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Profesor: José Marin

Ayudantes: Nicole Anuch

Alumnos: Camila Mardones Contreras

Carlos Zúñiga

Pontificia Universidad Católica de Chile
Facultad de Historia, Geografía y Ciencia Política
Instituto de Historia

Historia Medieval
Trabajo de Investigación

La vida y la muerte del Rey
Juan
Memoria y vínculos políticos de la corte inglesa
medieval en la ficción shakesperiana

El universo de aquello que conocemos y describimos como medieval ha sido objeto de
numerosas representaciones a lo largo de la historia. Ya sea a través de géneros de tipo
científico-realista o aquellos inclinados hacia la ficción, en formatos escritos, performativos
o audiovisuales, las sociedades de distintos períodos hasta la actualidad han fijado su
interés en la Edad Media producto tanto de su proximidad como distancia respecto de
aquella. Ambas relaciones no se dimensionan solamente en lo temporal sino también en la
identificación con el período, en la percepción tanto de una herencia como de una
singularidad del pasado que puede ser valorada de forma positiva como también de manera

se espera también poder desprender de aquella un grado de “verdad”. Ed. Santillana. entenderla. en cuanto fuente histórica. vivirla […]1”. sociales. De lo anterior se infiere que. Aquello nos sitúa en un presente desde el cual se emiten los discursos al mismo tiempo que nos permite destacar la heterogeneidad posible al momento de compararlos. 20. sus limitaciones y posibilidades. Madrid. expuestos de manera voluntaria y consciente ante un receptor indefinido y —para el caso del teatro— masivo. Estas mismas obras que recurren al medioevo como referente se han utilizado además como herramientas mediante las cuales reforzar aquella relación. dando paso así a una captura que conlleva tantos rastros del pasado como del presente. Aún si no consideramos la inmensa diversidad en temas culturales. a veces brutalmente. las diversas representaciones que se hacen de este período debiesen ser consideradas como un universo en sí mismo. sino también del autor y su tiempo. Con frecuencia se espera de la relación entre literatura e historia el despliegue testimonial de una realidad fidedigna. sobre todo. así. 1 Mario Vargas Llosa. Como señala Vargas Llosa. juzgarla. encapsulándola en una trama de palabras que la reducen de escala y la ponen al alcance del lector. Éste puede. pero donde lo factual es sacrificado ante un panorama mayor que es el sentido y conflicto propios de una experiencia humana particular. Aquellas no sólo son un reflejo de los eventos o características destacadas. la literatura presenta limitaciones para servirnos de referente documental de un “pasado positivo”. 2002. De este modo al enfrentarnos a este tipo de fuentes nuestra responsabilidad es exigir de aquellas exactamente lo que pueden entregarnos: una lectura singular y apelativa del pasado. De este modo podemos considerar el empeño de relatar el medioevo como un acto o práctica de memoria. regularmente invisibilizando sus particularidades. La verdad de las mentiras. y. En este sentido la literatura posee características propias a tener en cuenta. p. económicos e incluso geográficos que ha visto unificado un amplio período de tiempo bajo la categoría de una Europa medieval. “A veces sutil. políticos. donde la narración cuenta con una temporalidad y tramado propio al igual que en textos historiográficos. en un esfuerzo consciente o inconsciente de aprehender el pasado y posicionarlo respecto al marco social desde el cual se narra. la ficción traiciona la vida.despectiva. del marco social en el que se narra como de las particularidades del propio autor. 1 . Si bien se admite una ficcionalidad intrínseca. demográficos.

De todas formas es importante señalar que su público no era solamente el de la corte. bajo el mecenazgo de Henry Carey. En primer lugar debemos establecer ciertas comparaciones breves entre los contextos políticos de los siglos XII-XIII y el siglo XVI que nos permitan apreciar los vínculos sostenidos a través de la obra. parados y sentados. 1982. 191. y 3000 considerando las masas que se reunían alrededor. Este factor es significativo puesto que. Aquella obra fue producida en el marco de sus tragedias históricas y durante su participación en la compañía de teatro The Lord Chamberlain’s Men. 14. La vida de Juan I debe haber poseído cierto atractivo para la 2 Roy Battenhouse. con capacidad de entre 1500 personas. aunque su versión impresa no haya sido publicada hasta 1623. La vida y la muerte del Rey Juan resulta relevante puesto que constituye un ejemplo notorio de una narrativa medieval que ha trascendido en el tiempo. Dada la centralidad de la figura de Shakespeare y su compañía teatral para la dramaturgia inglesa. “King John: Shakespeare’s perspective and others” en Notre Dame English Journal Vol. entonces a cargo del entretenimiento de la corte de Elizabeth I. Por lo anterior. 3. tras la muerte del autor2. Producto de aquello. Estudiosos acuerdan en que la obra ya era representada antes de 1598. y de éste con la corona francesa y el papado. p. las obras aún preservaban cierto grado de autonomía que permitió que se introdujeran contenidos políticos de carácter relativamente polémico para la monarquía o el orden social. busco analizar las percepciones y valoraciones de la política medieval inglesa presentes en la obra. University of Notre Dame. y qué es lo que aquellos sugieren respecto a cómo se percibía la política de este período. centrándome en las intenciones representativas tras los actos de selección argumental.Para esta investigación nos centraremos específicamente en la representación que el dramaturgo W. si bien se ejerció un control informal sobre el teatro durante el período isabelino. donde apenas se sostenían un pequeño número de representaciones al año. en el contexto histórico del siglo XVI. siendo una de las obras shakesperianas más populares durante el siglo XVIII y posteriormente reactualizada para la televisión en distintos formatos durante el siglo XX. esta obra fue continuamente representada en la escena pública. 2 . sino que más frecuentemente los habitantes de Londres de todas las clases sociales quienes asistían a los distintos teatros. No. Shakespeare realiza de las disputas políticas al interior de la corte del rey Juan I de Inglaterra.

p. Esta relación conflictiva en particular tenía sus precedentes en el asesinato del también arzobispo de Canterbury Thomas Becket. Lo cierto es que su figura fue bastante polémica tanto por sus actitudes como por las circunstancias que le tocó enfrentar. Boydell Press. el papa renegó de ambas elecciones estableciendo una autoridad de su propia preferencia. el reinado de Elizabeth es heredero de la explosión del protestantismo inglés que se produjo con la creación de la iglesia de Inglaterra por Enrique VIII. 16. De manera similar.sociedad isabelina ya que el drama de Shakespeare no fue el único del período que representaba su historia. "England in 1215: An Authoritarian Angevin Dynasty Facing Multiple Threats" en Janet Loengard [ed. Para el caso de Juan. que lo posicionaron en medio de una encrucijada política con diversos actores. posicionándose como figura de máxima autoridad ante ésta luego de haber logrado consolidar su posición como monarca. Lo que comenzó como una disputa localizada se transformó en un enfrentamiento de presión política y desgaste. padre de Juan. Aquella acción oscureció las relaciones de la dinastía angevina con la iglesia. tras ser excomulgada por el papa en 1570 y haber sufrido la intervención de aquel apoyando la rebelión de Desmond.]. Mientras que el monarca y los obispos impusieron su propio candidato contra aquel establecido por los monjes de la catedral. donde Juan I se dispuso a embargar las propiedades de la iglesia mientras que Inocencio tomó represalias mediante la excomulgación del monarca y la amenaza de convocar las tropas francesas para un ataque sobre el reino. asegurando la autonomía de la iglesia protestante. este implicó el sobrepasar los derechos de su sobrino Arturo I de Bretaña. 3 . y estableciendo fuertes presiones y persecuciones contra la institucionalidad católica. Un segundo elemento en común a considerar es la inestabilidad de ambos monarcas en relación a la legitimidad de su acceso al trono. quien por ser hijo de Godofredo 3 Ralph Turner. En primera instancia durante su reinado estalló un conflicto de grandes magnitudes con el papa Inocencio III entre 1205 y 1213 por la autoridad para la designación del arzobispo de Canterbury. afectando por consiguiente el ambiente político del reinado de Juan y potenciando la imagen de su desafío a la autoridad papal 3. y la consiguiente crisis de autoridad entre aquella institución y Roma. Crisis que se vio profundamente vinculada a la inestabilidad dinástica inglesa y ante la cual Elizabeth decidió enfrentarse. 2010. disputando de este modo la prerrogativa monárquica. Magna Carta and the England of King John. Gran Bretaña. padre de la reina. bajo órdenes del rey Enrique II.

El título de Elizabeth. 4 . un elemento final resulta relevante para el 4 Roy Battenhouse. De este modo. hermano inmediatamente menor de Ricardo Corazón de León. Sin embargo. Elizabeth. La primera Guerra de los Barones. carecían para su coronación de la completa seguridad que otorgaba el derecho consuetudinario. consiguieron para 1588 un triunfo sobre los disensos internos y las legiones papales apoyado de manera popular”4. tanto Elizabeth como Juan. la obra se construye alrededor de vínculos que establecen una proximidad e identificación entre ambos reinados. “Así. retratada en la obra dramática de Shakespeare. Un último elemento a considerar brevemente son los conflictos entre ambos monarcas y la clase nobiliaria. además de aquellos producto del cuestionamiento de su legitimidad como monarca no sólo ante las circunstancias de su descendencia sino también producto del dilatamiento y final negativa a que aquella contrajese matrimonio. La referencia a estos puntos en común entre ambos períodos no es arbitraria sino que deriva además de que todos aquellos factores de conflicto resultan centrales para movilizar la trama de la obra dramática de Shakespeare. de manera similar. se encontraba antes que Juan en la línea de sucesión al trono. aunque diferenciándose notoriamente en que el resultado de la historia de Juan I es de corte trágico mientras que el reinado de Elizabeth resulta siendo ampliamente exitoso a pesar de los conflictos que contuvo. hace eco también de la profunda división política que generó el reinado de Elizabeth en torno a los conflictos derivados de la oposición entre protestantes y católicos. se produjo un fraccionamiento político que llevó a Juan a acceder al título de monarca y a Arturo a intentar reclamar el trono con el apoyo militar de Francia.. descansaba en la aceptación por parte del parlamento del testamento realizado por Enrique VIII. como de España para la era isabelina. era percibida como hija ilegítima por el papa. el cual pasaba por sobre una línea colateral de descendencia representada por María de Escocia. cit. Pero mientras Juan murió derrotado. además del importante rol desestabilizador que para ambos reinados implicaría la intervención externa. p. 191.II. De todos modos. considerando la dominante influencia que ejercía el rey Felipe II de Francia sobre Arturo. op. quien veía manchada su legitimidad por las circunstancias que rodeaban su filiación con Ana Bolena. tanto de Francia para Juan. de corte más diplomático. las políticas de Elizabeth.

Incluso su madre. Ed. Aguilar. 7 Ibídem. Shakespeare the Playwright: a companion to the complete tragedies. el drama shakesperiano presenta una evidente carga temática en torno al que se trama la historia. 2006. y los Condes de Pembroke.cierre de la historia de esta última y para enmarcar el ambiente en el que escribe Shakespeare. 8 Ibídem. p. and romances. 6 William Shakespeare. pone en entredicho la legalidad de su reinado cuando. súbdito de la corona. 283-284. A pesar de la reconocida “ilegalidad” de su reinado. Madrid. 1961. de lo contrario. escena única. 314. Arturo I. expondré de manera sintética las valoraciones tras las representaciones que el autor realiza sobre algunas de las principales figuras de la corte y el modo en que aquellos interactúan. Essex y Salisbury. Felipe II de Francia. Luis Astrana Marin [trad. pero aquella no había designado a un sucesor. representando la vida de Juan alrededor del dilema moral que conllevan las dinámicas del poder en la esfera política de la monarquía. mal irían las cosas para vos y para mí7”. comedies.]. En este contexto. el temor hacia una trasferencia incierta del poder y la potencial anarquía permeaban la consciencia pública”5. “el largo reinado de Elizabeth I estaba evidentemente dirigiéndose hacia su final. la figura de Juan ha sido usualmente reconocida por la tradición inglesa como el peor monarca en la historia en sentarse en el 5 Victor Cahn. Principalmente las figuras de: Juan I. acto primero. histories. Juan se enfrenta a Francia desde la posición de monarca constituido y extrae los costos para el enfrentamiento de la explotación de “abadías y prioratos8”. la reina Leonor. tras la afirmación de Juan donde señala que “tenemos de nuestra parte nuestra sólida posesión y nuestro derecho6” ella responde diciendo: “vuestra sólida posesión más que vuestro derecho. quien es constantemente llamado como “el bastardo” o “el usurpador” tanto por Felipe II como por el pueblo de Angers. La figura principal de la obra es la del monarca. Con el objetivo de develar cómo aquella trama se desarrolla en la narración shakesperiana. Greenwood Publishing. “La vida y la muerte del Rey Juan” en Obras Completas: estudio preliminar. Así. Si bien. 5 . o. pp. En el período que vivió el autor existía un cierto clima político.

12. escena II. acto II. acto que antes de ser cruel sería representado como una especie de inestabilidad y carencia de espíritu del monarca 12. acto IV. 9 Victor Cahn.. pp. escena II. ha abandonado voluntariamente una parte de ellas. Así. que la virtud y la caridad habían conducido en el campo de batalla como soldado de Dios. 12 William Shakespeare.. 340. cit. op. se había abroquelado en su armadura. desnutriendo a sus prisioneros hasta la muerte. elementos todos que llevaron a una institucionalización de la ira angevina. se comienza a configurar en la obra una crítica general respecto a las dinámicas del poder al interior de la monarquía y en sus relaciones con el exterior. 6 . traspasando relatos como aquel que señala que “ordenó que uno de sus clérigos fuese vestido en tanto hierro que éste murió11”. op. p. 326-327. 13 Ibid. […] ese zurcidor de voluntades. misma crítica que se haría al rey Felipe de Francia. sin considerar el asesinato de su sobrino Arturo. p.. les ha arrojado a una paz vil y concertada con bajeza”13. A pesar de la carencia de este factor en la representación shakesperiana. La temática del interés es central en las caracterizaciones. 18. cit. cit. sino de la mayoría de los personajes que ejercen algún grado de autoridad política.. solamente ejemplificado en el tratamiento de su sobrino. ejerciendo la persecución de miembros de la nobleza por deudas económicas. señalando su “disposición a recurrir a intimidación y violencia para recolectar fondos y demandar servicios. La historiografía ha caracterizado a esta figura a través de la crueldad. p. sí se presenta otra crítica a su figura. 11 Ibid. para atajar completamente las pretensiones de Arturo. […] de una guerra concluida con honor. que. se ha dejado seducir los oídos por ese diablo pérfido […] que se llama Interés. 81. generando miedo e ira entre sus súbditos 10”. 10 Ralph Turner. no sólo de Juan. op. p.. “la representación de Shakespeare no coincide con el nivel de incompetencia y crueldad del verdadero rey”9.trono inglés. y Francia. bajo la voz del personaje del bastardo. bajo los dictados de su conciencia. Éste exclama: “¡Estúpido mundo! ¡Estúpidos reyes! ¡Estúpida alianza! Juan. brújula moral de la obra dramática.

carente de poder político real. escena II. arrójales esta noticia en su inflamada cólera y redúcelos a la obediencia14”. antes de enterarse que Arturo efectivamente había muerto a pesar de lo fallido de su intento por ordenar su ejecución. ya sea restaurando a Arturo en su derecho legítimo al trono. al contrario de Juan. A lo largo del drama son escasas las intervenciones que tiene el personaje y en todas ellas se presenta de manera sumisa. Felipe II de Francia junto a su hijo el Delfín. 7 . aquel primer objetivo fue prontamente olvidado tras la posibilidad de establecer una alianza matrimonial entre su hijo. el cual para la visión medieval es sancionado por la voluntad divina. que se habían ido acumulando progresivamente hacia el tiempo de su deceso. Blanca de España. o actuando como ejército del papa Inocencio III tras estallar el conflicto producto de la situación con el arzobispado de Canterbury. 343. Amenaza que no responde exclusivamente a su supuesta voluntad de actuar como brazo de Dios. Sin embargo. “¿Qué Arturo vive? ¡Oh! Corre en busca de los pares. Más aún. acto IV. es caracterizado no sólo como una víctima de la ira de su tío sino también como un sujeto de carácter débil. el Delfín. y la sobrina de Juan. El monarca francés es representado aquí como una fuerza desestabilizadora tanto en su alineación con la política papal como por la persecución de sus propios fines.. que culmina con la muerte tras saltar de las murallas del castillo intentando escapar de la prisión de su tío. es representada en la obra como el catalizador de los conflictos impulsados por el interés de las distintas partes. el ejército francés pasó a convertirse en el principal aliado de los barones al estallar la guerra contra Juan. Por su parte. Así. p. retrata lo central de su persona para el colapso de la estabilidad en las relaciones entre el monarca y los barones. se constituyen en la amenaza constante para la estabilidad del reino.Otra figura de importancia es la de Arturo de Bretaña quien. herramienta instrumental en las dinámicas políticas entre las cortes de Inglaterra y Francia. aunque preso de los intereses particulares de su madre Constanza y el rey Felipe II. lo que nos debe remitir a la valoración que en la obra se realiza de los actos por interés. su devenir trágico. Este último llamado desesperado de Juan para restablecer el orden entre sus súbditos. la figura de Arturo. evento que removería la legitimidad de su figura regia y daría paso al inicio de la Guerra de los Barones. Situación que Shakespeare 14 Ibid. peón de las necesidades de otros. De hecho. se convierte al interior de la obra en la condena definitiva del reinado de Juan.

se irían a aliar con las fuerzas francesas contra el monarca inglés. como señalamos a inicios de esta exposición. De aquel modo. sometiéndose finalmente a la autoridad de Inocencio. p.. que. como quienes dan inicio al caos con el que culminaría la obra: la anarquía.. escena I. p. Solo vos [Pandolfo. a una realeza extraña. elemento reiterativo en las quejas de los condes respecto a su alianza con Francia y que también se ven reflejadas en la sumisión a Roma. Shakespeare expondría las tensiones a las que la sociedad retratada se vería expuesta producto del actuar político de los monarcas. 15 Ibid. es un miedo persistente en el marco de los tiempos isabelinos. Tragedia que se presenta de manera doble. acto V. […] Pero tal es la pestilencia de esta época. Essex y Salisbury. todos representantes de lo que sería la clase nobiliaria inglesa. Los barones. 347. lo que llevaría a este último a suplicar la intervención papal. 346. Son tanto los críticos de la crueldad y el oportunismo con el que se desarrolla la política en los niveles de autoridad. aquella crítica al actuar político monárquico cobra una relevancia significativa. y jura fidelidad y adhesión a una sangre extranjera. En el contexto en el que Shakespeare escribe esta obra. 8 . podéis aplacar esa inundación de descontento”16. el legado papal]. el pueblo se niega a obedecernos.utiliza para exponer su censura a las consecuencias que el oportunismo político conlleva para la sociedad. tras la muerte de Arturo. “Rebélase nuestra descontenta nobleza. Así. puesto que además involucra la traición al propio reino. a la que tan férreamente se había negado. tenemos que recurrir a la acción de la dura injusticia y de la anarquía malaventurada”15. tensiones que no tendrían otra salida más que la tragedia que tanto abruma los tiempos isabelinos. El temor a la anarquía. aquella clase representa una dicotomía moral. acto V. escena II. y las amenazas de la intervención extranjera y papal se presentan de manera consistente. donde la imagen de lo patriótico cobra presencia. 16 Ibid. Este factor tiñe profundamente las representaciones que Shakespeare realiza de las figuras de los Condes de Pembroke. para devolver la salud y la fuerza al derecho. señala a través de la voz de los barones: “no me regocijo de vivir en un tiempo que ha de buscar remedio en una despreciable revuelta y cicatrizar la gangrena inveterada de una herida haciendo otras muchas. Para el autor.

. muchas de las cuales buscan dotar de un sentido unitario al tiempo de la ficción. este es leal al trono. éstas son esencialmente seculares”18. No a la figura individual que lo ocupa. Aquella sería la notable invención e inserción del personaje del Bastardo en el centro del desarrollo dramático. 18 Ibid. pero también en sus manipulaciones voluntarias de la trama. sino al trono en sí mismo […] y a través de su perspectiva irónica y cómica se convierte en el baluarte moral para un trabajo que de otra manera carece de un centro ético. Según la concepción medieval de orden divino. y aun cuando este elemento pervive en el absolutismo monárquico de siglos posteriores. “En primer lugar. para afirmar las virtudes de otros personajes a los que se opone desde su carácter de marginal. Aquello es utilizado por Shakespeare para constituir una voz que guíe las reflexiones morales en torno al desarrollo del conflicto. son las diferencias entre el drama y lo que llamamos la “realidad factual”. Mientras que la figura del bastardo ha sido utilizada tradicionalmente en literatura de manera negativa. p. el monarca. aunque el sentimiento religioso y argumento teológico impregnan las obras de teatro. una en particular destaca de manera notoria. en esta obra se constituye como el héroe. acción que se presenta en la caracterización de los personajes y dinámicas con las que estos se relacionan. podemos apreciar una distinguida posición ética y filosófica desde la cual Shakespeare enfrenta la narración de una pasada sociedad medieval de la cual se reconoce 17 Victor Cahn. En la obra de Shakespeare es posible visibilizar una tensión entre la concepción medieval de la monarquía y la emergencia de una comprensión renacentista sobre las dinámicas políticas. Si bien existen incongruencias menores entre la narrativa ficcional y el referente histórico del pasado medieval. es la pieza clave que vincula el microcosmos y el macrocosmos. 284. En resumen. 382-383. En última instancia. libres de la influencia divina. op. “Sus obras articularon una consciencia de la política como una guerra por el poder librada por los seres humanos. pp. cit. De este modo.Un último punto a tener en consideración para comprender a cabalidad la forma en que Shakespeare representa el escenario de la corte inglesa en este período. el bastardo se erige con un sentido de realismo político”17.. 9 . Sin embargo. en la posición en que se encuentra dentro del reino. se manifiesta también en este período un sentido de realismo político cristalizado en obras como las de Maquiavelo.

a no ser ella misma la que se hiera primero. Desde los palcos del teatro isabelino hasta la televisión del siglo XX. profundamente personal. escena VII. p. estableciendo una evidente conexión con el presente desde el que se escribe. persistiendo en aquella continuidad temática que cobra tanta vigencia en las sociedades de todos los períodos. a pesar de que ocasionalmente aquello contravenga el derecho o las responsabilidades éticas que se asocian a este poder. que permea profundamente la óptica desde la cual Shakespeare rememora la política medieval inglesa. […] ¡Ninguna ruina puede esperarnos si Inglaterra permanece tan solo fiel a sí misma!19” Bibliografía  Fuente primaria 19 Acto V. Estos vínculos no son sólo de tipo coyuntural sino que también responden a procesos comunes dentro de los cuales se pone en tensión la legitimidad y los límites del poder monárquico. además de criticar el rol del interés particular en el ejercicio de la política y sus consecuencias sociales.heredero. y que clausura la obra mediante la voz del Bastardo. Una impresión sobre el pasado que es antes antropológica que positiva. encontramos en este drama una disconformidad con la política de la corte del siglo XVI. dicha rememoración singular de un pasado medieval se verá continuamente reactualizada. 354. el personaje histórico inventado por Shakespeare: “Esta Inglaterra no fue nunca ni será hollada por los pies ensorberbecidos de un conquistador. la sanción de la Carta Magna por Juan I en 1215. El drama shakesperiano se encuentra inserto dentro de una serie de tetralogías históricas que buscan relatar el pasado de Inglaterra. Aquella se devela como una lucha por la autoridad y el poder. Es sorpresivo en este sentido que el autor no incluyese dentro de su obra una de las consecuencias más relevantes de la Guerra de los Barones. 10 . pero que encuentra finalmente su validez en los sistemas ideológicos que la justifican. De todos modos. Como señalamos inicialmente. son evidentes los vínculos que establecen antes una proximidad que una relación de distancia entre los reinados de Juan sin Tierra y Elizabeth I.

Madrid. 2010. Santillana. Vargas Llosa. and romances. escena única.  Fuentes secundarias Battenhouse.]. 3. 14. Cahn. No. Madrid.]. Roy. Ed. 2002. 11 . pp. Greenwood Publishing. 311-354. 191-215. 1961. pp. “King John: Shakespeare’s perspective and others” en Notre Dame English Journal Vol. La verdad de las mentiras. Luis Astrana Marin [trad. 2006. histories.William Shakespeare. Mario. comedies. "England in 1215: An Authoritarian Angevin Dynasty Facing Multiple Threats" en Janet Loengard [ed. Magna Carta and the England of King John. Boydell Press. 10-26. Aguilar. Ralph. Victor. Shakespeare the Playwright: a companion to the complete tragedies. “La vida y la muerte del Rey Juan” en Obras Completas: estudio preliminar. Gran Bretaña. Ed. Turner. University of Notre Dame. pp. 1982. acto primero.