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Flores bajo las Lluvias

(Desde un Alma Adolescente)

Por: Luix F L O W

I
Un mochilero europeo, sentado en una banca de esas que están amarradas con cadenas

para que no se las roben, compartía la fría noche bohemia afuera de un albergue para

viajeros en la Candelaria Bogotana, junto a un pequeño grupo de transeúntes, entre

bromas, humo de colillas, cafeína y melodía de fondo...

Para ese entonces yo pretendía jugar a ser periodista para un semanario de Cali -que

mas tarde quebraría... grababa la voz del viajero que no aparentaba tener más de 20

años: cabeza rapada, barba de una semana y descalzo. Había llegado al hospedaje hace

una semana, pero solo hasta hoy podíamos conocernos.

Durante la tertulia, nos relataba amablemente como fue el proceso en la metamorfosis
de Ur: un hombrecito desadaptado de un sistema social que pensaba transforma dentro

de él a punta de imaginación, algo introvertido, trabajador, que finalizo alegremente

viviendo dentro de su misma fantasía. Personaje fascinante del que por mucho tiempo,

el mochilero había escuchado varias versiones entre los muchos albergues por donde iba

pasando. Historias alteradas por murmullos poéticos y leyendas fantásticas que le

anexaba la gente; hasta que al final del camino, el mochilero se había decidido a

compartirlas con nuestro mundo, después de nomadiar con sus pies descalzos durante

largos años bajo las lluvias, empantanando irrisoriamente su conciencia de tanto pisar

bellas silenciosas e invisibles flores silvestres...

...mientras nos relacionábamos... su monologo olía a lluvia con polen...

En la grabación durante la larga tertulia –que a continuación les detallo, de lo que

alcancé a grabar hasta que se le acabó la pila al celular y bajo una noche fría y nublada;

pudimos escuchar como él describía las epopeyas alucinantes que Ur imaginaba en su

inquieta alma... entre aventurillas que proyectaba en su caminar, acompañadas estas a

veces de metáforas poéticas inquietantes que le saltaban del corazón... untado todo de

una acidez mental que se desbordaba a veces explotando en mil pedazos hasta intoxicar

a su misma fantasía, a aquellos a quien amaba y a su cuaderno de apuntes, que ya estaba

repleto éste de tantos rayones y dibujos que parecían como de otra dimensión... oh,

universo de Ur:
Ur

“Alemania… antigua… Alemania de hoy…

…renovarme quisiera... ¡ sí !, entre tus tierras

pero cómo, si las cicatrices de mi pasado

viven como pegadas

a celdas de un sistema nervioso
que distorsiona totalmente

mi apreciación por los momentos del día...

¡oh!... suena a dolor... huele a esquizofrenia...

Puede llegar a existir una calma disimuladaa veces,

que nada dentro de mi cuerpo,

tratando de transportarme

hacia una danza armónica

dentro de una creación diferente!”

“…amor siempre

amor a cada momento

amor überalles,

Liebe”

Deambulaba la mente de Ur por entre sus inconclusos escritos que iban y venían desde

zonas sensibles, vagas y quebrantadas, creando instantes abstractos y surrealistas, como

dirigiéndolo lentamente hacia un nuevo firmamento –para él desconocido, que tal vez

podría llegar a convertirse en su nuevo hogar en un futuro no muy lejano.
Cuando súbitamente entra su gato por entre la ventana, entre mimos y miaus,

preguntándole por la tele...

- ¿Que están presentando?

- Momentos de TV…

“Momentos en blanco y negro

momentos en color digital..

cada momento deslizándose

suave y gustoso...

dejando vibrar píxeles

muy dentro de mi, en armonía...

con ecos repetitivos

que tañen

el momento

en, TV... “

Era un documental sobre África lo que miraba Ur, las imágenes se

deslizaban entre salvajes unas y otras con intención de ser domesticadas.En

algún lugar, los protagonistas aun ataviados con los siglos de sus

antepasados, saltaban y giraban al ritmo de una danza africana... en otra
toma; los animales corrían como huyéndole a la cámara que manejaba el tipo

del helicóptero... oh, tarde perdida para Ur entre el TV!

“ Afrika

musika

musika negra

dentro mi sangre

desnuda está la danza

ci o’ ci

je m’pel Afrika

je parle la lingua

la schwarze lingua homma

oh, belle Afrika (du bist ein Traum)

eres como un sueño träumen... sueños

…sueños violentos en tu piel

refugio del mundo

oh, Afrika,

tu también
eres mi gran sueño

dentro de la sangre...

Afrika, amor de mujer

Afrika, pimienta de la vida”

Llega la noche, el gato sin nombre comienza a buscar cambuche entre espacios cálidos

en la cocina... afuera, la noche transita cada minuto más fría por entre la mitad de un

invierno alemán; aunque adentro, es cálido, cálido como Afrika... y entonces deciden

irse a dormir... aunque entre las cobijas, Ur continúa escribiendo en su cuadernito de

apuntes la continuidad de su acides mental traducida en letras… Pensaba él, que

escribiéndola, seria la única forma de sacarla de su sistema, para sanar de una vez por

todas, ese torrente sanguíneo que le fluía hasta el cerebro, por entre un sistema nervioso

que se encontraba en estado delicado y algo frágil:

“ Ahora, deseo estar...

solo y en silencio...

aun escribir,

kiebra mi silencio...

en silencio

me encuentro a mí mismo
en silencio voy

por entre mis adentros

y allí

encuentro al Creador...

con Él me comunico

a través de energías

que se ligan entre sí,

y descubro, que Él

es todo amor.

Encuentro, que el amor

de Él

todo me lo limpia...

kiebra tinieblas

que por largo moraban en mí ser

...dejándome una luz tenue

blanca y azul serena

como un portal para comunicamos...
Llenarme de esa luz el interior

aun no se como hacerlo...

todavía no comprendo que es luz - tal vez mas adelante

…tampoco sé que es amor

tan solo puedo ahora experimentarlos

cuando dentro de mí se presentan...

Pero por ahora,

concentrarme en esa luz,

me es difícil.

Salgo a la calle

y se me confunden las aguas dentro de mi ser

…me alejo a veces

y otras veces, la embarro

y así y todo

voy y vengo, y sufro la separación...

Esa luz nueva, me deja un friíto en la espina

como cuando jugaba entre frías olas del Pacifico norte
y un león marino se me acercó a saludar....

Ayer mientras disfrutaba de esa luz... me llegó la contradicción religiosa

a la cabeza, y allí, se corto el circuito...

…es difícil...

pero me gusta, me encanta. “

Pasa la noche, el día comienza, se alejan los sueños nocturnos y las melancolías internas

del día anterior; el alba es húmeda y fría, la neblina indica que nevara otra vez esta

noche; afuera todo es blanco, adentro, todo parece gris, es como un caso psiquiátrico sin

resolver entre la ternura e inocencia oculta del amoroso Ur y su caos mental...

La mañana no mostraba aún a los primeros transeúntes, algunas bolitas de nieve todavía

cruzaban la cerrada ventana que reflejaba el brillo de los primeros rayos temerosos de

un sol tenue. El vapor que sale de su boca cuando bosteza, se pega al vidrio grueso del

ventanal desde donde esta parado observando... recuesta su rostro sobre el frío vidrio y

se le apachurra la nariz e imagina viéndose desde el otro lado como en la carátula de los

Stones...

El silencio matutino es cortado bruscamente por un sonido metálico de tren que lo

desconcentra momentáneamente de sus pensares, pero rápidamente él incorpora el

nuevo eco a toda aquella melodía imaginaria que hay en su cabeza... y le suena bien.
Suena a viajes y visitas entre ilusiones con su amada... amada que partió lejana en una

nublada mañana también de invierno... para nunca más volver. Tan sólo le dejó a Ur su

sombra esparcida dentro del alma y su aroma calentándole remembranzas. Parecía que

en aquella mañana, cada bolita de nieve –contradiciendo a sus recuerdos , caía como

evocando esa amada: frío y lejano... aunque también generosa como la primavera, cálida

como una mañana de invierno en camita, tierna como la mansa delicadez de una mujer

cuando se siente amada... cuando sabe que posee compañía, seguridad, y su corazón

comparte esa dicha -regalo de la Creación, con su amado y la vida entera...

“ ... Quisiera que la lluvia terminara... “

...entonces, los recuerdos lo transportan a Ur a una época colegial...

“Era una mañana después de la salida de colegio

con toda la rutina a cuestas,

tratando de cambiarla

-como trato todos los días.

Escapé del barrio y recorrí mi ciudad... descalzo…

En ese trotar, y después de pequeñas aventuras que no vienen al caso,
ya acostado debajo de un puente,

mientras me fumaba a Mary Jane...

en medio de muchos sueños y alucinaciones... producto del día

observé un pequeño paquete rodando río arriba

¡ si...! navegaba contra la corriente.

Mi espíritu curioso se interpuso, y el paquete rodó a mis manos

despegué seiscientos sesenta y seis sellos

desempolvé unos manuscritos... y en su inicio... una nota dirigida a mí,

donde explicaba por medio de palpitaciones color cosmos

que leyera la Vida despacio...

...Manifestaba el pergamino la existencia y el destino de un humano

pequeño anciano escritor de metáforas, algo loquito,

que descubrió la in-feliz aventura de una polvareda blanca en la nariz

junto al hedor ácido de unos hongos redondos llenos de colores.

Pequeño humano , que de joven visitó su barrio hasta el fondo de sus habitantes,

y los callejones de sí mismo.
Que lo arrastraron hasta un manicomio para desintoxicarlo,

buscando como sanarlo, para poder amarlo a sus maneras...

Si, era y es un loco!

y estas hojas que siguen

son apartes de su vida, escrita sobre su piel,

son bellas a mí pensar

y aquí, os concedo el placer de observarlas

tal vez sean como inspiración a tu vida

tal vez... pero si no lo son,

rómpelas y a la letrina. “

Con Manuscritos Río arriba
Se ajustó Ur sus botas viejas, amarrando unos largos cordones rojos con sus fríos dedos,

mientras pensaba en Xina... pareciera que seguía inconscientemente el recuerdo de su

amada y hasta se lo rastrillaba en forma dolorosa... Mientras tanto, le funcionaban en

automático los pormenores del vestirse, no cayó en cuenta de nada hasta que salió de su

apartamento de segundo piso, siendo empujado a la realidad por ruidos de voces que

venían desde adentro del viejo edificio de arquitectura alemana de siglo XIX...

La casona donde vivía Ur, de unos cinco pisos con su ático y toda construida entre

paredes blancas empalidecidas por la neblina. Aparentaba exponer una sutil

comunicación entre los travesaños que emergían con pasión caballeresca en contrate

con las inmutadas paredes... vigas puestas ya fuera para adornar o para jugar a ser

puntales de sostén… eran maderos de tronco fino antiguo recubierto con una laca oscura

que los conservaba y al tiempo fijaba esa relación permanente y armoniosa con el

blanco de la cal...

“El amor es como una rosa, en cada época, se vuelve más hermosa

…la muerte es el comienzo de una nueva vida...”

Saltó Ur a un paisaje blanco abierto donde la nieve cubría todo, incluso bajo el portón

de entrada a la casona; sus botas se hundieron un poco entre el suave elemento y caminó

placido, como la canción de antiguo; el sol miraba a la transparencia que dejaba el día,

lo blanco comenzaba su proceso de derrite lento en las esquinas mientras los vehículos
marcaban sus huellas poco a poco en tonos oscuros sobre el amanecer blancuzco de la

nevada nocturna.

El supermercado aun le quedaba hacia algunas cuadras más, mientras seguía dejando

huellas... Pero no fueron muchos los pasos que de verdad dio Ur hacia el autoservicio...

paró en seco, miró al cielo… y se devolvió apurado a recoger la bicicleta... la ansiedad

era tremenda, caminar expuesto a las miradas, le era molesto. Cargaba en sus neuronas

toneladas de desechos tóxicos depresivos, de aquellos que inventan las multinacionales

para mezclarlos entre pepas de receta médica… Ingredientes tóxicos para pesadillas

diurnas por entre amores salvajes deslocados... pensaba Ur; creándole corrientes

eléctricas destructoras y castigadoras que le dolían mucho...

Día de mercado con enlatados que destruyen células vivas, pasta italiana para alimentar

la sangre itálica que algún abuelo inventó, comida de gato y agua mineral. Agua que se

traslada suave entre el tránsito de los venenos iracundos del cuerpo, limpiando toda

acidez posible... hasta sus huesos sentían la llegada del agua mineral... y todo esto lo

veía Ur como un día de compras: simplón y monótono...

“ Película púrpura en nube mayor:

Ruedo con el río...

se acercan pequeñas naves a mi canoa, las cuales

transportan pequeños momentos de distracción

y noches de fantasías alucinantes...
pero continúo solo

rodando río abajo, en mi pequeña canoa

sin entretenerme a pescar...

para lograr coronar algún día

el gran Río Mayor. “

En el Gran Río Mayor

“ Películas extrañas... algo hermosas, que nos alejan de la gran función...

llamada realidad.

Nubes pasajeras...

Pasajeros alegres, abandonados por pasajeros con ganas de ir a tierra...

para ellos el único lugar seguro.
Pero yo, seguiré mi ruta...

solo vine, solo estoy, solo estaré

que hermosa es la soledad,

solo me hace falta mi harmónica

ella me distraía de tanta confusión...

pero se la están deleitando

personas que encontraron en mí, una dulce dulzaina…

La tocaran un día de estos... como pasatiempo.

¡ME HACE FALTA MI HARMÓNICA! “

“ Me siento solo

tengo amigos que me agradan, pero

aun así, me siento solo

vivo ahora en un lugar que me encanta

pero me siento solo...

Busco a Dios, creo en Dios, pongo mi fe en Él

pero aún así, me siento solo...

…gracias a Él
no me siento abandonado, ni tampoco miserable.

El Señor me recoge de mis caídas...

hoy sentí, que caí y caía

me sentía miserable... “

Rápidamente al volver del supermercado -porque compró todo como en automático sin

darse cuenta, tuvo deseos de escribirle a su madre, y comenzó:

“ Hola Mama

Gracias por tu carta, hoy es domingo 29 de marzo

por aquí estamos entrando en primavera... “

A veces las cartas que le daba por escribir, no alcanzaban a salir de las hojas de su

libreta. Otras veces, las escribía... y llegaban a ser tan largas y complejas, que un

pequeño sentimiento de culpa le invadía al leerlas al otro día... y no le parecía prudente

enviarlas... todo por culpa de esa soledad... pensaba Ur...

Cuando Ur se encontraba lejos de lo querido... las distancias que delineaba poco a poco

y en el día a día con el viajar, iban dejando estelas detrás de él, que eran suaves a veces

y otras veces muy salvajes, y que se movían entre fluidos invisibles de uniones con

gente encontrada: convivires vertiginosos entre senderos... dentro de habitaciones, en
camas matrimoniales, en lugares públicos, en discotecas de ruidos infernales, en tiendas

de pueblo, en carreteras supersónicas, bajo puentes, en casas de padres con hijas

deseosas, en lugares decentes, sobre el polvo, entre el cemento, sobre el asfalto, dentro

del concreto, con la m de cagada y con las manos sucias... o limpias... en el bar El

Tufo... pensaba Ur...

Ese oleaje blanco que producían las estelas invisibles, le esculpía recuerdos atados a

distancias muy lejanas... que para cuando él se disponía a escribir, le iban saliendo

primero las olas más nuevas como a borbotones, y las otras quedaban

desordenadamente impresas en su espíritu hasta que en cualquier lugar de cualquier

mañana, pudieran pasar estas a convertirse en letras maduras... y las anteriores, como

parte del gran recuerdo archivado...

Si alguien le escribía un largo correo desde las distancias, o si recibía una postal desde

cualquier paraje tropical… aquella mala experiencia anterior le dictaba ahora que no

contestara inmediatamente, que esperara... que muchos de los “ellos” no están

acostumbrados a usar el corazón como llave de introducción. Que se cometen muchos

errores cuando se pretende uno involucrar con otras realidades de forma emocional; que

la acción se ejecuta es en frío, entre el caudal de la prudencia, controlando posiciones y

pasiones. Que los sentimientos inmediatos, se ocultan, hasta que los vientos de babor

estén menos ahogados... y más despejados. Que las amarras del ancla se recogen poco a

poco, por su peso... pensaba Ur... por ello terminó al final de sus días, escribiendo solo

correos-e... cortos y concisos... desde una montaña... mensajes solitarios y fríos.

A la final, se le olvido escribirle a su mama... se quedo tendido sobre la alfombra

contemplando, escuchando, sintiendo... Se le olvido que escribirle a su madre, era

diferente, que ella no pertenecía al mundo de los “ellos”.
“ Querido Señor en el cosmos, estamos en abril, parece que tu primavera está

floreciendo en esta parte del planeta...

aunque yo suspire y sufra... sufra y se me arrugue el centro del alma,

sintiéndola que se me ensucia...

sintiéndola morir a veces... mientras escucho a Pink Floyd,

yéndome al mismo tiempo por entre un laberinto desconocido... que aparentemente

brilla...

Yo sé Señor, que cuando así llora mi alma, nada brilla alrededor... es como si el

resplandor estuviera cubierto por una tela gris invisible... mis ojos no lloran, mis

ojos simplemente sufren con el solo hecho de mirar hacia afuera...

Al levantarme de la cama, miro alrededor y me siento como una rata de

alcantarilla... soy una rata, rata sucia que se corroe con la lluvia,

que no sonríe con los niños, soy simplemente una rata de basurero... El

chiquero que escogí para vivir, comenzó a formarse muy dentro de mí, desde

que comencé a esculpirme la idea de lo que era cool para mi... cool era ser

loco, meter de todo y al máximo, ser cool era vestir deteriorado, ser cool era

ser duro, ser sucio y violento
ser frío

ser asshole

ser puto...

Me hace sentir todo eso, como si hubiera

... sacrificado mi vida por nada. “

“ Ella me dice desde 2000 millas de distancia -con un teléfono dentro mi

oído, que tengo que madurar, que tengo que ser feliz... que no solo porque

ella es mi chica, debo sentirme bien... ¡no!, que tengo que ser feliz con

todos y entre el Todo... “

“ Alguien podría escribir

poesía muerta, ó, tal vez, poesía de vivos.

La gente viaja

entre renglón y renglón

van lejos, ó, no van a ningún lugar. “

“ Héroes nacen
desde un parlante con música,

hacen canciones para otros que desean morir,

para otros que sufren...”

“TV que escupe imágenes a miles de velocidades x segundo,

paredes que se des-anchan sus colores y pretenden estar pintadas. “

La tarde pasaba lentamente sobre el horizonte, las voces de los niños las escuchaba Ur

en la lejanía... y también muy dentro de él, en su cercanía... el eco de esos pequeños

sonidos se empotraba entre muchas niñeces profundas y desbocadas... que de no ser por

padres miedosos y paranoicos, llenos de recelos ajenos a la claridad de la naturaleza de

una vida nueva, se descarrilarían todos esos niños entre los tantos “precipicios” sin

fondo que tiene la civilización de las gentes transformando sus culturas... pensaba Ur

Entre una esquina de su cuarto frío alemán, había una computadora salpicando colores,

con correos electrónicos sin responder, llena de hardware y tupida de software... su

cerebro aún tirado sobre la alfombra negra... estaba como desviado hacia redes

inalcanzables e imaginarias, buscando, inconscientemente, en cómo alimentar el vacío

de su poco conocimiento para conquistar nuevos mundos...

En épocas Babilónicas, el homo sapiens disponía de un ancho mundo para descubrir y

destruir... hoy el mundo de Ur, destruido pausada e ilegalmente y a escondidas por

corporaciones gigantes, se dislocaba por entre una red ciberespacial... por ahora infinita
y prometedora... tal vez no queda ya nada por hackear, más que desvelar los secretos

confidenciales de la élite mundial, o la libertad de andar descalzo por entre flores en

praderas ajenas, junto a inmensos ríos... sin lluvia... pensaría Ur.

“ Cree que no sé, ó no me doy cuenta de los poderes de la naturaleza dentro de mí...

(g.e.m.s.) “
II

(En Sábado)

Aún en esa estación climática europea, donde se ahonda el frío entre los huesos no

construidos para inviernos, Ur, debe salir otra vez de su cuarto de segundo piso, de su

escondite mental, y se arma de toda la parsimonia de elementos invernales de

protección... ridículo pensar que somos hombres de las nieves, cuando no podemos

desnudarnos por largo rato entre el blanco frío de la mañana sin quemar la delicada

superficie de nuestra carne... que diría un Vikingo... o un Esquimo... “pa' eso tenemos

saunas...”...pensaba Ur...

Cuando se decidió al fin por salir nuevamente, se detuvo ante el espejo del porche de la

entrada analizándose fijamente, se quedo como pensando en algo y luego...

“Estoy llenándome de líneas en la cara...

eso significa, ¿que me envejezco?

ó, que no he comido hoy... ó, tal vez,

que he comido mucha mierda

desde el exterior de mi vida,

ó, que solo he pensado mierda últimamente,

ó, que no he fumado nada de mierda hoy...
Pienso, que vale huevo lo que ello sea,

al fin de cuentas:

¿que es, esto de las líneas en mi cara?. “

“Unos ganan

otros pierden

unos suben

otros bajan

unos son velludos

otros son lampiños

unos generan violencia

otros son dulces

unos juegan a ganar

otros nacen perdedores

unos luchan

otros simplemente caen

unos llevan colores

otros andan oscuros
unos son negros

otros son blancos

unos son mezclados

otros buscan la mezcla

unos son puros

otros son sucios

unos son bellos

otros son feos

unos derraman la sexualidad

otros la guardan

unos maldicen

otros salmodian

unos cuidan

otros destruyen

unos creen en un Creador

otros no creen en na… es la formula de esta Vida “

...guardó su cuadernito y cogiendo la bici salió rápidamente de la casa...
...Saltó hacia el espacio vacío que dejaba el anden al frente del portón del edificio, la

puerta se cerró automáticamente detrás del aura veloz de sus pasos... su acidez -en ese

momento aislada del gris, salía a percibir colores entre el mundo… entre aquel lindo

mundo habitado por zombis humanoides pensaba Ur. Eran muchos de los “ellos” que

iban el Sábado al mercado publico campesino con canastillas hechas de materiales que

venían de otros mundos, los distanciados mundos comerciales que inventó el hombre...

...En otras palabras: era día de comercio en la plaza, el sol alumbraba como siempre lo

hace después de una noche de tormenta colmada de copitos blancos y fríos. Ur pasa

veloz, como para moverse desapercibido entre los mercaderes, no desea que le

interrumpan -ni a su silencio interior ni a su aislamiento; con sonidos que perturben su

calma aparente. Las voces externas –que suenan lejanas dentro de su vidrioso estado

mental, tañen en la cercanía ecos insonoros. Las miradas rebotaban sobre el cristal del

iris. Los objetos pasaban desapercibidos y los cuerpos solo se diluyen uno tras otro,

como si existieran solo entre un rió flotante imaginario y pesadillozo para él...

Era un día de mercado normal... no compró nada en particular, más que: pan integral

hecho a mano por alguna abuela, una botella de schnapps de puro alcohol de frutas

silvestres -también de las abuelas... a propósito -decían los murmullos, que destruía toda

célula cerebral si se tomaba en abundancia... las abuelas solo usaban una copita después

de las comidas, dosis recomendada... Pero para mí debe ser la botella entera... decía Ur

Lo que más le deprimía en esa vida enclaustrada de aprendiz de escritor a Ur, era ir de

compras, ya había terminado con el viacrucis del supermercado, y ahora estaba medio

superando el periplo del día de compras en la plaza del pueblo... al final del día, sentiría

el descanso de haberse liberado de esa responsabilidad por otras dos semanas.

Veloz e invisible en su bici... solo le dejó sentir a los demás, el eco de un cuerpo que
circulaba por entre la plaza del pueblo... El sol calentaba sobre su anatomía góticamente

revestida, mientras que respirando fuerte, absorbía del viento aromas cercanos y

olvidados, al sentir él, que entre esa tierra alemana acaecieron epopeyas clásicas y a lo

mejor trágicas entre sus ancestros medievales... pedaleó y pedaleó, hasta que dejó el

mercado y volvió a las calles casi vacías, montado en su caballito de acero: todo roído

por un oxido seco, anaranjado y carrasposo que suplicaba cuidado y pintura nueva.

“ ¡ DIOS ¡

QUE PUEDO ESCRIBIR SOBRE TU GRAN PERSONALIDAD?

SI CUANDO MIRO CON LOS OJOS HACIA FUERA, TODO

DESTILA ESE AROMA DE BELLEZA GRATA A MIS SENTIRES.

... Y, CUANDO MIRO HACIA ADENTRO

SIENTO TU OMNIPRESENCIA

COMO ALIMENTO ESENCIAL A MI VIDA,

OH, SEÑOR...

HOY ESCRIBO Y NO PIENSO LO QUE COMPONGO

PARECE QUE LA MANO SE MOVIERA SOLA, PROPULSADA DESDE

IGNOTOS INTERIORES... “
La mañana corría lenta por entre la fría y soleada aldea germana, dos trenzas que se

meneaban con el movimiento de la cicla, le caían por los lados junto a sus orejas y le

hacían parecerse a un vikingo en época de contiendas y titanes... ¿haciendo mercado?...

que ironía... pensaría Ur...

Se detiene en la esquina de la Bäkerei y distingue aproximándose a su amigo Mikka que

veloz pedalea su burra, sacándolo de entre sus inquietantes pensamientos...

- ¡Hey!

- Oe... como estas –le dice Mikka frenando en seco

- Bien, man, donde vas

- Camino al rancho, y vos...

- De boronda, buscando alguien a quien contarle un sueño...

- Un sueño?

- Si, uno que tuve anoche... algo viajoso

- Pues man, no tengo nada importante por hacer... -piensa Mikka

mirándolo a los ojos y prosigue; vámonos para el viejo monasterio, yo llevo

aquí… –él mira escarbando dentro de su morral y continúa... algo de merca,

comemos alguna cosilla y nos ponemos a mirar el panorama mientras me contás

sobre el sueño... viajoso... –añadió y sonrió.
El monasterio quedaba a escasos minutos, todo en el pueblo era cercano. El

olor del aire traía consigo proezas de caminantes antiguos, las paredes del

monasterio servían ahora de convento a una misión de monjes de alguna

congregación de santos... había sido restaurado después de la segunda guerra

mundial, de los daños colaterales causados durante la ofensiva contra la

armada nazi.

La nieve se había derretido sobre la hierba que ahora estaba seca... el viento seguía

aireando aunque algo frio, mientras el sol se esforzaba por calentar el paisaje con ganas

de ponerle un sentir primaveral... Mikka saca de su mochila bufandas árabes que usa en

caso de frío extremo alrededor de su cuello, y las extiende amablemente sobre el verde

de la grama... colocan manzanas rojas, queso añejo, pan y miel... mientras comían

miraban a las aves revolotear entre un cielo pálido y desnudo que hacía de fondo al

sueño que Ur iba desenvolviendo suavemente... entre los intervalos de un picnic...

“T e r r a u n a

En cualquier lugar de la tierra no se siente el calor del Amor fácilmente...

Hace muchos siglos, cuando la tierra aun deambulaba entre oscuridades...

vivía entre cuatro paredes y un techado, un joven que soñaba en que algún día

su devenir se desplazaría por entre otros mundos...

sentía que estaba enamorado y sediento de vida cósmica...
Lejos de su cabaña, se divisaba un ostentoso castillo, el castillo de Julianna, la

delicada y hermosa niña que coloreaba sus sueños...

Eran castillos los que se distinguían a lo lejos

Eran cementerios lujosos a sus lados.

Oh, castillo de Julianna,

bello, hermoso, distante... soñado.

Julianna salía descalza todas las mañanas con su vestidito largo, a caminar por entre

el jardín, y recogía flores que embellecían el santuario de su padre... eran rosas rojas,

rosadas y blancas, que regaban las jardineritas que la acompañaban...El “príncipe”

desconcertado, soñador y maravillado, viraba desde su escondite de un lugar a otro,

buscando una mejor posición para observar a su “amada”.

Entre esa realidad, el joven prefería vivir el sueño, y así paso muchos años atisbando a

la bella Julianna cortar flores, y a sus lindas jardineritas remojando la tierra de las

rosas detrás de ella.

Un día cualquiera, el destino lo sustrajo al “príncipe” lejos de sus cuatro paredes y de

su “sueño”... Era una madrugada fría mientras la luna aún bailaba en el cielo, y las

primeras y débiles luces del amanecer comenzaban a surgir, cuando un brioso caballo

percherón equipado completamente para viaje de varias lunas, apareció afuera de su

cabaña... automáticamente tomó consigo algo de comer para largo viaje -a sus oídos
internos habían llegado rumores de otras esferas; y a sus pensares descendió veloz la

magnífica idea de irse a buscar donde fabricar castillos, no en el aire, sino en Terra

propia, entre otras densidades.

Las alas se desplegaron y el corcel voló los espacios azures, hacia donde el sol nace

cada mañana. La espada que ahora blandía el “príncipe”, tenia una mágica

procedencia, brillaba con los primeros rayos de luz, mientras la abundante cabellera

del jinete, jugaba ahora libre entre los aires con el viento suave de las fantasías.

Vestía a la usanza antigua, de escudo y armadura en cuero negro y metal. Sus ojos

amarillos de tigre escaneaban entre el horizonte, por desvíos conocidos que había visto

en sueños la noche anterior antes de su partir...

Heráldico del Guerrero

Julianna se había quedado metida como olvidada entre un espejismo que no había

existido jamás, oculta entre ninguna realidad en algún lugar de la Tierra, o entre otra

dimensión inferior. O tal vez, fue un bello espejismo que el ahora infante vivió durante

la época de sus iluminados sueños nocturnos, y que nunca pasaron de ser más que

surrealismos y prolongaciones a sus actividades diurnas. Su alma experimentaba ahora

un cambio en la rutina, se aventuraba por lugares desconocidos, sintiendo el placer de
volar entre lo eternamente desconocido.

Las alas de su corcel, doradas como el sol, iban y venían caprichosamente, o se abrían

inmóviles y sostenidas entre velocidades de corrientes de vientos cálidos, entre un

firmamento que ahora dejaba apreciar los bellos colores que la creación poseía en

reserva para los osados viajeros que se arriesgaban a incursionar en un súper viaje

más allá de su visión limitada.

Antes de que el astro sol rojizo desplazara los impulsos de su materia hacia el centro en

la cúspide del infinito, el joven guerrero, y su amigo alado Gïntä, descendieron sobre

un pequeño aterciopelado valle que vieron entre una elevación cercana y que parecía

tupido de diferentes tonos verdes con parches cristalinos de aguas a su alrededor... allí

dejó por un momento el príncipe que sus cuerpo y alma se alimentaran del espíritu de

aquella Terra lejana; llena de una magia totalmente desconocida para seres que como

él, procedían de una tercera dimensión...

El joven príncipe pertenecía a un género hibrido de la raza humana, sus antepasados,

en uno de los viajes de colonización al planeta azul, habían llenado de gráciles figuras

la superficie de la esfera, al mezclarse ellos con las hijas de los hombres...

Tenía hambre, y se sentó a comer un poco de queso con miel, era poco lo que

necesitaban... sus organismos absorbían las energías renovadoras de la nueva Terra. Se

pusieron a contemplar juntos el panorama por unos segundos y sintió una sensación

que lo remontó al norte de la nativa América... Tirado entre el verde, sus ojos y

pensares se diluyeron con la primera nube que cruzaba... era la eterna primavera del

universo donde ahora se encontraba. No muy lejos, un nido de ave le enviaba el canto

de un pichón... caminó hasta donde estaba la pequeña ave, le dio algo de cariño... y

esta se quedo tranquila... y acarició a Gïntä regalándole una manzana...
Al cabo de algunas horas de pura contemplación y adaptación a nuevas sensaciones

entre los paisajes del lugar, se dispuso el príncipe con su caballito a jugar con otros

animales de los rededores, a aspirar los jugos invisibles de la vegetación y a bañarse

juntos en un lago cristalino que hallaron abajo entre el valle. Sus cuerpos impregnados

ahora de un brillo de luz, jugaban entre el liquido que les refrescaba la mente y los

huesos; después de un rato, remontaron su viaje entre los cielos.

Su espada simbólica, construida lo mismo que su escudo de materia orgánica de la

antigua Tierra azul, le servía para ayudarse a construir lugares vivientes sobre

cualquier planeta donde fuese, con la ayuda de su mente... aquella tarde viajaron de

seguido hasta llegar a otra esfera cercana más pequeña, mas allá del lado oscuro de la

luna, la que bautizo como: TERRA UNA.

Pasaron por entre un follaje de vegetación con gigantescas rocas vidriosas que

reflejaban la luz en tonos cobrizos sobre el arenoso planetica en su mayoría liquido...

Cerca de un mar, mientras descansaba después de largos momentos de juego y

excursión entre los rompientes, surgió como de repente un ameno grupo de sirenitas

que revoloteaban entre la espuma jugando con las olas... sus abundantes cabelleras

adornadas de estrellitas, iban y venían con el mover del viento y el salpicar del agua...

Mientras las contemplaba el viajero, fue convidado muy amablemente por ellas... y se

adentró en el movible y liviano elemento, dejando que su imaginación penetrase por

días y tal vez años, por entre aquella mágica visión marítima que hacía que sus sueños

de niño ahora se reflejaran en realidades sin fin...
Habían pasado los años de la lejana tierra donde vivía Julianna, donde sus sueños

eran solamente utopías infantiles... hoy, lo único que hacía era soltar su cuerpo a la

velocidad que su alma lo dirigía, lo que creaba que su espíritu desplegara alas de

jinete inquieto por entre el encantador mundo de los cuentos de Hadas desconocidos,

dentro lo alucinante de una vida espacial, hasta encontrar su propio sendero, y así

entre este, marcharse perdido en éxtasis de felicidad eterna hacia el infinito.”

Mikka tenía un ojo entre el sueño noctámbulo que le había contado Ur, y el otro entre

un mordisco de pan y su realidad visual análoga... para él, le era fácil soltarse por entre

la utopía, y dejarse llevar por las formas de las letras que salieron de la lucidez

psicodélica de la historia de su amigo... luego de unos silencios sobre la hierba:

perdigones de sus neuronas se comenzaron a descarrilar entre el espacio azul del pueblo,

creando como una continuidad a la historia del corcel viajero... las horas pasaban, los

minutos no contaban, el tiempo se expandía suavemente dentro de las ideas, el viento

susurraba silencioso y ameno. Hasta que vencidos cayeron lentamente adormecidos

sobre la hierba, y no despertaron hasta que ya estaba entrada la noche... caminaron unos

metros llevando sus ciclas con las manos... pensaban... se comunicaron entre ellos

palabras que saltaban, ó mas bien, frases que salían desde pasados inconclusos...

Como este dialogo entre dos personas que se escuchó... sin saberse de donde surgía:

- ¿Qué tenés que ahora estas ebrio entre la locura y mas tarde no?...

- No sé que contarte... para que sepas lo mucho que se habla de ti en el

intra-mundo, sobre vos y las soleadas tardes en que pude desnudar tu mente y
acariciar el perfume de tu alma...

- Era que nadie entendía de mi casa en la pradera, y cuando por entre

la vereda me dirigía... no pude dejar de lanzar lejos mis viejas suelas y correr,

correr sintiendo la hierba, aunque no tenía realmente un lugar fijo donde

descargar mi humanidad...

- Ni soledad, ni muchedumbre...

- Ni mucha alegría, ni tristeza... solo el balanceado arte de saber quien

soy y donde estoy... y sobre todo el poder tener control sobre mis ansiedades.

Solo he cedido cuando el Amor me ha llamado, aunque mi salvajismo sin

amaestrar rechazó de base las clases de urbanismo y no pude vivir más en

comunidad!!!

- Como un cerebro del montón.

- ...Un pedazo más de carne y huesos bellos, entre lo sintético y el

concreto... sus leyes comenzaron a rellenar mis bolsillos con canciones de cuna

blasfemas a la verdadera realidad del Creador...

- ...bellos ejemplares sin ley

- Con mil razones fabricadas en la biblioteca del miedo; y sus licencias

pa' robar... agujerearon mi gusto por la sociedad... dizque porque tenía mis

greñas al hombro y estudiaba en la “U” publica.

- Sospecha de cargar drogas ó armas, tal vez guerrillero en potencia o

revolucionario de izquierda... no creían que tenía pinta de paraco.
- Seguro, todo aquello que no era sintético y cuadrado, debería ser

adoctrinado... pedían que encajáramos en su mundo de preocupaciones, en

madurar rápido, en abandonar la juventud y morir en guerras inventadas, en

trabajar detrás de escritorios come-almas... ¡No!, les dije.

Campos de Schussenried

Monólogos y más monólogos, a veces extraños, que parlaba, ya fuese consigo mismo o

con su amigo Mikka... Ur no encontraba objetividad, a veces impreciso; pero deseaba a

punta de escribir decir lo que pensaba, salir de sus enredos mentales hacia un espacio

más claro... no habría que ser muy sabio, para darse cuenta de que un amargor abstracto

metafórico se confundía entre su acercamiento social y teológico... para derramarse

después entre las líneas de sus escritos, dejando un aire de desorientación al que quisiera
leer sus apuntes...

La noche no tenia ganas de nieve... en las alturas, el oscuro nocturno era predominante y

profundo, las estrellas danzaban como si nunca antes hubieran sido invitadas al baile

con su aliada la boreal norteña... el firmamento parecía más amplio que en el trópico...

hasta allí observaba Ur la diferencia entre la cultura tropical y la germana. La una

encajaba en la otra por el lado que más se hicieran falta... una contenía cantidades de

calor humano, la otra cantidades de frío mental... sus extremos son calamidad a sus

entidades... su junción la fórmula perfecta, su aislamiento, la hartera total... pensaría

Ur...

Llegó a su cuarto... adentro no estaba frío, lo que le daba tiempo a permanecer unas

horas mas, sin necesidad de encender la calefacción. Tiró la chaqueta verde profundo,

de las que usan los skins: abollonada y de color naranja en el interior... le gustaba el

verde, por lo de la hierba... La chaqueta hace un giro en el aire y cae en cámara lenta en

un rincón en medio de las dos ventanas altas y gruesas del cuarto... las paredes las había

pintado Ur de un gris tamizado con blanco entre manchones no uniformes, la alfombra

era negra, los muebles grises en diferentes tonalidades, la cortina que daba al baño, roja

con manchas negras atigradas. El baño en un sólido gris, la bañera blanca marfil, todo el

techo del apartamento en blanco zinc, el portón de la entrada gris oscuro, y detrás de él,

un espejo alto, pegado en pedazos, como si una bala metálica lo hubiera resquebrajado

en mil segmentos... la visión al mirarse en el reflejo del espejo, era algo astillada...

Se arrinconó en su escritorio, sacó papeles, miró desde su posición a través de la

ventana, se veían los reflejos de las casas vecinas a la estación de trenes... el sonido de

la maquina no había llegado aun, no se escuchaba nada, solo aquellos lejanos ruidillos

de cocina de alguna vecina gorda en su trabajo obligado...
Volvió a sus borradores, leyó un rato, como poniéndose al día con lo que tenía a mano,

le gusto lo que leía, y los dejó caer sobre el escritorio antiguo como en cámara lenta... se

agachó a detallar de cerca el escritorio y pensó que tal vez había servido durante la

guerra... madera fina elegantemente cortada y laborada... cogió un marcador delgado de

punta y comenzó a soltar tinta en forma de letras...

“Me encontré desierto en una isla

rodeado de un mar tormentoso

sentía que moría, traté de no ahogarme

a veces cabalgue sobre los hombros de las olas

a veces salte de planeta en planeta

a veces canté, y entre notas escondí mi vergüenza de ser diferente a todos.

Eran muchos y me sentí morir vivo, sentía que había nacido en lugar

equivocado...

Escribí mucho, pero mis palabras fueron a alimentar el aire de cientos de

cerebros come-palabras que ni siquiera las defecaban

sentí envejecer mi piel a cada latigazo

sentí que los ecos de las voces eran lastimeros…

algunos instantes de paz, lograron asegurar mi lugar en el planeta
para no abandonarlo al donaire sin motivo alguno.

Miré a lo lejos, y todo era borroso

comí mierda y me llene de caries,

mis dientes reventaron hasta no quedar nada

las huellas de mis manos se profundizaron

lo mismo que las de mi rostro

mi cabello perdió el brillo y empezó a caer

me salió el pelo cano

y envejecí

envejecí hasta morir por fuera del ataúd…

... Satán visitó mi lugar afuera de la fosa y me comenzó a contar de bellos lugares y

muchos millones... corrí hacia donde el aire caliente de su hedor me guiaba, y encontré

mi pene untado de un vomito verdoso y mi ano salpicado de sangre... tenía unas tetas

de mujer sucia y a la ves limpia, entre mis dientes mamando la leche de la mujer amada

... desnudo corrí creyendo poder alcanzar el ultimo piso del edificio mas alto...

Pensando que podría ser jefe de familia mafiosi

presidente de cualquier país extranjero

ó algún millonario bonachón...
...¡ Cambio !

cambiar el globo y su doctrina

su política y sus gentes...

Pero fui crucificado no solo una vez... muchas

y llore lágrimas de amor

lagrimas de dolor y soledad...

Me mire la panza y estaba gorda, llena de cerdo y preservativos

para que no se me pudrieran las tripas...

Mi cerebro estaba salpicado de esquirlas de la guerra

y mi sangre envenenada con toda clase de drogas callejeras, de burdel o de

la elite...”

“Era el patio de tu casa

lleno de pollos de engorde

todos medio dormidos y medio pepos

el olor era lo mismo que el alimento

el alimento lo mismo que la comida

el sabor de esto era posible saborearlo en el asadero más cercano.
Tus cerdos no vestían de verde

eran todos albinos y uno que otro trigueño

gordos unos, y otros recién nacían

su suerte era la misma... Rica Rondo!!!”

“Tu sonrisa no encajaba en mi cabeza

no pude computar tu bondad

puesto que tenías acento morboso...

Tu estúpida gracia

hacia juego con tu sin-gracia cabellera”

“...las palomas son extrañas

solo entran en mi cuarto

cuando están hambrientas.”

“Y allí estaba la señora de un duro

de purito mal genio

no le gustaba saber
que los niños jugaban a “cagarse de risa”...

estaba nerviosa...

porque en las lejanías y a la distancia

sobre un andén, en el callejón sin salida

entre lo oscuro y los perfiles nocturnos

escuchó un ruido metálico

deslumbró una cadena de oro.

...Se escuchaban los murmullos de un silencio muerto...

Los niños aun jugaban

la palidez del día

ya no estaba en su apogeo

el vidrio por donde se asomaba la gorda espagueti, se encontraba cerrado

solo la canción del muerto

solo la canción de cuna

luego... su esquizo la traiciono, y veloz recogió los juguetes de los infantes

los metió en la camioneta...

pero ya era muy tarde

su cuerpo había sido atravesado 53 veces
por metales hechos en la oscuridad…

su cerebro era lo único con vida

fueron milésimas de segundo

donde diviso las risas de los niños

donde el humo de las bestias capto

donde el aroma de tarde de muerto percibió

donde su alma se hallaba destripada contra el concreto,

puesto que nada había sido en vida

mas que una dura

dura moneda de oro

que pisaba ahora rígidamente

el fondo de la cloaca

el fango de los bajos fondos...

Su boca cayó torpemente

sobre la botadura que la noche anterior

el negro José había derramado en Yamilé

y que ella se había sacado suavemente

para evitar más contaminación
contaminación de almas sucias y oscuras

entre la ya poblada cantidadde refugiadas...”

“La pulga saltaba, las pulgas saltaban

el vagón giraba, y se movían tus nalgas pálidas

no podía incrustar mi semental en tu polen

tu posición era perfecta

tenías grandes posaderas

y debajo, la humedad de tu calor hambriento...

y cuantas veces no baje y bese tu rozado candor ?

cuantas vos bajastes mientras juguetona me mirabas y entre tus labios

rozados y sensuales disfrutabas mi completa extensión, bajo la entera

seguridad de que estabas en completo control ¡...!”

“Era una película de odio y de guerra

de esperanza y amor

de belleza natural y horrible decadencia...

la guerra asomó con sus jinetes
y todos los niños de 18 años jugueteaban el pasatiempo

esa era la ventaja de la mayoría de edad

a los 18 votaban por “ellos”

a los 18 comían la mierda en el ejército

a los 18 eran ciudadanos

pero, hoy que miras atrás

seguro que a los 15, ya sabias donde estabas, pero nunca creíste justo, el

hecho de ser reclutado, porque no entendías de guerras...

no había sido tu cerebro lavado

puesto que no fuiste un buen tele-oyente

ni un patriota de buenas notas en colegio...

te estorbaba tanto el cagar, como el ver a un maestro

la mayoría de los maestros apestan, distorsionados sexuales sin control

no pudiste ser lavado de cerebro, y hoy, te escondes todavía,

entre notas musicales

entre lugares transparentes...

En días como el de hoy...en que te dio por escribir las bestialidades que sentís

llegas a pensar
si seria justo y ya necesario

dejarte lavar el cerebro

de una vez por todas...”

“Erase un leñador que vivía con su muchacha,

se sentía feliz...

porque su preocupación no era tan grande

se basaba en su chacha y el filo de su hacha. “

“Camuflaje

Eterno camuflaje, tapando lo bello

tan solo importaba... conservar tu hermoso rostro …

pero te asomaste a un desnudo espejo,

-simplona maquillada, a darte apariencias.

Eres un hermoso ser humano, limpio y natural... por favor, no te embrutezcas más,

ámate… y serena, camina PLACIDA entre el caos... “

“ ... Caminaba una mosca rumbo a su choza, después de un largo y agotador día de

trabajo, en medio de la mierda. La señora mosca ayuda a don mosco,

alimentándolo... castigan a mosquito, alaban a mosquita. Llega la mañana, camina

el señor mosco rumbo al trabajo, después de una larga y agotadora noche de acción

en medio del sexo. Un día cualquiera, muere el señor mosco, por tanto trabajo en

medio del sexo, y tanto placer en medio de la mierda. “
Gotas de micro cuentos... argumentos con encuadre nocivo dentro de la existencia de

Ur, que no dejaba para nada en seguir soltando ideas secas que malograban su trama

externa... la novela en que estaba metido no pulsaba nada alentadora; su papel de

tributario solitario, le podría repercutir situaciones negativas hasta con los mismos

recolectores de almas, tendría que encontrar una solución para salir de aquel acabose, y

rápido, indagando hacia o entre esa claridad que persistentemente buscaba.
III

Esa noche de aquel día... en su apartacho, junto a la estación del tren, en aquel segundo

piso, donde todo adentro reinaba en tonos de gris con manchones rojos -como sangre

que sale lentamente de la canción del muerto... Ur, que aún no salía de un pesado

cansancio espiritual... tiro sus botas lejos, el pelo lo desgreño dejándolo caer al frente...

desnudo, entró en sus chores y camiseta vieja, y se dejo sumergir entre agradables

almohadones y cobijas gruesas… la sabana tenia el uso de meses, su color era tierra

mugre, pero la flojera de cambiar sabanas le era muy pesada, pensaba Ur... cada vez que

se percataba de lo sucia que estaba, se le despeñaba la idea brutal de que tendría que

cambiarla, algún día... pensaba.

Entre sueños, esa noche, se encontró con Mikka, que en el sueño no se llamaba Mikka,

su nombre era otro, aunque no lo escuchaba bien...

(sueño 1):

...se encontraron en alguna esquina de un planeta redondo -casi todos los

planetas son redondos... las formas cuadradas no existen en el universo, solamente en la

bizarra del lado... pensaba Ur dormido.

...en el sueño, sus cuerpos se suspendían y así se movilizaban –como en un anime... no

se hablaba en castellano, no se parlaba en alemán, no se parlaba en japonés... se hablaba
en una lengua sánscrita desconocida... que allá, se podía entender fácilmente... todo era

claro, cada palabra se sentía muy adentro y silenciosa, las frases generaban

inmediatamente un movimiento o una acción.

Sus cuerpos se dirigían a un lugar donde el verde era más intenso que la vegetación

terráquea más colorida. Al penetrar entre el color, se iban amoldando a algo que los

rodeaba y los comprimía suavemente, como cuando se está entre algo blando, abrasador,

abullonado, delicado, que lo va a uno cautivando poco a poco... y estuvieron así por un

rato largo... el tiempo en horas o días no pasaba, solo la sensación de un ahora infinito

que sentían como estar dentro del Supremo.

En sus cerebros no existía la prisa... Luego de unos momentos de disfrute dentro de esa

sensación, salieron como de una fantasía surrealista, a un gran espacio amplio sin

finitos, donde se movía una gran luz que se desparramaba por entre todo el ambiente...

Al frente de ellos estaban como colgando unas formas florales de un rojo claro

amarillento, al fondo había otra luz mas tenue armonizando con el horizonte...

comenzaron a moverse como queriendo tocar las flores, cuando estuvieron cerca de

ellas, sintió Ur que eran gigantescas -en su consiente dormido... aunque en el sueño,

eran de tamaño normal... se miraron entre ellos y sonrieron... todo se movía tan lento,

tan lento... estiraron sus brazos de forma perezosa y con sus dedos acariciaron las flores

colgantes... estas retenían por dentro, una energía acumulada, que a cada transeúnte que

acariciaba sus pétalos, le impregnaban una luz de color amarillento, que penetraba hasta

llenarlo de un rubor en la piel... dejándoles recubiertos como con una vestimenta que

cubría la piel, saliéndole al transeúnte sobre la piel, unos fragmenticos que brotaban de

sus cuerpos, una especie de integrados naturales que hacían las veces de ropaje...
En el sueño encontraron, después de ese espacio amplio, un gran mar, al frente del cual

había una puerta gigante con un letrero que señalaba: “Puerta a Tus Preguntas”... ellos

sabían que las preguntas cargaban respuestas... pero en ese lugar tan diferente, no sabían

cuál era la importancia de la puerta, pocos podrían darle importancia a una puerta como

respuesta a una pregunta... soñaba Ur. Tal vez era la puerta que él estaba buscando

desesperadamente entre su objetividad confusa.

Soñaba... y parecía que el sueño marcaría el comienzo de un proceso de cambios hacia

un renacer –similar a como se renuevan las águilas... Ur entre su vivir diario había

originado espacios incomprensibles y hostiles para él, que ahora podía comenzar a

sentir que entraban como en un tipo de mutación dentro de su propio existencialismo,

liberándolo de la agonía de coexistir en esa sociedad zombi que lo ahogaba...

Su gato quería dormitar... irrumpió por la ventana junto al techo -le gustaban los techos,

como a todo gato... pero como la madrugada era más fría que la noche, le dio por

empujarse dentro de las cobijas donde Ur dormía, sacudiéndolas levemente... él, medio

abrió los ojos y todo a su derredor explotó en los mismos colores del sueño donde

estaba metido, y se le esparcieron estos por toda la habitación... los grises se

transformaron en coloridos entre rosa, amarillo pastel y mucho verde mas verde que los

verdes... su gato aparecía en varios tonos de blanco y azul; las fundas estaban limpias

por primera vez en meses; la alfombra que había sido antes negra, ahora parecía como

luciérnaga encendida... No había televisor, sino una pantalla orgánica gigante incrustada

a la pared escupiendo pixeles en blanco y negro, llena de circuitos orgánicos conectados

a tierra; su cuarto, aún en el segundo piso, era casi 10 veces más grande y alto que el

hueco donde vivía antes... Él, seguía sin saber si aún estaba divagando dentro del sueño,
o si se había resbalado hacia una dimensión paralela... acató por no preocuparse, ni

pensarlo mucho, arrullo a su gato, le acaricio la cabeza peluchina y este runruneando

volteándose boca arriba, le pedía que le sobara la barriguita, Ur le palpa un poco su

panza azul mar... y observa que cada pelo de su gato parecía una delicada proyección

del océano... quería seguir durmiendo, además afuera estaba aun oscuro, de un oscuro

diferente, no se percato ahí mismo de que ese oscuro era en un morado profundo... y se

enrollo como bebe entre la tibieza de las cobijas dejándose abrazar por ellas, porque

efectivamente envolvían, y junto con su gato se quedaron profundamente dormidos... el

nuevo sueño, los unió a ambos.

(sueño 2):

Había en el segundo sueño un bosque extenso de altos cipreses, al final de él, un valle

espléndido nacía que se extendía y se iba empinando hacia la falda de la ladera... Ur

descendía desde la montañita mientras el felino salía del bosque... corrieron a

encontrarse y cuando se acercaron, se abrazaron en el centro del valle comenzando a

jugar y a revolcarse entre la grama... un sonido agudo de unos 963 Hz de vibración, les

fue penetrando en los oídos entre sus conciencias y comenzaron a alejarse del valle, de

la montaña y del bosque. En el proceso de disolución, se acordó Ur de que a la alarma

del despertador la había dejado marcando las siete de la mañana...

Abrieron sus ojazos desorbitados y se miraron sonriendo... mientras Ur se desperezaba,

con la puntilla del ojo observo perezosamente como el felino al estirarse mostraba que

llevaba aun tonos azul y blanco en la piel... pensaba al mismo tiempo, si él lo habría

teñido de ese color el día anterior... pero no le prestó mucha atención al pensamiento y

continuo con el desloche matutino sobre la cama... al rato, se sentó mirando a todos
lados, y se sorprendió al ver grandes espacios profundos en el lugar donde vivía, se

sentía como en el país de Guilliver... su cama en el mezzanine o segundo nivel, entre el

cielorraso y la alfombra, se veía muy distanciada...

Entre su adormecimiento, solo curioseaba, se maravillaba, pero al mismo tiempo

escudriñaba todo de una manera como si todo estuviera normal... descendió por unos

escaños que iban apareciendo mientras el gato lo seguía... la alfombra la sintió más

liviana bajo sus pies, pero le dio lo mismo si tenía o no la contextura de antes... se

reblujó las greñas, se rascó el pecho, la panza, y las nalgas, como repitiendo la rutina del

desloche matutino...

Fue y se acurrucó a una caja que salía del piso, con forma de nevera, era como una

bodega de alimentos que encontró llena de cosas fantásticas –en ese momento, ya su

mente no volvió a pisar el día anterior para hacer comparaciones, simplemente se

adentró en ese nuevo ahora que se le revelaba ante los ojos...

Saco algo suave como un panecillo con dulce de fruto, una botellita con un liquido

blanco, muchas bolitas de un endulzado de semillas, y frutas de diferentes formas...

colocó todo sobre un mesón, arreglo la mesa de forma agradable al ojo, fue y trajo uno

que otro utensilio, y se sentó sobre un cómodo sillón que le permitía estar medio

recostado... pasó un rato comiendo lentamente mientras su gato seguía con ojos

inquietos los movimientos que Ur realizaba al desayunar... cuando terminó, se levantó,

fue a una esquina, colocó algo de alimento dentro de un recipiente para el gato, y

girándose notó como el mesón y el sillón desaparecían lentamente dentro de la

alfombra... parecía que la alfombra tuviera vida... sonó el teléfono, era Mikka...
- Quiubo man, como está el colorido por ahí -le pregunto Mikka

- Alucinante...

- Que querés hacer hoy?

- No se... vos?

- Que tal salir a vagar por ahí...y ver colores...

- Mas tarde...

- Ok, paso por vos?

- Yap

- Chao

- Nos pillamos...

El teléfono se diluyo entre el espacio de la habitación... se dirigió a la

ventana, un tren chiflaba al fondo del paisaje, aun no se veía venir, solo

silbaba... uuuuuuuuuuuuhhhhhhhhhhhh... parecía domingo... pensaba Ur...

los domingos, salen los trenes antiguos de vapor desde Stuttgart con

dirección al Bodensee... Sentía Ur ganas de ir a Suiza un rato y oxigenar la

mente en Zürich, pequeña ciudad encantadora de gente agradable, además de

que era un día hermosísimo... pero Ur solo pensaba... quería compartir con

su amigo Mikka... tal vez allá, pintarían algo... pero dejo que todo fuera mas
bien saliendo solo... giró, se dirigió a la puerta, la abrió pensando subir al

ático donde tenia el atelier y se encontró en la puerta a Gorgi saliendo de su

apartamento:

- Que onda -le dijo Gorgi, con ese típico vozarrón de joven acomodado

- Nop, todo bien, y vos?

- Voy pal camello viejo tal.

- Uff¡!

- Hoy es tu día libre, que haces?

- Tal vez al Bodensee

- Si queres vamos mas tarde, cuando me desocupe

- Uhm, ya veremos... si nos pillamos, seguro, gracias, chao... ¡!

Gorgi era un tipo ocupado, que lo mejor era no esperar que quedara libre del

trabajo. Hijo de una familia pudiente del pueblo, gente de raíces antiguas

ceñidas al mismo caserío germano por siglos... trabajadores y honestos. En la

empresa de ellos, Ur se ganaba su salario, ayudándole a Gorgi a restaurar

cuanta antigüedad se le atravesara... era una labor artística, delicada y

necesitaba de sensibilidad para realizarlo bien, cualidades que Ur mostraba

que desarrollaba a la medida...
Cerca al Bodensee

Afuera, Ur comprobó que el día estaba bien, no subió al atelier, quería ir al Bodensee

con Mikka, pensó contarle... medito el asunto, y se dijo: “si esta mañana amaneció

todo con un toque “mágico”, porque no le llamo con el pensamiento?”

Dejó que su masa cerebral se pusiera en esa onda... una vez ablandada la idea y flotando

dentro de la materia gris, creyó que podría transmitir el deseo de ir al lago a Mikka...

sintió el lago... acerco las ideas: su amigo, el lago... ilumino el ambiente con un buen

sentimiento y esperó... al rato, vio como el rubio Mikka bajaba en bicicleta desde la

carretera del pueblo hacia la estación...

Ur jugaba al gameboy, sobre una terraza del edificio, desde donde se podía divisar al

pequeño pueblo de Schussenried. Una sonrisa de alegría se dibujo en su rostro... trato

rápidamente de terminar un ciclo de tetrix, calculando que al arrimar Mikka, le podría

relatar la experiencia de la mañana y lo de la comunicación mental... Mikka venía

tórridamente acelerado lleno de euforia, vestía ropas holgadas y un morral, botas a lo

“Robin Hood” y una gran sonrisa fresca cuando se acerco a Ur a saludarle...
- Que man, bien o que...

- Aquí... llevo 203 líneas y 320.644 puntos, como la ves ?

- Ahhh, eso no es nada, té apuesto que desde hoy, soy capaz de hacerme

más de 400 líneas...

- Sí claro... –seguía Ur enchufado en el tetrix

- Vos como despertastes esta mañana ?

- Volado man, como una continuación de un sueño, y vos... –le dijo

mirándole a los ojos.

- Igual, aun me siento igualque ese sueño que me contastes ayer.

- Sentistes el mensaje que te envié ?

- Claro, fue como verte dentro de mi cerebro en monitor

- Wau... –al mismo tiempo que desconectaba Ur el gameboy y

continuaba... será todo real, o estamos soñando aun...

- No sé, ni me voy a poner a preguntarle a nadie, solo creo que voy a disfrutarlo

a como venga...

Los ojos gigantes y azules de Mikka brillaban. Partieron hacia el lago en el próximo

tren, el viaje fue como siempre son esos viajes: placenteros.

Para describir la gente –nos decía el mochilero que monologaba con la fábula… sus

amabilidades, las risitas de las chicas y chicos que se amaban, la cortesía del recaudador
de tiquetes, la puntualidad en las paradas de tren, el paisaje, las nubes, los carros a la

distancia pequeñitos, los pueblos que pasaban cristalinamente por la ventana, los aromas

y colores de la comarca, los sonidos y pequeños ruiditos que iban y venían, las mujeres

y sus encantos, las vocecillas chillonas de los niños... -eso gastaría mucha labia, mejor

imagínenselas y siéntanlas...

El viaje, dentro de las cabezas de los dos amigos, era diferente... afuera, divisaban una

gran danza de colores y sonidos; desde adentro, tentáculos de luz salían de sus interiores

que se iban y conectaban con el exterior... acariciando lo bello, palpando el sonido del

tren... no usaban palabras, recurrían a expresiones y miradas, movimientos de los ojos y

sentires!... Se preguntaban si seria posible, que todo aquello fuera también sentido por

otras personas... se miraron, ojos amarillo-verdoso con los azules... voltearon a ver a su

alrededor dentro del tren, los niños los miraban, y desde sus sonrisitas, les pasaban

alegrías a Ur y Mikka, casi todos los niños observaban la escena... no había adultos

conectados entre el vagón... solo niños, y... ellos.

Ur recordó cuando salió esa mañana de su cuarto en su encuentro con Gorgi, que

tampoco él presentaba nada anormal... ni mucha de la gente que se topó en el camino...

Decidieron no pensar más en aquello y mejor se dedicaron a contemplar... percibiendo y

respirando los rededores.

Cuando el tren arribó a la villa del lago, cerca donde estaba el ferri, decidieron bajarse y

tomar el barco, seria más romántico el paseo – pensaba Mikka, además el día era

inmenso y grande, tan grande, que no cabía en sus pechos cuando miraban hacia el lago.

Bajaron del tren, y se dieron cuenta que tendrían unos 15 minutos antes de partir... se

arrimaron a la orilla del lago, el agua estaba fría como congelada... y había bañistas... la
mano de Ur se puso roja con el frío del agua...

A sus espaldas, escucharon bajando unas voces de niñas, las voces jugaban entre el

verde de la naturaleza y acariciaban las aguas del lago. Mikka y Ur se miraron, se les

endulzo la sonrisa y sin tener que voltearse a mirar, se dejaron transportar por entre una

red de sentires, toda una magnitud de comunicación con otros seres que sentían lo

mismo que ellos, sabían que no serian los únicos... su alegría crecía al saber que no eran

los únicos, que habían más en este inmenso lugar llamado Tierra... viraron sus cuerpos

suavemente para ver quiénes eran... ellas, dentro de una inmensa satisfacción y cogidas

de la mano, simplemente les sonreían llenamente y con sus ojitos que resplandecían

como soles...

A Ur y Mikka, les pareció que veían a los seres más hermosos de todo el universo,

estaban como embobados, no solo por el hecho de la conexión mental, sino con la luz

diferente que resplandecía del cuerpo de las chicas... el mundo externo parecía que

hubiera dejado de existir en el plano físico... transportándoles a un plano semi espiritual,

morontial, algo celestial, transparente, alucinante. . .

Para los adultos y mucha otra gente de afuera, que esperaban a que el ferri se acercara al

puerto de embarque, el día transcurría como todos; magnífico con un paisaje y un aire

agradable; pareciera que sus preocupaciones les dormitaba la pensadera y el alma, lo

mismo que las responsabilidades y las dificultades por la sobre-vivencia... todo eso

hacía difícil despegarse de la carga que les absorbía lentamente hacia espacios mentales

oscuros, densos... y así, no se percataban de lo excepcional de la luz... simplemente,

cuando se cruzaban con ellos y les miraban a los ojos, percibían un aire de sutileza

agradable... como un buen aroma que pasa por la nariz... y alcanzaban muchos a sonreír.

Las niñas se acercaron más a los chicos para charlar, una conexión se había realizado,
eran cuatro ahora y no dos, sus miradas lo sentían, era un circulo de amistad sellado,

intenso... el agua del lago, enviaba gotas húmedas de amor fraternal a espacios sólidos

saludándolos, las redes mentales que salían de ellos, jugaban, no solo entre ellos, sino

también con la brisa, con el lago, con los rayos del sol, con las piedrecillas del suelo,

con la poca arena junto al agua, con la hierba, con los matorrales... comunicaciones que

no usaban el tiempo-espacio...

Un silbato agudo y largo, distrajo el bucear magnifico a que se estaban acostumbrando

entre ellos y con el rededor... disiparon la tertulia de amor universal, se miraron Ur y

Mikka el uno al otro y luego hacia ellas, no sabían sus nombres aun, ni pensaron en

preguntarles tampoco... sonrieron todos…

Una voz en la distancia anunciaba el ingreso de los pasajeros hacia Zürich, cuando ellos

menos pestañearon, ya sus dos amigas se dirigían hacia el buque ferri, con sus miradas

les sonreían invitándoles, al tiempo que alargaban sus manos para que se les unieran,

ellos veían que ellas estaban mas enlazadas con lo que estaba sucediendo, tenían mas

experiencia que ellos mismos... Ur y Mikka todavía jugaban Nintendo y montaban las

bicis, mientras que ellas les habían compartido de viajes en misión de aprendizaje en el

espacio hacia otros planetas, por entre dimensiones paralelas o mucho más avanzadas y

de misiones de cooperación sutil con la raza humana y con otras civilizaciones menos

favorecidas entre el cosmos...

“El Amor lo puede todo”, les dijo una de ellas, “aparentemente es frágil en el sentido

etéreo dentro de uno mismo -porque a veces lo envolvemos en contradicciones físicas y
humanas, pero al mismo tiempo, es más poderoso que cualquier pensamiento humano...

destruye zonas ocultas de la oscuridad, es perenne y eterno...” decían...

Las chicas corrían alegres hacia el ferri, el sol acariciaba amablemente las sueltas

cabelleras, sus formas jugueteaban con la corriente del viento, una gracia sana e infantil

se reflejaba hacia afuera. Vestían de yines, una de color lila, otra de púrpura, blusas

floreadas, estilo campos de girasol, y se habían insertado florecillas de campo silvestre

entre sus cabellos... sonrisas amplias entregaban saludos y también regalaban chispas

mágicas con sus miradas por doquier.

En la escota del buque, donde se permitía sentarse a los viajeros, varias manos les

hacían olas de bienvenida, ellas proseguían su caminar juguetón y saltarín hacia el tercer

piso, seguidas de Ur y Mikka que estaban maravillados...

Al llegar a la parte superior, los rostros de los chicos sintieron el roce de un inmenso

sentir de libertad al contacto con la brisa... música que se avecinaba desde la campiña,

acompañaba las luminosidades que titilaban sobre las olitas del lago... el brillo del sol

caía casi vertical sobre el verde de las colinas como en un cuentos de hadas... un liquido

lleno de vida sostenía al ferri... el cielo cargaba un intenso azul claro marino, no existía

una nube que quisiera colorear el firmamento en diferentes tonalidades... el viento

acariciaba con un frío agradable los rostros sonrosados de las niñas que habían

mermado el paso y se dirigían al grupo que les esperaba en la escota, desde donde se

observaba el curso del viaje perfectamente... ellas extendieron sus manos hacia los

chicos, al tiempo que se dejaban acercar al grupo, que las rodeo abrazándolas, algunos

comenzaron a cantar, al tiempo que otros hablaban con Ur, Mikka y las chicas...
- hoy a sido un día grande para vosotros -les dijo una española guapa que

aparecía desde el fondo para brindarles cortesía.

- Si creo que si, parecen continuaciones de sueños agradables... le dijo

Ur

- No están solos, les comento otro...

- Eso nos estamos dando cuenta, es esto pasajero ?... le decía Ur

- No, es solo un cambio que le llega a algunos como una luz desde

arriba... la que al mismo tiempo limpia los campos de flores que nacen sobre el

fango que crea la lluvia –le dijo un chico suizo.

- Pero se debe estar predispuesto al cambio, a la luz... les decían

- Uhmm... dijo Mikka mirando alrededor de ellos, en como el juego de

luces que salía de todos se entrelazaba, bailando como un viviente ADN

Mientras tanto el barco proseguía su rumbo. Las aves de mar se acercaban

acostumbradas a pedirle alimento a los pasajeros. De entre el tumulto, una

pareja de enamorados lanzaba al aire migajas de algo; la mujer de la pareja,

sostenía un pedazo de alimento para que lo recogieran las avecillas de su

mano, algunas llegaban temerosas y en cámara lenta... Mikka mira a Ur,

preguntándole:
- Te acordás del sueño que me contastes el otro día ?

- Si... –le responde Ur

- Parece que se hubiera arrastrado entre otros sueños mayores...

- Como así.

- Podría ser que se soltó algo que tenías atado a tu pasado, al sanarlo con

Amor.

- Uhmm... ¿?

- Como si se limpiara la telaraña que tapona el paso de la luz interior

- Luz hambrienta que busca salida... que sale a escarbar la de arriba...

cierto?

- Seguro...

A lo lejos, se escuchaban notas musicales de Wagner, que encajaban en la

conversación como fondo musical... había un librito abandonado sobre una

de las banquetas, Ur de reojo lee el título: “Guerrero entre dos Mundos (El

Leopardo Amazónico)”, le intrigó, vio que estaba momentáneamente

abandonado, y se sentó a ojearlo...

Observó la referencia que le hacían al autor, las palabras finales, pensando

que no alcanzaría a leerlo todo, comenzó en cualquier lugar:
“ ...existía entre esa inmensidad de jungla, el cuerpo salvaje de un guerrero

que dividía su día cotidiano entre el goce enorme que le podría brindar la

selva virgen del Amazonas, aun inexplorada, y la mutación de su espíritu

hacia áreas superiores -que él consideraba como conexiones con el Espíritu

Supremo. Aquella mañana, en como él se levanta, siente que alrededor del

lugar de donde vive, no se escuchan los primeros sonidos cotidianos como

de costumbre cuando despierta. Ruidillos que provenían de las aves y de

otros animales de la jungla que cada mañana repetían rutas por donde

buscaban su alimento... Después, se da cuenta de que sus compañeros de

tribu, tampoco se encontraban en los rededores... saltó de la hamaca, como

impulsado por un rayo y corrió lo que más que pudo hacia el árbol más

cercano, lo trepó como simio endemoniado, pero sus pies comenzaron a

alivianarse a medida que trepaba y sintió que su cuerpo no pesaba más de

un gramo… flotaba.

De repeso mira hacia abajo, y el verde grosso resplandecía como si un halo mágico de

luz se desprendiera de él paulatinamente... maravillas destellan en su mente –como

flashes. Mientras lidiaba con adaptarse a las nuevas sensaciones, se da cuenta de que

su cuerpo vibra también con toda la magia que llega del exterior... y que no está sobre

un árbol, sino que brinca en cámara lenta como niño entre la espacio vacío, flota sobre

una espesura que es como un colchón inflable...

Decide bajar a través del follaje y se escurre por un angosto sendero que dirige su

culebreo hacia una cascada; entra al agua, buscando despertarse de un sueño... pero

esta comienza a dejarle sentir su sabor, su olor y su sensibilidad entre una satisfacción

que lo llena de una alegría desconocida. Su cuerpo resplandece desnudo mientras
bracea dentro del cristalino elemento; su asombro no termina, cuando de entre su

ahora abierto cerebro, le comienzan a palpitar nuevas y fascinantes realidades que se

objetivizaban por entre lo que le regala su nueva existencia... saca su cabeza afuera del

agua y se pone a mirar... solo puede mirar y asombrarse... y comienza a absorberlo

todo.

Había sido un guerrero acostumbrado a la supervivencia material, la dura vida le

había enseñado hasta entonces lo que era el dolor físico y la aridez mental... aguantó

hambres y había soportado las humillaciones típicas a las que son sometidos los

guerreros en fase del crecimiento y la sobre-vivencia.

El trabajo duro y forzado al que él había sido sometido por tantos años, había labrado

poco a poco en su varonil cuerpo, músculos bronceados, ojos grandes atentos y

salvajes como de leopardo que brillaban a cada instante, una frondosa cabellera negra

azabache que le llegaba a los hombros, labios veraces que solo se abrían para hablar

cuando era necesario, ó sonreír cuando el amor le tocaba a su puerta... su mirar se

torno seguro y penetrante, y todos en la tribu le respetaban por ser como era... nunca

abusó de nadie o maltrató a alguno más débil. Le fascinaba luchar, y cuando lo hacia,

lidiaba con iguales a él o con aquellos de mayor tamaño... “

Ur pensó que era una fantasía trivial lo que leía, miró hacia el horizonte... pero continuó

leyendo...

“ ...en esa vida que llevaba antes, sentía que algo andaba mal, porque sus acciones

nunca reflejaban lo que el deseaba en su interior... todas aquellas aventuras de guerra,

caza ó pesca, en las que se embarcaba de vez en cuando, no le salían tampoco igual a

la forma como lo planeaba, tampoco es que gozara mucho de lo que hacía a diario.
Así fue como en aquella mañana de sol sobre la selva, su tribu desapareció, lo cual

para él carecía de importancia... ahora los nuevos ecos de la selva eran más claros y

mucho más penetrantes que antes.Su tribu contenía todo aquello que era humano;

detalles que a veces a tipos anómalos como él, lo hacían sentir como encerrado en

monotonías que le molestaban... por tanto ver, oír o percibir la misma repetitiva y

ambigua redundancia de un diario vivir de gentes que se levantan, comen, trabajan,

odian, pelean, comen otra vez y otras veces y luego se entrepiernan cagan y duermen...

A sus dioses recurrían solo en caso de fatalidad inmediata, tales como pestes colectivas

por enfermedades contagiosas, accidentes ó heridas graves de guerra o de trabajo, u

otras desgracias... era una tribu muy inferior, no tenían mucha sabiduría, ni

practicaban algún esquema de espiritualidad por donde encauzar sus vidas hacia el

Supremo Espíritu o con una mejoría en su evolución. Creían en supersticiones y

practicaban la brujería, la mentira, la burla, el engaño y la codicia; lo mismo que la

violencia entre ellos y sus vecinos cercanos, además que tenían unos viciecitos sexuales

extraños que eran como una parte integral natural heredada en su comunidad...

Pero ahí estaba él, el único leopardo amazónico que gustaba de alejarse de los bohíos

y abandonar su cuerpo al relajamiento y la contemplación, a la comunión con los

elementos y las especies que consideraba parte de la “madre Terra”, para luego entrar

en enlace directo con el ser supremo espiritual desde su interior, al que él llamaba

simplemente... “Padre”.

Entonces el día del combate le llego a la región; por la enemistad y ganas de poder que

existía desde hace muchos siglos entre su tribu y la que habitaba al otro lado del gran

rió... día critico, porque los enemigos de su tribu se adelantaron aquella madrugada

decididos a exterminar de una vez por todas con sus vecinos del norte de una manera
nada pacifica, portando las armas de humo negro que habían adquirido de manos de

un extranjero blanco.

El foráneo había consumado un trato con la tribu -conociendo de los rencores

guardados por siglos entre los dos clanes, y aprovechando la situación, les resurgió el

odio con intrigas y acciones inadvertidas por la ingenuidad... todo porque un fulano le

había contado al forastero allá en su país apartado; que la tribu al norte del rió

sustentador, se encontraba construida sobre un cementerio antiguo indígena de más de

7.000 años, donde los antiguos pobladores enterraban sus muertos con las posesiones

materiales, en especial, de oro y plata, que era lo que más atraía al traficante...

En la noche del combate, había estado el guerrero desde horas tempranas de la tarde,

en la cascada, donde sus meditaciones lo llevaron a viajar por entre otros cielos y

diferentes mundos difíciles de describir en sus propias palabras... había descendido

algo más tarde que de costumbre a su bohío – sin percatarse de lo ya concluido, para

abandonar sus huesos al descanso entre una hamaca raída y rustica, colocada arriba

de una esterilla color tierra, únicos testigos dentro la choza de sus silencios.

Vivía solo desde hace ya varios años, no porque no encontrara a nadie con quien

coexistir, sino porque no le complacía ni le llamaba la atención la gente de su tribu...

Durante los últimos meses, su espíritu estaba inquieto y con deseos de remontarse a

otros lugares... incómodo de aquella casta que lo crió y lo trato de llenar de todas las

paranoias que anidaban desde sus antepasados...

Aquella mañana, todo ocurrió para él rapidísimo entre la realidad de la materia y el

contexto de lo imperecedero... por entre la conciencia de guerrero que deseaba dejar de

sobrevivir a un mundo material incauto, y que ese día había decidido entrar a convivir
entre la eterna inmensidad de su supremo creador... el PADRE!!!...“

Ur cerró el librito, pensaba... y sentía su vida, como un paralelo a lo que había acabado

de leer... dejó el pequeño libro sobre el banco, se levantó y se dirigió a una baranda más

allá de donde estaban sus amigos... asió el pasamanos fijamente con la diestra,

lentamente dejo descender la mano izquierda sobre la misma barra, levantó sus

hombros, inhalo el aire frío, sintió al sol en sus parpados, y comenzó a percibirse dentro

de sí mismo...

Sabia que tenia tiempo, la marina aun se divisaba lejana... entreveía y conjeturaba

dentro de sí con los ojos cerrados... encontró en su interior un mundo de lianas que se

atravesaban en el descenso, habían luces de color blanco y paredes claras, pero se

seguían cruzando cables... continuaba zambulléndose y seguía observando lo mismo...

quería hacer un rápido análisis de su vida, en pocas palabras, ver si habría valido la

pena... él y su pasado... si habrían valido la pena los dolores de parto que sufría cada vez

que quería avanzar... si esos dolores provenían de si mismo, de su imaginación, de

soltarse, o eran causados por seres malignos que había conocido en su caminar o que

estaban aun untados entre su ADN... no lo sabia aun... no lo sentía aun... ...descubría que

sabía muy poco sobre la verdad, la vida y el todo...

Los ecos de las voces de afuera, cada vez se hacían más lejanos... continuaba con los

ojos cerrados, percibiendo colores y circuitos eléctricos que descubría por dentro...

sentía una sensación de liviandad, de saber que el físico que le recubría el espíritu,

podría desintegrársele... como al soltar las amarras de un buque, y éste despegar libre
hacia alta mar -pero sin timonel no se podía... como salir de esa cárcel que mantenía

atada a la Libertad... como tantas cosas que pueden significar: “soltarse y derramarse”...

Ur, sentía y sentía... las lianas que segundos antes se le cruzaban por dentro, estaban

superadas... eran miedos atados por sus antepasados... la sangre que le circulaba por

entre el cuerpo, tibia y cálida, estaba ahora limpia de sueños ancestrales, de pasados

medievales, de primitivos abuelos caníbales, de toda esa gama de partículas que como

polvos invisibles, invadían los cristales en la sangre de Ur... Él comprendía que

limpiarse, significaría: soltarse... y recordó la leyendita que ese tipo de apellido Terán le

conto de niño allá entre su barrio lindo de infancia inocente:

“Es la historia de una lombricita de río, que había decidido soltarse a la corriente

luego de haber vivido sujetada por años a una roca estática que no le alimentaba el

sentido de libertad que ella buscaba...

Antes de desengancharse, sus amigas le habían advertido, sobre los peligros tan

grandes que acarrearía el dejarse ir con la corriente de ese gran río tempestuoso...

pero no las escuchó a ellas, sino a sus aguas internas, y así, un día cualquiera, se

separó de la roca pegajosa y húmeda, dejándose llevar hacia el remolino central que

creaban las aguas a esa altura del río... sus amiguitas y compañeras de roca, al verla,

gritaban: He allí el Maestro, el Mesías ha vuelto... y todas gritaban al unísono, el

Mesías!, el Mesías!... mientras que la lombricita de río trataba a gritos de hacerles ver

que era solo ella, que no era un maestro... pero no comprendían sus palabras, ni las

escuchaban, y seguían gritando: el Mesías, el Mesías... así que la lombricita se fue

arrastrada por la corriente hacía el mar, mientras que sus amigas, ahora con la

experiencia religiosa pegajosa, siguen adheridas a la roca...”
En el Ferri del Bodensee ojos cerrados, al fondo los Alpes

Estaba Ur en esa fase de silencio interior ideal, investigando y depurando pasados,

cuando su compañero Mikka, colocando una mano sobre su hombro, le despertó

diciendo: “Amigo, hemos llegado a Zürich"...

Ur y Mikka se dirigieron hacia el paradero de buses, se habían despedido de sus amigos

y de las dos chicas que conocieron... alcanzaron el bus que les esperaba, era uno de esos

grandotes típicos de país industrializado, no era una chiva, ni un bus viejo, menos una

buseta... otro signo que marcaba diferencia entre nuestras culturas... pensaría Ur...

Entraron en la urbe, las nubes habían comenzado a llenar el azul del firmamento, la

ciudad era mini cosmopolita, se hablaban varias lenguas, gente fluía serena en su

devenir... la mayoría estudiantes... Ur y Mikka caminaron varias cuadras desde donde

los dejó el bus, desde el centro de la ciudad hasta un gran parque lleno de bañistas,

querían renovarse y recostaron el cansancio sobre una manga que estaba solitaria...

Cuatro paredes se habían roto por dentro, ya no existía ningún rectángulo opaco que
pudiera eclipsar la salida del sol naciente... Ur se sentía sobre una nueva autopista

caminando a la deriva, pero esta vez iba a lo fijo.

La tarde terminó y llegó la noche, las calles estaban llenas de gente buscando donde

comer, la utopía del día se había desvanecido, la ciudad entera quería hipnotizarse,

comenzar su vida nocturna con una comida exclusiva...

Ur y Mikka decidieron visitar amigos que vivían cerca... mientras caminaban, rostros se

les acercaban ofreciéndoles heroína, parecía que la droga predominaba entre la cultura

nocturna. Como no la usaban, ese “nein Danke” al tipo que les ofrecía, les retribuiría

una mirada agria, nerviosa, que esquiva se evadía ligeramente como auto cavilando

sobre si aquellos ya tendrían su dosis o no eran de allí ¿?...

En casa de André se encontraron ya más relajados del agite de la calle; André tenía un

parche lleno de todo lo chévere: home-theater, instrumentos musicales, video juegos,

pantallas gigantes, pc elite, WiFi gratis, afiches interesantes, mesa de pool, un piso

entero lleno de cojines de colores con paredes negras donde se pasaba un video rotativo

en cuatro dimensiones; cuarto de audio-visuales lleno de cámaras, trípodes, fondo azul,

luces, cables, monitores, etcétera... pisos con baldosado en color tablero de ajedrez,

alfombra de aire en algunas piezas, ventanas polarizadas, cielorrasos con esculturas

colgantes... y un piano antiguo. Tres pisos de juguetes en un solo recinto que

desencajaba espacios entre una serie de formas arquitectónicas descomplicadas, locas y

funcionales.

André vivía en una fabrica-bodega del siglo pasado, reformada por dentro, abandonada

por fuera; el espacio era una locura, la cantidad de gente rara dentro del hueco de André

era impresionante, había droga y drogos, había heroína y víctimas del “H”. Ur y Mikka

se sentaron en el salón de video donde estaban presentando algo sobre Jim Morrison...
así fue que permanecieron en la bodeguita de André durante tres horas, comieron algo

que habían traído de un restaurante turco, echaron mas pereza y a eso de las 10 PM, se

fueron los tres a una disco trance.

André era un acelere, las luces negras eran eternamente veloces y los micro segundos

podían partir humanos en rodajas de colores, que a simple ojo, les hacia parecer como

moviéndose en cámara lenta... el sonido era brutal, la gente se movía como le daba la

gana, o como la droga los meneaba, había mucho de éxtasis, y mucho de otras cosas...

luego de pocos minutos, André dejo de parcharse con ellos -por aburridos dijo, y se

alejo en brinquitos hacía un grupo de chicas... se quedaron Ur y Mikka, durante unas

dos horas; parte del tiempo solo mirando, la otra parte, experimentando el éxtasis del

ruido dentro los huesos, la sangre y los oídos... se movían como sintiendo ritmos

africanos de época ancestral... giraban y al mismo tiempo se quedaban quietos... cuando

se mamaron de todo eso, se fueron de vuelta al hueco de André a dormir.

Al otro día, se levantaron siendo un domingo... y sin por menores ni especiales,

cogieron tren temprano a Alemania, una vez allí, se marcharon cada uno a sus casas,

para dormir por el resto del día... no tenían deseos de hacer nada más, la noche anterior

había estado cargada de una innumerable cifra de movimientos penetrantes...

***

IV

Habían transcurrido ya varios meses, desde el día en que se encontró consigo mismo al

frente de la frágil pared que cruzó al dejar la jaula de sus locos pensares... esa mañana se
preparaba para ir al trabajo, su programado organismo listo ya para salir, la primavera

volvía a entrar con su pompa de flores y colores, eran las cinco de la mañana y quería

empezar temprano las labores para poder salir adelantado... pensaba en ahorrar, según

sus planes, para viajar a China en el trans-Siberiano para el próximo verano... de planes

vive el hombre, pensaba Ur...

Se metió en el overol de trabajo color verde pasto, con muchas manchas de pegante para

madera y polvo de aserrín pegado... al salir de su apartacho, se tropezó con Gorgi que

salía hacia un remate de muebles al norte del condado, se saludaron y se despidieron...

serian tres horas de trabajo en solitario, antes de que arrimara el primer compañero, le

gustaba trabajar solo, el ruido de la gente a veces le molestaba o le quebraba su

concentración...

A eso de las 7 de la mañana, se abre la puerta y entra una chica con su melena recogida

en una moña sencilla, mirada entre dulce y tímida y con pinta de que iba a laborar... se

miraron y se saludaron, y ella le pidió –con una voz suavísima, que le mostrara que

hacer mientras volvía Gorgi de Ulm... él le preguntó, que iba a hacer... ella le dijo que lo

de los principiantes... Ur la llevó al área donde se suavizan los muebles, le entregó la

pulidora y los elementos básicos de trabajo.

No se cruzaron más palabras... pero violaron los espacios entre ellos dos por el resto del

día, entre miradas silenciosas que se cruzaban a través del polvo y del ruido de las

maquinas... “que extraño” pensaba Ur, ¿por qué será que toda tuerca suelta se atrae con

un tornillo suelto?, será la película del tornillo y la tuerca que siempre quieren estar

juntas la una dentro de la otra?, - pensaba en términos de obrero...

El día transcurrió como todo día de trabajo, desde las ocho que llegaron casi todos los

empleados; cinco pulían, dos restauraban, unos cuatro en el área de taponaje con cera de
abejas... bueno, todo era un ruido constante de maquinas y gente como hormiguitas

laborando, teléfonos escupiendo silbidos, visitantes curioseando trabajos terminados,

voces iban y venían y otras gritaban... hasta la esperada hora de almuerzo...

Cuando sonaban las doce del día, corriendo se metían como seis de ellos dentro de un

pequeño carro viejo con Smuff de cresta verde al volante... en dirección el pueblo

cercano, a embutirse de cualquier cosa: pan con cerdo, comida de hambrientos, comida

apresurada, lo que fuera... al volver se sentaban a contemplar el paisaje desde un porche

alto en el segundo nivel del granero convertido en bodega, contiguo al taller...

El sol acariciaba la primavera, y les hacia quitar los suéteres dejando asolear pieles

blancuzcas y rosadas que desteñía el largo invierno de casi seis meses. La nueva chica,

había sido novia de André, el que vivía en Zürich... andaba como afligida, porque André

la había cambiado por una nena más acelerada que él. Conversaba con otras chicas del

trabajo, comían sanduche de carne y papas fritas con gaseosa... se cruzaron miradas, Ur

fue donde ellas estaban para conocerla, le causaba curiosidad, tenía una mente que le

atraía, quería parlar con esa mente... hola Karmine, le dijo a una de las chicas que era la

ruda que no se amedrentaba ante nada, cara redonda, pelo rojizo teñido en colores,

constitución gruesa, baja de estatura. –Que más Ur, le contesto, como va ese camello. –

Todo bien, le dijo él... tenía ella una risita extraña, parecía que la nueva le había

preguntado algo, las mujeres traslucen todo cuando quieren jugar. -y tu amiga nueva

como se llama?, -venga le presento a Ximena, le dijo a él. Karmine confiaba en Ur, ya la

había respaldado varias veces y le había probado que era un man todo bien... -Mucho

gusto, ya nos habíamos visto esta mañana –dijo la voz suave... -un poco, dijo Ur

mirándola rápidamente, ella le dio la mano y le miro a los ojos profundamente...

Ximena era una chica que venia de Ulm, infancia difícil por rebelde, aprendió suficiente
de la vida en las calles, aun así y todo, su rostro emanaba dulzura... su voz inteligente

era segura y clara, mostraba algunas huellas dejadas por la calle.

Esa tarde Ximena, al terminar la jornada de trabajo, se fue a su apartamento, un piso

más arriba del de Ur, lo había rentado de Gorgi, decía que pensaba quedarse algún

tiempo, al menos hasta el próximo invierno, cuando volviera a Ulm a continuar con sus

estudios...

Mikka bajó esa tarde donde Ur a pasarla juntos -como hacían muchas veces, Ur le contó

sobre la nueva Ximena, Mikka recordó haberla visto en un concierto que hubo en un

bosque hace como dos veranos cerca de la Selva Negra. ¿Y que tal?, pregunto

inconscientemente Ur. Ella -decía Mikka, es algo salvaje, silenciosa y con buena onda...

Vamos donde ella – dijo emocionado Ur, y salieron.

Subieron la escalera a saltos, se paró Ur al frente de la puerta, se escuchaba una melodía

lejana, miró a Mikka y sonrió, llevó la mano a la puerta y tocó... una voz les pedía que

pasaran, era un cuarto más bien pequeño, bien decorado, simple y con mucha música,

tenia por ahí 1000 Cds, el MP4 lo utilizaba solo con los audífonos en el trabajo... ya se

había duchado, estaba cómodamente vestida, como en casa... descalza como las mujeres

que se sienten seguras y confiadas en su medio ambiente. Charlaron varias horas, hasta

la hora de la cena, sobre muchas cosas, de música, de sus estudios en Ulm, de porque

vino a Schussenried... hablaron de Arte, de cultura Suramericana, de Alemania, de

China y Rusia, y sobre todo de comida, cuando se acercaba la hora. Les invitó a que se

quedaran a comer unos pastelillos que le había enseñado su abuela... eran bollos de

harina de nueces, endulzados con masitas de un fruto redulce original del medio oriente

que le decían dátiles... luego de la cena, Mikka se disculpó para encontrarse con una

gente de su estudio para realizar unas tareas... Mikka estudiaba Antropología y
Sociología en una Academia del condado, además hacia su año de servicio social

ayudando a gente “especial” en el Centro Asistencial de Biberach...

Ur lo miro al despedirse, su mirada decía, que quedaría ahora a solas con Ximena,

volteo a ver si a ella le incomodaba, descubrió que no, estaba curioseando entre la

montaña de CD’s, por algo en particular, cuando Mikka cerró la puerta detrás de él,

encontró ella lo que buscaba y con vocecilla de triunfo dijo: -Ur, ¿te gustaría escuchar

algo de Brian Eno?... –claro Ximena, ¿cual?... –el ultimo, te va a encantar... La música

sonaba de la forma que Eno sabia transportarla, con melancolía sobre desiertos

imaginarios... Ximena conversaba sobre arte contemporáneo de Europa del este, estaban

de acuerdo en algo, que el arte proveniente de países menos industrializados, reflejaba

notoriamente más originalidad y una creatividad atrayentemente purista, al tener menos

influencia del medio consumista... pero que por ende, difícil para el artista vivir de su

trabajo… Se sentían rodeados, en los silencios, de un halito cálido de amistad muy

chévere, como si sus seres se conocieran desde la antigüedad. Repentinamente Ximena

le preguntó a Ur, por sus planes para las vacaciones del verano, algo que de verdad lo

cogió por sorpresa...

- Pienso que con unos ahorros, tal vez pueda ir a Sudamérica o a China

- Porque China?

- Pensé que seria interesante viajar por ese continente desconocido...

lleno de atractivos y nuevas cosas... ¿ah?

- Si, he visto que su potencial económico esta en ojos de los

industriales... por la mano de obra regalada... y contaminan mas que los gringos.
- Además el viaje en tren seria increíble, por las distancias -agregaba Ur

sin escucharla.

- Y romántico, ¿no crees?, pero pienso que sería mejor viajar a

Sudamérica.

- ¿Por qué?

- Bueno, es tu tierra, y seria bueno que visitaras a tu familia y amigos.

- Es cierto, tal vez pueda que vaya un día de estos por allá, además hace

como 5 años no veo a mis padres...

- Querés que te acompañe?, ¡dale!, no tengo planes para el verano... mi

universidad no empieza hasta la próxima primavera... me quede por fuera un

año, por culpa de mi mama que no me separo el cupo con anterioridad... mucha

gente en lista de espera a la academia de arte, vos sabes...

- Queres ir con migo?

- Claro, juntos...

- Uhmmm, bajo la cabeza Ur, como pensando.Eran claros los

movimientos que había hecho Ximena, propios de las chicas de hoy, no esperar a

que el chico dé el paso, porque de seguro no lo dan nunca... además ella disfrazó

bien el deseo de ir con Ur, y lo llenó de distractores cuando habló de la

universidad. Se dedicaron a escuchar música, a estar largos momentos entre un

silencio cómodo, y a dejar divagar pensamientos por entre lo que seria un viaje a

Sudamérica... Sonaba a sueños... a aventura, trataba de asimilar Ur la magnitud

del contexto, en cómo Ximena le había abierto el camino hacia un futuro
cercano y además... juntos, no lo creía, estaba comenzando a emocionarse en su

corazón, pero supo que lo mejor era no hablar para no irla a enredar. Permaneció

silencioso, ella también... Ximena sabia lo que él estaba sintiendo, estaba

analizando sus reacciones, para observar si saltaba por encima de la cuerda o

permanecía calmado pero firme en el plan que ella le había planteado... ella de

todos modos estaba insegura, de si él iba a reaccionar positivamente, si le

gustaría la idea o no... el silencio era largo... pero agradable.

Luego de una pausa en los pensamientos, Ur se levantó y le pidió a ella que le

disculpara, argumentando que tenia que madrugar al otro día, y añadió en broma: tengo

que camellar pa' poder ahorrar billete pal viaje, no?... ella sonrió con agrado, colocó su

mano de mujer estilizada sobre el pecho de Ur, sabía que había aceptado su invitación, y

eso le llenó de gozo el corazón...

Ximena había partido desde Ulm la mañana anterior a su primer día de trabajo, para

probar suerte en el taller de Gorgi, estaba con el corazón quebrantado desde hacia varios

meses con el engaño de André... la verdad es que había olvidado inscribirse en la

universidad y ahora tendría que esperar un año más... además no quería permanecer

todo ese tiempo llenándose los pulmones de polvo de aserrín donde Gorgi’s y esta era su

oportunidad para ahorrar y poder conocer Sudamérica, con un suramericano de

confianza... estaba contenta, emocionada y estaba feliz...

La primavera estaba llegando a su fin...

El trabajo donde Gorgi, estaba llegando a su fin...
El frío estaba llegando a su fin...

La vida en Europa, estaba llegando a su fin

Como el significado de la banda alemana Einstürzende Neubauten:

“Sobre ruinas de lo viejo construyes lo nuevo”...

Ur el guerrero, estaba llegando a su fin, como un don Quijote... ya no habían caminos

por donde su armadura recorrer debiera, ni grandes contiendas de espada y escudo entre

callejuelas contra los bastardos aparecidos desde su imaginación... los soldados

enemigos se desvanecían, los odios y los resentimientos se alejaban... no valía la pena

estar lleno de tanto rencor y violencia, si el verdadero camino iba en otra dirección...

había recapacitado Ur. . .

Lo que antes odiaba, hoy comenzaba a amar...

todo era diferente... sobre todo cuando dejaba las cosas gravitando

sin miedos y cediendo dentro de su mente,

como permaneciendo liviano en el pensamiento,

silencioso entre las observaciones,

confiado en las decisiones...

Fuerte, y con poder para vencer, no “enemigos” callejeros, sino potestades como dice el

gran libro... la información que había absorbido su disco duro durante tantos años,
estaba siendo renovada y repotenciada por una más actualizada, positiva y más

dinámica... se estaba conectando a un portal informático mental de actualizaciones

permanentes e innovadoras que lo capacitaban para una nueva casta de humanos

conectados al Gran Espíritu...

Su humano animal estaba agonizando, y en medio de la metamorfosis, reconocía que

había comenzado el libro de su vida, en forma equivoca... ahora, estaba siendo renovado

y hasta con carátula nueva... y eso le encantaba al nuevo Ur...

…Su nueva imagen

Su nueva personalidad

Su nueva vida

Su nuevo corazón

Sus nuevos pensamientos

Sus nuevas amistades...

Su nueva canción de amor, que ahora parecía tenia nombre propio, pero no la cantaba al

cielo... se reservaba, sabía que dentro la prudencia funcionan las cosas mejor.

Aquel día de labores, se deslizó dentro de la misma nube de aserrín, dentro de lo

normal... habían llegado las nuevas maquinas desde la agencia proveedora... Ur se sentía
mejor trabajando con maquinaria nueva eficiente, con herramientas y material nuevo

que estimulaba las ganas de hacer las cosas bien... muchas de las maquinas, se gastaban

fácilmente disminuyendo la funcionalidad, igual con los materiales de trabajo...

Las tardes y los fines de semana, se mezclaban entre paseos, alegrías y cocina grupal en

el apartamento de Ximena; donde Ur, Mikka y Karmine compartían...

…tertulias de música,

de arte,

de comida casera,

de sentires en familia

de viajes e historias inéditas,

de universidades y estudios,

del trabajo,

del tren,

de caminatas los domingos a través del bosque,

de los atardeceres,

de los conciertos del viernes,

de los amigos y los enemigos

de Europa y Sudamérica

...del pequeño pueblo alemán donde vivían...
No sabían exactamente que había en común entre ellos cuatro, pero

todos compartían ese sentimiento de aventura...

Karmine había llegado desde Berlín, hace muchos años, huyéndole a un padre que

golpea y viola hijas, había vivido la mayor parte de su vida en el bajo mundo, donde

vivir al filo del borde del precipicio, era una norma... un pequeño error, y se derrumbaba

todo el castillo de defensas que había construido para protegerse del entorno salvaje y

violento donde Karmine se había criado: la otra calle. La calle fría en invierno y

violentamente tenaz en verano...

Sus manos eran anchas y fuertes, sabía dar puños y defenderse de insolentes. Muchas

veces le daba rabia ser hembra, puesto que la mayoría de los machos con los que lidiaba

en conflictos, le cascaban y no podía con ellos... –que rabia! Se le escuchaba decir...

Así y entre todo eso, llegó sin ninguna novedad el ultimo día de la primavera, cuando

dejarían el pueblito habitual, ya no solo seria Ur y Ximena, sino que Karmine y Mikka

también se habían anexado al grupo de viajeros... - dijeron que por las vacaciones...

Tenían sus boletos con Lufthansa desde hace meses, vuelo directo – solo de ida, desde

Frankfurt hasta Cartagena, con tanque de combustible para casi 12 horas de vuelo... En

pocos días, el mar les brillaría debajo de los pies, entre un azul intenso y por muchas

horas... A veces las nubes blancas y rellenas de formas se atravesarían, y les harían

sentir, que sobre ellas, existía un mundo paralelo y diferente, como si estuviera relleno
de nieve, donde todo sería amorfo y de color algodón sin ningún habitante por horas y

horas. Cuando se viaja en avión, si se quiere mirar divagando al cielo, se mira es hacia

abajo, no hacia arriba como cuando se esta parado sobre la tierra... pensaba Ur.

Los pasajes fueron reservados, para el vuelo LF401 del próximo Sábado en la

mañana del primer día de verano... Gorgi y Lukkee los llevarían al aeropuerto, todos se

sentían como camaradas-familiares, y hacerse favores, era normal... aunque ello

significara viajar más de 3 horas desde donde vivían, para que Gorgi les acercara al

aeropuerto... bromeaban los unos con los otros, el que más hablaba era Gorgi, hacia

bromas de toda clase, y gargajeaba cada media hora pero no botaba los gargajos... algo

que hacía a Ur siempre preguntarse, que hará con tanto gargajo que saca?, se lo traga

otra vez?... guacala !, -pensaba Ur.

El viaje al aeropuerto, se desarrolló dentro de lo normal –para la forma en que Gorgi

conducía en el mercedes, donde la velocidad excedía los 250 km/hr, llegaron en un

tramo de la autopista a los 285, se sentía una adrenalina salvaje y brutal, Ur permanecía

en silencio, con el termómetro del terror a punto de explotar, las mujeres paniqueadas en

el sumiso rol de tener que aguantarse la demencia de los manes, no miraban a ningún

lado, mas que entre ellas y sus uñas... Lukkee gritaba y decía bobadas -como ocultando

otros miedos... claro que 285 km/hr no es nada si pasa otro mercedes que va a 350

km/hr... pensaba Ur... estadísticas de accidentes en Alemania, muestra la tasa más alta

en automóviles Mercedes Benz... Gracias a Dios que por esa puerta no se entra a esta

historia... los chicos estaban acostumbrados a que salir con Gorgi, era a andar a mas de

100 y a comer McDonalds en el regreso. Ese día, se perderían Ur, Karmine y Ximena, la

dosis de hamburguesas que promueven la desforestación...

Frankfurt era gris y feo, entre sus formas imponentes, lleno de bancos y edificios de
gente de corbata... por ser internacional el aeropuerto, estaba repleto de la típica

cantidad de turistas, hombres de negocios, extranjeros inverosímiles, seguridad, policías

encubiertos y agentes antinarcóticos, antiterrorismo y anti-todo... miles de ojos mirando

a otros miles de ojos desde cámaras ocultas, entre escaleras eléctricas, corredores

eléctricos, aduanas, zonas de espera... áreas frías que transmitían un agudo escalofrío

que subía por las vértebras de Ur, porque para los otros miles de ojos, todo el mundo es

culpable en los aeropuertos...

Ximena se le acerco a Ur, y le dio -sin razón, un beso en la mejilla, estaba llena de ese

halo mágico que tañe todos los alrededores del mundo de las parejas cuando quiere el

amor físico comenzar a jugar entre ellos... se quedo Ur mirándola, y la sentía que era

como piel de su piel...

Karmine y Mikka, seguían bromeando y haciendo reír a todo el grupo... la hora se

acercó y les tocó despedirse de Gorgi y Lukkee, Gorgi comenzó a abrazar a cada uno, y

cuando llego donde Ur, le pidió que le trajera un souvenir bien elegante de su tierra, a lo

que él accedió... aunque se quedó pensando -viéndolo bien no sé si volveré... pensaba

Ur, y seguía pensando otras bobadas como... y si el avión es secuestrado antes de arribar

a Cartagena y desviado a una isla secreta?, a lo que probablemente Mikka me

respondería: estas loco, lo que pasa es que ves demasiada tele como Felipe de Mafalda.

Ur, distraído por sus pensamientos, voltea la cabeza como buscando a Ximena, estaba

justo junto a él, mirándole, apoyándole y reflejando esa energía que sale de los seres

humanos cuando recién comienzan a enamorarse el uno del otro... pareciera que no

necesitaran más que mirarse para sentirse completos... era bueno tener una amiga de

confianza, y mejor aún... que se sintiera como piel de tu piel... pensaba Ur.
Se diluyeron todas las paranoias, el avión despego con las formalidades monótonas de

turno... ya en el aire, se dieron cuenta que el mar si era azul brilloso. Ur y Mikka

estaban sentados junto a las ventanas, sabían que durarían poco en esos asientos... una

vez que las chicas se recuperaran del zarandeo de la salida, les iban a pedir que

cambiaran de puesto... y hasta ahí llegaría la dicha de poder observar el gigante mar

amplio y silencioso, en donde las naves que lo surcaban, se veían como flotillas de

niños que dibujaban estelas que se quedaban pegadas, como si fuera parte de una

decoración que no existía... aunque visualmente abajo no se moviera nada.

El viaje fue directo hasta Cartagena, con las necesitadas idas al baño, las servidas de

comida prefabricada con sabor a avión, por azafatas de sonrisas superficiales que olían a

muchas sabanas y muchos moteles... leer los periódicos a esa altitud y en la mitad de

ningún lado, no tenían sentido si decían que el presidente de algún país estaba siendo

derrocado, o si el equipo de fútbol de Inglaterra perdía o empataba con Argentina... el

paisaje subyacente lo sacaba a uno de la realidad –pensaba Ur.

Cartagena se veía, como la que siempre fue desde que los piratas la circulaban; puerto

misterioso como de cuentos de Salgari anidado de los descendientes de esos primeros

aventureros, bucaneros, corsarios, comerciantes, esclavos, nobles, conquistadores y

desadaptados europeos que después de guerrear las cruzadas y estando sin empleo, les

atraía la idea de untar sus espadas de sangre otra vez y satisfacer la curiosidad de poder

robarle a la india Catalina sus encantos y tesoros para después navegar de vuelta a la

madre patria.

La misma atracción refleja el puerto colombiano desde hace quinientos años; atrayente,

misterioso y virgen... así lo sentían los cuatro amigos en esa mañana cartagenera cerca

del mar, mientras el avión a baja altura coleaba buscando por el perfil adecuado para
entrar a tierra... ¡tierra!, ¡tierra!, ¡tierra!, gritaron los primeros navegantes –pensaba Ur,

cuando después de meses, sus buques cansados y llenos de esperanza buscaban la tierra

prometida que les habían colocado en sus almas la religión de los domingos... tierra

americana bañada de sangre... la conquista la sumergió sin darse cuenta, en ríos carmesí

de inocentes glóbulos indígenas y negros... Hoy el continente lleno de una raza

mezclada, que trae las orillas blancas y ásperas de un pasado masacrado en el amor

-cuando nadie daba ni un doblón por cualquiera de las dos castas... que mezcladas por

los siglos entre dolores y suplicas, supieron convertir los lamentos en sonrisas, en

sonidos de tambor, acordeón y música vallenata, haciendo de Cartagena, el puerto de

entrada a tierra americana, a la Gran Colombia.

Cartagena, Cartagena de Indias, Cartagena mulata... mulato es su nuevo color de piel,

color pintado de sonrisa fugaz, de aguardiente y ron, de palmeras y pescado asado, de

mar tropical de un Caribe sin igual. Allí desembarcaron nuestros amigos, cansados del

cuerpo de tanto dormir y no hacer nada durante horas encajonados en una lata de

sardinas que vuela.

Ur despertaba de soñar y soñar. Soñaba y le gustaba soñar... soñar al dormir -para él, era

más que un gozo y un descargue de energías contenidas durante el día... era como

limpiar zonas del inconsciente y del psico interno, de demonios ancestrales que debían

de ser de vez en cuando expelidos a la papelera de reciclaje del portátil cerebral... Soñar

era trascendental, existe gente que puede recibir ondas del más allá en forma de

mensajes a través de los sueños... –pensaba Ur, aunque él todavía no estaba en ese nivel,

sabia que hasta ahora, sus sueños no significaban nada. Antes de que lo despertaran en

el avión al entrar a cielo cartagenero, soñaba -como siempre, con formas humanas

desconocida, entre aventuras sin proyección al presente... en veces con sentires cálidos,
para despertarse ardiendo... y se encontró con que afuera del avión, el clima era aún más

abrasador, la temperatura hervía... solo para cartageneros, más de 30°C en la mañana, se

sudaba aunque se estuviera quieto por horas y a la sombra... una humedad tenaz, pero de

todas maneras hacía a Cartagena ideal para unas vacaciones...

El tiquete llegaba hasta la cálida playa, pensaban que de allí hacia cualquier otro lado

seria una travesía desprogramada, al menos no por los aires.

Cartagena

Mikka estaba alucinando, sus ojazos color mar Caribe, bailaban desorbitadamente y se

perdían entre el horizonte... Karmine y Ximena cogidas de la mano parecían dos

colegialas enamoradas de adolescentes con granitos de acné prematuro... corrían como

niñas locas, gozaban por entre la humedad pegajosa del aeropuerto... no hablaban para

no sentirse por fuera de lo que podrían percibir a cada instante... cogieron un taxi del
montón, destartalado no estaba, Cartagena estaba siendo renovada de su época

primitiva, entraba a la era del turismo Internacional, donde los taxis estaban en buen

estado, la gente era súper cortes y la condición de sus edificaciones era bastante

aceptable y realmente acogedoras sin mencionar lo antiguas... se derramaba entre ella

ríos de historia patria y universal.

Se hospedaron en una casa de familia, dejaron sus morrales y se fueron a andar la

ciudad un poco, querían conocer las murallas, acercarse a la India Catalina, caminar por

entre las calles angostas y coloniales que soltaban hojas de poesía desde la conquista,

cuando eran observadas detenidamente por el transeúnte hipnotizado por su magia.

Todo era mágico en Cartagena, atraía más turismo extranjero, que local... parecía que

los cartageneros estaban ocupados recogiendo euros en sus quehaceres diarios, entre las

oficinas de la ciudad o trabajando para los turistas... de todos modos, la palabra turista,

era algo que no le encajaba a nuestros amigos, ellos no querían que fueran tomados

como tales... en la pensión, se habían cambiado sus ropas de ciudad, por ropa Caribe:

sandalias, sombrero voltiao, camiseta con un dibujo de la ciudad y otras trivialidades,

que ellos pensaban les haría pasar inadvertidos... pero por el contrario, parecían más

turistas que antes. Ahora estaban como pintados y atraían y llamaban la atención de los

otros astutos “comerciantes” que vivían del negocio de tumbar a aquellos turistas que no

practicaban el “No Dar Papaya”. No habían alcanzado a caminar dos cuadras, cuando ya

habían sido invadidos por una secuela de tipos preguntándoles si deseaban un viaje en

crucero, tours a la Sierra Nevada, a las islas privadas, etcétera , etcétera, etcétera.

Luego de miles de negativas, se dieron cuenta que no podrían continuar de esa manera

la caminata. Volvieron a la pensión, saludaron a la dueña gorda que les dijo con ese

acento samario: “cuando quielan vel a tele, e pueen sental en la salita”, ellos le
agradecieron y volvieron a sus cuartos. Habían alquilado dos piezas, en una se metieron

ellos y en la otra las chicas. Estaban decididos a pasar desapercibidos. Esta vez se

colocaron los bluyines sucios que traían del viaje, las botas viejas y los tenis negros y

raídos, una camiseta sin logo, y nada en la cabeza para ellas, solo su pelo cogido en cola

de caballo... ellos: gorra de béisbol sin logo para Ur y una pesquera vieja raída de tanto

salir a la montaña para Mikka... no sabían que era peor... ahora no parecían ni

cartageneros, ni turistas para los comerciantes callejeros, sino como chicos de los que

usan droga y escuchan otra música... situación embrollada cuando se transita o habita en

la cultura tropical donde la raza mulata es mayoría, muy diferente a uno –pensaba Ur...

donde la música caliente marca sintonía,

donde los movimientos de malicia indígena, son los que abundan...

donde los ojos de las mayorías están adaptados a lentes de contacto enmarcados en

formas folclóricas predeterminadas de movimientos populares dentro de una idea cálida

del pensamiento... pensaría Ur... de todos modos, la alegría de las chicas y el

embobamiento con los colores de Mikka, no dejaban que Ur se sumergiera entre toda

esa maraña de pensamientos sociales esquemáticos antropológicos adversos... todo

existía definitivamente en ese momento hacia afuera, entre los cuatro, como una canción

de amor y aventura...

Dos días caminaron a Cartagena, luego subieron al parque Tayrona, donde estuvieron

más a gusto por quince días... encontraron que era mejor para ellos viajar entre los

parques nacionales, más seguro, más tranquilo, más hermoso el paisaje y menos gente.

Era de noche en el parque Tayrona, las estrellas ayudaban a pintar el paisaje nocturno de
una danza estelar, era como una opera prima en silencio, era el poder del Creador en una

fotocopia minimizada de su grandeza. Las carpas hacia un lado, ellos tirados boca arriba

mirando la vía Láctea. Hablaban de planetas, Ximena decía que las estrellas tenían mas

colores que formas… que si se deseaba ir a una estrella determinada, lo podrían hacer

más rápido entre los colores, que siguiendo cálculos científicos... era fácil, decía ella...

simplemente dejaban el cuerpo en silencio, empujando la mente hacia mas allá del

factor tiempo y espacio, expandiéndola por entre portales inter-dimensionales ...

empalmándose con un tipo de nave orgánica que circule a mayor velocidad que la de la

luz en forma constante; y usando un combustible llamado fotron que se encuentra medio

invisible en la mayoría del universo, aspirándolo en retroalimentación reciclable...

cuando se necesitara salir de los portales y transportarse.

- ¿Fotron o fotón?, le pregunto Mikka... ¿y eso no lo sostiene la anti-gravedad?

Si, fotron, dijo ella, como decir el oxigeno en la tierra, liviano que se puede adquirir a

través de un sistema de aspiración en la nave... La diferencia entre el oxigeno y el

fotron, es que él oxigeno sustenta partes orgánicas al ser respirado y se recicla después

en un tipo de gas carbónico usado por otros seres orgánicos para continuar el ciclo

dentro del mismo espacio que habitan... El fotron -decía Ximena, es de propiedades

metálico combustible... algo similar hacen las ballenas al tragar el plancton; se absorbe

el fotron por un sistema mitad orgánico y mitad mecánico de digestión, el cual al pasar

por entre un proceso metabólico viviente, genera un efecto activo al cuerpo en cuestión,

creando energía de movimiento en continuidad, mas rápida que lo que llaman los

científicos, la velocidad de la luz, podría llegar a ser hasta más de 1 billón de veces más
rápido, dependiendo del receptor por donde se aspira el fotron...

- en que se recicla éste una vez es expelido por la nave, le interrumpió

Ur.

- En materia de abono a sustancias micro-orgánicas metálicas

conductoras de energía, que existen en el universo, formando así capas de

protección ambiental invisibles en áreas donde se están formando núcleos o

nacimientos de nuevas estrellas, por así decirlo...

- Interesante, reboso Karmine, se monta uno en un bicho de esos y ni se

querrá volver a bajar

- Allí, si podemos vestirnos con sombrero voltiao y nadie nos molestaría,

bromeaba Mikka

- Pues debemos de hacernos a una nave de esas, dijo Ur, mirando a

Ximena... y donde crees que podemos encontrar una, o como la podemos

fabricar?

- Ella esbozando una sonrisa pequeña de complicidad, les dijo... pues me

va a tocar contarles un secretico...

- ¿Secretico? -dijo Karmine, mientras Ur y Mikka se miraban

- Si, asintió Ximena... es una de las razones por las que quise viajar

acompañada a Sudamérica... pero no se preocupen... sucede que en un lugar no

muy lejos de aquí, vive desde hace mucho tiempo, un astrónomo europeo que
emigró a Colombia abandonando a sus colegas científicos, por la misma razón

que nosotros emigramos y dejamos atrás la bella cultura tropical de Cartagena...

él, no encajaba en pensamientos estáticos sujetos al factor “miedo”, y decidió

conectarse a posturas nuevas, donde pudiera desarrollar los trabajos de

construcción de naves que transportaran seres apropiados, a otras estrellas y

también a otras dimensiones... los otros tres amigos se miraron y voltearon a ver

a Ximena...

Les entró la duda: ¿ella?, ¿quién era en realidad? ¿una espía alemana?, ¿les había

mentido?, sería una carta de presentación del gobierno Alemán disfrazada de estudiante

para traerle información a sus contactos suramericanos?, un ser de las estrellas que

había viajado hacia la tierra a ayudarnos a los primitivos ciudadanos terrícolas?... se

preguntaban muchas cosas, pero ella adivinándoles el pensamiento, les dijo: Yo sé que

piensan ahora, pero tengan confianza, no soy nada de lo que están temiendo, somos

todos iguales aquí, con las mismas capacidades, solo que tuve la suerte de leer sobre

este individuo, y... además de todo, es mi papá.

(Silencio total...)

- Ok, ok, alles klar -les dijo Mikka, no nos enfrasquemos en porqués que no

vienen al caso, tampoco en dudas que detengan nuestras vacaciones, mejor

hagamos de cuenta que somos turistas... vamos pal agua, esta cálida, la noche

llena de estrellas, el clima es perfecto, no hay nadie a los rededores... estamos

reconfortados, es temprana la noche... –mientras les miraba con esos ojazos

desorbitados que conservaba Mikka, desde que llego a Cartagena.
Bañaron por horas, jugaban a surfear las olas, se sumergían y sentían cosquilleos en el

cuerpo desde pececillos que les acariciaban como buscándoles partículas en el cuerpo...

el agua era refrescante, la temperatura no podría ser mejor, sus pieles ya no estaban

pálidas, mostraban algo de color… llevaban mas de 10 días en Tayrona, no se habían

querido asolear en exceso para evitar los dolores de parto que sufre la piel al tostarla en

demasía... durmieron esa noche como lirones... bajo una noche llena de luminarias.

Al otro día, se levanto Ur muy temprano, se rascaba la cabeza pelada que había afeitado

en Cartagena... Mikka también se había hecho el mismo corte, caminó hacia el mar, era

temprano, las aves y los animales ya llevaban rato de estar cantando y haciendo sus

sonidos matutinos. La arena se sentía suave y acogedora al contacto del pie desnudo, el

agua fresca ayudaba... los cangrejos más pequeñitos huían, los grandes sacaban sus

tenazas como ostentando de su hermosura y fuerza... los animales todos actúan igual,

pensaba Ur...

Se inclinó a tocar el líquido, arrojó un poco en su cara, se sentó sobre la arena y

comenzó a mirar el paisaje... la nieve de la Sierra jugueteaba entre el inmenso azul

haciendo de fondo, el sol quería salirse de donde estaba oculto, y el mar al frente

pujando la sangre del observador... que podría ser mas perfecto?, pensaba Ur...

Se levantó, volteó la cabeza para girar y observó que de píe podía ver mas girando la

testa... la naturaleza se despertaba ante sus ojos en 360°... volvió y se tiró en la arena a

contemplar el tranquilo azul profundo de la mañana caribeña... continuó un momento

mas y cerró los ojos... cuando se decidió a abrirlos otra vez, Ximena estaba enfrente de

su rostro, sonriéndole:
- Hola, como amanecistes -le dijo ella

- Bien y vos

- Chévere...

Volvió a sonreír, y le dio un beso a Ur en la frente, luego se fue hacia la

playa, tenia unas bermudas de flores rojas y una camiseta larga blanca, tiro la

camiseta y mostró el bikini superior que llevaba, entró en el agua del mar

delicadamente, y con gracia se sumergió... varios metros más adelante salió

su cabeza húmeda con el cabello pegado a la piel... parecía una sirena de mar

por sus movimientos acuáticos... Ximena les había contado que disfrutaba

jugar con delfines -trabajó en un acuario de Hamburgo... ahora, escudriñaba

al mar profundo, y emitía un sonido como comunicándose con alguien... al

cabo de unos segundos, se sumergió, esta vez por un espacio de tiempo mas

largo que el anterior...

Ur solo miraba fascinado, sintiendo las vibraciones que Ximena iba soltando...

leyéndole el pensamiento y alivianando su mente y cuerpo, para poder entrar en

comunicación... mientras que ella, sumergida entre el azul cristalino, jugaba con un par

de delfines que se le habían acercado, Ur sentía los movimientos... y continuaba

observando a ver si salían... era mama delfín con su cría, que entre agudos chillidos

compartía con Ximena el reconocimiento a través del tacto... al rato, salió Ximena a la

superficie montada sobre la delfín, que veloz surfeaba la superficie; a su lado, y en su

estilo, el pequeño hacia lo suyo... era un mágico marco... Ur se había sentado y
respiraba profundo lo que sus ojos veían... recordaba el pequeño sueño de fantasía que

tuvo hace años, del que no sabía si era que lo vio en un dibujo, o leyó en algún libro,

sobre una chica que venía hacia él surfeando el océano sobre un delfín, o si fue una

canción de amor que escuchó en el mar californiano dentro de un caracol... la canción la

llevaba grabada por dentro, y hoy estaba al frente de ella...

Karmine y Mikka ya se habían levantado, estaban detrás de Ur observando

maravillados... los ojos de Mikka estaban como siempre... alucinando y más claros que

el mar y el cielo juntos... era algo peculiar que tenia Mikka, unos ojos súper expresivos

e increíbles.

Cuando se despidieron de los delfines, fueron a hacer el desayuno... era fácil hacer

desayuno, tenían granola al por mayor, leche en polvo y frutas. Karmine calentaba agua

para la leche... comieron, bromeaban sobre las gafas oscuras que Mikka había

conseguido en el San Andresito de Cartagena, tenían un estilo espacial... Decía Ximena,

que ya podría timonear la nave que iban a construir...

Cuando se termino el tiempo en el parque de Tayrona, se despidieron del Caribe

colombiano entre un vehículo alquilado: camioneta 4x4, porque Ximena les dijo que

para donde iban, tendrían que pasar por tierra y pantano... viajaron hacia el sur, entre la

cordillera pasando por la mayoría de ciudades importantes, donde solo se estaban una

noche u otra donde gente que Ur conocía o sus familiares... estuvieron en Medellín, el

viejo Caldas, Tolima y Huila, cruzaron el páramo y llegaron a Popayán, donde se

estuvieron más de un mes localizando unos contactos ligados al Ministerio del Medio

Ambiente en ese departamento...
El enlace de Ximena, era un ingeniero canadiense de nombre Mateo que hacia estudios

de investigación para ONGs colombo-canadienses del medio ambiente. Mateo había

vuelto a los quince días después de contactarlo, y traía un mensaje para ellos del papa de

Ximena. Estuvieron en Popayán por otro par de noches, consiguiendo las provisiones

que les había solicitado el doctor Schültz... la camioneta la habían dejado en Popayán, a

consejo de Mateo y la habían cambiado por una camioneta vieja chevy de doble cabina

que les entregó él; raída de pintura como camuflada contra los amigos del bien ajeno. La

parte trasera de la chevy estaba cargada de cajas que venían de Cali con sellos del

gobierno canadiense y del Mercado común Europeo, más las cosas de campaña y

montaña que habían adquirido los chicos...

Las calles del mercado de Popayán, estaban llenas de indígenas que iban y venían, se

respiraba un aire agradable; el ambiente no era tan efervescente como en el Caribe, los

payaneses eran más calmados y despreocupados a cualquier persona que pasara por sus

calles, acostumbrados a esto desde la época de la colonia. La plaza de mercado estaba

atiborrada de comestibles y gentes que la recorrían; cantidad de animales que la gente

ponía a la venta: loros, guacamayas, gatos, hasta cocodrilos pequeños, Ur pensaba en

voz alta con Mikka -que dirá el Medio Ambiente de toda este secuestro de animales?...

nix, le diría Mikka, muchas leyes no son activadas...

El día antes de partir, se dirigieron hacia la galería para almorzar, sentados en el puesto

de una señora bonachona que les sonreía y conversaba bastante; contándoles historias de

naves espaciales, de objetos voladores si identificados, de estrellas... decía ella mientras

disponía los platos, que nadie le creía, que además nadie le para ya bolas a estas

historias, puesto que la humanidad ya se había acostumbrado a aceptar excentricismos,

y que ahora lo único excéntrico a lo que tal vez le prestarían atención sería cuando
ocurriera una catástrofe mundial -decía ella... Tenía ella pensamientos claros, sensatos

pero sin eco, Ximena era la que más conversaba con ella, la entendía, se entendían y

podían comparar la “realidad” con ideas místicas, destapando nuevos escenarios en

momentos...

Ximena había cultivado los asuntos espirituales desde la infancia cuando su padre y su

madre aun estaban juntos, el hábito a ello era la columna vertebral de la vida de su

padre, en cambio su madre que provenía de una familia pudiente, era mas propensa a las

cosas mundanas... la separación del matrimonio de ellos fue inevitable -decía la señora

de la galería mientras les servía un suculento almuerzo con frijoles con la típica bandeja

paisa... decía la señora que había emigrado al sur desde el viejo Caldas en busca de “un

cambio favorable”...

Herrn Schültz se obligó a separarse de su señora hace muchos años por las divergencias

lógicas que averiaban la vida matrimonial... Ximena había conservado el habito de leer

contenidos espirituales a solas en su cuarto cuando se levantaba, de acuerdo al giro que

el universo estuviera dando en ese momento y las coordenadas donde viviera en la tierra

en combinación con su progreso personal, y de acuerdo a una voluntad divina... decía

Ximena.

La carretera estaba despavimentada y húmeda, seguían dirección oeste, hacia

unos cerros, la madrugada estaba dando paso al sol en la colina, los colores estaban

entre pasteles suaves y el clima era fresco y saludable, el Cauca parecía una zona

saludable para vivir, y la chevy estaba diseñada para ese tipo de terreno.

No había duda... amortiguadores fortalecidos y levantados con un par de Koni’s SS380,

motor nuevo de 8 cilindros de doble carburador impulsado por 520 caballos que

trituraba gasolina, llantas anchas pantaneras radiales de doble tache todo terreno, la lata
y la tapicería, demacradas, pero era lo que menos importaba a Ur que iba al volante, su

interés era el motor... traía protectores en tubería de 2” en hierro adelante y alrededor de

las farolas, exploradoras 2 al frente y 4 en el techo protegidas, caja al piso de 5

velocidades... y si se necesitaba: comía tierra con doble tracción y bajo en las 4 llantas,

wincher con caja interior original al frente. El chevy parecía perfecto como para correrlo

en competencias pantaneras...

Pero iban con cautela, era zona campesina e indígena, exigía respeto... además aun

existían conflictos con olor a guerra en la región, tenían que ser más que prudentes...

Habían transcurrido ya varias horas penetrando en la tupides de la selva, monte

adentro... desde la cabina se veía el exterior como un océano verde de diferentes formas

en donde se adentraban como si viajaran en un submarino... seguían instrucciones

escritas que leía Ximena... la carretera se había angostado desde hace rato cuando

eligieron un atajo a la izquierda como desviándose hacia el sudoeste, por entre una

cañada... el verde estaba casi cerrado, después de intensos silencios y ansiedades,

comenzó a aparecer de entre el follaje un claro entre la selva, muy amplio con un

caserío de bohíos que lo animaba, ahí terminaba la carretera, no sabían a ciencia cierta

que iba a suceder, no tenían más información, solo era seguir el camino hasta su fin, y

que esperaran por nuevas instrucciones. Detuvieron el vehículo y se quedaron mudos e

inmóviles...

De uno de los bohíos, donde jugaban niños despreocupadamente, se aproximó a ellos un

señor medio desnudo... Algo peculiar, fue que nadie se había molestado ni siquiera en

mirar hacia donde ellos –sentían una sensación de invisibilidad... la vida cotidiana del

caserío seguía su curso, pareciera que la chevy les era familiar, o que habían sido

avisados de su venia con anterioridad...
El sendero antes de llegar al poblado de bohíos, había sido tan estrecho, que solo cabían

dos caballos de ancho pasando por entre él. Ahora, pensaba Ur, me doy cuenta porque

es que la pintura de esta vieja y fuerte chatarra esta toda carcomida y rallada... el señor

que se les aproximaba, parecía lúcido... saludándoles, les preguntó, con su acento, sobre

como les había ido en el viaje, ellas respondieron primero... todo bien, gracias. El señor

le indicó a Ur, que don José les estaba esperando, que seguirían el resto de la jornada a

caballo, que no se preocuparan por la carga, que sería llevada mas tarde. Ninguno

comprendía totalmente... Ur, con su imaginación cartunesca, seguía con dibujitos en su

mente lo que iba hablando el nativo, se bajó y le pidió a sus asombrados compañeros de

viaje que le siguieran. Ellos accedieron en silencio, tomaron unas mochilas pequeñas, y

siguieron al hombre que iba raudo hacia un lugar en la espesura...

Entraron a otro claro más pequeño en la espesura, donde tenían una caballeriza

rústicamente cubierta y con varios caballos criollos para el transporte, sillas de montar

en un material grueso y orgánico bordado por los mismos indígenas... el señor que les

guiaba, le dio una cantimplora a cada uno, adaptada como de un totumo seco, amarrada

con una especie de liana, y adentro, un liquido que de seguro no era Pepsi.

Montaron... todos los caballos de color café oscuro tenían un aspecto saludable. Ur le

dio las gracias a su guía, cuando llegaron a la aldea de vuelta, el señor que les hacia de

guía y que también había tomado un caballo, desmontó, ingresó a uno de los bohíos del

poblado, demoró algo, luego surgió con otro tipo vestido de indígena, pero con el rostro

de un blanco, el señor de cara pálida les miro por un segundo, no sonrió ni dijo nada,

pero mostro una actitud de aceptación hacia el grupo, volvió y presto se metió en el

bohío, habiéndole dicho antes algo en un dialecto al guía... éste se vino rápido hacia

donde esperaban los chicos, la tarde quería llegar a su fin y tendrían que llegar pronto a
algún lugar, según lo mostraba el afán del guía. Cuando llegó donde ellos, les dijo que

su nombre era Javier. Eso fue todo, aunque su actitud era agradable. Atrás de ellos, los

sonidos de los niños al jugar se iban desvaneciendo, le gustaba a Ur escuchar el sonido

de los niños, le producía calma a sus nervios en los momentos de acción.

Cabalgaron un largo trecho a paso mediano; en veces, Javier le pedía a su grupo que

esperaran un momento en silencio, mientras él divisaba por donde sería el camino... Ur

creía que solo disimulaba para salirse del camino a oler la existencia de extraños o por si

presentía algún peligro más allá, ya que una vez, lo descubrió demasiado inmóvil, como

escuchando los sonidos de la selva, que para él, seguro serian un libro abierto de

información, como para Ur eran los sonidos de la ciudad... más la selva era otro

escenario... salvaje, atrayente, alucinante, misteriosa, fulgurante, tenaz, indescifrable,

impenetrable, engañosa, podría absorber a un ser humano fácilmente y perderle en su

seno... había que tenerle respeto o temor... ellos en el trotar, solo seguían a su guía en

silencio, nadie hablaba, todo era como una película de misterio y acción, solo había que

esperar...

Al cabo de un rato largo, divisaron en la cima de una montañita, a alguien que les hacía

señas saludando, era una mujer alta y delgada, de cabello largo de color caoba, que con

el sol, brillaba como la arena del desierto. Javier que llego primero donde ella, le dijo

algo, luego dio vuelta y se despidió de todos. Ellos le respondieron y enfrentaron a la

mujer. Dijo que su nombre era Camila y que estaba al cargo de las relaciones

protocolarias de su marido... saludó a las chicas de beso y abrazo, como si fueran

intimas, a Ur y Mikka les preguntó sobre el viaje, dirigiéndose a Mikka le dijo que si

habían bebido de las cantimploras que les había regalado Javier abajo en el poblado... el

asintió, que la sed les había obligado, ella sonrió, les dijo que estaba bien... y continuo
hablando con Ximena, a la que contaba detalles del lugar, como la altura a que estaban

sobre el nivel del mar, los diferentes tipos de vegetación y otras cosas parecidas... se

volteó hacia una forma de grieta, pero no entró por ella, sino que rápidamente buscó un

control que tenia en el cinto, lo sacó del estuche, giró alrededor de la montaña como

buscando algo, se sintió satisfecha por el resultado, y lo guardo de vuelta.

Inmediatamente tomó un control remoto de uno de los bolsillos de sus pantalones de

combate, y lo dirigió hacia la roca... ésta se abrió rápidamente, los invito a seguir, mas

viendo asombro en sus ojos, y en Mikka y Karmine un aire de desconfianza... les pidió

paciencia, que todo sería aclarado.
V

Camila en Volcán

Entraron por un corredor, al que le siguieron más controles con claves y contraseñas,

monitor a huellas digitales y quien sabe que más... hasta que llegaron a un amplio salón

lleno de gente trabajando y maquinas colgando del techo, que parecía recordar a una

ensambladora de autos, bajaron por unas escaleras metálicas, la señora Camila seguía al

frente, a veces se detenía donde alguien, decía algo, se volteaba donde ellos, les sonreía,

y les señalaba que la siguieran. Ahora Ximena estaba detrás de Ur, igual de sorprendida

por todo lo que veían... al final, debajo de un pasadizo, otra puerta metálica con

controles y códigos, los que pasaron para entrar en un salón más pequeño, donde se

encontraba un señor con bata de laboratorio, que no se había levantado de lo que estaba

haciendo en una computadora. Camila le dijo, cariño, son ellos, han llegado, él se

levantó rápido y con una gran sonrisa les acogió, abriendo sus brazos y saludando a

cada uno con un estrujón paternal, luego se dirigió a Ximena, que le dijo... nena, hace
cuanto no te veía, mira lo hermosa que estas, has crecido un mundo... me alegro tanto de

que hallas decidido venir a visitarnos.

Ximena le sonreía a su papá diciéndole a todo que si, y luego pasó a presentar a sus

amigos, contándole, que eran personas de confianza, que tenían deseos de participar en

su proyecto. Él les sonrió, ellos no entendieron la sonrisa, no sabían de qué tipo de

proyecto hablaban. Él observando sus inquietudes, les dijo: tranquilos muchachos que

por ahora lo único que deben de pensar es en descansar, dormir y comer sabroso, para

que recuperen fuerzas perdidas... tengo que salir mañana temprano con un equipo de

trabajo a realizar unas mediciones en los rededores, pero volveré en un par de días, les

prometo que antes de la cena les contare sobre todo esto... se quedó mirándoles fijo con

aire paternal y continuó... para que no se estén por ahí como preguntándose tanta cosa,

¿ok?, tranquilitos... ahora si me disculpan tengo algo que debo probar, Camila los guiara

a sus habitaciones... Se le acercó a Ximena, le dio un beso cariñoso, le sobó la mejilla, y

le repitió que le alegraba verla.

Sus dormitorios independientes, al estilo submarino, eran cómodos y completos,

equipados con computador y sonido con varios formatos de entradas auxiliares. Entró

cada uno en su pieza y lo que primero hicieron fue ducharse, el agua estaba al clima, ni

fría ni caliente, era perfecta. Había tanta tecnología invertida en esa montaña, que se

podría creer que estaban en un filme sobre una base espacial, o algo así... pensaba Ur.

Les habían avisado para que estuviesen listos a las siete para la cena... y a las siete en

punto, sonó en el cuarto de cada uno, el citófono con vos de mujer invitándoles a pasar a

los comedores... salieron uno a uno al vestíbulo que estaba al frente de sus habitaciones,

donde había un sistema de televisión enorme extra-plano encajado en la pared para

transmitir en diferentes formatos digitales o algo así... la pared era metálica, adentro casi
todo era metálico... se saludaron entre ellos eufóricamente y siguieron a una mujer que

les invitaba al comedor...

Una música sonaba al fondo, era como si estuvieran metidos en una película siguiendo

un guion, caminaban erguidos e iban sonrientes... después de otro corredor de piso en

malla de metal fijo, entraron a un salón amplio y decorado familiarmente, era como una

sala, con adornos nativos colgados de las paredes, esterilla en el piso... pero continuaban

dentro del “submarino”, pensaba Ur.

Todavía no se habían acostumbrado del todo al ambiente de encierro, no hacían bromas,

particularmente Mikka, que caminaba completamente mudo. Sobre un sofá estaba el

señor Schültz, y en seguida de él la señora Camila que se levantaba al tiempo que ellos

entraban, para prender velas en diferentes partes de la habitación mientras les saludaba

desde lejos. Era realmente ameno el ambiente, no se sentía que se estuviera dentro de la

montaña, si no fuera por la falta de ventanas, aunque la ventilación era natural y fresca,

la luz era completa y suave... Y comenzó el señor Schültz... Me dicen don José chicos,

les dijo a todos, ella es mi esposa Camila, es de Popayán y lleva con migo muchos años

en esto de la investigación. Como pueden ver estamos viviendo y trabajando dentro de

una montaña, se preguntan cómo trajimos todo esto aquí, pero siéntense y pónganse

cómodos, mientras les cuento toda una historia, a no ser que ya tengan hambre, ¿ah?,

que dicen... Ur que era al que más le hablaba, le pidió que primero les contara la historia

-él no pensaba tener hambre hasta que no supiera como es que era todo eso... esta bien,

les dijo con una sonrisita don José, después de una pausa al observar a los otros chicos y

a su hija Ximena...

Esta montaña es un volcán extinguido, la gente de afuera cree que esta en actividad, por

fumarolas y lluvias de vapores que le salen por la boca de ves en cuando. Pero son solo
métodos que usamos para distraer a la gente de los alrededores y a curiosos

innecesarios. Lo importante es que creen que somos gente del ministerio del medio

ambiente, estudiando los movimientos telúricos del volcán. Lo cual en parte es cierto,

puesto que pertenecemos al ministerio del medio ambiente de Popayán y hacemos

trabajos científicos volcánicos, pero también en una amplia variedad de áreas... pauso

un momento mientras se inclinaba a la mesita al frente de él a recoger una copa con un

liquido adentro... es para la sed –les dijo... solo un poco de vino antes de la cena, es de

una cosecha antigua... y continuó... para momentos especiales como este, pero… –pausó

y dejó la copa... cuando Uds. quieran salir afuera, ver la vegetación y respirar aire puro

y al mismo tiempo estar seguros, pueden pedir a Camila que les muestre la zona de

descanso que tenemos en la parte superior, es un área dentro de la boca del volcán que

pocos conocen, puesto que desde afuera es imposible llegar, pero desde adentro, a través

de un túnel natural, podemos acercarnos fácilmente hasta ella, tiene además un lago en

el centro, es realmente un paraíso que les fascinara.

Los chicos se miraban entre sí, mientras don José continuaba... claro que también se usa

como zona de descargue vía aérea a helicópteros y otros trabajos... Ximena le hacía

preguntas que tenían que ver con la construcción del lugar y otras tecnicidades, que

nada tenían de familiar, Ur pensaba que lo normal era que se estuvieran contando

historias familiares, pero por el contrario, seguían metidos el uno y el otro, junto con

Camila, dentro de un mar de información técnica y sus bemoles... pero hasta allí llegó la

información introductoria... una campanilla tintineó, y corto las palabras y los

pensamientos... Mikka seguía mudo.

Pasaron todos a comer a un espacio contiguo al salón de recepción, a través de una

concavidad al costado en forma de túnel... el nuevo recinto era una cueva natural amplia
en los costados y de techo alto que usaban como el comedor. La mesa estaba servida.

No se veían empleadas de servicio, era gente de Popayán que pertenecía al Ministerio

de Medio ambiente, pero en especial, al organismo de investigación de una fundación

colombo-canadiense. Había gente de muchas nacionalidades, la mayoría eran

colombianos y canadienses, también había gente de otros países de Europa. Muchas

mujeres y niños pequeños... parecía que convivían familias completas trabajando juntas.

La cena estaba ricamente servida, había una ave grande como pavo en el centro aliñada

al estilo navideño, muchos platos pequeños de diferentes delicatesen desconocidos para

ellos, frutas y botellas de vino. Parecía que les gustaba la buena mesa... durante la cena,

Camila les contaba que los platillos pequeños era una especialidad vietnamesa de alta

cocina... la mesa del comedor era de madera, milagro que no es de metal, le dijo

Karmine a Ur, era la primera frase comunicativa que ella soltaba en voz alta desde que

habían llegado del caserío de bohíos...

Durante la comida, afortunadamente, solo se comentaron asuntos de familia

compartiendo las experiencias de don José con Camila, en cómo se conocieron en San

Andrés, de su luna de miel, en Hawái... pareciera que les encantaba el mar, dijo Mikka,

porque entonces se metieron dentro un volcán?... gajes del oficio, le dijo con tono de

padre don José, pero una vez ustedes conozcan la superficie de la boca de la montaña, se

darán cuenta que allá arriba, se es tan bonito como en el Caribe. Bueno, le dijo Karmine,

espero que sí, porque me esta comenzando la claustrofobia… No hay necesidad que te

sientas mal nena, le decía Camila, estarás bien en un par de días y te irás

acostumbrando...

Se retiraron después de un “Buenas Noches”, los cuatro jóvenes se sentaron en el

vestíbulo que servía de antesala a sus habitaciones, Karmine encendió rápidamente la
gran pantalla de televisión, Mikka le quitó el volumen con el control remoto, y se

sentaron a mirarse los unos a los otros, y en especial a dirigir sus miradas hacia Ximena.

Ella vio lo grande que era el tamaño de la pantalla, tan grande como una de las paredes

de la pieza del cuarto de pueblo donde vivía cerca de la estación del tren en Alemania...

donde había conocido a Ur, pensaba ella... de súbito, volteó su rostro como viniendo

bruscamente a la realidad, para ver que le preguntaban mil cosas las miradas de sus

amigos. Conocía sus inquietudes, sobre todo por el sitio donde estaban... tranquilos

muchachos, les dijo, es solo una parte del plan… como así que una parte del plan le dijo

Karmine, no ves que estamos encerrados?, son ellos de confianza, quiero decir, trabajan

para quien?... es pura gente de gobierno, hasta tu papá. Serena, le dijo Ur, dejemos las

paranoias... Ximena no le prestó cuidado a las fuertes inquietudes de Karmine,

diciéndoles, que al otro día, podrían ir a la superficie en la boca del volcán, a descansar,

que incluso, podrían llevar las carpas para dormir, si querían. La alegría volvía al grupo,

camping, comer al aire libre, natura, el sol... estaban felices, era su ambiente. Aquello

les cambio la actitud, y Mikka corrió y le puso el volumen al TV. La pantalla gigante

estaba conectada vía satélite y le entraban mas de 2500 canales de todo el mundo, los

que más le llamaba la atención, eran los canales orientales, le parecían geniales, no

entendía nada, las voces eran como una parte integral musical del show, los colores

superabundantes saturaban la mente, las acciones en el canal contenían la típica fantasía

oriental, algo exagerada y excitante.

Se quedaron por fin quietos mirando un canal donde estaban presentando un documental

sobre ballenas, en lengua noruega, y lo interesante era que estudiaban parámetros del

lenguaje de las ballenas... en un lado del experimento, se encontraba un niño, de unos

ocho años, que podía “relajar” la mente, y entrar en un estado de comunicación más

sensible... de esa forma, tenía acceso a la comunicación con los cetáceos. Mientras el
niño permanecía en estado de concentración o relajación, su comunicación era directa

con las ballenas, pero no podía interpretarle simultáneamente a los que le acompañaban,

pareciera que se cortaría la transmisión... luego de una media hora de diálogo directo

con las ballenas mientras las más jóvenes jugaban, subían a la superficie y volvían a

sumergirse; las mas ancianas permanecían quietas observando, asentando la cabeza,

como en son de aprobación a lo que las mas jóvenes hacían, o como aprobando la

transmisión que recibía el niño... casi al final del programa, el niño se sienta a contar la

experiencia, narrando sobre las diferentes formas de comunicación de las ballenas.

Lo más interesante -decía el niño, tenía que ver con las ondas que ellas constantemente

recibían desde afuera; que junto con los delfines, percibían ondas intergalácticas, que

servían para hacer de puente entre la Tierra y otros planetas... no solo del sistema solar,

sino de otros sistemas, no importaba la lejanía. Ximena miraba con dulzura a Ur, y le

sonrió. Ur sabia que ella sabia bastante de muchas cosas, de las cuales él había apenas

comenzado a experimentar, pero de las que ella ya tenia bastante experiencia...

Luego del programa de TV conversaron un rato de aquello, de otras cosas... se

preguntaban por el equipaje... y bueno, hasta que Mikka sugirió conectarse a la red con

una de las computadoras que tenían en los cuartos... Ximena saltando asentó y corrió

hacia su habitación, seguida por todos, donde tenía una portátil negra, con pantalla

multicolor, y teclado del mismo color, mientras la encendía, les iba contando a los

demás, que la PC estaba conectada vía satélite a la red de redes, pero que también este

satélite estaba conectado a otros transmisores que estaban afuera de la atmósfera

terrestre, los cuales se podían comunicar con varios satélites que estaban en lugares tan

lejanos como Marte y Júpiter... y los receptores de estos, recibían señales de sistemas

solares más alejados, que se comunicaban por entre una red conocida como la Infrared,
que viajaba por rayos infrarrojos flexibles e invisibles a través del universo, absorbiendo

secuencias y frecuencias de cualquier tipo, captando mensajes en formatos extra-

terrestre... uhhhh, tenaz, dijo Ur, saltando en jubilo, como si fuera lo máximo que había

escuchado en siglos...

Ximena viajaba por el Internet, tratando de llegar a la Spacenet, para pasar a la Infrared.

Era todo un proceso, los códigos y las claves eran vitales, pero ella sabía que cualquiera

que pudiera necesitar, estaría almacenado en un código secreto que Camila le había

suministrado. Pasaron largos momentos por entre toda esa red invisible, la pantalla

centellaba entre colores, la información iba y venía, se cruzaron con mares de

información y de obstáculos de la USAF, para luego aventajarlos, y entrar al Spacenet,

era maravilloso... pero la computadora les dijo que era prudente que se cambiaran a un

sistema que estuviera conectado a pantalla de pared, parecía que el derroche del

colorido, era tal que podría hacer estallar la pantalla y los 4.3 Teras del portátil... lo

colocaron en “pausa-traspaso” -que le llamaban, un stand by de seguridad hacia otro

equipo, bajo un código... fueron al cuarto de Karmine, donde la pantalla era tan inmensa

como la tele del pasillo. La encendieron, les pidieron el código de transferencia para

acceso a pausa de traspaso, y dejaron que él solo actuara y se conectara. La maravilla

del colorido donde desemboco lo que ellos miraban era casi imposible de describir.

Ximena estaba sentada en la lugar perfecto, sus amigos detrás de ella como en una

película 5-D. Parecía que salieran estrellas de todos lados y los envolvieran, planos con

formas inconclusas y colores diferentes, la arquitectura interna del sistema era muy

superior... podían ver planetas y formas amorfas de celulosas que funcionaban en

espacios vacíos solamente... pero querían más y más información, tecleaba Ximena

como loca con todo lo que más tenia para avanzar, cuando un mensaje de la pantalla le
entristeció a todos el panorama...

“ACCESO DENEGADO, CONOCIMIENTO DE USUARIO SOBRE SPACENET

LIMITADO, FAVOR CONSULTAR A SUS SUPERIORES PARA PODER

CONTINUAR...”

Ximena miro a Karmine, ¿como?, oh, well, ahora veremos que es lo que tanto saben,

dijo ella, mirando a Ur con aire defensivo... estaba herida, ella había sido toda una elite

en otros tiempos, los hackers del mundo la conocían fácilmente, como “Gatafelina”...

Ur, calmó los ánimos diciéndoles, que eso no importaba, que de todos modos estaba

bien, cualquier otro día podremos entrar al Spacenet ese, y hasta Infrared también... si o

que compañeros - - - ellos asintieron, sí, claro, seguro... y se levantaron desafiantes.

Fueron a sus habitaciones, Karmine se quedo sola con el sistema encendido, que

Ximena no había apagado, ella, que tenía una somera curiosidad por saber mas de los

ensayos que se estaban realizando en ese “volcán metálico” –como ella le decía, se salió

de Spacenet, y bajo a Internet, buscaba a los hackers amigos de ella, hizo contacto con

un par de ellos que estaban despiertos, saludó... hola amigos, aquí “Guerrera Ix”, como

están, aun despiertos, tienen insomnio, o que... ellos dudaron de donde estaba, puesto

que donde se suponía que vivía, seria todavía de día... Karmine se disculpo a secas, les

dijo que le guardaran algo de la sucia comida apestosa y congelada que consumían, y

que si sabían algo sobre proyectos espaciales que se desarrollaban bajo el perfil de

organismos gubernamentales del Medio Ambiente internacional... ah, ese es tu escondite

ahora? –dijeron… esas cosas son SE (secreto de estado), conocemos algunos detalles

que tal vez te puedan interesar... Karmine les pidió que dejaran de ser tan modestos y

que no pretendieran ser inocentes, que le soltaran toda la información que tuvieran... los

hackers siguieron jugando y le preguntaron que si estaba prisionera en algún campo
mediterráneo del medio ambiente internacional, al que conocían con las siglas de MAI,

ella se les río, ellos se rieron, pero no le creyeron, aseguraron que de todos modos le

iban a contar algo... lo importante es saber que estas bien, si cualquier cosa necesitas,

vos sabes que estamos listos... ella les agradeció, y ellos pasaron a comentarle, que la

MAI era una organización de fachada que usaba una fundación europea para la

búsqueda y comunicación con seres extra-terrestres avanzados… pero que estaba

separada de la corrupta Elite mundial que tenían un proyecto espacial ambicioso y ultra-

secreto financiado por las corporaciones multinacionales y la elite bancaria. Que en la

Tierra interpolaban estos seres espaciales amigos de la MAI sus energías positivas para

evitar la continua auto-destrucción del hombre... dominaban el plano físico pues

provenían de dimensiones con miles de millones de años más avanzados que nosotros,

que conectados y con ayuda de una conexión con la mente cósmica y el espíritu

derramado entre el todo de un Uno integral físico… dentro del tiempo-espacio que

buscaba la expiración de este nivel evolutivo primitivo… creían los hackers, que ellos

tenían que ver o provenían en gran parte con todos los Universos y la Creación, y que

tal vez esa conexión era además el medio de usanza de comunicación en la quinta

dimensión con Dios... Karmine se quedó muda, ¡Locuras!, gritó… no entendió mucho,

les agradeció, y se despidieron, dejándoles la inquietud de que estuvieran rastreando por

mas información... Ok, chao chao, y se fueron.
Spacenet

Al otro día, no tan temprano, se encontraron los chicos en la salita del frente. La única

que no había salido era Karmine, todos se metieron a su cuarto haciéndole bulla, pero

ella no estaba en su habitación... se miraron, encogieron los hombros y se dirigieron al

comedor... allí se encontraron a Karmine conversando animadamente con Camila,

hablaban de las redes de comunicación y de satélites, ella les sonrió, como invitándoles

a sentarse, con una sonrisita, como si supiera algo muy importante, Camila les saludo,

les invito a sentarse diciéndoles que el desayuno no demoraría, además de que esa

mañana desayunarían sin José, que había salido a realizar un trabajo importante. Ellos

asintieron, comieron abundantemente, les habían servido granola con aceite de coco,

huevos frescos y un poco de miel, mucho pan integral de granos y arepas de maíz

grandes como las que hacen en Antioquia y Caldas, dulce de coco y frutillas, mucha

papaya, banano, mango, guayabas y otras frutas típicas del litoral Pacífico que no eran

comerciales, como el caimito y la pitaya... hablaron de planes para ese día, como en ir a

explorar la superficie de la boca del volcán, y de querer acampar allá en lugar de estar
en sus habitaciones, Camila había accedido, les advirtió que era importante que no

escalaran a los picos de afuera por seguridad, y que de todos modos sus habitaciones

quedaban intactas para cuando quisieran ir a ver la tele o viajar por la red...

Si la red, gritó Mikka, sus ojazos azules volvieron a brillar, como si hubiera visto el mar

de Cartagena, Camila sonrió, y mirando a Ximena, les comento que era muy interesante

viajar en esa red, puesto que conectaba con ondas de otros espacios, añadió que

Karmine le había contado sobre la experiencia que habían tenido la noche anterior.

Camila continuo diciéndoles, que además al proyecto le era de mucha utilidad la red

para poder fijar las conexiones y coordenadas necesarias que necesitaban para lanzar al

espacio la ORBITE.-. Se quedaron en silencio los chicos. Ur le pidió a Camila el favor

de continuar, le pareció interesante lo que estaba diciendo. Camila continuo con una

amable sonrisa, donde dijo, que al cabo de un mes más o menos, estarían listos los

preparativos para lanzar al Orbite a otras zonas planetarias. Ur insistió sobre si podrían

ver algo del proyecto, ella les dijo que era clasificada su información y de acceso

restringido... pero que dado que ellos no presentaban un riesgo... y en cambio eran como

parte del proyecto, dijo que Ximena le había compartido de que ellos estaban deseosos

de ser los tripulantes del Orbite... Camila se quedo aterrada mirando en como

cambiaban de semblante...-... ellos voltearon a ver a Ximena... fue Karmine la que

habló, y dijo; como así Ximena, pues no entiendo... Sabes Karmine -dijo Ximena,

habíamos salido de vacaciones a explorar el mundo, ¿no?, pues bien, este viaje en el

Orbite nos tomara solo unos días en ir y volver. Se calmaron, Mikka sonreía, Karmine

asentando dijo... bueno, si es solo por unos días, está bien. Ur, le murmuro a Karmine

sobre el hombro, vos sabes que no tenés nada excitante que hacer en Schussenried, ella

volteándose, sonrió diciendo... seguro, allá no hay nada, solo lugares familiares

olvidados... claro, que los mejores amigos están ahora conmigo.
¡Ja!, gritaba Mikka otra vez... ¿entonces?

Salieron del comedor hacia sus habitaciones, con la seguridad que su equipaje ya había

llegado. Los días, desde que habían comenzado sus “vacaciones”, no tenían fecha que

interviniera con sus movimientos. Por ejemplo hoy se dirigían a sus habitaciones, sin

saber que día era, ni siquiera se les pasaba por la mente la idea del tiempo. Llegaron a

sus cuartos metálicos y tal como les había prometido Camila, los morrales ya estaban

ahí, los tomaron, y salieron presurosos, no sin antes Ximena coger la portátil y

llevársela consigo, miro a Ur, y le dijo... Camila me dejó que la sacara... siguieron por el

corredor central, e ingresaron a otro gran salón de comedores o zona social para la gente

que vivía en las instalaciones, prosiguieron en silencio, observando el laberinto. Mas

adelante de los comedores, por entre un codo del corredor, pasaron junto a una gran

puerta metálica, con señal de prohibida la entrada, se miraron entre ellos señalando y

medio sonriendo con picardía, y continuaron por donde les había indicado Camila que

encontrarían las personas que le guiarían hasta la superficie del volcán.

Un poco más adelante, encontraron a dos lindas chicas bien jovencitas, que charlaban a

todo volumen aunque agradablemente, mostrando sus celulares en el bolsillo trasero y

que soltaban carcajadas a cada rato. Ellos las observaban como preguntándose quienes

podrían ser... al llegar donde ellas, Ximena que iba adelante, saluda, y ellas

inmediatamente se presentaron como Veniss y Lilla, sus guías hacia la superficie, todos

se sorprendieron, Mikka fue el más sorprendido, había comentado antes a sus amigos,

que solo había allí gente mayor ocupada, y que él estaba desperdiciando sus vacaciones

con la cantidad de mulatas e indias hermosas que habrían en los rededores del volcán...

cuando Mikka captó la belleza de las dos chicas, sus ojos alucinaron mas que cuando

llego a Cartagena.
Veniss la mulata, de madre de sangre mix negra y blanca, y su padre un mestizo

citadino; mezcla que le daba un aire de salsa y control, aunque no era esa su música

favorita, sus gustos se inclinaban -sorprendentemente, hacia la música clásica

contemporánea, le fascinaba escuchar a Amy Chaplin... decía que la música de esta

mujer sobrepasa las fronteras de Carmina Burana, que pasaba por entre ondas

sintetizadas y secuenciadas con algo de Strauss.

Lilla por su lado, citadina aindiada con perfil de cordillera andina pasando por el filtro

de sangres ancestrales de diversas tribus; sensual, ropa estrecha al cuerpo y unos ojazos

oscuros que brillaban como dos soles negros, los que dejó hundir inmediatamente en

forma posesiva, sobre los de Mikka... este un toque tímido, los esquivó en el mismo

segundo que ella estaba aguantándolos... señal de...¿?

Los guiaron a la superficie por entre un túnel natural, no notaron la diferencia de cambio

de aire con dentro del volcán, parecía igual de limpio... aunque la luz les fue

impresionante del paso de luz artificial a luz del sol. Caminaron por entre un paisaje

amplio y frondoso, Mikka con un ojo sobre el caminado del lindo cuerpo de Lilla, y el

otro descentrado en el paisaje... marcharon detrás de Veniss, mientras contaba ella en

como se había formado todo geológicamente, y que hace mas o menos 500 años se

desactivó el volcán. Contaba ella también que el volcán internamente permitía ser

explorado entre sus cavernas ocultas, y que podrían dirigirse hacia el centro de la Tierra,

por entre la parte que era hueca como una colmena, donde vivían gentes mas pacificas y

amables parecidas a los seres humanos... habían flores en varias formas y colores por

todos lados, en contraste con el clima tundroso y de páramo de las afueras, Veniss les

instruía que era debido a las corrientes de aire cálido que venían del mar, que se

quedaban dentro de la boca del volcán. Se había formado en todo el medio un lago
inmenso y cristalino de color púrpura -por el color de las algas que con el sol brillaban y

daban ese aspecto lila al agua. El agua no era nada potable, dada su consistencia

volcánica, tenia su origen en un pequeño escape termal que regulaba la temperatura y

delineaba delicadas líneas de color azufrado en el lago... no habían árboles, existía una

fuerte contextura de hierba como la que se puede encontrar en las afueras de Bogotá y

en Chía y en la mayor parte de la planicie Cundi-boyacence. El sitio era amplio y sin

ellos creerlo, parecía aun más amplio de lo que se sospechaba desde afuera. Los chicos

se sentaron en una planada arriba del lago, de donde se podía observar todo el

panorama, y donde ellos creyeron sería el sitio indicado para montar las carpas. Mikka

se acerco a Lilla y le pregunto que si era verdad lo de gente que vivía dentro de la Tierra

y de que si ellas vivían en el volcán, a lo que ella le dijo graciosamente: no vivimos aquí

en el volcán… pero que venían a veces, cuando el padre de Veniss -que era piloto de

helicóptero, tenía que cumplir ciertas diligencias, y ellas aprovechaban para venir, algo

que hacían desde niñas; les fascinaba a ellas bastante el hecho de estar en la boca del

volcán. Además le respondió firmemente, sí, sí vive gente dentro del planeta.

¿Helicóptero?, pregunto Mikka... si, esta por allá, señaló Lilla detrás de unos

montículos... efectivamente que detrás de esos montículos estaba el bicho ese... dijo

Mikka... era hacia la derecha donde el terreno caía un poco en desnivel, se tuvieron que

acercar realmente al borde para encontrarlo, era un helicóptero camuflado del ejercito...

El resto del día, la pasaron organizando el campamento, Lilla, por consiguiente, muy

cooperativa con Mikka. Karmine entre risitas comentaba con Ximena, “que tal los

pollitos, parece que se está acercando la primavera no?”, a lo que Ximena le contestó

con solo una sonrisa. Sabía que por su lado le gustaba Ur, pero sus sentimientos los

tenía en pausa, esperando por momentos más propicios para el amor, y no en este corre-

corre de la preparación que estaba realizando su padre para mandarlos al espacio a
realizar unos trabajitos para repotenciar ondas satelitales más allá del sistema solar…

que para fortalecer la comunicación Infrared que ya tenían con otros veintiocho sistemas

solares más avanzados que el terrestre... ella no les había contado nada de los detalles

técnicos a sus amigos, sabía que los confundiría, y la lluvia de preguntas seria

interminable, sobre todo el toque de desconfianza que ponía en estos casos Karmine...

Cuatro carpas de colores terráqueos, como en armonía con la naturaleza. La carpa de Ur

estaba en el tope del montículo, le fascinaba observar desde las alturas, la elevación le

era perfecta, divisaba todo el panorama, sin tener una visual del helicóptero.

El lago radiaba imponente con su propia majestuosidad; el día, las nubes y el corte

rocoso se reflejaban sobre su cristalina y tranquila superficie, una especie de peces

extraños dibujaban movimientos dentro del liquido elemento. Peces que habían sido

traídos por Camila, por simple decoración. Eran de un color azul marino, que

contrastaba con el púrpura amarillento del agua y la vegetación en verde esmeralda, las

flores vestidas de blanco, lila claro y rojizo le daban un toque femenino a un ambiente

de parque natural. Llenó Ur de aire puro los pulmones, respiró profundo y comenzó a

pensar en los cambios aquellos que en el pueblo alemán sintió con su amigo Mikka...

comenzó a dejar soltar el pensamiento por entre el ámbito que le rodeaba, miro un poco

hacia donde sus amigos, hasta la última carpa, que era la de Mikka cerca del lago...

todos estaban como en las mismas, sentados sobre la hierba, observando el panorama y

sintiendo una frecuencia que les ponía en un estado ideal para viajar por entre el

espacio... Como cuando un escalador sensitivo desea subir una cumbre, primero espera

a que la montaña le de permiso para entrar en ella. Permanecieron en esa especie de

trance, reconociendo la esfera por espacio de una hora, sintieron que varios ríos de

energía pasaban por sobre y a entre el volcán, y descubrieron el porqué don José había
escogido ese lugar. La energía que pasaba a través del volcán, acogedora y de

procedencia muy lejana que sentían, los llenaba y acoplaba como para estar sensibles al

contacto con diferentes ondulaciones, vibraciones y sensaciones del espacio

desconocido aun para ellos. Era el circuito de energía que provenía del Centro del Todo.

Pasaron otras horas, y ninguno parecía sentir nada que les distrajera de la conexión que

parecía más amplia que la banda ancha de Internet. Más inspiradora, con más sabor y un

sentir tan cálido, que permanecieron recibiendo la nueva info alimentadora hasta entrada

la tarde a su ocaso. A lo lejos, vieron venir aproximándose a Camila... ella sabía lo que

estaban haciendo, hizo que sus pasos marcharan suaves... pero tenía que hacerlo, los

chicos deberían estar listos para su primer “seminario” informativo sobre el proyecto

Orbite... llego donde Ur se sentaba, le miro a los ojos, le sonrió... dijo que al otro día

tendrían que estar temprano después del desayuno en la sala del proyecto Orbite, para

poderse procesar la información personal de cada uno, e integrarla en la computadora de

la nave... La idea, era que el PC de la nave tuviera acceso a cada uno de los tripulantes;

a sus movimientos, olor, voz, complexión orgánica y mental, más otros datos electro-

nerviosos, ella mencionó que serian seis los tripulantes... Ur, solo asintió, y ella

desapareció rápidamente... luego las estrellas comenzaron su danza nocturna:

A alumbrar la noche

A sonreír a los pocos que las observaban

A cantarle poemas a la Luna mientras estaba oculta

A distraer con sus leyendas a los marineros

A llenar de magia los sueños de los que viven más allá de lo visual...
A eso de la media noche, entraron en silencio a sus carpas... habían permanecido casi

todo el día recibiendo información vital desde el cosmos y acoplándose –sin saberlo,

ajustaban su ADN y sistema nervioso. Era un nuevo medio de retroalimentación que

comenzarían a sentir una vez estuvieran viajando con la nave. Ur y Mikka cada uno se

metió en su carpa, Ximena y Veniss en otra y Karmine y Lilla compartieron tienda. La

noche pasó sin novedad, ellos hubieran preferido que la noche hubiera sido eterna; sus

cuerpos descansaban entre los sonidos nocturnos del campo, acampar era algo que les

llenaba... vivir en la ciudad les calcinaba la paz y les creaba un aire de hostilidad a

veces, tal vez por aquello del miedo, el odio, el egoísmo y la injusticia que se engendra

en las esquinas oscuras sobre los fríos andenes de los estratos de las grandes urbes.

Boca de volcán

Al otro día muy temprano, Camila los estaba despertando con voz de pasillo navideño,

para que fueran a desayunar, y dejaran de soñar con tantas estrellitas... Cuando se
levantaron, Camila ya se había ido. Mikka fue el primero que se metió al lago, nadaba y

gritaba alegremente invitando a sus amigos para a que no fueran perezosos y vinieran al

agua. Se levantaron las mujeres y de ultimo Ur... bajaron a la orilla, las chicas metían al

agua la punta de sus pies primero, como probando a ver si su belleza sería capaz de

resistir el frío del agua... Ellas irradiaban frescos encantos mañaneros, cada una en su

propio estilo y de acuerdo al arquetipo... cabelleras poderosas, delicadas, femeninas,

suaves... allí en aquella mañana, estaban como pétalo y miel... Volvieron a sus carpas, y

al rato, salieron una a una, en vestido de baño; revelando la piel al viento, como para ser

mimadas por el rocío refrescante; se cubrían el pecho con las manos, como si tuvieran

mucho frío mientras caminaban con paso delicado y en puntillas hacia el lago, la hierba

amortiguaba sus movimientos... terminaron metiéndose todas al agua entre bromas, un

poco refunfuñando y dando griticos de dolor... Mikka se burlaba... Ur clavó entre el

agua, nadó por entre ella... llevaba mascara de buceo, vio entre los colores pasteles y

cristalinos del agua, pasar a uno de los peces cerca, lo siguió juguetonamente… Pero no

se demoraron mucho dentro del agua por el frio y por lo del compromiso y salieron

hacia el comedor...

Desayunaron en abundancia, guardaban hambrunas escondidas... entró Camila, cuando

ya todos habían terminado, y les pidió que la siguieran... estaba fija en algún

pensamiento, puesto que no les preguntó sobre nada más... la siguieron por entre los

corredores metálicos que producían sonidos fríos detrás de sus pasos... estaban ahora los

seis tripulantes listos mentalmente.

Ella llegó a la puerta del proyecto Orbite y allí desplegó su mano sobre un modulo de

control, entraron a otro espacio más amplio donde firmó un formulario que le pasaron,
siguieron hacia una puerta de material parecido a un cristal pesado y oscuro; en un lugar

al lado de la puerta, Camila acerca el rostro y deja que a su ojo le escanearan el iris, la

puerta cede y deja pasar al grupo.

Adentro toda una cantidad de gente laboraba como hormiguitas en una nave de formas

orbítales que parecía traída de la serie de ciencia-ficción de Star Trek. La superficie de

la nave era de un color metálico oscuro, sin ser negra, más bien como un verde oscuro

profundo... no se le veían ventanas, pero tenia a su rededor, una franja delgada de

material parecido al de la ultima compuerta que pasaron. Esta franja que la recorría, no

mostraba líneas de separación ni uniones... por lo demás, era completamente lisa sobre

la superficie. No se veía una base que la sostuviera, o ruedas para la movilización... en

eso escucharon una voz familiar, era don José que les saludaba dándoles la bienvenida

al proyecto Orbite.

Ur y Ximena estaban totalmente absorbidos contemplando la nave donde viajarían, se

veía imponente. Se acercó don José donde Ur después de saludar a su hija y a los otros

chicos, dándole un breve golpecillo en la espalda diciendo: “Ur, de esta nave, eres el

piloto y el capitán.” Él apenas voltea rápidamente y mirando a don José le dice luego de

un corto silencio... no sé timonear este tipo de barco... Tranquilo, dijo don José, no es

difícil, el piloto debe ser un ser Intuitivo Empático y piloso como tu. Todo tiene que ver

con las experiencias que has estado sobreviviendo durante los últimos meses entre tus

sueños nocturnos y las vivencias mentales nuevas, las cuales has asimilado

perfectamente reinventándote a ti mismo para salir adelante... Ur pensó que tal vez

Ximena le había contado sobre sus experiencias -pero la verdad era otra... Don José

explicaba que los comandos principales eran la mente y el espíritu, con los que estará Ur

cada vez mas familiarizado al aprender de sí mismo en el día a día... no te esfuerces en
entender todo de una vez, le decía don José… oh, ahí vienen a entrenarte, vamos...

Llevaron a Ur al cuarto principal de la nave, don José lo acompañó. Era un espacio

ancho lleno de controles y monitores... una gran pantalla amplia al centro transmitía el

contacto visual con la base desde cualquier lugar donde se encontrara la nave, vía red

-cualquier red, ya fuera que estuvieran en el espacio de este sistema solar, o por fuera de

él. La velocidad de movimiento de la nave, se regiría, por los impulsos mentales, le dijo

don José... para cada espacio recorrido, hay un momento de conexión de la mente y el

espíritu al entrar en trance receptivo, que al pasárselo a la nave y ser recibido por el

computador central, almacena las cargas y libera impulsos de movimiento necesarios

para desplegarse de un lado a otro basado en coordenadas físicas buscando los portales

inter-dimensionales... uno simplemente lo ubica en una coordenada determinada, la cual

se te enseñara a manejar en los próximos días, para que la nave tenga un destino a donde

ir en modo auto-dirigirse.... simple, le decía don José, ella se sostiene en el aire con

tecnología anti gravedad... claro, seguro, decía Ur, todo esto es algo que aún no es

sencillo para mi... tengo una pregunta, le dice Ur a don José; este se queda mirándolo

como sabiendo que va a preguntarle. ¿Quien les compartió esta tecnología tan avanzada

a ustedes?… don José bajó la mirada un segundo, y luego en forma amable y fraternal,

le dijo a Ur: Hermanos de la galaxia de Andrómeda y otros seres Aviarios de

dimensiones superiores, nos han compartido sus conocimientos vía telepática y hasta

este punto, dicen que debemos de ser más pacíficos y más amorosos cósmicamente,

para poder entregarnos más conocimientos de todo tipo. Y te cuento -le dice don José a

Ur: yá desde los años 30s en el siglo XX, la élite y las corporaciones económicas

mundiales, vienen adelantando agendas espaciales secretas, no es nada nuevo esto, solo

que pocos lo saben… uhm, murmuro Ur, ya veremos, creo que con un poco de

ilustración, esto me va a gustar, le dio una palmadita en el hombro a don José y se alejo
hacía la nave...

Ximena era la ingeniera de sistemas, seria también entrenada en pilotear la nave... Lilla

y Veniss estaban a cargo de la búsqueda de ondas energéticas que se cruzan a través del

espacio... Estas ondas de energía en el espacio, se prestaban en la aerodinámica en un

principio similar al de las corrientes de aire en el cielo terrestre y que usan las aves... lo

que haría doblemente más vertiginoso el viaje, porque una ves localizadas, se le

proporcionan las coordenadas a la nave, y ésta en modo automático puede seguir el fluir

de la corriente energética a velocidades más altas que la de luz, si uno desea, o tan lento

como para mirar el paisaje entre los espacios cósmicos. La nave estaba incluso

técnicamente adaptada para ubicar portales inter-dimensionales entre las ondas

energéticas para el traslado inmediato más allá del tiempo-espacio –si es que era preciso

usarlos. Las corrientes –como sabemos, están igualmente cargadas de las partículas

fotronicas, principal fuente de combustión de la nave que las absorbe y las recicla… lo

que hace de las corrientes una miscelánea de alimentación para el viaje espacial...

Karmine y Lilla serian entrenadas para salidas cortas de exploración exterior, junto con

Mikka, como para trasladar chips, eproms y circuitos electrónicos a satélites para su

repotenciación. Parte de la misión del viaje, fuera de ser la primera prueba de vuelo

tripulado en este tipo de navegación desde Suramérica, era la de observar el

funcionamiento de la nave con seres humanos sensiblemente avanzados, ya que podían

ellos sentir ondas cósmicas y vibraciones de vida a distancia, convirtiendo esa cualidad

en una herramienta al medio de transporte... simple!, diría Ur

Técnicamente, era una misión de reprogramación a las computadoras que estaban ya en

las líneas de comunicación con la red satelital; para activar sus procesos con otras áreas
mas lejanas. Pensaban también instalar un dispositivo de recibimiento más poderoso en

el último satélite, afuera del sistema solar, que no estaba lo suficientemente actualizado

para que pudiera detectar redes de comunicación más avanzadas. La base del volcán

recibía mensajes de todos estos satélites. Resueltamente existía una comunicación

desde el volcán con otras culturas espaciales pacificas por entre la Red Infrarroja, pero

con evasivas y como desconfiando de parte de ellos, querían los humanos mejorar estas

relaciones. El dispositivo de recepción y transmisión, incluía resúmenes grabados desde

la Tierra de los adelantos evolutivos de mente-espíritu, a los que habían alcanzado

últimamente en experiencias con individuos como Ximena, y otras personas más

entrenadas con quienes habían diseñado la nave... Dicha info estaba también incluida

dentro de la memoria interna de la nave, como para compartir con aquellos allá arriba en

el cosmos, para que se supiera que algunos terráqueos podrían ser tenidos en cuenta ante

un concilio de planetas... usaba como argumento don José, el hecho de que solo en esta

parte de la Galaxia y en la Tierra había descendió, nadie más ni nadie menos que el más

grande de todos los seres en este universo local: Michael, el Nazareno Jesús... Razón

tenía don José, puesto que para el concilio de planetas local, la Tierra estaba en sus

planes como para que formara parte del concilio de la galaxia.

Los jóvenes seguían siendo instruidos, faltaban pocos días para que la nave fuera

enviada al espacio, era importante la coordinación del tiempo terrestre con relación a

otras esferas, por lo de la sincronización con el Orbite. La nave no necesitaba

combustible mientras estuviera viajando por dentro de nuestra atmósfera, y una vez

afuera, absorbería físicamente fotrones a modo de sustento orgánico metálico, aunque

su viaje era sostenido por el pensamiento y la energía en las ondas y entre los portales.

Los uniformes de viaje, eran de suma importancia, siempre habría que usarlos en el
espacio, los circuitos integrados individuales estaban en conexión en el uniforme de

cada uno. El estado de trance en el que entraban los ocupantes, lo que llamaban estar en

conexión, era vital para poner la nave en movimiento... o si se deseaba detenerla. La

conexión, basada en un estado consciente leve, monitoreado por electro-cardio-encéfalo

censores en el uniforme a un sistema de alarma visual y sonora pegado al cuerpo que les

notificaría del estado de conciencia necesario de acuerdo a un plan de trabajo definido.

Los otros tripulantes estarían conectados el mismo sistema central para los estados de

conexión, en caso de cualquier contratiempo de funcionamiento en Ur. El interior de la

nave entraría automáticamente en semi-vacío al momento de conexión, para ayudarles a

estar más relajados y que se pudieran sentir en contacto con todos los procedimientos

técnicos de la nave, era como una forma de mantener el cuerpo en estado de pausa,

donde el tiempo no les transcurriera ni los sistemas biológicos fuesen estimulados.

Aun Lilla, la chica sensual, estaba ahora totalmente dedicada a su trabajo, sus ropas

habían cambiado, no se vestía ya de forma llamativa, había optado por usar overoles,

caminaba cogida de la mano de Mikka y su actitud era de mayor seriedad ante las

responsabilidades. Parecían todos muy comprometidos con el proyecto...

Esa noche, después de un arduo día de trabajo, cuando subían a descansar a la boca del

volcán, Lilla sacó el comentario de sí seria posible poder quedarse a vivir en un lugar

del universo que les gustara, donde vieran que podría ser bueno para vivir del todo sin

necesidad de volver a la tierra... voltearon a mirarle y sonrieron, se miraron fijamente

entre ellos, mientras Lilla les regalaba una gesto de mimada. Ur miro a Ximena y luego

a Karmine y a Veniss, para sentir sus reacciones, ellas sonreían con sus ojos; pareciera

que si se les presentaba la oportunidad, podrían hacerlo... es como quedarse a acampar

en cualquiera de esos planetas, bromeaba Mikka. Seguro, asentaba Lilla. Luego Ximena
sugirió, que deberían de comentarlo con don José, a ver si la idea seria factible...

Se fueron hacia la planicie cerca del lago, donde se quedaron todos en silencio mirando

a las estrellas, como soñando si sería posible tanta imaginación aventurera... si sería

posible alcanzarla... la ilusión era alimentada por el espíritu del ser mismo dentro de

cada uno, y sus espíritus eran recargados desde las alturas, en forma directa. O sea que

la idea mental no era tan descabellada después de todo... pensaba Ur

Tirados sobre la grama, el clima era agradable, y la noche como casi todas las noches de

cielo despejado, estaba colmada de estrellas, la Vía Láctea rebosada de estrellitas y soles

que titilaban... Ximena que había corrido a sentarse junto a Ur, le dijo en voz baja, “hola

Ur, estas listo para dar el gran paso?”. Pero Ur ya estaba al otro lado, la etapa de las

indecisiones había pasado; medía ahora las consecuencias y sabía que tendría que dejar

todo en este mundo. Sería él para adelante con todos aquellos que les gustara el mismo

estilo de vida aventurera... Si claro que lo estoy, le respondió, mirándola tranquilamente,

ella suavizaba el aspecto de Ur, y él se penetraba dentro de esos ojazos gris-azulados de

Ximena... era el corazón de ella el que lo derretía por dentro, una fabulosa amiga y gran

compañera. Se quedaron juntos como alimentando y compartiendo ese gozo total, por

varios minutos... se miraban y se bañaban en el éxtasis de un amor más allá de lo

humano. Era un sentimiento que llevaban entre alas inseparables los dos chicos y les

embriagaba compartirlo... entonces ella cerró los ojos, y recostó su rostro y su hermosa

y juvenil cabellera sobre los hombros de Ur...

Era una amistad equitativa y en sí eterna.

Era como una poesía de amor y sueños inéditos
Era el más grande símbolo de unión que alguien hubiese podido soñar

Rebosaba las fronteras del presenteterrestre

Rebosaba las fronteras de las costumbres humanoides

Rebosaba la copa del sexo

Rebosaba el contacto físico y alcanzaba al océano del espíritu...

mezclándose con el Amor universal.

Era la canción terrestre, que llevaban hacia otras civilizaciones

Ximena lo sabía...

Ur lo reconocía,

sabían que sus corazones, eran los portadores del mejor mensaje

sabían que eran embajadores de la Tierray

sabían que iban a hacer un trabajo, aunque

además, eran como exploradores y colonizadores.

Su misión era clara

Su trabajo estaba establecido

Su apoyo terrestre era total...
Orbite

Durmieron la noche entera, al otro día, no los levanto temprano Camila, ella sabía que

aquel día, era el día de la prueba y deberían de estar descansando al máximo, para

ensayar con la nave en vivo... Tenían que probar el sistema de conexión de Ur y los

chicos. A eso de las diez de la mañana se vinieron a levantar casi todos... ya estaban

Veniss y Karmine en el lago jugando a tirar piedras al agua, piedras planas que saltaban

varias veces, Karmine que era más fuerte y ágil, había hecho saltar una piedrecilla mas

de siete veces sobre la superficie... se les acercaron los demás... a pesar de la amistad

emocional, aun Lilla y Mikka dormían cada uno separados... el ambiente era sano y

favorable. Cuándo se acerco Mikka al grupo, les comentó que si podían pedirle a

Camila que les dejara llevar las carpas al espacio... y gritaron todos de júbilo... siii!!!...

Luego de un baño prolongado... y casi a medio día, bajaron al comedor donde les

esperaba Camila anunciándoles, que ese día no habría desayuno, que los estaba

esperando el Orbite, para un vuelo de prueba... ella dijo que el viaje a la zona donde

estaba localizado el primer satélite afuera del sistema solar, denominado como la “Zona

X CIT” (Conexión Infrared Terrestre), era un viaje que les tomaría un par de horas, su

medio de transporte funcionaría sin combustible en la atmósfera terrestre, una vez
salieran al espacio, podrían ir más rápido, siguiendo coordenadas de la Ruta de Energía

Espacial, que rastreaba un pequeño dispositivo que llevarían dos de las chicas. Que era

el detector de modulaciones u ondas cósmicas que le llamaban el Dispositivo de

Búsqueda de Energías, o el DBE, que se programaba automáticamente cuando se

pasaban las coordenadas a la computadora. La nave era totalmente automática, solo

necesitaba de la atención preliminar de conexión a la ruta deseada, y desarrollaría los

pasos necesarios para su movilización, además, poseía un sistema de defensa que le

hacía controlar la velocidad de ella misma girando en forma vertiginosa, lo que la haría

invisible si se encontraba con situaciones peliagudas, abandonando instantáneamente las

frecuencias inestables si fuese necesario... También se activaba este dispositivo, en

momentos de riesgos con meteoros y en otras acciones que posiblemente generaran

escenarios de choque.

Llegaron todos al área donde estaba el Orbite y pasaron a un cuarto donde se cambiaron

a los uniformes de navegación. Estos eran más bien livianos, fabricados en algún tipo de

material resistente a estrujes de cualquier tipo, como también a disoluciones químicas,

de fuego, o en extremos cambios de clima. De un color casi azul oscuro, con

incrustaciones amarillas llamativas en varios lugares, dependiendo de la función a que

estaban determinadas, sin nombres ni banderas en la parte exterior. Habían añadido solo

un símbolo o logo identificativo, diseñado por ellos mismos -a pedido de Camila, que

era un circulo el que según ellos significaba el planeta tierra, y la forma de un ser

humano en el centro con las manos extendidas, que para ellos era... “un símbolo de

unión”. No eran religiosos, ni pertenecían a secta alguna o a culto corporativo, pero

creían en un Creador puro, eterno y cooperador, que tenía sus propios ayudantes o hijos

en todo el cosmos que lo identificaban como un Padre.
Aprendían mientras tanto de estos secreticos cósmicos leyendo de un libro de nombre

Urantia, que le regaló Camila a Ximena antes de partir, le dijo que era indispensable

para poder desnudar lo que está oculto a simple vista y mejorar las condiciones

terrestres... ¡todo por esa evolución ascendente de la familia humana!...

Sabían que no habían nacido para perderse

Sabían que no habían venido a la tierra para solo procrear

Sabían que comer, defecar y dormir, no era lo que ellos soñaban...

El viaje les alimentaba esa unión que era algo más que una amistad terrenal y que ahora

deseaban compartir los seis integrantes del Orbite con el cosmos… el logo era como el

símbolo, la identificación exterior del colectivo. Decían ellos que les caracterizaba

como una nueva raza de sobre-vivientes que buscaban enaltecer el espíritu humano que

habitaba sobre la tierra hacia una esfera superior de civilización. Para ello necesitaban

de un refuerzo exterior desde otra raza más avanzada que les suministrara información y

cooperación básica, para levantar el planeta a un estado sofisticado de Luz y Vida...

dentro de la misma secuencia orbital, pero como navegando por una dimensión

superior... esto pensaban Ur, Ximena, Mikka, Lilla, Karmine y Veniss... Y basados en

dichos pensamientos, habían diseñado el logo para los uniformes. Era el logo de su

misión terrestre hacia un gran espacio maravilloso, por aquello de ser ellos casi unos

desconocidos para el universo civilizado...
“Logo de Misión”

Emergieron hacia el amplio salón a donde los estaban esperando. Ur y Mikka iban

adelante, conscientes de lo que sabían ahora y de la responsabilidad que tenían al frente,

que aunque les maravillaba, querían realizarla bien. Pensaban que habían nacido para

ello… Diferentes ingenieros se les acercaban a los chicos, conectándoles aditivos

especiales en los salientes de color amarillo de los uniformes... Y subieron a la nave

donde les mostraron sus puestos.

La primera etapa de la misión de prueba, requeriría de solo unos cuantos minutos

alrededor de la tierra en modo invisible, más una vuelta a la Luna y realizar un breve

recorrido en la zona energética que llevaba a Júpiter, como tanteo de viaje largo y

permaneciendo en ella por espacio de 20 minutos solamente.
El cuarto principal donde harían la conexión, estaba separado de la zona de descanso y

recreo que tenia la nave y que fue diseñado para que cuando no estuvieran en posición

de trabajo podrían realizar otras actividades que ellos desearan en los momentos en que

la nave viajara en modo automático. Este cuartico estaba localizado en la parte inferior.

El cuarto principal de conexión, diseñado exclusivamente para dar cabida a los seis

ocupantes como lo habían planificado, tenía la capacidad de almacenamiento de energía

suficiente como para llevar la nave al espacio y en la dirección que ellos quisieran. En

lo referente a las carpas que ellos habían solicitado llevar, Camila les dijo que no sería

necesario, puesto ya llevaban seis carpas especialmente diseñadas para la estratosfera

para cuando pudieran realizar campamentos en áreas donde el detector de superficies les

indicara que seria posible realizar un aterrizaje temporal y que no presentara un peligro

para la nave tampoco. Ella, Camila, les había hecho ver bien claro, de que por ahora lo

más fácil para un aterrizaje era realizarlo sobre planetas menores que estuvieran

localizados dentro de una Línea Energética determinada, y que estos fueran más

pequeños que el ancho de esta L.E., para que no se salieran de su curso. Ella les había

agregado, que muchos planetas menores o planetas satélites dependientes del otros más

grandes, más o menos del tamaño de la Luna o menores, podrían estar “vagando” dentro

de estas zonas o líneas de energía que atravesaban el espacio. Además, de que las líneas

energéticas, eran zonas que no cambiaban sus cursos de forma abrupta, sino que se

desplazaban permanentemente como serpientes invisibles dentro del vacío del espacio y

hacia sus confines, que más bien creían ellos -les decía Camila, que se movían de

acuerdo a la expansión que el Universo realizara con cada pulsación.
En el cuarto de conexiones, al entrar en vacío, podrían escoger gravitar en el área o

flotar sujetos al asiento como en posición de descanso, medio reclinados. Este cuarto de

comando estaba localizado, en la parte superior de la nave. Donde disfrutaba de un gran

ventanal en forma circular a su rededor, que hacía de tragaluz y cubría toda la pared del

cuarto de conexión, como para ayudarles a tener una visual panorámica mientras

viajaban en las llamadas líneas energéticas o Zonas Energéticas, y poder así recibir un

tipo de inspiración mental para la relajación y la concentración a que deberían de

adaptarse durante el tiempo que durara la conexión mental y espiritual… que era como

una meditación grupal que los conectaba a la programación de la nave.

Una consola de controles al frente de Ur, entre ellos uno para programar rutas de viaje

de acuerdo a los informes que le pasara Ximena o Lilla, y también un comando extra de

DBE, para cuando las chicas estuvieran ocupadas.

Ya estando todos en su sitio, Camila por último se les acerco a cada uno, y les deseó

muchos éxitos, regalándole a cada uno una sonrisa y un beso de madre amorosa. El

sentimiento era mutuo entre todos. Al salir ella... quedaron unos momentos en silencio,

Mikka bromeaba, por el sistema de inter comunicación de su uniforme, les dijo que

ahora si estaban listos para zarpar en el tren que iba al verdadero Bodensee... Ur rió un

poco y los otros también, Venus y Lilla no entendieron... Ximena les dio una breve

explicación de lo que significaba el Bodensee y lo que Mikka había querido decir,

cuando se escucho un suave silbido, y el área se convirtió al vacío...

Sus cuerpos se aligeraban estando aun pegados a los asientos, mientras Mikka hacía

chistes de la gravitación, en eso se escuchó la voz de don José desde afuera a través de

la secuencia de radio comunicación interna y su rostro se reflejaba en la pantalla del
frente del panel de comandos... Hola Ur, le dijo don José, ¿están todos listos?... giró Ur

su asiento, mirándoles a todos... si, todos listos y esperando. Bueno, les dijo don José, es

hora de que comencemos la secuencia de conteo regresivo, en 1 minuto zarpara la nave,

para un viaje exacto de 1 hora y 59 minutos, será necesario que se pongan en estado de

conexión, dijo don José... Las alarmas sonoras y visuales de los sistemas,

ordenadamente les comunicaban los procedimientos rutinarios para que ellos entraran a

realizar los procedimientos requeridos para el despeje. “Aprobado y listo”, dijo Ur... ok

capitán Ur, le dijo don José... comienza el conteo, nos estaremos comunicando...

estaremos en contacto permanente y dándoles todo el apoyo necesario... listos... 10, 9, 8,

7, 6, 5, 4, 3, 2, 1... zarpando... salen...
VI

La nave salió disparada por entre el cielorraso del salón de proyectos el cual empalmaba

con la boca del volcán, que en su parte norte se abría para dar salida o acceso al Orbite.

El día era caluroso, la temperatura afuera era de un sol tropical intenso, era la hora

apropiada, donde casi ningún curioso estaría observando al sol a ojo limpio... así

pasarían desapercibidos. Despegó la nave en modo invisible; en los primeros minutos,

desde que ellos comenzaron la etapa de conexión, se desarrollo una velocidad de

crucero tan rápida que en segundos estaban gravitando alrededor de la luna.

El proceso de conexión humana continuaba, se acumulaba la energía extra creada por el

vínculo de los seis tripulantes en unas baterías de almacenamiento para poder se usada y

viajar en automático por largos tramos... todos continuaban en trance y Ur sabía que

ahora la nave procedería más lentamente hasta llegar a donde estaba localizado un

satélite internacional de la Tierra, para conectar unos chips de frecuencia más moderna

que agilizarían la transmisión de ondas de comunicación vía Spacenet.

Al llegar al inmenso satélite, que parecía una estación de observación planetaria, la nave

se detuvo, ellos se desconectaron y Ximena cerró el sistema de vacío. Se desabrocharon

los cinturones que les ceñían para estirarse... sentían ellos como si hubieran estado

meses en esa posición. Un dato biológico: en estado de conexión, el cuerpo viajaba

entre secuencias de espacio y tiempo en forma paralela, de manera que ese tiempo y ese

espacio eran reducidos al mínimo. Los científicos detectaron en la base del volcán, la

consecuencia errónea de hacerle sentir a la mente una vibración colateral de que en

realidad el viaje había sido mucho más largo de lo aparentemente real... variable esta en
la que todavía trabajaban los encargados del proyecto, puesto que no querían que la

mente sufriera fases de cansancio innecesario; esta había sido uno de los exámenes en

este vuelo de prueba, constatar el volumen de cansancio cerebral y sus grados de

recuperación para poder calcular un plan de vuelo mas largo hacia espacio desconocido.

Mientras tanto arriba en el espacio abierto, los chicos reían, y miraban asombrados

hacía afuera, Ur, les pidió que se alistaran para el trabajo de repotenciación del satélite.

Salieron esta vez Mikka y Karmine hacia la parte de abajo de la nave, se colocaron una

especie de pasamontaña transparente que tenía en la parte de atrás una como bola de

conexión al dispositivo de respiración del traje. El uniforme no llevaba tanques de

oxigeno, solo adherían una pequeña cajita exterior en la espalda, que hacía las veces de

filtro a elementos fotrónicos que pasaban a ser químicamente transformados en oxigeno

al juntarse con partículas microscópicas y evaporadas de un liquido parecido al agua

dentro un compartimiento especial en la cajita exterior de la espalda… la acción era

breve, pensaba Ur. El peso del uniforme era mínimo, y con el vacío de afuera aún

menos. El traje tenía un sistema sofisticado de adaptación de movimientos, que les

permitía realizar los desplazamientos fácilmente con un mini equipo de propulsión que

funcionaba pegado a las pantorrillas, inhalaba y extraía aire espacial.

Preparados para la operación Mikka y Karmine, y una vez en el cuarto de salida

externo, fueron expulsados hacia el favorable espacio que les esperaba... procedieron

lentamente siendo observados en pantalla por sus amigos... la vista era increíble, la

Luna era un monolito gigante de queso a la distancia, que hacía sentir sensaciones de

movimiento en las neuronas... el satélite estaba dentro de la orbita de la Luna y la

gravedad jugaba un poco chistosa... Karmine llevaba los elementos electrónicos para el

trabajo, los cuales pasó a Mikka, mientras éste desenrollaba un envoltorio de material
plástico que mostraba el plano de instrucciones. Karmine, procedió a eliminar unos

dispositivos que luego colocó en un compartimiento para desperdicios que tenia el

satélite... mientras Mikka procedía a instalar los nuevos eproms y los módulos de

comunicación... Una vez terminada la labor, testearon y comprobaron doblemente

ambos el trabajo y procedieron a cerrar el modulo para regresar a la nave… jugaban el

uno con el otro -Mikka siempre con su chispeante humor campesino alemán de la Selva

Negra del sur de Stuttgart, al tiempo que miraban maravillados al espacio que los

rodeaba sintiendo una sensación nueva en sus emociones por la forma como los planetas

y las estrellas se veían desde su posición, y sobre todo, en cómo se divisaba de hermosa

la señora Terra azul. Ya en la nave fueron recibidos con gran júbilo por sus compañeros,

se felicitaron y se abrazaron los unos a los otros... Cuando escucharon una voz del

parlante desde la tierra, era Camila saludando... hola chicos, como están, como se

sintieron en su primera misión?... genial, dijo Ur, es toda una experiencia epopeyica

increíble -Ur seguía utilizando esta palabra que traía de su época de guerreador

callejero. Karmine pasó a rendir el informe técnico, y Camila les recordó que era hora

de pasar al cuarto de conexiones, ellos desfilaron rápidamente, y se colocaron en sus

posiciones. La nave encendió automáticamente una vez Ur le dio el comando de

conexión en su uniforme...

Zarparon otra vez para alcanzar la Zona Energética (ondas energéticas espaciales) que

los llevaría a Júpiter, por la que tendrían que viajar un rato para emprender un luminoso

paseo sideral... a pocos segundos ya se encontraban en la ZE de Júpiter, donde la nave

ingresó fácilmente... allí la velocidad era aún más vertiginosa y en 20 minutos,

calculaban ellos, llegarían a la posición de la ZE que estaban buscando...
A los 18 minutos, Ur recibe la señal que le indicaba el termino a la conexión y que en

los próximos 2 minutos viajarían con las reservas que tenían en el almacenamiento de

energías... se desconectó la zona de vacío de la nave. Todos voltearon a mirar el

espectáculo al frente: en como era en vivo la velocidad que desplazaba el Orbite en esos

minutos... alucinantemente psicodélica pues no se distingue nada, gritaba Lilla mientras

se dirigía a su tablero de exploraciones DBE a constatar la posición de la nave dentro de

una señal que recibía que parecía ser aceptable dentro del margen de la ZE de Júpiter.

Al cabo de los 2 minutos, los chicos entraron otra vez en posición de conexión, se

alistaron para un corto viaje afuera del sistema solar y por fuera de la ZE de Júpiter,

para repotenciar un penúltimo satélite. Luego de eso, de regreso hacia la orbita terrestre

donde realizarían otro trabajo de repotenciación a un dispositivo de transferencia de

señales de alta seguridad de la NASA... realizaron los primeros trabajos y mas o menos

a la media hora llegaron a su ultimo destino. Se pusieron a observar las estrellas otra

vez, todo planeta visible, incluida la Tierra, que en sus tonos azules y blancos, daba la

apariencia de una pequeña dinámica pero inofensiva esfera; en contraste con tanta

atrocidad generada por sus habitantes adentro, comentaba Veniss... con razón que

reaccionaba con fuertes fenómenos físicos para limpiarse y quitarse de encima tanta

mala energía que se concentraba en ciertos lugares y que a lo mejor podría alterar su

normal desplazamiento en el Universo, decía Ximena... seguro, dijo Ur, y se pusieron

todos algo tristes por unos segundos, hasta que la voz de Camila les despertó, diciendo

que ya estaban listos en la Tierra para recibirles en el tiempo acordado... volvieron a sus

puestos, y en el tiempo exacto, estaban entrando por la boca del volcán, la nave giraba a

una velocidad increíble, con la idea de pasar invisible al ojo humano.
Dentro de la nave, en el estado de vacío en el que permanecía aún, los giros de la nave

no se sentían, afectándoles en lo mas mínimo... una vez en el hangar, la nave abrió su

compuerta y todos fueron saliendo uno en uno hacia donde los esperaban don José y

Camila en el cuarto de descanso. Todo era sonrisas en el gran salón; los empleados e

ingenieros llenos de gozo y celebración, don José abrazo a cada uno de los chicos en su

forma paternal de siempre, y con un fuerte apretón de manos a Ur, le dijo: felicitaciones

muchacho, el viaje de prueba fue todo un éxito... ustedes todos lo lograron a la

perfección... ya están listos para su próximo viaje sideral en una semana...

“primera vista”

Estaban cansados, sentían el peso, la experiencia había sido de solamente un par de

horas, pero sentían como si hubieran sido más, muchas más... Camila les abrazo, y les

dijo que no tenían porque inquietarse, que el proceso de condensación mental al que
habían sido expuestos, ya había sido perfeccionado durante el viaje de prueba por los

ingenieros en cargo, para que cuando estuvieran de vuelta en el espacio no tuvieran que

sentir ese exceso de cansancio –ella les hablaba muy emocionada, en contraste por la

forma tan tranquila en que habían tomado los chicos la experiencia como si hubiese sido

solamente una ida al cine. Y continuó ella contándoles que los ingenieros habían

perfeccionado no solo esa pequeña insuficiencia, sino otras que tenían que ver con el

modo de transporte humano afuera de la nave... En resumida, el viaje fue un éxito total

-les contaba Camila sonriéndoles; los descubrimientos realizados y la información que

la computadora había recopilado todo ese tiempo, era de un gran valor para el centro de

investigación y desarrollo, para poder llevar la metodología del viaje a un nivel nunca

antes esperado... Ur la miraba, y contestaba con un simple, esta bien, esta bien...

Se retiraron a la boca del volcán, aun era de día, y el agua permanecía al clima... el cielo

estaba limpio y amplio y el sol calentaba agradablemente... el viento acariciaba sus

mentes y se dieron cuenta que entre toda la belleza del universo y sus colores, ellos

como terrícolas, también necesitaban de estos momentos junto a la naturaleza donde

crecieron... nadaron durante unos minutos en el lago como para recuperar energías...

permanecieron en silencio por un largo rato, porque también eran momentos

concluyentes para cada uno por la experiencia física a la que habían sido expuestos que

influiría en ese ahora decisivo de cambios internos que afrontaban cada uno... Por ahora

y de acuerdo a sus experiencias, recuperaban fortalezas vitales físicas y mentales,

absorbiendo energía de los otros medios naturales que les rodeaban; desde las rocas, el

agua, la tierra, el sol, las estrellas, pero en especial, del aire que respiraban... procesos

que actuaban en ellos de inmediato una vez aspirada la energía en el aire... allí fue

cuando Ximena les dijo, será que podremos hacer lo mismo una vez que estemos en el

espacio o en otros planetas?... ¿a través de los uniformes?... a lo que Mikka les añadió,
será que podremos llegar a sentirnos igual que ahora en cualquier lugar del

universo...?... ¿y sin uniformes?... Ur escuchaba y pensaba, luego añadió algo, aunque

no sabia si lo dijo para consolarlos, o para consolar en él mismo un sentimiento de

dolorcito en su espina que le provocaba cuando pensaba en la separación de sus vidas de

lo terrestre, porque ese preciso momento lo sentía ahora como un adiós adelantado... y

les dijo: Que va, una vez estemos en el espacio con todo nuestro equipo, podremos

llegar a sentir esto y más... puesto que la materia de que están hechos los otros planetas,

en principio, tiende a ser de lo mismo, solo varían las formas y los elementos y las

concentraciones –aunque le sonó a él mismo muy técnico y confuso lo que dijo,

Karmine agregó, recuerden que somos seres de adaptación... cuando estemos, donde

estemos, nos acostumbraremos a las nuevas modalidades... es cuestión de aceptar el

momento. Seguro -agregaba Veniss, mientras Lilla le tocaba suavemente en el

hombro… Eso, es más que seguro. Se sentía en el aire el como todos evitaban una auto

disculpa nerviosa de despedida… Por ahora disfrutemos de esta belleza, mañana será

otra, siempre que tengamos un momento para la absorción de energías, donde sea,

estaremos felices... aquí, allá o en el más allá... pensaba telepáticamente Ur.

Siguieron bañándose, esta vez, Mikka jugaba con las pequeñas olas que el viento

dibujaba esforzadamente sobre el agua... jugaban a la “lleva”, al “escondite”, y bueno...

a cualquier cosa que se les cruzara por la mente. Al cabo de unas horas se sintieron

hambrientos y se fueron a cambiar a sus carpas para bajar al comedor, donde como

siempre, Camila ya se les había adelantado al pensamiento y al estomago, y les tenia

muchos platos en abundancia... un desayuno-almuerzo, como la mama de Ur le decía

cuando este llegaba a comer tarde en las mañanas... Ur pensó y que seria prudente para

él ir a visitar –o despedirse, de sus padres antes de emprender la próxima misión

espacial... no sabría que decirles, pensó... Le contó a sus amigos la idea después de la
comida, y ellos estuvieron de acuerdo; solo bajo una única condición, dijo Mikka, de

que ellos también pudieran ir. Siiiiiii!!!!!!, gritaron todos al unísono... él, Ur, les miro

con cariño y dijo que estaba bien, que irían pero si se portaban como niños buenos...

carcajadas se escucharon. Cuando entró Camila y le contaron la idea, ella dijo que seria

genial, que podrían partir al otro día temprano, la camioneta de la fundación les llevaría

y los traería... accedieron y se fueron a mirar la tele todo el resto del día. Cada uno se

distraía de forma diferente... Karmine se había olvidado del todo de sus amigos los

hackers, jugaba al ping-pong con Veniss, mientras Ximena y Lilla estaban tecleando y

haciendo clicks en el PC de la pieza de Mikka, mientras charlaban de sentimientos y

sensaciones de amor y aventura... Mikka y Ur estaban muy tirados mirando la tele y no

hacían nada más que comer galletas y platanitos con zumo de uva... cambiaban mucho

de canales, les gustaba mirar historietas de manga japonés y a veces se ponían a

curiosear canales de países como la India, Vietnam, Turquía y hasta canales africanos...

era para ellos la tele un juguete maravilloso. En el Orbite, no tendrían tele, pero podrían

disfrutar de un potencial visual espacial en directo, donde las sensaciones en

movimiento y el input mental que estas producían, satisfacían plenamente esa necesidad

interna creativa variable que les nutría a diario la tele... era comprobado así, que la

naturaleza ofrecía su mensaje en alguna forma similar, porque al observarla suplantaba

la necesidad del neutro diferente y opuesto, aunque estuviera cargada con otras

intensidades, pero con una similar satisfacción en cámara lenta... para sus hipotálamos.

Aun era oscuro y muy temprano, cuando se levantaron... salieron cada uno con una

pequeña mochila en la espalda y con cara de dormidos, se montaron en la Chevy que les

esperaba parqueada dentro del volcán, dentro de ella encontraron la cara conocida de

Javier que les haría de chofer... Unas horas más tarde estaban en Popayán, continuaron

el viaje y en dos horas más llegaron a Cali, una hora y media les costo atravesarla,
muchos vehículos en funcionamiento, cercanos a la hora pico... Ur no reconocía mucho

su ciudad, le era casi nueva... los muchos años que llevaba viviendo en Europa le habían

cambiado el recuerdo cuando la vio ese día, ahora la ciudad que observaba desde la

ventanilla del Chevy, era otra cosa... así prefería él verla: en silencio y observativo...

Santiago de Cali

La tarde aun continuaba su andar, todo dependía del acelere de los habitantes... en casa

de los papas de Ur, estaba su madre, una señora de unos 60 años ya con pelo cano,

clásica, sencilla, fina, amaba a su hijo, pero desconfiaba de sus amistades, lo mismo que

su padre... Ur les presento a sus amigos, sin contarles nada del viaje... hablaron de

Alemania y asuntos familiares. Ur, como buen hijo que trataba de ser, escuchaba y

obedecía a sus padres, su madre les invito a cenar y compartieron la mesa

agradablemente... Lasaña que era la especialidad de su mama, vino tinto sobre la mesa...

luego de una buena cena, mientras hablaban las mujeres, la “abuela”, como le decía Ur a

su mama, le cayó a las chicas con las típicas preguntas de suegra, como analizándolas a

ver si le convenían o no a su hijo... ellas muy respetuosas contestaban amablemente y

con discreción... entre tanto el papá de Ur, se tomaba un trago de licor balanceándose en

su mecedora en la salita de recibo, escuchando algo de música tropical mientras

alegremente conversaba con Mikka, parecía que se entendían los dos muy bien por el
sentido del humor que compartían... mientras Ur sentado en los muebles “antiguos”

estilo Luis XV made in Colombia, ya anticuados de estar en la casa, observaba y

escuchaba la conversación de la abuela y se sonreía con Ximena... al terminar la tarde,

la abuela le preparo colchones a las chicas cerca del cuarto de ella y Ur y Mikka al

frente de la casa... se pusieron a ver la tele y le llamo la atención a Mikka un programa

de música del pacifico... que le recordó a Ur la música de Von Goiser extrañándola por

no poder tener un acceso en ese momento para escucharla. Ur y Mikka hicieron música

juntos en Alemania con sintetizadores y cosas electrónicas, desarrollaron un idioma

musical juntos que acompañaban con formas visuales a la misma velocidad de la

frecuencia musical que creaban... pero eso había quedado en un pasado tal vez nunca

más tocado... todo se iba al pasado y el presente no volvía a repetirse... y menos ahora

que vieron los colores y las formas en el ancho espacio...

La mañana llegó y se despidieron de la casa de los padres de Ur... era de madrugada y

tenían ganas de llegar al volcán, durmieron casi todo el camino, al almuerzo llegaron

donde Camila e inmediatamente se fueron a la boca del Volcán metiéndose en el lago,

deseaban como limpiarse de tanta urbe y contaminación citadina... descansaron sobre la

grama del lago y al caer el día, bajaron a comer, otra vez...

No había ya nada que decir

Nada que contar

Nada que pensar

Nada que programar...
Los preparativos del viaje estaban terminados, la programación lista... ahora lo

importante era lo que estaba reflexionando él... creía Ur... ya había sentido lo que era

estar fuera de la tierra y el volver a ella... la próxima salida al espacio, en cálculos, seria

de unas cuantas semanas -tiempo terrestre. El tiempo que gastaran en el espacio durante

el viaje, no contaba ni existiría en sus vidas, el tiempo allá afuera, no existía -se detenía

o se expandía... Además, la idea de navegar entre el “Todo”, y el tal vez quedarse en

algún otro planeta a vivir, era una locura agradable que le alumbraba a Ur un

corrientazo de friítos en la columna vertebral... Ya lo había decidido hace tiempo, nada

le ataba a la vida terrestre, pensaba que el espacio allá entre lo desconocido, le podría

llenar algunos vacíos de satisfacción en su vida orgánica... pensaba Ur …que éramos

seres de costumbres... -ya me acostumbrare...

El resto de los días antes del viaje pasaron sin novedad; practicaban periodos de quietud

en trance para aprender a incrementar velocidades, o a expandir el tiempo en el

pensamiento para reducir el espacio... la mente de Ur ya estaba limpia de las pesadillas

antiguas que había cargado antes en su vida... el pasado estaba sepultado y olvidado...

Ahora veía más claro

Ahora estaba mas concentrado en el ahora
Ahora el futuro y el pasado eran solo unos escalones a los que para entrar en ellos, solo

sería posible a través del circulo del tiempo y que todavía no conocía... se metía Ur de

vez en cuando entre sus espacios paralelos mentales buscando métodos de traslación

más sofisticados que lo pudieran llevar a una zona sin limitaciones.. Ur había pensado

antes que navegar entre vidas paralelas no le agradaba mucho y menos entre el tiempo.

A él le llamaba más la atención el poder disipar las barreras del tiempo en el presente

para que el espacio se redujera solo a una agonía entre las pre-ocupaciones... pero

bueno, no sabía como aún.

El día de la partida había llegado, los chicos estaban listos, la rutina era casi parecida al

día de la prueba... la nave estaba aparentemente en iguales condiciones físicas, se le

notaba uno que otro control renovado... a Ximena le habían enseñado los nuevos

controles y su funcionamiento, como el trabajo de Ur era solo conectar directrices, ya

que la nave se manejaba en automático, no era mucha la nueva info que tenia que

recibir... Una cosa era cierta, no habían manuales de funcionamiento de nada, ni

manuales de reparación, solo pocas instrucciones graficas en como repotenciar partes,

sistemas o circuitos electrónicos, y un plan en como adaptar la nave ante nuevos

imprevistos...

Se cambiaron a los uniformes, tenían nuevas sondas, la ciencia medica estaba deseosa

de encontrar nuevas reacciones neuro-físicas en hábitats desconocidos... los sicólogos

sociólogos y los demás logos estaban que se comían las uñas, pensando que las

reacciones de los tripulantes podrían ser ya esperadas, pero lo que no sabían ellos era

que ninguno de los chicos funcionaba bajo parámetros estructurados y normales por su

sociedad de consumo... igual razón, por la que don José y Camila sabían que ellos serían
de los pocos seres indicados para tripular la nave, porque podían realizar conexiones

mentales y estar en un ambiente espiritual propicio. Solo con una mente íntegra podrían

sentir formas positivas de vida diferente en lugares lejanos y bajo circunstancias

cambiantes... en otras palabras, solo así como eran, podrían navegar entre el www del

ínter espacio.

---o---
VII

La mirada de Ur estaba serena, fija, concentrada, no tenía un sentimiento abierto... como

si al mismo tiempo se estuviera despidiendo de todo el planeta, sentía una abrumadora

sensación de soledad, sentía que al despedirse mentalmente de todo -y ese todo

significaba para él hasta de las hojas de los árboles, le producía una agonía de estar

extrañando sensaciones, sentimientos y recuerdos de las formas y los sentires... el viento

de las tardes de Cali... donde mas se repetiría?... para él, la idea de quedarse en el

espacio, era una posibilidad factible, siempre y cuando encontraran un planeta donde se

dieran las cosas... pero, ¿que cosas?, las pocas que ellos necesitaban para sentirse bien...

como el área de la boca del Volcán... seria cualquier Luna, cualquier forma circular que

eclipsara entre cualquier sistema solar o constelación... afuera de la Vía Láctea... afuera

del sistema Solar... Camila y don José presentían que se quedarían...

En cuanto a la nave, los uniformes, los medios de alimentación y respiración; todos

estaban adaptados y programados para que pudieran permanecer en áreas desconocidas

y raras, siempre y cuando, el Fotron estuviera presente como ingrediente en dichos

espacios para la transformación en los implementos que necesitarían... había además

una predisposición de los tripulantes, a estar listos a comenzar una mentalización de

adaptación a nuevas informaciones de todo tipo... Ur y Ximena estaban de acuerdo en

que de todas formas, si se quedaban a vivir en otro lugar aunque fuese por periodos

cortos o largos, siempre seria indispensable el colocar sus mentes y espíritu en

predisposición al cambio... quería decir en otras palabras, que si en otro lugar se diera

abundancia de otros gases diferentes a los de la tierra, tendrían que encajar en ellos y la

mutación o el acoplamiento debería de ser sino inmediato, veloz para poder respirar...
aunque la adaptación fuera lenta, debería de ser progresiva... pero todo eso existía en

teoría por ahora... querían darse una oportunidad para realizar la prueba real...

...y partieron...

Se alejaron aún mas rápido que la vez anterior... adentro de la nave, la presión del

impulso era contrarrestado, por el modo anti gravitacional y de trance en que estaban...

cualquiera que estuviera observando el viaje del Orbite, estaría tan sorprendido...

Estuvieron durante 5 días en posición de trance, lo que había favorecido enormemente a

la nave, con carga suficiente hasta para retornar a la Tierra. Y que permitía a sus

tripulantes, poder realizar otras labores fuera del trabajo en la nave, como pasar el

“tiempo” con juegos de mesa y electrónicos.

La nave pesaba casi media tonelada, que fuera de los mecanismos de funcionamiento de

esta, se distribuía también entre los depósitos comprimidos de alimentos y el agua

atomizada en estado químico de suspensión, que les permitía emplearla en pequeñas

cantidades, que al hacer ésta contacto con la saliva del cuerpo, se convertía en el liquido

necesario al organismo humano... haciendo posible el permanecer mas tiempo en el

cuerpo humano realizando su función, sin formar un obstáculo para el normal

funcionamiento del cuerpo. En otras palabras una gota de agua, duraba hasta para un

año terrestre... todo era relativo, ya no se necesitarían grandes cantidades de líquidos ni

de sólidos para mantener el cuerpo físico y la salud mental del ser humano en ese

espacio... Una vez libres en la amplia cabina de descanso, observaban por entre la

amplia ventanilla de la nave -que abarcaba todo el diámetro de esta, todos los colores en

animación que el espacio les brindaba.
La zona energética de Júpiter les llevaba directamente hasta el planeta, y una vez cerca

del área de atracción del planeta, Ur tendría que cambiar de directrices para que el

automático comenzara una especie de propulsión hacia la zona energética principal de la

Vía Láctea. Era la forma de transporte adecuada –pero con algunos cuidados, puesto

que por entre ella se podría llegar, si se descuidaba, hacia los Soles Negros que habían

en el espacio, o hasta el fin de dicha zona energética que empataba con la Gran Zona

Externa de Energía del Universo, que podría llevarlos, como decía Camila, a donde este

universo toca a su fin o a otros universos desconocidos... y así hasta los limites de la

expansión, al corazón del universo central creciente, a la respiración y al palpitar del

mismísimo Creador...

Ur observaba a través de la ventana, en como Júpiter se veía cada vez mas cerca, su

tamaño era como un millón de veces más grande que la Tierra, pero no así se reducía su

belleza. Era alucinante... nuestro universo es realmente bello, le dijo Ximena a Ur, como

adivinando sus pensamientos... sonreía, sabia que hasta a donde habían llegado, habían

sido las vacaciones mas excitantes de su vida. Bajó Ximena entre sus recuerdo por un

momento y pensó en su mama en Ulm, en sus estudios... que chistoso, pensaba...

además la idea de no saber qué tiempo era ni en qué mes estaba, le hacia el verano aun

más largo...
“Dentro de zona energética de Júpiter”

Llego el momento en que sonó una alarma en el uniforme de Ur, debería colocar la nave

en posición de impulso, para continuar hacia otra Zona Energética... Karmine había

escuchado también la alarma, para trabajar en la búsqueda de secuencias de rastreo de la

nueva ZE y programar el curso... el DBE esta funcionando, la señal palpitaba las

distancias, cruzaron la regla de cálculo automática del sistema y encontraron las

coordenadas apropiadas, se las suministraron a la nave, y entró esta en movimiento. Era

importante saber –les había dicho Camila, que las ZE no eran como carreteras

construidas de forma estática, eran más bien como ríos que curvean un espacio

imaginario a medida que un “viento sideral” las mueve, por esta razón, no se podía

grabar el curso de ella desde la tierra, podría crear factores de error...
Se detuvo la nave, el sonido que se escuchaba en los parlantes desde el espacio externo,

cambió repentinamente al salir de la ZE de Júpiter y entrar al espacio “vacío”... luego de

un rato en modo de impulso hacia una nueva ZE afuera de la vía Láctea, buscando la

“Zevila” como le habían puesto... Veniss ayudaba a Karmine con las ondas de rastreo

del DBE... tardaron pocos segundos antes de encontrar a Zevila... el Orbite penetro en la

nueva Zona Energética, allí los sonidos que se escuchaban de afuera cambiaron otra

vez... y se sintió un cambio tenaz no solo en el sonido interno de la nave, sino también

en el sentir que rodeaba el aura de la nave... era un sentir mágico que abrazaba los

huesos y hacia emocionar el corazón... Zevila tenía su propia vida. La Zevila atravesaba

todo el universo en esta dimensión, a través de cientos de Galaxias uniendo a su paso

todo sistema solar creado en ella y todas las estrellas solitarias, conectándose con la

gran ZE de la vía de las Nebulosas, lo que Camila llamaba, la Nebuvia, que era la

máxima expresión en autopistas energéticas de comunicación de todo tipo entre los

Súper-Universos... a través de ella, se podía no solo transportarse a otros Universos sino

también enviar y recibir mensajes de diferentes tipos; y todo aquel ser conectado a esta

red de intercambios, podría tener acceso a cualquier línea de comunicación con los

demás... como decir una especie de Facebook... diría Ur.

Recordaba Ur: que Karmine en una noche que estaban en la boca del Volcán les

comentó, mientras observaban estrellas, que sus amigos hacker le habían contado que

existían muchos otros seres vivientes en el cosmos, pero que algunos de ellos, aunque

estuvieran mas avanzados tecnológicamente, presentaban señales incorrectas o llenas de

carga excesivamente negativas de funcionabilidad en la evolución. Le contaban ellos,

que lo ideal era el encontrar un equilibrio entre las polaridades, sin enfrentarlas.
En el espacio sideral, se daban también encuentros entre seres de buena onda y otros de

onda pesada, así como en la Tierra, aunque aquí la diferencia es que existen unos que

manipulan los movimientos de esos dos “bandos”, confundiendo todo y ya no se sabe

cuál es en realidad el “bueno de la película”... La mayoría de los malos en el sideral,

decía Karmine, tenían una energía de insecto, con cuerpos de ogros como dragones,

grandes de unos 3 metros de altura, rasgos faciales humanoides toscos... ella contaba,

que a la Tierra, habían descendido muchos de estos seres raros, y que visitaron en el

pasado tierra suramericana también... ella creía que San Agustín en Colombia, había

sido uno de esos lugares... Lilla y Veniss se habían volteado a ver, las dos habían

gastado dos semanas de sus pasadas vacaciones visitando este lugar, habían ido al

desierto de la Tatacoa y al embalse gigante que había en sus cercanías, el mar de los

Opitas. El lago era imponente, aunque extraño, el desierto fantástico en las noches, pero

lleno de un halo de magia rara... y San Agustín, tenia un no se que... una energía extraña

alrededor de sus figuras y el terreno; cuando ellas habían tratado de filmar, siempre salía

un halito de luz alrededor de la imagen... fuera de que en tiempos pasados esa área,

había sido un cementerio sagrado indígena... uhmm, decía Lilla mirando a Veniss... Mas

razón para que todo sea bien extraño allá, dijo Karmine...

Por esa razón, les recordó Ur en la nave: que cuando establezcamos contacto de

cualquier tipo, con otros sonidos o señales espaciales, debemos tener cuidado y dejar

que nuestra intuición y discernimiento, sean los que nos guíen... ya sea que las señales

sean de buena onda o de procedencia dudosa, de cualquier forma afectara nuestro nivel

de conocimiento... aja, asintió Ximena... estamos consientes de ello... seguro, dijo

Karmine... todo bien...
Ur observaba a través de la ventana, pensaba en el ultimo día que estuvo en la tierra, en

la boca del volcán, cuando aquella tarde antes del día de partida percibió las pequeñas

planticas que llamaban “besitos”, que permanecían llenas de flores de varios colores y

que aun bajo la intensa lluvia del Pacifico caucano mostraban su perenne deseo de

vivir... no importaba que tan fuerte fuera la lluvia, pensaba él... las flores silvestres

deben levantarse para exponer su importante rol en la existencia del planeta... aunque

vivan como: flores bajo las lluvias.

Él pensaba -que ellos, de muchas maneras, eran como aquellas flores bajo las lluvias...

sin importar lo que estuviera al frente, podrían traspasar cualquier barrera que se

atravesara, aunque ese obstáculo estuviera untado con partículas negativas entre él...

creía él que en el Todo del universo de espacio-tiempo, lo negativo era también

considerado como una parte de la evolución colectiva, por ello: “la lluvia no es

negativa, solo es como un acid-rain”... pensaba Ur. En eso, le despertó de su

ensimismamiento de pensares Mikka, que se le acerco y le dijo... hola muchacho,

tenemos que entrar dentro de poco al cuarto de conexión, es importante que

fortalezcamos el impulso de la nave, la entrada a la zona de Zevila, puede haber creado

un desgaste en el almacenamiento de energías, según los cálculos de Lilla debemos

fortalecerlo... por prevención no mas... que pasó con toda esa energía almacenada, le

dijo Ur... al parecer, dice Mikka, el consumo de energía dentro de Zevila es mayor, un

contraste interesante, que no teníamos previsto... y no queremos quedarnos atascados en

la mitad del universo sin poder pedirle un aventón a nadie, quien mas podría pasar por

aquí, fuera de nosotros? -Al menos en forma visible somos los únicos, le dijo Ur...

jajajajajajaja reía Mikka... bueno, -vamos chicos, les gritó Ximena; entraron al área de
conexión, y estuvieron proveyendo energía para la nave por espacio de una hora, al cabo

de lo cual, la nave marcaba medidas satisfactorias para el tiempo que deberían estar en

la Zevila, al menos hasta donde se encontraba el ultimo satélite terrestre, más allá de

unas cuantas Galaxias, cerca de la Nebulosa Andrómeda XT75... al salir del cuarto de

conexión, una alarma visual y sonora, les notificaba que era tiempo de comenzar a

disminuir la velocidad, para poder acercarse al satélite por medio de los impulsores.

Detuvieron la nave... y operaron en semi-automático, hacia un objeto que giraba

alrededor de un planeta dorado, con sombras amarillas... ese planeta hacia giros

elípticos y se desplazaba entre dos sistemas solares diferentes al mismo tiempo... el

satélite presentaba signos de coalición, tal vez con algún asteroide y su antena de

transmisión estaba algo averiada... la nave se detuvo al frente del satélite y comenzaron

los preparativos de reparación y repotenciación al satélite... esta vez irían Veniss y

Ximena... Mikka permanecería en la nave para enviarles la info necesaria para el

trabajo. Estuvieron varias horas trabajando, Ximena estuvo expuesta a la suave y liviana

sensación de poder estar gravitando en un espacio exterior diferente, y por instantes se

quedaba absorta contemplando, absorbiendo, sintiendo... al terminar las labores, Veniss

regreso a la nave, pero Ximena le pidió que ella quería quedarse sola por un rato más

afuera de la nave; en verdad quería era soltarse y experimentar esa realidad, para ver

que podría suceder...

Los muchachos en la nave le dijeron que si, pero que mantuviera encendido el detector

de proximidades para que no la fueran a estrellar... Ximena se soltó entre el vacío del

espacio como flotando y comenzó a sentir la energía de Zevila más intensamente, sus

propias emociones subían de nivel, porque aquello era mas suave y relajante que estar

tirado sobre un campo de grama delicada en la Tierra... era como sentirse sobre plumas

y sintiendo una sensación de relax que regeneraba partes vitales de su organismo físico,
aunque también del mental... su espíritu sentía la descarga de una alimentación directa

desde varias dimensiones... no sabía si paralelas o cercanas... no sabía si estas

dimensiones se desarrollaban dentro de su mente o su imaginación... parecía que allí la

mente ya no tenia subniveles, toda era una sola, como una pantalla de video plana, sin

sub-conscientes ni un marco visible... Su mente se había vuelto como invisible dentro

del flujo de la Zevila y la información y las sensaciones, circulaban como transparentes

y le generaban una nueva visión hacia sus adentros de lo que era su mente físicamente y

esa unión con la colectividad de una mente cósmica, con una percepción audio-visual

multi-dimensional... Mientras tanto desde la nave, ellos observaban fascinados los

destellos de colores que salían desde su aura exterior... el computador conectado a

Ximena, transmitía las nuevas ondas de sensaciones mentales a la pantalla grande de la

nave... todos estaban en silencio, listos para entrar en estado de conexión, si fuese

necesario... Ximena soltó aún más el pensamiento... quería entrar en contacto total con

Zevila, deseaba sentir a este universo y su fluir dentro de ella... o ella, dentro de él...

pasaron unos segundos... y Ximena les pidió que quería entrar en estado de conexión,

ellos asintieron y todos se pusieron en trance... conectaron el cuarto de descanso al

vacío y gravitaron para acompañar a Ximena en su experiencia.

Ella comenzó a sentir las vibraciones o palpitaciones que crea el universo al

expandirse... sentía también el temor de algunos a los grandes huecos negros o soles

apagados que aparecían como espacios vacíos que balancean y absorben energías con

diferente polo de atracción; sentirse absorbida por uno de estos huecos negros, era un

sentir similar al de la muerte para la gente de la Tierra... aunque la realidad que sentía

Ximena ahora, es que en el “hueco negro” terminaban su existencia aquellas vidas del

espacio que necesitaban entrar a una etapa de recirculación... partes primitivas siendo

renovadas por partes activas a nuevos cambios... por ello, pensaba Ur, era que en la
Tierra, los seres avanzados con pensamientos positivos eran indispensables para evitar

que el centro de regeneración de energía terrícola (humana y planetaria), se quedara

estático y por fuera del crecimiento de todo el sistema solar y fuese a ser absorbida la

esfera por uno de esos huecos negros. La energía que se iba por entre los soles

apagados, era re-absorbida por un centro invisible, que al mismo tiempo era el que

alimentaba la expansión del universo mismo en diferente polaridad... no se perdía

nada... todo se reciclaba nuevamente... Ximena lo sentía así... ella sentía el nacer de

cada planeta, el alumbrar de una nueva estrella, el palpitar del polvo espacial, la canción

del movimiento en su expansión, el olor a Amor que se dejaba sentir con cada color que

nacía de nuevo... mientras cada palpitar penetraba dentro de Ximena como una poética

canción en los Andes, con flautas, campanillas y bongos suaves... sus amigos en la nave

sonreían de gozo... ellos sentían lo que Ximena sentía... Mikka pensaba que esa era una

sensación muy extrema...

Zevila
Ximena seguía gravitando en el espacio abierto, más ahora sus pensamientos se dirigían

a comunicarse con otros tipos de vida, o con seres superiores... quería un contacto... en

eso, a los segundos, escucho una voz dentro de ella, y todos sus amigos en la nave,

también la escucharon...

- hola... decían

- ... hubo un silencio de parte de Ximena...

- hola –repetían... ¿están bien?...

- si, respondió Ximena un poco temblorosa... estamos bien, quien es...?

- amigos de un lugar cercano...

- que cuentan –insistía Ximena comenzando a excitarle la experiencia

- los hemos estado observando desde su salida de la tierra...

- que bueno... que más me quiere decir... venimos en son de paz

- si claro –dijo la voz... si no fuera así, no hubiera ocurrido el contacto

- que bueno...

- hemos estado observando su nave, y es bastante avanzada para un

planeta, donde la mayoría de los seres parecen ser primates... pero ustedes

parecen diferentes, como de otro tipo...
- eso parece... dice Ximena... ahí muchos en la tierra que sondiferentes...

- hubo otro silencio... luego continuo la voz... bueno, pues creemos que

les podríamos ayudar a mejorar la tecnología de su nave, y crear un sistema de

comunicaciones mas actualizado en sus satélites... si quieren...

- claro, claro... parecía que Ximena gritaba en suspiros de alegría...

- los mecanismos que han instalado en sus satélites, están aun

incompletos, para lo que de verdad desean hacer... quieren que les ayudemos a

actualizarlos...?

- claro!... como haríamos... que quieren que hagamos... solo se que estoy

gravitando acá afuera de la nave, como flotando entre lo que llamamos Zevila...

estoy un poco nerviosa...

- Xhäwyllää... bonito nombre, como lo encontraron... es el mismo

nombre que nosotros le damos...

- salió así no mas... parece que Uds. Lo pronuncian un poquito

diferente...

- les enviaremos a algunos de nosotros para que les muestren lo que

necesitan hacer y saber, nuestros hermanos les proveerán bien... adiós Ximena y

vuelve a tu nave ahora...

- si señor... como te llamas?, si se puede preguntar...

- claro Ximena, el sistema galáctico por donde están cruzando, en tu

lenguaje es la AmOrAliA dEl AmOr... mi nombre es XX...
- bueno, gracias por todo Xanxion... para cuando los esperamos...

- un poco mas adelante... nos gusta compartir sus objetivos de paz...

- ...todo bien... pensó Ximena Se desconecto de la comunicación y del

trance en que estaba... Ximena no podía creer lo sucedido, pero sucedió y

levantaba su mano en jubilo... llegó a la nave rapidito con su impulsor y una vez

adentro, se abrazaron en un jubilo silencioso y tenaz...

- que hacemos... que es esto.... gritaba Ximena en voz baja a todos

- lo máximo, decía Ur Mientras que Lilla y Veniss cogidas de la mano

dejaban salir lagrimas de felicidad dando salticos... Mikka con sus ojotes

desorbitados por la emoción, se abrazaba con Ur y Karmine... Ximena aun como

agachada y hablando en voz baja, los miraba a todos y giraba en círculos con las

manos extendidas... luego de unos segundos, se calmó, se levantó y con voz

normal, le pidió a todos que se calmaran... debemos pensar ahora objetivo, les

dijo, para poder asimilar esta nueva información... y adaptarnos rápido -pensó un

segundo en seco, y afirmó: a este sistema de nueva vida... Ur estaba en silencio

observándola... sus pensamientos saltaban entre la objetividad de apreciar su

belleza y en como resplandecía cuando ahora hablaba... y les dijo: todo esto que

habían experimentado, debe ser asimilado como algo normal... tal vez sucedan

más eventos nuevos o desconocidos... lo que implica que debemos

acostumbrarnos a este tipo de novedad... es indudable que estamos contactados

con un centro de energías positivas del universo …y a un sentir cada vez más

cercano del Creador... pensaba Ur.

Se calmaron todos, pensaron un poco y se pusieron a escuchar la grabación otra vez...
querían saber si no se estaban confundiendo con una energía negativa... querían estar

seguros... pero se dieron cuenta que este no era un caso erróneo... luego Ximena, les

pidió entrar en estado de una semi-conexión... subieron y se sentaron en sus sillas

cómodas y esperaron... inmediatamente al comenzar a hacerlo, se les apareció dentro de

la nave, unos seres reflejados que no tenían cabello, sus vestiduras, eran parte de su

anatomía, no se diferenciaban sexos y sus ojos eran demasiado grandes para un ser

humano, median unos dos metros de altura cada uno, todos iguales en tamaño... sus

pieles eran de color amarillo pálido, pero se veían saludables, no tenían orejas, ni nariz

prominente... amplias frentes y una buena sonrisa y sana expresión en sus rostros... si

estuvieran en la Tierra, pensarían que eran ángeles o santos... los chicos permanecieron

en semi-trance... calmados... hasta que los visitantes les dijeron...

- Hola viajeros de la tierra, se pueden desconectar ahora… ¡es bien!

- Hola visitantes... la voz que dirigía las palabras, era la de Ximena,

como en una derivación conjunta del pensamiento de todos los chicos juntos

- Traemos algunos componentes y queremos trabajar con Uds.

- Claro, Karmine y Lilla son las técnicas en satélites... y al momento que

lo decían... o lo sentían... Karmine y Lilla ya estaban en el espacio con uno de

ellos y sin uniformes de salida, ni propulsores... dirigiéndose al ultimo satélite

que habían repotenciado...

- Traemos –decía otro de los visitantes, además unos sistemas para

mejorar la comunicación de su navío, el sistema de transporte y los medios

biológicos de adaptación de sus cuerpos... quisiéramos que nos dieran su
permiso para entrar en la computadora...

- Ximena asintió en voz baja... y uno de ellos se sentó en frente de la

pantalla del pc en el tablero de comandos... Ur se desplazo junto a él... no

caminaba... solo se desplazaba entre el aire, como los visitantes... El visitante

entro unos dígitos en el sistema, que fueron asimilados inmediatamente,

reprogramándose casi todo el sistema de computación automáticamente en

segundos, a lo último le metió un disco como invisible con información que se

quedo dentro el computador... como si se hubiera derretido dentro de él... Ur no

entendía que pasaba con exactitud... pero si veía como todo los colores de la

pantalla se mejoraban... El otro visitante mientras tanto con Ximena y Veniss,

colocaban ciertos dispositivos minúsculos de forma ovalada y color púrpura en

diferentes partes de la nave... les dijo que esos dispositivos ayudarían a que la

nave recibiera fácilmente la nueva información y se adaptara...

Los Visitantes de Andrómeda
El visitante que estaba afuera con las chicas retornaba del trabajo exterior con ellas

traspasando las paredes del Orbite así de fácil. Cuando todos se reunieron nuevamente

en el cuarto de descanso de la nave, los visitantes les colocaron en el pecho, un sello

invisible, dijeron que para que les distinguieran las otras razas del universo y para estar

protegidos en eventualidades, y que además les permitiría una adaptación instantánea a

cualquier sistema existente en lo referente a la parte física biológica que incluía formas

de comunicación, alimentaciones, respiración, sensibilidad de los sentidos, etcétera...

Les dijeron que de ahora en adelante, no necesitarían conectarse en estado de trance

para moverse o buscar directivas de cualquiera forma... el transporte mecánico de la

nave, estaba totalmente evolucionado a una forma orgánica viviente, había reducido su

peso original a un tercio, todas aquellas pequeñas formas mecánicas fabricadas para el

funcionamiento efectivo de los medios físicos, habían sido eliminadas del todo, la nave
en su forma orgánica, se retro-alimentaba sola al pedírsele movimiento entre el espacio

mismo, y sus funciones físicas básicas permanecían invisibles al ojo humano... el salón

de mando había desaparecido y ahora el área interna de la nave, comprendía un solo

cuarto amplio sin nada adentro, donde los objetos necesarios, aparecían a voluntad del

que los necesitaba.

Transportarse, significaba ahora, “pensar en... y llegar a”... así de simple. Los chicos

estaban maravillados de los cambios, pero su prudencia, les mantenía en silencio en ese

momento... La nave era su hogar ahora -les decían los visitantes, no necesitaban

caminar, los objetos físicos externos que les comprometían, como los satélites terrestres

que habían visitado... al estar cerca de ellos, solo un tripulante saldría, sin uniforme

complicado ni nada de herramientas, ni eproms, solo se colocaba la mano sobre el

objeto, y este se repotenciaba solo, a la capacidad que el técnico deseara... Los objetos

ya no se presentaban como los difíciles obstáculos que los rodeaban y con los que se

chocaban de vez en cuando, o que eran difícil de entender sus funcionamientos físico-

estáticos de materia molecular inerte... ahora, o desaparecían y aparecían a voluntad o

simplemente no existían, si no eran necesarios, y cuando estaban presentes, se

acoplaban a la persona que los había solicitado sin estorbar o crear malestares al usuario

y su rededor... la nave -al ser su nuevo hogar, contaba ahora con la facilidad de

transporte en el amplio espacio y entre cualquier sistema galáctico, no la necesitaban de

a mucho, solo como punto de reunión entre áreas vacías del espacio... la computadora

había desaparecido y se había incorporado al conjunto integral de la nave, como ser

viviente de un programa de funciones...

Los visitantes les dijeron, que en ese momento, los trabajos que tenían que realizar

como misión de la tierra, ya estaban concluidos y los de su primer viaje, habían ya sido
todos mejorados... podían desde ese momento, ir y venir a su antojo, con prudencia...

Ximena estaba contenta, ahora que no necesitaban colocarse en trance ni usar

uniformes... sus movimientos eran más suaves y ligeros, su mente había sido dilatada a

un nivel superior de entendimiento lo mismo que sus sentidos, eran... ¡otros!... el alma

de ella, la sentía como un mapa de lecturas a sentires con todo lo que la rodeaba hasta el

Centro del Universo... y en su espíritu, sentía más la sensación de Dios mismo, de sus

espíritus... Habían entrado sencillamente en la Quinta dimensión de la Creación de Luz

y Vida... de acuerdo con lo que los visitantes les contaron, y que en esta dimensión

residían no uno sino tres espíritus del Creador dentro de ella... lo que implicaba... poesía

nueva para leerla despacio por su alto calibre, dijo Karmine suavemente.

El cuerpo de ellos ahora era diferente, llevaba un bello cubrimiento, como parte de la

piel, la necesidad de alimentos o líquidos se había reducido un 90%... en sus corazones,

se les levanto un faro de Cristal con luz nueva... estaban conectados a una nueva misión,

a un nuevo sol central... al arte de servir fraternalmente de forma mas comprometida y

multidimensional...

- pueden venir a nuestro planeta -les dijo uno de los visitantes, y dar una

vuelta por si así lo desean, entre lo que es en su lengua el pOeMa di AmOrE ...

fácil de localizar, la nave lo tiene incluido como punto de referencia inmediata...

en otras palabras, se adaptó la nave a una parte integral de nuestro sistema inter-

galáctico...
- sean bienvenidos, les dijo otro de los visitantes... siéntanse como en su

casa... como dicen en la tierra... y se rieron todos juntos Luego de concluir con la

visita los visitantes se despidieron deseándoles una placentera estadía en todo su

nuevo universo.

Todo parecía haber sucedido tan rápido, que ellos estaban todavía en una especie de

estupor... no sabían si estaban viviendo dentro de un sueño, pero al mirarse y tocarse

entre ellos, se dieron cuenta de que en esencia aunque transformados, eran los mismos,

estaban más vivos y en otro ambiente muy distinto... Veniss, quiso experimentar, y salió

de la nave a través de la paredes de esta... dio la vuelta a la nave y entro por el lado

opuesto... Ximena y Ur, llamaron a los controles de la computadora y comenzaron a

cacharrear con ellas, buscaron su posición, y el universo entero les apareció en la

pantalla, que se movía como si estuviera viva; una flecha señalaba posiciones,

escogieron fácilmente la Galaxia donde se encontraban y el sistema de planetas donde

vivían los visitantes, estaba señalado y palpitaba en colores diferentes en la pantalla...

ahora no navegaban por entre la Zevila... ahora eran navegantes entre el séptimo Súper-

Universo del Uno y sin limites...

Una vez localizaron el planeta central que buscaban, entre el pOeMa di AmOrE, le

dieron a la nave la orden con palabras para que los llevara a la localización deseada y en

forma lenta... -ya que podían realizar el viaje a velocidad de conveniencia, y querían

tener la oportunidad de observar los rededores... sin salirse de la nave... aun sentían

aquella sensación de necesitar las cuatro paredes para sentirse como en hogar y

seguros... así fue que tardaron un día terrestre en llegar a su destino...
El planeta central era mas grande que el sol nuestro, tenia varios colores, el de más

abundancia era un amarillo diluido con un tono de verde brillante... al acercarse, podían

ver que existía una cantidad abundante de una especie de árboles gigantes, no habían

casi espacios despejados, pero una vez la nave pasó entre el follaje de los árboles, a

unos 50 metros por debajo de ellos, se diviso una civilización de seres que transitaban

por entre el aire... sus actividades, parecían como cualquier actividad normal de una

comunidad... en eso escucharon una voz, era XX, la voz del conector

cuando Ximena estaba en el espacio...

- hola, han llegado... dijo

- sí, estamos aquí, dice Ximena mientras salían de la nave... donde estas?

- Pueden localizarme en la torre que esta al frente de Uds.

- Vamos para allá Xanxión, le dijo Ximena

Entraron por entre una edificación de grandes proporciones, no habían

barreras, puertas, seguridad ni nada... se movían a través del espacio interno

de forma agradable... entraron por un corredor amplio, viendo como salía

desde el fondo a su encuentro XX. Era un señor alto de más de

dos metros, parecía mayor que los visitantes que fueron a la nave, pero aún

así, no reflejaba nada de ancianidad en su cuerpo... se saludaron tocándose

las palmas de la mano, al tiempo que XX, les decía en forma

cálida que este tipo de saludo daba la oportunidad de conocer la sensibilidad

del otro...
Le siguieron a un cuarto, que tenia alrededor del techo una esfera que parecía un

observatorio... entraron y miraron absorbidos hacia el impresionante cielo raso...

aparecía gran parte de la Galaxia donde vivían; al frente en el piso, una especie de

comando, que parecía hacía el contacto con cualquier lugar del universo en cuestión de

segundos y con quien quisieran... se pusieron a buscar con sus ojos desorbitados a su

planeta, entre la cantidad de estrellas y planetas redonditos de formas variadas y colores

diferentes...... sabiendo lo que pensaban, les pidió que se sentaran, que en cuestión de

segundos harían contacto con Urantia, o la Tierra como ellos la conocían... se llevaran

una agradable sorpresa, les dijo XX al sentarse entre los comandos semi

invisibles de un espacio al frente de ellos, y comenzó él a digitar... al momento apareció

en la pantalla del techo del cuarto, el planeta Urantia... dándoles la oportunidad de

escuchar señales familiares y voces conocidas, y alguien que decía en perfecto

castellano...

- si, aquí comando de recepción de la Tierra, estación Volcán Popayán...

adelante...

- hola, saludos, les habla XX, de la estación de

comunicaciones estelares del sistema Galáctico del planeta central pOeMa di

AmOrE, nos escuchan...?

- si, perfectamente... adelante...

- pedimos permiso para comunicarnos con el Dr. Schültz

- si, un momento por favor, está aquí... un momento... dijo la voz

tímidamente
- hola, Xanxión... si aquí José... como estas

- hola José, estamos bien por acá... con una pequeña sorpresa para ti

- guau, gritó Camila de emoción, que estaba detrás de don José... que

alegría de ver a los chicos, dijo Camila, están llenos de tantas novedades

- hola Camila –dijo Ximena, estamos mas que súper bien... novedades

hay muchas, todo bien, gracias... y Uds.?

- Bien dijo don José, hola mi hija bella… ¿como va todo chicos?

- Hola don José, saludos y un abrazo, dijo Ur

- Gracias capitán... hola chicos y chicas... un abrazo también a ti hijo, le

dijo donJosé a Ur...

- Hola muchacha como estas, le decía Camila a Ximena... chicas... las

quiero a todas, decía Camila

- No sabia que tenían comunicación con esta parte del Universo, dijo

Ximena...

- No realmente, es solo ahora... – dijo don José, antes solo por ondas de

comunicación muy lenta y no visuales... pero desde que repotenciaron los

satélites, ahora todo es mucho mas fácil... cierto Xanxión? le dijo a su amigo...

- Nosotros los vemos desde acá muy bien, incluso el Volcán y sus

derredores... que tanto nos pueden ver?

- Solamente sus cuerpos por ahora, pero bien claro el visual... no son tan

sofisticadas por acá las cosas, pero esperamos que Uds. traigan de regreso
muchos jugueticos indispensables, algunas cositas que Xanxión desee enviarnos

a su regreso...

- Bueno, dijo Ur, pues por ahora, no estamos como pensando en volver

muy pronto, queremos explorar mucho y aprender algunas cosillas nuevas...

- Claro... pero recuerda, que en la nueva forma de vida en que están

ustedes, solo les requiere un par de horas venir y volverse...

- Como sabes tanto de nuestros cambios... pregunto Ximena

- Se les nota nena... le dijo Camila

- ¿Verdad?...

- seguro chica... sino pregúntale a Xanxión…

xxxoxxx

Se miraron otra vez...a los ojos... las flores del jardín habían brotado aún más, la brisa

había cesado y el horizonte estaba despegado... les esperaba un inmenso lugar en

sus vidas aún sin transitar... querían muchas cosas, para comenzar: ayudar a los

menos favorecidos... querían hacer miles de cosas allá, en la Tierra... la entidad

amor acá era más alcanzable... dar, era como respirar en la tierra, era maravilloso

y necesario... en una ocasión Lilla había preguntado si estaban en el cielo, les

había dicho Xanxión, que no, que este era un paso más en su evolución, que el

cielo no existía como tal, que este residía era en el interior de cada uno, que las

millones de dimensiones del Absoluto Creador se extendían dentro de sus siete
espíritus... Mikka, le dijo... señor Xanxión; y que pasaría físicamente si vamos a

la tierra, ¿podrían vernos?... o como seria... Xanxión les explico, que solo seria

posible ser visto, por aquellas criaturas que ellos quisieran que les vieran... pero

no estén tristes, pues pueden hacerlo a voluntad, sin ir a intervenir en la

evolución de vida que llevan los seres en su propia marcha... pueden ayudar de

forma indirecta aunque no es necesario, si lo desean...

Los pasos de Ur en su nuevo vivir eran mas firmes, era la primera vez que su corazón

sonreía de verdadero gozo y Libertad, estaba lleno de algo que le era difícil de referir,

aunque el sentir, si le era fácil recibir... como si el sueño de su vida se hubiera vuelto

realidad... ayudar a los demás, con ciertos poderes favorables y saludables... Ur pensaba

en tantas almas que deambulan la Tierra llenas de afanes, necesidades, dolores,

incertidumbres, y sobre todo muchos miedos... Cuando Xanxión le despertó de sus

pensamientos, y le dijo... no te pre-ocupes, todos ustedes tendrán tiempo suficiente en

aprender el arte de dar sin interferir en leyes cruciales que rigen las directrices de los

planetas en estado primitivo de evolución… o que cruzan por dimensiones de

aprendizaje... pero tranquilo Ur, todo se te enseñara y de todo aprenderás... tenemos que

llevarlos ahora a la zona de enseñanzas, después que terminen la conversación con sus

amigos... Los momentos pasaron eternos en la mente de Ur... pensaba en sus padres, en

sus otros conocidos de la Tierra... aún en los recicladores que andaban por su ciudad

natal recogiendo basura... miro a Ximena... allí estaba con él, y dentro de su

pensamiento lo acariciaba por dentro... ofreciéndole toda esa suavidad y dulzura que

lleva una mujer que ama... físicamente se acercó también a él, se inclinó donde estaba

recostado mirando a la pantalla del techo donde don José aun conversaba con Xanxión...

y Ximena le dio un beso suave, esta vez en los labios... Ur la beso también, lo mas

suave que pudo... Para él mirar a Ximena, le despertaba una raudal de sensaciones
mágicas en su mente y alma... y sentirla de esta nueva forma, por dentro del

pensamiento, era aun mas renovador y estimulante... algo que nunca había imaginado

sentir... era todo como un dulce poema de amor universal... eterno... una señal de unión

de energías... con su femenina amiga... mientras Ximena, le transmitía y le enviaba

sutilmente florecillas besitos que le salían de sus ojos y que iban y se depositaban entre

sus pensares... todo era... como un AMOR inmenso y lindo dentro de lo

inconmensurable de lo Eterno...

...por ahoratermina una partede esa historia –podría haber dicho Ur... contada al final de esa trocha, y

después de 2000 siglos de cambios difíciles… donde la lluvia había dejado caer durante todo ese tiempo,

muchas goticas sobre las flores del camino.

FIN... diría Ur

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