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GALILEO
Y LA GESTACIÓN
DE LA CIENCIA
MODERNA
ACTA IX

FUNDACIÓN CANARIA OROTAVA
DE HISTORIA DE LA CIENCIA

2000. AÑO MUNDIAL DE LAS MATEMÁTICAS

COLABORADORES Y PATROCINADORES
Facultades de Matemáticas, Física y Filosofía de la Universidad de La Laguna
Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de La Laguna
Departamento de Matemáticas de la Universidad Las Palmas de Gran Canaria
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Instituto de Astrofísica de Canarias
Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa
Dirección General de Universidades e Investigación
CajaCanarias

Colección:
Título:

ENCUENTROS

GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA.
FUNDACIÓN CANARIA OROTAVA DE HISTORIA DE LA CIENCIA. Acta IX

Primera edición:
Edita:

Canarias, enero 2001
© CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES
DEL GOBIERNO DE CANARIAS.
Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa
© FUNDACIÓN CANARIA OROTAVA DE HISTORIA DE LA CIENCIA

Maquetación y
preimpresión:
Impresión:
I.S.B.N.:
Depósito Legal:

FOTOMECÁNICA CONTACTO, S. A.
FORMULARIOS LA ESPERANZA, S. L.

XXXX

Juana del Carmen Alonso Matos
DIRECTORA GENERAL DE ORDENACIÓN
E INNOVACIÓN EDUCATIVA

ÍNDICE
PRÓLOGO ..............................................................................................................

9

BREVE BIOGRAFÍA DE LOS AUTORES DEL LIBRO................................... 19

ACTAS IX
GALILEO Y LA GESTACIÓN
DE LA CIENCIA MODERNA
LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO
DE LA TRADICIÓN CIENTÍFICA EUROPEA
Ahmed Djebbar. Universidad de París ...................................................................... 23
EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON
Carlos Martín Collantes. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia ... 35
LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE, GALILEO
Y LOS JESUITAS Carlos Solís Santos. UNED. Madrid ....................................... 49
LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO
Jesús Sánchez Navarro. Universidad de La Laguna ................................................ 63
ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA
CIENCIA MODERNA
Egidio Festa. Centro Alexandre Koyré. París .......................................................... 81
GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA
COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA
Miguel A. Granada. Universidad Central de Barcelona .......................................... 97
TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA
PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI
Michel Pierre Lerner. Observatorio de París ............................................................ 119
PLATONISMO Y REVOLUCIÓN CIENTÍFICA
Maurizio Torrini. Università degli studi di Napoli Federico II ................................ 137

KEPLER, GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO:
LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA
Isabelle Pantin. Universidad de París - Observatorio de París ................................ 147
LOS COMETAS Y GALILEO
John Beckman. Instituto de Astrofísica de Canarias ................................................ 161
CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO
Romano Gatto, Università della Basilicata .............................................................. 187
LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO.
EL DIÁLOGO REVISITADO
Pierre Souffrin. Observatorio de la Côte d’Azur ..................................................... 205
EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS
DEL MUNDO DE GALILEO. GÉNESIS Y PROBLEMAS
Antonio Beltrán Mari. Universidad Central de Barcelona ....................................... 219
LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS
Enrico Giusti. Università di Firenze ......................................................................... 245
EL ATOMISMO DE GALILEO
Pietro Redondi. Università degli studi di Bologna ................................................... 267
INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO.
DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS
Michel Blay. Ecole Normale Supérieure de Fontenay - St Cloud ............................. 279
EL AFFAIRE GALILEO
Massimo Bucciantini. Università di Siena ............................................................... 295

MATERIAL EDITADO POR LA DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN
E INNOVACIÓN EDUCATIVA ............................................................................... 307

cisma de las iglesias cristianas reformadas. Se creó así un espacio de discusión en el que. hoy. Galileo y otros gigantes del pensamiento de la época pusieron los cimientos del desarrollo científico y tecnológico. leyes del movimiento. de las Enseñanzas Medias y del Instituto de Astrofísica de Canarias. y la Tecnología asociada a ella. se gestaba una nueva forma de hacer ciencia.PRÓLOGO Hace 500 años. coincidiendo con profundos cambios en nuestras sociedades europeas –descubrimiento de América. cosmología) como a las circunstancias que rodearon las condenas del copernicanismo en 1616 y la del propio Galileo en 1633. La Historia como disciplina con racionalidad propia exige la crítica de una base material y cotejable de pruebas 9 . El nuevo saber científico exigía a la vez experiencias sensibles y demostraciones ciertas. Con la matematización de la naturaleza. de realizar una nueva revisión histórica de aquel infausto y controvertido proceso. ¿Qué justifica este interés por la figura de Galileo. conforman una buena parte del sistema de creencias y de actuación en que se fundamenta nuestra civilización actual. Con Galileo se establece una nueva visión del cosmos y se desarrolla una ciencia geométrica del movimiento que supone una ruptura con la concepción aristotélica del mundo y sus cambios. nueva cosmología heliocéntrica–. en 1979. que habían de ser sometidas a discusión y confirmadas experimentalmente. Los textos que conforman Galileo y la gestación de la ciencia moderna son los que se entregaron a los participantes en el Curso del mismo nombre que. junto a los más destacados expertos europeos en el tema. En los últimos veinte años han cobrado un nuevo auge los estudios sobre la figura de Galileo. comienzos del capitalismo. con una aceptación y dependencia como no se había dado nunca en el pasado respecto a sistema de creencias alguno. de raíces griegas. tanto en lo que concierne a las fuentes. en los albores del siglo XXI? La Ciencia. A esta revitalización del tema galileano no fue ajena la decisión de Juan Pablo II. metodología y desarrollo de su ciencia (mecánica. se desarrolló en la Universidad de La Laguna y en el Museo de la Ciencia y de la Tecnología de Las Palmas de Gran Canaria. organizado por la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. de Octubre de 1999 a Mayo de 2000. omnipresente en nuestra realidad actual. consolidación de los Estados Modernos. analizaron y debatieron sobre ese periodo fundamental para el desarrollo ulterior de la Ciencia Occidental. nuestros enseñantes e investigadores canarios de las dos Universidades.

las leyes de caída de los cuerpos y del movimiento de los proyectiles. que reinan en nuestra tierra. Por geometrización –ver el artículo Infinito y movimiento en Galileo de Michel Blay– “[. las intrigas políticas..] sin embargo esta empresa no está exenta de dificultades.. sin embargo. hay que afrontar el tema del infinito.] es preciso entender una serie de pasos cuyo objetivo consiste en reconstruir los fenómenos del movimiento dentro del dominio de la inteligibilidad geométrica [. en entes perfectos no susceptibles de cambios [. por tanto. se fundaba en lo permanente. Consta que en 1610. Pero Galileo ha conseguido establecer. en su legitimidad para el conocimiento de la realidad física [. La Historia de la Ciencia se ocupa del pasado para. los cuerpos pasan por todos los grados de velocidad o bien ésta comienza con una velocidad muy pequeña pero finita?” Así pues. que “a mediados del siglo XVI la oposición entre Aristóteles y Platón parece centrarse en el valor que se concede a la matemática y a su función. que nunca se atrevió a 10 . y ejercita una labor esencial de pedagogía e ilustración para la supervivencia de la conciencia individual racionalista en nuestras complejas sociedades modernas. en su artículo Platonismo y Revolución científica. geometrizando el movimiento. los poderes estatales... A tal respecto el dictado de Aristóteles era preciso.. ¿en su caída. con la presencia de la Iglesia. Galileo no se preocupa. entre otras cosas. el tema que le atrae y que no dejará de estar presente en su mente es el de la “composición del continuo”. El tema de los orígenes de la ciencia moderna. desde la actualidad. a través de una disciplina que. matemático.. insoslayable: la matemática era un procedimiento artificioso incapaz de interpretar los fenómenos naturales”. Muchas son las cuestiones internas de la nueva ciencia que son analizadas en los textos de este libro.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA y evidencias para corroborar un relato sobre el pasado. enmarcado en Italia y en su ambiente político e intelectual. Maurizio Torrini escribe al respecto. Se enfrenta rápidamente a cuestiones que implican la consideración del infinito [... sujetos a la generación y a la corrupción.. Para empezar.. invita a la participación de especialistas vinculados a diversas disciplinas en el estudio de un periodo apasionante de la Historia de Europa. uno de cuyos ilustres protagonistas es Galileo Galilei. las congregaciones religiosas. como Giordano Bruno. tarea esta última en la que iban a destacar los jesuitas. los retos de la matematización en curso y.]. plantearse. filosófico. asumiendo sus limitaciones y evitando caer en posibles mistificaciones. Galileo preparaba el texto de un escrito titulado De compositione continui. por la finitud o infinitud del Universo. el sentido crítico-lógico de las múltiples cuestiones de interés público relacionadas con la Tecnociencia y orientarse fundadamente sobre ella.] ¿Cómo se habría podido tratar sobre la multiplicidad de fenómenos pasajeros.. el papel que las matemáticas iban a jugar en la nueva ciencia y en la educación de los ciudadanos.] ¿cómo se puede pensar la continuidad y el fin del movimiento?. del infinito físico..

hace publicar en Holanda su último libro Discursos sobre dos nuevas ciencias y en él. considerada como punto de partida del recorrido intelectual de Galileo... en su artículo El atomismo de Galileo. se propone “[. A primera vista. En estrecha relación con el tema de la composición del continuo y de la materia está el del atomismo físico y matemático.. de escribir la física mediante teoremas y experiencias que este fantástico bullir de una población de partículas inobservables.PRÓLOGO publicar a pesar de la insistencia de Cavalieri para que lo hiciese. como si no quisiese desaparecer sin antes legarnos los resultados de su intenso batallar con el gran tema de la matemática y de la filosofía. En 1638. lo que es más importante. en su artículo sobre este último libro galileano. Y sin embargo [.. Pietro Redondi. no medía y no calculaba nada.]”..] de ahí el carácter bifronte de la ciencia galileana del movimiento. especialmente en Italia”.. pero Galileo estaba en esos momentos demasiado ocupado en su nueva faceta de astrónomo y. según mi opinión. en El atomismo en los orígenes de la ciencia moderna. que se inició en el siglo XVII. tiene el inmenso mérito de asociar las matemáticas al movimiento. ya ciego y enfermo. hace un fino rastreo del camino seguido por Galileo en su intento de geometrización del movimiento. atrincherándose tras entidades subliminares de materia indivisible que se suponían dotadas de propiedades geométrico-mecánicas y movidas por un impulso externo. dirige “una rápida mirada al atomismo antiguo y a la interpretación que se le dará en los siglos XIII y XIV. Nada parece más alejado de aquel esfuerzo. al menos de un repliegue. destino tal vez obligado de las obras de los grandes espíritus que ven más allá de su propio tiempo y de sus propias posibilidades”.]. mezclar la antigua doctrina de los atomistas con los nuevos descubrimientos positivos de Galileo a los que acabamos de aludir parece un intento de situarse fuera de la historia. permitirá precisar tanto el significado que éste adquiere en el siglo XVII. como el origen de la oposición manifestada por la cultura oficial respecto a las ideas atomistas. mostrando que si bien éste no se consigue con la perfección euclídea deseable.. Por definición el atomismo no pesaba.. en las cuales.] ilustrar la influencia que el atomismo ejerció en la física fundamental de Galileo. 11 . Si se la observa con la mirada puesta en los desarrollos posteriores ella se nos muestra como el principio de la ciencia moderna [. “[.. En cambio. Enrico Giusti. nos cuenta sus ideas sobre el infinito y el continuo. Hablo de sus experiencias sensibles y demostraciones ciertas acerca del movimiento acelerado y en el campo de la cosmología.. algo que hasta entonces era impensable dentro de los cánones aristotélicos.]. el atomismo clásico había desempeñado. Egidio Festa. la teoría del movimiento que el preso de Arcetri envía a la libre Holanda tiene las características si no de una derrota. La física de Galileo es una física del peso y de la balanza regida por las leyes matemáticas de Arquímedes. un relevante papel heurístico [. no estaba convencido de la justeza y rigor de sus conclusiones sobre el tema. sin tener demasiada relación con el resto del libro.

. Tycho Brahe y Kepler. inserto en la tradición platónica. Giordano Bruno. El nuevo cielo y la nueva tierra resultantes de este proceso conceptual no son un acontecimiento cósmico. Su defensa de Copérnico consistió en trabajar con el objetivo de desentrañar las causas inteligibles que gobiernan el orden del mundo. hasta ese momento una simple teoría tolerada como una hipótesis.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Dentro del capítulo dedicado al Galileo astrónomo y cosmólogo. de su relación con la divinidad y de su función mediadora entre ésta y el hombre. Según Miguel Ángel Granada. y el de Miguel Ángel Granada. una verdadera cosmología reconocida... como siniestro aviso –en aquel “año santo” de 1600– para todo aquel que osase pensar de manera diferente a lo establecido por el Vaticano. Carlos Solís analiza la controversia de los cometas. quienes “pertenecen a la misma generación de filósofos. Galileo y la defensa del sistema de Copérnico: la elección de una estrategia. la idea de la primacía de la razón en el establecimiento de las verdades cosmológicas.]. Pese a la diferencia de edad y cultura.. debemos estar dis- 12 . Kepler. tras el paréntesis tenebroso del ciclo aristotélicocristiano. Como además una de las partes amenazaba a la otra con la cárcel. de la verdadera naturaleza del universo. Los cometas contra Copérnico: Brahe. se estudian las relaciones de éste con los grandes astrónomos del periodo. el monje librepensador que ardería en la hoguera de “Campo dei fiori” en Roma. cuyo rasgo característico es la infinitud y la homogeneidad espacial y temporal (por tanto. En tales casos la interpretación de los datos estaba íntimamente ligada a suposiciones teóricas muy discutibles. no se sabía gran cosa de dinámica celeste o de la física de la atmósfera.. Bruno y el final de la cosmología aristotélica. e incluso se discutía la disposición de nuestro sistema solar. “con Giordano Bruno el viejo cosmos aristotélico cristiano es destruido o devuelto –como el mismo Bruno dice– a la nada verbal de la que había salido y es sustituido por una realidad cosmológica profundamente diferente. que enfrentaría a Galileo con los poderosos jesuitas y nos ofrece “una exposición de la mezcla de argumentos científicos e ideológicos presentes en la discusión sobre la cosmología de Copérnico y Tycho Brahe en relación con los cometas [. Galileo y los jesuitas. recibieron casi la misma herencia copernicana y se comprometieron con la misma tarea: hacer del heliocentrismo. Giordano Bruno.]. De todo ello tratan los artículos de Carlos Solís. Kepler mantuvo. y con el cosmólogo-poeta. Esta base común no les impidió elegir caminos divergentes y hacer que sus trabajos fueran independientes entre sí casi por completo [. Esto ocurrió con los cometas en una época en que no se conocían bien sus movimientos. sino un (re)descubrimiento cosmológico: la recuperación.” Isabelle Pantin nos habla de las relaciones entre Kepler y Galileo. de Isabelle Pantin. Galileo por su parte eligió probar la validez del sistema heliocéntrico mediante los efectos naturales demostrando que diversos fenómenos físicos no podían explicarse más que con este sistema cosmológico”. su geometría secreta. visionario irredento..]. eternidad) de un Universo necesario que es la autoexpresión de Dios [.

Entre 1592 y 1610 Galileo dio clases en el Studio de Padua y entre sus enseñanzas figuraba la de la Mecánica. más de un motivo para declarar explícitamente. son los protagonistas del artículo de Antonio Beltrán. ideológicos. que en la Mecánica no existe milagro alguno. religiosos y políticos de todo tipo”. quiere despojar a la ciencia mecánica de cualquier atributo fantasioso y conferirle la identidad de ciencia racional [. John Beckman.].. ni siquiera el que escribió. manipularon y le permitieron publicar las autoridades eclesiásticas”. formada por una nube muy larga y tenue de gas expulsado del cometa”. Por otra parte.]. por tanto. entre fe y razón.. que va mucho más allá del conocimiento detallado de los hechos. así como las peripecias de la publicación del Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo. sino el que le censuraron.] ha terminado por asumir un valor de hito para la modernidad. Lejos de haberse acallado..] el núcleo: la parte sólida formada por piedra y hielo..] cuando uno repasa los avatares de la obra.. que escape a la comprensión de la mente humana [. La parte más externa de esa nube contiene muchos cometas. la polémica sigue viva a pesar de los intentos de apaciguamiento del Papa Juan Pablo II. a casi la mitad de la distancia de la estrella más cercana [. lo más fascinante es que el Diálogo que se condenó no fue el que Galileo hubiera querido escribir. de forma que “[. su constitución y su procedencia: “La teoría aceptada del origen de los cometas se debe al astrónomo holandés Jan Oort [.].. Romano Gatto trata este tema en Consideraciones sobre “Las Mecánicas” de Galileo. el “caso Galileo” es paradigmático en las relaciones entre ciencia y religión.].. Oort postuló que una parte de la nube inicial que formó el Sistema Solar se encuentra en las afueras del Sistema. nos cuenta lo que hoy se sabe sobre estos fenómenos celestes... en Los cometas y Galileo. Como dirá en sus Discursos en torno a dos nuevas ciencias. el reconocimiento de la causa de los efectos elimina la maravilla”. de la que escribió un tratado para sus discípulos que nunca llegó a publicar y que gozó de amplia difusión. es decir.. 1616 –la interdicción del copernicanismo– y la condena de Galileo en 1633. Galileo. las vicisitudes y los hombres que están en su origen”... Las fechas galileanas de 1610 –los grandes descubrimientos astronómicos–. Razón contra Revelación. y una cola más o menos larga. afirmando que “Galileo tenía. En el corazón de la disputa estaba el debate cosmológico y el choque entre dos concepciones de la verdad: la de la razón matematizante y la de la autoridad del libro sagrado... por tanto. y el “affaire Galileo” (ver el artículo de Massimo Bucciantini) “[. una “coma” brillante donde se concentra la parte más importante de los gases liberados por los efectos de la proximidad del Sol. Son de un tamaño similar al del Teide y están formados por una mezcla de piedra y hielo [. 13 .PRÓLOGO puestos a contemplar cómo los argumentos científicos (observacionales y matemáticos) se mezclan esencialmente con intereses personales.

el Magreb y Sicilia. la expresión “orígenes de la ciencia moderna” refiere a la “nueva visión”. el cristiano. el cambio de contexto que. El Diálogo revisitado: “[. La unión de capacidad científico-técnica y poder político está tan clara en su mente que la ofrece como instrumento secreto a las más altas jerarquías de la Iglesia”. la expresión “orígenes de la ciencia moderna” remite a las teorías de física y astronomía del escolasticismo de los siglos XIII y XIV..]. estudiando la figura del franciscano Roger Bacon. también. sin el cual no pueden entenderse ni describirse los fenómenos y leyes de la naturaleza. el suyo..] hay que precisar que la expresión transmisión. Crombie. esencialmente a partir de España. A. A. para hablar de la circulación de las matemáticas árabes. Michel P. publicado en siglo XXI). afirma que “Respecto a la concepción telesiana –y desde este punto de vista también gali- 14 . usada constantemente. Así.. Algunos de nuestros ponentes tratan temas concernientes a la ciencia y a las cosmologías que antecedieron a Galileo: Ahmed Djebbar nos habla de Las matemáticas árabes y su papel en el desarrollo de la tradición científica europea: “[. como un proceso de continuidad o de ruptura con la época anterior? Para los continuistas.. Carlos Martín. que acredita a Galileo como uno de los mejores prosistas de la literatura italiana. de la ciencia greco-árabe medieval”. la única prueba de la realidad objetiva de los dos movimientos terrestres y que mantuvo esa posición hasta sus últimos años”. Impone un método de investigación sobre el mundo natural que tenga en cuenta la observación y la experimentación [. Galileo es.] hay testimonios de que Galileo mismo consideró muy pronto el fenómeno de las mareas como un argumento decisivo. Lerner. obra capital y polémica. para los rupturistas. Es mejor hablar de un fenómeno de apropiación. C..] y prefigura un futuro tecnológico asimilándolo a un progreso histórico de la Humanidad que debía vincularse con un modelo de interpretación del mundo. Renacimiento e historia de la ciencia... incluso por los historiadores de la ciencia. pudo titularse Sobre el flujo y reflujo del mar como nos cuenta Pierre Souffrin en su artículo La teoría de las mareas de Galileo. centro de una de las grandes polémicas de la historiografía de la ciencia de nuestro siglo: ¿Debemos ver el pujante desarrollo de la ciencia europea.: Revolución Científica. introduce el Renacimiento (un magnífico y documentado estudio del tema lo encontramos en Beltrán. concluye que “[. Por el contrario. en su artículo sobre Telesio y Campanella.. que tiene lugar entre 1550 y 1650.] tres siglos antes de la llamada Revolución Científica ya existe un personaje que [.. por parte de los europeos. no es una expresión adecuada [..] defiende la generalización del conocimiento matemático. uno de los más destacados representantes de esta corriente.. en contra del escolasticismo y en ruptura con éste. afirma que “fueron los filósofos occidentales del siglo XIII los que transformaron el método geométrico griego en la ciencia experimental del mundo moderno”.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA El Diálogo. en el que encontramos a los “precursores de Galileo”..

que analizar aquel otro drama histórico en el que se gestó la modernidad y en el que el ilustre italiano había tenido el “misterioso papel de iniciador”... Campanella como profeta-filósofo [. valores y limitaciones. con el escaso éxito que podemos imaginar”. Ya en 1933 –en el tercer centenario de la condena galileana por parte del Santo Oficio– Ortega y Gasset se interesó por la fascinante persona de Galileo y de su circunstancia. Crisis de la ciencia como pérdida de su importancia y significación para la vida.. en 1935... indagando en su estructura y en sus mecanismos fundamentales.. fue uno de los grandes cultivadores [. y en especial en el desarrollo de la ciencia moderna [.]. la ley de la legaliformidad exacta. legándonos su libro En torno a Galileo.] sea cual fuere la posición que se elija. “[. protagonista de la cual es la ciencia galileana..] del sistema de ideas. lo cierto es que hay relaciones evidentes entre ellos y ésta es una de las razones por las que se suele considerar a los Calculadores de Oxford o la Escuela de París como precursores de Galileo”.] defenderá la idea de una naturaleza en suspenso por la siempre posible intervención directa del Creador que se serviría de ella al modo del herrero que modela su obra a martillazos [. para hacer un análisis en profundidad de las ciencias moderna y contemporánea. La crisis de las Ciencias Europeas. Jesús Sánchez estudia Los experimentos imaginarios: de Occam a Galileo: “[. y de que se avecinaban profundos cambios en la sociedad y tiempos convulsos. Aunque los experimentos secundum imaginationem utilizados por los medievales tardíos están más cerca de los experimentos mentales filosóficos que los experimentos científicos imaginarios en sentido estricto. También Edmund Husserl. pero al mismo tiempo encubre aquellos rasgos de la realidad que no son formulables matemáticamente. que opera siempre de modo semejante sobre las mismas cosas. entonces. expone el núcleo de lo que va a ser su obra cumbre. lo cierto es que los experimentos imaginarios han jugado un papel importante en la historia de la ciencia. valoraciones e impulsos que ha dominado y nutrido el suelo histórico que se extiende precisamente desde Galileo hasta nuestros pies”.. en una serie de conferencias que imparte en Praga. de crisis histórica. en sus objetivos. Esa concepción de los fenómenos celestes como irreductibles a la simple causalidad de los agentes físicos es lo que Campanella pedirá a Galileo ratificar..] no en vano Galileo.. se debe necesariamente acudir a Galileo y su tiempo. Todo esto es descubrimiento. 15 . junto con Einstein.PRÓLOGO leana– de una naturaleza siempre de acuerdo consigo misma. Galileo es –para Husserl– un genio descubridor y encubridor a un tiempo. Y es que.. la ciencia matemática de la Naturaleza. Descubre la naturaleza matemática. la idea metódica. según la cual todo evento de la naturaleza –de la naturaleza idealizada– viene sometido a leyes exactas. Nada mejor para nuestro filósofo. La reducción galileana y positivista de la ciencia a mera ciencia de hechos llegó a determinar la visión entera del mundo del hombre moderno y significó un desvío respecto de las cuestiones realmente decisivas para una humanidad auténtica. Ortega era consciente de que se estaba produciendo el fin del ciclo histórico de la modernidad..].

Para todas ellas nuestro agradecimiento. el filósofo de la Naturaleza. . que produce una prosa clara y bella en su lengua toscana. 16 . Y así. amigo de duques y obispos y hasta del mismo Papa que lo condena. el poeta inglés John Donne. el filósofo geómetra.Escritor. . investigador de las leyes del movimiento. La realización del Curso que dio lugar a los textos que configuran este libro supuso un gran esfuerzo económico y organizativo de Instituciones y personas: las Facultades de Matemáticas. ingeniero y artesano. CajaCanarias y el Museo de la Ciencia y de la Tecnología de Las Palmas de Gran Canaria. así como para los doctos y brillantes conferenciantes. de la resistencia de los materiales. que él aprecia y conoce perfectamente. las Direcciones Generales de Universidades e Investigación y de Ordenación e Innovación Educativa de la Consejería de Educación.Enseñante de matemáticas y admirador de Arquímedes. los esforzados traductores y los animosos asistentes que enriquecieron el discurso de los ponentes con su activa participación en los coloquios que seguían a las conferencias. . mostrando así el interés que el tema suscitaba en nuestra Sociedad. madre del italiano actual. el Departamento de Matemáticas y el Rectorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Galileo y las extraordinarias circunstancias que lo rodearon siguen siendo tema de discusión y reflexión. .GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA A través de los textos que puntualmente nos hicieron llegar nuestros conferenciantes.. podremos realizar este necesario viaje histórico de retorno a Galileo y su época que nos permita apreciar la riqueza y complejidad del personaje: . de la composición de la materia. Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. en extraña alianza contra el aristotelismo tomista. retórico cuando le es necesario convencer. ferozmente sarcástico con sus enemigos intelectuales. constructor de artilugios e instrumentos para medir. que se adelanta trescientos años a los teólogos de la Iglesia católica. Física. el que con su nueva manera de concebir la naturaleza “pone todo en duda”.Atomista y platónico a la vez. Nosotros lo continuaremos haciendo en el EuroSymposium Galileo 2001 que la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia organiza en Tenerife del 19 al 23 de Febrero. que colaboraron de una u otra forma. más de 350 años después de su desaparición. el Instituto de Astrofísica de Canarias.En fin. .Hábil polemizador.Cortesano y político. Filosofía y el Vicerrectorado de Investigación y Relaciones Internacionales de la Universidad de La Laguna. aun sabiendo que sus razonamientos no tienen el rigor euclidiano. como dice con alarma su contemporáneo.Físico. obligado exégeta de la Biblia.

permitieron que el entramado organizativo funcionara de manera ejemplar. Año Mundial de las Matemáticas”. en Las Palmas de Gran Canaria. quiero destacar que el Curso formó parte de las actividades conmemorativas del “Año 2000. que han publicado este libro con suma diligencia.ª Albelo. que. Montesinos Director de la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 17 . Finalmente. en Tenerife. Juana del Carmen Alonso Matos. Carlos Martín y Carlos Mederos. Por otra parte. Directora General de Ordenación e Innovación Educativa. nuestro agradecimiento a Dña. Pacheco y Juan Luis García Cortí. al Servicio de Perfeccionamiento del Profesorado y a la Unidad de Publicaciones de la misma Dirección General. con su dedicación. José M.PRÓLOGO Pablo Frade y Luz M. Sergio Toledo y Joaquín Gutiérrez. José L. Francisco Hernández San Luis.

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Sobre estos temas ha publicado numerosos artículos en revistas especializadas. Ha publicado libros sobre clásicos de la ciencia como Galileo. CARLOS MARTÍN: Profesor de Filosofía de Educación Secundaria. concretamente sobre Historia de la Lógica. Actualmente es ingeniero de investigación en el CNRS. EGIDIO FESTA: Es ingeniero en el Instituto de Física Nuclear de Orsay. Especialista en Historia de la Matemática árabe. Estética y Filosofía de la Cultura. JESÚS SÁNCHEZ NAVARRO: Profesor Titular de Filosofía e Historia de la Ciencia en la Universidad de La Laguna. CARLOS SOLÍS: Catedrático de Historia de la Ciencia en la UNED. Se interesa activamente en la Historia de la Ciencia y particularmente en los orígenes de la Ciencia Moderna. Autor de diversos artículos en Historia de la Ciencia. Hooke y Boyle. Ejerció como Ministro de Educación de Argelia a principios de los ‘80. de quien ha editado en castellano La cena de las cenizas. Newton. Miembro de la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia desde los inicios. Es un especialista en la figura de Giodarno Bruno. Ha realizado la “Introducción” y “Notas” de la edición española de la obra galileana Considerazioni e demostrazione sulle due nuove scienze.BREVE BIOGRAFÍA DE LOS AUTORES DEL LIBRO AHMED DJEBBAR: Actualmente es profesor en la Universidad de París-Sorbonne. Autor del libro L’erreur de Galilée. MIGUEL ÁNGEL GRANADA: Catedrático de la Universidad Central de Barcelona en el Departamento de Historia de la Filosofía. Ha publicado múltiples artículos sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia. Es miembro del comité científico del “EuroSymposium Galileo 2001” que se celebrará en Tenerife del 19 al 23 de Febrero. 19 . Miembro de la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. Recientemente ha publicado El umbral de la modernidad (Herder). dedicado desde hace años a la matemática en Al-Andalus.

Miembro del Comité Científico del “EuroSymposium Galileo 2001”. 1552-1670 ca. Especialista en Campanella. Es miembro del Comité Científico del “EuroSymposium Galileo 2001”. Entre sus trabajos en este dominio ha publicado traducciones comentadas de obras de Kepler y del Sidereus Nuncius de Galileo. del cual prepara una traducción de su Apologia pro Galileo. Renacimiento de la Historia de la Ciencia. Es miembro del Comité Científico del “EuroSymposium Galileo 2001”. es miembro destacado del Istituto e Museo di Storia della Scienza de Florencia y un experto en la figura de Galileo y en la difusión del copernicanismo en Italia desde 1543 hasta 1610.Nanterre e historiadora de la ciencia. Como historiador de la ciencia es especialista en las teorías del movimiento en la Edad Media y Renacimiento.). Recientemente ha publicado Le monde des sphères. Asimismo ha publicado Revolución científica. ANTONIO BELTRÁN: Profesor de Historia y Filosofía de la Ciencia de la Universidad Central de Barcelona. JONH BECKMAN: Destacado investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias. Entre sus obras destaca Euclide recuperato. ha publicado importantes trabajos sobre el atomismo y los indivisibles en la obra de Galileo. ROMANO GATTO: Profesor de Historia de la Ciencia de la Universidad de Basilicata (Italia) y experto en la Historia de la Matemática italiana de los siglos XVI y XVII. MAURIZIO TORRINI: Profesor de Historia de la Ciencia de la Universidad Federico II de Nápoles. ISABELLE PANTIN: Profesora de literatura francesa del siglo XVI en la Universidad de París X. Ha publicado recientemente las Recreations mathematiques de León Battista Alberti. 20 . Es miembro del Comité Científico del “EuroSymposium Galileo 2001”.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA MICHEL LERNER: Director de investigación en el CNRS (Observatorio de París). ha organizado recientemente un congreso internacional bajo el título The evolution of Galaxies on Cosmological Timescales. ENRICO GIUSTI: Catedrático de Análisis Matemático de la Universidad de Florencia. Es autor de una reciente edición española del Dialogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptolemaico y copernicano. Destaca su obra Tra scienza e imaginazione (Le matematiche presso il collegio gesuitico napolitano. PIERRE SOUFFRIN: Astrónomo titular del Observatorio de Niza. Experto en astronomía y cosmología del Renacimiento.

21 . Autor del libro Galileo herético. que constituye uno de las obras más importantes y conocidas dentro la enorme producción en torno a la figura de Galileo. publicado en 1983. Ha sido miembro del Centre Alexandre Koyré de París. Es miembro del Istituto e Museo di Storia della Scienza de Florencia.BREVE BIOGRAFÍA DE LOS AUTORES DEL LIBRO PIETRO REDONDI: Profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad de Bolonia. Experto en la Historia de la Física del siglo XVII. entre sus obras destacan Les raisons de l’infini y La naissance de la Mécanique Analytique. MASSIMO BUCCIANTINI: Investigador de la obra galileana y profesor de la Universidad de Siena. MICHEL BLAY: Actualmente es Director Adjunto de l’École Normale Superieure de París. entre sus publicaciones figura Contro Galileo (alle origini dell’affaire).

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desde el siglo X. y en concreto. sobre todo porque los mismos científicos medievales no dejaron de referirse en sus escritos a las fuentes de que provenían. Pero también ahí se encuentra serias dificultades cuando queremos estudiar ciertos aspectos de esta aportación. Es conocido asimismo que España jugó un papel decisivo en la circulación de los escritos. En este breve estudio intentaremos hacer hincapié en los resultados de las investigaciones de las últimas décadas sobre la circulación del patrimonio 23 . la producción de los centros científicos hispanos en la lenta circulación de las ideas y herramientas matemáticas más allá de los Pirineos. Pero cuando se trata de precisar el contenido de esa aportación. a causa de la escasez de testimonios y la pobreza de investigaciones sobre el tema. hacia los de la costa norte mediterránea. estimar su importancia cualitativa y describir las distintas vías por las que ha circulado de Este a Oeste y de Sur a Norte.LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO DE LA TRADICIÓN CIENTÍFICA EUROPEA Ahmed Djebbar Universidad de París INTRODUCCIÓN La aportación de la ciencia árabe al desarrollo de las actividades científicas en Europa es un hecho conocido hace siglos. ideas y manuales del espacio cultural árabe-musulmán hacia los centros científicos del resto de Europa. surgen numerosas dificultades. y en especial. el papel preciso que jugó.

hindú y árabe. hindú y árabe. Antes de ello es necesario hacer algunas puntualizaciones importantes sobre el fenómeno de la difusión de las ciencias griega. en tanto que tradición fecunda y relé en la difusión de los escritos matemáticos accesibles en esa época. Por lo que concierne al carácter selectivo de las traducciones. así como a la manera en que se produjo esa circulación. para hablar de la circulación de las matemáticas árabes.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA matemático griego. no es una expresión adecuada. hacia la España medieval primero y luego hacia el norte. primero de Este a Oeste. usada constantemente. de la ciencia grecoárabe medieval. es mejor hablar de un fenómeno de apropiación. Privilegiando las informaciones extraídas de los textos de los propios matemáticos describiremos en la primera parte las grandes orientaciones de la matemática árabe. concernientes al contenido de lo que realmente circuló en forma de obras o de nociones científicas. En la segunda parte nos ocuparemos específicamente de la tradición científica en la España medieval. a principios del siglo XII. que representa un capítulo importante cuantitativamente en la práctica matemática de los países islámicos. por parte de los europeos. y demasiado selectiva en ciertas disciplinas. Fuera de algunas iniciativas aisladas (como la ayuda prestada por ciertos mozárabes hispanos a traductores latinos que no dominaban el árabe) prevaleció más bien la actitud contraria: no sólo no se pensaba en difundir hacia el norte lo producido en el sur. Podemos afirmar que es el caso de algunas obras de al-Biruni. En realidad. 24 . el Magreb y Sicilia. nunca hubo “transmisión” en el sentido de que científicos del área cultural arábigo-musulmana hubieran difundido deliberadamente obras matemáticas o europeas hacia foros europeos. en el que se tratan problemas de donaciones según el Derecho musulmán. El carácter parcial de la circulación de escritos matemáticos y astronómicos puede explicarse. a pesar del interés del último capítulo del famoso libro de álgebra de al-Kwarizmi. que exigía adquirir múltiples conocimientos todavía no disponibles en Europa al inicio del gran fenómeno de la traducción. esencialmente a partir de España. La explicación más verosímil hay que buscarla en el carácter religioso de dicho capítulo. Así pues. Además hay que insistir en el hecho de que debido a razones aún no completamente dilucidadas esta apropiación fue parcial. el que trata de las herencias. no se refiere sino a un campo de las matemáticas. parece que no fue traducido al latín. Por eso. precisando el contenido de sus respectivas temáticas y lo que pudo circular por diversos canales. incluso por los historiadores de la ciencia. al-Khayyam y al-Karaji. por el simple hecho de que ni siquiera eran conocidos por los científicos hispanos y magrebíes. al menos a partir del siglo X. Hay que precisar que la expresión “transmisión”. cuando se trata de obras orientales. luego de Sur a Norte. Pero en ocasiones la explicación radica en el elevado nivel científico de los textos y en la complejidad de su contenido. sino que se intentaba disuadir a quienes lo pretendían.

procedimientos y resultados. para efectuar operaciones con polinomios. El Álgebra En Álgebra. el de los tableros. el Oriente Próximo vio nacer y desarrollarse. establecimiento de nuevos conceptos.LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO DE LA TRADICIÓN CIENTÍFICA EUROPEA LA PRODUCCIÓN MATEMÁTICA Y ASTRONÓMICA EN ORIENTE Y SU DIFUSIÓN EN EUROPA A partir de su tradición científica local. tras la aparición del libro de al-Kwarizmi. se llegó en el XI a la elaboración de una teoría geométrica de las ecuaciones cúbicas. el estudio de los primeros capítulos de la nueva disciplina (basada en antiguos algoritmos. luego mejorada por Sharaf ad-Din al-Tusi († 1213). que desde el siglo IX han sido la causa del desarrollo de nuevos foros científicos en la periferia del Imperio: Asia Central. desde el siglo XI. Sabemos que los libros de álgebra de al-Kwarizmi († 850) y de Abu Kamil llegaron bastante pronto a al-Andalus y que fueron ampliamente estudiados y comen- 25 . y sobre todo a partir de las traducciones de obras matemáticas. un conjunto de actividades que contribuirían a asentar una tradición científica sólida con ciertas especificidades: asimilación crítica del legado clásico. especialmente griegas e hindúes. la división y la extracción de la raíz cuadrada. reescritura y desarrollo de ciertos temas clásicos. Primero se introdujeron los números reales positivos en las ecuaciones y resolución de sistemas por Abu Kamil († 930) y el uso por Sinan Ibn al-Fath (siglo X) de la noción de monomio de cualquier orden que permite generalizar las ecuaciones canónicas. podemos fijar los elementos esenciales de esa tradición. y tras algunos fracasos y tentativas parciales de matemáticos de los siglos IX y X . elaboración en cada disciplina de una terminología adecuada. yuxtaposición y síntesis de aportaciones científicas provenientes de diversas áreas culturales. De modo paralelo. Respecto a los contenidos. Con este motivo se introdujo un primer simbolismo. lo que implicaba nuevas actitudes (como la inserción de procedimientos deductivos y algorítmicos en Matemáticas o avances teóricos y experimentales en Física). probablemente de origen babilónico) permitirá abordar nuevos problemas y abrir camino a nuevas orientaciones. y a pesar del carácter fragmentario de la documentación accesible y conocida. Al-Karaji († 1029) y asSamaw’al continuaron y desarrollaron esta tendencia elaborando los elementos de un álgebra de polinomios. tales como el producto. Fue por obra de Omar Khayyam († 1139). el Magreb y al-Andalus. investigación de dominios hasta entonces inexplorados.

C. Reencontramos estos problemas en el capítulo sobre el cálculo de superficies y volúmenes (por el método de exhaución). Se inició con los estudios de Tabit Ibn Qurra († 901) sobre los números amigos. itálicos y de la Francia meridional. aunque no fueran citados. en el Libro de fundamentos y preliminares del magrebí Ibn al-Banna († 1321) y en el Libro de la succión del néctar de al-Qatrawani (siglo XV). La Teoría de números En Teoría de números las investigaciones se orientaron en tres direcciones. A partir del siglo XII fueron traducidos al latín y al hebreo. y en especial los orientales de los siglos XI y XII. Ningún escrito científico occidental conocido cita las aportaciones matemáticas de dicho período. y sobre todo. 26 . recibiendo nuevas redacciones. cuyo origen se remonta a Arquímedes. usuarios y eruditos hispanos. cuyo estudio se reactivó gracias a la traducción de la Introducción a la Aritmética de Nicómaco (siglo II). de probable origen preislámico. Respecto a los matemáticos innovadores anteriores a Khayyam. la ausencia de un capítulo sobre las ecuaciones cúbicas en las obras occidentales conservadas. No se sabe cómo continuó. conocedores de la lengua árabe. La primera concierne a los números primos. encontramos algunas de sus contribuciones en el Libro abreviado de álgebra del andalusí Ibn Badr (siglo XII). y en el de los números figurados. La tercera dirección concierne al estudio de las series y de series finitas que aparecen en ciertos problemas de álgebra. el impreciso testimonio de Ibn Jaldún. No parece que estas obras hayan sido conocidas por los matemáticos europeos. nos autoriza a decir que sus obras no llegaron al Occidente musulmán o bien no fueron objeto de enseñanza y estudio. La segunda dirección. suscitó investigaciones sobre la resolución de sistemas de ecuaciones indeterminadas con soluciones enteras o racionales y sobre las tríadas pitagóricas. Ibn al-Haytham (muerto después de 1040) resolvió problemas de congruencia y que al-Farisi († 1321) logró nuevos resultados respecto a la descomposición de un número en factores primos. nueva para ellos. debemos contentarnos con algunas conjeturas. salvo que en el siglo XI. el silencio de los traductores europeos.) traducida parcialmente por Qusta Ibn Luqa († 910). Pero parece que sus usuarios europeos no esperaron a estas traducciones para iniciarse en esta ciencia. Respecto a Omar Khayyam y at-Tusi. accedieron parcialmente al contenido del álgebra árabe. Los dos libros citados son los únicos textos de álgebra cuya transmisión podemos dar por segura. Ese fue también el caso de los manuales de mediciones que usaban algoritmos algebraicos y trataban problemas que se remontaban a la tradición oriental preislámica.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA tados. sugerida por el estudio de la Aritmética de Diofanto (250 d. Respecto a los demás. Elementos concordantes nos permiten afirmar que desde el siglo X.

volúmenes. insertó en su tratado una nueva traducción del opúsculo de Tabit Ibn Qurra. La tercera tradición. nacida de una lectura crítica de los Elementos de Euclides. La segunda tradición se halla presente en el Occidente musulmán en forma de problemas resueltos en obras de álgebra. reducción al absurdo. elaborar nuevas reflexiones sobre los fundamentos de la Geometría (en particular. Una segunda tradición se dedicó a los problemas de medida (superficies. La Geometría En Geometría se genera una primera tradición a partir de problemas de constructividad de puntos y figuras planas. lo que permitió volver a obtener resultados perdidos de Arquímedes (como la determinación del área de una sección de parábola) y completar otros. momento de inercia). De hecho es una verdadera tradición. no sabemos a través de qué canales circularon esos temas por Europa. Ello permitió resolver. Paralelamente se desarrolló otro tipo de reflexión hasta el siglo XI. los problemas clásicos de la tradición griega: trisección del ángulo. y encontramos cálculos de parejas de números amigos en las obras de al-Hassar (siglo XII) y Ibn Munçim († 1228). de nuevas y múltiples maneras. inscripción de polígonos regulares en el círculo. inducción). bien fuera en escritos latinos y hebreos o en traducciones de textos árabes. diferentes contribuciones favorecieron la elaboración de la teoría geométrica de las ecuaciones cúbicas. duplicación del cubo. En cuanto a la tercera tradición. lo que permitiría establecer la noción de número real positivo.LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO DE LA TRADICIÓN CIENTÍFICA EUROPEA Sobre la primera tradición sólo se ha podido constatar en los textos de alAndalus y el Magreb el tema de los números amigos. concerniente a los problemas de construcción y razonamiento geométricos. constituida a partir de elementos ya presentes en el corpus filosófico y matemático griego. matemático de Zaragoza. Tras enfrentarse a menudo con construcciones irresolubles algunos matemáticos islámicos extendieron la noción de existencia geométrica o algebraica mediante la utilización sistemática de las secciones cónicas. Más tarde. pero no se menciona a Diofanto ni a los matemáticos árabes inspirados por él. Sus 27 . se manifiesta en el capítulo de la ciencia del cálculo que trata problemas relativos a la suma y sabemos que su contenido circuló por Europa. Se realizaron estudios sobre las propiedades de tales curvas y sobre los mejores medios para engendrarlas. Al-Mutaman († 1085). permitirá extender las operaciones aritméticas a los irracionales positivos. sobre el postulado de las paralelas) y redefinir el concepto de razón. Puesto que ninguno de los libros mencionados se tradujo al latín o al hebreo. que luego se extendió a todos los instrumentos de demostración (análisis y síntesis.

El matemático magrebí Ibn Haydur († 1413) menciona dos escritos orientales sobre la inscripción del heptágono. se sabe desde hace poco tiempo que la contribución más importante de Ibn al-Haytham en este campo. que nunca se refiere explícitamente a sus fuentes.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA artífices son Tabit Ibn Qurra en el siglo IX. La copia sirvió para la redacción de algunos capítulos del libro de al-Mutaman. El mismo autor menciona un texto atribuido a un matemático hindú que toma como valor aproximado del lado del heptágono inscrito la mitad del lado del triángulo equilátero inscrito en el círculo. al menos es lo que dice el gran matemático as-Sama’wal († 1175). su Libro sobre el análisis y la síntesis. que habrían sido usadas para resolver dos generalizaciones de problemas clásicos: el de la determinación de n medias proporcionales entre dos magnitudes dadas (que generaliza el problema para dos medias. Se ha comenzado a determinar aspectos relativos a la circulación de esas diferentes tradiciones geométricas orientales. no se refieren sino al escrito de Ibrahim Ibn Sinan († 946) sobre el cálculo del área de una porción de parábola. y sobre sus propios trabajos concernientes al estudio de las cónicas y su uso para generar nuevas curvas planas. resuelto ya por los griegos) y el de la multisección de un ángulo (que generaliza el de la trisección). Respecto a la primera. Ibn al-Haytham en el XI. es el del filósofo zaragozano Ibn Bajá († 1138). El segundo testimonio. Avempace para los latinos. Se trata de las epístolas de as-Sagani (siglo X) y de un tal Abu Muhammad. 28 . disponemos de dos testimonios poco conocidos que permiten asegurar que llegó a alAndalus y al Magreb. incluso si las pruebas concretas de que disponemos. pero que debido a la diversidad de temas tratados en sus obras y a las maneras en que lo hizo. Para la segunda tradición no disponemos sino de los libros de al-Mutaman. Ibrahim Ibn Sinan y as-Siji en el siglo X. por el momento. Hay que señalar que en el siglo XII se consideraban ambas generalizaciones como no resueltas todavía. sino que sus matemáticos se hallaban bien informados sobre los problemas en que trabajaban los matemáticos islámicos orientales y participaron activamente en su resolución. y probablemente otros cuyos escritos no han llegado hasta nosotros y que futuras investigaciones podrían revelar. podemos afirmar que una gran parte de la tradición árabe relativa a Arquímedes llegó a al-Andalus. mucho más importante. Este hecho por sí mismo nos permite afirmar no sólo que el contenido del corpus geométrico clásico (cuyo conocimiento es indispensable para dedicarse a problemas nuevos del mismo tipo) era conocido en ciertos foros científicos hispanos. En lo que concierne a la tercera tradición. llegó a Zaragoza como muy tarde en la segunda mitad del siglo XI. de Valencia. que da informaciones precisas sobre los trabajos de su profesor Ibn Sayyid.

que servirá para el cálculo de los elementos del triángulo esférico. y luego introducir funciones nuevas: tangente. los primeros pasos dados en Oriente consistieron en extender y mejorar las tablas hindúes de senos y cosenos. instrumento menos efectivo para los calculistas. en Asia central y Abu l-Wafa’ († 998). según el matemático magrebí del siglo XIV Ibn Haydur. Esas contribuciones puramente matemáticas favorecieron el proceso de autonomía de la trigonometría en relación a los problemas astronómicos que permitieron su desarrollo. Esta autonomía está ya patente en el libro de al-Biruni († 1048) Las claves de la Astronomía. La importancia de estas nuevas herramientas llevará a los astrónomos a dedicarles capítulos autónomos. distinto del de Avicena. Más tarde se establecieron las relaciones fundamentales entre estas seis funciones. aún inexplicada. sea a través de otro especialista hispano.LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO DE LA TRADICIÓN CIENTÍFICA EUROPEA La Trigonometría En trigonometría. y que sobre todo permitirá ahorrarse el uso del teorema de Menelao (siglo I). abundan en detalles y su testimonio queda confirmado y precisado por el estudio de los escasos textos que nos han llegado y que han sido analizados o editados en las dos últimas décadas. Eso no significa que los métodos y resultados que contienen no hayan circulado mediante obras menos importantes o más especializadas. LAS CONTRIBUCIONES MATEMÁTICAS DE ESPAÑA Y EL MAGREB Y SU DIFUSIÓN EN EUROPA El siglo XI corresponde al período más creador de la Matemática en España. Es lo que harán Ibn Iraq († 1030). como Said al-Andalusí. No hay elementos que permitan asegurar que estas dos últimas obras fueron conocidas en España. siendo la más célebre el teorema del seno. Su contenido. Ibn Haydur supone incluso que ningún escrito oriental de trigonometría. hindúes y árabes de Oriente y del Magreb hacia España. un matemático de Jaén. secante y cosecante. en Bagdad. llegó al Occidente musulmán. En efecto. En cuanto a su difusión por Europa ha sido parcialmente detallada por trabajos de historiadores de 29 . en la circulación de importantes resultados científicos. confirman la importancia de la circulación de escritos matemáticos griegos. Los biobibliógrafos. Jabir Ibn Aflah. Si eso fuera cierto tendríamos ahí otro ejemplo de ruptura. el teorema del seno era accesible en su época (y por tanto también en los siglos XII y XIII) sea a través de una obra de Ibn Muadh (muerto después de 1050). cotangente. y se completará en el tratado de Nasir ad-Din at-Tusi († 1274) El libro de la figura secante. sea a través del apéndice añadido por el filósofo Avicena († 1037) a su resumen del Almagesto de Ptolomeo (siglo II). así como la lista de escritos publicados entre los siglos XI y XIII (perdidos en su mayor parte).

Pero también podemos suponer que el obstáculo principal para su traducción fue su elevado nivel y la dificultad de su contenido. fue más conocido por sus escritos matemáticos y lógicos. titulado Libro de los arcos desconocidos de la esfera. En esta segunda parte vamos a interesarnos por la producción matemática en España y en el Magreb en los siglos XI al XIII. ya que había sido traducida al hebreo. gracias a las traducciones latina y española.. En el capítulo precedente hemos adjuntado a esas informaciones bibliográficas otras que hemos extraído del análisis de los propios textos matemáticos. el resumen de una obra perdida de Ibn Sayid sobre la generación y las propiedades de nuevas curvas distintas de las cónicas. El segundo. En los siglos XII y XIII. Respecto al siglo XI andalusí.). y en particular por los de Steinschneider.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA la ciencia del siglo XIX y principios del XX. tratando de hacer hincapié sobre lo que conocemos de tal producción. factores internos hispánicos (Reconquista. fue conocido como astrónomo. y cuyo contenido posiblemente circuló en Europa por canales distintos a los de las traducciones. del que sólo nos han llegado algunas citas. catalán. Abu s-Salt († 1134). traducciones iniciadas en Toledo a principios del siglo XII y que continuaron. pero fue su epístola sobre el astrolabio la que conoció el favor de algunos usuarios europeos medievales. castellano. hasta el siglo XIV. el Gran libro de geometría de Ibn as-Samh († 1035). Ibn Abi r-Rijal († 1035). las escasas informaciones acerca de las actividades científicas de esta región producen la impresión de que los foros más dinámicos estaban por entonces en Ifriqya. el Libro de la complexión de al-Mutaman. y sobre todo. las demás obras (que son a la vez síntesis de escritos anteriores y sus prolongaciones a nivel de resultados y de trayectoria) no fueron traducidas. que catalogó pacientemente las traducciones en lenguas no árabes (latín. y que testimonian la presencia en España de importantes obras realizadas en Oriente. del que se preservaron algunos fragmentos en una traducción hebrea del siglo XV.. sobre su circulación interna y sobre su eventual difusión hacia Europa. antagonismos de los reinos de Taifas) y factores regionales (advenimiento del poder 30 . Es posible que se debiera al hecho de que ninguna copia de esos escritos estuviera disponible en las ciudades donde se realizaban las traducciones. el libro de trigonometría de Ibn Muadh al-Jayani. contamos con el Libro de las transacciones de az-Zahrawi. Fue sin embargo su opúsculo astrológico Libro brillante sobre los juicios de las estrellas el que le valió la posteridad en la Europa medieval. en España y otros lugares. En lo que concierne al Magreb del siglo XI. hebreo. Entre los científicos de esta época nos interesan dos: uno de ellos era natural de Kairuan y el otro vivió veinte años en Mahdiya. A excepción del libro de Ibn as-Samh. que actualmente conocemos en detalle. El más antiguo.

ya que sabemos que fue traducido al hebreo. pero del que nos han llegado algunos extractos por Ibn Zakariya al-Garnati. Al-Qurashi es conocido sobre todo por su libro de álgebra. Su contenido parece muy vinculado a la tradición andalusí de cálculo. La ciudad de Ceuta fue posiblemente la residencia permanente u ocasional del matemático Abu Bakr al-Hassar (siglo XII). Ese no es el caso del segundo libro. Sería muy importante para conocer la circulación de los problemas y métodos algebraicos antes del período de traducciones latinas (siglo XII) recuperar ese comentario. el segundo. irá acompañada de una inversión del flujo migratorio de la élite intelectual (desde España hacia el Magreb). no conservado. a veces muy rápido. Uno de los pocos representantes conocidos de la tradición matemática de Bujía es al-Qurashi († 1184). Recordaremos brevemente estos cuatro foros proporcionando sobre cada uno informaciones o hipótesis respecto al papel que jugaron en la circulación de la producción científica del Magreb hacia Europa.LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO DE LA TRADICIÓN CIENTÍFICA EUROPEA almorávide en el Magreb. Valencia. el gran algebrista egipcio del siglo X. de ciertos foros científicos (Córdoba. El segundo fenómeno ocurrió en el Magreb. Granada). importante obra en dos volúmenes. donde se comprueba el eclipse. Desgraciadamente sólo se ha conservado el primer volumen y el índice temático del segundo. y luego al almohade. el libro de al-Qurashi era un comentario del tratado de Abu Kamil. Según el testimonio de Ibn Jaldun († 1406). matemático andalusí del siglo XIV. Se trata del Libro de las transacciones de az-Zahrawi y de la Introducción práctica de Ibn as-Samh. Málaga. favoreciendo la eclosión y desarrollo de cuatro foros científicos magrebíes: Ceuta. pero nos ha llegado escasa información sobre sus actividades científicas. El primero concierne a España. la diferencia entre ambos es que el primero vino para enseñar y el segundo para estudiar. donde la integración de una parte de España al Imperio almorávide. y en especial. las únicas obras citadas por al-Hassar pertenecen a esa tradición. Bujía fue un gran centro intelectual a partir del siglo XII. No parece que esta obra haya circulado por Europa. Zaragoza. Túnez y Marrakech. Toledo) y la lenta emergencia o la reanimación de foros más meridionales (Sevilla. † 1240). Al igual que este último no era natural de la ciudad donde vivió. por Moi- 31 . trata del cálculo y de Teoría de números. para averiguar lo que Fibonacci tomó directamente del álgebra árabe para escribir su obra Liber Abbaci. a finales del siglo XIII. contemporáneo del gran matemático europeo Leonardo Pisano (Fibonacci. en todo caso. El primero es un tratado abreviado sobre la ciencia del cálculo. autor de dos conocidas obras: Libro completo sobre el arte del número y Libro de la demostración y de la rememoración. Las matemáticas de estos centros científicos son las más antiguas del Magreb de las que nos han llegado escritos o informaciones precisas sobre sus aportaciones. y posteriormente del almohade) serán el origen de dos fenómenos estrechamente ligados. Bujía.

nociones y procedimientos combinatorios ligados a las prácticas combinatorias conocidas en el Magreb desde el siglo XII.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA sés Ibn Tibbon. Se sabe que Llull fue dos veces a Túnez. A título de ejemplo para ilustrar la utilidad de este procedimiento podemos señalar que Llull utilizó. el estudio comparativo del apéndice al Libro de los fundamentos y de los preliminares del álgebra de Ibn al-Banna. 32 . podría aclararnos qué conoció Llull de la actividad científica en Bujía y Túnez a finales del siglo XIII. El cuarto y último foro científico magrebí de los siglos XII y XIII fue Marrakech. después de su viaje a Bujía. Escribió el primero en 1297 y el segundo en 1299. Sus escritos. En matemáticas. hay que señalar igualmente que ciertos especialistas de la época disponían de la versión árabe del tratado sobre La esfera y el cilindro. Prosiguiendo con el corpus griego. y de otros tales como el Ars maior o el Ars Universalis. El estudio de lo que nos ha llegado del corpus matemático magrebí. otro ejemplo de circulación de la información científica en el Mediterráneo occidental. la Introducción aritmética de Nicómaco y la Epístola sobre el heptágono del pseudo-Arquímedes. titulado Resolución de las dudas [del libro] de Euclides. de Arquímedes. una referencia explícita a uno de los comentarios de Ibn alHaytham sobre los Elementos de Euclides. No disponemos de informaciones precisas sobre sus actividades científicas en ambas ciudades magrebíes. nos autoriza a conjeturar la presencia en Marrakech de ciertos textos orientales. el Liber geometria nova et compendiosa. Un análisis comparativo de estos textos. Los primeros representantes de esta tradición fueron Ibn al-Yasamin († 1204) y Ibn Muncim. contribuirán directa o indirectamente a la formación de tres generaciones de matemáticos. hemos encontrado en Ibn Haydur. de los que todavía no se había encontrado ninguna huella en los escritos biobibliográficos o matemáticos conocidos. además de las obras ya señaladas. y un libro de geometría. Desconocemos si esta traducción logró que circulara el manual de al-Hassar en los medios científicos de expresión latina. cuyo estatuto de capital del nuevo imperio atrajo a gran número de especialistas en diversas disciplinas. la aportación andalusí parece haber sido determinante en la constitución o reactivación de una tradición que se impondría en todo el Magreb. junto a los escritos de autores magrebíes de los siglos XII y XIII. producido entre los siglos XII y XIV. La ciudad de Túnez proporciona. en 1292 y en 1315 (después de una estancia en Bujía en 1307). vectores de la tradición andalusí del siglo XI. hay una obra de astronomía. pero sabemos que ya en esa época conocía el árabe y que entre los libros científicos que se le atribuyen. confirma la utilización en Marrakech de la versión árabe de los Elementos de Euclides realizada por IshaqThabit. en algunos de sus escritos no matemáticos. Respecto al corpus árabe de Oriente. el Tractatus novus de astronomía. Así. a través de las actividades de Raimon Llull.

matemáticos que dominaban el árabe. Steinschneider a propósito de la circulación de los escritos matemáticos de España y el Magreb hacia Europa. el Liber Embadorum y Los fundamentos de la razón y la Torre de la fe. Este sabio no esperó la traducción del libro de al-Hassar o de otros manuales para tomar de ellos el simbolismo de los diferentes tipos de fracciones que se usaba en la época. utilizando letras latinas o hebreas. de dos aportaciones originales consideradas. Se trata. y por dos escritos de Abraham Bar Hiyya († 1145). Tenemos también el caso del autor anónimo del Liber Mahamelet [Libro de las transacciones] que cita a veces sus fuentes árabes. Ese simbolismo es constantemente utilizado en el Liber Abbaci sin que su autor sienta la necesidad de señalar su origen. lo que a veces hacía inútil el trámite de la traducción. Pero su existencia podía suscitar la elaboración de un simbolismo análogo. A partir de estos hechos. son muy modestos. hemos evocado el bien conocido caso de Fibonacci. Ambos autores. XIII 33 . Respecto a los hebreoparlantes. del simbolismo algebraico. como específicas de la tradición matemática de España y del Magreb. el Libro del número. Respecto a los latinoparlantes. redactaron directamente en hebreo temas matemáticos extraídos del fondo árabe español. en primer lugar. los elementos nuevos en relación a los balances efectuados por M. pero eso no debe llevarnos a conclusiones subestimadoras del volumen de la circulación matemática y de su calidad. añadiendo sus aportaciones personales. Se comienza a conocer mejor los aspectos bibliográficos. La segunda atañe al hecho de que hubo todo un período en el que los matemáticos europeos tuvieron acceso directo a las fuentes árabes. pero que más frecuentemente las usa sin precisarlas. Hay varias razones para ello. en el estado actual de nuestros conocimientos.LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO DE LA TRADICIÓN CIENTÍFICA EUROPEA Conclusión Como vemos. Nos hallamos en presencia de una verdadera tradición cuyas diferentes prácticas eran ya conocidas. pero queda por completar el estudio de los escritos matemáticos de dicho corpus y en especial aquéllos de los que no tenemos la versión árabe. la transmisión de escritos matemáticos griegos o árabes no constituye casos aislados. La primera es el carácter fragmentario de las fuentes que pueden aportar respuestas a estos asuntos. añadiéndoles sus propias contribuciones. La segunda aportación concierne al conjunto de resultados y procedimientos combinatorios elaborados y practicados en el Magreb durante los siglos XII. El segundo medio de circulación fue la transcripción de textos árabes en caracteres hebreos. cuyo uso en Europa no era factible en su versión original (en la medida en que no intervienen sino letras árabes en su escritura). sin traducción. nos hemos interrogado sobre una eventual circulación directa. La práctica más antigua queda ilustrada por la obra de Abraham Ibn Ezra (hacia 1160). pero cuyos resultados se han ido revelando paulatinamente por las investigaciones de las últimas décadas. es decir.

es decir. La segunda explicación nos remite a consideraciones culturales semejantes a las que podrían explicar la ausencia. consagrado a la resolución de problemas de donaciones. que manejaban cómodamente el árabe y el hebreo. Traducción del francés: de Sergio Toledo Prats. A primera vista parece extraño que se pensara en traducir un manual de cálculo como el libreto de al-Hassar y que nadie se interesara en el capítulo del libro de Ibn Muncim dedicado exclusivamente al análisis combinatorio. Pudo ser el caso de los matemáticos judíos de los siglos XII y XIII. † 1344). incluso aunque los procedimientos seguidos y los resultados alcanzados tienen de hecho carácter general. sus proposiciones y su dominio de aplicación. en las traducciones de Roberto de Chester y de Gerardo de Cremona. como en el libro de Ibn Muncim. de un problema planteado y resuelto en el marco de las preocupaciones lexicográficas y lingüísticas de la lengua árabe. del primer capítulo del libro de álgebra de al-Khwarizmi.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA y aún más tarde. de ciertos textos magrebíes o sobre una elaboración paralela de ese capítulo a partir de una preocupación lingüística común. Su Libro de cálculo contiene resultados combinatorios cuyo contenido es tan completo como el de la tradición magrebí y que se presentan en forma de capítulo independiente. A pesar de ello no podemos dejar de interrogarnos sobre una eventual circulación de las ideas combinatorias sin mediación de otras lenguas. a partir del acceso directo al texto árabe. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 34 . Esto obliga al lector a interrogarse sobre una eventual circulación. se trata también. al menos en los primeros autores magrebíes. Un ejemplo nos lo da Levi ben Gershom (Gersonide. que debieron asustar a los traductores a causa de la complejidad de su contenido. Ibn Muncim y Ibn al-Banna. En el caso de la combinatoria. incluso parcial. La primera explicación que nos viene a la cabeza es la misma que podemos avanzar para otros tratados matemáticos árabes. con sus definiciones. y que no son sino un aspecto de los complejos problemas del reparto de herencias en los países islámicos.

siempre he sido estudioso. Roger Bacon. lo cual resulta difícil ya que este último había sido nombrado obispo de Lincoln en 1235 y desempeñó esta dignidad hasta su muerte Citado por David C. Opus tertium1. y han pasado cuarenta años desde que aprendí el alfabeto. el Dr. aunque hay un cierto consenso en cuanto a que fue Ilchester. en Somerset. y suelen señalarse los años 1212 ó 1214 como probables. Mirabilis. Lindberg en Roger Bacon’s Philosophy of Nature: A critical edition. Una bien situada familia le permitió comenzar estudios en Oxford. with English Translation. Tampoco puede tenerse plena seguridad respecto a su lugar de origen. comienza con un interrogante. el pueblo que lo vio nacer. cuya enseñanza había sido prohibida en distintas ocasiones desde principios del siglo.EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON Carlos Martín Collantes Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia He trabajado con diligencia en las ciencias y las lenguas. of “De multiplicatione specierum” and “De speculi comburentibus”. Introduction and Notes. en cuya universidad debió obtener el grado de Maestro de Artes sobre 1236. y durante todos ellos salvo dos de esos cuarenta años he estado estudiando. ¿cuál fue la fecha de su nacimiento? Sólo parece poder asegurarse que vino al mundo entre 1210 y 1220. En algún momento entre 1247 y 1250 volvió temporalmente a Oxford donde pudo conocer a Adam Marsh y quizá también a Roberto Grosseteste. 1 35 . para trasladarse después a París. incluyendo los libros naturales de éste. En esta ciudad dio clases sobre Aristóteles. Cualquier biografía de Roger Bacon.

lentes. y la rápida sucesión de otros papas efímeros entre los que se cuenta el erudito Pedro Hispano –Juan XXI– no favorecieron en nada su posición. 36 . La desaprobación hacia Bacon empeoró desde que su enseñanza en Oxford fue vetada en 1257. y que no tuvo las felices consecuencias que. Sus ideas acerca del voto de pobreza se enfrentaban a los principios de la orden impuestos por Buenaventura. etcétera. puesto que san Buenaventura. curas médicas. Si lo hubiera hecho con anterioridad el voto de pobreza le habría impedido llevar a cabo tales dispendios. en un principio. No se sabe cuánto tiempo pudo permanecer prisionero. ya de vuelta en Oxford. el Papa le solicitaba secretamente las obras y trabajos que aquél le había ofrecido sobre las reformas de las enseñanzas y sobre el conflicto académico de la facultad de teología de París entre los maestros seglares y los frailes. La distancia y las obligaciones episcopales no parecen abonar la tesis de que hubiera un efectivo contacto personal entre ambos. y no siempre devuelto. Esteban Tempier. presentando sus propuestas con un cierto tinte apocalíptico. Su toma de votos como fraile pudo estar motivada por la búsqueda de éxito académico mediante la enseñanza. muestras geológicas. lo cual da una pista de que su incorporación a la orden franciscana no se produjo hasta 1256 ó 1257. En la década de 1260. quien por otra parte murió al poco tiempo. ante el Papa Clemente IV. se lamentaba de que sus superiores le atacaban virulentamente. Hacia la segunda mitad de la década de 1240 invirtió una cuantiosa suma de dinero –dos mil libras– en libros “secretos”. Se afanó en dotar a la cristiandad con las armas de la ciencia para derrotar al Anticristo y a los infieles. La vacante en la silla de Pedro durante tres años. Criticó la prohibición antiastrológica del obispo de París. aunque Bacon siempre alabó a Grosseteste y en cierto modo quiso seguir sus pasos. que era su amigo Guy de Foulques. le hacían pasar hambre y lo mantenían encerrado. lector y maestro de filosofía de los franciscanos cuyos intereses científico-matemáticos eran parecidos a los suyos. En cualquier caso parece que esta entrada en la Orden debió de producirse en Oxford.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA en 1253. especímenes naturales. y mientras sufría las humillaciones a que era sometido. o por seguir la admiración que sentía hacia Roberto Grosseteste. En un momento dado se le impidió incluso la comunicación con el Papa. de cuyo poema cosmográfico De vetula Bacon fue comentador. Debió morir ese mismo año. general de la orden. Por todo ello acabó preso en 1277 según mandato del General de la Orden Jerónimo de Ascoli. pero en 1292 cuando escribió el Compendium studii theologiae ya se hallaba libre. lo que le obligó a pedir dinero prestado. No obtuvo sin embargo las contraprestaciones y ayudas que Bacon hubiera necesitado para cumplir el encargo. En esta misma época visitó en la Sorbona la biblioteca de libros secretos de magia y ciencia experimental procedentes de Richard Fournival. había decretado la censura a sus frailes en el Capítulo de Narbona de 1260. Bacon pudiera prever. Estaban temerosos de que sus escritos se divulgasen.

De ahí el rechazo de este último por la ignorancia de la lengua hebrea o la griega. Desarrolla estudios y enseñanzas en la universidad de París. Quizá la polémica tuviese como telón de fondo el temor a los averroístas latinos. conocido entonces principalmente a través de la interpretación árabe. La vocación de universalidad espiritual y temporal se ha trasladado al papado. se ha perdido el ideal unificador de la cristiandad que encarnaba el Sacro Imperio. o la unidad del entendimiento agente. Los hombres más famosos de esta renovación pertenecieron a las recién nacidas ordenes mendicantes: franciscanos (1209) y dominicos (1212). que acabará por reivindicar la hegemonía sobre los poderes reales apenas diez años después de la muerte de Bacon. de la que Bacon escribió una gramática. Bacon se ve afectado también por una situación política europea en la que. Este pensamiento se mostraba incompatible con la tradición agustiniana de corte platónico pero acabó calando en todos ellos. para quien la experiencia es el punto de partida del conocimiento de la naturaleza. Para todos ellos el tema candente del momento era el aristotelismo. otros se decantaron claramente por Aristóteles. como hizo santo Tomás. sea en Bolonia o en Oxford. con un hombre como Siger de Brabante (1235-1281) enseñando en París que aceptaba la eternidad y necesidad del mundo. pese a la relativa estabilidad. Alejandro de Hales. árabes o judíos introducen y divulgan antiguos conocimientos que se vuelven nuevos ante los ojos medievales. la más notoria de Europa. y por tanto de la filosofía a la teología. Por otras muchas ciudades europeas se ha visto nacer universidades. Algunos buscaron una armonización de ambas doctrinas. Inmerso en este contexto intelectual. Alberto Magno o Raimundo de Peñafort entre los segundos. Él mismo estuvo de parte de Roma y a instancias pontificias escribió algunas de sus obras como Opus maius. aunque ya estaban impregnados por su influencia. y otros se enfrentaron a él. En ellas las traducciones del latín de los autores griegos. Sin embargo abogaba por un enfoque más inductivo. con la que se rompía la relación establecida hasta entonces de subordinación de la razón a la fe. y posiblemente De multiplicatione specierum y De speculis comburentibus 37 . cuyo método –la scientia experimentalis– abriría el paso a nuevas cuestiones y demostraría verdades a las que no se puede acceder de otro modo. Tomás de Aquino. Guillermo de Moerbeke o Roberto Grosseteste proporcionaron materiales a hombres como Tomás de Aquino o el propio Bacon. Entre éstos se encontraban los franciscanos. sobre todo por su facultad de teología. Opus tertium. como sucede en el caso de Bacon. sin las que no se puede beber en las fuentes originales y de cuyas aguas había en aquel momento tanta sed. Buenaventura o Bacon entre los primeros. y se desenvuelve entre su Inglaterra natal y una Francia estable y culturalmente pujante. Se defendía de las críticas a estos atentados contra el dogma cristiano propugnando la teoría de la doble verdad.EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON La vida de Bacon abarca la práctica totalidad de un siglo que condensa el mayor florecimiento de la Edad Media. Opus minus.

Una sola es la sabiduría perfecta. o le es ajeno. Secretum secretorum.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA aunque también redactó un Compendium studii philosophiae. incluso agresivas. Las alusiones explícitas. es erróneo y vano. entonces el entendimiento humano puede volverse hacia él para leer en el libro de la naturaleza (San Francisco de Asís) y adquirir conocimiento del Artífice por medio de su obra reconociendo la palabra de Dios no sólo mediante la revelación escrita. son demasiado duras para los oídos racionales y escépticos de nuestro mundo contemporáneo. sino también descubriendo las leyes ocultas del devenir natural nacido de su voluntad. la medida sustituye a la simple cualidad y la explicación-predicción permite el dominio del mundo natural extendiendo así el progreso material y moral de la Humanidad. En las Sagradas Escrituras está contenida toda. Quizá pesa en exceso una tradición que nos ha querido transmitir el punto de vista según el cual la razón acaba por enfrentarse y vencer a la fe. al monopolio de la sabiduría por parte de Dios y a la condición servil de la filosofía. Opus tertium. Opus tertium. de que quien ha pronunciado las palabras que anteceden pueda ser considerado un predecesor de la ciencia moderna. los Tártaros se convertirán mayoritariamente a la fe. XXIV2. Roger Bacon. XXIII2. o el proyecto de convertir a la comunidad de los fieles en una especie de supraestado controlado por el aparato político de la iglesia romana. La figura de Roger Bacon. o incluso del XIX. como otras. y debe ser explicada por el Derecho Canónico y la filosofía. un Compendium studii theologiae. sirve para demostrar que las cosas no son tan sencillas y que. Quaestiones super libros I-V Physicorum Aristotelis y Quaestiones supra libros primae philosophiae. Porque todo lo que es contrario a la sapiencia de Dios. cuya herencia se transmite al Renacimiento y la Modernidad. Roger Bacon. Communia naturalium. Parece tarea ardua intentar convencer a alguien del siglo XX. y no puede ser valioso para género humano. Si el mundo contiene en sí el orden y perfección de su creador (San Agustín). era de carácter religioso. Los griegos volverán a la obediencia de la iglesia de Roma. los Sarracenos serán destruidos. que es la vida eterna. Desde los orígenes patrísticos hasta el fin del siglo XIV. por extraño que pueda parecer a algunos. el propósito principal en los antecesores del pensamiento científico. 38 . y habrá un solo redil y un solo pastor. dada por un solo Dios a un solo género humano para un único fin. 2 Citado por Étienne Gilsson en La filosofía en la Edad Media.

sin las cuales era imposible emprender un estudio mínimamente profundo de dos valiosas fuentes de conocimiento como eran las Escrituras y las obras de los filósofos antiguos. también la medicina o las artes habían perdido a su juicio la pujanza de otros tiempos. Además los conocimientos tradicionales se transmitían mal. que Bacon identificó sin más “magia natural” y ciencia. Alberto Magno. ya que en esta última consideró imprescindible contar con las matemáticas y el experimento. Con ello intentaron evitar peligrosas acusaciones de connivencia con la brujería que hubieran podido acarrearles consecuencias nefastas. 3 39 . por ello propuso recuperar el interés en la gramática. Hasta la tradicional formación en el trivium y el cuadrivium3 se daba con superficialidad. Incluso el latín era mal conocido. Todos estos objetivos deben observarse teniendo como referencia el negativo análisis que Bacon hizo de la sociedad y de la cultura de su tiempo. de ahí su afán de que los secretos que pueda revelar no caigan en otras manos que en las de los auténticos cristianos. Para evitar esta ignorancia reinante había que introducir cambios que regenerasen el sistema de enseñanza entonces vigente. Para él se había estado produciendo una progresiva degeneración de las costumbres que demostraba una crisis moral y espiritual entre los europeos de entonces. no sólo la teología. y no se diga ya las lenguas clásicas. hacer que las fuerzas ocultas del mundo se sometan a nuestra voluntad mediante un conocimiento secreto que nos proporcione el poder que buscamos. El instrumento del que hay que servirse para acrecentar ese poder es la ciencia. aceptando la llamada “magia natural”. o en la polémica ya mencionada entre aristotélicos y antiaristotélicos. la unidad de los creyentes en torno a su iglesia. Trivium: gramática.EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON Los enemigos de la cristiandad son fácilmente identificables a los ojos de Bacon: el Anticristo. es decir. ya fuese para el perfeccionamiento del latín al uso. Con ella sería posible doblegar a la naturaleza y ponerla al servicio de quienes la comprendan. y que las verdades que produzca y las utilidades que se deriven de ella convenzan a otros para adherirse a la única fe. y el incremento del poder de esa iglesia para evangelizar a los que no conocen el mensaje divino o para eliminar a los que lo rechazan. o la competencia entre órdenes. En el fondo tiene una finalidad parecida a la de la magia. sin embargo. cuyas traducciones consideraba defectuosas e incompletas. música y astronomía. Cuadrivium: aritmética. Precisamente esta indefinición de los límites entre ciencia y magia obligó a Guillermo de Auvernia. retórica y dialéctica. geometría. De hecho. pese a lo cual incluyó entre las verdaderas ciencias a la astrología y a la alquimia. Contra ellos sólo caben dos estrategias posibles. como había quedado patente en conflictos como el de la universidad de París entre frailes y seglares. que se anunciaba próximo y los infieles. Este objetivo que hoy calificaríamos como tecnológico político no es realmente novedoso. o para el mejor conocimiento de otras lenguas. o al propio Bacon a rechazar explícitamente la magia pecaminosa. No debe pensarse.

y sus vínculos con la teología la hacen partícipe de su dignidad. Metafísica y Moral completan la lista. la agricultura. A la matemática debería suceder la formación en filosofía natural que retoma la física aristotélica y añade ciencias especiales como la ciencia del peso. En resumidas cuentas. Su aprendizaje. debería llevarse a cabo en el siguiente orden: geometría. con los demás y con nosotros mismos. nos enseña a relacionarnos con Dios. sin la que las otras no pueden ser conocidas” (Opus tertium). También se pueden fabricar carros de modo que. Las máquinas para navegar pueden ser hechas sin remeros. de todo peligro de prisión y elevarse y descender.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA La matemática también ocupaba un importante lugar en el proceso formativo. 40 . y atraer otras cosas de manera parecida. También una máquina de tamaño pequeño para levantar o bajar pesos enormes. ‘práctica’ vinculada al uso de los instrumentos o cartas astronómicas. de manera que los grandes barcos en los ríos y en los mares serán movidos por un solo hombre con mayor velocidad que si estuvieran llenos de hombres. porque la finalidad de las ciencias ha de ser la consecución del bien. por la moral nuestras acciones son buenas o malas. De hecho sostiene que el desorden y la proliferación de conclusiones inútiles ha hecho que los profesores de esta ciencia necesiten dedicarle a su estudio tres o cuatro décadas para conocerla bien. sin animales. sin ningún peligro. Porque gracias a una máquina de tres dedos de alta y ancha y de menos tamaño. En último lugar se aprendería la música. También se pueden hacer máquinas para pasear por el mar y los ríos. Porque Alejandro el Grande las empleó. y ‘astrología’ encargada de conocer los poderes de los cuerpos celestes sobre las cosas del mundo. que trata del número y movimiento de los cuerpos celestes. incluso por el fondo. aunque no la considerase demasiado valiosa en sí misma. la alquimia. nada es más útil que ella para casos de urgencia. astronomía –subdividida en ‘especulativa’. él y sus amigos. así creemos que eran los carros armados de guadañas con los que lucharon los hombres de otros tiempos. por razones didácticas. la consideraba imprescindible para una buena formación de las jóvenes generaciones pero sólo como elemento instrumental. aritmética. siendo esta última la que marca la culminación de todo el proceso. puedan moverse con increíble rapidez. la medicina o la ciencia experimental. contra su voluntad. también pueden construirse máquinas voladoras de forma que un hombre sentado en la mitad de la máquina maneje algún motor que accione alas artificiales que batan el aire como un pájaro volador. y de la que decía que debía ser “una ciencia fácil y casi innata o cercana al conocimiento innato. un hombre podría liberarse. También puede hacerse una máquina por la que un hombre pueda arrastrar mil hombres hacia él violentamente. Y de esto se sigue que es la primera de las ciencias.

Epistola de Secretis Operibus cap. Esculapio). porque tenía su fundamento en la revelación y en la filosofía simultáneamente. puentes sobre los ríos sin columnas o soportes. como cuenta Ethicus el astrónomo. y con él revivió la grandeza del conocimiento indisolublemente unido a la piedad. La perseverancia en la dedicación al estudio. ¿acaso no tenderíamos a pensar que en el lejano siglo XIII algo así sólo pudo ser profetizado por un loco que. Trismegisto. C. por lo que la verdad auténtica cayó en el olvido y aparecieron los falsos profetas (Zoroastro. Estas máquinas se fabricaban en la antigüedad y. 41 . han sido fabricadas en nuestro tiempo. Cree firmemente que los tiempos antiguos gozaron ya de un esplendor técnico basado en una sabiduría que ha permanecido perdida u olvidada durante siglos. y para que llevaran a cabo las experiencias necesarias. En realidad hay menos de predicción en sus palabras que de retrodicción. excepto quizá la máquina voladora. y con ellas nos quiere devolver hacia el pasado más que anticiparnos el futuro. por ejemplo. Los patriarcas recibieron directamente de Dios todo el saber filosófico. y la enorme erudición de Roger Bacon no coinciden con el retrato de un profeta embaucador que intentase convencer a sus coetáneos de que el futuro tecnológico estaba ya en marcha. ¿Son éstas las palabras de un visionario?. Roger Bacon. Agustín a Galileo. y que hay que rescatar a partir de las viejas obras para poder retomar sus tareas y recomenzar en su presente la construcción de una civilización tan poderosa o más que la de los antiguos imperios. como el asno de la fábula tuvo suerte de que siete siglos después sonara la flauta? Después de haber esbozado en los apartados anteriores las líneas básicas de su trayectoria personal y de sus intereses intelectuales no parece que puede darse a las preguntas anteriores una respuesta afirmativa. Fueron los pecados de los hombres los que provocaron la ira de Dios. aunque en ésta se haya escondido bajo su literalidad. que los castigó oscureciendo su razón. IV4. y mecanismos y máquinas inauditas. Dios concedió a aquellos descendientes de Set y Noé entendimiento y longevidad para que a lo largo de seiscientos años completaran el corpus filosófico y astronómico. Y tales cosas pueden ser fabricadas casi sin límites. La fe de Salomón acompañó a su sabiduría. Tras su reinado floreciente vuelve a desaparecer hasta que los griegos paganos le dan un nuevo 4 Citado por A. no sólo fuertes sino también sabios. que no he visto ni conozco a nadie que la haya visto.EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON podía ver los secretos de la profundidad. su papel como eclesiástico y profesor. pero conozco un experto que ha encontrado la manera de hacer una. que es el mismo que se encuentra en la Biblia. Crombie en Historia de la Ciencia: De S. Bacon estaba íntimamente convencido de que la sabiduría había existido desde el principio de los tiempos. ciertamente.

desconocedores de las lenguas antiguas. En cuanto a la astrología se refiere. 42 . a los prejuicios del vulgo o la simple apariencia de sabiduría que sólo se utiliza para disimular la ignorancia. Citado por A. sino que también enseña cómo descubrir cosas que son capaces de prolongar la vida humana durante períodos mucho más largos que como es realizado en la naturaleza”5. Bacon se vio a sí mismo como un anunciador de los nuevos tiempos y un reformador. pero inexorablemente. y defiende su creencia en el influjo de los astros sobre los acontecimientos terrestres no sólo sobre la base de los textos herméticos. de Perspectiva o de ciencia experimental. contemporáneo de Bacon. operacional y práctica. las eliminó de su clasificación de las ciencias. gracias al arte. Opus tertium. Mientras Roberto Kilwardby. o de Juan Damasceno. Todo lo que sucede es así “si Dios lo quiere”. pudiendo por su voluntad 5 Roger Bacon. Porque no sólo puede proporcionar riqueza y muchas otras cosas para el bien público. pero no creadores independientes. C. Denunciaba abiertamente la ignorancia. del alma y de la fortuna. sino aludiendo a la aceptación de dicha influencia por parte de san Agustín. que atribuía a la ciega sumisión a la autoridad. Y la ciencia de este tipo es más ciencia que todas las otras dichas porque produce mayores provechos. al seguimiento acrítico de las costumbres. Se refiere a Aristóteles. cuyo pensamiento natural y científico fue el primero en enseñar en la facultad de Artes de París y en el que quiso ver elementos coincidentes con el cristianismo. Desde esta perspectiva histórica según la cual el progreso del conocimiento se iba desarrollando con lentitud e irregularidad. Incluyó osadamente a la astrología o a la alquimia. nuestro autor afirmaba: “hay una alquimia. que enseña.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA impulso que culmina con la figura que Bacon considera más importante en toda la antigüedad y modelo de obrar filosófico. No dudó en criticar agriamente a otros hombres de ciencia como Alberto Magno o Alejandro de Hales. y por tanto excluidas de las prácticas permitidas o aceptables desde el punto de vista teológico. cómo hacer los metales nobles y los colores y muchas otras cosas mejor y más abundantes que como se dan en la naturaleza. Los peligros más evidentes para la ortodoxia cristiana que conlleva la astrología están en la puesta en entredicho de la voluntad divina como único legislador sobre los objetos y sucesos del mundo y la relativización o incluso eliminación del libre albedrío. De ambas acusaciones tuvo que defender Bacon a la astrología y en su solución de compromiso aclaró que la superioridad de la voluntad divina sobre las influencias astrales era absoluta. que hasta entonces habían sido consideradas como parte de la magia. Para luchar contra esta pobreza espiritual que devaluaba al espíritu humano y lo desconectaba de su Creador no vaciló en proponer el uso por parte de la teología de todas aquellas ciencias que pudieran ayudar a mejorar el bienestar del cuerpo. Crombie. ya vimos que hace de ella una parte de la astronomía. Tal era su concepción de saber único de origen divino entregado a los hombres del que los filósofos griegos eran herederos y continuadores.

cuyas demostraciones son. Si un hombre que nunca ha visto el fuego demostrase. no basta el razonamiento. Muchos tienen teorías sobre determinados objetos. 6 43 . pues. pero como no las han experimentado. en la cual el espíritu descansa en la intuición de la verdad. La teoría concluye y nos hace admitir la conclusión. Hay dos modos de conocer: el razonamiento y la experiencia. en la que se hace una apología del experimentalismo y se propone una forma bastante amplia de entender lo que es un experimento. Dedicó la sexta parte de su Opus maius a la llamada scientia experimentalis. que estropea las cosas y las destruye. Esto es lo que claramente se ve en las matemáticas. Sus palabras encabezando este apartado son una muestra de ello. puesto que se trata más bien de una exposición metodológica para la investigación científica. aquello que enseña la teoría. el espíritu queda convencido y descansa en la evidencia de la verdad. Por lo que respecta al libre albedrío de los hombres admitió la ‘posibilidad’ de que nuestros actos varíen como resultado de los cambios de humor o talante que inducen en nosotros los objetos celestes influyendo sobre nuestros cuerpos. La denominación baconiana de ‘ciencia’ podría resultarnos confusa. Citado por Étienne Gilsson en La filosofía en la Edad Media. esas teorías siguen sin ser utilizadas por ellos y no les incitan ni a buscar tal bien ni a evitar tal mal. Desde los orígenes patrísticos hasta el fin del siglo XIV. pero sí basta la experiencia. mediante argumentos concluyentes.EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON cambiar las leyes del mundo si así lo desea. Pero una vez hecha la experiencia de la combustión. así. sin embargo. el espíritu de su oyente no quedaría satisfecho y no huiría del fuego antes de haber aproximado a él la mano o un objeto combustible para probar. Pero eso no debe confundirse con un determinismo riguroso que elimine la posibilidad de que nuestro entendimiento dirija libremente nuestra conducta. mediante la experiencia. Opus maius6. que a su juicio era una nueva ciencia capaz de ofrecer resultados sorprendentes en el conocimiento de la naturaleza. que el fuego quema. igual que lo hacen sobre cualquier otro cuerpo terrestre. Roger Bacon. La perseverancia de este franciscano en su defensa de lo que consideraba ciencia fue más allá de la tolerancia con ciencias ocultas vinculadas a la magia y a poderes poco claros de raíces ancestrales. sobrepasando y corrigiendo a la antigua filosofía natural de corte deductivista basada en principios más metafísicos que físicos. las más ciertas de todas. hasta que la conclusión no ha sido hallada por vía de experiencia. pero no proporciona esa seguridad exenta de duda.

la alquimia. el magnetismo ha revelado el comportamiento de la piedra-imán. De él dijo que evitaba el verbalismo y los argumentos de los profesores corrientes. otra experiencia con la que acceder a las sustancias espirituales. 44 . un conocimiento más perfecto sentido interiormente como el que Dios proporcionó a los patriarcas para que no dependieran sólo de los sentidos. y ésta no es otra que la iluminación divina7. Los elogios que Bacon le dedica hacen pensar que su trabajo fue mucho más amplio de lo que conocemos. La primera de ellas es la verificación de los resultados obtenidos por otras ciencias utilizando para ello la realización de experiencias.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Como método científico que es. Había desenmascarado los trucos fraudulentos de los magos y trabajado durante años en la construcción de un espejo ustorio (probablemente a partir de un tratado de Alhacén). así como para corregir la falta de visión. la esfera armilar permite realizar observaciones astronómicas. En tercer lugar la ciencia experimental ayuda a descubrir los secretos de la naturaleza. Pero ésta es solamente una parte. De la experiencia obtenemos datos y medios a los que no podríamos acceder sin ella. Bacon atribuye la representación más genuina de este obrar experimental a Pedro de Maricourt (Petrus Peregrinus) autor de la epístola De Magnete y de una obra sobre la construcción de astrolabios. y no completa de la experiencia posible. Todos esos méritos le podrían haber proporcionado honores que siempre ignoró para poder continuar con su trabajo de experimentación. o se ha favorecido la creación de instrumentos (por ejemplo el astrolabio). ya se trate de lo que cotidianamente vemos. Existe. El segundo objetivo consiste en hacer patente que hay más vías en la indagación y el conocimiento que la simple teorización. Según investigadores como Jeremiah Hackett existe la posi- 7 Un toque agustiniano entre tanto aristotelismo. puesto que queda restringida a lo corpóreo. De este modo se despejarían las dudas que pudieran caber sobre tales resultados y se podrían confirmar con la evidencia observacional los elementos a partir de los cuales puede deducirse sobre bases ciertas. Igualmente debe considerarse experiencia a la que tenga lugar de este modo aunque esté posibilitada por el uso de instrumentos de observación. El control de ellos es un instrumento de poder que puede proporcionar beneficios para los propios y ventajas sobre los enemigos. Pero ¿a qué llama Bacon ‘experiencia’? Por una parte afirma que se refiere a la de nuestros sentidos. la agricultura y otros secretos de la naturaleza. y gracias a su conocimiento los hombres podemos predecir los acontecimientos futuros. debe plantear unas metas para la investigación. que mediante la experiencia conocía la medicina. en su opinión. ya de lo que otros observadores puedan habernos informado. Por mediación suya la medicina ha conseguido curas para las dolencias del cuerpo. No debemos olvidar que en este sentido preconizó el uso de lentes y espejos para agrandar o acercar los objetos.

de acuerdo al número de partes del objeto. En consecuencia cada observador ve su propio arco y un movimiento del observador paralelamente al arco hace que éste se mueva con él en relación con los objetos fijos. en este último apartado. Utilizando instrumentos midió la altura del arco sobre el horizonte con relación al observador y a la altura correspondiente del sol. aunque su trabajo sirvió a Teodorico de Friburgo para que en 1307 confirmarse la necesidad de dos refracciones y una reflexión para que se produjera el fenómeno. así como el estudio y medida del arco secundario. De toda la magnitud y superficie del objeto llegan las especies de luz y color. siempre situado en la dirección opuesta. Determinó que la máxima altura sobre el horizonte a la que podía aparecer el arco iris era de 42 grados y creyó que el arco era la base de un cono. Roger Bacon. Sin embargo matiza que el ojo es más noble que el simple objeto externo.2 El haber tocado el tema de la visión nos lleva ya.EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON bilidad de que Bacon y Pedro de Maricourt trabajasen juntos poniendo el uno el soporte y la divulgación teórica de la tarea empírica del otro. al tema de la luz y las especies. El ejemplo de trabajo experimental que Bacon expone corresponde a su propia investigación sobre el arco iris. Bacon creyó acertadamente que la luz viajaba a 45 . Las especies de color que vienen de partes individuales del objeto no están mezcladas en una parte de la pupila. sino que se distinguen y ordenan sobre la superficie de la pupila en cantidad perceptible. cuyo vértice estaba en el sol y cuyo eje pasaba por el ojo del observador. Lo mismo que Alhacén acepta que son imágenes externas o ‘especies’ las que. puesto que pertenece a un ser animado y la visión es parte de la sensibilidad que lo hace ser de naturaleza viviente. También trabajó experimentalmente estudiando la anatomía del ojo para interpretar la visión. sino que éstos sólo actúan como instrumento para recibir y dirigir las imágenes a un nervio común situado en la superficie del cerebro. en consecuencia el ojo ha de ennoblecer el área del medio por el que se propagan esas especies y adecuarlo con su influencia para que puedan multiplicarse afectando sensiblemente el sujeto cuando lo alcanzan. La teoría de la visión de Bacon parece rechazar la existencia de rayos visuales que partiendo de los ojos y chocando con los objetos fuesen el origen de lo que consideramos nuestro sentido de la vista. Se equivocó al afirmar que la naturaleza del arco iris sólo se debía a la reflexión. que se da a 11 grados del primario y con el orden de los colores invertido. en él se juntan los nervios ópticos procedentes del globo ocular. partiendo de los objetos. que no atribuyó propiamente a los ojos. I. penetran en nuestros globos oculares y viajan por los nervios hasta el sensorio común. fenómeno que relacionó con otros de la misma naturaleza que se dan con cristales o con gotas de agua. De multiplicatione specierum.

Los sensibles propios8 afectan nuestros sentidos produciendo especies. pero no hay diferencia de naturaleza entre ambos. pues éstos tienen ser completo. virtud. que dada la gran distancia al sol sus rayos podían tratarse como si fueran paralelos. Las especies son similares en esencia y definición al agente que las causa. También conoció las propiedades de los rayos reflejados. simple o compuesta. Como un embrión no es hombre.. I. Por ejemplo la luz (lumen) del sol en el aire es la especie de la luz (lux) que está en el propio sol” (De Multiplicatione specierum. sabor para el gusto.. pero no el único. la finalidad de Bacon no era estrictamente investigar el comportamiento de la luz. Y éstas son especies del compuesto. En cuanto a las especies del universal y las especies del singular se relacionan del mismo modo. la luz era tan sólo uno de los fenómenos que se pueden considerar desde este punto de vista. Lo que hay de especial en el hecho luminoso es que es visible. intención etc. 8 9 46 . tanto de su materia como de su forma. el grado de completud de su ser. Así cada especie se corresponde con su fuente. Consciente de esta multivocidad Bacon restringe su sentido al de “primer efecto de una causa de que actúa naturalmente. pero no infinita. (Ibid. potencia. aunque el embrión pueda llegar a serlo y la especie no”. Sin embargo. universal o particular. I. y a pesar de estos conocimientos.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA una velocidad muy alta. aunque el ser de la especie sea incompleto y el del agente sea completo: “la especie del sol o del hombre no es sol ni hombre. Lo que se transmite es una ‘especie’. sea ésta sustancial o accidental. La diferencia entre la especie y su origen es. Lo que realmente pretendía era estudiar la naturaleza y el desarrollo de aquellas acciones causadas por un agente en el mundo natural. Así pues. término que desde mucho antes de Bacon ha sido utilizado con significados diversos: aspecto. Igualmente todo ser compuesto de materia y forma produce especies. (Ibid). 2).1). procedentes de Alkindi o Alhacén y de sus propias experiencias. sonido para el oído. Aquello que altera los sentidos: luz y color para la vista. El accidente no puede darse sin la sustancia y la especie del accidente no puede darse sin la especie de la sustancia. así el hombre universal produce simultáneamente sus especies en la especie singular”. imagen sensorial. y su estudio es más accesible para el observador empírico. pese a que no lo son en realidad. como se ha dicho. “ como el hombre singular produce sus especies en el medio. material o formal. y el fenómeno de la refracción cuando se atraviesan medios transparentes de distinta densidad. forma. su especie tampoco. Lo mismo la sustancia que el accidente producen especies y la relación entre éstas es análoga a la que existe entre aquellos9. que podrían construirse espejos cóncavos parabólicos capaces de concentrar los rayos que inciden en ellos en un punto a una distancia focal determinable. el sentido y el intelecto. En realidad la luz es un ejemplo de acción procedente de un agente sobre un paciente propagándose a través de un medio.

Las especies se generan sucesivamente en las consecutivas partes del medio que las trasmite. producir en el paciente una alteración para la que éste fuese ya potencialmente susceptible. Vision. sino por una generación a partir de la potencialidad de la materia del aire”10. Una vez que este efecto (la especie) se ha producido en la primera parte del paciente que está en contacto directo con el agente. Commemorative Essays: Roger Bacon on Light.. Puesto que son efectos producidos por un agente sobre un paciente.. y no es producida por un efluvio del cuerpo luminoso. Lindberg en Roger Bacon & the Sciences. con su poder causal. luz incluida. ésta puede volver a repetirse en la segunda parte como resultado de su potencialidad. Una consecuencia altamente interesante para el desarrollo posterior de la física del siglo XVII es que. Perspectiva. no viajan ni se desplazan localmente de ningún modo. C. es decir. [. entre éstos debe haber contigüidad. sino también su conversa. sino una generación multiplicada por las diferentes partes del medio. para alterarse análogamente a la primera. 10 Roger Bacon. Aún sigue atado en parte a la división de cielos y tierra cuando sostiene que entre ambos no puede haber generación y corrupción. desde esta teoría Bacon defiende no sólo la influencia de los cuerpos celestes sobre los terrestres trasmitida mediante especies. 47 . sino que es producida según las dimensiones del aire. Para Bacon las especies. Así se repite el proceso a lo largo de toda la multiplicación o transmisión de las especies. de tal manera que el agente todo pueda. conforme a propiedades geométricamente descriptibles que se convierten en leyes universales de la naturaleza. que los objetos del mundo terrestre también pueden enviar sus especies al mundo supralunar e influir consiguientemente allí. y lo hacen con velocidad finita puesto que ninguna acción causal puede producirse en un tiempo nulo. and the Universal Emanation of Force. Citado por D. No hay partículas ni elementos corpóreos que se desplacen a través de un espacio como un flujo que se mueve de un lugar a otro. ni se mueve como un todo de un lugar a otro.EL PENSAMIENTO DE ROGER BACON El haber tomado como ejemplo la luz puede hacernos pensar que la transmisión de especies se lleva a cabo de forma parecida a como ha sido concebida en teorías posteriores al siglo XIII: alguna materia muy sutil que se desliza entre las partículas de un medio etéreo. Queda claro entonces que el agente no pierde nada de sí mismo ni de su materia para enviarla al paciente. Podemos interpretarlas como fuerzas que generándose en unos actúan causalmente sobre los otros. En sus propias palabras “una especie no es cuerpo. pequeños átomos veloces que llegan disparados hasta los objetos o hasta nuestros ojos.] No hay movimiento local. Objetos celestiales y terrenales comparten la misma materia y el mismo género. Sin embargo no hay nada de eso. sino forma corpórea que no tiene dimensiones propias. ni es cuerpo lo que se genera allí. pero es un paso significativo hacia la unificación de ambos mundos la defensa de la alteración mutua mediante especies. presiones o vibraciones que alteran la materia y viajan a través suyo.

– Recoge y transmite un legado de conocimiento que procedía de otras culturas distintas de la suya. y ésta debe estar subordinadas siempre a ‘los hechos’. sin el cual no pueden entenderse ni describirse los fenómenos y leyes de la naturaleza. en cuyo caso se refleja formando un ángulo con la perpendicular igual al ángulo de reflexión dentro de un mismo plano perpendicular a la superficie reflectante (ley conocida ya de antiguo). Si el medio es animado. el suyo cristiano. Otra desviación posible a su propagación rectilínea puede ser la que resulta de incidir oblicuamente sobre un medio de diferente densidad. 48 . en cuyo caso varía la trayectoria atravesando el nuevo medio y acercándose o alejándose de la perpendicular en el punto de incidencia en función de su mayor densidad o rareza respectivamente. El correspondiente alejamiento del caso inverso lo justifica sin más aludiendo a que causas contrarias han de producir efectos contrarios. – Anuncia un futuro tecnológico asimilándolo a un ‘progreso’ histórico de la humanidad que debía vincularse con un modelo de interpretación del mundo. buscará una trayectoria más cercana a la perpendicular. – Defiende la generalización del conocimiento matemático. – Impone un método de investigación sobre el mundo natural que tenga en cuenta la observación y la experimentación. la perspectiva o la ciencia experimental.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA La transmisión de especies se da naturalmente en línea recta. incluso con instrumentos. entonces la especie no tiene más remedio que “seguir el curso de los nervios” y dirigirse por su sinuoso recorrido “según los requerimientos de las operaciones del alma”. la alquimia. Por eso. – Se interesa por los saberes reconocidos hasta entonces y añade a éstos otros nuevos como la astrología. La razón de dicho cambio se debe. Todo ello pese a los riesgos que corría al hacerlo en una circunstancia socio-política adversa. ‘deseando’ el camino más fácil. A modo de recapitulación es conveniente terminar recordando que tres siglos antes de la llamada Revolución Científica ya existe un personaje que: – Aboga por el conocimiento de las lenguas para recuperar la ciencia de los antiguos con traducciones actualizadas. La unión de capacidad científico-técnica y poder político está tan clara en su mente que la ofrece como instrumento a las más altas jerarquías de la Iglesia. Los resultados experimentales hechos patentes a la atención del observador contienen más verdad que cualquier deducción puramente racional. según Bacon. con afán pedagógico y procurando incentivar el entusiasmo en la continuación de la tarea investigadora. y su trayectoria se mantiene inalterada salvo que se vea desviada por la presencia de un cuerpo. a que la especie se mueve con más velocidad en un medio más sutil que en otro más denso en el que encuentra mayor resistencia.

Pero en otras ocasiones los datos son difíciles de interpretar. para los que suponían órbitas circu- 49 . quizá las vea camino del Cielo”. Sin embargo. Galileo. Madrid Cuando Galileo anunció sus grandes descubrimientos telescópicos. los argumentos observacionales pueden ser muy contundentes. no habiéndolas querido ver en la Tierra. el gran amante de las novedades celestes. Tenía para ello razones en gran parte estratégicas que trataré de explicar. religiosos y políticos de todo tipo. muchos filósofos tradicionales se negaron a aceptarlos e incluso a mirar por el telescopio. el cual. debemos estar dispuestos a contemplar cómo los argumentos científicos (observacionales y matemáticos) se mezclan esencialmente con intereses personales. e incluso se discutía la disposición de nuestro sistema solar. En tales casos la interpretación de los datos estaba íntimamente ligada a suposiciones teóricas muy discutibles. según la cual no se podría ver Venus lleno. no se sabía gran cosa de dinámica celeste o de la física de la atmósfera. la observación de las fases de Venus refutó la ordenación ptolemaica. En ocasiones. G. Libri. Mi propósito es ofrecer una exposición de la mezcla de argumentos científicos e ideológicos presentes en la discusión sobre la cosmología de Copérnico y Tycho Brahe en relación con los cometas. ideológicos. acérrimo impugnador de estas fruslerías mías. GALILEO Y LOS JESUITAS Carlos Solís Santos UNED. en el caso de los cometas. sostuvo la idea tradicional de que eran fenómenos ópticos y no cuerpos celestes. Tras morir uno de ellos. Eso ocurrió con los cometas en una época en que no se conocían bien sus movimientos. Como además una de las partes amenazaba a la otra con la cárcel. comentó Galileo: “Ha muerto en Pisa el filósofo Libri. Por ejemplo.LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE.

Por todo ello. mientras que la ticónica adoptada por los jesuitas era políticamente la única. Brahe había observado una nova sin paralaje y dedujo que debía estar cerca de las estrellas fijas. Kepler y Newton. retornando periódicamente a las mismas posiciones. en la época que nos ocupa los cometas seguían siendo objetos inusuales muy distintos de los cuerpos celestes estables y recurrentes estudiados por la astronomía de posición. Esto explica gran parte de lo que ocurrió en la polémica. En realidad eran muy distintos de los eternos y regulares cuerpos celestes. Halley dispuso de la teoría gravitatoria newtoniana. consideraron que se movían en línea recta. pudo estudiar diversas trayectorias cónicas compatibles con las escasas observaciones.967 (el afelio 60 veces más lejos que el perihelio) y período de 76 años.97) no son sino un 16%. con lo que no podían ofrecer una teoría decente. Sólo cuando. medio siglo tras la muerte de Galileo. en 1572. La aceptación de que se pueden engendrar cuerpos o 50 . De éstos muchos se deshacen antes. y que sólo se movían en línea recta para ocupar su lugar natural tras haber sido separados de él por violencia. Tradicionalmente. y normalmente sólo se veían en un tramo corto tras el perihelio. Los que tienen elipses de período corto (e < 0. ¿POR QUÉ ERAN ESPECIALES LOS COMETAS? Hoy sabemos que poco más de un tercio de los cometas poseen órbitas elípticas y pueden retornar. Cinco años antes. Los cometas. pues a través de sus partes se veían en ocasiones las estrellas. visibles durante unas pocas semanas. por lo que se consideraban fenómenos meteorológicos en la atmósfera. De hecho los mejores astrónomos. o sencillamente poseen períodos largos (de más de 200 años) que tornan difícil su identificación. A mediados del siglo XVI aparecían como fenómenos efímeros y evanescentes. con una elipse de e = 0. cuando se gasifican y brillan. Su movimiento es entonces casi recto. En 1705 conjeturó el retorno del cometa de 1682 que lleva su nombre. Eran de dudosa consistencia. no menos que los silencios de Galileo acerca de sus teorías sobre el cosmos. la perspectiva copernicana de Galileo no se podía defender. que eran efímeros y se veían sólo en tramos casi rectos. fue una audacia que algunos astrónomos estudiasen el cometa de 1577 con las técnicas astronómicas aplicadas a los planetas. mientras que la Tierra estaba compuesta de distintos elementos inestables que se engendraban y perecían. Además. se perturban y salen hacia los confines del sistema solar. tras la condena del copernicanismo en Marzo de 1616. los cielos eran distintos de la Tierra en materiales y leyes de movimiento: los cuerpos celestes eran inmutables y eternos y se movían en círculos. E.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA lares y uniformes en torno al Sol o la Tierra. Pero antes de disponer de la poderosa mecánica newtoniana. parecían cosas terrestres.

en cuyo orbe se encuentra. la determinación de la distancia por la paralaje era muy cruda. anunciado precisamente en el tratado De mundi aetherei (1588 ) sobre el cometa de 1577-78.18 UA del Sol. La paralaje cometaria. atribuía al familiar Sol una paralaje de 3’. pero dado que estos cuerpos cortaban el orbe circunterrestre del Sol. Eso implicaba el P. Brahe se oponía al movimiento terrestre por razones bíblicas y físicas. pues nadie “observó ningún otro movimiento aparte de los que vemos en las estrellas fijas”. No obstante. 51 . El primero que lo estudió fue M. lo que se vio facilitado porque no se conseguía medir paralajes sensibles. de unas decenas de segundos a lo sumo. aunque reconocía la superioridad de las teóricas heliocéntricas de Copérnico. rompió con la concepción meteorológica tradicional y consideró a los cometas como cuerpos celestes objeto de la astronomía de posición tradicional. se convenció de que no existen tales orbes y de que los astros giran por ciencia infusa en un medio no resistente siguiendo órbitas puramente geométricas. J. Maestlin estudió su órbita bajo la hipótesis heliocéntrica de Copérnico y estableció una órbita circular. GALILEO Y LOS JESUITAS fenómenos efímeros en los cielos alentó a considerar los cometas como objetos celestes. esto es. si tenemos en cuenta que el mejor observador de la época pre-telescópica. La idea es que el espacio entre la Luna y las fijas está completamente lleno de las esferas planetarias propuestas por Copérnico. si estuviese en otra parte del cielo se movería con la esfera que hay allí. En su tratado. Maestlin. Apoyándose en mediciones que daban una paralaje imperceptible. circunsolar y excéntrica como la de Venus. unas 20 veces superior a la determinada tres cuartos de siglo más tarde. Peucer en 1588. Sin embargo. Clavio S. por lo que no lo aceptaba en serio.LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE. lo usó de modo no realista. lo que indicaba que estaban más lejos que la Luna. Las mediciones de la paralaje mostraron que estaba muy por encima de la Luna. Eso lo llevó a tantear el sistema circunsolar de Heráclides para los planetas interiores y el cometa. el cometa se alejaba de la Tierra con movimiento directo a pesar de estar en la conjunción inferior de una órbita circunsolar próxima a Venus. era indetectable con los márgenes de error existentes. menos de la mitad de la distancia de Mercurio. cuya paralaje es de casi un grado. Entonces se decidió a proponer su nuevo sistema del mundo. C. Sin embargo. EL USO DE LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO De Noviembre de 1577 a Enero de 1578 se avistó un cometa espectacular por su brillo tras pasar a finales de Octubre por el perihelio a 0. cuando decía que la nova de 1572 está en la octava esfera porque no está en la atmósfera (por la paralaje nula) ni entre los planetas. Brahe. cuando se le ocurrió su sistema creía en la realidad de los orbes. momento en que los planetas copernicanos deben retrogradar al adelantar a la Tierra. tras estudiar los cometas de 1580 y 1585. Según señalará a C.

“no se puede demostrar de ninguna manera que sigan el movimiento de algún orbe”. Resumamos la posición filosófica de Brahe. Por tanto. el cometa de 1580. con la caída de los orbes sólidos. estas libertades y la eliminación de cualquier mecanismo causal dejaba a la astronomía en mal estado: como un conjunto de recetas de cómputo ad hoc. Esa fue la vía fecundamente desbrozada por Kepler y llevada a la perfección por Newton. Comenta Brahe: “Así pues. apareció en Piscis cerca de la oposición y se movió de manera retrógrada por un arco de más de 120o hacia la conjunción en Sagitario. ya que en principio las líneas visuales a los astros coinciden en ambos sistemas. “como peces en el agua o aves en el aire”. Las razones de Brahe para proponer su nueva visión del mundo aparecen claramente en una carta a Rothmann (21-II-1588). Por ejemplo. porque los cometas lejanos. el de 1585 se vio en la oposición con movimiento directo. cosa que no hacía el de 1585. Galileo sólo pudo 52 . De hecho recurre a Copérnico. lo que es incompatible con el esquema ptolemaico. cuando se hallan en oposición. de manera que gire con él”.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Para Brahe. el tratamiento copernicano de los cometas se basa en suposiciones falsas. las retrogradaciones se producen del mismo modo en ambos. Concuerda así con la visión escriturística y no científica del Jesuita Cardenal Bellarmino. limitándose a describir los movimientos sin restricciones dinámicas de ningún tipo: los astros en general y los cometas en particular son milagros que se mueven libremente como les da la gana en un medio etéreo continuo y permeable. pregunto. Tras insistir en que hay un único cielo desde la Luna hasta las estrellas. El segundo. aunque no tanto como las fijas. justifica la propuesta de su sistema porque Ptolomeo y Copérnico han sido refutados. deberían reflejar el movimiento de la Tierra y retrogradar como los planetas. por el que se mueven libremente los planetas. la tendencia moderna a unir la astronomía matemática descriptiva con la física explicativa consistía en reconocer la función dinámica del Sol central del copernicanismo. Pero. En el caso de otros cometas posteriores muy lejanos vistos en oposición al Sol. conducta muy distinta de la que ofrecen los planetas superiores. pues “en realidad no hay orbe alguno en los cielos”. ¿cuál se hallará entre todos los orbes del cielo que le otorgue su movimiento retrógrado a través de cuatro signos con tanta constancia y proporción?” Por el contrario. como objetaba el Jesuita Clavio. porque en 1582 calculó (erróneamente) que Marte en la oposición estaba más cerca de la Tierra que el Sol. Si los cometas plantean problemas al copernicanismo de Maestlin y no a Tycho es porque éste renuncia a explicar dinámicamente su sistema. Su sistema nunca pasó de ser una idea que no se desarrolló en teóricas para cada astro. entre los que lo sitúa el propio Maestlin. sin valor realista y predictivo (que era la situación que promovía Bellarmino para poder usar la astronomía copernicana sin comprometerse con la realidad de su cosmología). con lo que Maestlin “parece tomarse en vano el trabajo de hallar el orbe realmente existente al que se halla fijado el cometa. Sin embargo. El primero. que es cuando los planetas copernicanos en el perigeo retrogradan al ser adelantados por la Tierra.

El argumento no es gran cosa. En tercer lugar porque los datos astronómicos sobre cometas eran tan escasos que resultaban compatibles con círculos (Maestlin. rectas (Kepler.LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE. Clavio se mostró inmune a las consecuencias cosmológicas de los descubrimientos astronómicos de Brahe y Galileo. los cometas que se hallen a la distancia de uno de esos planetas deberá presentar básicamente su movimiento. parábolas (Newton). Newton). había demasiados cabos sueltos en las teóricas cometarias de Tycho. y la del hombre invisible. 0’7. la de los hijos de la noche hasta el papado de Barberini (1623). Galileo. entre digamos 0. Veremos que Galileo lo intentó tímidamente antes de que lo pusieran en su sitio los inquisidores jaleados por los jesuitas. si el movimiento propio de un cometa puede ser el que quiera Brahe. Gassendi. Descartes y Galileo. Era un buen manual de astronomía ptolemaica en el que Copérnico se desestima por razones religiosas y físicas relativas al movimiento terrestre. En primer lugar porque se ignora la distancia del cometa: la paralaje de los cometas no se podía medir de manera fiable. desmontar el argumento entrañaba exponer sus supuestos inciertos y entrar en discusiones cosmológicas. que era un profesor de astronomía. GALILEO Y LOS JESUITAS apuntarla vergonzantemente por la oposición papista. 12 y 30 años). 1. En este proceso distinguimos tres etapas: el lustro de gloria antes del decreto de condena del copernicanismo en 1616. La ventaja descriptiva de Brahe sacrificaba la coherencia e inteligibilidad física. En la época la única curva considerada era la circunferencia y ni siquiera a Kepler se le ocurrió ensayar elipses con excentricidades grandes. por lo que había que aceptar previamente su sistema y sus suposiciones para que el argumento tuviese algún sentido. sino de sabios como M. Brahe). Un lustro de gloria (1611-1616) Hasta principios del XVII. Resumamos el argumento anticopernicano de Tycho Brahe. siempre podrá acomodarlo a sus observaciones.5 y 1. En segundo lugar porque con órbitas circulares todos los sistemas fallan. Finalmente. ya que las pensó para planetas con excentricidades de centésimas. su In sphaeram Ioannis de Sacro Bosco commentarium (1570 y cinco ediciones más en vida del autor) fue texto no sólo de los jesuitas. Si los planetas se mueven en torno al Sol en capas esféricas con velocidades que decrecen con la distancia (los períodos circunsolares de los cinco planetas copernicanos son: 0’2. 53 . Mersenne. Hubo de aceptar la nova de 1572. Aunque no contribuyó a las grandes transformaciones astronómicas del XVI y XVII. lo que no ocurre. R. P. 1. tanto si desea sumarle el movimiento de la Tierra como si le suma el del Sol o el del Nuncio: todo encaja porque nada prohíbe. hasta la condena de Galileo (1633). elipses (Halley). Así pues. la escena astronómica en Italia estuvo dominada por el jesuita Clavio. 2. En una palabra.

A principios de 1610. los jesuitas más jóvenes empezaron a coquetear con las implicaciones de las novedades celestes a pesar de la orden del General. los satélites de Júpiter y otros fenómenos que minaban seriamente la cosmología aristotélico-ptolemaica. con 74 años y un pie en la tumba. la educación superior era parte de la estrategia propagandista y pastoral. de Cupis. sino que la consideró un milagro de Dios para presagiar algo. donde se entrevistó con el viejo jesuita C. Lo importante para la Compañía era su ideología católica y no la ciencia. Tras su fundación en 1540. Grienberger y G. la Ratio studiorum (1586). como muestra el hecho de que. Grienberger en 1614 y 1615 declarándose primero intrigado por Copérnico y luego partidario suyo. Claudio Acquaviva. Mientras C. quienes expusieron los éxitos de Galileo. Scheiner se mostraba ticónico. corriendo un tupido velo sobre el de 1577. tras La gaceta sideral. la Compañía de Jesús era una institución de inspiración militar al servicio de la Contrarreforma organizada por esa época en el Concilio de Trento (1545-63). del Collegio Romano. ordenase a sus huestes defender el tomismo en todos los frentes y huir de las novedades como de la bicha. O. W. En una palabra. De Marzo a Junio de 1611. dado que el planeta tenía que girar en torno del Sol y no de la Tierra. aunque aún tenía cuarenta años cuando ocurrieron estas cosas. Mantuvo la concepción tradicional de los cometas como fenómenos generados en la atmósfera. Cesi escribía a Galileo ese mismo año mencionando al jesuita T. se inclinaban por el rechazo de la vieja cosmología ptolemaica y dudaban entre Tycho y Copérnico. J. Mientras tanto. actuando como astrónomos competentes. Para ellos. Bellarmino S. (un personaje prominente que había quemado a Bruno) de la corrección de las observaciones de Galileo. como copernicano. En Mayo. amenizada por los discípulos de Clavio. van Maelcote. el cual habló también con Bellarmino sobre astronomía copernicana. Clavio. los jesuitas organizaron una recepción en el Collegio Romano para festejar a Galileo. Tanto éste como sus jóvenes turcos. Clavio. Galileo estuvo en Roma. 54 . Lembo informaron al cardenal R. Kirwitzer escribía a C. se aferraba a sus orbes y su muerte al año siguiente dejó a Ptolomeo sin su escudero. el general de la Compañía. Galileo publicó La gaceta sideral en la que mostraba las montañas lunares. P. a pesar de que la ausencia de paralaje apuntaba a una localización supralunar. Los jesuitas del Collegio. C. que se subordinaba a los intereses de la política papista. organizador del importante sistema educativo jesuítico. F. Clavio metió la cabeza bajo el ala y prefirió no alterar las ideas tradicionales en astronomía y cosmología. Ptolomeo aparece ya definitivamente superado: Copérnico o Tycho eran la única alternativa. y la circunsolaridad de Venus y Mercurio. incluyendo las fases de Venus “con escándalo de los filósofos”. y a finales de año observó las fases de Venus que mostraban definitivamente la falsedad del sistema ptolemaico. Maelcote presentó los descubrimientos con entusiasmo. aceptando el relieve lunar a pesar de la resistencia de Clavio.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA pero no sacó las consecuencias cosmológicas de Brahe contra la inmutabilidad de los cielos.

“habiendo aprobado todo lo demás. penetra todo sin oposición [. En Marzo de 1615 escribió a Piero Dini. que se han visto cometas en la oposición al Sol. poco después de su vuelta a Florencia en Julio de 1611. En la carta. tratando de mostrar que la corrupción del éter se compadecía mejor que la inmutabilidad con las Escrituras. Nápoles. “que es una carta de un padre carmelita que defiende la opinión de Copérnico salvando todos los pasajes de las Escrituras. Galileo trató de explotar el apoyo jesuítico y limar las dificultades bíblicas contra el copernicanismo. obra que sin duda no podía haber 55 . los censores. Esa era probablemente la física celeste que hubiera ensayado Galileo si lo hubieran dejado. para defenderse de los ataques de los dominicos A.LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE. Y más adelante. En las cartas sobre manchas solares había iniciado una vasta reforma de la filosofía natural sobre los cielos. y a pesar de ello no se han visto sometidos a ellas”. GALILEO Y LOS JESUITAS Tanto F. trataba de encontrar apoyos escriturísticos para su cosmología de cielos fluidos en los que caminan los planetas no por una milagrosa ciencia infusa. sino por influjo solar. Así pues.. Incluso tras el decreto de 1616 en que se condenó el copernicanismo. Galileo recibió una carta de G. Ludovico Ramponi en la que le advertía de la difusión de un argumento anticopernicano de Tycho Brahe derivado de los cometas: “Esto es. pero no tan distantes como las estrellas fijas como para verse libres de las pasiones de los tres [planetas] superiores. Caccini y N. “Diré que me parece que se halla en la naturaleza una substancia sutilísima. Galileo no debió darle mucha importancia en estos momentos de triunfo. difundiéndose por el universo. pues Ramponi volvía a insistir con su pregunta al año siguiente. Dini comunicaron a Galileo que muchos jesuitas eran copernicanos aunque no lo confesasen. “He demostrado también mediante continuas observaciones de esas materias tenebrosas [las manchas solares]. muy tenue y veloz que. no aceptaron esto en modo alguno”. En Diciembre de 1613 escribió una famosa carta a su discípulo y colega Castelli donde explica el milagro de Josué en un contexto copernicano en el que el Sol es el motor de los planetas. Las noticias de Cesi desde Roma eran esperanzadoras. En primer lugar insistió en su cosmología según la cual no hay distinción de materia y causas entre la Tierra y los cielos que son de aire. 1615). Le anunció el envío del libro de Foscarini (Lettera sopra l’opinione copernicana.. En esta etapa de “que florezcan cien flores” (como decía el difunto Mao). trató de contrarrestar las interpretaciones de la Biblia contra el movimiento terrestre.] y parece que los propios sentidos nos demuestran que el Sol es el principal receptáculo de dicho espíritu”. Lorini (que lo habían denunciado al Santo Oficio) y recabar el apoyo de los jesuitas Grienberger y Bellarmino. que el cuerpo del Sol rota necesariamente sobre sí mismo y he apuntado además cuán razonable es creer que de tal rotación dependan los movimientos de los planetas en torno al propio Sol”. aunque. en segundo lugar. Pero ya antes del decreto. Grienberger y sobre todo P. Guldin habrían expresado su apoyo a Galileo y su disgusto por la condena del copernicanismo. el mismo Cesi le contaría a Galileo que los jesuitas C. Cesi como el funcionario Vaticano P. cuenta Galileo.

jesuita y noble romano. que quería una astronomía técnica sin comprometerse con sus supuestos. el propio Galileo escribía a Florencia señalando que estaban prohibidos los libros que tratan de reconciliar a la Biblia con Copérnico. Pero pretender que el Sol esté en el centro [.. Los hijos de la noche (1616-1624) El decreto de 1616 puso fin a un lustro de esperanzas galileanas y alegría juvenil jesuítica. en la que expandía sus argumentos científico-escriturísticos. Se acabó la fiesta. aparecen y desaparecen milagrosamente y se mueven como Dios quiere. donde entre Febrero y Marzo se consumó la condena. Sin embargo los tiros iban por otro lado.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA aparecido más oportunamente. A.] se salvan todas las apariencias mejor [. Torquato de Cupis. Ahora predica en Roma. lo que es suficiente para el matemático. La refutación ticónica de Copérnico por los cometas sobre la que ya Ramponi advirtiera en 1611.] está muy bien dicho y no entraña ningún peligro. Sin ideas físicas dinámicas y parasitando astronómicamente a Copérnico. Malapert o C. dio publicidad a las posiciones que serían condenadas en 1616. Foscarini en Abril de 1615: “Vuestra Paternidad y el Sr. El funcionario Dini estaba mejor informado. especialmente los cometas. C. en este caso Pablo V. Cuando en Noviembre de 1615 quiso ir a Roma a defenderse de las acusaciones de herejía y vindicar el copernicanismo. primer Secretario de Propaganda Fidei a quien se 56 .. La carta de Galileo a Cristina de Lorena de mediados de 1615. Trataré con Monsr. Galileo obrarán prudentemente si se contentan con hablar ex suppositione y no en términos absolutos [. El ticonismo que algunos jesuitas como G. Biancani. El 6 de Marzo. el Embajador de Toscana le advirtió que no era buen momento para ir a hablar de la Luna con los dominicos presionando al Santo Oficio. (De hecho Bellarmino defendió que se condenase a Copérnico y no a Galileo. sean matemáticas o escriturísticas.. Borro habían aceptado antes del decreto. cosa que no creo.] Decir que suponiendo que la Tierra se mueve [. que es del mismo parecer y con otros”. a menos que sea nocivo aumentar la rabia de los adversarios... cobró después del mismo mayor importancia junto con el viejo argumento anticopernicano de los cometas debido a Brahe.. pues un mes más tarde le escribía a Galileo que no era hora de andar con demostraciones en favor de Copérnico. Empezaba así la etapa de: 2. Dini y con éste y con el P.) Desde este momento Tycho Brahe es la última esperanza de la reacción. el ticonismo ofrecía a los papistas una cosmología sin lágrimas: la Tierra no se mueve y los astros. Lo fue.. que no podía ver a los intelectuales ni a los listillos. había escrito a P. Pero aún así se trasladó a Roma.. La ciencia de los jesuitas estaba al servicio de la política del Papa.. revivió en 1616 como “cuarto argumento matemático” en el De situ et quiete Terrae de Ingoli.. El jesuita Bellarmino. sino de callar.] y que la Tierra gire es algo muy peligroso”.

ticónico y copernicano. Galileo estaba atado. una vez descartado el ptolemaico por las fases de Venus (o Marte acrónico). señalando que: “Los jesuitas han hecho público un Problema que se imprime y sostienen firmemente que está en el cielo. a principios de 1619. los cometas le resultan a Galileo un estorbo. Los jesuitas podían ensayar propuestas sobre los supuestos movimientos propios de los cometas en los cielos líquidos de Brahe y Bellarmino. En la segunda mitad de 1618 aparecieron tres cometas y. presentaba observaciones apoyadas por la red internacional de los padres. y lo que se le ocurrió fue socavar el prestigio de Brahe. pero Galileo no podía hacer otro tanto con sus cielos aéreos y elementales copernicanos.] argumento es una invención arbitraria de Tycho basada en algo que. los jesuitas podían pavonearse con sus cometas y Galileo. El problema es que con la condena de 1616 sufrió un serio descalabro la estrategia de defender unos cielos fluidos con un Sol como centro geométrico y dinámico. B. trató de desacreditar a Tycho como observador. Sphaera mundi seu cosmographia (Bolonia. no observó jamás 57 . recibía una amenaza. GALILEO Y LOS JESUITAS debía tratar con guante blanco. cuyos movimientos propios deberían estudiarse con calma mediante observaciones y demostraciones geométricas.. ofrecían la imagen de que éste constituía un programa progresivo que resolvía todos los problemas. en mi opinión. aunque Galileo redactó una larga respuesta a Ingoli (que envió a Roma en Octubre de 1624). Como veremos.LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE. y algunos aparte de los jesuitas corren la voz de que tal cosa echa por tierra el sistema de Copérnico. El sistema de censura previa de los jesuitas indica que esa era una posición colectiva. que era el único marco en el que acaso se hubiera podido tratar de dar acomodo a la generación y corrupción de unos cometas con órbitas y movimientos muy distintos de los planetarios. pues en cuanto asomaban sus preferencias copernicanas. implícita en el milagro de la ciencia infusa de cada cuerpo celeste. En este contexto. Por el contrario. G. susceptibles de generar cometas como el Sol manchas. pues aunque no probaran efectivamente la verdad del ticonismo. publicada anónimamente por el jesuita Grassi.. la De tribus cometis anni MDCXVIII disputatio astronomica (1619). 1620). En efecto. En este contexto. siendo el más importante de los argumentos en contra”. Rinuccini avisaba a Galileo del uso anticopernicano de los mismos. La aceptación explícita de ticonismo se produjo al año siguiente en la obra de G. Sin duda los cometas estaban en el punto central de la discusión entre los sistemas modernos. e indirectamente el de sus acólitos. Biancani. hace que aparezca como una obra colectiva de los jesuitas. lo que sin duda no era buena estrategia: “El [. pues no podía cuestionar las suposiciones implícitas del argumento (en el sentido de que los copernicanos deben aceptar que los cielos están ya llenos de orbes sólidos) ni la renuncia a ligar armónica y dinámicamente el sistema del universo. así como arrojar tantas dudas como pudo sobre el carácter “planetoide” de los cometas. no. la crítica al argumento de Brahe no es muy penetrante. Esto y el hecho de que se publicase anónimamente.

Con ello canceló su estrategia anterior al Decreto de apoyarse en los astrónomos jesuitas. y como la copernicana le estaba vedada. como hemos visto. y con observaciones de un par de meses. Por eso. desestimó a los cometas como objetos físicos. la interpretación de los datos se realizaba desde la teoría de Brahe. aunque sin entrar en honduras. Aunque apenas mencionaba a Tycho y poseía un tono comedido. los alejará más bien a todos de sí y rechazará y despreciará su propia hipótesis recientemente condenada. aunque Grassi intentara imitar el estilo ágil del descubridor de novedades que Galileo había ofrecido en La gaceta sideral. y después. en los que se recorren arcos orbitales mínimos. cuyos partidarios tienen el cuello amenazado por la espada desenvainada por Marte que se halla más cerca? ¿Acaso a Copérnico? Pero él. La polémica sobre los cometas es bien conocida. que sus colas siempre apuntan en dirección contraria al Sol. Me refiero al movimiento de los cometas cuando están en oposición al Sol. Grassi entró al trapo en la Libra y puso a Brahe y la disputa cosmológica y religiosa en primer plano. éste consiguió con su respuesta poner en primer plano el trasfondo cosmológico. Ahora bien. que tenía 1o de largo. Es decir. no se puede saber qué resulta de su combinación con el movimiento de la Tierra. no muestra la debida atención “a los primerísimos elementos de las matemáticas”. pues estos eran ahora partidarios de la única alternativa permitida: Tycho Brahe. las retrogradaciones dependen de las velocidades angulares relativas. que es piadoso. Se inició en 1619 con la disputatio de Grassi.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA ni podía haber observado. (Galileo también desacreditó a Tycho como matemático en el Saggiatore. para interpretar los datos hay que partir de una teoría. en su investigación de las distancias de los cometas por la paralaje. y era bien sabido que se esgrimía su argumento de los cometas como refutación de Copérnico.) Proseguía señalando adecuadamente que sin saber cuál es el movimiento propio de un cometa. Por consiguiente. como veremos inmediatamente. Galileo no podía entrar en materia y se dedicó a defenderse como pudo. Su reacción a las acusaciones de seguir a Tycho fue la siguiente: “¿Acaso es un crimen? ¿A quién habría de seguir? ¿A Ptolomeo. donde señalará que Brahe. ya que en tal caso su cola sería invisible”. 58 . entre Octubre y Noviembre de 1585 con los instrumentos grandes instalados en Uraniborg. En efecto. entonces es imposible que veamos alguno de ellos cuando están en oposición al Sol. Galileo hace sociología del conocimiento: Tycho tergiversa las cosas para apoyar su sistema quimérico. De hecho Brahe observó el cometa. En resumidas cuentas. Primero. no hay manera de saber qué fracción de movimiento aparente se debe al movimiento anual (ese es el sentido de la respuesta de Kepler a Ingoli). como creo con toda certeza. El Discorso de Galileo identificó la implicación anti-copernicana y atacó el presupuesto de que los cometas fuesen cuerpos astrales. desacreditó el endeble argumento de Brahe. si es cierto. Tycho es el único a quien podemos tener por guía en los desconocidos cursos de los astros”.

pues no tiene paralaje porque dos observadores separados no ven el mismo fenómeno. la cuestión no tenía salida. La ausencia de paralaje podría explicarse bajo la suposición de que estamos ante fenómenos ópticos. el hecho de que el cometa de 1577 se viese vespertino y se alejase del Sol con movimiento directo (hacia el Este). El objetivo de Galileo no era tanto proponer una hipótesis sobre los cometas. Eran buenos argumentos. Según su idea. tal como ocurre con los arco-iris. pues el rápido alejamiento exigiría un epiciclo inmenso y un período enorme. se explicaría la ausencia de paralaje. por no hablar de la física de la atmósfera. La consecuencia fue vetar la crítica a los jesuitas y a Brahe. quien se convirtió así en: 59 . La posición de Galileo presentaba problemas interesantes.” Grassi se lanzó sobre esta idea con mal disimuladas acusaciones de herejía y una formulación relativista de la verdad: “entre los católicos la Tierra no se mueve”. dice. aunque no de carácter científico. y valiéndose de los datos facilitados por la implantación internacional de la Compañía. consistió en poner en tela de juicio este supuesto. pues sería preciso “añadir alguna otra razón de tal desviación aparente”. Grassi parte de la suposición ticónica de que los cometas son cuerpos sólidos celestes con movimiento circular como los planetas. GALILEO Y LOS JESUITAS En la disputatio. Por eso resulta especialmente útil para desvelar los intereses de Galileo y los jesuitas del Collegio Romano que dirigían el desarrollo de la polémica. El hecho de que en ocasiones se muevan más al Norte se apunta crípticamente como debido al efecto del movimiento terrestre. La estrategia de Galileo. y por tanto susceptibles de paralaje. en ausencia de cualquier idea no meramente especulativa acerca de la dinámica celeste. que tan sólo “podemos conjeturar entre sombras”. trató de medir la paralaje y los situó más allá de la Luna. “no osaré hacer”. cosa que. Ante la imposibilidad de un debate claro sobre el sistema del mundo. Si el medio fuese un vapor que asciende de la Tierra radialmente. Todo se orientó rápidamente hacia el problema fundamental: que el copernicanismo no se podía defender y el ticonismo era la única salida políticamente aceptable.LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE. los cometas deberían moverse hacia el zenit sin sobrepasarlo. Las extravagancias derivadas de ensayar trayectorias circulares permiten a Galileo criticar las interpretaciones de Grassi y mostrar que su hipótesis es plausible. mientras que el de 1518 se viese matutino y se alejase del Sol con movimiento retrógrado (hacia el Oeste) es una consecuencia trivial de su hipótesis de los cometas como fenómenos ópticos en un vapor ascendente. como refracciones y reflexiones en un medio extenso. Pero a estas alturas está claro que ambas posiciones estaban llenas de dificultades. Además. ciertamente hábil. dicha disminución pone en entredicho la hipótesis planetoide de Tycho y Grassi. Para ello habría que conocer la estructura del mundo. ya que “la prometida por Tycho quedó sin terminar. dado el arco recorrido en breve tiempo (90o en 1/375P). Por ejemplo. cuanto eliminarlos como amenazas anti-copernicanas a favor de Tycho. En consecuencia. no menos que la rápida disminución del tamaño observada. Toda la disputatio depende de suponer que los cometas son cuerpos físicos con localización espacial precisa.

Este era el plan: un tratado de física para demostrar el copernicanismo y refutar el ticonismo. El tratado físico sobre las mareas y el movimiento terrestre se transfomó en otro hipotético e inconcluyente sobre los dos máximos sistemas. fueron trastoques. según la cual Dios puede hacer que todo ocurra como si la Tierra se moviese aunque no se mueva. pero no se plasmó en el Diálogo publicado. Aparte de las mareas aparecerán muchos otros problemas y una amplísima del sistema copernicano. La orden de suprimir la crítica al único sistema alternativo a Copérnico se puede conjeturar por el contraste entre los planes contados a E. Galileo lo da a entender en privado cuando en Octubre de 1629 responde a la pregunta de Diodati sobre cómo va “Ha de saber que hace un mes tomé de nuevo mi diálogo sobre las mareas postergado tres años [. el embajador de Toscana en la Santa Sede se entrevistó con un Papa iracundo porque Galileo lo habría “engañado” al publicar ciertas cosas en su libro que constituían “los temas más 60 . pues su cosmología era la única que quedaba frente a Copérnico. La invisibilidad de Tycho y los jesuitas se compadece con estas transformaciones.. Sin embargo. y preparó. que se hacía leer Il Saggiatore (1623). quizá a instancias suyas. y en Julio lo encontramos de nuevo en Florencia preparando el prefacio. Es revelador que ni en ella ni en el posterior Diálogo critique el sistema de Brahe. sino contra el ptolemaico en el que ya nadie creía. el final y otros retoques que no fueron pequeños: más que retoques. la Respuesta a Ingoli que hizo circular en el otoño. Tras la publicación del Diálogo (1632). pero no el copernicano contra el ticónico.. y no se demuestra explícitamente el de Copérnico. y de ser destruida. Además sabemos que el Papa había intimado a Galileo lo que tenía que hacer y por qué. Probablemente se le indicó que atacase a Ptolomeo y los peripatéticos tratando el movimiento de la Tierra como hipótesis indemostrable (tal como reza el subtítulo) y dejase en paz a Tycho y los jesuitas del Collegio Romano. Se reunió media docena de veces con el nuevo Papa. Entre Mayo y Junio estuvo en Roma gestionando el permiso de publicación.]. con ocasión de las diligencias del inminente juicio contra Galileo. Galileo acabó el Diálogo a principios de 1630. que era el rival real.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA 3. Se entrevistó con el Papa mientras se agitaba en su contra. pues en él las mareas no son el tema principal. de nada serviría el cínico instrumentalismo de Bellarmino ni la “angélica doctrina” del Papa. El hombre invisible (1624-1632) La primavera del año 1624 marcó una inflexión en la lucha de Galileo a favor de Copérnico. Diodati y el resultado final. mientras se difundía el rumor de que el libro contradecía a los jesuitas. mostrando la nulidad de cuanto han aportado Tycho y otros en su contra”. sin que las razones diplomáticas dadas pudiesen divulgarse. el sistema de Brahe ni se menciona. Urbano VIII. en Septiembre de 1632. hacía tiempo que Ptolomeo había dejado de ser una opción y la disputa se centraba en Copérnico y Tycho Brahe.

A continuación empezó a contarme este asunto y estas opiniones. lo que sólo se aplica a su sistema. hemos de atribuir al Sol no sólo una rotación sobre su eje. y no de tesis cosmológicas perfectamente formulables públicamente. pero no podía decirlo de forma explícita sin transgredir las órdenes de los censores de discutir las cosas ex hypothesi al modo de la astronomía. ya que otros distintos pueden hacer lo mismo. Para evitarlo hay que atribuir al Sol movimientos ad hoc sobre distintos ejes sin causa precisable. uniforme y autoconservado de la Tierra en torno al Sol. Desde una perspectiva geométrica. y señala que el criterio de decisión es la dinámica. se debía decir. en la que los mismos fenómenos pueden obtenerse con diferentes sistemas de esferas. El argumento deriva del patrón de movimiento que muestran estacionalmente las manchas solares. y de hecho se dijo como justificación de la condena. Pero la falta de libertad de discusión teórica llevó a la polémica de los cometas e indujo a los padres del Collegio Romano 61 . dado que los ejes de rotación solar y terrestre no son paralelos. Ante la contundencia de este argumento palidece la necesidad de criticar la endeble teoría de los cometas de Brahe. Pero desde una perspectiva física. Pero la dinámica marca la diferencia. Galileo pensaba lo mismo. el embajador escribió días después que el Papa le había señalado que “el asunto es más grave de lo que piensa Su Alteza [de Medici]. GALILEO Y LOS JESUITAS peligrosos y serios con los que se pueda enredar en estos momentos”. sobre las que no se podía ser explícito. dado que comienza distinguiendo el centro geométrico del dinámico. si se les permite otorgar cualesquiera movimientos al Sol. Kepler decía que el hecho de que un modelo geométrico salve las apariencias no basta para establecer su verdad. Redondi. Por el contrario. Obviamente no se trataba sencillamente de que hubiera defendido el movimiento terrestre. si negamos los dos movimientos terrestres. aunque con orden explícita de no revelar tales cosas ni siquiera a su Alteza”. tendrá que mostrar en 24 horas un patrón como el estacional. pues si el Sol mantiene la orientación de su eje constante a lo largo del día. pues eso se podía decir. Un buen ejemplo del ocultamiento de las críticas a Brahe se puede rastrear en la Jornada III del Diálogo. puramente cinemática. ese patrón puede generarse en cualquiera de los sistemas del mundo. Sin duda se trataba de intrigas políticas entre facciones descritas por P. sino también un movimiento diario y otro anual. El argumento a favor del movimiento terrestre se dirige principalmente contra Brahe. porque “él [Galileo] sabe muy bien dónde están los problemas”. La variación estacional de la orientación de los ejes no precisa explicaciones causales ad hoc: el Sol permanece inmóvil con su eje inmutable y la Tierra mantiene constante la orientación del suyo. eso no es posible. No quiere decirle cuáles son. Pero no bastan. Es más.LOS COMETAS CONTRA COPÉRNICO: BRAHE. ya que “los hemos discutido con él y nos los ha oído a nos mismo”. pues en el sistema copernicano hay que suponer movimientos simples y autoconservados (“inerciales”) que no exigen causas: las rotaciones uniformes del Sol y la Tierra en torno a ejes fijos más el movimiento circular.

Lo hicieron. El desarrollo de la ciencia iba en el sentido de unir la astronomía matemática descriptiva con la física dinámica explicativa. Naudé. Riccioli: Si se aceptase la libertad que se toman los copernicanos de interpretar los textos de las escrituras y de eludir los decretos eclesiásticos. azuzó a Grassi contra Galileo. Scheiner. la desorganización del plan original de la obra de Galileo y la condena posterior no sirvieron para nada. Tenía razón el buen Padre: no nos hemos detenido en esos límites. También G. se produciría el peligro de que no se detuviese en los límites de la astronomía o de la filosofía natural.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA a cerrar filas contra Galileo y propiciar su condena. con eterna persecución de todas sus acciones y declaraciones”. sólo pudo ser apuntada y sugerida por Galileo en uno de los casos históricos más desgraciados de injerencia en la ciencia de intereses espurios. lo explica muy bien el también jesuita G. Históricamente. Cuáles eran. desde aquel momento hasta sus últimos días. Scheiner y otros jesuitas que quieren eliminarlo”. no menos que a todos los disgustos que el Señor Galileo recibió. bibliotecario de un cardenal romano. que culminó con la gravitación newtoniana. escribía a Gassendi explicando que el motor del ataque contra Galileo estaba “en las maquinaciones del P. no obstante. y según su discípulo Viviani ello “dio lugar a todas las controversias que nacieron al respecto. 62 . quien según dice Galileo tuvo en sus manos “el secreto del universo” (la inclinación del eje de rotación solar) aunque “no supo reconocer esa joya”. La función dinámica solar iniciada por Kepler.

es decir. repetirlos a voluntad. En este sentido. al menos en el campo de las ‘ciencias duras’. Incluso cuando nos referimos al método científico solemos llamarlo indistintamente ‘método experimental’. la verdad o la falsedad. Suponemos en todos los casos que la experimentación. Si la observación de los fenómenos de la naturaleza es tan importante para el conocimiento. economía. es la forma más adecuada y propiamente científica de recoger información fáctica y comprobar la validez del conocimiento científico. como los de parsimonia. Por eso no es extraño que la capacidad experimental se utilice frecuentemente como una forma de distinguir las ciencias ‘duras’ de las ‘blandas’ o como un indicador de progreso científico. Otros principios básicos de la ciencia. manipularlos y modificarlos intencionadamente redunde inexorablemente en el aumento y perfeccionamiento del conocimiento. parece lógico que la posibilidad de reproducirlos en condiciones ideales y controladas.LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO Jesús Sánchez Navarro Universidad de La Laguna La experimentación se considera una característica fundamental de la ciencia moderna. la experimentación no es más que la máxima expresión del empirismo. repetibilidad o naturalización. la simulación controlada de los fenómenos de la naturaleza y su manipulación en las condiciones ideales de laboratorio. del principio según el cual todo nuestro conocimiento del mundo que nos rodea proviene de la experiencia y la única manera de decidir objetiva e intersubjetivamente la validez. un experimento cumple una serie de funciones fundamentales en la ciencia: 63 . sólo son corolarios de ese supuesto fundamental. En este sentido. de ese conocimiento es la comparación con la experiencia.

GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

– Recoger y, si se quiere, descubrir nueva información fáctica.
– Comprobar empíricamente las predicciones derivadas de las teorías y
a través de ellas la validez de las teorías mismas.
– Controlar las variables intervinientes en los fenómenos y su influencia
– Cuantificar y medir con precisión (y, como consecuencia, establecer correlaciones matemáticas).
– Detectar nuevas entidades o producir fenómenos nuevos, etc.
En todos los casos es una condición fundamental que el experimento sea
real, es decir, que se haya llevado a cabo. Dada su estrecha conexión con el empirismo, el experimento mismo debe ser un hecho.
Sin embargo, a lo largo de la historia de la ciencia se puede encontrar un
amplio grupo de ‘experimentos’ que no satisfacen esta condición y que no cumplen esas funciones, pero que gozan de gran reconocimiento. A este grupo pertenecen el experimento de los gemelos; el de Einstein-Podolski-Rosen; los del
rayo de luz y el ascensor de Einstein; el gato de Schrödinger; el diablillo de Maxwell; la bala de cañón de Hooke y Newton; el cubo de Newton; el de las bolas
que chocan y el de la vis viva de Leibniz; la cadena sin fin de Stevin, etc, y varios
de Galileo, como el de la caída libre o el del movimiento continuo rectilíneo. A
pesar de su amplia variedad, todos ellos tienen en común que no se han llevado
a cabo y, en este sentido, que no son empíricos, sino conceptuales. De la misma
manera, no recogen hechos, sino pensamientos y en la mayoría de los casos ni
siquiera son posibles, sino meramente concebibles. Por eso se les llama experimentos mentales o experimentos imaginarios a partir del nombre ‘gedankenexperimente’ que les dio E. Mach a finales del siglo XIX en sus libros La Ciencia
de la Mecánica y Conocimiento y Error.
En un sentido general, son instrumentos de la imaginación utilizados para
investigar la naturaleza siguiendo un mismo esquema: se visualiza una situación,
se lleva a cabo mentalmente una operación y se ve lo que ocurriría. Lo sorprendente es que parecen enseñar algo nuevo sobre la naturaleza sin nuevos datos empíricos, sólo a partir de datos ya conocidos. En cierto modo, es como si mostraran
la existencia de un paralelismo entre el pensamiento y la realidad: lo que se presenta al pensamiento como inevitable, es inevitable en la realidad. De ahí que se
les relacione frecuentemente con el platonismo y el racionalismo, o que se les
considere depósitos de conocimiento a priori. Por razones parecidas se pensó, al
menos hasta la crisis de la geometría euclídea, que eran el tipo de experimento
propio y característico de las matemáticas, dada su naturaleza intermedia entre
la experimentación y la demostración. Igualmente, incluyen un elevado componente filosófico tanto acerca de los ideales de la naturaleza, como acerca de la
razón humana, lo que hace que su uso haya sido también frecuente en filosofía
(aunque en este caso suelen reflejar intuiciones internas y creencias más o menos
asumidas sobre la realidad, por lo que se les considera experimentos mentales
puros para distinguirlos de los experimentos imaginarios de la ciencia). En cual64

LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO

quier caso, su influencia e importancia para la ciencia es muy grande y Mach llega
a considerarlos necesarios y previos a los experimentos físicos (una condición
previa para el diseño de experimentos). Otros, como Kuhn, los consideran fundamentales en los procesos de cambio científico, porque permiten enfocar los problemas desde nuevos puntos de vista generando anomalías a la teoría dominante
y ayudan a reconceptualizar el mundo de una manera diferente partiendo de datos
ya conocidos y familiares. No obstante, las posiciones dominantes respecto a la
naturaleza de los experimentos imaginarios se reparten entre cuatro grandes puntos de vista:
a. No son experimentos estrictos, sino argumentos disfrazados que parten
de premisas basadas en la experiencia y siguen reglas de inferencia inductiva o deductiva para llegar a la conclusión. En este sentido, no difieren
más que en la forma de otros tipos de argumentación y nunca van más
allá de la experiencia, ni proporcionan información acerca del mundo.
Pueden tener, eso sí, valor de convicción o fuerza retórica, e incluso pueden ser útiles para mostrar la consistencia interna de la teoría, pero son
redundantes en lo que a la naturaleza de la realidad se refiere.
b. Son casos límite de experimentos ordinarios en el sentido de que alcanzan sus objetivos sin ser ejecutados. Estos objetivos pueden ser, según
el experimento imaginario de que se trate, ‘destructivos’, es decir, de ataque a una teoría rival o dominante, ‘ejemplificadores’ de alguna consecuencia o implicación de una teoría, o ‘heurísticos’. En los tres casos no
difieren sustancialmente de los experimentos ordinarios salvo en su contundencia lógica. En el mismo sentido, puesto que todo experimento pretende ser una simulación simplificada de la naturaleza e incluye idealizaciones de los fenómenos, un experimento imaginario es sólo un caso
de simplificación e idealización extrema.
c. Son modelos mentales, o ejemplificaciones de modelos mentales, que
reconstruyen los datos conocidos de una manera diferente. En este sentido, son constructivos y falibles y tienen gran importancia para la construcción de modelos teóricos y su aplicación.
d. Son experimentos genuinos, aunque diferentes de los experimentos físicos reales, que permiten adquirir conocimiento a priori de la naturaleza
a partir de datos viejos y ya conocidos. En este sentido, proporcionan información nueva acerca de la realidad, sus propiedades y su estructura a pesar
de no ser empíricos y en este sentido son platónicos en sentido estricto.
Sea cual fuere la posición que se elija, lo cierto es que los experimentos
imaginarios han jugado un papel importante en la historia de la ciencia y en especial en el desarrollo de la ciencia moderna a partir de la Revolución Científica.
No en vano Galileo, junto con Einstein, fue uno de los grandes cultivadores de
este tipo de experimentos, aunque también se encuentran en Descartes, Leibniz,
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GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

Hooke, Newton, etc. Pero son también uno de los elementos que conectan la ciencia moderna con el periodo inmediatamente anterior. En efecto, los experimentos imaginarios jugaron también un papel importante en la ciencia y la filosofía
del siglo XIV y en el desarrollo de la cuantificación de las cualidades o la Teoría del Ímpetus. Aunque los experimentos secundum imaginationem utilizados por
los medievales tardíos están más cerca de los experimentos mentales filosóficos
que de los experimentos científicos imaginarios en sentido estricto, lo cierto es
que hay relaciones evidentes entre ellos y ésta es una de las razones por las que
se suele considerar a los Calculadores de Oxford o a la Escuela de París como
precursores de Galileo y a las teorías que desarrollaron como un paso importante
hacia la Revolución Científica pese al giro fundamental que ésta introduciría en
la ciencia. Además, aunque los experimentos mentales se pueden encontrar en la
Antigüedad, como en el caso de Zenón, Platón, Lucrecio o el propio Aristóteles,
su utilización sistemática y a gran escala es una característica distintiva de la época
medieval tardía como consecuencia de la polémica de los universales y de la disputa de la prioridad entre la filosofía y la teología.

LA POLÉMICA DE LOS UNIVERSALES Y EL DESARROLLO
DEL NOMINALISMO
El origen de la disputa de los universales se encuentra en unos comentarios de Boecio acerca de los planteamientos de Aristóteles sobre la naturaleza y
el status ontológico de los nombres comunes y las ideas universales abstractas.
En el análisis de Boecio el problema consiste en determinar la relación de estas
ideas o formas universales con los objetos individuales, los números y la mente
del sujeto que conoce. Las posiciones clásicas ante el problema eran tres:
a. Las ideas universales son ideas eternas separadas de las cosas particulares y con el mismo tipo de existencia real que éstas (salvo que no son
directamente observables). Más aún, las cosas concretas son como son
porque participan de esas ideas universales, que serían ontológicamente
previas. Se llamaban en este caso universalia ante rem. Esta posición,
atribuida tradicionalmente a Platón, fue modificada por S. Agustín para
adaptarla al cristianismo. Así las consideraba ideas eternas en la mente
divina, siendo los objetos concretos, y en general la materia, simples
sombras de esas ideas. Esta posición fue la dominante hasta la irrupción del aristotelismo en el siglo XII y continuó posteriormente con modificaciones en las propuestas más místicas. Se la llama Realismo Fuerte.
b. Las ideas universales existen realmente, pero de forma diferente a los
objetos concretos. Subsisten en las cosas individuales y sólo en ellas,
no tienen existencia separada. Pero esto no impide que sean tan reales como las cosas concretas; son formas distintas de existencia y se
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LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO

accede a ellas por caminos distintos, en un caso la abstracción y la
razón y en el otro la experiencia. Precisamente es la existencia de esos
principios y formas en las cosas lo que las hace ser como son. Se llamaban, en este caso, universalia in re. Atribuida a Aristóteles se hizo
popular, sobre todo, en el siglo XIII, aunque adoptó numerosas variaciones (desde el determinismo de los averroístas latinos hasta el refinado realismo de Duns Scoto, pasando por algunos planteamientos
de Tomás de Aquino). Suele llamarse Realismo Moderado.
c. Las ideas universales no tienen existencia real, sino que son conceptos,
abstracciones de las cosas concretas o meros nombres. Se llaman ahora
universalia post rem y según se eligiera una posición u otra surgían,
sin embargo, dos enfoques diferentes, que suelen englobarse bajo la
etiqueta de Nominalismo a pesar de sus profundas diferencias:
c1. Estas ideas son conceptos racionales con existencia mental que no
dependen de los sujetos individuales, sino de las reglas internas de la
racionalidad e incluso de la estructura racional del mundo. En cierto
modo, se puede decir que son conceptos mentales o racionales que tienen su correlato en las cosas o están en ellas como propiedades, cualidades, etc. Esta posición se llama Conceptualismo y mantiene una
estrecha conexión con la anterior, hasta el punto que algunos autores
oscilan entre ellas (Sto. Tomás, el propio Aristóteles). Igualmente,
muchos otros que se denominan Nominalistas por oposición al Realismo se sitúan también en esta posición.
c2. Las ideas universales son simplemente nombres sin referente o, en
el mejor de los casos, simples abstracciones de semejanzas entre los
objetos individuales y las usamos los sujetos para designar esas semejanzas (a modo de abreviaturas). En este sentido, su referencia son
sencillamente otras palabras, no entidades reales, pues sólo existen
las cosas individuales. Éste es el Nominalismo estricto, cuyo principal representante es Occam.
Planteada en estos términos, la polémica puede parecer excesivamente metafísica y poco interesante para la ciencia. Sin embargo, tras ese lenguaje retorcido
y plagado de sutilezas propias de la época, se están planteando muchas cuestiones metodológicas y filosóficas referidas a la naturaleza misma de la ciencia y
los conceptos científicos. Por citar sólo algunas:

La naturaleza de la estructura del mundo, su racionalidad (y, por tanto, la
posibilidad de descubrirla, comprenderla o inventarla, según el caso) y la
capacidad humana de explicarla mediante la ciencia.
El status de las leyes e hipótesis de la ciencia (o de los conceptos que las
integran) y la mejor forma de llegar a ellos (a priori, abstracción, experiencia
o experimentación).
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GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

– La naturaleza última de la Física y las Matemáticas, la prioridad entre
ellas e incluso su posible conexión. En el mismo sentido, la naturaleza
esencial de la geometría y el lenguaje o, por contra, su convencionalismo
y la posibilidad de inventar un formalismo sin referencia que pueda usarse
útilmente para la descripción y análisis de la naturaleza (de modo semejante a como usamos el lenguaje ordinario, plagado de nombres comunes, según los nominalistas sin referencia, para describir la realidad).
– La explicación y justificación de nuestras clasificaciones de la naturaleza y la posibilidad de medirlas. Igualmente, si las metrizaciones (la cuantificación de las cualidades) han de ser extensionales o intensionales.
En el mismo orden de cosas, la necesidad o el posibilismo y falibilismo
de los principios científicos.
– La posibilidad de encontrar un estándar de verdad para el conocimiento
humano, incluyendo el científico, y distinguir lo real de lo aparente. Una
parte de este problema es el papel de la autoridad en el conocimiento y
la licitud de criticar, discutir y plantear alternativas al conocimiento generalmente aceptado.
– La naturaleza de la causalidad y la existencia misma de causas, así como
los métodos para descubrirlas a partir de sus efectos o postularlas instrumentalmente. Igualmente, la conveniencia de que las explicaciones
sean por causas esenciales, por causas eficientes inmediatas o, simplemente, descripciones acerca de cómo se producen los fenómenos (lo
que ya contiene en sí mismo la explicación de por qué). En todos los
casos, esto supone plantearse el papel de la experiencia y de la inducción. Aquí entra también el papel de los experimentos mentales y su
posible utilidad para la ciencia.
Éstos, y otros problemas semejantes, se encuentran en los textos de los
escolásticos como derivaciones de su discusión acerca de la naturaleza de los
universales. El que los presenten como argumentaciones de segundo orden no
les quita importancia, ni significa que no fueran influyentes. La propia forma
de argumentación medieval y su gusto por la jerarquización de los problemas
es la responsable de que no se escribieran tratados específicos sobre estos temas
y que aparecieran como flecos en la polémica de los universales. La misma
polémica general está subsumida en otra, mucho más importante en la época,
que constituye la columna vertebral de toda la cultura medieval: la polémica
sobre la filosofía y la teología. Incluso el desarrollo del Nominalismo es una
derivación de esa disputa. En 1277 se condenaron las 219 tesis aristotélicas
(la mayoría aristotélico-averroístas) que chocaban con el dogma cristiano. Esa
condena marca toda la concepción filosófica del mundo del siglo XIV. Hasta
ese momento, la influencia del aristotelismo había llevado a dos planteamientos
alternativos:

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LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO

– El clásico tomista, según el cual razón y fe se complementan (o la primera complementa a la segunda y no pueden entrar en conflicto si la
primera se ejerce rectamente). En tal caso, el mundo tendría una estructura
que puede ser racionalmente conocida y comprendida, precisamente por
ser creación divina. Aunque las verdades necesarias que rigen la estructura del mundo están limitadas por la libertad de la divinidad (no puede
ser obligada a nada por nada, no hay necesidad más allá de su libertad),
la racionalidad constituye una de las características fundamentales de
la divinidad y por tanto de su creación.
– El averroísta, para el cual en los asuntos de conocimiento lo fundamental
es la racionalidad, por encima incluso de la fe. Cada una atiende a sus asuntos y en cuanto al conocimiento del mundo no hay criterio superior a la
razón. La ciencia debe descubrir esas verdades necesarias, en sentido fuerte,
que determinan la estructura de la realidad. De este modo, ciertas tesis aristotélicas, como la eternidad del mundo, etc, son perfectamente aceptables
si se demuestran suficientemente, aunque choquen con el dogma (éste sería
el irracional, en el sentido de ser independiente de factores racionales). Otra
forma de decirlo era considerar que el conocimiento del mundo es competencia sólo de la razón, en el sentido de que su racionalidad no puede
ser limitada ni por la voluntad, ni por la libertad humanas o divinas.
No obstante, la posición más extendida después de la condena de 1277 fue
la separación tajante entre razón y fe, pero sin considerarlas en plano de igualdad,
sino concediendo toda la fuerza a la segunda: la estructura del mundo no es racional, en el sentido de sometida a verdades necesarias que puedan descubrirse por
la razón, ni tan siquiera está claro que el mundo posea una estructura permanente
cognoscible más allá de los fenómenos empíricos, y la propia razón humana es
incapaz de conocerlo completamente e incluso de discernir entre las distintas explicaciones posibles que pueden dar cuenta de los fenómenos. La razón última que
se aducía para afirmación tan contundente era que la característica fundamental
de la divinidad no era la racionalidad, sino la voluntad (infinitamente libre, decía
Duns Scoto) o la libertad (Occam): el mundo es como es porque la divinidad así
lo ha querido y si hubiera querido que fuera de otra forma, lo sería, como puede
serlo y cambiar en cualquier momento, si así lo quiere. El único límite a este voluntarismo es la contradicción. De esta forma, no sólo en los asuntos teológicos y vitales se le concedía prioridad a la fe, sino que la propia uniformidad de la naturaleza en la que se fundamentan las leyes científicas estaría sustentada en último término
en la libre voluntad de la divinidad.
Lo paradójico es que esta posición tajante no constituyó un freno, sino un
impulso para el desarrollo de la ciencia. Primero, porque dejó sin justificación teórica al aristotelismo. Si la naturaleza de la realidad está sometida de tal forma a
la voluntad divina y no hay verdades necesarias racionales, nada impide someter

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De esta forma. por tanto. en un libre juego de la imaginación. ni hay elementos al modo aristotélico. en unos casos por su acuerdo con Occam y en otros. sin conceptos. que tuvo una positiva influencia sobre los científicos de la época (desde Bradwardine o Dumberton a Oresme y Buridán. Dado que estos individuos son más o menos parecidos. sólo los hechos singulares son reales. Por esta razón distingue Occam entre la ‘ciencia real’. eso nos permite formarnos conceptos universales de ellos y usar nombres generales. formular alternativas e incluso. Tercero. pero no deducidos de principios necesarios. pero éstas no tienen realidad objetiva. el desarrollo de métodos aplicables al análisis de casos y fenómenos empíricos específicos (como la cuantificación de cualidades usada para medir la intensidad de la luz según el ángulo de incidencia y la distancia o la velocidad uniformemente acelerada. el paso al Nominalismo es muy sencillo. de Autrecourt afirmando que el tiempo no es continuo. no es extraño encontrarse a Alberto de Sajonia planteándose si podría existir una línea espiral infinita dentro de un cuerpo finito y a N. y la ‘ciencia racional’. que son las teorías en las que los nombres representan abstracciones y no algo real. pero no su coherencia o su estructuración racional (ambas las suponemos y construimos los sujetos). Así. a esas semejanzas de los objetos o incluso a otros conceptos y términos derivados de los objetos individuales. Sólo en un segundo paso se abstraen sus semejanzas o se establecen correlaciones. ni lugares naturales. sobre todo. discutir y analizar cuestiones que podrían haber ocurrido (desde la pluralidad de universos al movimiento en el vacío y desde la composición del continuo o la infinitud del espacio hasta la naturaleza del tiempo). porque impulsó los estudios y discusiones metodológicas (como las citadas más arriba). etc). como Buridán. Si la creación y naturaleza del mundo no dependen de ideas preconcebidas o naturalezas comunes. En el caso de Occam. Segundo. porque desplazó el punto de atención de la filosofía natural tradicional al estudio empírico y cuantitativo de la naturaleza y favoreció el desarrollo del Nominalismo. y sólo pueden ser experimentados. sino que está constituido por instantes discretos indivisibles. y principalmente. se deriva de la experiencia directa. sino que sólo son abstracciones mentales del comportamiento de los objetos individuales (por tanto. el análisis de la naturaleza y función del conocimiento científico y. en el mejor de los casos. entonces es innecesario suponer que existan esencias comunes que se ‘realicen’ en los individuos. sino de la libertad divina. De aquí obtiene Occam tres principios fundamentales: 70 . por su compromiso con el realismo como reacción a la concepción del movimiento de Occam). o los análisis de Occam de la causa inmediata) en lugar de la postulación tradicional de esencias o especies imponderables como causas necesarias de los fenómenos. El conocimiento.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA a crítica la filosofía natural aristotélica. ni formas interpuestos. pero ambos sólo se refieren. que son proposiciones acerca de cosas particulares. sino sólo cosas individuales concretas.

además. así. según el cual el mismo efecto puede existir por muchas causas diferentes (y. y en términos generales. que también apoya esa uniformidad). c. Del mismo modo. sino sólo la asociación empírica entre sucesos. es una extrapolación a todo el conocimiento de los supuestos de simplicidad y elegancia corrientes incluso en la matemática griega. la causa inmediata como aquella que si está presente. En cualquier caso. según el cual no hay que postular la existencia de más entidades que las estrictamente necesarias para dar una explicación y entre explicaciones alternativas siempre será preferible la más sencilla. que es un principio de simplicidad y economía de explicaciones y entidades. no se produce el efecto. nunca hay evidencia de alguna relación metafísica o esencial entre causa y efecto (la única ‘prueba’ es la citada para la causa inmediata). en el mismo orden de cosas. Pese a todo. El estudio de la causalidad y la definición de la causa inmediata. la experimentación. El fuerte empirismo ontológico sustentado por Occam lo llevaba a mantener una especie de infradeterminación del conocimiento. es lícito y conveniente buscar otras nuevas. las únicas causas reales son las inmediatas. que recuerdan los de Hume. Si aparecen otras causas alternativas. b. de F.LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO a. las conexiones causales establecidas empíricamente a partir de esas causas inmediatas son válidas por la uniformidad de la naturaleza (recuérdese que para Occam la voluntad y libertad divinas sólo están limitadas por el principio de no contradicción y esa ausencia de contradicción es suficiente para garantizar la uniformidad natural. como veremos más adelante. De entre ellas hay que elegir siempre la más probable a la 71 . Es una consecuencia de todo lo anterior y consiste en afirmar que la filosofía (y la ciencia. pero no necesarias. El principio de economía o navaja de Occam. hay que eliminarlas a partir de la observación. Por ello. Estos análisis occamistas de la causalidad. Bacon a Galileo. son los precedentes de la sustitución de las causas finales por las causas efectivas que caracterizarán los orígenes de la ciencia moderna. aunque puede hablarse de la causa total como la suma de todos los antecedentes que bastan para producir un suceso. por tanto las conexiones causales sólo pueden fijarse en casos concretos. se sigue el efecto. en su caso) puede ofrecer explicaciones probables. y si no lo está. en el empirismo inglés o en la eliminación de las potencias naturales en la física del XIX es incuestionable. Por eso. a lo que hay que añadir el uso de la ‘navaja de Occam’. En última instancia. etc. no pueden probarse de ninguna forma las causas finales aristotélicas y. sino que ayudó a la conexión entre matemáticas y física. es natural que existan distintas explicaciones del mismo fenómeno y. Su utilización en la física medieval no sólo tuvo consecuencias devastadoras para la proliferación de imponderables y especies postuladas comúnmente. siendo todas las demás cosas iguales. Define. el mismo fenómeno puede tener también muchas explicaciones diferentes). El probabilismo. su influencia posterior en el nacimiento de la ciencia moderna.

un objeto que crece o disminuye. de donde viene su nombre colectivo: Calculadores de Oxford o Mertonianos. etc) conserva a través del proceso tanto su identidad esencial. Aunque ambas son dos formas de cambio (junto al sustancial y al movimiento local). todos ellos sucesivos profesores del Merton College. todas las partes que se añaden o se restan poseen las mismas propiedades y atributos y son idénticas entre sí. no hay cambio de especie.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA luz de la experiencia y del principio de economía (aunque nunca será completamente cierta. si es de disminución. sean discontinuas (números). sean continuas (distancia espacial). Esto permite analizar los fenómenos en forma hipotética y recurrir sin restricción a experimentos mentales e imaginarios. Dumbleton. variantes inobservables. etc. Por eso. EL PROBLEMA DE LA INTENSIFICACIÓN Y DISMINUCIÓN DE FORMAS Y CUALIDADES El análisis de las variaciones de intensidad de las cualidades y movimientos o. ni pueden combinarse. Para Aristóteles cantidad y cualidad son cuestiones completamente distintas. si es de aumento. etc. y centraron su trabajo en lo que llamaron ‘el problema de la intensificación y disminución de formas y cualidades’. es uno de los logros más importantes de la ciencia del siglo XIV y se ha considerado. el probabilismo tiene una consecuencia metodológica importante para todas las teorías citadas: el uso de los supuestos secundum imaginationem. Por eso. para abreviar. como el conjunto de propiedades que la identifican y la hacen ser como es. o está contenido en él. tradicionalmente. ni tienen ninguna relación entre sí. Pero. puesto que la mayor contiene a la menor. sólo probable). Swineshead. En otras palabras. El estado final del proceso. la entidad sometida al cambio (sea una distancia que aumenta. factores ambos importantes en el análisis de las variaciones de intensidad de las cualidades y los movimientos (introduciendo distinciones formales. 72 . imaginar todo tipo de posibilidades sin tomar en consideración su realidad física o su posible aplicación. La tarea la llevaron a cabo un grupo de matemáticos de Oxford. contiene el estado inicial. una serie creciente de números. además. El origen del problema está en las críticas de Occam y los nominalistas al tratamiento aristotélico de las cualidades. como el primer paso hacia la construcción de la Física Matemática. Entre ellos se encuentran Bradwardine. es decir. de los trabajos de los Calculadores de Oxford y de las discusiones de Oresme respecto a la inmovilidad de la Tierra. Este probabilismo es lo que se encuentra a la base de la Teoría del Ímpetus. La razón es que el cambio cuantitativo consiste en la adición o sustracción de partes homogéneas. Heytesbury. la cuantificación de las cualidades. es importante la proliferación de alternativas para mejorar nuestras explicaciones de la naturaleza. pero sin llegar a postular que las conclusiones tuvieran correspondencia física).

En tal caso. Esta concepción aristotélica implicaba una multiplicación de especies y atributos que chocaba frontalmente con el Nominalismo y la navaja de Occam.). Éste es el trabajo que llevan a cabo los Calculadores de Oxford y tiene dos características importantes: a) Se centran en el estudio del movimiento. como el aumento o disminución del calor. abajo. etc.LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO Por el contrario. velocidad instantánea. si se pudiera añadir sólo la cualidad –calor– a la otra cualidad –calor. Lo que hacía falta era encontrar un método adecuado que permitiera la cuantificación de las cualidades y. nuevamente. R. para el cambio de color. el estudio matemático de la naturaleza. etc. dos nociones cuya combinación era rechazada por Aristóteles.). también–. b) Hacen el análisis en términos de distancia y tiempo. Esto vale. aceleración uniforme. la conexión de Matemáticas y Física. lo que debería ocurrir si fueran partes homogéneas (añadir una distancia a otra sí la hace más grande). se había intentado probar que la diferencia en los efectos cualitativos de la luz se debían a diferencias cuantitativas (el debilitamiento de la luz blanca a la refracción. De ahí que Occam lo rechazara. o a demostrar la posibilidad del desarrollo. todas las diferencias reales se reducirían a diferencias en cantidad y la intensidad de una cualidad podría medirse igual que la magnitud de una cantidad. de manera que. resonancias occamistas: supone que hay una variación concomitante entre causa y efecto. por ejemplo. el cambio cualitativo no se debe a la adición o resta de partes homogéneas. Aristóteles aduce como ejemplo que el añadir un cuerpo caliente a otro no lo hace más caliente. Incluso. y a partir casi exclusivamente de experimentos imaginarios. lo que contribuirá al desarrollo. de ahí. del número o del movimiento. un punto de apoyo en la Óptica donde. pero pierde una propiedad o atributo y la sustituye por otra diferente (aunque pueda ser muy parecida). Concluía. al modo de 73 . la intensidad de la luz e incluso el movimiento (si se considera que el lugar ocupado por el cuerpo determina una especie y por tanto el paso de un lugar a otro implica perder una especie y ganar otra distinta. etc. que las diferencias cualitativas consistían en diferencias de la estructura geométrica. La base del análisis tiene. Es decir. además.). de la Cinemática mediante la definición de algunos conceptos fundamentales (movimiento uniforme. desde Grosseteste. En favor de su rechazo de la homogeneidad del cambio cualitativo. considerando que la intensidad de una cualidad puede ser medida en grados numéricos. pero también para procesos más oscuros. sino a la pérdida de una especie y la ganancia de otra. Rechazaba el ejemplo aristotélico de los cuerpos calientes afirmando que el problema estaba en que se añaden los cuerpos. el resultado sería un cuerpo más caliente. esto no es sorprendente en Aristóteles si se tiene en cuenta que concibe el universo integrado por lugares cualitativamente diferentes –arriba. Todo esto tenía. de esta forma. los cambios en la intensidad y el calor al ángulo de incidencia y a la concentración luminosa. Bacon ya había supuesto que el calor era resultado del movimiento. en este cambio la entidad conserva su identidad esencial.

Lo que pretenden es expresar los grados en que aumenta o disminuye una cualidad respecto a una escala que ha sido fijada previamente. calor. como el movimiento uniforme y el movimiento acelerado. mientras las operaciones se describen con palabras. luz etc. aunque ellos los formulan en general como formas de cambio para aplicarlos a la velocidad con que cambia una intensio cualquiera: – Cambio uniforme (movimiento uniforme. A su vez. hablan de la velocidad con que cambia la intensio con respecto a otra forma conocida. Este recurso a las letras del alfabeto permite evitar el problema aristotélico de la imposibilidad de combinar cantidades no comparables y representa uno de los primeros intentos conscientes de introducir un formalismo algebraico. 74 . se puede fijar la intensio de la velocidad (y la velocidad con que esta intensio cambia) por referencia a la extensio de la distancia o el tiempo. latitud y longitud. También las llaman. El primer método utilizado es el ‘álgebra de palabras’ de Bradwardine en la que se emplean letras del alfabeto para sustituir a las cantidades de las variables. – Cambio disformemente disforme: incrementos desiguales de velocidad en tiempos iguales. Pero lo hacen matemáticamente. respectivamente. el efecto se explica en función de las condiciones necesarias y suficientes que lo producen y así se relacionan sus cambios. – Velocidad instantánea: la distancia recorrida por un punto en movimiento si ese punto fuera impulsado uniformemente durante un periodo de tiempo con la misma velocidad que poseía en ese instante..). a la que llaman extensio (extensión). – Cambio disforme (movimiento acelerado): cuando se recorren distancias desiguales en intervalos de tiempo iguales. ej. – Cambio uniformemente disforme (uniformemente acelerado): movimiento en que se adquiere un incremento igual de velocidad en cualquier intervalo igual de tiempo. aunque a niveles aún muy elementales. Llaman forma a cualquier cualidad o cantidad variable en la naturaleza y suponen que la intensio (intensidad) de una forma es el valor numérico que hay que asignarle. Los restantes ‘calculadores’ perfeccionaron el método y lo utilizaron para estudiar estas proporciones en distintos campos (movimiento local. considerando que la velocidad (variable dependiente) se explica en una función algebraica de distancia y tiempo (variables independientes).GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA la causa inmediata de Occam antes citada. en su caso): cuando se recorren distancias iguales en intervalos sucesivos de tiempo iguales o el recorrido de distancias iguales en cualquier intervalo de tiempo. Todo esto les permite definir una serie de conceptos fundamentales. P. Esto permite a Bradwardine reformular las afirmaciones aristotélicas acerca del movimiento violento relacionando v (la velocidad) con f y r a la vez (la fuerza motriz y la resistencia).

recorrería una distancia igual. es decir. pero no hay ninguna referencia a experimentos que no sean imaginarios. Segundo. Primero. Sin embargo. Si el método anterior de los oxonienses recuerda al de Galileo. se afirma que un cuerpo que inicia la aceleración uniforme a partir del reposo recorre cierta distancia en cierto tiempo. aún siendo precursores de los trabajos de Galileo. dan una idea clara del cambio acontecido en el siglo XIV con respecto a toda la época. hacen desarrollos concretos. etc) representen propiedades intrínsecas de la cualidad. éste de Oresme recuerda la geometría analítica cartesiana. de manera que las propiedades de la figura (equivalencias. por lo que no hay una asociación sistemática de una relación algebraica con una representación gráfica. ambos movimientos tienen que ser equivalentes. En este sentido. De esta forma se equiparan un movimiento acelerado y un movimiento uniforme al expresar la distancia recorrida por el primero en términos de la recorrida por el segundo. y el intento mismo de cuantificación de las cualidades. Pero es mucho más interesante verlo en su formulación. Ambos métodos. Su interés es el de haber sido precursores de muchos de los planteamientos que condujeron a la construcción de la ciencia moderna. El estudio de los problemas cinemáticos en Oxford está basado en experimentos mentales y supuestos secundum imaginationem. En nuestros términos. Lo que se pretende con este método gráfico de ‘representación de las latitudes de formas’ (este nombre le da Oresme) es construir figuras que representen la cantidad de cualidad. La extensio se representa mediante una línea recta horizontal (longitud) y cada grado de la intensio se representa mediante una línea vertical de altura determinada (latitud). también llamado teorema de Merton (por el Merton College. Utilizado en la Universidad de París era básicamente un método geométrico que recurría al uso de gráficas. los analistas de las intensidades y formas siguen siendo medievales. La línea que une los extremos de estas líneas verticales determina la velocidad y el modo del cambio de la intensio. La prueba de este teorema la da Oresme en su libro De las configuraciones de las cualidades y eso nos lleva al segundo método utilizado para cuantificar cualidades. En esto consiste su demostración del teorema de la velocidad media: como las áreas de las figuras resultantes del movimiento uniforme y del uniformemente acelerado son iguales. aunque también se le llama teorema de Oresme por la prueba gráfica que éste dio). pero con una diferencia básica: su interés se centra en la figura. la distancia recorrida por un cuerpo que parte del reposo con velocidad uniformemente acelerada equivale a la mitad de su velocidad final multiplicada por el tiempo. tienen una diferencia fundamental con los trabajos de los siglos XVI y XVII: son absolutamente teóricos. se postula el lema que debe ser probado: si el mismo cuerpo hubiera de estar en movimiento durante el mismo intervalo de tiempo con una velocidad uniforme igual a la velocidad instantánea en el instante intermedio de su aceleración uniforme. el teorema es: S = 1/2 Vft. 75 .LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO Además de todo esto. en París se recurre a observaciones derivadas frecuentemente de la Teoría del Ímpetus. el más importante de los cuales es el teorema de la velocidad media.

impulsora. Aristóteles había considerado el movimiento local como uno de los tipos de cambio y había establecido una distinción entre dos movimientos radicalmente diferentes: – Movimiento natural: Es el movimiento de los cuerpos hacia su lugar natural (arriba.) según su composición a partir de los cuatro elementos. etc. si se definen como eficientes. Este principio. su velocidad es proporcional a su peso e inversa a la resistencia del medio y el tiempo sería proporcional a la resistencia del medio e inverso al peso. cualquier movimiento distinto al natural. En cuanto al comportamiento de los cuerpos en el movimiento natural. potencias naturales. distancia recorrida y tiempo.).). el comportamiento de cualquier objeto a este nivel viene dado por la posesión de ‘pesadez’ o de ‘ligereza’. etc. etc). pero no usa la velocidad. por causas internas (apetitos. es decir. Dada su prohibición de combinar nociones ‘incomparables’. lo que las hace distinguibles en cualquier momento (precisamente porque la causa es externa). etc. 76 . especialmente por Buridán. se sigue moviendo porque el motor comunica la fuerza impulsora al aire que actúa como nuevo motor. Aristóteles se ve obligado a dar cuenta del movimiento en términos de cuatro conceptos básicos: fuerza (móvil. abajo.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA LA TEORÍA DEL ÍMPETUS El otro gran desarrollo de la ciencia del siglo XIV es la Teoría del Ímpetus desarrollada en París. sin embargo. es cualitativo (la cuantificación y las fórmulas que hoy conocemos provienen del siglo XIV). En último término. pues en otro caso éste cesaría (dicho de otra manera. Está sometido a dos requisitos metodológicos importantes: a) hay una diferencia esencial entre causa y efecto. la fuerza impulsora. Se caracteriza por estar regido por causas eficientes externas (el motor. Cuando el móvil se separa del motor que proporciona la fuerza impulsora para su movimiento en el primer instante. cuerpo resistente. es imposible ejercer una acción a distancia). en cualquier caso. b) la causa debe permanecer en contacto con el efecto. que no se formula con precisión hasta los Calculadores de Oxford. Su característica básica es que está gobernado por causas finales (la tendencia natural) o. Pero antes de pasar a la exposición de la teoría conviene señalar los problemas con que se encontraba la teoría aristotélica del movimiento. los cuales constituyen el origen de la propuesta de Buridán. sin embargo fue muy influyente en su época y marca el comienzo de una línea que llega hasta Galileo a través de Benedetti y otros autores renacentistas. A efectos de simplicidad. Aunque las repercusiones de esta teoría son inferiores a las del análisis de las cualidades. – Movimiento violento: Es el comportamiento de un cuerpo resistente cuando se le aplica una fuerza impulsora exterior. puede decirse que la velocidad en este movimiento sería proporcional a la fuerza impulsora e inversa a la ‘propia resistencia’ del cuerpo (obsérvese que no es la resistencia del medio.

r). sólo queda el movimiento natural). aumentando la fuerza impulsora y duplicándola o reduciendo la resistencia propia a la mitad. aunque nunca define esta noción. Por eso consideraba que la resistencia era sólo un factor limitador que debía restarse al peso p o a la fuerza f (es decir. en cuanto al medio. de otro modo. el medio. los análisis eran sólo fragmentarios y parciales. Parecidos argumentos se encuentran en los árabes (Avempace. supuestamente homogéneo en Aristóteles. Como la descripción de Aristóteles no es una ecuación cuantitativa. ej. El recurso a los supuestos secundum imagi77 .LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO como en el movimiento natural.r y v = f . ej. Así. pensaba que el movimiento no puede ser inverso a la resistencia del medio o a la propia. Es en el siglo XIV cuando se hace un estudio exhaustivo de los problemas y se intenta darles solución. Filopón. sino la resistencia propia del cuerpo. la primera fracción de aire impulsa al objeto y a la siguiente fracción de aire y así sucesivamente. como ya habían señalado comentaristas grecolatinos y árabes. o casi-infinito. El análisis detallado de esta teoría del movimiento aristotélica revelaba numerosos problemas e inadecuaciones. se puede aumentar o disminuir la velocidad. la fuerza impulsora va disminuyendo progresivamente hasta que no puede impulsar a la siguiente fracción de aire. como al aire que se convertirá en nuevo impulsor. La razón es que. puede establecer una importante restricción al principio general: si la fuerza se debilitara hasta el punto de no poder impulsar al cuerpo (o a su resistencia propia). duplicarla. para Avempace la ausencia de resistencia no implica velocidad infinita. Recuérdese que Aristóteles rechazaba la existencia del vacío (incluyendo la de intersticios vacíos en el continuo material o el atomismo) por este motivo. además de todo esto. por tanto el movimiento no es inverso a la resistencia. el movimiento sería infinito. como prueban los planetas moviéndose en el éter. el cambio debería ser brusco. había señalado la inconsistencia de poner el aire como motor y como freno a la vez en el movimiento violento. sin embargo. etc). v = p . Aceptada esta limitación. De la misma forma.. un comentarista del siglo VI. En todos estos casos. actúa como un medio resistente y frena el movimiento del objeto. porque en tal caso debería existir un movimiento mínimo incluso en el caso de que el peso o la fuerza impulsora fueran inferiores a la resistencia. a su vez. Averroes. P. e instantáneo. se supone que es homogéneo). momento en que deja de actuar la causa externa y comienza el movimiento descendente natural (curiosamente. Pero. como señalaba Autrecourt y la caída casi rectilínea. lo cual es imposible. El movimiento no es eterno porque la fuerza impulsora se ‘disipa’ debido a su forma de transmisión: el primer motor impulsa tanto al objeto que mueve. Como resultado de este doble trabajo. sino que será sólo lo que quede de movimiento ‘libre’ inicial una vez restada la resistencia del medio. pues si ya no actúa la causa. Eso lo llevó a suponer que la causa del movimiento es una fuerza incorpórea impresa al móvil. p. entonces el movimiento cesaría inmediatamente.

tales elementos combinados tendrían que estar formados por partes o grados que son los que se combinan. eran discutibles las exigencias aristotélicas de que fuera imprescindible un medio resistente para que tuviera lugar el movimiento y que ese medio actuara a la vez como motor y freno. etc. sino que ambas eran cuestiones diferentes: el motor sería el aire. Cada una de esas partes tiene su propia tendencia hacia arriba. como la distinción tajante de dos tipos de movimiento con dos causas diferentes o la multiplicación de entidades que implicaba la postulación de un impulsor diferente en cada punto recorrido por el móvil en el movimiento violento (Occam llegaba a afirmar que estas entidades intermedias postuladas para evitar la acción a distancia y mantener el contacto entre causa y efecto eran innecesarias para dar cuenta de los fenómenos observados. pero el freno era la propia resistencia interna cuantificable. Precisamente. la acción a distancia era posible. porque lo impedía la resistencia interna. Esto implicaba que ni siquiera en el vacío podía darse un movimiento infinito. tal como ejemplificaban el imán o la luz del Sol). El resultado de todo esto fue la detección e intento de solución de algunos problemas importantes y. Un problema del movimiento violento era la indefinición aristotélica de la noción de resistencia propia. Además. la construcción de una teoría completa –la del Ímpetus– inserta en la tradición aristotélica. por tanto. hacia abajo. aunque siguiendo a Aristóteles negaran su existencia real). sobre todo. pero cada una de las partes actuaba realmente en el movimiento afectando al resultado final.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA nationem y experimentos mentales es importante en este proceso. Lo fundamental era esa pro78 . y no considerarlas cualitativamente separadas. e incluso no estaba claro el supuesto de que el movimiento en el vacío tuviera que ser infinito. pues permitió plantearse el problema de las características del movimiento en el vacío (algo perfectamente imaginable. los otros también actúan funcionando como resistencia a ese movimiento esencial y modificándolo. Aunque el elemento que prevalece determina el movimiento esencial. la influencia del principio de economía de Occam y sus análisis de la causalidad contribuyeron a considerar excesivos ciertos supuestos aristotélicos básicos. los Calculadores de Oxford enfocaron el problema de manera distinta a la aristotélica: asumían que si un cuerpo está formado por una combinación de elementos. pero alternativa. sus métodos semiformales les permitían considerar que el movimiento tenía que ser proporcional a la relación entre fuerza y resistencia interna o a la de peso y resistencia. porque la fuerza motriz no necesita acompañar al cuerpo. sino que podía ser achacado a la formulación cualitativa aristotélica. al igual que el probabilismo. como hacía Aristóteles. Del mismo modo. Igualmente. y que no era necesario postular un medio resistente que fuera motor y freno. La suma de todas ellas indicaba el predominio del peso o la ligereza y determinaba el movimiento esencial. Esta resistencia interna se podía medir recurriendo a los métodos de análisis de cualidades. Esto los llevó a formular la noción cuantitativa de resistencia interna ri. lo que hacía casi imposible medir con una mínima precisión el movimiento del objeto. analizando secundum imaginationem el movimiento en el vacío y basándose en su análisis cuantitativo de las cualidades.

lo hicieran en el mismo medio. Además. es sólo un supuesto secundum imaginationem. a la que llamaron ímpetus se transmitía del impulsor al cuerpo en movimiento y quedaba impresa en el móvil actuando como causa de su movimiento. Esta fuerza impulsora. el ímpetus permite explicar otro gran problema de la teoría aristotélica: el de la aceleración en el movimiento natural. lo que hace que el móvil acabe cayendo. postularon la ‘excitación de la tendencia’ con la proximidad al lugar 79 . entonces (ímpetus = peso x velocidad). pero duraría indefinidamente si no hubiera resistencia (la resistencia incluye tanto la del medio. el ímpetus. supusieron que la causa del movimiento de un objeto una vez separado del motor impulsor era solamente una que se mantenía a lo largo del movimiento. de tal manera que incluso en el vacío el movimiento sólo era posible mientras persistiera ese ímpetus. Así.). sin embargo. De este modo la velocidad estaba regida por un factor intensional (f/ri o p/ri). Incluso consideraban también el peso como la expresión de una fuerza impulsora medible. como la tendencia natural del objeto). Este ímpetus se desgasta y corrompe por la resistencia del medio. si un cuerpo más denso y pesado era impulsado con la misma velocidad que otro más ligero. los comentaristas medievales comprendieron que se necesitaba una causa que diera cuenta de esta aceleración. etc. aunque interna. no lo consideraba posible por la finitud del universo y la inexistencia real del vacío y de elementos puros. Esto. sin embargo. Aunque Aristóteles no había tomado en cuenta el problema y se había limitado a considerar este movimiento como uniforme o promediable. Sin embargo. además. Dispuestos a eliminar la multiplicación de causas movientes necesarias para explicar el movimiento violento en la teoría aristotélica. Era un hecho conocido por observación que los objetos que caen se aceleran en su caída. Aunque tal ímpetus (como toda virtus impressa) sólo podía medirse ex post facto. La contribución esencial. la velocidad del cuerpo y su cantidad de materia determinaban la potencia del ímpetus transmitido. el ímpetus es la misma entidad a lo largo de todo el movimiento: no hay ímpetus adicionales en ausencia de alguna causa identificable. el cuerpo se movería indefinidamente en la misma dirección y con velocidad constante. Pero. Si entendemos peso como cantidad de materia. Por tanto. De este modo. es la Teoría del Ímpetus de Buridán y Oresme. el primero recorrería más distancia porque podía recibir más ímpetus y retenerlo más tiempo. si se eliminara toda resistencia.LOS EXPERIMENTOS IMAGINARIOS DE OCCAM A GALILEO porción de manera que en el movimiento natural dos cuerpos de distinto peso caerían al mismo tiempo si las proporciones entre el peso y la resistencia interna de cada uno fueran iguales (siempre que fueran homogéneos. la teoría del ímpetus establece la primera conexión entre los dos mundos aristotélicos: el movimiento en ambos es producido por la misma causa. De esta forma. el movimiento circular indefinido de los planetas sí se debe realmente al ímpetus: al comienzo del universo se aplica una cantidad fija de ímpetus a cada planeta y el movimiento continúa ya indefinidamente porque no hay resistencia.

The Laboratory of the Mind. FCE. como en el caso anterior de la fuerza móvil. Kuhn. The Scientifics Achievements of the Middle Ages. en cierto modo. E. of America P. A. N. U. FCE. U. and Schaffer. Su gran mérito es que es el primer intento de subsumir bajo la misma teoría todos los movimientos. el ímpetus y la velocidad. CUP. Chicago P. R. Gooding. A pesar de que suponga un avance sobre la teoría aristotélica y. La Tensión Esencial. S. Grant. Brill. A. D. naturales y violentos. Siglo XXI. Prelude to Galileo. Espasa Calpe. Alianza. Esta gravitas es quien determina la caída uniforme natural. generándose a cada nuevo instante incrementos sucesivos de ímpetus que dan lugar a incrementos de velocidad y eso explica la aceleración de la caída. Catholic Univ. J.) The Uses of Experiment. A. R. J. D. el movimiento observado es resultado de la combinación de los tres. Claggett.. Esta teoría está basada exclusivamente en observaciones y experimentos mentales y sigue siendo básicamente cualitativa. U. Buridán daba otra explicación. Goddu. D. en nuestra terminología. A. Minnesota P. Conocimiento y Error. Mach. Pennsylvania P. C. Dales.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA natural (lo que relacionaría. The Physics of W. Sorensen. tres elementos. Maier. Mach. Pero. C. la Teoría del Ímpetus recurre a imponderables. (ed. W. Wisconsin P. Nature and Motion in the Middle Ages. E. W. Grant. al iniciar el movimiento la gravitas genera un ímpetus (o gravitas accidental) que se añade al cuerpo e incrementa su velocidad. A. U. Routledge. Este proceso es continuo. (eds. T. Crombie. A. La Ciencia Física en la Edad Media. Historia de la Ciencia: de S. la gravitas. Pero en todos los casos eran causas que no tenían conexión con la fuerza móvil. un precedente para la dinámica galileana. en este caso el peso. Agustín a Galileo. The Foundations of Modern Science in the Middle Ages. la rarificación del aire producida por el calor generado por el cuerpo al caer o la disminución de la resistencia del aire en función de la distancia recorrida (como si aumentara la penetración del objeto).) Cognitive Models of Science. Wallace. A. 1. Pinch. of Ockham. S. C. Michigan P. U. Thought Experiments. The Science of Mechanics. Pennsylvania P. Estudios de Historia del Pensamiento Científico. On the Threshold of Exact Science. Causality and Scientific Explanation. Lindberg. BIBLIOGRAFÍA Brown. E. R. Open Court. (ed. En el movimiento natural intervienen. La causa de la caída de un cuerpo es su cantidad de materia. pues. 2 vols. a la que llamaba gravitas. terrestres y celestes. Wallace. Weisheipl. E. 80 . como el concepto mismo de ímpetus.) Science in the Middle Ages. T. A. Giere. OUP. la aceleración con la distancia recorrida). precisamente como consecuencia del libre recurso a experimentos secundum imaginationem. M. Reidel. CUP. U. The Science of Mechanics in the Middle Ages. Koyre. Vol.

esta antigua tradición en nada pudo contribuir a la transformación de esta doctrina atomista en teoría científica.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA Egidio Festa Centro Alexandre Koyré. Turín 1983. a partir del siglo XII. Al principio de la época moderna la existencia de partículas mínimas indivisibles. Se necesitarán todavía dos siglos antes de que Lavoisier pueda introducir un método cuantitativo. por Leucipo y Demó1 Sobre todo tras la publicación del libro de Pietro Redondi. cuando. y contrariamente a lo que sucedió con la astronomía. en la filosofía oficial que profesaba la Iglesia. la atención de los estudiosos se ha centrado en los obstáculos puestos por la tradicional oposición que mantenía el aristotelismo hacia la teoría atomista. La interpretación atomista propuesta desde las primeras décadas del siglo XVII. recogido por Dalton. Einaudi. el aristotelismo influirá decisivamente. París INTRODUCCIÓN A lo largo de los últimos decenios. bajo el impulso innovador de Galileo y de sus discípulos. los trabajos de algunos historiadores de la ciencia han puesto en evidencia determinados aspectos del atomismo en el proceso de renovación de la filosofía natural a comienzos del siglo XVII1. que. tiene sólo valor de hipótesis dentro de una doctrina filosófica que puede presumir de más de veinte siglos de historia. constituyentes últimos de la materia. se conecta pues directamente con las doctrinas desarrolladas en el siglo V a. Junto a las dificultades derivadas del contenido científico del atomismo. Avogadro y tantos otros científicos. 81 . el aristotelismo oficial comienza a tambalearse. Galileo eretico.C. Como es bien sabido. pondrá de manifiesto la presencia de partículas indivisibles en las reacciones químicas. Sin embargo.

París 1860. pág. ya que solamente existen los átomos y el vacío. 3 Cf. A. Una rápida mirada al atomismo antiguo y a la interpretación que se le dará en los siglos XIII y XIV permitirá precisar tanto el significado que éste adquiere en el siglo XVII. la noción de átomo físico. Frabric. en el que. el calor. la división debería pararse en un cierto punto? El átomo de materia de Demócrito debería seguir siendo divisible y. como veremos. como el origen de la oposición manifestada por la cultura oficial respecto a las ideas atomistas. «Democriti fragmenta» en Fragmenta philosophorum graecorum. el frío. Para Aristóteles la noción misma de átomo conduce pues a una contradicción. G. cf. como veremos. Para una crítica en profundidad del atomismo. La oposición de Aristóteles al atomismo de Demócrito se basa. (Logic. Sexto Empírico. si verdaderamente la materia fuese divisible en partes cada vez más pequeñas. especialmente en Italia. sobre esta interpretación atomista de las cualidades sensibles: ella suscitará en el siglo XVII un debate. en una contradicción que estaría implícita en la noción misma de átomo físico indivisible. En un texto en el que cita explícitamente a Demócrito3 Aristóteles observa que. desde ahora. esta constatación genera. Para Demócrito los átomos son partículas eternas.) lib. 316b 18 . F. Hay que llamar la atención. Mollachius. SOBRE EL ATOMISMO ANTIGUO La noción de átomo se basa en la separabilidad de los cuerpos materiales que nos rodean en partes cada vez más pequeña. por así decirlo.409b 7. 2 82 .317a 31.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA crito. absolutamente imprevisibles. los colores: en realidad hay solamente átomos y vacío2. estará directamente implicado Galileo. Adv. indivisibles. provocando una serie de efectos. no continuaría siendo un átomo indivisible. ed. el frío. 399. Lo que se muestra a nuestros sentidos –explica Demócrito– es sólo fruto de nuestra opinión. VII § 135-139. sobre todo. ¿Por qué si no. por tanto. 409a 10 . De generatione et corruptione. Uno de los pocos textos de Demócrito que ha llegado hasta nosotros contiene una sugerente explicación del papel que desempeñan los átomos en la producción de las sensaciones. Mathem. Cf. los colores y las otras cualidades sensibles serían impresiones subjetivas provocadas por la llegada de flujos de átomos a nuestros órganos sensoriales. que hace imposible su existencia. De anima. igual que el calor. Por tanto. idénticas entre sí y en perpetuo movimiento en el vacío infinito. Combinándose según el “modo” y la “intensidad del movimiento” producen ellos los cuerpos y los fenómenos que hay en la Naturaleza. Lo dulce y lo amargo son sensaciones debidas a nuestra interpretación. Aristóteles. si bien las partes de un cuerpo material pueden asociarse o separarse. algunos de los cuales. para Demócrito. Llevada hasta sus últimas consecuencias. esto no prueba de hecho que el cuerpo esté compuesto de átomos indivisibles.

son distintos (en lenguaje moderno: tienen distinta dimensión) respecto al continuo compuesto por ellas. una línea. Si la respuesta es afirmativa. X. podemos preguntarnos si la parte menor obtenida es todavía una línea. por tanto. De lineis insecabilibus. el movimiento no podría realizarse en un tiempo finito. indicaremos brevemente la interpretación de la noción de divisibilidad de las magnitudes geométricas. de líneas y de puntos. cada línea finita debería contener un número infinito de líneas pequeñísimas. Istituto Editoriale Cisalpino. un volumen. La divisibilidad conduce necesariamente a la noción de composición de la línea. En efecto. del plano. la objeción es inmediata: ¿por qué entonces esta línea pequeñísima no va a seguir siendo divisible? Igual que en caso del átomo físico. Timpanaro-Cardini. Turín-Varese 1970. 4 83 . hasta el infinito). De igual manera. Partiendo simplemente de estas observaciones. Pero en este caso el indivisible –componente último de la línea– no puede ser. 5 Cf. los límites y el significado. sus concepciones filosóficas– admitían que todas las figuras geométricas estuviesen compuestas de puntos. Pseudo-Aristóteles. que tienen una dimensión menor en una unidad respecto a la línea. por tanto. Ed. lo que es absurdo. Los Pitagóricos –que no dejaban traslucir fácilmente sus descubrimientos matemáticos ni. 446. aunque de manera muy esquemática. Mullach. nada se opone a que lo siga siendo. E igual que en el caso del atomismo físico. se incurre en una contradicción. es necesario admitir que los indivisibles. que el continuo geométrico es divisible hasta el infinito. tal y como se ha trasmitido hasta la época moderna. cuya composición conduciría necesariamente a una magnitud infinita. Reisk). ¿cómo pueden tocarse todas en el transcurso de un movimiento que se desarrolla en un tiempo finito? En otras palabras. un plano contendría una infinidad de líneas y. se divide una línea en partes cada vez más pequeñas. componentes últimos del continuo geométrico. se puede admitir que una línea finita contenga infinitos puntos. De communibus notitiis adversus Stoicos. Plutarco. Son también las reflexiones sobre el continuo geométrico las que le sugieren a Demócrito. según refiere Plutarco5. 1079 E (Vol. F. si el indivisible fuese una línea. una línea indivisible o átomo-línea4. a menos que no se quiera admitir que una línea pueda dividirse infinitamente. pág. si el espacio finito fuese divisible en partes siempre divisibles (por tanto. una pregunta hecha a Crisipo: si se corta un cono con un plano paralelo a la base. y notas a cargo de M. Es posible que esta opinión haya proporcionado a Zenón el punto de partida para sus conocidas paradojas sobre el movimiento: si las partes del espacio son divisibles en partes siempre divisibles –y. trad. del volumen. de la expresión atomismo geométrico o matemático. de puntos. ¿qué se puede decir de las dos superficies Cf. dentro de esta tradición. por tanto. Para fijar.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA Junto al atomismo físico está ya presente en la tradición antigua el atomismo geométrico. una infinidad de planos. y las consecuencias que de ello se derivan. Si se admite. Si. Berlín 1843. W. por ejemplo. en general. para Zenón. p. por motivos evidentes. en un número actualmente infinito–. en Democriti Abderitae operum fragmenta.

formular la hipótesis de que Demócrito haya querido extender su atomismo físico a la geometría. por ejemplo para el átomo-línea. la superficie lateral del cono debería presentar un escalonamiento. Cf. según la división. Anticipando lo que voy a decir a continuación. lo que significa que los infinitos componentes indivisibles no pueden ser individuados en acto en el continuo7. Aristóteles critica los argumentos de Zenón6 afirmando que a la longitud y al tiempo. 239b 9-28. por tanto. son infinitamente divisibles. el cono resultaría ser un cilindro. Pero esta división puede imaginarse sólo en potencia. el cono estaría constituido por círculos iguales. 233a 21-30. se les llama infinitos de dos maneras: en división o según la cantidad. ASPECTOS DEL DEBATE SOBRE EL ATOMISMO EN LOS SIGLOS XIII Y XIV La distinción entre potencia y acto establecida por Aristóteles desempeñará un papel de primerísimo orden en las discusiones sobre la composición del continuo durante todo el Medievo y hasta la época moderna. se derrumba. Aristóteles. que defendía la imposibilidad de recorrer los infinitos componentes del espacio en un tiempo finito. Pero la longitud infinita. Aristóteles. la objeción de Zenón. (9). ibid. por tanto. procede de la convicción de Aristóteles según la cual la noción de átomo indivisible es contraria a la lógica –como ya hemos señalado– y al sentido común. Física VI (2). habría observado Demócrito. Y esta convicción es válida tanto para los átomos físicos como para los átomos geométricos. puesto que el tiempo no es finito. introducido en Italia por Buenaventura Cavalieri en la primera mitad del siglo XVII. querría subrayar desde ahora que esta distinción ocupará el centro de la controversia entre adversarios y defensores del método de los indivisibles. La respuesta de Crisipo no es conocida. 84 . sin embargo. En otras palabras. Él habría admitido que el cono puede considerarse un compuesto de partes infinitamente pequeñas en volumen. 206a 14-24.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA contiguas al plano? ¿son desiguales o iguales entre ellas? En el primer caso. porque también el tiempo es infinito de la misma manera. y en general a cualquier continuo. según la cantidad. lo que es absurdo. cuyo espesor sería tan pequeño que haría imperceptible el escalonamiento. 6 7 Cf. La asociación del infinito potencial –y sólo del potencial– con la infinita divisibilidad. no puede tocarse en un tiempo finito. La longitud infinita. Física III (6). las magnitudes espacio y tiempo. puede serlo. en el segundo caso. Se puede. Para Aristóteles. sino infinito de la misma manera que el espacio. como todas las magnitudes continuas. y.

puede ver todos los infinitos puntos de una línea finita. el problema de la composición del continuo. 9 Leibniz identifica el infinito categoremático con el infinito «que tiene formalmente partes infinitas en acto» y el infinito sincategoremático con una «potencia pasiva» que tiene en sí misma las partes y «la posibilidad de cambiar posteriormente a través de la división. la multiplicación. Olschki. se cristaliza en torno a las interpretaciones que de él hace el filósofo griego. págs. a diferencia de los hombres. la adición y la substracción». pero que puede existir una multitud de hombres todavía más grande que la de los que están corriendo. Georg Olms. sobre todo. C. Las maneras de razonar se fundan únicamente en el principio de no contradicción. En este marco. Un ejemplo de la diferencia entre estas dos nociones de infinito lo proporcionan estas dos frases latinas: Homines infiniti currunt e Infiniti homines currunt. desde un punto de vista del pensamiento humano. se convierte en la filosofía oficial de la Iglesia de Roma. La distinción entre “infinito categoremático” e “infinito sincategoremático” –que será utilizada por Galileo y de la que Leibniz dará una definición precisa9– nace justamente en este periodo. se dedica una atención particular al estudio de la noción de infinito. en Studies in Medieval Natural Philosophy.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA Con el redescubrimiento de los escritos de Aristóteles. II. consiste en que Dios. 314-315. la teología y la lógica se convierten en los pilares sobre los que reposa toda la actividad especulativa. La primera frase se refiere al infinito categoremático y significa que un número infinito en acto de hombres está corriendo. Gerhardt (ed. de uso común en el lenguaje de la lógica medieval del infi8 Cf. los problemas se examinan en el marco de la disputa lógica. que la nueva escolástica.W. Florencia 1989. con la ayuda del helenista Guillermo de Moerbeke. De forma general. heredera del aristotelismo. Leibniz «Lettre à Des Bosses». de Libera. que dicho redescubrimiento constituye un fenómeno cultural sin precedentes: la obra de Aristóteles se inserta en el proceso de formación de una corriente de pensamiento en la que la teología ocupa un puesto de primer orden. A. sino formando parte de ejercicios de lógica que exigen nuevos instrumentos de análisis y nuevos métodos pedagógicos8. en Phil. la segunda se refiere al infinito sincategoremático. Tomás de Aquino consigue conciliar la filosofía aristotélica con la fe cristiana de manera tan armoniosa. lleva a cabo una monumental obra de comentario y difusión de los escritos de Aristóteles. Una de las consecuencias de este método es que la filosofía natural no es reconocida como tal. la base del argumento lógico desarrollado por Henry de Harclay (¿-1317) en favor de la composición de las magnitudes geométricas mediante puntos indivisibles.). y expresan. construida secundum imaginationem. Cf. Por ejemplo. G. como la mayor parte de los problemas afrontados en este periodo. y significa que una multitud de hombres corre. «La problématique de l’instant du changement au XIIIe siècle». págs. Esta terminología. En este contexto. 43-93. nota. Hay que destacar. Schrif. el principio válido desde el punto de vista de la acción divina: Dios puede hacer todo aquello que no implica contradicción. Ildesheim 1960.I. 85 . Tomás de Aquino.

Demócrito habría sido el único en imaginar que el continuo podría estar formado de cuerpos indivisibles. la división infinita del continuo conducía necesariamente al punto. infinitos distintos entre sí. que resulta sólo de la multiplicación infinita. París 1971. Afirma que pueden existir. 576. 571. 10 86 . mientras que para todos los otros autores. en The Cambridge History of later Medieval Philosophy. al que ya se ha hecho alusión. y el existir. J. Pero –explica Bradwardine–. Pero esta diversidad no puede verificarse aplicando a los infinitos el axioma euclídeo de «la parte es más pequeña que el todo». que sólo vale para cantidades finitas. En los escritos de Thomas Bradwardine (c. esto es. La creación del vacío habría violado el principio de no contradicción10. se puede conjeturar que el axioma euclídeo se halla sometido. que es ser algo. fundamento de la doctrina atomista de Demócrito. Para Harclay. Harclay es uno de los primeros en interesarse por el problema de la relación entre infinitos. «Infinity and continuity». y la multiplicación del indivisible por un número finito. Gallimard. Cf. Koyré. se discute en relación con la omnipotencia divina: a la cuestión ¿puede hacer Dios que el vacío exista? la respuesta más frecuente que dan los autores medievales es que Dios no puede hacer coexistir el vacío. es objeto de estudio por parte de los calculatores del Merton College en Oxford a lo largo de los siglos XIII y XIV. incluso muy grande. que es nada.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA nito. «Le vide et l’espace infini au XVIIe siècle». no obstante. hay que ponerla en relación con la distinción introducida por Aristóteles entre infinito en potencia e infinito en acto. de átomos físicos. esto es. Platón y el moderno Walter Chatton (¿-1344) los puntos están en número finito en el continuo. a un axioma más general: un infinito que contiene cualquier otra cosa que sea también infinita es un todo respecto a esa cosa12. el indivisible carece de magnitud (indivisibile magnitudine carens). pág. 12 Ibid. y que realmente existen. mientras que para Pitágoras. El deslizamiento de la doctrina atomista hacia una exclusiva interpretación geométrica permite la evolución de la noción de infinito. Cambridge 1982. Murdoch. con respecto a estructuras en las que prevalece (pero no de manera exclusiva) el continuo geométrico. por así decir. La composición del continuo. admite la divisibilidad infinita en acto del continuo. Cambridge University Press. su composición mediante puntos indivisibles. E. por consiguiente. La existencia del vacío. Para Bradwardine. en Études d’Histoire de la pensée philosophique. En el contexto cultural que se ha ido creando en los siglos XIII y XIV el atomismo físico no provoca un verdadero debate. Este último. Obsérvese. 1290-1349) –uno de los miembros más notorios del Merton College– encontramos indicaciones bastante precisas sobre el origen de la doctrina atomista antigua. págs. 37-92 11 Cf. nota 36. pág. y. a un indivisible carente de dimensión. Sin embargo. antiguos y modernos. A. no puede generar la cantidad. para el moderno Henry di Harclay11 lo están en número infinito.

en Opere. Física VI (5). en acto. tenazmente defendido por Bradwardine y Ockham (¿-1347). Florencia 1890-1907.R). en Science in the Middle Age. Murdoch & E. J. 15 El propio Galileo. que se define como la semisuma del primer y último grado. como estado de reposo y como instante primero del momento siguiente» (subrayado nuestro). Una de las consecuencias es que no hay en acto instantes indivisibles en el tiempo. Chicago-Londres. SOBRE LA LATITUDO FORMARUM El atomismo geométrico ha guiado. El nuevo método desarrollado en estas dos escuelas. las investigaciones llevadas a cabo..] puesto el término A [es decir. escribía: «[. 9 (1950). Cf. 1340).. Como es bien sabido. Aplicado al estudio de un movimiento rectilíneo cuyo grado de velocidad varíe de manera uniforme. Clagett. Esto significa que. aquello que debe cambiar se da en el interior del continuo tiempo. pág. sin duda. o dicho en lenguaje moderno. conduce a estructuras que.c. «Richard Swineshead and late medieval physics». La representación de las variaciones mediante una sucesión de segmentos. Cf. The University of Chicago Press. 235b 32-236a 27. 16 Cf. al cálculo de las variaciones de las magnitudes continuamente variables. 132. E. La solución propuesta por Aristóteles. en Osiris. Sylla. y aceptada por la mayor parte de los estudiosos de los siglos XIII y XIV14. Ed. por Richard Swineshead (siglo XIV) en el Merton College y por Nicolás de Oresme (c. pág. llena una superficie cuya latitudo (anchura) representa la variación total.. y cuya invención se remonta probablemente a Tomás de Aquino16. se aplica a la medida de la intensio (aumento) y de la remissio (disminución) formarum (de las formas). Naz. 13 14 87 . Dialogo sopra i due Massimi Sistemi del Mondo. esto es.d. «The science of motion». La solución propuesta por Aristóteles la acepta particularmente Walter Burley (c. en la demostración sobre el movimiento uniformemente acelerado. Surge entonces una dificultad ya señalada por Aristóteles13. 1275. cada uno de los cuales tiene una longitud proporcional a la intensidad del grado de variación. el método de la latitudo formarum permite enunciar la regla del grado medio. Cf.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA que el concepto aristotélico de división infinita en potencia. sea al principio o al final del cambio. Algunos aspectos destacados en las discusiones sobre el primer y último instante del cambio vuelven a encontrarse en el lenguaje usado por los estudiosos de la ciencia del movimiento del siglo XVII15.1323-1382) en París. cada vez que se produce un cambio. deben manifestarse sólo como continuas. la imposibilidad de asignarles al principio y al fin del cambio un primer y un último instante. entre otros. es que sólo es posible fijar un primer y un último instante de no cambio. M. Barberà. 255. como momento mínimo de velocidad. Para Galileo el último instante de no-cambio (quietud) y el primer instante de cambio (inicio del movimiento) coinciden. VII. N. el punto origen del movimiento. publicada el Dialogo sopra i due Massimi Sistemi del Mondo.

en Opere. parece importante. Como veremos. la representación galileana de la velocidad global presenta analogías con el método de la latitudo formarum. Pero. publicados en la Edición Nacional y que Antonio Favaro considera apuntes utilizados para la enseñanza19. Il Saggiatore (1623). Ellos. Efectivamente. op. 17 88 . Barberà. obtenido en el Merton College hacia el 1330. sin referencia alguna a los movimientos reales. permite transformar un movimiento rectilíneo uniformemente acelerado en un movimiento rectilíneo uniforme. SOBRE EL ATOMISMO EN LA ESCUELA GALILEANA Con la expresión escuela galileana no se pretende aludir a una comunidad de estudiosos. Galilei. G. cit.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA este resultado. en particular. y entre los discípulos mismos. Dejando de lado las consideraciones sobre el significado matemático de estas representaciones. Naz. 18 Cf. es un hecho que para los galileanos la actividad científica del Maestro se considera como una forma insustituible de enseñanza. Pierre Duhem en su monumental obra Études sur Leonard de Vinci.. Con ella se designa a los vínculos e intercambios que se establecen a lo largo de las décadas comprendidas entre Galileo y sus discípulos. El motivo de la referencia a Demó- Esta es la tesis que mantiene.. Algunos historiadores de la ciencia se preguntan si el propio Galileo no habría tenido conocimiento de ello17. Hay que señalar. un aspecto operativo ya en el siglo XIV. en la cinemática galileana se aplican al movimiento de caída libre de los graves. Ed. Dialogo sopra i due Massimi Sistemi del Mondo.) 20. 19 Véase la “advertencia” de A. las cosas marcharán de manera distinta en el siglo XVII. y menos aún a una institución formada por maestros y discípulos. Florencia 1890-1907. subrayar que en los ejemplos citados una superficie se obtiene mediante la composición de infinitos. sin que ello plantee objeciones de principio. mientras en Oxford y en París los grados de velocidad describen movimientos concebidos en abstracto. 255 ss. Si se exceptúan los escritos de juventud. págs. tomados en conjunto. Discursos y demostraciones matemáticas en torno a dos nuevas ciencias (1638). VII. Favaro en el primer volumen de G. El atomismo geométrico adquiere. la primera referencia explícita de Galileo a los átomos se encuentra en el Discurso sobre las cosas que se mantienen sobre el agua (.. en fin. Haré. por tanto. París 1903-1913. Opere. También para Galileo los grados son segmentos de rectas contenidos en una figura plana. en este punto. se definen como el agregado de los infinitos grados de velocidad18. Galilei. que. algunas breves indicaciones sobre el atomismo de Galileo tomadas de las siguientes obras: Discurso sobre las cosas que se mantienen sobre el agua o que se mueven en ella (1612). por tanto.

IV. Cf. in G. Opere. las burbujas que aparecen en la super- En G. siguiendo la tradición aristotélica.). por tanto. Pisa 1612. mientras está diseminado por el agua en pequeñísimos átomos. Considerazioni intorno al Discorso del Sig. pero no va acompañada de una definición. en el Discurso no llega a explicar tal diferencia. Benedetto Castelli. en los Discursos y demostraciones matemáticas publicados veintiséis años después. Galilei.). sólo porque no hay corpúsculos más pequeños que ellos capaces de dividirlos. pág. op. op. actualmente en G. op. en la incapacidad para explicar cómo pueden las partículas de líquido perder toda resistencia a la división. lo que nos hace pensar que. para el autor del Discurso. Sin embargo... Gli errori di Giorgio Caresio raccolti da Benedetto Castelli. Galilei. pero admite la existencia de átomos de fuego en el agua. Discorso (. 281. Opere. En un escrito suyo22 hay una nota de puño y letra del Maestro: «los átomos –explica Galileo– se llaman así. IV. vol. pág. De esta indicación se puede deducir que su indivisibilidad no es absoluta y que no se da la misma indivisibilidad en los sólidos que en los líquidos. de mostrar que los átomos permiten explicar algunos fenómenos elementales. cit. como veremos. cit. 23 Cf. La interpretación galileana de la flotación. explica que «el fuego. Para Galileo. Galileo no comparte esta interpretación. En el Discurso de 1612 Galileo trata. Académico desconocido. Pero. Galileo Galilei (. VI.. la etimología de la palabra bastaría para dejar claro su significado. Galilei.. La primera dificultad radica en la imposibilidad de dar un nombre a la virtù que confiere a los sólidos la fuerza de cohesión. llega con gran velocidad y produce el hervor».]. 20 21 89 . no porque sean cuantías [quanti]. no hay otros más pequeños que puedan dividirlos». mantenían que sólo la forma del cuerpo depositado en el agua posibilitaba la flotación. siendo corpúsculos mínimos. cit. 195.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA crito y a los átomos de fuego es la crítica de Aristóteles a la explicación que da Demócrito a la flotación: según Demócrito. IV. discípulo de Galileo. aunque conservando características materiales. cuando mediante una gran multiplicación muchísimos átomos se unen.. VIII respectivamente. asciende en ella [. Una solución a este problema se propondrá. pág. 129. basada en los principios de la hidrostática de Arquímedes. los átomos ígneos que hay en el agua ascenderían hacia la superficie permitiendo así que los cuerpos sumergidos en el agua no se hundan. La palabra átomo aparece aquí por primera vez en una obra impresa de Galileo. En otras palabras. En una nota manuscrita añadida en una página del libro de un adversario23. Opere. Galilei. aunque ellos «no son capaces» de elevar y empujar hacia arriba a un cuerpo pesado21.. 22 Cf. fue violentamente atacada por aquellos que. se encargó de responder a las objeciones de los adversarios. G. los átomos tienen magnitud (son quanti) y son indivisibles.. la segunda. sino porque. sobre todo.

estructuras discretas y con cuantía [quante] (es decir.. IV.. explica Galileo. forman grumos de fango. 733. IV.. Quizá el sólido se disolverá «en sus últimas partículas» en las que ya «no se mantendrá no sólo la resistencia a la división. 24 Cf.). Ellos. op. Di Grazia no sabe explicarse cómo puede considerar Galileo que los metales sean «divididos como en partes indivisibles por sutilísimos aguijones de fuego». Opere. Galileo no mantiene esta tesis en los Discursos y demostraciones matemáticas (. dotadas de partes). 23 90 . cit. 26 Ibid. que. pág. Esta interpretación presupone –explica Di Grazia– «que las cosas se componen de átomos y de partes indivisibles». son los cuerpos existentes en la naturaleza.. Considerazioni intorno al Discorso del Sig. Opere..GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA ficie del agua en la ebullición no son más que átomos de fuego.. Galilei. En ellos asume la idea de que todas las magnitudes físicas están compues- Cf.). 25 Cf. le pregunta a su oponente: «¿dónde habéis vos encontrado que repugne a las matemáticas el que las líneas se compongan de puntos? ¿en qué matemáticos habéis vos visto que se debata una cuestión semejante? Seguramente vos no la habéis visto.). Académico desconocido.]»... Por tanto.. Galilei. como lo son las partes más tenues del fuego[. cit. IV.. Y añade que una interpretación semejante es contraria a las matemáticas.). actualmente en G. Discorso (. no tienen nada que ver con la cuestión de si la línea u otros continuos están compuestos de indivisibles». Él observa que contra esta hipótesis «hay infinitos razonamientos de Aristóteles a los que el señor Galileo debería responder»26. Vicenzo Di Grazia. Hay consideraciones sobre la composición del continuo geométrico en la respuesta a Vicenzo Di Grazia. Galileo considera la objeción de Di Grazia «frívola y no del todo concluyente» y. Opere. ya que una línea no puede estar compuesta de puntos.. op.] y. Di Grazia critica la tesis sostenida por Galileo. págs. 195. Florencia 1613. Considerazioni di Vicenzo Di Grazia sopra il discorso di Galileo Galilei (.. actualmente en G. págs. Ludovico delle Colombe e del Sig. pág. aglomerándose en el agua. Galilei. sino tampoco la posibilidad de seguir dividiéndose»25. cit. autor también él de un escrito dirigido contra la interpretación galileana de la flotación24.. Pisa 1612. explica que «las agujas son cuerpos con dimensión [. siendo así. actualmente en G. se comportan como los átomos de tierra. dirigiéndose a él directamente. Los razonamientos asumidos por Di Grazia son rebatidos por Galileo: no es que las matemáticas prohíban considerar los continuos como compuestos de indivisibles. los que prohíben comparar los átomos físicos con los indivisibles geométricos. 143-196. 416-417. op.. Florencia 1615. Galileo Galilei (. Tal cuestión no repugna a las matemáticas»27. según la cual la fusión de los metales se obtiene «sirviéndose de instrumentos muy sutiles y agudos.. 27 Risposta alle opposizioni del Sig.

que en los Discursos es el portavoz de Galileo. la experiencia muestra que reduciendo con un martillo un cuerpo duro cualquiera «a polvo impalpable». 31 Cf. A. cit. VIII. op. infinitos puntos. la cavidad se mantiene. Discorsi (. en G. Opere. si se le hace un hueco. Smith. 28 91 . en vías de publicación. XXXVI. Hay que señalar. vol. incluso si están reducidos a polvo. mientras que en los fluidos lo son en acto31. infinitos. explica que los sólidos y los líquidos están ambos compuestos de átomos.. Pero los «mínimos» del fuego. los atributos de las partículas mínimas de Demócrito. que para explicar la cohesión de los cuerpos sólidos. 86. sin embargo. la cual. Pero ninguna de estas cosas se da en el caso del agua. donde ni siquiera el aire puede entrar. con forma y numerables. Los átomos de los cuerpos líquidos y de los sólidos en estado de fusión tienen. C. «todavía con cuantía [quanti]. provocando así la separación de las «partículas mínimas» y. Galileo postula la hipótesis de la «violencia ejercida por pequeñísimos vacíos que separan las «partículas mínimas»: el horror vacui las mantendría apretadas impidiéndoles la separación. Atomisme et Continuum au XVIIe siècle. al momento corre a llenar el hueco. 4. en Atti del Convegno. indivisibles»30. VIII.. Opere. Tales apariencias parecen sugerir que los mínimos en los que se descompone el agua son «muy diferentes de los mínimos con cuantía [quanti] y divisibles». por tanto.). si se los agita y se los mueve. «no se hacen fluidos ni se licuan antes de que los indivisibles del fuego o de los rayos del sol los disuelvan en sus –creo yo– primeros componentes más profundos. «Galileo’s Theory of indivisibles: Revolution or Compromise?».]. en cambio. 29 Cf. Para salvar las diferencias entre los distintos estados de la materia.. Galilei. pero. Galilei. «rellenan los vacíos mínimos». Nápoles 1997. en Journal of the History of Ideas... como sucede Cfr. al momento se detienen». inmediatamente se nivela [. Palmerino.R. Pero. en G. a no ser que se admita que los mínimos del agua son verdaderamente «indivisibles»29. y si se la agita. Se puede. tal vez. págs. pág. la fusión de los cuerpos sólidos32. y sucede que ellos.. por tanto. al penetrar en los intersticios más pequeños de la materia. «una vez elevada.). 571-588. Las dificultades que encontró Galileo para ilustrar su teoría atomista son. de orden físico y matemático. según se ve en esta rápida reseña. en una línea28. op. Los sólidos. si se hace un pequeño agujero en ellos. págs. «Una nuova scienza della materia per la “scientia nova” del moto». Sin embargo. acumulados en conjunto. 30 Ibid. permanecen amontonados. Salviati.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA tas de infinitos indivisibles que no tienen partes: infinitos átomos sin cuantía [non quanti] se contienen en una porción de materia. se obtienen de él mínimos «uno a uno imperceptibles a nuestra vista y al tacto». 66-67. en fin. cit. se mantiene mucho tiempo ondulándose». Esta diferencia no puede explicase. 32 Cf. admitir que para Galileo en los cuerpos sólidos los átomos son «infinitos e indivisibles» sólo en potencia. Discorsi (. 1976. según Galileo. n.

aunque el nombre del filósofo de Abdera no aparece en este libro suyo. colores. Galileo fue condenado y relegado a su residencia de la Villa d’Arcetri en Junio de 1633 por haber escrito y publicado el Dialogo sopra i due Massimi Sistemi del Mondo. 92 . 348. noción que acepta la filosofía escolástica y que puede resumirse brevemente así: todo cuerpo se caracteriza por la sustancia y por los acci- 33 Como es sabido. imagina él que «partículas mínimas» procedentes de los cuerpos pesados se dirigen hacia nuestros órganos sensoriales y. olores. Galilei. Una vez ausente el animal [es decir. La noción que aquí se ataca es la de cualidad o especie sensible o accidente de cualidad. dejando de lado el contenido astronómico del libro. nos centraremos ahora en algunos aspectos relativos al atomismo. Pero estas cualidades. autor de la Libra Astronomica. Pero. Para Galileo los cometas son una ilusión óptica más que cuerpos celestes auténticos y propiamente dichos. etc. Como se sabe. la oposición de la Iglesia en los conflictos del heliocentrismo era bien sabida33. agudos u obtusos. tras la condena del copernicanismo en el 1616. de su cantidad. según sea la variedad de las figuras de los cuerpos en contacto. 34 35 36 Cf. Opere. Por medio de la analogía de la pluma que hace cosquillas sin ser por ello la sede de la cosquilla34. de las cuales unas «son más agradables y otras menos. Galileo se expresa así: «los sabores. ya referida por nosotros. la decretó el Santo Oficio en Marzo de 1616. Mientras que. Sobre la naturaleza de las sensaciones Galileo tiene una opinión bastante cercana a la de Demócrito. en G. producen impresiones a las que nosotros les damos los nombres. no existen en los cuerpos de las que se desprenden. cit. pero que residen solamente en el cuerpo sensitivo. pág. En otras palabras. ocasionadas sobre todo por la oposición que manifestaron los jesuítas. de su velocidad.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA de forma del todo clara en el caso de la astronomía. Il Saggiatore. Pasando pues del campo macroscópico al microscópico. si desaparece el ser animado que interpreta como tales los sabores. olores. pág. nada –o casi nada– hacía preveer que el atomismo iba a ser violentamente combatido por influyentes miembros de la Compañía de Jesús. en esta obra Galileo discute sobre la naturaleza de los cometas con el jesuíta Orazio Grassi. Galileo observa que el contacto con cuerpos pesados produce en nosotros sensaciones. no son más que meros nombres. etc. por lo que respecta al sujeto en el que parece que residen. en cuanto tales.] quedan eliminadas y aniquiladas todas estas cualidades»36. En aquella ocasión el nombre de Galileo no se mencionó de manera oficial. fecha de la publicación del Saggiatore. colores. Sin embargo. Ibid. golpeando nuestros órganos sensoriales. duros o blandos». op. también el atomismo se encuentra con dificultades de orden teológico. Ibid. La polémica estalló después de 1623. 349. VI. provocan las sensaciones del sabor. del olor y del gusto35. pág. en función de sus figuras. lisos o rugosos. 348. las cualidades sensibles están causadas por un flujo de partículas mínimas que.

de los Concilios y de la Iglesia toda. el segundo hace que las especies sensibles del pan y del vino se mantengan inalteradas. Conviene en este punto precisar que este dogma. Turín 1983.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA dentes o cualidades sensibles. en particular. en G. Tres años después de la publicación del Saggiatore. en1626. La Iglesia católica se posicionaba así (el dogma es una verdad revelada que ninguna autoridad terrena puede modificar) contra la opinión de las iglesias reformadas que le conferían a la eucaristía un carácter simbólico. La relación que el padre Grassi establece entre el milagro eucarístico y la interpretación galileana de las sensaciones. Galileo Eretico. Opere. definido en 1551 en el Concilio de Trento. persisten sus especies sensibles. págs. ¿Pero sería necesario entonces un milagro perpetuo para conservar los meros nombres? Véase pues cuánto se aparta él de quienes con tanto afán se han esforzado en establecer la verdad y la permanencia de tales especies. sabor. establecía que en el misterio de la eucaristía se daba una transformación real del pan y el vino en el cuerpo y en la sangre de Cristo. dejamos la palabra al padre Grassi: «no me es posible evitar –escribe él38– expresar algunos escrúpulos que me preocupan. en cambio. el descubrimiento en los archivos del Santo Oficio de un documento en el que se dirigen contra Galileo acusaciones semejantes a las realizadas por Grassi está en el origen del interesante libro de Pietro Redondi. como ellos [los Padres] dicen. Orazio Grassi publicaba en París un libro cuyo contenido se dirige contra el Saggiatore de Galileo37. 93 . Eso es todo lo que ellos afirman. sin embargo. 37 El libro de Grassi Ratio ponderum librae et simbellae se publicó con el seudónimo de Lotario Sarsi. cuando desaparece la sustancia del pan y del vino. pasa a discutir el aspecto científico. 432-433. Una vez hechas estas observaciones. Por consiguiente. VI. Como se sabe. no quedan más que los nombres de las cualidades. aparte del que los siente. Hay que tener muy presente esta caracterización para entender y valorar las críticas del autor jesuita. tras haber señalado que ofrecer tal interpretación es más grave que creer en el movimiento de la Tierra. 38 Cf. Sólo por obra de la voluntad divina se mantienen estas especies –y de forma milagrosa–. no es difícil de entender. en el pan y en el vino. o sea. hasta el punto de empeñar la potencia divina en tal efecto». Una segunda edición se publica en Roma. meros nombres. afirma de manera explícita que el calor. de haber desarrollado una tesis contraria al dogma de la Transustanciación. Se trata de las cualidades en virtud de las que.). Galilei. pág. Grassi acusa a Galileo. Galileo. cf. su color.. En la Eucaristía se producen dos milagros: el primero garantiza la transformación de la sustancia del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. Ratio ponderum (. 486 (original latino). el color. por tanto. calor o frío.. el sabor y el resto de las cosas del mismo tipo son. y. El padre Grassi. aunque la sustancia del pan y del vino desaparezca gracias a palabras todopoderosas. Proceden de lo que nosotros consideramos incontestable de acuerdo con los preceptos de los Padres.

Copias manuscritas de su libro41. Giusti. circulaban desde 1619. Geometria indivisibilibus continuorum (. Roma 1980. pág. El debate entre Guldin y Cavalieri tenía un carácter abiertamente polémico. de T. una demostración mediante el método geométrico de los indivisibles. Ciertamente. la orden fundada en 1360 por el beato Juan Colombini. Es un hecho que los Revisores del Colegio Romano –la prestigiosa institución que coordinaba la enseñanza que se impartía en los Colegios de la Compañía de Jesús– emiten el 10 de Agosto de 1632 una primera censura contra los indivisibles físicos y matemáticos39. El principio de la nueva geometría consistía en sustituir la figura plana por los agregados de todas las líneas y las figuras sólidas por los agregados de los infinitos planos que en ellos se contienen. Florencia 1969. por ejemplo. Cremonese. Bolonia. pudieran compararse entre sí. «Entre infinito e infinito –observaba Guldin– no hay relación». Baliani e i giesuiti. el padre Bonaventura Cavalieri (1598-1647). Las relaciones entre agregados se extendían posteriormente a las figuras mismas. 181. Guldin estaba radicalmente en contra del método de Cavalieri: él rechazaba que los agregados de infinitas líneas. Pero –replica Cavalieri– los infinitos puntos de un segmento. La Geometria degli indivisibili de Bonaventura Cavalieri. Y añadía: 39 Cf. o de infinitos planos. Bolonia 1635. 42 Cf. El método desarrollado por Cavalieri se prestaba a numerosas críticas.). de la orden de los jesuatas40 de San Jerónimo. que no se debe confundir con la de los jesuítas. podría haber sido lo que llevara a los Revisores a intervenir.. que se publicaría en 1635. sin términos medios ni concesiones. Turín 1966. El método de los indivisibles lo había inventado un discípulo de Galileo. del matemático jesuíta Paul Guldin. 94 . acaecida en 1643. Cavalieri. 41 Bonaventura Cavalieri. 40 N. Reproducción anastática a cargo de E. Es decir. La controversia científica pronto se transformó en una violenta polémica. Cavalieri aplicó su método a demostraciones ya conocidas obteniendo los mismos resultados. traducción italiana. sobre todo tras la muerte. publicada en el Diálogo sobre los dos máximos sistemas de Galileo (Febrero de 1632). como lo es un todo infinito: a ellos es siempre posible quitarles o añadirles otros puntos42. Constantini. Exercitationes Geometricae Sex. es decir.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA En este punto abandonamos nosotros al buen padre sin poder precisar qué peso tuvo su crítica en la polémica que los jesuítas mantuvieron contra el atomismo. tan lejos estaba de los fundamentos sobre los que se asienta la geometría euclídea. Lombardo-Radice. no son infinitos in ratione totius.. C. 1647. a cargo de L. Para mostrar la validez de sus demostraciones. pero permaneció siempre en el terreno de las matemáticas. El estudioso jesuíta evita decir «en qué medida [el nuevo método] pueda serles útil a quienes se dedican a la geometría pura».

a diferencia de Galileo. Viena 1939. El mismo Sforza Pallavicino. citado por Cavalieri en Exercitationes. en realidad. El matemático jesuíta no da información sobre la naturaleza de esos motivos. Berlín 1970 1980. 44 95 . op. no manifiesta interés alguno por los argumentos filosóficos relativos a la composición del continuo geométrico. sólo presta atención a las dificultades resultantes de la relación entre infinitos y propone una solución que. al menos. Torricelli es también el autor del experimento barométrico llevada a cabo en Florencia en 1644. 43 Cf. lib. no soy de la opinión de que eso haya que rechazarlo»43. que Cavalieri. cit. 76. 189. dirigidas a Michelangelo Ricci poco días después de que se llevara a cabo el experimento.. pág. quien afirma que la doctrina de los átomos tiene un carácter destructivo: «ella turba lo que la Iglesia nos enseña sobre los Misterios de la Eucaristía»45. en los que los indivisibles ocupan un puesto de primerísimo orden.). Como se sabe. 46 Cf. le da una amplia difusión a sus trabajos matemáticos. Vidicationes Societatis Jesu. había sido obligado por el padre general Carrafa a retractarse por haber enseñado «que la cantidad se compone de puntos simples»46. limita notablemente las aplicaciones del método por él inventado. Estos indicios hacen pensar que las críticas de Orazio Grassi no pasaron desapercibidas.ATOMISMO Y CONTINUO EN EL ORIGEN DE LA CIENCIA MODERNA «por motivos que nosotros debemos omitir aquí con un silencio en absoluto inoportuno. Es evidente que no son de carácter matemático. dado que él no quiere hablar de ellos. que introduce la noción de indivisibles curvos en sus demostraciones. P. Roma 1647. Hay que señalar. Centrobarica. 3.j. de los átomos. Sforza Pallavicino. Cf. el vacío macroscópico sugiere la existencia del vacío microscópico y. Pachtler. pero. Nosotros sólo podemos constatar que. otras dos censuras contra los indivisibles físicos y matemáticos fueron emitidas por los Revisores del Colegio Romano el 17 de Enero de 1641 y el 3 de Febrero de 164944. Ratio studiorum (. sin embargo. Guldinus. Costantini.M. Hace una alusión a ello en el libro séptimo de su Geometría. En Italia los indivisibles geométricos encuentran un defensor en Evangelista Torricelli (1608-1647). II. Torricelli. sin embargo. 45 Cf. La aversión de los jesuítas hacia la doctrina atomista está probablemente en el origen del silencio casi absoluto de Torricelli sobre los resultados obtenidos por él: el asunto sólo se trata en dos cartas. La aparición de la región aparentemente vacía en el tubo de vidrio que contiene el mercurio viene a reavivar la polémica sobre la posible existencia del vacío que los aristotélicos continúan negando. por el contrario. En estas censuras se concreta que los indivisibles son contrarios a la enseñanza de Aristóteles. pág.. en tanto que aumenta el interés de los filósofos y de los teólogos por el atomismo físico y por los experimentos acerca del vacío. Un indicio de su incompatibilidad con el dogma de la Transustanciación lo proporciona el estudioso jesuíta Sforza Pallavicino.. pág. s. por tanto. unos años antes. G. En efecto.. Se diría que el debate en torno al atomismo geométrico se les deja sólo a los matemáticos. C.

de las causas y de los principios de la naturaleza48. en Geometriae. S. en Francia y en Inglaterra en particular. obligaron. cit. 49 Cf. que probablemente Galileo sólo había entrevisto. y. 47 96 . Traducción al español de Joaquín Gutiérrez Calderón Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia En 1688 se inicia en Nápoles el proceso contra los ateístas. atomisme et vide dans l’école de Galilei. no realizado.. Entre los defensores de la segunda concepción. en particular. Gómez López. Las dificultades. donde se enfrentan dos concepciones distintas de la ciencia y de la herencia galileana: la actividad científica entendida como observación de la naturaleza y realización de experimentos.). en la segunda mitad del siglo XVII. Querría concluir este recorrido a través del atomismo señalando que en Italia. y de la misma autora «Donato e le Cercle pisan». Investigaciones recientes llevadas a cabo por Susana Gómez López han puesto de manifiesto el importante papel. y A. a los defensores del atomismo a retirarse a posiciones defensivas. La passione degli atomi (. 48 Cf. y de que esta última no conducía al libertinaje. IMSS Florencia-ENS Éditions Fontenay /st. D’Andrea atomista. Donato Rossetti es uno de los más declarados defensores del atomismo.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Mucho tendríamos que decir sobre el destino que le aguardaba a la doctrina atomista en la Italia de la segunda mitad del siglo XVII. por una parte. procesados por ateísmo47. L. pág. es conciliar a Demócrito con Aristóteles en la explicación del Sacramento de la Eucaristía49. no les quedaba a los herederos de Galileo más remedio que tratar de convencer a las autoridades religiosas de la no contradicción entre el dogma de la Transustanciación y la doctrina de Demócrito. entendida como investigación. Gómez López. basada en el instrumento experimental. en Italia. donde ello fue posible. donde el canónigo Pierre Gassendi (1592-1655) podía dedicarse tranquilamente a la rehabilitación de la filosofía de Epicuro. Cf. Al contrario de lo que sucedía en Francia. La passione degli atomi. tras el fracaso de los intentos de cristianización de la doctrina atomista llevados a cabo. 191. y su proyecto. por Rossetti. Borrelli. Il proceso degli ateisti (1688-1697). L’inquisizione a Napoli. en Italia los atomistas fueron perseguidos y. Y fue en otra parte. Cloud. Nápoles 1995. Pero también estos intentos fueron fallidos. donde las investigaciones sobre el vacío y sobre la estructura de la materia pudieron proseguir en un clima cultural en el que las preocupaciones teológicas pesaron siempre menos. Florencia 1997. Nápoles 1995.. 1999. En esta ocasión fueron detenidos también algunos atomistas. op. por la otra. de las discusiones sobre el atomismo en el seno del Círculo de Pisa.. Osbat.

4) eternidad. cuya estructura y configuración se expone fundamentalmente en los dos primeros libros del De caelo o Acerca del cielo y en el capítulo octavo de Metafísica XII. “eroico” éditeur et diffusseur de la “Nolana filosofia” El kósmos aristotélico. está marcado por unos rasgos fundamentales. 5) geocentrismo y geoestatismo. Conviene. momento en que el corpus aristotélico recuperado por la mediación árabe se convierte en el paradigma filosófico-científico de la sociedad cristiana. Por otra parte. De decisiva importancia son. efectuar una somera y precisa presentación de los mismos para poder comprender claramente el alcance de la polémica bruniana. el cosmos aristotélico recibió diversas modificaciones y adaptaciones en su largo peregrinar posterior. 97 . Los rasgos básicos del cosmos aristotélico son los siguientes: 1) finitud y esfericidad.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA Miguel A. Vamos a examinar sucesivamente dichos rasgos. 3) unicidad (rechazo de la pluralidad de mundos). por un lado. Granada Universidad de Barcelona Pour Alain Segonds. 2) heterogeneidad y jerarquía. por tanto. la modificación introducida por las Hypotheses planetarum de Ptolomeo y por otro las adaptaciones a la teología cristiana a partir del siglo XIII. que serán objeto de crítica y se verán negados en la revolución cosmológica iniciada con Copérnico y concretamente por Giordano Bruno.

Aristóteles señala –a partir de la demostración anterior de su necesario movimiento circular y del tiempo finito de cada revolución. Granada. 1. pues de su respuesta en uno u otro sentido se siguen representaciones de la naturaleza completamente divergentes. religión y ciencia entre Petrarca y Descartes. 2 Tal actitud le será reprochada enérgicamente por Giordano Bruno en su polémica con el De caelo desarrollada en su obra Del infinito: el universo y los mundos (trad. Granada. Ahora bien. cuyo límite exterior está constituído por la esfera de las estrellas fijas. determinados sus movimientos a lugares naturales delimitados (centro y periferia). Filosofía). 2. Biblioteca Clásica Gredos. éste no puede constituir un cuerpo infinito2. Tampoco los elementos cuyo movimiento natural es rectilíneo pueden ser de extensión infinita. pero en lugar de examinar la posibilidad de un universo infinito inmóvil. tienen una extensión finita y delimitada para Para una exposición más completa véase M. presuponen a través de la noción de lugar natural o absoluto la finitud del universo que es objeto de demostración y podemos decir que el razonamiento es. 1 98 . es decir. Barcelona 2000. como creyó la mayoría de los filósofos antiguos. concluye a partir de su teoría del necesario movimiento circular del éter y de la evidencia sensible del movimiento diario del cielo (lo cual es consecuencia de la necesaria inmovilidad de la tierra central) que moviéndose el cielo periférico (y por tanto el mundo entero). 5-7) dedicados al problema Aristóteles acumula argumentos (en su opinión todos válidos) que concluyen con la imposibilidad de un cuerpo infinito y con la necesaria finitud del cosmos. de M. los diferentes argumentos están basados en la teoría del movimiento natural y en la correlación o implicación recíproca de elemento-comportamiento en términos de movimiento o reposo-lugar natural. Alianza Editorial. cap. 5. A. en consecuencia. Véase en particular el diálogo segundo. o si esta es una de las cosas imposibles”. Candel (Acerca del cielo. una cuestión –añade– de importancia fundamental. 271b 2-4). Madrid 1996. LA COSMOLOGÍA DE ARISTÓTELES1 1. Finitud del mundo (la batalla contra el infinito) “En primer lugar [hay que investigar] si hay algún cuerpo infinito. Meteorológicos. 5) la posibilidad de una extensión infinita del elemento éter (y por tanto del universo). A lo largo de los tres capítulos (De caelo I.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA 1. Círculo de Lectores (Biblioteca Universal. examinando (en el cap. cfr. Resulta evidente –señala Aristóteles. En efecto. Madrid 1993). reproducida con anotación nuestra en Acerca del cielo. circular y no concluyente. Así empieza Aristóteles su examen de la cuestión de la extensión del universo (De caelo I. Estudios sobre filosofía. A. que en el caso de la esfera de las estrellas fijas es de veinticuatro horas– que tal extensión infinita es imposible porque implicaría recorrer una extensión infinita en un tiempo finito. 272a 22– que es imposible que el cielo infinito se mueva. Citamos siempre el De caelo por la traducción de M. Así. Barcelona 1997. El umbral de la modernidad. lo cual es imposible.1.

el ámbito de máxima imperfección. a estudiarla. es el reino de la muerte. pero conviene recordar que en tratados teológicos (dedicados. Aristóteles no se plantea la cuestión en Acerca del cielo. encontramos los cambios de cantidad y de cualidad y sobre todo la generación y corrupción de las sustancias individuales. reducido a la ousía sensible. En Acerca de la generación de los animales Aristóteles dirá: “la naturaleza huye del infinito. cap. aunque intensivamente ese movimiento sea finito (su velocidad es finita. 1073a5-11 y Física VIII. pues cumple una vuelta cada veinticuatro horas. La estricta correlación un movimiento simple/un 99 . 1. lo que Aristóteles concluye de esta argumentación (circular.10). Desde la luna hasta la esfera de las estrellas fijas. 1) no agota todo lo existente y por encima de ella existe una ousía superior. la quintaessentia de la tradición latina. en la medida en que la naturaleza (las ousías sensibles perecedera e imperecedera. Metafísica XII y Física VII-VIII) el estagirita afirma que la Inteligencia Motor inmóvil posee una potencia infinita (dynamis apeiros. lo cual por lo demás muestra que el motor no es extenso-corpóreo. también los cuerpos lo serán” (cfr. Esta conclusión está de acuerdo con los resultados alcanzados en la Física (III. potentia infinita). el mundo sublunar. aire. cfr. De acuerdo con su programa. 7. 273a 7-16). 4-8) relativos a la imposibilidad en la naturaleza de un infinito en acto y a la posibilidad de un mero infinito potencial (en el caso del tiempo. del movimiento) que –como muestra Acerca del cielo – tampoco se presenta en el caso de la extensión corpórea. 1. podría ocurrir que en ese nivel ontológico se presentara la infinitud.10. Metafísica XII. En suma.2. repetimos) es la necesaria finitud de la ousía sensible perecedera e imperecedera.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA ellos mismos: “si los lugares están determinados y son limitados. En efecto. Física VIII. de la divisibilidad del continuo. mientras que la naturaleza busca siempre el fin [télos]” (I. por tanto. en el mundo celeste o supralunar. región de la tierra. 6. cfr. Ahora bien. cfr. primera y divina suprema (ousía inteligible e incorpórea). ya que de serlo movería con su potencia infinita en el instante. encontramos un elemento distinto: el “primer cuerpo” o éter. porque infinito es lo privado de completud [atelés]. 266a 22-24). cfr. además del movimiento local. cuyo movimiento es el rectilíneo desde y hacia el centro y donde. pues produce un movimiento extensivamente infinito (el movimiento infinito en potencia del universo en su existencia eterna. esto es: que el cosmos es finito necesariamente y resulta imposible un cuerpo infinito. Heterogeneidad y jerarquía El cosmos aristotélico tiene una estructura heterogénea: los cuatro elementos (tierra. Metafísica XII. 715b). aunque las formas sean eternas o la inmortalidad se dé en el plano de las especies. fuego) constituyen la materia de la región sublunar. Pero ello no implica que el infinito actual sea absolutamente imposible. agua.

I.– si no será. ajeno a la generación y corrupción. 7. Podría haber un número finito de mundos similares. 9). tal como está constituido el mundo que nos rodea. “hay que examinar también –dice Aristóteles en De caelo. para retornar a la casa del Padre. aunque no en número infinito”. a la muerte. existan múltiples mundos diferentes en vez de uno solo. Aunque de extensión necesariamente finita. pues quizá podría uno plantear que nada impide que. Motor Inmóvil teleológico. De este modo la cosmología jerárquica aparece asociada a una teología y a una antropología precisas. El nivel inferior de la jerarquía está formado por el mundo sublunar. Que ello ocurra o no –y según Aristóteles que sea absolutamente imposible– depende de la cantidad total de materia y de la teoría del movimiento. Fue el platonismo quien dio su máxima expresión a esta antropología con la visión de la vida humana como un “destierro” o “exilio” de la “patria celeste” en la “cárcel terrena”. 1. 274a 24ss. Carente de contrariedad. El movimiento diario de esta esfera se transmite a las esferas celestes interiores de los planetas. que constituye la divinidad suprema “más allá de” la esfera de las fijas y por tanto fuera del cosmos (véase De caelo. I.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA elemento obliga a atribuir al cielo (sede en exclusiva del movimiento circular uniforme) un elemento distinto (y superior) a los elementos que componen el mundo sublunar (inferior). empero. Que nuestro cosmos sea finito. por medio de la filosofía-ciencia y de la religión cristiana. de un tamaño tal como para permitir que existan múltiples mundos. cuya excelencia se muestra en la perfección y divinidad del movimiento eterno circular y uniforme o perfectamente regular que lo constituye. El cielo está formado exclusivamente de éter. El mundo finito es único: la batalla contra la pluralidad de mundos El cosmos aristotélico es finito y está clausurado por la esfera última de las estrellas –la investigación posterior identificaría 1022 estrellas distribuídas en 48 constelaciones cuyo catálogo completo presentó Ptolomeo en los libros VIIVIII del Almagesto. un elemento superior y divino. la Inteligencia pura o separada. no son componentes de otros mundos o cosmos). El universo o cosmos finito se muestra así como una jerarquía. La teoría del movimiento había establecido la existencia necesaria de cinco elementos en función de los únicos cinco movimientos naturales posibles y todo 100 . La respuesta al problema se nos ofrece en los De caelo.3. 8-9. de la que el hombre debe huir. el cielo es un ámbito de ser inmutable y divino. pues. la pluralidad de los mundos como una repetición de nuestro mundo: cada mundo tendría un mundo sublunar con una tierra central en torno a la cual giraría un cielo limitado por una esfera de estrellas fijas (las estrellas que vemos desde la tierra son las estrellas de nuestro mundo o cosmos. donde habita el hombre. no implica por ello necesariamente que sea único. I. cuya cúspide es la sustancia o entidad incorpórea. Aristóteles se plantea.

necesariamente habrá solamente un mundo y no varios” (De caelo. II. 1. pero en cam- 101 . I. Nadie con anterioridad a él habría afirmado la eternidad del universo e incluso al final de su tratamiento del problema (De caelo. como siempre. De modo que ni ahora hay una pluralidad de mundos ni los ha habido ni puede haberlos. que fuera [del universo] no existe ni cabe que se genere la masa de ningún cuerpo: por consiguiente la totalidad del mundo consta de toda la materia que le es propia (pues su materia era el cuerpo natural y sensible). Notemos que la unicidad del mundo es un hecho necesario en virtud de la naturaleza misma de las cosas y que la pluralidad de mundos es absolutamente imposible. que este mundo sea único y finito. Significa que no hay nada corpóreo o natural o sensible. único y perfecto” (De caelo.). pues toda la materia está en el único mundo posible (más o menos extenso. que lo que haya allí (tà ekeî ) es una ousía incorpórea y. no sólo con respecto a los autores presocráticos. I.e. 279a 6-11). La eternidad del mundo Si en el caso de la finitud y unicidad del cosmos Aristóteles coincide con las posiciones de Platón y de la Academia. la singularidad de los lugares naturales para los elementos y sus movimientos traía consigo que necesariamente las masas totales (finitas) de los elementos estaban en sus lugares naturales correspondientes: todo el éter en el único cielo. Pero Aristóteles no se dedica tanto a exponer y demostrar su concepción del universo eterno como a refutar las doctrinas contrarias y muy especialmente la platónica del Timeo. No hay. Y siendo esto así.) llega a afirmar su coincidencia en este punto con el saber de los antiguos. en el caso de su doctrina de la eterna duración del mismo el estagirita afirma la completa originalidad de su pensamiento. pues. por tanto. presupone en las premisas lo demostrado: “Es evidente. pero finito) en virtud de la singularidad de las regiones naturales de los elementos. Del mismo modo que la correlación un movimiento simple/un elemento excluía la posibilidad de otros elementos. según la cual el mundo había tenido un origen o había sido engendrado a partir de un estado previo de materia desordenada. 277a 9-11). a partir de lo dicho. 284a 3ss. la teoría del movimiento] o que único [hén] sea el centro y la extremidad. debajo de los restantes elementos sublunares: “de modo que será necesario o retirar aquellas hipótesis [i. sino con respecto a Platón. aludiendo sin duda a un resto de la sabiduría conquistada en el periodo anterior y que con él se recuperaría de nuevo en el ciclo civilizatorio presente. 1. Pero. 8.4. sino que este mundo es uno. materia para configurar otro mundo. no significa que más allá o fuera no haya nada. por consiguiente. 9. ajena al movimiento y al tiempo (279a 18 ss. de nuevo. toda la tierra en su única región central. moviéndose circularmente. Y Aristóteles concluye rotundamente una argumentación que.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA ello en relación con lugares o regiones singulares.

Además.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA bio era incorruptible. su existencia siempre. los enemigos de Aristóteles para recabar autoridades en las que apoyar su crítica de la cosmología geocéntrica. único y eterno Aristóteles añade (De caelo. su lugar natural. pues todo lo que se genera. 283a 11). Según Aristóteles. idéntico el movimiento del todo y el de la parte. durando eterna o infinitamente en el tiempo a parte post (De caelo. que sea engendrado tras no existir o que se corrompa para no existir (cfr. 10. y el reposo en dicho lugar.] se había de generar [el mundo] después de no existir durante un [tiempo] infinito?” (De caelo.5. es decir. Es evidente.. Timeo 28 b-c. I. para el elemento pesado (la tierra) un movimiento natural hacia el centro del mundo.). además. la masa total de la tierra no puede sino tener el mismo movimiento que cualquier partícula de tierra o 102 . 29d ss. sin quererlo. sino también a parte ante. 13-14) la necesidad de la centralidad e inmovilidad de la tierra. I. se corrompe o perece y viceversa: si algo es incorruptible es también necesariamente inengendrado (De caelo. I. Pero el tratamiento de la cuestión va acompañado de una prolija presentación y rechazo de la cosmología pitagórica que atribuía a la tierra un movimiento y una posición no central. La contradictoriedad y dificultades de la posición platónica sólo pueden ser salvadas si la existencia del mundo ordenado durante un tiempo infinito (su eternidad. que por otra parte es eternidad en el tiempo y no la eternidad fuera del tiempo de la ousía inmutable que existe fuera del límite extremo del mundo) no sólo se afirma a parte post. Siendo. tiene además la modalidad de la necesidad: es imposible que el cosmos no exista alguna vez. con el principio de que un elemento sólo puede tener un movimiento natural y un lugar propio. en fuente doxográfica de una cosmología alternativa a la cual acudirán. Y la existencia permanente del mundo. 280a 30-32 y cfr. implícitamente. II. De este modo el estagirita se convertía también. que el estatuto cosmológico de la tierra había quedado establecido ya con rango de necesidad en los capítulos preliminares del primer libro del De caelo que habían expuesto la teoría del movimiento. que Aristóteles se la representa siempre en el tiempo. 1. excluyendo toda generación. a partir de Copérnico. y 92c). de los movimientos celestes regulares): “¿por qué [. La centralidad e inmovilidad de la tierra: el rechazo de la cosmología pitagórica A la necesidad de un cosmos finito. con su exposición del mito de la generación.12). en particular De caelo. la generación en un momento determinado plantea la cuestión de por qué tiene lugar precisamente en ese momento y no en otro (así como.. la cuestión del tiempo antes del tiempo que comienza precisamente con el orden del mundo. por otra parte. la doctrina platónica es falsa y contradictoria.12. 279b17ss. I. La correlación naturaleza elemental-movimiento/reposo del elemento-lugar natural establecía. 10.

No sólo no cabe interpretar la centralidad espacial de la tierra como un privilegio indicativo de nobleza. A su vez generación y corrupción presuponen la existencia de al menos un movimiento circular aparte del movimiento diario de la esfera de las fijas. que no tiene ninguna dignidad especial. 3 había establecido la existencia necesaria de la tierra como cuerpo que debe estar permanentemente fijo en el centro del universo. el lugar más noble que tiene el carácter de principio. Y frente a la apelación pitagórica a la excelencia del centro. como es la tierra. en el que debe de encontrarse en reposo igual que las partículas de tierra están en reposo por naturaleza cuando han alcanzado su lugar natural sobre la tierra (en el centro). De no ser así graves y tierra se moverían con movimiento rectilíneo hasta el centro. II. lugar que necesariamente ha tenido que alcanzar en el curso infinito del tiempo anterior. es la periferia: la esfera de las fijas o primum mobile. 3. una referencia vaga tras la cual puede ser que haya una alusión al viejo Platón y a su círculo (cfr. Frente a todo ello Aristóteles aduce una objeción de carácter metodológico: la de no proceder buscando causas a posteriori para la experiencia sensible asumida tal como se nos da. pues. en torno al cual gira el elemento éter3. 3 103 . que excluye de dicho lugar noble a la tierra. En el libro cuarto se demostrará más detenidamente la existencia necesaria de los elementos intermedios. Y para Aristóteles el centro natural. Cfr. sino más bien lo contrario: en la tierra alojada en el centro matemático estamos a la máxima distancia de la perfección ontológica y lejos del verdadero centro del universo sensible. Además. sino violentándola al plegarla a ideas arbitrarias establecidas a priori (293a 25-27. estaría dotada de un movimiento de traslación diario y asocia a esta opinión a “otros muchos”. el cual –como vemos en los animales– no tiene por qué coincidir con el primero: en el cosmos el centro geométrico puede estar ocupado por un cuerpo sin especial relevancia ontológica. precisamente porque la tierra está en el centro. Así deduce Aristóteles a priori la existencia de las esferas planetarias. II. está aquí ya presente la apelación a la experiencia tan presente en el aristotelismo después de la renovación de la cosmología pitagórica por Copérnico). Aristóteles reitera esta fundamentación física de la inmovilidad de la tierra central en los dos últimos capítulos del segundo libro a la vez que refuta la cosmología pitagórica. Expone la doctrina de “los llamados pitagóricos” según la cual la tierra. 293a 20-b 33). De caelo. con el centro natural de un organismo. aire) y por tanto la de la generación y la corrupción. así como la de los elementos intermedios (agua.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA grave: el rectilíneo hacia el centro del mundo. 13. De caelo. que es la esfera de las fijas sita en contacto directo e inmediato con la ousía inteligible primera y que expresa Y la existencia de la tierra implica la de su contrario. lejos del centro. el fuego. el estagirita les reprocha confundir el centro geométrico o espacial. Los graves caen sobre la tierra. porque el centro natural está en otro lugar y corresponde a un cuerpo más digno. rigurosamente vedado a su naturaleza el movimiento circular y rigurosamente prescrito por ella el reposo en el centro. La tierra tiene. 286a 20ss. De caelo II.

existe otra ousía o entidad: la sustancia primera. de ese conjunto plural de entidades divinas llamado tà ekeî (“el conjunto de las entidades de allí fuera”) cuyo ser es inteligencia pura (noûs. siendo. La Inteligencia y las esferas celestes. enérgeia). pero tampoco como movimiento violento tiene mayor posibilidad: “no es posible que sea [un movimiento] eterno. el cosmos sensible. Por esa misma razón el planteamiento copernicano de una astronomía heliocéntrica con una tierra en movimiento circular no era tanto la solución de dificultades astronómicas de Ptolomeo como la apertura de un enorme problema físico que sólo podía encontrar solución en una revolución física y filosófica radicalmente antiaristotélica. Más allá de o fuera de la primera traslación circular. cuando deberían caer según una trayectoria oblicua si la tierra tuviera un movimiento de rotación (296b 23-25). Son dos objeciones destinadas a repetirse contra la iniciativa copernicana (incluso por autores avanzados como Tycho Brahe. hablan contra el movimiento de la tierra: en primer lugar la caída perpendicular de los graves. pero tradicionales en su geocentrismo) y a las cuales desde Copérnico hasta Galileo y más allá los copernicanos debieron hacer frente.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA esa su perfección con el enorme número de estrellas que la pueblan frente a las esferas planetarias portadoras de un solo astro4. quien como los pitagóricos recurre a la excelencia del centro para apoyar el heliocentrismo. corpóreo. 279a 30) “dependen el existir y el ser para las demás cosas”. divina. en segundo lugar el movimiento de la tierra por la eclíptica (movimiento de traslación) debería producir unos movimientos aparentes de las estrellas fijas (paralaje anual. unifica el centro natural y el centro geométrico y pone en el sol. Tiene perfectamente razón Aristóteles cuando dice que la cuestión sobre el movimiento y lugar de la tierra no es un problema aislado. Desde la teoría general de Aristóteles el movimiento circular de la tierra fuera del centro es naturalmente imposible. 4 104 . 7. I. como ya hemos señalado en diversas ocasiones. pues. vicario de la divinidad. XII. forzado y contrario a la naturaleza. el principio del movimiento de los planetas frente a la esfera estelar. con su inmovilidad. Sobre la perfección y “centralidad” de la esfera de las fijas véase De caelo. sino una cuestión que sólo puede encontrar solución en el marco de una teoría general del universo y del movimiento natural y violento (294b 30 . 10 y 12. 296b3-6).295a 2). el orden del mundo.6. Sabido es que Copérnico. que (inmóvil absolutamente) no es sino el lugar del mundo que. en su opinión. Y precisamente su número puede ser conocido a posteriori por el número de los movimientos celestes independientes causados por ellas en tanto que causa Cfr. Aristóteles añade dos evidencias empíricas que. 1. no agota la totalidad de lo existente. de la que (como dice Metafísica. como es. 5 296b 21s. 293b 6-15. motor inmóvil teleológico de las esferas celestes inferiores que forman la ousía segunda. 1072b 13) “penden el universo y la naturaleza” o de la que (en términos de De caelo. Se trata. en suma. Aristóteles puede concluir rotundamente: “es evidente. es eterno” (296a 32s. La modificación de Ptolomeo Ahora bien. clausura el espacio de los planetas y cierra el universo. finito y jerarquizado. 9. en cambio. II. que la tierra ha de hallarse necesariamente en el centro e inmóvil”5.).

terminó por superponerse al aristotélico y constituir (gracias a la adopción por la cultura árabe en autores como Alhazen y Alfraganus) el cuadro cosmológico propio de la cultura latina medieval y renacentista: la imagen del universo. con posterioridad a Aristóteles. esto es. poseía también una importante dimensión o conexión antropológica. los cuales pasaban a ser nueve o diez7. no cabe duda de que la perfección del hombre consiste en la vida intelectual o teorética. Como es sabido. escribió las Hipótesis de los planetas. el primum mobile. no podemos olvidar que. constitutivas del mundo sublunar. es decir.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA final: un total de 55 ó 56 Inteligencias motrices de las 55 ó 56 esferas celestes exigidas por el modelo astronómico de las esferas homocéntricas y por el requisito aristotélico de las esferas compensadoras necesarias para que el modelo tenga realidad física6. En efecto. Pues bien. vol. Además del Almagesto. Para concluir esta rápida exposición de la cosmología aristotélica y su proyección secular. I. este modelo cosmológico. donde exponía una cosmología. Lerner. 7 105 . todavía parcialmente aceptada por éste y objeto de la crítica radical por parte de Giordano Bruno.-P. insertaba los modelos geométricos de excéntricas y epiciclos de cada planeta en el interior de una esfera concéntrica. Le monde des sphères. por lo que al mundo celeste se refiere. De este modo el cosmos pasaba a estar formado. por siete esferas (tantas como planetas) más la esfera de las fijas y una novena esfera sin astros. elementales y etéreas. añadida por Ptolomeo para dar cuenta del fenómeno de la precesión de los equinoccios. en suma. Genèse et triomphe d’une représentation cosmique. la nueva teoría fue la de las excéntricas y epiciclos que encontró su formulación canónica en el Almagesto de Ptolomeo. en la actualización del intelecto por medio del conocimiento cienSobre estos puntos véase la excelente exposición en M. Más allá de las cuatro esferas elementales. París 1996. además de la conexión teológica en la doctrina de las Inteligencias-motores inmóviles. cuyo elevado número (que repercute a su vez sobre el censo de Inteligencias-Motores Inmóviles) viene determinado por la teoría astronómica vigente en la época de Aristóteles y por él asumida: el modelo de esferas homocéntricas elaborado por Eudoxo y perfeccionado por Calipo. carente de vacío. si la perfección de un ser consiste en la actualización o vida según el componente superior que hay en él. un mundo lleno. El cosmos aristotélico es. vigente en la época de Copérnico. contiguas. distinto y simplificado con respecto al aristotélico. Pero he aquí que. existen las esferas celestes. Pero Ptolomeo no se limitó a a formular los modelos matemáticos para el movimiento circular de los diferentes planetas. la teoría astronómica cambió y dicho cambio repercutió decisivamente sobre la cosmología. por tanto. que pasaba así a ser la esfera o cielo del planeta en cuestión. la reformulación ptolemaica del número de esferas celestes no podía dejar de afectar al censo aristotélico de dioses-inteligencias-motores inmóviles. Al mismo tiempo. formado por una sucesión de esferas sólidas.

además de accesible en esta vida por los medios naturales de la contemplación. la ley moral. representa la suprema felicidad y la perfección del hombre. que unida a la eternidad del mundo y de las formas cuestionaba el monogenismo adámico). y también por el rango ontológico de necesidad de que gozaba el cosmos aristotélico y su orden. negaba la posibilidad de un ejercicio autónomo de exégesis puramente filosófica de Aristóteles) promulgado en 1272. los cuales encontraban en la superior contemplación filosófica. 2. el camino de la perfección humana y la comunión con la divinidad. por el cual las cosas no pueden ser de otra manera que como son (y como las ha teorizado Aristóteles).GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA tífico y por la unión con esas inteligencias separadas. estrechamente unida como estaba a la exégesis islámica. encontrando su culminación en Averroes y su desarrollo ulterior en el averroísmo judío y latino. por la vía del concepto. Tal proceso culmina en la unión intelectual con la Inteligencia primera. Pero el averroísmo partía de la rígida separación entre sapientes y vulgo y de una teoría de la religión como lex pedagógico-política destinada al vulgo e innecesaria en puridad para los sapientes. actuada a través de la fe. independiente de la ortodoxia teológica. explícito y decidido de la necesidad del cosmos aristotélico y de su orden. podemos comprender que la recepción del corpus aristotélico en el siglo XIII. la cual fue desarrollada en tierra de Islam. se enfrentara a múltiples resistencias en el campo teológico. Se trata de una ética expuesta por Aristóteles en Metafísica XII y sobre todo en Ética Nicomaquea X. la ofensiva alcanzó su punto culminante con la famosa condena de 219 artículos promulgada por el obispo Tempier en 1277. Y lo que se condena como falso e impío no es que el mundo sea como lo ha expuesto Aris- 106 . como el de Egidio Romano en su De erroribus philosophorum (ca. 7. y la censura de tesis concretas como la eternidad del mundo. que parecía cuestionar la universalidad de la redención por Cristo. De esta lista de artículos condenados llama la atención no sólo el intento de poner fin a un aristotelismo exclusivamente “natural”. Etienne Tempier. Es evidente que tal programa antropológico resultaba difícilmente articulable con la religión cristiana y con su afirmación de que la unión con Dios requería la necesaria mediación de Cristo para todos los hombres. En 1270 el obispo de París. especialmente al comentario de Averroes. es decir. Sorprende sobre todo el rechazo constante. Tras nuevos ataques. 1270) o el nuevo estatuto de la facultad de artes de París (que prohibía a los profesores de artes salir al campo teológico y enseñar en detrimento de la fe. EL CONFLICTO CON LA TEOLOGÍA CRISTIANA Y LA ADAPTACIÓN DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA Por todo ello. condenó trece artículos (entre ellos la tesis de la eternidad del mundo y la de que “nunca hubo un primer hombre”. unión que es la verdadera comunión con la divinidad y que.

Los censores no afirmaban que Dios hubiera hecho realmente una pluralidad de mundos. con una necesidad secundaria a la elección divina) y lo posible absolutamente o de potentia absoluta (lo posible en principio a Dios por no contradictorio en sí mismo. La condanna parigina del 1277 e l’evoluzione dell’ aristotelismo scolastico. Los efectos de la condena de Tempier sobre la interpretación posterior de la cosmología de Aristóteles y del De caelo en particular fueron enormes. sino que sea así necesariamente. filósofos del siglo XIV (profesores de la facultad de artes parisina) como Juan Buridán o Nicolás Oresme contemplarán en sus reflexiones respectivas sobre el De Caelo (el primero en sus Quaestiones super libris IV De caelo et mundo. sino que habría podido hacerlo y daban a entender que si hubiera querido hacerlo. A History of the Distinction of Absolute and Ordained Power of God. Sobre la distinción en la potencia divina véase W. La unicidad del mundo vale de potentia ordinata. Un teólogo como Ockham había seguido la misma línea de razonamiento sobre el problema de la pluralidad de mundos en su Comentario a los Libri Sententiarum de Pedro Lombardo. a pesar de atribuir erróneamente al orden real un estatuto de necesidad absoluta. se negaba su necesidad. cuando en el artículo 27 se condenaba “quod prima causa non posset plures mundos facere”. Il vescovo e i filosofi. por tanto. Pero lo fueron en el plano de la modalidad y de la discusión de alternativas cosmológicas posibles absolutamente (por no contradictorias). Lovaina-París 1977 y L. Bianchi. en virtud de una necesidad intrínseca de las cosas mismas. el segundo en su traducción francesa comentada Le livre du ciel et du monde) la posibilidad absoluta de un movimiento de la tierra y de una pluralidad de mundos. mas no de potentia absoluta 8. Se condenaba. aunque de facto no fueran reales tal como había reconocido Aristóteles.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA tóteles. véase los excelentes estudios de R. Courtenay. aceptando el único mundo de Aristóteles con la tierra inmóvil en su centro como el orden efectivamente elegido por Dios. Así. Bergamo 1990. no se rechazaba la tesis aristotélica de la unicidad del mundo. Así. de manera que no haya alternativa y por tanto la creación divina no haya podido ser de otro modo. la condena de Tempier criticaba el necesitarismo del cosmos aristotélico como incompatible con la concepción ortodoxa de Dios y de su potencia y presuponía la distinción entre lo posible de potentia ordinata (porque Dios lo ha querido y ordenado. Hissette. que sin embargo no reconocerán como realidad efectiva. Enquête sur les 219 articles condamnés à Paris le 7 mars 1277. Habrá que esperar hasta Copérnico y hasta Giordano Bruno (quien en su Del infinito: el universo y los mundos de 1584 escribe una especie de Anti-De caelo) en el siglo Sobre la condena de Tempier. Capacity and Volition. que Dios no pudiera hacer sino un mundo. Bergamo 1990. cosa que no se niega. que podía no ser y ser distinto de como efectivamente Dios lo había creado. 8 107 . la necesidad del cosmos aristotélico y de su estructura por incompatible con el dogma cristiano de la libertad divina y la contingencia del mundo y de su orden. J. En suma. existiría una pluralidad de mundos. con independencia de su voluntad y elección).

GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

XVI para que las tesis (no contradictorias y posibles de potentia absoluta divina)
del movimiento de una tierra planetaria y de la pluralidad de los mundos sean afirmadas como verdades de hecho (como el orden natural). Pero ahora estas tesis desplegarán con respecto a la cosmología aristotélica todas sus implicaciones revolucionarias, de las que las había privado la reducción escolástica a posibilidades
iniciales de Dios no contempladas en la creación efectiva. Todo ello pone de manifiesto la extraordinaria vigencia histórica del De caelo aristotélico, una obra a la
que la escolástica católica no volverá la espalda más que en el momento en que
las novedades celestes (estrellas nuevas y cometas celestes) y las observaciones
con el telescopio (relieve lunar, satélites de Júpiter, manchas solares, fases de Venus)
obliguen a reconocer la realidad de un cielo fluido, sin esferas, homogéneo y a
adherirse al sistema astronómico de Tycho Brahe como único refugio frente al movimiento de la tierra. Por el camino quedarán la hoguera de Giordano Bruno (1600),
la condena del movimiento de la tierra y la prohibición de la obra de Copérnico
donec corrigatur (1616), el proceso y abjuración forzada de Galileo, hechos todos
de los que no cabe, ciertamente, hacer responsable a Aristóteles. Pero no nos adelantemos en exceso y pasemos a Copérnico.

3. EL DE REVOLUTIONIBUS DE COPÉRNICO Y EL INICIO DE LA
REVOLUCIÓN COSMOLÓGICA
La publicación en 1543 de la obra de Copérnico, titulada De revolutionibus orbium coelestium, dió lugar a una radical transformación de la cosmología
que es denominada con frecuencia ‘revolución científica’ o ‘revolución copernicana’. De resultas de este proceso, del que Copérnico fue un detonante en virtud
de las implicaciones revolucionarias de su obra (más allá de su propia conciencia y voluntad) y que encontró su clausura teórica sólo con la publicación en 1687
de los Principia mathematica philosophiae naturalis de Newton, disciplinas científicas como la astronomía y la física salieron radicalmente transformadas. Además, esta revolución que dio origen a la ‘ciencia moderna’ estuvo estrechamente
vinculada a la gestación de la filosofía moderna, es decir, a la renovación de las
concepciones epistemológicas y ontológicas, así como a las conexiones teológicas de todo ello.
La causa de todo ello residía en que los principios de la astronomía copernicana, a saber el movimiento circular de la tierra lejos del centro del universo,
donde se había colocado al sol, resultaban absolutamente incompatibles con la
cosmología y física e incluso con la filosofía aristotélicas. La cosmología copernicana sólo podía ser verdadera si la física aristotélica era falsa; por consiguiente,
los copernicanos realistas (los que no se limitaban a una mera recepción instrumentalista del De revolutionibus como cálculo geométrico a partir de hipótesis,
sin dimensión física) debían destruir la física tradicional incompatible con la cos-

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GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA

mología copernicana y elaborar una física nueva de la que se siguiera el movimiento de la tierra en torno al sol como un hecho natural. El desarrollo de esta
batalla traerá consigo la destrucción del cosmos tradicional y el paso al universo
homogéneo indefinido, si no infinito, de la nueva física, en suma: la revolución
científica. Necesaria e inevitablemente la discusión debía pasar del ámbito astronómico al campo de la física y de la filosofía como territorio en el que se debía
dirimir la disputa. En este proceso de ampliación de la disputa al conjunto de la
filosofía natural (y al de los territorios de la teología y de la antropología con los
que a lo largo de los siglos la cosmología había estado vinculada de modo estrecho) ocupa un lugar decisivo la figura y la obra de Giordano Bruno (1548-1600),
el único filósofo adherido al cosmos copernicano en la segunda mitad del siglo XVI.

4. EL DESARROLLO DEL COPERNICANISMO EN GIORDANO BRUNO9
Las obras cosmológicas de Giordano Bruno son, fundamentalmente, los
diálogos en lengua italiana La cena de le ceneri y De l’infinito universo e mondi
(Londres 1584); un elenco de Centum et viginti articuli de natura et mundo adversus peripateticos (París 1586, base de una acalorada disputa pública en el Colegio de Cambrai) que fueron publicados de nuevo más tarde con importantes ampliaciones y con el título de Camoeracensis Acrotismus (Wittenberg 1588), y finalmente
el poema cosmológico De immenso et innumerabilibus seu de universo et mundis (Frankfurt 1591) que constituye la summa del pensamiento bruniano.
En estas obras Bruno expone su adopción de la cosmología copernicana10
y sobre todo el desarrollo radical de la misma en la dirección de un universo necesario (rasgo del universo aristotélico conservado, frente a la devaluación del mismo
por el cristianismo a rango de criatura contingente), pero (y aquí ya se procedía
contra el aristotelismo en general y el aristotelismo cristiano en particular) necesariamente infinito y homogéneo. La homogeneidad del universo significaba que
carecía de jerarquías, que en él nacimiento y muerte (composición y disolución)
son manifestaciones universales de la vida (expresiones de la metamorfosis incesante en el seno de la sustancia única) y que la tierra es un astro celeste equivalente a cualquier otro planeta (desaparece la representación de la vida humana
en términos de exilio de la patria celeste) y Dios no tiene una relación diferente

Recogemos aquí la exposición de la reforma cosmológica bruniana que hemos efectuado en nuestro
trabajo “La revolución cosmológica de Copérnico a Descartes”, recogido en nuestro ya citado (supra,
nota 1) El umbral de la modernidad, cap. 2.2.
10
Una adopción evidentemente realista, esto es, al margen de la reducción instrumentalista de la astronomía copernicana como simple expediente calculatorio. Véase G. Bruno, La cena de las cenizas, trad.
de M. A. Granada, Madrid 1987, pp. 107-109, para un rechazo despectivo de la interpretación de Osiander, calificado de “asno ignorante y presuntuoso”.
9

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GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

con las distintas regiones del universo, sino idéntica con todas en el universo infinito y homogéneo que es su retrato, la explicatio necesaria de su infinita potencia, en suma: su expresión o, por emplear un lenguaje teológico, su unigénito y
cosustancial Hijo. Evidentemente este desarrollo del copernicanismo no era una
mera cuestión cosmológica, sino que implicaba una ontología (doctrina monista
de la sustancia y reinterpretación de los conceptos de nacimiento y muerte, más
o menos en la dirección del ‘consuelo’ que la lectura de Schopenhauer procurará
a Thomas Buddenbrook en la novela de Thomas Mann) y una reformulación de
la relación de Dios con el universo y del acceso del hombre a la divinidad a través de la contemplación del universo infinito y homogéneo; un acceso mediante
la filosofía (como religión de la mente y como “perfección del hombre”) en fortísima polémica con el cristianismo y con la mediación de Cristo, evaluados como
impostura e ilusión posibilitados históricamente por la pérdida de la verdad ontológica, cosmológica y teológica que siguió a la obra de Aristóteles11.
No podemos tratar aquí, con la extensión que ello merece, de las implicaciones ontológicas y teológico-religiosas del desarrollo bruniano del copernicanismo, asociadas además a una autoconciencia de profeta de una nueva época de
verdad y justicia antitética a la época de error-vicio dominada por la conjunción
aristotélico-cristiana y por tanto a una reevaluación de la dimensión histórica de
la figura del Anticristo. Nos limitaremos, pues, a una exposición de los componentes fundamentales de su cosmología infinitista.

4.1. El universo infinito y homogéneo
El universo bruniano es ciertamente un universo corpóreo infinito en acto
(Bruno rechaza la tesis aristotélica de que en la naturaleza sólo existe el infinito
en potencia) y homogéneo, es decir, constituido por un único nivel de ser sometido por doquier y siempre a una misma legalidad, lo cual quiere decir que la homogeneidad se presenta también en el plano temporal y el universo es, por consiguiente, eterno e idéntico a sí mismo, con lo que se elimina la perspectiva
escatológica que el cristianismo había superpuesto al cosmos aristotélico. El universo infinito corpóreo comprende la totalidad del ser, por lo cual queda elimiVéase A. Ingegno, Cosmologia e filosofia nel pensiero di Giordano Bruno, Florencia 1978; M. A. Granada, “De Erasmo a Bruno: caza, sacrificio y metamorfosis en la divinidad”, La balsa de la Medusa 23,
1992, pp. 95-114 (recogido en el volumen citado El umbral de la modernidad); el mismo, “Giordano
Bruno et la dignitas hominis: présence et modification d´un motif du platonisme de la Renaissance”, Nouvelles de la République des Lettres, 13, 1993, pp.115-169 (recogido también en versión castellana en el
citado volumen; el mismo, “Giordano Bruno e l´interpretazione della tradizione filosofica: l´aristotelismo
e il cristianesimo di fronte all´antiqua vera filosofia”, en G. Canziani - Y. Ch. Zarka eds., L´interpretazione nei secoli XVI e XVII, Milán, 1993, pp. 59-82; el mismo, “Cálculos cronológicos, novedades cosmológicas y expectativas escatológicas en la Europa del siglo XVI”, Rinascimento, 2ª ser., XXXVII, 1997,
pp. 357-435 (recogido también en El umbral de la modernidad).
11

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GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA

nado el grado de ser puramente inteligible, postulado por la tradición platónica
y aristotélica12. Tampoco tiene fundamento el dualismo cosmológico aristotélico: los cuatro elementos constituyen la materia universal de que están hechos
todos los infinitos astros o mundos que pueblan el universo infinito, tal como
dice Bruno restaurando la distinción epicúrea frente a la confusión aristotélica
entre universo y mundo. Sólo cabe distinguir entre aquellos astros o mundos
en los que predomina el fuego (las estrellas o soles) y aquellos otros en los que
predomina el agua o la tierra (los planetas o tierras en movimiento en torno a
sus soles-estrellas). No existen las esferas celestes: ni las esferas planetarias ni
la esfera de las fijas (consecuencia esta última del falso presupuesto de la inmovilidad de la tierra en el centro absoluto del universo y de la apariencia sensible de un límite último del universo); los astros o mundos residen en el espacio lleno de aire puro-éter-spiritus y se mueven libremente por él en virtud de
un principio interno de movimiento que es su propia alma inteligente13. De este
modo la Inteligencia motriz divina deja de ser trascendente al universo corpóreo y finita en número para pasar a ser inmanente a los infinitos astros (mundos en el lenguaje bruniano) y por tanto infinita. Asimismo la unión con la divinidad, que la tradición peripatética se representaba como acceso a un grado de
ser trascendente al universo sensible, pasa a actualizarse como unión con la divinidad en la inmanencia cósmica por medio de su contemplación intelectual en
el espejo del universo infinito y sus astros innumerables que la anuncian (Salmo
18) o proclaman como sus ministros (Daniel 7, 10)14. Y sin embargo, más allá
de su radical polémica con el aristotelismo, el programa bruniano de comunión
con la divinidad a través de la contemplación filosófica de la verdad del universo infinito y de su relación con la divinidad conservaba la concepción peripatética de la filosofía como “perfección del hombre” y como felicidad suprema,
una reducción inmanentista del reino de Dios o paraíso, independiente de la mediación de Cristo.
Los argumentos brunianos a favor de un universo corpóreo infinito en acto
son fundamentalmente cuatro. El primero es un argumento de tipo por así decir
psicológico, basado en la potencia del intelecto o imaginación humana, la cual
es capaz naturalmente de trascender todo límite en un proceso infinito y por ello
Véase M. A. Granada, “Bruno, Digges, Palingenio: omogeneità ed eterogeneità nella concezione dell’universo infinito”, Rivista di storia della filosofia 47, 1992, pp. 47-73; el mismo, “Thomas Digges, Giordano Bruno y el desarrollo del copernicanismo en Inglaterra”, Endoxa 4 , 1994, pp. 7-42. Para el rechazo
de la escatología véase M. A. Granada, “Cálculos cronológicos, novedades cosmológicas y expectativas
escatológicas...”, citado en la nota precedente.
13
Véase La cena de las cenizas, cit., pp. 124 ss.
14
Cfr. De immenso, I, 1, ( G. Bruno, Opera Opera latine conscripta, vol. I, 1 , ed. de F. Fiorentino, Nápoles 1879, p. 205): “Sic ex visibilium aeterno, immenso et innumerabili effectu, sempiterna, immensa illa
majestas atque bonitas intellecta conspicitur”. Véase asimismo nuestra introducción a G. Bruno, De gli
eroici furori, en G. Bruno, Oeuvres complètes, vol. VII, texte critique établi par G. Aquilecchia, introduction et notes par M. A. Granada, Les Belles Lettres, Paris 1999, cap. 6.
12

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GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

testimonia lo que el intelecto universal (Dios) ha producido en acto15. El segundo
es el del carácter aparente y relativo al sentido de las determinaciones de centro
y periferia: siempre estamos en el centro de un horizonte que cambia con nuestro desplazamiento; el centro y el horizonte establecido por el límite de nuestra
visión son, pues, relativos al espectador y a su percepción. Lo que es evidente en
el caso de la experiencia óptica terrestre, Bruno lo transfiere a la experiencia del
universo: en cualquier lugar estaremos en el centro y a nuestro alrededor se extenderá una esfera con un círculo último de horizonte; cualquier astro es centro de
un horizonte a su alrededor y periferia para los mundos sitos en su horizonte. Si
el universo es una esfera será en todo caso (dice Bruno aplicándole la famosa
formula que la tradición aplicaba a Dios) una “esfera infinita cuyo centro está
en todas partes y su circunferencia en ningún sitio”16.
El tercer argumento procede a partir de la concepción del espacio como
una cantidad física tridimensional continua en la que se recibe la magnitud de
los cuerpos; existe por naturaleza antes de todos los cuerpos [...] y es un receptáculo indiferente de todos los cuerpos, sin acción y sin pasión, no se mezcla, es
impenetrable, no formable, no localizable, contiene en su interior todos los cuerpos sin estar contenido a su vez17.
Este espacio homogéneo, y por tanto infinito, es receptáculo indiferente a
la materia. La existencia de un mundo en una determinada región del espacio,
homogéneo en toda su extensión infinita e indiferente con respecto a la materia,
es razón suficiente para que pueda existir, él u otro mundo como él, en cualquier
otra región y para que el espacio infinito esté lleno en toda su extensión18. Ahora
bien, este argumento del espacio homogéneo infinito y del principio de razón suficiente permite inferir que puede haber de hecho un universo infinito en el espacio infinito, pero no quizá que necesariamente sea así, puesto que cabe pensar
que nuestro mundo podría ser el único mundo rodeado de un espacio vacío infinito, como pensaron los estoicos y en el siglo XIV Bradwardino y Oresme en
conexión con la distinción entre la potentia absoluta (todo lo que puede) y ordinata de Dios (lo que puede por haberlo elegido del conjunto de su potencia total).
La necesidad del universo corpóreo infinito en el espacio y en el tiempo
se establece fundamentalmente por el cuarto argumento: el argumento teológico
Cfr. G. Bruno, Del infinito: el universo y los mundos, trad. de M. A. Granada, Madrid 1993, pp. 9293.
16
Ibidem, pp. 102s. Véase asimismo M. A. Granada, “L´infinité de l´univers et la conception du système
solaire chez Giordano Bruno”, Revue des Sciences Philosophiques et Théologiques 82, 1998, pp. 243275; el mismo, “La imaginación y la construcción del universo infinito en Giordano Bruno”, Nouvelles
de la Republique des Lettres , 18, 1999, pp. 39-62.
17
De immenso, I , 8, p. 231; véase E. Grant, Much Ado about Nothing. Theories of Space and Vacuum
from the Middle Ages to the Scientifc Revolution, Cambridge. 1981, pp. 186-192.
18
Véase Del infinito, pp. 106-113; A. Koyré, Del mundo cerrado al universo infinito, Madrid 1979, pp.
47-51; M. A. Granada, “L´infinité de l´univers et la conception du système solaire chez Giordano Bruno”,
(cit., pp. 257-260).
15

112

GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA

de la libre necesidad de la plena eficacia o actualización en un universo infinito de
la infinita potencia divina en virtud 1) de la difusividad del Bien19; 2) de que sólo
la creación infinita es compatible con la potencia y el bien infinitos del creador divino;
3) de que sólo un universo corpóreo infinito es perfecto y la creación divina no
puede sino ser perfecta; 4) en virtud de que la distinción escolástica entre potentia absoluta y ordinata de Dios no sólo carece de fundamento, sino que además
es contradictoria y una blasfemia contra Dios20. A ello cabe unir el abandono también de la distinción teológica cristiana entre generación ad intra y creación ad
extra de Dios, que se manifiesta en el abandono del dogma trinitario y cristológico por parte de Bruno.
El universo corpóreo infinito y eterno resulta así la única generación, producción o creación divina, el verdadero Hijo o Verbo que asume y se reparte
las funciones de mediación, tradicionalmente atribuidas a Cristo, con el profeta Bruno (en su caso no como redentor en virtud del autosacrificio de su divinidad, sino como indicador del verdadero camino de la comunión con la divinidad a través de la contemplación de su expresión infinita en el universo sensible
y homogéneo).

4.2. El sistema planetario, unidad básica en el universo infinito
En el universo infinito de Bruno la unidad básica, precisamente en virtud
de su homogeneidad, es el sistema planetario, formado por un sol (astro en el que
predomina el fuego y reluce por sí mismo) y un conjunto de planetas y cometas
(ambos son astros en los que predomina el agua y que relucen al reflejar la luz
solar) girando a su alrededor a distancias apropiadas. Efectivamente, puesto que
este sol-estrella nuestro posee un número de planetas, los demás soles deben ser
también centros del movimiento de otros conjuntos de planetas-tierras. El universo infinito es así una reiteración infinita de sistemas planetarios equivalentes
u homogéneos a lo largo del espacio infinito. Esta doctrina, que es el dato más
significativo de la cosmología bruniana, aparece enunciada ya en 1584: “Hay por
tanto soles innumerables y tierras infinitas que giran por igual en torno a aquellos soles, tal y como vemos a estas siete girar en torno a este sol cercano a nosotros”, (Del infinito, p. 164). El De immenso repetirá la doctrina, con la adopción
del término synodus ex mundis para designar el sistema: “Disposición de los sistemas de mundos en el universo. Distinción entre astros que brillan por sí mismos y por otro” (I, 3, p. 209, título del capítulo).

Véase A. O. Lovejoy, La gran cadena del ser. Historia de una idea, Barcelona 1983; M. A. Granada,
“Il rifiuto della distinzione fra potentia absoluta e potentia ordinata di Dio e l´affermazione dell´universo infinito in Giordano Bruno”, Rivista di storia della filosofia 49, 1994, 495-532
20
Véase nuestros artículos mencionados en las notas 18 y 19.
19

113

Granada. p. Paradigmi. Bruno no cree que los astros o mundos se disuelvan en el tiempo infinito del universo (como afirma el epicureísmo)22. 3. (La cena de las cenizas. 153. A. al hacer de cada estrella un sol centro de un sistema planetario. 2000 (en prensa). piensa que perseveran indefinidamente en el ser en virtud de un decreto de la providencia divina inmanente y del intercambio nutricio que tiene lugar entre el sol y los planetas. incluso dentro. Il problema della dissoluzione dei mondi in Giordano Bruno”. A. 3. “La imaginación y la construcción del universo infinito en Giordano Bruno”. pues cada sistema está separado de los demás por una vasta extensión de espacio ocupado por aire puro-éter. Bruno tiende a pensar que las estrellas de primera magnitud (quince en el catálogo estelar de Ptolomeo y Copérnico) son los soles más cercanos al nuestro. Bruno cree que una observación minuciosa y atenta podría llevar a su descubrimiento21. 2) el astro o mundo particular (sol o tierra) no constituye una unidad autosuficiente.] sabemos que no hay que buscar la divinidad lejos de nosotros.). pp.). 215 ss. I. De immenso. “Voi siete dissolubili ma non vi dissolverete. 22 Véase M. La relación privilegiada que Dios tenía con el ámbito estelar se generaliza al universo infinito homogéneo. nota 16. Que el sistema planetario es la unidad constitutiva del universo se desprende de que Bruno 1) no reconoce la existencia de ‘sínodos de sínodos’. En todo caso. 4...GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Así pues. p. p. I. IV.). Dichos planetas nos son imperceptibles 1) por su distancia enorme unida a su tamaño menor y al carácter reflejo de su luz (ibidem. Granada. sino que (frente a Digges) uniformiza la región estelar y planetaria. éste será el interrogante que se planteará a Kepler a propósito de los descubrimientos galileanos con el telescopio antes de la lectura del Sidereus nuncius. La consecuencia es que la tierra deja de ser la sentina del universo para ser cielo y Dios deja de estar lejos para estar en nuestro interior: Sabemos que si estuviéramos en la Luna o en otras estrellas no estaríamos en un lugar muy diferente a éste y acaso en uno peor [. cit. En efecto. Ello implica también que los procesos vitales terrestres se presentan en los restantes mundos. en torno a los cuales deben girar los planetas más cercanos a los de nuestro sistema solar (De immenso. 4. pp. puesto que la tenemos al lado. más de lo que nosotros estamos dentro de nosotros mismos. pp. que pasan a ser mundos habitados. supra. 3. V. 215 ss. 20 ss. Sólo la synodus permite la vida. puesto que consta de contrarios (los soles y tierras sujetos de calor-luz y húmedad-frío respectivamente) y sólo en él los contrarios se encuentran en armonía gracias al 21 Véase M. 114 . Bruno no sólo hace estallar la esfera de las fijas. 71). I. tan grande como para que desde un sistema los soles más cercanos se reduzcan a un punto de luz y para que la vida sea posible sin perturbaciones (De immenso. pp. 213) y 2) porque la negación teórica de su existencia ha impedido hasta ahora buscar el fenómeno (Cena. 125 ss..

p. pp. p. 124). lo cual cuestiona las pretensiones y programas de la astronomía matemática (Cena. rotación ‘diaria’ y traslación ‘anual’ de planetas) están causados por un principio interno a cada astro (su propia alma) y tienen una función biológica: la reproducción de la propia vida (Cena. En 1584 se había limitado a señalar que su carác- 23 Véase La cena. por tanto. 1997.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA intercambio de sustancia que tiene lugar entre ellos. pp. Se trata de una elaboración bruniana de la doctrina estoica del alimento húmedo de los cuerpos celestes24. Granada. p. p. 14.. 124. I. pp. situados entre sí a distancias apropiadas para que el intercambio se realice benéficamente (Del infinito. Del infinito. I. una teoría vitalista y teleológica. 169. adaptada a su concepción copernicana del sistema planetario y sobre todo en la perspectiva de superar la concepción estoica de la periódica consunción del mundo por el fuego (ekpyrosis) mediante la visión del universo infinito como una sucesión espacial de sistemas orgánicos perfectamente autorregulados mediante el intercambio de átomos que tiene lugar en su interior y por consiguiente indisolubles. De immenso. que no es un elemento primario. pp. IV. p. Para Bruno los cometas son cuerpos celestes que en el sistema planetario giran también en torno al sol. pp. 178). Esta concepción vitalista y teleológica de la estructura del sistema planetario y de los movimientos que tienen lugar en su seno está unida al abandono de un principio de la tradición astronómica fundamental y vinculado desde Platón a la perfección divina e inmutabilidad celeste: la perfecta esfericidad de los astros y la perfecta circularidad y regularidad de sus movimientos. Para Bruno ni los astros son esferas perfectas ni sus movimientos son perfectamente circulares y uniformes. 1994. “Giordano Bruno y la Stoa: ¿una presencia no reconocida de motivos estoicos?”. el mismo. 136 ss. autorregulado en virtud de una providencia interna que es la divinidad misma inmanente23. A. Del infinito. 136. p.. p. “L´infinité de l´univers et la conception du système solaire chez Giordano Bruno”. El sistema planetario es visto así como un organismo vivo. VI. 5. La relación entre soles y tierras es vista incluso como una relación sexual entre macho y hembra: el sol fecunda con sus rayos las tierras haciendo posible la generación en éstas (De immenso. 120. III. 230. 24 Véase M. 3. 185-207. 185 y M. De immenso. Del infinito. III. 209: “es necesario por ley de naturaleza que las llamas tomen alimento de las aguas”). La teoría bruniana del movimiento resulta. pp. cit. Los movimientos que tienen lugar en su seno (movimiento de ‘rotación’ de soles. 7. “Giordano Bruno et le banquet de Zeus entre les Éthiopiens: la transformation de la doctrine stoïcienne des exhalaisons humides de la terre”. Nouvelles de la République des Lettres. asociada a una ontología en la que la materia está siempre y por doquier animada y penetrada de principio activo. pp. Bruniana & Campanelliana. A. 115 . 124-151. por su parte los soles se alimentan (y regeneran su fuego. sino derivado del agua. 361-366). De immenso. 264-274. 159. 6. 33) de las exhalaciones húmedas de los planetas-tierras de su sistema (Cena. p. Granada. 209). De immenso. 3. 185. p.

No sólo se trata de la convicción bruniana de que puede haber planetas de nuestro sistema todavía desconocidos girando en órbitas propias.”. muy diferentes de aquellos que la cultura cristiana del siglo XVI identificaba como señales de la apertura del tiempo final del mundo27. prescindiendo incluso de los cometas. III. que considera asimismo profecía de lo que va a ocurrir o está ocurriendo en la época con- 25 Véase M. y la todavía importante monografía de P. el mismo. cuyo rasgo característico es la infinitud y la homogeneidad espacial y temporal (por tanto eternidad) de un universo necesario que es la autoexpresión de Dios. 222-225. Implicaciones teológico-religiosas y antropológicas de la cosmología antiaristotélica Con Giordano Bruno el viejo cosmos aristotélico cristiano es destruido o devuelto –como el mismo Bruno dice– a la nada verbal de la que había salido y es sustituido por una realidad cosmológica profundamente diferente. 10. “Giordano Bruno y la Stoa. La cosmologie de Giordano Bruno. 13. es decir.. 290 ss. 146-148. Mercurio y Venus. 395-398. 9 y 13. existe entre la tierra y la luna. 26 Véase Cena. Júpiter y Saturno. la concepción bruniana del número y disposición de los planetas de nuestro sistema es especialmente original y en más de un punto incompatible con las apariencias. IV. 27 Hacemos en lo que sigue uso de la conclusión de nuestro estudio “Cálculos cronológicos.. según Bruno. I. p..1). asimismo De immenso . El “nuevo cielo” y la “nueva tierra” del Nolano son. H. si bien por un plano distinto del de los planetas habituales25. los cuales constituyen dos parejas (cada una en puntos diametralmente opuestos de un epiciclo) situadas en puntos diametralmente opuestos de un único y común deferente26. 8. de este modo. Granada. cit. pp. novedades cosmológicas y expectativas escatológicas. pp. planetas que comparten con ellos el periodo y que tendrían con respecto a éstos una disposición similar a la que. VI. 200-202) y será en De immenso (caps.19-20) donde expondrá su concepción definitiva: los cometas son mundos de la misma composición que los planetas (la cola no establece ninguna diferencia. 5. Del infinito. 234. pp. pues se trata de un fenómeno óptico que puede presentarse también en estrellas y planetas) y que como ellos se mueven en una órbita periódica en torno al sol. 116 . 21. 9. Puede haber además planetas “consortes” de Marte. supra. pp. 4. Michel. 69. También Bruno se remite en varias ocasiones al famoso versículo del Apocalipsis (“ví un nuevo cielo y una tierra nueva.. pp. Paris 1962. 163. A. IV.3. nota 11.”. Pero. Cfr. 144 ss. “Cálculos cronológicos. porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido”. pp. pp..GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA ter celeste y su movimiento no rectlilíneo representaban una dificultad serísima para la cosmología aristotélica (Del infinito. novedades cosmológicas y expectativas escatológicas en la Europa del siglo XVI”. II. V. cit. citado con anterioridad y recogido en nuestro libro El umbral de la modernidad. en la nota precedente.

pues estas dos cosas perecieron. I. la vieja tierra que desaparece es la tierra concebida como sentina del universo. Véase también I. vanescant” (Opera. et adulti. veía la nueva tierra en el nuevo mundo descubierto por los exploradores allende el océano.). 314 ss. 1. Cosmologia e filosofia. por tanto. para Bruno. quae natura constant principium et finis. quinta illa substantia [. tal como está predicho por la voz verdadera del profeta que ocurriría en esta época nuestra”28. 2. abriéndonos un espacio inmenso. la conclusión de la obra: “Perit ergo peripateticum illud caelum primum. Ingegno. del verdadero rostro de la naturaleza: “Perece. IV. en un cielo realmente nuevo.). et sub tempestate tenebrosae noctis educati. Ha brillado ya. de su relación con la divinidad y de su función mediadora entre ésta y el hombre. de un mundo ficticio y de una cárcel fantástica. cap. ut de nihilo ex utero perturbatae phantasiae. por tanto./ Quam ligni nodo. I. rerum omnium. con sus esferas sólidas de quintaesencia y su dualismo cosmológico. pues también de la nada se habían formado enteramente. V. esa quintaesencia con sus vanos artificios. 5 (Opera . cit. p. La destrucción es.GIORDANO BRUNO Y EL FINAL DE LA COSMOLOGÍA ARISTOTÉLICA temporánea: “no haya. el verso de Lucrecio aquí aludido] que eliminó esos astros y orbes y los resolvió hablando en su nada. De rerum natura. ese día [cfr. para ti ni primer cielo ni primer móvil. 46 ss. En cambio. de una falsa representación del universo que comportaba una errónea concepción de su relación con la divinidad y con el hombre. pravae dispositionis ignorantia obstretrice editi. 1. 29 “Una dies dabit exitio multosque per annos/ sustentata ruet moles et machina mundi”. 219): “Ergo perit coelum quod tantis fixa tenaclis/ Sidera contineat. 10 (Opera . Tal destrucción tiene lugar en el momento contemporáneo mediante la recuperación.] caelici illi motores. Véase además A. 9 (Opera .) estaba construido sobre estos puntos./ Queis mage non liceat propria virtute moveri. pp. sino un (re)descubrimiento cosmológico: la recuperación. Pero ya el elogio del Nolano en La cena de las cenizas (pp. el cielo (mundo) destruido es el mundo finito de Aristóteles y su primum mobile. lugar de máxima imperfección y cárcel del alma contrapuesta a la perfección celeste. 95-96. Ha brillado el día en que nosotros nos elevamos de nuestras profundas moradas y pisaremos los astros con fácil vuelo. El “nuevo cielo (que es el mismo antiguo anterior a dichos cielos [aristotélicos]) [es] el espacio etéreo infinito” con los infinitos mun- 28 De immenso. Cfr. cieri” . El nuevo cielo y la nueva tierra resultantes de este proceso conceptual no son un acontecimiento cósmico.. 117 . 2. 32 ss.. pp. concluyendo de todo ello que las profecías ya se habían cumplido y sólo quedaba esperar la segunda venida en majestad del hijo del hombre para juzgar el mundo que iba a perecer en un colapso final también anunciado por el vate pagano Lucrecio en el De rerum natura 29. Estos versos habían sido tenidos por los autores cristianos como un reconocimiento del fin del mundo. III. ita in suum nihilum. 30 De immenso. I. por obra del Nolano. tras el paréntesis tenebroso del ciclo aristotélico-cristiano.. La cultura cristiana contemporánea buscaba el nuevo cielo en la nueva configuración celeste producida por el nuevo trígono ígneo y por las novedades celestes. ligno constante. I. intelligentiae sole exoriente. quodque unum plurima raptet. 392). es decir. por tanto. 2. por tanto. fuera de las hostiles tinieblas de la cárcel y del claustro profundo”30. de la verdadera naturaleza del universo. p.

p. 36 Cfr. sua quae immensum luce serenant”32.Opera . los versos que siguen a la citada referencia a la profecía del Apocalipsis: “Puesto que llegó el favor y la sentencia de los dioses en la forma de imagen de la verdad a la cual seguirá inmediatamente el juicio de lo justo y los fundamentos de la santa religión. En suma: el universo infinito y homogéneo con la tierra planetaria como uno de los infinitos dioses o númenes que. 10 (Opera . p. p. 4 (Opera . 31 32 118 . Escatología y misterio cristianos desaparecían –al menos de la conciencia del sabio liberado– y el hombre quedaba confrontado a la búsqueda de una nueva y satisfactoria unión con la divinidad en el seno de la naturaleza infinita que era la expresión necesaria. 9 . Madrid 1989. 200). 316. una época poscristiana. 2. p. II. De minimo. III. oscuridad y sentina de los cuerpos elementales se eleva a la condición de astro de la misma especie que la luna. p. 1. así sobrevendrá en este orbe la época largamente esperada” (De immenso. 33 Cfr. I. La nueva época. 3. 392). es decir: era eterno. p. 1. según Bruno una época (un ciclo histórico) nueva. El nuevo cielo con su nueva tierra no era únicamente infinito en el espacio. 1. pero cuya función histórica evaluaba e interpretaba erróneamente35. Opera . 392). de la cual él se sabía y pregonaba profeta o ministro34 antagónico al profeta religioso del ciclo precedente. 381). 265 ss. Granada. pp. cui numina plaudunt/ Infinita. “la nueva tierra” es nuestro planeta que “de la opacidad. III. Cosmología e filosofía . 35 Véase Ingegno. lo era además en el tiempo también homogéneo. 10 . inevitablemente y al menos para la minoría sabia y para el poder político aliado a la filosofía. 34 Véase la acreditación de sí mismo como “ministro de la misericordiosa justicia divina” en la manipulación de la conclusión del Lamento hermético (Expulsión de la bestia triunfante. “pregonan la gloria de Dios” a tenor del salmo. A. III. De immenso. los capítulos primero y último del De immenso. pp. que la tradición cristiana conocía. 1. de M. es la verdad recuperada que pone fin no sólo al error cosmológico de Aristóteles. sería también a los ojos del Nolano.. Venus y Júpiter”31. el ámbito único en el que podía buscar el hombre el encuentro y la unión33. I.) y como “ministro no mediocre de una época mejor que comienza” en virtud de una determinación expresa de la divinidad (De immenso. que iba a ser una época ilustrada por la verdad y norma moral justa recuperadas36. sino también a la falsa representación y espera cristianas de la unión con la divinidad a través de la ilusoria redención y mediación operadas por Cristo. Pero con este nuevo cielo y nueva tierra se recuperará también la correcta noción de la divinidad y su grandeza: “Immensique operis moderator verus et unus/ Noscetur vere magnus. única y total de Dios. I. 205 y I. por tanto. como ministros del Altísimo. De la correcta lectura de las novedades celestes contemporáneas se abría. cit. I. en particular I. antagónico por tanto a Cristo y revestido lógicamente del papel histórico de Anticristo.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA dos que lo llenan. trad. 43-45.

que moriría ese mismo año en Cosenza. En Telesio. y sus consecuencias no son contrarias a ellos o sin vínculo con ellos. Campanella hablará posteriormente de la impresión que sintió al leer el libro de Telesio: “Empecé a recorrerlo con la mayor emoción: al acabar el primer capítulo comprendí instantáneamente todo lo que contenían los demás. (Calabria). todo deriva de sus principios. al sur de Italia. con apenas 20 años.” 119 . UNA NUEVA CONCEPCIÓN DE LA NATURALEZA Durante su estancia en Cosenza. y le produjo un gran impacto. como ocurre en Aristóteles. Me encontraba en total acuerdo con los principios que exponía. el joven Tomás Campanella (1568-1639). antes incluso de leerlos. adonde va en el verano de 1588 para seguir el curso de teología impartido en el Studium generale de los dominicos. de modo que comprendí de golpe todo lo que seguía. Leyó el De natura iuxta propria principia liber primus et secundus publicado en Roma en 1565 por el filósofo.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI Michel Pierre Lerner Observatorio de París 1. efectivamente. se procura la obra de Bernardino Telesio (1508-1588) que conocía de oídas.

Valiéndose de un uso controlado de los sentidos y de la razón. a Campanella. excepto precisamente en la crítica de Aristóteles. casi de inmediato. pues Campanella dice sentirse telesiano antes incluso de comenzar la lectura del segundo capítulo del De natura. quizá como castigo por su no disimulada admiración por el recién fallecido Telesio. según él. a saber. Telesio no vacila en afirmar que utilizando sólo dos “causas agentes”. gracias a un uso de la razón que permanecía rigurosamente fiel a las enseñanzas de la experiencia sensible. calor y frío (calor et frigus). nos choca su adhesión inmediata y completa a los principios físicos de Telesio. como si la crítica de Aristóteles y el rechazo de la verbosidad escolástica y universitaria desembocaran necesariamente en la adopción de una cosmología parmenídea del saber. Por el contrario. principios físicos reales y concretos. lo confirma en la alta opinión que se había formado del filósofo de Cosenza desde el primer contacto con sus ideas. Ve en Telesio un maestro cuya superioridad consiste en que sabe extraer la verdad de las cosas examinadas a partir de los sentidos. a que se dedicará Campanella en el pequeño convento de Altomonte donde fue enviado a final de 1588. lo que le sedujo fue la creencia en la posibilidad de comprender el conjunto de los fenómenos naturales a partir de las propiedades que se deducen de esas dos causas agentes.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA La profundización en la lectura del De natura. a diferencia de los principios metafísicos y abstractos en que se apoya Aristóteles. e incluso de zanjar la cuestión especialmente delicada y sensible del alma. Sin embargo. hubiera tenido acceso a la imponente suma antiaristotélica del platónico Francesco Patrizi (1529-1597) publicada en 1581? Patrizi distaba de estar de acuerdo en todo con Telesio. ¿Qué filosofía habría adoptado Campanella. no le parece problemática. 120 . el cielo y la tierra. como por su voluntad expresa de atenerse a los sentidos en el conocimiento de la naturaleza y por la promesa de desarrollos fecundos que dejaba entrever la aplicación de sus principios. sin fatiga ni esfuerzo. Se trata de una verdadera conversión. por no decir sospechosa. el conocimiento de la naturaleza y de las operaciones de todos los seres derivados. se saca de ahí. ¿Cómo explicar esta iluminación? Es probable que de entrada el dominico haya sido seducido tanto por la audacia de alguien que –como él mismo– se atrevía a decir abiertamente que Aristóteles no era un dios infalible. Así pretendía Telesio distinguirse del uso depravado de la razón al que habían sucumbido. que ejercen su acción por el conducto de dos cuerpos simples y contrarios entre sí. ¡incluida el alma! La admirable (mirum) fecundidad de las dos causas agentes con las que Telesio se jacta de deducir tan fácilmente toda la diversidad del mundo. en lugar de contentarse con los libros de hombres llenos de quimeras. si en lugar del pequeño tratado de Telesio de 1565. algunos de sus predecesores –como si se hallaran en el secreto de la sabiduría y de la potencia creadora de Dios– forjando sistemas arbitrarios de la naturaleza.

y considerando que se tiene por contrarios a los seres que vemos actuar y padecer conjuntamente. en fuerte contraste con la filosofía natural tradicional. impensable sin el uso de las categorías aristotélicas. pues lo propio de los contrarios absolutos sería destruirse mutuamente y aniquilarse por completo. Y como los agentes no pueden existir independientemente de un substrato. y la que lo logra caza y destruye a la otra” Telesio formula en ese capítulo los elementos de una explicación del devenir. es preciso que estén constituidos a partir de un mismo substrato y de una misma materia. Telesio enuncia abruptamente las primerísimas nociones de su doctrina física. El segundo capítulo del De natura precisa de entrada el número y naturaleza de esos principios: “Está claro entonces que hay tres principios: la materia. que parece padecer porque recibe disposiciones y formas.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI 2. puesto que subsisten. y a partir de agentes. como mínimo. con principios y naturalezas contrarias. Pues sin partir de una definición previa de la naturaleza o de los seres naturales. pasa de golpe de constatar la diversidad y desemejanza de los seres a la afirmación de que la causa de esa diversidad y de los cambios observados en ellos depende de una ley simple y única. La materia es una y no hay más que dos contrarios: basta en efecto una sola materia a partir de la que se hacen todas las cosas y de dos contrarios para actuar y constituir todas las cosas” Basta una materia pasiva y dos principios activos para engendrarlo todo. y los contrarios. Sin embargo. ¿Sobre qué funda Telesio esta proposición en apariencia tan alejada de los sentidos y que constituye sin embargo el núcleo de su cosmología? La respuesta extrañará sin duda. estos seres no son absolutamente contrarios. Contrariedad entre principios agentes que se “persiguen” y “combaten” por la conquista de una materia propuesta a priori como una e idéntica para todos los seres. que actúan y son recibidos [por ella]. Su simplicidad no se refiere solamente al vocabulario que usa. resulta que cada uno desea ampararse en un substrato propio del que poder disponer a su aire. desprovisto de todo tecnicismo. Por tanto. LOS TRES PRINCIPIOS DE LA NATURALEZA SEGÚN TELESIO En el primer capítulo del De natura iuxta propria principia. Partiendo de la constatación de la extrema diversidad y desemejanza entre los seres de la naturaleza. concluye rápidamente: “Contraria itaque inter se apparent entia”. ni cohabitar en el mismo sujeto debido a su naturaleza antagónica. la de contrariedad. Es sobre todo su modo de proceder lo que distingue al filósofo de Cosenza. pero la declaración procede del propio autor: ha sido Aristóteles 121 . “Entonces hay lucha y combate entre las naturalezas agentes por un substrato. rudimentaria. en conflicto perpetuo porque quieren perseverar en su ser y multiplicarse.

Habiendo introducido así la dimensión espacial como elemento constitutivo de su intuición de la contrariedad de los principios activos. puesto que la substancia natural y sujeta a generación cuyos principios buscamos es un género uno y una materia una. Telesio deducirá entonces a priori la naturaleza de esos principios contrarios. – cielo parece ser la sede del mayor calor mientras que la tierra es la del mayor frío. el testimonio de los sentidos accesoriamente 122 .] Ahora bien. ello debe ser más verdadero aún en el caso de la substancia – es decir.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA quien le ha provisto de la base de esta afirmación. y ello tanto más cuanto que en ella se cumplen enteramente la actuación. – el cielo (y en especial el sol y los astros) debe estar constituido por el calor.. y finalmente. Puesto que en toda naturaleza los contrarios más opuestos parecen estar lo más distante posible el uno del otro y ocupar sedes donde ejercen todas sus fuerzas. Concluido esto sin mayor justificación. Primero. En esta serie de proposiciones. la generación y la oposición de los contrarios” Atribuir a Aristóteles una concepción semejante señala evidentemente una hazaña imposible. que estos últimos están constituidos por las causas agentes que ejercen en ellos su actividad. segundo. como dice Aristóteles. mientras que estando próximos se mezclan y salen disminuidos del combate que su vecindad vuelve ineluctable. sino una sola oposición principal. puros sin mezcla y en nada disminuidos. de la naturaleza tomada en su conjunto. Leemos a continuación en el texto de Telesio: “En una naturaleza una y en un género uno. y no puede haber varias [. Después de haber postulado que la oposición entre los contrarios primeros tiene lugar en el género de la substancia natural –explícitamente asimilada a la naturaleza entera– Telesio dará un sentido cósmico a esa oposición espacializándola. sin tener en cuenta ni la problemática aristotélica –mucho más sutil– ni los resultados de su análisis. Telesio sostiene que: – el cielo y la tierra se hallan a la mayor distancia el uno de la otra. cuyo encadenamiento debe todo a la lógica dualista de las premisas iniciales. no hay. y luego la estructura del mundo.. lo que implica que el frío es el constituyente de la tierra. es necesario que no esté ocupada e investida sino por dos contrarios primeros. Esa deducción reposa sobre unos cuantos postulados. que hay en el mundo cuerpos identificables de los que se puede decir que están lo más alejados el uno del otro. Pero es significativo que Telesio invoque la autoridad del estagirita para apoyar una doctrina que fija como verdad fundamental un simple momento de la exposición dialéctica del libro primero de la Física. que los primeros principios tienen su sede en esos “cuerpos primeros”.

estando situado el cielo en uno de los extremos del mundo. Telesio va a proponer. pero al mismo tiempo parece haber fijado los términos de manera contradictoria. Para impedir que los cuerpos primeros se rehuyan “era necesario que el uno estuviera contenido en el otro. que el cielo y la tierra son los cuerpos primeros del universo constituidos por esos principios “íntegros”. la periferia. vuelto inevitable. en efecto. Y cuando Telesio. y la tierra ocupando el otro extremo. ¡ni siquiera caliente! Simétricamente. sin duda. Telesio sin duda ha espacializado la contrariedad. ni blanco. que todos los cuerpos intermediarios resultan de la lucha y el aminoramiento de los cuerpos primeros ¿no va Telesio demasiado deprisa? ¿La propia idea de contrariedad no implica que los contrarios se rehuyen y no se encuentran nunca? Al hacer de la tierra y el cielo los extrema corpora universi. y conferirá a los cuerpos todas las propiedades requeridas para que su conflicto. una estructura del universo que hará imposible la huida de los contrarios. sostiene que en lugar de formar un todo unido el cielo se halla dividido en una multiplicidad de orbes cuyos polos y velocidad de rotación difieren.. Hábil solución. De golpe el mundo adquiere una unidad que de otro modo sería problemática y queda asegurada la posibilidad de la generación de los seres derivados. no destruya el orden del mundo. no hay nada ahí que autorice a afirmar que el calor es el constitutivo de estos últimos y aún menos del cielo.. Mas al concluir. siempre a priori. pero que se nos antoja escapatoria si nos atenemos a la definición de cielo dada hasta ahí. que la minúscula tierra tiene todas las bazas para ser abrasada por el cielo extremadamente caliente? Eso lleva a nuestro autor a postular un equilibrio de las fuerzas cósmicas antagonistas tal que garantice la supervivencia de nuestro planeta. retoma sin necesidad aparente una concepción astronómica tradicional que parece 123 . ni brillante. siendo los astros los únicos puntos de calor vivo y luminoso.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI solicitado no juega sino un papel de validación poco probatorio. ¿No es evidente. sobre la base de un razonamiento tomado de Aristóteles. Para resolver tal dificultad. o sea. el de su destrucción. Para ello decreta que el cielo que encierra y contiene la tierra se halla dotado de una tenuidad y de un calor tan aminorado que nuestro globo no está en peligro de ser consumido. es decir. que no es por sí mismo. ante el testimonio de los sentidos. enseguida se ocupa Telesio de conjurar otro peligro. el centro. y además que el universo sea esférico y no construido a lo largo”. para confirmar esta nueva perspectiva. que el calor y el frío son los primeros principios agentes de las cosas. no haremos mejor en deducir de la propiedad que tendría el frío de congelar las aguas marinas la tesis de que la tierra está constituida por el frío. Una vez dispuesta esta estructura ad hoc del universo. ¿De qué modo permiten los sentidos afirmar que el cielo y la tierra son los cuerpos más distantes entre sí? Aunque podemos admitir la analogía aparente entre las llamas “blancas” y brillantes observadas aquí abajo con el sol y los astros. de la que es plenamente consciente. y en fin.

Telesio recurre a una comparación: igual que los hombres que no desean la misma cosa no combaten entre sí. transparente. Mientras que el cielo. Para actuar como lo hacen. brillante y móvil. la luz y el movimiento– y el cielo que. opacidad. blanco. y Telesio no siente la necesidad de invocarlo. se debe inferir de la lucha entre los principios activos contrarios que éstos desean ocupar el mismo sustrato. En nombre de esa misma lógica la tierra “fría” será provista de los atributos contrarios a los que acabamos de enumerar: densidad. puesto que se ha postulado que es caliente. pasiva de por sí. va además a intervenir subrepticiamente en la deducción a priori de las cualidades simétricas del cielo y la tierra. en grado máximo. El hecho de que el sol sea el verdadero contrario de la tierra. oscura e inmóvil. como Telesio declarará explícitamente desde el primer capítulo de la tercera edición del De rerum natura en nueve libros (Nápoles 1586). sino que presenta esas propiedades como una medicación que la Naturaleza –o sea. no es un artesano perezoso que descuida conservar los seres que ha producido. debe lógicamente estar dotado de las susodichas propiedades. Dios– ha puesto en marcha para evitar la autodestrucción de sus criaturas: “La Naturaleza. afirma Telesio. que omite darles el conocimiento (sensus) de su propia conservación y de su propio bien. así como la capacidad de perseguir a los primeros y rehuir a los segundos” Telesio infunde en los principios y en todos los seres naturales no sólo deseo y odio. opaca. es preciso que el calor y el frío tengan cada uno “el deseo de su conservación y de su expansión y el odio a su propia destrucción.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA tener como única finalidad justificar el papel del sol. es tenue. sostiene Telesio. el verdadero contrario de la tierra. la tierra es espesa. 3. en efecto. negra. Queda entonces la analogía entre el fuego de aquí abajo –que se nos manifestará bajo las apariencias de la rarefacción. ¿Cuál es la base de la atribución de estas propiedades al cielo y la tierra? El testimonio de los sentidos cuenta poco ahí. No se trata ahí de una simple metáfora. así 124 . negrura e inmovilidad. por eso le ha sido dado a cada uno de ellos la facultad de reconocer a los seres que les son semejantes y próximos y a aquellos que le son diferentes y contrarios. la blancura. en el cual es preciso ver. conocimiento y fuerza. obviamente. en grado máximo. CONTRARIEDAD Y SENSUS Para describir la contrariedad que anima lo caliente y lo frío en su lucha por agenciarse cada uno un imperio en la materia corporal.

Según él es el famoso horror al vacío lo que empujaría a ciertos seres a buscar el contacto de su contrario más bien que a permanecer separados: aquí la lógica de la supervivencia que subyace a la argumentación de nuestro autor parece haber sido cogida en falta. Esta “prueba” de la sensibilidad del frío y del calor ilustra de manera ejemplar el género de explicación al que parecen conducir necesariamente nociones como las de apetito y sensibilidad cuando son extendidas a la totalidad de las cosas naturales sobre la base de rudimentarias analogías de la percepción. Si Telesio hubiera evocado una autolimitación del deseo de expansión del calor y de su apetito de invadir toda la materia posible. fuerza) y las cualidades ordinarias del calor y el frío. de los que nos dice que sus efectos corrientes pueden ser contrariados por el horror o el deseo que inspira a los seres naturales el cono- 125 . ¿Cómo rechazar en esas condiciones el sensus a seres que experimentan unos por otros atracción y repulsión? La inferencia parece imponerse. y que los priva en fin de toda facultad de oponerse a su mal y perseguir su bien. Y ello. Si hay seres “contrarios” que “se rehuyen” –nótese de paso el carácter circular de esta proposición– no puede ser sino para evitar su destrucción. sin que se pueda decir que Telesio extraiga de ellas un beneficio evidente. cuando atribuye al mismo sensus el poder de contrarrestar esas atracciones y repulsiones naturales. La observación en que se apoya no es sino una pseudoinferencia a partir de hechos que resultan únicamente del modo sui generis con que él lee y describe el espectáculo de la naturaleza. Si hay seres que se buscan y contactan es porque lo semejante es conservado por lo semejante. odio. esta explicación no habría parecido menos providencial: ¿pues qué podría moderar ese apetito de lo caliente –y la misma cuestión se podría plantear a priori para el frío– cuando el uno prevalece cuantitativamente sobre el otro? Se nota que hay ahí un problema importante que atañe a los fundamentos mismos de la física telesiana: el de la relación entre las potencias del sensus y de lo que Telesio vincula con esta noción (apetito. ni por qué el peligro de un desequilibrio letal para la tierra podría conjurarse mediante la sensibilidad otorgada al calor y al frío. y antes que nada en el plano cósmico: pues a priori no se ve por qué el hecho de dotar al calor y al frío de sensibilidad –desigualmente repartida– disminuiría el riesgo de destrucción de uno de los contrarios por el otro. es porque hay una ponderación providencial del calor del cielo inmenso.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI como de su propia destrucción y de su propio mal. sin darse cuenta aparentemente de la contradicción. sobre todo. Pues si la tierra puede persistir en su ser gracias a la inmovilidad –operación propia del frío– de que goza. Y Telesio va más lejos. porque ha establecido contrarios que actúan el uno sobre el otro y que se corrompen mutuamente” ¿Qué prueba extraída de la observación exhibe Telesio para justificar una ley de esta importancia? También ahí nos extrañamos por la debilidad del sustrato observacional de una filosofía de la naturaleza que sin embargo se reclama del testimonio de los sentidos.

Campanella no se limita a un enunciado puramente físico del ordenamiento del mundo a partir de sus elementos. Física y metafísica Al proclamar su fidelidad a la idea telesiana de una naturaleza comprendida iuxta propria principia. II. Telesio no parece haber visto –a menos que la haya esquivado conscientemente– esta dificultad que atañe al estatuto del sensus en relación a las demás cualidades. pero que más clásicamente. Finalmente. haciendo depender estrechamente la filosofía natural de un discurso teológico. De entrada pone el acento sobre Dios. a la que el dominico Campanella permanecerá ligado a lo largo de toda su obra. Marta. en la que Campanella defiende a Telesio contra los ataques del aristotélico G. que denunciaban las contradicciones entre su física antiaristotélica y las enseñanzas de las Sagradas Escrituras. que sitúa el problema del juego de las fuerzas cósmicas en la génesis del mundo y del equilibrio global para su supervivencia. Además. según el modelo expuesto por Telesio. para superarla con su propia visión de la relación entre Dios y la naturaleza como creación continua. Campanella en un primer momento va a reinscribir la física del filósofo de Cosenza en una metafísica más tradicional. La Philosophia sensibus demonstrata. obra publicada en Nápoles en 1591. esas páginas iniciales de la Philosophia sensibus demonstrata se hallan impregnadas de una atmósfera característica: la del platonismo (sabemos el amplio territorio que cubre esa etiqueta en los siglos XV-XVI). Y SUPERADO 1. 126 . y más ampliamente. TELESIO INTERPRETADO POR CAMPANELLA. Notamos ahí una diferencia fundamental con el procedimiento de Telesio: no es que este último haya ignorado el concepto de un Dios creador y providencial.A. tesis que responde evidentemente a la preocupación específica de refutar a los adversarios de Telesio. y las “razones” que han presidido la creación. cuya lectura por Marsilio Ficino marcó intensamente a Campanella. se inscribe en la tradición de la literatura “hexameral”. sino que reenviaba a Dios como condición general de la existencia del mundo y de su estructura estable.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA cimiento de su mal y de su bien propios. abre un vasto fresco cosmológico cuyo contenido y estilo no pueden sino desagradar al lector del De Natura telesiano. sin prohibirse evocar su esencia y sus atributos. anotemos un tercer elemento característico del procedimiento de Campanella: la idea de un acuerdo fundamental entre las verdades de la filosofía natural establecidas sensata duce natura y el relato del Génesis. viendo en toda especulación sobre el poder creador de Dios un uso depravado de la razón.

hechos de materia pura condensada (cuyo aspecto visible es la luz) que.. omnisapiente e infinitamente bueno con un mundo que hizo y que estará en todo tiempo presente en su inteligencia per modum substantiae. lo cual es mucho especular sobre el cómo de la creación.“Materia o masa corporal” destinada a proveer una sede a las formas de las cosas y a las naturalezas agentes. han admitido que la máquina del mundo debe hallarse ligada a un principio productor. y constitución de la tierra por el efecto del frío que 127 . cada uno con una porción de materia atribuida por la voluntad divina. a los que ha comunicado por participación el ser y [la facultad de] actuar. imitando siempre la acción primera del ser primero” La creación de los “principios productores de todas las cosas con su masa propia” ( es decir. de modo que esta prueba de la existencia de Dios casi universalmente admitida no haría sino retomar literalmente la de Telesio. debido a la movilidad propia del calor.. incapaces de producir el mundo admirablemente bello y ordenado que se ofrece a nuestra mirada... 3. para constituir al término de sus luchas particulares todos los seres intermedios. ya que Campanella precisa que Dios “principio primero activo es el creador de dos principios contrarios.“Principios activos incorpóreos incapaces de subsistir sin un cuerpo y totalmente contrarios el uno al otro” (es decir. Mundo que ha creado in tempore con todos los seres derivados a partir de sus propias ideas. Notemos que aunque no especifica de entrada la naturaleza de los contrarios en cuestión. puesto que pronto añade que es preciso ver en Dios “primer principio de las cosas naturales”. el calor y el frío con su respectiva sede) por el que Dios ha comenzado. al autor y gobernante todopoderoso.“Lugar incorpóreo vacío de cualquier cosa” 2. calor y frío). instancia correspondiente al caos de Anaxágoras y al abismo de Moisés. sin experimentar en sí mismo el menor cambio. el calor y el frío. principios que se asimilan continuamente el tercer principio pasivo que informan. Todos los filósofos.Constitución por el calor del cielo y de los astros. se ponen a rotar. por sus solos medios. se articula según la secuencia lógica –y no temporal– siguiente: 1. en contra de la prohibición telesiana evocada anteriormente.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI Podemos evocar ahora el cuadro general de la exposición cosmológica propuesta por Campanella en la primera de las ocho “disputas” que componen su libro. inclinándose ante la evidencia de que naturalezas soberanamente contrarias y cuya única propensión es la de multiplicarse y difundirse por su propia cuenta hayan sido. 4. con la notable excepción de Aristóteles. Pero el dominico no se limita a la prudente reserva de su maestro respecto al principio creador. Campanella los identificará luego como el calor y el frío.

que tiene como condición la posesión por ambos de “sensibilidad y apetito de su conservación. siendo cada uno dueño de su propia masa. con Moisés y Hermes Trimegisto. gana el centro del mundo. las plantas y las hierbas. y lo que denomina animales “móviles” –el contexto sugiere que se trata de seres vivos que nacen por generación espontánea– nuestro autor precisa que la creación de los animales superiores. Después de evocar brevemente la formación del agua. sobre cuya anterioridad lógica nuestro autor no dejará de insistir. el relato campanelliano de la creación presenta una similitud evidente: omisión hecha del lugar incorpóreo. puesto que la tesis que lo alimenta es la necesidad racional de poner un autor del mundo que sea providencial: imposible pensar que el mundo haya podido surgir del caos por la sola eficacia de los principios contrarios librados a su solo apetito. Campanella prosigue su exposición cosmológica describiendo la constitución de los seres derivados que se originan del enfrentamiento entre las fuerzas de rarefacción y licuefacción del calor y las fuerzas de solidificación del frío: enfrentamiento del que nos recuerda.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA actúa sobre su porción de materia. como fiel discípulo de Telesio. Una vez dispuesta la arquitectura de conjunto del mundo. Pero la comparación se detiene ahí. que Dios insufló directamente al hombre el soplo de la vida. El dominico desarrolla esta tesis insistiendo en 128 . El alma del mundo: primera aproximación El punto de arranque de la reflexión de Campanella es conforme a los datos del De natura. de las cuestiones fundamentales que atañen a la relación de Dios con el mundo. pues está claro que todas las cosas están hechas en vista de lo mejor. sino porque es el único refugio posible. pues nuestro autor evoca inmediatamente después el paso. desde el agua hasta los animales. lugar que ocupa no por el hecho de la gravedad propia del elemento tierra. que hicieron del hombre una criatura de dioses secundarios o el producto de la tierra putrefacta. que Telesio había rechazado abordar. de los minerales y los metales. y más aún la del hombre. por mor de su alma de origen divino. haciendo excepción del hombre. y obliga a aceptar. 2. lo que permite rechazar los errores de Platón y de Avicena. En comparación con los rudimentos de cosmología expuestos por Telesio en la tercera edición del De rerum natura y con su teoría del engendramiento de los seres secundarios. desprovistos de la cual no engendrarían seres animados ni se repelerían el uno al otro”. encontramos en él los tres elementos básicos que sirven a Telesio para estructurar el universo y producir todos los seres derivados. detallado anteriormente. que sintiendo por todas partes la invencible enemistad del calor. requirió una intervención especial de Dios.

para justificar su rechazo de la naturaleza universal. Y las cosas que parecen poder ser producidas por la naturaleza propia de los seres singulares no deben ciertamente ser atribuidas a otra naturaleza. que le permite sobrevivir en un entorno de calor hostil. Pues no debemos creer que haya en los seres otra naturaleza que la suya propia. había seguido una línea de conducta particularmente rigurosa: jamás hacer intervenir en sus explicaciones una causa trascendente a los principios y a los seres naturales. de los animales y de las plantas perfectas que se reproducen por generación sexual. una vez reconocida la dependencia de la naturaleza hacia su creador providencial. Telesio. constituya no obstante un mundo ordenado. Este último admite con su maestro la impotencia de todo mecanismo. es decir. trátese de los elementos desprovistos de conocimiento propuestos por Aristóteles y los Antiguos. aunque esté hecho a base de elementos sensibles. y finalmente. recurriendo únicamente a las propiedades de las dos naturalezas agentes y de la materia. que no pueda soportar el vacío y lo desocupado. que una vez dispuesta deja al físico el campo libre para explicar los fenómenos iuxta propria principia. Había declarado. o que estén gobernados por otra naturaleza a la que se le habría encomendado dicha tarea. y especialmente al solar. Que el conjunto de los seres naturales. Pero de esta constatación no va a sacar las mismas consecuencias que Telesio. para explicar genéticamente el estado a que ha llegado el mundo. en la composición ígnea del cielo y en el freno impuesto al inmenso calor astral. Constataciones que conducen a imponer necesariamente una causa superior a la naturaleza misma. en la extraña diversidad de los seres derivados de las naturalezas agentes. En el acto creador Dios ha regulado de una vez para siempre la dialéctica de las fuerzas cósmicas y ha dado a cada ser una naturaleza propia y las fuerzas que bastan para explicar todos los hechos observados. en la admirable estructura de los animales. y que para hacer que ello jamás se produzca empuje constantemente a los seres más próximos hacia el lugar y sitio de aquellos que se retiran. y en la hipótesis de que el mundo fuera eterno. ni naturaleza universal ni alma del mundo. a la que los medievales habían recurrido para explicar el horror al vacío: “no se comprendería que haya cierta naturaleza universal que quiera que el mundo forme un todo continuo. 129 . para impedir el abrasamiento del mundo. es decir. para dar cuenta del porqué de la existencia de los hombres. que no sería comprendida por ninguna sensibilidad y por ninguna razón”. o del calor y el frío dotados de sensibilidad propuestos por Telesio y Campanella. es una consecuencia de la providencia divina: no hay que buscar más causas a esta armonía.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI la posición geocéntrica de la tierra. cualesquiera que sean los principios físicos que se le den. a partir de la cual están constituidos. Esta toma de posición es particularmente nítida: entre Dios y los seres particulares no hay nada. actuando cada uno según su naturaleza. aunque estas naturalezas agentes tengan como único fin su propia conservación.

la búsqueda sobre el cómo de la creación a partir del poder divino. hubiera visto desde el principio una grave debilidad teórica. como sería el caso del Dios aristotélico coeterno con el mundo y no providencial. según Campanella “habiendo hecho Dios todas las cosas en vista de sí mismas. Al contrario. de ahí la necesidad en ciertos casos de recha- 130 . retrógrada. Campanella no se limita a propagar a través del mundo vida. potencia de engendrar y sabiduría. y amor hacia lo que le es próximo según el grado apropiado” Este texto esencial remite explícitamente la participación de los cuerpos primeros y de los seres naturales a los atributos divinos que les son comunicados absque infinitate. Todo ocurre como si en lugar de ver en la emancipación de la primera respecto de la segunda la condición del progreso de la filosofía de la naturaleza. según lo que han recibido. Aún admirando el proyecto telesiano.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Frente a esta concepción novedosa de las condiciones requeridas para conferir una verdadera autonomía explicativa a la filosofía natural. digamos. conocimiento (para cada ser) de su propia conservación según el más y el menos. para otros más oscura. no solamente tal conocimiento le parece posible. en tanto que no basta dotar a los elementos de conocimiento y de instinto de conservación para dar cuenta del engendramiento de los seres secundarios y del orden del mundo. y proclamando también él que es preciso volver a las cosas mismas y conocer la verdadera naturaleza a partir de los sentidos. De acuerdo con Telesio en admitir que el mundo tal cual es resultaría inexplicable sin un Dios providencial. Se esfuerza en poner en evidencia el principio que controla su reparto. De ahí viene que haya en el mundo generación. sensibilidad. para unos más clara. El dominico es muy claro a este respecto: si el amor cognati que impulsa a los seres a buscar a sus semejantes no estuviera limitado como conviene. no sería la conservación de sí mismo lo que se obtendría. el joven dominico no admite en realidad la separación realizada por Telesio entre física y teología. y comunican bondad. sino la destrucción y la muerte. que actúan siempre en favor de sí mismos. cuyo primer mérito a sus ojos parece ser librar a la ciencia de la tutela aristotélica. limitándose a poner en marcha los principios físicos sin remontarse a las causas metafísicas. por contra. sensibilidad. pues demasiado calor mata al calor que sin embargo le es congénere. debilidad que denunciará explícitamente en escritos posteriores diciendo que Telesio ha filosofado humiliter. tal como los principios contrarios. Campanella no considera. movimiento. sino que se revela necesario. En efecto. movimiento y amor. pues de él depende la inteligibilidad de la naturaleza. Para el dominico es un error creer que se puede disociar completamente la física de la teología. Campanella adoptará desde el principio una posición. como fuera de la competencia del filósofo ni como ambición que sobrepasa las fuerzas humanas.

de donde saca certeza y determinación en lo tocante a lo que es preciso hacer y cómo hacerlo”. Campanella resuelve del siguiente modo el problema que Telesio había dejado sin respuesta: el alma del mundo. Filón el judío “emanación de la virtud divina y aliento del todopoderoso”. mediante la luz y el calor presentes en todas las cosas el alma se halla unida al mundo”. Mundo que Campanella define como un todo animado. y es un error que Telesio haya desatendido el anima mundi. escribe: “en cuanto a nosotros afirmamos que este alma del mundo se sirve del calor y el frío en todas las cosas y no es propia sólo del hombre”. añadiendo que “actúa conforme a las Ideas que percibe en la inteligencia divina. Parece como si inspirándose directamente en la comparación estructural entre el microcosmos humano y el universo. y Temistio tanto “intelecto agente” como “alma del cielo”. que hallamos en tantos autores renacentistas. como pensaba Aristóteles”. procedente del Dios “creador de contrarios”. Pero hay una tercera posibilidad: sería “el alma del mundo difundida en todas las cosas y que se sirve de la acción del calor y del sol”: alma del mundo que Platón llamó “sabiduría” en el Filebo. Según la primera. Hermes “inteligencia” que ordena todas las cosas del mundo. Avicena “donadora de formas”. regula las fuerzas del calor y el frío para bien del universo. concepción que remite a la doctrina estoica que hace del pneuma ígneo el principio de la unidad del mundo a través de la diversidad de la materia: “tal es la opinión de Diógenes Laercio y de los que afirmaron que el alma es el fuego y que en cierto sentido es corporal”. cuando al evocar las glosas de ciertos comentaristas de Aristóteles sobre el concepto de intelecto agente. La comparación entre el hombre y el mundo. corpóreo. queda precisada en estos términos: “Al igual que en nosotros el alma divina se halla unida al cuerpo mediante el espíritu sutil. Esta hipótesis es evocada brevemente para ser rápidamente rechazada: la presencia de Dios in loco es incompatible con la finitud del mundo y la trascendencia divina. sería “Dios inmediatamente existente en todas las cosas y no sólo en el cielo. Campanella considera sucesivamente tres hipótesis. Campanella parece considerar la solución del anima mundi más favorablemente. el futuro De sensu rerum et magia. anunciando que tratará este tema en una obra particular. 131 .TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI zar el exceso de calor para encontrar la salud en el frío y en la sombra: “ahora bien. o entre el microcosmos y el macrocosmos. cálido y semejante al alma divina –por lo que Hermes llama al espíritu vehículo del alma puesta en nosotros por Dios–. esto no es posible sino porque cierta sabiduría superior se halla distribuida en todas las cosas. Campanella formula la segunda hipótesis de la siguiente manera: “O bien [ese ser superior] es el calor mismo”. identificado por ellos mismos como alma del mundo.” ¿Cómo entender esta sabiduría sin la que los seres naturales estarían literalmente extraviados en su instinto de conservación? ¿No actúa a semejanza de la naturaleza universal repudiada por Telesio para imponerse a las naturalezas particulares como un “ser superior”? Respecto a la naturaleza de este ser superior. y le asigna una función muy precisa en su sistema físico.

Está claro a la vista de este análisis que el alma del mundo no es la forma del mundo. Cierto es que la función asignada al alma del mundo parece teóricamente clara. Ocurre como si después de haber usado contra Telesio. sin llegar no obstante a precisar la naturaleza de ese vínculo. Ahora bien. ni en el sentido telesiano del término. sojuzgando su autonomía motriz. O bien se la asimila al calor repartido en todos los seres. Campanella se prohibiera comprender su funcionamiento. a la que responde así: Puesto que el espíritu corpóreo del hombre no basta para gobernar todos sus actos. O bien hay que concebirla como una naturaleza perfectamente incorpórea y simple. un alma excelentísima predispuesta para la conservación de todo y superior a cualquier ser angélico. este alma feliz. al estilo de los ángeles creados sin cuerpo por Dios? Esta conclusión que parece imponerse. ni a fortiori en el sentido escolástico. que sirve de mediadora entre el creador infinito y las naturalezas fini- 132 . no se halla confirmada por ningún texto de la Philosophia sensibus demonstrata. naturalezas dotadas de sensibilidad y apetito. como Telesio. da a este término es muy singular: las formas no son nada más que los principios formadores y activos inmanentes a los cuerpos primeros. Hermes Trimegisto y otros autores antiguos. Si tomamos literalmente la comparación con el alma humana y más precisamente con la mens de origen divino ¿no hay que ver en el alma del mundo la forma del calor y del cuerpo del mundo. lo cual parece difícilmente conciliable con el esquema triádico y no se ve cómo ese calor podría gobernar a su “doble”. además de a las naturalezas dotadas de sensibilidad. sino que posee por añadidura un alma inmortal (mens). sin embargo. la necesidad de un alma del mundo. el único sentido explícito que Campanella. pero no quedan elucidados ni su modo operativo ni su naturaleza. desde donde se difunden para engendrar los cuerpos derivados. Creada por Dios. al igual que el alma infusa por Dios en nosotros tiene la forma de spiritus? La respuesta a esta cuestión depende evidentemente del sentido que se dé a la palabra “forma”. ¿Estaba destinado el De sensu rerum et magia a resolver esa dificultad? 3. ¿Pero autoriza este rechazo de la función informante del anima mundi a ver en ella un principio transcendente a la materia. bajo la influencia de Platón. pero entonces no se comprende de qué manera podría gobernar contra su voluntad. con mayor razón será necesario atribuir al mundo (“el más noble de todos los seres e hijo del bien supremo”). donde Campanella se dedica más bien a tejer un estrecho vínculo entre este ser superior y el cuerpo del mundo. El alma del mundo: segunda aproximación “¿Si hay un alma del mundo y por qué existe?” Tal es la pregunta que Campanella se hace en el De sensu rerum.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA ¿Aporta esta solución toda la claridad deseable sobre la posición tomada por el dominico? No lo parece.

y sin un alma de ese tipo el universo sería inferior al hombre (que es como su resumen). Las características del alma del mundo aquí enumeradas confirman de manera clara ciertas indicaciones de la primera obra de Campanella. de la que hablaba la Philosophia sensibus demonstrata –aquí la llama “naturaleza común y arte universal infuso en el Todo”– sin renunciar a la idea de que este alma extraería de la contemplación del entendimiento divino la ley de su acción. puesto que el cielo ostenta aquí el papel del calor correspondiente al spiritus humano.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI tas. Se puede pensar que interrogaron sobre todo a Campanella acerca de las implicaciones de su doctrina concernientes directamente al hombre: ¿al interpretar el anima mundi en términos de forma informante del compuesto humano –lectura de hecho normal por parte de los teólogos escolásticos– no habrían tenido fundamento los jueces del dominico para acusarlo de poner en cuestión el dogma de la individualidad y de la inmortalidad personal del alma humana? Desgraciadamente debemos permanecer en el terreno de las conjeturas. Es posible que los inquisidores hayan formulado esa objeción ante su prisionero. Sin retomar exactamente bajo la misma forma el paralelismo entre el hombre y el universo. por probables que sean. respecto a un punto que sólo las actas de los interrogatorios de 1594-95 permitirían quizás dilucidar. En cuanto a la objeción más rudimentaria que Campanella prefirió presentarnos. contempla en la Inteligencia primera el modelo de las tareas que debe realizar. Según Campanella. actuando sobre la materia y sobre las formas particulares conforme a las ideas que contempla. y el todo a la parte. que de repente serían bienaventurados con los mismos derechos que el alma humana. Confirma igualmente que este alma es la “sabiduría superior repartida en todas las cosas”. Campanella regresa a la necesidad de atribuir a este último un alma rectora de todos los seres dotados de sensibilidad que en él habitan. estos le habrían objetado que un alma semejante debería informar necesariamente a todos los animales que habitan el mundo. Es por tanto el primer instrumento de la sabiduría primera. ¿Pero cómo ejerce el alma del mundo su imperio sobre las fuerzas cósmicas? Curiosamente es en el recuerdo de sus conflictos con la Inquisición respecto al estatuto del anima mundi y la alusión al lugar eminente que ocuparía ésta en la jerarquía angélica donde podemos entrever el tipo de solución al que nolens volens Campanella finalmente se apuntó. mientras que la tierra y el mar serían el cuerpo y la sangre del mundo. La comparación clásica entre microcosmos y macrocosmos en la que se había apoyado para atribuir al mundo un alma bienaventurada no podía dejar de parecer sospechosa a los inquisidores guardianes de la pureza del dogma. pero no parece verosímil que se hayan detenido en ello. queremos creer que la haya refutado sin problema recurriendo a esta comparación realista: igual que vemos a los piojos engendrarse en la cabeza del hombre y a los gusanos crecer en su vientre sin que esos animalejos posean la razón con que el hombre está dotado. comenzando por los gusanos. del mismo modo los animales nacen en el 133 .

. Campanella llegó a consi- 134 . Habiendo partido de una posición filosófica que quería restituir a las fuerzas de la naturaleza una autonomía. de acuerdo con una respetable tradición filosófica y patrística. es bienaventurada o santificable. la confirmación de que el alma del mundo no es un principio que cumpla la función de forma de las causas activas y de los seres derivados. San Basilio. Es instructivo leer el relato sutilmente modificado del mismo episodio inquisitorial en la versión que dará Campanella en 1627 en su Defensio libri sui de sensu rerum. está claro que estos textos compuestos a lo largo de un período dilatado de tiempo. sino estando provistos solamente de una sensibilidad proporcionada a su ser.. esa doctrina de la sensibilidad de las cosas no fue revocada”). San Gregorio Nacianceno. La naturaleza como creación continua e instrumento de Dios Cualquiera que sea de hecho el factor preponderante.] que si hay un alma del mundo auxiliar [. comprometida según Telesio por la doctrina aristotélica de los motores incorpóreos. sino que participan del sentido común natural. y por tanto también las almas de las bestias y todas las partes del mundo. los Padres “no objetaron nada contra la sensibilidad natural de las cosas ni contra el hecho de que yo hubiera propuesto un alma del mundo auxiliar. Después de haber atribuido a Telesio la paternidad de la doctrina de la sensibilidad de las cosas y defendido su ortodoxia (“cuando el Santo Oficio examinó hacia 1592 la doctrina de Telesio. cuyos términos heredó de Telesio. Ficino y Platón. en tanto que ellas no proceden de la sustancia o del influjo de dicha alma. escribirá que examinando sus cuatro libros manuscritos De sensu rerum. la insistente precisión en que desde el principio de su reflexión Campanella habría considerado la existencia de un alma del mundo auxiliar. como San Agustín.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA mundo sin estar informados por este alma bienaventurada. sino solamente esto: si existe un alma del mundo. corresponden a una evolución de la visión campanelliana de la naturaleza en su curso ordinario.. lo había dejado en suspenso? 4..] las almas de las bestias y las cosas naturales dotadas de sensibilidad no serían por ello bienaventuradas.” Conservemos de este texto dos indicaciones: .por otra parte.por una parte. El problema que se plantea entonces es el siguiente: ¿Al hablar de un anima mundi assistans Campanella busca simplemente otorgarse retrospectivamente y gratis una ortodoxia que había sido puesta en cuestión? ¿O bien esta solución se halla en el recto camino de sus continuos esfuerzos para resolver el problema. quien preocupado por no franquear los límites que se había impuesto. Respondí [..

De esa manera se salvarían esos miracula naturae. Más exactamente. que llegará bajo la forma del incendio final anunciado en el Apocalipsis y en otros textos de las Escrituras. siendo el más criticable en ese sentido Copérnico. que a ojos de Campanella son la aparición de los astros nuevos ya mencionados. que su maestro reclamaba como principio constituyente del orden natural y del mantenimiento de su equilibrio. Tomando en particular el argumento de las novas celestes aparecidas en 1572 y en 1604. a veces rápidos. acabando por definirla de modo teológicamente aceptable. en realidad enteramente imprevisibles. Campanella se encontrará finalmente en las antípodas de Telesio y de su ideal de una naturaleza comprendida únicamente a partir del juego inmanente de sus fuerzas. Fenómenos que los astrónomos no comprendían según su significación profunda. que opera siempre de modo semejante sobre las mismas cosas”. que se serviría de ella al modo del herrero que modela su obra a martillazos. fruto de especulaciones proféticas y astrológicas sobre las que no es posible extenderse aquí. Al hacer de la naturaleza un medio al servicio de fines que la trascienden. que continuaría inscribiendo ad nutum en el libro del mundo los signos de su voluntad y que mediante ellos advierte a los hombres de sus designios. el calor que ocupa la mayor parte del universo debería “mecánicamente” invadir al frío acantonado en la minúscula tierra. 135 . a veces lentos. lo condujo a concebir la máquina del mundo.TELESIO Y CAMPANELLA: DE LA NATURALEZA JUXTA PROPRIA PRINCIPIA A LA NATURALEZA INSTRUMENTUM DEI derar que la Providencia. sino como un ser vivo destinado a la decadencia y a la muerte. Respecto a la concepción telesiana –y desde este punto de vista también galileana– de una “naturaleza siempre de acuerdo consigo misma. defenderá la idea de una naturaleza en suspenso por la siempre posible intervención directa del creador. pero también más banal. el dominico quiere ver en esos “milagros” de la naturaleza el efecto de una acción directa del Creador.Campanella reclamará una intervención directa de Dios. en términos de alma del mundo auxiliar que controla el juego de las fuerzas naturales. no como un todo acabado desde su creación. no podía ser concebida sino en términos de instancia reguladora superior a las causas agentes y a los seres derivados que engendran en la materia corpórea. así como los espectaculares cometas de 1577 y 1618. esta gran obra completamente impregnada de sensibilidad y de vida descrita en el De sensu rerum. Una visión sui generis de la naturaleza. Ahora bien. Pero la verdadera originalidad de Campanella va más allá. Campanella como profeta-filósofo opondrá el rechazo de una naturaleza “estúpida y operando siempre de la misma forma” (stupida et semper idem faciens natura). así como las anomalías celestes (como la variación irregular del ritmo de la precesión o de la oblicuidad de la elíptica puesta en evidencia por Copérnico). por haber querido reducir a ciclos de anomalías las modificaciones de las referencias celestes. que serían sus instrumentos involuntarios. En diversos textos se dedicó a precisar la esencia de esta instancia cósmica. rechazando adjudicar este origen al solo juego de las fuerzas naturales inmanentes -después de todo.

Esa concepción de los fenómenos celestes como irreductibles a la simple causalidad de los agentes físicos es lo que Campanella pedirá a Galileo ratificar.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA porque su ritmo está sometido a la voluntad divina. con el escaso éxito que podemos imaginar. Traducción del francés de Sergio Toledo Prats Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 136 .

La investigación de la verdad incitaba al estudioso polaco a superar su resistencia a afrontar el juicio del vulgo. excelente matemático. el De revolutionibus orbium caelestium libri VI (1543). no en el espacio. que acompaña a la obra maestra de Nicolás Copérnico. se desplaza con más movimientos. desde luego. con la recuperación de autores y textos olvidados y aca- 137 . sería posible explicar mejor la revolución de las otras órbitas celestes? Como su maestro Platón. y que ella es uno de los planetas. pensaba que la tierra se mueve. Heráclides Póntico y otros más habían defendido la movilidad de la tierra en torno al sol.PLATONISMO Y REVOLUCIÓN CIENTÍFICA Maurizio Torrini Università degli Studi di Napoli Federico II Todos. pero. sino en el tiempo: «se nos ha transmitido –escribía en el De revolutionibus– que el pitagórico Filolao. sin duda. «Para hacerlo –continuaba Copérnico– comencé por recoger los libros de todos los filósofos para ver si sería posible recabar diversas opiniones de las comúnmente aceptadas acerca del movimiento de las esferas del universo». Filolao el pitagórico. el texto fundamental de la revolución científica arrancaba con una reflexión sobre los antiguos. Así. Y justamente para encontrar a tal matemático. Platón no dudó en trasladarse a Italia». no volver a comenzar a partir de ahí? ¿por qué no probar a pensar que. la ausencia de armonía y de simetría en la reconstrucción de la imagen del mundo (una estatua formada con trozos de otras estatuas) había sido la causa y el efecto del desacuerdo entre los matemáticos para impulsarlo a ensayar una nueva concepción. ¿Por qué. Y los había encontrado: en Cicerón y en Plutarco había leído que Nicetas (Icetas). también Copérnico lleva a cabo un viaje. y que. si se admite un cierto movimiento de la tierra. sobre todo. recuerdan el prefacio dedicado al papa Pablo III. entonces.

con uno de los temas centrales del Renacimiento: el regreso de los filósofos antiguos. una clara alusión al tema del regreso de los antiguos. Eso fue y sigue siendo un punto crucial. pasa de aquellas primeras observaciones a las suyas y pondera de qué manera concuerdan todas aquellas cosas entre sí. que había conocido y visitado con frecuencia a Copérnico. y dice además que. tenga que llevar a cabo un camino largo. editó una síntesis del texto del astrónomo polaco. entendiendo por cosas naturales también los movimientos de las esferas celestes. sino en el obrar mismo de los hombres. en la que la revolución astronómica. como lo hace el bastón de un ciego. Desde un punto de vista meramente historiográfico. para establecer cualquier cosa o para aportar alguna contribución a la ciencia y sus principios.. conocido con el sobrenombre de Rheticus. cualquiera que sea el juicio o la actitud que se quiera asumir frente al problema del platonismo y de la ciencia moderna. las discusiones sobre este punto se han caracterizado (con aspectos polémicos también muy espinosos) por un marcado contenido ideológico. Platón. tortuoso [. la cual sólo más adelante habría influido (por acumulación) sobre el pensamiento filosófico y científico. en suma. especialmente en la primera mitad de nuestro siglo. Copérnico también hace nuevas preguntas a los antiguos. como muchas veces se ha escrito. cuando afirma «que la astronomía se ha inventado con la guía de Dios». regreso que no se caracterizó por una recopilación erudita o meramente filológica. por primera vez. con las que él se atreve. desde la pintura a la arquitectura. Más audaz que el maestro. está marcada por el signo de Platón. un joven profesor de la Universidad de Wittenberg. a tantear el camino y a emprenderlo». y fundó efectivamente una nueva ciencia. proseguía Rético. Con Copérnico y con Rético estamos en la primera mitad del siglo XVI. «siempre tiene ante sí las observaciones de todas las épocas recopiladas junto a las suyas y ordenadas a modo de catálogo. e influyó muy pronto no sólo en el pensamiento. el bastón del astrónomo es precisamente la matemática o la geometría. las matemáticas: en la narración de Rético aparece. por la geometría. Tal regreso presuponía una concepción distinta del hombre y de sus cometidos..]. obra que gozó de un largo éxito en la Europa culta. ha parecido evidente que la dis- 138 . de su papel en la sociedad y en el mundo. Su trabajo –concluía Rético– me hizo entender el verdadero sentido de la enseñanza de Platón y lo de que al matemático que investiga los movimientos de los astros se le puede considerar semejante a un ciego que. Habrá que subrayar esta fecha tan temprana. Una vez que de hecho se ha afirmado la conexión entre revolución científica y pensamiento moderno. la Narratio prima. guiada. Pocos años después de la primera publicación del De revolutionibus. de pronto.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA llados por la tradición aristotélica y escolástica. Rheticus pretende explicar el método y su significado con la ayuda de «el divino Platón. Copérnico. Georg Joachim von Lauchen. finalmente. teniendo para guiarse sólo un bastón. a la ciencia. infinito. sumo sacerdote de la sabiduría». Una de ellas se refiere a la verdad de las cosas naturales. desde la política a la religión.

Se trataba. de las técnicas. por otra parte. por tanto. exigía) la separación y la negación de que el conocimiento se pudiera fundar en la correspondencia con los datos sensibles. ya que fueron los primeros en comprender «que la razón ve sólo aquello que ella misma produce según su propio designio» y que la razón ha de presentarse frente a la naturaleza «teniendo en una mano los principios según los cuales. sino bastante precisa. desde Strong a Randall. a menudo. es posible que los fenómenos que concuerdan tengan valor de ley. el valor del experimento. de los descubrimientos geográficos y del saber artístico y artesanal. ya como alfabeto (Galileo)– para el conocimiento de la realidad natural implicaba (es más. También para los protagonistas de la revolución científica la proclamada adhesión a Platón y al platonismo tiene un marcado carácter ideológico y filosófico simétrico (y. de una «revolución copernicana» distinta y propiamente suya) en el prefacio a la segunda edición de la Crítica de la razón pura (1787) había fijado el arranque de la filosofía moderna en la postura de Galileo y Torricelli.PLATONISMO Y REVOLUCIÓN CIENTÍFICA cusión sobre los caracteres de aquella revolución. de afirmar. manteniendo los principios de la razón. una toma de postura en absoluto vaga. para Kepler. distinto. de Galileo o de sus alumnos las respectivas correspondencias de los textos de Platón o de los platónicos antiguos. rechazar tanto las sugestiones sociológicas (la ciencia o el saber como producto de la sociedad) como los nexos con la tradición escolástica y medieval. poniendo de relieve lo novedoso. se trataba de subrayar el carácter mental. Esos puntos están estrechamente ligados. subrayando la inspiración platónica. obviamente) a la de los historiadores de nuestro siglo. desde Brunschvicg a Meyerson. ya que el reconocimiento de la geometría como guía –ya sea como bastón (Copérnico). quería decir. sobre todo. solamente. precisamente. por otra parte. Sería vano (e incluso se ha hecho) buscar para cada afirmación. para las tesis e incluso para las aparentes citas de Copérnico o de Kepler. Se entabló una discusión en la que se vieron implicados desde finales del siglo XIX a la primera mitad del nuestro muchos de los nombres más significativos de la cultura histórico-filosófica. para Galileo. lo revolucionario. contra Aristóteles. el momento de rotura de la tradición filosófica. sobre sus raíces y sobre sus procesos. ideal. En esto se produce ciertamente una gran revo- 139 . desde Burtt a Crombie. como había escrito Kant. por tanto. que se fundaba en pocos puntos estrictamente conectados: el uso de la matemática en la filosofía natural. afirmar las raíces platónicas de la revolución que ha guiado a la ciencia moderna quiere decir. desde luego. que ella misma ha ideado según estos principios». es decir con el aristotelismo y el tomismo. la desvalorización de la experiencia sensible como guía hacia el conocimiento del mundo físico. No por casualidad el propio Kant (autor. sobre todo. desde Cassirer a Koyré. y en la otra mano el experimento. se convertía en una discusión sobre el pensamiento moderno tout-court. la autonomía del saber científico-filosófico. desde Duhem a Dilthey. proclamarse no aristotélicos y. por citar sólo a los más conocidos. desde Olschki a Tannery. Pues bien. aunque sin negar. de aquella revolución. Declararse platónicos para Copérnico.

Y no sólo eso. aquellas discusiones y sus protagonistas. sino que ahora. sancionó también en el terreno de la Física. susceptible sólo de comentarios. en el cual. en el curso del siglo XVI. Europa se ve inmersa en una masa de datos nuevos. marcado por ediciones. de experiencias. son el síntoma de una época de dificultad y de crisis. naturalística. de conocimientos inauditos. precisamente aquella multiplicidad geográfica. las universidades y los colegios con polémicas y debates. por un lado. como Arquímedes. que contra ellos aquélla se haya hecho dueña de su credibilidad» (en el pasaje se habrá apreciado el acercamiento de Copérnico a Aristarco. El descubrimiento de los instrumentos de observación. en fin. Aquí es donde se recoge el significado del platonismo más que en las agotadoras y vanas discusiones propias del Cinquecento acerca del método. de las matemáticas. favorecido por la difusión de la imprenta. «No puedo dejar de maravillarme –escribía Galileo en el Diálogo– de cómo en Aristarco y en Copérnico haya podido la razón violentar tanto a los sentidos.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA lución. descubrimientos. con su saber inmóvil y cerrado. y. comentarios de textos antiguos. en el batallón de los platónicos). Jacopo Mazzoni. la tradición aristotélico-tomista. desde Alessandro Piccolomini a Francesco Barozzi. histórica. sobre todo. desplazado por la masa de novedades en la fauna y la flora que llegaron del Nuevo Mundo. y también a eminentes jesuítas como Clavio. girando eternamente. y es singular que ésta se produzca en el curso de un siglo como el XVI. alistado. a través de las extraordinarias exploraciones geográficas. Giordano Bruno y Galileo Galilei estuvieron de acuerdo en exaltar el gran esfuerzo de Copérnico por sostener la movilidad de la tierra contra la evidencia de los sentidos. por la expansión histórica del saber que hacía surgir a autores e ideas olvidados y descuidados por una dominación secular. contestado por el ensanchamiento geográfico del mundo. a comienzos del siglo XVII. como el telescopio y el microscopio. el que parecía superado. sino que terminó por ser considerada el principal obstáculo para la construcción de una Nueva Ciencia. no es sólo que fuera puesta en cuestión. sino incluso la necesidad de un punto de partida distinto que se basase más que en la acumulación de datos en el modelo. del acuerdo entre Platón y Aristóteles. hacía también comprender no sólo la imposibilidad de mantener viva la enciclopedia aristotélica. A la vuelta de pocos años la fe en el testimonio de los sentidos. Por el otro lado. Aristóteles. era el príncipe de aquella tradición. que tanto ocuparon a las academias. devaluando irremediablemente. el ocaso del papel fundamental que desempeñaba la experiencia sensible. señalan una difusa necesidad de superar los límites a los cua- 140 . no de cambios. fenómenos ambos que influyeron de manera nada desdeñable en las vicisitudes del pensamiento científico y filosófico. esencial para la filosofía natural aristotélico-escolástica. Pero. el movimiento humanístico alcanzó su apogeo. desde Giuseppe Biancani al colega pisano de Galileo. en el método y los principios con que interpretarlos. como también para el saber de la filosofía de la naturaleza de pleno siglo XV desde Telesio hasta Della Porta. Sin duda.

por otra parte. y la investigación de modelos. o al teólogo y al filósofo de la tradición? Era una consecuencia que pronto entrevió el teólogo Andreas Osiander. Con ello Aristóteles decretaba implícitamente la imposibilidad de una ciencia de los fenómenos que no aludiera necesariamente a cualquier cosa que. por el contrario. sin embargo. en su legitimidad para el conocimiento de la realidad física. La solución al dilema implicaba. a saber. sobre todo. los superase y no volviese estable el fluir: precisamente una metafísica. quizá confusa. asimismo. y reservando la verdad sólo a lo que efectivamente procede de Dios a través (se sobreentiende) de sus intérpretes: los teólogos y los filósofos metafísicos. a través de una disciplina que. además. 141 .PLATONISMO Y REVOLUCIÓN CIENTÍFICA les se encontraba entonces constreñida la ciencia del siglo XVI y. al censurar al propio Platón por el excesivo estudio de la geometría». o Aristóteles. Afirmar el carácter real de la geometría significaba ahora desplazar un vínculo secular que había subordinado el mundo de la naturaleza. Por tanto. sino que. al de la filosofía. De este modo no sólo se trastocaron las jerarquías entre las disciplinas y sus intérpretes. se fundaba en lo permanente. de arquetipos a los cuales remitir los sucesos de nuestro mundo. el papel y el valor de un saber independiente de cualquier otra consideración que no fuese la correspondencia con sus propios parámetros. su legitimidad ontológica y. en entes perfectos no susceptibles de cambios. fuera de ellos. por tanto. otra dificultad cargada de consecuencias que se dejarían sentir notablemente en el transcurso del camino de la nueva ciencia. en el valor que se concede a la matemática y a su función. y. al físico. sino que finalmente se ratificaba la autonomía del mundo de la naturaleza. la conciencia. una disciplina fruto de una abstracción garantizada por su necesidad y. superior y necesario. que en la tan discutida advertencia al lector de la primera edición de el De revolutionibus de Copérnico. «Considerad quién discurría más justamente –escribía Galileo– si Platón. Pero por este camino las dificultades parecían insalvables. competen al filósofo natural. insoslayable: la matemática era un procedimiento artificioso incapaz de interpretar los fenómenos materiales. ¿Cómo se habría podido tratar sobre la multiplicidad de fenómenos pasajeros. si ya la geometría no trataba de entes abstractos y privados de realidad material. por su «científicidad»? A tal respecto el dictado de Aristóteles era preciso. A mediados del siglo XVI la oposición entre Aristóteles y Platón parece centrarse en este dilema. el dilema se planteaba entre una interpretación de la naturaleza que se limitaba a describir un caos de fenómenos múltiple e irreductible. sujetos a la generación y a la corrupción. aconsejaba no buscar en las cosas naturales la verdad y la certeza. que reinan en nuestra tierra. fenómenos necesarios y reales. describía. al matemático. al decir que sin la matemática no se podía aprender filosofía. ¿a quién entonces le estaba reservado el cometido de interpretar mundo. de que la geometría hubiera podido constituir la solución. En otras palabras. siendo competencia del astrónomo encontrar las soluciones más fáciles sin preocuparse de su verosimilitud que. inferior y accidental.

ya que todo discurso que hagamos acerca de él es excelente y totalmente verdadero o pésimo y totalmente falso». las polémicas entre aristotélicos. Así. He aquí que el mundo de la naturaleza. sin duda.. Platón y Euclides. un caos de cualidad y de comportamientos. «inexorable e inmutable y que no trascendía ya los términos de las leyes a ella impuestos. Y ellos son Pitágoras. y.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA por supuesto. platónicos y conciliadores. un procedimiento que entusiasmó a Galileo y despertó la admiración de Bruno. Una revolución que fue capaz de realizar. la separación. La verdad de las cosas naturales. comenzando por declarar verdaderas y reales las razones de la astronomía. una naturaleza a la que nada le importa que sus razones ocultas y sus modos de operar sean o no accesibles a la capacidad de los hombres». alabará «a quienes ante un panorama de la ciencia semejante se anticipan a los sentidos con la razón (. precisamente en una discusión con Galileo en 1610. por tanto. viene dada incluso antes que por su existencia real por la coherencia de las condiciones geométricas. «Nada –escribía Galileo– les perjudica a las conclusiones demostradas por Arquímedes acerca de la espiral el hecho de que no se encuentre en la naturaleza un móvil que se mueva de aquella manera peculiar». Una naturaleza sorda inexorable a la que Descartes habría de relegar toda forma de vida no dotada de razón. de cuerpos individuales irreductibles. Y Kepler. Nace una naturaleza «sorda e inexorable para nuestros vanos deseos». capaz de considerar que las paradojas de la física terrestre y el sentido común podían dejarse de lado y superarse. el hombre. «al arquitecto de este mundo». pero también la autonomía. Copérnico concibió los cuerpos celestes como cuerpos estrictamente geométricos y descargó en el punto de vista del observador. que se agotaban y se quedaban todas paralizadas frente a la dificultad de aplicar la geometría a la física sin llevar a cabo una transformación radical de toda la escena. que sólo pueden darse de aquel modo. como habría de escribir Galileo. a los fenómenos de nuestra experiencia. de sus fines religiosos y morales. dejando a un lado el problema del si y del cómo la realidad natural podía abordarse por medio de las geometría.). en tal sentido.. sin embargo. se transforma en el reino resplandeciente de las cantidades homogéneas. Al gran filósofo toscano le correspondería poco después el cometido de trasladar la intuición revolucionaria de Copérnico a los cuerpos terrestres. su propia existencia independiente de la razón del hombre. hasta ahora reino incontrastado de los fenómenos pasajeros. volviendo al punto de partida. de los agregados poco a poco reductibles. necesario abandonar las discusiones de las academias y de los estudios universitarios. a los cuales «la excelencia de la razón los llevó a concluir que sólo podía haber 142 . en el cual «no tienen cabida las razones probables. Para llevar a cabo esta revolución fue. exactamente igual que el de la geometría. una ciencia hasta ahora subalterna. y de transformarlos en cuerpos geométricos que operan en un espacio indiferente. ratificando. a quienes conciben con su inteligencia las causas de las cosas antes que las mismas se muestren sus sentidos» como próximos y semejantes a Dios. la responsabilidad de explicar las anomalías que de ello derivaban.

Meyerson. La matemática. sobre la materia. muy conocidos y discutidos para volverlos a citar. tesis. sobre los graves. una cercanía. con el propio Cassirer. sobre todo. Y Arquímedes. sobre el espacio. con los ya citados Koyré. también Platón. en la gran obra dedicada al problema del conocimiento. más bien. como dirá Sagredo en el Diálogo. ha producido tanta y a menudo provechosa literatura sobre Galileo y la revolución científica. quienquiera que pretenda «filósofar libremente. a la ciencia contemporánea que habría acentuado su proximidad por los métodos y los modelos físico-matemáticos. en la cual consiste la verdadera filosofía. quienquiera que haya intentado indagar libremente «descargado de toda obligación e intención». podrá y deberá vestir la indumentaria del filósofo. Ernst Cassirer. por eso la afirmación y la aceptación de Copérnico es fundamental para Galileo. y que los geómetras deberían permanecer al margen de los subterfugios de aquélla y no relacionarse con las materias filosóficas. Temas. que fue el primero en renovar el antiguo precepto de la escuela de Platón de hacer que la matemática sirviera para la adquisición de las realidades físicas». aquél al que evoca a principios de nuestro siglo.PLATONISMO Y REVOLUCIÓN CIENTÍFICA sucedido que Dios hubiese dispuesto el universo a semejanza de los cinco cuerpos regulares». y que. Platón. desligado de la «sofística» de quienes han empeñado «esta infeliz ciencia» «en los muy indignos cepos de las opiniones aristotélicas». y otra por medio de las matemáticas. para indagar en el «problema de la verdadera constitución» del universo. como si la geometría en nuestros tiempos fuese un obstáculo para la adquisición de la verdadera filosofía. particularmente. A finales del siglo XVII el napolitano Francesco D’Andrea escribía: «sin embargo. una excesiva reducción de la historia del pensamiento filosófico a la problemática gnoseológica. y no como si estuviera regido por una especie de gramática filosófica o de una filosofía gramatical». porque ratifica por primera vez el trasvase entre matemática y física. cuyas verdades son distintas de las verdades matemáticas. Hay pues otro Galileo en relación con Platón. Sin 143 . estaba reservada a nuestro siglo y. y. de opinión». indagando en «el libro hermoso y extenso de la naturaleza». Para eso viste Copérnico «la indumentaria del filósofo». poco a poco. como Copérnico y quienquiera que se haya mantenido fuera de las estériles discusiones aristotélicas sobre el movimiento. al gran Galileo Galilei. sin el cual «la filosofía no merece el nombre de ciencia sino. por eso son filósofos Aristarco y Apolonio. Son autores en los cuales se podría hoy apreciar un marcado origen neokantiano. sobre las cualidades. Como si lo verdadero pudiera ser más que uno. Pitágoras y Arquímedes y. por tanto. la geometría y la física finalmente se unificaron en un único plano del conocimiento. igual que única y sola es la verdad. casi familiar. «Los aristotélicos –escribía Galileo– sostienen que una cosa es tratar las cuestiones por medio de la física. ensayos. la alabanza por haber instaurado la ciencia de las cosas de la naturaleza. Brunschvicg y antes desde Paul Tannery hasta Thomas Kuhn. como si fuera imposible ser geómetra y filósofo».

a las circunstancias reales. los espejos ustorios. los colores. si nos quedamos en aquella filosofía libre que Galileo y los suyos habían procurado con tanta fiereza. dado que decía «me he servido de sus muchas “galanterie”». Girolamo Bardi. contestable en lo que se refiere al asunto. discutible en las particularidades. sino que si nos salimos del dilema platonismo-aristotelismo. al espectáculo de la naturaleza. y si de ahí la extendemos hasta sus discípulos. sino que investiga las causas. jesuita y por entonces lector en Pisa de la cátedra de filosofía aristotélica y platónica. los sonidos. en libros. tras el elogio a Platón («divino filósofo». entonces aquel «platonismo» se mostrará ahora útil y vivo. como lo hizo Cassirer en un ensayo (dicho sea de paso. por sus propósitos. los sonidos. los comportamientos. por su carrera. También para él. no se limita a percibir. Hemos puesto a propósito el ejemplo de un galileano de segunda fila como Girolamo Bardi. el primer cometido del hombre parecía consistir en indagar la verdadera constitución del universo que se ocultaba tras los colores. y nos volvemos. «mente de todo filosofar». incluso las operaciones del alma de Raffaello Magiotti se podrían comprender «por medio de un método 144 . como Castelli. en instituciones. sus interlocutores. al pretender publicar su propia prolusión «a la manera de una apología contra Aristóteles» le escribía a Galileo. como para Copérnico. a las ideas encarnadas en hombres. los movimientos del cuerpo humano. sus amigos. No es difícil reconocer las “galanterie” galileana. no se queda en vestíbulo de la naturaleza sensible. los resultados de aquella historiografía. ni de los otros seres vivientes. inerte. une a personalidades tan distintas por su formación. En la prolusión. En 1634 un profesor modesto y desconocido. permanecen y se mantienen. las trayectorias de las balas de los cañones. en los sucesos. Magiotti o Cavalieri? La común convicción de que el movimiento de las aguas. si renunciamos a encontrar en el Menón. sino en el considerar eso como el más alto cometido del hombre. como los animales. no contempla el gran teatro del universo. los olores. al margen de la admiración por el maestro. En la lectura ingenua y entusiasta de Bardi la clave del galileísmo. magistral) la génesis del pensamiento de Galileo. Y no sólo eso. los olores. los efectos. ¿Qué es lo que. «maestro de la vida política») y a Ficino («fénix platónica»). sino que penetra hasta los últimos recovecos. conecta. actividad exclusivamente humana. a las posiciones filosóficas (pero también políticas y religiosas) que agitaban los años de hierro que van desde la clausura del concilio de Trento al final de la guerra de los Treinta Años. Torricelli. Con la filosofía el hombre no asiste.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA embargo. confronta. de hecho. indaga en el orden. por el contrario. que no participa ni de la naturaleza. los sabores. no se encuentra sólo en el no plegarse a las apariencias sensibles y en el servirse de los sentidos como meros «exploradores» (correspondiéndole pues a la filosofía y a la matemática desvelar las razones reales). el vehemente profesor ensartaba las loas a la filosofía –pero entre los filósofos incluía también a los matemáticos–. que puede vincularse al maestro Platón.

para Koyré lo es. sino del Discorso sulla Laguna di Venezia. a los cuales la historiografía por así decirlo platonizante (bastará recordar a Koyré) ha acudido a menudo para aclarar.PLATONISMO Y REVOLUCIÓN CIENTÍFICA demostrativo y geométrico». y si no fuese así. Son palabras de Benedetto Castelli. en ninguna de sus versiones y acepciones. del mismo modo que Colón había descubierto las “nuevas Indias”.. finjamos que son verdaderos. no se habrá llevado a la práctica considerando todas sus circunstancias». a continuación. obtenida a partir de la teoría.. están presentes y que seguirán siendo verdaderas en el futuro. sino simplemente geométricas». que no llegó a escribir. de piedra no mantienen la proporción supuesta. y no de un tratado de filosofía. tomemos todas las otras especulaciones derivadas de esos principios no como realidades mixtas. Y frente a la eventualidad de un fracaso concluía: «si después las balas de plomo. y. Y lo es de tal manera como para constituir el arranque de la reflexión filosófica y científica de la época moderna. Habíamos utilizado aquí dos textos de los más estrechos colaboradores y alumnos de Galileo. por medio de «un proceder desde los principios a la conclusión». será una señal evidente de que aquella conclusión. Traducción del italiano de Joaquín Gutiérrez Calderón Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 145 . Y [. y eternamente verdaderas tanto en lo abstracto como en lo concreto. no es aristotelismo. según habíamos supuesto. ¿Platonismo? Para Cassirer. tanto unidas a la materia como separadas de ella. tendrá que verificarse después en la práctica. como el caso del Torricelli. pues si no son verdaderos. de hierro. Y más descarnadamente dice Torricelli: «que los principios de la doctrina de motu sean verdaderos o falsos me importa muy poco. para ejemplificar de una manera correcta las ideas de Galileo incluso con las posiciones más extremadas. Sin duda. También al tratar de ingeniería hidráulica era de provecho vestir la indumentaria del filósofo. Todos se mantuvieron firmes en la consideración de que las «proposiciones matemáticas son verdades que siempre han estado. peor para ellas: nosotros diremos que no hablamos de ellas».] que cuando en la teoría logremos una conclusión bien demostrada.

.

recibieron casi la misma herencia copernicana y se comprometieron con la misma tarea: hacer del heliocentrismo. una verdadera cosmología reconocida.Observatorio de París Kepler y Galileo pertenecen a la misma generación de filósofos. Me propongo comentar aquí justamente esta paradoja. hasta ese momento una simple teoría tolerada como una hipótesis. que vendría a transformar radicalmente la teoría astronómica. el libro de Copérnico expone una nueva exigencia de racionalidad y de unidad en la concepción del sistema del mundo. GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO: LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA Isabelle Pantin Universidad de París . Presenta una explicación de los fenómenos más económica y armoniosa. Esta base común no les impidió elegir caminos divergentes y hacer que sus trabajos fueran independientes entre sí casi por completo. 147 .KEPLER. en tanto en cuanto muestra una correlación entre los diferentes elementos del cosmos. invirtiendo la situación de la tierra y el sol e inmovilizando la esfera de las estrellas fijas. LA REVOLUCIÓN COPERNICANA Y SU PRIMERA DIFUSIÓN En 1543 aparece el De revolutionibus. Además de esta notable evolución. Pese a la diferencia de edad y de cultura.

Entre ellos Michael Maestlin. pp. en R. Entre los antiguos estudiantes de estas universidades se encontrarán a partir de los años 1570 algunos firmes defensores del heliocentrismo3. los libros de astronomía tradicionales llevaban en el título una referencia conjunta a Copérnico y a Reinhold2. 1-23. si se me permite la observación. uno de los problemas más espinosos que se planteaban a los astrónomos del siglo XVI. 66 (1975). Sixteenth Century Journal. se impuso en toda Alemania y más allá gracias a la influencia de los trabajos de Reinhold y sus discípulos1. Westman. “The Melanchthon circle. Reinhold and the Prutenic Tables in the dissemination of the Copernican theory: Johannes Praetorius. en propiedad exclusiva de la astronomía germana. un luterano que enseñaba matemáticas en la Universidad de Wittenberg. 2 Por ejemplo Peucer. el maestro de Kepler. Se trataba de un copernicanismo incompleto y deformado. Bruce Moran. Por ejemplo. permite resolver. 165-193. al menos temporalmente. Robert S. pp. Westman. 1-10. Para ello le encarga a Erasmus Reinhold preparar unas tablas astronómicas en cuya elaboración se utilizarían a la vez los datos de las observaciones realizadas por Copérnico y algunos de sus modelos geométricos. En la segunda mitad del siglo XVI. “The Universe of Philip Melanchthon: criticism and use of the Copernican theory”. 1568. Strasbourg. Este logro será un gran obstáculo para el futuro del libro. 1571. El primer discípulo de Copérnico fue Georg Joachim Rheticus. R. puesto a punto en el círculo de Melanchton. Tycho Brahe and Michael Maestlin”. 1975. “The role of E. Wittenberg. al menos por un tiempo. Berkeley. la tesis cosmológica de Copérnico era inadmisible. 1. que las referencias a Copérnico no eran raras en las universidades luteranas. seu etiam tabulis prutenicis: in usum scholarum publicatae. Rheticus. Las Tablas pruténicas de Reinhold aparecieron en 1551 y. Comitatus. anónima. edición firmada. Copérnico se convirtió entonces. la astrología y los problemas de cronología. J. 3 Owen Gingerich. Hypotyposes orbium coelestium quas appellant theoricas planetarum: congruentes cum tabulis Alphonsinis et Copernici. Sabemos también. Isis. el De revolutionibus debe su primer éxito a la elegancia y a la eficacia de ciertas soluciones técnicas que propone. por razones filosóficas y religiosas. Presentado como una simple hipótesis matemática en el prólogo dirigido al lector por Osiander. “Copernicus and the Lutherans”. el “compromiso de Wittenberg”.. Como ha demostrado R.ª ed. 1 148 . S. el del cálculo del año trópico. gracias a algunos apuntes de curso manuscritos. el contenido del De revolutionibus fue conocido por Melanchthon. 4 (1973). correlativamente. and the Wittenberg interpretation of the Copernican theory”. pero sin embargo soñaba con explotar las posibilidades técnicas de su libro. el del cálculo preciso de los movimientos de la octava esfera y. pues. Christianson. Melanchthon estaba muy interesado en la astronomía. pp. 4 (1973). S. Para él. un medio favorable para la conservación y difusión de ciertos elementos del De revolutionibus. contribuyeron a la captación por la Alemania protestante de la herencia del De revolutionibus gracias a la interpretación de la que venimos hablando. principal colaborador de Lutero y encargado de la organización de las universidades reformadas.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Este avance no fue percibido inmediatamente por el público. Esta red de universidades constituía. pero que abría el camino a un copernicanismo auténtico. Westman ed. The Copernican Achievement. Por medio de él.

las innovaciones astronómicas o cosmológicas llegadas del norte se recibieron con dificultad. Zenarius. 1538. Su profesor de matemáticas. Fue también el norte de Europa el lugar donde las nuevas ideas cosmológicas propuestas por astrónomos de renombre lograron imponerse y jugar un papel histórico con cierta celeridad. Magini y Clavius decidieron admitir en los últimos años del siglo XVI algunas soluciones técnicas inventadas por Copérnico. aparte de las tablas de efemérides. Copernici. en efecto. pero Kepler no le debió más que a sí mismo las razones profundas en las que él basaba su convicción. LOS PRIMEROS CONTACTOS ENTRE KEPLER Y GALILEO En los años 1590. Para él. Novae coelestium orbium theoricae congruentes cum observationibus N. el joven Kepler finalizaba sus estudios en la Universidad de Tubingen. en Uraniborg. autor de un comentario sobre Sacrobosco que tuvo una amplia difusión. Raimar Ursus y muy pronto Helisaeus Röslin se enfrentaron en ásperas discusiones y se acusaron mutuamente de plagio. el uniGirolamo Fracastoro. Giordano Bruno se expatrió antes de publicar sus opiniones revolucionarias. Estas novedades se miraban con más desconfianza por venir de países protestantes. se fundaron los primeros observatorios modernos. adoptarlas hubiese sido equivalente para algunos a ponerse de parte de los heréticos. donde se organizó la recopilación de datos y donde se elaboraron las conclusiones que quedarían como autoridad. D. Christoph Clavius. le había transmitido sus ideas copernicanas. Giovanni Magini. pero se mantuvieron fieles hasta el final a un geocentrismo intransigente. el cometa de 1577 y otros que le sucedieron) fue en estos países donde la actividad fue más intensa.KEPLER. Homocentrica. En esa segunda mitad del siglo XVI. en Italia. el desarrollo de la astronomía germánica y su predominio en Europa se hizo del todo evidente. mantuvo una postura conservadora evidente. ya se tratara del modelo de esferas homocéntricas de Fracastoro o del sistema de once cielos de Magini4. en Cassel. En cambio. 1589. Estas ideas fueron la demostración de la fluidez del cielo y la puesta a punto de modelos geo-heliocéntricos surgidos de la síntesis entre Ptolomeo y Copérnico. Venecia. 4 149 . Michael Maestlin. GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO: LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA Esta lenta e incompleta adopción de los avances copernicanos se realizó en un determinado contexto. las mayores contribuciones de los astrónomos italianos del Renacimiento. El titular de la cátedra del Collegio Romano. pero ninguno llegó a implicarse en la querella más allá del enfrentamiento verbal. Precisamente en Alemania. Fuera como fuese. se caracterizaron sobre todo por su talante reaccionario. En esta última cuestión Tycho Brahe. Cuando tuvo lugar una serie de grandes fenómenos celestes (la nova de 1572. Venecia. Fuera incluso del aspecto científico de la cuestión. y en Dinamarca.

Esta carta había sido escrita en Padua el 4 de agosto de 1597 nada más recibir el libro y contenía una confesión sorprendente: “[te leeré] con tanta atención como la que le he dedicado a la teoría de Copérnico desde hace años6” (id autem eo libentius faciam quod in Copernici sententiam multis abhinc annis venerim). lo cual ofrecía una verificación incontestable. Este ajuste geométrico perfecto concuerda casi exactamente con las medidas dadas por Copérnico. entre 1594 y 1600. 130. En efecto. es un verdadero sistema armónico en el que todos los elementos son interdependientes. Esta declaración de copernicanismo constituye la información más sustanciosa de una misiva redactada deprisa por un Galileo que todavía no había más que hojeado el prefacio del Mysterium. Después de algunos ensayos infructuosos Kepler encontró una solución: el número de planetas y sus distancias respecto al Sol se explican por la interposición. n. lo cual revela el prestigio de este último. aceptó el puesto de mathematicus en la Stiftschule de Graz. que por un tiempo quiso ser pastor protestante. A lo largo de toda su carrera. de uno de los cincos poliedros regulares del modelo. XIII. Allí enseña geometría. la “esfera” (es decir. Véase su carta a Maestlin: “He enviado recientemente a Italia dos ejemplares de mi opúsculo (o. el tuyo) que han sido recibidos gratamente y con mucho interés por el matemático de Padua llamado Galileo Galilei. Kepler se entusiasmó tanto con su descubrimiento que quiso dar a conocer su libro a los matemáticos más destacados de Europa. el Mysterium cosmographicum. entre cada una de ellas. mejor dicho. Todavía no ha publicado nada. p. 5 150 . Al final de sus estudios Kepler. Sus investigaciones se dirigen principalmente al estudio de la caída libre de los cuerpos y la aceleración del movimiento. también él ha adoptado la doctrina copernicana desde hace años. W. según figura en su firma. 6 G. n. Éste es el caso de la teoría de Copérnico. redactando su primer libro. Su intención fue descubrir las relaciones geométricas que determinan la sucesión de los seis planetas y sus trayectorias. a diferencia de la de Ptolomeo. Esta obra representó su primera tentativa de demostrar la armonía que subyace en el orden del mundo. Allí pasará un tiempo. Por tanto sólo puede ser verdadera aquella teoría astronómica que responde a esta condición. Paul Homberger. p. W.º 75. XIII. que aparecería impreso en 1596. que se contentaba con presentar una colección de modelos geométricos sin relaciones esenciales entre sí.º 73. Galileo ocupa en ese momento la cátedra de matemáticas de la Universidad de Padua (que depende de la República de Venecia). las bases de la cosmología) y la mecánica. que ha sido creado por un Dios geómetra. comprendidos los de países católicos. para que a su juicio los distribuyera entre los mejores matemáticos5. 143). Kepler no hará otra cosa que demostrar la coherencia y la armonía del universo heliocéntrico. El nombre mismo de Galileo le era aún desconocido cuando recibió una carta de agradecimiento firmada por él.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA verso. Ha enviado un ejemplar a Roma y desearía poder disponer de más ejemplares” (G. Hamberger había dado dos ejemplares a Galileo. En Italia no conocía a nadie pero confió dos ejemplares de su obra a un amigo.

aparecida en 1596. Frecuentaba el círculo de Pinelli y Paolo Sarpi. aunque manteniéndose en una postura vaga.] He descubierto. que contiene las discusiones mantenidas con Rothman sobre la cuestión copernicana. el primer testimonio de la adhesión de Galileo al copernicanismo que. W. apegada siempre a sus prejuicios e incapaz de doblegarse más que ante la autoridad. pero existían igualmente factores para propiciarlas.º 73. Esta intención constituye también un testimonio de la importancia que Galileo otorgaba a la búsqueda de pruebas. Por tanto hay que fijarse en los matemáticos que. XIII. junto a otra del mismo año.. la causa de muchos efectos naturales que son seguramente inexplicables mediante la hipótesis común. he articulado muchas demostraciones y preparado la refutación de muchos argumentos contrarios pero hasta el presente no me he atrevido a publicar nada de ello” (G. trabajaban para alcanzar el mismo objetivo y se comunicaban sus avances por carta con el ánimo de mostrar que la comunidad de matemáticos aprobaba unánimemente el copernicanismo. Por otro lado. si bien es un testimonio precioso. le expone su propia estrategia. uno de esos raros colegas “que no profesan una forma perversa de filosofar”. es poco explícito y aislado.KEPLER.. 130). en esta carta manifiesta haber encontrado en Kepler un “compañero.. Kepler reclama “un juicio imparcial” (judicia incorrupta) acerca de su libro y anima a su colega a abandonar su postura reservada. sino que se debía a la intención de comprender en conjunto el funcionamiento de la naturaleza. Ello demuestra que el interés de Galileo por el heliocentrismo no era fruto de una simple curiosidad de matemático. y en ella justifica su elección: “[. GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO: LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA Para nosotros esta carta constituye. vivía en Padua. Aunque no conocemos bien cómo fue su progreso. a partir de esta hipótesis [copernicana]. esta doctrina terminaría convirtiéndose en autoridad: 151 . Galileo había podido leer las principales obras de los astrónomos alemanes y la correspondencia de Tycho Brahe. Este anuncio evidencia claramente la voluntad de relacionar la hipótesis astronómica con la explicación de los “efectos naturales”. En respuesta. Copérnico no puede imponerse sino gracias a la intervención de los matemáticos puesto que las razones que él propone para convencer no tenían ningún peso entre la masa ignorante. En definitiva. n. él mismo ya copernicano confeso. en la búsqueda de la verdad”. el clima es muy poco favorable en Italia a finales del siglo XVI para la difusión de ideas nuevas. dos ciudades particularmente tolerantes y abiertas a los intercambios culturales. Gracias al desarrollo de la literatura astronómica y a la circulación de libros la información es accesible. De este modo.. p. aunque poco numerosos y aislados en sus respectivas universidades. pero con frecuentes contactos con Venecia. Como hemos visto.

Esta conclusión consistió en constatar que los viejos modelos geométricos no eran ya válidos y que se debía asumir que la curva característica de los movimientos celestes no era el círculo sino la elipse. o un área. que contenía la primera descripción exacta del proceso de la visión y que le será de gran ayuda algunos años más tarde para entender el funcionamiento del telescopio8. uno de cuyos focos está ocupado por el Sol. como si el Sol lo impulsara con una fuerza magnética. cada planeta recorre una elipse. quasi omnes ubique professores mathematum consentirent”. le recibe en Praga y le confía una serie de observaciones para que corrija las teorías planetarias. XIII. Deberá ocuparse del problema más difícil. 8 El ojo descrito por Kepler no era sólo una cámara oscura sino. p. un aparato óptico en el cual los rayos luminosos salidos de cada punto del objeto observado sufrían refracciones.. En 1600. a una conclusión inesperada. Cuanto más cerca está el planeta del Sol. salvo Kepler. de forma algo aproximada al futuro telescopio. y Kepler continúa desarrollando. mostratis litteris (quorsum etiam mihi tuae prosunt). pone de manifiesto aún más la originalidad del método kepleriano y la forma en la que consiguió transformar profundamente la antigua concepción de la relación entre experiencia y teoría. Este descubrimiento corresponde a las dos primeras leyes que Kepler publicaría en la Astronomia nova en 1609.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA “. el del movimiento de Marte y llegar.si bien mostrando estas cartas (y la tuya también me es de utilidad para tal fin) se puede suscitar en el espíritu de los sabios la idea de que los profesores de matemáticas en general están casi todos de acuerdo7”. sumido en un aislamiento relativo. su proyecto de puesta al día de los fundamentos secretos del orden del mundo. W. Este llamamiento no recibió ninguna respuesta de Galileo. Tycho Brahe. Pero ningún otro científico. El descubrimiento de la elipse como curva característica del modelo dinámico de los planetas reforzó todavía más el carácter coherente y armónico del universo copernicano. ocho años después de la muerte de Tycho.º 76.. La Astronomia nova. 152 . además de su interés cosmológico. las observaciones de Tycho Brahe fueron el material dado a un matemático para que éste pudiera llegar a dar una justificación geométrica. tal y como ocurrió en la tradición establecida desde los griegos. llegaría jamás al mismo resultado. igual en un tiempo igual. incluso tratándose de 7 G. En él. 145 (13 de octubre de 1597): “III qua ratione. a la sazón matemático del emperador Rodolfo II. Cinco años antes había publicado su Óptica. La variación de esa distancia respecto al sol en el curso de su trayectoria es lo que hace variar su velocidad. más rápida es su velocidad. Esta relación se explica mediante la llamada “ley de las áreas” según la cual la línea que une el Sol a cada planeta barre siempre una superficie. opinionem hanc in animis doctorum excitare potest. n. focalizaciones e intersecciones para finalmente producirse una correspondencia punto por punto entre el objeto y su imagen invertida “pintada” sobre la retina. Por supuesto.

Por tanto. ya que estaba considerada como el único cuerpo pesado del universo. En la primavera de 1610 anuncia estos descubrimientos en toda Europa publicando su Sidereus nuncius (El mensajero celeste). la naturaleza de las nebulosas y de la Vía Láctea o los satélites de Júpiter. sobre todo la de Galileo. incluso metafísicas. que sus descubrimientos son pruebas que apoyan la validez del copernicanismo. pero se refieren a otra cuestión. a veces incluso explícitamente. se debería pensar que era “un cuerpo parecido a la Tierra”. en concreto a los primeros descubrimientos hechos gracias al telescopio astronómico. su difusión se realiza rápidamente. Las primeras noticias le llegan de Italia. GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO: LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA estudiosos dotados de la misma capacidad en matemáticas y del mismo nivel de especialización. sino que sugiere con firmeza. Galileo no se limitó a exponer simplemente estas novedades en su obra. En mayo de 1609 ya había vendedores de telescopios en el norte de Italia. deducido de la observación de juegos de sombras y luces en la superficie de ese planeta. después de esta publicación memorable.KEPLER. Dado que el nuevo procedimiento óptico era fácil de describir y de copiar (el telescopio no era más que un tubo que llevaba a cada lado cristales parecidos a los que ya se conocían entre los ópticos). Si la Luna era un cuerpo rugoso. KEPLER Y GALILEO: NUEVOS CONTACTOS EN 1610 El telescopio había hecho su aparición oficial en el otoño de 1608 en las provincias de Zelanda y Holanda donde tres artesanos reivindicaron simultáneamente el invento. En noviembre de 1609 ya había conseguido tener un telescopio de veinte aumentos y durante el invierno de ese año consigue descubrir gracias a él una serie de elementos de máxima importancia para la historia de la astronomía como fueron las montañas de la Luna. Galileo obtiene así información sobre la construcción del instrumento y se concentra en perfeccionarlo. El Sidereus nuncius se ocupa menos de las estrellas fijas. no es de extrañar que. El primer descubrimiento fue el de las montañas de la Luna. concretamente en Venecia. lleno de protuberancias y agujeros. Esta similitud entre la Tierra y la Luna restó fuerza a la principal objeción que se le hizo a Copérnico: la imposibilidad de que la Tierra se moviese. La obra revela que el telescopio las agranda menos que a los planetas pero que ello no impide 153 . quisiera conocer la reacción de otros copernicanos. Kepler poseía además de esto una serie de convicciones cosmológicas. Kepler se esforzó pues en encontrar una curva simple que sirviera para todos los movimientos celestes y al conseguirlo progresó en su diseño general. que le impedían enfrentarse de forma aislada a los diferentes problemas y recurrir a soluciones adicionales. tal y como se hacía antes que él (allí donde un círculo no bastaba se añadían dos o tres más hasta conseguir que el modelo funcionara geométricamente).

Desde ese momento Galileo se encontró en una situación de semirrivalidad y semicolaboración con Kepler. un observador profesional o un calculador de tablas astronómicas. como alemán. Pese a que el Sidereus nuncius tuvo una tirada limitada. Aparecen gran cantidad de nuevas estrellas y la Vía Láctea ya no se ve como una nube sino como un gigantesco conjunto de pequeños astros. con lo que se puede probar que es posible la existencia de varios centros de movimiento en el universo. no tenía porqué ayudar a un italiano. Por ello Galileo recibe acusaciones de falta de honestidad. a cura di A. la renovación de la visión del mundo que aporta el “mensajero” galileano. Enseguida llega el descubrimiento de los satélites de Júpiter. esto no fue así. Era italiano y católico y. 300. si bien la explicación de esta formación queda de momento en suspenso. La solidaridad copernicana se da sólo en Kepler. X. Antes de 1610 no había publicado más que un pequeño opúsculo sobre el uso de un compás geométrico. Con la publicación del Sidereus nuncius Galileo asume abiertamente participar en el gran reto del siglo XVII. 9 La primera edición del Sidereus tuvo una tirada de 550 ejemplares. por lo que parecía excesiva la manera de anunciar esos descubrimientos sensacionales y que hablara con autoridad sobre una cuestión tan importante como el heliocentrismo. Explicaba que. no se había dado a conocer como un gran especialista de trigonometría. En este libro no expuso más que críticas moderadas haciendo hincapié en lo esencial. el libro fue muy pronto conocido en toda Europa9. p. la lucha para conseguir que la nueva concepción de la naturaleza.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA que las estrellas metamorfoseen el paisaje del cielo nocturno. ed. Se podría pensar que en ese momento los copernicanos aunarían esfuerzos para apoyar a un aliado pero. para ir más rápido. y más tarde en Frankfurt para asegurarse una mayor audiencia. por otro lado.N. 154 . cosa que ya Copérnico había sospechado. Su aparición desencadena aquí y allá encendidas reacciones a menudo hostiles. al asignar a la Tierra el lugar de centro secundario de movimiento con la Luna girando a su alrededor. El embajador de la Toscana en Praga lo llama para conocer la opinión de un experto sobre los sucesos que venimos relatando y responde en nombre de la libertad de filosofar haciendo que su Dissertatio cum nuncio sidereo se imprima primero en Praga. fuera reconocida y aceptada. regida por la astronomía copernicana. Nazionale. Al final del libro.). Véase Galileo Galilei. Favaro (=E. Para los matemáticos alemanes Galileo no era nada recomendable. pero que la búsqueda de la verdad debía pasar por encima de todo. Mentiroso y astuto como todo buen florentino habría robado el telescopio a los holandeses y usurpado o inventado sus descubrimientos. al menos en un primer momento. éste hizo más de lo que en principio se le pidió. Galileo afirma que en esta cuestión hay un buen argumento para calmar los escrúpulos hacia el copernicanismo de aquellos que aceptarían el heliocentrismo de no estar desalentados por la cuestión de la anomalía de la Luna. t. Opere. En tales circunstancias. esto es.

Reconoce su deuda contraída con otros precursores (Euclides. Es el momento de elogiar el papel desempeñado por aquellos que “por medio del pensamiento adelantan a la experiencia transitando por campos análogos de la filosofía”. por otro. la exploración del mundo visible. Platón. y también sus límites. 155 . ya que parecía no haber leído sus propios trabajos sobre la cuestión. una multitud de estrellas desconocidas. por ejemplo. entre la discusión de Ptolomeo sobre las Antípodas y el descubrimiento del Nuevo Mundo por Colón y más aún la que hay entre esos tubos con dos lentes repartidos por ahí y tu aparato. el cual ya había avanzado en parte aquello que el “mensajero celeste” “acababa de ver con sus ojos”. Kepler no se limitó a felicitar a Galileo por sus descubrimientos. Para resaltar sus propios méritos.KEPLER. Galileo no era un filósofo universal: aunque muestra una habilidad inigualable en la descripción y el análisis de los “efectos naturales”. Con lo cual dejó claro que era consciente de las diferencias existentes entre sus métodos. gracias al cual has conseguido atravesar el mismísimo cielo”. es decir. cuando Kepler pone en evidencia hasta qué punto el genial manipulador del telescopio desconocía todo lo relativo a los principios de la óptica e incluso no hacía ningún esfuerzo para comprenderlos mejor. Pero quisiera insistir en otro aspecto. que desembocaría en un reconocimiento universal del heliocentrismo. En cada ocasión opone el genio teórico y la intuición a priori al genio práctico que permite verificar los hechos. Copérnico) pero se reserva el mérito (evidentemente superior) de haber pasado de la simple representación matemática del universo que daba el De revolutionibus a la aprehensión de las causas profundas. En su libro. Galileo. GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO: LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA Kepler demostró al hacer pública su postura que era fiel a su proyecto inicial de unión de los astrónomos copernicanos. los artesanos holandeses. pasa muy rápido por encima de la búsqueda de las causas. penetrando en las razones matemáticas gracias a las que Dios ha ordenado su creación. Kepler había llegado hasta el “porqué”. Los precursores y los especuladores se enfrentan a los experimentadores y Kepler examina su propio caso. Al comienzo del capítulo sobre los satélites. por un lado. Galileo es comparado con Giordano Bruno. en particular con la suya. Para Kepler. Si Copérnico sólo había elaborado el retrato del mundo tal y como es. Esto se expresa. Della Porta. “Conozco la diferencia que hay entre las conjeturas teóricas y la experiencia de la observación. con los verdaderos inventores del telescopio. por ejemplo. al autor del Sidereus lo compara con otros descubridores. sino que situó su obra en un contexto más vasto dentro de la historia de la cosmología y la compara con otras. y con los teóricos de la óptica. Kepler mismo o incluso con Colón. la penosa deducción de causas invisibles y. Lo mismo se manifestó en otra serie de ideas confrontadas. Cada vez que Kepler se ocupa de evaluar la obra de Galileo distingue dos funciones complementarias pero distintas.

sin un verdadero intercambio. Si debiéramos establecer una clasificación entre los tres grandes libros de la revolución astronómica. el Siderius nuncius. Demostró que se trataba efectivamente de manchas. Galileo sigue con su recogida de “pruebas”. accuratior disquisitio). En junio aparece en Wittemberg el De maculis in sole observatis de Johann Fabricius. porque el primero ha sacado de sí mismo los principios racionales de la construcción. Aunque distanciado de la observación. el telescopio permite observar las manchas solares. los astrónomos continúan su labor cada uno por su lado. de una De maculis solaribus. sea cual sea su inteligencia. mientras que el otro reconoce difícilmente y al precio de un gran esfuerzo estos principios impresos en la creación. después de haber visto. entre 1611 y 1613. situadas en la superficie del Sol y a las que arrastra en su rotación. reflexionan sobre las causas”. Este punto de vista está desde luego totalmente condicionado por la elección de Kepler. ciertamente aquellos que conciben en el espíritu las causas de las cosas antes de que esas cosas se revelen a los sentidos son más semejantes al Arquitecto que aquellos que. no nos quedaría más remedio que darle el tercer puesto al Sidereus nuncius. en noviembre de 1612. Algo más tarde. mientras que Copérnico y más todavía Kepler vieron a través de su inteligencia. cada uno en su línea. cosa que sugiere una analogía con la Luna (es un cuerpo opaco que refleja la luz). que no fue menos lúcido y que sacó a la luz una de las causas profundas de la incomprensión mutua que impedía a los dos filósofos continuar su relación. Más tarde. Galileo vuelve a adelantarse al ser el único que elabora una interpretación completa y convincente. Observa que Venus tiene fases. La idea 156 .GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA “si la gloria del Arquitecto de este mundo supera a la de aquél que lo estudia.... manchas que no eran estables e indelebles ya que se las veía deformarse. él vio a través de su telescopio. Galileo redacta en ese momento tres respuestas sucesivas y todo ello se publica en Roma en 1613 bajo el título de Istoria e dimostrazioni intorno alle macchie solari. Estas manchas se dan a conocer primero en Alemania. Después de 1610. Galileo es el astrónomo “del hecho” y de lo visible en sentido literal. dejando a un lado que los tres verificaron y perfeccionaron intuiciones más antiguas (la de Bruno para el primero. el jesuita Christoph Scheiner envía a Mark Welser tres cartas sobre sus propias observaciones de manchas (impresas en enero de 1612 y seguidas. en noviembre y diciembre de 1611. el De revolutionibus y el Mysterium cosmographicum.. las de Platón y los “pitagóricos” para los otros dos). Tras el Sidereus nuncius: los filósofos separados Tras el Sidereus nuncius. y que esas fases se presentan de tal manera que prueban la rotación de Venus en torno al Sol.

XVII. W. mientras que en el tercero los otros descubrimientos del telescopio aportan pruebas positivas como la analogía entre la Luna y los satélites de Júpiter.. 1994. pero se interesa no obstante desde la lejanía en sus proyectos. ya que Dios ha tenido que esperar seis mil años a su contemplador”. Los éxitos de Galileo no le han convencido de que la búsqueda de pruebas físicas del movimiento de la tierra sea el mejor método para hacer que el copernicanismo triunfe. En apenas tres años Galileo ha acumulado descubrimientos útiles. En 1613. cuando la Iglesia adopta una postura oficial frente al copernicanismo. que consiste en demostrar la superioridad racional del sistema copernicano y en probar que permite evidenciar la armonía del mundo tal y como Dios la concibió. aunque reducido. 293-294. de ser esencial en la cosmología antigua. 10 Antes formulada en el Discorso del flusso e reflusso del mare. En el primer libro. donde fueron completadas por una nueva teoría de las mareas. por otro lado con razón. 157 . Kepler casi alcanza su objetivo en sus Harmonices mundi libri V.10 integrándose en un esquema demostrativo más sólido. “Dopo il Sidereus nuncius: il copernicanesimo in Italia tra Galileo e Keplero”. el asunto le afecta directamente. en tanto que luterano. GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO: LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA de la perfección y de la inmutabilidad de los cielos pasa. IX. lo que se denomina su “tercera ley”: el establecimiento de una relación necesaria entre los periodos de los planetas y sus distancias al Sol. las montañas lunares. Nuncius. entre muchas otras cosas. considera que. 25 ss. pp. También Kepler continúa sus propios trabajos. p. Sólo ha observado con el telescopio los objetos que pueden servirle para sus propósitos. que es imposible llegar a la conclusión de que son verdaderamente irrefutables y continúa íntimamente convencido de la solidez de su propio método11.KEPLER. enviado en 1616 al cardenal Alessandro Orsini. vienen a sumarse a la cuestión de la refutación de la incorruptibilidad de los cielos. a ser contradicha manifiestamente. Kepler ha roto todo contacto con Galileo. Esta interpretación fue por supuesto justa (en la mayoría de los casos) pero no fue menos frecuente la utilización selectiva y polémica de determinadas observaciones con la finalidad de cambiar una teoría no deseable. lo que hace más probable la idea de su inmensa distancia). 11 Véase sobre todo G. eligiendo la interpretación que más se aproximara a su parecer. Todas estas observaciones e interpretaciones copernicanas de 1610-1613 fueron reunidas en los Diálogos de 1632. publicado en 1619. 12 Massimo Bucciantini. Piensa. En ese momento se sintió tan feliz de su hallazgo que trata de consolarse frente a la incomprensión que encuentra a su alrededor pensando que poco importa (dice al comienzo del libro V) que la obra “espere cien años a su lector. se informa sobre su interpretación de las manchas solares12 y sobre todo después de 1616. que contiene. junto con las manchas solares. las fases de Venus e incluso la imagen de las estrellas fijas (Galileo les atribuye un diámetro aparente.

18 Sobre las relaciones entre Galileo y sus círculos preferidos véase Mario Biagioli. y de Tommaso Mingoni. W. ve que su libro más reciente. el Epitome. médico imperial en Praga. Galileo sigue actuando con indiferencia hacia su colega. 14 Kepler. los trabajos de los astrónomos alemanes termina por moles- A través de su “discípulo” Vincenzo Bianchi. 15 Ingoli no prestó atención a los razonamientos de Kepler sino para arremeter contra ellos en sus Replicationes de situ et motu Terrae contra Copernicum ad Joannis Kepleri impugnationes (octubre 1618). Su intervención no tuvo ningún éxito15. es introducido en el Índice. Florencia. 177-205. una Disputatio de situ et quiete terrae contra Copernici systema que jugará un importante papel en la decisión final. XX. N. p. que fue introducir en el Índice el De revolutionibus “hasta que sea corregido” (resuelto en 1616 y publicado en 1620). Turín. el florentino Maffeo Barberini es entronizado como Urbano VIII en 162319. o incluso en ocasiones a despreciar. Contro Galileo. en los libros que escribió en italiano para el público culto de la Corte de Toscana y para la Corte papal. p.. Contro Galileo. XVI. bajo la forma de una carta a Galileo. 16 Véase principalmente E. Olschki. 340. G. pero diferente a él (19 nov. 1995. 1. ed... p. Chicago. 106-114. N. Véase el análisis de Massimo Bucciantini. Galileo courtier. En 1615 las posturas filosóficas adoptadas por Galileo (y el eco que éstas comienzan a encontrar en Italia. estas leyes continúan circunscribiendo el heliocentrismo al pequeño universo de los matemáticos.. E. 1993.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA La situación es en ese momento muy grave. por azar. En lugar de buscar cómo convencer a los matemáticos de Europa. Redondi. le parece que.. 19 Sobre el impacto de esta elección véase P. Al contrario. XIV. Rechaza incluso con obstinación interesarse por sus leyes del movimiento planetario16. N. pp. Esta actitud que lleva a Galileo a ignorar.. se inclinó más hacia los cardenales romanos18 y muy pronto hacia el Papa mismo cuando. Alle origini dell’Affaire. Kepler se mantiene informado de lo que pasa en Italia a través de algunos amigos13. 1634. Aunque éstas estén llamadas a ser las premisas de una auténtica “física celeste”.. 168 ss. En M Bucciantini. comprendidos ciertos miembros de la Iglesia) le han hecho víctima de denuncias que provocan que el Santo Oficio estudie su caso y sobre todo la cuestión del problema general del heliocentrismo. 13 158 . p. pero sólo del lado del mundo católico. nº 3018). sin duda. Puede así leer la Disputatio de Ingoli en junio de 1617 y se toma el tiempo de responder extensamente a sus objeciones contra el movimiento de la tierra en la primavera de 161814. 1983. 17 Galileo reconoce que Kepler es un espíritu libre. en Micanzio E. Galileo se sintió fuertemente impresionado por la condena de 1616. El padre Francesco Ingoli escribe en ese momento. t. de Remus Quietanus (médico y astrónomo alemán que se había establecido en Roma después de haber estudiado en Padua). 163. a estar condenadas a no ser comprendidas más que por una pequeña élite17. pero no dejó de trabajar para conseguir que la nueva filosofía triunfara. Galileo eretico.

prefería olvidar que esta doctrina había estado representada hasta ese momento por contribuciones luteranas.. que trasluce claramente el desacuerdo de dos copernicanos.. quae ab annis paulo minus octiginta (ex quo Paulo III Summo Pontifici opus dedicatum) liberrima fuit. El contexto histórico. la idea de la primacía de la razón en el establecimiento de las verdades cosmológicas. que contiene un apéndice en el que se introducía una crítica bastante severa del Saggiatore de Galileo constituye. 543). Si jamás pudieron entenderse fue precisamente porque cada uno seguía sin concesiones su propia lógica en el proceso investigador. 301). Sería ridículo tratar de otorgar a uno o a otro más o menos importancia. Kepler se sentía de alguna forma el heredero de la brillante tradición astronómica germánica. jugaron con toda seguridad un importante papel en esa imposibilidad de colaborar. p. ut lectio Copernici. Desde otro punto de vista. Su defensa de Copérnico consistió en trabajar con el objetivo de desentrañar las causas inteligibles que gobiernan el orden del mundo. historias separadas que se cruzaron en raras ocasiones. Este libro. que Galileo se comprometió con el camino más difícil (las primeras pruebas “materiales” del heliocentrismo no serán accesibles hasta el siglo XIX) y su empresa encontró antes sus límites que la de Kepler. mientras que Galileo.KEPLER. XIII. las rivalidades políticas. eo quod importunitate quorundam.. dogmata astronomica loco non suo. presume de no haber comprendido casi nada hasta el appendix. 159 . suspensa porro sit. Kepler se queja de los imprudentes que comprometen su propia causa (señalando probablemente a Galileo): “In uno terrae motu circa Solem annuo difficultas oritur. Podríamos apuntar una mínima diferencia. la imposibilidad de una alianza entre los dos grandes filósofos podría parecer ejemplar. W. el último encuentro entre los dos astrónomos (Kepler morirá en 1630). Cuando en una discusión sobre la naturaleza de los cometas Galileo ataca los trabajos de Tycho Brahe. los enfrentamientos religiosos. Galileo. 1625)21. p. p. eligió probar la validez del sistema heliocéntrico mediante los “efectos naturales”.. donec emendetur” (G. su geometría secreta. simbólicamente. proponentium. praesertim Italos (1619). VI. inserto en la tradición platónica. XIII. 20 En su Admonitio ad bibliopolas exteros. ne qua par erat methodo. effectum est. 21 Véase también E. CONCLUSIÓN El doble combate entre Kepler y Galileo para lograr que el copernicanismo fuera reconocido nos parecen. Hyperaspistes (Frankfurt. N. que soñaba con hacer que la Iglesia Católica aceptara el heliocentrismo. tras la lectura del Hyperaspistes.. se propone defenderlo publicando un Tychonis. no obstante. GALILEO Y LA DEFENSA DEL SISTEMA DE COPÉRNICO: LA ELECCIÓN DE UNA ESTRATEGIA tar a Kepler20. Kepler mantuvo. quizás por la “stravaganza dello stile dell’autore” (E. por su parte. 299 y la carta del 11 de enero de 1626 en la que Galileo. demostrando que diversos fenómenos físicos no podían explicarse más que con este sistema cosmológico. pues. N.

Universidad de La Laguna 160 . creía también en la inflexible coherencia de la naturaleza. algo que les acercó: ambos tuvieron en común la posibilidad de establecer sus hipótesis y desarrollar la interpretación de sus resultados dentro del contexto riguroso de una concepción del universo en definitiva bastante parecida.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Preferiría mencionar. y menos guiado por la abstracción. Traducción del francés de Maravillas Aguiar Facultad de Filología. Aunque Galileo fue menos místico que Kepler. para terminar.

y por tanto. no supo incorporarlos a su modelo del Universo: el de Copérnico. La idea que voy a desarrollar en este artículo es que la naturaleza de los cometas frustró a Galileo. Instituto de Astrofísica de Canarias La historia de Galileo y los cometas muestra la relativa dificultad para el desarrollo de la investigación científica en un mundo dominado por la superstición y la ceguera ideológica. sus observaciones de los planetas le habían convencido de que el modelo copernicano explicaba la fenomenología del cielo de una forma mucho más coherente que las teorías rivales. 161 . Dibujos de una clasificación de diferentes formas de colas cometarias encontrados en la tumba de un emperador chino de la dinastía Han.LOS COMETAS Y GALILEO John Beckman.C. Sin embargo. circa 168 a. en el sentido de que él sabía que no entendía ni su composición ni la forma de sus órbitas. Figura 1.

Mientras el Sol contiene el 99% de la masa del Sistema Solar. se condensa por la acción de la gravedad y forma una estrella. Detengámonos por un instante en el momento angular de los cuerpos del Sistema Solar. Las leyes de la dinámica. Empezaré con la formación de un sistema solar como el nuestro. El resultado es que la concentración que va a formar la estrella (la llamaremos “el Sol” de aquí en adelante) termina por girar sobre su eje con rapidez. la Tierra y Marte– perdieron por evaporación sus gases ligeros. esencialmente de hidrógeno y helio. La nube original gira lentamente antes de su colapso. como un patinador que recoge sus brazos hacia el cuerpo. Los planetas son los trozos más grandes de la nube original (salvo el del Sol mismo). mientras los más alejados –Júpiter. LA HISTORIA NATURAL DE LOS COMETAS Antes de poder comprender sus dificultades. debido al calor solar. la de la gravedad y la del movimiento cuasi-circular. Según esta idea el Sol debe tener el 99% del momento angular y no el 1%. La condensación central forma el Sol. y finalmente la materia restante se convierte en planetas. Esto sucede porque el Sol está muy cerca del centro de gravedad del Sistema. 162 . el hidrógeno y el helio. Saturno. la velocidad de giro alrededor del eje de rotación relevante y la distancia del cuerpo al eje. y se defendió atacando las teorías de sus rivales. y el momento angular de un cuerpo es el producto de su masa. cometas y meteoritos. I. Urano y Neptuno– han retenido los suyos. implican que la velocidad de un planeta en su órbita decrece sistemáticamente con su distancia al Sol. pero al condensarse adquiere una velocidad de rotación rápida. expresada numéricamente por Kepler en su tercera ley del movimiento planetario. cometió lo que para nosotros son errores importantes. La nube de la cual se formó el sistema tenía que haber compartido su momento angular de forma homogénea y entonces cada cuerpo formado a partir de ella tendría un momento angular proporcional a su masa. debemos tener en la mente un resumen de la física de los cometas. posee menos del 1% de su momento angular. Una nube de gas interestelar. el otro 99% está en los planetas. Venus. Los que se formaron más cerca del Sol –Mercurio. asteroides. aunque sus masas sean tan pequeñas en comparación.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Así. con lo cual son más grandes pero menos densos. La rotación juega un papel importante en el proceso. según su tamaño y distancia de la estrella. hizo lo posible para sostener el copernicanismo dentro de las limitaciones de su conocimiento. Los restos de la nube van a constituir los miembros menores de un sistema solar. pero en sus ideas sobre los cometas sabía bien que no tenía una historia coherente. Tanto en este aspecto como en varios de sus ensayos teóricos. para ver una paradoja muy del gusto de Galileo. Los planetas están muy lejos del eje central y así su momento angular colectivo es mucho mayor que el del Sol.

con órbitas casi circulares. salvo cuando están muy cerca del Sol. es exactamente un efecto que emana del Sol y que ha afectado fuertemente a la rotación de los planetas en sus órbitas y en sus ejes. donde interpreta la famosa escena bíblica de Josué con el Sol parado en el cielo. De todos modos. parecen moverse en línea recta. Galileo ofrece la hipótesis de que no era el movimiento orbital sino la rotación del Sol la que se paró por el milagro. Para que un objeto barra áreas iguales en tiempos iguales. Esquema de la segunda ley de movimiento los perihelios muy cerca del Sol y los planetario de Kepler. pero los cometas tienen órbitas muy alargadas con Figura 2. la K teoría de Galileo era obviamente erróJ nea y la mejor manera de considerar la historia bíblica original sería.LOS COMETAS Y GALILEO La explicación de esta discrepancia es que el Sol tenía (y tiene) un viento de partículas que se escapan de su superficie con alta velocidad y que interactuaron con el gas que formó los planetas. dentro de un marco copernicano del Sistema Solar. Los asteroides son planetas menores. pero éstas son tan grandes que. que parece tener poco que ver con los cometas. y ahora conocido como una propiedad de cualquier estrella en mayor o menor grado. el SisE B tema Solar contiene cuerpos menores: D C asteroides. 163 . y que este parón podía causar el cese temporal de la rotación de cada planeta sobre su eje. esta idea nos parece absurda y pone en cuestión el sentido de la física de Galileo. tiene que moverse mucho afelios mucho mas alejados que Nepmás rápidamente en el arco AB que en el arco GH. Todos los que observamos tienen órbitas elípticas: son miembros del Sistema Solar. transfiriendo casi todo el momento angular del Sol original a los planetas. y cometas. En su carta a Castelli (1). deteniendo así la secuencia de día y noche en la Tierra. es que refleja una conocida idea de Galileo que ha sido muy criticada por inverosímil. F Además de los planetas. tuno y Plutón. la de una en la que las leyes de la física se pueden abolir para crear una narración atractiva. descubierto hace sólo medio siglo. el viento solar. Si aceptamos que la única forma de interacción entre el Sol y los planetas es y ha sido la de la gravedad. Sin embargo. La idea subyacente era que la rotación de los planetas se controla de forma más o menos directa por la rotación del Sol mediante un mecanismo no conocido. La razón de describir este proceso. Ironías de la Ciencia y de los juicios históricos que se M L N hacen sobre ella. meteoritos. s como en cualquier buena historia de ciencia ficción.

Cualquier objeto en órbita alrededor del Sol. Las primeras dos leyes son válidas para cualquier sistema de dos cuerpos en órbita sometidos a la gravedad. Si tuviese un poco de velocidad inicial perpendicular a su dirección de caída. sin que el hecho de ser planetas o cuerpos menores afecte a esa situación. sigue un camino elíptico. el holandés Jan Oort (3). Basándonos en las leyes de Kepler podemos conocer el comportamiento dinámico de un cometa. Tendríamos entonces una órbita muy alargada. incluso antes de tener una teoría completa de su origen y naturaleza. pero tan alargada que parece lineal sobre gran parte de su trayectoria. La tercera ley es una muy buena aproximación para órbitas que son casi circulares –el “radio” es un valor promedio de la distancia entre el planeta y el Sol– pero no se puede aplicar directamente a las órbitas muy alargadas. esto es. y tiene que moverse mucho mas rápidamente cerca del Sol que en la parte lejana de la órbita para que el radio vector barra áreas iguales en períodos iguales. con el Sol en un foco. y más lejos se mueve con relativa lentitud. La primera dice que los planetas describen órbitas de forma elíptica. diez o más veces mayor que el radio orbital de Neptuno. como las de los cometas). y así comprobar que la mecánica de los cuerpos celestes es la misma que la mecánica de los cuerpos terrestres (entre otras muchas implicaciones). uno de los padres de la radioastronomía. pero la enorme fuerza de la gravedad cambiaría su dirección drásticamente. y su movimiento cerca del perihelio sería mucho más rápido que en el resto de la órbita. esta caerá con una velocidad creciente. una elipse con el sol en un foco. casi lineal. volviendo hacia su lugar de origen. Sabemos bien que uno de los triunfos de Newton fue el de inferir estas leyes a partir de su ley universal de la gravedad. atraída por la gravedad del Sol. basadas en las observaciones de Tycho Brahe. con el Sol en uno de sus focos. cumple las dos primeras leyes de Kepler. sino que pasaría a su lado. (La tercera dice que la razón de los períodos cuadrados de dos planetas en sus órbitas es proporcional a la razón de los radios cúbicos de ellas. Las dos primeras se publicaron en su Comentario sobre el movimiento de Marte del año 1609 (2). combinada con las leyes generales del movimiento. y la segunda dice que una línea construida entre un planeta y el Sol (el “radio vector” entre ellos) barre áreas iguales en períodos de tiempo iguales. dando una vuelta rápida al Sol. Cerca del Sol se mueve rápidamente. Imaginemos un experimento en el cual se deja caer una piedra hacia el Sol desde una distancia grande. ¿cómo podemos entender los cometas? Las leyes que gobiernan el comportamiento orbital de todos los cuerpos del Sistema Solar son las tres enunciadas por Kepler. ¿Pero qué son los cometas y de dónde vienen? La teoría aceptada del origen de los cometas se debe a uno de los astrónomos más creativos del siglo XX. y un gran experto en la dinámica galáctica.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA En el marco de nuestro modelo actual del Sistema Solar. Esta es una descripción de un cometa en términos puramente dinámicos: un objeto que por una razón u otra cae hacia el Sol desde muy lejos. describiendo una órbita elíptica. Oort postuló que una parte de la nube inicial 164 . no terminaría en el Sol.

antes de la formación del Sol y de los planetas. El cometa más conocido es el Cometa Halley. Hay un buen número de cometas con periodos de no muchos años. su estructura era la de un disco. Esta nube tiene la forma de un enjambre de pequeños cuerpos. o los discos alrededor de los agujeros negros. Su teoría. La aparente incompatibilidad entre estas dos mediciones fue resuelta por Oort.000 unidades astronómicas del Sol (el límite exterior está aproximadamente a la mitad de la distancia de la estrella más cercana). 165 . En su estado de equilibrio. Ésta es la razón física por la que los planetas giran en sus órbitas en un plano. estos cuerpos tienen órbitas casi circulares. cuando el material del Sistema Solar estaba tan comprimido como para que se formasen el Sol y los planetas. de acuerdo con la tercera ley de Kepler. con un eje común de rotación. con velocidades orbitales muy bajas alrededor del Sol. a casi la mitad de la distancia de la estrella más cercana.LOS COMETAS Y GALILEO que formó el Sistema Solar se encuentra en las afueras del Sistema. En los años 60 las observaciones de la cantidad de material que se perdía de un cometa cada vez que hacía una pasada alrededor del Sol. que se acercó al Sol y a la Tierra por última vez en el año 1986. el plano de la eclíptica. y vuelve cada 76 años. rodeados por un gas tenue. llega a tener la forma de un disco porque la fricción interna de cualquier nube en rotación alrededor de un eje adopta esta forma. y por la que tanto el Sol como los planetas tienen sus ejes de rotación no muy lejos de la perpendicular a ese plano. Son de un tamaño similar al del Teide y están formados por una mezcla de piedra y hielo. un cometa debe tener una vida efectiva de unos 5 mil millones de años. Es decir. es que hay una nube de cometas –resto de la parte exterior de la nube que dio lugar al Sistema Solar– permanentemente in situ a una distancia entre 50. Un nódulo de los grandes consiste en una mezcla de materiales a los que llamamos piedra. Hay una tendencia secular y lenta de los trozos más grandes de este material a crecer debida a la incorporación de las partículas de su entorno bajo la acción de su gravedad. Así. ya se sabía que tenían una composición similar a la del Sistema Solar en la época de su formación. tales como las galaxias. La nube. Esa nube se llama “la nube de Oort”. La forma característica de disco se impone con relativa rapidez en un gas en el espacio. permitieron a Oort calcular que un cometa del tamaño del Halley debía tener una vida de unos 10 millones de años antes de disiparse por completo.000 y 150. con materiales a los que llamamos hielo. La parte más externa de la nube del Sistema Solar contiene muchos cometas. más rápidamente que los procesos que dan lugar a cuerpos del tamaño de una estrella o un planeta. que se repite en todas las escalas de los cuerpos gravitatorios en rotación del Universo. ahora considerada como la única capaz de explicar las observaciones cuantitativas. su existencia la propuso Jan Oort para explicar un aspecto llamativo de la fenomenología de los cometas. Pero mediante observaciones espectroscópicas de las razones isotópicas de oxígeno y carbono en los cometas. los cometas de periodo corto. que contiene desde partículas muy pequeñas de polvo hasta objetos del tamaño de un asteroide (unas decenas de kilómetros de diámetro).

El empuje de la radiación y del viento solar hacen que la cola de un cometa siempre salga del núcleo en una dirección básicamente opuesta al Sol. sus efectos serían totalmente despreciables y así. los antiguos temores por la integridad del planeta Tierra como consecuencia de los cometas no tienen fundamento (El impacto del núcleo de un cometa sobre la Tierra. esos protocometas son expulsados del Sistema Solar y capturados por la estrella. mostrando la cola siempre apuntando en la dirección opuesta. con el núcleo. la parte sólida formada por piedra y hielo. o bien se encuentran en una órbita libre dentro de la galaxia. Hay un par de detalles más que merecen ser explicados. 166 . Aunque el cuerpo sólido del cometa. la “nube de Oort”. el cuerpo adquiere una órbita muy alargada. La cola es tan tenue que si pasara por la atmósfera de la Tierra. que sería similar al de un asteroide pequeño podría causar gran daño. el Sol y alguna estrella se acercan durante sus órbitas alrededor de la Galaxia de tal forma que la estrella se encuentra dentro de la nube de los cometas. Eso da lugar a la imagen clásica de un cometa.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA La forma original del modelo de Oort predice que. sobre todo climático. la coma puede tener un diámetro mas grande que un planeta. Su presencia perturba de forma más o menos fuerte las órbitas de los protocometas. el núcleo. En general hay dos tipos de colas que suelen aparecer simultáneamente: colas del llamado tipo Figura 3. y una cola más o menos larga. Apian. puede tener el tamaño de una montaña terrestre. una “coma” brillante donde se concentra la parte más importante de los gases liberados por los efectos de la proximidad del Sol. dibujado por P. En la gran mayoría de los casos. Pero en un pequeño número de casos. y en su acercamiento al Sol la combinación de la radiación y el viento solar liberan la materia congelada de la parte más superficial. la perturbación de la estrella envía el cuerpo cometario casi directamente hacia el Sol. Pero las probabilidades no son muy altas por unidad de tiempo). con intervalos de unos 10 millones de años. y la cola puede llegar a una longitud comparable a la distancia Tierra-Sol. El cometa Halley en su aparicición de 1532. Entonces. formada por una nube muy larga y tenue de gas expulsado del cometa y que es empujado hacia afuera por la presión de la radiación solar y de su viento.

Ahora se sabe que hay una parte de la nube de Oort. de unas semanas. mucho menor que la masa del Sol. lo que implica un período orbital de alrededor de diez millones de años. más que del Sol solamente. Tal cometa pasará casi toda su órbita en movimiento muy lento. así.LOS COMETAS Y GALILEO I y de tipo II. con periodos de decenas de años. A menudo las dos colas del mismo cometa se pueden observar por separadas. Una órbita así no se distingue de la de un objeto que llega desde fuera del Sistema Solar. mientras la cola de tipo I se compone de iones (6). Todos los cometas empezaron en la nube de Oort. que responden al flujo de partículas en el viento solar. KEPLER Y GALILEO a) Las dos teorías clásicas Ahora que sabemos a grandes rasgos las propiedades de los cometas podemos intentar meternos en la piel de los astrónomos de los siglos XVI y XVII para ver como hicieron sus hipótesis. y las dos direcciones no son idénticas. Una cola de tipo II se compone de partículas finas de polvo (5). que responden a la presión de la radiación solar. claramente distintos a los miembros del mismo. Un cometa que inicia una órbita desde dentro de la nube de Oort tarda unos cinco millones de años en llegar cerca del Sol. debido a que su masa excede a la suma de las masas de los demás planetas. pero la masa total de ellos es entre diez y cien veces la masa de la tierra. Ahora sabemos que los cometas con periodo corto no son diferentes en su origen. átomos cargados. Tiene solamente un breve periodo de gloria. porque la cola de polvo va directamente a lo largo del radio Sol-cometa. el más influyente de los cuales es Júpiter. y donde residen entre 1 y 10 millones de ellos (8). pero algunos reciben un impulso de la gravedad de Júpiter que afecta a sus órbitas y que puede reducir sus periodos drásticamente. Un ejemplo de ellos es el cometa Shoemaker-Levy. aunque no se separan mucho entre sí. su cita con el Sol. sino que viajan así porque en un pasado no muy distante fueron perturbados al pasar cerca de un planeta. adopta una dirección que es la resultante de la velocidad del viento solar y la del cometa. mientras la de plasma (de los iones). de triste memoria. efectivamente ligada al Sol. Pueden parecer muy numerosos. con un aspecto totalmente sólido y congelado. que terminó su vida violentamente chocando contra la atmósfera joviana. se suponía que muchos cometas eran cuerpos con origen fuera de nuestro Sistema. LAS IDEAS SOBRE LOS COMETAS ANTES DE LA ÉPOCA DE TYCHO. la “nube interna de Oort” (7). hasta hace poco tiempo. Las investigaciones sobre los cometas siguen muy activas. la pri- 167 . como el cometa Halley. II. cuando se viste de gala para el ojo humano. Estos cometas son realmente de la familia Sol-Júpiter. Se podía elegir entre dos ideas básicas. Hay una cuestión clave para explicar el porqué algunos cometas tienen periodos cortos. sin coma ni cola. de donde provienen los cometas que pueden llegar cerca de la Tierra.

debida a Aristóteles (9). Las Cuestiones Naturales es una obra de siete volúmenes sobre fenómenos de la naturaleza. entre lo permanente y lo temporal. y Esquilo). consideraba a los cometas como objetos meteorológicos. y el cambio y la corrupción no son posibles. Su actitud es humilde ante los hechos observacionales. dando lugar a una emisión de luz de forma más o menos alargada. La teoría de Aristóteles es coherente con su cosmología. a ésta siguen vientos calurosos y sequías debido a la abundancia del elemento fuego en ese momento. y este aspecto lo asemeja a un científico experimentalista moderno. incluso de muchos que no son normalmente visibles pero que se hacen visibles al agruparse. si hay una aparición de cometas con cierta frecuencia. Su argumento en contra es que un planeta muestra una secuencia de intensidades de más a menos luminosas. y sobre todo en el séptimo dedicado enteramente a ellos. Según los últimos. y la segunda. Para derrocar esta teoría de los cometas había que derrocar toda una cosmología. La razón por la cual Aristóteles consideró a los cometas como fenómenos terrestres fue su evidente cambio de forma. La teoría de los cometas está descrita en el primer libro de la “Meteorología” de Aristóteles. con materia corruptible. Esta idea estaba en contradicción con otras teorías que defendían la idea de que un cometa es una unión de planetas conocidos (Anaxágoras y Demócrito) o simplemente un tipo de planeta que se deja ver a intervalos largos (Hipócrates de Quíos. y después de menos a más. que era incompatible con su pertenencia a las inmutables esferas translunares. Así. donde el movimiento es eterno y circular. Séneca compara y contrasta los cometas y los planetas. según su órbita 168 . La otra teoría sobre la naturaleza de los cometas en la época de la ciencia greco-romana proviene de Séneca (10). como la de que un cometa es la unión de dos o más planetas. Su explicación de los mismos es que ciertos vapores telúricos suben por la atmósfera terrestre hacia la esfera lunar donde. muchos de ellos de meteorología y de geografía física. sin hacer ninguna distinción entre lo supralunar y lo sublunar. por roce giratorio. considera varias teorías sobre la naturaleza de los cometas y las desestima. era la de la naturaleza planetaria de los cometas. El estudio de los cometas es para él un elemento más en la búsqueda de una respuesta a la cuestión de la naturaleza de los objetos en el Universo. pero su estilo ameno y al mismo tiempo riguroso sobre temas de filosofía natural hizo de su obra un punto de referencia hasta el siglo XV. En ella Séneca trata los cometas en el primer tomo. sino sus supuestos efectos en la Tierra.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA mera. cuyo defensor principal en la época clásica fue Séneca. de acuerdo a su distinción fundamental entre la zona supralunar. Séneca era un estoico y una figura más literaria que científica. y explica no solamente la fenomenología de un cometa. casi tres siglos después de Aristóteles. Su punto de vista sobre los cometas ilustra una mentalidad muy diferente a la de Aristóteles. se calientan y se encienden. la cola es una reflexión de la luz del Sol en la humedad cercana al planeta. y la zona sublunar en la que el movimiento es transitorio y rectilíneo hacia el centro. lo que explica la longevidad histórica de la teoría de cometas de Aristóteles. y que se ve en ciertas orientaciones.

La Luna. mientras que un cometa aparece con un máximo brillo. medir el ángulo subtendido por el objeto distante visto desde dos sitios cuya separación se conoce. tanto para los cometas como para su cosmología en general. que son cuatro veces su propio diámetro. También descarta Séneca la teoría según la cual los cometas se componen de estrellas débiles. de esta manera la distancia a la Luna se pudo estimar con errores de menos del 10% antes de la época de Tycho. e insiste en lo importante de las observaciones para entender el fenómeno de los cometas. a ser posible el diámetro de la Tierra. Él defiende que un cometa es un objeto lejano. Ptolomeo adoptó esencialmente el modelo de Aristóteles. y el ángulo se mide suponiendo fijas las posiciones de las estrellas. Aunque hay bastante escrito sobre los cometas hasta la época de Ptolomeo. La Luna es. que disminuye sistemáticamente. 169 . Tanto la teoría de Séneca como su actitud son sorprendentemente modernas.. incluyendo a Tycho Brahe En este artículo no puedo pretender ni siquiera resumir todas las observaciones o las especulaciones teóricas sobre los cometas en el período medieval. pero con una órbita diferente y admite que no se encuentran solamente en el zodíaco. El método universal para medir distancias grandes en la superficie de la Tierra y distancias cortas en el espacio exterior es el del paralaje. como los planetas. Un dato importante para averiguar la naturaleza de un cometa era estimar su paralaje para ver si estaba situado más o menos distante que la Luna. b) Las distancias a los cometas: la metodología de Regiomontano. El paralaje lunar es medible así con relativa facilidad con instrumentos sin lentes. Uno de los datos decisivos a la hora de decidir la naturaleza de los cometas es el de su distancia a nosotros. aplicada por él y sus sucesores. Séneca argumenta que el hecho de que los cometas no tengan la misma apariencia que las estrellas o los planetas no elimina la posibilidad de que pertenezcan a la zona supralunar y dice que hay una gran variedad de tipos de objetos en el cielo. no podemos excluir la pertenencia de los cometas a la familia de los planetas. vista desde puntos opuestos del diámetro de la tierra tiene posiciones angulares separadas por algo menos de dos grados. esto es. pero no sabiendo suficiente sobre las órbitas de los astros en general. en el siglo II d. que son difíciles en este aspecto. con mucho. He seleccionado la obra de Regiomontano porque tiene relevancia directa con las discusiones que involucraron a Galileo un siglo y medio mas tarde.C. desde dos ciudades cuya separación puede ser la de unos pocos miles de kilómetros. se podría pensar que no tenía base para su teoría (como Demócrito no tenía base para ser atomista) pero eso sería descartar lo que es la intuición científica moderada por la razón (lo que hoy día se llamaría una infraestructura teórica). o son brotes de fuego repentinos en la atmósfera. En el caso de un objeto astronómico esta separación tiene que ser grande. podemos seleccionar el modelo aristotélico y el modelo de Séneca como paradigmas de teorías terrestres y celestes respectivamente. como un planeta.LOS COMETAS Y GALILEO circular.

es decir la quinta parte del diámetro de la Luna. Un método alternativo al del uso de dos sitios fijos. perpendicularmente a la línea de visión. que es equivalente a 3. Ilustración esquemática del método de distancia. a una velocidad del orden de 40 Km/sg. Sin embargo.000 Kms pueden representar la misma Figura 4. Incluso con instrumentos sin lentes. a lo largo de un espacio de 4. El cometa se mueve. De esto se infiere que.5 millones de Kms en un día. un cometa que viaja en una órbita con dirección al Sol o que sale de su perihelio cruzará la órbita de la tierra. este paralaje es medible si hay estrellas más o menos brillantes cerca del núcleo del cometa y con condiciones cercanas a las ideales. Esos 4. Esta cifra sobre los intervalos de tiempo es válida independientemente de la distancia del cometa.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA el objeto astronómico más cercano a la Tierra (salvo unos pocos e infrecuentes asteroides).000 Kms en 100 segundos. Durante un día el observador gira del extremo oeste al extremo este de la Tierra. Solamente con el invento del cronómetro marino en el siglo XVIII hubiera sido posible imaginar tal observación. Su cambio de posición en el cielo ocasionado por ese movimiento es suficiente para impedir cualquier intento de medir su distancia a través de su paralaje. distancias a objetos no muy distantes de la tierra. Desde dos observatorios separados por la mayor distancia posible en una zona que comprendiese a Europa y al Oriente Medio. en una dirección casi perpendicular a ella. la segunda es la misma que se plantea con dos observatorios: 170 . el paralaje sería de unos 6 minutos de arco. Si un cometa en su paso cerca de la órbita de la Tierra tuviera una distancia de perigeo de 2 millones de kilómetros (valor no típico sino pequeño para un cometa) su paralaje diametral desde la tierra sería algo mayor que 20 minutos de arco. pero a una mayor distancia la medida del ángulo es intrínsecamente más difícil. si las medidas de la posición del cometa de los dos observatorios se hacen con un intervalo de tiempo superior a 100 segundos. Este método se conocía en el siglo XV (y sus detalles fueron elaborados matemáticamente por Regiomontano). lo que evita la necesidad de usar dos observatorios. Poder sincronizar dos observaciones a través de un continente en el siglo XV o XIV con una precisión de 10 segundos es imaginar lo imposible. la medida no es válida. para asegurar una medida correcta. pero adolece de dos dificultades básicas: la primera es que necesita resolver unos problemas más o menos complejos de geometría esférica y requiere un entendimiento conceptual sobre cómo gira la tierra. entre los dos puesparalaje: triangulación directa para determinar tos de observación. consiste en usar la rotación de la Tierra para obtener una línea de base. la diferencia debe ser del orden de 10 segundos o menor. De hecho. si las medidas no se hacen de forma simultánea. en la Tierra. con lo cual los paralajes de los objetos astronómicos en general son menores (bastante menores).

longitud y situación verdadera de los cometas. se podía estimar la distancia al cometa usando su paralaje. tablas astronómicas y matemáticas). Baviera. tanto antiguas como modernas (entre ellas. no fue publicado hasta 1544 (11). el paralaje estimado aprovechando la rotación de la Tierra. mediante una serie de medidas de la posición angular del cometa con respecto a una muestra de estrellas y al polo norte del cielo. y también casos más sencillos de calcular. Regiomontano nació en Königsberg. donde las medidas se hacen en momentos arbitrarios de la noche. por lo pequeños que son los paralajes de los cometas y sus relativamente grandes (y no constantes) movimientos 171 . es decir. Uno era teórico y bastante amplio. Su trabajo sobre los elementos físicos de los cometas pretendía resolver el problema del paralaje diurno. Era una obra puramente matemática. como mínimo. suponiendo que el radio de la esfera de las estrellas fijas (el primum mobile) es mucho más grande que el de la Tierra. lo que impidió la publicación hasta casi un siglo después de su muerte). Trata un caso totalmente general. La metodología de Regiomontano es correcta y rigurosa. Murió allí. una observación del cometa de 1475. En 1475 el Papa Sixto IV le invitó a Roma para colaborar en la reforma del calendario. El único parámetro que se necesita para computar la distancia del cometa usando dos medidas de su posición en el cielo (tanto con respecto a tres estrellas fijas. Es una obra matemática que impresiona por su percepción y elegancia. Su uso permitiría establecer las distancias a los cometas de forma precisa. en 1436 y obtuvo su licenciatura por la Universidad de Viena con solo 15 años de edad. Dieciséis problemas sobre la magnitud. como con respecto al horizonte y al polo norte) y conociendo la latitud del observador. Regiomontano estaba perfectamente al tanto del problema de un eventual movimiento propio del cometa. menos de un año después de su llegada. Estableció un observatorio de su propiedad con la ayuda de un mecenas y también una editorial para la producción de obras de matemáticas y astronomía. Explica cómo determinar la razón de la distancia del cometa al radio de la Tierra. como aquel en el que una de las medidas se hace con el cometa en el meridiano. varios días y sustraer el valor medio diurno del paralaje modificado para obtener el paralaje verdadero. El segundo. Sugirió estimarlo midiendo este movimiento durante un tiempo largo de. Regiomontano trata el problema desde un punto de vista geométrico. Una vez determinada su distancia y con el uso de un instrumento simple para medir su radio (el radio de la coma) se puede determinar su tamaño absoluto y su volumen.LOS COMETAS Y GALILEO si hay movimiento propio significativo del objeto el método es muy difícil de aplicar. en la que explicaba cómo. Sin embargo. desde una serie de posiciones en la superficie de la Tierra y diferentes posiciones del cometa en el cielo. Regiomontano publicó dos trabajos sobre cometas. publicado finalmente en 1531 (se produjo una larga historia de lucha legal sobre sus manuscritos. este método nunca hubiera servido a los astrónomos de su época. es el radio de la Tierra.

Es importante percatarse de que este sistema era incompatible con la existencia de las esferas cristalinas de Aristóteles. aplicado con el máximo rigor posible en la práctica de entonces. No es de extrañar que con resultados tan defectuosos el propio Copérnico en su tratado sobre el cometa de 1533 ni siquiera considerara a un cometa como un fenómeno realmente celeste. Por ejemplo. importante en cuanto a la calidad de las observaciones. obtuvo las posiciones en ascensión recta y declinación en el cielo y en altitud y azimut. El método de Regiomontano. tenía elementos (entre los que destaca la supresión de las esferas cristalinas) que dieron lugar a conceptos más modernos. con los tiempos de observación anotados. Midió las distancias angulares de los cometas con precisión respecto a las estrellas fijas. El paso siguiente. mientras los planetas giran alrededor del Sol. que fue muy brillante. con un radio mas grande que la órbita de Venus. habría podido fijar la posición de un cometa típico a una distancia mayor que la de la Tierra a la Luna. En este sistema el cometa de 1577 tenia una órbita alrededor del Sol. Pero también aquí se ve la dificultad para obtener modelos válidos en ausencia de una física 172 . que consiguió hacerlas con el mismo rigor que las de los planetas. en contraste con los dos modelos alternativos: el heliocéntrico de Copérnico y el geocéntrico. profesor de matemáticas de la Universidad de Viena. Aunque el sistema de Tycho nunca se elaboró de forma cuantitativa y solo existía conceptualmente.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA propios. Observando la altitud y el azimut del cometa dos veces.000 km. Pero sólo era posible aplicarlo con grandes errores. Es interesante notar que este aspecto del modelo de Tycho permitía a un cometa tener una órbita no circular. publicado en 1588. Johannes Voegelin. Aplicó el método de Regiomontano para la estimación de las distancias. Escribió un libro completo sobre este cometa.000 kilómetros de la Tierra. Su inferencia de que el importante cometa de 1577 no tenía paralaje medible es bastante rigurosa y determinaba que el cometa en el perihelio debía estar mucho mas distante que la Luna. en el cual el Sol y la Luna giran alrededor de la Tierra. un valor tremendamente alto que hubiera puesto el cometa a una distancia de 12. con un intervalo de 42 minutos. y de allí. y ni siquiera con epiciclos. Voegelin obtuvo valores del paralaje de alrededor de 35 grados (12). Esta medición dice más sobre lo rudimentario de las medidas usadas que sobre los conceptos de los cometas durante el siglo XV. y habría derribado la teoría de Aristóteles. porque las órbitas de los planetas cruzaban la órbita del Sol. lo que implica una distancia desde el centro de la Tierra de menos de 4. que contenía la primera versión del sistema “ticónico” del Universo. usó la metodología de Regiomontano para estimar el paralaje del cometa de 1532. En un tratado de la época también atribuido a Regiomontano (pero de muy dudosa autenticidad) la aplicación de su metodología de forma bastante burda a las observaciones del cometa de 1472 lleva a la conclusión de que el paralaje de aquel cometa era de 6 grados. no aceptando la suposición de que un cometa tiene nulo o poco movimiento propio y afirmando que sí tienen movimientos propios grandes. lo dio Tycho Brahe.

los satélites de Júpiter. Tycho creía. y como se vería después del acceso al Papado de su amigo Barberini (Urbano VIII). una idea que chocaba con una visión más unificadora. y los cam5. Galileo había recibido una orden personal del cardenal Bellarmino para que no apoyase el copernicanismo en público. esto es. Sabía muy bien que los fenómenos que él mismo había descubierto. El “Sistema del mundo” de Tycho bios periódicos y fuertes de magnitud de Figura Brahe. GALILEO Y LOS COMETAS DE 1618 a) El contexto histórico-científico En el año 1618. Tycho era un gran observador astronómico y sus mediciones sirvieron decisivamente para los avances de Kepler y de Newton. de las cuales también Galileo era uno de los observadores más asiduos. Pero los enemigos del copernicanismo (dentro de ellos destacaban algunos jesuitas del Colegio Romano. que los cuerpos celestes ocupan sus trayectorias impulsados por un impulso propio. en consonancia con su modelo del Sistema Solar. pero como físico no tenía conceptos claros. Fue una casualidad que su idea de quitar las esferas cristalinas se combinara con un modelo geoheliocéntrico pobremente apoyado por medidas cuantitativas. pero los planetas orbitan alrededor del sol. donde se señala un cometa en su órbita Venus y Marte no podían explicarse en un alrededor de la de Venus. ni tampoco el hecho de centro del sistema. y tenía que ser cauto. las fases de Venus. sino también personal. Algunos de ellos tenían una enemistad intelectual con Galileo. La Tierra está en el modelo geocéntrico. Es necesario situarse en este marco 173 . como la esencialmente matemática de Kepler o la esencialmente empírica de Galileo. la sede del academicismo jesuita en Roma). tenía una enemistad no solamente intelectual. la circulación de las manchas alrededor del Sol.LOS COMETAS Y GALILEO subyacente. la teoría heliocéntrica de Copérnico había sido prohibida recientemente por el Papa. y uno en concreto. Galileo estaba profundamente convencido de la veracidad de un modelo heliocéntrico del Sistema Solar. Galileo esperó en todo momento la oportunidad de divulgar la teoría de Copérnico. III. motivada por la discusión sobre la prioridad de las observaciones de las manchas solares. a pesar de que Tycho era un importante y no menos riguroso observacionalista. el Padre Christof Scheiner. no descansaban buscando oportunidades para machacar la teoría de Copérnico. y eso a pesar de los esfuerzos del propio Galileo para que fuera aceptada por la Iglesia.

de acuerdo con las teorías de Séneca y de Tycho Brahe. por John Beinbridge (Londres. En este artículo. Uno de los argumentos de Grassi en favor de la situación supralunar de los cometas era que sus tamaños no muestran una magnificación fuerte en el telescopio y que la magnificación de un objeto es mayor cuanto más cerca se encuentra. Grassi pone la Tierra en el centro de todas las órbitas y en este punto difiere de Tycho. me concentraré en la parte científica. en ver hasta qué punto las ideas de Galileo son defendibles en el marco de lo conocido y entendido en su día sobre la física y sobre los cometas mismos. dado que el aspecto religioso-político del tema se trató anteriormente en esta misma serie de conferencias por Carlos Solís. 1619). Galileo (16) mostró sobre este punto. b) La Disputatio de Grassi (15) Galileo se involucró en esta controversia al responder a un artículo publicado por el jesuita Orazio Grassi. Dibujo del gran cometa de diciembre de 1618. en las discusiones que surgieron después de la aparición de tres cometas en el año 1618. Sin embargo. Nos referiremos a esta obra como la Disputatio. no solamente su desdén. y en contra de la opinión de Aristóteles. por la falta de conocimientos ópticos de Grassi. un dedo extendido y casi 174 . y probablemente entre la Luna y el Sol. Grassi opinaba que los cometas se encuentran más distantes de la Tierra que la Luna. a causa de la política de los jesuitas de no publicar sobre temas controvertidos salvo con nombre colectivo). a la hora de evaluar las opiniones de Galileo. es decir. al emplear el elegante argumento de que si la ley de magnificación fuera así. sino su genio. llamado Una Disputa Astronómica sobre los tres cometas de 1618. profesor de matemáticas en el Colegio Romano (publicado sin nombrar al autor.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Figura 6.

sino también sacar argumentos. se puede leer estas frases “Los Jesuitas han presentado en público un “problema” sobre la distancia del cometa. las ideas de inercia de los movimientos circulares y de su impulso por otro movimiento circular. Para zanjar el argumento citó en el mismo contexto el caso de un eclipse anular del Sol. entonces enfermo y casi obligado a estar en cama. de la reacción de la sociedad intelectual romana a esa obra. Las noticias sobre la publicación de la obra de Grassi y sobre todo. pero no lo son del 175 . En ausencia de una ley unificadora como la ley de la gravedad. quien en una obra inédita. En una de las cartas que le escribiera Giovanni Batista Rinuccini. que examinaré con cierto detalle abajo. destacado anticopernicano. Para nosotros. las ideas sobre el movimiento de los planetas tenían un sentido que se llamaría hoy puramente cinemático. De hecho los filósofos que hicieron circular estas ideas eran mayoritariamente laicos. cosa que en la práctica no ocurre. de una forma u otra. capaz de dar cuenta de los movimientos arbitrarios de un cuerpo celeste. y mantienen con firmeza que está en el cielo (es decir mas allá que la Luna). Es interesante observar que el situar a los cometas más lejos que la Luna no favorece la teoría de Tycho frente a la de Copérnico. en favor de la estabilidad (es decir la no movilidad) de la Tierra”. Un ejemplo de esas opiniones viene de Francesco Ingoli.LOS COMETAS Y GALILEO cubriendo un objeto más distante debe cubrirlo por completo cuando los dos se observen por un telescopio. Podríamos pensar que la reacción de Galileo. a través de unos amigos de Roma. Pero todavía no se sabía cómo funcionaba la potencia motriz de un planeta. que según la “ley de Grassi” debería convertirse en un eclipse total visto por un telescopio. Galileo tenía bastante apoyo dentro de los Jesuitas y en la Iglesia en general. que serían uno de los pilares de la ley de la gravedad newtoniana. escribió: “Podemos inferir del movimiento del cometa que nos parece posible no solamente refutar la teoría copernicana. la rotación del Sol sobre su eje impulsa directamente la rotación de los planetas en sus órbitas y sobre sus ejes. es decir. sus ideas tienen mucho que ver con su propio pensamiento físico aplicado al sistema de los planetas. Y algunos otros (no solamente los Jesuitas) han diseminado que esa idea derriba el sistema copernicano. cuya eficacia no se puede desdeñar. Es cierto que Kepler ya había usado las precisas observaciones de Tycho y su propio genio matemático para enunciar sus leyes del movimiento planetario. pero bien conocida entre los intelectuales de la época. nos parecen poco verosímiles. que los planetas circulaban alrededor del Sol en órbitas circulares porque un cuerpo dejado libre en el espacio debía moverse así. se extremase por razones políticas y diese lugar a un modelo suyo poco defendible. contra el cual no hay argumento más seguro que este” (17). porque. llegaron a Galileo. y el propio Galileo pensaba que las órbitas circulares eran inerciales. a pesar de los destacados enemigos ligados a la Iglesia y ya referidos. Sin embargo. En la carta a Castelli (1) ya mencionada en la sección I. que se ha editado. donde Galileo intentaba dar una interpretación copernicana a la supuesta parada del Sol narrada en el libro bíblico de Josué‚ Galileo juega con la hipótesis de que.

Básicamente. c) El Discurso de Guiducci (16) Dadas las obvias limitaciones que tenía tras la prohibición de 1616. Ese Discurso sobre los cometas se publicó después y ha sido fácil determinar. se prende fuego por roce con la esfera cristalina de la Luna. y opina que un cometa puede engañarnos sobre su distancia paraláctica de la misma manera. sabemos que el hecho de que un cuerpo se mueva en línea recta en ausencia de cualquier fuerza no impide que se mueva en línea recta acelerado por una fuerza que actúa también en línea recta. y en este punto Galileo-Guiducci (GG) estaban de acuerdo con Tycho Brahe. al ser vapor que sale de la Tierra. Así. Galileo optó por dar la respuesta a Grassi a través de su amigo Mario Guiducci. De todos modos está claro que Galileo. pero aunque Galileo no era un genio de la física teórica sí era un genio de la física experimental. Del hecho de considerar el movimiento circular como inercial. Veremos que su respuesta no satisfizo del todo ni a él mismo. lo difícil en el tema de los cometas era reconciliar su paralaje (que él reconocía que podía situar a los cometas mas allá de la Luna) con sus órbitas. aparentemente situaban a los cometas mas allá de la Luna. quien además corrigió la parte de Guiducci. El Discurso comenzaba criticando una de las ideas de Aristóteles: que el material del cometa. sino la ausencia de aceleración. examinando la letra del documento. En esto no consiguió romper con el dualismo aristotélico que diferenciaba los movimientos sublunares y supralunares. Tenemos que considerar el Discurso sobre los Cometas a la luz de estas dificultades. aun estando situado bastante cerca del observador. aunque las medidas del paralaje. que presentó un discurso sobre los cometas en la Academia Florentina en junio de 1619. especialmente las de Tycho. tenía una idea confusa sobre la interacción gravitatoria de los cuerpos (pero él mismo era consciente de sus carencias). Sin embargo. que parecían mucho más líneas rectas que circulares. el argumento es que los movimientos planetarios no son consistentes con la existencia real de las esferas cristalinas. al igual que sus contemporáneos más brillantes. Reconoció la primacía de los resultados experimentales (en la tierra) y observacionales (en el cielo) a la hora de acotar modelos físicos. Para Galileo. Citaba el caso del arco iris como ejemplo de una entidad que muestra paralaje nulo. que solamente una pequeña parte inicial fue escrita por Guiducci y el resto por Galileo. Galileo dedujo que el movimiento “natural” cerca de la Tierra era rectilíneo. esto no era concluyente. no es la rectilinealidad lo que distingue la inercia. Este argumento de Galileo se basa en una observación per- 176 . a pesar de los esfuerzos por darle la máxima coherencia. y fue suficientemente hábil matemático para saber traducir esos resultados a sus modelos. el segundo argumento era que.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA todo en ausencia de un concepto claro de fuerza. Por ejemplo.

pues sin telescopios y sin un ejército de miles de aficionados dedicados a buscar cometas cuando todavía están en las afueras del Sistema Solar. prefirieron suspender su opinión. pero sin base física adecuada. y mantenemos un arco iris a la vista durante bastante tiempo. lo hace solamente cuando la nube es suficientemente grande para permitir que el ángulo sol-gota-ojo se mantenga constante. no era normal detectarlos hasta que llegaban cerca. así fue advertido por ellos y apelaron a la humildad expresada por Séneca en relación a las observaciones. pero como no estaban de acuerdo con la teoría de Tycho. aquella tiene que ser extensa y cercana. y de una nube que tiene que estar cerca. admitían no entender muy bien este aspecto. y no era posible pensar que todos sus movimientos fuesen rectilíneos. Un cometa ni consiste en nubes de gotas de agua. un cometa consiste en un vapor. Aunque el arco iris siempre parece situarse en la misma dirección. que ha conseguido llegar a distancias relativamente grandes. dirigiéndose hacia afuera. aunque en la vecindad del sol es precisamente donde ocurre su giro mas rápido en términos angulares. y por lo tanto su argumento en contra de la posición supralunar de los cometas no era fácilmente descartable. de origen terrestre. Por otra parte.LOS COMETAS Y GALILEO tinente y correcta. los mismos GG reconocen que un objeto cuyo origen es la Tierra y que se mueve en línea recta hacia el cielo nunca cruza el cenit del observador. con una cola larga. con lo cual no pueden pertenecer a la parte del universo donde giran los planetas. De todos modos. Para GG. Esta parte de su teoría era poco consistente. mientras que los cometas siguen sus caminos más hacia el norte. es decir que si viajamos por el campo en un coche. ni Galileo ni sus contrincantes estaban en condiciones de saber eso. Pero la forma se debería más a efectos ópticos que a la realidad de la forma del vapor y para justificarlo citan dos efectos terrestres análogos: la estela del Sol o de la Luna 177 . Es decir. Está claro también que la mayoría de las observaciones de los cometas en épocas anteriores a Galileo ocurrieron cuando el objeto ya había hecho este giro alrededor del Sol. Sin embargo hubo también observaciones de cometas antes del perihelio. Sobre este punto podemos decir que está claro que la órbita alargada de un cometa se aproxima mucho más a una línea recta que a un círculo. cuando su órbita ya era más lineal que circular. ni llena un ángulo suficiente para satisfacer remotamente esta condición. sino que depende de un fenómeno óptico bien medido y explicado. Es decir. o subtender un ángulo grande. incluso mas allá de la Luna. No es cuestión de una naturaleza etérea y no bien definida lo que hace que el arco iris (u otros halos similares alrededor de la Luna) no muestren paralaje. Desde allí refleja los rayos del Sol. y a menudo hasta haber completado su paso por el perihelio. dando una apariencia de un punto de luz. Sabemos hoy que la ausencia de paralaje en un arco iris se debe a la constancia de los ángulos de refracción de las gotas de agua en una nube grande. El tercer punto sobre la naturaleza de los cometas era que se mueven en líneas rectas y no en círculos. y donde el movimiento natural es circular.

De hecho GG nunca propusieron su teoría sin ambigüedades. Para explicar la curvatura. durante la mitad de su paso alrededor del Sol la cola va por delante del cometa y no por detrás. que ocupa mucho más volumen que el pequeño núcleo y que la coma de gas más densa a su alrededor). Su principio de fundar cualquier conclusión “filosófica” en la experiencia directa era correcto. En el caso de los cometas Galileo tenía suficientes dudas sobre la aplicabilidad de argumentos analógicos y no se engañó. Galileo(16) comprendió las limitaciones de su teoría para explicar todos los aspectos de las observaciones de los cometas. Tycho había usado la idea de la perspectiva. Otro punto en el cual GG (16) disputan con Tycho a través de Grassi es la forma de la cola de los cometas. porque se podían relacionar directamente con la teoría. porque se notaba que las estrellas se podían ver a través de la cola. a ésta se la llamaba “la barba”. Las colas de los cometas no son del todo rectilíneas. precisamente porque no existían las bases físicas para distinguir entre efectos realmente relevantes y otros que no lo eran. y por otros buenos observadores. que parece lineal. Sus experimentos sobre la caída de los cuerpos le permitían derivar leyes cinemáticas básicas con acierto. atribuirlo a un vapor no está tan lejos de la realidad. La mayor parte de este modelo se apoya en efectos físicos reales. una vez convencidos de que el simple modelo geocéntrico de Ptolomeo no podía explicar las nuevas observaciones. El argumento de GG de una jarra de agua y sus efectos sobre una fuente puntual de luz para demostrar que la forma de la luz que nos llega puede parecer similar a la forma de la cola de un cometa. sin embargo. por eso tenía cierto sentido pensar que no compartía la naturaleza de los movimientos de los planetas. y al efecto producido por el agua en una botella. pero GG advirtieron que una línea recta no se curva bajo ningún efecto de mera perspectiva. y que se ve como tal desde cualquier punto de vista. como podemos ver en cualquier foto. la descripción como barba no parece tan fuera de lugar. La postura de los Jesuitas era comprensible dado el peligro teológico que suponía el modelo de Copérnico. y dado que. Curiosamente. El modelo era ingenioso. no bien conocida en la época de GG). que puede parecer (hasta cierto punto) la forma de un cometa debido a la reflexión (y a la refracción. Es un hecho conocido que 178 . que los Jesuitas habían abrazado. Su objetivo era más bien hacer dudar de la cosmología de Tycho. pero sus ideas sobre las mareas se basaron en experimentos que no admitían el cambio de escala requerido para llegar al fenómeno real y así su conclusión distaba de la explicación real. Su órbita es en gran parte lineal. aunque a veces eran sólo experiencias analógicas e incluso metafóricas. No se podían rebatir fácilmente en la época de Galileo. ya que gran parte del volumen de un cometa es de gas y polvo muy tenue (reconocido por Galileo y por Tycho. sin la infraestructura teórica adecuada tendía a usar argumentos basados en experimentos. y en observaciones. en aquella época.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA sobre la superficie del mar casi en calma. muestra a la vez la fuerza y debilidad del tipo de argumentos usados por Galileo. pero hoy sabemos que no son estrictamente relevantes en cuanto a la naturaleza de un cometa.

y el otro Scheiner. La teoría de GG intenta combinar el origen telúrico de los cometas. publicado en 1623 después de un cierto tiempo. Galileo ataca a Tycho de forma exagerada. con resultados personales tan nefastos para Galileo. Grassi (18) ofrece poderosos argumentos contra la hipótesis del origen telúrico de los cometas contenida en el Discurso. escondiendo la autoría de Grassi. la respuesta de Galileo que es una obra polémica muy divertida. ya que su modelo. Esto es casi insultar a Tycho. y hacerlo gratuitamente. esta vez en plan irónico. La respuesta a GG salió en el Libra Astronómica o “Balanza Astronómica” bajo el seudónimo de Lothario Sarsi. al estilo de Copérnico. porque como he dicho arriba. También Grassi atacaba la debilidad de los argumentos de GG sobre el movimiento rectilíneo y la tendencia de los cometas a no parar en el cénit. entre los jesuitas académicos del Colegio Romano había dos que no querían dejar sin respuesta el desafío de GG sobre los cometas. sin duda un seguidor genuino del modelo de Tycho. era el último refugio de los geocentristas. a causa de la reticencia de Galileo a enfrentarse más con los Jesuitas (superada finalmente por la presión de sus amigos y por la llegada de Barberini al papado). a esas alturas Aristóteles no era el enemigo intelectual. al estilo de Aristóteles.LOS COMETAS Y GALILEO muchos de ellos apoyaron el copernicanismo antes de su prohibición en el año 1616. El Saggiatore. Solamente destacaré algunas cuestiones relevantes a la física. y aprovechando el hecho de que GG no se atreven a usar abiertamente una solución copernicana para la parte más distante de este movimiento. implícitamente la teoría de la distancia en el “Discurso” de GG se basa en el cálculo. estaba mediatizado por razones teológicas. y muestra que no son exactas. escrito después del edicto anticopernicano de 1616. cuyo efecto final fue acentuar la enemistad de algunos jesuitas y que cooperó a provocar el juicio de 1633. En la Libra. critica ciertos aspectos técnicos usados por éste en su método de paralaje. y esto era inconsistente. que odiaba a Galileo visceralmente por la disputa sobre la primacía en el descubrimiento de las manchas solares. Uno era Grassi. Pero con su afán de polémica. y no podía sostener la hipótesis que Galileo consideraba conforme a las observaciones. sin embargo. d) La Libra de ‘Sarsi’ (18) y el Saggiatore de Galileo (19) No puedo tratar con detalle la controversia entre Grassi y Galileo tal y como se desarrolló en dos obras: la Libra astronómica de Grassi y el Saggiatore. 179 . del paralaje del cometa de 1577. pero antes del acceso al papado de Barberini. con su ubicación supralunar. acusándolo de errores elementales en su planteamiento de la medición de los paralajes. realizado por Tycho. sino Tycho. aunque cualitativo. Galileo analiza las aproximaciones del método geométrico de Tycho. es más una obra polémica que científica. Aquí se nota que el “Discurso” de GG. Por ejemplo. Como explica Carlos Solís en el artículo incluido en este libro.

en el Apéndice al Hiperaspistes publicado en 1625 (20). Esto convenció a Galileo de que un cometa debe moverse en línea recta. Haré uso de una lista de los fenómenos observados por los astrónomos hasta la época de Galileo. el argumento usado por Galileo para criticar la idea de Tycho sobre las órbitas de los cometas (es decir.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA En general. En él se sostiene que los cometas no son periódicos. (21). los argumentos en el Saggiatore se expresan de una forma tan rotunda que Kepler. y resúmenes de las explicaciones en las teorías de (a) Aristóteles/Ptolomeo (A-P). que se ubican cerca de la órbita de Venus alrededor del Sol) es bastante válido. y que todos los parámetros podrían obtenerse por modificaciones de los usados en estos sistemas. sino los cambios cuantitativos en las magnitudes de Venus y de Marte en sus órbitas. IV. Es importante notar aquí que el peso de la argumentación que enfrentaba las teorías de Copérnico y Tycho no descansó sobre la controversia de los cometas. Kepler argumenta que Tycho pensaba que no era necesario cuantificar sus ideas. pero el hecho de no poseer una base cuantitativa hacía todo impreciso y difícil de criticar mediante un contraste de medidas. y no en círculo o en una elipse casi circular. que nunca fue un enemigo del copernicanismo. se sintió en la obligación de defender a éste y atacar por tanto a Galileo. pero a causa de la actitud demasiado hostil de éste para con Tycho. se vio en la obligación de defender a su antiguo maestro de los ataques de Galileo. pero siempre de una forma “ad hoc”. Finalmente. Galileo pensó que si un cometa viaja en una órbita casi circular. pero sí un pupilo de Tycho. una teoría sin parámetros numéricos explícitos es capaz de modificarse para explicar muchas cosas. Quizás el modelo de Tycho era también capaz de explicar estos fenómenos. (b) Tycho 180 . o del sistema copernicano. CONCLUSIÓN: LA FÍSICA DE GALILEO Y LA FÍSICA DE LOS COMETA Para completar la historia voy a comparar directamente el modelo de Galileo de los cometas con los otros disponibles en su época. sino en las medidas de Galileo sobre las variaciones de las magnitudes aparentes y de las formas de Venus y de Marte. o por lo menos no tienen períodos cortos. Galileo tenía razón en esa critica. Aquí se nota que a Kepler le hubiera gustado mostrar su acuerdo con Galileo. volvería al mismo punto en un periodo de meses. (ejemplo del dictum Popperiano de que una buena teoría científica tiene que ser falsable). Había estimaciones de los movimientos propios de cometas con respecto a las constelaciones que mostraban que eran bastante rápidos. porque admitía libremente que su modelo era una modificación del sistema ptolemaico. Una de las críticas de Galileo era que el sistema de Tycho era más conceptual que cuantitativo. Un modelo copernicano podía explicar con elegancia y facilidad no solamente las fases de Venus. fenómeno nunca observado.

d) Vapores que ascienden en línea recta de la Tierra. y disminuye progresivamente después. 1. es la ausencia de las esferas cristalinas en el modelo de Tycho. Las esferas de Aristóteles no existen. (c) Copérnico (C). Aparece brillante porque se ve mejor cerca de su perigeo (T). La única diferencia significativa entre los modelos de Tycho y de Copérnico. Era ésta la versión que los Jesuitas atacaron. a) El vapor asciende en línea recta puesto que es el movimiento natural en la esfera sublunar (A-P). e) La órbita de un cometa es kepleriana y cerrada. y (e) bajo nuestro conocimiento actual (M). una órbita epicíclica de un tipo específico alrededor del Sol puede proyectarse en línea recta. rozan contra la esfera lunar. su brillo aumenta un poco. b) La proyección de la órbita en el cielo nos parece recta. a) Vapores que suben de la Tierra. el efecto neto es una órbita que no es circular. (d) Guiducci/Galileo (GG). 2. cuando se encuentra cerca del Sol. pero en cuanto a la disposición de las órbitas el modelo copernicano podía dar una descripción igualmente válida (o inválida) de las órbitas de los cometas. la presencia de las esferas cristalinas. Un cometa viaja en línea recta durante gran parte de su movimiento visible. según el copernicanismo. pero dado su punto inicial tan lejano al Sol la órbita es un elipse muy alargada que durante su mayor parte se observa casi como una línea recta (M). 181 . Un cometa aparece brillante. y desaparecen finalmente en el espacio (GG). más o menos en la órbita de Venus. Sin embargo quitando las esferas. b) Cometa en órbita alrededor del Sol. en este aspecto. c) Aceptando. d) Vapores que suben de la Tierra y pasan al lado de la Luna donde desvían los rayos del Sol antes de disiparse (GG). e) Hielos del cometa que se evaporan y brillan por la energía solar. que a su vez viaja alrededor de la Tierra. se encienden y se extinguen (A-P). el modelo no puede explicar bien un movimiento que nos parece rectilíneo. El cometa pasa rápidamente cerca del Sol antes de alejarse con brillo decreciente (M).LOS COMETAS Y GALILEO (T). Dado que el cometa viaja alrededor del Sol. Galileo habría podido decir esto con claridad si no hubiera sido por la presión del Vaticano después del año 1616 (C). y de todos modos alrededor del Sol (C). c) Similar a b) pero sin especificar la órbita precisa. por lo que no impiden estas órbitas (T).

los vapores que suben en línea recta de la superficie de la Tierra no solamente se encienden por roce. en las que el cometa está cerca del Sol. que se ocupa básicamente de los planetas y de sus movimientos. y por la segunda ley de Kepler su velocidad angular tiene que aumentar también mucho. Hay dos componentes básicos: la cola de polvo. y que vista desde un cierto ángulo puede parecer curvado (de hecho este efecto es una mezcla de reflexión y refracción). tiende a una forma curva (GG). siempre recta. que se forma en curva. que se debe a un efecto similar de la reflexión del Sol sobre un tipo de nube de vapor.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA 3. e) La cola se debe al impacto de la radiación solar y del viento solar en la parte volátil (hielos) del cometa. aunque en realidad tiene una forma recta (T). implica que hay épocas en las que el cometa se acerca mucho más que otras. suponiendo como Tycho que la órbita se aproxima a la órbita de Venus (T). 182 . Claro está que su órbita dista mucho de ser circular (M). La cola de un cometa aparece a menudo curvada. durante las cuales tiene un movimiento propio muy rápido. los movimientos angulares rápidos pueden ser muy naturales durante las fases iniciales de su existencia (A-P). sometido a proseguir una órbita cuasi-circular. a) Al toparse con la esfera lunar. por ello no debemos buscar un modelo de la curvatura de la cola allí (C). e) En su giro alrededor del Sol el cometa se acerca mucho a él. pasando por arcos del cielo muy grandes en unos pocos días. c) Con las esferas cristalinas in situ era muy difícil explicar un movimiento tan rápido de un cometa. Hay épocas. b) La perspectiva óptica da una forma curvada de la cola del cometa. a) Dado el origen del cometa tan cercano al observador. la cola de un cometa. quienes mostraron su falta de conformidad cuantitativa con los movimientos reales de los cometas. b) La órbita de un cometa alrededor del Sol. Razón para dudar de la naturaleza “planetaria” de los cometas (C). que a su vez orbita sobre la Tierra. y en las que su movimiento angular aumenta. c) No hay una teoría de la naturaleza de los cometas en la obra de Copérnico. sino empiezan a moverse en una dirección diferente. y la cola iónica. 4. d) La proximidad de los vapores del cometa en la fase inicial de su ascenso da lugar a movimientos angulares rápidos (GG). d) Por analogía con el efecto de un rayo de luz que se refleja en la superficie de una botella de forma de tubo. obedeciendo las leyes de Kepler aplicadas a los planetas. con lo cual uno puede predecir una forma curva y no recta del fuego resultante (A-P). Esta explicación se cuantificó por Galileo en GG. debida a la combinación de la fuerzas electromagnéticas que actúan sobre ella (M).

y pensó que el cometa tenia una “personalidad” distinta). con la pretendida impenetrabilidad de las esferas cristalinas. si el vapor telúrico que sube hasta la altitud de la Luna empieza a dispersarse en dirección contraria al Sol. b) No hay razón específica para este fenómeno en el modelo de Tycho. la dirección radial de la cola de un cometa con respecto al Sol. no obstante. que resulta ser contraria a la del Sol ( explicación obviamente no válida) (A-P). a) La dirección de rotación de la esfera lunar imprime una dirección uniforme en la cola del cometa. Es interesante observar que. por ejemplo. Tampoco la teoría de Tycho daba una explicación adecuada. y propulsan las partículas de la cola en esa dirección. y durante gran parte de su órbita. con la suposición de órbitas circulares. d) Aunque GG no ofrecen una explicación muy completa en cuanto a la dirección de las colas de los cometas. tenía la ventaja de la abolición de las esferas. en muchos aspectos. e) La presión de la radiación y del viento solar siempre actúan en la dirección radial Sol-cometa. esta idea carece del todo de poder predictivo. pero aquí no la discutiremos (M). c) El comentario aquí es el mismo que en el apartado 3c): Copérnico no presta atención a la fenomenología de los cometas (C). un cometa se mueve casi en línea recta. Tycho no podía explicar los movimientos observados de un cometa: línea recta durante la mayor parte de su recorrido visible. Hay una fenomenología más compleja. No sorprende que Galileo. sobre todo la de su cola debe su origen a efectos solares sobre su sustancia vaporosa. que siempre eran muy precisas) (T). Por supuesto. Así no sorprende nada. La cola de un cometa siempre apunta en la dirección opuesta al Sol.LOS COMETAS Y GALILEO 5. Su idea de la física incluía el concepto de que los astros se mueven más o menos por sus propias voluntades (es decir una vez abandonadas las esferas. la reflexión de los rayos solares podría dar lugar a la cola en esa dirección. menosprecie este aspecto del trabajo de Tycho (aunque esto no le da razón a Galileo cuando critica a Tycho por sus observaciones específicas. vista desde el cometa. Aunque hay implícito un modelo en el cual eso ocurre. la teoría tiene aspectos bastante verosímiles: la luz de un cometa. que siempre buscaba explicaciones causales. Tycho no concebía un principio unificador para la dinámica de los planetas. la teoría de GG da una explicación muy razonable de lo observado en términos físicos aunque es claramente falsa según nuestros conocimientos actuales: los vapores que constituyen la cola de un cometa nunca provienen de la Tierra. pero no tenía ningún modelo físico de un cometa. pero 183 . sobre todo cerca de la cabeza del cometa. y al igual que en la teoría de Copérnico. no hay explicación física subyacente (GG). La teoría de Copérnico no podía dar una explicación de la fenomenología de los cometas. suponiéndolos en órbitas planetarias.

a pesar de ser mejor teórico que Galileo. Sin embargo. Era más natural la subida de vapores de la Tierra en línea recta. Para Galileo el principio de inercia (enunciado con tanta claridad por Newton) existía en el cielo pero de forma circular y no lineal. Un impulso mínimo sería suficiente para mantener el movimiento circular de un planeta. que Newton. Solamente cuando su amigo Halley demostró que uno de los cometas tenía una órbita periódica. Como científico. y no como historiador.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA con movimientos angulares rápidos cerca de su perigeo /perihelio. Estoy convencido de que solamente un gran científico hubiera podido usar los elementos mixtos de los modelos de Aristóteles y Copérnico para modelar las propiedades observadas de los cometas con el mismo grado de éxito relativo que Galileo. tanto los copernicanos como los ticónicos hubieran hecho bien en adoptar algo de la humildad de Séneca ante los hechos. Hay evidencia interna en GG de que Galileo mismo no estaba muy satisfecho con las ideas que propuso para criticar a los seguidores del modelo de Tycho Brahe. sin topar con ninguna esfera cristalina. que un movimiento no circular de un astro. Fue Newton el que unificó estas leyes para las regiones sublunar y supralunar y es irónico. y hay evidencia abundante de que nadie en su época tenía ideas realmente válidas sobre las órbitas de los cometas (sin hablar de su naturaleza). pensara que los cometas viajaban en órbitas esencialmente rectilíneas. presumiblemente porque pensaba que tal órbita no era natural. caigo fácilmente en la trampa de criticar a Galileo porque no tenía las ideas correctas sobre los cometas. entonces. usando buenas observaciones de una de las apariciones de “su” cometa. Pero ella no fue superada ni por Kepler. Kepler pensaba en unas leyes geométricas válidas para los espacios supralunares. y a pesar del avance que supuso el obtener las leyes empíricas de los movimientos de los planetas. junto a una aplicación diligente de las leyes de Kepler. Solamente con descubrimientos posteriores. supo Newton mostrar que esa órbita era perfectamente cuantificable en términos de su ley de gravitación universal. por tanto. También es fácil criticar las deficiencias en sus esquemas dinámicos en general. cuando declaró que la órbita de un cuerpo celeste no tenía que ser necesariamente circular. Galileo no extendió esta idea a los cometas. destacando notablemente la idea de que los movimientos de los astros son circulares sin necesidad de una fuerza. Pero tenía unas ideas de la dinámica bastante ancladas en el pasado. El ejercicio de intentar meterme en la piel de los científicos de aquella época me ha ofrecido la útil lección de poder limitar voluntariamente mis conocimientos y comparar lo que hubiera podido inferir. con órbitas no circulares. muchos de ellos muy recien- 184 . pueden pasar por una altitud como la de la Luna. durante gran parte de su vida científica. aunque en un modelo abiertamente copernicano. Está claro que Galileo no creía en la necesidad del sistema de las esferas como principio dinámico para impulsar el movimiento de los planetas. Vapores con origen en la Tierra. que terminaba de una vez con la creencia en la circularidad de sus órbitas. En términos puramente cinemáticos. Esta cuestión marca un límite a la capacidad de Galileo de unificar la física local y telúrica y la física del Universo.

29. “ Astrophys. Netherlands... 1588. “The Assayer” (Rome/Florence). 5. p. XII. p. 1890-1899 (in the reprinted edition of 1968. p. 185 . Apian. Pennsylvania Press. 1618 to the 16th of December following”(London. 1968. “The structure of the cloud of comets surrounding the solar system. D. 1609 in “Astronomía nova. Nuremberg. 327. 3 (“The Controversy”). D. “Discourse on the Comets”. p. J.. REFERENCIAS 1. O) 1619. 1960. Drake in “Galileo at Work” (U. 91. Neuber. U. p.LOS COMETAS Y GALILEO tes (como el efecto del viento solar) hemos podido elaborar teorías de cometas con aplicaciones realmente predictivas. J. His Scientific Biography” (U.. L. “Voegelin on the Comet of 1532:Error analysis in the 16th Century”. p. (Beck’sche Verlagsbuchhandlung). “The Astronomical and Philosophical Balance.. Hammer). 1980. (“The National Edition”) Vol. “An astronomical description of the late comet from 18 of Novemb. Jacobus Mascardus. 1980. Results for Comet Arend-Roland. “Appendix to the Hyperaspistes. 1978). A. Bainbridge. Sarsi. Marco Naccarini. Caspar. Florence. E. 154. Aristotle “Meteorology’ (traduccion al inglés de H. Astronomicum Caesareum. (1960).. Ioannis Regiomontani. “ Zeits.. (1960). J. 192. 21. Lee). Soc. Journal. Rome. Chicago Press. Guiducci. p. Soc. 281. p.. 15. Translation by C. Translation by S. Kepler J. H. A. in “The Controversy”. J. Drake in “Galileo at Work. Bull. Gesammelte Werke. p. Harvard University Press. and a hypothesis concerning its origin”. Translation by S. Astrophys. T. Giunti Barbera). Translation by S. 20... Vol. Translation by C.. Vol. 2. (1960). Fernandez. 1918. 8. an astronomical disputation presented publicly in the COLLEGIO ROMANO” of the Society of Jesus. 10. “A theory of dust comets I. Hammer). Model and equations”. p. 1623. H. Favaro. 1625. p. (GG). Corcoran. 481. Duncan M. Drake in “The Controversy” p. 67. 1890-1899 “The National Edition “. 1619 “On the Three Comets of the Year MDCXVIII. Vol. Kepler. 1950. 337. “De mundi Aetherei recentioribus pheanominis” in Dreher. J.. 6. Astr. Grassi O. 18. “On the existence of a comet belt beyond Neptune” Mon. Séneca. “Naturales Quaestiones”(traduccion al inglés de T. Journal. 4. Brahe. O’Malley.. p. Ioannis Schoneri Carolostadij additionibus”. 1952). F. “Perugia. 353.. 443. 1330. “Scripta clarissimi mathematici m. Copenhagen. 12. Journal. 1937-1993. L. by One of the Fathers of that Same Society”.. 1971). M. 3. Harvard University Press. J. Vol. L. 1544. P. “Tychonis Brahe Dani Opera omnia” Vol. D. Centaurus. Translation by C. Munich. 1937-1993. “The National Edition of the Works of Galileo Galilei”. 4. Kepler J. in: Kepler J. Montanus & U. (Grassi. 1951. M. 1619). F. 13. & Probstein R. 94. & Tremaine S.. Chicago Press. Quinn T. “Kometschweife und solar korpuskularstrahlung.. 154. O’Malley in “The Controversy of the Comets of 1618”. O’Malley in “The Controversy”. Notices Roy. fur Astrophysik. Translation by S. 11. Favaro. Biermann. MDCXIX. 14. 216. Vol. Florence. Caspar. p.. Astron. or Gleanings from the Assayer of Galileo”. de motibus stellae Martis” (Prague). 21.. Gesammelte Werke. P. Oort.. and “A theory of dust comets II. Drake in “The Controversy” p. L. J. (editor). 9. 1540.. Galileo G. Finson M. 224. 17. Schoener. 11. 274. (Beck’sche Verlagsbuchhandlung). Ingoldstadt. F. 151. Astr. 16. Vol. 1619. 1987 “The formation and extent of the solar system comet cloud”. J. M. 1978). (eds. Vol. 19. (eds. 7.. 5. Munich. Jervis.

1978. D.. 186 . P. “The Cambridge Companion to Galileo”. Sobre Galileo y su obra científica: “Galileo at Work”. 59-10458). 1994. 1992. (Library of Congress Card Number. and O’Malley.. C. S.. Press. K. (ISBN 0-268-01032-3). Sobre la ciencia de los cometas: “Rendez vous in Space. Cambridge U. Vatican Observatory Foundation. con un capítulo específico sobre los cometas: “Galileo. for Copernicanism. C. University of Pennsylvania Press/Oxford University Press. Brandt J.. D. and for the Church”. Sobre las ideas y trabajos científicos en el siglo antes de Galileo: “Cometary Theory in Fifteenth Century Europe”. J. Yeomans D. (ISBN 0-52158178-8/58841-3). H. John Wiley Inc. Machamer. Kluwer. 1985.. L. Sobre la documentacion de la controversia de los cometas de 1618: “The Controversy on the Comets of 1618” Drake. W. Drake. (traductores). Fantoli A. 1998. (ISBN 0-7167-2175-9). Chicago Press. (ISBN 0-471-61011-9).. Sobre la historia científica de los cometas: “Cometas “. Freeman Co. ed. U.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA BIBLIOGRAFÍA GENERAL A continuación paso a reseñar algunos de los libros que he consultado. 1960. Jervis. 1991.. (ISBN 90-277-1911-X). and Chapman R. Sobre la relación de Galileo con la Iglesia. que estimo pueden ser interesantes para el lector. S. The Science of Comets”. (ISBN 0-226-16226-5/16227-3).

Les mechaniques de Galilée. Mathématicien et Ingénieur du Duc de Florence. y que gozó de una amplia difusión en forma de manuscritos2. por entonces Galileo escribió para sus discípulos un tratado de Mecánica que nunca llegó a publicar.CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO Romano Gatto Università della Basilicata Entre 1592 y 1610 Galileo dio clases en el Studio de Padua. La primera edición en italiano se publicó en 1649. Philosophes et Artisians. hasta hace algunos años. por Marin Mersenne (1588-1648) en 16343. XIX. respectivamente. El 1 Cfr. utiles aux Architectes. e delle Utilità. Ingénieurs. París. Stamperia Camerali.G. De tales manuscritos. 1649. G. Avec plusieurs additions rares.. Opere. 597-632. dal Cavalier Luca Danesi da Ravenna. en traducción libre al francés. por eso los hemos llamado. Rotuli Artistaurum dello Studio di Padova Pars Prior 1520-1739. 1634. 187 .P. 3 Cfr. leg. Rávena. et nouvelles.M. se conocían trece: Egidio Festa y yo hemos encontrado otros cuatro. c. por primera vez. al cuidado de Luca Danesi (1598-1672)4. 2 Cfr.. D. pp. Opera cavata da manoscritti dell’Eccellentissimo Matematico Galileo Galilei. figuraba la de la Mecánica1. no tanto por sus contenidos. “versión breve” y “versión larga”. cuanto por su extensión. che si traggono da gl’Istrumenti di quella. los Elementos de Euclides y las Cuestiones Mecánicas de Aristóteles: tercera hora de la tarde”. En 1890 Antonio Favaro (1847-1922) lo incluyó en el volumen II de la Edición Nacional de las Obras de Galileo.M. El texto de la versión larga fue publicado. En estos manuscritos se distinguen dos tipos de texto diferentes. Traduites de l’italien par le L. Fonteniers. En esos dieciocho años. Galileo Galilei florentino–. Guenon. entre sus enseñanzas. donde puede leerse: “En Matemáticas –Exc. 43v. 4 Della Scienza Mecanica. Según el testimonio del último de sus alumnos Vincenzo Viviani (1621-1703). del Archivo Universitario de Padua.

la balanza. Guidobaldo Dal Monte (1545-1607)9. Turín. Pésaro. sino como un verdadero y auténtico tratado sistemático de Mecánica. y adopta. n. Del Monte. Ex Officina Alexandri Benacii. et ad Magnetem. Maurolico. Delle Meccaniche lette in Padova l’anno 1594 da Galileo Galilei. tradición que había dominado los estudios de esta disciplina a lo largo de todo el Medievo y de gran parte del Renacimiento. que publicó el texto un año después. el círculo y algunas de sus propiedades. y la otra. Commandino. A. y con ellas el tornillo y la espiral de Arquímedes. como lo eran las Quaestiones mecanicae Aristotelis y la tradición que a su alrededor floreció. ni el primero. la palanca. F. Galileo no fue.B. Se trata. 8 Cfr. Benedetti. habían contribuido a renovar los fundamentos de esta ciencia. el principio arquimediano del equilibrio de la palanca. Liber de centro gravitatis solidorum. ex Typographia Petri Breae. como veremos mejor luego. 7 Cfr. se completa. Francesco Maurolico (1494-1575)7. Bolonia. 1613 (publicado tras su muerte). 1580. el único. representa un acercamiento dinámico a la Mecánica. 5 188 . concebido ya no como una colección de problemas que hay que resolver. de hecho. en investigar y proponer una nueva perspectiva para el estudio de la Estática y de las máquinas simples. “Memorie del Real Istituto Veneto di Scienze. el proceso de ruptura con la tradición de la Mecánica del Pseudo-Aristóteles. 1577. la del Pseudo-Aristóteles. un proyecto de renovación y de refundación de la Mecánica conforme a unos presupuestos completamente nuevos. F. Diversarum speculationum mathematicarum et physicarum liber. y. Mechanicorum liber. por una parte. 9 Cfr. como Federico Commandino (1509-1575)6. 1565. apud haeredes Nicolai Bevilaquae. un acercamiento estático. de dos vías completamente diferentes. ya que el principio de la balanza es universalmente válido para todas las máquinas simples. Las Mecánicas de Galileo (tal es el nombre con el que este tratado se publicó en la Edición Nacional de Favaro) representa un punto culminante de la Mecánica a finales del siglo XVI. et ad Pixidem nauticam pertinentia. XXVI (1899). en mayor o menor medida. G. la polea. el plano inclinado. el gato. ya que una. Problemata meccanica com appendice. de hecho. 6 Cfr. Lettere ed Arti”. la arquimediana. a saber. De todas maneras. y la cuña (tal es el objetivo de la Mecánica de aquel tiempo): antes que él otros hombres de ciencia. la romana. 5. Lo primero que destaca de tal renovación es la forma del tratado. cuyo objetivo es demostrar que el funcionamiento de todas las máquinas puede reducirse al de la balanza. G. Giovan Battista Benedetti (1530-1590)8. por el contrario. Apud Hieronymum Concordiam. hasta Las Mecánicas de Galileo el estudio de esta disciplina no aparece completamente liberado de cualquier resto del viejo planteamiento del Pseudo-Aristóteles y refundado sobre presupuestos totalmente nuevos. en 18995. Con esta obra. por otra.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA descubrimiento de la versión breve tuvo lugar en el 1898 por obra de Favaro. Un segundo aspecto importante es la elección de los métodos de investigación: Galileo abandona el principio fundamental de la Estática de la tradición del Pseudo-Aristóteles. Favaro. Mesina.

lo que sucede es que el desplazamiento se produce conforme a un arco de circunferencia. o mejor. es también poco riguroso. una cuerda del círculo y no la circunferencia. El funcionamiento de una palanca. y un movimiento violento que tiende a trasladar el mismo punto hacia el centro del sistema. como los que ofrece la Geometría. que. si la relación entre las velocidades de estos dos movimientos se mantuviera constante durante todo el movimiento. El Pseudo-Aristóteles explica que esto depende del hecho de que el movimiento circular se debe a la combinación de dos movimientos distintos: el movimiento natural. que gira en torno a su punto medio. sino sobre la distinción aristotélica de ‘movimiento violento’ y ‘movimiento natural’. Hay que hacer notar. en cambio. de hecho. el de una balanza puede ser reducido al círculo. se deduce que los más externos se recorren a mayor velocidad que los más internos. Los puntos de un segmento EB. y el móvil se ve obligado a curvar su trayectoria conforme al arco de circunferencia. el punto móvil debería describir un segmento rectilíneo. la componente debida al movimiento violento radial aumenta. es decir.CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO D N E O A Q M X T S L P B F C Figura 1 El estudio del Pseudo-Aristóteles. a medida que nos alejamos del extremo del diámetro hacia el centro. que tiende a trasladar el punto móvil hacia abajo en sentido vertical. por estar basado no sobre principios sólidos. describen círculos concéntricos cada vez más grandes en la medida en que nos alejemos del centro A hacia la periferia. dado que estos círculos resultan todos descritos simultáneamente al mismo tiempo. 189 . Y. además de no ser sistemático. Él hace ver que.

en el caso de la figura. es menor que el coseno del ángulo TAS. En efecto. en el paso hacia L. sus correspondientes movimientos violentos MQ y TB no son iguales. Así que TB=1-AT será menor que QB=1-AQ. en el punto S. que entre movimiento natural y movimiento violento es válida la siguiente relación: FX:LQ=BX:MQ El coseno del ángulo QAL. AQ. es decir. una pérdida de su movimiento natural mayor que la sufrida por B en su paso hasta S. haciendo referencia a la semejanza de los triángulos AML y ABF. por tanto. ésta encuentra el arco de circunferencia BF. por efecto del movimiento violento. al ser el coseno en el 1er cuadrante (tal es la convención de la época) función decreciente. movimientos violentos. por su parte. a movimientos naturales iguales. recorrido en el mismo tiempo por B. sino que MQ>TB. y. tramos iguales recorridos por un movimiento natural de los puntos B y M. el cual tendrá respecto a AB la distancia TS. respectivamente. cuando M haya descrito el arco ML. el Pseudo-Aristóteles hace ver. pero a tales tramos verticales iguales les corresponden tramos horizontales. Así. Si trazamos la paralela por L a AB. les corresponden movimientos violentos no iguales. Por tanto. El Pseudo-Aristóteles. QM>TB10. sino tanto más grandes cuanto menor es la distancia del centro. si consideramos que los tramos verticales QL y TS representan movimientos naturales iguales de los puntos M y B. respectivamente. AT.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA B D E G A Figura 2 Con respecto a la figura 1. más exactamente. así como a la de los triángulos AQL y AFX. igual a QL. M ha sufrido. que. es como si hubiese recorrido de movimiento natural el tramo vertical QL y de movimiento violento el tramo QM. TS=QL son. demuestra que los movimientos naturales son entre ellos como los violentos. esto es. 10 190 . desiguales.

Este término lo acuñó Giovanni Bernoulli (1667-1748). es un acercamiento dinámico. En 191 . cosa que no sucede en el Pseudo-Aristóteles. Al tener. que definió velocidad virtual: “El elemento de velocidad que todo cuerpo adquiere o pierde.CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO Figura 3 Además. Desde un punto de vista físico. A se moverá con una velocidad mayor que aquella con la que B se eleva hasta B’. conforme a su dirección”. refiriéndose específicamente a la palanca. aunque sin proporcionar demostración. del principio de los desplazamientos virtuales. afirma que la causa del aumento de la potencia se debe a la mayor velocidad con la que esta actúa respecto a la resistencia del peso que se eleva. por tanto. o como se solía decir. que los desplazamientos sean infinitamente pequeños y rectilíneos. De aquí deduce. respecto a una velocidad adquirida en un tiempo infinitamente pequeño. que: “El peso movido [resistencia] es al peso que lo mueve [potencia] inversamente proporcional a las dos longitudes [distancias del fulcro]”. Es esta mayor velocidad lo que hace que la fuerza sea más potente. Giovanni Vailati (1863-1909) ha querido ver en esta perspectiva un anticipo del ‘principio de las velocidades virtuales’. Esta definición requiere. la vía aristotélica. de hecho. que hace uso del movimiento en la descripción del principio del funcionamento de las máquinas. que recorrer A en el mismo tiempo el arco AA’>BB’.

capaces de engañar a la naturaleza. por proceder conforme al orden de Las Mecánicas. Con ello se procuró Galileo la enemistad de Giovanni de’ Medici y sus partidarios. hasta el punto de que (es opinión de muchos) parece que había decidido trasladarse a Padua precisamente por librarse del ambiente hostil que se había ido creando en su contra. a un mayor alejamiento del brazo de la palanca de aquello a lo que ella se aplica. Al contrario. Este. ni infinitésimos. quiere despojar a la ciencia mecánica de cualquier atributo fantasioso y conferirle la identidad de ciencia racional. por tanto. la fuerza tangencial actúa de modo tal que. como lo es mover y levantar pesos muy grandes con muy poca fuerza”. Antes de mostrar eso.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA realidad los desplazamientos que hemos considerado no son ni rectilíneos. de manera fraudulenta. sin embargo. que escape a la comprensión de la mente humana. quiso conocer la opinión de Galileo. si no se le impidiera. hace notar que el Pseudo-Aristóteles se refería a la fuerza aplicada tangencialmente al círculo. se produciría en sentido vertical (la presencia del movimiento violento es causa de pérdida del movimiento natural y de la desviación de la “dirección natural”). Galileo. o sea. es decir. desde el principio de Las Mecánicas. Vailati. que en la Mecánica no existe milagro alguno. que. a la fuerza que provoca el movimiento natural. una perspectiva genuinamente estática. Uno de estos era Giovanni de’ Medici. La versión breve se abre con la siguiente declaración de los objetivos de tal ciencia: “La ciencia de la Mecánica es aquella disciplina que muestra las razones y descubre las causas de los efectos milagrosos que vemos que se producen con diversos instrumentos. más de un motivo para declarar explícitamente. presenta interesantes consideraciones acerca de la naturaleza y los cometidos de la ciencia mecánica. Esta inten- 192 . Galileo tenía. es decir. antes de mandar construir la máquina y ordenar la ejecución de la obra. se dedicaban a ofrecer máquinas con poderes mágicos. por tanto. Dentro de poco vamos a ver que la de Galileo es. el cual demostró que una máquina tal no estaría en condiciones de resolver una tarea de ese tipo. en cambio. Todavía en época de Galileo había quienes. hijo natural de Cosimo I: había diseñado una máquina para vaciar de fango la dársena de Livorno y la había presentado al Gran Duque Ferdinando I. En el caso de la palanca. la Mecánica es la ciencia que pone de manifiesto “las razones” y muestra “las causas” de aquellos efectos que sólo a los poco avezados en tal ciencia pueden parecerles milagrosos. de vencer las fuerzas naturales con el empleo de fuerzas pequeñas. hace falta pararse un momento en la introducción de esta obra que. tanto en la versión breve como en la larga. corresponde un menor alejamiento del otro brazo que hace que el peso se eleve.

CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO ción está todavía más explícitamente expresada en la versión larga. la distancia a la que el peso debe ser trasladado y el tiempo necesario para efectuar tal traslado. En suma. la validez de este principio de conservación. En el estudio de la Estática la fuerza imprimida para provocar el movimiento (esto es. resistencia. Nada nuevo respecto al Pseudo-Aristóteles. que la Mecánica es una verdadera ciencia. como Galileo dirá en sus Discursos en torno a dos nuevas ciencias: “El reconocimiento de la causa de los efectos elimina la maravilla”. Por tanto. lo que se gana en un sentido se pierde en otro sentido y viceversa. en consecuencia. Las máquinas tienen la capacidad de hacer “más potente” la fuerza empleada. la velocidad con la que se produce el movimiento. demostrando así que uno de los principales objetivos de su tratado es establecer la verdad. si Galileo no hubiera declarado explícitamente que potencia. el cual se elevará a lo largo de un espacio menor y a menor velocidad. tiempo y espacio (o sea. en la que no sólo omite cualquier tipo de referencia a los “efectos milagrosos”. sino que este obedece a leyes naturales perfectamente comprensibles para la mente humana. sino porque en su funcionamiento entran en juego. la resistencia). la distancia y el tiempo (o bien la velocidad. o mejor dicho. además del peso que hay que elevar o trasladar y la fuerza que debe provocar el movimiento. se puede comprender que no hay milagro alguno en el funcionamiento de las máquinas. velocidad) siguen una ley exacta de proporcionalidad. pero ello requiere que esta potencia recorra un espacio mayor que el recorrido por el peso. ya que no se les ha concedido “con poca fuerza. se puede emplear una potencia más pequeña que la resistencia del peso. en la que cualquier cosa se demuestra con rigor geométrico. la potencia). pero no porque posean una “virtud milagrosa”. una ley. para superar una resistencia dada se necesita emplear una fuerza “más potente” que ella. una y otra vez. esto es. otras magnitudes físicas oportunamente combinadas con esas acciones. o sea. se hace uso de una palanca para elevar un peso. mover y levantar pesos muy grandes”. que se mueva con una velocidad mayor que la del peso. Cuando se tengan en cuenta estas cuatro magnitudes. Es precisamente la existencia de una ley así lo que quita cualquier atributo “mágico” a las máquinas. la fuerza que opone el peso que se quiere mover (o sea. según la cual. volviendo al ejemplo del Pseudo-Aristóteles. es decir. es una ciencia racional. y. ya que nos referimos a espacios diferentes recorridos en el mismo tiempo) son magnitudes estrechamente ligadas entre sí mediante una ley de compensación. Galileo va a poner en clara evidencia. 193 . sino que además afirma a las claras que las máquinas no tienen poder para “engañar” a la naturaleza. es decir. Si. para cada una de las máquinas simples. No hay ninguna duda de que precisamente con Las Mecánicas se lleva a cabo el proyecto de conferir a la Mecánica el carácter de ciencia deductiva. Ninguna resistencia (dice Galileo) “puede ser superada por una fuerza que no sea más potente que ella”.

La gravedad es. a saber. es decir. en aquella época. Para Galileo la Mecánica es una ciencia axiomática y. la “tendencia”. También Guidobaldo y Commandino habían conferido a sus estudios una impronta de tipo euclídeo. de su peso específico. para definir otros. sin embargo. quien. probablemente entonces le faltaba el lenguaje apropiado para definirlos. la cual. cuando no pueda hacerlo de otra manera. hacer uso de conceptos no definidos. necesita de un aparato de axiomas y de definiciones completo. como tal. como ‘centro de gravedad’. se descubre causada por la mayor o menor abundancia de materia por la que estén constituidos”. El hecho es que la definición de algunos conceptos. en los cuerpos pesados. La primera definición de Las Mecánicas es la de gravedad: “Llamamos. Tal “tendencia” depende de la constitución de los cuerpos materiales. había cometido aquel error lógico al que antes aludíamos. estos. no era una tarea en absoluto fácil. presentan un defecto de naturaleza lógico-formal. aún conociendo claramente estos conceptos. el término gravitas y el concepto de ‘momento’. o sea disposición. como ‘gravedad’ y ‘momento’. sin dar una definición. inclinación natural de los cuerpos pesados a caer hacia abajo. de su “abundancia de materia”. Desde este punto de vista Las Mecánicas de Galileo se presentan como una obra madura y bien meditada. y no solamente por la línea recta perpendicular. por tanto. es decir.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Al principio de su estudio Galileo presenta un sistema de definiciones y de axiomas (3 Definiciones y 3 Hipótesis de partida) que constituyen el aparato teórico de referencia de su teoría. sin embargo. No es que entonces tuviera una idea de la ciencia mecánica distinta de la expresada en Las Mecánicas. El propio Galileo había usado ya en el Sobre el movimiento. de la mayor o menor condensación de los átomos que los constituyen. por cualquier otra línea que. A lo largo de Las Mecánicas Galileo confirma y precisa mejor el sentido de esta definición de gravedad. si no se le impide. La importancia de Las Mecánicas de Galileo consiste también en el hecho de que en esa obra se encuentran por primera vez definidos con absoluta claridad conceptos fundamentales de tal ciencia. enunciando algunas definiciones y algunos principios. o sea. vaya poco a poco bajando”. introduciendo el plano inclinado. sino incluso. dice: “No hay ninguna duda de que la constitución de la naturaleza acerca de los movimientos de las cosas pesadas es tal que cualquier cuerpo que en sí contenga gravedad. en donde. teniendo alguna inclinación hacia el centro. tiene tendencia a moverse. Esta era también sin duda la intención de Guidobaldo. gravedad a la tendencia a moverse naturalmente hacia abajo. hacia el centro. pero. por tanto. tal que todo lo que haga falta para el estudio esté claramente definido. 194 .

la 195 . si los pesos son desiguales. medida de la masa. de todos modos. provoca el movimiento hacia abajo o hacia arriba. con tal de que haya una aunque mínima pendiente del terreno. opone resistencia a ser desplazado hacia arriba. sino más bien por la distancia del punto donde se sostiene la romana. Pero a tal tendencia se opone siempre la gravedad del medio en el que están inmersos. se les impide. aquí nos limitaremos a poner de relieve que Galileo. emplea el término gravitas con un doble significado: el literal de peso. y el de efecto causado por la pesantez de los cuerpos. según las situaciones. a alcanzar el centro de la Tierra: si están libres de todo impedimento. Sobre el concepto de gravedad en Galileo habría mucho que decir. pero. a saber. no porque lo supere en gravedad. Es. a su vez. dos pesos iguales están en equilibrio. Un sólido sumergido en el agua hace presión con su gravedad y eleva agua. La situación de equilibrio se obtiene cuando la gravedad del sólido ‘que ejerce la presión’ es igual a la del agua ‘que opone resistencia’. o sea potencia (en el caso de que la pesantez provoque movimiento) y resistencia (en el caso de que se oponga al movimiento). porque. la presión ejercida por la gravedad del sólido es igual a la resistencia debida a la gravedad del agua. causada no tanto por la gravedad del móvil. lo hacen cayendo en dirección vertical. el otro. la cual. por el contrario. si su gravedad es mayor que la del medio. como tal. si es menor. ejerce una potencia o una resistencia y. lo que equivale a decir que. y ascienden. la balanza se inclina hacia la parte del peso mayor con una fuerza dada por la diferencia entre los dos pesos.CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO Los cuerpos pesados tienden. los cuales. por tanto. lo hacen descendiendo por cualquier camino que vaya declinando hacia abajo. Para Galileo todos los cuerpos pesan y tienen tendencia a caer hacia el centro de la tierra por efecto de su gravedad. siguen siempre corriendo hacia abajo. cuanto por la disposición que se da entre distintos cuerpos pesados. en la situación de equilibrio del sistema agua-sólido. por usar una terminología moderna. la diferencia entre los dos pesos lo que genera el movimiento y determina la dirección. que también tendería a caer. pesantez. como por ejemplo sucede con los ríos. En una balanza de dos brazos iguales. La segunda definición es la de momento: “Momento es la tendencia a ir hacia abajo. si. la existencia de cuerpos pesados y livianos. mientras el peso mayor tiende a caer hacia abajo. así que caen hacia abajo. mediante el tal momento se puede ver muchas veces un cuerpo menos pesado servir de contrapeso a otro de mayor gravedad: como en la romana se ve un contrapeso pequeñito levantar otro peso muy grande. Galileo se sirve de este modelo de las interacciones de los cuerpos para refutar una de las concepciones fundamentales de la física aristotélica. opone resistencia para no ser elevada más de lo debido. La gravedad entonces. en general.

Commandino. La perspectiva galileana es. las partes de la derecha equilibrarían a las de la izquierda. le aumenta el momento e ímpetu de ir hacia abajo. Galileo completa desCommandino define el centro de gravedad de dos maneras: primero: “y llamamos centro de gravedad de todo cuerpo a un punto situado en su interior. La tercera definición. las de delante a las de detrás y las de arriba a las de abajo. del cual. Y ese es el punto que tendería a unirse con el centro universal de las cosas pesadas. no se inclinará hacia ninguna parte. en el caso de que en cualquier medio pudiera descender libremente”. imaginando que tal cuerpo pesado estuviera suspendido y sostenido por dicho punto. así que el mencionado grave. Estos últimos. posición y alguna otra cosa por la que pueda estar causada tal tendencia”. Liber de centro gravitatis solidorum. utilizan en la definición de centro de gravedad el término ‘momento’ sin haber dado antes definición alguna. esto es. si se imagina el grave suspendido. F. Tal definición incluye la formulada por parte de Commandino11 y retomada después también por Guidobaldo12. su “ímpetu”. y mantiene la misma posición que al principio tenía: y no se da la vuelta en el desplazamiento”. con el de la tierra. por tanto. sino a la gravedad combinada con la distancia de los susodichos cuerpos de un punto fijo. Poco después: “el centro de gravedad de cualquier figura sólida es aquel punto situado en su interior. por estar suspendido de dicho centro. en torno al cual se sitúan partes de momentos iguales.). la de centro de gravedad: “Centro de gravedad se define como aquel punto que hay en cualquier cuerpo pesado. queda en reposo. Es.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA cual. compuesto por gravedad. mientras se desplaza. o bien respecto a otra magnitud que pueda sustituirse por la distancia. sino que se limita a citar la de Commandino. y. cit. así como la de linea directionis expuesta aquí explícitamente para definir mejor tal punto. colocado en el sitio y la disposición que se quiera. junto con la gravedad del peso menor. o sea la violencia. alrededor del cual por todas partes hay partes de momentos iguales. La causa de esto es que el momento no se debe sólo a la gravedad de los cuerpos. la velocidad de la caída. pero se distingue de la tendencia natural de los cuerpos a caer (gravedad) por el hecho de que él produce el efecto de aumentar la gravedad natural de los cuerpos. sino que. más rigurosa y metodológicamente más válida que la de Commandino y Guidobaldo. Pues si por tal centro se traza un plano que corte la figura del modo que se quiera siempre la dividirá en partes que pesen lo mismo” (cfr. de modo que. El momento es también esa “tendencia” de los cuerpos a ir hacia abajo. permanecerá estable. de hecho. con el que puede superar el momento del otro grave mayor. consiguientemente. el momento el ímpetu de ir hacia abajo. sostenido de esa forma. 11 196 . 12 Este no ofrece una definición propia de centro de gravedad. sin duda.

para que queden en equilibrio. A G B Figura 4 Esta última ‘hipótesis’ es particularmente importante. La tercera dice que el centro de gravedad de un sistema de dos cuerpos “igual de pesados” está en el centro de la línea que une los centros de gravedad de cada uno de los cuerpos. y si sus distancias de un determinado punto C son tales que es válida la relación A:B=CE:CD (1) siendo CD y CE. las distancias de A y B hasta C. las distancias CD y CE deben satisfacer la relación (1).CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO pués la definición del centro de gravedad y del momento con tres ‘Hipótesis de partida’. si las distancias o los pesos no son iguales. los momentos de las fuerzas que actúan en D y E deben ser iguales. En otras palabras. respectivamente. Pero. Arquímedes. Arquímedes había demostrado solamente que la (1) es condición nece- 197 . que si C es el centro de gravedad de un sistema de dos masas diferentes. sin embargo. Pero en tales condiciones los momentos respecto al baricentro común G de las gravedades de los dos pesos. Ya que. por la segunda ‘hipótesis’ toda la gravedad (peso o masa) del sistema es como si se hubiera concentrado en el mencionado punto G. al establecer que pesos iguales situados a una distancia igual de su baricentro común están en equilibrio por ser iguales los momentos de las fuerzas que actúan. Ella configura el centro de gravedad G de un sistema de dos masas iguales como el fulcro de una balanza de brazos iguales de cuyos extremos se han suspendido dos pesos iguales. A G B Figura 5 La importancia de la tercera ‘hipótesis de partida’ es entonces evidente: constituye el presupuesto fundamental para la enunciación de la ley del equilibrio estático. ¿cuál es la situación de equilibrio? Ya Arquímedes había demostrado que si A y B son dos pesos desiguales. el sistema suspendido de G queda en equilibrio. La segunda dice que la gravedad de un cuerpo es como si estuviera concentrada toda en su centro de gravedad. La primera ‘hipótesis’ dice que el movimiento de los graves en caída libre tiene lugar a lo largo de la línea que une su centro de gravedad con el centro de la tierra. es decir. o bien. entonces C es el centro de gravedad del sistema. situados en los extremos A y B. no había demostrado lo contrario. son iguales.

haciendo uso de un procedimiento fundamentado esencialmente sobre el concepto de momento poco antes definido. En tal caso. Galileo corta el cilindro en vertical por la línea IS. Pero. de AH. y (dice Galileo) “en torno a dicha línea quedarían partes de momentos iguales”. y hace notar que el equilibrio persiste si al cilindro se le cortan los vínculos que lo mantienen suspendido de los extremos A y B y se lo suspende. al ser mayor la distancia GN que la GM”. resultan de momentos iguales y generan el equilibrio en el punto G. respectivamente. Seguidamente. permanecerán en equilibrio si se suspendieran de los puntos medios M. por el punto medio G del palo.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA saria para que quede en equilibrio el susodicho sistema. a su vez. Galileo considera un cilindro homogéneo CDEF suspendido en horizontal por los extremos C y D de un palo rígido de la misma longitud AB. menor. la perpendicular por G pasará por el baricentro del cilindro. Figura 6 “Y ya empezará a verse (dice Galileo) cómo colgando de los puntos extremos de la línea MN los dos graves CS. En Las Mecánicas Galileo. mayor. y N. demuestra que la relación (1) es condición necesaria y suficiente. CISE y IDFS. de hecho. y hace notar que las dos partes resultantes del cilindro. de HB. y SD. que pasa por H. para hacer ver que efectivamente los susodichos momentos resultan iguales hace falta obtener la relación que se da entre los pesos CS y SD y las distancias NG y GM: Siendo MH = 1 AH 2 y HN = 1 HB 2 MH+HN = 1 (AH+HB)= 1 AB 2 198 2 .

de igual peso y suspendidos de los puntos M y N.GN = MG GB . los cuales tienen una base común. 199 . esta será igual a la relación entre GN y MG: MH = GN MH GN Por otra parte MH = KL = 2KL = CI NH IL 2 IL ID Ahora que CI e ID representan las alturas de los sólidos cilíndricos homogéneos CS=CISE e IF=IDFS. a la razón C I se la puede sustituir por la equivalente de los dos sólidos CS ID SD así que se puede escribir: CS:SD=MH:NH CS:SD=NG:GM (2) Y ya que los cilindros CS y SD pueden ser sustituidos por los sólidos X y Z.CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO Por tanto.GN = NB = HN y en consecuencia HN = MG Añadiendo a ambos miembros de esta igualdad la parte común GH tenemos: MG + GH = MH HN + GH = GN y por tanto MH = GN Si entonces se considera la relación entre MH y HN. Por tanto. que los pesos están entre sí en relación inversa a las distancias del fulcro. MN= 1 AB=AG=GB 2 Si entonces se sustrae a MN y GB la parte común GN. universalmente válido para todas las máquinas simples. haciendo ver así que la (3) es principio fundamental. la (2) resulta X:Z=NG:GM (3) que expresa la ley general del equilibrio de la palanca. es decir. se obtiene: MN . Galileo reducirá el estudio de todas las demás máquinas simples al de la balanza.

Galileo añadió al texto de la edición precedente13 algunas aclaraciones. posición y alguna otra cosa por la que pueda estar causada tal tendencia”. el brazo del peso en F es menor que el del peso en D y. compuesto de gravedad. Pero. o sea CE y DE. ¿el brazo del momento del peso B que cuelga de F es la línea que une E con F?. 7 hasta llevarlo a EF. En la segunda edición del 1612 del Discurso en torno a las cosas que están bajo el agua. respectivamente. se produce una disminución del momento del peso B que no estará ya en condiciones de equilibrar el peso A en C. no presentaba dificultad alguna. o que en ella se mueven. Por tanto. Otra consideración hay que hacer sobre la frase con la que termina la definición de momento de Las Mecánicas: “y por tanto. o sea ¿será el momento del peso B suspendido de F el mismo que cuando estaba suspendido de D? Galileo precisa que las distancias del fulcro “se deben medir con líneas perpendiculares.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Querría terminar con algunas observaciones sobre el concepto de momento. en el caso de una balanza de brazos horizontales. F C A E B D B Figura 7 La definición de momento dada por Galileo es la definición habitual de momento estático que. que desde los centros de gravedad de los dos pesos se trazan hacia el centro común de las cosas pesadas”. al ser claro que los brazos de los momentos de los pesos situados en C y en D son. aquel ímpetu de ir hacia abajo. 200 . el momento. si se hace rotar el brazo ED como en la fig. las líneas que juntan los puntos C y D con E. cuando ED rota hacia EF. ¿Cuál es esa otra magnitud que pueda sustituir a la distancia? Para responder a esta pregunta es necesario dar un salto en el tiempo. en consecuencia. entre las cuales figura la siguiente definición de momento: 13 De mayo de 1612.

colocados en una balanza de brazos iguales.” Una balanza de brazos iguales que sostenga pesos iguales está en equilibro por estar dichos pesos colocados a igual distancia del fulcro de la balanza. como si distancia y velocidad fueran magnitudes intercambiables (o equivalentes). si yo no me equivoco. todavía mantiene el nombre de momento”. porque los pesos suspendidos de los extremos de los brazos recorrerán. espacios iguales. de las diversas inclinaciones de los espacios sobre los cuales se produce el movimiento. ¿en qué sentido lo son realmente? Galileo lo aclara poco después estableciendo la equivalencia de esta definición con la de Las Mecánicas. 201 . El equilibrio persistirá si se hace oscilar la balanza en torno a dicho punto. dos pesos iguales en gravedad absoluta. en un mismo intervalo de tiempo. y por eso se produce el equilibrio. se mantienen en equilibrio y no se inclina uno levantando al otro. aquí. y transferimos los que son de importancia [momento]: metáforas (yo creo) tomadas de la Mecánica”. arcos iguales. Y en suma.14 Por tanto. si se moviera esa balanza.CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO “Momento. sino de la velocidad del movimiento. la distancia Galileo la ha sustituido por la velocidad. aquella eficacia con la cual el motor se mueve y el móvil resiste. o bien se moverán a la misma velocidad. pero el otro es de poca importancia [momento]” y “nosotros nos ocupamos de asuntos menores. es decir. los arcos AA’ y BB’ no serán recoB’ P B P C A P A’ P Figura 8 14 Galileo añade: “ni me parecía que este sentido debiera resultar una novedad en nuestro argot. y se mantienen sus momentos con una virtud similar e igual. en el mismo tiempo. Pero. de los extremos de la cual esté suspendido un mismo peso P. tal virtud depende no sólo de la simple gravedad. aquella fuerza. por ejemplo. me parece que con bastante frecuencia decimos “este es un asunto bastante grave. porque más ímpetu cobra un grave al descender por un espacio muy en declive que en uno con menor declive. cualquiera que sea la causa de tal virtud. por lo que no hay razón alguna por la que este peso más que aquel o aquel más que éste deba bajar. porque la igualdad de la distancia de ambos hasta el centro sobre el que la balanza se sostiene y en torno al cual ella se mueve haría que tales pesos. De hecho dice: “Como. recorrieran. se moverían con igual velocidad. entre los entendidos en Mecánica significa aquella «virtud». porque. Pero si tenemos una balanza ACB de brazos desiguales.

a diferencia del Pseudo-Aristóteles. Se deduce que AC = AA’ BC BB’ y. o mejor. tienen momentos tales que será “más potente el más veloz -dice Galileo-: conforme a la proporción de su velocidad respecto a la velocidad del otro”. dotados de velocidad desigual. al ascender. cuanto la gravedad de este excede la gravedad de aquel”. la razón entre las velocidades V puede sustituir a la de las distancias AC V’ BC “resulta. en la consideración del momento. Se trata de una traducción en términos de velocidad del principio arquimediano del equilibrio de la palanca. son semejantes. pues. un espacio mayor que B. dado que en la circunferencia las cuerdas son entre sí como sus arcos respectivos. tan superior a la velocidad del otro móvil. hace aquí uso del principio aristotélico de las velocidades virtuales. como pesos iguales. situados a distancias desiguales. conforme a la misma proporción con la que la velocidad del movimiento se ve aumentada”. determina la relación exacta que se da entre velocidad y gravedad de los pesos. en el mismo tiempo. así pesos iguales. Dado que los triángulos ACA’ y BCB’ son isósceles y tienen ángulos respectivos con el mismo vértice. pero. al tener que recorrer A. Y. Galileo puede llegar a la conclusión: “a partir de este discurso podemos llegar a conocer cómo la velocidad del movimiento es capaz de aumentar el momento en el móvil. se obtiene AC = AA’ = V BC BB’ V’ Entonces. al descender. ser la velocidad del movimiento del grave B. que no se había atrevido a ir más allá en su investigación. por tanto. tienen momentos directamente proporcionales a las distancias.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA rridos a la misma velocidad. Galileo. como el propio Galileo deja enten202 .

CONSIDERACIONES SOBRE LAS MECÁNICAS DE GALILEO

der, del principio situado en la base de la Mecánica aristotélica en términos arquimedianos.
No se trata, bien mirado, de una simple operación de recuperación de la Mecánica aristotélica, sino de una confirmación del principio de conservación que Galileo había establecido desde el principio en la introducción de la versión larga.
Por tanto, la afirmación de Galileo de que “no se puede engañar a la naturaleza” estaba en cualquier caso salvada, ya sea que se quisiera reconsiderar la
Mecánica desde el punto de vista arquimediano, o desde el de la tradición aristotélica.

Traducido del italiano por
Manuel García García
Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia

203

LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO.
EL DIÁLOGO REVISITADO
Pierre Souffrin
Observatorio de la Côte d’Azur

I.- LA TEORÍA GALILEANA DE LAS MAREAS Y LA HISTORIA

En agosto de 1631, Galileo escribe con cierta satisfacción a Diodati, por
entonces en París:
“Tras muchas dificultades, he conseguido editar mis Diálogos, aunque dada la materia que trato y la forma en que la conduzco, merecería que se me rogara publicarla por los mismos que han puesto
dificultades [...] Es cierto que no he conseguido nombrar el flujo y
el reflujo del mar, aunque este sea el tema principal que trato en la
obra [...] Creo que si fuese titulado el libro del flujo y del reflujo
habría sido más útil...”
Esta carta, entre otras declaraciones del mismo tenor, señala que la teoría
de las mareas es el argumento esencial del Diálogo, según su propio autor. Puesto
que ese lugar central ha sido olvidado, o más bien, ocultado por los autores modernos, conviene exponer alguna justificación histórica.
En primer lugar, está claro que el desafío histórico es aquí de una importancia excepcional. Este desafío no es en primer lugar, retrospectivamente, la producción de una teoría de las mareas; el desafío principal, desde la perspectiva epis-

205

GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

temológica moderna, es la búsqueda de una prueba física irrefutable de la realidad del doble movimiento -diario y anual- de la Tierra exigida por el sistema de
Copérnico (para abreviar el argumento obviaré el papel histórico del problema
del tercer movimiento de la Tierra en este sistema). Se trata, con estos movimientos
de la Tierra, del verdadero talón de Aquiles de la física y del cosmos aristotélicos: en el siglo XVI sus partidarios conseguían integrar las novedades sin sentirse realmente perturbados, tales como la corruptibilidad de los cielos –manchas
solares, la nova de 1604, incluso las fases de Venus–, pero si el heliocentrismo
llegara a ser demostrado por una prueba física irrefutable arruinaría el edificio
entero sin posibilidad de recuperación. Hay testimonios de que Galileo mismo
consideró muy pronto el fenómeno de las mareas como un argumento decisivo,
la única prueba de la realidad objetiva de los dos movimientos terrestres y que
mantuvo esa posición hasta sus últimos años. 1 No quiero sugerir que la adhesión
de Galileo al sistema copernicano haya podido depender de tal prueba física: en
primer lugar, se basaba evidentemente en su rechazo de la filosofía natural aristotélica y escolástica, y en segundo lugar, como la de Copérnico mismo y los copernicanos de la época, en la coherencia de un conjunto de argumentos cuya fuerza
persuasiva tanto como su carácter no rigurosamente probatorio habían sido reconocidos desde el siglo XIV.
Para apreciar la fuerza que podía tener en una polémica un argumento construido sobre una teoría de las mareas, es conveniente saber que el fenómeno de
las mareas era visto por los aristotélicos renacentistas como el único fenómeno
cosmológico al que el Filósofo no había logrado dar ni la sombra de una explicación. En la encrucijada de los siglos XVI y XVII la explicación teórica de las
mareas representaba un desafío tal para la filosofía natural que el filósofo que lo
consiguiera podría estar seguro de adquirir inmediatamente una notoriedad y autoridad considerables, y esa puede haber sido la motivación inicial del interés de
Galileo por este fenómeno. Hacer de la búsqueda de una prueba del doble movimiento de la Tierra el origen de las investigaciones galileanas sobre las mareas,
para darle mayor conformidad con nuestra jerarquía de problemas epistemológicos, implicaría, bien mirado, una intuición previa de que el fenómeno de las mareas
podría constituir tal prueba; no alcanzamos a ver cómo tal intuición podría haber
precedido a toda idea de solución teórica del problema de las mareas.
La solución propuesta por Galileo se basa en la analogía que establece entre
el fenómeno comúnmente observado de las oscilaciones del agua contenida en
un recipiente sometido a fases de aceleración y deceleración y las oscilaciones

El Discurso del flujo y reflujo del mar, EN V, 378 ff data de 1616, recogido ampliamente en 1632 en
el Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo, EN VII, 27-526. En lo que sigue se designará
por Diálogo (1998) la gran edición crítica: Galileo Galilei, Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo
Tolemaico e Copernicano, Edizione critica e commento a cura dei O. Besomi e M. Helbing, vol. I Testo,
vol. II Commento (Padova, Antenore,1998).

1

206

LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO. EL DIÁLOGO REVISITADO

de los mares sobre la superficie del globo terrestre; al presentar como indisociables el fenómeno evidente de las mareas y el doble movimiento de la Tierra alrededor del Sol, esta solución invertía la jerarquía de los desafíos. La posibilidad
de zanjar, sólo por la existencia de un fenómeno evidente, la vieja cuestión del
movimiento de la Tierra o de los cielos, se exponía por vez primera sobre bases
nuevas, desde las argumentaciones del siglo XIV que habían dejado a los partidarios de ambas tesis igualmente satisfechos con su aparente indecidibilidad en
el marco de la filosofía natural. La necesidad del doble movimiento de la Tierra
dentro de la explicación galileana de las mareas transformaba radicalmente el problema de la comparación de los grandes sistemas del mundo y le confería un estatuto revolucionario. Este tema es un lugar común de la historia del pensamiento
científico; lo que normalmente no se percibe es que esta revolución, para el propio Galileo, se halla más radicalmente anclada en su teoría de las mareas que en
cualquier otra argumentación, fases de Venus y satélites de Júpiter incluidos. Esta
teoría de las mareas preocupó a sus adversarios y especialmente a la curia papal,
probablemente ya desde el primer proceso de 1616, y ciertamente en el de 1633,
puesto que entre las ocho presunciones de culpabilidad sostenidas contra Galileo el único argumento de filosofía natural mencionado es la prueba del copernicanismo mediante la teoría de las mareas. En fin, fue esa teoría de la mareas,
retomada prácticamente sin cambios del discurso de 1616, la que coronó la gran
obra final de su vida, el Diálogo sobre los dos grandes sistemas del mundo. Si
recordamos que pretendía titular el Diálogo como Sobre el flujo y el reflujo del
mar, siendo disuadido por la prudencia de sus amigos y por las presiones de sus
poderosos adversarios, se reconocerá que no solamente sostuvo esta teoría de manera
constante sin enmendarla en nada, sino incluso que la consideraba una pieza maestra de su filosofía de la naturaleza.

EL JUICIO DE LA HISTORIA: UNA TEORÍA FALSA
La apreciación de los historiadores ante una teoría tan importante a ojos
de Galileo es bastante paradójica. Domina un juicio casi unánime: es una teoría
falsa. Por no citar más que a cualificados autores, E. J. Aiton afirma: “Aunque
fundamentalmente falsa, la teoría galileana de las mareas merece atención...”;
para M. Clavelin: “Trátese de las mareas o de los vientos alisios, la argumentación de Galileo es profundamente defectuosa”; y para P. Costabel: “La única prueba
formal que proponía del movimiento de la Tierra, a saber, el flujo y el reflujo del
mar, no valía absolutamente nada”. Bajo el peso de este desafortunado error, a
menudo los historiadores han descuidado la cuarta jornada del Diálogo, pasando
la teoría de las mareas y sus consecuencias cosmológicas al debe y el haber de
la Historia.

207

GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

Aunque se considere actualmente la teoría como falsa de forma unánime,
hacemos notar que en la introducción a su edición del Diálogo (Einaudi 1970)
Libero Sosio, que comparte sin duda esa opinión, modera no obstante la conclusión –que tomada al pie de la letra es igual de desoladora respecto a las intenciones de Galileo– precisando que es falsa “al menos en tanto que teoría de las
mareas”. Esta restricción deja abierta al menos la posibilidad de que la teoría no
sea falsa sino en tanto que teoría de las mareas. Aunque esta vía vislumbrada no
haya sido explorada por Sosio es preciso reconocer que es uno de los escasos comentaristas que ha expuesto alguna reserva al hecho de que por doquier la teoría haya
sido calificada como falsa; sin embargo, al no haberla desarrollado, permanece
imprecisa y preñada de ambigüedades.
Con escasas reservas, la teoría galileana ha sido considerada como un lamentable error, comprensible en su contexto histórico, pero que merece ser olvidada,
por bien de su autor. No deja de chocarnos el que este juicio negativo no haya
sido casi nunca apoyado por alguna evidencia, incluso vaga, de su falsedad; el
juicio de Finocchiaro, que aventura este atrevido comentario, es típico de la literatura actual sobre el tema: “Esta explicación causal es errónea, aunque su argumento fundamental no es despreciable, y no está claro dónde yerra su razonamiento”. Las únicas excepciones que conozco se deben a E. Mach, que mantiene
un rechazo radical, y las de E. Strauss y K. Popper, que mantienen un rechazo,
digamos, condicional. Volveremos después sobre sus propuestas.
Las escasas reservas expresadas en cuanto a calificar simplemente como
falsa la teoría de las mareas, por raras que hayan sido, podrían bastar para sentir
la necesidad de reexaminar críticamente tal calificación. Una de dos: o bien las
dudas están mal basadas y entonces hay que ponerlo de relieve, o bien tienen algún
fundamento sólido cuyas consecuencias habrá que explorar. Hay que reconocer
que en esta última hipótesis podríamos extrañarnos de que quienes han tenido
suficiente lucidez para exponer sus reservas se hayan quedado ahí.
En cuanto al punto de vista radical de Mach, sorprende el poco caso que
le han hecho los historiadores; pues si es irrefutable, lo dice todo sobre la teoría
de las mareas y hace vanas las tergiversaciones que acabamos de cuestionar. Ha
sido poco citado e incomprendido al citarlo: quizá lo uno aclara lo otro. Es necesario un examen crítico de su posición, y luego mostraré que es refutable en tanto
que crítica del modelo de Galileo. Antes de abordar ese empeño conviene describir con mayor precisión el contenido de la propuesta galileana.

LA TEORÍA GALILEANA DE LAS MAREAS: SENCILLA Y SOFISTICADA
Como he indicado más arriba, la teoría se basa en la referencia a los movimientos de un líquido en relación al recipiente que lo contiene cuando este se ve
sometido a sucesivas aceleraciones y deceleraciones. Galileo afirma que en la doble

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compleja. quién no concederá que tal efecto pueda. el agua que contiene. implicando la inclinación de la eclíptica y el movimiento orbital de la luna alrededor de la Tierra respecto a la Cosmografía. mar u océano. mientras que el agua.. no se ve afectada por esa aceleración en cuanto que no está contenida por una orilla.] Por tanto. desde D hacia E. B su centro. para dar cuenta de modo cada vez más realistas de las características geométricas y cinemáticas de los movimientos de la Tierra según Copérnico y de las consecuencias de la diversidad topográfica de las costas y fondos marinos sobre las aguas en movimiento. teniendo ambas rotaciones el mismo sentido. al añadirse la rotación diurna al movimiento orbital en mitad de la noche y suprimirse en mitad del día. fluida y libre horizontalmente. los movimientos que llamamos oscilaciones propias de una masa fluida y su concepción del impetus respecto a la Física. un movimiento absoluto unas veces muy acelerado y otras igualmente retardado para las partes de esa superficie [. por no citar sino algunos de los ingredientes que forman parte del arseD 209 . El círculo EFDG representa la Tierra. y el círculo C con centro en A la órbita anual. En efecto. y subir y luego descender hasta sus extremos. por el acoplamiento entre el movimiento diurno y el movimiento anual. tiene un movimiento absoluto no uniforme. donde para simplificar hace coincidir el plano del ecuador con el de la eclíptica. Galileo muestra mediante la figura que “cuando [la superficie terrestre] gira alrededor de su propio centro.. ocurrir del mismo modo y necesariamente en el caso de los mares.LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO. A C señala. En conjunto. EL DIÁLOGO REVISITADO hipótesis de un doble movimiento de la Tierra –un movimiento de rotación uniforme en torno a su centro y un movimiento de E G B traslación uniforme de ese centro a lo largo F de una órbita circular alrededor del sol– las grandes masas de agua sobre la superficie se comportan en sus cuencas naturales como el agua en tal recipiente. o más bien deba. en las páginas que siguen. Un punto fijo sobre la Tierra recorre el pequeño círculo en un día y el centro B recorre el círculo C en un año. la composición de dos movimientos uniformes de rotación –la diurna y la orbital anual– tiene como resultado que la cuenca de todo lago. la argumentación de Galileo es finalmente muy sofisticada. Para facilitar la comprensión de ese resultado Galileo lo explica mediante esta figura. cuyos recipientes están sometidos a variaciones semejantes?” Esta descripción preliminar no es sino una versión muy simplificada de la discusión desarrollada por Galileo. si es verdadero (y la experiencia prueba que es muy cierto) que la aceleración y la ralentización del movimiento de un vaso hace ir y venir. resultará forzosamente para las partes de esa superficie.

en lo que respecta a su causa primera. No veo qué autoriza a preferir esa interpretación a la lectura estricta del texto que sólo menciona movimientos circulares uniformes. pero no será variable en el tiempo en un lugar geográfico determinado. Aunque no carezca de interés atender a los numerosos comentarios que esquivan cualquier justificación de su recusación de la teoría de las mareas. desarrollaré sobre él mi discusión de tal crítica. En la medida en que el juicio dispensado por la crítica a la teoría de las mareas se articula esencialmente sobre ese modelo simplificado. paralelamente a la superficie). El segundo es la tendencia que atribuye al agua de proseguir su movimiento horizontal libremente sin aceleración. Ahora bien. lo que constituye una refutación radical de la teoría galileana de las mareas. decelerado. I. implica 210 . Ernst Mach: el efecto Galileo no existe En su exposición crítico-histórica de la Mecánica. que la esencia de la teoría de Galileo la constituye la afirmación de la existencia de dos fenómenos. y es el fundamento de toda mi discusión. a la conjunción de esos dos fenómenos. LAS REFUTACIONES DE LA TEORÍA GALILEANA DE LAS MAREAS 1. si el movimiento orbital es reemplazado por un movimiento rectilíneo uniforme habrá una fuerza de inercia debida a la rotación diurna. salvo cuando en la introducción didáctica Galileo usa la imagen de una barca frenada que habría hecho agua. Sostengo. pero entonces lo esencial es que ese movimiento rectilíneo es no uniforme. designaré ese efecto como efecto Galileo. y por tanto no habrá marea.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA nal explícitamente usado por Galileo en la comparación de su modelo teórico con las observaciones. Mach rechaza la existencia del efecto Galileo. no tomaré en cuenta aquí sino los argumentos de los autores ya citados que han hecho una crítica explícita. Mach creyó que era legítimo pensar que la explicación de Galileo se refería a una composición de movimientos donde el movimiento circular uniforme orbital sería reemplazado por un movimiento rectilíneo uniforme. así como el contexto astronómico. Esta ausencia del efecto marea cuando el segundo movimiento uniforme es rectilíneo surge justamente de la ausencia de efecto dinámico de un arrastre rectilíneo uniforme (principio de inercia) que Galileo ha expuesto en diversas ocasiones. Todo en el texto y las figuras. Según Galileo. las mareas se deben. El primero es que los dos movimientos de la Tierra conjugados producen como efecto que un punto de la superficie se halla sometido alternativamente a aceleraciones y desaceleraciones horizontales absolutas (por ejemplo.

aunque la teoría expuesta por Galilei no sea incorrecta en lo esencial. una especie de comedia de errores. empleando una fórmula de Koyré. es evidentemente la consecuencia que ambos autores extraen de la pequeñez que atribuyen al efecto de aceleración 211 . la aceleración centrípeta– que también crece si [la velocidad orbital] es cero. Strauss (en su edición alemana del Diálogo) rehusa considerar como causa primaria de las mareas el efecto físico al que sin embargo concede realidad: “Considero muy probable que. EL DIÁLOGO REVISITADO claramente que los dos movimientos uniformes cuya existencia simultánea requiere Galileo son rotaciones uniformes. Popper concluye: “La teoría de Galileo es plausible. E.. los fenómenos que de acuerdo con ella se producen son demasiado débiles como para ser observados en relación con la marea lunar [.LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO. pero demasiado pequeño para ser significativo de la curvatura de la órbita de la Tierra.. y su crítica no es pertinente en tanto que refutación de la teoría galileana de las mareas. pero Popper prolonga la argumentación con una nota a pie de página bastante singular: “Uno puede pensar que la teoría cinemática de Galileo sobre las mareas contradice al llamado principio de relatividad de Galileo. pero es muy pequeño Las pocas páginas que Popper consagra a la teoría galileana en Conocimiento objetivo para ilustrar su concepto de comprensión histórica objetiva me parecen singularmente instructivas desde el punto de vista epistemológico. de diversas maneras. la de un efecto real. sin embargo. Lo problemático. así que no se excluye la posibilidad de que la visión galileana sea tenida en cuenta a la hora de aclarar fenómenos secundarios de la marea”. no hay ninguna otra aceleración y en especial ninguna aceleración periódica.] Además hay (pequeñas) aceleraciones periódicas tan pronto como tomamos en cuenta la curvatura del movimiento de la Tierra alrededor del sol. tanto histórica como teoréticamente.. Pero tal crítica será falsa. Leeré en ellas. 2. Strauss y K.” Reconocemos ahí la crítica de Mach. pero incorrecta en esa forma: además de la aceleración constante debida a la rotación de la Tierra –o sea. puesto que tal principio no se refiere a movimientos rotatorios [.]. pero que no es el de Galileo.” Sobre la base de esa misma idea. La crítica de Mach es justa en la medida en que se aplica al modelo que somete a crítica. Tras una paráfrasis muy fiel al modelo de Galileo.. Popper: el efecto Galileo existe.

para un observador terrestre. entre la intuición galileana de la existencia del efecto de los dos movimientos combinados y el análisis cinemático que propone como justificación teórica. Pues de suponer que sea exacto que la aceleración periódica sea efectivamente pequeña. por ejemplo. Está claro que no se trata de una tesis gratuita. y ello por pequeña que sea tal aceleración.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA de la curvatura del movimiento orbital. banales en historia de la ciencia. el diurno. el heliocentrismo de Copérnico. aunque sea legítimo señalar la distancia entre el modelo físico y su análisis formal. de la que no podemos extrañarnos sin caer en flagrante anacronismo. Basta recordar. Sin embargo. de la composición de las dos rotaciones. ni siquiera cualitativamente. la descripción cinemática que propone para convencer a sus lectores de su existencia (las adiciones y sustracciones mencionadas) no hace ningún caso al carácter acelerado del movimiento orbital. hará percibir como periódico a un observador terrestre arrastrado por esa rotación. hay una cierta incoherencia. LA TEORÍA DE LAS MAREAS REVISITADA Conviene poner de relieve que Galileo no se hallaba en posición de realizar un análisis satisfactorio. Nos hallamos en presencia de una inadecuación entre las propiedades atribuidas a un modelo mecánico bien definido y las justificaciones teóricas propuestas en ausencia de instrumentos conceptuales matemáticos y físicos adecuados. para tener una precisa apreciación de ello hubiera sido necesario que anticipara los trabajos de Huygens sobre la fuerza centrífuga. aceleración que el segundo movimiento. sino que constituye el fundamento de mi análisis. II. Tales inadecuaciones salpican la historia de la ciencia. En presencia de contradicciones de este tipo. me parece que la teoría galileana de las mareas debería ser considerada correcta en principio. Las dos cuestiones pertinentes que debe plantearse el historiador de la ciencia sobre la teoría galileana de las mareas son las que voy a tratar a continuación: 1) ¿Existe realmente el efecto Galileo? 2) ¿En caso afirmativo cuál es su relación con el fenómeno de las mareas? 212 . de las aceleraciones y deceleraciones que resultan. por el mero hecho de su existencia. y no es arriesgado adelantar que el descubrimiento de un fenómeno físico precede casi siempre a las justificaciones que lo integrarán en un marco teórico coherente. considero que el valor de la teoría debe ser juzgado históricamente según la realidad de los fenómenos atribuidos al modelo físico y no según el valor de la matematización intentada prematuramente.

p. sabemos que Galileo pretendía haber construido uno: “Y por imposible que pueda parecer a muchos que podamos experimentar en máquinas y recipientes artificiales los efectos de semejante propiedad. EL DIÁLOGO REVISITADO 1) El efecto Galileo existe Desde el punto de vista cinemático el modelo de la teoría galileana de las mareas no es sino un caso simplificado (sin ecuante) de los modelos deferenteepiciclo de Ptolomeo.(ω cuya componente tangencial es RΩ2 sen (ωt + ϕ). 213 . El problema cinemático es muy sencillo. tangencial) cuyo sentido cambia periódicamente.LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO. no es del todo imposible. he construido una máquina.N. donde O representa el centro del movimiento orbital. Para responder podemos pensar en un dispositivo experimental. La teoría de Galileo se basa en la afirmación de que el movimiento de un punto del epiciclo está sometido a una aceleración horizontal (esto es. M un punto fijo de su superficie y las otras notaciones son evidentes M Ρ ωt + φ C R R Ωt se obtiene fácilmente como expresión de la aceleración absoluta del punto M ω + Ω)2 CM OM” = -Ω2 OC . un paradigma de la astronomía antigua. Realmente no sabemos si la hizo o no. VII. Con la representación geométrica ilustrada por la figura siguiente. C el centro de la Tierra. en la que puede comprobarse específicamente el efecto de esa maravillosa composición de movimientos” (Diálogo E. es decir. 456). La primera cuestión es saber si el efecto Galileo existe o no. Otro método consiste en sustituir ese experimento por el recurso al cálculo.

que es absolutamente uniforme. 2) El efecto Galileo y la teoría clásica de las mareas 2. por tanto relativamente acelerado respecto a la Tierra. El fenómeno resulta de la existencia conjunta de los dos movimientos circulares uniformes. En otras palabras. cuya ilustración más conocida es la caída libre idéntica de todos los cuerpos sobre la superficie terrestre. Siguiendo la costumbre de los manuales de Mecánica clásica representamos al astro perturbador como un centro de fuerza inmóvil (el Sol. Esta última singularidad de las acciones gravitacionales. La realidad del efecto Galileo confirma en principio la analogía cuantitativa entre las mareas y el movimiento del agua en una barca bruscamente frenada. El cálculo confirma entonces literalmente.. y es indispensable tenerlo en cuenta para comprender esa explicación. Lejos de las costas nada obstaculiza el movimiento horizontal del agua. en contra de la opinión de Mach.1. en el curso de la rotación diurna esa aceleración oscila periódicamente en cada lugar geográfico. y el fondo del mar retiene el agua en la dirección vertical. absolutamente y no sólo relativamente. sino de un cálculo que nosotros podemos realizar sobre una propiedad de su modelo físico. para simplificar) que induce sobre todo cuerpo una aceleración centrípeta inversamente proporcional al cuadrado de su distancia e independiente de la masa de dicho cuerpo. y debido al movimiento diurno origina en un punto fijo del ecuador una oscilación cotidiana (que es sen(ωt + ϕ)).La formulación clásica de la teoría elemental de las mareas Una vez establecida la existencia del efecto es preciso examinar su relación con el fenómeno de las mareas. que cambia de sentido en el afelio y el perihelio. el efecto Galileo existe. No se trata de una explicitación del discurso de Galileo. las proposiciones de Galileo en cuanto a la existencia en su modelo de variaciones periódicas de la aceleración en un punto de su “ecuador”. 214 . esta componente se debe al movimiento orbital (que es RΩ2).GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Este cálculo hace aparecer efectivamente una componente “horizontal” de la aceleración. Para proceder a ese examen podemos atenernos a la presentación moderna de la teoría elemental de las mareas. a los movimientos en cuestión surge del hecho de que en el caso de un modelo a lo Tycho Brahe el efecto Galileo no existe claramente. cerca de las costas el agua se precipita por esa aceleración relativa. es un elemento absolutamente esencial de la explicación clásica de las mareas. y precisamente a su forma más simple. cuyas notorias insuficiencias no son pertinentes para la discusión de las causas primeras. llamada teoría estática. El fenómeno recibe en el cuadro de la física galileana la siguiente explicación global: la gravitas impide al agua ser expulsada por la rotación diurna. y que Galileo pueda llamarlos reales.

siendo la dimensión de la Tierra muy pequeña en relación a la distancia de la Tierra al Sol. con las notaciones usadas antes. La marea es un movimiento relativo del mar y de la superficie terrestre y la teoría clásica toma en cuenta el movimiento de la Tierra del mismo modo que lo hace con el movimiento de las aguas superficiales. He dicho “a primera vista”. Ahora bien. está débilmente ligada al globo y casi libre “horizontalmente”: cualquier masa de dicha agua será acelerada en función de su distancia “real” al Sol. se trata en realidad de ese resultado visto desde la Tierra. suponiendo a la Tierra (suficientemente) sólida. es de segundo orden en con las notaciones de la figura.LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO. El efecto Galileo. Veámoslo cuantitativamente según la teoría clásica. en su explicación. que es un movimiento “absoluto” de la Tierra. no es algo radicalmente extraño a la teoría clásica del fenómeno. sino a la diferencia de distancias del agua y del centro de la Tierra al Sol. no depende sino de sus distancias a dicho centro. Por otra parte. tanto en magnitud como en dirección. tal como hemos visto. por el contrario. Parece pues necesario avanzar en esta comparación. que se demuestra que es igual a la de una masa situada en su centro2. EL DIÁLOGO REVISITADO Lo que a primera vista diferencia radicalmente la explicación clásica de la galileana es que la acción ejercida por el centro de fuerza sobre el agua marina juega un papel esencial. que se halla igualmente sometida a la acción de ese centro de fuerza. para toda masa libre cercana a la Tierra. y se halla efectivamente ausente. se escribe así: (1) Γa = – k OM. la aproximación lineal de la fuerza a distancia a la cercanía correspondiente del centro de la ρ Tierra. por tanto. Puesto que en las interacciones gravitacionales la intensidad de la aceleración centrípeta debida al centro de fuerza es estrictamente independiente de la masa (y de la naturaleza) de los cuerpos atraídos. diferencia muy pequeña en proporción. o sea el módulo de OM. Es probable que esta diferencia la perciban casi todos los comentaristas como una razón suficiente para rehusar toda pertinencia a la teoría galileana de las mareas. En el sistema absoluto de referencia. la aceleración de una masa de agua “libre” situada en M debida al Sol situado en O. R 2 215 . La aceleración relativa de una masa de agua y de la superficie terrestre vecina no se debe. tal acción a distancia es absolutamente extraña a la física y a la cosmología de Galileo. todos los puntos ligados rígidamente al globo (como los de su superficie) no pueden tener sino una sola e idéntica aceleración centrípeta. pues aunque las mareas son un resultado de la acción del Sol sobre el agua marina. donde r es la distancia del agua al centro. el agua superficial de los mares. r3 En rigor. está claro que las aceleraciones provocadas por este último serán casi iguales.

se añade a la aceleración absoluta las intensidades de las fuerzas de inercia de arrastre y centrífugas.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Para obtener la aceleración del agua en el sistema de referencia ligado a la Tierra. respectivamente: Γe = – kR3 OC Γe = – (Ω + ω)2 CM de donde para la aceleración vista desde la Tierra del agua “libre” en M: (2) Γ = K OM + k OC + (Ω + ω)2 CM R3 R3 ( El último término de la derecha es independiente del tiempo y no contribuye a la marea e indica que sólo han de tenerse en cuenta los efectos horizontales.. que la experiencia de la enseñanza muestra que son todo menos triviales. parece claro que cada una de esas contribuciones es periódica. La aceleración generadora de la marea es entonces la componente “horizontal” de Γ. o sea. 216 .El efecto Galileo en la teoría clásica de las mareas Respecto a esta presentación standard la teoría galileana sugiere una alternativa. como hace Galileo siguiendo a Copérnico. pero con fases opuestas (el signo -). con período diurno. podemos ahorrarnos las nociones de cambio de sistemas de referencia y de fuerza inercial de arrastre. y en fin.2. que el período semidiurno característico de las mareas clásicas es estrictamente el resultado de su superposición. o sea el módulo: (3) Γ = – k – k R sen (ωt +ϕ ) R3 r3 ( ) Siendo el radio ρ de la Tierra muy pequeño respecto a las distancias casi iguales r y R.. podemos desarrollar la diferencia y obtener para el orden más bajo de ρ la forma clásica de la aceleración generadora de las mareas: R (4) G = 3/2 ρ sen(2ωt + 2ϕ) Esta expresión explica y completa lo dicho anteriormente: la aceleración generadora es la diferencia entre dos términos casi iguales. Si suponemos completamente conocido el movimiento orbital. además. 2.

Para ser precisos. ambos componentes son periódicos.Ω2 OC . Operan de manera cuantitativamente sustractiva y el resultado de su acción conjunta es de período semidiurno. obtenemos fácilmente: 1 1 Mareas newtonianas R3 r3 ~ (R/r)3 1 ~ ~ ~ 1 contribución galileana R3 217 .y la aceleración absoluta del punto contiguo de la tierra. la ley fundamental de la dinámica implica la conocida relación: k = Ω2R R2 ∗ de donde la estricta identidad de las aceleraciones Γ y Γ dadas por las ecuaciones (2) y (5). con período diurno. en oposición de fases. Todas las conclusiones deducidas de la fórmula (2) se aplican a los correspondientes componentes de (5).que Galileo supone explícitamente nula.LA TEORÍA DE LAS MAREAS DE GALILEO. EL DIÁLOGO REVISITADO En efecto siempre podemos decir que la aceleración del agua “libre” en relación a la superficie terrestre es la diferencia entre la aceleración absoluta del agua . lo que podemos expresar a modo de conclusión final de este debate.(Ω + ω)2 CM por lo que restando (5) Γ∗ = – k OM + (Ω + ω)2 CM + Ω2 OC r3 Si suponemos además que la órbita considerada se debe a la atracción newtoniana del “sol”. la fórmula (3) permite estimar la relación del efecto de ambas contribuciones a la marea newtoniana resultante. en la hipótesis de dos movimientos circulares uniformes. y ésta es: . Aunque la primera no puede conocerse sino mediante la ecuación (1). y su efecto es casi igual al efecto de la componente ausente de la teoría galileana de las mareas (la acción del sol sobre el agua). su expresión explícita ha sido ya obtenida. el efecto Galileo es uno de los dos componentes de la teoría clásica de las mareas. CONCLUSIÓN Lejos de ser despreciable. que es justamente el efecto Galileo. la segunda la conocemos por completo desde el momento en que el movimiento de la Tierra es completamente conocido.

o rechazado.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Con los parámetros correspondientes a la configuración Tierra-Sol. aunque podemos presumir que la imagen de esa recepción estaría sesgada por una opinión perentoria y desafortunadamente negativa. La historia de tal desviación merecería realizarse. encontramos que la marea total. por los historiadores. retomar el estudio de la recepción de la teoría galileana de las mareas por los contemporáneos de Galileo. En el plano del análisis histórico. este análisis invita a una reevaluación de la economía interna del Diálogo. Conviene finalmente reconocer al Diálogo la legitimidad del título que se impidió por fuerza que Galileo le diera: Sobre el flujo y reflujo del mar. o considerado como real pero despreciable. probablemente. es al menos diez mil veces inferior a la que produciría exclusivamente el efecto Galileo. y que de hecho sería excesivamente eficaz tomado aisladamente como generador de mareas. Sería igualmente instructivo. Creo que podemos extraer algunas lecciones de este tema. parece que el proceso imaginado por Galileo ha sido o bien ocultado. En el plano historiográfico. Traducido del francés por Sergio Toledo Prats Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 218 . newtoniana.

seguida del número del volumen y la página.. y otros más. 351-353.] tres libros de mecánica [. Cito los textos de Galileo por la edición de las Opere de Favaro. cuando tras sus descubrimientos telescópicos Galileo negociaba su traslado de Padua a Florencia. lleno de filosofía. De compositione continui [Sobre la composición del continuo]. 1 219 . De animalium motibus [Sobre los movimientos de los animales]. [.”1 Opere X.. ciencia enteramente nueva. De visu et coloribus [De la visión y los colores]. astronomía y geometría.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. tema inmenso. exponía sus deseos y proyectos que incluían tres grandes obras: “Las obras que tengo pendientes son principalmente dos libros De systemate seu constitutione universi (Sobre el sistema y constitución del universo).] Y añadía: Tengo también varios opúsculos sobre cuestiones naturales tales como De sono et voce [Del sonido y la voz].. tres libros De motu locali (Sobre el movimiento local). De maris estu [Sobre las mareas]. cuya referencia puede encontrarse en la bibliografía.. GÉNESIS Y PROBLEMAS Antonio Beltrán Marí Universidad Central de Barcelona 1. LA PREHISTORIA DEL DIÁLOGO: 1610-1616 El 7 de mayo de 1610.

El destinatario natural de una obra de estas características. En cambio el texto sobre las mareas es anunciado como un mero opúsculo sobre una cuestión natural. eso significa que entonces la teoría de las mareas para él todavía no tenía el carácter demostrativo y probatorio del movimiento terrestre copernicano que le atribuiría desde 1616.tuviera razón y que Galileo pensara que el movimiento terrestre hacía comprensible el fenómeno de las mareas. la refuerza. podría pensarse que la obra Sobre el sistema o la constitución del universo anuncia el Diálogo. 2 220 . Véase Galluzzi 1979. (“Origin and Fate of Galileo’s Theory of Tides”. Es decir. creo que nos autoriza a pensar que. ya sabemos que se tratará sin duda de la presentación de una cosmología copernicana. si en 1610 Galileo establece esta independencia y jerarquización entre una obra cosmológica y un opúsculo sobre las mareas. X. Sabemos que la geometría constituiría el método de prueba y el lenguaje necesario para entender estas cuestiones. Galileo hubiera considerado su tratamiento en un opúsculo menor y de modo independiente al sistema del mundo que probaba. Y si el De sistemate podría compararse al De Caelo de Aristóteles. en última instancia. 4 No parece verosímil que si ya entonces la teoría de las mareas hubiera sido considerada por Galileo como “la prueba” del doble movimiento terrestre. como el De revolutionibus de Copérnico por ejemplo. es decir que.) El problema estaba en que esta hipótesis carece de un apoyo documental claro. junto al tema del sonido o los colores. 200-214. la prehistoria si se quiere. 282-290.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Es obvio que los libros Sobre el movimiento local y los de mecánica anuncian lo que finalmente sería una sola obra sobre dos nuevas ciencias: los Discorsi. era la comunidad científica. pp. A posteriori. En su Momento. Physis. Pero es muy improbable que Galileo considerara que las mareas probaban el movimiento de la Tierra. por una parte. en 1610. revisado en Drake 1970. como afirmará más tarde. en 1610. Además. entre 1602 y 1609. Nótese que se enuncian como dos temas distintos y diferenciados en importancia.4 Galileo incluso utiliza una terminología. (Opere. Y en este momento. cuando en 1597 Galileo le dice a Kepler que es copernicano desde hace años porque la teoría copernicana le ha ayudado a explicar numerosos efectos naturales que la teoría geocéntrica no explica. Lo cual. 3 (1961). 3 Recordemos que. ha hecho buena parte de sus descubrimientos astronómicos con el telescopio que presenta como favorables a la cosmología copernicana.3 En todo caso. en el sentido de que se trata de una obra de cosmología. Kepler entiende que Galileo se refiere a las mareas. del Diálogo. el término latino aestu o estu que no volverá a emplear jamás. podría inducir a pensar que la fe en el carácter demostrativo de la teoría de las mareas es derivado. Efectivamente. Galluzzi ha estudiado en profundidad las relaciones entre estas dos nuevas ciencias a lo largo del desarrollo intelectual de Galileo.2 Pero lo que me interesa destacar aquí es que por una parte se enuncia una obra importante sobre cosmología y por otra un opúsculo menor sobre las mareas. sería un tema menor comparable a uno de los Parva Naturalia de Aristóteles. Esto plantea un problema interesante respecto a la génesis. a su vez. y sobre la génesis y el estatus teórico de la teoría de la mareas galileana por otra. escrita en latín. 72) Eso animó a Drake a suponer que la teoría de las mareas de Galileo se remontaba a 1595. el opúsculo sobre las mareas. Galileo ya ha desarrollado su nueva física que. al ser compatible con la teoría copernicana. es posible que Kepler -véase nota anterior. procede de la convicción de la verdad del sistema copernicano que Galileo desarrolla con sus descubrimientos telescópicos.

6 Si estoy en lo cierto. la considero. Ni siquiera es un “sueño” que Galileo se pueda permitir. ahora es totalmente impensable. y el Discorso sobre las mareas tiene que arrinconarse sin haber salido a la luz. Siguen años de obligado silencio. La oposición a Galileo se organizó y de ahí surgieron las denuncias de sus tesis copernicanas ante la Inquisición. Quizás ambas transformaciones estén relacionadas. y como tal recíbala V. Y. 373-401. digo. mensual y anual. 8 Opere V. 7 En 1618 envía el Discorso del flusso e reflusso del mare al príncipe Leopoldo de Austria y. en este proceso. La composición de dos movimiento uniformes produce un movimiento diforme. ya era tarde. según Galileo. habría que buscar la razón de este cambio en lo que pensó Galileo. la velocidad de rotación y la de revolución se suman. Al anochecer empiezan a sumarse de nuevo las velocidades y se reinicia el proceso. mientras que cuando en este punto amanece y a medida que avanza hacia el mediodía se produce un frenazo dado que la velocidad de rotación ahora se resta de la de revolución. en tanto que provistos de los más elevados conocimientos. Las mareas con sus distintos periodos. la teoría de las mareas tiene un protagonismo en el campo de la cosmología que en 1610 no tenía. es decir acelerado. sobre todo. o al menos ambas cosas han pasado a ser equivalentes. como lo llama en el propio Discorso 8. 390-391. Para todo punto de la Tierra. Y. ha pasado de ser la exposición de un fenómeno natural que la teoría copernicana puede explicar. en todo caso. Esa es. 221 . la causa verdadera y fundamental del vaivén de las aguas que conocemos como mareas. como una poesía o un sueño.6 En todo caso. y en lo que sucedió.7 Pero. a los que la bajeza de mi ingenio por sí mismo no llega. desde 1616. la elección del cardenal Maffeo Barberini como papa Urbano VIII fue un hecho crucial que permitió a Galileo soñar de nuevo incluso en la posibilidad de revisión de la condena del copernicanismo. De ahí su cambio del latín al italiano. se explican por la aceleración y deceleración debida a la combinación de los movimiento diurno y anual de la Tierra. EL DIÁLOGO QUE GALILEO ESCRIBIÓ Como se ha señalado a menudo. con una indignación que ya se ha vuelto ironía. a ser una prueba del doble movimiento terrestre afirmado por Copérnico. diurno.” Opere XII. el opúsculo De estu maris pasó de ser un mero opúsculo sobre un fenómeno natural a ser el Discorso del flusso e reflusso del mare de enero de 1616. con las polémicas sobre los cuerpos que flotan en el agua y sobre las manchas solares Galileo se ganó la enemistad de dominicos y jesuitas respectivamente. le dice: “Porque ahora que yo sé cuánto convenga obedecer y creer las determinaciones de los superiores. Pero quiero llamar la atención sobre el hecho de que Galileo nunca había aban- 5 Opere V. GÉNESIS Y PROBLEMAS Entre 1611 y 1613. durante la noche.A.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. La condena de la teoría copernicana se precipita en marzo de 1616. Galileo luchó denodadamente para evitar que la teoría copernicana fuese condenada. Ni que decir tiene que la posibilidad de escribir aquel tratado sobre el “Sistema mundano”. 378.5 Ha pasado de ser un texto académico a ser un texto militante. 2. considero este texto mío como fundado sobre la movilidad de la tierra o bien como uno de los argumentos físicos que yo inventé como confirmación de esta movilidad. entre 1610 y 1616.

en la que este comenta: “Me alegro de las nuevas y admirables ideas [invenzioni] sobre el flujo y el reflujo. 9 222 . le colma de atenciones y le recibe hasta seis veces en audiencia. Ya su primera carta. como un esbozo de un texto más amplio o incluso de una obra mayor. Lo sustantivo de sus conversaciones con Urbano VIII. El optimismo es tal que el 4 de noviembre de 1623.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA donado su propósito y que su primer intento de recuperar la defensa de la teoría copernicana fue anterior a la elección de Urbano VIII en julio de 1623. es inusitadamente pesimista13 y no cambiará durante toda su estancia en Roma. Véase A.10 Pero el hecho que quería destacar es que esto sucede meses antes de que la ascensión de Urbano VIII al solio pontificio provoque la ola de entusiasmo entre los galileanos. Efectivamente. que si no se llevan a cabo en esta admirable coyuntura. Y Virginio Cesarini era ya Camarero secreto del Papa. Urbano VIII. a tantear tan claramente la posibilidad de reiniciar su campaña copernicana. Ciampoli urge a Galileo para que publique lo que hasta ahora ha guardado. en este momento. Galileo se da cuenta de que la cuestión del copernicanismo es considerada un asunto menor y que será muy difícil cambiar su situación. Espero con ansiedad ver el discurso perfeccionado. 13 Las conversaciones que ha mantenido el papa y los prelados. esperar a que se dé nunca otra similar. y que esto de la vida de la corte es para gente joven que. Los particulares que sobre este tema tendría que comentar con V. Opere XIII. 135. 11 “Este universal júbilo de las buenas letras y aún de la misma virtud”. así se desprende de la carta de Ciampoli de 7 de enero de 1623. Este primer esbozo me parece en todo momento un milagro de ingenio.” Carta de 9 de octubre de 1623.12 Galileo acude a Roma en abril de 1624. esp. Tras preparar concienzudamente el viaje con el príncipe Cesi. Y de camino a Roma. Por eso yo. 175. Opere XIII. 201. Favaro 1983.” Opere XIII. con su salud física y el aliciente de las esperanzas. como dice Cesarini en la dedicatoria del Saggiatore al nuevo papa Opere VI. dice. 152-156. I. El 30 del mismo mes Galileo insistirá “No puedo entrar a comentar aquí a V. y la mejora de la posición de sus grandes amigos Virginio Cesarini y Giovanni Ciampoli en la corte papal le animan a ello. ¿Imagina pues V. 146-147. como huésped de Cesi.E. y le dice que está seguro de que Urbano VIII. deseo volver a mi vida apacible y lo haré cuanto antes. puede resumirse en dos puntos básicos. 135-180. Opere XIII. por lo cual creo mucho mejor reservarlas para la conversación personal. Pero si uno lee las cartas de Galileo durante esta estancia en Roma ve claramente que desde la primera conversación con el Papa.” Carta a Cesi de 27 de abril de 1624. 144-145. 10 Tras una meteórica carrera en el Vaticano durante el pontificado de Gregorio XV. tras ver al Papa y a otras autoridades. porque todas requerirían muchas páginas. radiante de que el mundo culto y científico se rinda a sus pies. en enero de 1623 cuando todavía es pontífice Gregorio XV. Quizás la desaparición de Paulo V y Bellarmino. 12 Galileo le ha escrito a Cesi que quería ir a Roma porque está “rumiando cosas de alguna importancia para la república literaria. “me hacen comprobar que soy viejo. en junio de 1621. El Papa ha dicho Efectivamente. a Roma. Opere XIII. que le tiene una gran admiración. Galileo se detendrá unos días en Acquasparta. lo recibirá muy bien. cuanto mayor consuelo me dará cuando le plazca enviarme el discurso acabado?”.S. son tantos que sería imposible ponerlos por carta. son capaces de soportar tales fatigas. distintas cuestiones.9 Resulta difícil determinar qué es lo que anima a Galileo. 104. por lo menos por lo que a mí afecta. S. Galileo recupera su Discurso del flujo y reflujo del mar y lo envía a Ciampoli. para ser informado y debidamente aconsejado. no cabe. el joven Giovanni Ciampoli había sido nombrado Secretario para los breves de Gregorio XV.11 No hay por qué dudar de que entre lo publicable debemos incluir la ampliación del Discurso del flujo y el reflujo que Ciampoli ha leído con deleite. careciendo de estas cosas.

14 223 . sino como temeraria. Pero lo cierto es que Urbano VIII no se comprometió en ningún momento por escrito con su interpretación. La afirmación de Urbano VIII implicaba la tesis de que las doctrinas cosmológicas no son materia de fe. el señor Galileo. esto tiene una traducción técnica. Lo eran tanto que Galileo en lugar de intentar publicar el Discurso sobre el flujo y el reflujo. implica pretender poner límites a la omnipotencia divina. En consecuencia. pero no aconseja que ahora se trate de desenterrar esta disputa [supita].15 Pero. 15 No puedo discutir este punto aquí. la primera afirmación es. más cabía la cautela que la osadía. la aparente concesión iba acompañada de un aumento potencial de peligrosidad. “desde el punto de vista jurídico.” Opere XIII. la santa Iglesia no la había condenado ni iba a condenarla como herética. en cuya casa una mañana. sino que además la definición doctrinal de Paulo V gozaba del privilegio de inerrancia”. la pretensión de haber demostrado la verdadera estructura del universo. como sabemos que había pensado desde antes de la maravillosa coyuntura. Por tanto. [Gaspare] Scioppio y yo. en realidad. según el Papa. en cierto sentido. esto importa poco. El cardenal Zollern es quien comunica a Galileo esta afirmación que le ha hecho el Papa. una vez que la Congregación del Indice había hecho pública en 1620 la corrección de la obra de Copérnico. la carta del 1 de junio de 1624. y eso era lo que permitía interpretar la condena del copernicanismo de 1616 como temeraria y no como herética. discutible. La segunda afirmación nos remite al famoso argumento de Urbano VIII según el cual. parecían autorizar. el sr. el poder dicta el criterio de verdad y la verdad misma. para ver la reacción tanto de los enemigos como de las autoridades eclesiásticas. en última instancia.14 Por lo que había sucedido en 1616. Por lo que creo que el sr. Más aún creo hay buenas razones para afirmar que es falsa. 181. da a entender claramente que la conclusión del círculo de amigos de Galileo fue que. dicta el criterio de verdad.. por el momento. el padre Mostro [Niccolò Riccardi]. Opere XIII. Beretta 1998.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. A posteriori puede verse que. No hay por qué dudar de que lo decía sinceramente. 183. de Faber a Cesi. Antes de que Urbano VIII hiciera su generosa lectura del decreto. Naturalmente. si aplicamos sus criterios teológicos. la condena del copernicanismo de 1616 constituía un acto de magisterio emanado por la Sede apostólica y que concierne a toda la Iglesia. lo cual no es posible. porque en el terreno de las calificaciones teológicas el Papa es quien. decide con el consejo de sus amigos16 tomar una precaución inicial: la publicación de la Carta a Ingoli. que ya eran altas. en esta cuestión. ya estaba claro que la teoría copernicana podía tratarse como una hipótesis. no sólo la doctrina copernicana debe considerarse en adelante como herética. Eso equivale a decir que. de modo que los enemigos no tengan donde agarrarse. dichas en un momento de euforia. por una parte. Además. pero también es indudable que jugar con el margen de permisividad que sus palabras.si Galileo quiere afirmar que la cosmología copernicana es verdadera deberá mostrar que todas las demás estructuras cosmológicas posibles implican una contradicción. 272-273 16 Efectivamente. pero que no había que temer que alguien jamás la fuera a demostrar como necesariamente verdadera. Según el cardenal Bellarmino la cosmología bíblica es indirectamente objeto de fe. no había cambiado nada. Galileo imprimirá alguna cosita que indirectamente aluda a la cuestión. tuvimos una conversación.. era una apuesta muy arriesgada. porque Dios puede ordenar y mover los cuerpos de modos que nosotros somos incapaces siquiera de imaginar. GÉNESIS Y PROBLEMAS respecto a la teoría copernicana que. Tan solo me remitiré a la afirmación de Francesco Beretta que ha estudiado este punto con atención. simplemente habían subido las apuestas. según la cual en realidad. como mínimo. “El señor Galileo ha hecho buena amistad con el señor cardenal Zollern. Vimos que el padre Mostro estaba muy bien dispuesto hacia nosotros.

Dado que además de abordar las críticas teológicas. Galileo expone con toda rotundidad su perspectiva: “He respondido al escrito de Ingoli. Persistió en él a pesar de las circunstancias. Es decir. Galileo nunca abandonó su plan de escribir una obra de cosmología copernicana. Ahora he vuelto al flujo y reflujo. Pero el Diálogo no sería en absoluto una mera ampliación de la Carta a Ingoli. a la que Galileo no había podido responder porque se acababa de publicar el decreto de condena de la teoría copernicana. Opere VI. En la Carta a Ingoli. Galileo se ciñe estrictamente a las cuestiones científicas. tanto favorables como adversas. p. me proporciona amplia ocasión para examinar extensamente todo lo que ha sido escrito sobre este tema. con todos los accidentes observados en ellos. incluso antes de conocer la reacción de las autoridades y enemigos a su Carta a Ingoli. En este momento ya se confirma que se han invertido los planes y las prioridades expuestos en 1610. p. el cual. una respuesta de Galileo a dicho opúsculo resultaba un objetivo idóneo a la hora de sondear la permisividad de Urbano VIII respecto al tratamiento de la teoría copernicana. En el párrafo final de la Carta a Ingoli dice Esto es cuanto por ahora se me ocurre deciros en respuesta a vuestras objeciones físicas y astronómicas contra el sistema de Nicolás Copérnico. es necesario que se produzcan.19 Pero lo que quisiera destacar de nuevo aquí es que Galileo estaba pensando y trabajaba en su futuro Diálogo. y simplemente se acomodó a las distintas situaciones del entorno. En ella refuta una a una todas pruebas de la estabilidad y centralidad de las críticas al movimiento terrestre que presenta Ingoli. como ha puesto de manifiesto Massimo Bucciantini. de 1624. El 7 de Bucciantini 1995. tomando como hipótesis los movimientos atribuidos a la Tierra. ahora los dos libros sobre el sistema del universo y el opúsculo sobre las mareas se han fundido en una sola obra y el elemento central será el Discurso sobre el flujo y el reflujo del mar. Mucho más ampliamente podréis ver tratado este tema si se me conceden tiempo y fuerzas para poder terminar mi Discurso del flujo y reflujo del mar. sin entrar en el campo teológico. es imposible que se produzcan los flujos y reflujos. y dentro de ocho días lo enviaré a Roma. Francesco Ingoli es un personaje central de la lucha anticopernicana. 209.17 En marzo de1616 había escrito una Disputatio de situ et quiete terrae contra Copernici systema. 19 La importancia del cambio se ve claramente cuando. Ingoli se detenía ampliamente en las cuestiones astronómicas y físicas. realmente. en una carta a Cesi. se inicia la génesis del Diálogo. y si se mueve con los movimientos ya indicados. y he llegado a esta proposición: si la Tierra está inmóvil. 17 18 224 .18 Es decir. 561.” Carta de Galileo a Federico Cesi. Opere XIII. exponiendo algunos de los argumentos copernicanos que después aparecerán más o menos desarrollados en el Diálogo. de 23 de septiembre de 1624.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Este es el punto en el que.

lo cual es un argumento en favor de la revolución de la Tierra en torno al Sol que. antes de que Ciampoli le comunicara que el papa Urbano VIII no había puesto ninguna pega a la Carta a Ingoli. Curiosamente. describe muy bien la situación del momento. Galileo le demuestra que. Opere XIII. que éste había disfrutado de algún punto concreto21 y no había puesto ninguna pega.20 De todos modos. que entonces titulaba Diálogo sobre el flujo y el reflujo. si hacemos mover la criba circularmente alrededor de su centro. entonces las partes más pesadas se desplazan hacia la parte exterior de esta. S.24 Hubo unos meses de pánico. tanta más luz aportará a los ingenios. aporta. Galileo está pendiente de las publicaciones anunciadas de enemigos como Scheiner. en noviembre de 1624. una vez más. ahora más que nunca. que Galileo había comentado que casi había acabado su Diálogo. Opere XIII. Nótese. 236. Véase carta de Guiducci. Ingoli lo aducía como argumento experimental en favor de la centralidad de la Tierra. GÉNESIS Y PROBLEMAS diciembre de 1624 Galileo se refiere a su obra como “Diálogo sobre el flujo y el reflujo”. Alguien ha denunciado el Saggiatore ante el Santo Oficio. Opere XIII. 25 No sólo sigue trabajando en su Diálogo. por si no bastara. 22 En su carta Ciampoli dice: “Me alegro además que el Diálogo esté casi acabado y que la materia sea tan abundante. día de los inocentes. Pero en aquellos momentos los representantes de la cultura y ciencia tradicionales radicalizaban sus posturas. La denuncia no tuvo consecuencias inmediatas. salta la alarma. con las graciosas experiencias que V. “acusándolo de que allí se alaba la doctrina de Copérnico a propósito del movimiento de la Tierra”. Pero no parece que. 282-283 y 284. porque cuanto mayores viajes haga la pluma de V. Galileo renunciara a la futura publicación.” Opere XIII. Cabe preguntarse qué es lo que admiraba tanto Urbano VIII de un argumento en favor de la cosmología copernicana. Esto y las sucesivas recaídas en la enfermedad. retrasaron la finalización del Diálogo sobre el flujo y reflujo. 295. 23 Galileo recibe en estos momentos un ejemplar de la prolusión que el padre Spinola había hecho en la apertura del curso escolar en el Colegio Romano unos meses atrás. Pero todo inducía a dejar dormir la Carta a Ingoli y a retrasar la publicación del Diálogo sobre flujo y el reflujo. Posiblemente lo ve como un ejemplo más de que no hay manera de saber cómo son realmente las cosas. en sus conversaciones. Redondi 1990. ni aún en los peores momentos. Ciampoli informa que leyó algunos trozos de la Carta a Ingoli y se la resumió al Papa. o Chiaramonti que quisiera ver antes de publicar el Diálogo. 236237. el Papa seguramente ya había dado a Galileo para escribir y publicar su obra cosmológica. de 18 de abril de 1625. el 28 de diciembre de 1624. que es el movimiento que resulta relevante si quiere compararse con el movimiento del sistema planetario alrededor de su centro. Los jesuitas clamaban públicamente contra toda novedad y en defensa del más puro y duro aristotelismo. Grassi. Además. a principios de noviembre de 1625 le ha dicho a Giovanni Battista Rinuccini que tiene intención de ir a Roma antes de final de año. 159 y ss.. como se desprendería de su argumento.25 Con todo. como las partículas más ligeras se quedaría en el centro. 265.23 Y. 24 Carta de Guiducci a Galileo. el punto que Urbano VIII admira especialmente es la crítica que Galileo hace a Ingoli a propósito de lo que sucede cuando movemos una criba que contiene partículas de diferente peso. Leí la respuesta que distéis a Ingoli y también la conté en gran parte a Nuestro Señor [Urbano VIII] que gustó mucho del ejemplo de la criba y de los cuerpos graves que se consideran poco aptos al movimiento. en defensa de la doctrina peripatética y en contra de los innovadores. sino que. 20 21 225 .22 Está claro que esto puede interpretarse como una ratificación pública de la autorización que. S. Desde el supuesto de que el Sol es más ligero y la Tierra más pesada.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. a lo Opere XIII.

que “llegue a buen término”. en la que este sostiene la idea de que las novas de 1572 y 1604 habían sido fenómenos sublunares y defiende la idea aristotélica de la inalterabilidad de los cielos. En enero de 1630 ya está revisando la obra que considera terminada. Galileo le ha hablado de su asunto y espera. las dudas atenazan a Riccardi.26 La réplica de Grassi al Saggiatore. Las palabras de Visconti están en clara contradicción con la versión que.28 Riccardi dice que la obra le gusta. 105-6. a pesar de las peticiones de los amigos. constituye un motivo de preocupación para Galileo hasta bien entrado 1628. Opere XIII. que le ha concedido una “larga audiencia” y le ha tratado con “gran benignidad”. que domina mejor los aspectos científicos y más técnicos.31 Véase la carta de Ciampoli a Galileo del 10 de julio de 1627. Opere XIII. Pero aún así. le dará el libro.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA largo de 1626 y 1627. los cuales el Maestro eliminó sin oír más)”. A regañadientes concede el imprimatur condicionado a una posterior revisión y establece el contenido del prefacio que deberá incluir el libro.” Opere XIV. que al ver la obra pide ayuda a otro dominico. mucho más radical y severo. dice. 3. Quedo servidor suyo. sino también de que su teoría de la materia atenta contra el dogma de la eucaristía. 28 Opere XIV. y que por lo demás. y que mañana por la mañana hablará con el Papa para el frontispicio de la obra.27 En agosto de 1628. El informe.30 A partir de este momento. EL DIÁLOGO MANUSCRITO QUE SE PERDIÓ Había llegado el momento de la verdad. Pero no fue este texto el que saldría a la luz. acomodando unas pocas cositas. Hacia el día 18 de mayo Galileo es recibido por Urbano VIII. 29 En una carta a Galileo del 7 de junio de 1630. 26 27 226 . el padre Visconti. Visconti lo cuenta en estos términos: “El Padre Maestro [Riccardi] le besa las manos y dice que la obra le gusta. En mayo de 1630 Galileo viaja a Roma y entrega el manuscrito al padre Niccolò Riccardi. en octubre de 1629. Maestro del Sacro Palazzo. la publicación de la obra sigue retrasándose. Galileo lo lee atentamente y escribe una larga crítica a su tesis que aparecerá en la tercera jornada del Diálogo. 30 Opere XIX. 325. dará la comisión especial que había nombrado Urbano VIII. una vez que Visconti ha corregido todo lo que le ha parecido y Riccardi ha eliminado lo que había considerado problemático. 393-394) y a partir de marzo de 1628 la cuestión desaparece de la correspondencia. matemático y astrólogo. 120. dice así: “él [el padre Visconti] lo revisó y enmendó [el Diálogo] en mucho pasajes (advirtiendo también al Maestro de otros discutidos con el autor.29 este último decide que “quiere volver a revisar el libro por sí mismo”. Opere XIX. en 1632. 325. “el Diálogo avanza muy lentamente”. en la que acusa a Galileo no sólo de su copernicanismo. 365. Finalmente. Esta es una de las razones por las que. parecidas a las que acomodamos juntos. Quizás el apoyo de Riccardi tranquilizó a Galileo (véase carta de Castelli a Galileo de 28 de febrero de 1628. Galileo ha conseguido un ejemplar del De tribus novis stellis que ha publicado Chiaramonti. Galileo comenta que ha retomado sus Diálogos sobre el flujo y el reflujo.

En concreto respecto al prefacio del libro33 y el final donde Galileo tiene que incluir el argumento teológico de Urbano VIII. 33 227 . Si me llega el prefacio puesto al principio. lo deje correr e imprimir libremente. O hállese otra posibilidad. si ni siquiera puede llegar aquí una copia. El elemento básico que el prefacio debe incluir es que en Roma no se condenó la teoría copernicana por ignorancia. pero por razones superiores. 488-489. Galileo no utilice sólo mi firma y no me perjudique por mi benignidad [cortesia]. y el final del libro. sino tras un riguroso examen de la cuestión. que ahí [en Florencia] no me corresponde. y yo haré todo lo factible a la menor indicación de tales patrones. Pero no conociendo las directrices de Nuestro Señor no puede dar aprobación que me baste para dar la mía. 35 Vale la pena citar al menos parte de la carta de Riccardi a Francesco Niccolini: “El P.” 32 Es obvio que los enemigos de Galileo han entrado en acción. Se le contesta que la peste lo impide. Yo no tengo mayor apremio que servir a la Srema. sino solamente asegurándome de que sea conforme a la regla que se le ha dado por orden de Nuestro Señor. de pronto.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. indicándole lo que ha de observar en el libro. O bien. viendo si la ha respetado. cuyo contenido es impuesto a Galileo. Se trata del texto titulado “Al prudente lector”. Finalmente acepta que se haga una nueva revisión en Florencia. mi señor. Riccardi sigue dudando y no envía el permiso para la publicación.35 Galileo se indigna por lo que considera una mera táctica dilatoria y propone a los Medici una reunión de todos los implicados o responsables de Florencia y dice: Estando yo presente. con tal que el Sr.34 Entonces dará su permiso o dejará que el Inquisidor de Florencia autorice por sí mismo la publicación. pero quisiera hacerlo de modo que la persona protegida por tan gran señor estuviera libre de todo peligro de padecer en su reputación. Clemente Egidi. Riccardi exige garantías de que Galileo ha seguido estrictamente las órdenes que le dio Urbano VIII respecto al Diálogo. a finales de agosto Castelli aconseja vivamente a Galileo que publique su obra en Florencia “y que lo haga cuanto antes”. Pero. llevaría la obra con todas las censuras y enmiendas hechas en ella por el propio Padre Maestro del Sacro Palazzo. Opere VII. GÉNESIS Y PROBLEMAS A finales de junio de 1630 Galileo vuelve a Florencia convencido de que ha conseguido su objetivo. pero que no quiero poner por escrito. Stefani habrá visto el libro juiciosamente. Riccardi se niega a que el Diálogo se publique en Florencia y pide que le envíen el manuscrito. “por muchas razones dignas de tener en cuenta. de modo que si ve que ha sido obedecido. Giacinto Stefani que tras una minuciosa lectura da el visto bueno.” Opere XIV. y el Inquisidor de aquella ciudad. Alteza del Gran Duca. y daré fe además de haber aprobado la obra. escribiré una carta al Inquisidor. 326. En marzo de 1631 Galileo acude a los Medici que presionan a Riccardi para que envíe la autorización. a pesar de todo. 34 El argumento del Papa es puesto en boca de Simplicio en la penúltima página del Diálogo. fácilmente veré lo que me basta. Y esto no puedo hacerlo sólo con el permiso de impresión. explicándole lo que me ha sido ordenado. 32 Opere XIV. 135. de modo que el libro se imprima sin peligro de algún disgusto suyo o mío si los enemigos nos descubren alguna cosa que se desdiga de las órdenes prescritas. 29-31. concede el imprimatur el 11 de septiembre de 1630. 31 Opere XIX. Opere VII. 254. Se encarga el consultor del Santo Oficio de Florencia. Pero.

como lo mostrará el hecho de lo insignificante de las puntualizaciones o correcciones que se le han hecho. deseando el autor ultimar este asunto. P.37 En su respuesta. Con esta precaución el libro no tendrá impedimento alguno aquí en Roma. presupuestas las adecuaciones que debían hacerse y que vuelta a traer la obra recibiría la última aprobación para la imprenta. Además debe mostrarse que esta obra se hace solamente para mostrar que se conocen todos los argumentos que por esta parte [la copernicana] se pueden aducir. porque el texto se revisó de nuevo. su cofrade. R. Altieri Biagi 1995. 259. que ya tenía el título De fluxu e refluxu maris. Está claro que Galileo no miente porque está deseoso de mostrar públicamente el manuscrito censurado que pondrá de manifiesto que desde un principio se había atenido a las órdenes recibidas con toda fidelidad. Maestro del Sacro Palazzo. Padre Inquisidor Honorabilísimo. y V. 24 de mayo de 1631. No pudiendo hacerse esto por los impedimentos de las comunicaciones y por el peligro que representaba para los originales. M. el señor Galileo piensa imprimir aquí [Florencia] una obra suya. y expedir o no expedir el libro sin más dependencia de mi revisión. Opere XV. escribe al Inquisidor de Florencia. En su bello artículo “L´incipit del Dialogo sopra i due massimi sistemi”. le recuerdo que es voluntad de Nuestro Señor que el título y tema no sea sobre el flujo y el reflujo. 327. 36 37 228 . El 24 de mayo de 1631. que yo firmé. el padre Riccardi. 39 y que queda a la espera del prefacio y el final del libro que ha Carta de Galileo a Andrea Cioli. Roma.” Opere XIX. Vino aquí a Roma a mostrar la obra. 38 Carta del 31 de mayo de 1631. con el fin de probar que. 236. sino solamente la hipotética y sin las Escrituras.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA por el Padre Visconti. Egidi destaca que “Galileo se muestra dispuestísimo y obedientísimo a cualquier corrección”. M. y a la vista de estas el mismo P.38 comenta que ha encargado una nueva revisión del manuscrito al padre Stefani. R. 36 En mi opinión este es un texto fundamental. V. 39 Nos consta que las correcciones de Stefani fueron puramente testimoniales. La carta de Riccardi dice así: “Muy Rvdo. podrá valerse de su autoridad. Aunque Galileo exagerara minimizando las correcciones o su número no importaría. Opere XIV. Me reitero su servidor y le ruego favorezca con sus peticiones. de 3 de mayo de 1631. Así lo muestra una carta de Galileo de 15 de enero de 1633. pero de modo que nunca se conceda la verdad absoluta a esta opinión. resolviendo todas los argumentos contrarios que se podrían aportar a partir de la experiencia y de la filosofía peripatética. dándole las directrices precisas para la revisión definitiva del libro y le dice que le mandará el principio y el final redactados de conformidad con lo estipulado por el Papa. y pretende facilitar la comprensión del gran arcano de la naturaleza con esta posición. Maria Luisa Altieri Biagi alude a los cambios que debió forzar la eliminación del tema del flujo y reflujo del mar en el título del Diálogo. Opere XIX. y que en Roma no se ha rechazado esta sentencia por ignorarlas. de conformidad con el principio y el final del libro que le enviaré desde aquí arreglados. en la que trata hipotéticamente sobre el sistema copernicano según la movilidad de la Tierra. podrá complacer al autor y servir a la Serenísima Alteza que muestra una gran prisa en esto. sino únicamente de la consideración matemática de la posición copernicana en torno al movimiento de la Tierra. y argumenta que el inicio de la tercera jornada debía ser el inicio del Diálogo en la redacción original. Inquisidor podría comprender inmediatamente cuán insignificantes son las cosas que se habían anotado y que se han corregido. y por el Padre Stefani. para mostrar que había leído el libro diligentemente. P. corroborándola recíprocamente con esta utilidad. dejada aparte la revelación de Dios y la doctrina sagrada. se podrían salvar las apariencias con esta posición. No obstante. 328. Clemente Egidi.

el 19 de julio de 1631. R. EL DIÁLOGO QUE SE PUBLICÓ Pero sólo disponemos del texto expurgado que se publicó tras casi dos años de censura y cinco revisiones. 40-41. 330 41 Véase el comentario de Besomi y Helbing. Muy Revmo. 1999. constituye un hecho grave. Finalmente. añadiendo el Sr. Pero una vez acabado el proceso con la condena de Galileo. las cuales deben apaciguar el intelecto. aún en el caso de que no se pudiese librar uno de los argumentos pitagóricos. Como ha señalado Beretta. a finales de febrero de 1632. para el cuerpo de la obra. dos meses después. Y eso sin duda es simplificar la cuestión. debería haber sido incluido en el dossier judicial “como lo habría exigido una instrucción correcta del proceso” de Galileo. El final deberá ser del mismo argumento.42 Pero no fue así y no ha llegado hasta nosotros. 43 Sin duda. Pero ninguno de estos añadidos constituía ninguna violación de las órdenes o correcciones recibidas. Riccardi envía ambos textos y la impresión. Galileo las razones de la divina omnipotencia que le dio Nuestro Señor. 40 229 .EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. envió uno al padre Riccardi. en Galileo 1998. GÉNESIS Y PROBLEMAS de enviarle Riccardi. puede completarse. Simplemente se perdió. nota 128. declarándome verdadero servidor de V. Finalmente le beso las manos. P.44 Eso hace más asombroso lo que sucedió después. cuando ya se han iniciado los problemas. aunque con libertad del autor para cambiarlo o adornarlo literariamente.41 El manuscrito corregido y revisado una y otra vez durante casi dos años por distintos censores quedó en manos del Inquisidor de Florencia. además de lo que mencioné a V. 42 Beretta. En él estaban registradas puntualmente sus correcciones y evidenciados sus descuidos. le envío este principio o prefacio que hay que incluir en el primer folio. Inquisidor de Florencia. M. y dos de Stefani.” Opere XIX. 44 Dos de Riccardi. P. como tal. Es obvio que el manuscrito original hubiera permitido solucionar muchos problemas y despejar muchas incógnitas. Un hecho importante de esta historia es que Clemente Egidi. hasta el último momento. apenas acababan de imprimirse los primeros ejemplares del Diálogo. Galileo. Roma. una de Visconti. ya autorizada por el inquisidor de Florencia e iniciada. Pero a partir de este momento. Riccardi tenía razones personales para desear que el manuscrito se perdiera. además de ser lamentable para nosotros. II. por orden de Urbano VIII. Esta pérdida. se trataba del cuerpo del delito que. nadie en la Iglesia tenía ningún interés en que se aireara el manuscrito que podía responder a muchas preguntas inquietantes respecto a la censura y poner de manifiesto todas las irregularidades en relación a la concesión del imprimatur. Egidi se lo envía inmediatamente. 480. R. no volvemos a saber nada de este texto. con tal que se conserve la esencia del contenido. La carta de Riccardi va precedida de una nota y dice así: “Al final se deberá hacer la peroración de las obras (sic) como continuación de este prefacio.43 4. Riccardi reclama el manuscrito del Diálogo al Inquisidor de Florencia. Meses después. Padre Inquisidor Honorabilísimo De conformidad con la orden de Nuestro Señor en relación al libro del Sr.40 Parece que Galileo aprovechó para introducir pequeños añadidos. M. incluso durante la fase de impresión. Maestro del Sacro Palazzo.

Lo primero que preocupa son los tres delfines que aparecen en la portada del libro. La “maravillosa coyuntura” se había acabado. y aunque ignoráramos todas las revisiones a que con posterioridad fue sometida la obra. Los jesuitas vuelven a recuperar la supremacía que en 1623 se había visto seriamente comprometida. Aún aceptando que esto es así. se enfrentó abiertamente al Pontífice. La jerarquización que hace el Pontífice de estos no puede ser más llamativa. en la política cultural. Opere XIV. especialmente los jesuitas. no examinó atentamente el Diálogo. Dos de Riccardi. como si todo fuese tan nuevo para él como para los demás. con instrucciones precisas del propio Riccardi.45 Dos días después. II. 8. cap. da el suyo a leer a Castelli.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA que acusó recibo en carta de 6 de marzo de 1632. que había visto fracasar todos su planes con los que había soñado convertirse en el árbitro de Europa. una de Visconti. embajador de España en la corte papal. El Papa que.”48 Ordena el secuestro de los ejemplares editados y. por ejemplo. por las razones que fueran. el 8 de marzo. Naturalmente. de pronto. 357. y dos de Stefani. No hubo ninguna reacción adversa por parte de éste. 46 Véase Redondi 1990. 269 y ss. en la correspondencia se van enunciando los cargos contra el Diálogo.46 En los meses siguientes. que lo esperan ansiosamente ya han reaccionado. por lo cual los patrones quieren de todas todas que se corrija. en contra de los jesuitas. y haría que tuviéramos que atribuirle una irresponsabilidad o un descuido que no parecen muy verosímiles. Se defendió declarándose el más radical contrarreformista y el peor enemigo de toda innovación que atentara contra la tradición y el principio de autoridad. Y. y en tercer lugar. el hecho de que éste al recibir el libro publicado esté cinco meses sin plantear ninguna dificultad resulta crucial para mostrar que el problema no estaba en ningún caso en un posible descuido de los censores. y que. en la política internacional había coqueteado incluso con los protestantes en contra de España. restaría toda importancia al hecho de que al principio no lo hubiera revisado con mayor atención. Pero en julio los enemigos de Galileo. por una parte. Y eso sin duda es simplificar la cuestión. 30-31) Y añaden que el propio Galileo lo reconoce en el texto de la carta que citamos en nuestra nota 41. Besomi y Helbing comentan refiriendose a la primera revisión del Diálogo que hicieron Riccardi y Visconti en mayo-junio de 1630. 571. se había aproximado a los innovadores como Galileo. en la familia Barberini están demasiado ocupados para leer los ejemplares del Diálogo que Galileo les va enviando.47 Riccardi hace cinco meses que tiene un ejemplar del Diálogo y sigue sin poner ninguna pega. Este hecho es fundamental. Riccardi. tuvo lugar el tempestuoso consistorio en el que el Cardenal Borgia. a partir de este momento. (En Galileo 1998. después que el prefacio tiene un tipo de letra distinto al cuerpo del texto. 44 45 230 . Galileo y hay en él muchas cosas que no gustan. que “ciertamente no pudieron examinar en poco más de dos semanas todo el manuscrito con la debida atención”. suponer que durante estos cinco meses Riccardi. 47 El Cardenal Francesco Barberini. tenía que rendirse ahora ante sus adversarios políticos. 48 Opere XIX. escribe al inquisidor de Florencia para decirle “Ha llegado aquí el libro del sr.

el informe insiste: “En la obra falta muchas veces o abandona la hipótesis. de 5 de septiembre de 1632. Campanella dice “Yo defiendo contra todos que este libro está en favor del decreto contra motum Telluris etc. o calificando los argumentos sobre los que la fundamenta como demostrativos y necesarios. Pero aquí viene la sorpresa.52 Ya es. Además de Riccardi y Oreggi. o tratando la parte negativa como imposible. 379. anticopernicano furibundo. Pero. Más aún. y el cardenal Oreggi. además. Opere XIV. abandonando la hipótesis y afirmando absolutamente la movilidad de la Tierra y la estabilidad del Sol.” Opere XIX. se ha puesto en boca de Simplicio. Por ejemplo.53 En la comisión están entre otros el padre Riccardi.”54 ¿Cómo se explica esto? Después de dos años de examen.51 Estas grandes palabras pueden tener que ver con su argumento teológico de la omnipotencia divina. en el texto tan minuciosa- Los tres delfines eran el logotipo del editor Landini. Ambos son los autores del informe que elabora la comisión. 367. un personaje ridiculizado a lo largo de toda la obra. teólogo personal del Papa. El Cardenal Francesco Barberini presidía la Comisión especial. que había sido responsable de la censura de la obra. 49 231 . que se preocuparon especialmente de que el Diálogo presentara la teoría copernicana como mera hipótesis como había ordenado el Papa.50 Pero. 54 El primer texto dice: “se pretende que Galileo haya transgredido las órdenes. 53 En cuanto al número e identificación de los censores. En agosto de 1632. lo cierto es que en estos primeros momentos la acusación de que Galileo no ha presentado la teoría copernicana como mera hipótesis. Maestro del Sacro Palazzo. Pero mis discípulos conocen el misterio. sino como verdadera. Opere XIV. 52 Carta del embajador Niccolini a Andrea Cioli.” Algo más abajo cuando vuelve a enumerar los cargos contra el Diálogo. resulta que. no es una de las acusaciones que se formulan explícitamente en un primer momento por parte de las autoridades. pero difícilmente pueden referirse al hecho de la desobediencia de Galileo en el modo de exposición de la teoría copernicana. “la más perversa materia que se pudiera tener nunca entre manos”.” Opere XIV. con al menos cinco revisiones de tres censores. en dicho informe es donde por primera vez vemos aparecer explícitamente la acusación de que “en la obra falta muchas veces o abandona la hipótesis. 325-326. Urbano VIII había nombrado una comisión especial para que revisara “palabra por palabra la más mínima minucia” del Diálogo.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. también formaba parte de dicha comisión el jesuita Melchior Inchofer. para que algún literatucho no vaya a perturbar el curso de esta doctrina. en contra de lo que cabría esperar. Urbano VIII afirma que Galileo se ha metido en materias que pueden “acarrear a la religión grandes perjuicios y de los peores que jamás se hayan inventado”. o afirmando absolutamente la movilidad de la tierra y la estabilidad del Sol. GÉNESIS Y PROBLEMAS el argumento del Papa no está expuesto de un modo satisfactorio y. que actúa como su portavoz. como digo. la sexta revisión. pero no sabemos hasta qué punto estuvo activo en las cinco reuniones que tuvieron lugar. 384.49 Esto dolió especialmente al Papa. Pues bien. 50 Todo indica que los enemigos de Galileo sí hacían esta acusación. en todo caso. 384. 51 Opere XIV. en carta de 5 de agosto de 1632. pero en Roma ven en ellos malévolas referencias al nepotismo de Urbano VIII que ha colmado de prebendas a sus tres sobrinos. ahora ya se hace difícil contarlos. por lo menos. no aparece explícitamente en boca del Papa o de Riccardi.

En la misma carta. Esta última era una cuestión totalmente subjetiva que sólo el Papa. además. tenía autoridad para decidir. 385. No hay ninguna duda de que Galileo obedeció el requisito formal de introducir afirmaciones del carácter hipotético de la teoría. No había manera de objetivar un criterio que permitiera determinar si Galileo había obedecido la orden de presentar la teoría copernicana como mera hipótesis. Porque no había modo de diferenciar esta cuestión de otra radicalmente distinta: si Galileo había obedecido la orden de modo satisfactorio. El trato que había hecho Urbano VIII con Galileo era intrínsecamente equívoco. o como quiera enunciarse. al Quede claro que nadie pretendió que Galileo había modificado en este aspecto el manuscrito corregido pasando por alto las correcciones hechas por los censores. El embajador Niccolini ha hablado con Riccardi y dice que este “Se queja de que no se haya respetado el modelo [la forma] dada con la propia carta al Inquisidor. era un problema insoluble. En realidad. ¿Cómo podría haberlo hecho? La Inquisición de Florencia se preocupó muy mucho de que todo se hiciera según las directrices del Papa dictadas por Riccardi. (véanse nuestras notas 35 y 37) queda claro que Galileo podía exponer los argumentos y las réplicas en favor del copernicanismo incluso de manera convincente. 55 232 .56 Sólo eso explica que los numerosos censores autorizaran la publicación del libro. que había hecho el trato con Galileo. que la declaración que había que imprimir al principio tenga una letra distinta y no esté unida con el resto de la obra. 383-384) se alude también a esta cuestión. Para empezar. ni seguramente el poder para afrontar con éxito las consecuencias de permitir la publicación del Diálogo. y seguramente habría tenido el poder de permitir su publicación. (Ibid. tras recibir el libro publicado. En 1623 quizás Urbano VIII habría tenido la voluntad de permitir la obra. Si nos atenemos a las órdenes estrictas del Papa. por el hecho de que el informe de la comisión especial nombrada por Urbano VIII.” Opere XIV. Este acusa a Galileo de un tipo de desobediencia que no tiene que ver con la que nos ocupa. en cierto sentido Galileo tenía un considerable margen de maniobra.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA mente censurado. como parece mostrarlo el caso del Saggiatore. y que el final no se corresponda con el principio. podemos ver claramente que el problema tenía algo de artificioso. 56 Más aún. La artificiosidad del problema queda puesta de manifiesto.55 La pregunta parece obvia: ¿por qué Riccardi. tal como las dicta Riccardi al Inquisidor de Florencia. Planteado en estos términos se trataba pura y simplemente de una cuestión de voluntad y de poder. Galileo en muchas ocasiones no respeta esta orden recibida. Urbano VIII no tenía ni la voluntad. fielmente. Riccardi no denunciara inmediatamente un hecho que ahora él y Oreggi presentaban como evidente. por lo que hemos dicho hasta aquí. como se ve claramente por el contexto. y que estuviera cinco meses sin hacer ninguna acusación o denuncia de la desobediencia de Galileo. Visconti o Stefani no habían eliminado o corregido estos pasajes? Es tan evidente que lo hicieron lo mejor que supieron y sin ningún deseo de hacer concesiones inadecuadas a Galileo que representaran una violación de las órdenes recibidas de Urbano VIII. Sólo eso explica que. que la misma incongruencia pone de manifiesto que el problema era más complejo. En 1632.

59 Se trataba del cardenal Agostino Oreggi. La comisión especial lo menciona en su informe (Opere XIX. Es decir. independientemente del contenido. Significaba además. incluso antes de iniciarse el proceso. Opere XIX. 348-360. Galileo había recibido un precepto que le prohibía “sostener. 325 y 326) y todo el primer interrogatorio se centra en él (Opere XIX. 336-342). Galileo había transgredido el precepto de 1616. el Diálogo para determinar si Galileo había desobedecido el precepto de 1616. todo el proceso se centró en la acusación de desobediencia a este precepto.60 Eso significaba no sólo que Galileo se hacía sospechoso de herejía al sostener una teoría condenada. una vez más -la séptima-. enseñar o defender de ningún modo. Naturalmente. GÉNESIS Y PROBLEMAS sintetizar los cargos contra el Diálogo. y eso es lo que me interesa destacar aquí. Esto nos lleva a otra perspectiva del Diálogo. En aquella situación el asunto no tenía marcha atrás. 326. Entonces Urbano VIII ordenó que otra comisión revisara. el tema de si Galileo había presentado hipotéticamente o no la teoría copernicana pasó totalmente a un segundo plano.”57 Es obvio que la Comisión se sometía a la voluntad del Papa. 57 58 233 . Urbano VIII. 5. 60 Opere XIX. hasta la última fase del proceso y la condena. alguien descubrió con gran sentido de la oportunidad un documento según el cual. Opere XIX. por la que debiera hacérsele esta gracia. Se trata del problemático documento de fecha 26 de febrero de 1616. en 1616. LA EXISTENCIA DEL DIÁLOGO COMO DELITO Mientras el Papa y su entorno se dedicaban a la búsqueda y elección de los cargos adecuados. del jesuita Melchior Inchofer y del padre teatino Zaccaria Pasqualigo. Galileo negó que por lo que él recordaba la admonición que le hizo Bellarmino en 1616 incluyera la prohibición de “enseñar” o que incluyera la expresión “de ningún modo”. Galileo había violado todos y cada uno de los términos del precepto. Pero la artificiosidad del problema queda evidenciada también por el hecho de que. incluido el de que en muchas ocasiones descuida la afirmación del carácter hipotético de la teoría copernicana. si se juzgara que hay alguna utilidad en el libro. ni de palabra o por escrito” la teoría copernicana.58 A partir de este momento. no creyó oportuno utilizar este recurso. que era el criterio. que sin duda era lo más grave. que por el mero hecho de haber escrito el Diálogo. acaba diciendo que todas las infracciones cometidas por Galileo en el Diálogo. sin embargo. “se podrían enmendar. la respuesta de los tres miembros de la Comisión59 fue unánime.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. 321-322.

” Opere XIII.63 Como él mismo es obligado a decir en el prefacio. que presentaste en tu defensa. Opere XIII. Opere XIII. puede considerarse como impuesto.. lo cierto es que. a lo largo de la segunda jornada especialmente.61 Cuando uno repasa los avatares de la obra. etc. lo más fascinante es que el Diálogo que se condenó no fue el que Galileo hubiera querido escribir. dado que yo remito la causa de tal accidente a los movimientos de la tierra. Más aún. (La negrita es mía). no habiendo informado del precepto que recibiste. uno de los miembros de la comisión lo deja muy claro al exponer el problema y en su respuesta señala que. 282. sin embargo has osado tratarla. Se responde que contravino el precepto en cuanto prohibe non doceat quovis modo... pero no pretende que constituyan una demostración de su movilidad.” Opere XIX. agravaste más tu situación.” Opere XIX. Además. como las manchas solares y las mareas. 405. y no te excusa la autorización que sonsacaste artificiosa y aduladoramente. Opere VII. al decirse en este que dicha opinión es contraria a la Sagrada Escritura. son perfectamente compatibles con una Tierra móvil. donde por ello serán tratados ampliamente los dos sistemas ptolemaico y copernicano. [. en 1616. Galileo muestra efectivamente que las experiencias factibles. 6.. 63 El 20 de octubre de 1625. escribe a Elia Diodati: “voy escribiendo unos Diálogos en torno al flujo y el reflujo del mar. Véanse las cartas de Guiducci a Galileo de 4 y 11 de enero de 1625. Primero porque el propósito de quien imprime y escribe es enseñar la doctrina que contiene el libro. implicaba ya un delito. 359. por tanto. defenderla y persuadir de su probabilidad. sino el que le censuraron. 62 Carta de Galileo a Cesare Marsili de 7 de diciembre de 1624. LA RETÓRICA CIENTÍFICA O LA CIENCIA RETÓRICA DEL DIÁLOGO Prácticamente desde que en 1624 inicia la redacción del Diálogo del flujo y el reflujo. puesto que. 248 y 249. 236. su mera existencia. tanto en el proceso como en la sentencia vienen a decirle que cualquier Diálogo que hubiera escrito sobre la teoría copernicana hubiera constituido delito independientemente del contenido concreto. como enseña San Agustín. “Al prudente lector”. ni siquiera el que escribió. Los amigos a veces se refieren a la obra como Diálogos.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA la mera escritura y publicación del Diálogo. al final. y seguramente acepta de buen grado.] 2º porque enseñar no es otra cosa que comunicar alguna doctrina. cuando la sentencia comenta que Galileo presentó el certificado de Bellarmino como defensa dice: “Pero con este certificado. “las experiencias factibles en la tierra son medios insuficientes para deducir su movilidad.62 Galileo ya decide que confrontará los sistemas ptolemaico y copernicano. 30. Otro tema es el de los fenómenos que no dependen de nuestra actividad. 61 234 . 64 Aunque el texto pertenece al Prefacio. manipularon y le permitieron publicar las autoridades eclesiásticas.. que la Iglesia le obligó a incluir en la obra y. y que pueden adecuarse indiferentemente tanto a una Tierra móvil como a una Tierra en reposo”64 Zaccaria Pasqualigo. especialmente las aducidas contra el movimiento terrestre. Galileo recibió el precepto en los términos mencionados y continúa: “y habiendo impreso sus Diálogos respecto a esta materia [la teoría copernicana] se investiga si ha transgredido dicho precepto.

¿Pero acaso no vale esto para las tesis del geocentrismo y el geostatismo? ¿Disponían los adversarios de Galileo de una prueba o demostración de estas tesis? La respuesta es un rotundo no.65 La pregunta que me parece pertinente es ¿qué relevancia tiene esto para su polémica con los defensores de la cosmología geocentrista y geostatista? Naturalmente.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. la discusión debería hacerse en base a criterios del siglo XVII. Parece que algunos de sus colegas de la orden hubieran deseado ir más lejos en la dirección de la nueva ciencia. Pero en muchos sentidos. lo ideal hubiera sido que hubiera presentado una prueba empírica o una demostración matemática de éstas. Galileo no disponía de una demostración. Incluso el jesuita Clavio. 235 . 66 El impacto de algunos descubrimientos astronómicos de Tycho Brahe ya habían puesto en cuestión algunos elementos importantes de la cosmología aristotélica que constituía un todo unitario. describe cómo Galileo asediado por 15 ó 20 adversarios consigue ponerlos a todos en jaque. No basta decir que nosotros sabemos que la explicación galileana de las mareas es falsa. Querengo comenta: “Y si bien la novedad de su opinión no convence. lo que quedaba claro era que no podía afirmarse que existiera una demostración de la centralidad e inmovilidad de la Tierra. Querengo explica muy bien este punto cuando. todos relevantes. Es cierto. no hay duda ninguna de que. en todo caso. con toda contundencia 65 Podemos dejar de lado la discusión del valor del movimiento de las manchas solares y del fenómeno de las mareas como pruebas del movimiento terrestre. El había desenmascarado la falsedad de la posición contraria. ya en 1615. Estos temas han sido estudiados por Ugo Baldini 1992. de no ser por su ciega obediencia y la eficaz censura interna de la Compañía. ni podemos atribuir a las hipótesis que en aquel momento atribuían un papel principal a la Luna en la explicación de las mareas una modernidad que no tenían en absoluto.66 Pero. sabían desde hacía décadas que la cosmología tradicional como mínimo se enfrentaba a serias dificultades. GÉNESIS Y PROBLEMAS A partir de proposiciones como ésta y de consideraciones epistemológicas. reconocía explícitamente esta crisis. que podrían quedar bien representados por los matemáticos jesuitas. 226-227) Más aún. la ventaja era de Galileo. Pero en ambos casos. con el Diálogo de Galileo. Eso es lo que le hace decir.” (Opere XII. en enero de 1616. convence sin embargo de la vanidad de la mayor parte de los argumentos con los que los impugnadores tratan de atemorizarlo. si Galileo quería afirmar la verdad de las tesis de la movilidad de la Tierra y la centralidad del Sol. de los argumentos que durante siglos se habían considerado evidentes e incuestionables. incluso dejando de lado la obra de Kepler. se ha afirmado y destacado incesantemente que Galileo no aportó ninguna prueba o demostración de la movilidad de la Tierra. y que incluso refuerza los mejores argumentos del contrario para después arruinarlos más contundentemente aún. Los propios representantes de la ciencia tradicional. o al menos la necesidad de una revisión de algunos puntos importantes. Sus enemigos tampoco. Galileo había mostrado la viabilidad de la teoría copernicana al mostrar que todos los nuevos descubrimientos la fortalecían. matemático del Colegio Romano hasta 1612.

68 El 6 de marzo de 1615. En realidad ese fue un truco retórico. confiesa que el libro de V. pero lo cierto es que esta postura fue oficialmente adoptada. Torricelli le cuenta a Galileo: “Grienberger. pero que la opinión [copernicana] no la aprueba. 535) Pero Grienberger tenía. la verdad del geostatismo seguía firme. 151-152.. el cardenal Bellarmino escribiera la famosa carta a Foscarini. y que aunque lo parezca no la considera verdadera. sería sorprendente [gran fatto] que se persuadiera al mundo únicamente con las razones probables. se pregunta el dicho padre si no son más plausibles que verdaderos. En 1613. En una pirueta defensiva. 67 236 .S. y lo había hecho a la vez que deslegitimaba las pretensiones de la cosmología aristotélico-ptolemaica.. apoyándose en el principio de autoridad. El supuesto tácito era que mientras los copernicanos no demostraran la verdad de sus tesis. como desde el punto de vista científico Galileo había conseguido legitimar las aspiraciones del copernicanismo. Y en cuanto a los argumentos que se proponen por parte de V. De hecho. reinterpretando los argumentos en contra” (Opere V. primero demuestre que es falsa en la naturaleza.Battista Agucchi ya había insistido en este punto. 69 Opere XIV. Grienberger insiste en el mismo punto.. ante la crisis de la teoría tradicional. segurísimo de que vos [Galileo] no vais a publicar nada de la verdad de esta opinión si no tenéis en mano los argumentos ciertos para probarla. Gio. en que declara solemnemente la inexistencia de una prueba en favor del movimiento de la Tierra y su incredulidad en que dicha prueba fuera posible.S. la cuestión central no era entonces ni es ahora si Galileo disponía o no de una demostración de la movilidad de la Tierra. y después hubiera entrado a hablar de la Escritura. esto es palmariamente falso.. porque hay algún otro pasaje de las Sagradas Escrituras que le da miedo. Agucchi acaba diciendo: “.. 387.68 Esto sucedía antes de que su superior. [el Diálogo] le ha gustado muchísimo y que en él hay muchas cosas bellas. ya en 1615 había declarado que Galileo no había aportado ninguna demostración. el jesuita Grienberger que. A finales de septiembre de 1632. como matemático del Colegio Romano. que tuvo éxito porque tenía todo el respaldo político necesario. Dini escribe a Galileo que Grienberger le ha dicho “que habría preferido que V. hacia Galileo. en realidad arruinaban las tesis geostatista y abría posibilidades a la copernicana.S.” (XI. sin duda. y en argumentos astronómicos.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA “es necesario que quien quiera condenarla jurídicamente.67 En todo caso.” Opere XII. me remito preferentemente a él. que me estima mucho. Porque si no sucede que se la puede demostrar con pruebas matemáticas y necesarias. primero hubiera hecho sus demostraciones. Los jesuitas tuvieron un papel principal en el desarrollo de este argumento. Naturalmente. siendo algo que no cabe demasiado bien en el intelecto humano. Pero es muy interesante el modo en que lo expresa.”69 (negrita mía) La ilustración por parte de Galileo de la neutralidad de los fenómenos aducidos tradicionalmente como prueba de la estabilidad de la Tierra. una mayor autoridad y poder en el campo y. 364) Tanto desde el punto de vista del fundamento filosófico. es una de las voces científicas más representativas de la ciencia tradicional más competente. ahora se desplazaba el peso de la prueba hacia el adversario. por eso. cuando ya han empezado los problemas.

la necesidad de la retórica. pero él es jesuita y no puede aceptar que convencen ni que las conclusiones que se deducen sean verdaderas. que son los que podían usar los jueces de Galileo y. hoy creemos.70 La ola de artículos y libros que nos ha invadido con los trabajos de la comisión que el papa Juan Pablo II nombró para llevar a cabo “una reflexión serena y objetiva”71 del caso Galileo. Aún así. Pero. que las hipótesis de la física no son más que artificios matemáticos destinados a salvar los fenómenos. Puede verse un comentario a la tesis de Duhem en mi introducción a Galileo 1994. no tiene la misma necesidad de la retórica que quien tiene que convencer. coordinador de la Comisión papal. –La conclusión y el libro de Duhem acaban así–: “A pesar de Kepler y Galileo. 1992. Sólo que quien tiene el poder. a este respecto. Pero su tesis es más amplia y un buen ejemplo de esto lo constituye uno de los libros insignia de esta A principios de siglo. que los primeros habían comprendido el alcance exacto del método experimental y que. no dejan de insistir en este punto. “hoy se ven forzados a reconocer y confesar que la lógica estaba de parte de Osiander. especialmente 284). Duhem (1906) 1989. Esto pone de manifiesto que Bellarmino no tenía ninguna filosofía de la ciencia. sino de una reflexión serena y objetiva”. los únicos pertinentes. 136 y 140. algunos historiadores apologistas recuperaron y siguen presentando la tesis de que en el Diálogo Galileo no aportó ninguna prueba de la movilidad de la Tierra como el elemento decisivo del enfrentamiento entre Galileo y la Iglesia. con Osiander y Bellarmino. Y por este camino rechaza el valor de cualquier prueba galileana en apoyo del copernicanismo. Duhem fue incluso mucho más allá e intentó hacer de Bellarmino y Urbano VIII refinados filósofos de la ciencia que comprendieron la naturaleza y alcance de la investigación científica mucho mejor que Galileo.” Duhem (1908)1990.. los segundos se habían equivocado”. La experiencia pone en cuestión el conjunto de hipótesis que constituyen una teoría. 71 “No se trata de la revisión de un proceso. pero no nos dice cuál de estas proposiciones es la errónea y debe cambiarse. y no de parte de Kepler y Galileo. De ahí. no por confrontación retórica ni teórica de ninguna otra clase. y nosotros con ellos. Aquí me limitaré a decir que Bellarmino era un refinado ficcionalista únicamente cuando se trataba de la teoría copernicana. parece que la verdad no se impone ni puede imponerse ya con la evidencia e inmediatez de que parecía gozar antes. por tanto. también por eso. Duhem expuso brillantemente la tesis de la infradeteminación lógica de las teorías que retomaría Quine. ni buena ni mala. los científicos. XXVIII y ss. la teoría geocentrista y geostatista se impuso por decreto y amenaza. en el prefacio a Poupard Ed. y sobre todo algunos de estos artículos y libros. Según Duhem. Los intelectuales orgánicos como los jesuitas no dejaron de recurrir a ella. según los criterios del siglo XVII. pero cuando se trataba del geocentrismo y del geostatismo era de un realismo recalcitrante. En ellos prácticamente nunca se entra en detalles respecto a en qué consistía el error de Galileo en su “prueba” de la teoría de las mareas. también para los enemigos de Galileo. GÉNESIS Y PROBLEMAS Está claro que a Grienberger le parece que los argumentos de Galileo arrastran. En todo caso. p. simplemente tenía el poder para imponer su opinión. o de una rehabilitación. dice el cardenal Gabriel Marie Garone. La tesis de la infradetermninación lógica de las teorías ha sido importante en la filosofía de la ciencia de este siglo. de Bellarmino y de Urbano VIII. como bien sabemos.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. 70 237 . pero retrotraerla a Bellarmino y a Urbano VIII constituye un anacronismo inaceptable.. 278-289. Pero su comentario invita a preguntar si la contrapartida es que la teoría cosmológica aristotélico-ptolemaica es verdadera aunque ya no lo parezca tanto. 5.

. “se sabe que Galileo no había aportado una prueba enteramente satisfactoria [de la teoría copernicana]” Ibid. a saber el flujo y el reflujo de las mareas. Volviendo al libro editado por el cardenal Poupard.se inscribe en el mismo contexto que el rechazo de un trabajo reconocido como inexacto por el comité de lectura de una revista científica seria de hoy. Desde esta perspectiva. tampoco él discute la cuestión con los criterios de la ciencia del XVII. Sycinski. ¿porque ya sabían lo que Newton diría después? sobre todo si se compara con lo afirmado después por Costabel en el mismo libro. más que de naturaleza teológica. pretende probar el movimiento de la Tierra por las mareas. En este mismo libro. 259. lo que podía hacer con toda honestidad intelectual porque su razón había fracasado en probar lo contrario” Ibid. no teológica. o. el efecto debido a la composición de dos movimientos de la Tierra es real..1983. Con lo cual la Iglesia queda claramente disculpada por no haber eliminado el Diálogo de Galileo del Indice de libros prohibidos hasta 1835. 153. 144-145. “no habría cometido perjurio cuando en su retractación suscribió la interpretación de los pasajes de la Escritura que según las autoridades eclesiásticas excluían el movimiento terrestre. editado por el cardenal Poupard.. Véase por ejemplo Wallace 1985. que la Tierra esta inmóvil. Los científicos de la época ya sabían que este argumento era falso.p. y consiste en si Galileo aportó o no pruebas en favor del copernicanismo y que valor tenían. La comparación de la Congregación de la Inquisición con “el comité de lectura” de Nature. Pero tiene el mérito de temperar la importancia atribuida usualmente al error de Galileo.. François Russo. p. 1633-1983. En este asunto el rechazo del libro -que emanaba de una autoridad responsable de la ciencia profana así como de la doctrina católica.. 18. La tesis de Wallace en su artículo es aún más refinada. cuyo título coincide con el del libro. la discusión de Galileo del modo de argumentación propio de las ciencias en el Diálogo muestra que era totalmente consciente de la diferencia entre ésta y la retórica. por ejemplo. constituye una excepción cuando afirma que “sería demasiado expeditivo retener de la explicación galileana de las mareas únicamente el que es errónea. en cierto sentido Bernard Vinaty. Pero la sorpresa que depara Pierre Costabel en su artículo “Galilée. en Poupard Ed. El problema en la causa de Galileo en pro del copernicanismo era su propio uso de la persuasión para llenar las lagunas donde la prueba todavía no estaba disponible. Poupard cree oportuno citar la Enciclopedia Universalis: “La única prueba que proponía del movimiento de la Tierra.72 Y esta tesis fue rati72 En el primer artículo. En su artículo “Galilée et les mileux scientifiques aujourd´hui”. Ciertamente. ha sido sustituida por la explicación newtoniana que atribuye la causa principal de las mareas a la atracción conjunta de la Luna y el Sol sobre la Tierra. en Coyne. hier et aujourd´hui” es de signo contrario. por tanto. Simplemente aceptaba..GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA “reflexión”. [hace referencia a la carta de Bellarmino a Foscarini y continua:] Efectivamente según los teólogos estas pruebas no existían” Ibid... cabe decir que Dietz Moss ha matizado y ampliado considerablemente sus tesis sobre este y puntos relacionados (Dietz Moss 1993). pues. Con todo. la Carta [a Cristina de Lorena] y el Diálogo se presentan como ejemplos significativos de retórica más que de la realidad de la prueba. 59-60. 1984. 96 Se trata de una tesis que ha reiterado en otras ocasiones. Por una parte. Georges J. p. 198. En él se afirma reiteradamente que el “núcleo de la cuestión galileana” es de naturaleza filosófica. en aquellos momentos. destaca igualmente en su “Galilée et la culture theologique de son temps” que aunque Galileo lo quiera hacer creer. y sería totalmente insuficiente para explicar las mareas que podemos observar” Bernard Vinaty. 55.. no vale absolutamente nada. en lo que concierne precisamente al valor de las pruebas ofrecidas por Galileo en favor de la teoría copernicana. Como puede verse. los científicos ya sabían qué tesis de Galileo era falsa. 238 . En su contribución titulada “Galilée et la culture de son temps”. 1985... por un motivo de fe. Empieza diciendo: “Sin duda no es inútil recordar primero que las pruebas del movimiento de la Tierra sólo alcanzaron un público amplio entre 1830 y 1850. Resulta sorprendente la afirmación de que.” Poupard Ed. Jean Dietz Moss afirma a su vez: “incluso después del Diálogo [Galileo] era consciente de que todavía no podía ofrecer las demostraciones requeridas.. Sin embargo. Según este historiador. Bené llega a decir: “El Diálogo. pero la elevación y descenso de las aguas marinas que se le puede atribuir es del orden de algunos centímetros. “Galilée et Copernic”.” Ibid. porque la acción lunar era la verdadera causa de las mareas. resulta difícil de calificar. el jesuita Mario Viganò afirma que “el examen de todo el caso da la impresión de que el núcleo de la «cuestión galileana» haya sido de naturaleza filosófica. Heller. no era enteramente errónea. no lo pretende siquiera y. Otro jesuita. el propio Galileo sabe que no tiene ninguna demostración.” Ibid.” Dietz Moss 1985.. 30 y 3. Galileo Galilei 350 ans d´histoire.. o incluso de su incapacidad de ser demostrada.

y con él después el Santo Oficio. por lo demás. 191. Brandmüller todavía va más lejos cuando afirma que ya a principios del siglo XIX. de la que él fue el genial iniciador. Cito por la reproducción de Brandmüller 1992. y menos todavía su teoría sobre las mareas. De eso se había tratado en 1616 y ese seguía siendo el planteamiento en la primavera de 1631 -quince años después cuando Galileo había puesto punto final a su Diálogo. Esa era.” Brandmüller 1992. que ese análisis por lo general suscita. nota 46. que también surgió de la iniciativa de la comisión papal. per il copernicanesimo e per la Chiesa. GÉNESIS Y PROBLEMAS ficada por el propio Juan Pablo II. Lo cierto es que. Por eso mismo. como las reglas metodológicas que los científicos usan en su trabajo. 45. En la década 1960 se puso de manifiesto que los esquemas lógicos no ya verifiTras los trabajos de la comisión papal. la tesis se consideró ratificada una y otra vez. otro de los estudiosos que participó en los trabajos de dicha comisión afirmaba con más entusiasmo que los anteriores si cabe que “Galileo en efecto no había aportado prueba alguna. el Santo Oficio había observado estrictamente los límites de sus competencias tanto teológico-científicas como eclesiástico-magistrales. 1992. En 1992. Pero resulta más sorprendente que los estudiosos del tema todavía parezcan remitirse vagamente a una especie de rígido código metodológico. Para un examen más detallado de la posición del Papa en 1979 y 1992. Ni uno sólo de sus argumentos podía considerarse tal. el copernicanismo había ido siendo cada vez más obvio. 479 y 480. Después se ha visto que esta discreción era justificada. 1992. 129-130. Brandmüller . pero precisa: “si bien. Así Brandmüller anticipa la respuesta a su pregunta respecto al tema central de todo el affaire: “si hubo una cerrada oposición a un conocimiento que se presentaba comprobado y fuera de toda duda o si. al leer a Brandmüller. Sábado 31 de octubre de 1992. 493-494.Greipl.Greipl 1992.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. en lugar de celebrar los comprobados aciertos que tuvieron los miembros del Santo Oficio de 1616 en adelante.sólo los descubrimientos de Friedrich Wilhelm Bessel en 1838 aportaron una prueba convincente a favor de aquel sistema”. Cabe decir que Fantoli. Con esta constatación por tanto. de orden filosófico. cuando incluso en el siglo XIX no se dejaron llevar por “el ingenuo optimismo hacia las ciencias”. 112. 239 .Greipl. Idem. dado que el sistema de Copérnico. -al menos por lo que se juzga hoy. de tipo verificacionista. hasta que fuera confirmado con pruebas irrefutables. rechazó la sugerencia que se le hizo de presentar como una hipótesis el sistema de Copérnico. si bien en aquel momento se hubieran convencido de ello el mundo de los expertos así como la opinión publica.” Brandmüller . critica el libro editado por el Cardenal Poupard.imprecisiones”. una exigencia del método experimental. la oposición se ejercitó sobre una mera hipótesis pendiente de demostración. En un final apoteósico. Fantoli 1997. Y precisamente este desarrollo confirma nuevamente el escepticismo metodológico de los teólogos romanos de 1616 basado sobre santo Tomás de Aquino. puede verse Segre 1997. de Galileo y de Newton ya ha sido superado desde hace tiempo por la investigación.”73 No hay por qué esperar que el Papa fuera un refinado filósofo de la ciencia. nunca ha afirmado que el movimiento de la Tierra y el heliocentrismo fueran verdades incontrovertibles. no se comprende por qué el Papa mostró su pesar por “ciertas intervenciones indebidas”. En su introducción a Brandmüller . y añade “Olivieri. 73 Discurso de Juan Pablo II a la Academia Pontificia de las Ciencias. El Papa afirmó que Galileo no distinguió adecuadamente entre el análisis científico de los fenómenos naturales y la reflexión acerca de la naturaleza. después de muchas suspensiones obligadas por sus enfermedades y por el cansancio de un envejecimiento acelerado”. por el contrario. en su libro Galileo. La argumentación de Olivieri mostraba simplemente que se puede enseñar esta concepción astronómica sin contradecir la fe católica. lamentando que “algunas de las contribuciones recogidas en él aparecen escritas apresuradamente y con varias -a veces graves. cuando hizo balance del resultado de los trabajos de la comisión. Fantoli crica también algunos excesos de Costabel y Brandmüller en Fantoli 1997. Brandmüller destaca la perspicacia de las autoridades eclesiásticas. 485 respectivamente.

Wallace va más allá. fue construyendo lentamente sus premisas y su obviedad a lo largo de más de dos siglos. 34. 212215. Necesitaba enseñar a sus adversarios a ver los fenómenos naturales de manera que no se les presentaran de entrada como contra ejemplos de las afirmaciones del copernicanismo. se incorporó al sentido común de la gente culta. sólo tras complejísimas elaboraciones intelectuales. sin duda Galileo afirmó la verdad de la teoría copernicana antes de tener pruebas definitivas. Las condiciones del Papa para que pudiera escribir la obra así lo exigían. 77 El aspecto retórico del Diálogo ha sido señalado desde antiguo. trad. Desde entonces ha quedado claro que los científicos en su trabajo.74 Una tesis que añade serios problemas filosóficos e historiográficos. en base sobre todo a algunos escritos de juventud de Galileo. El copernicanismo tuvo que pasar un proceso similar aunque fue algo más breve. o más acá. desde Parménides o Anaximandro con su idea nada obvia de una Tierra suspendida en el centro del universo. Lo es porque. Galileo ilustró y defendió consistentemente que el balance de los argumentos en pro y en contra de una y otra teoría era claramente favorable a la copernicana. 253. Wallace 1985. ¿Dónde está el escándalo epistemológico? En cierto sentido era más escandaloso seguir sosteniendo la vieja teoría cuando se había mostrado la falacia o inocuidad de sus supuestas pruebas. 1980. no se atienen ni pueden atenerse a comportamientos tan simplistas.76 El Diálogo de Galileo es una obra retórica por varias razones o en distintos sentidos. y al uso de la terminología aristotélica que emplea. y Drake 1970. Sí. sino incluso falsacionistas. cast. y.75 La ciencia ni siquiera habría podido empezar nunca. Véase por ejemplo. y Dietz Moss 1993.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA cacionistas. Si los científicos sólo abandonaran teorías incontrovertiblemente falsadas y sólo propusieran o se adhirieran a teorías incontrovertiblemente demostradas. por el contrario.77 Lo es porque le obligaron a que lo fuera. aunque se le hubiera permitido. Pero cabe ver sobre todo Finocchiaro 1980. 200-204. sólo tenía pasado. nunca se habría introducido ninguna teoría nueva. 76 Recuérdense la afirmaciones de Querengo y Grienberger citadas más arriba. Koyré 1966. 75 El geocentrismo y el geostatismo. a lo largo de la historia. simplificaban excesivamente la cuestión. hasta una Tierra clavada en el centro de Aristóteles. no podía ni quería únicamente presentar pruebas empíricas y demostraciones matemáticas de sus tesis. En el Diálogo Galileo mostró que ésta tenía futuro y que la aristotélico ptolemaica. Wallace afirma: “El hecho es que Galileo era un hombre de su tiempo que estaba perfectamente al corriente del pensamiento de los aristotélicos progresistas tales como los jesuitas y que hizo buen uso del análisis causal y de los cánones metodológicos de los Analitica Posteriora”. De lo que se trataba en el enfrentamiento de Galileo con la ciencia tradicional era de mostrar que la teoría que defendía cada uno de los bandos se apoyaba en argumentos y pruebas más sólidas que las del contrario y que autorizaban a sus defensores a creer y afirmar que era verdadera. Pero también en este caso vale la misma observación. y pretende que el modelo metodológico de Galileo eran los Analítica Posteriora de Aristóteles expuesto por los jesuitas en sus manuales. Eso no podía hacerse con 74 Frente a los rupturistas y a los que han pretendido hacer de Galileo un positivista que había dejado de lado la explicación causal. 240 . que ya abandonan la exigencia de una demostración en el sentido de aquellos teólogos y estos historiadores.

131 y ss. GÉNESIS Y PROBLEMAS más hechos o experimentos. a la ciencia. Galileo propone una análisis conceptual de la cuestión. e incluso al concepto de ciencia de Galileo. Pero si la retórica de Galileo es eficaz es sobre todo porque sus argumentos son buenos. Esto está directamente relacionado con otro aspecto de la retórica de Galileo. sino en si lo que ven es un hecho u otro y en qué valor tiene para su desacuerdo y sus respectivas teorías. 171. no es menos cierto que sus argumentos científicos son la fuente básica de la fuerza de su retórica. He desarrollado algo más ampliamente este punto en Beltrán 1983. Y además añado que también vos sabéis que no puede suceder de otro modo. Yo sin experiencia estoy seguro de que el efecto [el que la piedra dejada caer desde lo alto del mástil cae al pie de éste también cuando ésta avanza con velocidad uniforme] se dará como os digo. tanto el aristotélico como el copernicano ven que la piedra cae al pie de la torre. Y si se puede decir que Galileo utiliza la retórica para fortalecer sus argumentos científicos.79 ¿De qué le hubiera servido a Galileo contar que había embarcado a sus personajes en una nave y que había comprobado que efectivamente la piedra caía al pie del mástil en ambos casos? Al igual que en caso de la piedra que se deja caer desde una torre.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO.” Opere VII. Se trata del repensar la relación entre hechos y teorías.78 Pero en el Diálogo le hace decir a Salviati que él no necesita hacerlo porque sabe que sucede así porque es necesario que así suceda. 81 “SALV. porque es necesario que así se dé. la relación entre matemáticas y experiencia. Opere VII. y eso puede entenderse en el sentido de demostrar la teoría copernicana. 80 “Mejor es pues que. y el copernicano afirma que la trayectoria es una mezcla de movimiento recto y circular y cree que de la observación no se puede inferir nada respecto al movimiento o quietud de la Tierra.80 Sí. Él espera convencer porque sus argumentos le han convencido a él previamente. El desacuerdo no está en lo que ven. Pero yo que soy tan buen domador de cerebros que os lo haré confesar a viva fuerza. en la cual todos estamos de acuerdo. dejada de lado la experiencia. por más que fingís o simuláis fingir que no lo sabéis. En el caso de algunos de los jesui- Opere VI. Pero el primero afirma que ve que su trayectoria es rectilínea y que esto prueba que la Tierra está quieta. la relación del sujeto con el objeto. 281.81 Galileo utilizaba la retórica para legitimar su posición y sus tesis científicas. Si se quiere se puede llamar a este análisis filosófico “retórica”. aún así antes tenía que convencer. 78 79 241 . Pero difícilmente podrá considerarse que ésta sea ajena al trabajo científico. Eso es lo que expresa cuando dice que tiene que “domar los cerebros” de los oponentes. En la Carta a Ingoli de1624 dice que ha hecho el experimento de dejar caer una piedra desde lo alto del mástil de una nave estando quieta y también avanzando a velocidad uniforme. nos esforcemos con el razonamiento. El Diálogo necesitaba ser retórico porque incluso si pudiera vencer. y que en ambos casos cae al pie del mástil. 545. el papel y valor de la experiencia sensible. Sus adversarios utilizaban la retórica de la demostración para legitimar su imposición y su poder. 171. o para confirmar la realidad de aquella o para descubrir su falacia” Opere VII.

Ni siquiera es la obra que escribió porque le corrigieron y cambiaron textos. Galileo. Barcelona. Pontificia Academia Scientiarum. Walter . Egon J. Madrid.. Proceedings of the Crocow Conference 24 to 27 May 1984. Copernico. Lettere ed Arti. M. 18-20 giugno 1992. Une relecture des sources. Brandmüller. Ediciones Rialp. y sus descubrimientos astronómicos de 1610 a 1612. Istituto Veneto di Scienze. Galileo Curtier. 351-361. 1992.. Baldini. Venezia 1995. 1993. Press. a pesar de todos estos condicionamientos y manipulaciones. Galillée devant le Tribunal de l´Inquisition.) 1992. C. 1995. 1992. Roma. 1983. J. Galileo y la Iglesia. Atti del convegno di studio promosso nell´ambito delle celebrazioni galileiane indette dall´Università degli Studi di Padova (1592-1992) Venezia. S. Città Vatticano. V. XIX. Biagioli. Leo S. en Galileo Galilei e la cultura veneziana. Chicago. Massimo. Nicolás. 1998. 2ª ed. Antonio. Beltrán. El autor y su obra. Pero me gustaría acabar destacando el hecho señalado antes. le impusieron una estructura. Studi su filosofia e scienza dei gesuiti in Italia 1540-1632. A Meeting of Faith and Science. Specola Vaticana. The Galileo Affair.Greipl. 1985. Suisse. no hay duda de que los argumentos centrales del Diálogo. Bulzoni Editore. sus oponentes más competentes. Bucciantini. el valor más permanente de su obra. que son el inicio de una nueva física que elaboró entre 1602 y 1609. Legem impone subactis. Elisabeth Wannieck. Barcanova Beretta. Pues bien. Firenze. Ahí está.. Nuncius. Madrid. “L´Incipit del Diálogo sopra i due massimi sistemi”. Firenze.. Alle origini dell´affaire. en última instancia. Copérnico. Zycinski. Juan Pablo II en día 31 de octubre de 1992 en la Pontificia Academia de las Ciencias. El Diálogo que ha llegado hasta nosotros no es la obra que Galileo hubiera querido escribir. Walter. Galilei e la Chiesa. Editorial Tecnos.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA tas. The Chicago Univ.. Studi e Testi. Studi Galileiani. Sobre las Revoluciones (de los Orbes Terrestres). pour obtenir la grade de docteur. ampliada con el Discurso pronunciado por S. le obligaron a presentar unas ideas y eliminaron otras. Maria Luisa. 242 . Publication partielle de la thèse préseenté à la Faculté de théologie de l´Université de Fribourg. The Practice of Science in the Culture of Absolutism. Olchki. Ed. sus ideas. parece que no era así. constituyen el sólido fundamento de la obra cosmológica de Galileo desde que fue planeada por primera vez. BIBLIOGRAFÍA CITADA Altieri Biagi. Coyne. Trad. Heller. Su adhesión teórica fue fruto de su obediencia más que de su ciencia. Leo Olschki Editore. 1995. (Eds. Mario. Ugo. Ediciones Rialp. la querida y la necesaria. (1543) 1987. Contro Galileo. Fine della controversia (1820) Gli Atti del Sant´Uffizio. Fribourg. Madrid. y de toda la retórica impuesta. Brandmüller. Francesco. Trad: Carlos Mínguez Pérez.

trad. 20 vols. Annibale. en Coyne. A. en Coyne. Novelties in the Heavens. The University of Chicago Press. 1983. Galileo Galilei. Ronma 1981) Paschini.. Tradition. Istituto e Museo di Storia della Scienza. 1966. Dordrecht/ Boston / London. Finocchiaro. Galileo. 1963. William A. Zycinsky. 1997. en Armando Ed. GÉNESIS Y PROBLEMAS Dietz Moss. Madrid. Maurice A. Herman. Pierre. notas e índices de Antonio Beltrán. 243 . Edizione critica e commento a cura di Ottavio Besomi e Mario Helbing. 187-199. 1890-1909). G. Essai sur la Notion de Theorie Physique de Platon à Galilée. Firenze. reproducido en Brandmüller 1992. Studi galileiani. Firenze. 15-40. Stillman. Galileo Galilei. Madrid. Edizioni dell’Ateneo y Bizzarri. Vrin. Galilei. 1985. “Galileo´s Concept of Science: Recent Manuscript Evidence”. 88. en Isis 1997. Duhem. J. 1965. 1979 Momento. Segre. Retoric and Science in the Copernican Controversy. Sábado 31 de octubre de 1992. Barbèra (1ª ed. Siglo XXI Editores. Herder. Desclée International. Specola Vaticana.: Mariano González Ambou. Etudes Galiléennes. (Ed. La théorie physique: son objet.) 1983.. 1968 Le Opere di Galileo Galilei. Edizioni di Comunità. Chicago and London. Juan Pablo II. Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo ptolemaico e copernicano. Sotzein ta Phainomena. Città del Vaticano. Alianza. Galileo and the Art of Reasoning. per il copernicanesimo e per la Chiesa. A cura di Paolo Galluzzi. Personality. 1997. Paul Mnr. 41-66. Discurso a la Academia Pontificia de las Ciencias. Favaro. 1965. 1937 y 1939). Galileo Studies. Libreria Editrice Vaticana. Galluzzi. 1998. Seconda edizioni riveduta e corretta.. The University of Michigan Press. Edizione Nazionale..1993. 1970. 2 vols. A cura di A. Librairie Philosophique Paris. Padova. Vrin. 1994 Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptolemaico y copernicano. Fantoli. Introducción. hay traducción castellana: Estudios Galileanos. 1985. Galileo Galilei. 1935-1936. Galileo. Zycinski 1985. 1980. traducción. 2. A. J. 350 Ans d’Histoire 1633-1983. G..(1908) 1990. Librería Editrice Salimberi.EL DIÁLOGO SOBRE LOS DOS MÁXIMOS SISTEMAS DEL MUNDO DE GALILEO. Reidel Publishing Company. Roma. . Paolo. Pio. III vols. Heller. Paris. Favaro. Heller. “The Rhetoric of Proof in Galileo´s Writtings on the Copernican System”.. Morpurgo-Tagliabue. 1985. I processi di Galileo e l´epistemologia. 484-504. Amici e corrispondenti di Galileo. Studi Galileiani vol. Librairie Philosophique J. Milano. . and Revolution. (Reed. 1980. Vita e Opere di Galileo Galilei. Michael. Wallace. Roma. Drake. Editrice Antenore. Koyré. “Light on Galileo Case?”. Tournai. sa structure. Paris 1966 (orig. (1906) 1989. Poupard.

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Galileo comenzó a reordenar el material. Favaro al octavo volumen de las Opere de Galileo (Edizione Nazionale. Turín 1958. con vistas a la publicación del volumen que andaba elaborando. la introducción de A. ayudado en esta tarea por sus discípulos Niccolò Arrighetti y Mario Guiducci. Giunti-Barbera. por la prohibición de la Inquisición «de editis omnibus et edendis» a la que muy pronto debieron enfrentarse Micanzio y Pieroni. que había acumulado desde los primeros años del siglo. que transcribieron no pocos de sus apuntes. Carugo y L. o bien. inmediatamente después de su regreso a Florencia tras su desafortunada estancia en Roma y de haberlo sistematizado en su «cárcel de Arcetri». Al mismo tiempo él entablaba una serie de relaciones epistolares. bien porque la obra no estaba todavía ultimada. Boringhieri. sobre todo. con Fulgenzio Micanzio en Venecia. 1 Para una exposición mas detallada se podrá consultar la introducción de A. con Pierre de Carcavy en Tolosa.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS Enrico Giusti Università di Firenze INTRODUCCIÓN Las vicisitudes editoriales de los Discursos son bastante conocidas como para que tengamos ahora que recordarlas1 con detalle una vez más. con Giovanni Pieroni en Alemania y con Roberto Galilei en Lyón. 245 . Ninguna de estas iniciativas hubo de llegar a buen fin. Florencia 1968) o. al menos. Geymonat a la edición de los Discursos.

que por la prisa no se había podido mandar a copiar. del confinamiento hasta el fin de sus días) o más probablemente del hecho de que las materias tratadas no eran relevantes en el terreno de la fe. con el tratamiento de la resistencia de los materiales. no eximió a Galileo. de hecho. de todas formas. Se trata de dos temas 246 . la mandará a Venecia junto con el apéndice sobre el centro de gravedad de los sólidos en junio del año siguiente. incompletas. la sexta sobre la fuerza de percusión (percossa). Vienen a continuación las dos jornadas dedicadas al movimiento acelerado: la tercera al movimiento de los graves y la cuarta al de los proyectiles. ya que carecían de la parte referida al movimiento de los proyectiles. Sólo a partir de la segunda jornada dan paso los «discursos» a las «demostraciones matemáticas». entre las cuales ocupan el primer lugar los átomos y el vacío.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Por otra parte. LA ESTRUCTURA DE LOS DISCURSOS Las dos nuevas ciencias anunciadas en el título. La impresión concluyó en julio de 1638. a pesar de las repetidas alusiones a la composición de la materia y las claras profesiones de atomismo. fue el mismo Galilei quien truncó estas tentativas. En septiembre de 1636 llegan a Holanda las dos primeras jornadas (que Galileo había terminado y enviado el año anterior por carta a varios de sus amigos. Galileo no consiguió sus volúmenes hasta junio del año siguiente. aunque se produjo. a pesar de la prohibición de la Inquisición. la mecánica y los movimientos locales. indicio acaso de un cierto debilitamiento en el rigor de la condena (que. la obra pudo circular sin particulares problemas y llegó a reimprimirse en todas las ediciones de las obras de Galileo. cuando ya comenzaban a llegar de Leyden los primeros folios impresos de los discursos. y que debían llevar a la imprenta los Discursos en la famosa tipografía de Leyden. y en diciembre llegan los primeros ejemplares a Roma. ocasionase problemas a su autor. sin embargo. Al final del volumen se encuentra añadido un tratado acerca del centro de gravedad de los sólidos. cuando el libro ya circulaba en Italia y en el extranjero. No consta que la publicación de la obra. y. que Galileo había compuesto en su juventud. ocupan cada una dos jornadas. la primera de las cuales se agota en continuas digresiones sobre las más variadas materias. éstas. tras los contactos que Ludovico Elzevier había mantenido primero en Venecia con Fulgenzio Micanzio y después directamente en Arcetri con Galileo. y en particular la de Pieroni. En realidad. Sobre esta última parte Galileo trabajará todavía algunos meses. Desde luego. Galileo había comenzado a trabajar en otras dos jornadas que en su proyecto debían añadirse a las ya editadas: la quinta sobre la teoría de las proporciones. pero que había permanecido inédito. entre los que se encontraban Micanzio y Pieroni) junto con la tercera y la cuarta. eclipsado (es el propio Galileo quien lo dice) por Sobre el centro de gravedad de los sólidos de Luca Valerio.

han sido objeto de un minucioso análisis. que trató de describir (imitado en esto por Torricelli que retomó sus sugerencias) confrontándolo con el efecto de un peso. múltiples: por una parte. ocupa un lugar central en las especulaciones de Galileo. A esto hay que añadir que la teoría que Galileo diseña en la segunda jornada es en muchos aspectos definitiva: se acomete el argumento y se resuelve por completo. Sobre este tema volverán a tratar muchos de los componentes más importantes de la escuela galileana2. y se propone sustituirla con una nueva sistematización. y en muchos aspectos también la primera. en la segunda edición de las Obras. la teoría de las proporciones es el lenguaje que unifica toda la estructura matemática del volumen. LA RESISTENCIA DE LOS MATERIALES En tanto que la tercera y la cuarta jornada. como siempre. ni con pruebas. y la sexta en 1718. a diferencia del movimiento de los graves. Sólo habrá que desarrollar los temas Sobre este tema véase mi Euclides reformatus. Galileo no acertará a encontrar la clave para afrontar correctamente el problema del impacto. ni con esbozos. la fuerza de percusión. lenguaje obligado para una indagación cuantitativa de las leyes físicas. en la cual funda Galileo la teoría de la resistencia de los materiales. Galileo. en 1675 la quinta. Si en cuanto a la teoría de las proporciones probablemente le faltaron fuerzas para llevar a término un trabajo ya esbozado en sus líneas fundamentales. la consideraba demasiado compleja y no suficientemente eficaz para sus proyectos. Las dos jornadas ya no llegarán a añadirse a las publicadas. la teoría de la resistencia de los materiales procede toda entera de las páginas de los Discursos.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS muy significativos: por una parte. Bollati Boringhieri. no sólo por su interés intrínseco. sobre cuya teoría disponemos de una gran cantidad de documentos que nos permiten seguir la evolución en sus detalles principales. Las razones de esta diferencia tan notable son. Turín. ha habido muy pocos estudios dedicados a la segunda jornada. 2 247 . sino también (y quizá es lo más importante) porque hará falta hacer referencia a la percusión para precisar uno de los puntos más delicados del análisis del movimiento acelerado: la velocidad instantánea. Esas dos jornadas se publicaron por separado muchos años después. La teoria delle proporzioni nella scuola galileiana. como si se hubiese compuesto de golpe preparada ya para la imprenta: no contamos ni con estudios preparatorios de ella . 1993. aunque dominaba por completo las sutilezas de la teoría eudoxiana contenida en los Elementos de Euclides. Pero también el tema de la otra jornada. a partir de las cuales podamos reconstruir el camino que ha llevado a la formulación final. sin ambigüedades y sin forzarlo.

la teoría que Galileo ofrece al lector es de gran importancia no sólo y no tanto por los resultados obtenidos. más de una vez había sucedido que edificios y máquinas perfectamente sólidos en el modelo se revelaban después. los conos. Los Discursos se hacen eco de esta paradoja que los técnicos del arsenal veneciano conocían muy bien: «que en estas y otras máquinas semejantes no conviene aplicarles a las grandes los argumentos obtenidos de las pequeñas. sobre todo. el instrumento principal del constructor (ya sea el arquitecto que edifica una casa o el ingeniero que construye un barco) es el modelo. ya que. nada de la tensión que recorre toda la teoría del movimiento está presente en estas páginas de claridad meridiana. al evaluar a priori las características estructurales. Este antiquísimo método de construcción había funcionado durante siglos y se seguía considerando el más fiable y seguro. se trataba después sólo de imitar cuidadosamente su forma respetando las debidas proporciones. p. los cilindros. 3 Opere VIII. Cuando la máquina grande se ha fabricado en todos sus componentes conforme a las proporciones de la menor. no carecía de inconvenientes. Una vez construido y aceptado el modelo. «siendo así que todas las razones de la mecánica tienen sus fundamentos en la geometría. Sin embargo. débiles e inseguros. en particular. económicas.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA a partir de los fundamentos que ha elaborado Galileo y corregir algunos puntos técnicamente importantes. una vez construidos a gran escala. El modelo a escala es lo que permite prever el producto final. pero marginales desde el punto de vista científico y filosófico. ya que muchos diseños de máquinas funcionan a pequeña escala. Sin embargo. al aumentar las dimensiones de la construcción. ya que. no alcanzo a ver por qué ella ahora no es invulnerable a los accidentes. los triángulos. si es que no se derrumbaban antes incluso de estar terminados. Antes de Galileo. 50. estéticas. Efecto que a primera vista parece imposible de explicar. en la cual no veo que la grandeza o la pequeñez hagan que los círculos. y cualesquiera otras figuras sólidas estén sujetos a distintos condicionantes en uno y otro caso. porque con ella se cierra de manera definitiva el periodo de la empiria en la ciencia de los materiales y. y lo que sirve después de guía para la construcción efectiva. la cual es válida y resistente para el ejercicio al que está destinada. En una palabra. sino. siniestros y destructivos. 248 . en las construcciones. y después a gran escala no se sostienen». que le pueden sobrevenir»3.

115. con quien muchas veces había tenido la ocasión de discutir sobre éste y otros argumentos: «Al volver a pensar acerca de las cuestiones del movimiento. es este el mensaje principal de la segunda jornada y de toda la teoría de los materiales. él ya conoce los resultados a los que quiere llegar: en primer lugar. es decir. se me han reducido a una proposición que tiene mucho de natural y de evidente. termina por sucumbir a su propio peso sin que hayan de intervenir factores externos. que. se prefería evitar toda explicación del fenómeno. la ley horaria (los espacios recorridos son proporcionales a los cuadrados de los tiempos) y la ley de los números impares(los espacios recorridos en tiempos igua- 4 Opere X. me hacía falta un principio totalmente indudable que pudiera ponerlo como axioma. LA CIENCIA DEL MOVIMIENTO El primer documento importante referido al tratamiento matemático del movimiento acelerado aparece el 16 de octubre de 1604. En otras palabras. desarrolladas todas de manera impecable bajo la guía de la teoría de las proporciones. atribuyéndolo habitualmente a las imperfecciones de la materia. y las otras cuestiones»4. Incluso suponiendo una materia libre de imperfecciones. Además de las demostraciones matemáticas. en las cuales. aun siendo completamente conforme al modelo. para demostrar los accidentes observados por mí. La teoría que Galileo desarrolla en la segunda jornada hace justicia a este punto de vista: no son las imperfecciones de la materia las que producen el fenómeno. sino el mero hecho de que ella tiene una resistencia finita. que los espacios recorridos por el móvil natural estarán en proporción doble a los tiempos y que. en consecuencia. sólo es posible ampliar la escala hasta un cierto punto. en general. y está a la búsqueda de un principio y (habrá que añadir. p. cuando Galileo le escribe a Paolo Sarpi. de un método matemático) que permita unificarlos en una teoría del movimiento. los espacios recorridos en tiempos iguales serán como los números impares respecto a la unidad. demuestro después lo demás. y partiendo de ella. más allá del cual la fabricación. Tenemos aquí un primer punto al que conviene prestar mucha atención: Galileo ha observado un cierto número de accidentes en el movimiento de caída de los graves.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS La contraposición entre mecánica y geometría chirriaba tan fuerte. efecto que se habría dejado sentir de manera cada vez más pronunciada al aumentar las dimensiones de la fabricación. 249 .

se diría que casi obligado. pp. más que encuadrándolas en el esquema trazado en el quinto y sexto libro de los Elementos de Euclides.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA les desde el inicio del movimiento son entre sí como los números impares). o mejor dicho de las nociones. hasta el punto de que se lo vuelve encontrar en no pocos pensadores de principios del siglo XVII. entre ellas las muy hermosas de Koyré6: preeminencia de la geometría del espacio sobre la experiencia temporal. más bien. por ejemplo. Este último es un tema recurrente en toda la obra galileana. X. «gana fuerzas al desplazarse». Lo que Galileo busca es. Ahora bien. de velocidad. y así. 5 Opere.. 7 N. T. El hecho en sí no es sorprendente: la sistematización axiomático-deductiva de una teoría sigue siempre a la adquisición de sus principales líneas fundamentales: no se demuestra más que aquello que se conoce. pero no carente de atractivo. El punto de partida de la ciencia del movimiento acelerado es. la proporcionalidad entre la velocidad y la distancia desde el punto de inicio del movimiento: un principio erróneo. si el grave cae desde el extremo A a lo largo de la línea ABCD. tendrá en D un grado de velocidad mayor que en C según sea mayor la distancia DA que la CA»5. a no ser que se renuncie a una elaboración matemática basada en la relación velocidad-espacio. supongo que el grado de velocidad que tiene en C respecto al grado de velocidad que tenía en B será como la distancia CA respecto a la distancia BA. 250 . 6 Études galiléennes cit. posición central de la teoría de las proporciones en la geometrización del movimiento. 115. el descubrimiento no de las leyes que gobiernan el movimiento. 96-98. dado que no hay otra manera de tratar matemáticamente (es decir geométricamente) sobre las magnitudes. p. por tanto. y de la constatación de que la velocidad aumenta al aumentar el espacio recorrido («vires acquirit eundo7») a la hipótesis de que aumenta proporcionalmente apenas hay un paso. en consecuencia. A estas argumentaciones querría añadir una tercera que implica la cuestión central del estado epistemológico de la noción. por tanto. la teoría de las proporciones es esencialmente una teoría lineal. A propósito de los motivos de la opinión de Galileo se han escrito no pocas páginas. de un principio unitario del que ellos se deriven y de una teoría matemática que recoja dentro de sí los resultados anteriormente alcanzados. Ahora había encontrado el principio que faltaba: «Y el principio es éste: que el móvil natural va aumentando de velocidad en la misma proporción en que se distancia del principio de su movimiento. sino.

la relación entre espacio. al menos para las velocidades acostumbradas. es decir. ratio y numerus constituyen todavía dos regiones contiguas pero separadas. Este último análisis explica cómo podemos hacer para comparar las velocidades de dos movimientos (o de dos porciones del mismo movimiento) y calcular la relación.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS Si se ojea un texto escolástico de física. que sólo estableces las relaciones entre ellas. admitido la equivalencia entre las relaciones de magnitudes y números. de poca importancia: lo que más interesa en nuestro caso es que. un inconveniente en resumidas cuentas. resulta todavía inadecuado para tratar la velocidad ins251 . de expresar con un número una magnitud escalar cualquiera que sea. por tanto. a la vez. admita la posibilidad de establecer relaciones solamente entre magnitudes homogéneas) estará obligado. En fórmula: v1/v2 = s1/s2 · t2 /t1 La diferencia entre estas dos expresiones distintas no radica sólo en la mayor laboriosidad de la segunda. una serie de axiomas de los cuales se puedan obtener las relaciones cuantitativas entre las magnitudes viejas y las nuevas. Para quienes. una vez escogida la unidad de medida. la velocidad. y se usa. se encontrará la definición de velocidad media de un movimiento genérico como la relación entre espacio recorrido por el móvil y el tiempo empleado en recorrerlo. El esquema que hemos trazado. de una unidad especial de medida. como Galileo y los geómetras que desde Euclides le precedieron. sin embargo no se limita a la magnitud particular que estamos considerando: quien use la teoría de las proporciones (y. al extraer de las definiciones y de los axiomas las modalidades de confrontación y las relaciones con otras variables cinemáticas. mientras que la primera fórmula se puede usar. a definirla independientemente de las otras. y por tanto la posibilidad. a la que corresponde la ausencia. En consecuencia. tiempo y velocidad en el movimiento uniforme no podrá asumir la forma usual v = s/t. sino que se expresará de manera más enrevesada diciendo que las velocidades de dos movimientos uniformes tendrán una relación compuesta de la que se da entre los espacios y de la inversa de los tiempos. eso no sucede con la segunda. o si se quiere de la matemática. Esta definición. cuando se ha confirmado o. se introduce en dos niveles: uno metafísico. como cualquier otra magnitud. cada vez que pretenda considerar una nueva magnitud física. aunque es suficiente para el tratamiento del movimiento uniforme. Este hecho. está de tal manera ligada al lenguaje común que raras veces se cae en la cuenta de que ella es posible sólo en un estadio bastante avanzado de la algebrización de la física. al comienzo de la cinemática. para definir la velocidad. al menos. describiendo la naturaleza característica del movimiento. el otro operativo. enunciando.

cuando lo que percute. p. por naturaleza. no puede dar lugar a desplazamientos. dura un instante. Así pues. al caer del doble de altura. y. así como los mecanismos que permiten confrontar entre sí velocidades instantáneas distintas. Así que a partir de la cualidad y cantidad del impacto podremos nosotros conjeturar sin error cuál es la velocidad de un grave que cae»8. «no obstante. según sea mayor la velocidad de lo que impacta. y.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA tantánea. por tanto. no puede determinarse la diferencia y momento de las percusiones. dejándolo hasta que presione cuanto puede él presionar con su sola gravedad: es evidente que si lo levantamos a la altura de uno o dos brazos (braccio) y lo dejamos después caer sobre la misma materia. y mayor que la producida antes sólo con el peso: el efecto lo habrá causado el móvil al caer junto con la velocidad adquirida en la caída [. p. El hecho es que esta última es de naturaleza distinta a la primera. si lo que percute es lo mismo.. requiere que se precisen por separado su naturaleza y sus relaciones con la velocidad tout court. 205. la velocidad instantánea. a partir de cuya confrontación pueda llegarse al de las velocidades en el mismo instante. por tanto. 9 Ibid. la velocidad será también ella proporcional al espacio recorrido. es impracticable. es decir. por tanto. he aquí que tenemos la velocidad ligada a la altura: dado que la velocidad determina la cuantía del impacto y dado que éste es proporcional a la altura desde la que cae el grave. Galileo concreta tales fenómenos en el impacto de un grave sobre una materia no elástica: «Depositad un grave sobre una materia que ceda. a no ser por la diferencia de la velocidad. sería necesario que percutiera con una velocidad doble»9. [Tal] efecto se hará cada vez mayor según sea mayor la altura de la que procede el impacto. Galileo considera tan evidente la proporcionalidad entre velocidad e impacto. De hecho. En este caso el camino seguido para las velocidades uniformes. que.. que se podían confrontar entre sí a través de la consideración de los espacios recorridos y de los tiempos empleados. se ve obligado a abandonar al menos una de las dos hipótesis: velocidad proporcional al impacto o impacto proporcional a la altura.]. con el descubrimiento de la ley correcta del movimiento (la velocidad instantánea es proporcional al tiempo). 8 Opere VIII. provocará con el impacto una presión distinta. 199. Él renunciará a esta última. 252 . provocara una percusión de momento doble.. Será pues necesario concretar otros sucesos que se produzcan también en un instante. a fin de mantener la primera.

LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS En fin. vol. 11 Opere. actividad». Lezioni accademiche II. «Della percossa». Respecto al teorema fundamental. como más tarde en los Discursos. II. si el grave parte del punto A y cae a lo largo de la línea AB. el grado de velocidad en E es al grado de velocidad en D como EA respecto a DA. o bien. p. demostraré el resto»11. derivada. que por su estructura y contenido. Galileo se limita a exponer sus resultados sin hacer la menor referencia a las demostraciones correspondientes. Si. 10 253 . esta cuestión aparece por primera vez en un escrito. y que responde a todas las experiencias que vemos en los instrumentos y máquinas que operan mediante percusión. 6. por consiguiente. puede considerarse de la misma época que la carta a Sarpi. EL TRATAMIENTO MATEMÁTICO DEL MOVIMIENTO En la carta a Sarpi. la proporcionalidad entre los espacios y los cuadrados de los tiempos. Opere di E. El fragmento comienza retomando en términos más formales la hipótesis de la proporcionalidad entre velocidad instantánea y distancia recorrida: «yo supongo (y quizá podré demostrarlo) que el grave que cae de manera natural va aumentando progresivamente su velocidad según aumenta la distancia del extremo de donde se partió: por ejemplo. como confirmación ulterior del papel de los procesos del impacto en la definición de la velocidad instantánea. siguiendo a Torricelli. en cualquier punto de la línea AB se halla con un grado de velocidad proporcional a las distancias de los mismos puntos desde el extremo A. Torricelli. Este principio me parece muy natural. 373. y de la implícitamente asumida entre estos últimos y velo- «El momento. supongo que el grado de velocidad en el punto D es tanto mayor que el grado de velocidad en C cuanto mayor es la distancia DA que la distancia CA. VIII. y dando por supuesto este principio. Vemos aquí otra vez repetida la proporcionalidad entre velocidad y altura. no podemos más que referirlo al impacto: la parte activa de la velocidad global en el impacto es precisamente la velocidad en el momento del contacto. y que. o bien «eficacia». p. y que. de la ya explícita entre altura de caída y efectos del impacto. traducimos «momento» como «actividad»10. hay que señalar también la elección del término «momento de la velocidad» que Galileo usa para denominarla. donde el percutor causa tanto más efecto cuanto más grande es la altura desde la que cae. en consecuencia.

los componentes infinitesimales de las velocidades complexivas: estás últimas. y la velocidad con que ha recorrido la línea AC está compuesta de todos los grados de velocidad obtenidos en todos los puntos de la línea AC. que denominaré «velocidades complexivas». Una vez enunciadas. entonces las velocidades en los puntos F. D. Es oportuno detenerse aquí un momento. ambos variables: el primero está representado por la «velocidad con la que el móvil recorre una línea dada». los grados de velocidad y la velocidad. dado que es éste uno de los puntos centrales del método galileano. son estas velocidades. Pues bien. CG son entre sí como las FA. CA. La cuestión esencial consiste en que la primera está compuesta de todos los grados de velocidad adquiridos en los diversos puntos de la línea en cuestión. Por tanto. por los grados de velocidad. EI. Como veremos en un momento. DH. EI. tiene la misma proporción que tienen todas las líneas paralelas trazadas desde todos los puntos de las línea AD hasta la AH respecto a todas las paralelas trazadas desde todos los puntos de la línea AC hasta la AG»13. 13 Ibid. las que están en relación con las otras magnitudes cinemáticas. el segundo. DH. CG. 254 . en cierto sentido. constituyen su «suma». Los grados de velocidad (las velocidades instantáneas) son. En cualquier caso. C son como las líneas FK. DA. van aumentando progresivamente los grados de velocidad en todos los puntos de la línea AF conforme al incremento de las paralelas trazadas desde todos esos mismos puntos»12. que naturalmente cambiará en función de la línea que se considere. en el movimiento acelerado tenemos dos tipos de velocidad. espacio y tiempo. DH. dado que las líneas FK.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA cidad. entonces la velocidad con que ha recorrido la línea AD respecto a la velocidad con que ha recorrido la línea AC. Estamos ahora en el punto crucial de la demostración: es decir. se pasa a reformular las hipótesis en términos geométricos: A C D G H E I F K «Forme la línea AK un ángulo cualquiera con la AF. EA. Dice Galileo: «Por otra parte. F las paralelas CG. E. FK. EI. en la relación entre las velocidades instantáneas. y trácense por los puntos C. dado que la velocidad con la que el móvil ha llegado de A a D está compuesta de todos los grados de velocidad obtenidos en todos los puntos de la línea AD. Y. E. D. las relaciones 12 Ibid.

Para calcular esos grados. pp. el cuadrado AD con el cuadrado AC. una deducción correcta habría debido llevar al resultado (evidentemente absurdo) de que los tiempos del trayecto. Una vez obtenidas las relaciones entre las velocidades complexivas (que son entre sí como las áreas de los triángulos y. y el segundo cuando de esa «proporción contraria» deduce que el tiempo es como la raíz cuadrada del espacio. son como el inverso de los espacios recorridos. entonces el tiempo del movimiento en AD respecto al tiempo del movimiento en AC está en proporción subduplicada respecto a la que tiene la distancia AD respecto a la distancia AC»15. 255 . y recíprocamente. En un 14 Ibid. 373-74. Es ahí donde la argumentación de Galileo es más débil. lo que no sucede en nuestro caso. es decir. y pasando de estas a aquellas. se trata de obtener de aquellas las relaciones entre espacios y tiempos. dado que las bases son proporcionales a las alturas). dado que la velocidad respecto a la velocidad tiene una proporción contraria a la que tiene el tiempo respecto al tiempo (aunque aumentar la velocidad es lo mismo que disminuir el tiempo). por tanto.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS entre las velocidades complexivas son iguales a las relaciones entre todos los grados de velocidad que las componen. como los cuadrados de los espacios recorridos. Este razonamiento contiene dos errores: el primero en la afirmación de que las velocidades son inversamente proporcionales a los tiempos. Galileo acude a las relaciones entre todas las paralelas con todas las paralelas. que los espacios son inversamente proporcionales a los tiempos. 15 0pere. argumenta de manera diferente: «y. y donde fuerza el instrumento matemático del que dispone. En ambos casos nos encontramos con procedimientos retóricos basados en el equívoco entre lenguaje matemático y lenguaje común. De hecho. en cambio. III. entre las áreas de los respectivos triángulos: «Y esta proporción es la que mantiene el triángulo ADH con el triángulo AGC. para llegar al resultado pretendido. la teoría de las proporciones. que es válida sólo si los espacios recorrido son iguales. Entonces la velocidad con que se ha recorrido la línea AD respecto a la velocidad con que se ha recorrido línea AC está en proporción doble a la que tiene DA respecto a CA»14. Galileo. que son directamente proporcionales a los espacios e inversamente proporcionales a las velocidades.

16 17 256 . que se veía defraudado por la publicación de 0pere. disminuye el tiempo. mereció la protesta. sobre la base no de la teoría de las proporciones. la demostración sea inmediata. y. pero no lógicamente. sí en la obra de un autor muy próximo a Galileo. de Galileo. no hay que creer que. Suono. en un último análisis. Ferroni. del capítulo acerca del movimiento. Al final de esta serie de saltos mortales Galileo puede afirmar: «Por tanto. pp. cuando deja la universidad de Padua para regresar a Florencia. Sin embargo. Freddo. No tenemos documentos que ilustren las posibles tentativas de Galileo en este sentido. El pasaje que aquí interesa se encuentra en el Espejo Ustorio17. pero este paso. una aplicación inmediata del esquema demostrativo apenas vislumbrado con la única sustitución de la hipótesis errónea por la correcta. III. tras lo cual. CRISIS Y ABANDONO DEL ESQUEMA ESPACIAL No hay documentos que indiquen cuándo abandona Galileo la hipótesis errónea de la proporcionalidad entre velocidad y espacio. y. Bolonia 1632. lo cual responde a lo que siempre he dicho y observado con la experiencia. un opúsculo que Buenaventura Cavalieri. Por el contrario. los espacios recorridos en tiempos iguales son como los números impares respecto a la unidad. sino del argumento de que. se pasa a jugar con los términos «proporción contraria» atribuyéndole un significado que le es matemáticamente. hermano jesuata y profesor de matemáticas en Bolonia. dividiendo. 374. Sin embargo. sobre todo porque la publicación del libro. publica en 1632. si no directamente en los manuscritos galileanos. el lector (¿Galileo?) se convencerá de que las velocidades están en proporción contraria a los tiempos. se pueden encontrar.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA principio. casi con toda seguridad. y así todas las verdades concuerdan»16. uno de los miembros más cualificados de la primera escuela galileana. ya se había dado en 1610. llevaría a concluir que las velocidades complexivas son proporcionales a los cuadrados de los tiempos (y no a los de los espacios como anteriormente). por tanto. El párrafo es muy conocido. si aumenta la velocidad. e Moto ancora. y. Lo Specchio Ustorio. para sustituirla por la correcta de la velocidad instantánea proporcional al tiempo. tan breve como airada. extraño. por indicios. las distancias desde el principio del movimiento son como los cuadrados de los tiempos. overo Trattato delle Settioni Coniche ed alcuni loro mirabili effetti intorno al Lume. una vez reconocida la proporcionalidad entre velocidad y tiempo. Caldo. a que los espacios son proporcionales a los cubos de los tiempos. en particular.

tuvo ocasión de pasar un cierto tiempo en Florencia. cuando Cavalieri. por ejemplo. al dirigirse al centro. Además. y no se puede descartar que la reacción de Galileo al Espejo Ustorio hubiera desempeñado un papel importante en la desaparición del tratado sobre el movimiento de Cavalieri.]». XIV. durante los cuales el jesuata. Todas se encuentran publicadas en las Opere de Galileo. en la que Cavalieri le pide a Galileo que le aclare el motivo de por qué “el móvil que tiene que pasar del estado de reposo a cualquier grado de velocidad ha de pasar por los intermedios [. salvo que su existencia está testimoniada por el escolio final que se contiene en las versiones manuscritas de la Geometría de los indivisibles. Después de los años 1617-1620. entre finales de enero y los primeros días de febrero de 1626. un móvil. en gran parte. 18 19 257 . 309 y 311).. se puede admitir que Galileo le hubiera «facilitado con generosa confianza» sus estudios sobre el movimiento con ocasión de la visita de 1626.]” (Opere. dice: «Si. 22 Lo Specchio ustorio cit. 0pere. Tras haber citado la ley de los números impares del Diálogo sobre los dos máximos sistemas. Es significativo que tales alusiones aparezcan suprimidas en la edición impresa (1635) de la Geometría. 20 Véanse en particular las cartas del 29 febrero de 1626: «he empezado a pensar sobre el movimiento [. el segundo en la Biblioteca de la Academia Etrusca de Cortona. la del 21 de marzo siguiente. En las cartas de Cavalieri (las de Galileo en respuesta. justamente por aquellos años escribe Cavalieri un tratado sobre el movimiento del que no queda huella alguna.. en el quinto 9. además de bastantes escasas. p. Pero pasemos al párrafo que nos interesa.]»22.. Por tanto. se detuvo en Florencia para hacer una visita al Maestro. impreso en el mismo año. o mejor dicho de sus primeros seis libros. 158.. sobre todo.. El primero se conserva en la Biblioteca Nacional de Florencia. XIII.. Y. que se puede datar en torno a 1629: «magnum de motu opus molior»21 N. en el tercero 5. le he facilitado con generosa confianza a dicho Padre»18. que residía en Pisa. y así en la misma proporción [. ambos se encontraron una sola vez y por un breve espacio. que. En total. se conocen 112 cartas de Cavalieri a Galileo. p. es decir. en el segundo habrá recorrido 3. en gran parte se han perdido19) se menciona el problema del movimiento sólo en el periodo romano (febrero-marzo de 162620). en un instante ha recorrido un brazo de espacio. 11 de Septiembre de 1632.. pp. 21 De la Geometria. «pongo en marcha una gran obra sobre el movimiento». Las relaciones entre Cavalieri y Galileo fueron generalmente epistolares. al capítulo X 10 LI del Espejo Ustorio.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS los resultados de un «estudio de más de cuarenta años. Cavalieri pasa a continuación a representar geométricamente los grados sucesivos de velocidad de un grave en su caída: Carta a Cesare Marsili. 386. en el cuarto 7. ninguno de ellos autógrafo. de viaje desde Lodi (adonde se había trasladado en 1620) hacia Roma. T. tenemos dos códices manuscritos. y sólo 2 de Galileo a Cavalieri.

159. Galileo) considerando en un círculo los grados de las velocidades que. y Galileo en los Discursos.] que haciendo la suma de sus circunferencias. 23 Ibid. Nótese que a la velocidad complexiva no se alude con un término propio. si queremos tomarlos todos juntos. es como se obtiene «la verdadera cantidad de todos los grados de velocidad». todos los grados de velocidad. sino que. más que acerca de la proporcionalidad entre velocidad y tiempo. en nuestra terminología «la velocidad complexiva». dicho de otra forma. en última instancia. En efecto. sumando todas las circunferencias. y las circunferencias que se pueden describir alrededor del mismo centro los grados de las distintas velocidades. en aquel principio de continuidad que en aquella época era sin duda mucho menos natural de lo que parece hoy. podremos afirmar que conocemos la verdadera cantidad de todos los grados de velocidad que median entre el estado de reposo y el grado máximo de aquel círculo»24. se la define como «la verdadera cantidad de todos los grados de velocidad». En este punto Cavalieri introduce la noción de velocidad complexiva: «[. es decir. se preocupará de eliminar.. conviene que consideremos trazados todos los círculos posibles de describir en torno al centro»23. Cavalieri centra su atención en el hecho de que cada circunferencia se corresponde con un grado de velocidad adquirido por el móvil. el estado de reposo. El lenguaje de Cavalieri es aquí muy burdo y directo: habla explícitamente de suma de todos los grados de velocidad. un término que él mismo en la Geometría. Por tanto. de manera significativa. si se parte del estado de reposo. los cuales. p. el término «cantidad» remite inmediatamente a la teoría de las proporciones: lo que tiene cantidad –dice Cavalieri– tiene proporción con las otras magnitudes cinemáticas.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA «Ahora me he esforzado en llegar a esta misma conclusión por otra vía (después de habérserla oído al anteriormente citado Sr. Ibid. van aumentando hasta el máximo del mismo círculo. Ahora bien. la velocidad complexiva. en el que el centro representa el grado nulo de velocidad o.. sino la «suma» de ellos. es decir. 24 258 . esto es. y sobre cuya validez se había preguntado el mismo Galileo algunos años antes. no son los grados de velocidad.. Se habrá notado que la hipótesis de la proporcionalidad entre velocidad y tiempo no aparece aquí de manera explícita. usando términos como agregado o composición. y sólo más adelante se dirá que el radio del círculo representa al tiempo.

o sectores semejantes. 160. llegando hasta la circunferencia más externa. sabré que la misma proporción que mantiene el círculo grande con el pequeño la mantendrán también todas las circunferencias concéntricas del círculo grande con todas las circunferencias concéntricas del pequeño. yo me sirvo del área del mismo círculo. entonces también dichas velocidades aumentarán conforme al incremento de los cuadrados de los semidiámetros [. Las velocidades complexivas son. si en nuestro círculo. Para eludir estas conclusiones. 25 259 . es decir. de un tercio del semidiámetro voy a trazar un círculo cuya circunferencia represente un grado tal de velocidad. al máximo. todos los grados de velocidad adquiridos al pasar desde el estado de reposo al grado máximo con todos los grados adquiridos al pasar de dicho estado de reposo al grado intermedio que hemos fijado.. la Proposición 4 del libro VI: «dati circuli. a la distancia. en particular. p. pero los círculos son entre sí como los cuadrados de los semidiámetros. Bolonia 1635.. Si ahora se pretendiese seguir aplicando a estas velocidades las reglas del movimiento. son entre sí como todas sus circunferencias»). se debería concluir que los espacios recorridos varían como los cubos de los tiempos empleados. entre sí como los cuadrados de los radios. Como ya he demostrado en mi Geometría que la misma proporción que mantienen los círculos entre sí la mantienen también todas las circunferencias que se pueden describir en torno al centro del uno respecto a todas las circunferencias que se pueden describir en torno al centro del otro. Véase. y extraigo las proporciones de las velocidades agregadas.]»26. Ferroni. y concluye: Geometria Indivisibilibus Continuorum nova quadam ratione promota. en el que pretendo medir las velocidades agregadas. comenzando por el centro. por ello..LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS Pero ¿cómo hacer la suma de todas las circunferencias? Es en este punto donde la nueva geometría25 acude en auxilio por medio de la identificación entre grados de velocidad e indivisibles: «Ahora bien. según las cuales los espacios tienen una proporción compuesta de las velocidades y de los tiempos. un resultado obviamente inaceptable. por ejemplo. por tanto. dado que parece cosa imposible sumar infinitas circunferencias. Cavalieri hace una pirueta lógica que recuerda a la otra semejante que llevó a cabo Galileo casi treinta años antes. o estado de reposo. ut omnes eorundem circumferentiae» («Dos círculos dados. 26 Lo Specchio Ustorio cit. necnon similes sectores inter se sunt. es decir.

LG. cuando.. comenzando desde el punto A. los cuales consideraremos que están en el semidiámetro del círculo dado [. El defecto del método de Cavalieri consiste en haber confrontado movimientos que se producen en tiempos distintos. que. como confirmación de lo que decíamos poco más arriba. conviene imaginar infinitas líneas cada vez más pequeñas. identificando los tiempos con los distintos radios de los círculos. la proporcionalidad entre grados de velocidades y tiempos. con el único fin de la demostración.. KF. es decir. y precisamente en la segunda jornada del Diálogo sobre los dos máximos sistemas. se imaginan trazadas G como paralelas a la línea HD y a las IE. sino. aumentan también los espacios recorridos por el mismo móvil. C Ibid. gana también fuerza para recorrer otro tanto espacio. A este respecto. De esta ley Salviati da una demostración que. ya que el que adquiere tanta velocidad como resulta tener. por último. y así con las demás proporciones. como los cuadrados de los tiempos. como es lógico. prolongándose el movimiento cuanto se quiera». que se suponen trazadas desde los infiD nitos puntos de la línea DA. a pesar de las protestas de Sagredo: M H I K L B A «para representar los infinitos grados de velocidad que preceden al grado DH. la superficie del triángulo AHD. BS. en los que se pueden considerar dichas velocidades. serán como los cuadrados de los semidiámetros de los círculos.]»27. considera sólo probable. Entonces los espacios recorridos por el móvil. tal infiniE dad de líneas la representa. cualquiera que sea el espacio recorrido por el móvil con un movimiento que. paralelas a la DH. más bien.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA «Pero con la misma proporción que aumenta la velocidad del móvil. en cambio. en el cual se van agregando las velocidades. 160. comenzando desde el estado de reposo. p. y también aquí de manera nada explícita. conforme a las infinitas líneas. este último recorre el doble de espacio que el primero. se llega a un resultado correcto sin tener necesidad de aventurarse a tales acrobacias lógicas. 27 260 . cómo Cavalieri introduce el principio fundamental del movimiento de los graves. se podría poner en duda hasta qué punto Cavalieri había entendido realmente la arquitectura de la teoría galileana de la caída de los graves. y así supondremos. si se confrontan movimientos distintos en tiempos iguales.. se vaya acelerando uniformemente. cuando Salviati demuestra la ley de la doble distancia: de dos móviles. Nótese. haber agotado y empleado los infinitos graF dos crecientes de velocidad. el primero de los cuales se mueve con movimiento acelerado a partir del estado de reposo y el otro con velocidad uniforme igual a la velocidad máxima. Un ejemplo a propósito se encuentra en el mismo Galileo. sin embargo. es decir.

y prolonguemos hasta su lado BM no sólo las paralelas indicadas en el triángulo. un expediente de dudosa validez y sujeto a las más variadas críticas. Más vale pues abandonarlo del todo y buscar las leyes del movimiento directamente en la confrontación de las velocidades instantáneas. así como dicho paralelogramo es el doble del triángulo. y. sino las infinitas que se suponen trazadas desde todos los puntos del lado AC. Y del mismo modo que la BC era la mayor de las infinitas del triángulo que representa el grado máximo de velocidad adquirido por el móvil en el movimiento acelerado. en cambio. pero igual cada uno al máximo BC. 261 . Pero. conforme al triángulo ABC. es muy razonable y probable que sirviéndose de las velocidades uniformes. recorra con movimiento uniforme en el mismo tiempo el doble de espacio recorrido por el móvil acelerado»28. una cosa es construir un método general que permita pasar de los momentos de la velocidad a las velocidades complexivas. 254. así también el paralelogramo viene a ser una masa y agregado de otros tantos grados de velocidad. en definitiva. El método de las velocidades complexivas es. la ley horaria del movimiento. y de éstas a las relaciones entre espacio y tiempo. que corresponden al paralelogramo. en el segundo. por otra parte. ha recorrido en ese tiempo un espacio tal. la necesidad de tomar en consideración sólo movimientos que se produzcan en tiempos iguales resta al método de las velocidades complexivas aquel carácter de universalidad que lo convertía en el eje de la teoría del movimiento. compatible con la confrontación de movimientos que se producen en el mismo tiempo. proporcionar un artificio que permita (es cierto) obtener la relación entre los espacios recorridos en el caso en que los movimientos se desarrollan en tiempos iguales. De hecho. sin embargo. queda claro que la confrontación de movimientos que se producen en tiempos iguales es suficiente para obtener además de la ley de la doble distancia también la de los números impares y. por tanto. y que toda la superficie de ese triángulo era la masa y la suma de toda la velocidad con la que ha recorrido en el tiempo AC un espacio tal. Bastará ahora parafrasear una demostración medieval bien conocida para obtener el primer teorema de los Discursos: 28 Opere. VII. la masa de velocidad que viene a ser el doble de la masa de las velocidades crecientes del triángulo. y otra. pero su aplicación está limitada a esta única situación. En el primer caso se tiene una teoría general del movimiento. Asimismo. si el móvil que en su caída se ha servido de los grados de velocidad acelerada. en un simple expediente matemático carente de justificación teórica. y lo transforma. p. consiguientemente.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS «Dibujemos ahora el paralelogramo completo AMBC.

una vez trazada AE. es evidente que cuantos momentos de velocidad se hayan consumido en el movimiento acelerado de acuerdo con las paralelas crecientes del triángulo AEB. como a todos y cada uno de los instantes del tiempo AB les corresponden todos y cada uno de los puntos de la línea AB. de hecho. en tanto que aquellas que se encuentran en el trapecio AIFB son comunes. todas las líneas que parten de cada uno de los puntos de la línea AB paralelamente a la BE representan los grados crecientes de la G velocidad del instante A. otros tantos se habrán consumido en el movimiento uniforme de acuerdo con las paralelas del paralelogramo GB. y el mayor y último de los grados de la velocidad creciente en los instantes del tiempo AB represéntese con EB. Y.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA A F B 262 «Teorema 1. se habrá construido el paralelogramo AGFB igual al triángulo AEB. uno de los cuales se mueve con movimiento uniformemente acelerado partiendo del estado de reposo. igual al agregado de todas aquellas contenidas en E el triángulo AEB. Represéntese con la extensión AB el tiempo en que un móvil recorre el espacio CD con movimiento uniformemente acelerado a partir del estado de reposo en C. las paralelas trazadas desde ellos y comprendidas en el triángulo AEB representan los grados crecientes de la velocidad que aumenta. de hecho. las que están en el triángulo IEF son semejantes a las contenidas en el triángulo GIA. habremos obtenido el agregado de todas las paralelas contenidas en el cuadrilátero. El tiempo en el que se recorre un determinado espacio con un movimiento uniformemente acelerado partiendo del estado de reposo es igual al tiempo en que el mismo espacio sería recorrido por el mismo móvil si se trasladara con un movimiento uniforme cuyo grado de velocidad sea la mitad entre el mayor y el último grado de velocidad del movimiento uniformemente acelerado anterior. mientras que las paralelas contenidas en el paralelogramo representan de igual manera otros tantos grados de velocidad no creciente. AG como paralelas a BA. Es evidente. la cantidad de momentos que falta en la primera mitad del movimiento acelerado (y faltan los momentos representados por las paralelas del triángulo AGI) se recupera con los momentos representados por las paralelas del triángulo IEF. Si a continuación se prolongan hasta IG las paralelas del triángulo AEB. proposición I. sino constante. que serán iguales los espacios recorridos en el mismo tiempo por dos móviles. y el otro con movimiento uniforme conforme a un momento . Si después BE se divide en F en dos partes iguales y se trazan FG. que con su lado GF divide en I a AE en I dos partes iguales. dondequiera que se sitúe AB. por tanto. BF.

véase además. sino solamente un juego de palabras: el vacío dejado por la desaparición de la velocidad complexiva se ha rellenado con figuras retóricas.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS que sea la mitad del momento mayor de la velocidad del movimiento acelerado: que era lo que había que demostrar29». por tanto. iunctaque AE. ahora deja de ser posible inferir lógicamente la igualdad de los espacios recorridos partiendo de la igualdad de las áreas de las figuras que se examinan. triangulo AEB aequale. apparet. en su lugar no encontramos una teoría distinta. habebimus aggregatum parallelarum omnium in quadrilatero contentarum aequalem aggregatui comprehensarum in triangulo AEB. parallelae vero intra parallelogrammum contentae totidem gradus velocitatis non adauctae. primero con el término «otros tantos momentos de velocidad» (totidem velocitatis momenta). ha desaparecido aquí toda referencia explícita a la masa (agregado. en última instancia. communes sunt. graduum autem velocitatis adauctae in instantibus temporis AB maximus et ultimus repraesentetur per EB. suma) de las velocidades. 29 263 . Respecto a la «probable» demostración de seis años antes. Repraesentetur per extensionem AB tempus in quo a mobili latione uniformiter accelerata ex quiete in C conficiatur spatium CD. De hecho. cuius velocitatis gradus subduplus sit ad summum et ultimum gradum velocitatis prioris motus uniformiter accelerati. que toma por un lado. 208-9. el triángulo y el cuadrado (a partir de la igualdad de todas las velocidades instantáneas de dos movimientos. es decir. AG ipsis BA. al derrumbe de la teoría matemática del movimiento. lineae omnes ex singulis punctis lineae AB ipsi BE acquidistanter actae. usada al margen del ámbito estricto de su campo de validez. quorum unum motu ex quiete uniformiter accelerato moveatur. Cumque singulis et omnibus instantibus temporis AB respondeant singula et omnia puncta lineae AB. como hemos dicho. parallelogrammum AGFB erit constitutum. BF. podríamos decir parafraseando la teoría de los indivisibles de Cavalieri). y. itidem repraesentent. Tempus in quo aliquod spatium a mobili conficitur latione ex quiete uniformiter accelerata. totidem velocitatis momenta absumpta esse in motu accelerato iuxta crescentes parallelas trianguli AEB. ac in motu aequabili iuxta parallelas parallelogrammi GB: quod enim momentorum deficit in prima motus accelerati medietate (deficiunt enim momenta per parallelas trianguli AGI repraesentata). Divisa deinde BE bifariam in F. reficitur a momentis per parallelas trianguli IEF repraesentatis. sed aequabilis. A la demostración matemática la sustituyen artificios verbales. habría llevado inevitablemente a resultados contradictorios entre sí y. crescentes velocitatis gradus post instans A repraesentabunt. dividens suo latere GF bifariam AE in I: quod si parallelae trianguli AEB usque ad IG extendantur. pp. aequalia futura esse spatia tempore eodem a duobus mobilibus peracta. motu aequabili iuxta momentum subduplum momenti maximi velocitatis accelerati motus: quod erat intentum». pp. Propositio 1). tanto más necesaria en la medida en que. ex quibus actae parallelae in triangulo AEB comprehensae crescentes gradus velocitatis adauctae repraesentant. consiguientemente. a la velocidad complexiva. VIII. est aequale tempori in quo idem spatium conficeretur ab eodem mobili motu aequabili delato. el significado de «un número igual de Opere. Patet igitur. Se trata de una renuncia impuesta. ductisque parallelis FG. Sin embargo. eae vero quae habentur in trapezio AIFB. 183-84 («Theorema 1. alterum vero. quae enim sunt in triangulo IEF pares sunt cum contentis in triangulo GIA. por la incapacidad del esquema demostrativo para tratar movimientos que se producen en tiempos distintos. utcunque super AB constitutam.

Y. que de esta forma adquieren fundamentos seguros. como hemos visto. Para llegar a tanto. que al no permanecer más que un instante no podían producir movimiento alguno apreciable. residuos de estudios no llevados a término acerca del problema de la brachistocrona. sin mención explícita. encuentran sistematización una serie de investigaciones infructuosas. una demostración tan incompleta es más segura que aquella que se había obtenido por medio del método de las velocidades complexivas. pero no por ello abandonadas. a partir de los dos teoremas demostrados. 264 . Las velocidades complexivas representaban. constituían las magnitudes geométricas sujetas a las leyes del libro V de los Elementos de Euclides) las que determinaban las relaciones entre espacios y tiempos. «es evidente»). para usarla o abandonarla según convenga. la teoría física que Galileo había elaborado desde los primeros estudios matemáticos sobre la aceleración (y en particular. toda su cinemática y encontrar no sólo las leyes del movimiento de los graves en caída libre o a lo largo de un plano inclinado. espacio y tiempo. la proporcionalidad entre espacios y tiempos. a diferencia de los momentos de las velocidades. imposible de alcanzar. En ella las velocidades instantáneas. el tránsito necesario entre los momentos de la velocidad. y Galileo puede construir. el argumento usado en la demostración del Teorema I se presenta como una técnica ad hoc. la vieja velocidad complexiva. recuperando el papel de las velocidades en el movimiento uniforme. en cambio. En efecto. por otro. y las magnitudes cinemáticas tradicionales. sino también las que regulan el movimiento de los proyectiles. Eran después estas velocidades complexivas (que. En este punto ya no es necesario tener en consideración para nada las velocidades instantáneas. Eso es lo que sucede. Nos encontramos aquí ante un verdadero salto lógico confirmado por reiteradas ostentaciones de seguridad: apparet. sin embargo. de hecho. Además de ellas. como un método general que podía encontrar justificación sólo en su aplicabilidad universal. a partir de la correspondencia biunívoca entre los momentos de la velocidad. el de «agregado de los mismos momentos» (como cuando se dice que aquella parte de los momentos que falta al principio queda compensada con el exceso en la parte final del movimiento). se integraban para dar lugar a la velocidades complexivas de acuerdo con un esquema matemático que más tarde con Cavalieri habría de convertirse en la teoría geométrica de los indivisibles. donde se demuestra la ley del plano inclinado sin que se haga alusión a los procedimientos de tipo infinitesimal que habían caracterizado a redacciones anteriores y deduciendo. tiempo y velocidad. hay que pagar un precio nada pequeño. en el subsiguiente Teorema III. Por el contrario. patet («está claro». sobre el movimiento de un grave a lo largo de dos cuerdas sucesivas de una circunferencia. y. por ejemplo. por tanto. en la época de la carta a Sarpi de 1604) se centraba en un tratamiento conjunto de espacio. por tanto. Éste se presentaba.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA grados de velocidad» (a causa de la correspondencia biunívoca entre velocidades instantáneas en los dos movimientos) y. por medio del cual puede superar. los momentos de la velocidad.

Descartes de manera indirecta. En cambio. la constatación de la imposibilidad de un puente entre magnitudes infinitesimales (mejor dicho. y las leyes que las rigen: la ley de caída de los graves en primer lugar. Ante esta perspectiva Galileo desiste. Estas dos operaciones. La cinemática galileana. Para que ese puente encuentre un terreno firme será necesario abandonar el principio de la homogeneidad y aceptar la posibilidad del producto entre dos magnitudes distintas: con más precisión. como se ve en los Discursos. instantáneas) y magnitudes macroscópicas. recorrerán este camino. estaban adaptadas a la mente de Galileo. Otros. las magnitudes cinemáticas tradicionales. y sobre todo. separados por el abismo de la instantaneidad. Si se la observa con la mirada puesta en los desarrollos posteriores ella se nos muestra como el principio de la ciencia moderna. Esa renuncia supone también. Traducción del italiano de Joaquín Gutiérrez Calderón Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 265 . espacio y tiempo.LOS DISCURSOS SOBRE DOS NUEVAS CIENCIAS La renuncia a las velocidades complexivas en el movimiento acelerado. considerada como punto de partida del recorrido intelectual de Galileo. al menos de un repliegue. es el resultado de este sacrificio: en ella encontramos. incluso en su terminología. Galileo. y después definitivamente Newton. dotar a los instantes indivisibles de Galileo de un espesor infinitesimal y sumar los infinitos espacios diminutos obtenidos mediante la multiplicación de estos tiempos diminutos por las respectivas velocidades. aunque. de la tratadística medieval. por una parte. el carácter bifronte de la ciencia galileana del movimiento. no pueden tener cabida más que al precio de una alteración de la base matemática de la teoría y de un abandono de la teoría de las proporciones. en medio el vacío dejado por la desaparición de la velocidad complexiva se rellena con artificios verbales y argumentaciones que Galileo toma. en cambio. y después la de los proyectiles. la teoría del movimiento que el preso de Arcetri envía a la libre Holanda tiene las características si no de una derrota. destino tal vez obligado de las obras de los grandes espíritus que ven más allá de su propio tiempo y de sus propias posibilidades. el primer paso de un camino que todavía hoy prosigue en la dirección trazada por el científico pisano. necesaria por la imposibilidad de una teoría carente de contradicciones. que está necesitado de una matemática sólida para fundar su programa de geometrización de la ciencia. De ahí. que se confrontan entre sí. pero que no guardan proporción con otras magnitudes. se encuentran los momentos de la velocidad. Frente a éstas. paga el precio más alto y sacrifica la posibilidad de una teoría completa del movimiento a una matemática inadecuada. como hemos visto. no implica sólo el abandono de un paso intermedio en las demostraciones.

.

Y. químicas o matemáticas. atrincherándose tras entidades subliminares de materia indivisible que se suponían dotadas de propiedades geométrico-mecánicas y movidas por un impulso externo. A primera vista. mecanicistas o dinamicistas. en las cuales el atomismo clásico había desempeñado. no medía y no calculaba nada. un relevante papel heurístico. de escribir la física mediante teoremas y experiencias que este fantástico bullir de una población de partículas inobservables. la imagen de la relación entre Galileo y el atomismo en la historiografía y hacer un breve examen de algunos pasajes de carácter atomista muy conocidos de la obra del científico florentino. primero. sin embargo. los promotores de la ciencia de la primera Edad Moderna se ocuparon de conferir dignidad de ciencia a esta filosofía imaginaria del cosmos. según mi opinión. que se inició en el siglo XVII. Pero. Hablo de sus «experiencias sensibles y demostraciones ciertas» acerca del movimiento acelerado y en el campo de la cosmología. para proceder de manera ordenada y situar la cuestión en su justa perspectiva.EL ATOMISMO DE GALILEO Pietro Redondi Università degli Studi di Bologna En esta conferencia me propongo ilustrar la influencia que el atomismo ejerció en la física fundamental de Galileo. desde Bacon hasta Leibniz. Nada parece más alejado de aquel esfuerzo. mezclar la antigua doctrina de los atomistas con los nuevos descubrimientos positivos de Galileo a los que acabamos de aludir parece un intento de situarse fuera de la historia. querría ofrecer. renovándola y adaptándola a las disciplinas y teorías más diversas. I. Por definición el atomismo no pesaba. La física de Galileo es una física del peso y de la balanza regida por las leyes matemáticas de Arquímedes. Por qué fue justamente esta doctrina la candidata favorita a la suce267 .

disolverse después en una sucesión sin fin». precisaba Dijksterhuis. Nadie. el que trata de explicar los fenómenos celestes de acuerdo con el modelo de los terrestres.] no era una teoría científica y. y menos aún un especialista del plano inclinado como Galileo. En una palabra. según Cicerón. el sabor y el olor que las emisiones de materia producen en los órganos sensoriales. que la mecánica debía basarse en la matemática. pongamos por caso. que Galileo recogió en Il Saggiatore. Por otra parte. Su idea del cosmos. como lo había sido aquella de Epicuro y de Lucrecio. causa de sí mismo y de todas las cosas. En esta línea. a la distinción de Demócrito. 268 . pero practicaba una física matemática que estaba justamente en las antípodas de una filosofía natural basada en las percepciones de los sentidos.]». de nuevo. que se pueda hablar fundadamente de adhesión a los principios del atomismo. de cara a la polémica epistemológica. entre las cualidades geométrico-mecánicas y las subjetivas como el calor. en el caso de un físico-matemático y un observador como Galileo..GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA sión de la física aristotélica constituye uno de los nudos centrales de la Historia de la Ciencia en la primera Edad Moderna todavía no bien explicado. la historiografía de la Ciencia ha excluido. Su resurgimiento con la obra de Gassendi siguió siendo perfectamente estéril [. Dijksterhuis afirmaba que «sería sorprendente que Galileo hubiese concebido la naturaleza con el espíritu del atomismo antiguo. Si Galileo establecía esta distinción. parecen conducir a aquella unificación del mundo que la ciencia moderna llevaría a cabo más tarde. Alexandre Koyré formula aquella interpretación que todavía hoy sigue siendo la canónica sobre el problema de la relación entre el atomismo antiguo y la primera ciencia moderna: «el atomismo de los antiguos. En su libro The Mechanization of the World Picture. Este pilar en que se basaba la física de los atomistas era ya. Sin embargo. es decir. sin embargo. De hecho. predicaba la gnoseología de los atomistas. el atomismo clásico en su versión estándar transmitida por la poesía de Lucrecio se fundaba en la aberración geométrica y en el absurdo lógico de imaginar un desvío espontáneo de los átomos respecto al movimiento rectilíneo. y esto sucedería igual en la época moderna. La historiografía galileana reduce la influencia del atomismo sobre Galileo al campo de la gnoseología. al comienzo de su gran obra Del mundo cerrado al universo infinito. al menos en el aspecto que representan Epicuro y Lucrecio [. por afirmar... era demasiado vívida como para que pudiera conformarse con la noción de un vacío infinito en el que a partir de un movimiento en forma de torbellino de un número infinito de átomos se formen mundos para.. había visto jamás a un grave desviarse en su caída de la trayectoria rectilínea. sin embargo. no ha estado nunca en disposición de proporcionar un fundamento para el desarrollo de la física. una fábula pueril. aunque algunos de sus preceptos. lo hacía sólo. completamente organizado con belleza y eficiencia. el clinamen. al menos. Galileo no llegó a reconocer sin reservas ni que el vacío fuese una realidad física ni que el universo fuese realmente infinito. como.

Grassi. sin embargo. no constituye una fuente de atribución digna de ser tenida en cuenta. Y ello por causa de la filosofía empirista del conocimiento de la que estaba impregnada la física de Epicuro y de Lucrecio. y. que Galileo fuera un seguidor de la escuela de Epicuro sólo llegó a sostenerlo un adversario suyo. los Discorsi intorno a due nuove scienze. Pero como decía también Dijkterhuis. De hecho. defendía la idea de los antiquio- 269 . querríamos verificar si y cómo esta extraña coalición entre Platón y Demócrito se llevó a cabo en el caso de Galileo. hubiera resucitado las intuiciones e intenciones de Demócrito». en cambio. sino. con una evidente intención de polemizar contra Il Saggiatore (como he referido en mi libro Galileo eretico). La mayor parte de la historiografía galileana se ha mostrado de acuerdo. en el que. además. contra Aristóteles. Bajo el estandarte de la nueva filosofía matemática de la naturaleza.EL ATOMISMO DE GALILEO El florecimiento de los modelos corpusculares en la filosofía natural del siglo XVII significaba la desaparición del atomismo clásico y no su fecundidad. ocasionales. sucede en la historia que el Gran Turco se alía con el Cristianísimo Rey. como mucho. Boyle. [entonces] el atomismo en las obras de Galileo. La primera vez en su tratado inédito De motu de 1590. Incluso un historiador adversario de Koyré como Stillman Drake estaba de acuerdo con él al menos en que cuanto más se habla de constitución atómica de la materia en el último libro de Galileo. En el corpus Galileano jamás aparecen los nombres de Epicuro y de Lucrecio. al ligar matemática con atomismo. el resurgimiento moderno del atomismo tendría que considerarse como un truco táctico contra el aristotelismo. Newton. En dos ocasiones. y Lucrecio y Epicuro aparecieron como los precursores de la Ciencia Moderna. virtualmente al menos. «viejas ideas renovadas» (Shea) en forma de hipótesis corpusculares espúreas. en relegar su atomismo a un papel marginal y accidental. tanto más «las concepciones de Galileo no tenían nada que ver con el atomismo antiguo en cuanto tal». No hay un atomismo propio de Galileo. desde luego. Por tanto. Sin embargo. Galileo citaba expresamente a los atomistas presocráticos y en particular a Demócrito. algunas «ideas ingenuas» (Hall). el matemático jesuita Orazio Grassi. o bien. que la Ciencia Moderna había desechado y a su vez sustituido «por una interpretación matemática de la naturaleza. «Étrange alliance» aquella desafortunada combinación entre Demócrito y Platón: «¡Extraña alianza! A fe mía. La explicación de Koyré según la cual la nueva ciencia del siglo XVII combatió la física de Epicuro y de Lucrecio revalorizando el espíritu matemático de Demócrito. etc. se convierte en una concepción científicamente válida. II. los promotores de la Ciencia Moderna habían terminado por meter en el mismo saco a dos autores tan incompatibles como Demócrito y Platón. parece encajarle perfectamente a Galileo. los enemigos de nuestros enemigos son nuestros amigos». La ausencia de citas no implica por sí misma la falta de influencia. es posible e incluso probable que la Ciencia Moderna.

En los Discursos proponía que se imaginara que la materia estaba compuesta no de partes elementales de cantidad y forma determinada. la presión negativa interna era la que funcionaba como agente puntiforme de la unión. Si todos los puntos de una línea están contenidos en un segmento. pretendía quizá defenderla de la objeción ritual de carácter matemático que Aristóteles les ponía a Anaxágoras y a Demócrito. que imaginando los átomos como partes indivisibles de un segmento se terminaba por caer pronto en la irracionalidad de las relaciones inconmensurables. pero es mejor que nada. en los cuales la condensación y la rarefacción se estudian more geometrico y con razonamientos infinitesimales que podrían hacer pensar en las demostraciones por exhaución atribuidas a Demócrito o en su obra perdida sobre el contacto entre la esfera y el plano tangente. atomi non-quanti. es decir. a las partículas había en los cuerpos infinitos vacíos diseminados que actuaban como bombas/ventosas invisibles. y la segunda vez en los textos relativos a su Discorso sui galeggianti de 1612.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA res philosophi («los filósofos más antiguos») de que todos los cuerpos están dotados de peso. Es poco. no se debe pasar por alto que en las páginas de los Discursos que preceden a estas «altísimas contemplaciones» suyas. Esto es todo lo que se refiere a las citas galileanas de Demócrito. Cuando las sutilísimas partículas de fuego penetraban en el metal hasta rellenar sus intersticios. libres para deslizarse haciendo pasar el metal a su estado fluido. tenemos las páginas de la primera jornada de los Discorsi intorno a due nuove scienze. en los que se alineaba con Demócrito al sostener la hipótesis de que el agua estaría compuesta de átomos redondos y desligados. más bien pegadas. Sabemos por la correspondencia del padre Micanzio que Galileo y Paolo Sarpi no encontraban cómo conciliar la idea de átomos de materia impenetrable con el fenómeno de la condensación. En términos modernos. Tan pronto como las partículas 270 . y el fuego de ignícolas puntiagudos y veloces. ofrecía una teoría físicamente bastante concreta del estado sólido como un mecanismo hidroneumático a escala corpuscular: la resistencia o la cohesión de los cuerpos sólidos dependía de su porosidad. ¿por qué entonces toda la materia del mundo no iba a poder condensarse en el tamaño de una nuez (al menos idealmente)? Galileo aportaba el fenómeno observable de un grano de pólvora de disparo que en presencia del fuego explota expandiéndose en una gran esfera de luz y calor: ¿cómo refutar que en aquel minúsculo granito de pólvora pirotécnica estaban contenidas infinitas partículas de calor y fuego? Pero Galileo. más que acabar con la antigua doctrina atomista con estas especulaciones infinitistas dignas del cardenal de Cusa. Por lo demás. Para mantener próximas. Como compensación. atomi quanti. desaparecía la cohesión y las partículas quedaban sueltas. sino de infinitos átomos carentes de dimensión como los puntos geométricos. Galileo se basaba en el modelo fenomenológico de la fusión de los metales por la intervención del fuego.

sino que Lucrecio precisaba que. los intersticios volvían a quedarse vacíos. volviéndolo a hacer sólido. Desde luego. En el De rerum natura se leía. reuniendo de nuevo a su alrededor las partículas de metal. asimismo. cuando debía estar. Galileo usaba. 446). también se podría reconocer en esta oscilación o prudencia lingüística la fidelidad de Galileo al atomismo clásico en lugar de su transgresión. Una micromecánica de los fluidos así de precisa. y para bañar con su calor a toda la naturaleza [. cuyas ramificaciones forman entre sí un tejido íntimamente entrelazado» (II. A propósito de esta diferencia de escala. A los ojos de Galileo la única sustancia verdaderamente dotada de cualidades mecánicas acordes con el estado de infinita fluidez de la materia eran los «átomos realmente indivisibles de la luz»: la luz es materia en su estado de disolución más altamente fluido. sino todavía sólo de «mínimos». propia de un auténtico ingeniero. dado que para Galileo el calor se propagaba con un «movimiento temporal». inspirada más en la Neumática de Herón de Alejandría que en las parcas ideas de Demócrito sobre la constitución de los sólidos. las tierras y el cielo todos enteros. en definitiva. que sería difícil hablar de un atomismo galileano incluso en la gran discusión filosófica del Saggiatore acerca de las cualidades primarias y secundarias. que el espacio recorrido por el fluir atómico de la luz es equipotente al conjunto del mundo: «no es de extrañar –dice Lucrecio– que este disco solar tan pequeño pueda emitir una luz suficientemente abundante como para inundar con sus flujos los mares. Como ha observado William Shea. y tales expresiones. sólo una luz pura como la del relámpago tenía velocidad infinita: «el fuego del rayo es más sutil por la pequeñez de sus elementos. el De rerum natura se limitaba a explicar la cohesión simplemente con la geometría de los átomos más elemental: «los cuerpos que se muestran duros y macizos deben estar formados de átomos en forma de gancho. parece.]» (V 592-600). por tanto. términos como «mínimos de cantidad» (minimi quanti) o bien «corpúsculos mínimos».. Y no sólo eso.EL ATOMISMO DE GALILEO de fuego desaparecían con el enfriamiento. 381-385). de hecho. y no llegaba a estar hecho. y puede atravesar agujeros por los que no podría pasar nuestro fuego. ofrecen una apariencia más de doctrina aristotélica medieval de minima naturalia que de atomismo clásico. ya que. de átomos realmente indivisibles. ya que Galileo la veía expandirse instantánea e ilimitadamente en la inmensidad del espacio. sin embargo. o sea. también en el Saggiatore. donde la terminología corpuscular evitaba cuidadosamente la palabra «átomo». Se ha observado. debemos reconocer que Galileo parecía seguir aquí verdaderamente la física de Lucrecio. 271 . con velocidad finita. indudablemente. y definía las partículas de calor como «mínimos de fuego». no estaba inspirada en Epicuro y Lucrecio.. Sin embargo. De hecho. a diferencia de la luz producida por las sustancias combustibles. nacido de la leña y producido por la antorcha» (II. la palabra átomo sí que estaba. No sucedía lo mismo con el fuego. en cambio.

expansión y difusión instantánea y potente por su sutilidad. el agua. las fases de Venus y la superficie montañosa de la Luna. sin embargo. Eso no significa que no se pueda hablar por ello de física del discontinuo en Galileo. contrariamente a lo que afirmaba Aristóteles en Sobre el cielo en polémica con los atomistas ( IV. fuese el instrumento más adecuado para medir la materia atómica emitida por un cuerpo que se enfría. él observa. sino sólo de especulaciones matematizantes o bien de tesis gnoseológicas. los metales: la naturaleza de estos fenómenos entra en el esquema mental de Galileo con la coherencia y la sistematicidad de una mecánica de los fluidos a escala microscópica. un experimento para medir en la tierra la velocidad de la luz. es decir. Las partículas y los átomos eran entidades inobservables. Por su parte. o incluso alguna condición distinta de todas éstas e innominada [. tras haber escrito en el Saggiatore que los átomos realmente indivisibles de la luz se movían en el cosmos con velocidad instantánea.]». una lámina de metal sumergida en un recipiente de agua se eleva efectivamente cuando el fondo del recipiente quedaba expuesto a la llama. dicho de otra forma. El experimento galileano en cuestión se proponía. absoluta: lumen luminis. al rellenar los poros de aquella piedra calcinada permiten a los mínimos de fuego contenido en ella fluir libremente. como inobservable era la rotación de la tierra. en demostrar mediante «experiencias sensatas» la posibilidad de la existencia de aquellos. también en el Saggiatore e incluso en la carta dirigida por Galileo a Pietro Dini en 1615 la luz es un fluido rarefacto que recorre en un átomo de tiempo la totalidad del espacio con una velocidad actualmente infinita «de movimiento –escribe Galileo– o. según el mismo mecanismo por el que el fuego licúa el metal y el ácido nítrico lo disuelve. aunque de precisión. la violenta exhalación de calor producida por la cal viva en presencia de agua. Y no me parece. en los Discursos. Eso es lo que más cuenta. contradictorio que. Así que una lámina depositada en agua hirviendo podría ser elevada por mínimos de fuego. que.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Igual que en el De rerum natura. medir la velocidad de la luz emitida por una linterna de aceite. los satélites de Júpiter. raleza e inmaterialidad. Él le negaba al padre Orazio Grassi que una balanza. de hecho. el fuego. Esta fenomenología física y química desempeña en la física corpuscular de Galileo la misma función heurística que desempeñan en su copernicanismo el argumento del cuerpo que se deja caer desde el mástil de un barco.6). proponga después. Galileo observa también. Él examina.. la fusión de los metales por obra del fuego y el aguafuerte que los disuelve. La luz. Galileo se esforzaba. la luz producida por la combustión. en el Saggiatore. la cal en el agua confirma la posibilidad de que las partículas de agua. por tanto.. por tanto. de acuerdo con la idea de fluidez uni- 272 . sin embargo. La velocidad infinita y todas aquellas otras virtudes que el Saggiatore contemplaba eran las propiedades impronunciables («innominadas») de la luz pura. en los Discursos. Galileo no estaba en disposición de probar la verdad de sus propias hipótesis corpusculares.

observándola a contracorriente. El culto a los clásicos. divulgaba en el lenguaje más sugerente y más persuasivo del mundo. la 273 . la cuestión se debería plantear de otra manera. En primer lugar. que era el paradigma arquimediano de la física de Lucrecio: fluere omnia constat. Sólo he hablado de un hilo fino pero resistente que une a Galileo con el atomismo antiguo.EL ATOMISMO DE GALILEO versal de la materia. al menos en el caso de Galileo. En segundo lugar. como si el verdadero núcleo de la ciencia galileana no se encontrase en otra parte: en su nueva mecánica y en la cosmología. en poesía. pero con una diferencia capital: el hermetismo era una pia philosophia iniciática.. Ovidio. estaba la fuerza propositiva del ideal lucreciano de penetrar en la grandeza de la naturaleza (la maiestas cognita rerum) para captar una realidad que se escondía tras las posibilidades. Me parece que hay al menos tres buenas razones para explicar esta «lucreciomanía» renacentista. dicho de otra forma. Me he detenido hasta ahora en corolarios y detalles sin afrontar de hecho la cuestión de fondo suscitada por Koyré acerca del papel inexistente de Epicuro y de Lucrecio en la ciencia del siglo XVII. sin corromper o generar nada nuevo». yo creo que. la bestia negra de los padres de la Iglesia. III. en cambio. El redescubrimiento en 1417 del texto del De rerum natura de Lucrecio constituyó un evento intelectual cuyo impacto fue igualado en el Renacimiento sólo por la publicación del Corpus hermeticum. una physiologia cuya fecundidad naturalística y médica no era inferior a la de las obras de Teofrasto. la sintonía de la cultura renacentista con el himno lucreciano a la primavera del progreso no bastan para explicar la fascinación que el De rerum natura ejerció en el Renacimiento. en vez de desde el punto de vista de la ciencia clásica. desde el entorno del papa León X al misticismo paracelsiano. por medio de una simple trasposición de las partes. donde Salviati dice que nada se crea y nada se destruye? «Yo no me he considerado nunca capaz de explicar esta transmutación sustancial (aun permaneciendo siempre dentro de los estrictos términos naturales) [. como la transustanciación eucarística. Virgilio. Hasta el momento no he hecho otra cosa que dibujar una tabla de presencias y ausencias del atomismo en el corpus galileano: como si citar a Demócrito o a Epicuro o a Lucrecio en la Contrarreforma fuese tan inocente como citar a Platón o a Arquímedes o a San Agustín. críptica. Decididamente he tomado un camino equivocado. ¿Y qué otra adhesión más clara al atomismo clásico que ésta del Diálogo.] no doy por imposible que pueda seguir. Salviati dejaba la física en «estrictos términos naturales» o. sin embargo.. o incluso la resurrección de los cuerpos o la inmortalidad del alma. Ahora bien. El poema didascálico de Lucrecio. Plinio. sin mezclarla con los fenómenos sobrenaturales de fide. El De rerum natura desvelaba. la philosophia damnata de Epicuro. desde el poema cósmico Zodiacus Vitae de Palingenio Stellato al poema médico Siphilis de Girolamo Fracastoro y a aquel remake lucreciano que constituían los poemas frankfurtianos de Giordano Bruno.

GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

sugerencia de aplicar al universo la infinitud actual que hasta entonces le había
estado reservada a Dios. Pero la clave más importante para comprender el impacto
que el atomismo produjo en el Renacimiento cristiano residía, en mi opinión, en
las páginas del quinto libro del De rerum natura, en que Lucrecio entonaba la
gran sinfonía de la creación: «[...] de qué manera este amasijo de materia ha podido
formar la tierra y el cielo, los abismos del océano, el sol, la luna, su curso». Lucrecio, de golpe, volvía a poner en primer plano lo que la reputación de inmoralidad de Epicuro y el materialismo de Demócrito habían hecho olvidar, a saber,
que los átomos permitían comprender la naturaleza en el sentido de nacimiento,
como génesis primordial de las cosas; lo que no podía hacer la física de Aristóteles; ya que la física de Aristóteles, aun habiéndose conciliado con el cristianismo,
se consideraba la ciencia de las causas inmanentes de un mundo eterno, coeterno
con Dios y no creado.
A este propósito, el filósofo platónico Jacopo Mazzoni, profesor de Galileo en la universidad de Pisa y amigo suyo, invitaba en su libro In Universam
Platonis et Aristotelis philosophiam praeludia a no confundir a Lucrecio con Epicuro, sino a leer el De rerum natura con la misma perspectiva de la profecía pagana
de la creación anunciada por Platón. También el religioso Platón, señalaba Mazzoni, para explicar el orden divino del mundo había recurrido en el Timeo a la
idea de estructuras atómicas.
IV. Sigamos pues la invitación del profesor Mazzoni de releer desde este
punto de vista el Timeo y el De rerum natura. Platón contaba cómo Dios, tras
haber formado el alma del mundo mezclando en un vaso los principios de lo permanente y de lo mutable, había cruzado los círculos celestes del zodiaco y de la
eclíptica. Después había creado el tiempo, o sea los planetas, regulando el movimiento de manera que sobre sus movimientos disformes prevaleciese la regularidad del movimiento uniforme de las estrellas. En fin, para hacer pasar al mundo
desde el caos hasta el orden, Dios había recortado el espacio en pequeños triángulos, con los que había construido los cinco sólidos regulares destinados a formar la estructura atómica de los elementos: con el cubo había producido las partículas de la sólida tierra; con el tetraedro las del puntiagudo fuego; con el octaedro
las partes del aire, y con el icosaedro las partículas, todavía más móviles, del agua.
De estos cuerpos elementales habían nacido todos los seres vivientes de la naturaleza: las plantas, los animales y el hombre. Para terminar, Platón aludía también al dodecaedro, con el cual el Dios ordenador del Timeo creaba las partículas etéreas del cielo.
En la génesis de Lucrecio, en cambio, Dios y la providencia estaban totalmente ausentes. La naturaleza no conocía mandato. En compensación, conocía
las leyes del equilibrio de los fluidos de Arquímedes; ya que explicaba el movimiento de los átomos por efecto de su peso mucho mejor que como lo explicaba
Demócrito. La física de Epicuro y de Lucrecio hacía del peso el primer motor de
la naturaleza, un motor arquimediano.

274

EL ATOMISMO DE GALILEO

Pesados o ligeros, en el vacío los átomos tenían la propiedad de moverse
todos a la misma velocidad, es decir, con la misma aceleración de caída (celerare). La primordial inclinación natural al movimiento hacía a los átomos precipitarse con movimientos rectilíneos «como gotas de lluvia», sin encontrarse nunca;
hasta que un día se producía un evento excepcional: «en la caída en línea recta
que lleva a los átomos a través del vacío, en virtud de su propio peso, en un momento
indeterminado, en un lugar indeterminado, se desvían un poco de la vertical, sólo
cuanto hace falta para que se pueda decir que su movimiento se ha modificado».
Lucrecio explicaba que sin esta desviación angular espontánea y fortuita «la
naturaleza no habría creado nada», ya que, al perturbar los movimientos rectilíneos de caída de los átomos, el clinamen los hacía chocarse y unirse en torbellinos dotados de movimiento rotatorio. El origen de las cosas consistía, por tanto,
en la eventualidad extraordinaria del paso de desplazamientos rectilíneos aleatorios a movimientos rotatorios: de la caída a los torbellinos. El agente espontáneo
de la creación era el desvío, el clinamen, que a partir de la recta inclinada producía un ciclo originando cuerpos más o menos estables según su densidad, destinados a disolverse un día y a renacer de nuevo, hasta el infinito, de manera cíclica.
A continuación, el libro quinto del De rerum natura se abría a la escena
del amanecer del mundo, cuando todo estaba en el caos y en el desorden: «había
en el principio una masa tempestuosa de elementos de toda clase presa de la discordia que confundía distancias, direcciones, combinaciones, densidades, golpes, choques, movimientos [...] en una confusión general» ( V, 346-39). Pero gracias a la tendencia natural de los cuerpos a caer por su propio peso en busca de
las condiciones de equilibrio, se trazaba un primer orden del universo. Como un
río que transporta elementos pesados, la naturaleza se apresura a constituir y distribuir los elementos según sus pesos relativos: «al principio todos los elementos de la tierra, en virtud del peso y del entrelazamiento, venían a reunirse en el
centro y ocupaban en masa las regiones más bajas [...], y estrechándose más su
unión y su maraña, expulsaron con más fuerza fuera de su materia a los átomos
que habían de formar el mar, los astros, el sol, la luna» (V, 449-52).
V. También en la física arquimediana de Galileo todo pesa, todo cae. Como
los átomos de Lucrecio, también los cuerpos de Galileo caen en el vacío con la
misma velocidad acelerada. Y también la física del peso de Galileo se estructura
desde su nacimiento como una cosmogonía. En el manuscrito pisano De motu figura
sólo un primer esbozo escasamente original de la creación del mundo, con un Dios
que trabaja por el orden de un universo todavía geocéntrico separando y distribuyendo los elementos según su densidad relativa: «tras la creación de la esfera celeste
–escribía Galileo– el divino Creador acumuló lo que quedaba en el centro del universo. [...] Él separó esta masa confusa y pesada [...], y la tierra quedó en el centro, y del mismo modo los cuerpos más densos quedaron junto a la tierra».
La verdadera teoría galileana de la constitución del universo es, sin embargo,
la publicada al comienzo del Diálogo (y después reimpresa también en los Dis-

275

GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA

cursos), que el autor había apuntado ya en 1610 en el Sidereus Nuncius; lo cual
es muy importante, ya que significa que Galileo había concebido aquella cosmogonía
justamente en los años de Padua en que estudiaba el movimiento naturalmente
acelerado de caída y la cosmología del Mysterium Cosmographicum de Kepler.
En el Diálogo, Salviati ponía como hipótesis una mecánica con la cual la
naturaleza había pasado en su génesis desde el desorden «donde confusa y desordenadamente las materias vagaban indistintas» hasta el orden actual de las «partes del mundo dispuestas en orden perfecto». En un principio la naturaleza había
seguido la propia tendencia espontánea a descender con movimientos rectilíneos,
que dispersaron la materia hasta el infinito en todas direcciones. La simetría providencial del universo que Galileo denominaba «la distribución y disposición óptima»
había nacido gracias a una milagrosa conversión «del movimiento recto en movimiento circular, en el que después se han mantenido» todos los cuerpos del mundo.
Este modelo de la creación le servía a Galileo para introducir, a través de
infinitos incrementos de velocidad, su descubrimiento de la ley temporal del movimiento de caída a partir del estado de reposo: ley universal, válida tanto para los
cuerpos terrestres como para los celestes. Galileo la aplicaba, de hecho, al estudio del caso particular de la creación de los movimientos de los planetas. También los planetas, en un principio, se habían dejado caer durante un tiempo fijado,
y después Dios los había desplazado a sus órbitas circulares uniformes.
Para este argumento planetario de su teoría mecánica de la creación de los
planetas, Galileo afirmaba haberse inspirado libremente en Platón. Eso era aceptable, visto que en el Timeo Dios había hecho prevalecer en las órbitas planetarias
el movimiento uniforme de las estrellas; pero en los cielos: en la tierra el Dios de
Platón se limitaba a imponer formas geométricas a las partículas de los elementos sin preocuparse de manera efectiva de las direcciones de sus movimientos.
Galileo, en cambio, imaginaba la creación como tránsito de toda la materia («los cuerpos integrales del mundo») desde un sistema abierto a un sistema
estable. Y explicaba que eso había sucedido gracias a la singularidad de un suceso
mecánico extraordinario que había eliminado el desorden inicial: aquel caos primigenio, que era como un campo de vectores infinitos. El providencial suceso
ordenador del universo había consistido en la transformación de los movimientos inicialmente rectilíneos de la materia en una dirección circular en torno a un
centro. El único criterio posible para concebir la constitución temporal de los cuerpos como un universo creado era, por tanto, idéntico al principio lucreciano de
la declinación fortuita de los átomos, aquel clinamen, que ahora el Diálogo bautizaba en clave providencial, en cuanto que principio omnipotente de orden, con
el nombre cristiano de Dios: «en nada menoscaba Su omnipotencia –precisa Salviati en el Diálogo– el decir que Dios no puede hacer que lo hecho no esté hecho».
Querría concluir diciendo que el atomismo antiguo, lejos de no ser una influyente retórica yuxtapuesta a la verdadera ciencia galileana, fue el alfa y la omega
de la física de Galileo; y no sólo porque en su física tienen pleno derecho de ciu-

276

EL ATOMISMO DE GALILEO

dadanía las hipótesis corpusculares censuradas en nuestros días como instrumental
polemista de una filosofía natural veleidosa y fanfarrona; sino porque la física
corpuscular de Galileo, su mecánica, su cosmología, pertenecen a un modelo global idéntico, que las dirige. La atomización representaba en la física lo que el descubrimiento de las leyes del movimiento de caída era en la mecánica de Galileo,
y la circularidad copernicana de las órbitas planetarias en su astronomía.
El movimiento sobre el plano inclinado era un caso singular de la constitución del universo trazada por los antiquiores philosophi. La física arquimediana de
Galileo iba de la ontología a la fenomenología. La nueva ciencia galileana había
tomado los impulsos de la ontología fundamental del atomismo, es decir, de las categorías lucrecianas de pesadez y fluidez universales, para llegar a la fenomenología
mecánica de la caída de los cuerpos pesados y aplicarla a los movimientos de los
planetas. El precepto atomista de estudiar de la misma manera los fenómenos terrestres y celestes había sido, por tanto, fecundo para Galileo. Y no debe sorprendernos la fecundidad del atomismo para el surgir de la ciencia moderna, ya que en la
física de los átomos la ciencia de finales del Renacimiento encontraba lo que más
falta le hacía: la posibilidad de pensar el orden divino en rerum natura.
Copérnico había escrito en el De revolutionibus que una simple gota de
agua revelaba la propensión instintiva de la materia universal a plasmarse en la
forma esférica. También para Kepler el código genético del cosmos lo constituían
sus formas y proporciones geométricas. A Galileo no le bastaba este formalismo,
ya que Galileo no era un matemático platónico, sino arquimediano. Era un físico
atomista que creía que el primer instinto de la naturaleza universal era el movimiento de descenso, cuya ley matemática había descubierto: un descubrimiento
superior a su propio genio; ya que la caída natural no bastaba para producir el
orden sin intervención de un motor, de una fuerza productiva capaz de transformar en rotación la caída. Y esta fuerza misteriosa quedaba fuera del alcance de
la inteligibilidad estática y cinemática de la física de Galileo. El universo, por
tanto, remontaba su origen hasta una intervención externa a la naturaleza, sobrenatural. La fuerza ordenadora, el deus ex machina de la Creación, que Lucrecio
llamaba clinamen, Galileo vuelve a bautizarlo con el nombre de Dios. La «extraña
alianza entre Demócrito y Platón» que Alexandre Koyré señalaba era, en realidad, una alianza entre Lucrecio y Moisés, y no era, por tanto, tan extraña.

Traducción del italiano de Joaquín Gutiérrez Calderón
Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia

277

INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO.
DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS
Michel Blay
Ecole Normale Supérieure de Fontenay-St Cloud

Uno de los aspectos más innovadores del desarrollo de la ciencia a comienzos del siglo XVII fue la geometrización del movimiento. Por geometrización
es preciso entender una serie de pasos cuyo objetivo consiste en reconstruir
los fenómenos del movimiento dentro del dominio de la inteligibilidad geométrica, de tal manera que estos fenómenos se encuentren sometidos al dominio de la razón geométrica y puedan ser el objeto de una puesta en forma deductiva siguiendo el modelo de los Elementos de Euclides.
Sin embargo, esta empresa no está exenta de dificultades. Choca rápidamente con cuestiones que implican la consideración del infinito y, ciertamente, el retorno de las paradojas de Zenón de Elea. ¿Cómo se puede pensar
la continuidad , el principio y el fin de un movimiento? ¿En su caída, los cuerpos pasan por todos los grados de velocidad o bien ésta comienza con un velocidad muy pequeña pero finita? ¿Cómo explicar la variedad de movimientos
acelerados; debemos, como lo sugerían algunos atomistas, recurrir a una mezcla de movimientos y reposos? Tantas cuestiones que ocuparon a los sabios
del siglo XVII, Galileo (1564-1642), Bonaventura Cavalieri (1598-1647), Blaise
Pascal (1623-1662), y que no encontraron finalmente una respuesta matemática explícita hasta principios del siglo XVIII con la algoritmización de la cinemática. Las cuestiones del movimiento son entonces susceptibles, esta es la
gran novedad, de ser reducidas a simples cuestiones de diferenciación e inte279

241-242.. para la comprensión del comienzo y la evolución continua del movimiento: “[. XIII. 255 (segunda Jornada). los atomistas: “Puesto que. es la voluntad de comprender el comienzo y la evolución continua del movimiento. 20 vol.). por ejemplo. 1 2 280 . la cual crece continuamente. Dialogo sobre los dos grandes sistemas del mundo (París.. las razones matemáticas del movimiento? En primer lugar presentaremos las demostraciones galileanas relativas al movimiento de caída de los graves contenidas en el Dialogo y en los Discorsi. Opere. Le Seuil. 1) LAS DEMOSTRACIONES GALILEANAS DE LA LEY DE LA CAÍDA DE LOS GRAVES EN EL DIALOGO Y EN LOS DISCORSI 1.] he llegado a producir alguna pequeña cosa sobre el movimiento. no encuentro ninguna razón que me tranquilice. subrayaremos después.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA gración: la construcción de la ciencia moderna del movimiento puede. apoyándonos en las criticas formuladas por Edme Mariotte y Pierre Varignon. en el marco de la geometrización.]”1. VIII. no compuesta por pequeños saltos o pausas como sugieren. ed.. aunque me parece que generalmente sea así [. Buenaventura Cavalieri subraya perfectamente la importancia y la dificultad de los problemas planteados. en el movimiento acelerado el aumento es continuo. que del reposo debe pasar a un grado cualquiera de velocidad. La búsqueda de una razón que tranquilice. ¿Cómo construye Galileo. En una carta dirigida a Galileo fechada el 21 de marzo de 1626. debe pasar por los (grados) intermedios. es aquí a la vez que un programa de trabajo una actitud intelectual. no se pueden Galileo.. En lo que sigue utilizaremos la traducción francesa hecha por René Fréreux y François de Gandt. La demostración del Dialogo2 En las primeras líneas de su demostración Galileo precisa que la variación de los grados de velocidad es continua. afrontando el infinito. como gusta a M. los grados de velocidad. en qué sentido el trabajo galileano con el infinito se afirma en primer lugar como una voluntad teórica de matematización. 312. 1992). hablando propiamente. Florencia 1890-1909. Nacional italiana por Favaro y Longo.. Opere.1. pero sobre todo es la voluntad de pensar estas cuestiones matemáticamente. o más bien de construir las razones matemáticas. p. comenzar. Ciampoli: cuando se llega a que se debe probar que el móvil (arrivato poi a provar che il mobile..

y que el punto A es el estado de reposo4. y no intermitentemente [intercisamente] de una parte extensa 3 Dialogo. que se hace consiguientemente mayor en los tiempos sucesivos. Pero. según los crecimientos de las líneas FK. en una carta a Galileo con fecha del 19 de diciembre de 1634: Ahora bien. Ver igualmente Michel Blay.INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO. que en el tiempo siguiente la velocidad haya crecido por encima del grado DH hasta el grado EI. etc. DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS dividir en un número determinado cualquiera. representan los grados de las velocidades aceleradas y crecientes uniformemente en tiempos iguales. EF. tomando en el lado AC cuantas partes iguales nos plazca. G.]. FG.. líneas rectas paralelas a la base BC. Galileo representa entonces cada grado de velocidad por un pequeño segmento de recta de tal manera que a lo largo del primer tiempo AD hay. por ejemplo. siempre son infinitos”3. capítulo III titulado “La science du mouvement dans les chantiers de l’infini”. DE. 241. una infinidad de pequeños segmentos en el triángulo ADH: M A H L K L B D E F G C “Se podría explicar mejor lo que quiero decir trazando un triángulo ABC. F. Imaginemos que las partes indicadas en la línea AC son tiempos iguales. AD. GL. En esta perspectiva es interesante observar que Cavalieri escribe.. dado que la aceleración se hace continuamente de instante en instante. F. y que las paralelas trazadas desde los puntos D. Gallimard-Essais. 1993). debido a la continuidad afirmada del movimiento. XVI. porque. partiendo del cual el móvil. 174. puesto que el principio y el final de un movimiento no son movimiento [. E. en el tiempo AD haya adquirido el grado de velocidad DH. Opere. El análisis del principio del movimiento es un problema muy delicado que desarrollaremos en las páginas siguientes. y trazando desde los puntos D. 4 281 . al cambiar de instante en instante. Les raisons de l’infini (Paris. G. E.

hay que suponer infinitas líneas sucesivamente menores que se supongan trazadas desde los infinitos puntos de la línea DA. Por ello. empezando en el punto A. 5 6 282 . LG.7 ¿Qué significado dar a la superficie triangular representativa de todos los grados de velocidad? O. esta infinidad de líneas nos es representada finalmente [in ultimo] por la superficie del triángulo AHD”6. habiendo supuesto el término A como momento mínimo de velocidad. está claro que antes de la adquisición del grado de velocidad DH. La línea BC. está representada. Esta infinidad de segmentos. representaba el grado máximo de velocidad adquirido por el móvil en movimiento acelerado. paralelas a DH”5. sino la infinidad de las que se suponen trazadas desde todos los puntos de AC. continuando el movimiento cuanto se quiera”. tomada en su totalidad. correspondientes a los infinitos puntos que hay en la línea DA. Ibid. Galileo compara un movimiento uniforme y un movimiento uniformemente acelerado. 241-242. siguiendo a Galileo. evidentemente. 7 Ibid. precisando. ha consumado y utilizado los infinitos grados crecientes de velocidad.8 Dialogo. por la superficie del triángulo: “ahora bien. y que vaya acelerándose uniformemente. Esta superficie. se suponen trazadas paralelas a la línea HD y a las KF. 241. era la masa y la suma de toda la velocidad [la massa e la somma di tutta la velocità] con la cual el móvil ha recorrido un tal espacio durante el tiempo AC”. ¿cómo pasar de la totalidad de los grados de velocidad a los espacios recorridos? De igual forma que en los Discorsi. no representa el espacio recorrido ya que Galileo señala: “Comprenderemos así que cualquier espacio recorrido por el móvil cuyo movimiento. BC. y la superficie del triángulo. de los cuales no se precisa si poseen o no espesor. ganados en los infinitos instantes que hay en el tiempo DA. en el tiempo AD se ha pasado por otros infinitos grados sucesivamente menores. Para ello prolonga todos los segmentos de manera que representen los grados de velocidad de un movimiento rectilíneo uniforme: “Completemos ahora el paralelogramo AMBC y prolonguemos hasta su lado BC no solamente las paralelas indicadas en el triángulo. correspondientes a las infinitas líneas que. partiendo del reposo.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA de tiempo en otra. es decir como estado de reposo y como primer instante de tiempo subsiguiente AD. para representar la infinitud de grados de velocidad que preceden al grado DH. que era la mayor de todas las infinitas líneas del triángulo.

] de la misma manera el paralelogramo resulta ser una masa y un agregado de tantos grados de velocidad. Parte histórica.INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO. año 1703 (1705). 242. correspondiente al paralelogramo..]”. la superficie del triángulo ABC “es la masa y la suma de toda la velocidad” correspondiente al recorrido de un cierto espacio (el que está representado al lado de la figura triangular en los Discorsi) durante el tiempo AC.. 10 Ibid. ha recorrido en tanto tiempo un tal espacio. De la misma forma. no le queda más que comparar “la masa o la suma de toda la velocidad” de los dos movimientos: “[.. 126. para el paralelogramo engendrado por el movimiento uniforme: “[.] de la misma manera el paralelogramo resulta ser una masa y un agregado de tantos grados de velocidad. si el móvil que al caer ha utilizado los grados de velocidad acelerada correspondientes al triángulo ABC. pero aquí cada grado es igual al mayor de todos ellos. BC [. “satisfacer la razón”11 plenamente. “En consecuencia. 283 . no es sino después de esta comparación. 12 Dialogo. 242.12 Veamos ahora la demostración dada en los Discorsi. pero aquí cada grado es igual al mayor de todos ellos. “es muy razonable y probable”... y la masa de velocidad [massa di velocità] resulta ser el doble de la masa de velocidades [massa delle velocità] crecientes del triángulo. aunque se hace en términos. términos que no pueden. dado que este paralelogramo es el doble del triángulo”. DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS Así pues. cuando se introduce la relativa a los espacios recorridos. es muy razonable y probable que utilizando la velocidad uniforme. usando una expresión de Fontenelle.. 8 9 11 Historia de la Academia Real de Ciencias con las Memorias de Matemáticas y de Física del mismo año. Ibid. lejos de ser la representación del espacio recorrido.10 Finalmente..9 Galileo ha desgranado todos los elementos de su demostración. BC. Extraídas de los Registros de esta Academia. en el mismo tiempo recorra con un movimiento uniforme un espacio doble que el recorrido con un movimiento acelerado”. Ibid.

1997). Este Teorema I. 43-113. Proposición I. Discours. La demostración de los Discorsi13 En los Discorsi la ley galileana de la caída de los graves está formulada en el Teorema II de la Tecera Jornada. recorrerá con un movimiento acelerado el espacio CD. PUF. Se representará el mayor y último de los grados de Opere. reed. Sin embargo el desarrollo geométrico de este teorema se basa enteramente en los resultados obtenidos en el Teorema I o Teorema llamado del “grado medio” que pretende establecer una correspondencia entre un movimiento uniforme y un movimiento uniformemente acelerado. partiendo del reposo en C. es igual al tiempo durante el cual el mismo espacio es recorrido por el mismo móvil con un movimiento uniforme. 1970. 13 284 . dice que: “El tiempo durante el cual un espacio cualquiera es recorrido por un móvil. 139. En lo que sigue utilizaremos la traducción francesa hecha por Maurice Clavelin Discours concernant deux sciences nouvelles (París.2.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA 1. cuyo grado de velocidad fuese la mitad del mayor y último grado de velocidad alcanzado en el movimiento acelerado”14. VIII. 14 Opere. 208. Examinemos ahora las primeras líneas del Teorema: C A G I E E F B D “Representemos por la línea AB el tiempo durante el cual un móvil. VIII. partiendo del reposo y con velocidad uniformemente acelerada. Colin.

y si. Además se debe remarcar que Galileo introduce la expresión “momento de velocidad” en lugar de “grado de velocidad”. y las que contiene el trapecio AIFB son comunes. que forma con AB un ángulo recto. hemos preferido utilizar el término de “agregado” antes que el de “suma” que se encuentra en la traducción de Maurice Clavelin: “[. del intervalo de tiempo AB corresponden todos los puntos. tomados uno a uno de la línea AB. habemus aggregatum parallelarum omnium in quadrilatero contentarum aequalem aggregatui comprehensarum in triangulo AEB”.] quod si parallelae trianguli AEB usque ad IG extendatur. par- 15 Opere. uno de los cuales. trazadas desde los diferentes puntos de la línea AB. Por lo tanto está claro que las distancias iguales serán atravesadas en tiempos iguales por dos móviles. Discours. Incluso si estas dos expresiones son muy a menudo sinónimas en los textos galileanos. Como a todos los instantes. 17 Hemos modificado ligeramente la traducción hecha por Maurice Clavelin. el agregado de todas las paralelas contenidas en el cuadrilátero será igual al agregado de las paralelas comprendidas en el triángulo AEB16: en efecto las paralelas del triángulo IEF son equivalentes a las del triángulo GIA. los momentos que faltan en la primera mitad del movimiento acelerado (es decir los que representan las paralelas del triángulo AGI) se compensan con los momentos que representan las paralelas del triángulo IEF. tomados uno a uno. Galileo introduce el grado de velocidad por su representación geométrica: un segmento de recta (“las líneas equidistantes y paralelas a BE”). y tracemos FG y AG respectivamente paralelas a AB y FB. 139-140. se prolongan las líneas del triángulo AEB hasta GIF. tracemos AE: las líneas equidistantes y paralelas a BE. 208-209. Opere. 208.15 En este texto. y como las paralelas trazadas a partir de estos puntos en el interior del triángulo AEB representan los grados crecientes de la velocidad que aumenta.. En estas líneas. a saber la comparación de los espacios recorridos? “Dividamos BE por su punto medio F. ¿Cómo llega luego a pasar de la velocidad así representada a lo que constituye la clave de este teorema. parece que son empleados tantos momentos de velocidad en el movimiento acelerado según las paralelas crecientes del triángulo AEB como en el movimiento uniforme según las paralelas del paralelogramo GB17 en efecto. el paralelogramo AGFB será igual al triángulo AEB ya que GF corta a AE en su punto medio I. representarán los grados crecientes de velocidad adquiridos por el móvil después del instante inicial A”. mientras que las paralelas contenidas en el paralelogramo representarán tantos grados de una velocidad no creciente. esta sustitución. 16 285 . VIII.INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO. en este punto del razonamiento no deja de ser un poco problemática. DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS velocidad adquirido durante el intervalo de tiempo AB por la línea EB.. por otra parte.VIII.

los agregados de los grados de velocidad en uno y otro movimiento son los mismos: “El paralelogramo AGFB será igual al triángulo AEB ya que GF corta a AE en su punto medio I. lo que no se hace explícitamente. en qué relación matemática están los agregados de los grados de velocidad con los espacios recorridos. se desplaza con un momento de velocidad igual a la mitad del mayor momento de velocidad alcanzado por el primero”. ver Maurice Clavelin. se mueve con un movimiento uniformemente acelerado.19 ¿Cómo pasar ahora de la comparación de estos agregados a la de los espacios recorridos? Para Galileo. el paralelogramo AGFB y. Studi galileiani (Roma. Colin. Discours. y si. Jacques Merleau-Ponty.F. Nuncius (1988). “La quadratura della velocità. 309-310. “Aspetti matematici della cinematica galileiana”. se prolongan las líneas del triángulo AEB hasta GIF. Galileo. 1974). 140. Etudes galiléennes (París. por una parte. 1966 y 1980). La tradizione”. uno de los cuales. “distancias iguales serán atravesadas en tiempos iguales por dos móviles. Momento. 50-51 y Alexandre Koyré. por otra parte. Sin embargo no lo está verdaderamente a menos que se precise. se mueve con un movimiento uniformemente acelerado.D. en efecto. Se puede consultar también P. el agregado de todas las paralelas contenidas en el cuadrilátero será igual al agregado de las paralelas comprendidas en el triángulo AEB”. Discours. Opere. 1979). 20 Sobre estas mismas dificultades. Opere. el agregado de todas las paralelas comprendidas en el triángulo AEB representa el agregado de todos los grados de velocidad de un movimiento uniformemente acelerado mientras que el agregado de todas las paralelas comprendidas en el paralelogramo AGFB representa el agregado de todos los grados de velocidad de un movimiento uniforme. En consecuencia. 32 y A. Galluzzi. 149 y sig. Además.VIII. C.Q. 18 19 286 . animado con un movimiento uniforme. se desplaza con un momento de velocidad igual a la mitad del mayor momento de velocidad alcanzado por el primero.”18 Para comparar los espacios recorridos. 1968). Nardi. de tal manera que si esta relación es la de proporcionalidad. el triángulo AEB. este paso “está claro”. por otra. de la igualdad de los agregados se puede concluir la igualdad de los espacios recorridos 20 y por lo tanto que. y el otro. Bolletino di Storia delle Scienze Matematiche. Leçons sur la genèse des théories physiques (París.VIII. Hermann. 140.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA tiendo del reposo. E. 208-209. (1981). Galileo pone en juego pues un razonamiento que se apoya en la comparación de dos agregados de paralelas comprendidas en dos figuras iguales. y el otro. Vrin. animado con un movimiento uniforme. Giusti. partiendo del reposo. 27-64. solamente entonces. Mersenne. La philosophie naturelle de Galilée (París.

Registros manuscritos de las Actas de las sesiones de la Academia Real de ciencias de París. fol 118 rº. ¿El movimiento de caída de los graves pasa.1 Las críticas de Edme Mariotte Las críticas de Mariotte se refieren al análisis galileano del principio del movimiento y al crecimiento continuo del la velocidad. t. 21 22 287 . 2) LAS CRÍTICAS DE LA LEY GALILEANA 2. De estas dos demostraciones galileanas se sigue entre otras cosas: – Por una parte que el crecimiento de la velocidad es continuo a partir del reposo inicial. por todos los grados de velocidad a partir del reposo? Mariotte formula sus críticas en una Memoria leída en la asamblea de la Academia el 31 de Julio de 1677. sobre la base de las expresiones galileanas “es muy razonable y probable” (Dialogo) y “está por lo tanto claro” (Discorsi). VIII. que establece que “los espacios recorridos en tiempos cualesquiera por el mismo móvil están entre ellos en razón doble de los tiempos. Se lee en ella desde las primeras líneas: Lema Iº Los cuerpos que caen por su propio peso en el aire libre. el Teorema II de la tercera jornada de los Discorsi. Archivos de la Academia de ciencias de París. enseguida se deduce fácilmente en el marco de la geometría euclidiana. 7. 209-210. DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS Establecido este resultado.22 Sigue entonces una especie de demostración experimental que se apoya en el estudio de los movimientos de los platillos de una balanza: Opere. Discours 140-141. (en lo que sigue Registros). – Por otra que el paso del agregado de todas las velocidades al espacio recorrido se hace. Estas son las afirmaciones del análisis galileano que serán objeto de las críticas de Edme Mariotte (1620-1684) y de Pierre Varignon (1654-1722).INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO. como afirma Galileo en el Dialogo y en los Discorsi. es decir como los cuadrados de estos mismos tiempos”21. esencialmente. comienzan su caída con una velocidad determinada bastante considerable y no pasan por todos los grados de lentitud”.

comienza su movimiento con una velocidad “determinada bastante considerable”.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA “Sea una balanza rígida e inflexible BAC cuyo brazo AC sea 50 veces mayor que el brazo AB. y bastante considerable. es cien veces más grande que el brazo AB. y hará elevar el peso D. y así. sino.24 En este mismo Traité de la percusión. algunas páginas más adelante. no pasa por todos los grados de velocidad. Traité de la percusión ou choq des corps. 23 288 . que es tal que puede haber menores en diferentes grados”. y que no es infinitamente pequeña. ni por todos los otros entre dos. I. Y si el brazo AC. por tanto E. 118 vº . Retomado igualmente en Oeuvres de Mr. 24 Mariotte. y así hasta el infinito. su Ibid. sont démonstrées par leurs véritables causes (París. F comienza su caída con una velocidad igual o mayor a la de E (se da por supuesto que el movimiento comienza con una velocidad inicial). Mariotte. este último peso descenderá. Sea otro peso F igual al peso E. al principio de su movimiento. Mariotte.1673). vuelve sobre esta cuestión asociando entonces a su crítica reflexiones que se apoyan en las célebres paradojas de Zenón de Elea relativas a la continuidad del movimiento: “Galileo hace algunos razonamientos bastante verosímiles para probar que en el primer momento en el que un peso comienza a caer. el peso D de 50 onzas. 77.23 Así. debido a la estructura de la balanza se desplaza más más rápido que B (o D). por lo tanto el peso E no pasará por ese grado de lentitud. Esta obra será. dado que comienza su caída con una velocidad igual o mayor que la del peso E. y en el punto C el peso E de 2 onzas. 2 vol. es decir. el peso E no puede moverse descendiendo a menos que el peso D se mueva subiendo. Descartes. por los cuales el peso E no pasará. Dans lequel les principales Regles du mouvement contraires à celles de Mr.119 rº. 1717).. con algunas modificaciones. reeditada en numerosas ocasiones. habrá aún un mayor número de grados de lentitud. Mariotte escribía en términos parecidos: “Un cuerpo que cae libremente comienza a caer con una velocidad determinada. Ya. es evidente que si se suspende en el punto B. F no pasa por todos los grados de lentitud. et quelques autres modernes ont voulu établir. en 1673. y que no se mueve 50 veces más rápido. un cuerpo en caída libre. La Proposición XI de la edición de 1717 corresponde a la Proposición X de la edición de 1673. en consecuencia hay una infinidad de grados de lentitud por los que el peso E no pasa en su descenso. en su Traité de la percusión ou choq des corps. al contrario. desapareciendo el nombre de Descartes del título. en consecuencia comienza a descender con una velocidad determinada. lo que era preciso demostrar”. (Leyde. y puesto que la balanza es inflexible. y que se le deja caer al mismo tiempo que el peso E no comenzará su caída con una velocidad menor que la del peso E sino que será igual o mayor.

particularmente el de la balanza. I. debido a que es necesario tiempo para producir la mayor parte de los efectos naturales. es decir. Todo el trabajo galileano de matematización del movimiento es aquí criticado en nombre de un empirismo ilusorio. II ). fundados sobre la división al infinito.25 Una cierta evidencia experimental es pues afirmada por Mariotte contra la continuidad del movimiento y el crecimiento de la velocidad a partir del reposo. 13. y que son mucho más claros que los suyos. El esfuerzo deductivo de Varignon El objeto del trabajo varignoniano sobre la ley galileana de la caída de los graves es muy diferente al de Mariotte.26 Es preciso entender aquí “demostrar” en un sentido fuerte pues para Varignon se trata de dar cuenta del resultado galileano o de demostrarlo “en general”. a gran velocidad. y Historia de la Academia Real de ciencias. 2 vol. 25 26 289 . que son razonamientos muy sospechosos. 2.77vº.INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO. que son dudosas: pues no se puede saber si el cuerpo que cae no pasa un pequeño espacio. como al parecer ocurre cuando se hace pasar un papel a través de una gran llama. sin acelerar su primer movimiento.2. que son inconcebibles. Para Varignon se trata de dar a la demostración galileana una verdadera perfección demostrativa. el cual es difícil de responder y de dar la solución. Registros. dar finalmente cuenta de las expresiones “es muy razonable y probable” y “está por tanto claro”. pero del que se demuestra su falsedad por la experiencia y por otros razonamientos más fáciles de concebir. Historia. y en consecuencia se debe preferir estos últimos razonamientos a los de Galileo”. 155157 (en lo que sigue. tantas velocidades como espacios recorridos. 80-81. y tiempos de caídas. 1673). y sobre ciertas reglas de la aceleración y de la velocidad de los cuerpos. Así se le objetará a Galileo los razonamientos anteriores que son fáciles de concebir. DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS velocidad es más pequeña que cualquiera que se pueda determinar: pero estos razonamientos están basados en la división al infinito. t. Es pues en la sesión de la Academia Real de Ciencias del sábado 19 de enero de 1692 donde Varignon se propone “demostrar” “la opinión de Galileo referente a los espacios que recorren los cuerpos que caen”. París 1733. es decir de darle una perfección demostrativa idéntica a aquella de la que parece revestida la geometría euclidiana: Traité de la percusión (París. fol 76rº . sin que se queme. 247-249 y Oeuvres. como el que los antiguos usaban para probar que Aquiles jamás podría atrapar a una tortuga.

28 En la figura que acompaña al manuscrito. He aquí como el habría podido hacer. y de ahí ha encontrado que los espacios que estos cuerpos recorren mientras caen siguen la razón de los cuadrados de los tiempos que emplean en recorrerlos. 76rº. pero no lo ha probado sino por inducción.155. Puesto que (hip.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA “Galileo supone que las velocidades de los cuerpos que caen. t. y no en general. como los tiempos de su caída. y así en todas las partes imaginables del tiempo Registros.27 Puesto que Varignon se propone “demostrar” los resultados galileanos utilizando los mismos principios de Galileo. se encuentra la paralela suplementaria HK entre FG y MN. II. II. la última frase se transforma en: “M.) las velocidades de este cuerpo que cae siguen la razón de los tiempos de su caída. es evidente que si DE expresa la velocidad adquirida en cualquier parte AB de este tiempo. 13. aumentan. su paralela FG expresará también la velocidad del cuerpo al final del tiempo AF puesto que DE es a FG como AD es a AF. HK expresará la velocidad de este cuerpo al final del tiempo AH28. 1733. ¿cómo va a conseguir dar cuenta de las imprecisiones galileanas? A D F M B E G N C Historia de la Academia Real (París. Por la misma razón. 156) “Supongamos que AB expresa el tiempo que se quiera de la caída de un cuerpo. En Historia. Varignon hace ver cómo lo podría haber hecho. fol. pero siguiendo sus propios principios”. 27 290 . incluso siguiendo sus propios principios”.

es evidente que sus sumas son como las superficies de los triángulos ABC.. 13.. es a la que tiene mientras cae en el tiempo AM como ABC es a AMN”34. II. en todos los puntos de la línea AB se imaginan paralelas a BC. II. 30 Registros. representará la suma de todas las velocidades que el cuerpo ha tenido en todos los instantes del tiempo AM. 31 Ibid. cada una expresará la velocidad del cuerpo al final de cada uno de los tiempos expresados por las partes AB. por un deslizamiento conceptual susceptible de reintroducir implícitamente los problemas relativos a la composición del continuo y marcado por el abandono de la previamente establecida igualdad de figuras geométricas (el triángulo y el rectángulo de Galileo). 32 En Historia. a los agregados galileanos. 77rº e Historia.31 Habiendo reemplazado las “sumas” varignonianas . de la misma manera la suma de las paralelas comprendidas en el triángulo MAN. etc. Y. t.Sea AB una línea cualquiera que expresa el tiempo que se quiera de la caída de un cuerpo. 13.. pero con poco rigor. t. Varignon no considera como Galileo el agregado sino. tomadas desde A hasta cada uno de esos puntos”. en consecuencia.]”. 156..]”. 156.INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO.13. . 156. puesto que por la hipótesis de las velocidades de este cuerpo [. Varignon puede entonces escribir simplemente.. siendo los dos triángulos ABC Registros. DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS AB hasta BC que expresará la velocidad de todo este cuerpo hasta el fin de todo este tiempo. t. 29 291 .30 Se sigue entonces: “Por ejemplo la suma de todas las líneas paralelas a BC que están en el triángulo BAC representará la suma de las velocidades que el cuerpo ha tenido en todos los instantes del tiempo AB. 77rº.. 34 Ibid.] y así en todas las otras partes imaginables del tiempo AB hasta BC que expresará toda la velocidad de este cuerpo al final de todo este tiempo [. que “suponiendo estas líneas infinitamente próximas32 las unas de las otras. fol. 33 Registros.”33. Ahora bien. 76vº. Si. por lo tanto.29 Siendo así. fol. -“[. Hay algunas ligeras modificaciones en Historia. la “suma de todas estas paralelas”: “Por lo tanto la suma de todas estas paralelas expresará la suma de todas las velocidades que el cuerpo ha tenido en todos los instantes de su caída”. fol. II. dice “infinitamente próximo”. desde cierto punto de vista. y así por lo demás”. AMN... “la suma de las velocidades que el cuerpo tiene mientras cae en el tiempo AB.

este último. sen potius hanc et illiam connectit” Ibid. como sugiere Wallis. Varignon responde con la introducción de un principio. lo que era preciso demostrar”. (Oxford. escribe: “Los efectos son proporcionales a sus causas adecuadas”39. con Varignon y Wallis un estatus específico ligado al proceso de la matematización. fol. fundado según él en la razón. 13 fol. 35 36 292 . 584. de donde finalmente: “Así las sumas de las velocidades que un cuerpo tiene en todos los instantes de su caída son como los cuadrados de los tiempos que ha empleado en caer”. están entre si como la suma de sus velocidades37. su principio de John Wallis. en su Proposición 7 de la primera parte de su Mechanica sive de motu tractatus geometricus (Londres. ¿Cómo llegará ahora a expresar que los espacios están entre si como los cuadrados de los tiempos. I. En efecto. en Opera Mathematica. la razón entre sus áreas es como la de AB2 a AM2 35. es decir. 40 “Universalem hanc Propositionem praemittendum etiam duxi. a saber que “los efectos son siempre proporcionales a sus causas”: “Ahora bien (siendo siempre los efectos proporcionales a sus causas) es evidente que los espacios que los cuerpos recorren cuando caen. II. 157: “[.. 37 “suma de”. o más bien es la que relaciona a la una con la otra”40. pues también están entre si como los cuadrados de los tiempos que estos cuerpos emplean en caer. 39 “Effectus sunt causis suis adaequatis proportionales”. según toda verosimilitud. 1670-1671). 584. ad Physicam transeatur. Mechanica sive de motu tractatus geometricus. como veremos en las líneas siguientes. es decir como la razón entre los cuadrados de los tiempos “empleados en caer”. quoniam viam aperit qua.38 Varignon toma. t. y comenta a continuación esta proposición en un breve Escolio: “He estimado que era preciso hacer una premisa de esta proposición universal puesto que abre la vía por la que se pasa de la pura especulación matemática a la física. (1695).36 Varignon ha establecido por lo tanto el resultado según el cual las “sumas de las velocidades” están entre si como los cuadrados de los tiempos. ha sido añadida entre las líneas del manuscrito por la misma mano.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA y AMN semejantes. 1693-1699). 38 Registros.. 3 vol. I (1695). (Londres. a pesar de que el principio enunciado aquí sea muy clásico adquiere. olvidada inicialmente. Ibid. 77 vº. ex pure Mathematica speculatione.. 1670-1671). para pasar de la pura especulación matemática la cual consiste aquí en la Ibid.] cayendo son como la suma de las velocidades”. Además. cómo va a construir una relación que permita pasar de las “sumas de las velocidades” a los espacios recorridos? A la expresión galileana “está por lo tanto claro”.77 vº. Se lee en Historia. De esta manera esta proposición universal sirve a Varignon. 77 rº .

El tratamiento “a la manera” galileana de la evolución “sin saltos”. es decir a la observación de un espacio recorrido en tanto que este espacio recorrido es un efecto físico del cual la suma de todas las velocidades es la razón matemática. DEMOSTRACIONES Y CRÍTICAS obtención de la suma de todas las líneas o de todas las velocidades. la ley galileana pasa pues del registro de la física experimental al de la física matemática o.INFINITO Y MOVIMIENTO EN GALILEO. lo que. es pasada a un registro donde la exigencia de matematización se encuentra plenamente satisfecha. “pausas” o discontinuidades del movimiento aparece en el siglo XVII como el resultado de una elección teórica arriesgada pero decisiva pues. Para Varignon . es la posibilidad misma de la geometrización del movimiento lo que está aquí en juego. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 293 . como Galileo y Varignon lo han percibido perfectamente. en Mariotte no es sino una especie de evidencia experimental que no aporta nada. Traducido del francés por Carlos Mederos Martín. pero con los riesgos del infinito. si se quiere. a la física. El tratamiento geométrico del movimiento requiere superar por medio de la construcción racional.

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un procedimiento a menudo usado para relegar la condena de Galileo «al breve espacio de tiempo» de los sucesos. Ante todo tengo pues el deber de aclarar cual será el punto de vista que me he fijado. incluso recientemente. empezando por precisar aquello que no será esta conferencia. hasta la publicación del Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo y la condena y la retractación de Galileo (1633). de un «trágico error». un procedimiento ambiguo y huidizo para afirmar que se trató de un acontecimiento que ha tenido escasas consecuencias en el mundo católico y. como se ha declarado muchas veces. 2) No será ni siquiera una simple reformulación de las vicisitudes del affaire: desde los acontecimientos que llevaron al primer proceso de 1616. vicisitudes bien conocidas por todos y a las que se ha recurrido a menudo para reducir el «caso» 295 . 1) No será la historia de un «error». todas plenamente legítimas con tal de que estén fundadas en una reconstrucción crítica del pasado y en el respeto escrupuloso a las fuentes. en la historia de la sociedad y de la cultura italiana. y la consiguiente condena del De revolutionibus orbium caelestium de Nicolás Copérnico.EL AFFAIRE GALILEO Massimo Bucciantini Università di Siena I Hay muchas maneras actualmente de plantear una exposición sobre el affaire Galileo. de manera particular.

una indagación a la busca del culpable encaminada a desvelar si tras la condena habría un «complot» de dominicos o de jesuitas: la envidia de algún padre jesuita como Scheiner o Inchofer. en fin. Se sabe. ¿qué camino seguir? Las preguntas de las que pretendo partir se refieren a las razones mismas de la condena: no tanto quién condenó a Galileo. El punto de partida de esta conferencia será. Para ofrecer resultados apreciables. el siguiente: ¿por qué la decisión de prohibir a Copérnico se toma más de setenta años después de la publicación del De revolutionibus (1543)? ¿Por qué el sistema heliocéntrico no es condenado antes? Pronto se tomó conciencia en Roma del peligro que representaba el De revolutionibus. las vicisitudes y los hombres que están en su origen. el De veritate Sacrae Scripturae. junto a numerosas refutaciones de carácter científico. en que. que en junio de 1544. cuestiones.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Galileo a un problema exquisitamente jurídico centrado por entero en el dilema de si Galileo había violado o no el mandato impuesto por el cardenal Bellarmino en 1616. ni en los años subsiguientes. y por tanto convertirse en pistas útiles de investigación. como por qué fue condenado y por qué el «caso» Galileo ha terminado por asumir un valor de hito para la modernidad. si no se precisan. una reconstrucción judicial con pretensiones de descubrir quién condenó a Galileo. Entonces. ¿Por qué. por tanto. universo e mondi mandados a imprimir por Giordano Bruno en Londres en 1584? 296 . si el copernicanismo era verdaderamente una amenaza para la integridad y la verdad de las Sagradas Escrituras. que va mucho más allá del conocimiento detallado de los hechos. estas preguntas necesitan especificaciones ulteriores. o bien el resentimiento del papa Urbano VIII por haberse sentido traicionado por su amigo Galileo. una especie de spy-story. necesitan ser reformuladas de una manera más concreta. pero ninguna medida se tomó entonces. e incluso banales. si se dejan en su forma general. sin embargo. no dejaba de formular la acusación de herejía contra el astrónomo polaco. se corre el riesgo de ofrecer respuestas genéricas. de hecho. Pronto fue evidente para las autoridades eclesiásticas que el movimiento de la tierra era para Copérnico un movimiento físico y real. se esperó todavía tanto tiempo? Y no sólo eso: ¿por qué la decisión de la condena no se tomó tras la publicación de la Cena delle ceneri y del De l’infinito. es decir. 3) No será. género literario que se ha puesto de moda en la actualidad. que. el teólogo y astrónomo dominico Giovanni Maria Tolosani había llevado a cabo una vasta obra apologética. y no una simple hipótesis para «salvar los fenómenos» como explicaba el teólogo Andreas Osiander en el prefacio anónimo al De revolutionibus. Estas son (creo yo) las cuestiones que merece la pena discutir. apenas un año después de su publicación. en su mayor parte decepcionantes.

de la realización de «nuevos cielos y nuevas tierras» según había predicho el profeta. y la nova de 1604 fueron sucesos de excepcional importancia. sueños escatológicos y apocalípticos: discusiones a veces violentas que provocaron el derrumbe de antiguas certezas y de concepciones del hombre y el cosmos consideradas hasta poco tiempo antes muy sólidas. Paolo Sarpi. En particular. la aparición de la brillantísima estrella nova de 1572 y del sorprendente cometa de 1577. Jonh Dee. que afectaban no sólo a astrónomos y astrólogos. Gilberto Sacerdoti. Antonio y Cleopatra (I. El mismo Galileo se lo preguntará muchas veces. A primera vista parece tratarse de un tierno discurso amoroso entre enamorados. ¿Qué había sucedido o cambiado desde la publicación del De revolutionibus en 1543 hasta la condena de Copérnico en marzo de 1616? Habían cambiado muchas cosas. una relevancia jamás lograda hasta entonces. y habitado por personalidades como Tycho Brahe. Giordano Bruno. sucesos que afectan directamente a la esfera pública. un mundo marcado por nítidas contraposiciones y por radicales transformaciones culturales y disciplinares. políticos y teólogos. Como es sabido. William Gilbert. Thomas Digges. la astronomía adquirió.1. llegando mucho más allá de los estrechos confines de las universidades y de las comunidades de filósofos y matemáticos. tanto en la sociedad como en su relación con las otras disciplinas. transido de ásperos conflictos religiosos y políticos. había entonces muchos dispuestos a creerlo. en aquel extraordinario laboratorio de ideas a partir de las que. alimentando esperanzas y temores. Son los primeros compases de Antonio y Cleopatra. Que estaba ya próximo el momento de la instauración de una nueva época. Probemos a leer los primeros compases de una de las obras de Shakespeare más conocidas: William Shakespeare. hijas de un mundo lacerado y dividido.EL AFFAIRE GALILEO No son preguntas retóricas. que se esperaba en 1603. Thomas Harriot. Clavio o Kepler. algunos sucesos determinaron su preeminencia. Es en este contexto donde se debe situar el caso de Galileo. tell me how much. Antonio: Then must thou needs find out new heaven. en el que el debate cosmológico desempeñó un papel decisivo. Cleopatra: If it be love indeed. y no sólo en ambientes populares o imbuidos de creencias astrales y milenaristas. sino también a médicos. en 297 . la conjunción de Saturno y Júpiter en el signo de Aries (un fenómeno que se producía cada ochocientos años). a finales del siglo XVI. toma forma con aspectos a menudo ambiguos y contradictorios la nueva ciencia y la nueva astronomía. política y religiosa. Antonio: There’s beggary in the love that can be reckon’d. 14-17). Cleopatra: I’ll set a bourn how far to be belov’d. new earth. a partir sobre todo de la segunda mitad del siglo XVI. Principalmente.

but he. es el único que puede proporcionar la prueba del infinito amor de Antonio. are things forgot. un nuevo universo que en modo alguno podrá ser menos inconmensurable que el amor que ha de contener. por tanto. Según Donne. ‘Tis all in pieces. Por tanto. para no morir. El poeta John Donne escribiría tres años más tarde los célebres versos de la Anatomy of the World: And new philosophy calls all in doubt. y no un universo metafísico. sobre todo. The element of fire is quite put out. il Mulino. miserable. sus temores frente a una «nueva filosofía» 298 . nuova terra. All just supply. For every man alone thinks he hath got To be a phoenix. La rivelazione copernicana di Antonio e Cleopatra (Bolonia. en cambio. subject. de manera lúcida que «encontrar un nuevo cielo y una nueva tierra» significa y esconde en Shakespeare algo muy distinto de una simple alusión en clave poética a los versículos bien conocidos del Apocalipsis. Si a Shakespeare la lectura de las obras de Thomas Digges y de Bruno. and all relation: Prince. The sun is lost. 1990) ha mostrado. la observación de la estrella nova de 1604 lo habían llevado a creer qué próximos podían estar un nuevo cielo y una nueva tierra (sin tener en cuenta la revelación del Apocalipsis). igualmente sería miserable un new heaven. and no man’s wit Can well direct him where to look for it. situando la tierra en los cielos y el sol en la región más baja del universo. And freely men confess that this world’s spent. El nuevo cielo y la nueva tierra de que habla el «copernicano» Shakespeare no puede ahora ser más que un nuevo universo como el anunciado justamente en aquellos años en Inglaterra por Thomas Digges. un universo físicamente infinito. son. que apenas parece interesarle a Cleopatra. of which he is.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA un hermoso libro titulado Nuovo cielo. En el cielo aristotélico el amor infinito de Antonio sería estrangulado por la esfera de las estrellas fijas y. la astronomía copernicana trastocó el orden del mundo. Así que si un amor mesurable es miserable. pero. por el otro. en el caso de Donne. y. father. and th’ earth. and the firmament They seek so many new. por la nueva cosmología de Giordano Bruno. new earth mesurables. Antonio y Cleopatra se compuso en los años 1607-1608. and that then can be None of that kind. por un lado. When in the planets. (lines 205-18) John Donne. habría tenido que resignarse a ser mesurable y. they see that this Is crumbled out again to his atomies. Anatomy of the World (1611). all coherence gone.

de la que podían apropiarse todos. de «toda relación» natural y social. II Si las novas y los cometas habían contribuido a ver el mundo de una manera distinta a como Aristóteles había escrito en el De caelo. Por primera vez no es la lectura de un libro la que lleva a conocer la verdad. Si Bruno creía que su nueva filosofía era inaccesible para la inmensa mayoría de los hombres. todos podían ver el nuevo cielo. Ver los satélites de Júpiter. que todos podían fabricar y dirigir al cielo.EL AFFAIRE GALILEO que parece prescindir de «toda justa providencia». estaba en movimiento. p. 52. aquél presente en las obras recientes de Tycho Brahe. a pesar de la destrucción de las esferas cristalinas y de su transformación en un cielo fluido. universo e mondi. ya que era cosa de unos pocos sabios (cf. sino también de la corruptibilidad del cielo. De l’infinito. a Venus «en forma de hoz». aquí radica la verdadera gran novedad (y el peligro) que Galileo representaba respecto a los otros filósofos modernos. y el reconocimiento del principio no sólo de la fluidez. sino un instrumento. Y también por ello Galileo fue y se sintió filósofo en un sentido totalmente nuevo. tras el Sidereus Nuncius la cosa deja de ser así. la absurda y turbadora verdad copernicana. como los otros planetas. sino. modificó profundamente los contenidos mismos del debate sobre la nueva astronomía. El rechazo de la naturaleza cristalina y sólida de los orbes. Aquí reside el escándalo de la nueva filosofía galileana y una de las razones de fondo de su condena: gracias a las observaciones telescópicas. Su lugar en el universo no era ya aquél descrito en los textos de Aristóteles y de los ya patéticos defensores del geocentrismo y de la solidez de las esferas.. mantenía firme la dis- 299 . ya no es cosa de unos pocos sabios: la verdad. La cena delle ceneri. Los satélites de Júpiter. tras el Sidereus. las manchas solares. las montañas lunares dibujan un cielo nunca visto hasta ese momento: las barreras entre el mundo celeste (eterno e incorruptible) y el mundo sublunar (generable y corruptible) se habían superado para siempre. Por primera vez el copernicanismo adquiría el perfil de una teoría progresivamente verificable. que. su desconcierto frente al derrumbe de certezas tranquilizadoras. están determinados por otro suceso excepcional: la publicación del Sidereus Nuncius de Galileo. y pocos años después a Saturno «tricorpóreo» y las manchas solares. La nueva filosofía de la naturaleza. 245 ss. después de 1610 todo cambia. diseñaban un nuevo cielo (único y homogéneo) en el que también la tierra. las montañas lunares. más bien. podía estar a disposición de todos. p. y también por ello negaba que pudiese difundirse «y ser comprendida en su integridad». tanto o acaso más que a partir de 1543. las novedades celestes anunciadas y vistas por primera vez por Galileo agudizaron todavía más el conflicto entre la vieja y la nueva cosmología. Les Belles Lettres). Quizá no es exagerado decir que. el «nuevo anteojo».

Por ello los años que van desde 1610 hasta 1616 adquieren una relevancia completamente especial. y no un teólogo. Ms. enaltecen a la astrología y los influjos. VIII. y no tanto por el hecho de que representan la fase preliminar de un enfrentamiento puesto en marcha y pronto aplazado. y llevan a consecuencias extravagantes.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA tinción entre mundo celeste y mundo elemental. Appunti e Ricordi. Galileo. había comprendido perfectamente qué peligros estaba produciendo la nueva cosmología. pero sofocado (al menos para el caso de Galileo) en el último momento. al equiparar la tierra con las estrellas y con los cielos. cuántos. negándose así a admitir el principio de la corruptibilidad del cielo. En 1616 salen a la luz todas las implicaciones de carácter filosófico. Los pitagóricos. y que son los que andan magnificando y alabando su doctrina y opiniones». matemático y filósofo. Kepler pueden jactarse de haber estado en lo cierto. que «en Florencia tiene muchos seguidores los cuales se denominan “galileístas”. Magl. Estos son en 1616 los argumentos centrales de la polémica y en torno a los cuales se suscitó. tantas veces anunciados y buscados. y Francesco Ingoli. estaban ahora a los ojos de todos. de un conflicto suscitado. Galileo. Girolamo de Sommaia (Delegado provincial del Studio de Pisa). Volvamos ahora a la pregunta inicial: ¿por qué prohibir el De revolutionibus setenta años después de su publicación? Si observamos el camino recorrido hasta el momento. ¿qué clase de trastornos y. Galileo. Pero Galileo es un laico. c. El fraile dominico Tommaso Caccini. amigo y compañero del «fraile excomulgado Paolo [Sarpi]». mucha de la teología. etcétera». delegado provincial del Studio de Pisa. 47. líder de una «secta» que goza de una «fama muy extendida». el fiel intérprete de las Escrituras? Admitir incluso por un momento la veracidad de su «absurda doctrina». Galileo. Copérnico. un matemático. aparece cada vez más como el auténtico intérprete de la profecía del Apocalipsis. contribuyeron a definir los rasgos y los caracteres de la nueva filosofía copernicana de Galileo. ¿Cómo puede pensarse que sea un laico. además. cosmológico y religioso presentes en el affaire. no un teólogo. provocaría? Cuando en 1616 Girolamo de Sommaia. a los ojos de muchos. y a poner de manifiesto (sólo quince años después de la trágica muerte de Giordano Bruno) los peligros notablemente destructivos que habrían surgido de una posible afirmación del heliocentrismo. en Biblioteca Nazionale Centrale de Florencia. El nuevo cielo y la nueva tierra. apuntó en sus cartas este juicio acerca de Galileo y Copérnico. VII r: «Las opiniones de Copérnico y de Galileo destruyen toda la filosofía. con mucha 300 . creo que comienza a tomar forma una primera respuesta y hacerse más clara la ruptura que supuso la entrada en escena de Galileo en el panorama internacional. atomista y copernicano. por una parte. por otra. finalmente se puede afirmar que «han creído y filosofado correctamente».

mucho más temible que la secta de los «giordanistas» que Bruno trataba de organizar. Giovambattista Agucchi. En Julio de 1613. Sólo tras el Sidereus Nuncius el copernicanismo se convierte en una alternativa verdaderamente temible y alcanza una divulgación y una difusión que van mucho más allá de las estrictos círculos de unos pocos filósofos aislados. el enfrentamiento que habría de llevar. recordaba con ironía «el intento de sostener la opinión de Copérnico. el copernicanismo era una opinión extravagante y ridícula. Esa turbadora visión del mundo se estaba convirtiendo en una verdadera cuestión pública y. hasta el punto de dedicarse a las observaciones de las manchas solares y a la medida de los periodos de los satélites de Júpiter (Galilei. por tanto. XI. en verdad. que de facto era la tierra la que giraba en torno al sol. no peligrosa. le escribía a su amigo Galileo una larga carta en la que le expresaba su nítido desacuerdo con su apuesta pro Copérnico.M.. 69-70). y de ella se están multiplicando copias y transcripciones que encuentran libre circulación en la ciudad. Por otra parte. que en su libro de memorias (1604). a cargo de S. Hasta aquel momento Agucchi había manifestado entusiasmo y un vivo interés por los extraordinarios descubrimientos galileanos. apasionado cultivador de las artes y de las ciencias. tanto con argumentos físico-matemáticos como con argumentos exegético-escriturarios. 301 . los promotores de tal escrito se denominan «galileístas». Antes de los descubrimientos galileanos. aludiendo a la visita a Oxford de un cierto «hombrecillo italiano» [Giordano Bruno]. El dominico Nicolò Lorini escribía desde Florencia al prefecto de la Congregación del Índice: la carta de Galileo a Benedetto Castelli (13 de diciembre de 1613) «circula por aquí a mano de todos». no podía descuidarse. y futuro obispo y nuncio apostólico de la República de Venecia. Tras el Sidereus Nuncius y las Lettere sulle macchie solari todo cambia. y por tanto. que. que ahora le parecía clara e inequívoca. Opere. el calvinista George Abbot. La Tierra ya no gira sólo en la cabeza de los borrachos. y sin cautelas ni reservas sostienen «que la Tierra se mueve y el cielo está fijo. Ciudad del Vaticano 1984. quince años después. era sobre todo su cabeza la que giraba y su cerebro el que no estaba firme»? Sólo un loco habría creído semejante absurdo. 219-220. y defender una opinión que parece en todo contraria a las Letras Sagradas» (I documenti del processo di Galileo Galilei.] y pretenden exponer las Santas Escrituras a su manera y contra la exposición común de los Santos Padres. siguiendo las teorías de Copérnico.EL AFFAIRE GALILEO violencia. [. 225-227). cuando. Pagano. el gran astrónomo danés.. ¿Quién puede pasar por alto el desdeñoso juicio del futuro arzobispo de Canterbury. Hay riesgo de que el copernicanismo se convierta en una secta. ¿no había demostrado ya Tycho Brahe. política. a la condena del científico italiano. pp. en consecuencia. toda la inconsistencia de la veracidad de la hipótesis copernicana? ¿Por qué molestarse en condenarla? Condenándola no se habría logrado más que dar relevancia a una concepción que no gozaba de crédito alguno en los ambientes culturales de la época.

y que consecuentemente se oponían al movimiento terrestre. Se trata de la reformulación de una argumentación clásica contra Copérnico. La acusación imputada a Galileo y a los copernicanos era la de calcular entre Saturno y las estrellas fijas un espacio 760 veces mayor que el existente entre la Tierra y Saturno. derivaban tanto de la autoridad de las Escrituras. también a partir de cartas como éstas se entiende por qué después de 1616. sin embargo. apoyándose en ellos de muy buena gana. diría. razones teológicas (y. tras el escándalo de la filosofía de Bruno. las cuales no ven con buenos ojos que se den tan por hechas determinadas maneras de interpretar los sentidos.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA Las dos primeras razones que empujaron a Agucchi «al partido contrario». «una grandeza infinita en el mundo»: una conclusión que se consideraba del todo absurda. eran comparables a las posiciones blasfemas de anglicanos. por lo cual a ellos les parece que tal opinión ni siquiera debe considerarse del todo sincera. 533). que los herejes. clarísimos. si Galileo hubiese intentado interpretar las Escrituras en sentido copernicano. como subrayará enérgicamente Francesco Ingoli. sospechosa» (Ibid. Desde las primeras páginas se captan las intenciones del autor. procediendo dentro de la pura hipótesis matemática». Pero eran. adquiría significados todavía más contundentes y destructivos. No menos inquietante era la última razón apuntada por Agucchi contra la nueva filosofía copernicana. alinearse contra la nueva cosmología heliocéntrica (cuyas posiciones. dicho de otra forma. sobre todo. ya que (como observaba Agucchi) introduciría «sin necesidad» en el universo un espacio absolutamente vacío. más bien. y. III Cuando en febrero de 1632 el Diálogo se imprime en Florencia estaba provisto del permiso eclesiástico. como en la autoridad «de todos los matemáticos más reputados que ha habido desde Copérnico hasta nosotros». p. que usted [Galileo] no tranquiliza a la mayoría de las personas ni a las más católicas y piadosas. Las argu302 . A pesar de que en el proemio Galileo afirmara «haber tomado en el discurso la parte copernicana. calvinistas y luteranos) se convertirá en un deber institucional de todos los intelectuales católicos. sobre todo. no hacía falta mucho para entender que las cosas no eran del todo así. «completamente carente de estrellas allí donde los cielos no están hechos sino para las estrellas. el que habría de ser poderoso secretario de Propaganda Fide. sino. y sin que haya de servir a ningún movimiento particular ni operación». los hacen sospechosos. políticas) las que principalmente llevaron a Agucchi a refutar decididamente una alternativa tal. de las Escrituras. «que en muchos lugares y con mucha claridad afirma lo contrario». tales argumentos habrían despertado graves sospechas y alarmas entre los católicos. pero que. Él estaba convencido de que. hasta tal punto de ser considerados demasiado próximos a la interpretación exegética protestante: «veo. es decir. o. tras la condena de Copérnico. Por tanto.

Pero enfadándose me respondió que no se debía imponer obligaciones a Dios bendito» (XV. Sin haber siquiera visto o leído la obra se le había concedido el imprimatur. Como primera medida se intentó. el de no sostener.]. Yo decía que no podía hablar de estas materias. que él no consideraba verdadera la opinión del movimiento de la tierra. el papa y el Santo Oficio se mostraron intransigentes a este respecto. y dice que el señor Galileo ha sido su amigo. así como las pruebas aportadas por Simplicio para defender la distinción clásica entre mundo celeste y mundo sublunar. por tanto. pero que me parecía haber oído decir al mismo señor Galileo. Galileo había violado un mandato del Santo Oficio que le había comunicado Bellarmino y. defender o enseñar. pp. La «cólera» del papa Urbano VIII fue sumamente violenta: «Galileo (refería el embajador Niccolini) había osado entrar donde no debía. ya que también él simpatiza con ellas y es amigo de la nueva filosofía. y que la mejor de todas las doctrinas es aquella que se aviene con la común. 383-4).EL AFFAIRE GALILEO mentaciones tradicionales contra el movimiento de la Tierra caen en pedazos unas tras otras. Opere.. y que le desagrada tenerlo que disgustar. encontrar y recuperar todas las copias ya puestas en circulación. p. 68). y que juntos han hablado y comido en muchas ocasiones privadamente.. Urbano VIII se sentía engañado: «me respondió con el mismo enfado (continúa Niccolini) que él [Galileo] y Ciampoli lo habían engañado» (pp. y por ello tengo por seguro que será prohibido» (XV. desde el punto de 303 . la concepción copernicana del movimiento de la tierra. de Ciampoli y del mismo padre Riccardi.. aunque sin éxito. Sabemos cómo terminó la historia. A pesar de la edad de setenta años y de su precario estado de salud. La acusación es conocida: Galileo no había respetado el mandato que dieciséis años antes le había impuesto el Santo Oficio. reclamado por el Santo Oficio.. confiándose en la buena fe de Galileo. del mismo modo ni siquiera se podía negar que no lo hubiese podido hacer de ésta. pero que se trata de la fe y de la religión [. y de buena fuente sé que los padres jesuitas han afirmado en textos muy importantes que tal libro es execrable y más pernicioso para la Santa Iglesia que las escrituras de Lutero y de Calvino. Urbano VIII se había mostrado inconmovible: «me dijo (continúa Niccolini) [. La respuesta de Roma no se hizo esperar. anteriormente. y en las materias más graves y más peligrosas que en estos tiempos se podían suscitar» (Galilei. Ninguno de los intentos llevados a cabo por Galileo y por la diplomacia Florentina para no trasladarse a Roma tuvieron éxito alguno. p. Cuál era el estado de ánimo de Galileo se deduce claramente de la carta que con fecha del 15 de enero de 1633 le escribía a Elia Diodati informándole de su partida voluntaria: «ahora estoy a punto de salir para Roma. entre el mundo de la perfección y el mundo de la generación y la corrupción. y que Dios ayude también a Ciampoli con estas nuevas opiniones.] que se trata de doctrinas nuevas y de la Sagrada Escritura. 25-26). 14. de viva voz o por escrito. el cual ha dejado en suspenso mi Diálogo. 383). pero que así como Dios podía hacer el mundo de mil maneras. maestro del Santo Oficio.

no se cerró al día siguiente de la condena. 304 . casi todas. y más allá. de un simple «incidente» sin consecuencias para los desarrollos filosóficos y científicos posteriores. En suma. que se produjo el 23 de junio de 1633. donde se le dio sepultura en un lugar destacado de la nave central. IV El 20 de marzo de 1727 moría Isaac Newton. Los intentos de rehabilitación llevados a cabo bajo la insignia de la moderación y de la reconciliación por parte de numerosas personalidades italianas y extranjeras. provocando considerables retrasos respecto a lo que estaba sucediendo en Francia. ni Michelangelo Ricci. Pero el «caso» quedó abierto. como recuerdo imperecedero de aquel que fue considerado por todos «el más grande de los filósofos y la gloria de la nación británica». las obras más significativas producidas por los galileanos italianos encontraron. de la cual no podía ser absuelto a no ser con una retractación pública. La omisión de la discusión sobre el vacío por parte de Torricelli constituyó sin duda uno de los casos más emblemáticos del clima de censura y autocensura que se instauró inmediatamente después de 1633. simplemente. ni Raffaello Magiotti) volverán a tomar parte públicamente en debate alguno acerca del vacío ni publicarán escritos sobre el tema. deberían haber contribuido a reabrir en Italia aquellos espacios de discusión y de diálogo absolutamente necesarios para dar nuevo impulso y vigor a la renovación científica y filosófica. Alemania e Inglaterra. entre las cuales se encontraba el propio Leibniz. se erigía. y no se trató de un «episodio». A la misa fúnebre. un propósito antiaristotélico declarado demasiado explícitamente se consideraron durante decenios indicios seguros de sospecha. Antes bien.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA vista de sus jueces. Y no bastaba con esquivar las cuestiones astronómicas que pudieran incluso indirectamente aludir al copernicanismo. A finales de los años ‘40 las Expériences nouvelles touchant le vide de Pascal vienen a dominar la discusión sobre el vacío: ninguno de los más estrechos colaboradores y amigos de Galileo (ni Viviani. Y no sólo eso: cualquier interpretación atomista o mecanicista de los fenómenos naturales o. A lo largo de todo el siglo. Cuatro años después. aquella condena terminó por tener repercusiones importantes. asistieron las más altas autoridades del Estado y los principales miembros de la aristocracia inglesa. mucho más de lo que hoy día muchos tienden a creer. Una semana más tarde sus restos mortales fueron expuestos con gran solemnidad en la Jerusalem Chamber de la abadía de Westminster. obstáculos explícitos para su publicación. el monumento sepulcral. por voluntad de los herederos. celebrada por el obispo de Rochester. había incurrido en una «grave sospecha de herejía». las consecuencias fueron muy importantes. al reducir y aminorar el alcance efectivo del «caso» Galileo.

primero. como conclusión del trabajo de diez años elaborado por la Comisión Pontificia. sobre todo. Además. «no sería buen ejemplo para el mundo que S. en consecuencia. Así como también es evidente que el acercamiento a Galileo termina por adquirir. Y hace ocho años. sino incluso irre- 305 . realizar: «hacer [para Galileo] una tumba suntuosa junto a la de Michelangelo Buonarroti» (XVIII. e incluso los intentos de conseguir una publicación íntegra de sus obras. La iniciativa. los restos mortales de Galileo. Juan Pablo II ha rehabilitado solemnemente a Galileo. A. que hay que considerar una exigencia no sólo legítima. en la que se han implicado los institutos culturales vaticanos más ilustres (desde la Academia Pontificia de las Ciencias hasta el Observatorio. hiciese tal cosa. Se materializaba así (a los 95 años de su desaparición) un antiguo proyecto que el gran duque de Toscana y los discípulos del científico habían querido. de hecho. Inmediatamente después de la muerte. todavía no habían encontrado una digna sepultura en tierra italiana. p. con la intención de crear las bases para una nueva alianza entre ciencia y fe. aspirando a la continuación de aquella colaboración entre investigación científica y valores religiosos. Para la anulación definitiva de la sentencia contra Galileo habrá que esperar todavía casi otro siglo. de hecho. del otro gran fundador de la ciencia moderna. después. el 31 de octubre de 1992. se anunció y. venida a menos en una parte tan grande de la historia de la ciencia pasada y reciente. de hecho. 378-379). pp. cuando él se ha presentado ante el Santo oficio por una opinión tan falsa y tan errónea [. Sólo en marzo de 1737 (esto es. Niccolini. en vano. que la pluralidad y complejidad de los temas tratados por los cuatro grupos de trabajo en que se dividió la Comisión destaque este proyecto frente a tantas iniciativas y celebraciones que la Iglesia católica ha dedicado en el pasado a la cuestión galileana. es decir. refiriéndole una conversación mantenida personalmente con Urbano VIII. un claro significado simbólico. se llevó a cabo.. justamente diez años después de la muerte de Newton) se concedió que Galileo recibiera digna sepultura en la basílica de Santa Croce de Florencia.EL AFFAIRE GALILEO Por aquel tiempo.] y le ha ocasionado un escándalo tan universal al Cristianismo» (XVIII. reconociendo los errores cometidos por sus jueces. llevados a cabo con tenacidad por Vincenzio Viviani. eliminado del Índice de los Libros Prohibidos. Sólo en 1823 el Diálogo quedaba. desde el Archivo Secreto Vaticano hasta la Biblioteca Apostólica Vaticana) ha alcanzado un relieve sin precedentes por el alto grado de oficialidad con que. No cabe duda.. desgraciadamente resultaban fallidos. es evidente que un proyecto tal sale a relucir en el presente. el papa en persona se apresuró a disuadir al gran duque Fernando II de llevar a cabo tan «escandaloso» proyecto. en la inauguración del sepulcro de Galileo no participó ningún representante oficial de la autoridad eclesiástica ni se pronunció ninguna oración fúnebre. 378). Pero ni siquiera un siglo después se habría de cerrar el caso con un acto de reconciliación o con la rehabilitación del científico italiano: aquella tarde del 27 de marzo de 1737. Según le hacía saber el embajador de Roma.

porque lo que cuenta. Pero la rehabilitación de Galileo ha sido también uno de los primeros momentos de una fase denominada de «purificación de la memoria» que la Iglesia de Roma viene desarrollando estos últimos años. es que se estudien y se depuren las razones que han conducido a tan dramáticos sucesos.GALILEO Y LA GESTACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA nunciable para la Iglesia católica. En fin. Si no se quiere que tales sucesos se consideren meros eventos espectaculares. contra toda idea de libertad de conciencia. cada vez más preocupada por las líneas y los programas de investigación que (sobre todo. reconciliaciones. Estamos ante sucesos ciertamente importantes a los que conviene mirar con respeto y atención. confío en que un trabajo de descubrimiento y de indagación histórica lleve a repensar de manera crítica algunos de los momentos más relevantes de la historia moderna y contemporánea (desde el Concilio de Trento hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial). pero también manteniendo un juicio crítico. conviene (creo yo) que aquellos juicios. y que se caracteriza por arrepentimientos. más allá de las también nobles y legítimas intenciones de reconocimiento de las injusticias y errores cometidos. por tanto. de opinión y de fe. a la espera de momentos ulteriores de reflexión y profundización. y. peticiones de perdón por las culpas cometidas contra los herejes. Para que el reconocimiento de una culpa esté en condiciones de asumir consistencia y relevancia es necesario que esté acompañado del conocimiento del porqué de aquellas culpas y de aquellos errores. una estéril kermesse mediática. vayan acompañados de los hechos y consideraciones correspondientes. Traducción del italiano de Joaquín Gutiérrez Calderón Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia 306 . la libertad de pensamiento y de conciencia de cada hombre y de comunidades enteras. tan pública y solemnemente admitidos hoy. de modo que se pueda llegar a una comprensión plena y profunda de los acontecimientos y acciones que durante siglos se han opuesto. y en ciertos casos anulado. en el campo de la ingeniería genética) están caracterizando a la ciencia contemporánea. contra los hebreos.

Secundaria ■ Lengua y Literatura. Cuadernos de campo ■ Libretas Canarias 3 Las Celosías: una Geometría alcanzable ■ Libretas Canarias 4 Guía Didáctica de los Museos y Centros de Arte en Canarias 307 . Secundaria ■ Educación Física. Libretas Canarias ■ Libretas Canarias 1 La realidad canaria: sugerencias didácticas ■ Libretas Canarias 2 Historia y cultura de Anaga. 2. Secundaria ■ Matemáticas. Cuadernos para la Salud ■ Cuadernos para la Salud 1 Seguridad. Secundaria  COLECCIÓN: Materiales Curriculares INNOVA. Secundaria ■ Lenguas Extranjeras. Secundaria ■ Orientación Profesional. Carpeta «Compensemos las desigualdades. Secundaria ■ Música-Educación Plástica y Visual.º Ciclo de Educación Infantil ■ Cuadernos para la Salud 3 Mi. Secundaria ■ Ciencias Sociales. nuestra salud. Primaria ■ Cuadernos para la Salud 2 Mi. Educación Primaria  COLECCIÓN: Materiales Curriculares INNOVA. tu. Prevención de Accidentes y Primeros Auxilios. tu. Geografía e Historia. Secundaria ■ Tecnología. Coeduquemos en la diversidad» ■ Sensibilización en los Centros Educativos ■ Etapas Infantil y Primaria ■ Ciencias de la Naturaleza.MATERIAL EDITADO POR LA DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN E INNOVACIÓN EDUCATIVA  COLECCIÓN: Materiales Curriculares INNOVA. nuestra salud. Cuadernos para la Coeducación. Secundaria ■ Cultura Clásica.

Diferentes perspectivas Cuaderno: Composición y organización celular. tú. tú.NN. nuestra salud. Secundaria Cuaderno: La Primavera a través de la música Cuaderno: Cantar y escuchar. 4.MATERIAL EDITADO ■ Libretas Canarias 5 Canarias y el Mundo Clásico ■ Libretas Canarias 6 Itinerario de Icod de los Vinos ■ Libretas Canarias 7 Juegos y juguetes de nuestros mayores (cuaderno y casete)  COLECCIÓN: Materiales Curriculares INNOVA.º Ciclo Educación Infantil Cuaderno: Mi. Primeras nociones Cuaderno: Origen de la vida. tú. A Better life. Secundaria: Cambios en la litosfera Cuaderno: Cambios bruscos: volcanes y terremotos Cuaderno: Cambios lentos: tectónica de placas ■ Ciencias de la Naturaleza. Niveles de organización Cuaderno: Los glúcidos ■ Ciencias de la Naturaleza. Infantil/Primaria Cuaderno: Mi. Secundaria: Entre 36’5ºC y 37ºC Cuaderno: CC. Mi. una forma de disfrutar ■ Cuadernos para la salud 2 y 3. Primer Ciclo de la ESO Cuaderno: Física y Química. Educación Primaria 308 . Secundaria: Interacciones en la Naturaleza Cuaderno: Relieves Cuaderno: Suelos Cuaderno: Adaptaciones ■ Ciencias de la Naturaleza. nuestra salud. Secundaria Cuaderno: What’s Behind Publicity? Cuaderno: Vivir mejor. nuestra salud. Carpetas ■ Ciencias de la Naturaleza. Secundaria: La célula.º curso de la ESO ■ Tecnología en la Enseñanza Secundaria Cuaderno: Estructuras Cuaderno: Construcción de un detector de humedad ■ Lenguas Extranjeras. 2. Secundaria: La diversidad en la Naturaleza Cuaderno: Introducción al medio natural Cuaderno: El biotopo Cuaderno: La biocenosis ■ Ciencias de la Naturaleza. Vivre Mieux ■ Música.

Tercer Ciclo  COLECCIÓN: Materiales Curriculares INNOVA.DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN E INNOVACIÓN EDUCATIVA ■ Programa de Competencia Social. ¡Vamos a medir! ■ Música. Primer Ciclo Cuaderno: Decide tú (B). Habilidades sociales. y de la Salud ■ Materias Específicas de la Modalidad de Artes ■ Materias Comunes del Bachillerato ■ Materias Optativas 309 . Una experiencia de aula ■ Ciencias de la Naturaleza. Cuadernos ■ Lengua Castellana y Literatura. Geografía e Historia Iniciación al estudio del Arte Contemporáneo. Primaria Cuaderno: Decide tú (A). Primer Nivel. Contar un cuento. ESO Hacia la Probabilidad ■ Matemáticas. ESO Introducción al estudio de los ecosistemas ■ Lengua Castellana y Literatura. Primaria Iniciación en las medidas de longitud. Valores morales. Segundo Ciclo Cuaderno: Habilidades cognitivas. ESO Potenciación de la lengua oral ■ Ciencias Sociales. Santa Cruz de Tenerife ■ Enseñanzas Artísticas. Exposición Internacional de Escultura en la Calle. Valores morales. Segundo Ciclo ■ Programa de Competencia Social. Partituras para piano  COLECCIÓN: Currículo de Bachillerato ■ Materias Específicas de la Modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales ■ Materias Específicas de la Modalidad de Tecnología ■ Materias Específicas de la Modalidad de CC. Segundo Nivel. Primer Ciclo Cuaderno Habilidades cognitivas. otra forma de comunicación. El Arte. Secundaria Cuaderno: Habilidades cognitivas. ESO El Cuento. Habilidades sociales. Escribir un cuento ■ Matemáticas. ESO Orientaciones didácticas y guía de recursos del Área de Música ■ Plástica y Visual. ESO Orientaciones Didácticas del Área de Plástica y Visual ■ Etapa Infantil: Investigación en el Medio.NN. Segundo Ciclo Cuaderno: Decide tú (C). Música RAÍCES.

MATERIAL EDITADO  COLECCIÓN: Materiales Curriculares ■ La Evaluación de los Diseños en Canarias ■ Fundamento de los Diseños en Canarias ■ Orientaciones para la Elaboración de la Secuencia del Currículo de Primaria ■ Guía para la Diversificación Curricular (ESO)  COLECCIÓN: Guía de Recursos ■ Guía de Recursos de Educación Infantil ■ Guías de Recursos de Educación Primaria: Tomo I: Conocimiento del Medio Matemáticas Tomo II: Educación Física Lenguas Extranjeras: Inglés Tomo III: Educación Artística: Música. Ejemplificaciones ■ Educación Infantil ■ Educación Secundaria Obligatoria: • Ciencias de la Naturaleza • Ciencias Sociales. II COLECCIÓN: Diseños curriculares ■ Educación Infantil 310 . Plástica y Dramatización Tomo IV: Lengua Castellana y Literatura ■ Guías de Recursos de Educación Secundaria Obligatoria: • Ciencias de la Naturaleza • Ciencias Sociales. Geografía e Historia • Cultura Clásica • Educación Física • Lenguas Extranjeras: Inglés • Lengua Castellana y Literatura • Matemáticas • Educación Plástica y Visual • Tecnología  COLECCIÓN: Organización del Currículo: secuencia y estructura. Geografía e Historia • Educación Física • Lenguas Extranjeras • Lengua Castellana y Literatura • Matemáticas • Música • Educación Plástica y Visual • Tecnología  Currículo de la Educación Secundaria Obligatoria  Currículo de Optativas de la Educación Secundaria Obligatoria  Desarrollo Normativo de la LOGSE en Canarias Desarrollo Normativo de la LOGSE en Canarias.

Desarrollo del Currículo ■ Literatura Canaria. social y cultural. Bachillerato ■ Medio Natural Canario. Áreas: Conocimiento del medio natural. Bachillerato ■Tópicos y argumentos en la literatura de Canarias. Áreas: Lenguas Extranjeras. Lengua Castellana y Literatura. ESO  Desarrollo curricular. Educación Física ■ Educación Secundaria Obligatoria: • Introducción a la Etapa • Educación Física • Tecnología • Ciencias Sociales. Guía Orientativa  COLECCIÓN: Cultura Canaria. Modalidad: CC NN y de la Salud • Filosofía • Biología Celular • Lengua Castellana y Literatura • Lenguas Extranjeras • Historia de España • Biología y Geología  COLECCIÓN: Familia Profesional de Hostelería y Turismo ■ Título: Cocina (Grado Medio) ■ Título: Pastelería y Panadería (Grado Medio) ■ Título: Servicios de Restaurante y Bar (Grado Medio) ■ Título: Restauración (Grado Superior) ■ Título: Alojamiento (Grado Superior) ■ Título: Agencias de Viajes (Grado Superior) ■ Título: Información y comercialización turísticas (Grado Superior)  COLECCIÓN: Bachillerato ■ El Bachillerato de la LOGSE en Canarias ■ El Bachillerato de la LOGSE en Canarias.DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN E INNOVACIÓN EDUCATIVA ■ Educación Primaria • Introducción a la Etapa • Educación Primaria I. Bachillerato ■ Historia de Canarias. Educación Secundaria Obligatoria ■ La Constitución: Derechos y Deberes Humanos 311 . Geografía e Historia • Ciencias de la Naturaleza • Cultura Clásica • Lenguas Extranjeras • Matemáticas • Lengua Castellana y Literatura ■ Bachillerato: • Introducción a la Etapa • Matemáticas I y II. ESO ■ El español en Canarias. Lengua Castellana y Literatura. Matemáticas • Educación Primaria II. Lengua Castellana y Literatura.

Matemáticas.º 9 Proyecto interdisciplinar: Aula de la Naturaleza. CC NN. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n. Primaria ■ Cuaderno de Aula n.º 13 Unidades Didácticas: La papa. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n. Educación Secundaria Obligatoria ■ La Constitución: Derechos y Deberes Humanos  COLECCIÓN: Cuadernos Canarios ■ Infancia y personalidad canaria. Los volcanes.º 5 Tutoría y Evaluación en la Educación Secundaria.º 1 Programa de animación a la lectura (PAL) ■ Cuaderno de Aula n.. Recursos Curriculares.º 8 Medidor de ángulos horizontales y verticales en el área de Tecnología. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n. El dibujo en la interpretación objetiva de la forma.º 3 La Geología a través de la topografía del entorno.NN. Interdisciplinar.º 10 Atención: bip. Interdisciplinar. ■ Cuaderno de Aula n. Infantil ■ Cuaderno de Aula n.º 7 Desarrollo de la expresión y comprensión oral.º 12 Unidades Didácticas: Al son de la Isa. CC. ESO.º 15 Documento de apoyo para la evaluación en la Educación Secundaria Obligatoria.º 6 Los aspectos medioambientales y la enseñanza de la Ciencia. El agua en Canarias. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n..º 14 Unidad Didáctica: Cómo llegar a viejo y no morir en el intento. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n.º 2 Unidad Didáctica: Astronomía. Matemáticas. (Área de Educación Plástica y Visual. bip. Primaria ■ Cuaderno de Aula n. Primaria ■ Cuaderno de Aula n.º 11 Lectura e interpretación de gráficas cartesianas y estadísticas. Secundaria 312 .º 4 Unidad Didáctica: El sexismo en la sociedad actual. las gráficas hablan. Diseño y experiencia de Unidad Didáctica)  COLECCIÓN: Cuadernos de Aula ■ Cuaderno de Aula n. Secundaria ■Cuaderno de Aula n. La psicología del niño canario ■ La cerámica prehispánica canaria.MATERIAL EDITADO  Guía de recursos. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n.

■ Educación Plástica y Visual. Primeras Jornadas de centros que anticiparon la LOGSE durante el curso 1992/93. ingleses y obreros (1868-1936). Seminario Orotava Historia de la Ciencia. teológico. Primer concurso de materiales curriculares de Canarias ■ Aprender Historia desde Canarias. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n. Canarias 1994 ■ «Congreso Juventud y Sexualidad». ■ «I Encuentro Internacional de Educación Afectivo-Sexual y Calidad de Vida». Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.  COLECCIÓN: Encuentros ■ «Historia de la Geometría Griega».º 19 Resolución de problemas aritméticos. Edita: Secretaría de Estado de Educación. Caciques.º 18 El léxico grecolatino y la cultura clásica. Seminario Orotava Historia de la Ciencia.º 16 Matemáticas para nuestro tiempo.º 20 La Geometría en la Educación Primaria  COLECCIÓN: Con nombre propio. Primaria ■ Cuaderno de Aula n. Una experiencia de asesoramiento a un centro con problemas de disciplina ■ La Educación en Tenerife. Coeditados con el MEC ■ Educación para la Salud. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n. ■«De Arquímedes a Leibniz: tras los pasos del infinito matemático. Actas I. Primer concurso de materiales curriculares de Canarias  COLECCIÓN: Cuadernos Didácticos ■ Cómo trabajar con las ideas de los alumnos ■ Proyectos Curriculares y Práctica Docente ■ Unidades Didácticas e Investigación en el aula. Primer Ciclo de la ESO. Un modelo para el trabajo colaborativo entre profesores  COLECCIÓN: Materiales Didácticos. III Simposio de Actualización Científica y Pedagógica de la Lengua Española y Literatura. Un análisis de organización espacial  COLECCIÓN: Premios de innovación ■ La Cultura del agua en Canarias. Tabaquismo y Alcoholismo: un problema social. Actas año II (octubre 1992 a mayo 1993) ■ «Jornadas de Innovación Educativa». físico y cosmológico». Materiales de apoyo ■ Mejorar la Escuela Pública. ■ «La ESO en Canarias». Secretaría General de Salud y la Consejería de Educación.DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN E INNOVACIÓN EDUCATIVA ■ Cuaderno de Aula n. Canarias 1996 313 . ■ «La Enseñanza Integrada de la Lengua Española y Literatura en el nuevo Sistema Educativo».º 17 La infancia entra en la Historia. Secundaria ■ Cuaderno de Aula n.

respectivamente ■ «Ciencia y cultura en la Grecia antigua.Folleto y casete  La música popular en los centros escolares. Cursos 1993/94-1994/95  Revista «Formación y Profesiones en Canarias» n.º 1. Técnica y mañas  COLECCIÓN: Audiovisuales: Salud ■ Y tú. Curso 1995/96 «La Formación Profesional Específica en Canarias».  Programas de Innovación Educativa. ¿Cómo lo ves? (Coedición)  Maleta Informativa: la Reforma Educativa en Canarias  Historia del Instituto de Canarias.MATERIAL EDITADO ■ «De la ciencia triunfante a la pérdida de la certidumbre (1700-1900)». Parranda Cenobio. Junio 1996. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. Cancionero Infantil Tradicional. tal como propone Alfred Wegener.. Acta IX. Folleto y casete 314 . Actas año III ■ «La Teoría de la Deriva Continental».º 2. Junio 1995 Revista «Formación y Profesiones en Canarias» n. Curso 1997/98 «La Formación Profesional Específica en Canarias». la Inspección Educativa y los asesores y asesoras de CEPs. Especial Hostelería y Turismo  Plan Educativo Canario para la Igualdad de Oportunidades de Ambos Sexos  La Implantación de la Educación Primaria en Canarias. Boletín Informativo n. Seminario Orotava Historia de la Ciencia. Curso 1996/97 «La Formación Profesional Específica en Canarias». Nueva York 1926 ■ «La ciencia en el siglo XX y Aspectos de la ciencia contemporánea». Simposio sobre el origen y movimiento de las masas terrestres intercontinentales e intracontinentales. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia. Actas años IV y V. Biblioteca de la Inspección de Educación de Canarias  «La Formación Profesional Específica en Canarias».  Carpetas Didácticas de Educación Afectivo-Sexual Harimaguada ■ Educación Infantil (3-6 años) ■ Educación Primaria (6-12 años) ■ Educación Secundaria (12-18 años)  COLECCIÓN: Audiovisuales: Canarias Cultura ■ La lucha Canaria ■ La Lucha Canaria. Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia.º 1.º 1  Guía Normativa de la Evaluación de Alumnos en Canarias. Curso 1998/99 «La Formación Profesional Específica en Canarias». Curso 1999/2000  Carabirurín. ■ «Galileo y la gestación de la Ciencia Moderna». n. Informe sobe el estado de opinión del profesorado. Actas VI y VII.. clásica y helenística». Coedición  La Formación del Profesorado en Canarias  Memoria de Actividades de Formación del Profesorado. Folleto y casete La música popular en los centros escolares II.

Ciencias Sociales. Boletín Informativo  Documentos de apoyo a la Evaluación Infantil y Primaria. Educación Ambiental. Boletín Informativo Formación del Profesorado en Canarias. Secundaria  Las Lenguas Extranjeras en los Proyectos Europeos: una experiencia a través de la Acción A de Lingua. Coedición  Vídeo Día mundial del SIDA.  La organización del sistema educativo canario. Arte y Prevención Carpeta con reproducción de 23 láminas Cuaderno didáctico y catálogo  Carpeta Didáctica «COMERCIO JUSTO. Coeditada con INTERMÓN Carpeta de Educación Primaria Carpeta de Educación Secundaria  Guía-Catálogo de Publicaciones de la Viceconsejería de Educación. Exposición Drogas. Boletín Informativo Formación del Profesorado en Canarias. CONSUMO RESPONSABLE». 2000 Año Internacional de las Matemáticas  Museo Pajar. Arte y Ciencia». Exposición  Proyecto. Salvando el hábitat de nuestros antepasados. Itinerarios didácticos. Programa Educación Ambiental  «Geografía visual de Canarias». 1998  El Jardín Dorado. Gobierno de Canarias. Unidad de Programas de Innovación Educativa  Proyecto educativo «Conservemos nuestros barrancos». 1999  Jardín de aclimatación de La Orotava. Planificación para el año 1999. Geografía e Historia. 1999. Programa Igualdad de oportunidades de ambos sexos. Planificación para el año 1998. Coeditado con el MEC  Normativa Canaria para la Evaluación en Educación Infantil y Primaria  Vídeo SORKUNDE. Propuestas Didácticas para Educación Infantil. Planificación para el año 2000. Planificación para el año 1997.  Apuntes de Innovación 1. Programa Educación afectivo-sexual Harimaguada  Apuntes para la Historia de la Educación en Canarias. Libreto y cuaderno de trabajo 315 . Casete  Plan Canario de Educación y Atención a la Sexualidad Juvenil  Formación del Profesorado en Canarias.DIRECCIÓN GENERAL DE ORDENACIÓN E INNOVACIÓN EDUCATIVA La música popular en los centros escolares III. Transversalidad. Boletín Informativo Formación del Profesorado en Canarias. Guía y orientaciones didácticas. Recursos para Educación Ambiental Carpetas y vídeo:  Educación Infantil y Primaria  Educación Secundaria  Exposición itinerante «Fotografía y Matemáticas.

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LAS MATEMÁTICAS ÁRABES Y SU PAPEL EN EL DESARROLLO DE LA TRADICION CIENTIFICA EUROPEA 317 .