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Capital gigante y Estado enano

En la constitución política de la república de Guatemala, En el titulo primero, capitulo
único se refiere a los fines y deberes del Estado, en el primer artículo estipula que el
Estado se organiza para proteger a la persona y a la familia; en el artículo 2 dice que es
deber del Estado garantizarle a los habitantes el desarrollo integral de la persona.
Hay que analizar si en realidad el Estado está garantizando el desarrollo de todos sus
habitantes; el análisis escrito por Edelberto Torres Rivas y publicado por el Periódico con
el título Capital gigante y Estado enano, nos muestra una cruda realidad, ya que en dicho
artículo el redacta la realidad económica y social por la cual está sumiso el país, el
comenta que una minúscula parte de la población goza de oportunidades y riquezas
inmejorables, y una gran parte de esa misma población está sometida a la pobreza
extrema.
Esto viene a cuestionar si en realidad la organización del Estado fomenta el desarrollo de
todos los habitantes o de solo algunos, ya que el 0.4% de la población cada vez acapara
más millardos, mientras más de la mitad de la población devenga un salario que esta
incluso por debajo de la canasta básica; Torres Rivas menciona que esto afecta la
independencia del estado ya que impide la justicia social de las personas.
En el inciso b) del artículo 19 de la Constitución política de la República de Guatemala
estipula que es obligación del Estado promover en forma sistemática la descentralización
económica para lograr un desarrollo regional del país; al momento de que se plantee una
verdadera descentralización económica se abordara el tema del monopolio y esto
beneficiara a que las medianas y pequeñas empresas logren tener cabida en un mundo
gobernado por gigantes.
Torres Rivas en su artículo habla acerca de la lucha imposible que se tiene contra las
desigualdades, ya que los poderes privados imponen su voluntad; se debe recordar que el
Estado tiene como fin supremo el bien común, pero lastimosamente pareciera que se
organizara para proteger esa minúscula parte de la población y a todas sus riquezas, y de
ese modo desamparar a más de la mitad de la población o bien tratar de “beneficiarlos” de
un modo incorrecto ya que las políticas implementadas no fomenta un desarrollo
verdadero sino que trata de mantener a esa mayoría de la población en una sumisión
donde terminan acomodándose a la misma, bajo políticas públicas que no benefician de
forma considerable a los fines del Estado.
Guatemala tendrá que seguir sumergida en estas desigualdades muy marcadas, hasta
que se logre organizar a través de todas sus instituciones gubernamentales e implementar
políticas públicas para que ayuden a la descentralización económica y con ello poder
reducir el porcentaje de personas en pobreza extrema, por consiguiente abordar las
necesidades que sufre el país; con el fin de conseguir el bienestar de todos los habitantes,
tal y como se lo indica la Constitución Política de la Republica.