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Miércoles, 01 de abril de 2015

Medios y comunicación

Cultura y tensiones en la red
Fernando Bercovich y Elena Mancinelli explican el sentido de los Foros de
Cultura Digital, que recorrerán el país promoviendo espacios de debate
respecto de la circulación de bienes culturales en el ciberespacio.
Por Fernando Bercovich * y Elena Mancinelli **
Hace más de dos décadas que la sigla www (World Wide Web) comenzó a formar parte de nuestro
lenguaje cotidiano. Pero como sucede con la mayoría de las innovaciones que revolucionan las
comunicaciones, al principio sólo unos pocos podían acceder al ciberespacio. Luego Internet se
masificó y Argentina no fue la excepción. En 2009 el país contaba con poco más de cuatro millones
de accesos residenciales a Internet (PC + móvil) y en diciembre de 2014 ese número superó los 13
millones de accesos, es decir, más de una conexión por hogar y un aumento de más de tres veces
en sólo cinco años.
Ahora bien, ¿qué tiene que ver la cultura con todo esto? La Encuesta Nacional de Consumos
Culturales que realizó el SInCA (Sistema de Información Cultural de la Argentina), en la órbita del
Ministerio de Cultura de la Nación, muestra que la mitad de los argentinos lee en la PC, que un 45
por ciento descarga música y un 30 utiliza la PC para mirar contenidos audiovisuales. Esto
demuestra que el acceso a la cultura y a Internet se retroalimentan. El consumo cultural se ve
facilitado por el crecimiento del acceso a la web y la posibilidad de acceder a contenidos culturales
impulsa el crecimiento de la penetración de Internet.
La revolución digital, no obstante, ha promovido la aparición de nuevos problemas y desafíos para
quienes participan en la producción y distribución de bienes culturales. Una imagen con la que
podríamos sintetizar el conflicto que se da entre los usuarios y los distintos actores de la industria
cultural es la de dos grupos que se increpan desde veredas opuestas. En esta escena, los
creadores culturales, o una parte de ellos, sostienen que las posibilidades de subsistencia de la
producción cultural son extremadamente bajas en un contexto donde es muy sencillo acceder a los
bienes culturales sin pagar por ellos. Sin embargo, mientras la discusión discurre sin fin se venden
cada vez más entradas de cine, a recitales y libros en el mundo analógico. Y algo sucede justo ahí
donde no se mira, en los canales de circulación. Se comienza a organizar el tráfico, se cobra un
abono a Internet, se determina qué se mira, qué se escucha y se ofrece el acceso a un universo
siempre creciente de bienes culturales digitales mediante el pago de una tarifa plana.
La comprensión de la falacia de la neutralidad de los canales de circulación de contenidos
culturales en el entorno digital parece ser la novedad que ha traído el último tiempo. En nuestro
país se ha traducido en la reciente sanción de la ley Argentina Digital, que apunta a garantizar la
neutralidad de la red y a regular la actividad de un nuevo actor en la intermediación cultural: los
servicios de telecomunicación. Pero un paso más es necesario. La promesa de acceso a
contenidos culturales de diversa índole por parte de estas empresas es un factor central en la
definición del precio de sus servicios. ¿Acaso alguien pagaría 600 pesos mensuales si sólo pudiera

Describa el argumento principal del artÍculo. Las dificultades se incrementan cuando el objetivo es comprender la actividad de los buscadores y las plataformas transnacionales de exposición de música y contenidos audiovisuales vía streaming. * Sociólogo UBA. productores culturales. Los proveedores de Internet (ISP) son el primer estrato de los intermediarios de la cultura y. que se celebró en Berazategui.otorgado por la docente-. A partir de lo trabajado durante la cursada –y el material de lectura “Comunicación y Cultura” – capitulo V. son los que deberían empezar a armar la agenda digital de la cultura. . Los Foros seguirán recorriendo el país y debatiendo de la mano de académicos. elabore un texto –minimo 1 carilla – en el que pueda expresar: - la relacion entre cultura y comunicación. desde la Dirección Nacional de Industrias Culturales que dirige Natalia Calcagno. cámaras empresarias y demás actores de relevancia. 2). Los puntos de consenso a los que se arribe luego de transcurridos estos espacios de reflexión deberán marcar futuros caminos en la acción estatal y legislativa respecto de la circulación de bienes culturales en el ciberespacio. autoridades del Estado. ** Politóloga UBA. los más fácilmente regulables. Coordinadores del programa Cultura Digital (Ministerio de Cultura de la Nación). cuya primera edición fue el 27 de marzo en el MICA Produce. ACTIVIDAD: 1). Por ello. Desafíos actuales respecto a la comunicación y su inserción en la cultura. Fecha de entrega: miércoles 4/11. se impulsan los Foros de Cultura Digital. ¿Qué sucede con los contenidos que circulan por la red? ¿Y con empresas extranjeras de exhibición y producción de contenidos audiovisuales como Netflix? ¿Cómo se regula la actividad de los buscadores como Google cuyo algoritmo secreto despierta críticas en todo el mundo? ¿Cuáles son las políticas que pueden llevarse adelante para compensar a los autores nacionales por la reproducción de sus obras sin perjudicar al usuario que paga cada vez más por acceder a la cultura? ¿Tiene sentido una ley de propiedad intelectual pensada para el mundo analógico en un mundo digital que se rige por la copia privada? Estos interrogantes.chequear su e-mail? El mensaje publicitario de los mismos proveedores es prueba de ello: abonarse a su servicio equivale a la posibilidad ilimitada de vivir experiencias culturales. tal vez por eso. entre otros.