RASGOS PROPIOS DEL MAGISTERIO

SOCIAL DE JUAN PABLO II

José Delgado Vílchez
Doctrina Social de la Iglesia

Granada, 2016

Así pues lo que en las anteriores encíclicas se limitaba a ser una mera cita bíblica anexa. Frente al ver juzgar y actuar de tipo más inductivo se propone un método más deductivo que pretende sentar unos principios básicos irrenunciables. Esta forma de utilizar la Palabra muestra unos documentos más secos en algunos casos pero buscando una formalidad en el contenido. sino por su originalidad y personalidad a la hora de presentar y tratar los temas clásicos. Juan Pablo II opta desde el principio en un método plenamente teológico que da prioridad a la Revelación. De tal modo que en Censtesimus Annus se aprecia una gran formalización del magisterio social que dará lugar al compendio. En cada encíclica aplica la figura de Cristo al hombre encontrando en él el modelo de lo humano. más allá de un mero comentario acerca de un problema. Estos principios son los que la misma Palabra nos ofrece y hace que poseamos un conocimiento más completo de la realidad que supera un ver de tipo inductivo. y es en el método. El discurso realizado por el papa Juan Pablo II es un discurso moral ya que conecta la moral de la persona con la moral social y económica dotando de moralidad a las estructuras sociales y a los distintos aspectos socioeconómicos de la vida de las personas. su antecesor. También pretende cumplir con el deseo del Concilio Vaticano II de convertir a la Escritura como el alma de la teología. En la misma línea se presenta la gran diferencia con Pablo VI. Su estilo literario se caracteriza por un uso explícito y riguroso de la Revelación. entendemos al hombre y sus necesidades. Al ser exigencias morales tenemos que hablar por tanto de doctrina y no de enseñanza. Esto se manifiesta en sus mismos documentos como por ejemplo con la recuperación de la palabra doctrina para referirse en contraposición a lo que venía imponiéndose como enseñanza social. sino que en algunos casos son auténticas normas morales y como tal hay que exigirlas y no basta con proponerlas.RASGOS PROPIOS DEL MAGISTERIO SOCIAL DE JUAN PABLO II El magisterio social de Juan Pablo II es característico ya no solo por el contexto social en el que se desarrolla que es la tensión final de la guerra fría. El método teológico que utiliza Juan Pablo II le sirve para desarrollar la idea de Cristo como hombre perfecto desarrollada en GS 22. El papa al recuperar este vocablo quiere mostrar la importancia de la enseñanzas de la Iglesia en estos temas ya que no son solo opiniones o cosas que se proponen. Mirando a Cristo es cómo podemos conocer de manera radical. la desaparición de los bloques con la caída del muro de Berlín y el proceso de globalización. en los escritos de Juan Pablo II se encuentran textos que 2 .

político y ético-cultural. Esta forma de lucha que busca acabar con el relativismo se aprecia claramente en sus acentos en política y economía. En Octogesima Adveniens. El último es el que tiene la primacía y se impone al resto. Contra esto aboga por la necesidad de un marco objetivo desde donde se desarrolla la democracia. Se realiza con este método una lectura teológica de la historia. La teología pública con la idea de Tracy de la correlación crítica entre teología y realidad intenta salvar ambos peligros y Juan Pablo II por eso se hace eco de esta manera de proceder que ya había sido utilizada por la Advocacy en EEUU. Son pasajes los que se exponen en primer lugar para desarrollar una visión determinada ante un problema social. No se puede dilucidar en el parlamento que el aborto es bueno o malo. Junto a esta forma de escribir original introduce una gran novedad. Así muestra la moralidad de la doctrina social y como el hombre está obligado a vivir de forma ética para alcanzar la justicia social y el bien común universal. Pablo VI lo había utilizado algo para evitar un economicismo. No se da un reduccionismo de la Palabra porque es situada como centro desde donde se contempla la realidad. Parece que se quiere imponer un relativismo. Esto no la exime de peligros ya que también puede caer en absolutizarla de tal modo que no llegue a la realidad concreta. Juan Pablo II afirma que los valores morales no se pueden decidir a nivel político. La realidad se ve iluminada por la Revelación. Los niveles son económico. Con esta manera de escribir también se cura del peligro de adaptar la Revelación a lo que nuestras estructuras hermenéuticas previas puedan aplicar a la sociedad. 3 . De este modo desarrolla el fin al que siente Juan Pablo II que está llamada la doctrina social de la Iglesia que es a poner luz en el mundo con su verdad recibida por la Revelación. ese marco son los derechos humanos. No pretende imponer un sistema político o económico sino que partiendo desde su experiencia y con el Evangelio en la mano pueda dar alternativas para superar toda clase de injusticia que se aprecia en la sociedad y que está dañando al ser humano. Estos tres niveles son muy propios de él. Con respecto al primer aspecto vemos como el papa defiende la democracia pero no sucumbe a las corrientes que precisan que es necesario renunciar a los valores absolutos para ser democráticos. El papa distingue tres niveles que se superponen y se van escalonando de tal tipo que constituye una jerarquía. Pero frente al problema del relativismo. La exposición de sus ideas siguiendo los distintos niveles de la sociedad. si no es así ese sistema político pierde la legitimidad al no cumplir con sus funciones que ante todo es velar y asegurar el cumplimiento de esos derechos donde se reconoce la dignidad del ser humano. En democracia se debe votar teniendo como referencia ese punto de apoyo.van más allá.

Junto a esto se inserta. Para Juan Pablo II la riqueza no está en el dinero sino en la técnica y el saber. El desarrollo es muy criticado ya que muestra su ineficacia y como la lucha de ambos bloques lo que ha hecho es instrumentalizar a los pobres. El papa reconoce los límites de la actuación por la culpa de tantas injusticias que nos han llevado a generar estructuras que en su raíz están corrompidas (SRS 36). en consonancia con la lectura negativa que realiza del desarrollo. Allí con su experiencia traída de los países más orientales influidos por el marxismo puede reconocer la primacía del trabajo subjetivo frente al objetivo. El trabajo en función del hombre y no el hombre en función del trabajo. Solo llegando al último se puede llegar a todos. La Iglesia por su parte contribuye con la ética la cultura y lo más importante la contribución a los más pobres situándolos en el centro. cosa que también crítica sino que el modo de intervenir tiene dos objetivos: el primero al actuar de manera directa es asegurar las condiciones de vida mínima de los más débiles con el conocido principio de solidaridad.También afirma un modelo social que se muestra distanciado de lo que duramente ha criticado al capitalismo y al marxismo. En el tema relación Iglesia – Estado afirma claramente la autonomía de la democracia siguiendo la hoja de ruta de Gaudium et Spes. Esta idea que viene directamente de la teología de la Liberación recogida ya en el documento de Puebla ha de guiar la vida económica y política. Con respecto al tema económico es de destacar la visión renovada del trabajo que ofrece en Laborem Excersen. como por ejemplo su economicismo y materialismo. El papel del Estado por su parte ha de ser una fuerza más que ayude a controlar el mercado para que este busque el bien común y no sea absolutizado. el segundo mediante una intervención indirecta es favorecer toda iniciativa personal mediante el principio de subsidiariedad. Propone así un modelo basado en la autogestión yugoslava donde la clave reside en la participación del trabajador en la empresa. De este modo a pesar del peligro de manipulación que sufre la democracia el Estado se muestra responsable como empresario indirecto en el plano económico como defiende en Laborem Excersens. la libre empresa y la participación como afirma en Centesimus Annus 35. Apreciándose la influencia de Amartya Sen afirma que 4 . de la persona frente al capital. También ha de proteger los bienes comunes como empresario indirecto que influye en toda la realidad económica que le rodea. Por ello su gran novedad es la opción preferencial por los pobres que desarrolla en Solicitudo Rei Socialis 42. Aquí se ve como el papel del Estado no ha de ser de asistencial. Su modelo opta por defender el trabajo. la idea de estructuras de pecado también de esa corriente.

Para contribuir a la mejora de la situación tanto políticamente como económica. dado que los principios que expone considera de obligación moral. no es posible alcanzar condiciones justas ya que vivimos en un mundo donde existe el pecado. que ayudan a formalizar y establecer unos principios claros y precisos de actuación que se condensaran y se estructuraran de manera sistemática en el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. La lectura teológica que encontramos en sus documentos nos muestra como su forma de proceder quiere salvar una forma de actuar objetiva. ética que pueda transformar la realidad y dar respuestas a las situaciones concretas.el beneficio no puede ser en economía el único factor para evaluar el desarrollo. Sin solidaridad a nivel económico. aporta el principio de solidaridad tan relevante y fundamental para alcanzar la justicia. Su claridad le hacen dejar un legado como doctrina social. 5 . Observamos para terminar como Juan Pablo II se sitúa en perfecta sintonía con la tradición anterior que recoge pero quizás con la ayuda de su método que supone una novedad y ruptura con respecto al Vaticano II y Pablo VI le hace tener una evaluación menos optimista del desarrollo ya que considera el criterio del pecado como realidad humana que forma parte de la dignidad y que antes no había sido tenido en cuenta. político y ético. Juan Pablo II termina este punto desarrollando una lectura propiamente teológica de la solidaridad como culmen de la realidad y marco moral desde donde se vive. Realiza ese recorrido uniendo los planos de realidad. hay que ir más allá. frente a la idea previa de mera enseñanza.