuestionamientos. Porque

de

antemano

que

no

existen

las

respuestas, son las preguntas las que debo detener. Porque toda

pregunta lleva implícita su respuesta. El barquero amablemente se ofrece a conducirme a mi destino. Pero debemos esperar un tiempo. El barquero me ha dicho que debo construir una nueva barca (es la condición que ha puesto), la barca es lo que menos importa, la tarea es lo importante. Al llegar a mi destino la destruiremos. Debo rehacerme por completo. El antiguo Sarumaru no debe llegar ahí. Pieza a pieza tengo que construir la barca toda. Jamás he hecho algo semejante. Estoy seguro que la tarea me llevaría meses. El barquero me ha dicho que debo terminarla en veintiún días o no me llevará. Trabajo sin descanso, algo que haría en meses tengo que hacerlo en tres semanas. No encuentro otra forma que hacerlo sin descanso. Cuando el cansancio vence descubro que no voy ni a la mitad y ya sólo resta una semana. La tristeza me corrompe. Estoy a punto de olvidarlo todo, de claudicar. Entonces aparece el barquero. Me apeno por mi trabajo y ofrezco una disculpa. Le pido su ayuda que de inmediato niega. “Nadie puede orinar por ti, —dice—, tú solo tendrás que terminar el trabajo, si es que en verdad lo deseas. Si es tan débil tu deseo entonces es fácil que puedas reprimirlo. ¿Cómo sabes que no puedes terminar? Faltan siete días aún. Nunca te has puesto a prueba y ya te rindes”. Me levanto de mi tristeza y me pongo a trabajar. No pierdo el tiempo casi en comer ni dormir. Centro toda mi atención en el trabajo. Al llegar el día veintiuno la barca se encuentra lista. Es temprano. Estamos listos para partir.

Idólatras del gesto

Apenas llego a Sumiyoshi cuando la tristeza me corrompe. La serenidad inunda el lugar, me aburre. Confieso que no encuentro lo que esperaba. Siguiendo siempre la intensidad descubro que el paraíso resulta más aburrido de lo que imaginaba. Entre la serenidad y la sangre, lo natural es inclinarse hacia la sangre. Y es que somos idólatras del gesto, del juego y del delirio, seguimos siempre a los que arriesgan el todo por el todo. Aquí no hay riesgos. Sólo nos seducen los espíritus que se han destruido por haber querido dar un sentido a sus vidas. Todo en nosotros aborrece el paraíso. Sufrir es la única modalidad de adquirir sensación de existencia. Existir es la única forma de salvaguardar nuestra perdición. Todo parece funcionar en armonía, nada logra la dinámica a la que he estado acostumbrado. Siento cómo corrompo el lugar, yo no debería estar aquí. Creo que me he equivocado nuevamente. Estoy a punto de rendirme. ¿Qué caso tiene todo? Jamás lograré nada, estoy vencido. Toda mi vida me he engañado, he deseado ser mejor, pero no lo consigo, porque no lo soy, no soy bueno en nada. Lo mejor ahora sería regresar, olvidarme de todo, intentar ser como los demás, olvidarme de utopías. Observo el otro pino y me avergüenzo en su presencia. Su sombra es sabia, la

mía dolorosa. El pino es verde todo el año, mantiene su fuerza y su vigor, yo apenas lo conozco. Deseo rendirme y nuevamente me avergüenzo. El pino no se rinde nunca, se mantiene vivo y firme, jamás renuncia. Entiendo: aún queda mucho por hacer.

El culto de los fenómenos

Llegado

el octavo día en Sumiyoshi me vuelvo río en su cauce. El

milagro no tiene por qué mostrarme su veracidad. Todo es un acto de impecable fe. Yo soy el otro, el mundo es cuando yo realmente soy. Nunca me he brindado la oportunidad de conocerme en la fragilidad. La poesía es un oficio de relaciones mutuas, de compartir fragilidades. No todos los hombres tienen alma, tan sólo su potencial. Dios no existe, si no es que uno mismo pueda ser Él y viceversa. Todo es una danza de relaciones, un enorme telar donde uno colabora

siendo solamente hilo que se relaciona con los otros. Lo importante es la obra, el camino y no la meta, y no el camino como tal sino la forma de andarlo. Encuentro el santuario de Sumiyoshi, algo de su silencio me convida; entiendo que la serenidad no es estar libre de tormenta sino mantener el equilibrio en el centro de ella. Al entrar ya estoy saliendo, al quedarme comienzo a regresar. Me veo desde afuera, mi muda voz comienza a ensordecerme. Las campanas se derrumban desde su silencio. Los muros cantan himnos y alabanzas. Es el peso de la soledad el que me sostiene firme sobre la tierra. Me diluyo, y no sé si lloro o invoco la lluvia. Aquí no hay nada. Por vez primera he encontrado el sitio al que pertenezco. Me suelto. No hago ningún esfuerzo. Ya no hay máscaras. Todo es fluir. Soy un continuo devenir, nada más. Todo es permanencia, pero en movimiento. Yo soy eso mismo, el tránsito y la constancia, no dejo nunca de moverme, soy siempre yo y nunca el mismo. La perfección está en el gozo de ser uno mismo con todo y sombra, sabiéndome completo en el otro, pero no baso mi realización en él. Yo soy el único. Embellecer el mundo es un trabajo de interiores. En ese espacio entre las ramas está el secreto, en eso que no sabemos ver, pero que sigue estando ahí. En ese espacio mudo que no es rama ni hoja ni sombra ni color, pero que está ahí y sigue siendo parte del mismo árbol, como ese espacio que está entre él y yo, que es lo que nos hace ser uno… y el mismo.

Las llaves de la quietud

Apenas luz. El penar de sombras vuelve a la pirotecnia de las formas. Olvido los lenguajes. El Shite ha regresado en nuevas manifestaciones, jamás se ha ido, ni ha estado aquí. Todo es únicamente proyección. Nada existe salvo lo que yo decido poner en escena. Los dos pinos sagrados son en realidad uno. Puedo entender esto al romper las dualidades. Todo es todo lo demás: el mundo no es otra cosa que un espejo. Todo se vuelve dúctil, la poesía esconde su rostro en el silencio. Nuestras verdades nos fueron dadas, y hoy es que descubro el gran error. ¿Quién te dio tu Dios? ¿Quién fue el primero en darte tu verdad? ¿Quién te ha dado tus creencias? Si te dieron la verdad, tírala; la verdad sólo puede ser robada. No es sólo cuestión de tomarla de ahí por donde pasas; debes desearla, luchar por ella, ingeniártelas para robarla. Debes mantenerte atento, esperar que el otro se distraiga y robársela. Tienes que ser lo suficientemente fuerte para robarla. Si no te has convertido en un ladrón no podrás tenerla. Para quererla necesitas ser un individuo, nunca un sometido; habrás de ser fuerte e independiente, si no lo eres sólo podrás hincarte a rezar, pedir y mendigar. Mi alma se asoma a contemplar el canto de la música que sola se derrumba en el silencio. Observo el cielo colgado de algo que mis ojos no logran ver. Ese es el secreto. De lo que no se conoce no puede ni debe hablarse. ¿Por qué siempre he

deseado hablar de mí? Lo mío ha sido siempre tan sólo búsqueda, pero no hay nada que buscar. Anticipo nuevas distancias, las de las palabras que me separan de las cosas. El culto a los fenómenos. Eso soy: un idólatra del gesto. He aquí que hoy marcho en busca de las llaves de la quietud, las de esa casa con piso de viento, esa casa a mitad del silencio.

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