1.

2.

16.
17.
18.

Apertura de Crédito
Descuento
Reporto (dos formas)
Tarjeta de Crédito
Crédito Documentario
Leasing
Factoring
Fideicomiso
Depósito irregular
Cuenta de Cheques
Cuenta de Ahorro
Depósito a plazo
Cajilla de Seguridad
Corretaje
Depósito Regular
Carta orden de pago
Cuenta Corriente
Seguro
De personas
o De vida
o De gastos médicos
De daños (vehículos)
reaseguro
Fianza
Mutuo Mercantil financiero Bancario

A.
B.
C.
D.
E.

Concepto
Características
Elementos
Formalización y efectos
Terminación y efectos

3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

10.
11.
12.
13.
14.
15.

Apertura de Crédito
En términos generales, la apertura de crédito bancarios el contrato mediante el cual el banco se
obliga a tener a disposición de la otra parte una suma de dinero por un período de tiempo o por
un tiempo indeterminado.
Pertenece al género del crédito bancario en tato otorga una disponibilidad, al igual que sucede
en el préstamo.
En efecto, el mutuo oneroso de una cierta suma de dinero y la apertura de crédito tienen una
función idéntica –permitir la utilización de una suma de dinero- y una estructura muy similar, pero
se diferencian por un distinto modo de utilización: el préstamo sirve a previsto cuando se celebró
el contrato, por un tiempo determinado y cierto; en cambio, la apertura de crédito está diseñada
para quien tiene una necesidad eventual o en un tiempo no previsible y, en consecuencia, para
una duración incierta.
La esencia de la apertura de crédito está en la creación de la disponibilidad por parte del banco,
fenómeno distinto al de la transferencia del capital, ya que con ésta el acreditante obtiene la
inmediata posibilidad de utilizarlo; con la disponibilidad, en cambio, adquiere la posibilidad de
realizar actos de disposición.
La obligación del banco en la apertura de crédito no se agota en un acto, sino que se prolonga, y
el acreditante no resulta deudor sino en el límite en el cual ejecuta actos de utilización del capital
puesto a su disposición por el banco.
La apertura de crédito, en la práctica, es un contrato consensual elaborado para satisfacer las
necesidades del comercio, que el principio de tradición como requisito formal del contrato
obstaculizaba, por lo que no es sino una adaptación del mutuo a la forma consensual.
En efecto, la apertura de crédito es un contrato definitivo cuya existencia no depende de la
transferencia de la suma comprometida. Los actos de utilización representan la ejecución del
contrato; el contenido normal de la apertura de crédito no consiste solamente en la puesta a
disposición de la suma, también lo integra la utilización de ésta, aun de modos diversos, con la

emisión de un cheque, con la orden de realizar un giro o bien con provisión directa al acreditado.
En suma, el contrato de apertura de crédito es aquel en virtud del cual el banco se obliga –hasta
una suma determinada y durante cierto tiempo- a atender las obligaciones dinerarias que el
acreditado le indique, y éste se obliga a pagar una comisión y restituir al banco el dinero que
hubiese dispuesto para atender aquellas obligaciones, con más sus intereses desde el momento
de la acreditación.
Por regla, el contrato se define por la atención del banco de las órdenes de pago emitidas por el
cliente; sin embargo, la fórmula propuesta se ajusta de mejor modo a la amplitud del objeto
mediato de este contrato, dado que la apertura de crédito no debe militarse al simple préstamo
de cantidades de dinero, sino que puede extenderse a garantizar otras obligaciones del
acreditado, que haya contraído o que contraiga con terceros. Así, es probable que le banco
extienda avales o acepte letras de cambio o suscriba fianzas.
Caracteres:
De lo expuesto, podemos decir que surge claramente la consensualidad del contrato, el que
produce sus efectos propios desde la convención misma, la que puede haberse alcanzado en
forma escrita o aun verbal, por medio de correspondencia o también por su registración en un
acta, aspecto que confirma que se trata de un contrato no formal.
Se trata de un contrato bilateral y oneroso, desde que el banco debe la puesta a disposición del
crédito y el cliente asume en contrapartida el pago de una comisión, la que representa al propio
tiempo el sacrificio económico a cargo de éste y la utilidad para el banco, prescindiendo del
hecho de que el crédito sea o no efectivamente utilizado, aspecto que en todo caso conduce a
confirmar la onerosidad del préstamo.
Por lo demás, la promesa de crédito se mantiene por el pago acordado –cierto o incierto-, evento
que lo caracteriza como un negocio de duración o ejecución continuada. Este carácter se
aprecia más enfáticamente cuando el acreditado tiene el derecho a renovar la utilización del
crédito hasta el límite concedido por efecto de las sucesivas amortizaciones dentro del plazo de
la calificación.
Efectos:
El decurso normal del contrato no puede sino conducir a la satisfacción de las obligaciones
comprometidas reseñadas precedentemente y cuyo contenido permite sistematizar la dinámica
negociar en dos etapas sucesivas. La primera se inicia con la celebración del contrato y la
movilización de sus efectos primarios, que son la disponibilidad del crédito por parte del banco y
el pago de la comisión por parte del cliente. En grado subsiguiente se ubica la utilización del
crédito por el acreditado, precedida por el desembolso del banco, momento a partir del cual el
cliente asume el carácter de deudor en la medida de la utilización, debiendo satisfacer las
obligaciones naturales de un prestatario, restitución y retribución del crédito.
La utilización del crédito debe, por cierto, realizarse dentro del plazo convenido y en el límite del
monto y naturaleza de las obligaciones acordadas.
Derechos y Obligaciones del Acreditado:
Si se parte de la idea central de que en razón de la apertura de crédito el banco pone a
disposición del cliente por cierto tiempo una suma de dinero o un compromiso irrevocable de
asumir por cuenta de éste y en su interés una obligación, de los que dispondrá el acreditado
según su voluntad, se colige que el derecho principalísimo del cliente es disponer del crédito
dentro de los límites de tiempo y de monto pactados en el contrato y que se verifiquen las
condiciones a que se haya sujeto, si aquéllas se hubiesen pactado.
Con respecto a las obligaciones del acreditado, se destaca la correlativa al derecho de la
disponibilidad que consiste en el pago de la comisión pactada en función del mutuo
comprometido, cuya procedencia está plenamente justificada en razón de la indisponibilidad que
afronta la entidad bancaria. Con la utilización del crédito se devengan intereses a favor del banco
acreditante que deben ser satisfechos por el acreditado, los que se calculan sobre los montos
utilizados efectivamente y por plazo que se dispuso de ellos, sobre los saldos deudores cuyas
variaciones responden a las extracciones y reembolsos de fondos.
Derecho y Obligaciones del Acreditante.
Luego de enunciar las obligaciones del acreditado, parece ocioso hacer una disquisición acerca
de los derechos del acreditante, que se resumen en la percepción de la comisión, la restitución
del capital en tiempo y modo convenido y la retribución de los intereses como compensación por
la privación del uso del capital prestado, reiterado que corresponden respecto del desembolso

efectivo y desde que éste se verifica hasta el vencimiento del plazo, pudiendo luego adicionarse
los punitorios.
También hay que agregar que el acreditante carece de derecho a exigir del cliente que utilice
efectivamente el crédito proveniente de la disponibilidad, en tanto el contrato se concluye a favor
de este último y es quien detenta el derecho a optar o no por su utilización.
Sí le cabe el derecho al banco de verificar el destino de los fondos, cuando esta facultad se haya
incorporado a la relación causal del negocio concluido. A su vez, tiene el derecho a verificar
durante toda la vigencia del contrato que se verifiquen las condiciones previstas en la concesión
y, en su caso, ejercer las acciones sancionatorias o resolutorias pactadas.
Con respecto a las obligaciones, está en el punto central la de atender la disponibilidad acordada
y, en consecuencia, efectuar los desembolsos requeridos por el cliente o, en su caso, suscribir o
satisfacer las obligaciones comprometidas.
Terminación
El contrato de apertura del crédito se extingue naturalmente por el cumplimiento satisfactorio de
las obligaciones convencionales, a cuyos efectos debe considerarse el plazo de duración de la
disponibilidad y el término para reembolsar. Si el plazo no estuviese determinado, la terminación
debe operar por el ejercicio de la facultad rescisoria, sin perjuicio de que en la apertura con plazo
cierto también puede operar la extinción por la rescisión pero con causa.
La rescisión autoriza a las partes a poner fin a la relación contractual por el mutuo disenso. Las
consecuencias de la rescisión operan desde el momento en que sobreviene y produce efectos
hacia el futuro, de manera que no perjudica lo que ya fue materia de ejecución. Así, si el
acreditado usó parcialmente el crédito concedido, los actos solutorios del bango (entrega directa
de fondos, pago de cheques, prestación de avales) y las obligaciones de restitución de las
sumas dispuestas y de pago de las comisiones devengadas durante el tiempo de eficacia del
contrato, resultan inalterables. Otro tanto sucede con las obligaciones asumidas por el banco
por orden del cliente frente a terceros, ante todo, porque la asunción de esas obligaciones fue
para el acreditante acto solutorio ejecutado antes del distracto y como tal resulta inmodificable,
pero además porque tales obligaciones tienen una disciplina específica y frente a terceros
acreedores la disolución de la apertura de crédito resulta in oponible.
La rescisión bilateral, puede operar en los contratos sin plazo o aun en los contratos donde se
hubiese fijado un plazo de duración de la apertura, extremo que, en rigor, no es el más difundido
ni tampoco generar demasiados conflictos.
En cambio, la rescisión unilateral aparece regularmente, dado que esta última en realidad
responde a una bilateralidad anticipatorio, que regla acordada al tiempo de la celebración del
contrato.
La resolución configura otro supuesto de extinción contractual, en la medida en que se verifique
el incumplimiento de cualquiera de las partes, y es de práctica la enunciación taxativa de las
fórmulas del banco de los supuestos que conducen a la resolución por incumplimiento sin
requerimiento previo de ninguna naturaleza. Respecto del incumplimiento del acreditado, no se
agota en la falta de reembolso del crédito sino que también abarca los supuestos de
insatisfacción de las obligaciones subyacentes en aquellas otras suscriptas por el acreditado.
Otro supuesto de extinción surgen de la muerte o incapacidad sobreviviente del acreditado, su
quiebra, la liquidación del banco y aquellos otros supuestos previstos convencionalmente, los
que no deben confundirse con la enunciación de supuestos que pueden considerarse justa
causa para la rescisión.
DESCUENTO BANCARIO
Concepto:
En la doctrina extranjera se entiende por descuento el hecho de abonar un banco al cliente el
importe en dinero de un título de crédito no vencido, descontando los intereses correspondientes
al tiempo que media entre el anticipo y el vencimiento del crédito.
Entre nosotros, atendiendo a la estructura jurídica que soporta la operación de descuento, se ha
descrito que el contrato de descuento es aquel por el cual un aparte (descontante) se obliga a
entregar a la otra (descontado) el importe de un derecho personal pecuniario pendiente de
exigibilidad de ésta tiene contra un tercero (deduciendo los intereses correspondientes entre el
momento de la entrega del dinero y del vencimiento del crédito más la comisión), y el descontado

se obliga a ceder, para el pago de reembolso de la suma que recibe, ese derecho personal
pecuniario con el documento que lo incorpore (descuento cambiario) o que lo instrumente
(documento no cambiario), si lo hubiere.
CARACTERES
El contrato de descuento es bilateral y oneroso, en tanto dinamiza obligaciones recíprocas, y la
prestación y la contraprestación suponen sacrificios recíprocos de las partes consistentes, por un
lado (del banco), en el anticipo del valor del crédito con un vencimiento futuro, y por otro (del
cliente), en la deducción de un interés o descuento por la percepción anticipada del crédito antes
de su vencimiento.
Se trata de un contrato consensual cuyos efectos propios se suceden desde el acuerdo
recíproco.
ELEMENTOS
A. El contrato de descuento es bilateral, y son partes de él el descontante (persona física o
jurídica, pública o privada) y el descontado (entidad bancaria). El deudor cedido (cambiario o
extraordinario) es ajeno a la relación contractual derivada del descuento, aunque su obligación y
su fuente guardan una conexidad sustancial con aquel otro contrato. Por obra del descuento y
el cumplimiento de las formalidades exigidas por la ley, el tercero se constituye, atendiendo a la
naturaleza del vínculo con el descontante, en legitimado pasivo de las acciones y derechos
emergentes derivados de la titularidad del crédito que detenta el descontado.
B. Con respecto al objeto mediato del contrato de descuento, se ha señalado con acierto que
corresponde a los títulos de crédito y, entre ellos, los cambiarios, sin ignorar que el descuento de
crédito puede verificarse sobre libros de comercio y facturas. Para sintetizar las posibilidades
que ofrece el descuento bancario se alude al término “títulos de crédito documentales”, para
significar aquéllos que pueden ser materia de descuento, y al legítimo portador le corresponde
un auténtico y propio derecho de crédito.
EFECTOS:
Según se define y se instrumenta el contrato de descuento, siguiendo el curso normal de las
cosas, la consecuencia natural del negocio sería que el cliente del banco reciba efectivamente el
crédito y de modo sucesivo éste sea restituido por la intervención de un tercero, prevista por las
partes. Vale decir que al vencimiento del plazo del crédito cedido y descontado el obligado
principal, lo honre en tiempo propio.
Dichos efectos naturales resultan del hecho de que el banco descontado es el titular exclusivo y
absoluto del crédito en el momento del descuento, pero al propio tiempo el cliente descontante
permanece, subsidiariamente, obligado a la restitución del anticipo y al pago de los intereses
para el caso en que el deudor descontado no pague al vencimiento. De ello se sucede para el
descontado un concurso sucesivo de acciones: una contra el deudor asignado, por el pago del
crédito descontado, y otra contra el descontante, por la restitución del anticipo y el pago de los
intereses. Para el caso en que se descuenten letras de cambio o de otros títulos a la orden, se
agrega la acción cambiaria de regreso contra el descontante como consecuencia del endoso.
Ciertamente la acción contra el descontante sólo puede intentarse luego de que el banco
descontado requiera de pago al deudor cedido. De hacerlo, sin embargo, debe llevarla a buen
fin, a menos que sea sustituido por el descontante. De no será así, responde por los daños
derivados de un obrar negligente.
La acción cambiaria que podrá deducir el banco contra el descontante es la acción de regreso,
sea que el objeto de descuento haya sido una letra de cambio, un pagaré o un cheque, porque
en éste el librador no es obligado principal. En efecto, en el descuento de una letra de cambio el
cliente será librador o endosante, mientras que en un pagaré intervendrá como endosante, ya
que no puede ser admitido al descuento el suscriptor del pagaré, ni como librador en el cheque.
La caducidad o prescripción de la acción de regreso no produce la de la acción causal.
TERMINACIÓN:
El contrato de descuento se puede extinguir por:
1.
por el pago de lo que se adeuda al banco. Éste puede ser realizado tanto por el
deudor descontado o cualquier otro coobligado, como por el propio descontante.
2.
por la extinción o disminución de las garantías, en cuanto éstas son inherentes al
crédito materia de descuento. Tales supuestos se dan respecto de: a) la existencia y

3.
Validez del crédito cedido; b) la solvencia del deudor o deudores; y c) la
desaparición o disminución de calidades esenciales del crédito.
4.
Finalmente, se extingue por quiebra del descontante o del deudor cedido.
En el primer caso, el contrato de descuento otorga al banco el derecho de insinuarse, por su
crédito, como acreedor condicional o eventual, para ser admitido en el pasivo. Cuando la
operación ha tenido por objeto un descuento cambiario, la quiebra del descontante puede
producir distintos efectos según cuál fuese el espacio temporal de la aceptación por el girado y
las circunstancias en las cuales se hace el pago.
Respecto a la quiebra del deudor cedido, en el descuento de créditos no cambiarios, el banco
tiene derecho a reclamar el pago del descontante o participar en la distribución del activo del
fallido, como cesionario, aun cuando todavía no ha vencido el plazo para el pago, ya que la
quiebra produce, de pleno derecho, el vencimiento de las obligaciones contraídas por el fallido a
la fecha de la declaración de quiebra. La misma solución corresponde en caso de insolvencia
sobreviviente del deudor.
REPORTO:
El reportador adquiere por una suma de dinero la propiedad de títulos de crédito, y se obliga a
transferir al reportado la propiedad de otros tantos títulos de la misma especie, en el plazo
convenido y contra reembolso del mismo precio más un premio. El premio queda en beneficio del
reportador, salvo pacto en contrario.
El contrato de pase o reporto tiene formulación en el derecho comparado, así el Código Civil
italiano lo define como “el contrato por el cual el reportado transfiere en propiedad al portador
títulos de crédito de una determinada especie, por un determinado precio, y el reportador
asume la obligación de transferir al reportador, al vencimiento del término establecido la
propiedad de otros tantos títulos de la misma especie, contra reembolso del precio, que puede
ser aumentado o disminuido en la media convenida”.
Es el contrato en que el reportador adquiere por una suma de dinero la propiedad de títulos de
crédito y se obliga a transferir al reportado la propiedad de otros tantos títulos de la misma
especie, en el plazo convenido y contra reembolso del mismo precio más un premio.
CARACTERES:
Es posible caracterizar el contrato como uno de crédito, real, bilateral, conmutativo, atípico y
autónomo, que no puede confundirse con el préstamo, ni tampoco con la compraventa.
No
debe, sin embargo, eludirse la posibilidad que se lo califique como un contrato consensual, dado
que no hay razón para que dos partes se obliguen recíprocamente satisfacer las obligaciones de
entregar y recibir como sucede en otros tantos contratos típicos, en especial la compraventa, en
cuyo caso el partimiento de la promesa aceptada es válida, eficaz y su incumplimiento genera un
daño susceptible de ser reparado.
En un contrato traslativo de dominio, real y a plazo. Lo primero porque por definición la propiedad
de los títulos se transfiere del reportado al reportador que adquiere el pleno dominio sobre ellos
frente al reportado y frente a los terceros en general. Lo segundo porque el reporto se
perfeccione con la entrega de los títulos. Lo tercero, porque el transcurso del plazo es esencial
según quedó explicado.
ELEMENTOS
a. Partícipes de la operación son el reportador o pasador; en este caso, la entidad financiera es
quien entrega el dinero y el reportador quien entrega los títulos y recibe el dinero; en forma
sucesiva el reportador es quien restituye los títulos y el reportado los recibe contra el pago del
precio punitivo, más el premio que se fijó.
b. Desde la perspectiva finalista, no cabe duda de que la causa del contrato radica en la
obtención de cierta asistencia financiera sin que opere en le prestatario una siminución de sus
activos. Relativo al objeto mediato hay coincidencia que el mismo reposa sobre títulos valores o
títulos de crédito, que aseguren el requisito de fungibilidad que emana de su enunciación
conceptual, en tanto quien los recibe pueda luego entregar la misma cantidad de títulos de la
misma calidad.
Personales:
Reportador: es quien recibe los títulos y paga el precio por ellos.
Reportado: Es el que entrega los títulos y recibe el dinero.
Reales:
El premio: La cantidad que paga el reportado sobre el precio, y que representa la
compensación que el mismo da al reportador por la utilización del dinero de éste y por el servicio

que le presta recibiendo los títulos, conservándolos y restituyéndolos al liquidarse la operación.
Títulos valores: que constituyen el contenido de la prestación actual del
reportado y el de la diferida del reportador. Como el reportador adquiere la propiedad de los
títulos y se obliga a devolver otros tantos de la misma especie y calidad, se comprende que e
reporto solo puede realizarse con títulos valores fungibles, es decir, sustituibles unos por otros,
como ocurre con las acciones de una misma serie, con las obligaciones de las mismas
características.
El precio: la cantidad que paga el reportador contra recepción de los títulos, la
que le será restituida al devolverlos. E precio del reporto es único, lo que quiere decir que se fija
de una vez tanto para la operación de entrega al reportador, como para la entrega al reportado.
El precio puede fijarse impersonalmente por referencia al que tengan en bolsa los títulos el día
de la operación.
CUENTA CORRIENTE
Concepto
Es un contrato consensual de carácter normativo que implica la concesión reciproca de crédito
mediante la dispensa de reembolso inmediato de las singulares remesas para sustituirlas por el
pago de saldo al cierre de la cuenta, entrando durante el mismo las remesas por su valor
convencional, donde el debe y haber se compensan al cierre de la cuenta dando lugar al solo
crédito del saldo.
La cuenta corriente es un contrato bilateral y conmutativo por el cual una de las partes remite a la
otra, o recibe de ella en propiedad, cantidades de dinero u otros valores, sin aplicación a empleo
determinado, ni obligación de tener a la orden una cantidad o un valor equivalente, pero a cargo
de “acreditar” al remitente por sus remesas, liquidarlas en las épocas convenidas, compensarlas
de una sola vez hasta la concurrencia del “débito y crédito” y pagar el saldo.
No consiste en realidad en un simple sistema de contabilidad con dos columnas de debe y haber,
en las que se asientan las distintas partidas para restar al final la menor de la mayor y obtener un
saldo.- Este sistema contable existe en la cuenta corriente, pero también en otras cuentas como
la simple o de gestión, la apertura de crédito en cuenta corriente y el depósito en cuenta
corriente, que sin embargo, son distintas a la cuenta corriente mercantil.
Desde el punto de vista jurídico y con relación a la norma del código es un contrato por el cual
las partes convienen en que los créditos y las deudas que arrojen las operaciones que efectúen
en un determinado tiempo, pierdan su individualidad y se fundan en dos masas contrapuestas
para liquidarse en la fecha convenida, compensándose hasta la concurrenda de la menor, a fin
de obtener, si resultan desiguales, un saldo que será deudor para una y acreedor para la otra.
Importa una concesión recíproca de crédito.“ La cuenta corriente bancaria es de dos maneras: a descubierto, cuando el banco hace
adelantos de dinero; o con provisión de fondos, cuando el cliente los tiene depositados en él”
La moderna doctrina científica designa a la cuenta bancaria en descubierto como apertura de
crédito en cuenta corriente y a la provisión de fondos como depósito en cuenta corriente. Una
de las partes en este contrato debe ser necesariamente un banco, que desarrollan las
actividades bancarias determinadas por ley y usan cheques para la disponibilidad de los fondos.Características
-atípico
-normativo: por que tiene por finalidad regular el pago de la recíprocas prestaciones de las
partes, expresadas en dinero.
-de financiación: por que cada una de las partes realiza prestaciones a la otra, que no cobra
inmediatamente, sino que pospone su cobro a un momento posterior.
Es un contrato consensual, bilateral y conmutativo, típico, de tracto sucesivo y comercial.
Elementos
Los elementos particulares de este contrato, los que nos permiten individualizarlo de otros
contratos comerciales, son:
1- Es una operación de crédito y
2- es un contrato reglamentario de relaciones crediticias.Formalización
El contrato produce efectos desde el momento de la incorporación de cada remesa o crédito a la
cuenta corriente ya que este pierde su individualización, de modo que la fijación del saldo es sólo
una liquidación por diferencia. Otros autores indican que la compensación solo se produce
cuando concurren determinadas circunstancias: Cierre periódico de la cuenta, o cierre definitivo.
Las partes pueden pactar expresamente que los efectos del contrato sean los definidos en el

primer caso o en el segundo.
Terminación y efectos
concluye por: “1º: por consentimiento de las partes;2º Por haberse concluido el término que
fijaron; 3º: por muerte, interdicción, demencia, quiebra o cualquier otro suceso legal que prive a
alguno de los contratantes, de la libre administración de sus bienes”.DEPOSITO BANCARIO
El depósito bancario es un contrato por el cual el cliente del banco entrega al banco una suma
determinada de dinero para su guarda: a) el cliente del banco alimenta la cuenta con depósitos
en dinero, pudiendo disponer del saldo a su favor de inmediato y en cualquier momento, por
medio de cheques; el banco le presta su servicio de caja, abonando los cheques, generalmente
presentados por terceros y debitándolos en su cuenta; b) puede asimismo entregar cheques al
cobro, pero sobre su importe no puede girar hasta que el banco los hace efectivos: en la práctica
hasta 1 o 2 días después, pues se remiten a la cámara compensatoria c) si el correntista opera
con el banco, descontando documentos propios o de terceros, el banco le acredita las sumas
respectivas.
El depósito bancario puede ser además en plazo fijo y en caja de ahorro. En la cuenta corriente
en descubierto, el banco abre crédito al cliente hasta determinada suma, que le acredita en
cuenta corriente, y sobre la cual éste puede girar, librando cheques, hasta la suma que se fija
como máximo en descubierto. Dado que el cliente puede efectuar depósitos y éstos, como es
lógico disminuyen o eliminan la cantidad en descubierto que representa el crédito acordado por
el banco, sin que éste desaparezca, pues siempre el cliente puede girar con exceso sobre sus
depósitos hasta la cantidad convenida, la cuenta arrojará en ciertos momentos un saldo a su
favor y si las extracciones exceden a la suma depositada, un saldo en contra.- Los bancos
cobras altos intereses por los importes girados en descubierto.MUTUO BANCARIO
Préstamo bancario
Es un contrato de mutuo comercial, y como tal reúne las características del mismo.Se trata de un crédito en dinero, aludiéndose en este caso al poder de adquisición en un
momento y espacio dados.
El mutuo bancario es un contrato por el cual el banco da en préstamo a un cliente una suma de
dinero, que éste recibe en propiedad, pudiendo consumirlo, para restituirlo en el plazo previsto,
en la misma cantidad con más los intereses lucrativos pactados.
Es un contrato real, bilateral, oneroso, comercial y bancario, atípico, formal a los fines de la
prueba ( se formalizan en formularios con cláusulas predispuestas).
Los intereses que se pactan, son la contraprestación que se debe pagar al banco por el uso y
goce del dinero prestado.TARJETA DE CRÉDITO
Concepto:
El sistema de comercialización mediante tarjeta de crédito es aquel donde el negocio jurídico es
complejo, de contenido lucrativo y que tiene como función primordial fomentar la adquisición de
bienes o prestación de servicios, percibiendo la institución emitente un porcentaje por comisión
sobre el importe de las ventas documentadas, así como un cano en concepto de cuota periódica.
Argeri define la tarjeta de crédito como el contrato comercial por el cual una empresa
especializada, bancaria o financiera, conviene con otra, el cliente, en la apertura de determinado
crédito para que el cliente adquiera cosas u obtenga la prestación de un cierto servicio en los
comercios que se le indica al momento de exhibir la tarjeta de crédito y acreditar su identidad. Al
mismo tiempo la empresa especializada tiene convenido con los comercios donde el cliente
efectúa la adquisición, cobrarle una comisión por toda operación que realice el cliente.
Muñoz la define como un contrato complejo de características propias, que establece una
relación triangular entre un comprador, un vendedor y una entidad financiera, posibilitando al
primero la adquisición de bienes y servicios que ofrece el segundo, mediante la promesa previa
formulada a la entidad emisora de abonar el precio de sus compras en un plazo dado por esta
última, la que se hará cargo a de la deuda abonando inmediatamente el importe al vendedor,
previa deducción de las comisiones que hayan estipulado entre ambos por acercamiento de la
demanda.
Características
-Negocio jurídico complejo: ya que se trata de un instituto conformado por una serie de

relaciones de diverso carácter que participan de distintos tipos contractuales y que convergen
coordinadamente hacia una finalidad común.
-Contrato de crédito: contrato de uso de crédito eventual
-bilateral, trilateral o plural: bilateral cuando solo son dos partes, trilateral cuando interviene la
empresa especializada y plural cuando además se integra la intermediación bancaria. Se
entiende la pluralidad en cuanto al conjunto de las relaciones jurídicas bilaterales involucradas en
su operatoria.
-Contrato por adhesión: se perfecciona por la vía de las condiciones generales predeterminadas.
-De cumplimiento continuado, diferido o periódico: por ser un acuerdo que está destinado, por la
voluntad de las partes, a producir sus efectos durante un lapso más o menos prolongado, porque
el cumplimento de las obligaciones a cargo de las partes es un presupuesto obvio y necesario
para conseguir el efecto querido por las partes.
Elementos:
Personales:
Entidad emisora de la tarjeta de crédito
Usuario titular de la tarjeta
Proveedor adherido al sistema
Objeto:
Es el de producir un otorgamiento o apertura de un crédito de uso eventual
limitado o ilimitado, un diferimiento de pago a favor del usuario titular, una garantía de pago y un
posibilidad de ampliación de clientela en el proveedor beneficiado, con el acercamiento de la
oferta y la demanda que el sistema produce.
Efectos:
Para la entidad emisora de tarjetas de crédito, el contrato de tarjeta de crédito lo obliga a hacer
entrega de una tarjeta codificada o personalizada identificatoria de su adhesión al servicio. A su
vez, tiene que practicar la liquidación de los gastos o compras efectuados por el usuario, y en
general proveer los medios necesarios para salvaguardar al usuario contra las prácticas
desleales que pudieran utilizar los proveedores del sistema. También tiene la obligación de
abonar en los periodos acordados, e monto de todas las operaciones realizadas por los usuarios
del sistema a los proveedores de bienes y servicios.
Para el usuario titular adquiere la obligación de hacer el pago de las liquidaciones periódicas por
el sudo que hagas de su crédito en la compra de bienes o servicios. También debe evitar el
extravío de la misma y en ese caso denunciar la pérdida.
Formalización:
Se presenta este negocio como típicamente formal, ya que debe instrumentarse por medio de
acuerdos por adhesión. La forma escrita es en todo caso indispensable para determinar las
condiciones de funcionamiento de este sistema. Es instrumentado vía contratos de adhesión a
condiciones generales predeterminada.
CORRETAJE
Contrato en el cual el corredor se dedica a acercar a las personas que deseen contratar.
El corredor da a conocer a cada parte las condiciones de la otra se empeña en llegar a una
conciliación de intereses; aconseja la celebración del contrato y, a veces, colabora en la
redacción del documento que lo prueba. Salvo excepción, el corretaje no es obligatorio.
APERTURA DE CRÉDITO
“es un contrato por el que un banco se obliga a tener a disposición de un cliente una suma de
dinero por cierto período de tiempo o por tiempo indeterminado”.- Así lo define el C. Italiano en
su art. 1842.
Mediante este contrato, el cliente del banco tiene una promesa a su favor de que si necesita
una suma de dinero, la institución la pondrá a su disposición en los términos pactados con
anterioridad.- Para algunos autores, es un contrato de los llamados “preliminares·” pues
consideran que todas las operaciones de crédito pueden ser precedidas de un contrato de
apertura de crédito o sea que pueden existir tantas especies de aperturas de crédito cuantas con
las posibles operaciones creditorias.
Presenta como característica principal el concepto de “disponibilidad” que consiste en el poder
de emplear bienes ajenos hasta una suma determinada y de cualquier modo.
Para Villegas la apertura de crédito, desde el punto de vista de la contabilidad, puede ser simple
o en cuenta corriente, y es en éste caso cuando el cliente tiene la facultad de efectuar
restituciones parciales y de alcanzar de nuevo la suma puesta a su disposición hasta la extinción

del contrato.- Mientras no sea ejercitada esta facultad de disposición, existe un derecho de
crédito.
La entidad bancaria queda ligada por el contrato durante la vigencia del mismo, aún cuando el
acreedor no haga uso de la facultad de disposición.- Debe esperar el cumplimiento del plazo
contractual y cumplir las órdenes del acreditado.
Puede ocurrir que el contrato sea en descubierto o con garantía real (prenda, hipoteca) o
garantía personal (aval o fianza de tercero).
Es un contrato consensual, comercial y bancario, principal, bilateral, oneroso, conmutativo, de
ejecución continuada, innominado y atípico.
DESCUENTO Y REDESCUENTO
Concepto
Por el contrato de descuento entendemos aquel en donde un sujeto transfiere a otro un crédito
no vencido a cambio del valor dinerario que representa, previa deducción de una cifra acordada
por las partes,
Características
Bilateral
Oneroso
Consensual
Nominado
Principal
Conmutativo
Elementos
Personales:
Descontador: Persona que recibe el crédito pendiente de vencimiento
Descontatario: Persona que transfiere el crédito pendiente de vencimiento
El descuento es un contrato bancario financiero, por el cual una entidad bancaria pone a
disposición del acreditado una suma de dinero determinada a cambio de la transmisión de un
crédito de vencimiento posterior, del cual el cliente es titular.
Un sujeto recibe títulos de crédito u otros papeles de comercio con fecha futura, en retribución
a su actividad económica o profesional y mediante este contrato tiene la oportunidad de obtener
en forma anticipada el monto de su crédito, previa deducción de los intereses correspondientes.
En principio, todos los créditos pueden ser descontados, especialmente los títulos de crédito o
papeles de comercio.
Los títulos de crédito son los documentos que dan derecho al ejercicio de lo que representan:
letra de cambio, el pagaré, el cheque, la factura, los certificados de depósitos a plazo fijo, los
warrants, las acciones de sociedades anónimas, los bonos, los debentures, los títulos públicos,
las cartas de porte, etc. También pueden ser descontados otros papeles de comercio como son
las facturas simples, los certificados de obra, las órdenes de pago, etc. Es un contrato comercial,
bancario, consensual, bilateral, oneroso e innominado.
El redescuento… Consiste en el descuento a un banco de los documentos que éste había
tomado de sus clientes. La autoridad fija a través del redescuento la tasa de interés,
estableciendo un piso para la tasa de descuento, sobre cuya tasa prestarán los bancos, para
obtener una utilidad si deben recurrir al redescuento.
CREDITO DOCUMENTARIO
En las compraventas internacionales, se presentaban problemas entre vendedor y comprador
por las distancias que debe recorrer la mercadería y su respectivo pago.- Se probaron distintos
sistemas para garantizar el negocio y dar seguridades a las partes, uno de ellos la aceptación
bancaria, mediante la inserción de una cláusula contractual, por la que el banco se obligaba a
aceptar una letra de cambio que giraba el exportador-vendedor por el precio de la venta.- Tiene
el inconveniente de que el vendedor debía despachar la mercadería y transcurría un lapso de
tiempo largo, que debía ser financiado por el vendedor.- Fue así que este procedimiento fue
reemplazado por una apertura de crédito a favor de un tercero y se le llama crédito documentado
o documentario.Según la traducción de la Federación Latinoamericana de Banco de las “Reglas y usos
uniformes” versión 1983, el crédito documentario o documentado es “todo convenio, cualquiera
sea su denominación o designación, por medio del cual un banco (banco emisor) obrando por
solicitud y de conformidad con las instrucciones de un cliente (ordenante del crédito), debe pagar
a un tercero (beneficiario) o a su orden, o pagar o aceptar letras de cambio gradas por el
beneficiario; o autoriza a otro banco para que efectúe el pago o para que pague, acepte o

negocie las dichas letras de cambio, contra la entrega de los documentos exigidos, siempre y
cuando se cumplan los términos y las condiciones del crédito”.Las partes intervinientes son tres:
1el ordenante, comprador, que mantiene relaciones con su banco y que por la vinculación
que tiene con dicho banco, obtiene la intervención del banco emisor;
2el banco emisor que se obliga frente al beneficiario, o a su orden a pagar, aceptar o
negociar las letras de cambio que libre el beneficiario o por intermedio de otro banco (banco
corresponsal);
3- el beneficiario, vendedor en cuyo favor se abre el crédito y que recibirá su pago, aceptación
o negociación de las letras que gire, contra la presentación de la documentación que acredite el
envío de la mercadería comprendida en la negociación base.La jurisprudencia ha entendido que “el crédito documentado supone la existencia de un banco
emisor de la carta de crédito y un banco corresponsal, comprendiendo en el caso de una
compraventa internacional, una forma de pago y eventualmente, una operación de crédito para el
importador”.Para Garrigues, se trata de distintos contratos ligados entre sí por una misma finalidad
económica, cual es la de garantizar al vendedor el cobro de su crédito sobre el precio de la
mercadería, mediante la asunción por un banco de la obligación de pagar ese precio”.Para Villegas es un contrato bancario autónomo, atípico y complejo que genera múltiples
relaciones jurídicas.Es un contrato consensual, plurilateral, oneroso, conmutativo, innominado, atípico, comercial y
bancario.CONTRATO DE LEASING
De modo genérico puede apreciarse que el contrato de leasing es aquel en virgtud del
cual aquél se obliga a consentirle al usuario el uso y goce de una cosa mueble o inmueble por un
tiempo determinado (el que por lo común es inferior al de la vida económica útil presumible del
bien), pudiendo pactarse a favor del usuario la facultad de solicitar la prórroga del plazo más allá
del término previsto, o bien, al concluir este último, la opción de adquisición de la propiedad. Por
su parte, el usuario se obliga a pagar un canon periódico y, en caso de ejercer la opción de
adquisición, un precio fina.
To Lease quiere decir, en inglés, alquilar. Este contrato es un alquiler con opción a compra, en el
cual puede o no intervenir un intermediario (entidad financiera), para adquirir el bien que le
indique el cliente, para alquilárselo luego, o alquilársell directamente al fabricante.
En este caso es un aoperación crediticia efectuada por una entidad financiera, los que a petición
de sus clientes compara bienes de equipo y los ponen a disposición de los mismos como
arrendamiento ligado a condiciones especiales.
CARACTERÍSTICAS
Es un contrato atípico, autorizado por la ley; debe ser por escrito, de adhesión, autorregulatorio,
consensual porque se perfecciona con la firma del contrato, bilateral, oneroso, de tracto
sucesivo, de carácter masivo, de colaboración entre la empresa de leasing y de locación de
crédito.
Cabe destacar que es un contrato consensual que produce efectos propios desde que las partes
acuerdan los términos y condiciones de la operación, sin que sea necesaria la entrega de la cosa
para movilizar la satisfacción de las obligaciones asumidas, las que no se tornan operativas
desde esa entrega, que constituye más exactamente un acto de ejecución contractual. Es que
antes de la entrega y desde que se suscribe el contrato, hay otros débitos igualmente relevantes,
como la elección de la cosa y la adquisición, entre otras.
Es un contrato bilateral en tanto engendra obligaciones para dador y tomador, y las garantías
debidas por el proveedor constituyen un efectos trasladado del adquirente-dador al usuariotomador, como accesorios del uso y goce cedido.
El contrato es oneroso dado que la prestación del tomador tiene un correlato en la entrega de la
cosa objeto del leasing. También es conmutativo, puesto que las partes pueden apreciar las
ventajas y desventajas que se suceden del negocio jurídico.
Se trata de un contrato nominado y típico desde su tratamiento inicial. Es comercial por su
objeto, por la calidad del sujeto dador y también por la condición del tomador, caracterización

que persiste aun cuando éste sea consumidor.
Finalmente, dado que cumple esencialmente una función de financiamiento, se trata de un
contrato de crédito de la empresa concedente a favor del tomador, dado que subyace un
préstamo en tanto la primera anticipa el pago íntegro del precio del bien indicado por el segundo,
quien a su vez satisface su precio en cuotas, constituyendo una garantía atípica la circunstancia
de conservar el acreedor la propiedad del bien.
Extinción del Contrato
La doctrina ha sistematizado los modos de extinción del contrato agrupándolos en dos causales:
a)
por cumplimiento en término de las cláusulas contractuales, que
incluye extinción simple, novación o prórroga del contrato y finalización por el
ejercicio de la opción de compra.
b)
Por incumplimiento de una de las partes.

CONTRATO DE CAJILLA DE SEGURIDAD
El servicio bancario de las cajas de seguridad tiene una organización uniforme en todos los
bancos de crédito: el banco pone a disposición del usuario compartimientos o cofres,
denominados cajas, con una puerta provista de cerradura , que sólo pueden abrirse y cerrarse
utilizando separada o simultáneamente dos llaves diferentes, una que puede ser común para
varias cerraduras, llamada llave de paso que está en poder del banco y otra en un ejemplar
único o en duplicado que está en poder del usuario. Por consiguiente, se necesita la
cooperación del banco tanto para la apertura como para el cierre de las cajas, por lo que éstas
sólo pueden utilizarse durante el horario fijado por el banco.
A la iniciación del contrato, el banco entrega al usuario la llave correspondiente a la caja dada en
uso y una tarjeta que el usuario debe exhibir cada vez que desea abrir la caja.
Dada la
importancia que tienen en el contrato dos prestaciones, la concesión de una caja y la custodia
asumida por el banco, en el pasado la doctrina se inclinó, haciendo prevalecer una u otra
prestación, a configurar en el servicio un contrato de depósito o un contrato de locación de cosas
respectivamente. Cuando se colocaban ambas prestaciones en un mismo plano, se entendió en
cambio que existía un concurso de negocios y, por consiguiente, un contrato innominado.
Características
Se trata de un contrato consensual, de adhesión, no formal, de tiempo indeterminado y de
administración ordinaria por cuanto tiende a la conservación de valores.
Formalización
En el acto de firmar el contrato el usuario debe identificarse mediante el registro de su propia
firma. Si los usuarios fueran varios, el uso de la caja podrá ser atribuido individualmente a cada
uno de los titulares. El derecho de usar caja podrá ser ejercido también en forma conjunta con
la intervención de todos los titulares pero en ese caso se exige un pacto escrito. En el primer
supuesto, si llegara a morir alguno de los títulos, se procederá a la apertura de la caja en
presencia de un escribano y de un representante de la entidad financiera.
El usuario tiene acceso a la caja sin control alguno por parte del banco quien tiene, no obstante,
el derecho de verificar en presencia de un escribano el contenido de dicha caja cuando sospeche
que en ella puedan haberse colocado cosas peligrosas. El uso de la caja es personal pero el
usuario está autorizado a delegar en otros el derecho de apertura.
Las obligaciones del banco se clasifican según se refieran a la concesión del so de la caja o la
vigilancia debida.
La alteración de la integridad de la caja debida a causas por las que el banco deba responder,
dará el derecho al usuario a solicitar la resolución del contrato y la indemnización pro el daño
sufrido, incumbiéndole la producción de la prueba. Si la falla de la caja fuera advertida por el
usuario, éste tendrá obligación de ponerlo en conocimiento del banco, dándole una lista
detallada del contenido de dicha caja. Si por el contrario la falla fuera advertida por el banco,
éste deberá notificar al usuario, intimándolo a presentarse dentro de un plazo adecuado para la
verificación del hecho y si el usuario no cumpliera, el banco procederá a la apertura forzada de la
caja en presencia de un escribano quien deberá levantar un acta en la que conste el contenido.
Terminación del Contrato
Ni la quiebra del usuario ni su muerte son causa de resolución del contrato salvo que el banco
prefiera rescindir. Pero a partir del momento en que el banco es notificado del hecho, sólo

podrá consentir la apertura en las condiciones establecidas por la autoridad judicial y en todos
los casos en presencia de un escribano y del representante de la entidad financiera.
Si el usuario no abonara la retribución debida o no restituye la llave a la terminación del contrato,
el banco que desee abrir la caja por la fuerza, deberá intimar al usuario por carta certificada con
aviso de retorno y esperar seis meses, pasados los cuales podrá obtener del juez de primera
instancia la autorización para la apertura forzada, que deberá efectuar con asistencia de un
escribano.
El contenido de la caja podrá ser objeto de secuestro o expropiación y para obtener la
providencia que los ordene se seguirá el procedimiento previsto para el embargo directo.
El contrato se extingue por el vencimiento del plazo convenido o por rescisión de una de las
partes cuando se trate de un contrato por tiempo indeterminado.
CONTRATO DE FACTORING
El contrato de factoring ha sido definido por la doctrina extranjera como aquel “convenio de
efectos permanentes, establecido entre el contratante y el factor, según el cual el contratante se
compromete a transferir al factor todas o parte de las facturas que posee de terceros deudores, y
de efectuar el cobro de estas deudas, de garantizar el resultado final, incluso en caso de
morosidad del deudor, y de pagar su importe, bien por anticipado, a fecha fija, o mediante
deducción de sus gastos de intervención.
Se ha definido a este contrato como el contrato por el cual una entidad financiera (banco
comercial o compañía financiera) se obliga frente a una empresa a adquirirle todos los créditos
que se originen normalmente durante un período de tiempo expresamente convenido, pero
pudiendo reservarse la facultad de seleccionar esos créditos y pagar por ellos un precio fijado
mediante una proporción establecida sobre sus importes, y a prestar determinado servicio,
quedando los riesgos de cobrabilidad a cargo de la entidad financiera.
Consecuentemente, podemos decir que el factoring es aquel contrato bancario o financiero que
se perfecciona entre un banco o entidad financiera y una empresa, por el cual la primera de las
partes se obliga a adquirir todos los créditos que se originen por el giro comercial de la otra parte
contratante durante un determinado plazo, y aquélla puede asumir el riesgo derivado de tales
cobros y percibir por ello una comisión sobre el monto total de los créditos en concepto
remunerativo.
Formalización
Anticipamos que en el contrato de factoring, si bien no se exige una forma solemne, la
celebración por escrito es de practica, dado el carácter probatorio del documento en particular en
consideración a los montos involucrados.
Efectos
Luego de celebrado el contrato y superada la etapa de análisis general de las condiciones
económicas y financieras del clientes y de su giro comercial así como de sus deudores, nada
obsta a que el factor examine y se expida puntualmente respecto de cada uno de los créditos
que se le ofrecen globalmente.
Evaluados y aceptados tales créditos, quedan incorporados al patrimonio del banco el cliente
adquiere el derecho a ser acreditado por el equivalente acordado, el que por regla general está
representado por el importe neto que resulta de aplicar al valor nominal la deducción de la
comisión, intereses y gastos acordados, dentro del plazo también previsto.
Con la cesión de crédito subyacente en el factoring, el factor puede exigir el pago en nombre
propio al deudor cedido originariamente obligado con el cliente. A su vez, el deudor cedido puede
oponer al factor las excepciones que podría deducir contra el cedente dado el caso de que
satisfaga el pago, puede exigir del factor los documentos o recibos que lo acreditan para contar
con los elementos probatorios que lo liberen de su obligación originaria.
La falta de pago por el deudor cedido habilita naturalmente al factor a perseguir el cobro
extrajudicial o judicialmente.
Extinción del contrato
El contrato de factoring concluye por los siguientes supuestos: a) por vencimiento del plazo
expreso o tácito convenido por las partes; b) si cuando se hubiere fijado un monto tope, concluye
al adquirir el factor facturas por esa cantidad, dado el supuesto de que se hubiese normado la
modalidad del factoring con asunción de riesgos; c) por muerte o incapacidad sobreviviente del
factoreado, aunque no siempre provoca la extinción; así, si los herederos o representantes
prosiguen laempresa con igual responsabilidad y eficiencia, el factor no tiene un motivo
razonable para dar por concluido el contrato; d) por disolución de la sociedad cliente; e) por
transmisión del fondo de comercio; f) por quiebra o concurso preventivo de cualquiera de las
partes; g) por alteración de las circunstancias que se tuvieron en cuenta al contratar; h) por la

simple voluntad de una de las partes, si así se hubiera estipulado en el contrato; i) por rescisión,
y, j) por las demás causales comunes a los contratos comerciales.
FIANZA
Es una especie de garantía, o contrato unilateral, por el cual un tercero (fiador) se constituye en
garante, sin afectación de bienes determinados, es decir, con todo su patrimonio, de la obligación
contraída o a contraer por el deudor. Si fura la obligación de entregar una cosa cierta o de
cumplimiento personal, el fiador deberá pagar los daños y perjuicios.
Caracteres:
Es consensual, puede ser gratuito, pero dado que es comercial, y con mayor razón si es
bancaria, es onerosa, accesoria de la obligación principal, no formal ya que puede
perfeccionarse verbalmente o por escritura pública o privada.
Efectos:
A.
Entre el acreedor y el deudor principal: El acreedor puede exigir al deudor que le
dé otro fiador, si al aceptado llega al estado de insolvencia, salvo que hubiera exigido
derterminada persona para la fianza.
B.
Entre el dfiador y el acreedor: El fiador no puede invocar el beneficio de excusión
de los bienes del deudor, ni la división de la deuda cuando haya pluralidad de fiadores;
responde solidaridariamente con el deudor principal y únicamente puede exigir que el
acreedor justifique que ha interpelado judicialmente al deudor.
C.
Entre el fiador y el deudor: Efectuado el pago por el fiador, éste se subroga en
los derechos del deudor sin necesidad de cesión alguna y puede exigir todo lo que
hubiera pagado por capital, intereses y costas desde el día del pago de la indemnización
de todo perjuicio que hubiera sobrevenido por motivo de la fianza.
D.
Entre los cofiadores: El cofiador que paga la deduda afianzada queda subrogado
en todos los derechos, acciones, privilegios y garantías del acreedor contra los otros
cofiadores, para cobrar a cada uno de éstos laparte que le corresonde.

1.
Muguillo A., Roberto “Tarjeta de Crédito” Buenos Aires, Argentina: Editorial
Astrea 2ª Edición
2.
Sosa Ardite, Enrique A. “Tarjeta de Crédito” Buenos Aires, Argentina: Editorial
Astrea
3.
Bonilli Shaw, Carlos y Eduardo J. Boneo Villegas. “Manual para operaciones
bancarias y financieras”.
Editorial Abeledo-Perrot. Tercera Edición. Buenos Aires,
Argentina. 1979.
4.
Rubio, Julio Alvarez y otros. “Contratación Bancaria”. Tomo I y II. Editorial Tirant
lo blach. 2001. Valencia, España.
5.
Molle, Giacomo. “Manuel de Derecho Bancario”. Segunda Edición. Editorial
Abeledo-Perrot. Buenos Aires, Argentina. 1977.
6.
Vicent Chuliá, Franciso. “Introducción al Derecho Mercantil”. 15ª. Edición.
Editorial Tirant lo Blach. Valencia, España. 2002.
7.
Ossa G. J. Efrén. “Teoría General del Seguro, La instrucción”. Editorial Temis,
S.A. Bogotá, Colombia. 1988.
8.
Villegas Lara, René Arturo. “Derecho Mercantil Guatemalteco”. Tomo III. Sexta
Edición. 2004.