EVALUACIÓN DE LA INGESTIÓN DE

RESIDUOS ANTRÓPICOS DE LA TORTUGA
VERDE (Chelonia mydas) EN URUGUAY

Natalia S. Teryda

Director: Diego H. Rodriguez
Co-Directora: Gabriela M. Velez-Rubio
Tesis para obtener título de Licenciatura en Ciencias Biológicas
2015

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Índice
Agradecimientos
Resumen
Introducción
Descripción del área de estudio
Tortugas verdes en la costa de Uruguay
Materiales y Métodos
Área de estudio
Obtención de muestras
Procesamiento de muestras
Cuantificación de residuos
Análisis de flotabilidad de los Residuos Sólidos Antrópicos ingeridos
Análisis estadísticos
Resultados
Características generales de los RSA ingeridos
Diversidad de los RSA
Variaciones ontogenéticas en la presencia de RSA
Variaciones espacio-temporales de la ingestión de RSA
Flotabilidad de los RSA ingeridos
Mortalidad de tortugas asociado a la ingestión de RSA
Discusión
Conclusiones
Bibliografía
Anexo 1: Planilla de datos de tortugas de Karumbé
Anexo 2: Galería de imágenes de fragmentos de plástico duro

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Agradecimientos
A mis directores Gabriela Velez-Rubio y Diego Rodriguez, por haber aceptado
dirigirme en este trabajo de fin de carrera, por sus consejos, enseñanzas, apoyo y
tiempo dedicado. En particular, Gracias Gabi por haberme soportado todo este tiempo,
haber creído en mi (sé que fue difícil) y haber aceptado el desafío de dirigirme a la
distancia; Gracias Diego por haberme sopo
rtado todo este año que pasó, por haber aceptado a una tesista con temática
“no mamífera” y haber estado abierto al desafío del mundo de los Tortugueros.
A Alejandro Falabrino por confiar en mi y haber apostado por mi formación
desde que nos conocimos y darme la oportunidad de realizar este trabajo.
A todos los integrantes de Karumbé, que de alguna manera siempre estuvieron
presentes y a todos los “karumbitos”.
A Rufford Small Grants, que le otorgó apoyo a G. V-R para la realización de
este trabajo.
También no pueden faltar los agradecimientos a todos los voluntarios que
pasaron por la ONG, que sin ellos la recopilación de datos, censos, necropsias, etc. no
podrían haberse logrado.
A todos los integrantes del Laboratorio de Mamíferos Marinos, que desde un
principio me abrieron las puertas y me aceptaron (y aguantaron) con la mejor de las
buenas ondas.
A todos mis amigos tanto de la facultad como los de la vida, que sin el
constante apoyo de ellos durante la carrera no lo hubiera logrado. A Norma Cadario
que me incentivo a los 14 años a meterme en este lio! A Fabiana Alvarez que me
siguió incentivando y guiando antes y durante la carrera.
Por último, pero no menos importante: a mi familia que son el pilar de mi vida y
gracias a ellos soy lo que soy hoy, que me apoyaron en cada locura que se me vino a
la cabeza, desde cuidar pingüinos en la costa de Miramar hasta incentivarme para que
siga mis estudios sobre tortugas en el mundo.
A mi hermano Ivan, que por más feo que fuera el panorama antes de un
parcial/final siempre me decía: “Yo… te tengo Fé!!”. Gracias por estar y confiar en mí
siempre gordo!

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Resumen
La Tortuga Verde, Chelonia mydas, es una de las siete especies de tortugas marinas que
existen en la actualidad, estando en la actualidad clasificada como “En Peligro” por la UICN.
Posee una distribución global, habitando zonas tropicales y subtropicales, estando
caracterizado su ciclo de vida por una fase terrestre de incubación de los huevos y una fase
marina de desarrollo, tanto en ambientes oceánicos como neríticos. Esta especie se encuentra
en peligro debido a la declinación de sus poblaciones, principalmente asociado a actividades
humanas, tales como la degradación de hábitats, capturas incidentales y la ingestión de
residuos sólidos de origen antrópico (RSA). En función de lo conocido para esta especie, se
planteó como objetivo general de la presente tesis evaluar la ingesta de RSA por la tortuga
verde (Chelonia mydas) en las aguas costeras de Uruguay. Para ello se analizaron los RSA de
muestras de contenidos gastrointestinales, los cuales se clasificaron y cuantificaron,
registrándose la cantidad, el peso seco y -para el caso de los plásticos duros- se registró el
volumen y tamaño. Además se realizó un experimento de velocidad de ascenso para
determinar la flotabilidad de las distintos tipos de RSA. Se registraron 52 tortugas juveniles de
Largo Curvo de Caparazón (LCC) promedio de 39,70 ± 6,8 cm, de las cuales el 73% (38
tortugas) presentaron RSA en alguna sección del tracto digestivo. Estas tortugas presentaron
en promedio alrededor de 300 ítems y 5,3 tipos de ítems por individuo. Se encontró una ingesta
dominada por plásticos, particularmente de uso doméstico. El análisis de correlación arrojo una
correlación significativa y negativa con respecto al LCC por parte de del número del total de los
ítems ingeridos, los fragmentos de plástico duro y los fragmentos laminares. Por otro lado, sólo
se encontró una correlación significativa para el

peso total ingerido y para el peso de los

fragmentos de plásticos duros. Posteriormente, al separar las tortugas por clases de tamaño
(S, M y L), se encontró que las pequeñas (S) presentaban un número y un peso de RSA
significativamente mayor que las medianas y grandes. Se determinó que el tamaño medio de
los fragmentos ingeridos por el total de las tortugas fue de 0,61 ± 0,68 cm2, siendo mayor en las
tortugas más grandes que en las más pequeñas. En cuanto a las regiones de varamientos no
se registraron diferencias significativas para las variables. La totalidad de los tipos de RSA
hallados en tortugas verdes presentaron flotabilidades positivas, y se encontraron diferencias

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significativas para las velocidades de ascenso de los diferentes tipos de basura. Se concluye
que aproximadamente el 70% de los juveniles de tortuga verde (Chelonia mydas) de la costa
uruguaya presentan residuos sólidos antrópicos (RSA) en sus tractos digestivos, siendo
responsable del 27% de las muertes en la zona. Los RSA del tipo plásticos de uso doméstico
(principalmente fragmentos de plásticos duros, bolsas de nylon y filamentos) dominan
ampliamente entre los restos ingeridos. Todos los RSA registrados presentan flotabilidad
positiva, lo que en combinación con los hábitos tróficos epipelágicos de los ejemplares
juveniles, aumentan la vulnerabilidad en los ejemplares más jóvenes. La zona costera
uruguaya presenta ocurrencias similares a las reportadas por otros estudios en el norte de
Argentina y sur de Brasil, donde más del 70% de los ejemplares juveniles de tortuga verde
ingieren RSA. No obstante ello, la cantidad promedio de restos por individuo en Uruguay puede
ser hasta 25 veces superior. La altísima frecuencia de RSA en tractos digestivos de Chelonia
mydas en el Atlántico Sur se constituye entonces en una tendencia confirmada a nivel regional.

5

Introducción
Las tortugas habitan los ambientes marinos desde hace aproximadamente 100
millones de años, estando en la actualidad representadas por las familias
Dermochelidae y Cheloniidae (Pritchard, 1997). La primera se encuentra representada
por una sola especie, Dermochelys coriácea (Tortuga Siete quillas o Laud), mientras
que la segunda por seis especies y una subespecie: Lepidochelys olivácea (Tortuga
Olivácea), L. kempii (Tortuga Lora), Natator depressus (Tortuga Aplanada), Caretta
caretta (Tortuga Cabezona), Eretmochelys imbricata (Tortuga Carey), Chelonia mydas
(Tortuga Verde) y Chelonia mydas agassizii (Tortuga Negra). (fig 1). La familia
Dermochelidae se diferencia de la Cheloniidae por presentar un caparazón blando
cubierto por una epidermis gruesa de color negro, que le otorga la apariencia de cuero.
En cambio la familia Cheloniidae se caracteriza por presentar un caparazón rígido
formado por placas óseas recubiertas por escudos córneos (Pritchard y Mortimer,
1999).

Figura. 1: A) Chelonia mydas (Tortuga Verde) (Foto Gabriela Velez-Rubio); B) Caretta caretta
(Tortuga Cabezona) (Foto Karumbé); C) Dermochelys coriácea (Tortuga Siete quillas o Laud) (Foto
Karumbé); D) Eretmochelys imbricata (Tortuga Carey) (Foto Gabriela Velez-Rubio); F) Lepidochelys
olivácea (Tortuga Olivácea) (Foto Tamar); G) Natator depressus (Tortuga Aplanada) (Foto Internet); H)

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Lepidochelys kempii (Tortuga Lora) (Foto Internet); I) Chelonia mydas agassizii (Tortuga Negra) (Foto
Internet..

Las tortugas marinas se distribuyen en zonas tropicales y subtropicales de
todos los océanos del mundo, con excepción de tres especies endémicas de la
plataforma australiana (Natator depresus), Caribe y Atlántico Norte (Lepidochelys
kempi) y del Pacifico Este (Chelonia mydas agassizii) (Lutz y Misick, 1997).
Todas las tortugas marinas que existen en la actualidad presentan un ciclo de
vida similar (fig. 2), el cual mantiene un único nexo con el ambiente terrestre para la
puesta de los huevos y el desarrollo embrionario de los mismos (Musik y Limpus,
1997). Una vez que se produce la eclosión de los huevos y que los neonatos entran al
mar, el resto del ciclo de vida se desarrolla enteramente en el ambiente marino, tanto
en hábitats oceánicos como neríticos (Bolten, 2003) (fig. 2).
Si bien cada especie presenta hábitos y zonas específicas de alimentación y
reproducción, los neonatos de todas las especies salen del nido y se dirigen
inmediatamente a océano abierto evitando zonas costeras. En este punto comienzan
un periodo de vida pelágica dentro de los grandes giros oceánicos por un período de
hasta 5 años (Musik y Limpus, 1997), y al alcanzar el estadío juvenil se desplazan
hacia hábitats neríticos tropicales y subtropicales. Una vez alcanzada la madurez
sexual, realizan migraciones de grandes distancias durante intervalos regulares entre
las áreas de alimentación y las de reproducción (Plotkin, 2003), donde se producirá el
cortejo y apareamiento. Luego del apareamiento las hembras permanecen cerca de
las playas de anidación, en las cuales saldrán a poner los huevos en el momento que
están listas para el desove (Musik y Limpus, 1997).

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Figura 2. Ciclo de vida de las
tortugas marinas. Tomado de
Gonzalez- Carman, 2012.

Actualmente todas las especies de tortugas marinas se encuentran protegidas
bajo acuerdos internacionales, debido al declive de la mayoría de las poblaciones
(IUCN 2015). Las mismas se encuentran incluidas en el Apéndice I del Convenio de
Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Silvestre (CITES). Así mismo,
según Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) todas las
especies de tortugas marinas se encuentran amenazadas a nivel global, catalogadas
como “Vulnerable” (D. coriácea y L. olivácea), “En Peligro” (C. mydas y C. caretta),
“Peligro Crítico” (L. kempii e E. imbricata) o “Datos insuficientes” ( Natator depressus)
(IUCN 2015, MTSG).
El decaimiento de las poblaciones de tortugas marinas se debe principalmente
a actividades humanas que impactan directamente sobre los individuos o sobre su
hábitat. Entre ellas podemos destacar la pérdida de playas de anidación por desarrollo
costero o urbanización, la interacción con el turismo en época de anidación (Lutcavage
et al., 1997), y la captura y caza de hembras anidantes para consumo y para
decoración (Lutcavage et al., 1997). Durante su fase de vida marina se registran como
amenazas más importantes la pesca incidental (Lewison et al., 2004; Wallace et al.,
2010a), la contaminación por metales pesados (Gardner, 2006), la ingesta o enredo
con residuos sólidos (Bugoni et al., 2001; Tourinho et al., 2010), y la degradación de
zonas de alimentación marinas (Lutz y Musick, 1997).
8

Una de las amenazas a nivel global con mayor presión sobre las tortugas
marinas en las últimas décadas ha sido la interacción con residuos sólidos de origen
antrópico, RSA (Santos et al., 2015) debido a que la presencia de restos plásticos ha
aumentado significativamente en los océanos durante las últimas décadas (Derraik,
2002; Barnes, 2005). Como consecuencia de ello los residuos quedan disponibles en
el océano favoreciendo la interacción con la fauna marina, convirtiéndose en una
problemática global de gran impacto, la cual provoca efectos tanto letales como
subletales (Laist, 1987; National Research Council, 1990; Bjorndal, 1997 McCauley y
Bjorndal, 1999; Schuyler et al., 2014; Koelmans, 2015; Nelms et al., 2015).
En las últimas décadas ha habido un gran incremento de estudios que
identifican la interacción con RSA como la principal amenaza para la tortuga verde en
todos los océanos (Schuyler et al., 2014; Nelms et al., 2015). Particularmente, para la
región ASO, la probabilidad de ingesta en áreas estuarinas y en la zona sur de su
distribución (Uruguay y norte de Argentina) es mayor que en otras áreas. Esto se debe
a los hábitos pelágicos de forrajeo que las tortugas verdes pueden mantener durante
el cambio ontogenético de la dieta que puede favorecer la interacción con residuos
flotantes (Santos et al., 2015). Es en el ASO donde se han encontrado los niveles más
altos de ingesta para la especie (Bugoni et al., 2001; Asaroff, 2009; Tourinho et al.,
2010; Murman, 2011; Di Beneditto and Awabdi, 2014; Gonzalez Carman et al., 2014;
da Silva Mendes et al., 2015).
En función de lo conocido para esta especie, se planteó como objetivo
general de la presente tesis evaluar la ingesta de residuos sólidos de origen antrópico
por la tortuga verde (Chelonia mydas) en las aguas costeras de Uruguay.
Como objetivos específicos se establecieron:
Caracterizar los distintos residuos antrópicos ingeridos por individuos de
Chelonia mydas.
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Estimar la frecuencia de ocurrencia (FO%) de residuos y su relación con el
tamaño de las tortugas.
Explorar la relación existente entre la estacionalidad y zona de varamiento con
la presencia de las distintas categorías de residuos ingeridos.
Establecer en qué posición en la columna de agua son potencialmente
ingeridos los residuos a partir del conocimiento de su flotabilidad.
Como hipótesis de trabajo se plantea que los juveniles de tortuga verde en las
costas del Uruguay ingieren residuos sólidos antrópicos de flotabilidad positiva
ubicados en la columna de agua, disminuyendo su importancia con la talla debido
al cambio de alimentación epipelágica a bentónica.

Descripción del área de estudio
La costa Uruguaya se encuentra ubicada en la Ecoregión “plataforma Uruguay
- Buenos Aires”, de la provincia Biogeográfica “Atlántico Sudoccidental templada –
cálida” (Spalding et al., 2007). La costa de Uruguay forma parte de en un sistema
hidrológico complejo dominado por el estuario del Rio de la Plata (Piola et al., 2000), el
cual presenta un sistema complejo de frentes salinos y gradientes de temperatura
(Acha et al., 2008; Defeo et al., 2009). Por esta razón la costa uruguaya se encuentra
bajo una fuerte influencia de la pluma del Rio de la Plata (fig.3A), junto con masas de
agua subantártica de la plataforma patagónica (SASW) y de una masa de agua cálida
salada subtropical de plataforma (STSW) influenciada por la corriente de Brasil. (Piola
et al., 2005; Ortega y Martínez, 2007; Campos et al., 2008).
En base a las diferencias hidrológicas, se propuso para la costa uruguaya la
subdivisión en Ecoregiones (Defeo et al., 2009). La Zona Estuarina Interna (ZEI), de
350 km se extiende desde Nueva Palmira hasta Montevideo (34º 52´S, 561 00´O), y

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está caracterizada por un régimen de salinidad bajo, menor a 12 UPS (régimen fluviomarino). Hacia el noreste se encuentra la Zona Estuarina Externa (ZEE), desde
Montevideo hasta Punta del Este (34º58´S, 56º56´O) cubriendo una extensión de 130
km. Esta zona representa una transición entre características estuarinas y oceánicas,
presentando un rango de salinidad intermedia entre las dos zonas lindantes (de entre
15 y 25 UPS). Por último se encuentra la Zona Oceánica (ZO), de 230 km, abarcando
desde Punta del Este hasta Barra del Chuy (frontera norte con Brasil a los 33° 44´ S
53° 22´ W) (fig. 3B.). Esta zona presenta un régimen marcadamente oceánico, con un
rango de salinidades mayores a 26 UPS; presenta algunos sistemas estuariales (como
la desembocadura de la Launa de Rocha y Arroyo Valizas), sistemas de islas costeras
y la influencia de cinco lagunas costeras.

Figura 3. A) Mapa de las principales corrientes marinas predominantes en la región del Océano
Atlántico Sur Occidental. En rojo la corriente de Brasil, en azul la corriente de Malvinas. Donde se
encuentran forman la convergencia subtropical. En verde están las descargas principales de agua dulce
en el área, desembocadura del estuario de Río de la Plata (Argentina y Uruguay) (modificado de Falabella
et al., 2009).

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Colonia

Rocha
San Jose
Canelones
Maldonado
Montevideo

Figura 3: B) Ecorregiones identificadas para la costa uruguaya. Se detallan los Departamentos
costeros.

Tortugas verdes en la costa del Uruguay
La costa de Uruguay es una zona muy importante de alimentación y desarrollo
de ejemplares juveniles de tortuga verde, así como un corredor migratorio de cinco
especies de tortugas marinas juveniles y adultas nacidas en las principales zonas de
anidación del Océano Atlántico (Domingo et al., 2006, López-Mendilaharsu et al.,
2006). En las aguas costeras de Uruguay la tortuga verde es la que se registra más
frecuentemente, seguida por la tortuga cabezona, la tortuga siete quillas, y en mucha
menor número la tortuga carey y la tortuga olivacea (Velez-Rubio et al., 2013).
La tortuga verde es una especie de distribución global, que habita los
principales océanos del mundo (Hirth, 1997). A partir de la compilación de trabajos de
biogeografía de tortugas marinas (estudios en playas de anidación, análisis genéticos,
estudios de abundancia, telemetría y marca-recaptura) se establecieron 17 Unidades
Regionales de Manejo (URM) para la tortuga verde (fig.4). Estas unidades integran
información que favorece la identificación de poblaciones complejas y así proveer un
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marco para evaluar amenazas, identificar áreas de alta diversidad y evaluar el status
de conservación de la especie. Para el Atlántico Sur, se identifican dos URM: Atlántico
Sur Central y Atlántico Sudoccidental. Estas dos unidades se solapan sobre la costa
de Uruguay (Wallace et al., 2010b).

Figura 4. Mapa de distribución de la tortuga verde en el mundo, dividida en 17 Unidades
Regionales de Manejo (RMU). Modificado de Wallace et al., 2010b.

El ciclo de vida de la tortuga verde es similar al de todas las especies
anteriormente mencionadas. Las tortugas verdes juveniles que se encuentran en
Uruguay y zonas adyacentes provienen de las playas de anidación de islas oceánicas
atlánticas (Caraccio, 2008; Prosdocimi et al., 2012; Putman y Naro-Maciel, 2013),
principalmente de Isla Ascensión (Reino Unido), Surinam, Isla Trinidade (Brazil), e Isla
de Aves (Venezuela). En mar abierto las tortugas nacidas en las diversas playas de
anidación del Atlántico Sur se desarrollan próximas a la superficie, alimentándose de
macrozooplancton epipelágico (Musick y Limpus, 1997; Bjorndal, 1997; Monzon –
Arguello et al., 2010). Una vez pasada esta fase y alcanzados aproximadamente entre
los 3 a 6 años de edad (Bjorndal, 1997; Seminoff et al., 2002), los juveniles oceánicos
emprenden una migración hacia las zonas de desarrollo nerítico. El cambio de
ambiente trae consigo además un cambio en la dieta de omnívora a principalmente
herbívora (Hirth, 1997). Se ha reportado que para la zona del ASO, esta especie no
presenta una dieta herbívora estricta, sino que también se alimenta oportunistamente

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de macrozooplancton (Gonzalez-Carman et al., 2011; Reisser et al., 2013; Santos et
al., 2015).
De acuerdo con el estudio de Putman y Naro-Maciel en 2013, el sureste de
Brasil, Uruguay y Argentina, representan las zonas más probables de reclutamiento de
juveniles nacidos en Isla Ascensión y posiblemente de las demás playas de anidación
del Atlántico Sur. Más particularmente, las aguas costeras uruguayas parecen ser una
importante área de alimentación y desarrollo para los juveniles de esta especie
(López-Mendilaharsu et al., 2003, Laporta et al., 2006). Se destacaron como hábitats
de gran importancia para la tortuga verde, principalmente a los Departamentos de
Canelones, Maldonado y Rocha (fig. 3) (Velez-Rubio et al., 2013). Estas se
caracterizaron por presentar arcos de playa arenosos y puntas rocosas con alta
abundancia de macroalgas (López-Mendilaharsu et al., 2006).
Velez–Rubio et al, (2013) reportaron varamientos de tortuga verde a lo largo de
toda la costa uruguaya durante todo el año (fig.5), con una marcada estacionalidad por
una mayor cantidad varamientos en los meses cálidos (diciembre-abril). Además, a
partir de estos datos y de información de marca-recaptura y telemetría satelital
(Martinez - Souza, 2014; López Mendilaharsu com. pers), se identificó un proceso de
migración cuando la temperatura superficial del mar llega a 14º - 15º C, en el cual
aproximadamente el 70% de la agregación de tortugas verdes migra hacia aguas más
cálidas, mientras el 30% restante permanece en la costa uruguaya probablemente
desarrollando una estrategia de aletargamiento o brumación para contrarrestar las
bajas temperaturas (Martinez Souza, 2014). Estos datos de varamientos y captura de
individuos brindan evidencias de la permanencia de tortugas verde en la región a lo
largo del año, en lo que parece ser un área crucial para el desarrollo de esta especie
en la región ASO.

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Figura 5. Ejemplares de Tortuga Verde juveniles encontrados en la costa de Uruguay. Fotos
pertenecientes a la base de datos de la ONG Karumbé. (Fotos Natalia Teryda y Karumbé)

Tanto la tortuga verde como la tortuga cabezona, la tortuga siete quillas,
tortuga olivácea y tortuga carey se encuentran bajo la protección de leyes y decretos
nacionales uruguayos, entre los que se destaca el Decreto 144/1998 (Dirección
Nacional de Recursos Acuáticos, DINARA) para la prohibición de captura, retención y
transporte, comercialización, transformación y procesamiento de C. mydas, C. caretta,
D. coriacea y L. olivácea. Además fueron catalogadas en la Lista Roja de Anfibios y
Reptiles de Uruguay, como en “Peligro Crítico” a D. coreacea,

“Vulnerable” a C.

mydas y C. caretta, y “No Evaluada” a L. olivácea y E. imbricata (Carreira y Maneyro,
2015).

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Materiales y métodos
Área de estudio
El presente estudio se realizó a lo largo de toda el área costera de Uruguay,
abarcando desde Nueva Palmira (33°53´S, 58°25´O) y el arroyo Chuy (33º44´37” S –
53º22´10” O), frontera natural con Brasil (fig. 6).

Figura 6: Mapa de la costa Uruguaya. Se distinguen tres zonas costeras en base a diferencias
oceanográficas: [ZEI] Zona Estuarina Interna (350 km), [ZEE] Zona Estuarina Externa (130 km) y [ZO]
Zona Oceánica (230 km). Los círculos rojos indican la localización de las tortugas verdes estudiadas en el
presente estudio.

Obtención de las muestras
Se analizaron 52 tortugas verdes varadas a lo largo de la costa uruguaya,
durante los años 2009 a 2013. Para esto la ONG Karumbé contó con los permisos de
caza o colecta científica No. 270/01, 200/04, 073/08, 323/11 y 12/14, otorgado por
el Departamento de Fauna, Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca del Uruguay.
Los individuos fueron registrados de dos formas:
a) a través de la Red de Rescate y Varamientos de Tortugas Marinas del
Uruguay (RRVTMU) coordinada por la ONG Karumbé desde el año 2001.A esta red se
reportan casos de individuos muertos o vivos en las playas uruguayas. Los reportes de
pobladores locales, turistas, pescadores, prefectura, asociaciones civiles locales,
cuerpo de guarda vidas y guardaparques son ingresados a la base de datos
continuamente por miembros de la ONG.

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b) mediante muestreos de playa semanales entre enero y abril de cada año, y
mensuales en los meses invernales en la zona abarcada entre Barra del Chuy y Punta
del Diablo en busca de ejemplares varados. Estos se realizaron en el marco del
programa de investigación y conservación de tortuga verde que desarrolla Karumbé en
esta zona del Departamento de Rocha desde el año 2001.
Tanto con la Red de Varamientos como con los muestreos de playa, fueron
registrados tanto varamientos de tortugas muertas y vivas (fig. 7). En los casos de
animales vivos, los individuos fueron trasladados a las instalaciones de rehabilitación
de Karumbé en La Coronilla o en Montevideo para recibir atención y tratamientos
veterinarios necesarios. En el caso de tortugas muertas, se les realizan las necropsias
siempre que fue posible acceder a los individuos.

Figura 7: Tortugas varadas en las playas de Uruguay. A) y B) fueron varamientos
vivos, que posteriormente fueron trasladados a las instalaciones de rehabilitación de Karumbé;
C) y D) varamientos registrados durante los recorridos de playas (Fotos Karumbé).

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De cada tortuga varada se registró, en una planilla estandarizada (ANEXO 1),
entre otros datos, la fecha, zona de varamiento, probable causa del varamiento o
muerte y datos biométricos, entre ellos el largo curvo de caparazón (LCC) desde el
escudo nucal hasta el extremo posterior de los escudos supracaudales, de acuerdo
con la técnica propuesta por Bolten (1999) (fig. 8). Esta medida se utilizó como un
parámetro estimador de la edad de los individuos (Avens y Snover, 2013). El LCC se
midió con una cinta métrica con precisión de 0,1 cm. Las tortugas fueron clasificadas
en tres grupos de tamaño:
a) Grupo S: Tallas menores de 35,0 cm de LCC (n=9)
b) Grupo M: Tallas de entre 35,0 a 45,0 cm de LCC (n=29)
c) Grupo L: Tallas mayores a 45,0 cm de LCC (n=8)(*)
El rango etario de los individuos se determinó utilizando el criterio de la talla
mínima de hembras anidantes de la colonia de anidación más cercana (LCC= 90 cm),
estableciendo esta talla como la talla mínima para individuos adultos en Isla Trinidade,
Brasil (Almeida et al., 2011). Todos los individuos de tallas inferiores a la anterior
fueron considerados juveniles.
Técnicos de Karumbé realizaron las necropsias de las tortugas muertas en las
que se colectó el tracto digestivo (desde el esófago hasta el final del intestino grueso).
Los contenidos fueron separados en contenido esofágico, estomacal e intestinal, los
cuales fueron conservados en formaldehido 4% (en el caso de los que presentaban
algas) o alcohol etílico 70% (en el caso de presentarse restos de animales con
estructuras calcáreas) (fig.9). De ser posible se determinaron las causas probables de
muerte tras un examen externo e interno de los ejemplares. En presencia de
evidencias de impacto de origen humano (cómo presencia de anzuelos, presencia y/o
marcas de redes en el cuerpo del ejemplar, restos de cuerdas) se asignó la causa del
varamiento a dichos impactos, salvo que se observaran otras lesiones más graves
(Vélez-Rubio et al. 2013). En el caso de presencia de residuos sólidos antrópicos, si
los mismos representaban un porcentaje superior al 50% del total del contenido del
tracto o la presencia de fecaloma en el intestino, se le asignaba muerte por ingesta de
residuos antrópicos como causa más probable de muerte. Se entiende por fecaloma a
la materia fecal sólida y compacta por la falta de líquido en el intestino, que como
consecuencia de su rigidez no puede ser excretada por el organismo (Cappua et al.,
2007).
(*) De las 52 tortugas, de 6 individuos no se pudo contar con la medida de LCC, por lo cual se dividieron
en los grupos de tamaño a las 46 tortugas restantes .

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Figura 8: Largo estándar Curvo de
Caparazón (LCC), medido desde el
escudo nucal hasta el extremo
posterior
de
los
escudos
supracuadales. (figura tomada de
Pritchard y Mortimer, 1999).

Las muestras colectadas provinieron tanto de individuos varados muertos en
playa como de individuos ingresados vivos a rehabilitación y que no sobrevivieron al
tratamiento administrado por los técnicos de la organización.

Figura 9: Proceso de toma de datos. A) Registro del animal, toma de medidas y fotos; B)
necropsia; C) evaluación de causa de muerte y estado general del estado interno del animal; D)
separación del tracto digestivo por secciones; E) separación del contenido alimenticio del antrópico; y F)
lavado del contenido no alimenticio (Fotos Karumbé).

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Procesamiento de muestras
En el laboratorio con los contenidos se realizaron tres etapas de trabajo: 1)
cada contenido fue separado en material orgánico (alimento) y residuos sólidos
antrópicos, con el fin de analizarlos por separado; 2) la fracción de residuos sólidos se
lavó y se dejó secar; y 3), esta última fue conservada en bolsas hasta su posterior
análisis.
De cada tortuga se separó cada ítem de residuo sólido en distintas categorías,
según el protocolo de Franeker et al., (2011) y la Marine Strategy Framework Directive,
Technical Subgroup on Marine Litter (2013) (Tabla 1). Ambos protocolos se basan en
la aplicación de una misma categorización de los residuos para todos los estudios de
interacción de vertebrados con residuos sólidos marinos. La categorización propuesta
está basada en la morfología de los residuos, debido a que en la mayoría de los casos
los fragmentos no pueden ser vinculados a un objeto u origen específico. Como por
ejemplo, un fragmento de monofilamento no necesariamente proviene de la industria
pesquera, sino que puede ser un fragmento de alguna cuerda de origen domestico que
se desarmó en sus fibras base.
Tabla 1: Clasificación de desechos antrópicos

Categoría

Tipo

Código

Descripción

Plásticos
Industrial
De uso
doméstico

Pellets
Lamina

IND
LAM

Filamento

FIL

Espumas

ESP

Fragmentos

FRA

Otros

OTR

Pellets de plástico industrial
Forma de lámina: bolsa de nylon, film
transparente, usualmente fraccionadas en
porciones más pequeñas.
Restos de soga, tanza, red, hilo de empaque,
“bolas” de hilo y fibras no identificables.
Poliestireno (vasos o envases), poliuretano
(goma espuma)
Trozos de plástico duro o blando (botellas,
juguetes, tapitas, etc)
Filtro de cigarrillo, goma, elásticos, globos. Ítems
que son “tipo plástico” o no entran en otra
categoría.

Papel

PAP

Varios
Anzuelos

VAR
HOO

Carbón
Alimento

CAR
ALI

Orgánico

ORG

Basura
Basura

Contaminantes
Contaminantes
Natural
Alimenticio
Natural No
Alimenticio

Papel,
cartón,
envases
laminados
con
predominancia de papel (tetra-pack), papel
aluminio, envases no plásticos.
Madera, metal, tela, vidrio etc.
Anzuelos deportivos o de palangre.
Trazas de carbón
Picos de calamar, algas, restos de gelatinosos,
etc.
Restos vegetales, plumas, piedras, ítems que no
forman parte de la dieta.

20

Cuantificación de los residuos
Para cada sección del tracto digestivo se contabilizó el número total de
residuos hallados, y se los clasificó en función de los tipos descriptos. Asimismo se
dejaron secar a temperatura ambiente para luego registrar el peso (seco) de cada tipo
con una balanza analítica (de precisión 0,001g). Midiendo el volumen de agua
desplazado en una probeta se calculó el volumen total de desechos para los
fragmentos de plásticos duros (Tabla 1) por individuo. Además, para calcular el
tamaño de cada fragmento de plástico, se tomaron fotos de estos con una escala de
tamaño y de color como referencia. Las fotos fueron procesadas con el programa
ImageJ 1.48v, y con este se calcularon el perímetro y el área de cada fragmento
fotografiado.
Tras esto se calculó el porcentaje en número (%N), el porcentaje en peso (%P)
total y la frecuencia de ocurrencia porcentual (%FO) para evaluar la importancia
relativa de los distintos tipos de residuos.

Análisis de flotabilidad de los Residuos Sólidos Antrópicos (RSA) ingeridos
Se realizó un análisis de flotabilidad experimental para determinar en qué lugar
de la columna de agua es probable que la tortuga ingiera los RSA, ya sea en
superficie, en la columna de agua o en el fondo marino. Se midió la velocidad de
ascenso de una muestra representativa de cada categoría de desecho (n=10 por
categoría). Para este análisis se utilizó la metodología propuesta por Reisser et al.,
(2014), en el cual se colocó cada fragmento en un tubo de acrílico transparente de 1 m
de largo por 40 mm de diámetro rellenado con agua de mar (33 UPS), previamente
filtrada (fig. 10). A los 12,5 cm de cada extremo del tubo de realizó una marca. Luego,
se le tapó un extremo con un tapón de goma y se lo llenó con el agua de mar. Por el
otro extremo se introdujo el fragmento y luego sin nada de aire en el tubo, se selló con
otro tapón de goma y se lo dio vuelta. Con una regla nivel se calibró el tubo en
posición vertical. Finalmente se registró el tiempo transcurrido con un cronómetro, en
el cual el fragmento ascendió de una marca a la siguiente (70 cm). Para cada
fragmento se repitió la rutina 3 veces, y luego se calculó el promedio. Por último, con
el promedio obtenido se calculó la velocidad de ascenso.

21

Figura 10: Esquema del sistema de medición de la velocidad de ascenso.

Análisis Estadístico
Para todas las variables analizadas se realizó el testeo de distribución normal
(Test de Shapiro–Wilks) y de homoscedasticidad (Test de Levene) con el Software
Statistica 6.0 (StatSoft Inc.). La totalidad de las variables presentaron una distribución
no normal, y la gran mayoría presentaron varianzas heterogéneas a p< 0,05. Por tal
razón, los contrastes entre diferentes grupos (clases de tamaño, zonas geográficas y
estaciones) se realizaron por el test de Kruskal-Wallis, estableciéndose a priori la
significancia a p< 0,05.
Se analizó la relación entre el LCC y las diversas variables a través de un
análisis de correlación, computando el coeficiente r de Pearson, estableciéndose
también a priori una significancia de p< 0,05.

22

Resultados
Características generales de los residuos sólidos antrópicos (RSA)
Durante el período de estudio se analizaron 52 tortugas verdes varadas, todas
fueron ejemplares juveniles con un Largo Curvo de Caparazón (LCC) promedio de
39,70 ± 6,8 cm (rango 29,8 – 62,0 cm). El 73% de las tortugas (n=38) presentaron
residuos sólidos antrópicos (RSA) en algún punto del tracto digestivo.
Dentro de los tractos digestivos se encontraron las siguientes tipos de residuos:
a)
b)
c)
d)
e)
f)
g)
h)

pellets industriales (Ind),
fracciones de bolsas de nylon, y otros envoltorios (Lam),
fragmentos de plásticos duros (Fra),
trozos de espumas (Esp),
segmentos de líneas y cuerdas (Fil),
trozos goma y globos (Otros),
papel, tela (Varios) y
fragmentos de carbón.

En las 38 tortugas que presentaron residuos, se registró un total 12438 restos,
con un promedio de 327,737 ± SD= 360,23 (rango 1 – 1364 ítems) de residuos por
ejemplar. El peso seco promedio de residuos por tortuga fue de 12,58 g ± 15,32 (rango
0,08 - 56,34 g).
La ingesta estuvo marcadamente dominada por los plásticos, ya que su
ocurrencia fue del 73,1 %, y prácticamente la totalidad de los restos encontrados (n=
10531; 87%) y su peso (461,9 g; 96,6%) correspondieron a esta categoría. Además se
encontró que la frecuencia de ocurrencia de los mismos fue marcadamente mayor en
el intestino que en las otras dos secciones del tracto digestivo (Intestino 77%;
Estomago 48%; Esófago 14%). Asimismo, fueron los plásticos de uso doméstico los
que dominaron tanto en el número de ítems, peso seco y en frecuencia de ocurrencia
(Tabla 2). Los fragmentos de “plástico duro” (Fra) aportaron la mayoría del peso seco y
del número de residuos, seguidos en importancia por los fragmentos de bolsas de
nylon (Lam) y los filamentos plásticos (Fil). Los demás tipos de residuos aportaron al
peso seco total en proporciones inferiores al 2%.
Tabla 2: Ítems de residuos sólidos encontrados en 52 tortugas verdes juveniles a lo largo de la
costa de Uruguay. N= número de ítems ingeridos; P= peso en gramos; FO= frecuencia de
ocurrencia.

23

Categoría
Plásticos
Industrial
De uso
doméstico

Basura
Basura
Contaminantes
Contaminantes
Natural No
Alimenticio
Total

Tipo

N
Ítems

%N

P

%P

FO

%FO

Pellets
Laminar

111
3536

0,89
28,39

2,56
57,02

0,54
11,92

16
35

Filamentos
Espumas
Fragmentos
Otros

2846
244
4032
62

22,85
1,96
32,37
0,5

51,56
6,11
337,54
7,15

10,78
1,27
70,60
1,49

31
22
29
21

30,77
69,23
61,54

Papel
Varios

59
16

0,47
0,13

1,40
0,63

0,29
0,13

9
7

17,31
13,46

Carbón
Orgánico

7
1541

0,06
12,37

0,15
14,03

0,03
2,93

4
31

7,69
59,62

12438

100

475,0

100,08

42,31
55,77
40,38

Diversidad de los RSA registrados
Las tortugas que registraron RSA presentaron un promedio de 5,3 ± 2,4 tipos
de ítems de distinto origen en su tracto digestivo, mientras que el valor promedio para
los plásticos de uso doméstico fue de 3,7 ± 1,5 tipos distintos por tracto digestivo. Casi
la mitad de las tortugas presentaron los 5 tipos de plásticos de uso doméstico en sus
contenidos digestivos, mientras que la presencia de 1 a 4 ítems fue marcadamente
menor (fig.11). De particular interés es la ausencia de anzuelos entre los RSA,
indicando probablemente la inexistencia de interacción con artes de pesca del tipo
palangre.

Figura 11: Distribución porcentual de la cantidad de tipos de plásticos de uso doméstico hallados en las
tortugas verdes de la costa del Uruguay. 1: presencia de 1 tipo de RSA; 2: presencia de 2 tipos de RSA;
3: presencia de 3 tipos de RSA; 4 presencia de 4 tipos de RSA; 5 presencia de 5 tipos de RSA.

24

Las tortugas analizadas presentaron una gran cantidad de RSA, con un
promedio que superó los 300 restos por individuo (Tabla 3) y los 12 gramos (peso
seco) por tracto digestivo (Tabla 4).
Tabla 3: Número de fragmentos de RSA hallados en tortugas verdes, discriminado por tipo.
Número de fragmentos

N

Promedio

DS

Suma

Mínimo

Máximo

Pellets Industriales

16

6,9

8,39

111

1

24

Plástico Laminar

36

98,2

103,56

3536

1

449

Filamentos Plásticos

32

88,9

111,41

2846

3

427

Espuma

23

10,6

7,45

244

1

31

Fragmentos Duros

28

144,0

174,34

4032

1

606

Otros

21

3,0

2,58

62

1

9

Papel

9

6,6

11,58

59

1

37

Carton

4

1,8

0,96

7

1

3

Alimento

38

5,0

16,31

189

0

82

Natural No Alimenticio

31

49,7

40,05

1541

3

156

Total

38

327,3

359,95

12438

1

1364

Tabla 4: Peso seco (g) de fragmentos de RSA hallados en tortugas verdes, discriminado por
tipo.
Peso Seco

N

Promedio

DS

Suma

Mínimo

Máximo

Pellets Industriales

16

0,2

0,19

2,6

0,0

0,7

Plástico Laminar

36

1,6

1,71

57,0

0,1

8,3

Filamentos Plásticos

32

1,6

2,01

51,6

0,0

9,9

Espuma

23

0,3

0,24

6,1

0,0

1,0

Fragmentos Duros

28

12,1

14,41

337,5

0,0

50,1

Fragmentos Duros
2
(Volumen en cm )
Otros

29

15,7

17,58

455,8

0,8

64,5

21

0,3

0,40

7,1

0,0

2,0

Papel

9

0,2

0,26

1,4

0,0

0,8

Cartón

4

0,0

0,03

0,2

0,0

0,1

Natural No Alimenticio

31

0,5

0,51

14,0

0,0

1,7

Total

38

12,5

15,20

475,0

0,1

56,0

Variaciones ontogenéticas en la presencia de RSA
Para evaluar la posible existencia de variaciones en la ingesta de RSA en
función de las tallas de las tortugas, se realizó un análisis de correlación entre el LCC
de los individuos y el número, peso y volumen del total de ítems y de los tres RSA mas
importantes (fragmentos de plástico duro, plásticos laminares y filamentos). De todos
ellos, el número del total de los ítems, los fragmentos de plástico duro y los fragmentos

25

laminares presentaron correlaciones significativamente negativas con el LCC, no así el
caso de los filamentos plásticos (fig. 12).
Por otro lado, al comparar el LCC con el peso seco de los ítems, sólo se
encontró una correlación significativa negativa en el total y en los fragmentos de
plásticos duros (fig.13). La correlación también fue significativa y negativa para el caso
del

volumen

de

los

fragmentos

de

26

plástico

duro

ingeridos

(fig.

14)

Correlacion ítems totales ingeridos y Largo Curvo de Caparazón
n total = 1162,2226-21,7127*x

Correlación Laminares y Largo Curvo de Caparazón
300

1600
250

1400

Número de ítems Laminares

Número total de ítems ingeridos

1200
1000
800
600
400
200

200

150

100

50

0
0
-200
-400
25

30

35

40

45

50

55

60

Largo Curvo de Caparazón (cm)

a

-50
25

65

600

350

500

300

Número de ítems Filamentosos

Número Fragmentos plástico duro

400

400
300
200
100

40

42

44

46

Largo Curvo de Caparazón (cm)

48

60

b

65

100

0

38

55

150

-100

36

50

200

50

34

45

250

0

32

40

Correlación ítems Filamentosos y Largo Curvo de Caparazón
Fil n = 247,6592-4,4368*x

700

30

35

Largo Curvo de Caparazón (cm)

Correlación Plásticos duros y Largo Curvo de Caparazón
Fra n = 801,9288-17,4337*x

-200
28

30

50

52

54

c

56

-50
25

30

35

40

45

50

Largo Curvo de Caparazón (cm)

2

55

60

d

65

Figura 12: Correlación entre el Largo Curvo de Caparazón y a) el número total de ítems ingeridos por tortuga (r = 0,2222; r = -0,4714, p = 0,0056); b) número de ítems
2
2
Laminares ingeridos por tortuga (r = 0,1719; r = -0,4146, p = 0,0204); c) número de ítems de fragmentos de plástico duro ingeridos por tortuga (r = 0,2546; r = -0,5046,
2
p = 0,0119), y d) número de ítems filamentosos ingeridos por tortuga (r = 0,1014; r = -0,3185, p = 0,1054).

27

Correlación Peso total de ítems y Largo Curvo de Caparazón
Peso total = 50,2958-0,961*x
60

50

50

40

40

30

30

Peso total

Peso Fragmentos (g)

Correlación Peso de Fargmentos de plástico duro y Largo Curvo de Caparazón
Fra w = 65,0062-1,4019*x
60

20

20

10

10

0

0

-10

-10

-20
28

30

32

34

36

38

40

42

44

46

48

50

52

Largo Curvo de Caparazón (cm)

54

a

-20
25

56

30

35

40

45

50

Largo Curvo de Caparazón (cm)

2

55

60

b

65

Figura 13: Correlación entre Largo Curvo de Caparazón a) y el peso total ingerido de ítems por tortuga. r = 0,2061; r = -0,4540, p = 0,0080; b) y el peso de los
2
ítems de la categoría de plásticos Duros (Fragmentos) ingerido por tortuga. r = 0,2432; r = -0,4931, p = 0,0143.
Correlación Volumen plasticos duros y Largo Curvo de Caparazón
Vol Fra = 61,7569-1,1858*x
70

Volumen Fragmentos plastico duro (cm 3)

60
50
40
30
20
10
0
-10
-20
25

30

35

40

45

50

55

60

65

Largo Curvo de Caparazón

Figura 14: Correlación entre Largo Curvo de Caparazón y el volumen de los ítems
2
de la categoría de plásticos Duros (Fragmentos) ingerido por tortuga. r = 0,2118; r
= -0,4602, p = 0,0206

28

Si analizamos la frecuencia de ocurrencia (FO%) en función de las tres clases
de tamaño establecidos, se registró que la FO% fue mayor para la clase de tortugas
más pequeñas (S), seguida por la clase de tortugas medianas (M) y con valores
mínimos en las tortugas más grandes (L) (fig. 15).

Figura. 15 Frecuencia de ocurrencia de los distintos tipos de residuo sólido antrópico por tortuga
según el grupo de tamaño seleccionado: (S) tortugas más pequeñas (LCC< 35,0 cm); (M) tortugas
medianas (35,0 ≤ LCC < 45,0 cm); (L) tortugas más grande (LCC ≥ 45,0 cm).

Para poner a prueba la hipótesis de que las tortugas más pequeñas ingieren
más residuos que los individuos de mayor tamaño, se analizó el número total y el peso
total de RSA encontrados por tortuga en los distintos grupos de tallas (S, M y L),
registrándose diferencias significativas en ambas variables entre los grupos (número;
Kruskall Wallis KW-H (2,43) = 11,4753212, p = 0,0032; fig. 16; peso Kruskall KWH(2,45) = 9,63308598, p = 0,0081; fig. 17).
Distribucion ítems totales ingeridos por grupo de tamaño
1000

Número total de ítems

800

600

400

200

0

-200
S

M

L

Mean
±SE
±SD

Tamaño

Figura 16: Distribución de la media del total de los ítems encontrados por tortuga según el grupo
de tamaño seleccionado: (S) tortugas más pequeñas (LCC< 35,0 cm); (M) tortugas medianas (35,0 ≤ LCC
< 45,0 cm); (L) tortugas más grande (LCC ≥ 45,0 cm).

29

Distribucion de Peso total de ítems ingeridos por grupo de tamaño
40
35
30

Peso total (g)

25
20
15
10
5
0
-5
-10
S

M

L

Mean
±SE
±SD

Tamaño

Figura 17: Distribución del peso medio del total de los ítems encontrados por tortuga según el
grupo de tamaño seleccionado: (S) tortugas más pequeñas (LCC< 35,0 cm); (M) tortugas medianas (35,0
≤ LCC < 45,0 cm); (L) tortugas más grande (LCC ≥ 45,0 cm).

Al analizar la cantidad de ítems ingeridos de los tres tipos de RSA mas
importantes (fig. 18), se registraron diferencias significativas sólo para los fragmentos
de plástico duro (Fra: KW-H(2,125) = 12,3804721, p = 0,0020). Para el caso del peso y
el volumen, también las diferencias fueron altamente significativas en el caso de los
fragmentos (peso Fra w: KW-H(2,125) = 12,3734062, p = 0,0021; volumen KruskalWallis test: H (2, N= 46) =11,24526 p =,0036) (fig.18).

30

Distribución del Peso de los tipos de ítems
Mean; Box: Mean-SE, Mean+SE; Whisker: Mean-SD, Mean+SD

Distribucion de medias por tipo de ítem
Mean; Box: Mean-SE, Mean+SE; Whisker: Mean-SD, Mean+SD

16

220
200

14

180
12

160
140

10

120

Número de ítems

Peso ítems (g)

8
6
4
2

100
80
60
40
20

0

0
-20

-2

-40
-4

-60

-6
S

M

L

Tamaño

a

Lam w
Fil w
Fra w

L

-80
S

M
Tamaño

L

b

a

m

Fil
Fra

Distribucion del volumen de los ítems
20
18
16
14

Volumen Fra (cm 3)

12
10
8
6
4
2
0
-2
-4
-6
S

M

L

Tamaño

c

Mean
±SE
±SD

Figura 18: a) Distribución de la media de los ítems encontrados por tipo de residuo sólido antrópico por tortuga según el grupo de tamaño seleccionado. b) Distribución del
peso medio de los ítems encontrados por tipo de residuo antrópico por tortuga según el grupo de tamaño seleccionado. c) Distribución del volumen medio de los ítems de
plástico duro por tortuga por grupo de tamaño seleccionado. (S) tortugas más pequeñas (LCC< 35,0 cm); (M) tortugas medianas (35,0 ≤ LCC < 45,0 cm); (L) tortugas más
grande (LCC ≥ 45,0 cm). En color marrón se muestra el tipo “laminar” (plásticos blandos como bolsas de nylon); en verde oscuro el tipo “filamentos” (tanzas); y en azul el
tipo “fragmentos” (plásticos duros).

31

A partir del análisis de las fotos tomadas de los restos de plásticos duros con el
programa ImageJ 1.48v (fig. 19 y ANEXO 2), se determinó que el tamaño medio de los
fragmentos ingeridos por el total de las tortugas fue de 0,61 ± 0,68 cm2 (rango de
0,004 - 7,04 cm2). A su vez, se encontró que las tortugas menores a 35 cm de LCC
(grupo S), presentaron un tamaño medio de 0,54 ± 0,58 cm 2 (rango 0,004 - 4,67 cm2);
las tortugas de LCC entre 35,0 cm y 45,0 cm (grupo M) tuvieron un tamaño medio de
0,67 ± 0,74 cm2 (rango 0,004 - 7,04 cm2); y por último los individuos mayores de 45 cm
presentaron tamaño medio de 1,32 ± 1,91 cm 2 (rango 0,009 - 6,493 cm2). Tales
diferencias fueron altamente significativas (fig.20).

Figura 19: Ejemplo de foto de fragmentos de plastico duros utilizadas para el cálculo de tamaño.
Ambas fotos pertenecen a la misma tortuga.

32

Distribución del tamaño de los plásticos duros
3,5
3,0

Area fragmentos (cm2)

2,5
2,0
1,5
1,0
0,5
0,0
-0,5
Mean
±SE
±SD

-1,0
S

M

L

Tamaño

Figura 20: Distribucion del promedio de tamaño presentado por los tres grupos de tortugas (KWH(2,3597) = 26,1059734, p = 0,000002). (S) tortugas más pequeñas (LCC< 35,0 cm); (M) tortugas
medianas (35,0 ≤ LCC < 45,0 cm); (L) tortugas más grande (LCC ≥ 45,0 cm).

Variaciones espacio-temporales en la ingestión de RSA
El análisis de las diferencias en la cantidad y el peso total de RSA registrados
entre las tres regímenes oceanográficos considerados (Zona Estuarina Interna, Zona
Estuarina Externa y Zona Oceánica, fig.6) no registró diferencias significativas para
ambas variables (cantidad; Kruskal-Wallis test: H ( 2, N= 49) =2,145999 p =,3420; fig. 21;
peso Kruskal-Wallis test: H (2, N= 51) =3,428567 p =,1801; fig. 22). Por otro lado, el análisis
para cada tipo de residuo por separado, tampoco arrojó diferencias entre las zonas
oceanográficas (valor p > 0,05).
Distribución de numero total de ítems por Zona de varamiento
800
700
600

Número total de ítems

500
400
300
200
100
0
-100
-200
ZEI

ZEE

ZO

Mean
±SE
±SD

Zona

Figura. 21: Distribución del promedio del total de los ítems encontrados por tortuga según el área
de varamiento. (ZEI) Zona Estuarina Interna (desde Nueva Palmira hasta Montevideo); (ZEE) Zona
Estuarina Interna (desde Montevideo hasta Punta del Este); (ZO) Zona oceánica (desde Punta del Este
hasta Barra del Chuy).

33

Distribucion del peso total de ítems por zona de varamiento
30

25

20

Peso total (g)

15

10

5

0

-5

-10
ZEI

ZEE

ZO

Mean
±SE
±SD

Zona

Figura. 22: Distribución del promedio del peso total de los ítems encontrados por tortuga según
el área de varamiento. (ZEI) Zona Estuarina Interna (desde Nueva Palmira hasta Montevideo); (ZEE)
Zona Estuarina Interna (desde Montevideo hasta Punta del Este); (ZO) Zona oceánica (desde Punta del
Este hasta Barra del Chuy).

En cuanto a la estacionalidad de los casos analizados, no se encontraron
diferencias en la cantidad total de residuos ingeridos en relación a la estación del año
(Kruskal-Wallis p =,5370), como así tampoco se encontraron para el peso total de los
mismos (Kruskal-Wallis p =,4694).Sin embargo al analizar por separado los tres
principales tipos de RSA se encontraron diferencias significativas en los plásticos
laminares o bolsas de nylon (KW-H(3,145) = 11,6280478, p = 0,0088), filamentos (KWH(3,145) = 9,98690405, p = 0,0187), y fragmentos de plásticos duros (KW-H(3,145) =
12,5042295, p = 0,0058). En todos los casos, se registró una mayor presencia en
otoño (fig. 23). Este resultado mantiene la misma tendencia al considerar el peso de
los mismos (fig. 23).

34

Distribución del peso de lo ítems por estación del año
Mean; Box: Mean-SE, Mean+SE; Whisker: Mean-SD, Mean+SD

Distribución de ítems por estacion del año
Mean; Box: Mean-SE, Mean+SE; Whisker: Mean-SD, Mean+SD

12

160

10

140

8

120
100
80

Número ítems

Peso ítem (g)

6
4
2

60
40
20

0

0

-2

-20
-4
-40
-6
Oto

Pri

Ver

Estacion del año

Inv

a

Lam w
Fil w
Fra w

L a m

-60
Oto

Pri

Ver

Estacion del año

Inv

b

Fil
Fra

Figura 23: a) Distribución del promedio de los ítems encontrados por tipo de residuo sólido antrópico por tortuga según el grupo la estación del año en
la que se produjo el varamiento. b) Distribución del peso medio de los ítems encontrados por tipo de residuo sólido antrópico por tortuga según el grupo
la estación del año en la que se produjo el varamiento: Otoño, Primavera, Verano e invierno. En color marrón se muestra el tipo “laminar” (plásticos
blandos como bolsas de nylon); en verde oscuro el tipo “filamentos” (tanzas); y en azul el tipo “fragmentos” (plásticos duros). En color marrón se
muestra el tipo “laminar” (plásticos blandos como bolsas de nylon); en verde oscuro el tipo “filamentos” (tanzas); y en azul el tipo “fragmentos”
(plásticos duros).

35

Flotabilidad de los RSA ingeridos
Para determinar la flotabilidad de los RSA encontrados en los tractos
digestivos, se midieron experimentalmente las velocidades de ascenso de las mismas
(Tabla 5). La totalidad de los tipos de RSA hallados en tortugas verdes presentaron
flotabilidades positivas, pero se encontraron diferencias significativas para las
velocidades de ascenso de los diferentes tipos de basura (Kruskal-Wallis test: H (7, N=
76) =27,07997 p =,0003; fig. 24).

Tabla 5: Velocidades de ascenso de los distintos tipos de RSA obtenidos con el experimento
realizado.
Vel Media
(m/s)
0,048007

Vel DE
(m/s)
0,010834

Vel Min
(m/s)
0,034757

Vel Max
(m/s)
0,0672

Lam

0,038423

0,028224

0,004891

0,088458

Fil

0,017586

0,012918

0,000152

0,039871

Esp

0,064598

0,03098

0,035259

0,137615

Fra

0,049736

0,028289

0,024362

0,099338

Otr

0,060314

0,036314

0,029745

0,145732

Var

0,025812

0,025793

0,009424

0,077234

Org

0,075719

0,048864

0,016478

0,154982

All Grps

0,048667

0,034122

0,000152

0,154982

Tipo
Ind

Velocidades de Ascenso
0,14

0,12

0,10

Vel (m/s)

0,08

0,06

0,04

0,02

0,00

-0,02
Ind

Lam

Fil

Esp

Fra

Otr

Var

Org

Mean
±SE
±SD

Tipo RSA

Figura. 24 Distribución de las medias de las velocidades de ascenso calculadas por tipo de
residuo sólido antrópico.

36

Mortalidad de tortugas asociadas a la ingestión de RSA
Del total de las tortugas analizadas, el 27% de los individuos (n=14) se le
atribuyó la causa más probable de muerte a la ingesta de residuos. De estos
individuos, el 36% (n=5) presentó fecalomas en el intestino y el 64% (n=9) un
porcentaje de residuos superior al 50% del total de la ingesta.

37

Discusión
El presente trabajo se centra en el estudio de la presencia de residuos sólidos
antrópicos (RSA) en tractos digestivos de juveniles de tortuga verde (Chelonia mydas)
varados en la costa de Uruguay. Los resultados obtenidos presentan nuevas
evidencias - que se suman a las previamente establecidas para la especie- sobre su
vulnerabilidad y susceptibilidad a la contaminación durante todo su ciclo de vida,
principalmente en la primera etapa oceánica y durante la transición a las zonas
costeras de alimentación y desarrollo.
En este trabajo, se encontró que el 73% de los individuos estudiados
presentaron RSA de diverso tipo en alguna sección del tracto digestivo. La incidencia
presentada, es consistente con lo reportado anteriormente para la costa de Uruguay,
(73% en Assaroff, 2009; 82,6% en Murman, 2011), Argentina (90% en el estuario del
Rio de la Plata; Gonzalez Carman et al., 2014) y Brasil (100% en Rio Grande do Sul
en Tourinho et al., 2010; 70% en todo Brasil en Santos et al., 2015). A diferencia del
resto de los estudios realizados en esta especie para la región, en la costa uruguaya el
número promedio de residuos por individuo (327,7 ± 360,2) fue marcadamente
superior a lo reportado para Brasil (47± 32; Tourinho et al., 2010) y para Argentina
(13; Gonzalez Carman et al., 2014). La altísima frecuencia de RSA en tractos
digestivos de Chelonia mydas en el Atlántico Sur se constituye entonces en una
tendencia confirmada a nivel regional.
La ingesta de RSA fue identificada como principal causa directa de muerte en
el 27% de las tortugas analizadas, bien por impacto directo en el caso del 64% (n=9)
de los casos (perforaciones o ulceraciones en el tracto digestivo) o por la presencia de
fecalomas, correspondiendo a estas a 36% de los casos (n=5). En otros individuos la
presencia de cantidades menores de residuos pudo no haber sido la causa principal
de muerte, pero si haber contribuido en parte. La alta frecuencia de ocurrencia en
intestino (FO= 77%) permite pensar en una posible retención de RSA en esta sección
del tracto digestivo. Por otro lado la existencia de pequeñas cantidades (o volúmenes)
de RSA no deben ser subestimadas, debido a que un determinado fragmento puede
pasar a través del tracto digestivo sin producir problemas, pero en algún segmento
puede modificarse su orientación y bloquear el final del segmento o bien perforando el
tracto digestivo y causar la muerte del individuo (Bjorndal et al., 1994). La situación de
la costa uruguaya contrasta con la situación del sector sur del estuario del Río de la
Plata, donde la mortalidad no estuvo asociada directamente a la ingesta de RSA
(Gonzalez Carman et al., 2014).
A partir de los resultados obtenidos, se observa una correlación significativa y
negativa entre la ingesta de residuos sólidos antrópicos y la talla de la tortuga. Se
registró una clara tendencia negativa de presencia de RSA en el tubo digestivo con
respecto a la talla, siendo los individuos de menor tamaño (LCC < 35,0 cm) los que
presentaron mayor impacto. A partir de los parámetros analizados (cantidad, peso
seco y volumen), se podría considerar que las tortugas más jóvenes, son las más
vulnerables a ingerir RSA. Esto podría deberse a la mayor susceptibilidad de los
individuos más pequeños a ingerir una cantidad superior de plásticos debido a la
alimentación epipelágica oportunista (Boyle, 2006; Schuyler et al., 2012), en

38

comparación con una mayor selectividad de las tortugas más grandes que presentan
principalmente una alimentación bentónica en el ambiente costero (Bjorndal, 1980;
Schuyler et al., 2012). Dependiendo de la duración de transición de una dieta
epipelágica a bentónica y una vez llegado al ambiente costero, probablemente se
reduzca la probabilidad de ingesta de una mayor cantidad de plásticos. Para el caso
concreto de Uruguay el cambio ontogenético de dieta de las tortugas verde se inicia al
poco tiempo del reclutamiento al ambiente nerítico, aunque algunos ejemplares
pueden continuar alimentándose en la columna de agua (Velez – Rubio GM, com.
per.).
El análisis del tamaño de los fragmentos indicó que los individuos de mayor
tamaño ingieren fragmentos más grandes, sumado al hecho que las causas de muerte
para los individuos más grandes no fue directamente asociada a la ingesta de
residuos, como sí sucedió con las tortugas pequeñas y medianas. Schuyler et al.
(2012) postularon que la ingesta de RSA se produce independientemente de la talla
del animal, pero que tallas mayores poseen la capacidad de eliminar los residuos con
mayor eficiencia que los pequeños. Esto puede indicar que la ausencia de fragmentos
pequeños en individuos de tallas superiores a los 45,0 cm podría deberse una mayor
eficiencia en la eliminación de los mismos. A medida que los individuos crecen, el
tracto digestivo también crece en diámetro, reduciendo así la dificultad del pasaje de
los ítems y con ello la probabilidad de acumulación (Schuyler et al., 2012).
Con respecto al análisis espacial de los varamientos, no se encontraron
diferencias significativas en la presencia de residuos sólidos ingeridos por las tortugas
entre las tres zonas de la costa. No obstante, el número promedio de restos por
tortuga fue superior en la zona de influencia atlántica que en la zona estuarina. Esto
puede deberse a una mayor llegada de individuos desde el ambiente oceánico a la
zona de influencia atlántica en relación a las zonas de estuariales de la costa
uruguaya, luego de la fase oceánica de su ciclo de vida. El stock de tortugas de la
región ASO recibe individuos nacidos en diversas playas de anidación del Océano
Atlántico (conformando un stock mixto), siendo en su mayoría nacidos en Isla
Ascensión (Caraccio, 2008). Por esta razón, durante los primeros años del ciclo de
vida, los neonatos navegan las principales corrientes del Atlántico Sur y en las zonas
de convergencia, desarrollando una alimentación epipelagica, donde potencialmente
tienen a disposición una gran cantidad de residuos (Cozar et al., 2014). Por otro lado,
el que no se hayan encontrado diferencias entre las zonas también puede estar
explicado por el aporte de residuos sólidos antrópicos provenientes del estuario del
Rio de La Plata, el cual descarga una alta cantidad de RSA –fundamentalmente
urbanos - desde el continente hacia el estuario. Acha et al., (2003) resaltaron la
importancia del frente salino de fondo en la acumulación de residuos plásticos,
mientras que Gonzalez Carman et al., (2014) reportaron un considerable solapamiento
entre las áreas de concentración de plásticos y las áreas de alimentación de tortugas
verdes dentro del estuario del Río de la Plata. De esta manera, la utilización de estas
zonas de la costa uruguaya por parte de las tortugas implicaría una alta exposición a
RSA de posibles orígenes distintos.
En relación a la estacionalidad de los varamientos, no se encontraron
diferencias en el total de la ingesta de residuos, aunque los valores mayores se
39

encontraron en verano y otoño, cuando además se produce el mayor número de
varamientos (Vélez-Rubio et al., 2013). Martinez-Sousa (2014) reportó que la
abundancia relativa de tortugas verdes disminuye en invierno y primavera, indicando
una posible variación estacional en el stock de individuos, donde el 70% migraría a
zonas cálidas y el 30% permanece en la región en un estado de aletargamiento (o
brumación). De esta manera los individuos que permanecen durante el invierno y
primavera en las cercanías de la costa uruguaya, reducirían su metabolismo y
consecuentemente su alimentación, siendo así menos susceptibles a la ingesta de
RSA. Otro factor que puede estar condicionando la ingesta es la disponibilidad de RSA
a lo largo de la costa uruguaya, ya que si bien no hay evaluaciones al respecto, la
presencia de plásticos en la zona costera sea probablemente mucho mayor durante la
actividad turística estival.
Se encontró una amplia variedad de RSA en los tractos digestivos, con una
clara dominancia de los plásticos por sobre el resto de las categorías. Teniendo en
cuenta su frecuencia de ocurrencia, abundancia en número y su aporte en peso seco,
los plásticos de uso doméstico (fragmentos de plástico duro, fragmentos laminares
como bolsas de nylon y filamentos) pueden ser considerados los que principalmente
afectan a los juveniles de tortuga verde. La presencia de plásticos blandos puede
deberse por un lado, a la baja selectividad de presas que poseen los juveniles en la
etapa oceánica (Boyle, 2006), o bien a la similitud que tienen a organismos
macrozooplanctonicos gelatinosos que constituyen parte de la dieta en la transición de
ambientes (Bjorndal, 1980; Mrosoky, 1981; Schuyler et al., 2012). La alta incidencia de
fragmentos de plástico duro probablemente esté asociada a que el polietileno de alta y
baja densidad y el polipropileno son los plásticos más abundantes en el océano (Morét
Ferguson et al., 2010). Los filamentos, a pesar de tener una importancia menor,
representan una amenaza muy importante para las tortugas ya que pueden modificar
el correcto funcionamiento del sistema digestivo. Su presencia en el tracto digestivo
puede tanto provocar un taponamiento mecánico como alterar la capacidad de
peristalsis (fig. 25), cuando la tanza queda enganchada en algún punto del tracto y se
extiende a lo largo de varios segmentos del mismo, provocando acumulación de
alimento y heridas (Bjorndal, 1994).

40

Figura 25: Tortuga verde con torsión de estómago e intestino la por ingesta de una tanza. A) El
cuadrado rojo indica la porción del tracto con torsión en estómago e intestino; B) el recuadro rojo indica
zona de úlcera en la porción final del estómago, y el recuadro verde indica la sección de intestino
afectada; C) detalle de parte tracto donde se alojaba la tanza, el recuadro verde indica heridas en la pared
del intestino producidas por la tanza (Fotos Karumbé).

Aunque en proporciones menores, la presencia de pellets industriales (fig. 26
A, B, C y D), espumas y fragmentos de globos, puede ser consecuencia de su
creciente ocurrencia en el océano. Los pellets industriales (pequeños granos plásticos
de forma cilíndrica de menos de 5 mm de diámetro) son la materia prima de la
producción industrial de productos plásticos, y son fundamentalmente transportados
por vía marítima. Por ser livianos y de pequeño tamaño, son fácilmente dispersados
por los vientos y transportados en la atmósfera. La producción de plástico se estima
que está aumentando a razón de 8% por año, por lo que cada vez más pellets son
manufacturados y transportados (Ogata et al., 2009). Por otro lado las espumas
registradas fueron fragmentos de poliestireno proveniente de envases de comida
rápida y de embalaje, ambos productos descartables, que cada vez están más
ampliamente distribuidas en el mundo. Por último, los fragmentos de globos son una
amenaza creciente, debido a que son muy frecuentemente utilizados en eventos
públicos y privados. Aquellos inflados con helio estallan en altura produciendo gran
cantidad de pequeños fragmentos. Aunque se calculó que alrededor del 10% de los
globos no estallan, sino que se desinflan y caen enteros al mar (Burchette, 1989). Esto

41

no solo constituye una amenaza por su ingesta, sino también por la posibilidad de
enredo con los cabos de los mismos (fig. 26 E y F).

Figura 26: Detalle de pelets industriales y globos. A) Pelest industriales encontrados dentro del
contenido de una tortuga analizadas; B), C) y D) detalle bajo lupa de los mismos pelests; E) globo
encontrado en una tortuga por Schuyler et al., 2012; F) ave enredada en un globo liberado al aire por “The
X Factor” (Foto Internet).

Todos los tipos de residuos ingeridos por las tortugas tienen flotabilidad
positiva. Las dos categorías que presentaron una mayor velocidad de ascenso
(espumas y fragmentos de globos) presentaron una menor ocurrencia. Estos dos tipos
de residuos antrópicos probablemente estén presentes en la capa más superficial del
océano (0 – 0,5 m), y probablemente vuelvan a superficie muy rápidamente durante
los procesos de mezcla. Los plásticos que presentan una flotabilidad menor, durante el
proceso de mezcla presentan un proceso de estabilización en zonas intermedias de la
columna de agua, quedando ampliamente distribuidos y disponibles entre la superficie
y el primer metro de profundidad (Reisser et al., 2014). . Un aumento en la agitación
del mar, produce una distribución a capas más profundas de los residuos de
flotabilidad positiva, haciéndose entonces más disponibles a profundidades mayores.
Si bien los antecedentes planteados sugieren que los juveniles de tortuga verde
probablemente estén ingiriendo los residuos antrópicos en los primeros 5 metros de la
columna de agua, existen evidencias que también estos animales están consumiendo
residuos de manera incidental en el fondo de las zonas costeras tras su llegada desde
el ambiente oceánico. Los fragmentos de tanza, sogas y otros monofilamentos
derivados de equipamiento de pesca, aun presentando flotabilidad positiva y con
velocidad de ascenso proporcional a su longitud (Reisser et al., 2014), al ser
transportados por las corrientes presentan alta probabilidad de enredarse entre las
algas y otros organismos asociados a fondos rocosos. De esta manera, por más que
42

tenga la capacidad de flotación, sus características físicas facilitan su enredo (fig. 27),
quedando disponibles en los ambientes bentónicos.

Figura 27: A) Porción del talo de un alga con una línea de monofilamento enredada encontrada
en el estómago de una tortuga analizada en el presente trabajo; B) detalle bajo lupa de la misma alga con
línea.

En base a la información analizada, se sugiere que las tortugas verdes ingieren
residuos sólidos de origen antrópico mayoritariamente en la capa superficial y
subsuperficial de la columna de agua, tanto en la zona oceánica como costera, y
potencialmente de manera incidental sobre los residuos retenidos en zonas
bentónicas. Los resultados de la presente Tesis sugieren que las tortugas verdes en la
región ASO se encuentran muy expuestas a la ingestión de RSA en la zona superficial
y subsuperficial durante su fase oceánica y su transición al ambiente costero
(aproximadamente entre los 30 a 40 cm de LCC, Vélez-Rubio Com. Pers.),
disminuyendo considerablemente en ejemplares con LCC mayores a los 45 cm,
cuando su alimentación se transforma en fundamentalmente herbívora y bentónica.

43

Conclusiones
Aproximadamente el 70% de los juveniles de tortuga verde (Chelonia mydas) de la
costa uruguaya presentan residuos sólidos antrópicos (RSA) en sus tractos
digestivos, siendo responsable del 27% de las muertes en la zona.
Estos RSA pertenecen a distintos tipos de materiales, pero los plásticos de uso
doméstico (principalmente fragmentos de plásticos duros, bolsas de nylon y
filamentos) dominan ampliamente entre los restos ingeridos.
Los ejemplares presentan un promedio de 5 tipos distintos de RSA por tracto
digestivo, con cantidades que promedian los 320 fragmentos y los 12 gramos
(peso seco) por individuo.
Los plásticos de uso doméstico más importantes registran una significativa
disminución en su cantidad y peso en las tortugas de mayor tamaño, en
coincidencia con una mayor capacidad de eliminación de los fragmentos del tracto
digestivo en estas últimas.
Todos los RSA registrados presentan flotabilidad positiva, lo que en combinación
con los hábitos tróficos epipelágicos de los ejemplares juveniles, aumentan la
vulnerabilidad en los ejemplares más jóvenes.
No se encontraron diferencias en la ocurrencia de RSA entre zonas marinas y
estuariales de la costa uruguaya, probablemente asociado a residuos urbanos
provenientes del estuario del Rio de la Plata y a residuos de diverso origen
transportados por corrientes oceánicas.
La zona costera uruguaya presenta ocurrencias similares a las reportadas por
otros estudios en el norte de Argentina y sur de Brasil, donde más del 70% de los
ejemplares juveniles de tortuga verde ingieren RSA. No obstante, la cantidad
promedio de restos por individuo en Uruguay puede ser hasta 25 veces superior.
La altísima frecuencia de RSA en tractos digestivos de Chelonia mydas en el
Atlántico Sur se constituye entonces en una tendencia confirmada a nivel regional.

44

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ANEXO 1

Hoja de registro estandarizada para varamiento o captura de tortugas marinas.

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