¿A quién habrá que seguir educando en el futuro?

JAUME FUNES. PSICÓLOGO, EDUCADOR y PERIODISTA

1 ¿Nueva sociedad, nueva infancia?
Cada mañana las puertas de una escuela se abren para que un heterogéneo grupo
de niños y niñas, de adolescentes, de alumnos, traspase su umbral. Unos instantes
antes, algunos todavía cogían la mano de una persona que se cuidó de ellos hasta
llegar, otros tuvieron que hacerlo, o quisieron hacerla, solos. Todos y todas han
dejado un grupo familiar al que volverán cuando la jornada acabe. En los pasillos
y las aulas les espera un conjunto de profesionales dispuesto a hacer que los
objetivos de la institución se cumplan. Unos y otros viven en barrios, vieron la
tele, hacen planes de futuro.
Aparentemente, se trata de una imagen que lleva más de un siglo repitiéndose, con
sólo algunos cambios en el decorado ambiental. Al menos los elementos en juego
permanecen: un conjunto de ciudadanos y ciudadanas menores, una institución, un
profesorado. Detrás, unos encargos sociales para la escuela, unos objetivos
sociales para la educación, un grupo familiar de referencia, una sociedad en la que
viven, de la que forman parte tanto el profesorado como el alumnado y sus
allegados. Globalmente parece existir un aparente acuerdo entre las partes para
conseguir que el alumno se socialice y se integre en la sociedad.
Pero, ¿qué puede pasar si la inmutabilidad es sólo aparente? O, peor, ¿si se trata de
puro resistencialismo, de una situación en la que algunos de los componentes han
ido cambiando mientras otros se resisten a hacerlo? Este texto forma parte de una
reflexión colectiva sobre la escuela que viene, la escuela que debemos construir
como válida para unos nuevos tiempos. El punto de partida es una argumentación
muy básica: vivimos un tiempo histórico y unas realidades sociales profundamente
diferentes de los que presidieron la generalización de la escuela de masas y, a lo
mejor, nuestra tarea educativa y la posibilidad de llevarla a cabo se han modificado.
Eso que llamamos «la sociedad» ha ido cambiando radicalmente desde las décadas
en las que se consiguió que la escolarización fuera (en nuestro entorno)
prácticamente universal. Además, algunas transformaciones especialmente

J.Funes. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro?

significativas han coincidido con el alargamiento del tiempo escolar, con la
ampliación de la escolarización obligatoria y con la necesidad y el deseo de
ocuparnos adecuadamente de las primeras etapas infantiles de la vida. Por lo que
parece, el vértigo de sus cambios afecta de manera especial a buena parte de los
componentes de la institución escolar o, al menos, obliga a adaptar buena parte de
las maneras, de las formas de actuar.
En este artículo, no nos vamos a preguntar por todas las transformaciones sociales
ni por sus impactos sobre los núcleos familiares y sobre la escuela. Nos
centraremos tan sólo en uno: ¿Las nuevas sociedades están generando nuevos
niños y niñas, nuevos adolescentes? Si casi todo cambia, es posible que la
escuela tenga otros encargos, que la forma de cumplirlos sea diferente, que el peso
de su influencia se modifique, que los acompañantes en la tarea sean otros. Pero,
¿tenemos y tendremos ante nosotros a un alumnado radicalmente diferente del que
teníamos? Las páginas que siguen son una propuesta para ordenar esa reflexión,
un conjunto de apuntes para pensar en cómo seguir conociendo a aquellos y
aquellas en cuya educación hemos de influir desde la escuela.
He estructurado esta reflexión (en parte personal e intuitiva, en parte fruto de las
experiencias compartidas con diversidad de educadores y educadoras) en tres
grandes apartados. El primero de ellos intenta argumentar si tiene sentido hacerse
la pregunta del artículo: nos interesa saber cómo han cambiado si es que queremos
y podemos influir en sus vidas. El segundo es una especie de aproximación
pedagógica a los cambios sociales: por una parte una exigua aproximación a
aspectos educativos de algunos perfiles de la sociedad actual. Por otra, una
propuesta de esquema para observar y conocer todo aquello que define las
maneras de ser y de relacionarse con la escuela del alumnado actual y futuro. La
última parte, profundiza de manera específica en el impacto de algunos de los
cambios sociales y propone pistas para conocer su impacto en las relaciones
educativas.

-1-

En unos casos hablábamos de simple mediatización. Por una parte. El «maestro» establecía una suerte de relación de la que podía depender una parte significativa de lo que más adelante acabara siendo aquel alumno.). la instrucción posee una lógica interna y cada materia una esencia inamovible por mucho que cambien los sujetos a los que va dirigida. ha sido negada argumentando la J. ha pasado hoy a un segundo plano. en otros incluso de algo determinante. Volvamos al niño.1 El sentido de las relaciones de influencia. Preguntarnos sobre si el alumnado ha cambiado y cuál es el sentido y las características de sus cambios no tendría lugar si la relación educativa no es una relación de influencia personalizadora. es decir. Tampoco sería una cuestión importante si. adolescente. cuando la edad de su alumnado es mayor. como profesionales de la educación. Como máximo debía tenerse en cuenta la cuestión de las capacidades. La versión moderna de este desacuerdo está centrada sobre el argumento de que. Se trata de considerar el proceso instructivo y el proceso personal como dos fenómenos con escasa relación o dos realidades inseparables. a partir de un encadenamiento de experiencias vitales. es especialmente puesta en crisis en la sociedad actual a partir de dos tipos de argumentaciones. el propio concepto de educación (mejor una parte de él) para aclarar si. El primero de ellos consiste en defender o negar que el profesorado (la escuela) genere influencias importantes en la evolución y maduración de su alumnado. si el sujeto había adquirido ya el potencial intelectual exigido por la actividad de aprendizaje. Para algunos. alumno. en caso de existir. La hipótesis personalizadora Hasta hoy.. la influencia es tan sólo acumulativa (más sobre lo que ya tienen).. ¿de qué manera puedo influir yo? Sugiero que para sistematizar las ideas comencemos por una definición de «niño» (infancia. que suelen incidir con grados diversos de tensión en los debates y prácticas educativas de muchas escuelas.Funes. en otros de un fuerte condicionamiento. En primer lugar la cuestión de las etapas «infantiles» o etapas educativas de la vida y cómo puede cambiar la condición infantil si cambian algunas cosas de su alrededor. no serían el producto de las variaciones en el alumnado y su mundo. se insiste en que en la escuela no se produce ningún efecto personalizador. 2. por encima de los cambios y diferencias.2 En construcción. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? autonomía de las secuencias de aprendizaje y el predominio de la lógica y la estructura interna de cada materia o área del conocimiento. especialmente. vamos a trabajar con alguien que está en una dinámica de construcción (sigue diversos procesos de desarrollo posibles: madurativos. La cuestión adaptativa. el influjo de la escuela está muy por detrás de otras influencias. evolutivos. buena parte de los profesionales de la educación defendía que su trabajo consistía en construir una relación de influencia con el alumno. en la sociedad actual. la cuestión que nos ocupa carece de sentido porque la institución escolar no tiene por qué dedicarse a ello. los cambios son tantos y afectan de una forma tan compleja y diversa al alumnado que carece de sentido intentar tener en cuenta tanta diversidad. La acción educativa de la escuela cumplía lo que podíamos llamar «hipótesis personalizadora»: podía tener una importante influencia en la construcción de la persona del alumno. la escuela sigue siendo lo que era: un simple espacio de aprendizaje. en el caso de que esa influencia existiera. que acaba de cruzar las puertas de la institución escolar y. 2. se refiere a la necesidad o no de tener en cuenta las características del personaje al que se enseña o se educa para tener éxito con la intervención. al adolescente. Esta relación se entendía como mediatizadora de una parte importante de sus aprendizajes. Después. era algo más pero su influencia es hoy muy secundaria ante el fuerte impacto de otros agentes socializadores. Para que tenga sentido una preocupación escolar sobre el alumnado de hoy se ha de comenzar por dar una respuesta actualizada a dos interrogantes permanentes. Resulta mucho más fácil y lógico que la mayoría diversa haga un esfuerzo de acomodación a los estándares de aprendizaje definidos por la propia idiosincrasia de la materia. no siempre ni universalmente aceptada. la necesidad de adaptar lo que hacemos a las características de la persona a la que prestamos atención. no influimos Comenzaremos revisando el sentido y la lógica de nuestra supuesta relación de influencia. en la práctica. La escuela como «contexto» Para dilucidar si la pregunta que da origen a este texto tiene o no sentido propongo que actualicemos resumidamente dos temas de reflexión. en todo caso.2 Da igual cómo sean si. más allá de la persona a la que van dirigidos. Las crisis docentes o las crisis educativas. Por otra. hagámonos las preguntas clave mientras van tomando asiento en sus pupitres (a no mucho tardar delante de su ordenador): ¿cómo son? (cómo serán hoy). El segundo. -2- . Es decir. de ese sujeto con el que vamos a trabajar: Se trata de una persona que va construyéndose progresivamente. Esta tesis. Para otros. de su desarrollo y de su identidad personal y social.

Lo que va a vivir en el aula. Va haciéndose de acuerdo con sus potencialidades y el desarrollo previstos. J. en la escuela.Funes. Debemos identificar la escuela como una parte significativa de esas «experiencias». de la infancia. No se trata de la construcción de un conjunto de relaciones individuales entre un «maestro» domesticador. por lo que se trata de periodos vitales que podemos considerar opuestos a ese largo tiempo que identificamos con la etiqueta de infancia (o de infancia y adolescencia). La generación de unos u otros entornos vitales. a las posibilidades de recibir cuidados y al estilo de estos (condiciones de los estímulos de desarrollo que se irán recibiendo).4 Quizás el desarrollo ya no sea igual Además de analizar esos grandes conjuntos de líneas de influencia del cambio. Los cambios sociales posibilitan vivir y experimentar lo que antes no fue posible. El cambio social puede suponer el cambio en el repertorio experiencial. Los cambios sociales también han modificado otros ciclos vitales y no sólo la infancia. estimulador y un sujeto que mejorará. Nuevas lógicas vitales. cambiará. Aquello que se vive y tiene capacidad de dejar influencia en lo que somos puede ser diferente. en sus tiempos y espacios escolares. podrían producirse cambios en cómo se interpreta y qué importancia se da a lo que están experimentando y viviendo (pueden seguir viendo las mismas horas de televisión pero haberse reducido su posibilidad de generar conductas a imitar porque el principal estímulo venga de otra fuente). instructor. de ámbitos. pero esa dinámica está asociada a la pluriformidad de experiencias que van produciéndose en su vida. será posible estimular la maduración. de una manera encadenada en la que un eslabón vivido predetermina el otro.3 Infancia y cambio social Las relaciones entre infancia y cambios sociales (las posibles modificaciones que estos producen en la primera) podemos analizarlas a partir de cuatro grandes aspectos: 1. de un conjunto de variables interrelacionadas que posibilitan la aparición de estímulos y que pueden dar sentido y dirección al desarrollo. es una parte de esas experiencias vitales. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? 2. La influencia sobre las potencialidades. Como una parte de lo que puede suceder en su tiempo de infancia. No obstante. que atesoran satisfacciones. los ciclos evolutivos como periodos de desarrollo definidos por un conjunto de variables que pueden haber cambiado. la proporción de ese desarrollo es minoritaria respecto a lo conseguido y a lo que se mantiene. La facilitación de unas u otras experiencias. 3. 2. hacen que se deje de experimentar lo que en otro momento pudo ser importante. Aunque los cambios sociales no supusieran modificaciones de importancia en lo que los niños y niñas han de vivir. que presentan grados diversos de sintonía o disintonía con lo que nosotros y la escuela les vamos a proponer hacer hoy. de lo experimentado. pero movido o frenado por lo que sucede en su vida. En el «ambiente». Sociedades diversas. atribución de diferentes sentidos a las conductas. La persona adulta no puede ser considerada como un sujeto completo cuyas capacidades no pueden variar y cuyos estilos de aprendizaje ya están definidos. felicidades y frustraciones así como las adaptaciones correspondientes. cambiantes. La reflexión sobre las relaciones entre infancia y escuela debemos situarla alrededor del concepto de «entorno». orientar en una dirección positiva el proceso evolutivo. 4. dar sentido a nuevos conocimientos y experiencias. Los cambios sociales afectan a las condiciones de vida (alimentación. de aquello que además de suceder tiene capacidad para influir en su desarrollo personal. nuevas prioridades. quiere decir nuevas formas de vivir. que acumulan estímulos y déficits en su maduración global. en el «clima» que envolverá a lo largo de unas horas a ese alumnado que penetró en la escuela. entorno físico). 2. salud. los sujetos adultos son sujetos en desarrollo (incluso cuando nuevos aprendizajes suplantan a viejas pérdidas). por el efecto de esa acción. de relacionarse. Así puede pasar con 1 En una sociedad de la educación permanente y de amplias expectativas de vida carecería de sentido defmir las etapas de la vida adulta como etapas no educativas. Son sujetos de una edad (un tiempo de vida y maduración). diferente ubicación de la infancia y de la educación. pero también a la organización del tiempo. nuevas posibilidades y desaparición de las antiguas. voluntario o impuesto. de unos u otros contextos educativos. Se trata de la creación de contextos. Por ejemplo: a) Las etapas. sobre la base biológica y funcional en la que se asientan sus posibilidades de desarrollo como seres humanos. -3- . que están en una etapa evolutiva (parte de lo que hacen o tienen interés por hacer se explica por la lógica interna del ciclo que viven). deberíamos situarnos en la condición infantil (en la condición de sujeto en el que predominan las posibilidades de cambio y en el que buena parte de las potencialidades no han llegado a su evolución potencial) 1 y considerar algunos de los aspectos claves del desarrollo.adaptativos). La modificación del sentido o el valor de lo vivido. Justamente porque los entornos sociales han cambiado y las estimulaciones posibles son infinitamente más amplias.

puede suponer formas muy diversas de comprender cómo es el alumnado actual. que como un conjunto de periodos con objetivos educativos definidos). Nuevas sociedades no sólo suponen diversas fuentes de estímulos y posibilidades. qué aportan de nuevo y qué dejan de prestar. Los desajustes no se valoran como inadecuación de las pretensiones sino como nuevas incompetencias del alumno. Si los entornos que hacen posible todo eso cambian. Entre esos cambios nuestros está la mirada que comprende o problematiza. -4- . Todo aquello sin lo que no puede organizar sus experiencias y aplicarlas a una nueva situación. o en el que opone igualdad y mérito. el mantenimiento de paradigmas instructivos inmutables o el reconocimiento de su variabilidad. c) El posicionamiento del maestro y de la escuela en un punto u otro de un continuo que opone instrucción a educación. cómo mejora.. puedo leerlos como ausencia de educación familiar. comprensividad o diferenciación. sujetos disciplinados. Si así fuese. Como la institución escolar y la propia tarea de educar son realidades llenas de ideología. además del objeto observado. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? 2. el profesorado (que vive similares presiones para la adaptación que sus alumnos pero con una ductilidad algo menor). también está la escuela y. J. Los cambios se valoran en función del ajuste entre unas características y unas pretensiones.5 Es posible que nuestra pretensión ya no sea educar En estas sociedades que cambian no están sólo los alumnos. o la utilización de mecanismos de realidad virtual suponen modificaciones importantes en la sucesiva construcción de la identidad). (Cualquiera de los nuevos tipos de núcleos familiares puede facilitar los estímulos afectivos que muchas familias nucleares prestaban. por ejemplo. la defensa de la transmisión de conocimientos o de la capacitación para encontrarlos y entenderlos. Los viejos y los nuevos lugares de los afectos. b) El papel de los estímulos en los diferentes momentos del desarrollo. habrá que revisar qué déficits y qué suplencias generan. estábamos obligados a resumir algunos de sus componentes y ver en qué medida quedan trastocados. ocurre a menudo que lo que realmente cambia es esta última. las habilidades esenciales que se necesitan para desenvolverse en diferentes entornos. d) Las claves. del desarrollo motor. Sigue siendo cierto que. es posible que hayamos modificado nuestras pretensiones sin pararnos a pensar siquiera si lo que ahora pretendemos es viable en las realidades en las que debe implantarse. adquirir una habilidad de razonamiento que no sea secuencial y deductiva sino de entrada múltiple y razonamiento sintético-sistemático). la estabilidad de las relaciones. también comportan nuevas necesidades. etc. no estará cambiando la perspectiva del observador o no se habrá modificado su agudeza visual o sus intereses por contemplar una parte u otra del paisaje. nuevas dificultades cuando se da una ausencia de los recursos que permiten llegar a ser competente en esa nueva situación (desenvolverse adecuadamente en la sociedad de la red puede requerir. o con la configuración social de nuevos ciclos vitales (no afronta igual la lectoescritura alguien que lleva meses jugando con un ordenador que quien descubrió las primeras letras en un libro. La seguridad. pasásemos a considerar si lo que podía estar convirtiéndose en diferente fuera el propio concepto de educación. los sentimientos de pertenencia básica. pero deberemos considerar de qué manera lo hace. tras el pequeño repaso a la infancia y las posibilidades de que ésta fuese de otra manera gracias a los cambios sociales. Siempre que se habla de cambios conviene plantearse si. Algunas estimulaciones son perfectamente conocidas como posibilitadoras. Había propuesto que. para el desarrollo.aspectos como la aceleración o el retraso de aspectos que condicionan un aprendizaje.Funes. los cambios en la capacidad de decisión o en la forma de tratar a las personas adultas. son el centro de los procesos de personalización. por ejemplo. de los diferentes aspectos de la sociabilidad o de la capacidad de relacionarse positivamente con otros. también tenemos un mundo escolar en el que muchos de sus actores están en plena cruzada a favor de la letra impresa. por ejemplo. Pero. los datos básicos. lo que pasa a su alrededor. Al margen de que sea posible o no realizar una determinada tarea con el nuevo alumno. quizás. No es lo mismo una infancia definida como tiempo de protección y espera. Si pretendo. cambia o empeora y así sugerir cómo deben actuar otros núcleos de relación). la disintonía aparece también cuando cambiamos nosotros. parte de esas influencias estén modificadas o hayan surgido otras en las que no hemos parado atención o cuyo efecto desconocemos (seguro que la convivencia temprana con niños y niñas significativamente diferentes. Si para cumplir adecuadamente nuestra tarea siempre habíamos insistido en que debía producirse una mínima concordancia entre los mundos que representaba y traía el alumno y los de la escuela. el amor es más importante que las vitaminas. Todo eso que solíamos considerar bagajes estructurantes del desarrollo y de la socialización. No se trata sólo de que ahora tengamos el alumnado de la generación @. Aquellos elementos sin los que el sujeto en desarrollo no podrá entender lo que le sucede. especialmente. las satisfacciones en la convivencia con el otro.

Además. 3 Algunas claves de nuestras sociedades con efectos sobre la infancia y la educación Excede las pretensiones de este texto definir todos los grandes cambios que en las últimas décadas se han ido produciendo en nuestras sociedades. estimular el desarrollo. Educar para la libertad y la felicidad debe volver a ocupar el espacio central de la tarea educativa. Es posible que en estos aspectos se trate de ir contra los cambios. Quizás el cambio. con cada una de las infancias.Igual que sugería compartir una definición de infancia. un lugar en el que la educación se construye a partir de dimensiones éticas y que genera voluntariamente contradicciones con otros entornos en los que el alumno está inmerso. posibilitar la adquisición de capacidades para poder saber. La escuela no es la corte de los milagros. Podríamos acabar esta breve reflexión sobre si cambiaron nuestras pretensiones educativas formulando dos nuevos (viejos en realidad) interrogantes: ¿toda la infancia es educable?. Se educa en la medida que se proporciona un conjunto de afectos que hacen sentirse seguro. tiene algo que hacer en compañía de otros entornos. El mérito y el esfuerzo como ejes educativos se compaginan mal con la pretensión de hacer comunidad. pasando por la prospectiva. La segunda. Me propongo resumir algunas de las que. ¿puede la escuela ejercer su influencia educativa sobre todo tipo de alumnado? Si volvemos a los alumnos que hemos dejado sentándose en el pupitre. podemos fijarnos en el maestro o la maestra que tienen delante y que se hace esas mismas preguntas viendo algunas de sus caras o recordando qué mundo han dejado sus alumnos más allá de las paredes de la clase. esta tarea requeriría integrar las visiones de múltiples disciplinas. ayudar a comprobar los límites. Lo que está en cuestión es si seguimos siendo personas que acompañan procesos de maduración para conseguir que los chicos y chicas lleguen felices. La vuelta al aprendizaje como transmisión y adquisición puede ser una nueva incompatibilidad con unas poblaciones que ahora están mucho menos que nunca por esa labor. cómo suplirá o completará las inseguridades o las hiperprotecciones con las que conviven sus alumnos. de ayudar a descubrir que se vive en compañía de otros con los que algo ha de construirse en común. Pero ello supone comprobar en qué medida podemos educar para pensar. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? sea la aparición de nuevas contradicciones entre los discursos educativos a los que está sometida la infancia. proporcionan entornos mínimamente estables. sin embargo. pero se trata de construir un continuo de influencias educativas en las que cada escuela.Funes. es en qué medida la escuela es un entorno de esas características y. pero las tesis de los cambios en el mundo de la infancia conducen con demasiada facilidad a la argumentación de que muchos sujetos ya no caben en la escuela. a mi parecer. -5- . Educar es crear entornos de seguridad. hacer posible la libertad y la felicidad. ya ni siquiera es el principal espacio para compensar todo tipo de desigualdades. o en qué medida la escuela se mantiene como un elemento de domesticación. propongo consensuar (tan sólo para seguir leyendo) algunos elementos del concepto de educación y así saber si el nuevo alumnado se presta a ser educado más o menos que el de antes. No se trata de negar que las coordenadas vitales del alumnado pueden ser otras. desde la filosofía a la física. aprender a vivir en comunidad. J. otros agentes educativos (en algunas situaciones sin pretender ni poder ser el principal núcleo de influencias). La tesis complementaria es reconocer que la mayoría de las situaciones son educables (al menos se puede hacer algo para que no empeoren). hacer descubrir al otro. solidarios y cultos a la ciudadanía adulta. la novedad. pueden ser más significativas por su incidencia en el hecho educativo y. Si educar tiene que ver con estímulos. especialmente. pensar cómo diseñamos escuelas en las que quepan infancias que antes no teníamos o en las que ya no están infancias que han dejado de existir. La primera pregunta a hacerse es si los entornos en los que vive hacen que la nueva infancia se sienta importante para alguien. Incorporar el descubrimiento del otro como clave en el proceso estimulativo para llegar a ser personas puede comportar tensiones internas al propio sistema educativo y tensiones con el entorno social (o coincidencia entre todos para decantarse por la educación en y para el individualismo). o la agudización de las antiguas. sino de hacer de la escuela un espacio «contra». Sin haber analizado todavía los posibles cambios en la relación de la infancia con el conocimiento (con la información y con las formas de apropiársela) debemos interrogarnos sobre el interés de la escuela para ser el lugar del aprender a aprender y hacer posible el interés por saber. los interrogantes están asociados con conocer en qué medida el alumnado vive en condiciones de estimulación para un desarrollo armonioso y cuáles serán los déficits que deberemos compensar. son facilitadores de la construcción de vínculos afectivos. La tesis razonable sería.

nada resulta lejano. porque las puertas de acceso al conocimiento son otras. La complejidad puede J. Pero. Como segunda gran característica podríamos destacar que estamos en una sociedad inevitablemente atravesada por las tecnologías de la información y la comunicación. aprender a tomar decisiones. -6- . la sociedad es digital. las formas de interrelación entre informaciones. Aquello que necesitan conocer las personas es complejo porque han de funcionar en una sociedad compleja. Quizás la primera característica de nuestros mundos sea su dinamismo y su complejidad. de las que no vayan quedando elementos constructivos. porque son influenciables por otras circunstancias y realidades. Para las infancias y las adolescencias. La infancia ya no puede ser un conjunto de etapas para el adiestramiento sino períodos vitales para crecer como personas. La realidad multimedia o la presentación de la realidad por múltiples vías (en las que predomina la imagen) comporta descubrir otras perspectivas y tener una visión de la realidad con muchas más facetas (también con mayores engaños). funcionan con un repertorio de conductas mayoritariamente estandarizadas en las que apenas cabe la incertidumbre. de seguridad personal y social. resulta más probable que se produzca cuando se dispone de los recursos y bagajes culturales adecuados. Una sociedad en la que la mayor abundancia de estímulos y de probabilidades. ahora es imposible ser ajenos a influencias múltiples. Para las figuras educadoras. otras capacidades humanas de procesamiento. El elemento red produce cambios en el acceso a la información e interrelaciones con elementos múltiples y. Los entornos educativos. a menudo. se ve afectado por tres elementos diferentes: • la contaminación por las tensiones e inseguridades de las personas adultas que les rodean. Viajar y leer hace tiempo que no son las principales maneras de acceder a una forma poliédrica y compleja de conocimiento. sobre todo. búsqueda de otras seguridades. Las maneras de educar han de ser inevitablemente diferentes. de la misma manera. Además. porque ha aumentado el nivel de estímulos. Para la infancia. ese dinamismo lleva una velocidad superior a la de las reacciones adaptativas del ser humano. Instalarse en el cambio no es igual de fácil para todas las personas. la mayor riqueza de experiencias posibles. De lo contrario. malestares indefinidos que se traducen en desasosiegos sociales. los contextos de influencia necesitan ser cercanos. Como luego insistiré. La complejidad es una especie de dinamismo interrelacionado. en todo caso. Hoy. se estructuran en la proximidad para poder ser personalizadores y con capacidad de proporcionar la seguridad educativa de la que hemos hablado.especialmente. comporta una mayor toma de decisiones y una ampliación de las posibilidades de equivocarse. nos encontraremos con sujetos totalmente refractarios a según que tipo de ejercicio de la influencia educativa. distantes. los cambios pueden ser una fuente de inseguridad y de frustración que provoca tensiones. Entre las personas adultas. Estamos en sociedades en las que los cambios se suceden con mucha más rapidez que en periodos anteriores y. Las respuestas a muchas preguntas dependen de otras preguntas y las soluciones están entrelazadas. Las sociedades elementales. La digitalidad. desconocidas e imprevisibles. Su mundo. desasosiegos educativos. multimedia y en red. la necesidad principal es. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? conducir a la búsqueda de nuevas simplificaciones (nuevos dogmas y adoctrinamientos) o a la potenciación de la educación personalizada. con mayor simplificación de la existencia. a menudo. • educaciones demasiado fugaces y compartimentadas. Se suele definir esta sociedad como la sociedad del riesgo. tan sólo hay lugar para la transgresión. la sociedad del riesgo comporta la ausencia de manuales de referencia. en las formas de ser y en las condiciones de educabilidad de los chicos y chicas a los que presta atención la escuela. Los sujetos educables de ese entorno pueden ser diferentes porque están recibiendo otras influencias. Educar no puede ser adoctrinar sino facilitar argumentos. estos tres tipos de cambios han generado nuevos entornos educativos y nuevas formas de ser persona (o personas con algunos aspectos de su manera de ser ampliamente diferentes). • la ausencia de respuestas en su entorno cuando los cambios les plantean nuevas preguntas. En esta nueva (fácilmente vieja) sociedad de la comunicación todo es local pero todo es global. lo es quizás para los más jóvenes. Si la postura educativa universalista nos llevó en su día a compartir la afirmación de que «nada humano nos es ajeno». el cambio acelerado no suele ser un problema especial. todo puede ser próximo e inmediato aunque se produzca en mundos escasamente accesibles para la mayoría.Funes. buena parte de las influencias tienen un origen múltiple y distante. madurativos que les proporcionen un núcleo de estabilidad. pero con capacidad de influir en el proceso de humanización. condiciona la cantidad de conocimiento disponible. El principal aprendizaje es aprender a pensar.

Niños y jóvenes de fin de siglo». está la dualización. 2 2. la educación remite siempre a considerar los niveles de justicia e injusticia que existen en cada sociedad y se convierte inevitablemente en una cuestión ética. Así. su discapacidad. afectados por los cambios socioeconómicos y por las dificultades de cohesión comunitaria. Ya no se trata simplemente de poner en relación educación y pobreza. La desigualdad y la exclusión no sólo replantean los límites de la escuela. A. presiona e impone aspiraciones cada vez más altas). todas. sino el incremento y la progresiva desestabilización de los estables. proyectos compartidos de convivencia. No podemos evitar convertir la educación en pedagogía social. su género. no es tanto la magnitud de la exclusión. Además. incapacitadas socialmente. sino de cómo hacer posible la educación entre colectivos que sobreviven y fluctúan en una precariedad que acaba invadiendo el conjunto de su vida personal y social. cambiantes. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? -7- . completos y coherentes del mundo.) 1999. Una escuela que había aspirado a ser un factor de integración se ve ahora desbordada por los efectos de las políticas que desigualan y diferencian. condiciones de vida bajo mínimos). Nuestras sociedades están. sus posibilidades de competir son escasas y el conjunto de recursos con los que cuentan resulta inadecuado para funcionar socialmente (en una sociedad que. La exclusión es generada por sociedades exclusógenas. situaciones de 'exclusión' se entremezclan y forman una amalgama que atrapa a numerosos colectivos. además. sobre todo aquello que la escuela debe ayudar a adquirir (o cuya adquisición depende en buena parte de la escuela) nos lleva ya más allá de su papel clave en la ayuda para convertirse en personas. Situar el influjo educativo en el terreno de los méritos y los esfuerzos individuales puede ser más o menos cierto desde el punto de vista técnico. Su vida se ha precarizado hasta tales extremos que la salida natural parece la marginación y la exclusión. funcionan. Las comunidades son sumas de diversidad. Educar ya no puede ser socializar en una cultura. la ampliación de los panoramas de diversidad. historias. Existen grupos de personas que viven en la precariedad (subempleo. personas con múltiples perspectivas. Cualquier reflexión sobre «educación básica».. participan) y los que quedan aparcados. beneficencia social. además. buena parte de nuestra tarea tiene que ver con ayudar a construir identidades abiertas. En este tipo de sociedades la educación. La característica diferencial del modelo de sociedad actual.Funes. Son. Existen colectivos de personas a los que se niega cualquier posibilidad de participación porque no pueden cubrir sus necesidades básicas. también obligan a reformular su sentido social. o la suma de todas ellas. evita al menos contribuir a agrandarla o a hacerla más probable. las culturas son aglomerados en cambio. Finalmente. pero es inaceptable como política justa. Son una categoría de «ciudadanos nociudadanos» a los que de facto se les niegan multiplicidad de derechos. la educación escolar. cada vez más distantes. De la misma manera ha de asegurar que su capacidad de desempeño evita su exclusión. Convivimos. J. en la otra orilla. culturas de referencia. de la realidad próxima y lejana (cosmovisiones y cosmogonías). Algunos grupos acaban siendo especialmente vulnerables al desenganche social. quisiera destacar una última característica de nuestras sociedades: la aparición de nuevos «rostros» en el paisaje. cada vez por más tiempo. ya sea por su clase social..Como telón de fondo de esta sociedad. «En los límites de la educación. inevitablemente mezcladas. Puiggrós (coord. La educación ya no sólo es clave en el proceso de maduración y personalización del que hablábamos en los primeros apartados. con más o menos voluntad de hacerlo. El núcleo central de las dificultades de la sociedad actual es la exclusión. Pobreza. Una concepción u otra de lo que se puede y no se puede hacer con el «nuevo» alumnado conduce siempre a pensar si hacer lo contrario no supone acrecentar la desigualdad y facilitar la exclusión. vida al margen. más preocupadas por el crecimiento económico que por la distribución de la riqueza. su raza. Los educadores y educadoras «deben ubicarse no como voluntaristas reparadores de la carencia. Ya hace tiempo que dejamos de tener discursos únicos. transmitir de generación en generación elementos claves de una sociedad homogénea y estable. tiene que garantizar que los chicos y chicas adquieren todo aquello que necesitan para desempeñarse como ciudadanos en una sociedad compleja y en cambio permanente. ayudar a generar y compartir explicaciones útiles sobre lo que sucede a nuestro alrededor. personas situadas finamente en una cierta irreversibilidad. sino como educadores que dirimen en la cotidianeidad de sus prácticas los sentidos de la educación en la construcción de otros futuros» 2 para sus alumnos. integración deficitaria. Ahora hemos de destacar que de ella dependen algunos aspectos claves para conseguir la condición de ciudadanos y ciudadanas. sin posibilidad de variar solas esa situación. la tendencia en aumento a que la sociedad se escinda en dos colectivos: los que siguen la marcha (consumen.

Fundació Jaume Bofill. predomina un sector inmovilista o. homogeneizado por las posibilidades económicas familiares. Como se ha destacado en múltiples investigaciones 3 sobre los grupos escolares y sobre las situaciones educativas especiales. si la sociedad tiene las características que hemos definido. Debemos comenzar por dos aspectos previos. no es la suma de un conjunto de individualidades ni la simple agrupación de categorías diferentes de alumnos. puede vivir la escuela como un entorno de relaciones empobrecido. Los alumnos a los que mirábamos entrando en su escuela componen realidades que pueden ser muy diversas en función de quien traspasa con ellos el umbral. que estos afectan a diferentes aspectos de los ciclos educativos de las personas y que la educación pretende incidir en la humanización de las personas) debemos acercarnos a alguna forma de conocimiento sistemático de los alumnos y alumnas que en la actualidad ocupan las aulas. El alumnado de un aula. de una escuela. Las poblaciones escolares sesgadas necesitan ser estudiadas específicamente. Lo que ahora quisiera proponer es una breve sistematización de algunos de los aspectos a los que (como hicimos siempre o con nuevas maneras) dirigir la mirada observadora de los profesionales que están en el aula. J. los cambios también pueden ser una cuestión de miradas. ya ni siquiera existen. un 3 En relación con los adolescentes puede verse una reflexión similar en: Funes. Éstas ya son de múltiples tipos (tienen detrás. como decía la escuela) tiene que ser porque tienen algún tipo de problema. los alumnos son el resultado de la socialización que se produce entre ellos. estímulo y sensibilidad para conocer. por ejemplo. Los profesionales de la educación también formamos parte de esta sociedad que hemos descrito y estamos sometidos a las mismas inseguridades y crisis que provoca. Es posible que lo único que esté pasando sea que las pretensiones de unos y otros están ahora mucho más distantes. el todo es igual aunque parezca diferente. Aunque pretenda ignorarse. Ambos cambios generan nuevos retos a las instituciones educativas que los acogen.4 Propuesta para observar y conocer al alumnado Aceptados los tres componentes básicos de esta reflexión (que las sociedades sufren cambios espectaculares. No se trata de otra cosa que de las «clientelas» escolares y de las «miradas» profesionales. pueden ser determinantes de mundos escolares muy diferentes. Contrariamente. como advertía al inicio de este texto. Los cambios no importan porque lo esencial sigue siendo la función.Funes. La «novedad» es algo que no quiere verse porque supondría mover posiciones profesionales e institucionales. además. La selección del alumnado en una sociedad pluriforme y cambiante tiene fundamentalmente un impacto reductor: no se encuentra en el aula la pluriformidad social. las interacciones limitadas también pueden conformar maneras de ser esencialistas. El propio alumnado. Los retos novedosos pueden provocar curiosidad. Si ya no son como eran antes (aunque tampoco sabemos mucho cómo eran antes ya que en realidad eran como no les quedaba más remedio que ser. o todo lo contrario. generadoras de actitudes contradictorias ante la educación. por ejemplo. esa parte existe fuera. hijos de familias de clases medias. Arguments adolescents. Son dos variables clásicas que. especialmente determinantes de cómo es el alumnado y de si éste es hoy diferente del de ayer. La selección siempre comporta que una parte de la sociedad no esté en el aula. en todo caso aparecerá si las nuevas realidades infantiles y adolescentes ya no responden al patrón previsto. poco permeables a la relación con el diferente. No basta con conocer si a la escuela siguen llegando mayoritariamente. que en nada se asemeja al que vive fuera. Muchas escuelas definen previamente (implícita o explícitamente) a quién quieren escolarizar y eso supondrá una u otra clientela. al contrario. Algunos cambios en las características del alumnado no son otra cosa que cambios en la selección y cambios en las interacciones que esa selección provoca. La tarea de la -8- . Sujetos con bagajes familiares o sociales similares componen un panorama educativo diferente en función de las composiciones e interacciones de grupo que en un momento vital concreto se producen en las instituciones clave de su educación. Cuando el alumno no responde al patrón conocido y esperado podemos caer en dos actitudes muy conocidas: la problematización y el «dejà vu». perplejidad. grupos familiares muy diversificados) y. Los fenómenos de «novedad» pueden ser el producto de una selección diferente a la de épocas anteriores o el resultado de otras interacciones. J. La crisis. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? sector especialmente dinámico que no se corresponden con la distribución dominante en la sociedad. pueden estar proponiendo modelos de construcción personal contradictorios entre sí. Dar por conocida una realidad supone seguir haciendo lo que se hace. Pero. Las lecturas de la realidad siempre dependen de la perspectiva y de las categorías previas de análisis que se adoptan. En fase de publicación. Los habitantes de un espacio educativo también son el producto de unas interacciones.

No importa demasiado saber si es muy diferente.) J.las probabilidades de incorporación normalizada a la sociedad que parecen tener 2. La realidad educativa siempre es una construcción hecha por las instituciones y colectivos que educan. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? 7. relaciones) de cada uno de los ciclos evolutivos vividos 4. su vida escolar. no tenga importancia o todo sea un problema.escuela es independiente de cómo sean los sujetos de los que se ocupa. .la socialización digital que ha tenido . por lo tanto. ¿Cómo es el nuevo alumnado? Hagamos una nueva observación sistemática y describamos permanentemente cuáles son sus características. han aprendido. vivencias. éstas son las que pueden haber cambiado más y. mientras sepamos de manera dinámica cómo es. necesitar una mayor preocupación y otra forma de considerarlas.el uso de las realidades virtuales .el papel de los adultos cercanos en sus relaciones mediáticas Pero. Considerar su entorno social (su extracción social) y su entorno vital próximo.lógicas y pretensiones para su vida y su futuro . Se puede discutir el grado de cambio pero el alumnado ha cambiado y las categorías con las que se mire esa realidad pueden provocar que no exista.la dinámica de integración-exclusión en la que viven . para gestionar sus vidas.las dinámicas entre coetáneos .las imágenes y los lenguajes . los bagajes de todo aquello que llevan vivido: . a mi modo de ver.qué estrategias tienen.) .las conductas dominantes . Los balances. las pertenencias y las exclusiones 5. aquellos de los que se considera formando parte. No lo negaré. Considerar las proximidades y distancias entre las propuestas educativas de la escuela y las que emanan de sus entornos próximos dominantes: .los círculos sociales predominantes. para analizar todo aquello con lo que llegan cada día al aula (también todo aquello que necesitarán llevarse para seguir viviendo en sus otros entornos) propondría: 1. para adaptarse a los éxitos y a los fracasos . etc. una o varias.las fragilidades económicas y sociales de su entorno . Conocer cómo es su vida cotidiana: . Eso quiere decir intentar saber cosas como: .los argumentos .los valores implícitos y explícitos .los conglomerados culturales de referencia 6. Si tuviera que sugerir a los profesionales de la educación algunas pautas para descubrir las «novedades» del alumnado. etc. «chat».el uso de las nuevas formas de comunicación (móvil. Tan sólo quisiera insistir en que.las condiciones materiales de vida . sus relaciones sociales o su entorno familiar 3. Investigar el contenido de la «mochila» (aquello que trae incorporado) con la que interpretará y dará sentidos al hecho educativo: . estructurar o desestructurar los procesos madurativos y educativos . Vamos a ello. Podrían señalarse otras muchas (otros aspectos de cada una de ellas) y puede decirse que estas variables siempre las tuvo en cuenta un buen sistema de observación del alumnado.las formas de acceso y uso de la red .los procesos adaptativos que han tenido que construir para gestionar sus experiencias. Observar el estilo de relación «mediática» que tiene (la que ha tenido y la que predomina en este momento): .los límites educativos derivados de su condición social . -9- . Valorar la historia que llevan vivida.las dinámicas del grupo familiar (de qué tipo.con qué entornos dominantes se organiza su vida . una sugerencia de perspectivas en las que poner el énfasis.sus relaciones con el mundo audiovisual . Conocer las interacciones sociales que predominan: . había prometido hacer una propuesta de facetas a observar.cuál ha sido el elemento central (experiencias.rémoras culturales que dificultan la socialización y la educación a partir del pensamiento científico. los círculos sociales en los que es aceptado.cuáles son las rutinas que organizan su vida cada día y cuál es su poder para organizar.Funes.

los masivamente nuevos son los «infantes» y los múltiples adolescentes (no unos cuantos o de algún tipo). De todas esas posibles figuras nuevas que hoy llegaron al aula propongo que detectemos seis y hagamos su análisis. La redefinición del sentido de algunas etapas vitales y las grandes modificaciones de las actividades cotidianas dominantes también han propiciado la reformulación sobre quién. Todo tiempo vital necesitado de educación parece haberse convertido en tiempo escolar. Para la escuela de masas. Con las adolescencias. J.Funes. en habitantes de la escuela. para la que ha de estar al alcance de todos. cercanías y bares del entorno) no son escolares sino adolescentes obligados a ir a la escuela. ¿cómo ha de ser? ¿Cuál es el modelo razonable de organización educativa para educar a la mayoría de niños y niñas de dos años? Buena parte de los de cuatro años ya no tienen una madre que viene a buscarlos al salir del cole. En el trabajo «Arguments adolescents» un 67% de adolescentes de 4" de la ESO está de acuerdo con el alargamiento de la escolarización obligatoria . de sus déficits. sin considerar demasiado cuáles eran sus verdaderas necesidades educativas. En esta dinámica. cómo se diseñan en tanto que instituciones complementarias (¿o centrales?) de la maduración. a pesar de todos los relativismos propuestos. cada una con claves diferentes a tener en cuenta para poder influir en sus vidas. Sólo con mirar sus cabellos y sus vestimentas. de sus necesidades. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? Producto de una doble argumentación. algo hay de nuevo. Hoy no traspasaron la puerta de la escuela unos cuantos empollones. la primera pregunta es cómo han de ser esas «escuela de infancia». algunas complejidades son nuevas. pasillos. obligatoria y de larga duración. de la socialización infantil. algunos estudiantes razonables y unos pocos que arrastran dificultades. todas las transformaciones en los ciclos vitales susceptibles de influencia educativa han conducido a convertir a todos sus miembros en alumnos. la aparición de la adolescencia como etapa universal. 5. ¿Escuela o empresa de servicios infantiles? Demasiadas novedades para que una escuela que se ocupe de ellos pueda ser lo que era. nace la necesidad de universalizar la educación infantil. En general. descubriríamos que no tardarán en ubicarse en diversidad de «tribus». Si la escuela pasa a ocuparse de todos los niños de tres años. en las sociedades occidentales desarrolladas los cambios socioeconómicos de las últimas décadas han producido un fuerte impacto en las condiciones y en expectativas de vida. Complementariamente. la gran novedad ha sido que los nuevos pobladores de sus espacios (aulas. de sus diferencias) para renovar el discurso educativo y las prácticas docentes de la escuela puede conducirnos a afirmar que. la escuela de secundaria ha de ocuparse de unos personajes que no tienen como característica central la pretensión de dedicarse a estudiar. Como efecto colateral. Si tomáramos uno solo de los nuevos aspectos que conforman sus vidas y lo convirtiéramos en elemento definidor de una categoría de alumnos aparecería quizás un nuevo horizonte humano.5 Nuevos y viejos pobladores de las aulas Observar la sociedad en cambio y conseguir un conocimiento básico del alumnado (de sus potencialidades. Y. Los cambios en las responsabilidades educativas los podemos encontrar en las dificultades para compatibilizar las tareas paternales y maternales con los estilos laborales o de éxito social dominantes. La novedad es la discordancia de metas. han aparecido nuevos ciclos vitales y se ha redefinido el sentido de otros que ya existían. o con escuchar cómo hablan. Cambios notorios en los ciclos vitales han sido. las principales novedades para la escuela podemos situarlas en dos ciclos: la primera infancia y la adolescencia. en sujetos. Hemos de trabajar con personajes cuya educación se confía por delegación a la escuela. cómo y dónde prestan las influencias educativas necesarias en los procesos humanización. en la que se mezcla la necesidad de garantizar la adecuada estimulación educativa desde la más temprana edad y la necesidad de garantizar los cuidados básicos que los adultos con sus formas de vida no pueden darles. Ejemplo de redefinición está siendo la larga «tercera» edad y su sentido y utilidad social. Ellos y ellas no se lo han tomado demasiado mal. 4 pero quizás no podríamos decir lo mismo de la institución escolar. además. de objetivos. todo lo adolescente es visto socialmente como algo 4 . de perspectivas. que la adolescencia no existe y que no es reductible a las pocas categorías de alumnos que hasta hace poco se escolarizaban. Aparentemente. por ejemplo.10 - .1 Criaturas y postadolescentes Aunque apenas lo haya mencionado antes. ¿Qué hacemos con alguien no fácilmente dispuesto a asumir como tarea de su momento vital las tareas que la escuela de secundaria tenía previstas? Resulta. Su conversión estructural en escolares también les ha dotado de otra característica nueva: son propiedad y responsabilidad de la escuela. Quizás no tienen una abuela canguro y tendrán que llegar muy pronto por la mañana.

¿Qué es una escuela compensadora de la exclusión? La falta de éxito escolar. la fisonomía que presentan otros alumnos es la de la exclusión pura y dura. Pensando en sus entornos familiares. o «núcleos familiares» que de «familia». La gran novedad es que se está haciendo llegar a la escuela a sujetos que contradicen la función oculta de la escuela (como institución) que consiste en mantener las estructuras sociales dominantes. Más importantes en número son los alumnos cuyo entorno familiar está instalado en la precariedad. en cualquier caso. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? En la medida que la infancia es el producto de unas familias. sometido en todo caso a las incertidumbres generales. La sociedad excluyente de la que hemos hablado tiene sus «niños». estímulos contradictorios sobre lo que han de hacer en la escuela. su tiempo escolar no se acaba con la escolarización obligatoria y. pidiéndole que integre a los desintegrados. .11 - . para mantenerse en la zona integrada o para caer en la zona de exclusión. La infancia y la adolescencia de esa nueva pobreza tiene una característica clave: no dispone de la capacidad de consumir que es necesaria para ser considerado persona en nuestra sociedad. no lleva directamente al mundo laboral. su forma de vivir la adolescencia en la sociedad del riesgo es practicarlo. deberíamos considerar qué nuevas dificultades sociales (como bagaje o como déficit) trae el alumnado. Vienen viviendo que no forman parte de la sociedad y que lo tienen difícil para lograrlo algún día y el mensaje institucional (no siempre de sus compañeros ni de su profesorado) que reciben es que son unos ciudadanos y ciudadanas más. Por último. dejo de estar centrada en la procreación y el cuidado de la infancia para pasar a centrarse en la relación personal y afectiva y. en la zona donde los apoyos y los estímulos educativos pueden ser refuerzos o empujones. su arraigo social se encuentra en el límite. Hace tiempo que la familia dejó de ser puerocentrista. crecer empapados en riesgos. Además. hace posible o imposible la socialización. Pero los cambios también han supuesto concepciones complejas de la infancia (a veces casi un bien de consumo más que hay que tener) y la no construcción de preocupaciones educativas adecuadas. acumula estrategias de supervivencia. Los alumnos son ahora sujetos de la experimentación y la felicidad y no discípulos sumisos dispuestos a aprender. Además. Su seguridad vital. En cualquier caso. diversidad de proyectos y expectativas para sus vidas. como mínimo alumnos que viven en entornos definidos por otras coordenadas educativas. del mismo o diferente sexo».Funes. Si siguiéramos las pautas de análisis que proponía en el apartado anterior. La escuela acoge entonces a postadolescentes en una larga transición. la definición actual de familia podría ser: «Un pacto económico afectivo.3 Casi solos o abandonados 5. se convierte en un reforzador. cuidarse de los hijos. sin embargo. Dependiendo de cómo se asuma por la escuela ésta genera inseguridad desestabilizadora o estímulo hacia la búsqueda de seguridades educativas. puede optar por la anomia como modelo de construcción viable. detrás de ellas. con facilidad. los cambios producidos en esa institución suponen. Produce un tipo de infancia. Son grupos familIares con los que la 5 Opino que resulta más útil hablar de «grupos». De hecho buena parte de los debates sobre escuela pública-escuela privada pasan por el reparto del alumnado con esos problemas o. La novedad es que trabajamos con personas que tienen detrás una gran diversidad de núcleos familiares 5 y no el modelo clásico sobre el que se basó buena parte de nuestras propuestas educativas.problemático y. desde ésta. La escuela recoge una gran diversidad de influencias familiares y. de las que dos tienen más elementos de novedad. en versión más positiva. podríamos definir tres tipo1ogías de alumnos. este nuevo y viejo alumnado se reviste de apariencias problemáticas. que hablar de problemáticos sociales ayude mucho.2 Hijos e hijas de la exclusión A menudo se afirma que han aumentado los «problemas sociales» de la escuela. en un consolidador de la exclusión. La presión escolarizadora nos trae al aula a personajes a los que se excluye J. Finalmente. En todo caso. 5. en la que aparecen otras centralidades de la vida y tiene que plantearse cómo cerrar los años vitales dominados por su influencia dejándolos en una actitud positiva para la formación permanente a lo largo de la vida. sobre el elitismo de una y la función benefactora social de la otra. La primera la forman aquellos que tienen detrás un grupo familiar con una preocupación educativa razonable. de cualquier otra institución. No parece. multiplicidad de modelos para construirse como personas. se resiste a aguantar lo que le toca vivir. expuesto a la aparición de crisis y rupturas. Un grupo de personas que comparte las formas de subsistir y los afectos. nos encontraríamos en primer lugar con los nuevos pobres. Son sujetos a los que sometemos a una presión esquizofrénica. en una escuela obligatoria. si no otros niños y niñas. entre dos o más personas.

Puede haber ordenadores en sus casas. que no parece tener detrás nadie con quien contar. Igual que hace unas décadas nos pasó (sigue pasando en parte) con la desigual posibilidad de acceso a los libros y con el desigual valor de estos en sus vidas. información pasan a ser conceptos a revisar. multimedia y en red. Desde la atribución de relevancia a una información hasta la formulación de una hipótesis. cuáles son los «saberes» de los que no deberían prescindir para seguir siendo personas. se basan en las lógicas de funcionamiento. aplicada a la escuela. los procesos intelectuales que se desarrollan están cambiando. a partir de diferentes profesionales e instituciones. En todo caso hay algunos nuevos abandonos derivados de la precariedad y la exclusión y. de las malas rupturas de los grupos familiares. de los que no tienen nadie detrás (nadie en condiciones) ya nos era conocido. cuáles son los canales de acceso a información significativa. La adaptación de la tarea de la escuela suele ser compleja porque. a priori. Las dos comportan cambios en la tarea de la escuela. probablemente. les hace vivir en soledad. Entre los diversos tipos de razonamiento que la psicología ha ido diferenciando en las últimas décadas quizás tengamos que añadir ahora otro: el pensamiento informático-digital. • En sus procesos de aprendizaje los procedimientos. Las experiencias que convertirán un aprendizaje en significativo pueden provenir del acceso a realidades que nada tengan que ver con su entorno más próximo. nadie que piense en la necesidad de educarlos. entre experiencias. sólo puede hacer dos cosas: educar al grupo familiar para que eduque. puede producir sujetos muy distantes de todo esto. • Me atrevería a decir que también las formas de inteligencia están cambiando. o dejarse adjudicar la tarea de la familia y suplirla. también siguen itinerarios diversos. en lo que pueden tener de diferentes unos alumnos que se pusieron ante el ordenador antes de saber leer o que. por lo que parte del aprendizaje consiste en ayudar a tomar conciencia y sistematizar esos procesos. supone enormes potencialidades y contradicciones que ponen en crisis una buena parte de la pedagogía y la didáctica dominantes en la actualidad. La escuela se encuentra con un alumnado que vive sintiendo que no pertenece a nadie. No hay. que les presta de manera suficiente. Las infancias y adolescencias que teniendo detrás un grupo familiar estable. No sólo acceden por «puertas» que pueden ser diferentes. La vieja protesta de que el maestro no era un asistente social ni valía ni vale planteársela. Hay incertidumbres compartidas y hay que diseñar las nuevas formas de trabajo si aparecen rupturas y recomposiciones que modifican el entorno familiar. o en exceso. Ellos y nosotros debemos decidir qué memorizar. todo lo que necesitan para vivir.Funes. • Saber. Este gran conjunto de cambios sociales a los que ya nos hemos referido. los engarces entre informaciones. de los procesadores y los programas informáticos. como hubo El grupo de los abandonados. Un estilo de procesar la información. Ya he puesto de relieve cómo esos cambios pueden estar haciendo variar algunos elementos de la educación y del proceso de convertirse en personas. Ahora tan sólo quisiera insistir. puede presentar un conjunto de características que lo diferencia del de otros periodos y modifican parte de sus relaciones con la escuela.4 Niños y niñas de la generación @ El alumnado de la sociedad digital y mediática no es tan sólo un conjunto de chicos y chicas con los que tengamos que utilizar nuevos soportes didácticos. no tienen ninguna área de su mundo personal que no esté relacionada con alguna experiencia audiovisual. también. La reflexión actual tendría más que ver con las funciones compensadoras de los déficits educativos que queramos atribuir a la escuela y con cómo se construye una especie de continuo educativo. ahora nos puede pasar con la digitalidad o la red.escuela puede llegar a acuerdos para completar el conjunto de influencias educativas necesarias. las secuencias. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? . cobran todavía mayor peso que el que hasta ahora le habíamos atribuido. • Como ya se ha puesto de relieve. El alumno «@». ante este alumnado. cómo construir un conocimiento de la realidad que pueda irse actualizando. J. Los estímulos para aprender pueden venir de innumerables fuentes y estar en permanente cambio. en la medida que es ciudadano de esa sociedad que hemos definido como digital. conocimiento. 5.12 - . de qué saber su existencia. otra gran fuente de cambios tiene que ver con la significación previa y posterior de los aprendizajes. sistematizarla y aplicarla al conocimiento próximo a las formas de trabajar de un ordenador. con sus profesionales. sin entrar a fondo sobre lo que ha supuesto para la escuela la llegada de todo eso que todavía llamamos nuevas tecnologías. Podríamos resumirlas así: Me inclino por pensar que la novedad con mayor impacto sean las infancias solas. • La llamada fractura digital. anclados en formas de aprendizaje desfasadas y con escasa motivación y valor para mantenerse. algo que no pueda hacerse desde la escuela si no se puede influir de otra manera. por ejemplo.

13 - . El reto entonces es cómo facilitar unas y frenar otras. no han aumentado de manera generalizada. J. en general.5 Inevitablemente mestizos Este tipo de novedad parece bastante obvia si aceptamos lo que se ha comentado sobre el carácter pluriforme de las sociedades actuales. Incluso se van a encontrar mejor en la escuela que antes.6 Con escaso interés por esta escuela Podría argumentarse que las nuevas generaciones. Aquest text és un extracte de l’article publicat amb el mateix nom a Cabrera. Barcelona: Octaedro En condiciones normales.. la necesidad de construir nuevos modelos abiertos y cambiantes para dar sentido a su pretensión educativa. Funes. con muchos más años de escolarización disponible y obligatoria. pero pueden seguir sin saber cómo usarlos para saber y desarrollar sus capacidades. parece que nuestros alumnos no traspasaron hoy el umbral con el mismo espíritu que antaño. familias y sistema educativo. D. que no conduzcan a modelos rígidos de ser personas. Pero. Aplicando adecuadamente y con discriminación positiva los nuevos recursos se puede reducir y cambiar una parte de la conflictividad y el fracaso en la escuela. 5. de una socialización uniforme a partir de un modelo preestablecido. Para la escuela eso supone una ruptura definitiva de cualquier pretensión de homogenización. el alumnado lo componen una diversidad de diversidades. etc. 5. nuevas maneras de ser nacidas de las interacciones a las que ya me he referido. El panorama de diversidad también supone procesos de integración.Funes. Alumnado.libros de adorno. Habrá que estudiarlo con más calma porque los conflictos con la institución escolar. Mirado a la inversa. C. de afirmación y de confrontación en el alumnado. Pero. su vida no gira tanto en torno a la escuela. J. de influir educativamente en sus vidas. Es posible que hasta tengan menos ganas de volver a casa que hace algunos años. de hacer que sienta que la escuela forma parte de la parte positiva de sus vidas. el trasfondo de sus entornos y orígenes se ha ampliado. Diversidad social supone diversidad de alumnado. las referencias culturales y lingüísticas son muchas más.. las capacidades son algo más complejo que definir. los nuevos entornos educativos nos facilitan formas de compensación de los déficits y dificultades escolares mucho más útiles y motivadoras. ¿A quién habrá que seguir educando en el futuro? . son menos escolares que antes. Brullet. Tenemos un alumnado con otras razones para ir a la escuela (o con ningún motivo para acudir a según qué escuelas). ya no basta con considerar la clase social. Inevitablemente se educa en una determinada dirección con unas pretensiones. (2004). ante el que se nos plantea un reto clásico necesitado de actualización: cómo construir «climas» educativos capaces de retener al alumnado. Como he repetido. Ciertamente. a la vez. La escuela actual se encuentra ante un aula en la que las variables para describir a sus ocupantes se han multiplicado. cómo estimular unas formas diversas de ser que no sean estáticas. probablemente sean mucho menos «académicos».