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PUBLICACIÓN TRIMESTRAL

ENERO – MARZO DEL 2007
ANÁLISIS SOBRE LA PARTICIPACIÓN
DE LOS MASS MEDIA
EN LA PASADA ELECCIÓN PRESIDENCIAL

Por Daniel Marmolejo
Miembro fundador del Movimiento Ciudadano Metropolitano A.P.N.

Comité Ejecutivo Nacional

Tres años antes de la elección presidencial del año 2000 Vicente Fox inició una
fuerte campaña en medios a nivel nacional siendo Gobernador del Estado de
Guanajuato. Su capacidad para la contienda y la enorme cantidad de recursos
invertidos garantizó, aunado al desgaste de 71 años del PRI en el poder, la
alternancia.

Durante más de 5 décadas los medios de comunicación electrónicos
concesionados otorgaban el 12% de su tiempo aire a los gobiernos en
funciones para promocionar su obra social a través de campañas en spots. Al
poco tiempo de llegar al poder, Vicente Fox cancela ese beneficio y les
devuelve el tiempo aire oficial a los medios electrónicos, además el Gobierno de
la República adquiere tiempo aire en los horarios asignados anteriormente a
ese 12%.
Quizá una de las primeras respuestas de los medios en agradecimiento a Fox es
la desestabilización del gobierno capitalino encabezado por Andrés Manuel
López Obrador, guerra sucia que inició a partir de la exhibición por televisión
del Jefe de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México, el operador político
de López Obrador y un Jefe Delegacional del mismo partido, PRD, vinculados
con un personaje corruptor de origen argentino el cual les ofrecía dinero en
efectivo a cambio de obtener concesiones para desarrollar obra pública en la
capital del País.

Este personaje quería establecer antes de que aparecieran los videos por
televisión una comunicación personal con Andrés Manuel López Obrador (López
Obrador nunca aceptó reunirse con Carlos Ahumada e inició una investigación
jurídica y administrativa por obras no realizadas por parte de las empresas
constructoras de Ahumada), mediante la extorsión videograbada y el amparo
del ex presidente Salinas y otros personajes de la derecha como el senador
Diego Fernández y el Diputado Federico Döring se tejían las redes para la
desestabilización de la administración capitalina. El debilitamiento del Gobierno
de la Ciudad de México fue inmediato con la presión manifiesta de los medios,
principalmente Televisa. El Partido de la Revolución Democrática cayó en los
peores niveles de popularidad sumado a que el corruptor Carlos Ahumada era
amante de la Dirigente Nacional del PRD Rosario Robles, gente de confianza de
Cuauhtémoc Cárdenas (fundador del partido y líder moral del mismo).

Es importante aclarar que los personajes vinculados con la corrupción tuvieron
procesos judiciales y fueron desincorporados del PRD, situación que no pasó en
otros escenarios de corrupción de hechos recientes como en el caso del PRI y el
llamado PEMEXGATE.

El escenario desestabilizador continuó durante los tres últimos años de ambos
gobiernos, el de la República y el de la Ciudad de México puesto que Fox y
López Obrador son electos en procesos concurrentes en el año 2000.
En el año 2005 López Obrador es desaforado por el Congreso de la República
que se instauró como jurado de procedencia y estuvo a pocas horas de entrar a
la cárcel, el motivo era absurdo, construir una calle que comunicaba a un
hospital y que él no hizo en su gobierno, se mencionó un desacato en el que
tampoco incurrió y fueron el PRI y el PAN en mayoría en la Cámara de
Diputados quienes lo dejaron en manos de la PGR.

Se evidencia un verdadero plan que no sólo intentó destruir al Gobierno del
Distrito Federal, sino también evitar que López Obrador apareciera en la boletas
electorales.

Antes de finalizar su sexenio en la Presidencia de la República, Fox lleva al
congreso una iniciativa de Ley para favorecer a los monopolios televisivos
permitiendo la concentración de beneficios y la posible adquisición de
frecuencias concesionadas e incluso operadas por el Estado. Es necesario
destacar que finalizando el año 2005 el Congreso tenía una fuerte parálisis con
más de 1800 iniciativas congeladas y una productividad cercana al 40%, un
clima de distensión que fue capitalizado por el ejecutivo federal en esta acción.

Durante las campañas políticas los medios fueron determinantes, se formaron
coaliciones legales y otras ocultas entre partidos y personajes importantes de la
política y grupos sindicales. López Obrador logró formar una coalición de tres
partidos llamada ¨POR EL BIEN DE TODOS¨ y debió soportar una campaña de
desprestigio brutal. Los avances en rubros como: obra pública, obra social,
fortalecimiento de la asistencia a la gente de la tercera edad y educación,
además de la austeridad con que se condujo, fueron minimizados por una
estrategia depredadora de la derecha.

La campaña de Felipe Calderón tuvo como fundamento desprestigiar a López
Obrador con matices fascistas. La parálisis del electorado fue un elemento
primordial en el manejo mediático de asesores sin escrúpulos contratados por
el PAN como el publicista Solá Reche, vinculado directamente con el ex
presidente español José María Aznar.
Fox rompió el orden constitucional que impide a los gobiernos utilizar obra
pública para promocionarse o favorecer a sus partidos en periodos de campaña.
En el año 2006 Fox gastó 12.6 millones de dólares para el rubro de
Comunicación Social, en tanto que para Opinión Pública e Imagen 13.3 millones
de dólares.

Durante 9 años los medios de comunicación recibieron beneficios directos de
Fox.

La democracia en México tuvo un costo superior a los mil millones de dólares
por la vía institucional sin contar la gran cantidad de recursos provenientes de
grupos interesados en mantener privilegios en México y que también rompieron
el orden constitucional.