LA EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LOS MODELOS ESTRATÉGICOS Y DE CONFLICTO. GUERRA ASIMÉTRICA Y TERRORISMO.

De modo que vamos a hablar de Estrategia, de cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo y de cómo, en los últimos años, ha dado un giro tremendo que ha supuesto tener que rediseñar muchos de los conceptos que habíamos dado por sentados hasta ahora. La Globalización ha supuesto un cambio en el escenario, en el campo de batalla y, por lo tanto, ha requerido rediseñar también la estrategia. Ante las nuevas reglas, ha hecho aparición una nueva forma de Guerra Asimétrica, distinta de los guerrilleros y los bandoleros de nuestra Guerra de la Independencia. Y también ha aparecido una nueva forma de terrorismo. En otras charlas se hablará de terrorismo nacional e internacional. Aquí vamos a hablar del terrorismo como estrategia. Lo bueno y lo malo de hablar de estrategia es que todo el mundo cree entender del tema. Es bueno porque es un tema que despierta interés ya que, como uno sabe sobre lo que se va a habla r, quiere comprobar si sus ideas coinciden con la del ponente y, si no coinciden, hacerle ver al charlatán de turno que está equivocado. Lo malo es que puede que tengan razón y me demuestren que, después de lo que me ha costado prepararme la charla, estoy equivocado. Aquí vemos documentado como la Señorita Hilton leyó el tratado de ³El Arte de la Guerra´ de Sun-Tzu.

Unos pocos hemos leído el libro pero seguro que todos sabemos hasta donde ha llegado Paris. No se ha demostrado, no obstante,

causalidad entre la lectura del libro y sus actividades más o menos

públicas. Desde el momento en que el primer

homínido se planteó cuál sería el mejor modo de abrirle la crisma a otro, estamos hablando de estrategia. Siendo la guerra y la violencia organizada ± junto con la risa, al parecer ± uno de los pocos rasgos distintivos del ser humano, el de estratega debe ser el primero ± quizás el segundo ± oficio más antiguo del mundo. Para los creyentes, el Génesis ya relata el primer episodio violento entre Caín y Abel que, e n realidad, nos informa de las disputas entre agricultores (Abel) y ganaderos (Caín) por los recursos de la zona. Caín utilizaría una quijada de una de las reses de sus rebaños para matar a Abel. Para los amantes de Kubrick, la guerra comienza en los prime ros fotogramas a los acordes de Strauss.

Durante miles de años, la guerra va a evolucionar muy poco. El concepto de guerra se basaba en la destrucción física del adversario. En cada cultura ese adversario venía definido de una manera. En unos casos se t rataba de su ejército, en otros de sus ciudades, en otros, en fin, de su población en general. Y en cada caso, había buenas razones para que este objetivo fuese el que era y no otro. Aparte de la lenta evolución del armamento que se empleaba en las campaña s, las variaciones más importantes venían dadas por la preponderancia de uno u otro elemento del ejército, por la naturaleza de las tropas y el ámbito en que se desenvolvían. Los egipcios, en contra de lo que vemos en las películas de Hollywood, basaban su fuerza en la infantería y en un ejército de leva. Los asirios y persas utilizaban algo más los carros y a los arqueros. En general, casi todos los ejércitos tendían a ser masas caóticas de campesinos reclutados para la

ocasión y un pequeño grupo selecto d e nobles que, profesionalizados y mejor equipados, dirigían las operaciones y se ejercitaban descabezando enemigos. La tónica fue más o menos similar con algunas excepciones de tropas de élite profesionales (como los Inmortales persas) hasta la aparición de la falange griega y macedónica. Los hoplitas seguían siendo campesinos (Sócrates era un hoplita) o ciudadanos que servían en el ejército entre cosecha y cosecha. La relativa profesionalización de permitió y las el

entrenamiento formaciones

desarrollo de algún atisbo de táctica más sofisticada. Sin

embargo, difícilmente podemos hablar de una estrategia global con un alcance superior a los diez primeros minutos de la siguiente batalla. Los romanos mejoraron bastante la situación a partir de Mario, el suegr o de Julio César. Mario creó un ejército profesional permanente, entrenado, disciplinado y dirigido por suboficiales profesionales muy cualificados. La carrera de las armas era, en Roma, una parte fundamental del cursus honorum y no se concebía que alguien se presentase a un cargo público sin poder exhibir heridas o trofeos de guerra. Algunos países siguen criterios muy similares a los de la República romana. La última campaña presidencial norteamericana vio al candidato republicano, el Senador McCain, basa r su credibilidad en sus años de servicio y de prisionero de guerra en Vietnam. Las apariciones de los pueblos bárbaros hicieron que la preponderancia pasase, durante un tiempo, a la caballería. Los hunos no desmontaban jamás y en su ejército no existía la infantería. En la Edad Media, se priman las armas de asedio y la caballería hasta las batallas de Crecy y Agincourt. Cientos de nobles franceses sucumbieron en cada una de estas batallas sin poder romper las formaciones de arqueros inglesas. Llega un momento en que el armamento es el que marca la estrategia. Las armas de fuego suponen una revolución pero su baja cadencia de disparo y

precisión obligan a esas formaciones compactas que vemos en las batallas napoleónicas y que tan absurdas nos parecen ahora. Sin embargo, el corso introduce conceptos que revolucionarán el arte de la guerra. De esta época son Clausewitz y Jominí, los grandes pensadores estratégicos. La guerra va a seguir evolucionando de forma cada vez más rápida. El alcance de las armas, la precisión, la movilidad de las fuerzas y la información disponible van cambiando el panorama. En Agincourt, los arqueros ingleses defendían una línea de quinientos metros, en Waterloo, exactamente

cuatrocientos años después, el frente medía dos mil quinien tos hasta la llegada de Blücher. En el Somme, cien años más tarde, en la Primera Guerra Mundial, las trincheras se extendían en un frente de 25 kilómetros. Ya en la Segunda Guerra Mundial los frentes tenían cientos de kilómetros de longitud. En la Guerra del Golfo abarcaban desde la frontera con Jordania hasta Kuwait. Y en la Segunda Guerra del Golfo se consideró un grave inconveniente que Turquía no permitiera abrir un segundo frente por el Norte. Claro que, a estas alturas, hace tiempo que el frente se ha co nvertido en tridimensional con la aparición de la aviación, de la que han estado hablando en la charla anterior. ¿Y hoy? ¿Cuánto miden los frentes de batalla hoy? ¿Qué Arma, qué Ejército es el dominante en el campo de batalla? Después de miles de años de ir ampliando las dimensiones en cada ocasión, los frentes de batalla de hoy en día abarcan el ancho de una calle, el ancho de un pasillo, incluso el ancho de banda de una conexión de internet. El General de los Marines norteamericanos Charles

Krulak definió el concepto de la Guerra de las Tres Manzanas (de casas) en la que hablaba de que se podían estar desarrollando misiones bélicas, de mantenimiento de paz y de ayuda humanitaria,

simultáneamente, en el espacio de tres manzanas de una ciudad. Pero volvamos a Sun-Tzu. Esta vez había pensado ponerles un video de Paris Hilton en lugar de una foto para ilustrarlo pero, en esta Escuela la libertad de cátedra, siendo amplia, tiene sus limitaciones. Sun-Tzu, al que todo el mundo se empeña en representar muy parecido al maestro del Pequeño Saltamontes de la serie Kung -Fu, fue uno o varios pensadores. En realidad no lo sabemos. Yo prefiero imaginarlo como el protagonista de la película ³El acantilado rojo´, que ha aparecido hace unas semanas en los cines. Es una super-producción china. Eso significa que sale mucha gente, que hay media docena de héroes que manejan muy bien una determinada arma y que matan mucho y, fundamentalmente, un concepto similar a los ³Siete Samuráis´ de Kurosawa pero en chino en vez de en japon és ± para el que sea capaz de distinguirlo ± y con efectos especiales del siglo XXI. En fin, el protagonista es un estratega, civil, que es el que piensa en la película. Los demás se dedican a repartir mandobles como corresponde a los militares. En realidad, esto refleja bastante bien la realidad. La mayor parte de los estrategas que en este mundo han sido, eran civiles. Muchas veces hasta se ponían un uniforme porque quedaba bien en su época o por la erótica que tienen los uniformes, pero eran, básicamente , civiles. A base de dedicarse a pensar en la táctica y en la técnica, los militares han ido haciendo dejación de la estrategia y han cedido el campo a pensadores civiles que, en el colmo del atrevimiento, han adaptado obras como la de Sun -Tzu a la estrategia empresarial y de los negocios. Al fin y al cabo, el mismo Clemenceau dijo que ³La guerra es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los militares´. Sun-Tzu escribe de una forma muy simple ± una vez traducido ± principios evidentes pero universales. Aboga por la preparación de la campaña, por la utilización de todos los medios disponibles, por la recopilación de información y por la maniobra antes de por el combate propiamente dicho. Todos podemos estar de acuerdo con sus ideas. No sólo son ap licables a la guerra, también a la vida diaria y a los negocios.

Dice Sun-Tzu, con cierta arrogancia: A general who listens to my calculations, and uses them, will surely be victorious, keep him; a general who does not listen to my calculations, and does not use them, will surely be defeated, remove him. Para Sun, la Guerra es engaño: Warfare is the Way of deception.

Therefore, if able, appear unable, if active, appear not active, if near, appear far, if far, appear near. If they have advantage, entice them; if they are confused, take them, if they are substantial, prepare for them, if they are strong, avoid them, if they are angry, disturb them, if they are humble, make them haughty, if they are relaxed, toil them, if they are united, separate them. Attack where they are not prepared, go out to where they do not expect. Es un maestro de la logística. La guerra es demasiado cara como para luchar si no va a resultar en un beneficio mayor que el riesgo que se corre. Sun-Tzu no se para en la batalla. Para él, evitar la batalla es mejor que ganarla si se consiguen los mismos efectos. Generally in warfare, keeping a nation intact is best, destroying a nation second best; keeping an army intact is best, destroying an army second best; keeping a battalion intac t is best, destroying a battalion second best; keeping a company intact is best, destroying a company second best; keeping a squad intact is best, destroying a squad second best. Therefore, to gain a hundred victories in a hundred battles is not the highes t excellence; to subjugate the enemy's army without doing battle is the highest of excellence. El sabio chino no pretende dar la receta para ganar las batallas, sino las guerras: Therefore, the best warfare strategy is to attack the enemy's plans, next is to attack alliances, next is to attack the army, and the worst is to attack a walled city.

Y advierte de que, siguiendo sus preceptos, no est á garantizada la victoria. Sin embargo, ignorándolos, está garantizada la derrota. Sinceramente, el libro es muy corto y merece la pena tenerlo a mano y releerlo de vez en cuando. ¿No nos sirve en cualquier momento que alguien nos recuerde que conviene atacar con nuestro lado fuerte el débil del enemigo de modo que sea más sencillo de derrotar poco a poco? Sun-Tzu sigue vigente veinticinco siglos después. Cuando escribió su libro, o sus tablillas, Alejandro Magno todavía no había nacido (ni Sócrates ni Pericles tampoco, por otro lado), Roma estaba luchando por su supervivencia en el centro de Italia y en España, la Dam a de Elche acababa de salir de la peluquería. Hasta el siglo XIX de nuestra era no se conocen más pensadores sobre el Arte de la Guerra. Hay muchos escritos que describen el uso del armamento, la técnica del asedio, la utilización correcta de los trirremes y otros aspectos tácticos pero la Guerra con mayúsculas no vuelve a recibir un tratamiento Clausewitz. El prusiano escribe un sesudo profundo hasta

tratado que se quedó incompleto cuando llevaba ocho volúmenes. Su viuda lo publicó tras su muerte y pasó a estudiarse en la práctica totalidad de las Escuelas de Guerra de todo el mundo. La experiencia de Karl von Clausewitz tiene una escuela excelente: luchó contra Napoleón en su juventud. Para un prusiano ± como para casi cualquier otro europeo ± esa era una experiencia las más de las veces dolorosa. Clausewitz pretende interpretar al genio corso y traducir su forma de hacer la guerra. En eso coincide con Antoine-Henri Jomini. Este general suizo contemporáneo de Clausewitz discrepa, sin embargo de él en algu nos puntos.

La aproximación tradicional al estudio de la estrategia contrapone a Clausewitz con todos los demás pensadores, de manera que son pro -Clausewitz o antiClausewitz en algún aspecto concreto. En realidad, pocos son los que se oponen frontalmente a sus ideas pero si los que las matizan. Respecto a Sun-Tzu, Clausewitz prima el combate sobre la maniobra, el ataque directo sobre el indirecto ± si bien también considera que la guerra es un ³camaleón´ que va cambiando y que el engaño es importante ± y la destrucción del ejército enemigo como objetivo último que tiene que conseguirse para ganar la guerra. Los dos consideran la flexibilidad y la capacidad de adaptación como fundamentales. Mientras que para Sun-Tzu la fuerza es el instrumento para convencer al enemigo de la inutilidad de la lucha, Clausewitz aboga por un método más directo de convicción: la destrucción física del enemigo. Algunos de las expresiones que utiliza el prusiano han pasado a formar parte de la jerga habitual de los estrategas. La ³ niebla´ que provoca incertidumbre; es decir, las mil y una variables que somos incapaces de conocer y que van a suponer que no podamos planificarlo todo. La ³fricción´ que hace que la maquinaria chirríe y no funcione nunca de forma perfecta. Jominí, por su parte, es considerado el padre del Arte Operacional. Más partidario de la maniobra, del planteamiento global de las campañas, de la medida de las distancias y los tiempos, las rutas y los suministros, Jomini acuñó términos que siguen utilizándose hoy en d ía. Sin embargo, Jomini no entra a plantearse qué es la guerra, sólo le interesa cómo se hace la guerra. La frase más famosa de la obra de Clausewitz ± y la que le ha dado fama universal y ha sido objeto de más interpretaciones erróneas ± es, simplificando, ³la guerra es la continuación de la política por otros medios´. Como decimos, igual que a Maquiavelo, el lector casual ha malinterpretado el sentido de las palabras del general prusiano. Su intención era explicar el carácter continuista de la política de un país, que utiliza los medios a su alcance para lograr sus objetivos. Llegado el caso, la guerra es uno más de los medios disponibles, el último y definitivo.

Aunque, en mi humilde opinión, Sun -Tzu sigue siendo más actual que Clausewitz, la verdad que transmite la famosa frase que acabamos de ver no puede tener mayor aplicación en estos momentos. Podríamos seguir viendo la evolución histórica del pensamiento estratégico. Hay numerosos autores que han desarrollado ideas a favor de Sun -Tzu o de Clausewitz, que han matizado aspectos y que los han ido adaptando a los nuevos medios disponibles. Ingleses y americanos, muy dados a escribir ± y, en muchos casos, a reescribir ± han construido sus propias versiones a las que han incorporado la Revolución Industrial , la mecanización, la aparición de la aviación y otros detalles técnicos. Podríamos seguir pero seguro que acabaría teniendo que despertar a alguno. De este modo, vamos a dar un gran salto. Vamos a trasladarnos a los últimos años del siglo XX y vamos a estudiar qué circunstancias nuevas han aparecido en los últimos años que han dado una nueva dimensión a la guerra. Tan nueva que han dejado obsoletos muchos conceptos y, según algunos, a las mismas Fuerzas Armadas tal y como están concebidas. Durante la Segunda Guerra Mundial se alcanza lo que se creía sería la culminación de la extensión de la guerra. El ámbito fue, ciertamente, global. SE luchó en todos los continentes, en todos los ambientes, de todas las formas imaginables. Churchill, el Premier britá nico lo expresó en su famoso discurso tras la derrota de Dunkerke: ³«we shall not flag or fail. We shall go on to the end. We shall fight in France, we shall fight on the seas and oceans, we shall fight with growing confidence and growing strength in the air, we shall defend our island, whatever the cost may be. We shall fight on the beaches, we shall fight on the landing grounds, we shall fight in the fields and in the streets, we shall fight in the hills; we shall never surrender, and even if, which I do not for a moment believe, this island or a large part of it were subjugated and starving, then our Empire beyond the seas, armed and guarded by the British Fleet, would carry on the struggle, until, in God's good time, the new world, with all its power an d might, steps forth to the rescue and the liberation of the old.´

En la SGM se lucha con todas las armas posibles ; incluso la nuclear. Los ejércitos utilizan todo tipo de tácticas y el objetivo es la población, la moral, la esencia misma del pueblo enemig o. Es la culminación de una lucha en la que hay dos bandos poderosos con fuerzas importantes y con un enemigo claro más allá de la frontera o la línea del frente. Los estrategas se esfuerzan por diseñar conceptos en los que se incluyan todos estos parámetros, por entender la implicación de las enormes flotas de aviones que cruzan miles de kilómetros para dejar caer sus bombas en las ciudades enemigas. Aún así, la guerra sigue siendo convencional. Los partisanos que utilizan tácticas de guerrillas lo hacen f orzados por la situación, en un ambiente defensivo y, en cuanto la fuerzas aliadas llegan a su altura, se incorporan a ellas y se transforman en fuerzas regulares. Incluso Vietnam e Indochina, donde las tácticas del Viet -cong eran en buena parte muy poco convencionales, sigue siendo una guerra a la vieja usanza. El enemigo tiene que utilizar métodos primitivos para su logística pero las batallas se producen, adaptadas al medio en que se desarrollan, entre dos fuerzas organizadas y que buscan destrozarse mut uamente. La componente guerrillera es muy grande, la asimetría en cuanto a las capacidades también, pero los objetivos siguen siendo, en su mayor parte, convencionales. La Guerra Fría supone un equilibrio de fuerzas. Cambia la guerra en tanto que la capacidad del armamento añade unas implicaciones importantes. Sin embargo, los dos bandos tienen capacidad destructiva y, por lo tanto, se comportan de modo convencional. Los países pequeños se apoyan en los grandes ± o son manejados por estos ± para seguir llevando a término guerras de, más o menos, un aspecto similar a las anteriores. Mientras los berlineses cruzaban el Muro caído de Berlín, el mundo cruzaba el límite entre la mundialización y la globalización. Las guerras ya no iban a ser sólo mundiales, también iban a ser globales. El concepto de global implica que abarca todo el Globo; pero también que engloba todas las disciplinas, todas las técnicas y tácticas, todos los aspectos de la vida y los ámbitos en que tiene lugar. Global es mucho más que mundial.

En el siglo XXI la asimetría ha sobrepasado la flexibilidad de la guerra y la ha roto. Ya no hay un bando más fuerte que otro; hay una poderosa máquina de guerra que, como en Kósovo, impone sus condiciones sin conceder siquiera una baja propia. La misma se nsación de indefensión de los humanos ante las máquinas que llegan de Marte en ³La Guerra de los Mundos´ de Wells es la que tienen los países que se enfrentan a la OTAN. No hay por donde atacarla porque lo domina todo en todas las esferas. La guerra, para los Aliados, da un último paso adelante con el control total del campo de batalla. Clausewitz murió en los últimos años del siglo XX. La ³niebla´ de la guerra prácticamente desaparece cuando el ojo -que-todo-lo-ve de los satélites y los UAV remite información de todo lo que ocurre al Jefe en tiempo real. La ³fricción´ es mínima ya que la capacidad de Mando y Control es casi perfecta. En Kósovo, el Cuartel General tenía imagen de video ³en vivo´ de los blancos que iban a atacar los aviones de la Alianza y cap acidad para decidir si continuar con el ataque o pararlo. Pero, apenas diez años después de la implosión de la URSS, cuatro aviones comerciales volvieron a trastocar todo el Arte de la Guerra. El enemigo ± eso sí, un enemigo no estatal ± elegía actuar bélicamente con medios totalmente civiles (y, lo que es peor, propios de la víctima) y basaba toda su estrategia en acciones asimétricas en las que asumía, además, el papel de ³pequeño´. Como hoy las ciencias ± incluida las bélicas ± adelantan que es una barbaridad, la idea se desarrolló de forma inmediata. Las Guerras del Golfo y la de Afganistán se ganan en cuestión de días pero sus consecuencias bélicas se mantienen vivas durante años. No hay enemigo al que exterminar y, en lugar de bombardear a la población civil enemiga, como en Dresde hasta arrasarlo en la SGM, hay que ganarse sus ³corazones y su mentes´. Los medios de comunicación e internet se convierten en sofisticadas armas de destrucción masiva. Las imágenes de los niños palestinos apedreando inútilmente a los carros blindados israelíes hicieron mucho más daño que todas las piedras que le lanzaron. Las noticias se manipulan, no sólo en Palestina, donde se organizan ³montajes´ de masacres para su difusión por la prensa internacional, también en el merca do de Sarajevo y en las plazas de Bagdad. Las fuerzas americanas ³embeben´ periodistas entre sus filas para ganarse los

³corazones y mentes´ de su propia gente en casa, los terroristas emiten videos de las ejecuciones de los rehenes para conseguir el efect o contrario. Mientras, en las Tres Manzanas de Krulak se desarrollan las acciones bélicas, humanitarias y de mantenimiento de la paz, en el sótano de una de las casas se están fabricando billetes falsos para desestabilizar una economía, en el segundo piso están atacando la red informática del enemigo y en el ático, los traficantes de las armas que se están disparando abajo, celebran con champagne las ganancias. La guerra quirúrgica y sin bajas permite eso y mucho más. Nos permite matar selectivamente pero también nos permite ser blancos indiscriminados estemos donde estemos y cuando estemos. Cuando la guerra cambia, las Fuerzas Armadas que la luchan deben cambiar también. En eso estamos. Una de las características de la globalización es que alcanza a todos l os aspectos de nuestra vida. La dimensión que adquieren las noticias se ve magnificada y aproximada, sin embargo, también se ve relativizada por el mero volumen de información que nos ofrecen a diario. El efecto de las noticias hay que mantenerlo vivo, alimentarlo. La inmediatez con que obtenemos la información es otro factor determinante. No estamos dispuestos a esperar. Tampoco estamos dispuestos a sufrir, ni a perder . Occidente es dueño y esclavo del fenómeno globalizante y, paradójicamente, está poco ad aptado todavía a todas sus consecuencias. Guerra asimétrica es aquel conflicto que se desarrolla entre varios contendientes capacidades militares cuyas son,

normalmente, distintas y cuyo modelo estratégico es,

fundamentalmente, diferente. David no tenía ninguna

posibilidad de salir airoso contra Goliat en un combate cuerpo a cuerpo. Es muy probable que los filisteos vieran el uso de la

honda por parte de David como un acto, cuando menos, cobarde y tramposo. Sin embargo, la caída de su guerrero tuvo el efe cto deseado. También está claro que el Photoshop funciona en todos los sentidos. No nos habíamos terminado de creer el adagio de que ³todo vale en el amor y en la guerra´ hasta que nos hemos visto implicados en una en la que, efectivamente, no hay más reglas que la de salir vencedor. Me llama la atención cuando los marineros de los pesqueros españoles del Golfo de Adén se llevan las manos a la cabeza y se asombran de que ³parezca que estuviéramos en una guerra´. Efectivamente, en eso estamos, pudo parecer retórica imperialista en su día, pero la Guerra contra el Terror tiene su doctrina en las publicaciones de la Casa Blanca. Estamos en guerra contra un enemigo invisible y que nos va a golpear en nuestra propia casa. Las Fuerzas Armadas han dejado de ir al f rente a buscar al enemigo porque el enemigo ha traído el frente a nuestras casas y nos han convertido a todos en soldados. Como militares, aportaremos unos conocimientos, unas habilidades y unas capacidades diferenciadas al esfuerzo común para ganarla, per o tenemos que pelearla entre todos. La diferencia fundamental entre la guerra asimétrica actual y la pasada es que, ahora, la asimetría desde abajo se emplea como arma ofensiva en territorio enemigo. No se trata de una reacción a un ataque de un enemigo su perior y, en muchos casos, ni siquiera el enemigo es superior. Simplemente, es una forma más de hacer la guerra. Pakistán, potencia nuclear, difícilmente puede calificarse de país débil. Sin embargo, fomentó en su día la existencia de grupos de guerrillero s, los talibanes, para operar en Afganistán. Al mismo tiempo que mantenía una guerra discontinua con India en Cachemira y que utilizaba la disuasión de su arsenal atómico, utilizaba grupos irregulares para conseguir sus fines. Irán es otro caso de utilizac ión de grupos terroristas, como Hezbolá, para conseguir lo que no quiere o puede por medios convencionales. Estados Unidos infiltró comandos en Afganistán para luchar junto a sus aliados con tácticas de guerrilla.

³Terrorismo´ es un término muy genérico que empleamos para definir fenómenos que no son iguales. Las acciones terroristas, en contextos internacionales, han pasado a ser operaciones bélicas asimétricas. Así las perciben los que las utilizan y así debemos tratarlas para ser capaces de hacerles frente. De las opciones que tiene un Estado ± o un actor no estatal ± el terrorismo es otra más.

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