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15.1.- EL FRANQUISMO: Fundamentos ideológicos y apoyos sociales.

Evolución política y
coyuntura exterior. Del aislamiento al reconocimiento internacional. El exilio. 1939 -1957
Tras instalarse en el poder de forma absoluta a partir de 1939, la primera década del franquismo
representó el momento de mayores dificultades pues España sufrió la presión y aislamiento
internacional, y la política de autarquía económica supuso terribles años de escasez y
racionamiento.
El período comprendido entre 1939 y 1959 se divide en dos momentos diferenciados por la
relación de España en el contexto internacional.
a) El aislamiento (1939 – 1950). Aliado en principio de las potencias del Eje, finalizada la
Guerra Mundial las potencias aliadas someten al franquismo a una dura condena política
y al aislamiento internacional con la resolución de la ONU en 1946.
b) La apertura (1950 – 1959). Comienza la guerra fría o lucha contra la expansión
comunista y el carácter anticomunista del franquismo favorece una resolución de la ONU
en 1950 y el final del bloqueo con la vuelta de los embajadores. Pero los mayores éxitos
de este momento fueron la firma de un Concordato con el Vaticano por el que la iglesia
obtenía importantes concesiones, y el tratado con los EE.UU. (1953) que permitía la
instalación de bases militares en la Península a cambio de ayuda económica.
En cuanto a la organización política se va a configurar un nuevo Estado definido desde el
principio por una rotunda concentración del poder en la figura de Franco, y todas las instituciones
le estaban subordinadas. Será un modelo de estado autoritario, nacionalista y católico y cuyos
fundamentos ideológicos quedan definidos por los siguientes aspectos:
1) Se elaboran las llamadas Leyes Fundamentales, equivalentes a una constitución,
donde se pretendía dar la apariencia de un estado de derecho y alejar la imagen
fascista.
2) El Movimiento Nacional, que era la antigua Falange Española, única organización
política legal cuya ideología inspiraba los principios de actuación del régimen.
3) El sindicalismo vertical que agrupaba a empresarios y obreros según las ramas de
producción.
4) El absoluto dominio de la iglesia sobre la vida social española, hasta el punto de
que se habla de nacionalcatolicismo.
5) El anticomunismo, todos los rojos y cualquiera de sus símbolos suponían un
peligro que había que erradicar.
Franco no sólo se sirvió de la Falange sino que buscó a sus colaboradores entre grupos
ideológicos afines que constituyen las llamadas familias del régimen.. La primera de estas
familias fueron los falangistas donde Franco ostentaba la jefatura única y el partido se convirtió
en cantera de dirigentes y cuadros para la dictadura. Los militares fueron, sobre todo al principio,
colaboradores directos. Un tercer grupo fueron los católicos, bien de asociaciones de la iglesia o
del Opus Dei, que suministraban dirigentes con elevada formación técnica.
Por su parte la política económica estuvo muy condicionada por las circunstancias externas y la
situación interior. El país estaba arruinado después de la Guerra Civil y las dificultades para
abastecerse del exterior eran muy grandes por la II Guerra Mundial y el posterior bloqueo
internacional. Así esta etapa es la de autarquía económica impuesta por la necesidad de
autoabastecerse y por la decisión del régimen que la consideraba la mejor solución para
mantener la independencia.
El objetivo de esta autarquía era la rápida industrialización del país apoyada en un rígido
intervencionismo estatal: economía agraria donde se fijan los precios y se obliga a entregar el
excedente al Estado, creación del INI para fomentar la industria, y control absoluto del comercio
exterior. Pero el resultado fue un fracaso rotundo: la producción industrial apenas aumentó, se
tuvo que establecer un racionamiento de alimentos, y la renta per cápita no recuperará los
niveles anteriores a la Guerra. Aparecen todo tipo de prácticas fraudulentas y en especial el
mercado negro en el que los bienes alcanzaban elevados precios.

El campo va a ir despoblándose y en las ciudades de llegada el chabolismo empieza a ser un fenómeno habitual ante la masiva llegada de inmigrantes. La mentalidad que se va imponiendo está basada en tres principios fundamentales: 1. Por el contrario la vieja oligarquía. Otro aspecto de enorme repercusión fue el exilio republicano. la pobreza y una dura represión. pero la decisión de las potencias de no intervenir en España supuso un duro golpe y este gobierno asentado en Méjico fue poco a poco debilitándose conforme desparecía la vieja generación de dirigentes republicanos. El gobierno republicano continuó su actividad en el exilio confiando que los aliados acabarían con el franquismo tras la derrota de Hitler. todavía separaba a los vencedores y vencidos. las élites políticas del nuevo régimen y los especuladores enriquecidos por el mercado negro y el estraperlo mantuvieron un elevado nivel de vida que contrastaba con la miseria generalizada. España va a ser un país atrasado y agrario con escasa importancia de las clases medias y una mayoría de población rural y urbana con un bajísimo nivel de renta.La sociedad y la mentalidad son reflejo de estas penurias. Una obediencia ciega y absoluta a cualquier superior. La sociedad estuvo marcada por los efectos de la Guerra. el atraso. Además del impacto emocional y psicológico supuso un enorme impacto para la población española puesto que mayoritariamente era un población joven y entre ella estaban las élites científicas y culturales del país. Una estricta división de funciones según el sexo y total supeditación de la mujer al varón. Valencia y Madrid. sobre todo a partir de los cincuenta y teniendo como destino los focos industriales de Vizcaya. Barcelona. Esta miseria es la que provoca en todo este período el trasvase continuado de población del campo a la ciudad. las cerca de 450 mil personas que abandonaron el país y aunque una parte de ellas retornaría a lo largo de la dictadura la mayoría permaneció fuera de España. . Una moral de rancio catolicismo que inspiraba todas las manifestaciones de la vida cotidiana. La mentalidad en este período podemos calificarla de tradicional y autoritaria. 3. 2.