Gestión de la Información

1er cuatrimestre, grupo 01TCMX.
Proyecto de investigación;
Obesidad infantil en niños mexicanos
entre 5 y 11 años
Maestro: Johana Peralta
Alumnos:
Eugenia Fernández
Lourdes Ponce
Lucia Rosas
Pablo Trujillo
Juan Obregón
Marco Olivares

Índice

Paginas
I.

Introducción del problema

II.

Preguntas de la investigación

2
2
III.

Objetivos

2
IV.

Justificación

3
V.
3
VI.

Hipótesis
Marco teórico

3y4
VI.1) Definición de obesidad infantil

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VI.2) Factores de riesgo

5

VI.3) Enfermedades derivadas

6

VI.4) Efectos psicológicos

7y8

VI.5) De qué manera influye la televisión y los videojuegos

8y9

VI.6) Métodos de prevención
VII.
Resultados

9

9 y 10
VIII.
Conclusiones
10
Referencias

11 y 12

1

I. Introducción al problema
La obesidad es un problema que preocupa no sólo a México sino también a todo el
mundo. En el presente trabajo se expone algunos de los factores que causan la
obesidad infantil en nuestro país, observando que el sector que la padece con mayor
intensidad es la niñez en la cual han aumentado de manera significativa la obesidad.
Por último realizaremos encuestas en nuestra comunidad para conocer cuáles son
los hábitos más comunes que se realizan en los círculos familiares.
II. Preguntas de la investigación
¿Qué es la obesidad infantil?
¿Cuáles son los factores de riesgo?
¿Cuáles son las enfermedades derivadas de la misma?
¿Cuáles son los daños psicológicos que esta causa?
¿De qué manera influyen los videojuegos y la televisión?
¿Cuáles son los métodos de prevención?
III. Objetivos
Lo que se busca con la presente investigación es definir la magnitud de esta
enfermedad crónica la cual ya es considerada como una de las epidemias no
contagiosa más fuertes a nivel mundial, conocer y analizar los factores de riesgo y los
efectos de la obesidad infantil, al igual que conocer las estadísticas de la misma.
De igual manera conocer cuáles son las enfermedades derivadas (físicas y
psicológicas); detectar los métodos de prevención, evaluar si la tecnología contribuye y
de qué manera; por último entender de qué manera se puede controlar e informarnos
de las consecuencias de la misma.

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IV. Justificación
Este investigación se realizará para conocer las causas y consecuencias de la
obesidad en infantes en nuestro país, ya que lo anterior se considera un problema
social que afecta a un sector importante de la población en México debido a que aqueja
de manera importante a la salud pública del país.
Consideramos que conocer más sobre el tema es suma importancia debida a que es
un problema que no siempre es detectado en tiempo y manejado de forma correcta en
el círculo familiar.
V. Hipótesis
Nosotros creemos que para controlar el problema de la obesidad infantil debemos de
informar a los padres de familia de las consecuencias de la misma, iniciando con una
alimentación balanceada, estableciendo horarios de comida, fomentar la actividad física
en familia y disminuir el uso de aparatos electrónicos (videojuegos, televisión).
Implementar campañas para controlar la venta de comida chatarra dentro de las
escuelas, informar a los padres de la importancia de enviar a los niños desayunados,
para de esta manera el niño no tenga la necesidad de consumir comida chatarra.
Regular el contenido publicitario en los medios de comunicación y asi no influir en la
elección de comida rápida, al igual que controlar el contenido que se quiere proyectar
en la programación infantil (caricaturas).
VI. Marco teórico
La obesidad es una problemática que concierne a cualquier país y sobre todo a los
países en desarrollo como México. Los estudios evidencian que el sobrepeso y la
obesidad se asocian con riesgos de incrementar enfermedades del corazón,
arterioesclerosis y diabetes mellitus, incluso a edades más tempranas de las que
podría pensarse. Se trata de una enfermedad compleja y multifactorial que puede
iniciarse en la infancia, y se caracteriza por un exceso de grasa corporal que coloca al
individuo en una situación de riesgo para la salud (Quizán, Álvarez y Espinoza, 2007).
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Según señalan datos sobre obesidad infantil, ha habido un aumento dramático en
los pasados diez años. En México, las encuestas nacionales de salud de los años 1999
y 2006 demuestran que tanto el sobrepeso como la obesidad en niños de entre 5 y 11
años aumentaron casi un 40%. La última encuesta nacional reveló que en el país, 26%
de los niños en edad escolar presentan sobrepeso y obesidad (Quizán, Álvarez y
Espinoza, 2007).
VI.1) Definición de obesidad infantil
La obesidad es una enfermedad de curso crónico que tiene como origen una cadena
causal compleja, de etiología multifactorial, donde interactúan factores genéticos,
sociales y ambientales, incluyendo estilos de vida así como determinantes sociales y
económicos. Se caracteriza por un aumento en los depósitos de grasa corporal y por
ende ganancia de peso, causados por un balance positivo de energía, que ocurre
cuando la ingestión de energía de los alimentos excede al gasto energético y, como
consecuencia, el exceso se almacena en forma de grasa en el organismo (Rivera et al,.
2013).
Se considera obesidad a un exceso de peso corporal, a expensas fundamentalmente
de la masa grasa, situación que altera la salud del individuo y lo pone en riesgo de
desarrollar una enfermedad crónica. Clínicamente, un niño se considera obeso cuando
su peso supera en más de un 20% el peso medio ideal p
ara su edad, talla y sexo. Para mayor certeza diagnóstica, esto debería ser
complementado con algún índice que permita estimar grasa corporal como por ejemplo,
la medición de pliegue tricipital (Barlow y Dietz 1998).
*La medición del pliegue tricipital (PT) se utiliza para estimar los depósitos corporales
de grasas.
VI.2) Factores de riesgo
En 99% de los casos se produce como resultado de la combinación de una serie de
factores ambientales “una dieta inadecuada y sedentarismo” genéticos o psicológicos

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cuando se utiliza comida para recompensar el problema “emocional, estrés o
aburrimiento” (Salabert, 2015).
● Factor ambiental: la dieta hipercalórico con abuso de alimentos ricos en
grasas y azúcares tiene como consecuencia un importante incremento de la
grasa corporal.
Además la televisión es un factor de riesgo para desarrollar obesidad aparte de
ser una actividad sedentaria que sustituye a otras en las que si consume
energías.
● Factor genético: el riesgo de que un niño sea obeso aumenta
considerablemente cuando sus padres lo son, si uno de sus padres es obeso
tiene cuatro veces más posibilidad de desarrollar obesidad y ocho veces más si
ambos los son. Este factor no solo interviene la genética si no también el estilo
de vida de la familia como la preferencia por determinados alimentos o formas
de cocinarlos incrementa las calorías. Otro de las causas es la falta de actividad
física, ya que los padres no suelen practicar actividades físicas en familia.
● Factor psicológico: en ocasiones tanto adultos como niños buscan en la
comida una recompensa, una forma de mitigar sus carencias y frustraciones
“tristes o inseguros “suelen comer para olvidar los problemas por estrés o por
aburrimiento.
El problema es que los alimentos elegidos suelen aportar pocas energías y muchas
calorías (dulces y chucherías) en casos los niños emiten las conductas que observan
de los mayores (Salabert, 2015).

VI.3) Enfermedades derivadas
El sobrepeso y la obesidad infantil están detonando la aparición de diversas
enfermedades que anteriormente sólo se veían en la población adulta. En un estudio
que lleva a cabo el Hospital Infantil de México ( Gómez, 2008), en niños con sobrepeso
y obesidad de 4 a 18 años de edad, se observó que de 100 niños estudiados el 16%
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son hipertensos, 50% tienen problemas de hipertensión, altos niveles de triglicéridos y
colesterol, lo que se conoce como síndrome metabólico.
La obesidad es una enfermedad crónica, progresiva e incurable de forma
espontánea. Por lo tanto, es sumamente valiosa la intervención de padres y personal
médico.
Las cuales incluyen:
1. Aumento en la presión arterial (hipertensión).
2. Aumento de los niveles del colesterol general, especialmente del
"colesterol malo".
3. Altos niveles de insulina en la sangre.
4. Problemas respiratorios al dormir (apnea de sueño).
5. Problemas ortopédicos, especialmente de articulaciones.
6. Problemas hormonales.
Las consecuencias sobre la salud están categorizadas como el resultado de un
incremento de la masa grasa (artrosis, apnea del sueño, estigma social) o un
incremento en el número de células grasas (diabetes, cáncer, enfermedades
cardiovasculares, hígado graso no alcohólico). La mortalidad está incrementada en la
obesidad, con un IMC mayor de 32 están asociado con un doble riesgo de muerte.
Existen alteraciones en la respuesta del organismo la insulina (resistencia a la insulina),
un estado pro inflamatorio y una tendencia incrementada a la trombosis; estado
protrombótico (Gómez, 2008).
VI.4) Efectos psicológicos
La obesidad en sí misma no es desorden psicológico, aunque algunos investigadores
están considerando la posibilidad de moverla de la área de la medicina a la ciencia de
la psicología. La posibilidad de considerar a la obesidad como un problema mental o
conductual ha sido explorada. La concepción moralista de la obesidad (las personas
son obesas porque eligen comer demasiado) no toma en cuenta que el apetito está
influenciado por factores genéticos y ambientales que pueden imponerse al control
consciente. El comportamiento de comer no homeostáticamente como un mecanismo

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para lidiar con factores estresantes internos o externos debe ser reconocido. Aunque
no sea el resultado de influencias físicas, el comer en exceso como un mecanismo para
lidiar con los estresantes podría ser considerado como una manifestación de una
disfunción psicológica (Chávez, 2013).
La obesidad tiene un gran efecto psicológico sobre el niño. Cuando la madre
alimenta a un niño como respuesta de necesidades que no son nutricionales, como
premios, regalones, consentimientos, enojo, etc. el niño no aprenderá a diferenciar el
hambre del factor emocional lo que probablemente lo lleve a una sobrealimentación y
confusión con las demandas afectivas del niño y que por lo generará una gran
inseguridad, puesto que habrá una relación directa entre la cantidad de comida y el
afecto de sus padres (Chávez, 2013).
La relación entre la madre sensible, el apego y la obesidad infantil. los niños(as) con
obesidad presentan un apego inseguro y que la madre responde con un
desacoplamiento frente a las necesidades del hijo; la emisión de respuestas de
negación del problema, descuido, invalidación de la experiencia subjetiva y falta de
sensibilidad para detectar el hambre y la saciedad del hijo, se relacionan con la
obesidad. Se concluye que la intervención en obesidad debe incluir la relación afectiva
madre-hijo y se proyecta la posibilidad de prevención del trastorno (Chávez, 2013).
Los niños obesos en general tienen baja tolerancia a las actitudes de sus amigos y
familiares en relación a su aspecto, sintiendo rápidamente discriminados, rechazados y
estigmatizado, generalmente las burlas de compañeros y amigos tienden a marcar al
niño en su conducta y en su normal desarrollo psicológico, resultando muy destructivos
para una buena desenvoltura social.
El cuerpo obeso puede representar una protección, un caparazón, una barrera o
una máscara como defensa para protegerse de su inseguridad, dependencia y
ansiedad (Chávez, 2013).
VI.5) De qué manera influye la televisión y los videojuegos

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Los efectos de los medios electrónicos de comunicación, es el Precio de la Tecnología
Avanzada, los avances tecnológicos han promovido la obesidad al disminuir el gasto de
energía de las personas. Máquinas han reemplazado a músculos, grúas han sustituido
a brazos y piernas, automóviles y otros medios de transporte han reducido el ejercicio
de caminar (Chapunoff, 2007).
Rossi (2006) menciona que en cuanto a los factores de riesgo, son evidentes en la
obesidad infantil las interacciones entre factores genéticos, biológicos, psicológicos,
socioculturales y ambientales. Como parte de estos factores que menciona, se destaca
la actividad fundamentalmente sedentario del tiempo libre, con una gran disponibilidad
de entretenimientos como la televisión, los videos y los videojuegos. Además con el
creciente proceso de urbanización ha habido un decremento en la frecuencia y
duración de las actividades físicas cotidianas de los niños, tales como caminar a la
escuela y hacer los quehaceres del hogar.
Es un hecho que los niños de hoy, pierden más tiempo sentados frente a u n
televisor son persuadidos por tantos anuncios de alimentos, beben más refrescos,
comen más alimentos fritos y comen menos frutas y verduras que otros niños. Otra
forma en que los niños también pierden el tiempo es jugando con videojuegos o
chateando, y no invierten tiempo en realizar ejercicio físico, por tantos factores que
pueden ser; el crecimiento económico, la modernización, la urbanización y la
globalización, son algunas de las fuerzas contribuyen en la epidemia mundial de la
obesidad infantil (Chapunoff, 2007).
VI.6) Métodos de prevención
● Fomentar la práctica de algún tipo de ejercicio, esto además de ayudarle
a mejorar su estado físico, favorece el desarrollo de disciplina que le será muy
útil para toda la vida.
● Evitar comer frente al televisor y limitar su uso a máximo 2 horas por día.
● Hacer por lo menos una de las comidas del día en familia y de preferencia
debe ser en la mesa.
● Nunca prescindir de un desayuno completo compuesto por lácteos,
cereales (pan, galletas, cereales de desayuno...) y frutas a las que debería

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dedicarse entre 15 y 20 minutos de tiempo. De esta manera, se evita o reduce la
necesidad de consumir alimentos menos nutritivos a media mañana y se mejora
el rendimiento físico e intelectual en el colegio.
● Evitar los jugos o bebidas muy azucaradas.
● Involucrar a todos los miembros de la familia en las actividades
relacionadas con la alimentación: hacer la compra, decidir el menú semanal,
preparar y cocinar los alimentos, etc.
● Incluir en cada tiempo de comida un alimento de cada grupo (verduras y
frutas, cereales y tubérculos y productos de origen animal).
Recuerda que lo que no se consigue cambiar durante su infancia, más difícil será el
tratamiento o la corrección en las décadas posteriores, para facilitar la vida a nuestros
hijos fomentando buenos hábitos desde sus primeros años (Monzavi, Dreimane y
Geffner, 2006).
VII. Resultados
En base a la investigación realizada, se determinó que los mexicanos asociamos la
obesidad con la ingesta excesiva de alimentos, lo cual no es del todo correcto, existen
otros factores que contribuyen a la misma; como se puede observar en el presente
documento, el sedentarismo, la falta de actividad física de por lo menos 20 minutos al
día y la inclusión de la tecnología a la vida actual son un factor bastante fuerte en el
desarrollo de la obesidad en los infantes de la cual se derivan otras enfermedades, de
las cuales no contamos con la información suficiente para ser tratadas desde el círculo
familiar por lo que se recomienda asistir con el nutriólogo y/o psicólogo debido a que no
solo es un problema nutricional como se mencionan, también está ligada a problemas
psicológicos los cuales derivan que el 70% de los niños con problemas de obesidad lo
continúen siendo aún en la adultez.
Por otra parte uno de los objetivos de esta investigación era concientizar que el
mejor tratamiento contra la obesidad infantil es la prevención; siendo que es un
problema de los adultos y teniendo como principal víctima a los niños.
VIII. Conclusiones

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Por último como lo mencionan los expertos; nosotros como padres de familia y líderes
del hogar debemos de adquirir y fomentar buenos hábitos tanto en la alimentación, la
actividad física y poner límites a la hora de utilizar aparatos electrónicos los cuales
tiene una influencia directa para incurrir en el sedentarismo; tan importante es la
influencia de este último (televisión) que los productores del programa infantil Plaza
Sésamo implementaron cambios fuertes con el personaje mejor conocido como ‘’el
monstruo come galletas’’ el cual cambió sus galletas por frutas y verduras para unirse a
la campaña contra la obesidad infantil por lo cual debemos realizar cambios en
nuestros hogares para complementar este tipo de campañas y de esta manera tener un
círculo familiar saludable tanto físico como mental.

Referencias
1. Barlow, S. & Dietz, W. (1998) Obesity Evaluation and Treatment: Expert
Committee Recommendations. Consultado el 23 de febrero de 2016 en:
http://escuela.med.puc.cl/paginas/publicaciones/manualped/obesidad.html
2. Chávez, M. (2013). Hijos gordos: Una visión familiar, psicológica y
nutricional. México, D.F.: Grijalbo.
3. Chapunoff, E. (2007). La Obesidad Mórbida. New Jersey: Hatherleigh
Press. Consultado en: https://books.google.com/books?
id=J9CDFN6UzpcC&pg=PT60&dq=tecnologia+es+igual+a+obesidad&hl=es419&sa=X&ved=0ahUKEwjm_oaT0o3LAhWG4D4KHa9UBukQ6AEIKzAD#v=on
epage&q&f=false
4. Salabert, E. (2015). Obesidad infantil, factores de riesgo de la obesidad
infantil. Consultado en: http://www.webconsultas.com/obesidad-infantil/factoresde-riesgo-de-la-obesidad-infantil-2270
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5. Gómez, F. (2008), Hospital Infantil de México., Consultado el 23 de
febrero

de

2016

en:

http://yahelinfs.blogspot.mx/2012/02/enfermedades-causadas-por-obesidad.html
6. Monzavi, R., Dreimane D. y Geffner M. (2006), Improvement in risk
factors for metabolic

syndrome and insulin resistance in overweight children

treated with lifestyle intervention. Consultado el 22 de febrero de 2016 en:
http://bd.com/mx/diabetes/main.aspx?cat=3258&id=62732
7. Quizán, T., Álvarez G. y Espinoza, A. (2007). Obesidad infantil: el poder
de la alimentación y la actividad física. consultado el 21 de febrero de 2016 en:
http://www.revistauniversidad.uson.mx/revistas/22-22articulo%203.pdf
8. Rivera, J., Hernández M., Aguilar C., Vadillo, F. y Murayama, C. (2013),
Obesidad en México; Recomendaciones para una política de estado, primera
edición, D.R. Universidad Nacional Autónoma de México, p.p. 6 y 7.
9. Rodríguez, R. (2006). La obesidad infantil y los efectos de los medios
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http://www.medigraphic.com/pdfs/invsal/isg-2006/isg062g.pdf
10. Institutos Nacionales de la Salud y Clínica Mayo.( 2016).la obesidad
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http://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/102009092#h=21

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