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La esclavitud afectiva: clínica y tratamiento de la sumisión
Publicado en la revista nº028
Autor: Bleichmar, Hugo
Vivir para la realización de un proyecto personal que incluya al
otro versus tener como proyecto automático que el otro/a nos
quiera o no se enoje.
Ser definido por el otro en lo que somos versus sentir la legitimidad
de nuestra subjetividad, de nuestros deseos y opciones como
diferentes de la subjetividad, de los deseos, de las opciones de
cualquier otro/a, y esto último sin fabricar una moralidad moldeada
a la medida de nuestras conveniencias.

Este trabajo [1] es un intento de contribuir al tratamiento de una condición que atraviesa nuestro
ser desde la más temprana infancia hasta la muerte: el sometimiento al otro producido por el
miedo a su respuesta emocional, a que no nos valide, a que frustre nuestros deseos de
intimidad, a que nos castigue con la pérdida de amor, con la descalificación brutal, con su furia,
con el abandono. Basta adentrarnos en la vida de pareja para comprobar el profundo sufrimiento
que se deriva de estar pendiente de la respuesta emocional del otro/a. Es una continuación, a
veces casi sin modificación alguna, del mundo emocional del bebé, quien es moldeado por la
mirada de sus otros significativos dado que la única referencia que tiene sobre su ser es el
estado de ánimo de ese otro. No tiene forma de saber que el humor cambiante de los que le
rodean, el fastidio o el amor que experimentan hacia él, son más el producto de necesidades y
estados internos del otro que de su propia conducta y valía. Esa es la marca que llevamos como
núcleo duro de nuestro ser y que determina nuestra reacción emocional ante el otro, nuestro
continuo temor en la pareja, en la amistad, incluso en el encuentro fugaz con alguien que no
volveremos a ver. Nuestra vida está marcada por la conflictiva del sometimiento, por los intentos
de lidiar con las angustias que nos produce la dependencia emocional y con las angustias
generadas al intentar desprendernos de aquellos a los cuales nos sometemos. Es lo que explica
por qué hay sumisión a una pareja que no responde a legítimas necesidades emocionales, o
que tiene frecuentes estallidos de agresividad, o es infiel, o llega a formas brutales de maltrato,
sumisión que requiere del autoengaño para poder continuar soportando esas condiciones,
fabricándose, una y otra vez, argumentos que hagan creer a la razón lo que profundamente se
sabe que no es cierto: que se sufre en esa relación, que el miedo a la separación –soledad,
indefensión, sentimientos acerca de la imposibilidad de conseguir otra pareja- es capaz de
imperar por encima de cualquier sufrimiento.
Cuando empleo el término sumisión me refiero a una gama muy amplia de fenómenos, no sólo a
los casos más extremos en que alguien es dominado totalmente por el otro/a, aceptando sus
deseos, sino a algo mucho más frecuente, cotidiano: la angustia que experimentamos frente al
otro/a, a la inhibición en expresarnos, a la mirada atenta con temor a los gestos del otro/a, a lo
que dice, a su tono de voz, a su cara. El otro es escudriñado inconscientemente de manera
constante para ver si está conforme/satisfecho con nosotros. Sumisión al otro/a es lo que impide
dejar fluir lo que somos, lo que deseamos, lo que pensamos, lo que sentimos. Es aquello que
genera la formación reactiva, el falso self del cual habló Winnicott (1965). Es lo que vemos en
pacientes inhibidos a los que solemos denominar fóbicos, paralizados por las angustias
persecutorias que forman el trasfondo de toda su vida mental y de relaciones (Klein, 1946).
Como se desprende de esta simple descripción, la sumisión al otro/a es la más universal de las
condiciones. El gran desafío que todos debemos afrontar es cómo seguir en relación, cómo
mantener el vínculo, cómo escuchar al otro/a, cómo tener en cuenta lo que el otro/a siente y
piensa, y todo ello sin renunciar a ser uno mismo, diferente de ese otro, con nuestras limitaciones
pero con nuestros valores.
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pero una vez que la necesidad y el placer de besar de la pequeña se habían activado. Ahora lo quiero menos pero me quiero a mí”.. dolorosa y traumática como es la separación.com . un beso. como no trabajamos con la estadística sino con casos individuales debemos cuidarnos de no incurrir en ideología reduccionista y tener en cuenta situaciones en los que la persona que somete es la mujer y el sometido es el hombre. De ahí lo difícil que resulta desprenderse de una pareja que junto al maltrato o a la frustración que produce alterna éstos con momentos en que vuelve a proporcionar satisfacción suficiente para mantener la adicción. nos quieran. La clínica Hagamos ahora un recorrido por algunos ejemplos que permitan ubicar formas de sumisión y sus causas para. aun sabiendo de ella. después. Como me dijo una paciente: “Antes lo quería a él y no me quería a mí. por primera vez se acerca a su abuela y le da. Como ilustración. se abre la posibilidad de una línea terapéutica de superación de esta condición cuya aplicación da lugar a un lento pero continuo proceso de elaboración que. sin darnos cuenta que. No es una cuestión en la que se pueda considerar que la persona niegue la patología del otro/a sino que. pero con el sentimiento de que por primera vez era ella y no lo que él le hacía sentir que era.arrastramos esa condición y no llegamos a saber emocionalmente que el mundo que ahora nos rodea es más amplio que el infantil. ser acariciados. y eso era una pérdida. que si alguien no nos quiere siempre encontraremos a alguien que sí goce estando con nosotros. converted by W eb2PDFConvert. compartir estados de ánimo. para restituir su narcisismo lastimado. en tanto terapeutas. tras un primer tiempo de comprensión intelectual de las condiciones que nos empujan al sometimiento. ¿qué pasa si en una pareja ella sufre de un trastorno. Muchas veces las manos del adulto que acarician también testimonian de una necesidad de éste y no sólo del deseo despertado por las cualidades del otro/a. Las necesidades/deseos que tenemos de intimidad de distinto tipo -acariciar. o para siempre. su deseo de acariciarnos o la reticencia a nuestras caricias. El estado afectivo con que expresaba estas palabras era una mezcla de orgullo sobre sí misma y de dolor porque ya no quería como antes. y a continuar con la pareja bajo otras condiciones. en verdad.hacen que la ausencia de la pareja. ¿Es que quería a la pared tanto como a la abuela? Sin lugar a dudas no. de corta edad. verdad emocional. nosotros. pongamos por caso borderline. con explosiones agresivas.Estamos condicionados para creer que lo que el otro siente frente a nosotros –su entusiasmo o su rechazo. no desea acariciar porque no encajamos en los moldes de sus preferencias? ¿Una llave y una cerradura que pertenecen a distintas puertas deberían sentirse mal porque no encajan la una en la otra? ¿Debería la llave insistir ante la cerradura para que la acepte o. Efectivamente. o la sola anticipación de que ello pudiera suceder. nos valoren –no puede ser de otro modo. contribuye – es lo que nos muestra el tratamiento de pacientes con esta problemática. si somos dignos de ser queridos o no. en otro momento. pero el llegar a sentir que la persona que es nuestra pareja no es única. besar. encarar cómo ayudar a su modificación. una anécdota relatada por un paciente que no por banal deja de ser enormemente esclarecedora. dormir junto a alguien. desencadene un estado de necesidad imperiosa semejante al provocado por la abstinencia en cualquier adicción. Una niñita. considerar que la cerradura es perversa. entonces el besar respondía a algo interior. inadecuada. Comencemos por el caso de un hombre casado con una mujer que a lo largo de muchas sesiones no me dejó ninguna duda de que se trataba de una personalidad con una patología severa.testimoniarían sobre lo que somos. Por supuesto que hay condiciones de la realidad que hacen que alguien no pueda separarse. con formas de relación incorporadas a partir de un padre o de una madre patológica. que sus respuestas afectivas frustrantes no son por lo que uno es sino que dependen de características del otro. con furia narcisista. de que podemos recuperar nuestro ser de la alienación en el otro. Pero éste no es un destino inexorable.a disminuir el sufrimiento. el daño a la autoestima. llega a ser verdad encarnada en la vivencia. lo único que indican es lo que le pasa al otro. ¿Y si. sin que se lo pida. no puede resistir la presión de su propia necesidad de contacto con el otro/droga. la dependencia afectiva. los seres humanos por crecer en un mundo en que nos es vital que las pocas figuras que nos rodean nos acepten. Traigo intencionalmente este caso en primer lugar porque si bien el sometimiento es mucho más frecuente en las mujeres –el maltrato a la mujer lo prueba más allá de cualquier duda-. y él es un fóbico con tendencia al sometimiento? Esto nos permite reflexionar sobre la diferencia entre la estadística y el caso individual. ser besados. etc. experiencias. Euforia de la abuela que dura justo el tiempo en que ve a la nieta dirigirse a la pared y darle también un beso. tener relaciones sexuales. o que el balance entre sufrimiento y satisfacción con la pareja no sea tan desequilibrado hacia el polo del primero como para impulsar una medida tan drástica. y tratar de forzarla? ¿No debería buscar la cerradura en la que sí encaje? Desgraciadamente.

Él intuye que la mujer tiene rasgos patológicos pero el temor a ella le impide poder llegar a pensarlo con claridad. Es la fragmentación del tiempo -de un presente que no se integra en un pasado y un futuro que le daría su verdadera proporción. en medio del patio de butacas. incluso inconscientemente. Lo mismo sucede en sesión. Además. Él no actúa bajo sentimientos de culpabilidad. que el mundo es ancho y muy poblado. Relata que el abuelo la sentaba en el umbral de la puerta y si ella se movía le daba unos “coscorrones”. Él es muy trabajador. Es un hombre que la maltrata de múltiples manera sin llegar a la agresión física. dentro de un año por este enojo?” Fue reemplazar la inmediatez del enojo de su pareja por una vivencia de su vida como más allá de ese momento. que el pequeño círculo familiar y de su entorno eran cosa del pasado. pero la cara airada de ella lo paraliza y le hace someterse. que era ahora un adulto. le grita: “esto es cultura. abortado casi en su origen. Nuestras reacciones emocionales tienen esa marca de la pérdida de la dimensión temporal. lo central fue ayudarle a elaborar su miedo al enfrentamiento al otro/a como rasgo central de su personalidad. de vergüenza. no el chiquito que dependía del favor de los demás. El marido. no siente que ella valga más que él. en él creyó encontrar alguien como el abuelo. Tuvo que darse cuenta. no como lo que tú estás acostumbrada”. Fue llegar a sentir “se enojó. si ella llegase a ser como la familia de ella. en cambio. de llevar a la conciencia algo constituido y sabido pero rechazado. bien.Volviendo al caso. Ese hombre. que si su mujer se enoja. yo le atiendo frente a frente. En este caso. Cuando Freud se refirió a que el tiempo del inconsciente era el presente.lo que ocasiona que la reacción del otro tenga tanto peso en nosotros. el pensamiento es inhibido. mientras que su mujer no trabaja pero dice que no lo hace por culpa de él. En este caso el sometimiento no es sólo por el hecho de que él sea agresivo sino porque hay una condición básica en ella que siente que sin alguien que la proteja su vida corre peligro autoconservación en el nivel más básico. dentro de un mes. con su carácter autoritario. haciéndole pasar enorme vergüenza. especialmente cuando murió el abuelo de quien ella decía que era muy severo pero que le daba seguridad. Fenómeno de indudable interés para la teoría de los mecanismos de defensa y para la terapia pues no es cuestión de levantar la represión. trata de acomodarse. En una oportunidad. lo central de su vida no está comprometido. Además. van al teatro y ella en el intervalo le dice: “un poquito difícil la obra”. vio fusilamientos. satisface en ese momento sus necesidades o perece. de baja moral. que lo descalifica delante de los hijos. que inventa supuestas infidelidades. le creó el sentimiento de que era una figura fuerte. lo que la tenía aterrorizada. Es una mujer inteligente pero asume ya el papel de inferior y le consulta a él diciéndole “un poquito difícil”. fue a vivir a una de esas casas antiguas en las que había un patio común donde conoció al que sería su marido. incluso no sabe si la madre se había casado o no con el padre. sino de eliminar la causa que impide que algo pueda ser pensado. Corresponde a la psicoterapia -es uno de los focos explícitos que trabajo. La historia de esta mujer permite entender las causas de su sometimiento: es alguien que vivió la guerra civil española. o a mí no me gusta algo de él. sentimiento de ser indigna -falla narcisistapor su pertenencia a una familia “no moral”.hacer que nuestros pacientes puedan ubicar el momento emocional del presente en el tiempo más amplio del pasado y del futuro. pero ella se sentía bien por hallarse protegida por esa figura autoritaria. murió la hermana y se aterrorizó ante esa situación. que en la esfera de su vida matrimonial toma la forma de tolerancia al maltrato. Es lo que trabajé con esta paciente (Ver más converted by W eb2PDFConvert. había captado algo de enorme trascendencia: nuestro tiempo emocional es el del presente. Se sentía absolutamente desprotegida en el mundo. que le grita. lo que le hizo crecer bajo el dominio de un profundo sentimiento de inferioridad. quedó huérfana. Hablarle solamente de la patología de la mujer es inútil. no llega a desarrollarse. pero ¿qué me va a cambiar mi vida hoy. El futuro marido le decía que algún día. me escruta cuidadosamente para averiguar qué es lo que pienso. Causas de la sumisión Veamos ahora otro ejemplo que nos permita trascender la mera descripción fenoménica de la sumisión y entrar en los condicionamientos causados por una biografía particular. y sentir profundamente. no depende económicamente de la mujer. Es una mujer casada con un hombre tiránico que determina todo lo que se debe de hacer en casa. mi paciente está casado con una mujer que lo maltrata. Es la herencia en nosotros del cerebro y las reacciones de un animal para quien cada momento es decisivo –consigue a la presa o se libra del predador.com . Condición que no es efecto de la represión –algo se sabe pero es excluido de la conciencia. entonces la dejaría. Después de morir el abuelo. mañana.

El papel real del otro en la sumisión Hasta aquí hemos visto causas internas. va a desconfiar de sus juicios y comenzará sus interacciones diciendo: “bueno. La identidad relacional es una categoría que merece ser incorporada a nuestro concepto de identidad. La consecuencia para el tratamiento resulta entonces clara: la superación de las conductas de sumisión no puede derivar de una incitación al paciente para que abandone su esclavitud ante el otro. es capaz de generar en el otro conductas de sometimiento. Hay gente que se ubica como inmediatamente superior y eso marca la confianza en los propios juicios. intrapsíquicas -miedo. La personalidad autoritaria fuerza a que se acepte su posición: acusa a los demás y utiliza la acusación como una forma de imponer su autoritarismo. las fantasías. Esa sería la concepción kleiniana: supuestamente todos nos formaríamos de converted by W eb2PDFConvert. Hay sumisión por heteroconservación. Por supuesto. siendo causa importante de sufrimiento por parte de la mujer. independiente del contexto. las identificaciones. Hay gente en quienes las necesidades del otro no están en su horizonte mental. Quisiera detenerme ahora en cierto rasgo que presentan algunos sometedores.adelante el trabajo realizado en la transferencia). El miembro de una pareja con rasgos paranoides.com . Hay quienes se sienten superior a todos y quienes se sienten inferiores. No se trata de que detecten la necesidad del otro y que nieguen la culpa por lo que hacen. yo no sé si lo que voy a decir es una tontería”. a su vez. la insensibilidad frente al sufrimiento del otro. culpa. la identidad relacional puede ir variando de acuerdo al interlocutor. es necesario trabajar las angustias. Se puede vivir “secuestrado/a” mental/ emocionalmente en el ámbito de la pareja y tener que pagar continuamente el rescate de la sumisión. por angustias narcisistas. Hay sumisión por el placer sexual que el otro ofrece. con explosiones de violencia. narcisismoque determinan la sumisión. poderoso. Identidad relacional Quiero introducir el concepto de “identidad relacional” para referirme a la representación que alguien tiene de sí mismo en relación con la identidad. La sumisión y los sistemas motivacionales ¿Qué es lo que vamos viendo con los ejemplos aportados? Que la conducta de sumisión al otro resulta siempre de las necesidades y angustias de distintos sistemas motivacionales. condición en que las diferencias de género son marcadas. autoritarios. lo que conduce al autosacrificio. Pero. que tenga rasgos paranoides y autoritarios. mientras que hay gente que se pronuncia con total seguridad porque considera que con respecto al otro posee una verdad que debe ser aceptada. la incapacidad para la identificación con el sufrimiento de la persona que es objeto de su maltrato. es capaz de cualquier cosa”. ocurre también en el marco de relaciones íntimas. los deseos que sostienen la sumisión. por ejemplo. El llamado síndrome de Estocolmo en que alguien. Si vemos al otro como capaz. bajo el peso del terror. que le atribuye al otro en la relación. desde esa identidad relacional no nos atreveremos ni siquiera a iniciar el desarrollo de un pensamiento independiente. 1999). las experiencias infantiles. Hay sumisión por necesidades de apego o de intimidad (ver Bleichmar. identidad relacional que en algunas caracterologías puede ser independiente de con quién se esté relacionando. por un superyó que hace sentir culpable si se produce el menor sufrimiento en el otro. Es un estatus relacional en que alguien se ha ubicado claramente como inferior. vergüenza. por supuesto también imaginaria. Pero la pregunta que nos podemos plantear es si la sumisión es sólo una cuestión intrapsíquica o interviene el tipo de vínculo y las características del sometedor/a. y con insensibilidad frente al sufrimiento del otro. esa introducción tan frecuente a una intervención en cualquier grupo. Hay sumisión por necesidades y angustias de autoconservación: “sin el otro corro peligro” o “si me opongo me atacará. adopta la concepción que el perseguidor le impone. o por profundos sentimientos de inferioridad en que la persona se deslegitima continuamente y ubica al otro como fuente de la verdad. Si alguien piensa que el otro es superior. superior a nosotros.

sino de lo que cualquier observador. Los argumentos se barajan hasta encontrar el naipe que convenga. o figuras sustitutivas que hubieran aportado que en la mente exista como presencia constante la representación de un otro con cuyas necesidades y sufrimiento se produzca la identificación. responden “No me hagas sentir culpable… Yo no me siento culpable… no me voy a sentir culpable”. De este modo vemos que el tener en cuenta distintos sistemas motivacionales permite ir encontrando subtipos de sometedores así como nos ha posibilitado ir describiendo subtipos de situaciones de sometimiento. reemplazándolo. Se puede desatender al otro para lograr satisfacer deseos de autoconservación patológica. complica más la situación la defensa empleada –distorsión en la reconstrucción de lo sucedido.con lo que se está examinando de lo sucedido en el vínculo. situación que va desde la experiencia banal del que se sirve la mejor ración en la comida hasta los que en cada oportunidad hacen lo que les conviene frente a la pareja. me refiero a aquellos que. a ser movidos por el placer a hacer lo que desean y después a modificar los criterios de su superyó hasta acomodarlos a su deseo. el otro no existe. aceptando la responsabilidad que de ellas deriven. que fuerza a la persona a una defensa a ultranza de todas sus conductas. Parafraseando lo que aparece en la presentación de algunas películas: “Cualquier semejanza entre el sentimiento de culpabilidad y la responsabilidad por las acciones es pura coincidencia”. las mentiras. Si hay distintos grados de insensibilidad frente al otro. teniendo siempre un argumento que los autojustificar cuando son cuestionados. Por ello frente al argumento. intersubjetiva. pero hay gente para quienes el otro no ha entrado en el panorama mental como alguien a cuidar. diría sobre eso”. proyecciones. Se trata de una falla básica de la constitución de la intersubjetividad que tiene que ver con haber sido criados por padres en que el otro no estaba en el horizonte mental/emocional. las distorsiones. el decidir que lo hecho sea inadecuado o no. saltos de tema. cualquier persona. consecuencia de haber tenido padres que castigaban/criticaban/descalificaban a la menor falla -o lo hacían aun sin que ésta ocurriera. beneficios materiales. y la persona que apela a sus sentimientos como justificación coloca. formando parte de un sentimiento global de que lo inadecuado es sólo parte de lo que somos. son el producto de un self no integrado. que sólo puede ser juzgado por parámetros convalidados intersubjetivamente. simplemente se estaría negando el mismo. o por necesidades narcisistas para engrandecer la propia imagen.-. que el hijo/a no era captado en sus deseos y sufrimientos. Por ello. se transmite generacionalmente cuando uno de los progenitores ha tenido esa característica y no ha habido un otro miembro de la pareja que la contrarrestre. Lo que permite aceptar la responsabilidad por las acciones que realizamos es que éstas. todos tenemos en alguna medida un superyó oscilante pero hay algunos que son eximios trapecistas. La defensa consiste en desplazar el problema de lo que se hizo. de regulación psicobiológica.igual manera y cuando falta algo es por un mecanismo de defensa. Como psicoanalistas sabemos que éste no es un problema de orden moral sino motivado por una debilidad en la constitución del sentimiento de valía. todos nos sentiríamos culpables cuando maltratamos y si no hay sentimiento de culpa habría que buscarlo en el inconsciente. Los sentimientos de persecución y de culpa. el uso de un particular proceso defensivo. Hay quienes se sienten continuamente culpables por todo y otros que se sacuden el sentimiento de culpabilidad con facilidad. también ésta varía de acuerdo a distintos momentos en función de dos parámetros: la intensidad de la necesidad que impulsa a desatender al otro para satisfacerla. de “No me siento culpable” la respuesta sería “No es cuestión de lo que sientas. converted by W eb2PDFConvert. escuchado tantas veces en la vida cotidiana o en la terapia de parejas. de apego. Que alguien se sienta culpable o no guarda escasa relación –a veces nula relación. Esa es solamente una posibilidad. Generalmente. Con un agregado. Es una defensa porque se hace depender exclusivamente de un superyó que crea una moralidad ad hoc. en sus tan diversos grados. o deseos sexuales. por ejemplo. cuando son inadecuadas. Si se les reclama. Diferencio esto de la gente caradura que dice “por cinco minutos de tensión. por el hecho de que se sienta culpable o no. La insensibilidad. Esta es una condición humana. Hay superyós tan “oscilantes” que en los momentos de gratificación funcionan de una manera y en aquellos en que las necesidades se intensifican ceden a las mismas modificándose las normas. Por supuesto que es dable una coexistencia entre varias de estas motivaciones. por la intolerancia a experimentar genuinos sentimientos de culpa sin que éstos tiñan toda la representación de sí mismo. su realidad psíquica por encima de la realidad intersubjetivamente convalidada. por el sentimiento de que si aceptan la responsabilidad por lo que hacen. por conveniencia. Como sostiene Friedman (1988).es lo que impide colocar a la realidad por encima de las propias acciones. los hijos o los amigos. fabricada en cada momento a la medida de las propias necesidades. de consenso. queden enmarcadas. y las tendencias del psiquismo a la disociación. los ideales y la instancia crítica.com . eso depende de lo que necesites sentir. ante una necesidad propia. En cambio. la realidad es siempre realidad humana. en cambio. hago lo que quiero”. a poder desconectarse de otros sentimientos. disociado. Hay quienes van directamente a su objetivo y sólo se dan cuenta que han pasado por encima de los demás cuando éstos protestan. etc. entonces es como si no valieran nada y estuvieran expuestos a grandes peligros.

hagamos un trabajo con nosotros mismos superando distintos tipos de angustias. Por ello. Uno se convierte en un salvador. la necesidad de no defender nuestra posición con racionalizaciones.que es proyectado en el objeto externo actual. lo que describió muy bien es la dificultad de ciertos pacientes de criticar a los padres. pero siempre existe un cierto sentimiento de seguridad derivado del hecho de que el mundo de alrededor es bueno. no puede tener sentimiento de seguridad ni esperanza de redención. Más aún. egoísta. no las niegan pero tampoco alteran ante ellos la imagen global del hijo/a. la defensa de su autonomía? Eso es más difícil porque hace que nos cuestionemos o que permitamos que el paciente lo haga. Uno. el sometimiento en la transferencia tiene que convertirse en un foco importante del tratamiento. a construir una imagen de sí como malo. nuestras angustias de autoconservación y narcisistas nos acechan. y. 67).com . el individuo puede escapar de la maldad de ser un pecador pero es malo porque el mundo que lo rodea es malo. De modo que hay diferentes estratos a trabajar. nuestro sentimiento de seguridad. acomoda la realidad a sus necesidades y angustias. Pero. busca liberarlos de su maldad. tanto más necesitará que el otro/a lo convalide a través converted by W eb2PDFConvert. etc. de persecución. necesitamos sentirnos en situación de ejercer el poder. se verá recompensado por ese sentimiento de seguridad que característicamente confiere un entorno de objetos buenos”. No se trata tanto de la modificación del superyó sino del objeto interno persecutorio –verdadero resto arcaico generado en la biografía de la persona. Por este medio.. Un pecador en un mundo regido por Dios puede ser malo. es el del terror a vivir en un mundo que nos pueda atacar. que el niño preferiría ser malo que tener objetos malos. La idea que transmite Fairbairn permite la comprensión de la articulación entre lo intrapsíquico y lo personal. bajo iguales temores. de no apuntalar nuestro narcisismo. en la medida en que consiga esto. a los sentimientos de culpa. La única perspectiva es la muerte y la destrucción” (p. insensible. ¿trabajamos el sometimiento en el vínculo terapéutico? ¿Toleramos el enfrentamiento por parte del paciente. Esa tolerancia a las fallas. que no nos permita sobrevivir. Basta pensar en cómo ciertos niños se defienden negando la evidencia para comprender cómo el adulto. La sumisión en la situación terapéutica Ferenczi hizo notar. lo que no significa renunciar a lo que somos.podremos aceptar la existencia en nosotros de fuertes tendencias a funcionar como sometedores e intentar no actuarlas dando libertad al otro. pero que un niño cuyos padres apoyan. para desazón de muchos de sus colegas. que el paciente puede repetir en el tratamiento la situación de sometimiento. de acuerdo con esto. que es pecadora. porque eso les haría sentir que están en un mundo peligroso. tememos perder estatus frente al paciente. p. Lo que está describiendo es la imperiosa necesidad de adquirir un sentimiento de seguridad -“prefiero creerme malo. pero estar cuidado”. Fairbairn aportó a la comprensión de la tendencia la autoinculpación defensiva: “Resulta obvio. llegar a la comprensión de que un progenitor. “Al volverse malo realmente está asumiendo la carga de maldad que parece residir en sus objetos. tenemos alguna justificación para conjeturar que una de sus motivaciones al ser malo es hacer “buenos” a sus objetos” (Fairbairn se refería a creerse malo.. que el niño asustado será un adulto asustado.que provoca rechazo y hasta ira en el interlocutor. Sólo si nos sentimos seguros –internamente seguros. la creación de una figura idealizada por necesidad de protección. Una de las dificultades que tenemos con algunos pacientes sometidos es que no pueden tolerar pensar que la otra persona es mala. tendrá de niño una mayor tolerancia para exponerse a la mirada del los otros y de adulto la fuerza para encarar la realidad de sus fallas y limitaciones sin apelar a defensas extremas. por tanto. es una alianza terapéutica fácil. Cuando más insegura internamente sea una persona. La persona que se somete prefiere pensar que está equivocada. para lo cual es necesario que. Lo que está en juego es la integridad con nosotros mismos. ¿Se trataría de una regresión a cierta etapa infantil normal? Creemos que no. como terapeutas. En cambio. Kohut (1971) habló de la necesidad de tener figuras idealizadas. es el de la culpa. “Enmarcada en esos términos.. En un mundo regido por el Diablo. la pareja o el terapeuta son inadecuados es enormemente intranquilizante. pero lo que está por detrás de eso es que criticar es colocarse en la situación tan terrorífica que Fairbairn describe. (1952. toleran en sus errores y limitaciones. No es una tarea fácil. en base a someter al paciente. 65). es un objetivo privilegiado a alcanzar en la terapia psicoanalítica. y. otro. que la acción en sí misma que es objeto de examen. no a la conducta de portarse inadecuadamente). Es relativamente fácil trabajar el tema del sometimiento con los pacientes que se someten a sus parejas u otras personas con las que se relacionan. a lo que preferimos. la respuesta es que es mejor ser un pecador en un mundo regido por Dios que vivir en un mundo regido por el Diablo.

En ella lo significativo es más estructural: lo desagradable es rechazado con enorme violencia. Muchas terapias en que no pasa nada. me hacen actuar de una manera u otra? Resulta imprescindible reflexionar sobre las razones que determinan que. A mí lo que me llama la atención es la intensidad del rechazo y le recuerdo que ella tuvo el mismo rechazo con respecto a una escultura en la que trabajó mucho tiempo y que luego destruyó. que es cierto pero que. la cuestión es cómo darles una solución. Le digo que utiliza palabras muy duras como usurpación o engaño. todo el cuerpo está comprometido. pero muchas veces el concepto de empatía se usa como coartada y tras el supuesto de darle tiempo al paciente subyacen profundos temores de autoconservación –no perder una fuente de ingresos-. Pero para que no se malentienda. que esos rechazos que realiza de sí converted by W eb2PDFConvert. y esto lo asocio con la forma en que ella rechazó su obra. que esos aspectos son una parte de ellos. 1960). que no le gusta. el tipo de reacción agresiva frente a lo que no gusta. si sabemos hacerlo con delicadeza. Compartir con el paciente la “cocina” de nuestras intervenciones para favorecer el desarrollo de su autonomía Les traigo un ejemplo de una paciente que me cuenta con enorme intensidad afectiva que el ex marido deja todo sucio en la cocina. como terapeutas.del sometimiento. además. o temores narcisistas de que el paciente nos descalifique. etc. Se trata de tener lealtad con el paciente y lealtad con uno mismo en el sentido de aceptar la angustia que nos produce que el otro se angustie. con respeto. Le dije. Le digo que aquello que no le gusta lo rechaza con intensidad. de mis rasgos caracterológicos. de la que nunca gozaron antes. Yo no me quedo en la temática -la humillación por la suciedad vivida en la casa de la infancia. o ruptura del apego. La excusa es la apelación a una presunta empatía: “el paciente no está preparado para profundizar. eliminar todo lo relacionado con la suciedad. una vez más. Me dice que su obra la sentía como un “engaño”. Si le hacemos sentir que entendemos lo doloroso que es enfrentar ciertos rasgos. me doy cuenta que esa misma pasión la lleva a estar continuamente en conflicto consigo misma rechazando aspectos de sí misma. dichas con enorme carga de odio. que las circunstancias que vivió determinaron que surgieran y se desplegaran pero que ahora pueden tener la libertad. si le planteamos que hemos dudado en abordar ciertos aspectos de sus sentimientos. que estoy en una situación que no es fácil: por un lado. pero que pensamos que es la forma en que podemos ayudarles. los pacientes están preparados para ir encarando aspectos cuyo reconocimiento provoca dolor. de mis necesidades. al mismo tiempo. por ejemplo. Ello es obvio. Es una mujer apasionada. que reacciona como si fuera una persona alérgica dado que la suciedad actual le evoca la suciedad de la infancia pero que hay algo más importante: así como quiso expulsar. porque ella podría sentir ese rechazo pero sin esa intensidad afectiva. que no los descalifican globalmente. con su compromiso con lo que hace pero. tienen que ver con una actitud evitativa del analista. la forma en que se expresa. de sus conductas. Ese es el nivel temático. La sumisión del terapeuta Les he hablado de sumisión del paciente pero también los terapeutas nos sometemos (Racker. Esto nos muestra. o que se irrite. o de los demás. o que nos haga sentir que nos abandonará. Todos los analistas tenemos esos temores.com . estructural. como un “usurpar” lo genuino. en que no hay elaboración. lo quiere eliminar con esa intensidad. de “recriarse” a sí mismo. esa es la fuerza la que le ha permitido salir adelante desde una condición muy precaria en su infancia y adolescencia que me describe. no quisiera modificar un ápice su pasión porque tiene que ver con su fuerza creadora. y que luego las defendamos con racionalizaciones. tendamos a adscribamos a modalidades técnicas que son adaptaciones a nuestras necesidades personales. Me responde que sí. de igual importancia es preguntarnos ¿qué de mí. Nuestro sometimiento como terapeutas piensen que somos prestadores de servicio. cuando encuentra un rasgo de sí misma. Le digo que su rechazo a la suciedad que deja el marido en su casa tiene que ver con el rechazo que sintió respecto a las condiciones de pobreza y suciedad en que vivía con sus padres. que pensaba que no la representaba. por otro lado. para enfrentar sus fantasmas. No basta que sepamos que debemos respetar la visión del paciente y sus tiempos. cómo elaborar esas angustias en el trabajo con nuestros pacientes a través de intervenciones que ayuden a salir de esa situación de sometimiento. Lo que puede ayudarnos a encontrar un punto de equilibrio entre esas dos actitudes no es solamente la evaluación del paciente. erradicar. En verdad.a veces nos convierte en gerentes de hotel que no quieren perder al pasajero. angustia. es vulnerable”. hay dos riesgos: el del terapeuta defensivamente pasivo y el del defensivamente hiperactivo que desatiende los tiempos del paciente. de mis temores. que nosotros tenemos que diferenciar entre temática y algo que es transtemático. como si lo quisiera arrancar. con cuidado. que son rasgos que no pudo impedir que se desarrollasen.

Ambos niveles de conflicto requieren ser examinados.. es la causa de ese apego lo que requiere ser aclarado. porque a ella le cuesta mucho más que a mí ganar ese dinero. no desde un superyó que critica sino desde la perspectiva de saber y sentir que la realidad y nosotros somos complejos. y especialmente. Por tanto. que privilegia a éste por encima de cualquier otro vínculo. que estoy en un dilema de cómo conservar su pasión y. causas. el “parte meteorológico” del estado del otro. de captar estados mentales del otro (Fonagy. se llena de dolor si el otro/a no busca el contacto emocional o físico con la misma asiduidad que él o ella lo hace? Se suele apelar al apego como si la invocación a éste fuera explicación suficiente cuando. como en el ludópata.misma es algo que me preocupa. cómo modificar esos niveles de rechazo que tiene con ciertos aspectos de ella. 2002). Si he hablado de rechazo real y de otro tipo de rechazo -el sentimiento de rechazo por la codificación que se hace de la respuesta del otro. Diálogo interior entre múltiples perspectivas Resulta importante mostrarle al paciente las razones de nuestras intervenciones. al mismo tiempo. incluso.cuyo papel en el apego diferencial está suficientemente documentado (ver Panksepp. que sienta lo que deseamos que sienta. Si queremos que el paciente pueda hacer que sus múltiples selfs dialoguen. o las experiencias infantiles que crearon intensas necesidades de contacto físico/emocional. 1998).”. es como decir “dado que observamos que alguien no puede dejar de buscar el contacto de otro. que capte las contradicciones. en el sentimiento de impotencia para hacer que el otro sea conforme a nuestro deseo. para detenerme sólo en una de las varias condiciones psicológicas que en el presente. el deseo de que el otro/a sea como deseamos. que yo “voy a tener que ganarme esforzadamente mi sueldo”. y sepan que hay que “negociar” los inevitables conflictos entre subjetividades (Slavin. de volver una y otra vez para ver si en la nueva oportunidad el resultado es por fin favorable. que rectifique. que nosotros.es porque en este segundo caso se trata de la dificultad para captar que el otro no rechaza sino que hay necesidades diferentes en el contacto. Fijación afectiva ¿Por qué alguien queda fijado a otra persona y busca desesperadamente su amor. hacen que una persona no pueda tomar distancia con respecto al amado: las oscilaciones entre momentos de gratificación y de frustración narcisista. conozcan la del otro. pero que me voy a tener que ganar mi sueldo esforzadamente constituye un indicador de que ella siente que lo que me paga se lo gana esforzadamente.”. implícita o explícitamente dependiendo de las circunstancias. o por lo que se siente como rechazo al codificarse como tal. 1998). las dudas que tenemos. objeciones a ese pensamiento. pero es algo que no puede dejarse de lado porque es un punto de conflicto real entre nosotros. Lo voy a retomar. en algunos casos.com . porque eso brinda un modelo: uno tiene un pensamiento y. acepten la del otro. en realidad. a esa conducta la denominamos apego” y. Entonces. observa los más mínimos movimientos de su amado/a para detectar. El trauma narcisista por el rechazo real. de esa conducta concluyéramos que ésta “es por apego”. 1991) y no le señala que sólo fantasea. 2000.se incrementa la capacidad de mentalización. luego. Una modalidad que posee una virtud nada despreciable: ayuda a superar el dogmatismo de las visiones monocordes mediante un diálogo interior entre múltiples perspectivas. resulta necesario reformular la cuestión preguntándonos ¿por qué alguien tiene intensas necesidades de apego? Dejo de lado el nivel biológico –circuitos y receptores para vasopresina y oxitocina. es necesario que el analista lo haga y que. deseos. de alguna manera. no inmediatamente en la próxima sesión porque tengo que ver cómo viene. distorsiona. El trauma narcisista no reside únicamente en que el otro no lo desee a uno sino. Cuando el paciente capta la subjetividad del analista -esto es sólo posible si el analista se presta a ello (Aron. crean la necesidad compulsiva. en la interacción. y bajo la misma forma. El abordar los conflictos de necesidades. En no pocas oportunidades se usa el trabajar sobre los conflictos intrapsíquicos del paciente para evadir el examen de los conflictos que inevitablemente existen entre las necesidades de paciente y terapeuta. para explicar las razones.. simultáneamente. concepciones que surgen entre paciente y terapeuta ayuda a que uno y otro legitimen su propia subjetividad. minuto a minuto. que sienta la necesidad de contacto con igual intensidad. Le digo que iremos viendo cómo conciliamos esos dos criterios. me contesta con ironía. y una sonrisa. se lo transmita al paciente. Diálogo en el interior de uno que se puede desarrollar sin acritud. Ahí terminó la sesión. converted by W eb2PDFConvert. El riesgo es convertir un término que simplemente describe una conducta en explicación del fenómeno –“tiene necesidades de apego… es por apego. pero es un tema que retomo en el tratamiento porque podría haber dicho “vas a tener que trabajar mucho. etc. Nada fija tanto al objeto como la necesidad de que se deshaga la afrenta narcisista.

en su relación de pareja o en cualquier circunstancia. convicción que sólo debemos aceptar en nosotros una vez que superemos tres cautelas metodológicas que el psicoanálisis ha descrito: a) la ingenuidad de tomar el relato del paciente como descripción objetiva de la realidad sin reparar que es un relato –riesgo con pacientes paranoides que ofrecen narrativa sistemática. de la figura amenazante. el tono de voz con que le habla.. por lo menos. El recorrer estas experiencias es esencial. y del adulto. Hay una paradoja en esto: “no te sometas a algo o alguien pero sí acepta lo que te estoy diciendo”. no consistiendo sólo en la narcisización del paciente. siempre dispuestos a ser acariciados y a lamer. la ayuda al/la paciente consiste en que pueda recuperar para sí la función de autoevaluación que le ha cedido al otro/a. el terapeuta se convierte en un referente externo y aparece así una cierta propuesta para el paciente de “no te sometas”. en forma de representaciones específicas. tendenciosa. Pero explicitar el paciente el objetivo de reapropiación de la identidad es sólo un andamiaje -aunque esencial dado que orientará el tratamiento. para que haya transformación. Por supuesto que cuando uno como terapeuta empieza a hablarle al paciente de su sometimiento en cierto vínculo. es intermitente. c) un mundo/prejuicio sobre el hombre o la mujer producto de fantasías inconscientes y de ideologías adoptadas en función de experiencias infantiles y sentimientos profundamente arraigados que le dan forma de expresión.a la descripción de una escena concreta en que el paciente se conecte con las sentimientos y las sensaciones corporales que experimenta ante el tono de voz de la figura amenazante. a la cara que éste muestra –furor en los ojos. Para ello es indispensable que se pase de interpretaciones de tipo general “le tiene miedo…. y requiere mucha autonomía. Es ante esas representaciones a las que se responde con lo que llamamos miedo. compartido con el paciente. Cuando el paciente logra recrear esas imágenes. las palabras que le dice.. 22) en que planteo la modificación en base a un referente externo. El miedo del niño. Recree -imagine. sobre las angustias que provoca el enfrentar al otro y autoafirmarse en los propios juicios y sentimientos. o por miedo a…” –la palabra miedo es siempre una abstracción. una vez que esto se convierte en temática a trabajar.”. con palabras o con hechos. del cuerpo. el mirarse desde la mirada este otro. Formulado al paciente este objetivo con todas las palabras. de recrear en el tratamiento de manera vivencial. entonces sí se le puede conectar con sus sentimientos ante esa reacción del otro: “¿qué siente/es en esos momentos?” Es a partir de ahí que la elaboración del miedo al otro puede progresar. de la voz. apertura o cierre de éstos. vea. En este tipo de fijación a una pareja frustrante. El ayudar a un/una paciente a saber vivencialmente que es “cocker spaniel” y que su pareja es “gato” no le quita el hambre de contacto emocional pero. tiene su base en imágenes concretas de la cara. la decisión de quién se es. con denunciar el sometimiento.com . movimientos de la mandíbula. de elaboración analítica de las condiciones infantiles que generaron esa tendencia a entregar al otro la decisión sobre lo que es adecuado/inadecuado. etc. lo que se requiere es un proceso minucioso. sobre la identidad.que requiere ser rellenado con experiencias concretas que le den sentido vivencial: recuerdo de experiencias del pasado que condicionaron la entrega de la función de autoevaluación. pues nadie cambia por una idea transmitida al paciente. esencialmente. o descubierta por éste. se deja tocar poco. Ayuda que el terapeuta le proponga “vea en este momento la cara de… cuando no le gusta algo de Ud. le saca de la situación de dolor narcisista. y el paciente puede iniciar el proceso hacia la autonomía. el objetivo de dejar de seguir entregando a alguien en particular. b) la identificación contratransferencial por problemas con la propia pareja actual o pasada. lento. la cara…. Líneas generales del tratamiento Con respecto al tratamiento. y nuevas experiencias en el presente en las que pueda ir quitando peso a lo que el otro/a opina. con raíces inconscientes que se desconocen. sino porque inicia el desarrollo de experiencias emocionales que se inscriben como memoria procedimental. en hacer explícito. Los que vieron el video de la paciente que estaba sometida a un marido tan converted by W eb2PDFConvert. cómo él/ella pone el cuerpo. Condición totalmente diferente en terapia cuando llegamos a la convicción de que la pareja de nuestro/a paciente es realmente frustrante. es indispensable elaborar las causas. y que determina la sumisión. como dijimos antes. el de la transferencia. nuestra palabra tiene peso. las respuestas tanto de las figuras de la infancia como de las presentes en el nivel concreto que acabo de mencionar. El paciente tiene necesidad. que puede llegar al nivel del maltrato. o encontrada con éste. en que reconozca sus aspectos valiosos. hasta otro extremo “gato” que circula en el hogar.en su mente el gesto con que él/ella reacciona. sino. etc. En el trabajo Hacer consciente lo inconsciente (Aperturas Psicoanalíticas.que los seres humanos nos distribuimos en un amplio espectro que va desde un extremo “cocker spaniel”. no basta. Es aquí donde la elección de línea terapéutica resulta esencial. o los demás en general.

de mi historia. siempre encuentro rasgos en que a mí me gustaría ser como ellos. a lo que uno quiere ser. la palabra sometimiento tiene una connotación negativa. Recordarán que le dije que aprecio lo que ella estaba haciendo. Ese es un problema en terapia. simultáneamente. No hay ninguno de nosotros que no sienta irritación frente a ciertos comportamientos del otro. nuestros gustos de cómo el otro debe de hablar. etc. pero no tiene porqué ser una preferencia suya. Con mucha frecuencia encuentro en mis pacientes rasgos que me gustan más que los míos. incapaces o defectuosos. el someterse. o más hábiles socialmente. junto a sus limitaciones. Si bien hay dimensiones en las que siento que poseo rasgos que para mi escala de valores podrían ser mejores. Muchas veces les explicito a mis pacientes que cierta opción es una preferencia mía en función de mis características. El someterse no corresponde en general a un ideal del yo. Se trata de examinar cómo se formó cierta representación de sí. en otras condiciones. o más hedónicos. El otro día. Hay pacientes que. cuando Juan me dijo algo. los pacientes que son similares a nosotros son más aceptados. sobre todo. a los nuestros. cómo se estructuró cierto estatus relacional en su converted by W eb2PDFConvert. de ser abandonada. En general. Freud da como formas de elección narcisista de objeto a lo que uno es. y superiores. moverse.tiránico recordarán que los primeros 10´ del video son notables porque ella dice. Se requiere una modificación de las condiciones intrapsíquicas. las causas del mismo. la gente que se ha sometido o se somete tiende. “porque yo me estoy rebelando ante Juan.com . mirándome a mí como esperando una aprobación. Pero. Es la elección narcisista de que habla Freud. Frase escalofriante que mostraba el terror de no ser protegida. a una autodescalificación creciente.convierten en una virtud el no cuestionar. todos los grupos –políticos. En Introducción al narcisismo. pero después se convierte en un automatismo. Enfatiza que se está rebelando ante el marido. El lavado de cabeza toma la forma de una ideología. Al principio es una búsqueda intencional. El lavado de cerebro. nuestros pacientes tocados en su narcisismo podrán tratar de no someterse pero si no se trabajan las angustias que les subyacen nos quedamos en mera modificación de conducta. c) modificación de las fantasías sobre las consecuencias supuestamente siniestras de la confrontación con el otro.”. Tenemos que ayudar a que nuestros pacientes se den cuenta de que sus deseos son diferentes de nuestras preferencias. Por ello. Preguntémonos en qué es mejor nuestro paciente con respecto a nosotros. Tiene gran valor terapéutico porque cuando es entendida permite que vea que por miedo al enfrentamiento se autodescalifica y que eso le va construyendo determinada imagen. Para ello podemos trabajar en tres dimensiones: a) modificación de la representación de sí mismo. Busquen en los pacientes rasgos en que ellos son mejores. al mismo tiempo. son algo más que la suma de esas limitaciones. pero que como personas no son solamente esas limitaciones. En relación a la modificación de la representación de sí mismo. Esto nos indica la necesidad de plantear al paciente no sólo el sometimiento ante otras figuras sino en la relación terapéutica y. Por lo tanto. el tipo de angustias que lo determinan. que se rebelase ante Juan porque era lo que yo quería y que eso. la gran inteligencia de los grupos dirigentes es convertir el sometimiento en virtud. sin embargo. Comencé por una valorización porque se trataba de un logro. por supuesto. en las que el sometimiento del vasallo al señor es presentado como virtud. como las tenemos todos. implicase un sometimiento a mí. Lo que trabajamos con esos pacientes es que. son más simpáticos que uno. pero mi preocupación era. No son de fácil modificación pero una cierta cautela ayuda si uno se dice “éstas son mis preferencias”. la ansiedad se mantiene y se la intenta vencer mediante el voluntarismo. Eso va a permitir una conexión y una aceptación del paciente totalmente diferente. etc. b) modificación de la representación de los demás. Se ven como débiles. y que lo que ella tenía que plantearse es qué es lo que quiere ante Juan y ante mí. a lo que aspiramos es a una transformación más profunda. no hay cambio profundo. yo le dije que no”. Debemos saber esto y estar continuamente alerta para valorar en nuestros pacientes aquellos rasgos que son diferentes. En cambio. o más inteligentes. salvo en las novelas de caballería. a lo que uno fue. a lo largo del tiempo. Nos obliga a estar enormemente alerta frente a las alergias personales ante las conductas de los demás. Recordarán que ella me respondió “y si algún día lo necesito a Vd. una modificación del poder atribuido al otro. Esto requiere que el analista le reconozca y acepte en su especificidad como persona. profesionales. etc. comer. así se lo manifesté. o más diversificados en sus intereses. religiosos. tienen limitaciones. La autodescalificación defensiva Vale la pena transmitir explícitamente al paciente el conocimiento sobre el mecanismo intrapsíquico de la autodescalificación defensiva estudiada por Fairbairn. lo que no resulta fácil porque tenemos nuestros valores y preferencias.

El hijo no hablaba desde sí mismo. Siempre estuvimos preocupados en psicoanálisis por no favorecer la proyección pero. modificación de la representación del otro y modificación de las fantasías acerca de las consecuencias siniestras de romper el vínculo. cuáles son sus valores. A mí no me cabía ninguna duda que cuando esos hijos llegasen a la adolescencia. los mandatos. entonces. no dejar que se conviertan en árbitros de nosotros. las propuestas. entre las preferencias del otro y las suyas. los objetivos de la otra persona. a través de estas situaciones. p. que son simplemente de un vínculo particular. 454). Trabajo sobre el superyó. Para terminar. explicación de lo que uno está queriendo. una de sus preocupaciones principales estaba relacionada con sus hijos. aprende a diferenciar entre su deseo y el del otro. yo la puedo o no aceptar”. trabajo sobre la ideología inconsciente. estaba convencida que sin el marido ella no podría sobrevivir. hacia dónde tiende el tratamiento. el deseo. Modificación de la representación del otro La otra condición a tener en cuenta es la modificación de la representación de los demás. la ventaja es que le otorga autonomía al permitirle saber cuál es la agenda del psicoanalista. que esto no significa que se lo vaya a conseguir ahora. de la gente que los rodea.com . no tan lejana. cómo van éstos a sufrir daño irreparable. En cuanto a la modificación de las fantasías sobre las consecuencias siniestras de romper el vínculo. Esto tiene que ver con las fantasías acerca de las consecuencias de romper el vínculo. o el temor de qué les va a pasar a los hijos. qué es lo del otro. En el caso del paciente al que me referí antes. le decía que él tenía amantes. las preferencias del otro? El paciente. y éste es otro de los principios que quiero reiterar: compartir con el paciente la línea terapéutica. el marido empezó a darse cuenta que era él quien la necesitaba. el apartado “Problems of history”. Aquí resulta pertinente recordar el caso de Mitchell (2000). Ni tan poderosos ni tan perfectos.desarrollo. hay un riesgo en que nuestros pacientes no vean los defectos de la pareja. pero no solamente por el sufrimiento de ellos sino porque esta mujer se había apoderado del cerebro de uno de los hijos. que el paciente logre incorporar un tercero que observe a esos dos en interacción que son él y el terapeuta. le había mentido sobre él. con lo cual le ayuda a que se pregunte ¿cuál es la agenda. véase Friedman. En el superyó siempre hay reglas que se han perdido en su génesis. ni que piense que está obligado hacer actos heroicos. hay que retrotraerse a las condiciones específicas en que se formaron para mostrar que son el producto de creencias/preferencias del otro. al mismo tiempo. Con lo cual lo que hacemos con este trabajo. Hay pacientes que no se pueden separar por el sentimiento de que se van a quedar solos y librados a consecuencias funestas. en este caso referido a compartir un proyecto y los objetivos del tratamiento. cuáles son las preferencias y limitaciones del otro. Ayuda al proceso de superación de las tendencias al sometimiento el vivenciar que en la infancia fue obligado porque no se tenía otro remedio pero que ahora sí tiene existen opciones. a decirse: “ésta es la propuesta de él/ella. pero que cuando se visualiza el objetivo se puede entrever el camino y los medios para alcanzarlo. Es decir. Les suelo plantear a mis pacientes cuál sería un objetivo a largo plazo. Nada enseña tanto como el revisar la historia de las costumbres que una vez que se establecen parecen ser verdades eternas. El contextualizar su origen les quita el carácter de verdades eternas. que se había separado de la mujer y se sentía culpable debido a un mandato internalizado que le hacía sentir que traicionaba ciertos ideales del padre. iban a padecer conflictos con la madre y en ese momento podrían ver quién era quién en la pareja de los padres. es ir creando estructuras que permiten al paciente reconocer qué es lo de él. llamémoslo en la transferencia -sería más adecuado en el vínculo porque transferencia parecería que se refiere a las distorsiones del paciente-. Todo esto debe ser explicitado. quiero leerles una cita de Freud y el contexto intersubjetivo en el que transcurre lo converted by W eb2PDFConvert. Permite que la gente reconozca las agendas. el paciente Will. a no temer a la reacción de él. cuáles son sus preferencias y limitaciones. que se gastaba el dinero con ellas. la mujer a la que me referí sometida al marido. sometido a una mujer borderline. Ayudé a este paciente a tener confianza en la evolución de las cosas en el medio y largo plazo. Tenía razón. Si uno le aclara al paciente qué es lo que uno quiere. el sometimiento a los padres internalizados como mandatos del propio superyó. pensaba desde la madre. Cuando ella empezó a mostrar su disconformidad. modificación de la representación de sí. de nosotros como analistas. Tarea nada fácil pues está sujeta a las narrativas desde las que se construye la historia (para una discusión del tema. Por tanto. 1988. con este trabajo en el vínculo.

New York: Routledge. el otro cuenta. las fuertes tendencias afectivas/cognitivas/ de acción que dominan a una persona en múltiples contextos y consideran que todo se co-construye en la interacción como si la persona fuera un fluido. Hay quienes. Es lo que ha trabajado fructíferamente la corriente relacional en psicoanálisis. No. cómo decidir cuándo ese balance no es posible y hay que optar.aperturas. esa dialéctica del someter/ ser sometido que viene desde Hegel y que Jessica Benjamin (1998) ha encarado productivamente en psicoanálisis. No. a veces tajantemente. H. 22. con total regularidad. gobiernan sus vidas. siempre se colocan primero y son ciegos a lo que los otros puedan necesitar. No cabe duda que la perspectiva intersubjetiva. J. bajo determinadas condiciones de excepción.intrapsíquico. es campo fértil para aclarar esa particular articulación entre lo intrapsíquico y lo intersubjetivo. pierde buena parte de su nitidez si se la considera más a fondo. Hacer consciente lo inconsciente para modificar los procesamientos inconscientes: algunos mecanismos del cambio terapéutico. creyendo que se las puede entender fuera del contexto intersubjetivo en que existen y manifiestan. puede prescindir de los vínculos de este individuo con otros.es si escuchar más las necesidades del otro o las propias. que el psicoanálisis sería solamente lo intrapsíquico. Psychoanalytic Dialogues. y esto no sólo en su origen sino en su funcionamiento a lo largo de toda la vida. London: Routledge converted by W eb2PDFConvert. por uno o por el otro. Psychoanalytic studies of the personality. superando sus automatismos inconscientes y las fuerzas que los sostienen. de manera también automática. Shadow of the other: Intersubjectivity and gender in psychoanalysis. estudiamos lo intrapsíquico. y el de una concepción que hace desaparecer los rasgos de carácter.D. como objeto. 2.com . La cita es notable. me refiero al sector que señala cómo a partir del encuentro entre dos subjetividades se construye lo que cada uno siente y hace. W. 1: 29-51. y hacer sus opciones en cada momento. y por eso desde el comienzo mismo la psicología individual es simultáneamente psicología social en este sentido más lato. Es verdad que la psicología individual se ciñe al ser humano singular y estudia los caminos por los cuales busca alcanzar la satisfacción de sus mociones pulsionales. (1998).R. cómo encontrar un balance entre ambas. Bleichmar. sin rigidez interna. H. porque se suele oponer Freud a una perspectiva intersubjetiva. pero enteramente legítimo”. que a primera vista quizá nos parezca muy sustancial. en cómo las tendencias sometedoras o al sometimiento de alguien se encuentran con las tendencias del otro. hasta el momento en que son abordadas psicoanalíticamente. el psicoanálisis no es sociología. desear. venciendo las tendencias a la sumisión o al egocentrismo que. El gran conflicto intersubjetivo –y moral. www. (1952). que se moldea en el encuentro con el otro. (2006).org Fairbairn. verlo como parte ineludible de la intersubjetividad. como auxiliar y como enemigo. Pero sólo rara vez. The patient's experience of the analyst's subjectivity. Aperturas Psicoanalíticas. Cuando planteamos la importancia de la intersubjetividad hay quienes dicen que eso no es psicoanálisis. Benjamin. como modelo. De ahí que el estudio de los mutuos sometimientos entre paciente y analista. pero lo intrapsíquico en un contexto. aunque tomen distintas formas y niveles de asimetría. Bibliografía Aron. L. Bleichmar. Nuestra labor como psicoanalistas es que nuestros pacientes puedan plantearse la existencia de ese conflicto. Posicionamiento teórico que no descarta la importancia de lo intrapsíquico. En la vida anímica del individuo. En Psicología de las masas y análisis del yo Freud escribió lo siguiente: “La oposición entre psicología individual y psicología social o de las masas. sufrir. (1991). Superación de dos radicalismos: el de una psicología que estudia mentes aisladas. en la relación con los demás. la perspectiva relacional. es un avance sobre algo que Freud no desarrolló nunca. Aperturas Psicoanalíticas. que busca entender la complejidad entre aspectos caracterológicos más o menos estables y el contexto intersubjetivo que hace que alguna de las configuraciones afectivas/cognitivas/ de acción de una persona se activen/generen en el encuentro con el otro. Los automatismos llevan a algunas personas a ceder en sus necesidades y satisfacer siempre las de los demás. (1999) Del apego al deseo de intimidad: las angustias del desencuentro.

International Journal of Psychoanalysis 27: 99-110 Kohut.116-123). noviembre 2006] 5. (2000). [1][Versión ampliada de la presentación hecha en la reunión de la Sociedad Forum de psicoterapia psicoanalítica. Paidos. Racker H. Madrid. 4 Fonagy. Slavin. Panksepp. Affect regulation. (1998). P. (1971). New York: Int. and the development of the self. M. Psychoanalytic Dialogues. NJ: the Analytic Press. Jurist. (1960) Estudios sobre la técnica psicoanalítica. No. D.com . Buenos Aires: Amorrortu. (2002). Kriegman. (1965). Press. Freud. P. (1919). Hillsdale. Winnicott. Relationality. Klein. negotiation. M. La transferencia y la contratransferencia. D. Oxford Press. Psicología de las masas y análisis del yo. 67. The anatomy of psychotherapy. & Target. New Jersey: The Analytic Press (p. Hillsdale. H. XVII.. (1988). Gergely.442. From attachment to intersubjectivity.. New York. G. J. L. Apegos patológicos y acción terapéutica.. Buenos Aires . S. Friedman. 8: 247-284. The analysis of the self. Why the analyst needs to change: Toward a theory of conflict. S. and mutual influence in the therapeutic process. (1998). (2000).Fonagy. Vol. O. W. New York: Other Press. Mitchell. The foundation of human and animal emotions. M. London: Karnac (1995). Notes on some schizoid mechanisms. Aperturas Psicoanalíticas. (1946). Affective neuroscience. Univ. p. The maturational processes and the facilitating environment: Studies in the theory of emotional development. E.056 visitas converted by W eb2PDFConvert. mentalization.