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TRIGUEIRINHO - Las Profecías

-1ª Conferencia de este tema(Duración: 00:00 a 39:36)
Las profecías son instrumentos para despertar la conciencia humana para el
propósito de evolución y para Leyes que rigen la vida. Cuando las profecías
desvelan situaciones futuras, ellas impulsan a la Humanidad a hacer cambios de
comportamiento, y a entrar en sintonía con La Ley que la profecía está mostrando.
Si los cambios fuesen efectuados siguiendo las profecías, y si la sintonía con La Ley
fuera restablecida, aquello que fue profetizado no es necesario que ocurra, porque
nosotros hicimos ya nuestra parte y no hay ya necesidad de que ciertas profecías
ocurran.
Cuando se emite una profecía auténtica, ellas provienen de niveles muy profundos,
no provienen de deducciones, ni de estudios históricos. Las profecías provienen de
niveles supramentales donde las cosas están escritas en el éter cósmico, y aquello
que está por acontecer ya está escrito, entonces de allí las profecías son cogidas.
Una profecía puede no ser perpetua, la profecía puede tener relación con una
coyuntura, con una época, y la profecía entonces se va actualizando. Según la
experiencia de aquella época se va aplicando lo que la profecía ya avisó, y se
consigue extender las recomendaciones de la profecía.
Una profecía actúa en la conciencia, la profecía es para actuar en la conciencia, y el
mensaje es captado de registros internos, que no obedecen al orden cronológico.
Entonces, si una profecía habla de varios asuntos, ella no está en orden
cronológico, no siempre está en orden cronológico. Puede estar hablando de hechos
que no están ordenados. Entonces la profecía puede estar hablando de un hecho y
de otro, y ellos no estar en orden, no están en el orden cronológico.
El nivel en que la profecía aparece, en que la profecía surge, es un nivel simbólico.
Entonces, quien capta una profecía, capta un símbolo, está delante de un símbolo,
y ese símbolo tiene diferentes connotaciones. Entonces, si dos profetas están
delante del mismo símbolo, ellos eventualmente van a emitir cosas diferentes,
según aquello que ellos están percibiendo de aquellos símbolos.
Nosotros no podemos entender una profecía intelectualmente, por más clara que
ella sea, porque ella está hablando en un lenguaje que no es el lenguaje intelectual,
ordenado. La profecía está lanzando impulsos. Nosotros tenemos que tener un oído
muy especial delante de las profecías.
Videncia no es profecía. Entonces los videntes pueden estar viendo cosas pero ellos
no son profetas, porque la videncia está registrando imágenes en los planos sutiles.
Entonces, el vidente está diciéndonos lo que él ve. Entonces lo que un vidente dice
que va a ocurrir esto no es profecía, porque él está viendo imágenes, él las está
interpretando y nos las está transmitiendo.
Un profeta no es un vidente. Él también puede tener videncia, pero un profeta no
es apenas un vidente. Porque podemos ver una cosa que no tenga valor ninguno, o
podemos ver una cosa que tenga relación con una época, con un hecho, que no
sepamos interpretar, que no sepamos aquello para qué sirve. Y el vidente no tiene
como tarea saber lo que él está viendo, en la mayoría de los casos él no sabe lo
que está viendo, o él sabe en parte lo que está viendo.

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El profeta es completamente diferente. El profeta tiene la conciencia de él unida con
aquello que él está percibiendo, con aquello que él está cogiendo. Entonces, cuando
un profeta anuncia una profecía, la conciencia de él está unida con aquello,
entonces no hay cómo errar, no hay cómo no comprender, diferente de un vidente.
Y un profeta está unido en conciencia con aquello que él va a ver, con aquello que él
profetiza, él es lo que él profetiza. Entonces un profeta verdadero no tiene duda, el
profeta es aquello que él está viendo, es aquello que él está percibiendo, y es de
ahí que viene la fuerza de una profecía.
Un vidente puede hablar algo y aquello estar correcto, pero aquello puede no tener
tanta fuerza, porque el vidente no está con su conciencia imbuida de aquello. Él
está viendo una cosa que no es él, que no es el punto de él, él tiene un mecanismo
de videncia. Entonces un vidente puede estar hablando una cosa correctísima y no
influirnos, y no estimularnos a seguir, porque él no es aquello.
Si un profeta habla con nosotros, nosotros sentimos la verdad de aquello,
percibimos la verdad de aquello, no tenemos duda delante de una verdadera
profecía. Entonces, si estamos delante de una verdadera profecía, tenemos que
estar un poco más atentos, y no estar oyendo una profecía como quien oye un
relato de un vidente, que un vidente está viendo.
Nosotros hoy, para dar un ejemplo de una verdadera profecía, vamos a hablar
algunas cosas al respecto del Apocalipsis. Porque el Apocalipsis aún no comenzó en
determinados puntos que él profetiza, y hay cosas del Apocalipsis que están aún en
curso, que aún no se desarrollaron completamente, como por ejemplo; la
degradación de la tierra, la contaminación de las aguas, la contaminación del clima
psíquico del planeta,… esto aún está en camino, aún no ocurrió completamente,
esto aún no ocurrió en toda su extensión, como está profetizado.
Entonces, esas profecías que están anunciadas en el Apocalipsis, algunas cosas ya
pasaron, y es sencillo para nosotros ver que ya pasaron, pero existen ahí cosas que
no sólo no pasaron aún, que aún no ocurrieron, sino que aún no comenzaron a
ocurrir.
En toda profecía hay una circunstancia que la gente llama de “letra velada”. Toda
profecía es siempre de “letra velada”, la verdadera. Entonces por más que la gente
piense que está entendiendo, no entendió todo aún. Nosotros entendemos sólo
aquello que “la letra no veló”, pero para profundizar nosotros en la profecía,
tenemos que ir poniendo en práctica aquello que ella habló más claramente, que “la
letra no veló”, para que entremos después en la parte velada de la profecía.
Entonces existe una parte completamente velada en el Apocalipsis, que
necesitamos un día entender, cuando llegue el momento. Porque el Apocalipsis dice
que habrá una nueva tierra y está todo velado lo que será esta nueva tierra, y
necesitamos entonces ir desvelando esto, qué es esta nueva tierra, qué es lo que va
a ocurrir aquí, qué es esta nueva Humanidad, qué es esta aplicación de La Ley, está
todo velado allí, no está dicho claramente.
Entonces, hay ciertas palabras, hay ciertos términos que las profecías usan en lugar
de otros. Entonces ustedes ven cuando leen el libro “Profecías para los que no
temen decir sí” que ahí hay palabras que están en lugar de otras, no es lo que está
siendo leído, es otra cosa que está ahí detrás.
En el Apocalipsis por ejemplo, hay ciertas palabras que no son aquellas que están
siendo expresadas, como por ejemplo la palabra “combate”. “Combate” ahí no
quiere decir guerra, “combate” ahí es un conflicto espiritual contínuo en el cual

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estamos todos, porque las fuerzas involutivas están trabajando para conducir a la
Humanidad por el camino que ellas ven mejor, entonces existe un conflicto
espiritual contínuo en la Humanidad, porque estas fuerzas empujan a la Humanidad
para un determinado rumbo. Entonces esta Humanidad está contínuamente en
conflicto, espiritualmente, esta Humanidad está en un eterno combate para no ir
para allá, para que no ocurra aquello que las fuerzas involutivas están buscando
que ocurra. Y ese combate hoy está en sus momentos más críticos, porque hoy
estas fuerzas involutivas están haciendo todo… para que la gente se salga del
rumbo, se salga de La Ley, se salga de La Ley que nosotros ya conocemos.
Entonces hoy estamos en un combate que se va acentuando de aquí para el futuro,
hasta la consumación de este proceso.
Después, otra palabra que se usa en las profecías del Apocalipsis es la palabra
“dragón”. Este “dragón”, esta palabra, está en el lugar de todas las fuerzas que se
oponen al progreso espiritual del hombre. Entonces “dragón” no es un animal, no
es esto que está en la palabra, sino que esto es un concentrado de todas las
fuerzas que se oponen a nuestro progreso, que está ahí simbolizado como el
“dragón”.
Y también en el Apocalipsis existe la palabra “bestias”, las “bestias”, que tampoco
son animales. Las “bestias” allí están simbolizando la sociedad, el comercio y la
cultura, la cultura secular del mundo, estas son las “bestias” allí. Entonces, toda vez
que está escrito allí “bestias”, está hablándose de la sociedad, de la sociedad
humana, se está hablando del comercio, que esta sociedad hace con todo. Todo es
interés, todo es no espontáneo, todo es antinatural, entonces, las “bestias” están
ahí. Y la cultura de la sociedad, esta cultura que recibimos, que conocemos, esto
son las “bestias”, según este gran vidente.
Y “la prostituta”, ¿qué será esta “prostituta”? ¿Qué es esto? ¿Será una mujer que se
vende? No. “La prostituta” es la Iglesia, o las iglesias, que adoptaron doctrinas que
no tienen nada que ver con aquello que La Ley les dice. Entonces, las iglesias son
“la prostituta”, y cuanto más importante es la Iglesia, más “prostituta” ella es,
porque lo que ella enseña no es realmente una enseñanza, ella “prostituyó” la
Enseñanza, ella modificó las Enseñanzas, ella interpretó las Enseñanzas. Y colocó,
adoptó, dentro de las Enseñanzas puras, cosa muy extrañas dentro de estas
Enseñanzas. Entonces, nosotros absorbimos unas Enseñanzas que están muy
mezcladas.
Ahora, la profecía habla de las profundidades de Satanás, y esas profundidades son
el máximo de la alianza nuestra con las fuerzas humanas, con las cosas mundanas,
con las cosas del mundo. Entonces, todas las veces que estamos muy vinculados
con las cosas del mundo, estamos muy vinculados con todo lo que es de la vida
normal, de la vida común, estamos en las profundidades de Satanás, según el
Apocalipsis.
Ahora, las visiones que son descritas allí, como se dicen, no están en el orden
cronológico de los acontecimientos. Entonces, tiene cosas que parecen estar
sucediendo, otras que ya sucedieron y viceversa. No están en el orden cronológico,
porque no necesitan estarlo, nosotros tenemos que tener los impulsos que tenemos
que tener en aquel momento, y no tenemos que preocuparnos con la cronología,
porque aquello está sucediendo aún.
Los cuadros que en aquella profecía están relatados, representan una cierta
situación espiritual, aquella es una situación espiritual relatada de aquella manera,
y es un esbozo, un resumen, de la Historia Universal (¿no es bonita la Historia
Universal?), y representa allí una cierta situación espiritual de la Humanidad.

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En el Apocalipsis, hay también un número básico de Universo, del Universo en que
nosotros estamos, que es el número siete, y todas las cosas allí aparecen como
siete; siete espíritus de Dios, siete lámparas de fuego, siete iglesias, siete
candeleros, siete estrellas, y así sucesivamente. Y ese siete es usado, porque el
siete entre los números, es aquel que nos comunica la idea de perfección, y de
plenitud, no sólo de perfección porque hay también otros números perfectos, sino
perfección y plenitud. Entonces, si los planos de conciencia son siete, en esos
planos de conciencia nosotros podemos ser perfectos y plenos, plenos de La Ley,
por eso es que el siete es un número constante en el Universo. Y ese Apocalipsis, a
una cierta altura, habla de un libro con siete sellos, y habla también de la acción de
siete ángeles. Entonces el siete ahí es permanente.
La palabra “mujer”, en el Apocalipsis, no necesita ser comprendida como un ser de
sexo femenino. Cuando allí dice la palabra “mujer”, el Apocalipsis está queriendo
decir “la Iglesia”, o una comunidad religiosa, la Iglesia Cristiana, para los cristianos.
Tanto es así que la Iglesia se hace llamar “la Iglesia Nueva de Cristo”. Entonces la
palabra “mujer” ahí no está hablando de ningún ser femenino, sino que está
hablando de la Iglesia, está hablando de la comunidad religiosa.
Y “virginidad” tampoco tiene nada que ver con aquello que nosotros entendemos
por virginidad, sino que “virginidad” quiere decir los espíritus (las almas) que están
por encima de las cuestiones y de los patrones religiosos. Entonces, en esta
profecía apocalíptica, los vírgenes son aquellos que están por encima de patrones
religiosos, estos son los vírgenes, y que no se contaminaron por las doctrinas
hechas por los hombres. Entonces vírgenes son muy pocos, que no llegaron a
contaminarse con todo esto que fue enseñado. Y “virginidad” también quiere decir
que nuestra fraternidad, que nuestra actuación en relación a lo Divino, está muy
por encima de todo aquello que está convencionado. Entonces, prácticamente
ninguno de nosotros es vírgen porque estamos bien convencionados, bien inmersos
en los convencionalismos. Y podemos ir saliendo, irnos retirando, podemos ir
volviendo la espalda para todo lo que es convencional.
Y también está allí, a una cierta altura, la declaración de que esa energía, “no vino
para llamar a los justos”, sino que todo esto está ahí, donado para que nosotros lo
usemos, es para ayudar a los pecadores, esto no es para quien es justo. Entonces,
vamos a quedarnos seleccionando, ¿seleccionando qué?, seleccionando dónde es
que usted está, con quién se está usted relacionando, porque todo esto que es La
Ley revelada, vino para los pecadores, vino para quien no está bien, vino para
quien está fuera del camino, es para esos que vino todo eso. Porque quien está en
el camino, quien está bien encaminado, no necesita esto, no necesita de tanto
trabajo.
Y “tengamos cuidado para no contaminarnos con mujeres”, esto es cuidado con las
iglesias, cuidado con las interpretaciones, cuidado con las teologías, cuidado con
todo aquello que fue montado para falsificar, que fue montado dentro de muchos
intereses.
Ahora, en el Apocalipsis se habla de “trompetas y voces”, y se habla de
“relámpagos y terremotos”. Esto no tiene nada que ver con el significado de estas
palabras. Esas “trompetas y voces” que suceden allí, y que suceden en cualquier
llamado, en cualquier profecía, cualquier profecía verdadera está llena de
“trompetas y voces”, que representan la interferencia del plano espiritual en los
acontecimientos. Entonces cuando allí las “trompetas” están sonando y las “voces”
hablan profundamente, aquí es el plano espiritual el que está hablando, aquí es el
plano espiritual que está introduciéndose en la profecía y en el mensaje. Y esas
“trompetas y voces” que suceden allí, son también la energía, los impulsos, que nos
traen la Enseñanza y que aumentan nuestra responsabilidad. Por eso es que se

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llama “trompetas y voces”, esto no “trombonadas” ni gente gritando, esto es el
auxilio espiritual que viene en los momentos más críticos.
Ahora, “relámpagos y terremotos”, no son esos que suceden en la Tierra, esos
desastres, sino que allí “relámpagos y terremotos”, quiere decir los métodos
drásticos que la energía positiva manda, para despertar a aquellos que aún están
dormidos. Entonces, aquellos que aún están dormidos, son alcanzados por
“relámpagos y terremotos”, esto es, son alcanzados por métodos drásticos para que
se despierten. Entonces, vean cuánta energía existe en esa Enseñanza, cuánta
energía existe en esas Leyes.
Se dice que el libro, el libro de Apocalipsis, “está sellado con siete sellos”, y a una
cierta altura surgen “siete ángeles” que se revelan en este libro, y ese libro de los
siete sellos describe los destinos de la Humanidad. Y es el destino de la Humanidad,
según este libro, según esta profecía, que “todo sea purificado”, y ese “todo” que va
a ser purificado son las naciones, son los gobiernos, son las economías, son los
imperios, son aquellas cosas que el hombre persigue, que el hombre busca, y así en
adelante, y obviamente las instituciones religiosas, que deben ser totalmente
purificadas.
Y “los cuatro jinetes”, que a una cierta altura aparecen, son también símbolos, de
épocas de la Historia humana, épocas de la Historia de la Humanidad. Y esos
“jinetes”, esas épocas, cada una de ellas que va llegando, traen cambios, traen
cambios… en la sociedad, en las naciones, en la política. Entonces esos “cuatro
jinetes” son los propios cambios, las propias transformaciones. Ahora, esos “cuatro
caballeros” representan, simbolizan, en principio la paz, pero después simbolizan la
guerra, la peste, el hambre, en fin, todo aquello que está previsto. Y esa paz, esta
guerra, esta peste, esta hambre, las enfermedades y todo esto, esto acompaña a la
Humanidad desde el principio. Entonces, esos “cuatro caballeros” están ahí desde el
principio, y van quedándose ahí.
Veamos… El Apocalipsis llama “el caballo blanco y el primer sello”. “El segundo
sello” se refiere a “un caballo rojo”. “El tercer sello” del libro se refiere a “un caballo
negro”. “El cuarto sello” se refiere a “un caballo amarillo”. “El quinto sello” se refiere
a aquello que llama “los mártires”. Y “el sexto sello” se refiere a “las señales en la
tierra”, a las señales que aparecerán en la Tierra, o a las señales que ya están ahí
en la Tierra. Y “el séptimo sello” que cuando fue abierto vino un gran silencio, “vino
un gran silencio y surgieron” lo que él llama “siete ángeles tocando siete
trompetas”. Y “vino otro ángel, y usó incienso” que impregnó todo, y vinieron los
“relámpagos y terremotos”.
El mensaje de estos “siete sellos”, que veremos en una próxima reunión, los
mensajes de esos “siete sellos” se desdoblaron en la actuación de “siete ángeles”. Y
“el primer ángel tocó la trompeta y un fuego se lanzó sobre la tierra”. “El segundo
ángel tocó la trompeta y un gran monte de fuego cayó sobre la tierra”, un astro
cayó sobre la Tierra. “El tercer ángel tocó la trompeta y cayó del cielo una gran
estrella, como una antorcha, y la tercera parte de los ríos quedó contaminada, las
aguas se tornaron amargas, y por eso el nombre de la estrella es “absinto”
(ajenjo)”. “El cuarto ángel tocó la trompeta y quedó herida una gran parte del sol, y
una gran parte de las estrellas se oscureció”.
Y “el quinto ángel” se refiere claramente a la Segunda Guerra Mundial, aquella
guerra que aún no acabó pero que es llamada de “Segunda Guerra Mundial”. Ese
“quinto ángel” cuando tocó la trompeta, dice el libro que “surgieron muchas
langostas” y que las “langostas” fueron comiendo todo. Y esas “langostas” son los
aparatos de guerra, es la tecnología bélica, esto es lo que son las “langostas”, que
comenzó muy desarrollada en la Segunda Guerra Mundial, y que terminó con

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aquella bomba que ustedes conocen y otras bombas que ellos continúan fabricando,
inclusive la explosión atómica. El karma de la Humanidad está impregnado de todo
esto, y tenemos que estudiar, que ver, hasta qué punto llegó esto a suceder, para
que podamos tomar una actitud, tomar una decisión, y eventualmente cambiar
nosotros el rumbo de esta cosa que está en curso, que aún no acabó. Porque aún
no se sabe con precisión, que no se sabe porque depende de lo que irá a suceder,
para dónde va esta Humanidad, y cómo estará ella distribuida.
Y “el sexto ángel cuando tocó la trompeta, surgieron otros cuatro”, y esos cuatro
que surgieron y que quedaron muy fuertes, con los cuales tenemos nosotros que
tener todo el cuidado, tenemos que tratarlos realmente, preferencialmente; el
primer ángel es el orgullo, el segundo ángel es el egoísmo, el tercer ángel es el odio
y el cuarto ángel es la vanidad. Esos cuatro ángeles están sueltos.
Voy a repetirlos; el primer ángel es el orgullo, el segundo ángel es el egoísmo, el
tercer ángel es el odio y el cuarto ángel es la vanidad. La vanidad es muy fácil de
detectar por ustedes, es el ángel más claro de todos.
Después de todo esto, viene “el séptimo ángel”, que cuando él comience a tocar la
trompeta, este ángel aún no tocó la trompeta, cuando él comience a tocar la
trompeta, es porque se va a cumplir aquello que se llama “la voluntad de Dios”
para la Tierra, y que allí en el libro de Apocalipsis es llamado “el Misterio de Dios”, y
cuando “el séptimo ángel” se pronuncie esto va a quedar claro. ¿Y qué es “el
Misterio de Dios”?, ¿qué es eso?, ¿qué es eso? Una parte de ese “Misterio de Dios”
podemos ahora ver, una parte, pero la mayor parte de ese “Misterio de Dios”
tenemos nosotros que descubrirlo, entonces esto es vivido en nuestro estudio.
La parte del “Misterio de Dios” que ya se está cumpliendo es la selección humana,
es el trabajo de rescate, es la “operación rescate”. Porque con esta “operación
rescate” y esta selección humana, van a ser encaminados cerca de dos tercios de
esta Humanidad de superficie, Humanidad de superficie no son sólo los que están
encarnados, sino también aquellos que están desencarnados, y esos serán
conducidos para donde tengan que ser conducidos, para donde tengan que ir a
desarrollar su vida, que son aquellos que no tienen la posibilidad de sintonizar con
ese “Misterio”, que no tienen la posibilidad de sintonizar. Entonces, este “Misterio”
no va a ser revelado mientras no haya esta selección. Porque aquellos que no
pueden vivir ese “Misterio” no sabrán qué “Misterio” es ese.
Todos estamos viviendo un momento de la mayor importancia, estamos viviendo un
punto fundamental de todo ese trabajo, de toda esa profecía, y tenemos que estar
muy atentos para no quedar presos de aquellas cosas que son llamadas de “cosas
efímeras”, y principalmente a valores transitorios, porque todos se ocupan sólo de
valores que son transitorios, todos se ocupan de cosas que no son eternas, todos se
ocupan de lo que va a morir de aquí a poco, todos se ocupan de lo que ya
desapareció y sólo vive en la memoria de ellos, todos se ocupan del pasado, y así
en adelante.
Entonces, mientras no haya este rescate, mientras no haya este encaminamiento,
existe toda una jerarquía en el cosmos ocupándose de esta “operación rescate”, y
cada momento que vivimos nosotros hoy, conscientemente en el trabajo espiritual,
es un momento de rescate. Lo que estamos viviendo es lo que está determinando
para dónde vamos, lo que está determinando cuál va a ser nuestro
encaminamiento, y cuál va a ser nuestro grado de comprensión de este “Misterio”,
nuestro grado de comprensión de aquello que es la Humanidad en este momento,
aquí.

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Vamos a interiorizarnos un poco en este período, vamos a mirar un poco para
adentro, vamos a mirar un poco para adentro, vamos a mirar un poco para lo
interno de nuestro ser, y no quedarnos resolviendo las cosas y conduciendo
nuestras etapas de trabajo, con base en aquello que es efímero, con base en
aquello que es aparente, con base en aquello que aspira a ser resuelto.
Entonces, no es una vida fácil, no es tampoco un tiempo fácil, nunca hubo un
tiempo tan delicado como este, porque aquí realmente se están decidiendo muchas
cosas, y la clave de este gran silencio, de este gran “Misterio”, una de las claves es
la gente tener cuidado con aquello que no es eterno, porque aquello que no es
eterno, aquello que es efímero, aquello que es superficial, aquello que es aparente,
está ahí para hacernos perder tiempo, está ahí para hacernos gastar energía, con
cosas que no son reales. En estos tiempos en que tenemos que tratar con todo,
principalmente con lo irreal, tenemos que estar muy atentos, a nuestro ser interior,
a nuestra divinidad interna, a nuestro núcleo de silencio, y así en adelante, para
que vayamos conociendo este “Misterio”, para ir conociendo más partes de este
“Misterio de Dios”, que es nuestro destino, que es el destino de la Humanidad, que
es el destino de la nueva tierra, esto es misterioso y nadie sabe lo que es esto. En
esto es en lo que tenemos que penetrar, en esto es en lo que tenemos que estar
muy atentos. Entonces, cuidado para no perder ustedes el tiempo con aquello que
no existe, con las propias reacciones, con el propio temperamento,… Tengan
ustedes cuidado para no distraerse, porque esos ángeles están trayendo esto con
mucha fuerza, y ustedes se arriesgan a estar tratando con cosas que no tienen
existencia, dentro de este nuevo “Misterio”.

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