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LICENCIATURA EN EDUCACIÓN

PRIMARIA.

PROYECTO DE INVESTIGACION EDUCATIVA.

Por: EDUARDO MIGUEL GREZ GUTIERREZ

Curso: HERRAMIENTAS BÁSICAS PARA LA
INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

Ciclo Escolar: 2015 – 2016.
Semestre: 5to.
Coordinador: HERIBERTO CERON LOPEZ.

Resumen:
El presente trabajo describe el grado de participación de padres y madres de
niños de la primaria rural general Morelos ubicada en Polintotla, Tianguistengo,
Hgo. en las actividades educativas de sus hijos. Con base en juicio de expertos
y en referentes de la literatura, se diseñó una escala tipo Lickert para evaluar la
participación, que fue administrada a 25 padres de familia de alumnos de una
escuela primaria pública. En general, la participación de los padres en las
actividades educativas de los hijos se clasificó como baja o precaria,
especialmente en lo referido a los factores de Comunicación y Conocimiento de
la escuela, mientras las madres presentaron un nivel de participación
significativamente mayor en ambos factores. Las implicaciones de los
resultados para la escuela y la investigación sobre participación paterna en el
proceso educativo, se discuten a la luz de los resultados.

Palabras clave; #alumno, #profesor, #padres de familia, #integración,
#participación, #interés.

Problema de investigación.
¿Cómo impacta la participación de los padres en las actividades académicas
de sus hijos de educación primaria para obtener un aprendizaje?

Introducción.
La
Escuela Primaria “General Morelos”, ubicada en la comunidad de
Polintotla, perteneciente al municipio de Tianguistengo Hidalgo, fungiendo
como Director del plantel el Prof. Miguel Castillo Rodríguez, cuenta con 10
grupos del primer grado hasta el sexto grado en el que se platicara solamente
de 5to grado.
El principal problema institucional y que en cierta manera, debemos traducirlo
en un problema pedagógico. Se ha convertido en un freno a la evolución del
sistema escolar; el apoyo individual, tiempos de acompañamiento personal,
tiempos que permiten a los enseñantes detectar y remediar esas dificultades.
Este acompañamiento personal de los alumnos es algo absolutamente
fundamental.
En esté presente trabajo daré a conocer la participación de los padres de
familia dentro del salón de clases, la cual dicha información fue obtenida en la
intervención docente y con ayuda de nuestro maestro titular, la cual se
encuentra basada en información cuantitativa que por grupos se realizaron
graficas de acuerdo a la información recabada en la participación de los padres
de familia.

Propósitos.
 Identificar una problemática observada durante las jornadas de práctica
para poderla analizar y comprender así como de sugerir propuestas de
acción, mediante el uso de los referentes teóricos analizados en la
primer unidad.
 Observar e identificar el vínculo que existe entre el niño y su familia,
para poder identificar las características del contexto en el que se
desarrolla, a través de entrevistas e indicadores, porque de esta forma
puedo tener en claro la relación que existe entre su familia y la sociedad.
 Analizar la información recolectada a lo largo de jornada de practica con
el fin llevar un control estadístico de toda la información respectivamente
sobre los distintos indicadores previos así como también llevar un rol de
todas las problemáticas y darnos cuenta si en verdad se mantuvo en la
problemática o fue mejorando de manera considerada.

Justificación.
La
Escuela Primaria “General Morelos”, ubicada en la comunidad de
Polintotla, perteneciente al municipio de Tianguistengo Hidalgo, fungiendo
como Director del plantel el Prof. Miguel Castillo Rodríguez, cuenta con 10
grupos del primer grado hasta el sexto grado en el que se platicara solamente
de 5to grado.
Es fundamental saber y conocer las relaciones interpersonales que en la
institución se originan, por esta simple y sencilla razón llevamos a cabo, el
siguiente proyecto de investigación comenzamos justificando los detalles para
dar a conocer que retomamos algunos principios pedagógicos de los planes y
programas de estudio 2011, tal es el caso del principio número 1, el cual nos
hace ver la importancia que tenemos nosotros los docentes, centrándonos en
nuestros alumnos y en sus procesos de aprendizaje, que sería de una manera
más correcta y compleja las características y necesidades de los educandos.
De la misma manera el principio pedagógico número seis nos menciona acerca
de la relevancia e importancia que tiene que el docente para que este
implemente y haga uso de recursos didácticos para llevar a cabo su práctica
docente, pues de esta manera favorece el aprendizaje significativo en nuestros
alumnos, dando cuenta de que David Ausubel hace mención de lo importante
que es el hacer uso de recursos didácticos durante nuestra práctica educativa,
de la misma manera esto se hace verídico al revisar a fondo la teoría del
„‟Aprendizaje Significativo‟‟.
El principal problema institucional y que en cierta manera, debemos traducirlo
en un problema pedagógico. Se ha convertido en un freno a la evolución del
sistema escolar; el apoyo individual, tiempos de acompañamiento personal,
tiempos que permiten a los enseñantes detectar y remediar esas dificultades.
Este acompañamiento personal de los alumnos es algo absolutamente
fundamental.
En esté presente trabajo daré a conocer la participación de los padres de
familia dentro del salón de clases, la cual dicha información fue obtenida en la
intervención docente y con ayuda de nuestro maestro titular, la cual se
encuentra basada en información cuantitativa que por grupos se realizaron
graficas de acuerdo a la información recabada en la participación de los padres
de familia.

Marco teórico.
“Aspectos básicos que favorecen la participación de los
padres, madres, tutores o encargados de los niños en la
escuela”.
1. Contacto permanente de los padres de familia con la comunidad
escolar.
Los padres de familia son los facilitadores de toda la información
importante sobre sus hijos a los docentes, esto les permite entender los
procesos por los que están pasando y facilitar así un trabajo lo más ajustado,
pertinente y relevante para el desarrollo y aprendizaje de los niños y las niñas;
por su parte, la escuela apoya a la familia facilitando modelos y estrategias de
educación; tareas, encuestas, indagación sobre un tema, lectura diaria,
escritos, tareas en equipo, diálogos a partir de una preocupación de la
sociedad actual (medio ambiente, situación económica, seguridad, cuidado de
la salud, entre otros).
La escuela plantea proyectos de trabajo con la comunidad como vía para
establecer canales de comunicación y dialogo permanente con los padres de
familia en un clima de colaboración y cordialidad, basado en relaciones de
confianza y comprensión mutua:, a través de algunas estrategias habituales
como: verbenas, festivales, intercambios de información formales e informales,
entrevistas de los maestros con los padres de familia, celebraciones -día del
niño, de la madre, del padre, del maestro, fiestas patrias- reuniones, circulares,
entrega de boletas o estrategias más informales, como el contacto diario en las
entradas y salidas.
Caminos posibles para fomentar la participación de los padres de familia.
Otras maneras de favorecer este relación es organizando actividades
educativas donde se requiera de su participación, en algunas escuelas se
solicita la ayuda de los padres para que desarrollen y participen en la
construcción de conocimientos sobre un tema o enseñen alguna habilidad a los
niños. Esto hace que los padres de familia se preocupen por la educación y lo
que en la escuela pasa, y los niños reconocen la importancia que sus padres le
dan a las actividades que se organizan en su salón y escuela, lo cual
contribuye a elevar los niveles de seguridad, confianza y a reafirmar los lazos
afectivos.
Este tipo de actividades permite establecer lazos afectivos y de comunicación
entre la comunidad escolar y los padres de familia; desde la planeación hasta

su culminación, la cercanía que establecen genera un clima de confianza y
niveles de comunicación más estrechos para tratar los asuntos referidos a la
escuela. Como espacio de convivencia, resulta fundamental que exista un
acercamiento entre los propios padres, y que se comente sobre el sentido de la
actividad, se intercambien puntos de vista en torno a lo que la escuela está
llevando a cabo, las dificultades, los avances.

Espacios y momentos de participación y colaboración con
madres y padres de familia.
La participación de los padres de familia se promueve principalmente cuando
hay una preocupación por la educación de los hijos y transmiten sus
inquietudes al maestro y al personal docente, considerando:
1. Las visitas cotidianas a la escuela como elemento básico para estar en
contacto y comunicación permanente.
2. Establecer dialogo constante y sistemático con la comunidad escolar para
estar al tanto de los contenidos disciplinares establecidos en planes y
programas de estudio y conocer la organización y forma de trabajo que el
centro escolar tiene.
3. La participación intencionada para brindar apoyo a sus hijos en la
elaboración de las tareas.
4. Estimular una buena relación y favorecer la participación basada en la
confianza y la corresponsabilidad mutua familia-escuela, promueve cambios en
la organización de las relaciones familia-escuela y su entorno; favorece la
participación en la gestión de objetivos educativos y en la toma de decisiones;
controla la eficacia de la labor educativa, activa equipos de trabajo y da
solución a situaciones conflictivas.
5. El compromiso de la escuela y los padres de familia de garantizar a los niños
las condiciones mínimas de alimentación, higiene, salud y materiales básicos
para la realización de tareas escolares.
Puntos medulares.
a. Se asiste a la escuela constantemente para hablar con el maestro respecto a
los aprendizajes de su hijo en las reuniones mensuales y bimestrales, cuando
el maestro muestra los exámenes y sus evaluaciones, padre de familia y
docentes aprovechan la ocasión para comentar y analizar los avances y
dificultades del alumno con respecto a su aprovechamiento. Cuando las
dificultades de aprendizaje de los niños son mayores, la relación y dialogo se
da de manera más constante y cercana. El ir a la escuela diariamente por su

hijo representa otro momento en el cual el padre de familia y el niño fortalecen
sus vínculos afectivos y de confianza.
b. Aprovecha todos los momentos de acercamiento a la escuela para preguntar
sobre el desempeño y la conducta de su hijo y revisar cuáles son algunas
propuestas para apoyarlos. Analiza con el maestro inquietudes manifestadas
por su hijo, durante las actividades cotidianas, cuando el niño no entiende
algún contenido, situación o tarea. El padre de familia aprovecha los momentos
de cercanía con los profesores cuando va por ellos, en ocasiones especiales o
en reuniones y manifiesta las inquietudes que su hijo tiene con respecto al
desarrollo de las clases, lo que le ayuda a resolver las dudas sobre algunos
contenidos y su orientación o también de hacer alguna aportación para
participar en clase con el maestro.
c. El padre de familia apoya y está al pendiente sobre el cumplimiento de las
tareas y trabajos escolares que tiene que realizar el niño, como medida para
fortalecer su aprendizaje y el hábito del estudio en el hogar.

d. Es importante profundizar sobre las actividades que hace en clases en las
distintas asignaturas, un mecanismo es la revisión y el apoyo en las tareas
donde él puede darse cuenta de los contenidos curriculares que en clase se
tratan, de las disciplinas que conforma el plan de estudio.
e. El padre de familia se da cuenta del nivel de desempeño escolar mediante la
observación de avances y problemas a partir de la evolución que está
presentando el niño, preocupación que comunica al maestro de grupo y entre
los dos deliberan sobre lo que afecta su desempeño académico y proponen las
mejores medidas para prevenir el retraso escolar.

f. En casa aprovecha cualquier momento para estar cerca de su hijo y platica
con él sobre sus preocupaciones, expectativas de relación con sus amigos,
compañeros de clases y maestros.
g. El padre de familia se entera de la relación que su hijo tiene con su maestro,
de si le tiene confianza para preguntar lo que no entiende de la clase, de cómo
los trata, si le parece bien como explica, si les da oportunidad de expresar lo
que piensan, de que si alguien tiene un error cómo lo toma el docente, además
si acepta que también él puede equivocarse. Dialoga con su hijo sobre los
criterios de evaluación que el maestro establece; tareas, trabajos a entregar,
trabajos en equipo, asistencia, puntualidad, limpieza, disciplina, los exámenes,
participaciones en el grupo, revisión de apuntes y la colaboración de los padres
de familia en el apoyo de tareas. De igual manera contrasta los criterios que
establece el docente en la primera reunión del grupo y en las bimestrales.

h. El padre de familia conoce la responsabilidad en el cumplimiento de las
tareas escolares de su hijo –desempeño académico, actividades deportivas,
artísticas, de limpieza y acomodo en el salón de clases-, reconoce y valora su
esfuerzo y dedicación.
i. Se preocupa y dialoga con la comunidad escolar en relación con lo que
afecta la conducta de su hijo y buscan soluciones para un mejor proceder.

j. El conocer los servicios de apoyo –orientador vocacional, trabajo social,
servicio de USAER y de salud- que llegan a la escuela, le permite estar seguro
de que ahí se atienden necesidades específicas de los alumnos.
k. Asiste y participa en las reuniones y actividades escolares, desde inicio del
ciclo; por lo general, la reunión general y las programadas bimestralmente,
implican la toma de decisiones sobre el rumbo que lleva la escuela, de igual
manera le permite a los padres de familia conocer, analizar el reglamento de la
escuela y de manera voluntaria colabora para hacer efectivo su cumplimiento y
funcionalidad.

l. Acude a las actividades de formación de padres de familia -pláticas,
conferencias y talleres- organizadas por la escuela; para que sean de interés
general deben reflejar las problemática que en el centro escolar se presentan.
m. Participa en las verbenas, festivales, café literario, exposiciones, rifas y
cualquier otra actividad organizada para obtener recursos que apoyen el
mejoramiento de la escuela.
Las relaciones personales son la base fundamental para construir un excelente
escenario de aprendizaje en la escuela, es en este sentido indispensable que la
comunidad escolar construya y mantenga una buena relación y comunicación
con los padres de familia.

Comunicación entre Padres de Familia y Maestros.
Investigaciones han mostrado que los niños mejoran en la escuela cuando los
padres tienen comunicación frecuente con los maestros y además se
involucran en las actividades de la escuela. Hay diferentes maneras en que los
padres y maestros pueden comunicarse el uno con el otro, en lugar de seguir el
calendario de conferencias entre padres y maestros programadas por la
escuela. Una comunicación cercana entre padres y maestros puede ayudar a
los niños.
Los padres que participan en actividades y acontecimientos de la escuela
tendrán más oportunidades de comunicarse con los maestros. Participación en
organizaciones de padres y maestros (PTO, PTA- en inglés, y otros tipos de
clubes), les dará al maestro y al padre la posibilidad de interactuar fuera de

clase. Además, el padre también formará parte de las decisiones que pueden
afectar la educación de su niño.
A los maestros les gusta reunirse con los padres al principio del año escolar.
Haciendo un esfuerzo para hacer esto, ayudará al profesor a entenderle mejor
a usted, a su niño, y la forma en que usted apoyará la educación de su niño.
Los maestros aprecian saber que los padres están preocupados e interesados
en el progreso de su niño. Y esto ayudará a tener una comunicación efectiva.
Otra buena oportunidad para ayudar en la educación de su niño es ser
voluntario(a). Dependiendo de la disponibilidad de los padres, intereses y
necesidades de la escuela, las oportunidades pueden ser incontables. Algunas
sugerencias incluyen: colaborar en las horas de almuerzo, ser tutor(a) en
algunas clases, asistente en la biblioteca, invitado para hablar en clase sobre
algunos puntos de interés, ventas de libros, u otro tipo de ventas que benefician
a la escuela. El personal de la escuela puede no saber que padres quieren ser
voluntarios.
Las llamadas telefónicas y visitas al salón de clases son también otras maneras
de cooperar con los maestros y mantenerse informado sobre el progreso de
sus niños. Pregunte sobre el tiempo y forma adecuada para contactar al
maestro.
Las conferencias entre padres y maestros, generalmente son programadas
cuando se entrega el primer reporte del año escolar. Para los padres y
maestros es una oportunidad para hablar personalmente sobre su niño. La
conferencia entre padres y maestros es una buena oportunidad para establecer
una comunicación efectiva para todo el año escolar.

CONOCIMIENTO DEL CURRÍCULO Y
FUNCIONAMIENTO DE LA ESCUELA.
Evolución y actual perspectiva del currículo.
Para Hernández (1993), la concepción curricular menos elaborada es aquella
en la que se considera el currículo como un plan de estudios. Ianfrancesco
(2003) va más allá de esta perspectiva y a partir de un análisis de la literatura
sobre el concepto de currículo permite inferir que dicho constructo es el
resultado de un proceso evolutivo marcado por las características de la
sociedad en cada momento histórico. Los autores citados por Ianfrancesco
(2003), entre los que se encuentran Sailor y Alexander (1954), Kearney y Cook
(1960), Jhonson (1967), King (1976), Yung (1979), Berstein (1980), Schuber
(1985), Apple (1986), Tormes (1992), entre otros, van desde considerar el
currículo como una calificación de resultados escolares hasta percibirlo como el
conjunto de “principios, propósitos y procesos de formación integral y social y

medios para lograrla” (Ianfrancesco, 2003). El desarrollo teórico del currículo
como objeto de estudio tiene su nacimiento en los años cincuenta y va hasta el
presente siglo con estudios que atacan las prácticas escolares actuales que se
han quedado reducidas a modelos sociales de medio siglo atrás.
Por ello es significativo analizar todo el proceso a fin de comprender a fondo la
concepción actual de currículo. Durante la década de los cincuenta aún no
había un acuerdo conceptual sobre el término currículo, el cual podía ser
observado desde la evaluación o desde una acción para disciplinar la escuela,
asunto directamente relacionado con el paradigma comunicativo desarrollado
en la posguerra para servir a los intereses políticos y bélicos que se gestaban
con el orden mundial de las ideologías. Durante los años sesenta es
identificable el criterio común de los autores para definir el currículo: guía. Ya
en los años setenta son perceptibles otros elementos agregados por los
autores a esta noción, entre los que se des- tacan la cultura, las experiencias,
el conocimiento y lo social. La década de los ochenta presenta una gran
variedad de perspectivas teóricas sobre el currículo; estos autores retoman las
concepciones de las décadas anteriores y formulan nuevas maneras de verlo.
En este tiempo de contribución al currículo escolar resalta la visión pública del
conocimiento, los valores y las creencias sociales. Ello es una respuesta a las
agitadas dinámicas que precedieron la llegada de los años noventa en donde la
humanidad observó un cambio drástico en el escenario de la geopolítica y en el
panorama de la economía mundial.
En la década de los noventa la producción reflexiva y crítica alrededor del
currículo incluye nuevos elementos asociados al término como la
interdisciplinariedad, la cual es novedosa pues hay una tendencia hacia el
desarrollo de procesos formativos integradores y abarcadores que permite la
gestación de experiencias significativas y un mejor aprendizaje como lo
explicara Morin (1999) en su documento Los siete saberes necesarios para la
educación del futuro. Así, se deja a un lado la fragmentación del conocimiento
en áreas y asignaturas en donde se asumía una postura descontextualizada y
poca integradora del saber. De la misma forma, en este periodo se iniciaron los
estudios sobre el currículo oculto comprendido por los valores, las actitudes, los
conocimientos y las destrezas que se gestaban en las escuelas sin definirse
taxativamente. En efecto, este es el currículo que se ha mantenido para la
formación de los niños, las niñas y los jóvenes, haciendo perdurar los antiguos
modelos que respondían a la sociedad del siglo pasado. Con la intención de
romper con las viejas formas de reproducción escolar, en los años noventa,
como lo explica Ianfrancesco (2003), la gran cantidad de concepciones se
resumen en la tendencia a considerar el currículo como los “principios, propósitos y procesos de formación integral y social y medios para lograrla”. Esto

no difiere de la idea desarrollada por otros autores como Posner (2005) quien
en su análisis de las perspectivas curriculares de los últimos sesenta años
encuentra que algunas responden: a) al modo en que se aprende y las formas
en que se facilita dicho proceso; b) a los objetivos; c) a los contenidos y su
organización; d) a la evaluación del proceso formativo; d) la relación real y la
relación ideal entre escuela y sociedad. En la recopilación que hace Gvirtz et al.
(1998) se observan varias posturas sobre el currículo al igual que en Posner o
Ianfrancesco (Cuadro 1). Aquí se ven dos perspectivas de currículo que
permiten enmarcar las tendencias en dos grandes grupos: el currículo como
modelo de práctica y como proyecto práctico de elaboración colectiva. Por su
parte, Cox (2001) hace un acercamiento conceptual al currículo desde dos
puntos de vista: el primero, refiriéndose al mismo como los “planes y
programas de estudio, o el conjunto de contenidos, en un sentido amplio que,
organizados en una de- terminada secuencia, el sistema escolar se
compromete a comunicar”; y el segundo, describiendo el currículo como “una
selección cultural con propósitos formativos, que organiza la trayectoria de
alumnos y alumnas en el tiempo y que, en los contenidos, esquemas mentales,
habilidades y valores que contribuye a comunicar, es un regulador mayor de su
experiencia futura”.
La sociedad del conocimiento y currículo.
La sociedad del conocimiento ha venido para imponer toda clase de efectos
sobre los seres humanos y a exigir de ellos una nueva perspectiva de la
realidad, una moderna manera de ver los fenómenos desde los cambios
permanentes que suscita (Herrera y Dridiksson, 1999), en otras palabras, a
inferir en el campo cultural de los sujetos. Todo esto se debe a la reunión de
varios factores que, asocia- dos, generaron variaciones en el modus vivendi del
hombre creando crisis por “las nuevas formas de organización social,
económica y política” (Tedesco, 1998). Entre estos factores se encuentran la
economía, el auge tecnológico y científico, la evolución en los medios de
comunicación, una transformación de la conciencia humana y el manejo
efectivo de la comunicación por las comunidades de aprendizaje. Así,
Stiepovich (2004) encuentra que algunas de las características de la sociedad
actual se resumen en: “la economía mundial, basada en conocimiento, la
velocidad creciente de su recambio, la vinculación efectiva entre productores y
consumidores de ese conocimiento, así como la articulación entre innovación,
ciencia y tecnología”. En una forma simple, la sociedad de la información
conduce a pensar en lo que el conocimiento representa en las comunidades
actuales. La expresión sociedad del conocimiento:
quiere decir, nada más y nada menos, que el saber y el conocimiento son los
parámetros que gobiernan y condicionan la estructura y composición de la

sociedad actual y son, también, las mercancías e instrumentos determinantes
del bienestar y progreso de los pueblos” (Mateo, 2006). Por ello, la sociedad se
ha estructurado a través de comunidades que manejan la información,
aprenden con ella, la procesan y la producen para ser transmitida, revalorada,
estudiada, como un ciclo en permanente movimiento4. En este sentido también
lo aclara Monroy (2005), que indica que “nuestras sociedades […] son
sociedades de la información, sociedades del aprendizaje, sociedades del
conocimiento y sociedades educativas” que trabajan en red (García, 2001). De
cierta manera, Mateo (2006) nos demuestra con sus aportes que hay una sed
del hombre por el conocimiento, la aprehensión y la producción del mismo,
como si se tratase de un Renacimiento o de un Siglo de las Luces. Entonces, si
la historia parece demostrar que ya el conocimiento ha jugado un rol definitivo y
trascendental en la evolución de los pueblos, ¿qué diferencia a esta nueva
ansia por la apropiación del conocimiento? La respuesta es muy sencilla, “la
velocidad con que se genera y la rapidez con que se transmite” (Mateo, 2006)
gracias a los medios de comunicación, la tecnología y el desarrollo de la
ciencia imponiéndose a la economía basada en la productividad (Castells,
1997).
Así, la enseñanza es un factor clave y crítico en el desarrollo de la sociedad
toda vez que debe formar a los futuros ciudadanos y científicos (Driver, 1988)
que se enfrentarán a los problemas de la realidad con una comprensión de
estos “a partir de perspectivas tanto actuales como históricas” (Garret, 1987).
Por ende, es fundamental que la educación sea asumida como un asunto de
seguridad nacional o una política de Estado (Pilonieta, 2010) para el bienestar
de los pueblos, en donde el manejo y la producción del conocimiento
constituyan aspectos vitales del currículo.
En esta medida la sociedad del conocimiento, con todos sus efectos, incide en
la educación (Ginés, 2004) y, por ende, en el currículo. Este tipo de sociedad
obliga a las instituciones a proyectarse conforme al medio, ese contexto global
que tampoco es independiente al de cada uno de los sujetos:

Vivimos en una economía del conocimiento, en una sociedad del conocimiento.
Las economías del conocimiento son estimuladas y dirigidas por la creatividad
y la inventiva. Las escuelas de la sociedad del conocimiento tienen que crear
estas cualidades, si no su gente y sus naciones se quedarán atrás (Hargraves,
2003).
La enseñanza y el aprendizaje se concretan en el currículo, y si los hombres se
encuentran inmersos en una sociedad basada en el conocimiento, entonces el
objetivo del currículo es la formación de sujetos sociales y políticos en un

medio cultural caracterizado por la gestión del conocimiento y el manejo
permanente de un gran cúmulo de información.

COMUNICACIÓN CON LOS HIJOS ACERCA
DE LOS ASUNTOS ESCOLARES.
Este factor es un aumento en participación de los padres si perciben
oportunidades, invitaciones o exigencias de ayuda del personal escolar y de
sus hijos.
Epstein y Clark Salinas (2004) proponen una clasificación de las estrategias
parentales de participación, que incluye seis categorías: habilidades de crianza;
comunicación escuela–padres; involucramiento de los padres como voluntarios
en las escuelas en actividades de aprendizaje en casa y en la toma de
decisiones escolares; y la colaboración de los padres con la escuela y la
comunidad. En cuanto a los factores familiares que influyen en el rendimiento
escolar de los hijos, se ubica el tipo de supervisión del aprendizaje de los
mismos que los padres ejercen en la casa. Avanzini (1969) menciona que
existen padres despreocupados que se niegan a realizar de manera constante
los esfuerzos que demanda apoyar a los hijos en sus actividades educativas y
otros padres que se percatan de que deben apoyar a los hijos pero les es
imposible hacerlo por falta de tiempo y de cultura. Shanahan y Walberg (1985)
reportan el interés de los padres y las facilidades que el hogar brinda para la
realización de trabajo escolar como uno de los factores familiares que propician
un adecuado rendimiento en la escuela. Por su parte, Steinberg, Dornbusch y
Brown (1992) señalan que los padres demandantes del trabajo escolar de sus
hijos, pero que a la vez responden a las necesidades de ese trabajo, propician
el desarrollo de la competencia académica. Epstein y Clark Salinas (2004)
desarrollaron un estudio que pretendía evaluar una intervención para promover
aprendizajes y la participación paterna en actividades de aprendizaje en el
hogar.
La intervención consistió en animar a los padres a pasar al menos 15 minutos
con sus hijos en actividades para ayudarlos en el desarrollo de habilidades
relacionadas con la escuela. Los padres y los profesores percibieron una
variedad de resultados favorables de la intervención, los más significativos, se
refirieron a mejoras en el comportamiento académico y social de los
estudiantes y en las habilidades de comunicación entre los padres y los
profesores. Por otro lado, Balli, Wedman y Demo (1997) explicaron que los
padres consideran que la tarea de supervisión es valiosa, pero también piensan
que su realización, en general, no es eficiente y decae de manera considerable

cuando los niños pasan de la escuela elemental a los grados medios, pues
expresan frustraciones sobre sus capacidades intelectuales para ayudar a los
hijos en la supervisión de sus tareas.
En lo referente a la comunicación con la escuela, Esquivel (1995) explica que la
comunicación entre los miembros de una familia es un factor clave en el
establecimiento del vínculo familia–escuela, porque una pobre o ausente
comunicación en el hogar se transfiere al ámbito escolar. Si ese es el caso, el
resultado es que los padres sostengan una comunicación poco efectiva con los
profesores y directivos de la escuela, que sea confusa y malinterpretada y nada
favorecedora al proceso educativo de los alumnos.
Oliva y Palacios (1998) afirman que los padres de familia deben preocuparse
por conocer, a través de encuentros formales o informales con los profesores
de sus hijos, aspectos como los objetivos, métodos y contenidos del currículum
escolar y cuáles actividades pueden realizar en casa para apoyar la marcha
escolar de los niños. En cuanto a las expectativas o valoración de la escuela,
Epstein y Clark Salinas (2004) sostienen que los estudiantes en todos los
niveles hacen el mejor trabajo académico y tienen actitudes escolares más
positivas, aspiraciones más altas y otros comportamientos positivos si tienen
padres conscientes del valor de la escuela y de los logros académicos de los
hijos.

Miranda (1995) refiere que el número de estudios sobre las actitudes de los
padres hacia la escuela es mucho menor al de los referidos a los otros actores
sociales (alumnos y docentes). Sin embargo, cuando se trata de interpretar las
diferencias que en la valoración de la escuela tienen los individuos de acuerdo
con su origen social, lo más interesante es investigar sobre las actitudes de los
padres de los escolares. En esta dirección, el autor señala dos posturas
opuestas: una de ellas manifiesta que en la actualidad existe una tendencia
hacia la desvalorización de la escuela; la otra sostiene que existe una
valoración positiva de la escolaridad por parte de las familias, que le adjudican
un valor esencial para el futuro de los hijos como una forma de mejorar la
posición social y de encontrar nuevas expectativas y estilos de vida.

AYUDA EN LA REALIZACIÓN DE TAREAS
En un extremo están las madres que cada tarde se sientan con el hijo a
resolver junto a ellos las tareas de la escuela. Por otro lado, están los
padres que por diversos motivos se desentienden de los deberes de sus
hijos. ¿Cuál debe ser la mejor actitud de los progenitores? el psicoterapeuta
“Daniel Dreifuss” explica el tema:

“Hacerles las tareas de ninguna manera. La madre o padre debe ser
cercano, en actitud de ayuda o de soporte, que le permita al chico acudir
a ellos para absolver algunas dudas o preguntas. Ayudarlo con algún
material que puedan requerir o supervisar que el trabajo esté hecho con
responsabilidad y seriedad”.
El especialista en niños y adolescentes dijo además que las tareas escolares
sirven para reconocer problemas de aprendizaje en los chicos, ya sean
por motivos emocionales o neurológicos. “Padres sobreprotectores o
controladores con las tareas de sus hijos no toleran que estos sean
diferentes a ellos”.
“El niño que tiene una motivación adecuada para el aprendizaje no
requiere mayor ayuda para hacer sus trabajos escolares, sabe lo que
tiene que hacer y lo hace con agrado”, señaló Dreifuss, quien enfatizó que el
niño tiene que aprender a leer las instrucciones por su propia cuenta.

Cuando los padres trabajan.
Ocurre que chicos hábiles pero manipuladores se pasan toda la tarde sin
hacer tareas como una forma de protestar por la ausencia de los padres.
Para el experto, es común que en estos casos los padres caigan en el círculo
vicioso y por cansancio o poca paciencia terminen por castigarlos. “Lo
práctico es explicarle al niño que mientras nosotros trabajamos, él debe
hacer su trabajo para que cuando lleguemos tengamos tiempo de estar
todos juntos”.
Dreifuss reiteró que los chicos expresan “una necesidad afectiva de estar
con sus padres”, la cual requiere mucha comunicación y entendimiento por
parte de los hijos. Asimismo, explicó que el velar por las tareas escolares de
los hijos debe ser una labor compartida de ambos padres, y no solo una
responsabilidad de la madre.
Por otro lado, el psicoterapeuta psicoanalítico de niños y adolescentes recalcó
que los padres deben estar atentos a cómo sus hijos invierten el tiempo en
casa. “Tiene que ser una combinación de cosas, donde el chico tenga
tiempo libre para hacer lo que realmente quiere y tiempo para hacer sus
trabajos asignados”.
En ese sentido, indicó que el tiempo dedicado a las tareas de la escuela no
debe exceder a las dos o tres horas diarias y, para los niños pequeños
que cursan los primeros grados, una hora de trabajo al día es
suficiente. “Lo importante es que se trabaje con ánimo y se goce en el
aprendizaje”.
Bello (2004) afirma que conductas de los padres tales como leer a los niños,
discutir temas de interés intelectual y escuchar sus opiniones, no son
habilidades arbitrarias que se aplican a todos los niños, sino aquellas utilizadas

por padres con estilos o estrategias educativas que favorecen o posibilitan la
capacitación o potenciación intelectual y emocional de los hijos. López y
Tedesco (2002), explica que las familias que favorecen el proceso educativo de
los hijos, además de proveerlos de las condiciones materiales necesaria para el
estudio, generan aspectos que conforman un clima cultural, valorativo y
educativo que permiten que los niños acepten y sean capaces de responder
efectivamente a las demandas de la escuela.

Planteamiento de hipótesis.
Los padres podrán colaborar o implicarse en la escuela, y esta, a su vez,
potenciará, en mayor o menor medida la colaboración con los padres hacia la
mejora del aprendizaje de sus hijos. La participación en la escuela puede tomar
un enfoque distinto al más habitual: no se trata tanto de si el ejercicio cotidiano
de la participación puede mejorar y consolidar la democratización de la
escuela, sino de si se propicia la participación y se potencia así la escuela
como comunidad. A mayor disposición de los padres de familia en las
actividades dentro y del fuera del aula, mayor será el rendimiento académico
de sus hijos.

Sistematización y representación gráfica.
Los datos e información obtenida del 5to grada, donde se está llevando a cabo
el desarrollo del proyecto, las representación en graficas con su respectiva
descripción y explicación de las variables consideradas “Participación de los
padres” y “Aprendizaje” con medidas estadísticas inferencials.
Escala de participación familiar
Este instrumento fue desarrollado para evaluar la participación de los padres en
las actividades de los hijos relacionadas con la escuela. Consta de una sección
demográfica con datos generales en escala tipo Lickert; la escala utilizada fue:
0 = Nunca, 1 = Casi nunca, 2 = A veces, 3 = Casi siempre y 4 = Siempre.

Asistencia a la escuela y participación de los padres en las actividades
escolares. Evalúan la participación de los padres cuando son requeridos en las
escuelas de sus hijos para diversas actividades escolares.
Comunicación con los maestros. Evalúan la relación que tienen los padres con
los maestros de sus hijos.
Conocimiento del currículo y funcionamiento de la escuela. Evalúan cómo
están informados los padres acerca de la formación profesional de los

maestros, de las reglas que se aplican en la escuela y del funcionamiento de la
misma.
Comunicación con los hijos acerca de los asuntos escolares. Evalúan el
conocimiento que tienen los padres sobre las actividades escolares y sobre la
relación de sus hijos con los maestros y compañeros.
Ayuda en la realización de tareas. Evalúan la ayuda de los padres a sus hijos
en la realización de las tareas en casa y si cuentan con el material, horario y
lugar apropiado para lo mismo.
Por último, se realizó un análisis factorial por el método de rotación varimax, de
cuyo resultado se extrajeron tres factores: el primero denominado
Comunicación con la escuela, el segundo, denominado Comunicación con el
hijo y el tercero, Conocimiento acerca de la escuela. La Tabla I resume el
análisis factorial y los factores derivados.

Items

factores
1

Platica con el maestro acerca del aprendizaje de su hijo

#

Platica con el maestro alguna inquietud manifestada por su hijo

#

Asiste a las juntas escolares

#

Platica con el maestro de como realiza las tareas y participa en clase

#

Platica con el maestro de las tareas de su hijo en la casa

#

Platica con el maestro del desempeño y la conducta de su hijo

#

2

#

Mantiene una buena relación con el maestro de su hijo

#

Asiste cuando es requerido a la escuela

#

Va usted por su hijo a la escuela

#

Opina diferente con relación a lo que afecta de la conducta de su hijo

#

Supervisa el cumplimiento de las tareas

#

Platica con su hijo acerca de sus compañeros de escuela

#

Platica con su hijo acerca de lo que hizo en la escuela

#

Platica con su hijo acerca de lo que hizo en las distintas clases

#

Platica con su hijo acerca de la relación que este tiene con su maestro

#

Conoce el sistema de evaluación de la escuela

#

Conoce el reglamento de la escuela

#

Conoce la formación y experiencia de las maestras de su hijo

#

Elogia a su hijo cuando cumple con las tareas en la escuela

#

Nivel de estudios de los padres de familia.
La mayoría de los niños tienen ambos padres vivos (100%).En cuanto el nivel
de estudios que presentan las madres y padres presentan un nivel muy bajo ya
que esto puede repercutir en sus aprendizajes de sus hijos, posterior cuanto al
nivel de ocupación, un poco más de 40% de ambos generar una economía
sustentable para la misma.
Nivel de estudios/ ocupación
ninguno
primaria
secundaria
Obrero
Comerciante
Total=

madres
16
0
0
3
0
19

Padres
0
2
0
12
5
19

porcentaje
10.5
10.5
53.6%
26.3%
100 %

Participación de los padres de familia en las actividades escolares en el salón de
quinto grado.

3

Participacion de los padres de familia

Padres que participan

30
25
20
15
10
5
0
Todosantos

Primavera

20 de
noviembre

15 de
septiembre

10 de mayo

Navidad

Eventos a los que participan los padres de familia.

Padres que participan
10
25
25
25
25
15

Eventos en los que participa
Todos santos
Primavera
20 de noviembre
15 de septiembre
10 de mayo
Navidad

Los padres de familia participan en las características específicas ya que algunos
padres de familia son de otra religión y no participan todos en todas las actividades o
por diversas problemáticas.
Comunicación con los maestros: Interés de los padres de familia por el aprendizaje
de sus hijos.

Padres de familia que mantienen comunicación con el
docente.
8

padres de familia

7
6

5
4
3
2
1
0
Conducta

Conocimiento

Aseo personal

Aspectos de los que se hablan.

Participacion

Los temas por los que se tienen una comunicación los padres de familia y el docente.

Cuantos de los alumnos llevan tarea diariamente interés de los padres de familia
Materias

Semana 1
7
8
15
4
7
20
20
25
25

Matemáticas
Español
Ciencias Naturales
Historia
Geografía
Educación Artística
Educación Física
Ingles
Formación Cívica y Ética

Semana 2
20
18
23
20
25
18
20
25
25

Ccantidad de tareas

Cuantas tareas entregan los alumnos
30
25
20
15
10
5
0

Materias de la semana
Semana 1

semana 2

Los alumnos que cumplen con las tareas de cada una de las materias, de manera
semanal.
Conocimiento del currículo y fundamento de la escuela.
Reuniones de campo y colegiado.
Tema de las reuniones
Reuniones generales
Reuniones grupales

Cuantos padres asisten
20
23

REUNIONES GENERALES
Faltan , 5, 20%

Asisten , 20, 80%

REUNIONES GRUPALES
Faltan, 2

Asisten , 23

Comunicación con los hijos acerca de los asuntos escolares
Asuntos escolares
Conducta
Tareas
Desempeño en el salón de clases

Niños
20
10
9

Padres que tienen comunicacion con sus hijos sobre la
escuela.
25

Padres

20
15
10

5
0

Conducta

Tareas

Desempeño en el salon de clases

Temas de los que se comunican
Preguntan

No preguntan

Los alumnos mantienen comunicación con sus padres o tutores acerca de temas
específicos relacionados con la escuela, con el fin de que los alumnos cumplan con
todos los aspectos

Conclusión:
En la educación se puede considerar que los padres de familia es una pieza
fundamental en el desarrollo académico de cada alumno ya que sin la ayuda de los
padres de familia los alumnos no lograrían tener una educación y conocimientos
significativas, ya que los alumnos son el reflejo de los padres de familia ya que las
conductas y el desarrollo de estos en la escuela puede influir en el entorno familiar, es
decir puede afectar o beneficiar la educación de los alumnos, en el caso de los
alumnos de quinto grado los alumnos tienen que tener una buena relación con los
padres de familia.