MENSAJE DE LA PRIMERA PRESIDENCIA

Vivamos la vida abundante

Por el presidente Thomas S. Monson

Vivamos la vida abundante
Al comienzo de un nuevo año, desafío a los Santos de los Últimos Días de
todo el mundo a que emprendan la búsqueda personal, diligente y
signi格cativa de lo que yo llamo la vida abundante: una vida llena de éxito,
bondad y bendiciones. Del mismo modo que en la escuela aprendimos los
conceptos básicos, les ofrezco mis propios principios básicos a 格n de que
todos podamos lograr la vida abundante.

Tengan una actitud positiva
El primer principio básico se re格ere a la actitud. William James, un psicólogo
y 格lósofo pionero de los Estados Unidos, escribió: “La revolución más
grande de nuestra generación es el descubrimiento de que los seres
humanos, al cambiar su actitud mental, pueden cambiar el aspecto exterior
de su vida”1.
Tantas cosas en la vida dependen de nuestra actitud. La forma en que
escogemos ver las cosas y respondemos a los demás marca toda la
diferencia. El poner nuestro mejor empeño y luego decidir ser felices en
nuestras circunstancias, sean cuales sean, nos trae paz y satisfacción.
Charles Swindoll —escritor, educador y pastor cristiano— dijo: “Para mí, la

actitud es más importante que… el pasado… que el dinero, que las
circunstancias, que los fracasos, que los éxitos, que lo que otras personas
piensen, digan o hagan. Es más importante que el aspecto físico, los
talentos o la habilidad. Determinará el éxito o la caída de una compañía,
una iglesia o un hogar. Lo extraordinario es que cada día podemos decidir
qué actitud tendremos ese día”2.
No podemos dirigir el viento, pero podemos ajustar las velas. A 格n de tener
la mayor felicidad, paz y satisfacción posibles, decidamos tener una actitud
positiva.

Crean en ustedes mismos
El segundo principio es creer en ustedes mismos, en las personas que los
rodean y en principios eternos.
Sean sinceros con ustedes mismos, con los demás y con su Padre Celestial.
Una persona que no fue sincera con Dios hasta que ya fue demasiado tarde
fue el cardenal Wolsey, quien, según Shakespeare, tuvo una larga vida al
servicio de tres soberanos y gozó de riquezas y poder. Al 格nal, fue
despojado de su poder y sus posesiones por un rey impaciente. El cardenal
Wolsey se lamentó:
De haber servido a mi Dios con sólo la mitad de celo
que he puesto en servir a mi rey, no me hubiera entregado éste, a mi vejez,
desnudo, al furor de mis enemigos3.
Thomas Fuller, un clérigo e historiador inglés que vivió durante el siglo XVII,
escribió esta verdad: “No es creyente aquel que no vive de acuerdo con su
creencia”4.
No se pongan límites y no permitan que otras personas los convenzan de
que lo que ustedes pueden hacer tiene un límite. Crean en ustedes mismos
y luego vivan de tal modo que puedan lograr aquello de lo que son capaces.
Ustedes pueden lograr lo que crean que pueden lograr. Confíen, crean y

tengan fe.

Enfrenten las di格cultades con valor
El valor se convierte en una virtud valiosa y signi格cativa cuando se lo
considera no tanto como la voluntad de morir con valentía, sino como la
determinación de vivir con dignidad.
El ensayista y poeta estadounidense Ralph Waldo Emerson dijo: “Sea lo que
sea que hagas, necesitas valor; sea cual sea el camino que escojas, siempre
habrá alguien que te dirá que estás equivocado; siempre surgen
di格cultades que te tentarán a creer que quienes te critican están en lo
cierto. El trazar un curso de acción y seguirlo requiere una porción del
mismo valor que necesita un soldado. La paz tiene sus victorias, pero se
necesitan hombres y mujeres valientes para ganarlas”5.
Habrá ocasiones en que tendrán temor y se desanimarán; tal vez se sientan
derrotados; las probabilidades de lograr la victoria quizá parezcan
abrumadoras. En ocasiones tal vez se sientan como David cuando intentó
luchar contra Goliat; pero recuerden: ¡David ganó!
Se necesita valor para dar el primer paso hacia nuestra meta anhelada,
pero se necesita aún más valor cuando uno tropieza y debe hacer un
segundo esfuerzo para lograrla.
Tengan la determinación para realizar el esfuerzo, la resolución para
trabajar a 格n de alcanzar una meta digna y el valor no sólo para enfrentar
las di格cultades que inevitablemente llegarán, sino también para realizar un
segundo esfuerzo, en caso de ser necesario. “A veces, el valor es esa
vocecita suave que, al 格nal del día, dice: ‘Mañana volveré a intentarlo’”6.
Ruego que recordemos estos principios básicos al comenzar nuestra
jornada hacia el nuevo año, que cultivemos una actitud positiva, una
creencia de que podemos alcanzar nuestras metas y resoluciones, y el valor
para enfrentar cualquier desafío que se presente en nuestro camino.

Entonces disfrutaremos de una vida abundante.

Cómo enseñar con este mensaje
Considere invitar a los miembros de la familia a compartir experiencias
personales en las que una actitud positiva, la con格anza en sí mismos o el
valor los haya ayudado; o invítelos a que busquen en las Escrituras ejemplos
de esos tres principios. Tal vez pueda prepararse para enseñar al pensar,
con espíritu de oración, sobre pasajes de las Escrituras o experiencias
propias.
Jóvenes

Valor para resistir la tormenta
Por Maddison Morley

La segunda noche del campamento de las Mujeres Jóvenes de mi estaca
hubo una fuerte tormenta y un tornado. De mi barrio habíamos asistido 24
jóvenes y dos líderes, y sólo teníamos una pequeña cabaña para
protegernos. La lluvia arreciaba y el viento empeoraba. Tenía que
recordarme constantemente de la oración que nuestro presidente de
estaca había ofrecido un poco antes pidiendo que se nos protegiera.
Además, nuestro barrio ofreció una oración de grupo en nuestra cabaña y
yo también oré personalmente.
Muchas jóvenes estaban atemorizadas y era fácil ver por qué; nuestra
cabaña no era muy resistente y estábamos junto a un río. En unos veinte
minutos la tormenta empeoró tanto que toda la estaca tuvo que correr de
las cabañas de sus barrios a las cabañas de los consejeros, que estaban en
terreno más alto. Mi presidente de estaca ofreció otra oración y cantamos
himnos, canciones de la Primaria y canciones de campamento para intentar
calmarnos. Sí, teníamos miedo, pero sentimos que todo estaría bien. Media
hora más tarde nos fue posible regresar a nuestras cabañas.
Más tarde nos enteramos de lo que había sucedido con el tornado esa

noche; se había dividido en dos tormentas. Una de ellas nos pasó por la
derecha y la otra por la izquierda. ¡Lo que nos había afectado a nosotros no
fue nada en comparación!
Yo sé que esa noche Dios escuchó nuestras oraciones y nos protegió de lo
peor de la tormenta. ¿Por qué se dividiría un tornado a menos que Dios
necesitara que así fuera? Sé que en las tormentas de la vida siempre
podemos orar a nuestro Padre Celestial y Él nos escuchará y nos
responderá, dándonos el valor y la protección que necesitemos para salir
de ellas a salvo.
Niños

El capitán Moroni
El capitán Moroni tuvo valor cuando enfrentó los desafíos. Amaba la verdad,
la libertad y la fe, y dedicó su vida a ayudar a los ne格tas a preservar su
libertad. Tú puedes ser como el capitán Moroni al enfrentar tus desafíos
con valor; incluso puedes hacer tu propio estandarte de la libertad
escribiendo en la bandera que aparece a continuación, o en una hoja de
papel aparte, las cosas que son importantes para ti y para tu familia.

Notas
  1. William James, en Lloyd Albert Johnson, comp., A Toolbox for Humanity:
More Than 9000 Years of Thought, 2003, pág. 127.
  2. Charles Swindoll, en Daniel H. Johnston, Lessons for Living, 2001, pág.
29.
  3. William Shakespeare, La vida del rey Enrique VIII, Obras completas,
Aguilar, S. A. de Ediciones, Madrid, España, Acto III, escena II, pág. 837.
  4. Thomas Fuller, en H. L. Mencken, ed., A New Dictionary of Quotations,
1942, pág. 96.
  5. Ralph Waldo Emerson, en Roy B. Zuck, The Speaker’s Quote Book, 2009,

pág. 113.
  6. Mary Anne Radmacher, Courage Doesn’t Always Roar (El valor no
siempre brama), (2009).

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