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Restauraciones de Amalgama

La amalgama dental se ha utilizado como un material restaurador de
dientes con caries, las restauraciones de amalgama son muy resistentes
y de bajo costo, de fácil manipulación, tiene buenas propiedades
mecánicas, sin embargo el color no es estético. La cantidad de vapor de
mercurio en microgramos que puede liberarse en una boca con muchas
restauraciones de amalgama es de 1,7 um en 24 horas, valor inferior al
límite mínimo de toxicidad del mercurio aceptado en forma universal y
diez veces menor a la cantidad que muchas poblaciones ingieren
diariamente en la alimentación.
Se trata de una aleación de 50% de mercurio con 50% de uno o más
metales como Plata, Estaño, Cobre, Zinc, que fundidos a temperatura
ambiente adoptan una cristalización característica.
CARACTERÍSTICAS:
 No tiene adhesión a la estructura dentaria, sino tiene retención por
la forma de la cavidad de restauración.
 Las aleaciones con alto contenido en cobre suelen ser más rígidas
que las que tienen poco contenido en cobre.
 Buen conductor térmico y eléctrico, por ello se deben usar
adhesivos o selladores.
 Sufre un cambio de color superficial por la formación de una
película de compuestos sulfurados.
 Deslustre superficial de la amalgama, que es la pérdida de brillo.
 Al aplicar una fuerza compresiva continuada la amalgama
experimenta CREEP, éste será mayor en la amalgama dental con
bajo contenido en cobre.
 Sufre galvanismo y corrosión.
 Puede tener propiedades bacteriostáticas porque desprende iones
metálicos.
 Tiene resistencia a la compresión y a la tracción, siendo la
resistencia a la compresión mayor.
INDICACIONES:
 En lesiones pequeñas y medianas siempre que se tenga en
cuenta:
 La
amalgama
no
se
adhiere
naturalmente al diente.
 La preparación cavitaria debilita el
diente.
 La amalgama carece de condiciones
estéticas.
 En circunstancias especiales y supeditadas al caso clínico
(condiciones económicas del paciente o razones de urgencia).
 En dientes temporarios o en dientes permanentes jóvenes.

 En dientes con pronóstico desfavorable o dudoso.
 Pacientes de edad avanzada, los enfermos, las personas
hospitalizadas, los discapacitados o los individuos atendidos fuera
del consultorio dental.
CONTRAINDICACIONES:
 En cavidades muy visibles o cavidades muy amplias debido a su
color y al deterioro de la superficie por corrosión.
 En espesores delgados por su escasa resistencia traccional.
 Cavidades muy extensas o de paredes débiles.
 En pacientes con un gran número de restauraciones realizadas con
otros metales.
 Pacientes con alergia o intolerancia al mercurio.
PREPARCIONES CAVITARIAS
Se clasifican en pequeñas, medianas y grandes según su tamaño, y en
superficiales, intermedias y profundas según su profundidad y por su
localización las cavidades para amalgama corresponden a la I, II, III de
Black. La preparación cavitaria se realiza en secuencia de los tiempos
operatorios que son:
a) Maniobras previas: Dx pulpar, prueba de vitalidad, evaluación
periodontal, anestesia y preparación del campo operatorio.
b) Apertura: se realiza con fresa de cono invertido. Con alta velocidad
y refrigeración.
c) Conformación: se logrará una cavidad con contorno adecuado,
forma de resistencia, inclinación conveniente (paredes V y L son
paralelas entre sí, pero la M y D tienen una ligera divergencia
hacia oclusal), y regularidad de las paredes.
d) Extirpación de tejidos deficientes, remante carioso.
e) Protección dentino pulpar con forros o bases cavitarias.
f) Retención, se pueden realizar pequeños socavados en la zona de
la base de las cúspides más fuertes para retener el material, pero
no cuando se van a utilizar adhesivos como medida de protección.
g) Terminación de paredes, se alisan las paredes con fresas de cono
invertido de baja velocidad
h) Limpieza: con agua de cal o clorhexidina al 2%
TIEMPOS OPERATORIOS: RESTAURACIÓN
Los tiempos operatorios de la restauración con amalgama son:
1. Preparación del sistema de matriz
Cuando se trata de preparaciones compuestas y complejas clase I y II
que involucran una o más caras del diente, se requiere de un sistema de
matriz que permita la condensación de la amalgama. El sistema de
matriz está constituido por una banda metálica delgada sostenida por un
dispositivo metálico y una cuña y consolidado por un material

termoplástico como el compuesto de modelar. La matriz permitirá una
reproducción de la relación de contacto.
En las restauraciones de clase V generalmente no es necesario la
colocación de una matriz, excepto cuando la preparación se extiende
hacia las caras proximales.
2. Preparación del sustrato
Antes de colocar definitivamente la matriz se deben preparar las
paredes adamantinas y dentinarias de la cavidad para que puedan
recibir el material de restauración. Esta preparación puede requerir de
aplicación de un sellador dentinario o un sistema adhesivo. En las
restauraciones de clase V se aplicará el sistema adhesivo luego de
colocada la matriz (si lo necesita) e inmediatamente antes de insertar la
amalgama.
3. Colocación del sistema de matriz
 Se coloca la matriz seleccionada,
 Se inserta la cuña con un alicate y se consolida el sistema de
matriz con compuesto de modelar, se hace en la tronera más
amplia que generalmente es la lingual.
 La matriz debe lubricarse con vaselina si se va a utilizar sistema
adhesivo, o recubrirse con barniz copal para que la amalgama no
se adhiera a ella.
 Llevar y sostener la matriz en la zona gingival con una cuña de
madera
Si la cavidad se extiende por debajo del borde libre de la papila gingival,
es necesario realizar una gingivectomía con o sin osteotomía para
realizar una correcta restauración.
Antes de obturar con amalgama se aplica una espátula de cera caliente
sobre la matriz haciendo fuerza sobre el diente vecino para corregir
cualquier pequeño movimiento que pudiese haber tenido la matriz al
colocar el compuesto de modelar.
4. Manipulación del material
La manipulación comienza con la selección del tipo de aleación a utilizar.
El operador debe elegir el tipo de aleación, velocidad de endurecimiento,
forma de presentación.
Tipo de aleación
Aquí se elige la formula, que puede ser:
 Convencional
 Con alto contenido de cobre
 Con otros metales.

Convencional
Las formulas convencionales varían en su contenido de plata, que puede
oscilar entre alrededor de 65 y el 72%, y esto tiene relación con su
manipulación. Las más ricas en plata poseen menos plasticidad y
endurecen más rápidamente.
También pueden contener zinc o no. Las aleaciones sin cinc pueden
emplearse en niños o cuando es difícil lograr un campo operatorio seco.
Con alto contenido de cobre
En cuanto a las formulas con alto contenido de cobre las opciones que
se ofrecen en el mercado mundial son multiples pero pueden agruparse
en tres grandes tipos:
Tipo 1: de fase dispersa (ejm. Dispersalloy).
Tipo 2: de composición única y particula uniforme (ejm. Tytin)
Tipo 3: de composición única y particula de forma variada (ejm. Ventura
III).
En cuanto a la presión de condensación, las que menor presión
requieren son las de tipo 2, seguidas por las de tipo 1 y finalmente por
las de tipo 3. Por otra parte, para grandes reconstrucciones pueden ser
más convenientes las de tipo 2 por su facilidad de deslizamiento y su
gran plasticidad. Las de tipo 1 poseen características de manipulación
intermedias entre ambas.
Con otros metales
Su comportamiento clínico no ha sido superior al que se ha comprobado
en el caso de las aleaciones con alto contenido de cobre.
Velocidad de endurecimiento
Hay aleaciones de endurecimiento rápido y aleaciones de
endurecimiento lento, si se las compara en condiciones similares de
manipulación y sin exceso de mercurio. Para las restauraciones
múltiples, por cuadrantes o grandes reconstrucciones, resultara más
conveniente una aleación de endurecimiento lento.
Para amalgamas en niños, con reconstrucciones grandes de relaciones
de contacto, las aleaciones de tipo 2 de partícula esférica están más
indicadas porque poseen una mayor resistencia inicial a la fractura y
eso será útil en caso de que la amalgama llegue a ser sometida
demasiado temprano a esfuerzos masticatorios.
Forma de presentación
Se relaciona directamente con dos aspectos importantes de la
manipulación: la relación aleación y mercurio, y el control de la
contaminación ambiental y del personal con mercurio.

La aleación se puede presentar en dos formas: a) sin dosificación (a
granel) y b) dosificada por peso.
La aleación dosificada se presenta en tabletas que pesan cerca de 0.4
g, en sobres o en capsulas. Las capsulas pueden suministrar una, dos o
tres porciones de amalgama, según el tamaño de la cavidad por
restaurar, y para ello vienen codificadas en colores diferentes. Tanto las
tabletas como los sobres y las capsulas permiten obtener fácilmente una
relación correcta de mercurio y aleación. Por lo tanto, y de acuerdo con
la forma de presentación, el mejor sistema es la capsula, a la que le
siguen la tableta y el sobre y, por último, la aleación sin dosificar.
Mercurio
El mercurio también puede presentarse dosificada o sin dosificación. El
mercurio dosificado se adquiere en capsulas que ya traen exactamente
pesada la aleación que se requiere para la mezcla. Este sistema es
ventajoso porque evita la manipulación del mercurio al aire libre con
todos los riesgos inherentes a la contaminación mercurial.
El mercurio en contacto con el aire toma impurezas que se depositan en
la superficie y lo contaminan.
Dosificación
Una vez seleccionada la aleación, se pasa a la dosificación para obtener
las proporciones correctas de aleación y mercurio por medio de algún
procedimiento o dispositivo que sea confiable, simple y rápido. Debe
recordarse que al principio la mezcla debe contener un ligero exceso de
mercurio para que su plasticidad sea adecuada y permita llenar bien la
cavidad sin huecos ni poros. Este ligero exceso de mercurio deberá
eliminarse en la capa más superficial de la obturación para lograr una
masa de amalgama que contenga un mínimo de mercurio residual. En la
actualidad, la presentación en forma de capsula es la preferida por la
mayoría de los clínicos debido a su exacta dosificación, la facilidad de su
empleo y la reducción total del riesgo de contaminación ambiental.
Trituración
El objetivo de la trituración es lograr que el mercurio moje cada una de
las partículas de la aleación para que comience la reacción fisicoquímica
que dará como resultado la formación de las fases y finalmente el
endurecimiento solido de la mezcla.
Al iniciar la trituración por cualquiera de los métodos manuales o
mecánicos la energía que impulsa al pilón o pistilo procura quitar el
óxido que cubre las partículas de aleación para que sean más fácilmente
atacadas por el mercurio.
Cuando se utilizan capsulas, algunas deben ser previamente activadas
mediante alguna maniobra o mecanismo que permita que entren en
contacto con el mercurio y la aleación, que estaban separados dentro de
la capsula. Otros tipos de capsulas son auto activables y comienzan la
reacción desde el primer momento en que son movilizadas en el

mezclador mecánico. Los trituradores y mezcladores, mal denominados
“amalgamadores”, pueden ser manuales o mecánicos.
En la actualidad, la mezcla se prepara en un aparato eléctrico. Existen
numerosos modelos, algunos de los cuales permiten dosificar y luego
triturar la mezcla. La gran mayoría utiliza una capsula que contiene
mercurio y aleación en su interior. Según la velocidad de vibración y la
energía que transmiten a la capsula, los trituradores o mezcladores
mecánicos se clasifican en lentos, medianos o rápidos.
La capsula que alberga el mercurio en su interior desempeña un papel
importante en todo el proceso de manipulación y debe reunir las
siguientes características:
 Sus paredes tienen que ser rígidas.
 El cierre debe ser hermético
 Tiene que ser fácil de limpiar
 No debe ser susceptible al ataque del mercurio.
 El tiempo de trituración depende de varios factores, entre ellos:
 Tipo de capsula y pilón}
 Velocidad del mezclador
 Tipo de aleación
 Proporciones
 Volumen de la mezcla
Cada operador deberá determinar su propio tiempo de trabajo según el
sistema que utilice sobre la base de las variables mencionadas con
anterioridad.
Conviene advertir sobre las variaciones del comportamiento de los
mezcladores mecánicos por fluctuaciones de la tensión de la red
eléctrica o por la influencia de la temperatura del ambiente de trabajo.
EVALUACIÓN DE LA MEZCLA
Características requeridas de la mezcla, que debe ser evaluadas por el
operador:
 Homogeneidad
 Plasticidad
 Ligero brillo
 Temperatura ambiental
Cuando la mezcla no tiene las condiciones requeridas quiere decir que
ocurrió un error en la trituración o en la dosificación quedando un exceso
de mercurio.
5. Inserción y condensación
La mezcla se debe llevar a la cavidad en pequeñas cantidades para su
condensación. Se la coloca en un vaso Dappen y luego se utiliza un

portaamalgama para llevarla a la cavidad, éste dispositivo debe cumplir
con las siguientes características:
 Fácil limpieza y esterilización
 Que no acumule restos de mezclas anteriores
 Se los debe reemplazar cuando su parte activa esté desgastada.

Los instrumentos utilizados para la condensación de la amalgama deben
tener:
 Punta lisa
 Ligeramente acodados para que puedan transmitir la fuerza de la
mano a la porción de la amalgama para llevarla a su sitio, reducir
los huecos y los de aire y aplastar la masa haciendo que aflore
mercurio en la superficie para que se una a la porción siguiente.
 Los condensadores deben tener la parte activa lisa y pueden ser
ovoide, circular, rectangular o triangular para mayor condensación
en distintos sitios de la cavidad.
 Las porciones iniciales deben condensarse con instrumentos de
menor diámetro (0,7 o 0,8mm) para llenar bien los ángulos
internos de la cavidad y las retenciones.
 Conforme avanza el llenado de la cavidad se puede utilizar
condensadores ligeramente mayores.
 Cuando se llene completamente la cavidad se debe sobreobturar
con exceso y usar condensadores de gran diámetro (1,5 a 2 mm).
 Luego con una cucharilla o explorador se retira el exceso sin tallar.
La fuerza requerida en el condensador varía según el tipo de aleación:
Para las aleaciones de partícula gruesa se requiere un máximo de fuerza
de 2kg aplicados sobre el condensador.
Para las aleaciones de partícula fina se requiere menor fuerza
La fuerza va decreciendo para las aleaciones con alto contenido de
cobre.
Bruñido pretallado
Al terminar la condensación y antes de que el material se endurezca se
realiza el bruñido pretallado que consiste en pasar sobre la superficie un
bruñidor de extremo esférico u ovoide de tamaño grande para alisar la
amalgama blanda y cubrir con exceso todos los márgenes cavitarios.
Luego se espera el endurecimiento del material hasta que la superficie
no tenga consistencia plástica sino dura.
Tallado
Se debe realizar con instrumentos de forma adecuada que estén bien
afilados para cortar el material fácilmente. Se emplean talladores de
diversas formas para las distintas caras de los dientes.

Los talladores más conocidos son el Frahm y el Hollencak, su uso
alternado permite tallar la amalgama en casi todos los lados.
Tallador de Frahm: De forma romboidal con cantos afilados. Existen
tres tipos biangulados, uno para trabajar de frente y los otros para
trabajar con ángulo izquierdo y derecho. El ángulo del rombo cortante
deben ser ligeramente obtuso para no tallar surcos muy profundos.
Tallado de Hollenback: De hoja lanceolada muy delgada y afilada, de
doble extremo cada uno con angulación diferente. Es útil para el recorte
de excesos interproximales y la conformación de detalles finos en las
superficies obturadas.
SECUENCIA DE TALLADO PARA RESTAURACIONES DE CLASE I Y II
En las superficies oclusales se coloca el tallador de Frahm en el extremo
más distal y con uno de los costados apoyado en el tejido dentario
remanente se avanza hacia mesial cortando por tracción la amalgama,
determinando las vertientes y los surcos bucales.
La punta del rombo esboza el surco central mesiodistal. Se apoya el
tallador en el esmalte intacto lingual y se avanza de distal hacia mesial.
Se debe hacer coincidir la punta del rombo en el surco central. Con el
tallador de Hollenback y se perfecciona el tallado logrado por oclusal.
Al llegar al borde marginal reconstruido con amalgama se procede hacer
de la siguiente manera:
Con un explorador curvo se separa la amalgama de la matriz, siguiendo
toda la curva proximal para marcar el reborde marginal.
Con el tallador de Frahm se marca una fosa triangular con dos brazos
cortos que se dirigen oblicuamente hacia bucal y lingual para marcar los
surcos de escape.
Luego se usa el tallador de Hollenback y se continúa con la
conformación del reborde marginal. Se hecha un chorro de aire y se
pasa algodón sobre la superficie para eliminar restos y alisarla. Los
detalles más finos se realizan con un explorador.
SECUENCIA DE TALLADO PARA RESTAURACIONES DE CLASE V
Cuando la amalgama ya no presente una superficie plástica se comienza
con el tallado. Se retiran los excesos con un tallador o explorador de
punta fina y se da la forma con talladores adecuados.
BRUÑIDO POSTALLADO
Consiste en un alisado final de toda la superficie de la amalgama. Con
un bruñidor esférico pequeño se recorren todos los surcos y se los marca
con una presión fuerte. Luego, con un bruñidor de extremo cónico se

alisan las vertientes laterales, los rebordes proximales y las áreas
proximales accesibles.
En las restauraciones de clase V se utilizan bruñidores anatómicos tipo
PKT-3, teniendo cuidado de que no queden excedentes de amalgama por
debajo der borde gingival para que no se produzca luego una lesión
periodontal. En el caso de los molares con lesiones que llegan al
cemento y abarcan el espacio interradicular, la pared gingival tendrá
una escotadura que contorne este espacio y debemos reproducir esta
forma con el material de restauración, sin dejar excesos ni invadir la
encía. Así la superficie final de la restauración será más lisa y se
eliminaran los poros y las irregularidades producidas durante el tallado.
Con un chorro de aire eliminamos partículas sueltas de amalgama y se
alisa toda la superficie de la restauración con una bolita de algodón
seca.
RETIRO DE LA MATRIZ
Para tener éxito y no se destruya la relación de contacto es preciso
observar algunos detalles:
1. Se retiran los trozos de compuesto de modelar que fijan la matriz
por bucal y lingual.
2. Se debe volver a apretar firmemente la cuña en su sitio, para
comprimir nuevamente las fibras periodontales y lograr una ligera
separación porque la madera de la cuña puede haber cedido algo
durante la condensación de la amalgama.
3. Se recorta la matriz que sobresale hacia lingual para que el trozo
de metal que se debe retirar sea lo más corto posible.
4. Se toma la matriz desde bucal con un alicate de mordientes
delgados y se la tracciona horizontalmente hacia bucal para que
se deslice el menor recorrido posible por la relación de contacto
5. Se retira la cuña. Toda esta maniobra puede realizarse a la inversa,
es decir, retirar la matriz hacia lingual si al operador le resulta más
cómodo el procedimiento
6. CONTROL POSTOPERATORIO
Control inmediato
 Control oclusal
Se retira el aislamiento. Se corta la goma en el espacio interdentario
para que no arrastre la amalgama proximal. Se quita el clamp y la goma.
Se le indica al paciente que no muerda con fuerza. Se realiza el control
oclusal con papel de articular. Se marcaran sobre la superficie del diente
las cúspides antagonistas. Si hay una marca intensa en la amalgama y
no hay marcas en el resto del diente, se debe corregir el punto que está

más alto. Se repite el procedimiento hasta que todas las marcas sean de
la misma intensidad.
 Control proximal
Se controla el margen gingival para retirar cualquier exceso de
amalgama que pudiera haber quedado después de la restauración. Para
eso se utiliza el tallador de Hellenback o un explorador N° 23. Se
masajea la encía para que la papila gingival recupere su forma y llene
totalmente el espacio interdentario.
Control vestibular (clase V)
Se retira el aislamiento y se verifica que no queden excesos
subgingivales de amalgama.

Control mediato
 Pulido
La amalgama se puede pulir después de dos horas o más de haberla
realizado. Es conveniente usar fresas que cortan poco para el retoque de
la anatomía oclusal. Con una fresa piriforme 330 o 331L a baja velocidad
se recorren los surcos en forma suave y sin ejercer presión. Para
vertientes o áreas de difícil acceso se usa una fresa troncocónica 171L a
baja velocidad. Luego se utilizan fresa con forma de llama o pinpollo,
para obtener una superficie muy lisa. Con discos muy pequeños de
papel y rueditas de goma abrasiva se completan las áreas que no hayan
sido avanzadas por los procedimientos anteriores.
El alisado final se logra con cepillos o brochas húmedas cargados con
pasta abrasiva de pómez, a baja velocidad. El brillo se obtiene con
cepillos o brochas y pasta acuosa con óxido de estaño, óxido de zirconio
o productos comerciales (Amalgloss).
Las superficies proximales, excepto el punto de contacto, deben pulirse
con tiras abrasivas de acero y de papel de grano decreciente de
abrasividad.

Pulido vs alisado

El pulido es para obtener una superficie lisa y resistente a la corrosión y
al ennegrecimiento. Como único inconveniente puede mencionarse la
necesidad de citar nuevamente al paciente para terminar la restauración
y se corre el riesgo de que el paciente no vuelva y la restauración quede
inconclusa. Con el uso de las aleaciones modernas más resistentes a la
corrosión y los procedimientos de pregruñido y posgruñido puede
obtenerse una superficie de amalgama muy lisa y con características
adecuadas para resistir el uso clínico en la boca. La técnica de pulido

inmediato se realiza a los 10 minutos de condensada la amalgama
cuando se usan aleaciones modernas de endurecimiento muy rápido.
RESTAURACION DE LOS OTROS TIPOS DE PREPARACION DE
CLASE II
En la preparación la matriz se acuña firmemente y se consolida con
compuesto de modelar solamente por lingual dejando abierta la matriz
hacia bucal para permitir la condensación de la amalgama. Si la apertura
cavitaria se efectuó desde lingual, se invierte el procedimiento. La
terminación se lleva acabo con talladores y exploradores; el bruñido se
realiza con el PKT3 y el pulido con tiras abrasivas de acero y de papel.
AMALGAMA CON ADHESIVO
La preparación cavitaria debe obedecer los principios clásicos de
preparación de cavidades para amalgama. Este cemento de composite
debe aplicarse en la preparación cavitaria antes de la inserción y
condensación de la amalgama. La manipulación del cemento adhesivo y
su aplicación deben llevarse a cabo de acuerdo con las instrucciones del
fabricante. Cuando se elige ésta técnica restauradora, se debe
seleccionar sistemas adhesivos con afinidad por iones metálicos. La falla
más común en este tipo de restauraciones se produce en la interfase
amalgama-resina. Los mejores resultados se obtienen condensando la
amalgama de resina (de curado dual) no polimerizado ya que se crean
protrusiones e intrusiones que en definitiva crean interdigitaciones que
determinan que la “adhesión” es más que nada de carácter mecánico,
esto determina que este tipo de restauraciones sean indicadas para una
restauración de amalgama convencional, por ejemplo en casos de
grandes reconstrucciones de dientes vitales en pacientes jóvenes o en
dientes tratados endodonticamente, para el refuerzo de la estructura
dental remanente. De acuerdo con Bearn y colaboradores la técnica
también sería ventajosa en el tratamiento de dientes con síndrome de
diente agrietado.
PINES INTRADENTINARIOS
Definición
Una espiga (pin), tal como se utiliza en odontología restaurativa, es una
extensión de la restauración dentro de un conductillo preparado o un
vástago de metal insertado en una perforación realizada en la dentina,
la cual tiene el propósito de retener una restauración dentro o sobre el
diente
Cavidades que no sólo son extensas en superficie sino también en
profundidad, requieren en muchas ocasiones de medios adicionales de
retención. Como un recurso más al alcance del operador, se pueden

colocar en la dentina pequeños alfileres o alambres en perforaciones
hechas ex profeso, con el objeto de aumentar las condiciones de
retención y anclaje para el material de obturación.
Indicaciones
La aplicación de una o varias espigas puede estar indicada para
complementar la retención de una restauración: por ejemplo, si un
diente vital ha sido destruido a nivel gingival por caries o traumatismo,
deben colocarse éstas para crear cierto tipo de cimiento y retener la
restauración, ya sea resina o amalgama, de acuerdo con la elección del
operador.
Factores biológicos
Existen varios factores biológicos que deben
determinar la colocación de postes:
• La vitalidad pulpar (elasticidad de la dentina).
• La localización de la pulpa.
• La morfología dentaria (corona raíz).
• El volumen (espesor) de la dentina disponible.
• Tamaño del diente.
• La fuerza intermaxilar (oclusión)

considerarse

para

Pines metálicos
Los principales requisitos de un poste metálico prefabricado son:
• No deben ser corrosivos.
• Deben ser resistentes a la fatiga.
• Deben ser biocompatibles.
• Deben tener un módulo de elasticidad similar a la dentina (no más de
4 a 5 veces)
Clasificación
Existen varias clasificaciones de acuerdo con diversos autores. De
manera simplificada, podemos clasificar a los pines de la siguiente
manera: 1) anclajes cementados; 2) anclajes de fricción, y 3) anclajes
roscados.
1. Anclajes cementados
Para la obtención de una retención máxima con pines cementados, la
profundidad del orificio en dentina debe ser de 3 a 4 mm. Los pines
cementados no producen presión interna ni líneas de rajadura en la

dentina, por eso son los más indicados para los dientes con poco
espesor de dentina, así como para los tratados endodónticamente. El
cemento de fosfato de zinc fue comprobado como el más eficaz para
retener esos pines.
2. Anclajes de fricción
Esta forma, describió una técnica en la que el diámetro del orificio
preparado para el pin fuera 0.025 mm menor que el diámetro del pin.
Estos pines son colocados con la ayuda de un dispositivo especial, a
través de pequeños golpes, ofreciendo una retención de dos a tres veces
mayor que los cementados. Durante la inserción de este tipo de pin, se
pueden crear presiones en la dentina, que pueden provocar rajaduras
laterales perpendiculares a lo largo del eje del pin.
El orificio para su inserción debe tener de 2 a 4 mm de profundidad
3. Anclajes roscados.
Going, describió una técnica en que el pin es retenido en la dentina a
través de roscas que se forman a medida que se introduce el pin. La
profundidad del orificio para este tipo de pin varía de 1.3 a 2.0 mm
dependiendo del diámetro del pin que se utilizará.
Los pines autorroscados permiten una retención de cinco a seis veces
mayor que los cementados, y de dos a tres veces mayor que los
retenidos por fricción. Algunos estudios han demostrado que la inserción
de este tipo de pin produce más líneas de rajaduras en la dentina que
los otros dos tipos. Para todos los diámetros de pines autorroscados
existe una fresa especial con diámetro ligeramente menor que el del pin
para la ejecución de los orificios donde se insertarán.
Profundidad y localización del pin
Ya sea en la dentina o en la resina, la extensión ideal de los pines,
especialmente los autorroscados, es de 2 mm. La localización ideal con
respecto a la unión amelodentinaria es a 1 mm de la misma.
Pines de titanio
En la actualidad, los pines de titanio son los más usados en la
odontología por dos razones: su biocompatibilidad y por su módulo
elástico más cercano a la dentina

Asimismo, este metal tiene propiedades biocompatibles, dado que los
tejidos del organismo toleran su presencia, por lo que es factible la
fabricación de muchas prótesis e implantes de este metal.
El titanio llena todos los requerimientos de un material dental y puede
ser usado en la fabricación de coronas, prótesis parciales fijas y prótesis
parciales removibles

REFERENCIAS
1. Barrancos. 2009. OPERATORIA DENTAL: Integración Clínica. 4ª Edición. Editorial
Panamericana.
2. Bernal Orellana, E. 2005. Apuntes de materiales dentales Eduardo Bernal
Orellana. Ediciones Universidad de Cuenca. Cuenca-Ecuador.
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Edición. Medica Panamericana. Buenos Aires-Argentina.
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dentales.10ª Edicion. McGraw-Hill Interamericana. México.

los

materiales

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salud pública y ambiental? Revisión de la literatura. Univ Odontol. 2011
Jul-Dic; 30(65): 63-70.
6. Méndez-Visag C. Manejo responsable del mercurio de la amalgama
dental: una revisión sobre sus repercusiones en la salud. Rev Peru Med
Exp Salud Publica. 2014;31(4):725-32.
7. José de Jesús Cedillo Valencia, José Eduardo Cedillo Félix. Pines de
reconstrucción. ¿Una técnica en el olvido? Reconstruction pins. A
forgotten technique? Presidente de la Academia Mexicana de Operatoria
Dental y Biomateriales. Egresado de la Universidad De La Salle Bajío. Recibido:
Septiembre 2014. Aceptado para publicación: Septiembre 2014