Educación sobre la muerte dirigida a niños.

La cultura como educador sobre la muerte.
Los niños aprenden de sus ambientes físicos y simbólicos; así es inevitable que
los niños aprendan lecciones fundamentales y desarrollen actitudes básicas sobre
la muerte cuando visitan un cementerio, participan en un servicio fúnebre u
observan a alguien discutir de ello.
Además los niños aprenden de comportamientos no verbales como el tono de
voz, los ademanes, las expresiones faciales y silencios abruptos.
Aprenden también de los medios de comunicación, juegos y de lo que observan
alrededor de su casa. Este tipo de educación es informal y no planificada pero
poderosa tal aprendizaje los prepara para funcionar y tener interacciones al llegar
a la edad adulta.
Los niños experimentan la muerte en mucho como lo hacen los adultos, aunque
no necesariamente con los mismos significados. Si estas experiencias son
perturbadoras para los adultos, también lo son para los niños.
La manera en que se ayudan a los niños a comprender y darle sentido a tales
experiencias, y el modo en que se les consuela

cuando se enfrentan ellas, son

cuestiones importantes a las cuales la sociedad debe responder.

Muerte en los medios de entretenimiento.
Es clara la existencia de un vínculo causal entre la exposición constante a
violencia

televisada y el

comportamiento agresivo

subsecuente, y que la

exposición frecuente a la violencia en la televisión conduce a la creencia de que
tal violencia es una representación precisa de la realidad – lo que resulta en el
temor de llegar a ser víctima de ella.

La exposición prolongada a la violencia en películas y televisión parece conducir a una desensibilización emocional hacia la violencia real y a una disminución a la empatía y en la disposición a ayudar a aquellos que se convierten en víctimas. Después de la tragedia del Columbine High School en Colorado. . La violencia es la principal causa de muerte entre los jóvenes por lo que ya no se considera sólo como un asunto del sistema de justicia penal. evaluar y manejar sus experiencias con la muerte. a través de la mediación. Para cierta cantidad de niños la cuestión no es el tipo de “educación cultural sobre la muerte” que reciben. con intención o sin ella. Padres como educadores de la muerte. sino que ahora es un tema de salud pública de la mayor prioridad. sino más bien cómo permanecer vivos. Existe una tendencia de creer que los niños no están interesados o no se percatan y no les afecta la muerte y por ende es mejor dejar de un lado el tema. un informe del secretario de salud” (2000). Los padres tienen una función vital en ayudar a sus hijos a comprender. los comentarios tranquilizadores y el apoyo emocional Es frecuente que los padres se sientan incómodos al hablar de la muerte con sus hijos y tiendan a evitarlo cuando es posible. Violencia real. la administración y el congreso estadounidense pidieron al secretario de salud que desarrollara un informe sobre la violencia juvenil en ese país por lo que se creó el programa “Violencia juvenil.

• Responder preguntas • Proporcionar consuelo y tranquilidad • Mediación y moderación de la violencia en los medios de comunicación Educación sobre la muerte en las escuelas. los funerales. como preparación de la vida y como experiencia personal obtenida a través de la literatura. Las metas eran preparar mejor para la vida.Pautas para tratar el tema. de la misma manera que aprenden sobre otros asuntos Metas de la educación sobre la muerte. La información sería sistemática y amplia beneficiando a más niños Los niños tienen derecho a aprender sobre los hechos de la vida y la muerte. La educación sobre la muerte se enfocó desde la perspectiva de la educación en salud preventiva. - Informar y ayudar a los niños a alcanzar ciertos razonamientos y comprensión . Probablemente las escuelas sean el vehículo más efectivo para la educación pública a largo plazo sobre el tema de la muerte. para apreciar la vida y la salud y para tener menos temor a la muerte. así como las habilidades para afrontar y superar la pena. la pena del duelo. Educación sobre la muerte como preparación.

- Estudio no sólo del ciclo vital de las plantas y animales pequeños. nacimiento. Temas para educación sobre la muerte. los estamos dotando de unas capacidades y una comprensión importantes. la razón y la compasión - Asistirles en el aprendizaje de habilidades de afrontamiento y conductas atentas hacia sí mismo. que le servirán para el resto de sus vidas”. William C. - Arte: alentar a elegir proyectos relacionados con el duelo. Cuando ayudamos a nuestros hijos a curarse del dolor que produce la herida emocional más profunda de todas –la muerte de un ser querido -. La reacción de un niño frente a la pérdida. sino también de los seres humanos desde la concepción. Duelo en niños y niñas. el duelo. en el momento en que ocurre y sobre todo después. literatura sobre la muerte - Psicología: Discusión de las respuestas ante la muerte y crisis de agonía. Kroen (1996). sentimientos. los demás y la actitudes y vida. Las experiencias de pérdida . pensamientos y conductas relacionados y evocados por la experiencia y el apoyo a los demás. deprimido.- Ayudarles a desarrollar perspectivas y y valores constructivos aprendiendo a ponderar los asuntos con base en la observación. hace que el niño/a no pueda sentirse culpable. es decir. “Poder llorar la muerte de un ser querido adecuadamente y afrontar la pérdida antes de que se produzca. enojado o asustado. crecimiento y madurez hasta la vejez y la muerte. dependerá del momento evolutivo y también de circunstancias externas y en especial de la situación y actitud de los adultos que rodean al niño.

En realidad. son procesos y como tales reaparecen a lo largo de toda la vida. “Para ayudar a los niños/as que han perdido a un ser querido. En general se admite que la muerte o pérdida (separación / abandono) de uno de los padres constituye uno de los mayores estresores a los que un niño debe enfrentarse. En realidad. Pautas de actuación para ayudar a los niños a afrontar la muerte de un ser querido . el sufrimiento es una respuesta normal a la muerte de un ser querido. este dolor nunca termina. “El trauma causado por la muerte de un ser querido siempre ocasiona trastornos emocionales a largo plazo”. el duelo y el dolor nunca terminan. los niños/as experimentan estas emociones intensamente. Sin embargo. no son capaces de sufrir o experimentar el duelo”. En el duelo. van - descubriendo e incorporando nuevos factores relacionados con la pérdida. En realidad. Al contrario. existen algunos mitos para entender y confrontar nuestras experiencias relacionadas con la muerte y el sufrimiento. - “El sufrimiento y el duelo infantil son de corta duración”. se debe de tener como meta “terminar” con su sufrimiento y duelo”. tienden a desarrollarse normalmente. El cariño y la compresión ayudan a procesar esta experiencia. Mitos relacionados con la muerte. la expresión no verbal de estas - emociones no es reconocida por los adultos. La mayoría de los niños/as que reciben apoyo y sienten que sus sentimientos y sienten que sus - experiencias son validadas.son parte integrante del desarrollo infantil y la manera en que se resuelven estas situaciones determinará la capacidad de afrontar y resolver experiencias de pérdida posteriores. Mientras los niños/as crecen se desarrollan. “Los infantes y los niños pequeños.

muchísimo". Los niños en su fantasía pueden creer que algo que pensaron. abrazarlo. dejarle salir a jugar con un amigo. tranquilizarle diciéndole que estaremos ahí por si nos necesita. sostenerlo en brazos. así ella no habría muerto". es aconsejable explicarle con antelación qué verá. Lo vamos a echar mucho de menos. Aunque resulte muy doloroso y difícil hablar de la muerte con el niño. Papá ha muerto. ¿Qué se debe hacer? Mantenerse física y emocionalmente cerca del niño. Tomar parte en estos actos puede ayudarle a comprender qué es la muerte y a iniciar mejor el proceso de duelo. dijeron o hicieron causó la muerte. Por ejemplo: "Ha ocurrido algo muy triste. Es bueno se sepan que todos los seres tienen que morir algún día y que le ocurre a todo el mundo. entierro. Puede ser adecuado también buscar momentos para estar separados: dejarle sólo en su habitación. debemos decirle con calma pero con firmeza que no ha sido culpa suya. Si es posible. sentarse a su lado. es mejor hacerlo lo antes posible.Cuándo y cómo dar la noticia. Le queríamos mucho y sabemos que él también nos quería. No pasa nada por decirles que nosotros también nos hacemos las mismas preguntas. se debe buscar un momento y un lugar adecuado y explicarles lo ocurrido con palabras sencillas y sinceras. Pasadas las primeras horas de mayor dramatismo y confusión. o que sencillamente no sabemos la respuesta. funeral. Ya no estará más con nosotros porque ha dejado de vivir. Si un niño dice: "me hubiera gustado ser más bueno con mamá. Permitir que participe en los ritos funerarios Animar al niño a asistir y participar en el velatorio. qué escuchará y el porqué de estos ritos . Permitirle estar cerca. llorar con él… Podemos también dejar que duerma cerca. Si es necesario. escucharle. ¿Qué podemos decirles si nos preguntan por qué? ¿Por qué ha muerto? Son preguntas difíciles de responder. aunque mejor en distinta cama.

se ponen furiosas por el mismo hecho de la pérdida. Algunos niños/as. Aspectos a tener en cuenta Según Bolwby (1997). lo que parece evidente es que. pueden cortar la libre expresión de emociones e impiden que el niño se desahogue. La ansiedad se debe a que el niño/a puede temer volver a sufrir una nueva pérdida. los niños viven emociones intensas tras la pérdida de una persona amada. es habitual que después de una pérdida. los niños/as manifiesten ansiedad y estallidos de cólera. y esto les ayudará a vivir de manera más adecuada la separación. Frases como: "no llores". "tienes que ser razonable y portarte como un grande". tristeza…) son aceptados por su familia. miedo. si el padre/madre se enfada con frecuencia con el niño/a. Es conveniente. Aunque es difícil saber hasta qué punto los niños/as son propensos a culpabilizarse espontáneamente por una pérdida. los expresarán más fácilmente. "tienes que ser valiente". Es importante que la persona de referencia que sobrevive entienda que los estallidos de ira del menor se deben a la ausencia del fallecido y no culpabilice al hijo al considerar irrazonables sus enfados o atribuirlos a problemas de carácter. Si perciben que estos sentimientos (rabia. éste tendrá problemas de autoestima y será más vulnerable a la depresión. "no está bien enfadarse así". "no estés triste". estar atentos a la aparición de algunos signos de alerta como: • Llorar en exceso durante periodos prolongados • Rabietas frecuentes y prolongadas • Apatía e insensibilidad .Animarle a expresar lo que siente Aunque no siempre las expresen. lo que le hace más sensible a toda separación de la figura que hace las funciones de maternaje.

también estará bien. • Imitación excesiva de la persona fallecida. Tengo derecho a tener mis sentimientos por la muerte de un ser querido Puedo enfadarme. • Frecuentes pesadillas y problemas de sueño. . 3.• Un periodo prolongado durante el cual el niño pierde interés por los amigos y por las actividades que solían gustarle. • Pérdida de apetito y de peso. • Frecuentes dolores de cabeza solos o acompañados de otras dolencias físicas. Mis derechos tras la muerte de un ser querido 1. Tengo derecho a expresar los sentimientos a mi manera Cuando los niños sufren. • Comportamiento infantil (hacerse pis. Puedo jugar y reírme. no pasa nada. sino que tengo sentimientos que me asustan y que necesito que me ayuden. Puedo sentirme insensible a lo que me rodea. encontraré a alguien que me escuche y me quiera. Nadie sentirá exactamente lo mismo que yo. Tengo derecho a hablar de mi dolor siempre que tenga ganas Cuando necesite hablar. También puedo enfadarme y portarme mal. pedir comida a menudo…) durante tiempo prolongado. pudo no sentir nada en absoluto. sentirme triste o solo/a. • Cambios importantes en el rendimiento escolar o negativo de ir a la escuela. 2. Puedo tener miedo. expresiones repetidas del deseo de reencontrarse con el fallecido. Cuando no quiera hablar. hablar como un bebé. Esto no quiere decir que sea malo/a. o a veces. les gusta jugar para sentirse mejor durante un rato.

Tengo derecho a preguntarme por qué ha muerto la persona querida Sin embargo. Tengo derecho a sufrir oleadas de dolor Las oleadas de dolor son sentimientos de tristeza repentinos e inesperados que a veces me invaden.4. no pasa nada. Estos sentimientos pueden ser muy fuertes e incluso pueden dar miedo. . con el tiempo sentirme bien Viviré una vida feliz. incluso mucho tiempo después de la muerte de una persona. 7. Básicamente necesito que presten atención a lo que siento y lo que digo. 6. Tengo derecho a disgustarme con los problemas normales y cotidianos A veces puedo estar de mal humor y puedo tener problemas en las relaciones. de algún modo. Tengo derecho a que los demás me ayuden a sobrellevar el dolor Especialmente los adultos que me quieren. pero la vida y la muerte de la persona que ha muerto siempre formarán parte de mí. Tengo derecho a seguir adelante y. Siempre la echaré de menos. más cerca de la persona que ha muerto 8. Las preguntas sobre la vida y la muerte son las más difíciles de contestar. Tengo derecho a recordar a la persona que ha muerto y hablar de ella En unas ocasiones. los recuerdos serán alegres y en otras tristes. Tengo derecho a utilizar mi fe en Dios para encontrarme mejor Puede que rezar me haga sentir mejor y. los recuerdos me ayudan a mantener vivo mi amor por la persona que ha muerto. y que me quieran pase lo que pase 5. 9. si no encuentro una respuesta. Cuando me siento así a lo mejor tengo miedo de estar solo/a. Sea como sea. 10.

como ayudar a los niños/as a afrontarlo. (2006). Apraiz. Agonía. I. México. Escuela Vasco Navarra de Terapia Familiar Corless. Editorial Manual Moderno.Referencias. . El duelo. muerte y duelo. Germino y Pittman (2005).