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GUARDA CON LOS VIORSIS

. Los Viorsis jugó gran fútbol y vapuleó a Los Trevisanes por 13-7. Maxi Becerra fue figura y anotó seis goles para su equipo, que cada vez juega mejor.

L

os Viorsis había mostrado ante Los Albos que si tenía ganas de jugar, podía hacerlo y muy bien. En aquella ocasión, borró de la cancha al equipo de Floresta, en una clara victoria. Esta vez, Los Trevisanes tampoco fue obstáculo para los de Alsina, que lo vencieron por 13-7 y se metieron en las semifinales. Como había ocurrido en la ronda de pre-cuartos, el inicio del partido mostró lo arrollador del conjunto rojo y blanco, que en cuatro minutos se adelantó 3-0 en el marcador, tras las anotaciones de Becerra por duplicado y de Maxi Tapia. Trevisanes sintió el golpe inicial y le costó hacer pie en cancha. A pesar de eso, el conjunto amarillo quedó a un tanto del descuento cuando Mardoián y Pietragalli se hicieron presente en el marcador. Sin embargo, un minuto después del tanto de Pietra, Gabriel Aprea mostró toda su calidad parándola de pecho y clavándola de zurda contra el arco de un Boggero que nada pudo hacer. Con el 4-2 a favor de Viorsis, el equipo rojo pasó a dominar la pelota y a generar las mejores opciones de gol, aprovechando las desinteligencias defensivas de Trevisanes. Así, entre Maxi Tapia, Becerra y Aprea se hicieron un picnic que Becerra se encargó de transformar en goles, a los 11’, 12’ y 15’. Por el lado del subcampeón del 2º torneo, pasaba poco y nada. Tempone pesaba poco en ataque, Mardoián estaba muy fastidioso y sus compañeros de cancha tampoco ayudaban a la hora de atacar. Aunque sobre el final del primer tiempo, las constantes infracciones de Viorsis le dejaron a los de amarillo la chance de anotar a través de dos tiros castigo. El primero fue anotado por Tempone, que poco después falló por arriba. El complemento inició con urgencia por parte del elenco canario, que necesitaba achicar la distancia de 7-3 que mostraba el marcador, sabiendo que con el empate le alcanzaba. Ni bien iniciado, C. Boggero clavó un zapatazo genial de tiro libre para aumentar la esperanza, y aunque Maxi Tapia logró el octavo de su equipo, la rápida volea de Pietragalli volvió a dejar a su equipo a tres de la igualdad. Con la diferencia de tres tantos se mantuvieron un rato largo. Los Trevisanes mostraba ciertas dificultades para crear juego asociado, al tiempo que su rival prefería

esperar de forma ordenada y aprovechar algún contraataque para liquidar la historieta. A los 26’, Balmaceda la picó genial ante Boggero y marcó el 9-5, aunque una rabona en el aire de Mardoián (si si, leen bien, una rabona en el aire hizo este muchacho) a los 31’ significó el sexto de los de amarillo. Muy falto de fútbol, Trevisanes poco pudo hacer de cara al final. Becerra y Pietragalli marcaron sucesivos goles que mantuvieron la distancia, que en lugar de achicarse se amplió aún más en los minutos finales, cuando Balmaceda y el Ogro Tapia x2 se encargaron de dejar el marcador final en 13-7. Así, se fue un partido en donde Los Viorsis demostró qué tiene con qué para pelear de acá hasta el final del torneo. Entre Becerra, M. Tapia y Aprea armaron un tándem ofensivo de temer, mucho más abocado al ataque que a la defensa. Trevisanes, por su parte, no tuvo el mejor de sus días y no contó con un Mardoián tan contundente como en otras ocasiones.

COMO NEGRA EN BAILE
. Palermo Club venció a Yapeyú por 5-2 y se metió en las semifinales. Angeloni se destacó en el equipo ganador, en un match caliente que finalizó con escándalo.
primera llegada de peligro de su equipo en el ST encontró el descuento. Pero un minuto más tarde, Angeloni probó al arco, la bola dio en el palo y salió justo al pie de Triulzi, que sólo tuvo que empujarla para anotar el 4-2, que cayó como un balde de agua con rolitos para los players de Yape. Un minuto después, Angeloni jugó una pared con Barrios y en el mano a mano no falló, para establecer el 5-2. Sin fútbol y con mucho nerviosismo, todo se tiñó de negro para Yapeyú. Ganader, su mejor jugador, no estaba metido en el partido y estaba pensando más en pelearse. Así, Palermo Club se dedicó a esperar en su campo y salir rápido de contra, con la velocidad y el aguante de Angeloni.

P

alermo Club demostró su superioridad ante un Yapeyú muy lejos del nivel mostrado en otros torneos, y lo superó por 5-2, transformándose así en el primero de los clasificados a las semifinales del 4º torneo de fútbol 5 organizado por Abrazo de Gol. En un comienzo, el partido mostró a ambos equipos dedicados a la tenencia y el cuidado del balón, sin arriesgar de más. A los 3’, Angeloni bancó bien a su marca y tocó con Triulzi, que abrió el marcador para los de camiseta azul. Desde allí hasta el siguiente gol, también anotado por Triulzi, pasaron muchos minutos pero pocas emociones. Es que los dos pensaban mucho a la hora de jugar con la pelota y cortaban constantemente con infracciones cuando su rival era el dueño del balón. Así se llegaron a los diez minutos, con el siguiente panorama: cinco infracciones para Yapeyú, cuatro infracciones y apenas una llegada de peligro para Palermo. El elenco de azul volvió a mostrar su efectividad a los 11’, cuando Triulzi la puso contra el segundo palo para anotar el segundo de su equipo. Desde allí, hasta el final, los tiros castigo fueron lo más destacado de un primer tiempo olvidable en cuanto al juego. Palermo dispuso de dos disparos, que fueron bien defendidos por Saravia ante Barrios y Nuñez. Yape tuvo una en los pies de Ganader, que fue muy mal resuelta por el Carnicero. En el final del primer tiempo, una contra de Yapeyú finalizó en gol de Loria. Después fue De Brasi el que estuvo cerca de empatarlo con un cabezazo que se fue muy cerca. Así, con el 1-2 en contra pero con una mejor imagen sobre el cierre, el conjunto de Boedo se fue al descanso.

Para el complemento, Poliak ingresó en Yape, en una modificación que bien podría haberse hecho en la primera parte. Con eso, Ganader pasó a jugar al fondo, lugar desde donde siempre gravitó más. Sin embargo, fue el Búfalo Angeloni quien anotó el primer gol del segundo tiempo, con el detalle de que su conquista fue sin su botín, que había quedado tirado en el medio campo. Con el correr de los minutos, los ánimos comenzaron a caldearse. Las discusiones empezaron a hacerse moneda corriente y la mayoría de los reclamos de parte de los jugadores de Yapeyú tuvieron a Triulzi, de Palermo, como blanco. En ese contexto, de juego había poco y nada. Así y todo, De Brasi apareció en un córner y en la

Con todos esos ingredientes, la victoria de Palermo era ineludible. Recién en los minutos finales, Yapeyú arrimó un poco más el bochín y contó con varias chances de anotar que un movedizo Ghioldi no logró definir. Todo eso mientras Ganader y Loria le decían de todo menos lindo a un Triulzi que trataba de hacer de cuenta que no pasaba nada. Ya en el cierre y a un minuto del final, fue justamente Triulzi el que recibió la pelota contra la raya. Allí fue Loria, que le metió una buena patada, la cual significó la gota que rebalsó el vaso. Se armó una buena trifulca en la que se vio a algunos jugadores de Yapeyú exhaltados, y a otros intentando calmar. El que la ligó fue Triulzi, que terminó con la nariz ensangrentada. Así se dio por terminado el partido, en un final inédito hasta ahora en los cuatro torneos organizados por Abrazo de Gol. Quedaba por jugarse un minuto, aunque el match ya estaba resuelto para un Palermo Club que

demostró entereza en una parada muy brava y ahora deberá esperar para conocer a su rival de las semifinales.