ELECCIONES GENERALES 2016

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Hieden a fraude
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ha dejado fuera de la competencia electoral
a los candidatos Julio Guzmán de Todos por el Perú (TPP) y César Acuña de Alianza
para el Progreso (APP). Con esta decisión el JNE ha consumado un recorte de
libertades ciudadanas. Esto es nefasto para el proceso de renovación de un
gobierno en democracia.
PROCESO MANCHADO Y ANTIDEMOCRÁTICO
Las resoluciones sobre los casos Guzmán y Acuña manchan las elecciones e
inauguran un preocupante deterioro del proceso electoral, queha pasado
rápidamente de la confusión e incertidumbre a la deslegitimación, a oler a fraude.
Un importante contingente ciudadano y una creciente corriente de opinión pública
nacional e internacional van a sostener que el proceso electoral es antidemocrático
e ilegítimo porque impide la participación política de, por lo menos, un cuarta
parte de los electores.
TOCAN LA PUERTA DE LOS CUARTELES
El retiro del candidato del nacionalismo Daniel Urresti por parte del Comité
Ejecutivo Nacional del partido nacionalista tiene un tufillo golpista, al plantear que
no existen condiciones para participar en este proceso electoral. Y que el JNE está
parcializado. Esta es la justificación para plantear la suspensión y postergación de
las elecciones o un golpe de Estado.
Poco le duró a García Pérez la sonrisa por haber desaforado mediante el JNE a
Guzmán y Acuña. Vuelto a la dura realidad, se le ve en sus presentacione públicas
mandón y trompudo contra sus propios compañeros debido a las raleadas
presentaciones que preside. García Pérez, acostumbrado a la multitud no parece
conciente de su realidad. El pueblo lo castiga por la matanza de Bagua, la
propuesta del perro del hortelano, los narcoindultos y la corrupción de su segundo
gobierno. En estas condiciones, juega a la suspensión del proceso electoral o un
golpe de Estado. Alan García coincide con Humala, pero por instinto sobrevivencia,
se resiste a morir, como el búfalo emboscado por una manada de leones en ayunas.
ENTRA EN ESCENA UN NUEVO PROTAGONISTA
En las elecciones del 2011, específicamente en la segunda vuelta y de la
revocatoria municipal el 2014, el movimiento juvenil y popular, los colectivos de
mujeres y de los derechos humanos fueron el factor determinante para el triunfo de
Ollanta Humala y que no se logre la revocatoria de la alcaldía de Lima a Susana
Villarán. En esa oportunidad, se desplegó un amplio movimiento para
desenmascarar al fujimorismo criminal.
Esta vez en esta primera vuelta del 2016, a lo ancho y largo del país el movimiento
juvenil y popular cataliza la rabia y el descontento de miles de ciudadanos
asqueados por el comportamiento del JNE para favorecer al fujimorismo, de sus
políticas clientelistas, de regalar a manos llenas dádivas a cambio de votos, lo que
fue el motivo de la exclusión de César Acuña, y por no levantar las observaciones a
la inscripción de su candidatura fue excluido Julio Guzmán, a quien daban como
desbordante ganador de una probable segunda vuelta, y ahora convertido en
chicha morada.
Por otro lado, los ciudadanos se cansaron de la manipulación de las encuestas que
los medios concentrados publicitan para favorecer a sus candidatos (Keiko, PPK,
Alan García), mas el trato desigual a otros candidatos por parte del JNE, apuntalan a

que el movimiento juvenil y popular se extienda en todo el país en contra del
fujimorismo y los remanentes del apra.
La irrupción de un potente movimiento democrático en pleno proceso electoral, es
el punto de inflexión, el punto de quiebre a favor de las candidaturas democráticas
(la Vero y Barnechea), que ha puesto de vuelta y media a los defensores del
modelo económico neoliberal, a los defensores del sistema, es decir, como escribe
Hildebrandt, los aputamadrados grupos de poder.

MEDIOS CONCENTRADOS Y ENCUESTAS
EN CAMPAÑA ELECTORAL
Con suficiente anticipación, los grupos de poder, los poderes fácticos y los medios
concentrados se han venido preparando para enfrentar las elecciones
presidenciales y congresales 2016. Trabajan por una transición política ordenada y
a su favor para mantener el modelo económico neoliberal. No quieren sorpresas ni
sobresaltos como en la elección anterior.
ELECIONES EN LA RECTA FINAL
En la guerra convencional se dan una serie de batallas. En el fragor de la lucha,
estrategas y generales de los ejércitos en pugna evalúan los planes aplicados,
reajustan sus fuerzas, cambian de táctica, modifican estrategias e incluso utilizan
nuevas armas.
Si entendemos la política como una guerra, es lo que viene sucediendo en la parte
final del proceso electoral 2016 para elegir presidente de la República y
congresistas. Estrategas y comandos de campaña de las diversas fuerzas politicas
se encuentran en permanente evaluación y reordenamiento, después de la
exclusión de César Acuña y Julio Gusmán del proceso electoral.
MEDIOS CONCENTRADOS EN CAMPAÑA
En las últimas campañas hemos visto el enorme poder de los medios concentrados
empeñados en imponer y mantener a determinados candidatos del statuo quo y en
bloquear a los del antisistema económico o político. Ellos despliegan sus propias
campañas y contracampañas cuya efectividad miden en las encuestas que
contratan.
Su éxito se reduce a la demolición de Acuña y al mantenimiento de Keiko como
favorita. En efecto, a través de una fuerte presión política y mediática, el JNE ha
excluido en forma parcial del proceso electoral a Acuña y Gusmán.
Están sumamente preocupados por el destino de sus candidatos del elenco estable,
éstos se encuentran en caída sostenida (PPK, Alan) y no han podido contener la
emergencia −en algunos casos vigorosa− de los pitufos (Guzmán, Verónika y
Barnechea).
ENCUESTAS A SU SERVICIO
El gran capital influye en toda la vida política económica de la Nación. Sus narices
las meten en todas partes. No se le escapa nada. Las encuestadoras están a su
servicio como se ha demostrado en todas las campañas electorales pasadas. No
aciertan una, pero trabajan a favor de sus candidatos. Cumplen su papel.
En este proceso electoral los grupos de poder, los poderes fácticos y los medios
concentrados pretenden convertirse en el gran árbitro, han reajustado su táctica y
estrategia electoral. Es lo que expresan las recientes encuestas (CPI, DATUM,
IPSOS-APOYO, GFK). Intentan manipular el proceso electoral para mantener y
afianzar el modelo neoliberal que les ha brindado en estos últimos 25 años los más
grandes beneficios económicos en la historia del Perú. En suma, no solamente
juegan a convertirse en árbitros del presente proceso electoral, si no que
pretenden orientarlo en favor de sus candidatos neoliberales (Keiko, PPK y Alan).