Describe la teoría del valor trabajo de Marx

En esta teoría Marx explica que el valor de las cosas reside únicamente en el tiempo de
trabajo dedicado a producirlas incluyendo en el mismo el utilizado para obtener los factores
que requiere esa producción. La medida del valor se realiza por consiguiente en unidades
de trabajo con la condición de que ese trabajo sea «socialmente necesario». En esa
consideración ni los medios naturales, ni el capital incorporan valor alguno al producto final.
Las alteraciones del valor así definido pueden producirse, porque los procesos técnicos, al
acortar las horas de trabajo socialmente necesario produzcan un descenso del mismo, o
también a través de la demanda que regula de hecho la necesidad social de la mercancía y
por consiguiente determina un aumento o disminución en las horas de trabajo destinado a
una producción determinada.
Algunos bienes cuya necesidad o utilidad es difícil razonar -como los diamantes- y cuyo
valor de mercado sobrepasa ampliamente su valor intrínseco deben éste a la escasez, que
obliga a emplear en su búsqueda un tiempo de trabajo suficiente para justificar los altos
precios a que se pagan, pues para Marx el precio es el nombre en dinero del trabajo
materializado en la mercancía, es decir, tal y como hemos venido definiéndolo hasta ahora,
la medida del valor.

Desarrolla el factor explotación según Marx
Marx decía que la explotación estaba vinculada principalmente a la existencia de la
propiedad privada, para él la “alienación” se refiere a explotación del hombre por el
hombre, a la pérdida de autonomía y libertad de una clase social, debido a la explotación a
la que le somete otra clase social.
¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo?
“Primeramente en que el trabajo es "externo" al trabajador, es decir, no pertenece a su ser;
en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino
desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo
y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el
trabajo fuera de sí. Está en lo suyo cuando no trabaja y cuando trabaja no está en lo suyo.
Su trabajo no es, así, voluntario, sino forzado, "trabajo forzado". Por eso no es la
satisfacción de una necesidad, sino solamente un medio para satisfacer las necesidades
fuera del trabajo. Su carácter extraño se evidencia claramente en el hecho de que tan
pronto como no existe una coacción física o de cualquier otro tipo se huye del trabajo como
de la peste. El trabajo externo, el trabajo en que el hombre se enajena, es un trabajo de
autosacrificio, de ascetismo. En último término, para el trabajador se muestra la
exterioridad del trabajo en que éste no es suyo, sino de otro, que no le pertenece; en que
cuando está en él no se pertenece a si mismo, sino a otro. (...) Pertenece a otro, es la
pérdida de sí mismo.”