PRIMEROS FILOSOFOS

:
Fundamentalmente, a los primeros filósofos se les suele conocer bajo el
nombre genérico de, valga la redundancia, “filósofos
presocráticos”, pero, en este caso, esta denominación es
muy desafortunada, por los siguientes motivos: en primer
lugar, cronológicamente hablando, no todos
fueron filósofos presocráticos, dado que algunos
son contemporáneos de Sócrates (aquel que
“llevó a cabo” una ruptura precisamente con
todos ellos, al tener otros temas, otro método, y
otros intereses exclusivamente filosóficos), y
Demócrito falleció mucho más tarde. Y, en segundo lugar, los más
antiguos no fueron considerados en sí con la denominación de
“filósofos”, sino como “sabios”, los cuales eran a su vez considerados
aquellos poetas, médicos, artistas e incluso videntes.
Durante el período mitológico hubo muchas explicaciones para todos los
cambios y todos los fenómenos que ocurren en la naturaleza, pero con el
tiempo estas explicaciones no llegaban a satisfacer a las personas por
su incoherencia. Luego vino la necesidad de reunir información precisa y
racional de tales cosas. Los primeros filósofos, indagaban sobre sus
respuestas en la naturaleza y también cómo veían por medio de esta las
explicaciones sobre el origen, las transformaciones y el orden de todas
las cosas que ocurrían y se preguntaban como tales transformaciones
podían suceder de una forma razonable. Su intención primera era
comprender el inicio real de las cosas. Para una mayor comprensión su
pensamiento se resumía en: ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? A
partir de este pensamiento podemos plantear la forma en que pensaban
los primeros filósofos. El movimiento que hacía la naturaleza (kinesis)
explicaría como el mundo se transforma de forma permanente. Todo lo
que hay en el mundo vive en una constante transformación, pasando de
un estado a su contrario, tal como la noche y el día, el frío y el calor, el
calor y el oscuro, y así sucesivamente. A pesar de que concordaban
sobre la naturaleza y su manera de cambiar todo el tiempo, los filósofos
no mantenían la misma sintonía acerca del principio eterno e inmutable
que originaba la naturaleza. Tales argumentaba que el principio eterno
era el agua, Anaxímenes sostuvo que el principio eterno era el aire o el
frío, Anaximandro argumentó que el principio eterno era lo ilimitado o
infinito, Heráclito sostuvo que el principio era el fuego eterno, Pitágoras
sostuvo que el principio eterno eran los números, Empédocles sostuvo
que el principio eterno era agua, tierra, fuego y frío, Anaxágoras sostuvo
que el principio eterno se encontraba en las semillas mientras que los
filósofos Leucipo y Demócrito se basaron en los átomos.

en la actualidad. fue Pitágoras quien inventó esta palabra (“filósofo”). aunque sin embargo se sostiene que eran unos grandes viajeros. pero sus obras lamentablemente se han perdido. surge para substituir a los mitos. afirmando que “ninguno de los hombres sabio. que la primera filosofía en sí. Diógenes Laercio. lo que vendría a significar algo así como buscador y amante de la sabiduría. . algo lógico siempre y cuando tengamos en cuenta. sino sólo Dios”. Plutarco… – Se centran exclusivamente en el estudio de la Naturaleza. que podrían resumirse en las siguientes cuestiones: – Todos ellos viven en las colonias de Jonia o Italia meridional. características comunes Dentro de este primer grupo de “filósofos primarios”. Platón. Pero existen excepciones: Demócrito nació en Macedonia (Abdera). Los primeros filósofos. se comprende por ello que el estudio de los conocidos como presocráticos sea muy difícil. Aristóteles. donde fue amigo de autores como Pericles. Parece ser no en vano que fue en el propio y mismo círculo socrático donde el término recibió su significación definitiva tal y como la conocemos y entendemos a día de hoy.Los primeros filósofos Según la tradición clásica. no pudiéndose dar unas interpretaciones y conclusiones finales certeras y exactas sobre su pensamiento. existen una serie de características tanto fundamentales como comunes. como sabemos. no quedándonos salvo pequeños fragmentos citados por autores posteriores: Clemente de Alejandría. – Todos ellos debieron ser escritores (salvo Tales). entendida como tal. mientras que Anaxágoras marchó a Atenas. Con tan escasa base textual. dando con ello una respuesta racional y aparentemente lógica al mismo problema que esos mitos pretendían “resolver”. Teofrasto.