PROBLEMAS TRIBUTARIOS EN LAS CRISIS MATRIMONIALES Si bien es cierto que los términos nulidad,divorcio y separación matrimonial se asocian

de forma intuitiva con el Derecho de Familia , no lo es menos que el Derecho Tributario adquiere un papel relevante en el tratamiento de todas las consecuencias asociadas a la disolución matrimonial.Ello es así porque tanto la división del patrimonio de los cónyuges como las medidas adoptadas posteriores a la disolución (pensiones,compensaciones,alimentos,etc...) generan una relación jurídica tributaria que es objeto del denominado Derecho tributario material. En el presente artículo abordaremos, desde una perspectiva eminentemente práctica,los problemas de orden tributario en el seno de las crisis matrimoniales poniendo de manifiesto lo que consideramos aciertos en la actual regulacion y lo que, por el contrario, seria manifiestamente mejorable "de lege ferenda". I- Temprana aparición del Derecho Tributario en las disoluciones matrimoniales. Desde una perspectiva no excesivamente academica o doctrinal podemos afirmar que el Derecho Tributario desarrolla su ámbito de aplicación desde una fase muy temprana del proceso de disolución pues la realización de un estudio económico de la pareja constituye un punto de partida necesario desde el mismo momento en que uno de los miembros comienza a informarse sobre la posible disolución de su matrimonio. El estudio económico adquiere una gran trascendencia como elemento de conocimiento tanto "ex- ante" (a los efectos de la negociación previa y las peticiones al juez) como "ex- post" (para conocer la situación económica en la que se encontrarán los miembros al disolverse el matrimonio). Dado que los conyuges desconocen,en muchas ocasiones,la trascendencia que su propio patrimonio y el de su pareja pueden tener en la disolución,la investigacion econ´´omica y fiscal comprende tres fases bien delimitadas: primero, petici´´on y busqueda de documentos con trascencendencia significativa; segundo, analisis de los mismos y, por ultimo, tratamiento de la informaci´´on y presentacion de resultados y conclusiones con el objetivo de que los conyuges asuman sus decisiones con los elementos de informacion suficientes.Esta fase previa debe ser desarrollada de forma más exhaustiva en los casos en que no se acuda al despacho de mutuo acuerdo. La información se extrae de todos los documentos que pueden recopilarse y que son susceptibles de arrojar cualquier tipo de información económica trascendental tanto personal como sobre las empresas con las que pueda tener relación. Adjuntamos la siguiente tabla a título indicativo: Personal IRPF Impuesto sobre Patrimonio Impuestos varios (actividad,etc) Nóminas Documentación bancaria Escrituras de compras,ventas,etc Contratos de alquiler Otros gastos e ingresos Sociedades relacionadas Impuesto sobre Sociedades Cuentas anuales Impuestos varios (IVA,etc) Libros,facturación,etc Documentación bancaria Escrituras de constitución de sociedad, extinción,compras,ventas,etc. Otros gastos e ingresos.

II- Aspectos del Derecho Tributario en las disoluciones matrimoniales

A) Alimentos a hijos. La Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del IRPF establece en el artículo 7, apartado k) que están exentas "las anualidades por alimentos percibidas de los padres en virtud de decisión judicial". En este sentido ni el hijo ni el progenitor que conviva con él han de tributar por la pensión.Situación distinta es la del progenitor obligado a satisfacer la pensión el cual no se puede practicar ninguna deducción.(art. 55 de Ley del IRPF). Esta última cuestión, que la ley no ha modificado respecto a las anteriores,puede ser cuestionable pues si los progenitores pueden deducirse los gastos mientras convivan con ellos debiera parecer lógico que también pudieran pese a no hacerlo.Pese a que algunas voces se alzaron en su momento considerando la diferencia de tratamiento fiscal entre las pensiones alimenticias a favor del cónyuge y parientes en relación con la que perciben los hijos como una lesión al principio de igualdad, la STC 57/2005, de 14 de marzo, ha dejado claro la imposibilidad para el progenitor de deducirse las anualidades por alimentos dado que no lesiona el principio de igualdad, siendo continuista con la anterior STC 1/2201, de 15 de enero. No obstante hay que reconocer que el progenitor pagador de las pensiones alimenticias a favor de los hijos estará sometido a una mayor renta gravada que resulta difícilmente justificable desde el punto de vista de su capacidad económica disponible. Lo que sí se permite al progenitor que satifaga las anualidades por alimentos, en virtud del artículo 64 de la Ley del IRPF, es un beneficio fiscal en el sentido de que cuando las rentas que paga a los hijos sean inferiores a la base liquidable general (los rendimientos generados en un año o menos) deberá aplicarse la escala de gravamen separadamente al importe de las anualidades por alimentos y al resto de la base liquidable general.Esto permite rebajar la progresividad del impuesto. En los casos en que el convenio regulador aprobado judicialmente fija el pago de una pensi´´on compensatoria al c´´onyuge y una pensi´´on por alimentos a los hijos y al conyuge pero sin desglosar las cantidades entre unos y otros los tribunales suelen optar por dividir el total de la pensi´´on por aliemtos en partes iguales conforme al art´´iculo 393 Cc (FJ 4º de la STSJ de Madrid de 6 de junio de 2002) o empleando la t´´ecnica de la analog´´ia con el art´´iculo 1138 Cc (STSJ Comunidad de Valencia de 29 de noviembre de 2002). La cuesti´´on no es balad´´i teniendo en cuenta que la pensi´´on compensatoria y la pensi´´on por alimentos al c´´onyuge tienen la condici´´on de minorables en la base imponible del IRPF pero no as´´i la pensi´´on por alimentos a los hijos.Otras decisiones han considerado que debe ser el sujeto pasivo el que,en el momento de efectuar su liquidaci´´on,decida qu´´e parte corresponde a l c´´onyuge y qu´´e parte corresponde a los hijos.Si la Administraci´´on Tributaria quiere desvirtuar lo declarado, habr´´a de ser esta quien lo haga aportando las pruebas debidas. Sea como fuere, y para evitar posibles interpretaciones divergentes de los tribunales,es conveniente delimitar claramente en los convenios reguladores este extremo para evitar problemas de orden fiscal y tributario. B) Alimentos al cónyuge y pensión compensatoria. La pensión compensatoria,establecida en los artículos 97 del Código Civil y 84 del Codigo de Familia catalán, es la que se establece judicialmente para reparar el desequilibrio económico que puede producir la ruptura matrimonial en uno de los cónyuges.Desde el punto de vista del Derecho Tributario debe distinguirse entre el cónyuge perceptor y el pagador. a) Cónyuge perceptor

El artículo 17,2 f) ,de la Ley del IRPF, dice que tendrán la consideración de rendimiento del trabajo "las pensiones compensatorias recibidas del cónyuge y las anualidades por alimentos".El cónyuge perceptor,por tanto,tendrá que tributar como si de un salario se tratara (rendimientos del trabajador personal) y, como tal, tendrá derecho a deducción. La consideración como rendimiento del trabajo constituye una ficción jurídica ya que es evidente que falta la prestación de un servicio en régimen laboral pero la finalidad es otorgar al perceptor el tratamiento más favorable que tienen dichos rendimientos. Hemos de distinguir dos hipótesis en este caso: 1ª Si se pacta una pensión a satisfacer en una sóla vez y el matrimonio ha durado más de dos años, se puede considerar la pensión como rendimiento irregular disfrutando de una reducción del 40%. 2ª Si la pensión es satisfecha en unos años determinados (2,4,5,etc...)se ha de dividir los años de matrimonio por los años en la que se cobrará la pensión.Si el resultado es superior a dos se disfrutará de la reducción del 40% por rendimiento irregular. b) Cónyuge pagador El artículo 55 de la Ley del IRPF establece que "las pensiones compensatorias a favor del cónyuge y las anualidades por alimentos,con excepción de las fijadas en favor de los hijos del contribuyente,satisfechas ambas por decisión judicial,podrán ser objeto de reducción en la base imponible". Del tenor literal del artículo se desprende que el pago debe ser impuesto por "decisión judicial" pero es indiferente que sea establecida por un Tribunal español o extranjero siempre,eso sí, que la pensión compensatoria responda al concepto legal establecido por nuestro Código Civil (art.97,1). No debe llevarse a cabo una interpretación restrictiva del término "decisión judicial" asimilándolo únicamente a sentencia sino que tendrá cabida cualquier fórmula en la que exista una aproximación voluntaria en las posturas de las partes en conflicto siempre que exista algún tipo de decisión judicial.Entre ellas quedará incluida en el término la transacción judicial y "allanamiento" o "acatamiento" (DGT 26/7/96). C) Compensación económica La compensación económica,que no est´´a regulada en el Derecho Com´´un,y que rige en los territorios con r´´egimen econ´´omico de separaci´´on de bienes, tiene como objetivo favorecer al cónyuge más débil que, por haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores del hogar,no trabajó en forma remunerada o lo hizo sólo parcialmente.Esta compensación económica está contemplada en el artículo 41 del Dódigo de Familia catalán y su naturaleza y fundamento es diferente a la de la pensión compensatoria de los artículos 97 del Código Civil y 84 del Código de Familia. a) Cónyuge perceptor. El art. 33,3. d) de la Ley del IRPF determina que se estimará que no existe ganancia o pérdida patrimonial " en la extinción del régimen económico matrimonial de separación de bienes cuando, por imposición legal o resolución judicial, se produzcan adjudicaciones por causa distinta de la pensión compensatoria entre cónyuges". Se equipara, por tanto, el tratamiento fiscal de la compensación del art.41 del Código de Familia con el de la disolución del régimen de gananciales.Desde el 1 de enero de 2002 establecer compensación económica al amparo del

art. 41 mencionado no comporta alteraciones de patrimonio ni, consecuentemente, tributaci´´on en el IRPF b) Cónyuge pagador. Respecto al cónyuge que satisface la compensación económica la misma no comporta ninguna repercusión relevante pues, en términos puramente fiscales y tributarios, ni le beneficia ni le perjudica. Sintetizando lo dicho, y desde la perspectiva del abogado y cliente, si este último es el perceptor de la pensión resulta más conveniente pactar una compensación económica y, en sentido contrario,si nuestro cliente es el pagador es conveniente pactar una pensión compensatoria. D) La vivienda habitual

F) Disolución de la sociedad de gananciales. El artículo 33,2 b), de la Ley del IRPF, determina que no existe alteración en la composición del patrimonio y, por tanto, exenta "la disolución de la sociedad de gananciales o la extinción del régimen económico matrimonial de participación".Esta regulacion es consecuente con la filosofia de impuesto que no considera que haya ganancias patrimoniales en las disoluciones de las comunidades de bienes quedando garantizada la neutralidad fiscal en el momento de distribuir el patrimonio conyugal en el r´´egimen de gananciales. III- Ponderación Los aspectos fiscales y tributarios están presentes en todas las crisis matrimoniales y aunque lo ideal sería que las decisiones y estrategias se adoptaran uniendo ambos intereses no debemos perder de vista que, ante todo, deben primar los intereses matrimoniales o económicos.Pondremos algunos ejemplos gráficos para comprender la trascendencia de lo que se comenta: 1º En la elección de percibir una mayor pensión o tributar menos, obviamente,siempre primará la primera opción.Es más favorable percibir 200 euros con un coste tributario de 30 euros que percibir 100 euros sin carga impositiva alguna.Este ejemplo tan simple y básico es ilustrativo sobre la necesidad de adoptar medidas racionales. 2º Fiscalmente interesa no escriturar la transmisión de la vivienda sino esperar a que la sentencia de separación o divorcio lo establezca.No obstante esto puede llevar aparejado el peligro de que, desde la firma del convenio privado hasta la ratificación en el Juzgado,la parte transmisora no quiera transmitir o la compradora no quiera pagar. Como las cuestiones emocionales est´´an sumamente presentes dado los intereses en juego (patrimonio familiar, familia, hijos, etc), en muchas ocasiones, no podemos anticipar las reacciones humanas ante tales conflictos.En estos casos el abogado debe prever si hay un riesgo de incumplimiento.En el caso de que as´´i fuera es aconsejable practicar la transmisi´´on de la vivienda v´´ia escritura p´´ublica pese a que estemos optando por una soluci´´on muy gravosa para el c´´onyuge adquirente pero beneficiosa en cuanto que tendr´´a la seguridad juridica de que aquel inmueble ser´´a suyo suceda lo que suceda entre las partes.

3º Cuesti´´on a destacar merecen aquellos territorios donde el r´´egimen econ´´omico matrimonial es, por defecto, el de separaci´´on de bienes.En estos casos aunque, desde el punto de vista fiscal,pueda parecer que es m´´as ventajoso optar por el r´´egimen econ´´omico de gananciales al no estar sometida a tributaci´´on por el Impuesto de transmisi´´on Patrimonial la reparticion de bienes lo cierto es que, en contrapartida, si somos el c´´onyuge m´´as d´´ebil econ ´´omicamente (por habernos dedicado al cuidado de los hijos o labores del hogar) es m´´as desfavorable pues no contempla la compensaci´´on econ´´omica. 4º Debe ponderarse si es aconsejable solicitar alimentos para los hijos en el supuesto de que nuestra cliente sea la madre y los hijos estén cursando una carrera universitaria pues pronto dejará de percibirse la pensión a pesar de que los hijos,previsiblemente, continuarán conviviendo con la madre. 5º Si el beneficiario de la pensi´´on compensatoria tiene una nueva pareja existe la posibilidad de que contraiga nuevo matrimonio o conviva.En este hipot´´etico caso esta pensi´´on, desde el punto de vista econ´´omico, no nos interesar´´a puesto que el ex-c´´onyuge puede lograr su supresi´´on si demuestra una convivencia "more et uxorio".En este caso, y para el supuesto de los territorios con r´´egimen econ´´omico matrimonial de separacion de bienes, interesa obtener una compensaci´´on econ´´omica tanto desde el punto de vista fiscal como econ´´omicomatrimonial. IV- CONCLUSIONES