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Filosofía I 5to.

Ejercicio Formal

Acerca de la belleza
Sócrates está contento de que Hipias haga reminiscencia de las cosas bellas, pues éste es el tema que le interesa. Mientras
se critica la belleza o la fealdad de parte de los discursos, Sócrates reclama haber sido acosado recientemente por un
conocido suyo, que le reprobó por no conocer realmente la definición de la belleza. En seguida proclama estar encantado
pues finalmente, alguien tan competente como Hipias podrá dar su opinión sobre la naturaleza de la belleza. El gran
sofista, adulado, no se opone; y es aguijoneado por Sócrates, que le ofrece la réplica en la discusión por medio de asumir
el papel del "insolente" acusador, que no es otro que su conocido demonio. Este juego de roles por parte de Sócrates se
agrega a la naturaleza cómica del diálogo, permitiéndole que se mofe de Hipias de un modo que en otras circunstancias no
sería aceptable.
HIPIAS
Primera definición: Por primera respuesta, Hipias nos muestra que no entiende nada de lo que le pide su interlocutor:
"Para estar seguros, Sócrates, si debo decir la verdad, una hermosa joven es bella." (287e). Sócrates estima, con su usual
ironía, que ésta es una respuesta brillante. Pero, ¿no puede decirse que una lira, un caballo o incluso una olla son bellos?
Claro que la más bella de las ollas no tiene comparación con una hermosa mujer, pero, a su vez, ¿qué es la belleza de una
dama en comparación con la de una diosa? En breve, hay un infinito número de cosas bellas además de bellas mujeres. En
cualquier caso, ésta no es realmente la pregunta; no es una pregunta acerca de saber cuáles cosas son bellas y cuáles no,
sino de definir qué es aquello que las hace bellas.
Segunda definición:La segunda respuesta ofrecida por Hipias es la siguiente: "Esto que me preguntas, la belleza, no es
sino el oro... Pues todos lo sabemos, creo, dondequiera que se añada, incluso que aquello que parezca feo parecerá bello
si está adornado con oro."(289e). Aquí Hipias ha reconocido que lo bello es algo único que aplicado a las cosas las hace
bellas, pero sigue particularizando la cuestión con ejemplos concretos. Sin duda, responderá Sócrates, pero, ¿qué es lo que
hace así a la gran estatua de Atenea en el Partenón? Esta obra maestra de Fidias está hecha de marfil y piedras preciosas,
no de oro. Y sin embargo la estatua es magnífica. Además, tanto el oro como cualquier otro metal precioso sólo otorga
belleza si es usado correcta, o “convenientemente”. En el caso de la olla, por ejemplo, ¿cómo se podría decir que una
cuchara de madera o una de oro será mejor para revolver, o cuál de ellas será la más bella?
Tercera definición: Esta vez, Hipias cree entender: Sócrates quiere saber qué cosa ningún hombre encontrará fea. Pero
una vez más, su conclusión es decepcionante: "Digo, entonces, que para todo hombre y dondequiera que esté, lo más
bello será ser rico, saludable, y honrado por los griegos, hasta llegar a viejo, y después de dar un bello funeral para sus
padres, ser bella y espléndidamente enterrado por sus descendientes." (291d-e) Sigue a continuación una escena muy
cómica, en la que Sócrates muestra el miedo de ser castigado con una varilla por su acosador si le contestase con tal
respuesta. Si es bello, por ejemplo, dar las honras fúnebres a los padres y recibirlas de los hijos. Entonces, ¿qué de
Aquiles o Hércules? ¿Hubiese sido bello para estos dos héroes, hijos de inmortales, enterrar a sus parientes? ¿Acaso
entonces no habría belleza en sus vidas porque sus descendientes no los enterraron? La belleza en este sentido entonces se
aplica a los hombres ordinarios, pero sería fealdad para héroes y dioses. La definición entonces todavía es incorrecta.
SÓCRATES
Primera definición: Cansado de los errores de Hipias, Sócrates ofrece una definición a su turno, que él dice guardaba de
su famoso contradictor: La belleza es simplemente lo que es apropiado. Esta respuesta satisface a Hipias. Pero es preciso
un examen adicional: en primer lugar, ¿es la conveniencia lo que hace a las cosas bellas, o simplemente las hace aparecer
como bellas? La segunda hipótesis es tentadora: incluso un hombre ridículo, vestido con ropa bella, aparecerá más
hermoso. Pero interiormente seguirá siendo ridículo; así, lo apropiado y lo bello no es lo mismo. Es más, la belleza estaría
falseando la realidad. Hipias sugiere que la conveniencia proporciona al mismo tiempo la realidad y el aspecto de la

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nos lleva a razonar que lo son cada uno de ellos. a primera vista muy asombrosa: "¿[y qué] si dijésemos que lo bello es lo que nos hace sentir felices?. tomándose una licencia. si todo fuera así de simple. Segunda definición: Por segunda vez. son dos números impares. los ciudadanos y los políticos no tendrían que discutir más para decidir qué acción sería la más bella. sino al que nos da felicidad mediante la audición y la vista. no los satisface. 2 . tomados juntamente. Sócrates propone una solución: ¿si es bello. como también es bien sabido. es la primera categoría la que es apropiada.. la definición demuestra ser fallida. Pero en algunos casos raros puede suceder que esto no sea el caso. Desde aquí deben concluir que “tampoco lo bello es lo bueno. o a aquellos que son"favorables" o “provechosos”. Sin embargo. Pero entonces. convencer y retirarse llevando no estas nimiedades. Finalmente. en la mayoría de los casos que el término se aplique a ambos objetos (A y B son hermosos. con sentido del humor concluye que. la salvación de uno mismo. arrinconada entre los ataques de Hipias y las de su misterioso acosador. Y como no es deseable calificar las acciones bellas como malas. no me refiero a todos los placeres." Sócrates. el gusto y el olfato son de alguna manera más vergonzosos y bajos que los otros sentidos. Lo que requiere que la definición sea nuevamente enfocada. ahora puede comprender mejor el viejo proverbio griego "las cosas hermosas son difíciles". Pero aparece una nueva paradoja. no se puede aceptar que lo bello es lo útil. en la que el tacto. ni lo bueno es lo bello” (297b). A y B son justos) pueden también aplicarse a un objeto tomado por separado (A es hermoso y B es hermoso). Sócrates trae una definición final. referida a las ocupaciones de los estudiosos o al estudio de las leyes. finge sentirse mal por la situación. Como única certeza. ¿Es ésta un modo someterla al sentido común. sino el mayor premio. En el caso de la belleza. tomados por separado. una aserción que. se dice que no porque el placer venga de ver o de oír algo sea bello. la de sus propios bienes y la de los amigos.belleza. según Sócrates mismo contiene un defecto fundamental. Hipias reprende a Sócrates y le exige a que en lugar de "meras palabras y absurdos" admita que "lo bello y digno de estimación es ser capaz de ofrecer un discurso adecuado y bello ante un tribunal. sin embargo. si bien atractiva. Sócrates lanza una serie de consideraciones muy complejas: tomando pares de objetos. porque si un par de objetos es hermoso." Esta hipótesis. o ante el Consejo o cualquier otra magistratura en la que se produzca el debate. puesto que lo bello. Tercera definición: Para concluir. que ignora la belleza de los placeres más nobles. y no puede pertenecer solamente a una de ellas. la belleza es solamente la utilidad en tanto es eficaz para la realización de los fines buenos. notoriamente cuando la suma de A y B forma un número par y A y B. Identificar lo bello y lo favorable conduce a una paradoja: dado que lo bello sería la causa del bien y se está tratando decir que “lo bello es el bien” o “aquello útil al bien” se estaría identificando la causa con su efecto y concluyendo que la causa es origen de sí misma. parece llamativo que sólo los sentidos de la vista y el oído sean considerados. en una discreta definición. deba corresponder a ambos placeres de la vista y de la audición. Por otro lado. Agotado por las muchas sutilezas que en última instancia e inútilmente han considerado. el poder puede servir tanto para el mal como para el bien. Consecuentemente. nada podría ser menos seguro. es útil? Pero he aquí que salen a la superficie varios problemas: es mediante el poder que los hombres hacen cosas útiles.