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Ideas Políticas en la Roma Antigua

Desde su fundación 755 a.C, Roma se convirtió como resultado de un
complejo proceso político, en una ciudad –Estado o civitas, agrupación de
hombres que participan en las decisiones que interesan a la comunidad.
Inicialmente Roma fue una Monarquía y existía un Senado de carácter
aristocrático y una asamblea formada primero solo por patricios (comitia
curiata) y luego por la reunión de patricios y plebeyos (comitia centuriata).
En el SIV a.C. comienza la expansión. Primero fueron los Estados italianos
vecinos; luego en SIII a.C, conquista Cartago, su único gran rival en
Occidente; después S II a.C, se apodera de los escombros del imperio grecooriental de Alejandro y finalmente, al terminar el S I a.C, Roma se ve
convertida en la más poderosa, avanzada y extensa potencia del mundo
antiguo
Roma esa vieja y gloriosa república se forjó en el cultivo de principios
ampliamente compartidos de servicio a la patria, cumplimiento del deber,
rectitud y nobleza ciudadanas, dignidad, honestidad, justicia, profunda fe
religiosa, respeto del pasado y de los mayores.

Ideas Políticas de los Estoicos

El Estoicismo surgió en Atenas en el siglo III a.C y finales del
II d.C
El nombre de estoicismo proviene del griego stoa que
significa pórtico, lugar en que Zenón impartía sus
conocimientos.
En un principio el pensamiento de los estoicos fue
claramente revolucionario en una sociedad en que la
esclavitud era un hecho natural. Con el tiempo, el
estoicismo se puso al servicio del imperio romano y en el
surgieron tres grandes filósofos que fueron Seneca, Epicteto
y Marco Aurelio, el estoicismo se convierte cada vez más en
una filosofía practica y moral.
Los estoicos tenían concepciones morales más elevadas,
estimaban que el bien consiste en vivir conforme a la
naturaleza y para lograrlo, para vivir conforme a la
naturaleza, hay que vivir conforme a la razón esto conforme
a la sabiduría. El hombre ideal es el sabio qué domina sus
pasiones y vive conforme a la razón
Las consecuencias en la doctrina política en esos principios
éticos consistieron en estimar la organización política como
una institución natural, donde solo existía una ley universal
e inmutable personificada en la naturaleza, esta se basaba
en la razón y por ello regia por igual a todos los hombres
Desarrollaron una ética que estaba centrada en la Virtud,
creían que la virtud debía ser la ley que gobernara el
universo
Expresaron esta ética mas allá, dentro de las ideas de
comunidad donde el individuo debía de reconocer la
“sociedad de seres racionales de la cual el formaba parte y
subordinaba su finalidad a las finalidades y necesidades de
su sociedad”
Los ciudadanos existían para la causa común, trabajando
para proporcionar el bien mutuamente, dicha comunidad
encontraba su expresión en la justicia y la vida política

Epicúreos
La aparición de los epicúreos fue en el año 342-270 a.c. en el periodo
helenístico, por Epicuro Somos, que fue un filósofo seguidor de Demócrito.
Epicuro fundo una escuela en Atenas en el año 306 a.c. Se le conoció como
El Jardín, logro mantenerse abierta durante varios siglos y ejerció
considerable influencia en las construcciones filosóficas, ciencias políticas y
entre los miembros de la clase alta de la sociedad Romana.
Esta escuela y la estoica presentaban algunos rasgos en común, las
dos escuelas se enfrentaban a las doctrinas socrático-platónicas(a la visión
aristocrática de orden social) y aristotélicas. Estas escuelas se dirigían a los
barbaros, esclavos, mujeres y la gente humilde, tenían el fin de servirle a la
humanidad entera y ofrecer su servicio. Esta doctrina filosofía cuya
filosóficas ideas es que el placer constituye el bien supremo y la meta es
una vida tranquila.
Los seguidores de Epicuro eran llamados epicúreos. El decía que la
virtud para alcanzar la más alta cubre de la sabiduría era la felicidad del
mismo individuo. Decía que la filosofía y la felicidad iban de la mano, porque
la filosofía permitía alcanzar la felicidad. Para Epicuro la felicidad estaba
compuesta por dos factores; la ataraxia y el placer. La ataraxia que es la
ausencia de preocupaciones, se debía de evitar el temor a los dioses, a la
muerte y al futuro. A los dioses porque, no se negaba a la existencia de
dioses pero decía que los dioses no tenían interés en nosotros, a la muerte
porque decía que cuando vivimos no ah llegado y cuando llega ya no
vivimos, y en el futuro porque no creían en el destino. Epicuro decía que
para tener placer se necesita sentir el dolor. Los placeres y sufrimientos son
consecuencia de la realización o impedimento de los apetitos. Los
clasificaba en cuatro:
 Los naturales y necesarios, como alimentarse, abrigo, y el sentido de
seguridad, que son fáciles de satisfacer.
 Los naturales pero no necesarios, conversación amena, gratificación
sexual.
 Los no naturales ni necesarios, la búsqueda del poder, la fama, el
prestigio.
 Los no naturales necesarios, dinero, ropa...
También se tenía que tener placer en el cuerpo y alma
 Placeres del cuerpo: aunque se considera que son los más
importantes, en el fondo su propuesta es el equilibrio voluntario y

consciente de estos placeres, no su eliminación; no es posible
conocer el placer si no se conoce el dolor
 Placeres del alma: el placer del alma es superior al placer del cuerpo:
el corporal tiene vigencia en el momento presente, pero es breve,
mientras que los del alma son más duraderos y además pueden
eliminar o atenuar los dolores del cuerpo.
Esta doctrina perduró largamente aún siete siglos tras la muerte de
Epicuro; pero después fue casi relegada al olvido al advenir la Edad
Media, periodo en el que se perdió o fue destruida la mayoría de los
escritos de este filósofo griego a causa del rechazo que por sus ideas
experimentó el Cristianismo, que no pudo adaptarlas a su sistema de
creencias por la visión cristiana del dolor.

Cicerón
Ideas políticas de Cicerón es la importancia e influencia que tuvieron los
griegos en él principalmente en “La República” de Platón y en “La Política” de
Aristóteles Cicerón también se apoyó en las ideas del historiador griego Polibio.
Cicerón sostiene que tiene lo mejor de los tres sistemas justos: la monarquía
(representada por los cónsules), la aristocracia (representada por el senado) y
la democracia (representada por los comicios). Aunque realmente el sistema
republicano es una aristocracia, puesto que el Estado es controlado en la
práctica por las familias nobles.
Cicerón retoma de los griegos el concepto de la “constitución mixta”. En base a
esta teoría las tres formas fundamentales de gobierno (monarquía, aristocracia
y democracia)
La constitución mixta se respeta en el estado romano donde el elemento
monárquico se refleja en el Consulado, el elemento aristocrático en el Senado y
el democrático en las asambleas populares
El Estado tiene, también según Cicerón, objetivos, estos son: ocuparse de la
ley y la justicia entre los ciudadanos, defender de los enemigos externos y
multiplicar el bien común.
Hoy diríamos que se trata de los valores Estado de derecho, Seguridad exterior
y Bienestar.
En resumen como en Aristóteles, también Cicerón antepone el bien común al
beneficio individual, existe un derecho natural general que, en definitiva, se
basa en la divinidad. Aquí se encuentra el principio de una lenta eliminación de
las desigualdades entre los hombres, que Aristóteles las percibía como algo
normal, por ejemplo para los esclavos y las mujeres. Cicerón no pudo impedir

la degeneración de las virtudes romanas (valores). Quedó sin resolver,
especialmente, el problema de la participación política en los grandes Estados.

SENECA
Pensamiento político de SenecaLucio Anneo Séneca, quien fue filósofo
y concejero de Nerón, basa toda sufilosofía en el estoicismo, pero con
fuerte concepciones neoplatónicas y neopitagóricas. Tomando como
punto central la ética.La filosofía para Séneca es un medio para
alcanzar la plenitud de la vida buenaque se genera a través de la paz.
Que no es más que el respeto por el ser particular como
manifestación plena del otro, que es de igual medida que el yo.Todo
caracterizado como una forma de vida tranquila para formar el
alma.Las tres características más específicas del pensamiento de
Séneca son: 1) elhecho de destacar la voluntad como facultad bien
diferenciada delentendimiento; 2) la insistencia en el carácter
consustancialmente pecador delhombre y 3) su firme oposición a la
esclavitud y su afirmación de la plenaigualdad de todos los hombres:
la única nobleza es la que procede del espírituy que puede forjarse
cada hombre. Así, la filosofía es entendida como unaactividad
eminentemente
práctico-moral
más
que
especulativa.
De
estamanera, para Séneca, las discrepancias teóricas pasan a segundo
plano, yaque lo fundamental es la consecución de la consolación ante
los males de laexistencia.la filosofía política de Séneca es netamente
práctica, ya que la concibe comoun medio para alcanzar un fin ideal,
que es la eliminación de la maldad en laexistencia del hombre para
alcanzar la felicidad, mediante una sociedad justa,libre, pero sobre
todo, en plena igualdad. Dejando de lado las clases sociales ylos
enriquecimientos particulares sobre el bienestar colectivo. Con lo que
“la
única nobleza es la que procede del espíritu y que puede forjarse
cada
hombre”

De
tal
manera,
la
filosofía
política
en
Séneca
se
convierteautomáticamente en filosofía moral y humanista, ya que
concibe como objeto eldesarrollo de la plenitud de la vida humana,
contrariamente a la concepción deCicerón que la concebía como
sistema de leyes en pro del Estado.Esta filosofía ética debe ser
práctica a nivel social y político, siendo su base.Mientras tanto, el
gobernante es necesario en la sociedad, pero este según
Séneca “es un tutor y no amo”[5]; es decir, él representa la voluntad
de unpueblo, pero también, es “provisto de un poder divino, no un
Dios”[6]. En
consecuencia, el gobernante debe ser un servidor en busca del bien a
sussúbditos.

Marco Aurelio

Marco Aurelio fue el último de los Emperadores Buenos, o Adoptivos. Emperadores llamados
de esta manera no solo por el período de buenaventura, relativa paz, tranquilidad y bienestar
económico que vivió el Imperio durante su reinado. Sino que también porque sus sucesores
eran seleccionados por sus aptitudes y no por su descendencia, algo que termina con Marco
Aurelio. Nacido en Roma un 26 de Abril del año 121 se caracterizó por su inspiración estoica
y epicúrea, que le permitió mantener la serenidad y la fortaleza de espíritu ante la gran
cantidad de guerras, epidemias y revueltas que enfrentaría durante su mandatoCon la
muerte de Marco Aurelio se dice que finalizó la Pax Romana y comenzó la decadencia del
Imperio.

La ciudad es siempre el camino por el cual el hombre encuentra la naturaleza de su ser. Es
en cierta forma, la ciudad, la omnipresente sustancia del universo que hace que las cosas
sean lo que son. La anterioridad radical en que sume Marco Aurelio a la ciudad en relación
a las cosas, es total. En todo caso, la ciudad es un producto natural y ordenado que
aparece como el elemento ontológico natural de las sociedades.
Marco Aurelio inicia su reflexión del mundo como un kósmos dado, como un orden ya
escrito... De tal forma que uno es únicamente una parte de la naturaleza del conjunto,
[19] de la que nos habla de distintas maneras, tales como la clásica metáfora de la abeja y

al enjambre, asegurando que nada que dañe al enjambre puede suponer un daño para la
abeja.[20] De esta forma, la supeditación del ciudadano a la ciudad (y su condición de
ciudadanía) es total y al igual que la abeja, el ciudadano no recibe daño alguno, si la
ciudad no es dañada,[21] porque “armoniza conmigo todo lo que para ti es armonioso, ¡oh,
mundo!”[22]
La ciudad es más bien una fortaleza metafísica: un lugar que se abre hasta en dónde no
hay civilización. En otro pasaje, Marco Aurelio nos dice: “Vive como en un monte, pues
nada importa el allí o el aquí, caso de que por todas partes viva uno en el mundo como en
una ciudad.”[23] Es decir, que la ciudad es justamente la forma más elemental de la
muestra del orden, no político, sino ontológico.
La reiteración de la figura de la ciudad, como la consecuencia última de todos los
esfuerzos divinos es capital para entender de qué manera se construye la ética estoica. El
gobierno Divino de la ciudad, que ya enunciaba Epicteto,[26] es reiterado en Marco
Aurelio: “[Del mundo (kósme)] procede todo, en ti reside todo, todo vuelve a ti. Aquél dice:
«¡Querida ciudad de Cécrope!» ¿Y tú no dirás: «¡Ah, querida ciudad de Zeus!»?”[27]
La ciudad es la continuación más evidente del orden natural: la metafísica, es decir, el
orden de las cosas que son y la razón por la cual éstas son, eso que la filosofía
presocrática conocía únicamente por phýsis y kósmos, se transforma en un saber técnico y
político que convierte a la metafísica, el puro conocimiento teorético –esa ontología que
siempre está ‘del otro lado’ del texto de Marco Aurelio- en una condensación de máximas
éticas. Ahora los brazos burocráticos, el respeto a la ley, el pago de impuestos, incluso las
campañas militares, todo aquello que cae del lado del ‘orden de la ciudades’ se vuelve
parte del ‘orden natural’.

Otro tema, exactamente igual de evidente e igual de revelador es el ‘puesto’ del hombre en
la ciudad. Un puesto en ‘sí mismo’, en tanto que uno mismo es como una ciudad.
Por todo esto el propio Marco tiene la seguridad de saber que el bien de la ciudad –de la
‘Gran Ciudad’- es el propio bien del individuo, y por ello, pese al peligro e incluso, pese a
su propia muerte, Sócrates hizo el bien, no únicamente para la ciudad, sino que por
consiguiente para sí mismo: el bien que debe buscar el individuo debe estar sintonizado
con la razón universal.[42]
La propia vida de Marco Aurelio es un ejemplo de esto. Él mismo ocupa un puesto muy
importante y que seguramente, en determinados momentos, fue más incómoda de lo que
hubiese deseado. Siendo un emperador con una educación ejemplar y un gusto por el
sosiego y la filosofía, se vio orillado a un mandato militar y campañas guerreras
agotadoras que se prolongaron mucho tiempo.[43] Aún así, Marco Aurelio comprendería
que la figura del emperador, su ‘puesto’, tenía una importancia crucial, que en forma
alguna podría ser descuidada. Rutherford señala la relación existente entre el ‘puesto’ o
condición de Emperador y Marco Aurelio, así como su modelización en su padre adoptivo y

antecesor en el cargo, Antonino Pío.[44] El retrato que nos deja ver Marco es el de un gran
estadista y hombre cabal, no dudemos que él se siente en obligación de llenar, de cumplir,
de hacer prevalecer su condición ética, por encima de lo que conlleva ese ‘puesto’.

Frente a estos dos grandes temas: el orden de la ciudad y el ‘puesto’ del sujeto, queda por
entender como es que aún puede aparecer una concepción de libertad en el texto de
Marco Aurelio. La libertad existe pues a condición de que se entienda que únicamente se
logra en ese espacio que hay en ‘nosotros mismos’, aquello que se mantiene siempre en
su ‘puesto’ y que por ello, goza de la alegría de llegar a ser quien es.
Esta extraña paradoja es la que recorre toda la libertad. Sólo el esclavo, en tanto se sabe
esclavo es libre. Sólo el sabio, en tanto se sabe sujeto a todo el vaivén del cosmos es
realmente libre, la promesa de soberanía reside exclusivamente en la concepción platónica
de la subordinación a la Verdad; verdad que no es otra cosa sino la absolutización de
determinadas formas naturales. Movimiento curioso es éste y excelente para aplacar
distintitos descontentos puramente políticos y sociales dentro de un sistema tan jerárquico
como el del Imperio Romano. La libertad sólo se puede encontrar en el ‘interior de uno
mismo’ y la soberanía se define en tanto que uno se haga cargo de las cosas que le
importan a él y sólo a él, pero en tanto ciudadano.