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En defensa dE la pucp

“Es una sentencia totalmente parcializada”
Rector de la Católica, Dr. Marcial Rubio Correa, sobre la sentencia del Tribunal Constitucional que declaró infundada la acción de amparo iniciada por la Católica contra el señor Walter Muñoz Cho.
[Págs. 2-5]

Lima, 23 de abril del 2010
endefensa@pucp.edu.pe Distribución gratuita Publicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú

archivo PucP

Libertad y autonomía
“Lo que quiere Cipriani es entrar acá e imponer el modelo del Opus Dei y eso, evidentemente, no se lo vamos a permitir”, sentencia el doctor Efraín Gonzales de Olarte, vicerrector académico de la Católica. [Págs. 8-9]

Verdades y mentiras
Lo que debes conocer en torno al conflicto que mantiene la Católica con el Arzobispado de Lima.
[Págs. 14-15]

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especial

“El fallo no dice, ni puede decir: convoque a la junta, entréguele los bienes”
El pasado lunes, 19 de abril, se conoció que el Tribunal Constitucional declaró infundada la acción de amparo iniciada por la Católica con el objetivo de resguardar sus derechos constitucionales a la propiedad y la autonomía universitaria. Estos, según nuestra Universidad, vienen siendo amenazados por las indebidas exigencias del señor Walter Muñoz Cho, persona designada por el señor arzobispo de Lima para integrar la Junta Administradora de los bienes que pertenecieron a don José de la Riva-Agüero y Osma. Se trata, como dice el rector de la Católica, Dr. Marcial Rubio Correa, de una sentencia “arbitraria, inconstitucional y totalmente parcializada”, que toma “argumentos enteros de la otra parte”.
Por Carolina DE anDrEa

¿

por nosotros contra él, y que se decidirán en la Corte Suprema, seguramente.
¿El señor Muñoz Cho ha ganado en este punto?

Estamos frente a un pleito judicial o un pleito ideológico?

Estamos frente a un pleito de poder en el cual nosotros notamos que el arzobispo quiere tomar el control de la vida económica de la Universidad. No de la herencia, sino de toda la Universidad, porque así lo ha planteado en una demanda que hay en el Poder Judicial, y obviamente el control económico es el control de todo. Entonces, la parte judicial es una parte del problema, pero el problema es de poder: de poder económico y de poder político dentro de la Universidad.

El demandado nunca gana en una acción de amparo; gana el demandante o no gana nadie. Y la mejor prueba de eso es que se puede volver a plantear una acción de amparo sobre este tema en otro país. Pero el asunto es que, después de la sentencia del Tribunal Constitucional, no hay ninguna solución al conflicto.
inicialmente, algunos medios sostuvieron que la Católica no acataría este fallo del Tribunal Constitucional.
bEnEfaCTor. Don José de la Riva-Agüero y Osma.

El Tribunal Constitucional tenía que decir si la autonomía de la Universidad había sido amenazada o no, y si la propiedad de la Universidad había sido amenazada o no. El tribunal ha dicho que no han sido amenazadas. Muy bien. Pero no solo ha dicho esto.
¿Qué más ha dicho?

¿Qué significa este fallo del Tribunal Constitucional para la vida de la Universidad?

El fallo significa que nosotros teníamos confianza en que el tribunal iba a defender nuestra autonomía y nuestra propiedad, y el tribunal ha decidido que no es así: ha decidido declarar infundada nuestra demanda; por lo tanto, no hemos ganado en este punto. Y esto significa que siguen los otros juicios que están planteados tanto por el señor Muñoz Cho contra nosotros como

No es que la Universidad no acepte el fallo que ha dado el Tribunal Constitucional. Nosotros vamos a respetar el fallo porque lo que dice es que nuestra acción de amparo es infundada. Ahora, otra cosa es que haya en el fallo cosas que el tribunal dice y que nunca debió decir y que no valen, porque ya se están discutiendo en los tribunales ordinarios, por acciones que han presentado tanto el señor Muñoz Cho como nosotros.
¿Qué debía analizar el Tribunal Constitucional?

“los CinCo obispos en la asamblea no vienen, Y el representante del Cardenal –ese sí es representante– en el Consejo Universitario, haCe tres años qUe no existe”.

Ha dicho, por ejemplo, que el señor Muñoz Cho pide lo que tiene derecho. El tribunal no tiene ninguna atribución para decir si lo que hace el Muñoz Cho está bien o mal; ninguna atribución, pero lo ha dicho. El tribunal ha dicho que el señor Muñoz Cho es representante del arzobispo en la junta. Eso es falso y no compete al Tribunal Constitucional decir eso. El arzobispo no tiene representante en la junta, nombra a uno de la junta. Hay en el derecho una gran diferencia entre ser representante de alguien y ser nombrado por alguien. Por ejemplo, yo nombro un miembro de los tribunales arbitrales como parte, pero no me representa; es designado por mí, pero no me representa. Eso exactamente es lo que pasa. El Tribunal Constitucional se ha puesto a interpretar los testamentos para sacar estas y otras conclusiones y el tribunal no interpreta los testa-

mentos, eso lo interpretan los tribunales comunes. Y, finalmente, ha hecho una serie de conjeturas sobre lo que pensaba el señor Riva-Agüero que no tiene ningún derecho a hacer ni él ni ningún otro tribunal, porque los tribunales se fundan en hechos no en lo que yo pienso que él pensó. Hay una serie de equivocaciones fruto de que el tribunal ha decidido sobre lo que no debe decidir.
¿Cuál es la finalidad del Tribunal Constitucional?

Lo que hace un tribunal es resolver lo que se le pide. Y la finalidad que la Constitución y la ley establece es que se pronuncia sobre amenazas y violaciones de derechos constitucionales. Entonces, ¿el tribunal debía mirar los testamentos para ver la propiedad de la Universidad? Por supuesto que sí. ¿El tribunal debía mirar los testamentos para decir que el señor Muñoz Cho es representante del arzobispo? No. ¿El tribunal debía mirar los testamentos para decir que la carta que nos mandó Muñoz Cho es ejercicio de su derecho? No. ¿El tribunal debía decir que la Universidad tiene una propiedad con cargo? No, porque esa no es su función, es función de los tribunales ordinarios, y en eso el Tribunal Cons-

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EN DEFENSA DE LA PUCP
FRANZ KRAJNIK

al frEnTE. “Notamos que el arzobispo quiere tomar el control no de la herencia, sino de toda la Universidad”, asegura el Dr. Rubio, rector y abogado constitucionalista.

titucional, a nuestro cargo, ha usurpado funciones de los tribunales ordinarios que están llevando ya dos juicios juntos: uno que planteó el señor Muñoz Cho y otro que planteamos nosotros. Además, como todo tribunal, existe para pacificar; pero este tribunal no ha pacificado nada.
interpretar testamentos, además, no es competencia del Tribunal Constitucional.

“no FUe Un error haber aCUdido al tribUnal ConstitUCional porqUe nosotros seGUimos CreYendo qUe, por la aUtonomía Universitaria Y por la propiedad qUe hemos reCibido, qUienes debemos manejar eso somos nosotros de aCUerdo a la ConstitUCiÓn aCtUal, a la leY Y al estatUto de la Universidad”.

cientes argumentos para decir que esa sentencia es una sentencia arbitraria y que resuelve sobre lo que no debe resolver y no resuelve sobre lo que sí debe resolver.
El representante legal del arzobispado, Dr. natale amprimo, sostiene que este reclamo no procedería porque a la corte y a la comisión pueden recurrir únicamente personas naturales, no personas jurídicas.

se autoorganizan de acuerdo a la ley, constitución y estatutos. SENTENCIA ARBITRARIA
¿Cometimos un error al ir al Tribunal Constitucional?

Interpretar testamentos es asunto de la justicia común y no del Tribunal Constitucional, porque la palabra “testamento” no está siquiera en la Constitución. Entonces, la interpretación de testamentos se debe hacer según ciertas reglas que el tribunal no conoce bien. Una de esas reglas es la que dice que, si hay diversos testamentos, se trata de unificar lo que todos ellos dicen. Y si esa fusión es posible, esa es la interpretación correcta. Solo cuando un testamento dice “A” y el otro dice “no A”, entonces prima el último, pero este no es el caso.
Pero, ciertamente, para saber que hay una amenaza a la propiedad de la Universidad, el Tribunal Constitucional debía determinar si es, en efecto, propietaria.

Pero por supuesto, y el testamento dice que la Universidad es propietaria absoluta. El tribunal debía analizar qué dicen los testamentos sobre nuestra propiedad. Pero no tiene nada que decir sobre si el señor Muñoz Cho es representante o no del arzobispo. El tribunal interpreta los testamentos no para decir si nuestra propiedad está bien o está mal, sino para decir que el señor Muñoz Cho tiene perfecto derecho de hacer lo que hace, y decir eso no es atribución del tribunal.
El tribunal ha dicho, además, que el arzobispo se enfrenta a demandas de la Católica.

mandado ni es parte en los juicios. Entonces, hay una serie de arbitrariedades en la sentencia del Tribunal Constitucional contra las cuales nosotros vamos a ejercer los derechos que la Constitución nos da, que es, eventualmente, criticarla en las instancias internacionales.
¿a cuál podríamos recurrir?

Eso no es más que una mentira. El arzobispo no ha sido de-

En la Constitución está establecido que quien cree que no ha tenido una adecuada administración de justicia en los tribunales internos, puede recurrir a instancias internacionales, principalmente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la Corte Interamericana. Nosotros creemos que tenemos sufi-

Eso fue así pero no es necesariamente así. Hoy día la corte ha permeabilizado ligeramente el tema de la recurrencia de las personas jurídicas pero en eso no hay problema. Además, el fundador de la Universidad, antes de todo este problema, hizo que la Universidad se inscribiera como una asociación y nosotros, en consecuencia, somos una asociación. Yo soy un asociado de la Universidad, los dos mil profesores son asociados de la Universidad y los veinte mil alumnos también lo son. Entonces, nosotros podemos ir como miembros de esta asociación y decir que no se respetan nuestros derechos. Uno de los problemas es que el tribunal no menciona esto, a pesar de que nosotros lo hemos dicho, y la Constitución y el propio tribunal siempre han dicho que las asociaciones

No fue un error haber acudido al Tribunal Constitucional porque nosotros seguimos creyendo que, por la autonomía universitaria y por la propiedad que hemos recibido, quienes debemos manejar eso somos nosotros de acuerdo a la Constitución actual, a la ley y al estatuto de la Universidad. El tribunal no ha dicho una coma sobre esto que estamos diciendo. No ha dicho por qué en este caso quien administra los bienes es el señor Muñoz Cho con el rector y no lo que dicen todos sus fallos anteriores. Dicen que las universidades se rigen por la Constitución y la ley. Es más, el tribunal dice que el testamento dice pues que así se hace. Pero el tribunal ha dicho muchas veces, y es una regla que se aplica a todos menos a la Universidad, en este caso, que cuando hay una modificación constitucional, lo que vale es la modificación constitucional y no valen los testamentos. Finalmente, tampoco dice que en el Código Civil se dice que cuando un testamento contraría la ley, prima la ley y no el tes-

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especial
ARCHIVO PUCP

oTroS TiEMPoS. En el 2002, el cardenal Cipriani, como Gran Canciller, aparece en la foto con el Ing. Luis Guzmán Barrón, entonces vicerrector académico; el rector en aquella fecha, Dr. Salomón Lerner Febres; y el Dr. Marcial Rubio, en ese momento vicerrector administrativo de la Universidad.

tamento. Y nada de eso aparece en el fallo del tribunal. Por eso, nosotros decimos que tiene un gran parecido con la argumentación de la parte contraria.
¿Quién conforma la junta?

La Junta Administradora de los Bienes de don José de la Riva-Agüero está conformada por el rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú y por un miembro designado por el arzobispo de Lima. Si ambos miembros de la junta tienen pareceres distintos, dirime el arzobispo de Lima.
El arzobispo, entonces, no forma parte de ella.

“Yo he reCibido Una Carta de Un obispo mUY CerCano al Cardenal, en la qUe me preGUnta qUe por qUÉ estÁn aqUí seis proFesores qUe han diCho tal Y tal Cosa pÚbliCamente. Yo le he Contestado qUe en el perÚ haY libertad de opiniÓn, Y qUe los proFesores, FUera de la Universidad, a títUlo personal, pUeden deCir lo qUe estimen pertinente. Y, ademÁs, qUe no haY perseCUCiÓn por raZÓn de las ideas”.
ñor Muñoz Cho. El arzobispo no es demandado, el arzobispo no es parte en los juicios, el arzobispo no gana ni pierde nada.
¿Va a haber cambios en la Universidad?

tenido problemas es con el actual. Y no hay razón para que lo haya. El arzobispo de Lima es el Gran Canciller de la Universidad y puede tomar una serie de disposiciones y medidas en apoyo de la vida interna de la Universidad en relación con la Iglesia. Eso está en el estatuto.
¿Este conflicto no afecta las relaciones que tenemos con la iglesia en general?

El arzobispo, con todo el respeto que me merece como católico que soy, no tiene nada que decidir dentro de la junta de acuerdo a los testamentos. Lo que la junta hizo en 1957 es tomar un acuerdo según el cual, si discrepaban los dos miembros de la junta, resuelve el arzobispo, pero esa es una decisión de la junta, eso ni siquiera está en los testamentos. Entonces, el señor arzobispo no forma parte de la junta.
¿El conflicto con quién es?

El Arzobispado asume que él es la parte del conflicto, pero él no es la parte del conflicto, la parte del conflicto es el señor que él ha designado: el se-

No, lo que va a pasar es que simplemente la Universidad va a seguir, pues, preocupada por este conflicto hasta que finalmente se resuelva. No va a haber cambios significativos, nadie va a entrar a gobernar la Universidad, y simplemente lo lamentable de todo esto es que el Tribunal Constitucional, que como todo tribunal debe sentenciar para resolver, en este caso no ha resuelto nada. En la Universidad Católica no ha cambiado nada en los últimos diez años que existe este conf licto y previsiblemente no cambiará nada. Nosotros vamos a aceptar el fallo que dice “infundada la demanda”.

El fallo no dice, ni puede decir, “convoque a la junta”, “entréguele los bienes”, porque el propio Tribunal Constitucional sabe que, si hiciera eso, se estaría metiendo en lo que ya está discutiéndose en otro juicio y que no puede ser tocado por ninguna autoridad, según la propia Constitución.
Y ahora, ¿qué va a pasar? ¿la Universidad aceptará convocar a la junta?

LEGÍTIMA DEFENSA
¿Quién ha planteado todo este pleito?

Quien ha planteado todo este pleito es el señor arzobispo. Nosotros estamos ejerciendo nuestro derecho de defensa porque si a mí me empujan, yo puedo quedarme tranquilo y acurrucarme, pero no, yo tengo derecho de ir a los tribunales y decir que no me empujen. Eso es literalmente lo que está pasando.
Y quien empuja es el cardenal.

Nosotros somos Iglesia; somos una universidad católica y pontificia, y tenemos muy buena relación con la Sagrada Congregación para la Educación Católica del Vaticano, con el señor nuncio de su Santidad en el Perú, y con buena parte de la Conferencia Episcopal. Nuestro problema es con el señor arzobispo de Lima, que sí pretende, aparentemente por sus hechos, administrar toda la Universidad, y no tiene derecho a ello; esa es toda la discusión.
El cardenal es el Gran Canciller de nuestra Universidad, y cinco obispos integran la asamblea Universitaria, la más alta instancia de gobierno de la Universidad. Sin embargo, ya no acuden a ella.

Si el señor Muñoz Cho plantea que la junta se reúna para ver el tema de las mandas, nos reuniremos. Si el señor Muñoz Cho pide para todo lo que él quiera, para administrar toda la Universidad, lo que compramos en el 2000, CENTRUM, el centro comercial que hicimos en el 76 con nuestro esfuerzo, entonces no hay reunión, porque eso se está discutiendo en el juicio que planteó él y que planteamos nosotros.

Sí, el señor cardenal porque es el que obviamente está detrás de todo, como ha sido público y notorio.
Y es público y notorio, además, que es el único arzobispo con el que, en los más de noventa años de vida institucional, hemos tenido problemas.

Ha habido cinco arzobispos, y con el único con el que hemos

En la Asamblea hay cinco representantes del Episcopado Peruano designados por la Conferencia Episcopal. Eso dice el artículo 74 inciso F del estatuto. Son representantes de la Conferencia Episcopal.

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EN DEFENSA DE LA PUCP
Son cinco obispos y no asiste ninguno desde enero del 2009; no han venido a ninguna asamblea.
¿Sin dar ninguna explicación?

No hay ninguna explicación. Yo la he pedido y no me la han dado, el hecho es que no asisten. Es un hecho.
Y, sin embargo, se acusa a la Universidad de falta de transparencia, pero si acudieran...

Si acudieran y vinieran y pidieran, tendrían toda la información. Es falso que haya falta de transparencia. Además, en el Consejo Universitario hay un director académico de relaciones con la Iglesia que no está nombrado desde el año 2007.
Desde que empiezan los juicios.

EnlaCE. Poco se sabe de Walter Arturo Muñoz Cho salvo que es tesorero del Arzobispado de Lima.

Desde que empiezan los juicios. Hace tres años que no vienen. A él lo tiene que nombrar el cardenal, el arzobispo de Lima. Esos son los vínculos que hay: el gran canciller, cinco obispos en la asamblea que no vienen, y a los cuales nunca se les ha negado información. No es que no vengan porque los hemos tratado mal o no los hemos considerado, simplemente, nunca pidieron nada y de un día para otro han dejado de venir, ostensiblemente. Y el representante del cardenal –ese sí es representante– en el Consejo Universitario hace tres años que no existe.
Ser pontificia no tiene nada que ver con el testamento de rivaagüero.

que la junta no solamente debe administrar los bienes que Riva-Agüero mandó, sino todos los que se han adquirido y creado. Eso a nosotros nos da la mala espina de que, en realidad, se trata de un intento de apoderamiento de la Universidad bastante evidente. INTROMISIÓN
¿Por qué el cardenal Cipriani quiere tomar el control de la Universidad?

“el señor valle riestra, dUrante varios meses, estUvo desiGnado en el CarGo en el qUe ahora estÁ el señor mUñoZ Cho Y Él lo aCeptÓ, de tal manera qUe, en estas CondiCiones, no se pUede deCir qUe sea Una persona qUe opina de manera independiente”.

cho ciudadano, porque todo el mundo tiene derecho a expresarse públicamente, dentro de los marcos de la decencia y el respeto. Y los alumnos lo tienen, adentro y afuera de la Universidad. Como rector, yo no estoy estimulando, ni podría estimular ni me correspondería estimular a los chicos a decirles: salgan a las calles, quemen llantas o cosas por el estilo. Nunca ha sido ni será mi función, ni me corresponde. En todo caso, las decisiones sobre si se expresan o no corresponden a los estudiantes.
¿Qué opina de las declaraciones del doctor Javier Valle riestra, que ha afirmado que se trata de “una resolución sobresaliente, técnica, de estirpe constitucional, apolítica, respeta la voluntad de don José de riva agüero, quien señaló en su testamento que la junta que administraría la Universidad debía tener un representante, cosa que mezquinamente la Católica le había negado”?

mento del 38 modificó al del 33 y, en consecuencia, que el Sr. Muñoz Cho ejerce bien su mandato, no tiene nada que ver con la Constitución. Es una sentencia, francamente, arbitraria, inconstitucional y totalmente parcializada.
además, el señor Valle riestra fue el anterior designado por el cardenal.

El señor Valle Riestra, claro, durante varios meses estuvo designado en el cargo en el que ahora está el señor Muñoz Cho y él lo aceptó, de tal manera que, en estas condiciones, no se puede decir que sea una persona que opina de manera independiente. Como yo tampoco opino de manera independiente, obviamente, pero no es un independiente que opina; está de parte de ellos.
¿Qué opina de la campaña de diarios como Expreso, Correo, la razón sobre que esta Universidad está “secuestrada” por “caviares”?

¿Como cuáles?

Son dos cosas completamente distintas.
El representante legal del arzobispado ha dicho que su interés es “cumplir la voluntad testamentaria”, pero asegura que no podría intervenir la línea de la Católica.

Nosotros tenemos la impresión de que el señor arzobispo tiene la intención de controlar la Universidad. Controlando la parte económica se controla todo, como es obvio, porque son las decisiones. Eso emerge de esta batalla constante que está dando contra la Universidad, que ningún arzobispo anterior la dio, y está también en que él quiere administrar toda la Universidad, porque él dice

Yo creo, a partir de lo que él ha declarado, que estima que la formación que da la Universidad no es la que debería darse; que nuestro pensamiento es muy abierto y debería ser más cerrado, y que entre nosotros hay profesores que no debieran estar. Eso es lo que yo creo. Y que si él toma el control de la Universidad, sacará a muchos profesores y ordenará que las cosas se enseñen de una determinada manera y no de manera libre y discursiva como deben enseñarse en una universidad, incluso en una universidad católica. Porque nosotros, como universidad católica, no podemos imponerle a quien no cree en Cristo que crea en Cristo. Dentro de la libertad religiosa, la universidad promueve la catolicidad. Y además, lo que hace es poner en discusión la ciencia y la fe. Pero la ciencia la tiene que trabajar también, a profundidad. No se puede recortar la ciencia y el arte, porque una universidad no recorta: discute y amplía. Entonces, es un equilibrio muy difícil, y creo que nosotros lo hacemos bien. Pero me parece que a él no le gusta cómo lo hacemos, por cosas que ha declarado.

Por ejemplo, ha declarado que la teología que se enseña acá es muy pobre, y eso es mentira. No es así. Entonces, a partir de eso se puede ver que no está de acuerdo con los contenidos que enseñamos. Yo he recibido una carta de un obispo, no de él, pero de un obispo muy cercano a él, en la que me pregunta que por qué están aquí seis profesores.
¿Con nombre y apellido?

Con nombre y apellido, que han dicho tal y tal cosa públicamente. Yo le he contestado que en el Perú hay libertad de opinión, y que los profesores, fuera de la Universidad, a título personal, pueden decir lo que estimen pertinente. Y, además, que no hay persecución por razón de las ideas. Pero ellos, sin duda, los sacarían. Esa es una diferencia.
¿Qué le diría a los alumnos que, por propia iniciativa, quieren protestar en contra de lo que está pasando?

Bueno, yo con todo el respeto que me merece Javier Valle Riestra, tengo que decir que debería explicar por qué le parece perfecta, constitucional y clara. Porque lo que yo conozco de la constitucionalidad del Perú es que esta sentencia es todo lo contrario: usa como propios argumentos de la otra parte, toma de algún documento del cual aparecen rastros en la sentencia que no se los dimos nosotros, ciertamente; entonces, se las tiene que haber dado la otra parte, argumentos enteros de la otra parte, impensables en ninguna sentencia.
¿Por ejemplo?

Los alumnos son ciudadanos y tienen libre capacidad de decisión. Yo no empujo a nadie a marchar, a demostrar y menos aún a causar desorden. Nunca lo he hecho ni lo voy a hacer. Pero yo soy respetuoso de las decisiones que toman ellos en ejercicio de su dere-

Por ejemplo, que el señor Riva-Agüero pensó en la Iglesia Católica Apostólica Romana “y punto”. Esto es literal y eso no lo puede decir ningún juez en la tierra, porque decirlo ya lo parcializa totalmente con la otra parte. Al juez no le compete decir eso. Además, resuelve sobre temas que no son constitucionales, porque decir si es válido o no un acuerdo de una junta privada formada en un testamento no tiene nada que ver con la Constitución; decir si el testa-

Esta es una imagen política totalmente falsa. Ya lo dijeron una vez en agosto: el propio cardenal dijo públicamente que esta era una camarilla de dirigentes que manejaba la Universidad a su antojo. Entonces, firmaron 600 de los 800 profesores miembros de la Universidad diciendo que respaldaban a esta, que no es una camarilla, y firmaron los representantes estudiantiles y firmó el sindicato. Y quiero recordar que en ese momento había un pleito que todavía no estaba arreglado con el sindicato. Aquí no hay, pues, un grupo de “caviares” o de otro tipo de huevo de pescado que esté manejando la Universidad a su antojo. Esta es una Universidad en la que somos elegidos, gobernamos mientras nos apoyen los profesores y estudiantes, y estamos gobernando según lo que ellos quieren. Podrán decir cualquier cosa, pero la realidad es esta, y está respaldada por firmas en los periódicos. ■

MÁS EN LA WEB
www.pucp.edu.pe/endefensadelapucp

¿Quiénes son los representantes de la iglesia ante la asamblea Universitaria?
● Excmo. Mons. Guido Breña López ● Excmo. Mons. Miguel Cabrejos Vidarte ● Excmo. Mons. Miguel Irizar Campos ● Excmo. Mons. Lino Panizza Richero ● Excmo. Mons. Jesús Moliné Labarta

arzobispos de lima desde que la Universidad fue declarada Pontificia:
● Pedro Pascual Farfán de los Godos (1942-1945) ● Juan Gualberto Guevara Cuba (1945-1954) ● Juan Landázuri Ricketts (1955-1989) ● Augusto Vargas Alzamora (1990-1999) ● Juan Luis Cipriani Thorne (1999-hasta la fecha)

Sabías que...
De los once rectores que ha tenido nuestra Universidad, cinco han sido sacerdotes: ● Padre Jorge Dintilhac SS.CC. (1917-1924 / 1925-1946) ● Monseñor Pedro Pablo Drinot y Piérola (1924-1925) ● R.P. Rubén Vargas Ugarte, S.J. (1947-1953) ● Monseñor Fidel Tubino Mongilardi (1953-1962) ● R.P. Felipe Mac Gregor, S.J. (1963-1977)

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especial
LA REPÚBLICA

Por DR. MARCIAL RUBIO CORREA Rector de la Universidad Católica

L

a sentencia emitida por una mayoría de cuatro miembros del Tribunal Constitucional en la acción de amparo interpuesta por la Pontificia Universidad Católica del Perú, a propósito de la herencia de don José de la Riva Agüero, tiene defectos que descalifican y desautorizan lo que en ella se sostiene. Las razones de esta afirmación son las que siguen. En primer lugar, lo único que el Tribunal Constitucional debe hacer al resolver una acción de amparo es decir si quien demanda que se le vulneran derechos constitucionales tiene o no razón en lo que pide. En esta sentencia, el Tribunal Constitucional ha dicho, efectivamente, que considera infundada la demanda presentada por la Universidad. Pero no solo ha dicho eso. También ha dicho, entre otras cosas, lo siguiente: • Sin otro fundamento que lo que afirman los defensores del Ing. Muñoz Cho, el demandado, sostiene que la Universidad recibió la herencia de don José de la RivaAgüero sujeta a un cargo; es decir, a la obligación de que las propiedades las administre la junta indicada en los testamentos. Decir que hay un cargo exige fundamentarlo, sobre todo, porque los testamentos no lo dicen expresamente. Además, determinar si hay un cargo o no es competencia de los tribunales ordinarios, no del Tribunal Constitucional. Aquí se han usurpado funciones de los tribunales ordinarios. • El tribunal ha dicho que, en su opinión, los acuerdos de la Junta Administradora de los bienes son administrativos sin ninguna fundamentación. Este es un argumento de los demandados que el tribunal ha hecho suyo acríticamente y que no es materia constitucional que deba ser resuelta por él. • También dice que “las gestiones, comunicaciones y reclamos del representante del Arzobispado ante la junta, pretendiendo la revisión del acuerdo de 1994 y de otros, no constituyen amenazas o agravios, en tanto que pertenecen al ejercicio de un derecho exigible y que tiene como fin resguardar y restituir la última voluntad del tes-

INVEROSÍMIL. En su página web institucional, el Tribunal Constitucional se presenta como el “Guardián de la Constitución, Defensor de los Derechos Fundamentales, Intérprete Supremo del Orden Jurídico”.

Despropósitos en una sentencia
Algunas “perlas” de la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional son analizadas por el rector de la Católica y doctor en Derecho, Marcial Rubio Correa.
tador”. Es otro tema que de constitucional no tiene absolutamente nada y que constituye usurpación de atribuciones de los tribunales ordinarios. Hay que hacer notar, además, que la Constitución manda que “ninguna autoridad puede avocarse a causas pendientes ante el órgano jurisdiccional ni interferir en el ejercicio de sus funciones”. Hoy, todos estos temas están siendo procesados por los tribunales ordinarios. La mayoría del Tribunal Constitucional ha infringido la regla que acabamos de citar. Por tanto, la mayoría del Tribunal Constitucional ha emitido una sentencia arbitraria e inconstitucional en sí misma, al excederse en sus funciones y usurpar las que corresponden a los tribunales ordinarios. Los tribunales ordinarios ante quienes seguimos los juicios pendientes de resolución, no deben obedecer las opiniones que les ha usurpado el Tribunal Constitucional. La mayoría del Tribunal Constitucional, en su sentencia, ha dicho falsedades evidentes que solo están dichas allí para favorecer a la parte demandada y que son argumentos que esta última ha esgrimido en el proceso de amparo. Estas falsedades son las siguientes: • Que el Arzobispo de Lima “enfrenta” acciones legales interpuestas por la Universidad. Esto es absolutamente falso. Nuestras demandas han sido hechas contra el señor Walter Muñoz Cho y solo él nos ha demandado a nosotros. • Que el señor Walter Muñoz Cho es “representante” del arzobispo en la Junta Administradora. Esto es falso: el arzobispo lo designa pero no le da “representación”. Decir que el miembro designado en la junta es representante del arzobispo le facilita al tribunal respaldar la posición de Muñoz Cho en el sentido de que el acuerdo de 1994 es inválido. Este acuerdo de la junta dice que la Universidad administra sus bienes y que la junta solo administra las otras mandas y encargos. Si no hay reprepresentación, esta invalidez no puede ser argumentada. En efecto, no hay representación. El testamento no lo dice en ninguna parte. • Que en la segunda instancia del proceso, realizada ante la Corte Superior de Lima, la votación hecha declarando improcedente nuestra demanda, es correcta. La sentencia no analiza la votación en sus pasos sucesivos y llega a la conclusión dicha sin contar los votos: la Universidad obtuvo los tres votos necesarios para ganar y allí se produjo sentencia favorable. El Tribunal Constitucional ha pasado por alto tal cosa. La mayoría del Tribunal Constitucional ha asumido como suyas argumentaciones que no pueden provenir sino de un documento elaborado por personas que defienden la posición del señor Muñoz Cho y que han sido transcritos en la sentencia de manera evidente: • El caso más clamoroso es aquél en el que la sentencia dice: “De aquí a cincuenta o sesenta años, todos los que hemos trabajado este documento y los que ahora lo estamos leyendo, qué duda cabe, habremos fallecido”. Es evidente que esta frase no es hecha por ningún miembro del Tribunal Constitucional. Se trata de un documento hecho por otros y que ha sido transcrito dentro de la sentencia como si fuera hecho por quienes la firman. Lo que sigue después de la

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EN DEFENSA DE LA PUCP
frase que hemos transcrito es francamente antojadizo y carente de todo sentido dentro de una sentencia (ver “No hay crimen perfecto”). • El tribunal dice textualmente: “Ante la opinión pública la autoridad de la universidad ha presentado y publicitado su posición como una Defensa a la PUCP, de modo tal que, quien no comparta la misma, carecería de ese supuesto objetivo. Ello no parece justo, pues de lo que se trata es de defender la auténtica voluntad testamentaria de Riva-Agüero. Y al hacerlo, a través de ella, se hará la real y auténtica defensa de la PUCP”. El tribunal no tiene ninguna atribución de decir cuál es la verdadera defensa que debe hacerse de la Universidad. Puede decir si la defensa hecha es jurídicamente correcta o no, pero no puede pretender recomendar cuál es la defensa correcta. Esto es actuar parcializadamente a favor del demandado Muñoz Cho e inaceptable en una sentencia constitucional. El texto ha sido tomado, sin duda, de quienes defienden al señor Muñoz Cho. • Plantea que el rector que aprobó en 1994 que la Junta Administradora entregara la administración de los bienes a la Universidad, tiene un conflicto de intereses porque, de esa manera, los administra el mismo rector. Esto es falso jurídicamente hablando. La Ley Universitaria vigente y aplicable a nuestra Universidad manda que todo lo pertinente a la economía de la Universidad lo resuelve el Consejo Universitario. El Tribunal ha tomado esta afirmación de quienes defienden al señor Muñoz Cho sin siquiera consultar la Ley Universitaria. Estas constataciones demuestran palmariamente que la sentencia de la mayoría del Tribunal Constitucional está claramente parcializada a favor de la parte demandada; es decir, del señor Muñoz Cho, lo que constituye una constatación muy grave sobre la independencia y neutralidad que debe tener todo tribunal al resolver un caso. Al propio tiempo, esta parcialización hace que las conclusiones a las que llega el tribunal no tengan ninguna validez, no solo porque fueron usurpadas a los tribunales ordinarios, sino también porque es evidente que la sentencia ha sido dictada sin independencia (ver “‘Ser representante de’ ■ vs. ‘ser designado por’”).

No hay crimen perfecto
El párrafo que sigue merece una reflexión muy importante. Dice la sentencia de la mayoría del tribunal:
“De aquí a cincuenta o sesenta años, todos los que hemos trabajado este documento y los que ahora lo estamos leyendo, qué duda cabe, habremos fallecido. Un buen número de profesionales de los que están naciendo en este año de 2010 serán para entonces los profesores y las autoridades de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Qué les impedirá en aquel momento o tal vez mucho antes –si ahora partimos o deshacemos la unión Jerarquía Eclesiástica-Rector, es decir, si arbitrariamente disolvemos la Junta Administradora, tal cual no fue la determinación del causante, decidir, en tanto propietaria de los bienes heredados, cambiar el nombre de esta Casa Superior de Estudios por el de Universidad de los Santos de los Últimos Tiempos, Universidad Alianza Cristiana y Misionera, Universidad del Siglo XXII o Universidad de las Ciencias Sociales del Futuro, nombres que pueden ser absolutamente legítimos y tal vez hasta apropiados para aquellos tiempos –jamás lo sabremos, pero que definitivamente no fue la voluntad del insigne RivaAgüero, y por supuesto, con el nombre, lo más importante, el sentido, el sustento y el enfoque de los estudios bajo el marco y el esquema católico. A este prominente peruano no le asaltó la idea de si la Universidad estaría en manos de Jesuitas, Dominicos o Franciscanos; si encausaban su fe en la línea Opus Dei, del Padre de Andrea, Sodalicio u otros. Él solo pensaba en la Jerarquía Católica, Apostólica y Romana, y punto. Hay que respetar, constitucionalmente, la voluntad del testador”. (Apartado b. del párrafo 3, del texto IX en números romanos, del fundamento 20). Lo primero que hay que notar es que se refiere a sí mismo como un documento y no como una sentencia que es el nombre correcto a utilizar. Dice, en frase coloquial: “todos los que hemos trabajado en este documento y los que ahora lo estamos leyendo”. No hay crimen perfecto: este texto de la sentencia, según su propio texto, habría sido extraído de un documento que han hecho personas extrañas al Tribunal Constitucional, y ha sido transcrito a la sentencia. Es un hecho muy grave porque significa que hay indicios de que la sentencia les fue dictada a los magistrados firmantes por terceros. Es una hipótesis que debe confirmarse pero la redacción da perfecto pie a tener la sospecha. Además, las consideraciones que hace este párrafo sobre nombres estrafalarios o sobre la orientación que tendría o podría tener la Universidad, son antojadizas y fantasiosas. Nada de esto consta que pensó don José de la Riva-Agüero y es inadmisible que se haya puesto como fundamento de una sentencia constitucional. En las sentencias constan hechos probados e indicios con alto grado de verosimilitud. No pueden funcionar creaciones mentales completamente artificiosas y que no tienen base de hecho alguna. Es el caso de lo que en este párrafo se establece. La afirmación “Él solo pensaba en la Jerarquía Católica, Apostólica y Romana, y punto” es inadmisible en una sentencia sobre asuntos constitucionales. Es imposible que la haya hecho algún miembro del Tribunal Constitucional y, si fue así, debe identificarse y fundamentar detalladamente una afirmación que no tiene asidero en ninguno de los testamentos hechos por don José de la Riva-Agüero. Este párrafo hace suponer una grave posibilidad de que terceros hayan dictado la sentencia al Tribunal Constitucional, y la antojadiza manera de argumentar, descalifica totalmente la seriedad de este voto de mayoría en el caso.

MÁS EN LA WEB
Accede a más análisis sobre puntos concretos de esta sentencia, desde:
www.pucp.edu.pe/endefensadelapucp

“Ser representante de” vs. “ser designado por”
En el inciso g. del fundamento 21 de la sentencia, la mayoría del Tribunal Constitucional dice lo siguiente:
“Las gestiones, comunicaciones y reclamos del representante del Arzobispado ante la Junta, pretendiendo la revisión del acuerdo de 1994 y de otros, no constituyen amenazas o agravios, en tanto que pertenecen al ejercicio de un derecho exigible y que tiene como fin resguardar y restituir la última voluntad del testador”. La afirmación de que en la Junta Administradora hay un representante del Arzobispado es falsa y contradice los testamentos. En efecto, en ellos se dice que cuando estuvieren impedidos todos los miembros de la junta que el testador ha elegido por nombre propio, “entrarán el Rector de la Universidad Católica y el designado por el Arzobispo de Lima”. (cláusula quinta del testamento de 1938). Riva-Agüero, que era un destacado jurista, sabía perfectamente la diferencia entre “ser representante de” y “ser designado por”. Si, por ejemplo, voy a ser parte en un proceso arbitral, normalmente designo un árbitro, la otra parte designa otro árbitro y entre los dos designados, designan a su vez a un tercero que será quien presidirá el tribunal. Pero ninguno de los designados es representante de nadie ni puede serlo. Por el contrario, es un árbitro imparcial. De manera que, cuando el testamento dice que el arzobispo designa a uno de los miembros de la junta, no autoriza a que ese designado (en nuestro caso el señor Muñoz Cho) sea considerado representante. Quienes están en conflicto con la Universidad en este caso sostienen que el arzobispo tiene un representante en la Junta Administradora. La mayoría del Tribunal Constitucional también esgrime esa posición, sin fundamentarlo en absoluto y sin notar que está falseando lo que dice el testamento. ¿Qué importancia tiene? Muchísima: la mayoría del Tribunal Constitucional se apoya en que el arzobispo tiene un representante en la junta para decir que los testamentos dan un lugar al arzobispo en las decisiones de la Junta Administradora y, más aún, en todas las decisiones de la Universidad. El texto se desprestigia por sí mismo. Dice que fue la intención de don José de la Riva-Agüero la siguiente: “De aquí a cincuenta o sesenta años, todos los que hemos trabajado este documento y los que ahora lo estamos leyendo, qué duda cabe, habremos fallecido. Un buen número de profesionales de los que están naciendo en este año de 2010 serán para entonces los profesores y las autoridades de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Qué les impedirá en aquel momento o tal vez mucho antes –si ahora partimos o deshacemos la unión Jerarquía Eclesiástica-Rector, es decir, si arbitrariamente disolvemos la Junta Administradora, tal cual no fue la determinación del causante, decidir, en tanto propietaria de los bienes heredados, cambiar el nombre de esta Casa Superior de Estudios por el de Universidad de los Santos de los Últimos Tiempos, Universidad Alianza Cristiana y Misionera, Universidad del Siglo XXII o Universidad de las Ciencias Sociales del Futuro, nombres que pueden ser absolutamente legítimos y tal vez hasta apropiados para aquellos tiempos –jamás lo sabremos, pero que definitivamente no fue la voluntad del insigne Riva-Agüero, y por supuesto, con el nombre, lo más importante, el sentido, el sustento y el enfoque de los estudios bajo el marco y el esquema católico. A este prominente peruano no le asaltó la idea de si la Universidad estaría en manos de Jesuitas, Dominicos o Franciscanos; si encausaban su fe en la línea Opus Dei, del Padre de Andrea, Sodalicio u otros. Él solo pensaba en la Jerarquía Católica, Apostólica y Romana, y punto. Hay que respetar, constitucionalmente, la voluntad del testador”. Esta elucubración de lo que don José de la Riva-Agüero pudo pensar, es inadmisible en una sentencia porque no pertenece a los hechos, ni siquiera a los indicios. Es una pura invención y, francamente, estrafalaria. Pero lo grave es que nada menos que el Tribunal Constitucional afirma que Riva-Agüero “Él solo pensaba en la Jerarquía Católica, Apostólica y Romana, y punto. Hay que respetar, constitucionalmente, la voluntad del testador”. Este texto solo puede haber sido escrito por quienes defienden al señor Muñoz Cho. No es posible que lo haya redactado un miembro del Tribunal Constitucional. Y esto es muy grave por la parcialidad que representa. Pero peor aún: los testamentos de don José de la Riva-Agüero nunca dan al arzobispo de Lima capacidad de decisión dentro de la Junta Administradora, ni siquiera como dirimente. Esto lo aprueba la propia junta en 1957. Por lo tanto, la mayoría del Tribunal Constitucional no puede afirmar que Riva-Agüero “sólo pensaba en la Jerarquía Católica, Apóstólica y Romana, y punto”. Solo puede atreverse a decir esto porque asume que el arzobispo tiene un representante en la junta. Por eso, toma acrítica y parcializadamente, este argumento de quienes defienden al señor Muñoz Cho.

8 | LIMA, 23 de abril del 2010

especial

“Lo que quiere Cipriani es entrar acá e imponer el modelo del Opus Dei, y eso no lo vamos a permitir”
¿Cómo se inicia este conflicto y qué busca el señor Walter Muñoz Cho? El doctor Efraín Gonzales de Olarte, actual vicerrector académico y ex vicerrector administrativo de nuestra Universidad, lo explica.
Por GAbrieL ALLer

En el 2007, dirige una carta en la que pide que el rector cite a la Junta Administradora de los Bienes de don José de la Riva-Agüero y pide información sobre la Universidad desde 1994.
¿Qué tipo de información?

¿

Cuándo envía su primera carta a la Universidad el señor Walter Muñoz Cho?

Durante toda esta historia, ¿el Arzobispado había designado a alguien de dentro de la Universidad?

yAnInA PAtrIcIo

Había total confianza entre las partes hasta 1999, año en que es nombrado monseñor Cipriani, quien pide tener una oficina en la Católica y quiere participar en la administración de la Universidad, cosa que no le compete.
¿Por qué hubo ese cambio en los intereses del Arzobispado?

Financiera, sobre todo los temas de qué decisiones se habían tomado sobre los supuestos bienes de Riva-Agüero.
¿Algún otro administrador designado por el Arzobispado había pedido algo parecido en la historia de la Universidad?

Que yo sepa, nunca. Es más, la junta de administración siempre ha tenido dos integrantes desde que murió el último miembro de la Junta Administradora nombrada por el propio Riva-Agüero. Él pidió a varios amigos que administraran su testamento, y dice que esta junta funcionará hasta que vivan ellos, y, cuando fallecieran, estaría conformada por el rector de la Universidad y por una persona designada por el arzobispo de Lima, Gran Canciller de la Universidad. El último amigo de Riva-Agüero murió en los años sesenta y, entonces, empezó a funcionar la junta con el miembro designado por el arzobispo, que siempre ha sido el tesorero de la Universidad. Esto ocurrió hasta 1994, año en que esta junta toma la decisión de solo administrar las mandas (misas, mantenimiento de mausoleos, etc.) de Riva-Agüero, porque ya no había nada que administrar, dado que toda la propiedad estaba inscrita a nombre de la Universidad desde 1964 en los Registros Públicos.

Yo no sé, pero según él, debería tener una voz dentro de la administración de la Universidad, cosa que el estatuto no se lo permite. Como no se le daba un sitio, aprovechó el tema de la Junta Administradora, que solo administraba lo que se llama las mandas. El estatuto y la ley no le permiten intervenir en la Universidad. Es más, la propiedad de la Universidad la tiene la asociación de la Universidad y, entonces, él no podía forzar que la propiedad se convirtiera en propiedad eclesiástica, cosa que él quiere. Pero eso no es posible porque en el código canónico nuestra Universidad es de derecho privado. En consecuencia, es propietaria de sus bienes porque no ha sido creada por la Iglesia, sino por un sacerdote y un grupo de laicos católicos. Las universidades creadas por la Iglesia pertenecen al derecho público y son de la Iglesia, pero esas, en general, son solo universidades canónicas; es decir, dan títulos de teología y forman a los sacerdotes, cosa que la Universidad no hace, la Universidad no da ningún título teologal. Entonces, el tema es que en el 2007, descubre lo de la junta, dice que esta debería seguir funcionando y hace su propia interpretación que es que la herencia de Riva-Agüero está condicionada a que la junta la administre. Esa figu-

ra se llamaba enfiteusis. Antiguamente, cuando alguien quería dar en herencia algo, podía decir “esa herencia va a ser tuya pero la va a administrar otro que te va a dar las rentas durante un periodo en el que no podrás vender”. Esta figura fue eliminada en 1936, antes de que esta Universidad sea Pontificia, antes de que se muera Riva-Agüero y antes de que redacte su último testamento, del año 38. Así que él sabía de qué estaba hablando. Esa figura era imposible ya en el Perú. En el código del 36 se dijo que todos los contratos de enfiteusis se cancelaban y la propiedad pasaba a ser propiedad real de quien se le había dado la posesión. El título de propiedad pasa al dueño y puede hacer lo que quiera. razones de fondo
¿Cree que es por un espíritu altruista de defensa a la memoria de riva-Agüero que el señor Muñoz Cho convoca a la Junta Administradora?

No, claro que no, aquí no hay nada de altruismo, aquí hay egoísmo. Lo que quiere es controlar la Universidad por el lado económico y, si lo logra, entonces controlar su lado académico y científico. Eso está claro, esto es un artilugio. Además, el ingeniero Muñoz Cho ni siquiera ha pisado la Universidad. Nosotros no lo conocemos y hay que decir que antes de él, Cipriani designó al señor Javier Valle Riestra en esta junta.
¿Quién es Walter Muñoz Cho?

Es el tesorero del Arzobispado, es un empleado del arzobispo. ¿Por qué el arzobispo no siguió la tradición de todos los otros arzobispos de nombrar a alguien de la Universidad, cuando había total confianza? La cosa está clara: Cipriani quiere nombrar a alguien que dependa de él para que haga lo que le diga.

Pontificia Universidad Católica del Perú |

9

EN DEFENSA DE LA PUCP
¿Qué quiere administrar Muñoz Cho?
ArcHIVo PUcP

Él decía que quería ver qué se había hecho con las propiedades de la herencia de RivaAgüero, pero después ellos nos han abierto un juicio de interpretación de los testamentos de Riva-Agüero. Ese ya es un juicio no solamente sobre la herencia sino, además, ellos dicen que tienen derecho a ver todas las propiedades de la Universidad, la mayor parte de las cuales no forma parte de la herencia de Riva-Agüero.
¿No es intransigente la posición de la Universidad al decirle a Muñoz Cho que no tiene derecho a pedirnos información sobre los bienes?

ratorios, que es uno de los argumentos que ellos están dando: que como Riva-Agüero donó todo esto, todo lo que está hecho acá es su herencia. El factor más importante de producción y de crecimiento es el trabajo. Esto ha sido hecho gracias al esfuerzo de un montón de gente y su entrega a la Universidad que ha puesto acá su trabajo, el capital mayor de la Católica es su gente; ese es el tema.
¿Podrían usar el dinero generado por la Católica para obras fuera de nuestra Universidad?

Estamos respaldados por la ley universitaria y por el estatuto de la Universidad que está inscrito de acuerdo a ley. Nuestro estatuto no dice que le tengamos que dar cuenta al arzobispo. La Universidad nunca le ha dado cuentas al arzobispo de nuestra gestión. A él lo que le interesaba era la catolicidad de la Universidad, que crezca, que hagan pastorales dentro de la Universidad. Pero este arzobispo es el primero en ocuparse de estos temas materiales. Obviamente, hay un interés.
¿Solo se trata de la administración de los bienes o buscan controlar la independencia de la Universidad, la libertad de cátedra y censurar la reconocida tolerancia de la Católica?

“SI UNO LEE LA SENTENCIA, HAY PÁRRAFOS QUE NO SON PROPIOS SINO QUE HACEN PARTE DE ARGUMENTOS DE LA OTRA PARTE. HAY TEMAS QUE SOLO EL CARDENAL CONOCE EN SU RELACIÓN CON LA UNIVERSIDAD Y QUE NOSOTROS NO HEMOS DADO PORQUE SON TEMAS QUE NO TIENEN NADA QUE VER CON EL CASO DE AUTONOMÍA Y DE DERECHO A LA PROPIEDAD”.

Por supuesto, la entrada es económica y el que controla la economía de cualquier universidad controla lo que se quiere hacer en ella.
¿Por qué? Nos puede dar un ejemplo concreto sobre esto.

A ver, en una universidad del Opus Dei nunca van a dar un curso de género y vas a tener la mitad de la biblioteca prohibida. Vargas Llosa, por ejemplo, no se lee en esas universidades.
¿Y hablar de Freud?

para garantizar que el arzobispo esté informado, el estatuto de la Universidad recoge que cada vez que venda alguna propiedad, cualquier propiedad, la Universidad debe consultar el parecer del arzobispo y ponderar su opinión. Esto significa, por estatuto, que nosotros le informamos y le pedimos su opinión.
Si el señor Muñoz Cho es solo un administrador, ¿cómo podría influir en términos ideológicos en la Católica?

cios se han construido con donaciones: la biblioteca, Derecho, Ciencias Sociales, Ingeniería se han construido, en buena parte, con donativos. Inclusive recibimos permanentemente donaciones de plata. La otra parte importante se ha hecho con préstamos.
¿Y ellos aspiran administrar también esas donaciones?

No creo, pero hay que recordar que el Opus Dei tiene como objetivo el poder económico y político. Ellos tienen como misión tener inf luencia en el gobierno de países, en cómo se hacen las sociedades, es una misión que uno reconoce y respeta porque nosotros somos demócratas y tolerantes, pero que no tenemos por qué aceptar. Porque ellos te dicen qué es lo que tienen que hacer y qué es lo que no tienen que hacer, y eso es la negación de una universidad. Una universidad, por definición, es un sitio donde la ideas deben fluir libremente, donde la investigación se tiene que hacer libremente. Ir a una universidad católica que sea más confesional que universidad va en contra de nuestra Universidad tolerante, abierta, y estoy casi seguro de que si entran acá, se acabaron las escalas bajas de pago porque lo que quieren es plata; van a poner una sola escala. El Opus Dei es una élite y una élite de ricos; ellos a los pobres les dan caridad.
¿Alguna vez hemos tenido conflictos con algún donante de la Universidad?

ternacionales. Ellas no te van a dar luz verde de la auditoría del balance. Mejor manejo no se podría hacer, dadas las características de gestión de la Universidad, ya que es una cooperativa en donde todos somos dueños y nadie lo es individualmente. Somos una de las 600 mejores universidades del mundo, y estamos considerados por Roma la tercera mejor de las pontificias universidades católicas de Latinoamérica. En el Vaticano aprecian el esfuerzo que se ha hecho acá. Esta Universidad está bien administrada; si no, ya habría fracasado. a fUTUro
Si perdiéramos en el terreno judicial, ¿cuán rápida podría ser la intervención de Muñoz Cho en la Católica y cuán rápidos los cambios en la institución?

No lo sabemos, pero si no hay corrupción en el Poder Judicial, este juicio se arreglará dentro de cinco o seis años. Por el momento, seguro que Muñoz Cho vendrá a pedirnos nuevamente algo, y nosotros vamos a decirle: “Pero tú mismo nos has hecho un juicio para que definamos cuál es la herencia de Riva-Agüero”. Es cierto que van a haber presiones, estamos esperando qué dirá Muñoz Cho. Técnicamente, de acuerdo a los abogados, no debería hacer nada hasta que concluyan los juicios.
Para terminar, ¿cuál diría que es nuestra fortaleza?

Nunca.
¿Alguien puede cuestionar el manejo económico de la Católica?

No, eso ya es el demonio, y esa no es la esencia de una universidad católica. La universidad es permanente diálogo entre fe y razón, pero la razón va por delante porque es una universidad, no es una orden religiosa para que vaya la fe por delante. Lo que va aquí es la razón por delante y dialoga con la fe.
Volviendo al tema de la Junta Administradora, ¿durante el tiempo que estuvo vigente, alguna vez hubo algún conflicto en el tuvo que intervenir el arzobispo con su voto dirimente?

En nada hasta que empiecen a tomar poder y decidan “en esto se invierte o en esto no se gasta”. Ahí va a haber discrepancias y si le consultamos al cardenal, él va a decidir qué hacer. Esto es ilegal e inconstitucional. Lo que quiere Cipriani es entrar acá e imponer el modelo del Opus Dei y eso, evidentemente, no se lo vamos a permitir.
La Católica no ha recibido como única donación lo que nos dejó riva-Agüero. ¿Qué otras donaciones hemos recibido?

Creo que nunca. Sin embargo,

Varias, muchos de los edifi-

Todo, incluyendo Plaza San Miguel, el Centro Cultural y CENTRUM, que no tienen nada que ver con la herencia de Riva-Agüero. Eso se hizo con un préstamo de diez millones de dólares con el Banco Continental que se está terminando de pagar, y Plaza San Miguel igual: la ampliación estuvo bajo mi administración (cuando era vicerrector administrativo) y allí nos hemos endeudado como por 30 millones de dólares, pero con sistemas de endeudamiento que permiten que la Universidad incremente su capital y, al mismo tiempo, incremente sus rentas. A nadie en su sano juicio se le ocurre que la tierra produce edificios y labo-

Es imposible, por varias razones. Primero, esta Universidad tiene un presupuesto administrado por todas las unidades de la Católica; todo el mundo sabe cuánto es el presupuesto de la Universidad y cuánto puede gastar. El tope es el presupuesto. Yo quisiera ver que cualquier otra universidad haga lo mismo. En otras universidades el Rectorado es el que reparte la plata en función de sus simpatías o de cualquier otro criterio, pero aquí no; esto hace que aquí sea todo transparente. Tenemos auditorías anuales, realizadas por las mejores firmas. PricewaterhouseCoopers es ahora nuestra auditora; antes lo fue Deloitte y antes KPMG, las más grandes auditoras in-

Nuestra mayor fortaleza es nuestra unión, nuestra calidad y nuestra ética. Cuando tenemos estas tres cosas en conjunción, es posible capear estos malos tiempos, porque es una pena que una universidad esté peleada con su canciller por temas materiales, por plata. Eso habla mal de ellos. Si uno lee la sentencia, hay párrafos que no son propios sino que hacen parte de argumentos de la otra parte. Hay temas que solo el cardenal conoce en su relación con la Universidad y que nosotros no hemos dado porque son temas que no tienen nada que ver con el caso de autonomía y de derecho a la propiedad. Por ejemplo, dice que esta Universidad tiene que ser católica y depender de la jerarquía católica. Eso no lo dice Riva-Agüero, porque, cuando dona sus bienes, esta era una universidad dirigida por el padre Dintilhac que no tenía nada que ver con la jerarquía. Pero lo que Cipriani quisiera que sea esta Universidad, está en esta sentencia, y es que sea dirigida por el arzobispo de Lima. Con el tiempo, cuando se sepa la verdad, va a ser una vergüenza. ■

10 | LIMA, 23 de abril del 2010

especial

“Los albaceas no pueden ser propietarios”
Entrevista al Dr. Martín Mejorada, asesor legal de la Universidad Católica en la controversia que mantiene con el Arzobispado de Lima. Detalla el desarrollo de los procesos ordinarios que se llevan a cabo en el fuero civil.
Por RiCARdo GueRReRo
yAnInA PAtrIcIo

En el 2007, la Universidad planteó una acción de amparo contra el señor Walter Muñoz Cho, miembro designado por el Arzobispado para integrar la junta que debía administrar por veinte años la herencia de José de la Riva-Agüero. Hizo esto porque, como sabemos, ese año el Sr. Muñoz Cho comenzó a hacer exigencias que excedían sus facultades y la Universidad tuvo que reaccionar para resguardar los derechos constitucionales que se veían amenazados por su injerencia. Estamos hablando del derecho de propiedad y la autonomía universitaria. La acción de amparo es un proceso constitucional, un recurso de emergencia, y la Universidad recurrió a él para protegerse. Esta acción debió resolverse brevemente pero, por cuestiones que han enturbiado el proceso, duró mucho y se ha extendido por más de tres años.
Ahora que el Tribunal Constitucional ha resuelto que la demanda es infundada, ¿qué pasará?

¿

Cómo se inició la acción de amparo en el Tribunal Constitucional?

adoptados hace más de diez años. Hay que tener en cuenta que, en una demanda constitucional como la acción de amparo, la parte demandada (el Sr. Muñoz Cho) no puede solicitar nada, pues los jueces solo atienden el pedido del demandante (en este caso, la Universidad). El Sr. Muñoz Cho y sus asesores saben muy bien esto y, por ello, en el 2008 iniciaron un proceso judicial ordinario (no constitucional) ante un juez civil para plantear ahí sus pretensiones. Este proceso está en curso. Claro, ahora, como le ha ido bien en el Tribunal Constitucional pues ha emitido un fallo que excede sus facultades y lo favorece, cambian de postura y dicen que el amparo ha definido la cuestión. Pero ellos saben que el tema de los testamentos solo se puede plantear en la justicia ordinaria y por eso iniciaron la acción en el Juzgado Civil.
¿Pero son dos procesos civiles, cierto?

res y, en total, son cuatro: el rector y el señor Walter Muñoz Cho (como demandantes y demandados simultáneamente), la Universidad (como demandada) y el arzobispo de Lima (como parte interesada). Por eso, no se pude afirmar que, con la sentencia del Tribunal Constitucional, deben concluir los otros dos juicios, ya que las partes que han participado en cada proceso no son las mismas. Además del hecho incuestionable de que son distintos los procesos constitucionales y los ordinarios; corren por caminos distintos. Un proceso de amparo no puede terminar un proceso civil ni viceversa, sería una intromisión inaceptable (ver recuadro).
¿Qué demanda civil fue primero?

La demanda de Muñoz Cho fue presentada en mayo del 2008, antes que la del rector. Ellos demandaron primero pero, como su demanda fue mal planteada, tuvieron que corregirla y recién fue admitida en marzo del 2009. Así, la demanda del rector que, se presentó después, fue admitida primero.
¿Y cómo avanzan estos dos procesos ordinarios?

“La demanda de muñoz Cho fue presentada en mayo deL 2008, antes que La deL reCtor. eLLos demandaron primero pero Como su demanda fue maL pLanteada, tuvieron que CorregirLa y reCién fue admitida en marzo deL 2009. así, La demanda deL reCtor, que se presentó después, fue admitida primero”.

Cuando los asuntos de dos demandas están muy vinculados entre sí, como evidentemente lo están en este caso, se produce la “acumulación de procesos”. Esto, en palabras simples, significa que ambos juicios ordinarios se han juntado y son ahora un solo proceso en el Poder Judicial. Se tramitan ahora como un solo proceso en el 16to. Juzgado Civil.
¿Qué está demandando el rector y qué está demandando el Sr. Muñoz Cho en el fuero civil?

La controversia deberá seguir en el fuero ordinario civil, en el que se discutirán los testamentos, se hará la interpretación de la voluntad de Riva-Agüero y se definirá la validez de los acuerdos de junta

En efecto, los procesos civiles son dos: uno que nace de la demanda que el Sr. Walter Muñoz Cho interpuso contra la Universidad y que se inició en el 1er. Juzgado Civil, y otro que nace de la demanda hecha por el rector de la Universidad, a título personal, contra el Sr. Muñoz Cho, ante el 16to. Juzgado Civil. En este último se involucró a la Universidad y al señor arzobispo de Lima.

Esto es muy importante: fue el rector, como miembro de la junta y albacea de Riva-Agüero, quien, a título personal, hizo la demanda en el Juzgado Civil. Por este motivo, las partes del proceso constitucional de la acción de amparo no son las mismas que las de los procesos civiles.

entonces, ¿cuáles son las partes involucradas en el proceso de amparo?

En el proceso constitucional de amparo solo hay dos partes: la víctima (la Universidad) y el agresor (el Sr. Muñoz Cho). Esas son las dos partes y punto. En los procesos civiles sí se involucra a otros acto-

En su demanda, el rector pidió que se interpreten los testamentos en un debate amplio y que se defina que la propiedad absoluta de los bienes corresponde a la Universidad (como lo dicen explícitamente los testamentos) y que nadie más puede administrarlos. Muñoz Cho pidió lo contrario; es decir, que todos los bienes de la Universidad deben ser

Pontificia universidad Católica del Perú |

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EN DEFENSA DE LA PUCP
PRoCeSo CoNSTiTuCioNAL
(Acción de amparo)
● Proceso de urgencia que inicia cualquier persona o institución que se considera

PRoCeSo oRdiNARio
(Juicio civil)
● Proceso generalmente largo en el que las partes profundizan en los temas que son motivo de la controversia. ● Lo ve un juez especialista en la materia específica que tiene que ver con el caso: derecho tributario, derecho penal, derecho civil, etc. ● Su intención es discutir con amplitud los temas de las controversias. Por ejemplo:

amenazada o violada en algunos de sus derechos constitucionales.
● Un juez especialista en derechos constitucionales debe determinar si es necesario

proteger al que demanda.
● Su intención es proteger ante la urgencia o el peligro inminente. no puede resolver un contrato, no puede pronunciarse sobre la propiedad de una persona, no puede analizar testamentos (u otros temas del derecho civil). ● Debe ser lo más breve posible (esto supone una mirada del juez generalmente super-

resolver derechos, determinar qué cosas dice un testamento, a quién corresponde una propiedad, etc.
● tiene audiencias, etapas probatorias y periodos de análisis prolongado.

ficial. Por eso, los derechos y la violación deben ser evidentes). no tiene audiencias ni etapa probatoria.
● Solo resuelve lo que es demandado por la parte afectada. ● Permite que la otra parte contrademande y que se cambien los términos de lo que

es discutido.
● Para que sea atendido la gravedad de lo demandado debe ser evidente. ● no requiere que la gravedad sea evidente.

administrados por la junta. Ojo, Muñoz Cho pidió administrar todos los bienes de la Universidad. Con ello demuestra que su interés no es cumplir la voluntad de don José de la Riva-Agüero, sino administrar todos los bienes de la Católica. De otro lado, el rector pide que se respete el acuerdo que en 1994 firmaron el entonces rector de la Católica y el entonces miembro de la junta. En ese acuerdo, se consideró explícitamente que los bienes propiedad de la Universidad debían ser administrados y dispuestos por la propia Universidad, que es su propietaria absoluta.
¿Podría explicar más sobre la demanda de Muñoz Cho?

Ellos creen que solo se debe tener en cuenta el testamento de 1938 y no los otros que también hizo Riva-Agüero, y eso no es correcto. Como cualquier entendido en el derecho sabe, los testamentos (cuando existe más de uno) se deben leer complementariamente, y estos testamentos son perfectamente complementarios. Además, RivaAgüero, profundo conocedor del derecho, nunca dijo que solo uno de sus testamentos era el válido. En ese mismo sentido, sería irracional que Riva-Agüero haya dicho que la Universidad es la propietaria absoluta y que a la vez haya instituido un administrador (que no es la Universidad) que se encargue de decidir sobre la propiedad perpetuamente. Si bien es cierto que el derecho de propiedad puede soportar algunas cargas y limitaciones, especialmente si la propiedad es producto de una herencia, lo que no

puede ocurrir es que esas cargas sean de tal dimensión que superen el valor que aquello que estás heredando. No hay nada más “propio” a la propiedad que el poder decidir sobre ella. Es decir, es ilógico decir que soy propietario y que no puedo decidir sobre mi propiedad. Es un sinsentido que diluye el mismo concepto de “propiedad”. Si no decido sobre mis propiedades, entonces no soy propietario. Asimismo, todo el mundo acepta que Riva-Agüero le dio a la Universidad el usufructo de sus bienes por veinte años tras su muerte y que especificó que si tras estos veinte años la Universidad seguía existiendo, se convertiría en propietaria. En esos veinte años, la Junta Administradora decidía, vendía, alquilaba, etc. Entonces, si fuera cierto que la Universidad tiene esta carga, ¿qué cambió después de los veinte años? Si esto fuera así, la Universidad sería una usufructuaria eterna y no propietaria. Esto es un imposible legal, porque sostener eso sería afirmar que nadie es propietario.
¿La junta sería la propietaria?

guramente la defensa de Muñoz Cho le va a pedir a la jueza del proceso ordinario que, dado que se ha producido una sentencia del Tribunal Constitucional, termine el proceso. Obviamente, ella tendrá que rechazar eso.
¿Por qué?

Eso es imposible porque la junta está compuesta por albaceas y estos no pueden ser propietarios de los bienes, porque hay un conflicto evidente y porque la ley lo prohíbe expresamente.
¿Cómo se van seguir los procesos civiles?

En primer lugar, porque se trata de ámbitos del derecho distintos. Uno es un proceso constitucional y otro es un proceso civil. La naturaleza y los objetivos de cada uno son muy distintos. En segundo lugar, porque las partes que participan en uno y en otro son formalmente distintas. En tercer lugar, porque la sentencia del Tribunal Constitucional está plagada de errores sustanciales. Esta sentencia tiene problemas de tres tipos: primero, no haber abordado el asunto gravísimo de que ya había una sentencia a nuestro favor en la Corte Superior. El tribunal no se ha preocupado por verificar si se violó nuestro derecho al debido proceso. No se ha preocupado por verificar por qué no se nos dio la sentencia a favor que ya habíamos ganado. Segundo, el tribunal se ocupó, en cambio, de algo que no le competía: los asuntos testamentarios y civiles. Y tercero, al entrometerse en asuntos que no le competían, lo hizo mal, con evidente impericia.
¿Qué tipo de errores comete?

sino que es “designado” por el arzobispo. En el derecho es elemental distinguir entre “representar a alguien” y “ser designado por alguien”, pues este último actúa a título personal, según su voluntad una vez que ya ha sido designado. Riva-Agüero, por lo demás, en ningún momento habla de representación. Otro error verdaderamente lamentable es el que tiene que ver con el acuerdo de 1994. Según el tribunal, los acuerdos pueden ser revisados en cualquier momento y eso es totalmente falso. Imagínate la “inseguridad jurídica” si esto fuese así. Hay cosas en ella que son increíbles. Por ejemplo: nosotros pedimos que el tribunal se pronunciara sobre la sentencia que ya habíamos obtenido a nuestro favor y que, por una serie de recursos atípicos, no fue reconocida. Sobre ese tema, el tribunal no dijo nada, dijo solo que era un asunto de “trámite interno”. Realmente increíble. Eso entre muchas otras cosas como, por ejemplo, que lo expuesto por el Tribunal en su sentencia es sospechosamente parecido a los argumentos que la defensa ha venido planteando en estos meses.
de otro lado, ¿cómo serán las etapas del proceso ordinario?

pues, este es un proceso de largo aliento. Como ambas partes estaban concentradas en el amparo, este proceso se ha desarrollado lentamente y recién se encuentra en su primera instancia judicial.
¿Y en qué queda el tema de la sentencia del Tribunal Constitucional?

Bueno, nosotros vamos a acudir a una instancia internacional para que se enmiende la plana al Tribunal Constitucional. Y no es cierto que no se pueda acudir a ella porque la Universidad es una persona jurídica, pues nuestra comunidad, por definición legal, está compuesta por estudiantes, profesores y trabajadores, cualquiera de ellos puede hacer el reclamo. Existen prece■ dentes al respecto.

Glosario
● Albacea: persona que debe velar por el cumplimiento de la voluntad expresada en un testamento. ● demanda infundada: el reclamo planteado no es aceptado. ● demanda improcedente: el reclamo tiene defectos de forma y es rechazado por ello. ● Sentencia: decisión final en una instancia judicial.

Como la sentencia del amparo solo deniega la petición de la Universidad, no tiene un mandato, no tiene nada que ejecutar. El fallo no tiene ninguna orden. No obstante, se-

Algunos g ravísimos. Por ejemplo, se refiere al Sr. Muñoz Cho, como “representante” del arzobispo y utiliza normas del Código Civil para analizar sus funciones. Este es un despropósito porque el Sr. Muñoz Cho no “representa”,

Bueno, tras las audiencias, la presentación de pruebas, etc., vendrá la sentencia de primera instancia. Esto probablemente ocurra en un año. Tras ello, quienquiera que pierda apelará a la Corte Superior y habrá otra sentencia en esa instancia un año después. Finalmente, se irá a la Corte Suprema donde posiblemente transcurra un año más. Así

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12 | LIMA, 23 de abril del 2010

especial

Transparencia en la gestión de los bienes de la Universidad
A raíz de la sentencia hecha pública por el Tribunal Constitucional el pasado lunes 19 de abril, se ha abierto un debate en torno a qué bienes forman parte del legado de don José de la Riva-Agüero y Osma, y se ha puesto en duda la transparencia en la gestión administrativa de la Universidad. Carlos Fosca, vicerrector administrativo, y René Ortiz, secretario general de nuestra casa de estudios, aclaran ciertos puntos al respecto.
Por RosaRio YoRi
ARChIvo PUCP

E

l Fundo Pando es el inmueble de mayor valor que formó parte de la herencia de don José de la Riva-Agüero y Osma, pero no el único. A este se le suman algunos más, como el que se ubica en el Centro de Lima, donde funciona el Instituto Riva-Agüero de la Universidad, algunas fincas en Barrios Altos y la casa de verano de Riva-Agüero en Chorrillos, donde actualmente funciona nuestra Escuela de Música. Todos ellos conforman el patrimonio que poseía Riva-Agüero a la fecha de su fallecimiento, en 1944, cuando pasaron a posesión de la Universidad. Desde ese año, sin embargo, el panorama es muy distinto: la Universidad ha incrementado sus bienes con edificios destinados al crecimiento del campus universitario, un Centro Cultural, un Centro Empresarial en la Av. Camino Real, dos Centros de Idiomas (uno en San Isidro y el segundo, más reciente, en San Miguel), la Escuela de Negocios CENTRUM, el terreno de los Álamos adyacente a este y el Centro Comercial Plaza San Miguel. Todos estos bienes, adquiridos por la Universidad con posterioridad a los mencionados en el testamento, están a su nombre en los Registros Públicos, pero no forman parte de la herencia en cuestión. Como señala el Dr. René Ortiz, secretario general de la Universidad y abogado

casona de choRRillos. Local de la Escuela de Música de la Universidad.

en el cenTRo de lima. Instituto Riva-Agüero.

cenTRUm. Escuela de Negocios de la Católica.

padRe dinTilhac. Escultura en la fachada de Plaza Francia.

Pontificia Universidad católica del Perú |

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EN DEFENSA DE LA PUCP
YANINA PATRICIo

asamBlea UniVeRsiTaRia. Es el máximo órgano de gobierno de la Católica. La relación de miembros que la integran está en la página web institucional: www.pucp.edu.pe.

de profesión, “estos no pueden considerarse como parte de la herencia, pues una herencia es el patrimonio existente y transferido al momento de fallecer”. Sobre el mismo punto agrega el Ing. Carlos Fosca, vicerrector administrativo de la Católica: “Todo lo que se ha construido aquí y las inversiones inmobiliarias son actividades muy posteriores y no pueden adjudicarse como bienes provenientes de la herencia de Riva-Agüero”. De acuerdo a la posición que defiende la Universidad en este caso, si hay un punto que debe dejarse claro es que, si bien hubo una herencia a favor de la Universidad, los bienes que esta posee actualmente son, en su gran mayoría, generados por la propia institución gracias al trabajo de sus miembros, a préstamos adquiridos, a otras donaciones recibidas, etc. DERECHO A GOBERNAR. En el 2007, se presentó ante el Poder Judicial una demanda interpuesta por Walter Muñoz Cho, miembro designado por el Arzobispado de Lima para conformar la Junta Administradora de los bienes heredados por la Universidad. La cláusula que se refiere a una junta administradora de carácter perpetuo sobre los bienes heredados –conformada por el rector de la Universidad y un miembro designado por el Arzobispado– está contemplada en el segundo testamento de Riva-Agüero, que data del año 1938. La cláusula existe y no ne-

gamos su vigencia; sin embargo, la Universidad sostiene que también está vigente el testamento anterior, que habla de un usufructo por 20 años. Así, la postura de la Universidad es clara: esta Junta Administradora no tiene lugar en las gestiones universitarias actuales. El Dr. Ortiz lo explica de manera clara: “El testamento dice que la Universidad es heredera: sí. Ser heredero significa convertirse en propietario: sí. El propietario puede vender, alquilar, hipotecar: sí. Si en este caso no puede funcionar así, entonces ahí hay un sinsentido: quien recibe una herencia no puede recibirla con las manos atadas”. Vale entonces preguntarse, si la Universidad ha sido designada como heredera por el mismo Riva-Agüero, ¿qué significaba dejar una junta administradora perpetua? ¿Qué papel le corresponde? ¿Por qué el testante fue tan explícito en hablar de ella? El Dr. Ortiz continúa: “El testamento establece una serie de disposiciones testamentarias: unas que son legados y otras que son mandas. El legado es una decisión por la cual un bien en particular es transferido a título de herencia a una persona; las mandas son encargos de menor cuantía que se tienen que cumplir con cargo al patrimonio material de herencia, pero que no lo afectan de manera significativa”. En efecto, en su testamento, Riva-Agüero no dejó únicamente un legado económico,

MÁS ALLÁ DE LAS GESTIONES INTERNAS QUE ESTABLECEN LOS GASTOS DE LA UNIVERSIDAD, CADA AÑO SE SOMETE A UNA AUDITORÍA INDEPENDIENTE EXTERNA, A CARGO DE CORPORACIONES INTERNACIONALES.
sino una serie de disposiciones de carácter religioso (celebrar misas por su alma y las de sus familiares, cuidar el mausoleo de su familia) y académico (publicar sus obras) que la Universidad, como heredera, tiene el deber de cumplir. Son estas mandas las que la Universidad considera corresponden a la Junta Administradora. “Creemos que esas mandas que no tienen término son las que corresponde administrar a esta junta”, sostiene el secretario general. MEMORIA. En el debate, se ha puesto énfasis las gestiones financieras de la Universidad e incluso algunos medios han insinuado que el rechazo a que esta junta participe en la administración de sus bienes devela

una especie de oscurantismo en el manejo de la Universidad. Los mecanismos administrativos y presupuestales a través de los cuales la Católica se rige son, sin embargo, ampliamente discutidos y difundidos por las autoridades de esta institución. El presupuesto general de la Universidad se construye año a año. En primer lugar, toma en cuenta las necesidades de cada una de las unidades académicas y se elabora un presupuesto operativo; existe también el presupuesto de planillas y el de las unidades administrativas, que plantean sus necesidades en cuanto equipamiento e infraestructura. Todos estos son evaluados por una Comisión Central de Presupuesto, integrada por el rector, los vicerrectores, los directores académicos de planeamiento y de economía, el secretario general, el director de administración, un representante estudiantil frente a la Asamblea Universitaria y un profesor de la Asamblea. “El presupuesto se construye en base a los presupuestos de todas las unidades académicas y administrativas de la Universidad”, subraya el Ing. Fosca. Pero, más allá de las gestiones internas que establecen los gastos de la Universidad, esta se somete a una auditoría independiente externa cada año. En efecto, las gestiones presupuestales y de finanzas realizadas por la Universidad son evaluadas por corporaciones internacionales. Es el caso de PricewaterhouseCoopers, empresa que realizó la última

auditoría, que evalúa los estados financieros de la Universidad al 31 de diciembre del 2008 y 2009. “Hemos procurado ser muy transparentes en el uso de los recursos, y comunicar a las autoridades académicas y representantes estudiantiles cómo se distribuye el presupuesto: qué porcentaje representa la planilla de profesores, de trabajadores, cuánto se invierte en la Universidad, etc.”, señala el Ing. Fosca. Precisamente con esta intención, la Universidad publica de manera anual una Memoria Universitaria, como resultado de todas las actividades académicas y económicas realizadas en la institución. Es necesario resaltar que se trata de un documento público que se entrega a todos los miembros de la Asamblea Universitaria, el Consejo Universitario y se hace una copia para cada unidad académica. “La rendición de cuentas de la Universidad se hace desde todos los ámbitos, desde las propias unidades académicas hasta el Rectorado, en diversos espacios institucionales (Consejo Universitario y Asamblea Universitaria) y en diversos medios, como las memorias anuales y la página web de la Universidad”, finaliza el vicerrector ■ administrativo.

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14 | LIMA, 23 de abril del 2010

especial

Verdades y mentiras
Desmentimos mitos y versiones inexactas que circulan en torno al conflicto que sostiene la Universidad con el Arzobispado de Lima.
El fallo del Tribunal Constitucional implica que la Universidad ha perdido el proceso judicial que sigue con Walter Muñoz Cho. incurrido en una usurpación de funciones. El fallo del Tribunal Constitucional conllevará que haya una nueva administración en la Católica. da acudir la Universidad.

FALSO
De acuerdo a la Constitución, el Código Procesal Constitucional y la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, se puede acudir a varias organizaciones. En este caso, corresponde acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que cuenta con un procedimiento de acuerdo a los tratados suscritos por el Perú. Solo pueden acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos personas naturales.

mento dejado por don José de la Riva-Agüero.

FALSO
Una cosa es la herencia recibida en 1944 y otra, el título de “pontificia” que recibió la Universidad en 1942 de la Santa Sede mediante Decreto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades. El conflicto se produce porque la Universidad ha perdido su identidad católica.

Es competencia de la junta administrar los bienes de la Universidad.

FALSO
El tribunal ha declarado infundada la acción de amparo presentada por nuestra casa de estudios, la cual planteaba la defensa de la autonomía universitaria y de la propiedad absoluta de los bienes de la Católica. Este fallo no afecta ni elimina los dos procesos judiciales que sostienen la Universidad y el Arzobispado. Ambos se desarrollan actualmente. El Tribunal Constitucional ha sentenciado sobre algo que no le compete.

FALSO
El testamento de 1933 indica que pasados veinte años desde la muerte del benefactor, la junta continuaría cumpliendo las mandas y encargos. Estos no tienen que ver con la administración de los bienes de la Católica. Al ser heredera, la Universidad se convierte en propietaria absoluta de ellos y a la junta no le corresponde administrarlos. El testamento dice que en la junta hay un miembro designado por el arzobispo.

FALSO
Del fallo emitido por el Tribunal Constitucional no se desprende ningún mandato. Este únicamente debía resolver si existía una violación a los derechos constitucionales de la Universidad. De acuerdo al fallo del tribunal, no existe tal violación. La Universidad Católica no quiere acatar la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional.

FALSO
La controversia con el Arzobispado es netamente legal. Esto no implica que haya algún conf licto con la Iglesia, que tiene varias tendencias. El testamento establece la existencia de una Junta Administradora de los bienes de la herencia.

FALSO
Las personas jurídicas también pueden hacerlo. Por lo demás, la Universidad puede acudir a ella porque fue inscrita por nuestro fundador, el padre Jorge Dintilhac, como una asociación de personas, en la que autoridades, docentes y alumnos somos asociados. La denominación “pontificia” de la Universidad está relacionada con el testa-

VERDADERO
El Tribunal Constitucional debía definir si la Universidad debía ser protegida ante la amenaza de sus derechos constitucionales. Al pronunciarse, además, sobre temas que se discuten actualmente en tribunales ordinarios –y que no son de orden constitucional–, se ha excedido y ha

FALSO
El término “acatar” no es apropiado, pues implica aceptar una orden, que en este caso no se ha dado. La Católica respeta el fallo del Tribunal Constitucional, pero considera que la sentencia emitida es arbitraria e inconstitucional. No existen instancias internacionales a las cuales pue-

VERDADERO
De acuerdo a los testamentos, el arzobispo nombra a uno de los miembros de la junta. Este no es su representante. La junta está conformada por el rector de la Universidad y por la persona designada por el arzobispo. En este caso, esta persona es el señor Muñoz Cho, quien es, además, el tesorero del Arzobispado.

VERDADERO
La Universidad Católica reconoce la existencia de la Junta Administradora y de las funciones específicas que le fueron encargadas en los testamentos de don José de la Riva-Agüero y Osma.

Cronología de los hechos
01/09/1938
Segundo testamento: declara a la Universidad heredera absoluta. mero en asumir el cargo honorífico de Gran Canciller de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

07/06/1984
La PUCP promulga nuevos estatutos, acordes con la Ley Universitaria vigente.

09/12/1939
Tercer testamento: hace legados menores a una serie de personas y establece otros encargos y mandas para la junta.

11/01/1947
Se inscribe a la PUCP como usufructuaria de los bienes de la herencia. Se especifica que en 1964 recibirá la propiedad absoluta de los bienes.

13/07/1994
Los miembros de la junta (el rector Salomón Lerner y el Sr. Carlos Valderrama, miembro designado por el cardenal Luis Vargas Alzamora) firman por unanimidad un acta en la que reconocen que la junta ya no tiene injerencia sobre la administración de la propiedad.

24/03/1917
El R.P. Jorge Dintilhac y un grupo de laicos fundan la Universidad Católica del Perú.

30/09/1942
La Universidad Católica del Perú recibe el título de Pontificia por parte del papa Pío XII.

07/07/1957
Mediante un asiento en Registros Públicos se precisan las funciones de la junta mencionada en los testamentos.

09/01/1999
El cardenal Juan Luis Cipriani es elegido arzobispo de Lima.

03/12/1933
Primer testamento de don José de la RivaAgüero y Osma: instituye a la Universidad como heredera única y crea la junta que administraría la herencia por veinte años.

05/08/1958
Se registra a la PUCP como propietaria del Fundo Pando. Se define que la junta estará integrada por el rector y un miembro designado por el arzobispo de Lima.

24/03/1999
El cardenal es reconocido con el grado honorífico de Gran Canciller en la ceremonia de Apertura del Año Académico. Solicita una oficina en la PUCP, pero esta no acepta el pedido: esa posibilidad no está contemplada en sus estatutos. Ningún Gran Canciller había hecho una solicitud de este tipo antes.

23/05/1935
Codicilo testamentario: señala algunas facultades de la junta y su composición. No dice nada sobre la administración de la propiedad.

25/10/1964 25/10/1944
Muere don José de la Riva-Agüero y Osma. Se cumplen veinte años de la muerte de RivaAgüero y el plazo para que los bienes pasen a ser propiedad absoluta de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Formalmente, desde ese momento, la junta debe encargarse solo de los encargos y mandas estipulados en los testamentos.

08/04/1937
El R.P. Dintilhac inscribe a la Universidad en Registros Públicos como una asociación civil.

08/05/1946
El cardenal Juan Gualberto Guevara es el pri-

Pontificia Universidad Católica del Perú |

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EN DEFENSA DE LA PUCP
FRANZ KRAJNIK

FALSO
La Universidad cumple con informar a la comunidad universitaria y a la opinión pública sobre los distintos procesos judiciales. No les ha pedido a los alumnos salir a protestar. En ese sentido, se respeta la opinión de los alumnos, docentes, personal administrativo y egresados. La Universidad se resiste a rendir cuentas sobre el uso de los recursos.

FALSO
El presupuesto anual de la Universidad es aprobado en el Consejo Universitario, compuesto por representantes de la comunidad universitaria. Asimismo, el rector presenta la Memoria Anual a la Asamblea Universitaria y cada año la Universidad se somete a una auditoría internacional a cargo de instituciones internacionales serias. Actualmente, nuestra auditora es PricewaterhouseCoopers. El fallo del Tribunal Constitucional implica un cambio inmediato en la Universidad.

SANO JUICIO. La sentencia emitida por el Tribunal Constitucional no afecta ni anula los dos procesos judiciales que actualmente sostiene la Universidad.

Si los bienes adquiridos después de la muerte de RivaAguero fueron obtenidos gracias a las rentas de las propiedades de su herencia, estos también pueden ser supervisados por la Junta Administradora.

personal administrativo, y de otras donaciones. Los bienes de la herencia en mención son únicamente los que existían al momento del fallecimiento del benefactor. Al rechazar la Junta Administradora, la Universidad rechaza la participación de la Iglesia en su dirigencia.

Universitaria, la más alta instancia de gobierno de la Universidad. El Tribunal Constitucional no puede pronunciarse sobre testamentos.

José de la Riva-Agüero y Osma.

FALSO
Si hay diversos testamentos, se interpreta de forma complementaria sus disposiciones. Únicamente cuando un testamento dice algo y el otro dispone lo contrario, prevalece el último. En el caso de los testamentos de Riva-Agüero, no hay oposición. La Universidad Católica está azuzando a sus estudiantes en contra del Arzobispado de Lima.

FALSO
Los bienes adquiridos por la Universidad con posterioridad a la herencia de don José de la Riva-Agüero y Osma son producto del trabajo constante de la comunidad universitaria, integrada por profesores, estudiantes, egresados y

VERDADERO
Interpretar testamentos compete a la justicia ordinaria y no al Tribunal Constitucional. A este último le corresponde regular asuntos constitucionales. El único testamento válido es el último dejado por don

FALSO
De esta sentencia no se desprende ningún mandato que vaya a cambiar la vida académica de la Universidad.

FALSO
El cardenal es el Gran Canciller de nuestra Universidad, y hay lugar para cinco obispos designados por la Conferencia Episcopal en la Asamblea

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11/04/2003
El cardenal es invitado a inaugurar el año académico en su calidad de Gran Canciller. Los representantes estudiantiles se retiran de la sala por su desacuerdo con él. Fue su última visita a la PUCP.

15/10/2006
El cardenal Juan Luis Cipriani exige que el rector de nuestra casa de estudios rinda cuentas a la Junta Administradora.

22/10/2007
Se declara improcedente la acción de amparo de la Católica en primera instancia.

Walter Muñoz Cho es admitida en el fuero civil.

24/04/2009
Se declara improcedente la acción de amparo de la PUCP en segunda instancia y se desconoce que, con los votos de los vocales, ya había una sentencia a favor de la Universidad.

24/10/2006
El rector, Ing. Luis Guzmán Barrón Sobrevilla, responde al arzobispo reafirmando la posición de la PUCP respecto de las atribuciones de la junta.

21/11/2007
El cardenal Juan Luis Cipriani niega el uso del atrio de la Catedral para la realización del auto sacramental La vida es sueño. Este se lleva a cabo en el atrio de San Francisco.

13/05/2009
La Católica acude al Tribunal Constitucional para que enmiende los errores cometidos por la sala de segunda instancia que vio la acción de amparo.

15/02/2007
El Sr. Walter Muñoz Cho comunica exigencias indebidas al rector.

09/05/2008
Walter Muñoz Cho demanda a la Católica en el 1er. Juzgado Civil. Se inicia así un proceso distinto a la acción de amparo.

01/03/2007 06/07/2004
El Ing. Luis Guzmán Barrón es elegido rector de la PUCP. La Universidad presenta la solicitud de reconocimiento del rector elegido, que debió ser enviada a la Santa Sede por el cardenal. El Sr. Walter Muñoz Cho vuelve a comunicar exigencias indebidas al rector y agrega nuevas peticiones.

16/06/2008
El rector de la Universidad demanda al Sr. Muñoz Cho también en el fuero civil.

06/03/2007
La PUCP inicia una acción de amparo al ver amenazados sus derechos constitucionales a la propiedad, a la autonomía y al respeto de los acuerdos.

07/07/2008
La demanda del rector es admitida en el fuero civil.

18/11/2008
La Católica obtiene tres votos favorables a uno de los puntos de su demanda de amparo.

25/09/2006
El Sr. Walter Muñoz Cho es designado miembro de la junta por el cardenal Juan Luis Cipriani en reemplazo de Javier Valle Riestra.

22/03/2007
El cardenal Juan Luis Cipriani no celebra la misa por los 90 años de la Universidad.

19/04/2010
El Tribunal Constitucional hace pública una insólita sentencia y declara infundada la acción de amparo presentada por la PUCP.

03/03/2009
Tras varias correcciones, la demanda del Sr.

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especial

EN DEFENSA DE LA PUCP

Autonomía universitaria
Renato Constantino
Estudiante de la Facultad de Derecho Presidente de la Mesa Directiva de la Federación de Estudiantes
YANINA PATRICIO

María Lucía Machuca
Estudiante de Ciencias Sociales Representante ante la Asamblea Universitaria y el Consejo Universitario

“Existen antecedentes que nos dan malas señales respecto al arzobispo, como su actuación pública respecto a los derechos humanos y la democracia. Jamás ha enviado representantes a las sesiones de consejo ni a la Asamblea Universitaria, y de repente tenemos que creer que se interesa por la correcta administración de los bienes. A esto se suma la decisión del nuevo capellán, designado por él, de impedir que varios sacerdotes que enseñan en nuestra Universidad sigan dando misa”.

El Consejo Universitario, reunido en sesión ordinaria, ante la sentencia expedida por el Tribunal Constitucional, se dirige a la opinión pública para expresar:
1. Su compromiso con un modelo democrático de universidad conducida por su comunidad universitaria y con una enseñanza e investigación de calidad vinculada solo a las exigencias académicas de la propia disciplina. 2. Su opción por una universidad que, desde su identidad católica, practica la libertad de pensamiento y la búsqueda incesante de la verdad, sin imposiciones de ningún tipo, sobre la base del respeto irrestricto a la dignidad de la persona humana. 3. Su voluntad de seguir contribuyendo a la formación integral de la persona y al desarrollo del país, con sentido ético y responsabilidad social. 4. Su convicción en la justicia que sustenta la demanda de la Universidad para que se respete la autonomía universitaria y el derecho a la propiedad, de conformidad con la Constitución, las leyes de la República y el Estatuto de la Universidad.

“Como universidad, nos rige el estatuto y tenemos una asamblea, donde los estudiantes estamos representados y elegimos democráticamente a la mayoría de autoridades. Tenemos un modelo por el cual nos autogobernamos. Hemos tenido y tenemos desacuerdos con las autoridades, pero las resolvemos nosotros, porque todos estamos trabajando por un mismo modelo de universidad, en el cual se admitan todas las ideas y planteamientos. Como estudiante, creo que todos debemos estar unidos respecto a esta causa, porque están atacando nuestra casa de estudios”.

Javier Sota Nadal
Ex rector de la Universidad Nacional de Ingeniería y ex ministro de Educación

5. Su respaldo pleno a la actuación del rector en defensa de la Universidad, con mayor razón, luego de hacerse pública la injusta sentencia. Lima, 21 de abril del 2010
EL SECRETARIO GENERAL

Manuel Burga Díaz
Ex rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y vicerrector de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya

“Algunos separan la administración de los bienes de la cuestión académica, pero la gestión académica va a acompañada de la económica en una institución así; no puede haber un divorcio. Un agente extraño a la comunidad universitaria sería perturbador para la vida institucional. La Católica es una de las mejores instituciones universitarias del país y quizá de América Latina, y este tipo de cuestiones tienden a perturbar su futuro. Ojalá esto se solucione lo más pronto a favor de la idea de la universidad, una entidad autónoma nacida en el siglo XIII y que no puede sufrir de injerencias extrañas a ella”.
AGENCIA ANDINA

Roger Guerra García
Ex rector de la Universidad Peruana Cayetano Heredia

“Me preocupa sobremanera la situación determinada por el Tribunal Constitucional. Tengo la convicción de que la autonomía universitaria plenamente ejercida debe evidenciarse en la libertad de la universidad para administrar sus recursos y ver sus aspectos académicos. La intromisión que se pretende me parece hasta anacrónica. Creo que sería un enorme desatino intervenir en su administración. Además, sentaría un precedente funesto. Que reciban las autoridades de la Católica mi respaldo y solidaridad”.

“Parecería que el Tribunal Constitucional va más allá de sus fueros constitucionales, entra en el terreno de lo que es el Poder Judicial. Yo diría que hay una mano negra, probablemente”. (Fuente: ideeleradio.pe)
AGENCIA ANDINA

Mesa Directiva de la Federación de Estudiantes de la PUCP (FEPUC)

“Independientemente del aspecto legal de la controversia, consideramos que la intención real del arzobispo Juan Luis Cipriani es utilizar a la Católica para la difusión del pensamiento fundamentalista e intolerante que ha venido manifestando públicamente. Nuestra Universidad se caracteriza por su espíritu democrático y compromiso con la sociedad”. (Ver el pronunciamiento completo en www. fepuc.blogspot.com) “Rechazamos tajantemente la sentencia del Tribunal Constitucional por ser una sentencia incongruente y atentatoria de los derechos fundamentales que pretendía proteger nuestra casa de estudios en un proceso que, justamente, sirve para dar una tutela de urgencia a los derechos que se alegaron”. (Ver el pronunciamiento completo en www.cefede.org)

Mesa Directiva del Centro Federado de Derecho de la PUCP (Cefede)

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