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PROYECTO DESIGUALDAD- PICT- UNSAM

Propuesta de artículo. Junio de 2010
Bárbara Altschuler

“La construcción de fronteras sociales, simbólicas y territoriales a partir de la
tensión calidad- cantidad en la vitivinicultura mendocina”.

El artículo se propone analizar los modos en que se construyen socialmente
categorías, fronteras y distancias sociales entre diversos actores del sector vitivinícola
de Mendoza en la actualidad, a partir de las transformaciones del mismo producidas
desde los años ´90 (básicamente reconversión productiva, apertura, flexibilización y
“globalización” del sector). Se pregunta además por las diversas narrativas y formas
de legitimación o cuestionamiento respecto de las transformaciones aludidas, así
como por las relaciones y visiones recíprocas entre agentes de dicha cadena
agroindustrial.
La principal hipótesis de trabajo que orienta mi investigación se vincula con lo que he
denominado la tensión calidad- cantidad, la cual atraviesa todo el sector (producción
primaria, elaboración industrial, formas de comercialización y clasificación de
mercados) y constituye un eje fundamental para la fijación de fronteras sociales. Como
perspectiva de análisis, esta tensión nos permite examinar una serie de elementos que
nos resultan de interés: en primer lugar los mecanismos por los que un nuevo
paradigma (la calidad, vinculada al mercado mundial y segmentos de mercado de alto
poder adquisitivo) se erige como hegemónico en la actualidad del sector, así como las
disputas de sentido, jerarquía y poder que el mismo plantea con el modelo
preexistente (centrado en la cantidad) y los agentes que lo representan. En segundo
lugar, el modo en que a partir de esta tensión se construyen categorías sociales y
fronteras socioeconómicas, territoriales y simbólicas, ya que la misma atañe tanto a los
productos (uvas y vinos), como a las personas (sus productores) y a los territorios
(localidades y zonas al interior de la provincia) entre los cuales existen visiones
reciprocas de superioridad/ inferioridad. En tercer lugar, nos permite preguntarnos por
la performatividad social de estas categorías en términos económicos, de estatus,
relaciones y posiciones sociales, así como por los posibles acoples/ desacoples entre
jerarquías materiales y simbólicas, entre productores y bodegueros de uvas y vinos
“finos” y “comunes”.
Para ello ponemos el foco de nuestra mirada en un primer momento, en un territorio
que consideramos “subordinado” en el marco del modelo hegemónico actual: la “Zona

la cual. para a partir de allí analizar sus relaciones y visiones recíprocas con bodegueros y trabajadores. en tanto segmento “intermedio”. es considerada “de segunda”. nos centramos inicialmente en el segmento de productores vitivinícolas pequeños y medianos. . a pesar de poseer el mayor volumen de producción del país. Asimismo y en el mismo espíritu. desde un enfoque relacional (que emerge con fuerza desde el campo) mirar desde allí las interrelaciones materiales y simbólicas con las zonas de mayores inversiones y status. al no estar orientada a la calidad.Este” de la provincia. por el contrario. Pero no nos proponemos analizarla en sí misma sino.