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123.

La cena de Navidad
(Navidad-compartir)
En una víspera de Navidad, un exitoso hombre de negocios se apuraba a llegar a la carnicería
antes de que cerraran. - ¿Va a comprar su pavo de Navidad? - preguntó un amigo. - No. Hot dogs respondió el hombre.
Después explicó como, años atrás, un fracaso rotundo en sus negocios le había quitado toda su
fortuna. Había tenido que enfrentar la Navidad sin trabajo ni dinero para regalos, y con menos de un
dólar para comprar comida.
Ese año, el, su esposa y su hija pequeña dieron las gracias antes de cenar y comieron hot
dogs. - Toda una jauría de ellos - rió. Su esposa le había puesto a cada salchicha, palillos de dientes
que simulaban las piernas, y pajitas para las colas y los bigotes. Su hija estaba fascinada, y contagió
su alegría a todos. Después de la cena dieron gracias de nuevo por el momento más amoroso y
festivo que habían tenido jamás.
- Ahora es una tradición - dijo el hombre
- Hot dogs para la Navidad, nos recuerda ese feliz día cuando nos dimos cuenta de que nos
tenemos los unos a los otros y de nuestra capacidad de reír y celebrar.
Recordemos que Jesucristo, quien dio origen a la Navidad, debe ser nuestro motivo para vivir
los valores familiares de la fraternidad y unidad.
Agradecemos esta aportación a Ricardo Renan Raigoza Gutierrez
Feliz Natividad del Señor. CENA DE NAVIDAD.
122. Comparación
(Navidad-sentido)
Es obvio que no puede haber una comparación real entre Jesús y Santa Clós, pero imaginemos
esta comparación:
Santa vive en el Polo Norte. Jesús está en todas partes.
Santa se pasea en trineo. Jesús se pasea por el viento y camina sobre las aguas.
Santa viene una vez al año. Jesús es una ayuda siempre presente.
Santa llena tus calcetines con regalitos. Jesús suple todas tus necesidades.
Santa baja por tu chimenea sin invitación. Jesús se detiene en tu puerta y toca, después entra a
tu corazón cuando tú lo invitas.
Para ver a santa tienes que hacer fila. Jesús está tan cerca como el hecho de mencionar su
nombre. Santa te deja sentarte en sus piernas. Jesús te deja descansar en sus brazos.
Santa no se sabe tu nombre, todo lo que puede decir es "Hola pequeño, ¿cómo te llamas?".
Jesús sabe tu nombre desde antes de que nacieras. No solo sabe tu nombre, también sabe tu historia
y tu futuro.
Santa tiene una barriga llena de almohadas. Jesús tiene un corazón lleno de amor.
Todo lo que santa puede ofrecer es “jo jo jo”. Jesús ofrece salud, ayuda, esperanza.
Santa dice "No llores" (You better not cry). Jesús dice "Descansen sus preocupaciones en mí,
que yo cuidaré de ustedes”.
Los pequeños ayudantes de santa hacen juguetes. Jesús hace nueva vida, repara corazones
lastimados y arregla hogares rotos.
Santa puede hacerte sonreír. Jesús te da la alegría que es tu fuerza.
Santa deja regalos debajo de tu árbol. Jesús fue nuestro regalo en el pesebre.
Necesitamos recordar a quien verdaderamente le da sentido a la Navidad. Necesitamos poner
a Jesús de regreso en Navidad. Jesús es la verdadera razón de ser de esta época.
La frase que dice: "La Navidad es tiempo de dar y compartir", no se refiere a los regalos de
santa, sino a la entrega que hizo Jesús para salvarnos y mostrarnos el camino a seguir... más vale un
buen gesto de afecto que miles de regalos...

119. Preparándome para Navidad
Reza
Ten fe
Relájate
Pide ayuda
Haz un favor
Piensa en Dios
Rompe un hábito
Haz una caminata
Sonríele a tu familia
Ora. Expresa cosas buenas
Ama. Recuerda el nacimiento
Termina un proyecto deseado
Permítete brillar. Se tú mismo
Ve fotos viejas. Pinta un cuadro
Sé niño otra vez. Siente. Alégrate
Lee un buen libro. Canta en la ducha
Escucha a un amigo. Acepta un cumplido
Ayuda a un anciano. Admira la naturaleza
Juega con tus hijos. Cumple tus promesas
Háblale a un viejo amigo. Acude a la iglesia
Ama intensamente. Llama a un amigo por teléfono
Haz un pequeño cambio en tu vida. Hazte un regalo
Trátate como un amigo. Ríete. Permítete equivocarte
Deja que alguien te ayude. Ora. Convive con la familia
Cierra los ojos, imagina las olas de la playa. Sé feliz
Haz sentir bienvenido a alguien. Pierde un poco de tiempo
Mira una flor con atención. Apaga el televisor y convive
Haz una lista de las cosas que haces bien. Escucha el silencio
Escucha tu música preferida. Aprende algo que siempre deseaste
Dile a las personas amadas cuánto las quieres
Sabes que no estás solo
Piensa en lo que tienes
Muestra tu felicidad
Vive feliz siempre
Respira profundo
Cultiva el amor
Perdona. Entrégate
Recuerda: No hay Navidad sin Cristo. Acércate a EL

FELIZ NAVIDAD
YO
Quiero
en esta Navidad
poder armar un árbol
dentro de mi corazón
y en el colgar en lugar de regalos,
los nombres de mis amigos, los que
viven lejos y cerca de mi,
los antiguos y los más recientes,
los que veo todos los días y los que rara vez
veo los que siempre recuerdo y los que a veces olvido,
los de las horas difíciles y los de la horas
alegres, los que sin querer herí y lo que sin querer me
hirieron, aquellos que conozco profundamente y aquellos que
conozco superficialmente. Los que me deben y a los que debo, mis
amigos humildes y mis amigos importantes, los que me
enseñaron y los que se dejaron enseñar por mí, un árbol de raíces muy
profundas para que sus nombres nunca sean arrancadas de mi corazón y de
ramas largas para que los nuevos nombres, venidos de todas partes vengan a juntarse a los
EXISTENTES.
De sombra muy
agradable para
que nuestra
amistad sea un
momento de
reposo en la
lucha de la vida.
Que el espíritu de la NAVIDAD haga de cada arma una flor,
de la lágrima una sonrisa, del rencor la sabiduría de
PERDONAR y de cada CORAZÓN una
lista para
RECIBIR
a
DIOS.

270. Carta al Niñito Jesús
(Navidad)
NIÑITO JESUS:
Para esta Navidad, NIÑITO JESUS, quiero darte las gracias porque me has permitido vivir, así,
me has permitido también conocerte y amarte. Pero quisiera pedirte, en realidad, el poder amarte,
desde lo más profundo de mi corazón y de mi alma.
En ocasiones creo estar completo, pero sin TI, nada soy. Quiero aprender a darme cuenta, de
que necesito de TI, de que solo con tu ejemplo e imitándolo, puedo darle a los demás el testimonio de
lo que tú nos dejaste.
Ahora que ya comencé a explayarme, quiero decirte que deseo con todo mi corazón la unión y
el amor en las familias, y esto lo podemos obtener de TI, con nuestro esfuerzo, siguiendo el ejemplo
de tu SAGRADA FAMILIA.
Quiero también darte las gracias porque me has dado salud, y te pido el poder seguirla
teniendo, así como encomendamos a TI a nuestros enfermos.
NIÑITO JESUS, Te quiero mucho, ayúdame a nunca más ofenderte y quédate siempre conmigo
y con mis seres queridos. Acuérdate de los que no te conocen y los que te conocemos a nunca
olvidarte ni herirte.
JESUS, JOSE Y MARIA OS DOY EL CORAZON Y EL ALMA MIA!

323. Zapatos para estar con Jesús
(Navidad)
Solo faltaban cinco días para la Navidad. Aun no me había atrapado el espíritu de estas fiestas.
Los estacionamientos llenos, y dentro de las tiendas el caos era mayor. No se podía ni caminar por
los pasillos.
¿Porqué vine hoy? Me pregunté. Me dolían los pies lo mismo que mi cabeza. En mi lista
estaban los nombres de personas que decían no querer nada, pero yo sabia que si no les compraba
algo sé resentirían.
Llené rápidamente mi carrito con compras de último minuto y me dirigí a las colas de las cajas
registradoras. Escogí la más corta, calcule que serian por lo menos 20 minutos de espera.
Frente a mi habían dos niños, un niño de 10 años y su hermanita de 5 años. El estaba mal
vestido con un abrigo raído, zapatos deportivos muy grandes, a lo mejor 3 tallas más grande. Los
jeans le quedaban cortos. Llevaba en sus sucias manos unos cuantos billetes arrugados. Su
hermanita lucía como él, sólo que su pelo estaba enredado. Ella llevaba un par de zapatos de mujer
dorados y resplandecientes.
Los villancicos navideños resonaban por toda la tienda y yo podía escuchar a la niñita
tararearlos. Al llegar a la caja registradora, la niña le dio los zapatos cuidadosamente a la cajera,
como si se tratara de un tesoro. La cajera les entregó el recibo y dijo: son $6.09. El niño puso sus
arrugados billetes en el contador y empezó a rebuscarse los bolsillos. Finalmente contó $3.12. Bueno
pienso que tendremos que devolverlos, volveremos otro día y los compráremos, añadió. Ante esto la
niña dibujó un puchero en su rostro y dijo: "Pero a Jesús le hubieran encantado estos zapatos".
Volveremos a casa trabajaremos un poco mas y regresaremos por ellos. No llores, vamos a volver.
Sin tardar yo le alcancé los tres dólares que faltaban a la cajera. Ellos habían estado esperando en la
cola por largo tiempo y después de todo era Navidad. Y en eso un par de bracitos me rodearon con
un tierno abrazo y una voz me dijo, muchas gracias señor.
Aproveche la oportunidad para preguntarle que había querido decir cuando dijo que a Jesús le
encantarían esos zapatos. Y la niña con sus grandes ojos redondos me respondió, mi mamá está
enferma y yéndose al cielo. Mi papá nos dijo que se iría antes de Navidad para estar con Jesús. Mi
maestra de escuela dominical dice que las calles del cielo son de oro reluciente tal como estos
zapatos. ¿No se le verá a mi mamá hermosa caminando por esas calles con estos zapatos?
Mis ojos se inundaron al ver una lagrima bajar por su rostro radiante. Por supuesto que sí le
respondí. Y en silencio le di gracias a Dios por usar a estos niños para recordarme el verdadero valor
de las cosas.
Anónimo

322. El sueño de María
(Navidad)
"Tuve un sueño José. No lo pude comprender, realmente no, pero creo que se trataba del
nacimiento de Nuestro Hijo. Creo que sí era acerca de eso.
La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipación. Decoraban las
casas y compraban ropa nueva. Salían de compras muchas veces y adquirían elaborados regalos.
Era muy peculiar, ya que los regalos no eran para nuestro Hijo. Los envolvían con hermosos papeles
y los ataban con preciosos monos, y todo lo colocaban debajo de un árbol. Si, un árbol, José, dentro
de sus casas. Esta gente estaba decorando el árbol también. Las ramas llenas de esferas y adornos
que brillaban. Había una figura en lo alto del árbol. Me parecía ver un ángel. ¡Oh! era verdaderamente
hermoso.
Toda la gente estaba feliz y sonriente. Todos estaban emocionados por los regalos, se los
intercambiaban unos con otros. José, no quedó alguno para nuestro Hijo. ¿Sabes? creo que ni
siquiera lo conocen, pues nunca mencionaron su nombre. ¿No te parece extraño que la gente se
meta en tantos problemas para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen?
Tuve la extraña sensación de que si nuestro hijo hubiera estado en la celebración hubiese sido
un intruso solamente. Todo estaba tan hermoso, José, y todo mundo tan feliz; pero yo sentí enormes
ganas de llorar. Que tristeza para Jesús, no querer ser deseado en su propia fiesta de cumpleaños.
Estoy contenta porque sólo fue un sueño. Pero que terrible José, si eso hubiese sido realidad."
Anónimo
331. Invita al festejado
(Navidad)
Como sabrás nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños, todos los años se hace
una gran fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo. En estos días la gente hace
muchas compras, hay anuncios en el radio, en la televisión y por todas partes no se habla de otra
cosa, sino de lo poco que falta para que llegue el día. La verdad, es agradable saber, que al menos,
un día al año algunas personas piensan un poco en mí.
Como tu sabes hace muchos años que comenzaron a festejar mi cumpleaños, al principio no
parecían comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que
lo celebran.
La gente se reúne y se divierte mucho pero no saben de que se trata. Recuerdo el año pasado
al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta en mi honor; pero sabes una cosa, ni
siquiera me invitaron.
Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme, la fiesta era para mi y
cuando llego el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta. ¡Y yo quería compartir la mesa con
ellos! (Apocalipsis 3,20).
La verdad no me sorprendió, porque en los últimos años todos me cierran las puertas. Como no
me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entre y me quede en un rincón. Estaban todos
bebiendo, había algunos borrachos, contando chistes, carcajeándose.
La estaban pasando en grande, para colmo llego un viejo gordo, vestido de rojo, de barba
blanca y gritando: "JO JO JO JO", parecía que había bebido de mas, se dejo caer pesadamente en
un sillón y todos los niños corrieron hacia el, diciendo " SANTA CLAUS" "SANTA CLAUS" ¡como si la
fiesta fuera en su honor!
Llegaron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos
esperando que alguien me abrazara. Y ¿sabes?, nadie me abrazó. Comprendí entonces que yo
sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retire. Tal vez crean que yo nunca
lloro, pero esa noche llore, me sentía destruido, como un ser abandonado, triste y olvidado.
Me llegó tan hondo que al pasar por tu casa, tu y tu familia me invitaron a pasar, además me
trataron como a un rey, tu y tu familia realizaron una verdadera fiesta en la cual yo era el invitado de
honor, además me cantaron las mañanitas; hacia tiempo que a nadie se le ocurría hacer eso.

Que DIOS bendiga a todas las familias como la tuya, yo jamás dejo de estar en ellas en ese día
y todos los días. También me conmovió el pesebre que pusieron en un rincón de tu casa. ¿Sabias que
hay países que se esta prohibiendo poner nacimientos? Hasta lo consideran ilegal. ¿A donde ira a
parar este mundo?
Otra cosa que me asombra es que el día de mi cumpleaños en lugar de hacerme regalos a mi,
se regalan unos a otros. ¿Tu que sentirías si el día de tu cumpleaños, se hicieran regalos unos a
otros y a ti no te regalaran nada?. Una vez alguien me dijo: ¿Como te voy a regalar algo si a ti nunca
te veo?
Ya te imaginaras lo que le dije: Regala comida, ropa y ayuda a los pobres, visita a los enfermos
a los que están solos y yo los contare como si me lo hubieran hecho a mi (Mat.-25,34-40) Cada año
que pasa es peor, la gente solo piensa en las compras y los regalos y de mi ni se acuerdan.
Probablemente así hablaría JESUCRISTO ... Por eso, VIVE verdaderamente esta Navidad
Anónimo

NAVIDAD SE ESCRIBE...
Navidad se escribe con N de niño nacido
Navidad se escribe con A de amor inmenso
Navidad se escribe con V de vida plena
Navidad se escribe con I de ilusión cumplida
Navidad se escribe con D de don gratuito
Navidad se escribe con A de alegría auténtica
Navidad se escribe con D de Dios
333. La esperanza - Bienes invisibles**
(Navidad - Una historia que nos enseña que lo material no es la felicidad )
Tomás es un chico de siete años que vive con su mamá, un pobre costurera, en su solo cuarto,
en una pequeña ciudad del norte de Escocia. La víspera de Navidad, en su cama, el chico espera,
ansioso, la venida de Papá Noel. Según la costumbre de su país, ha colocado en la chimenea una
gran media de lana, esperando encontrarla, a la mañana siguiente, llena de regalos. Pero su mamá
sabe que no habrá regalos de Navidad para Tomás, por su falta de dinero.
Para evitar su desilusión, le explica que hay bienes visibles, que se compran con dinero, y
bienes invisibles, que no se compran, ni se venden, ni se ven, pero que lo hacen a uno muy feliz:
como el cariño de la mamá, por ejemplo.
Al día siguiente, Tomás despierta, corre a la chimenea y ve su media vacía. La recoge con
emoción y alegría y se la muestra su mamá:"¡Está llena de bienes invisibles!", le dice, y se le ve feliz.
Por la tarde va Tomás al salón parroquial donde se reúnen los chicos, cada cual mostrando
orgulloso su regalo. "¿Y a ti, Tomás, qué te ha traído Papá Noel?", le preguntan.
Tomás muestra feliz su media vacía:"¡A mí me ha traído bienes invisibles!", contesta. Los chicos
se ríen de él. Entre ellos Federico un niño consentido, tiene el mejor regalo pero no es feliz. Por
envidia sus compañeros le hacen burla porque su lindo auto a pedal no tiene marcha atrás (reversa),
y enfurecido destruye el valioso juguete. El papá de Federico se aflige, ¿Cómo dar el gusto a su hijo?.
En eso ve a Tomás sentado en un rincón, feliz con su media vacía. ¿Que te ha traído Papá
Noel?, a mí bienes invisibles, contesta ante la sorpresa del papá de Federico, y le explica que no se
ven, ni se compran, ni se venden, como el cariño de una mamá.
El papá de Federico comprendió. Los muchos regalos visibles y vistosos no habían logrado la
felicidad de su hijo. Tomás había descubierto, gracias a su mamá, el camino a la Felicidad.
Bernardino Piñera Carvallo

493. Decálogo Navideño
De Constantino Maradei
(Navidad)

Si tienes tristeza, ¡alégrate!
La Navidad es GOZO

Si tienes deudas, ¡Págalas!
La Navidad es JUSTICIA

Si tienes enemigos, ¡Reconcíliate!
La Navidad es PAZ

Si tienes maldad y pecado, ¡Arrepiéntete y
cambia!
La Navidad es CONVERSIÓN Y GRACIA

Si tienes amigos, ¡Búscalos!
La Navidad es ENCUENTRO

Si tienes tinieblas, ¡Enciende tu farol!
La Navidad es LUZ

Si tienes pobres a tu lado, ¡Ayúdalos!
La Navidad es DON

Si tienes errores, ¡Reflexiona!
La Navidad es VERDAD

Si tienes orgullosa soberbia, ¡Sepúltala!
La Navidad es HUMILDAD

Si tienes resentimientos, ¡Olvídalos!
La Navidad es AMOR

Enviado por: Gladys Urrutia de Espinoza y Luis Espinoza de Urrutia.

357. Pino de Navidad
(Navidad)
Esta Navidad quiero ser tu pino Señor, con las ramas muy verdes y frescas, alimentado por la
savia de tu vida Divina. Apoyado en una cruz de madera símbolo de tu crucifixión y muerte, me
sostendré muy derecho y no caeré ante las dificultades y crisis de la vida, ya que mi soporte estaría
en Ti y no en mi mismo.
Como un reflejo tuyo mi forma seria triangular, signo de tu Santísima Trinidad y si una rama
sobresale demasiado, hazme sensible para cortarla a tiempo, será menos doloroso.
Empezare desde hoy a limpiarlo de todo musgo o heno que tengan el tronco y las ramas, a
quitarme todo lo que me estorba, el egoísmo, la envidia, la incomprensión, el orgullo y la soberbia,
que como parásitos crecen sin que me de cuenta.
Como un recuerdo de todas las estrellas que brillaron esa NOCHE BENDITA en que Tu naciste,
me llenare de colores y luces para reflejar a los demás la alegría de Tu Venida al mundo.
Escogeré el color amarillo, el mas brillante, para que represente mis alabanzas. Por el sol que
sale cada día, por las estrellas, los atardeceres, por todas las maravillas del mundo que Tu creaste
para nosotros, Ser Supremo.
Continuare con el rojo, que representa mis peticiones. Te pido que hagas de mi un instrumento
de Tu Amor, te pido por la familia; que reines siempre Tu y seas el centro de ella.
Dame Señor lo que Tu sabes que necesito y no se pedirte, paciencia, humildad y prudencia
para no herir jamás a nadie. Pondré también el color azul, para simbolizar el perdón que te pido.
Porque no siempre he sabido serte fiel, porque no se dar ni perdonar, porque viendo la luz prefiero las
tinieblas. Perdón Señor, porque conociéndote, no doy testimonio.
Por ultimo el color blanco, será para decirte Gracias. Portando lo que he recibido de Ti, porque
me has dado salud, bienestar, alegría y satisfacciones. Gracias también por las enfermedades, las
penas y los sufrimientos. Gracias por lo que me acerco mas íntimamente a Ti.
Y en la punta, con la luz muy intensa, pondré una estrella que me ilumine siempre, será mi Fe.
Una Fe madura, inquebrantable, siempre en aumento y que se alimentara de Tu Eucaristía y de Tu
Palabra y que por eso brillara, para el que todo aquel que se acerque a mi sienta Tu Presencia. Dame
Señor, la alegría de permanecer siempre unido a Ti.
ASI SEA

Anónimo
487. Representación Navideña++
(Navidad)
Era Navidad y en el pueblo iban a hacer la representación del nacimiento de Jesús. Todos
estaban muy entusiasmados, querían que la obra fuera un éxito.
Los niños la iban a representar, pero entre ellos había un niño con problemas; quién sabe por
qué causa, era más lento en aprender que los demás. El quería estar en la obra, y a la maestra le dio
ternura verlo con tanta emoción que le dio un papel pequeño: el del posadero que rechazaba a la
Virgen y a José porque la posada estaba llena.
El día de la obra el teatro estaba a reventar, hasta había gente de pie. Y cuando llegaron a la
parte en la que llega José y María a la posada, dónde este niño con problemas tenía que hablar, paso
algo inesperado.
José toco la puerta y salió el posadero, y cuando ya los iba a rechazar, al ver a la joven pareja y
sobre todo a la mujer, embarazada de quien iba a ser nuestra salvación, al niño se le llenaron los ojos
de lágrimas y les dijo: "Pasen, pasen, la señora puede dormir en mi cama, que yo dormiré en el
suelo."
Hubo un silencio intenso en la sala y a mucha gente se le salieron las lágrimas. La obra fue un
éxito, a pesar de que no fue fiel representación de lo que realmente paso en esa noche de Navidad,
pero sentimos que algo había cambiado en nuestras vidas, pues ese niño nos enseñó una lección de
amor; en su inocencia nos enseñó que debemos amar y ayudar a otros, no importa quienes sean,
porque somos hijos de Dios y estamos aquí para hacer el bien, sin pedir nada a cambio.
Agradecemos esta aportación a Reina Semprúm
483. Reflexión de una madre sobre la Navidad
(Navidad)
Creo que muy pocos o tal vez muchos si tengan presente lo que significa la Navidad, toda esa
gente que se preocupa sólo por ver qué regala, qué compra, cómo organizar posadas, pero no las
posadas tradicionales, sino las que sólo se piensa en la fiesta, en la diversión, olvidando el significado
de lo que es una verdadera posada de Navidad.
Los pequeños esperan la Navidad no por el nacimiento del Niño Jesús, sino por los regalos que
esperan de Santa Claus, pues para pocos es el Niño Jesús.
Los jóvenes esperan el día de terminar exámenes para preparar lo que llaman posadas,
obteniendo el dinero de los padres para gastarlo en fiestas en sus casas a todo lo que dá, diversión,
música, bebidas de toda clase, y aparte llenando las discotecas.
Los adultos, padres de familia y hombres de negocios, llega el mes de diciembre y se preparan
en grande para hacer sus fiestas de negocios, en donde celebran algo que no saben lo que significa,
sólo se juntan y organizan todo para pasar un buen rato agradable y divertido.
Y que puedo decir de nosotras las madres de familia de los jóvenes, nos olvidamos de hacerles
ver a nuestros hijos pequeños, adolescentes y jóvenes, lo que es celebrar una verdadera e importante
Navidad, por pensar sólo en gastar dinero en la compra de regalos para los ahijados, los padrinos, las
comadres y los compadres, y correr todos los días desde que empieza el mes de diciembre o antes,
porque no nos alcanza el tiempo para comprar y repartir todos esos regalos.
Yo creo que la tierra sin Jesús sería un verdadero infierno; y que la tierra con Jesús es un Cielo
anticipado.
EL es la verdadera y única fuente de alegría, meditemos en el fondo de nuestro corazón de que
es lo que realmente debemos celebrar y vivir en el tiempo de NAVIDAD.
¿A que hora nos damos tiempo de reflexionar sobre el NACIMIENTO DE JESUS con nuestros
hijos y sobre lo que vamos a regalar a quien en realidad se debe festejar?
¡Jesús de da a nosotros en la medida en que nosotros nos damos a El y a los demás!
Agradecemos esta aportación a M.G.E. (Madre de Familia)

488. La noche de las noches

(Navidad)
Cuando suenen las 12 campanadas deja, que tu Corazón se envuelva en una alegría inmensa,
dulce ... tierna.
Nos ha nacido un Salvador
No permitas jamás, que algo te lastime o te duela, recuerda que hay alguien, con el pañuelo en
la mano dispuesto a consolarte y aliviarte y a darte su amor.
Nos ha nacido un Salvador
Piensa a cuantos le gustaría que tu, le regalaras una sonrisa. Piensa cuantos esperarían que tu
le estrecharas las manos con ternura. Cuantos esperarían una palabra de cariño de tus labios pues
quizás estén más solos que tu.
Si tienes Familia, estréchalos contra tu corazón, apriétalos fuerte.
Perdónalo todo, dale paz a tu corazón y disfruta del instante... la vida es tan corta, no hay
tiempo que perder. Regálales tu amor y agradece a Dios por tenerlos esta noche junto a ti.
Pues nos ha nacido un Salvador
Cuando el insomnio te haga dar vueltas desesperadamente en la cama, recuerda que hay
alguien que puede sembrar sueños de paz en tu alma. Cuando tu cruz te pese recuerda que alguien
ya la llevó por ti. Cuando te sientas humillado y burlado, recuerda alguien ya lo sufrió por ti. Levanta tu
cabeza mira hacia el cielo, mira la belleza de ese manto de estrellas y siente la ternura de ese Dios
que se hizo Niño para habitar en tu corazón, para que vuelvas a nacer en esta Noche, con una mirada
distinta... llena de ternura... con un corazón distinto, lleno de amor, con el alma llena de regocijo y
cubierta de esplendor pues esta noche ...
Esta noche... nos ha nacido un Salvador
Aportación enviada por Carlos A. Artusa (Buenos Aires - Argentina)
485. Esta noche te visitará Jesús++
(Navidad)
Era la noche de navidad. Un ángel se apareció a una familia de dinero y le dijo a la dueña de la
casa:
"Te traigo una buena noticia: Esta noche el Señor Jesús vendrá a visitar tu casa."
La señora quedó entusiasmada. Nunca había creído que en su casa sucediese este milagro.
Trató de preparar una cena excelente para recibir a Jesús. Encargó pavos, conservas y vinos
importados.
De repente sonó el timbre. Era una mujer mal vestida, de rostro sufrido, con el vientre hinchado
por un embarazo muy adelantado.
"Señora ¿no tendrá algún trabajo para darme? Estoy embarazada y tengo mucha necesidad del
trabajo."
"¡Pero esta no es hora de molestar! Vuelva otro día", respondió la dueña de la casa. "Ahora
estoy muy ocupada con la cena para una importante visita."
Poco después, un hombre, sucio de grasa, llamó a la puerta.
"Señora, mi camión se ha arruinado aquí en la esquina. ¿Por casualidad no tendría usted una
caja de herramientas que me pueda prestar?"
La señora, ocupada porque estaba limpiando los vasos de cristal y los platos de porcelana, se
irritó mucho: "¿Usted piensa que mi casa es un taller mecánico? ¿Dónde se ha visto importunar a la
gente así? Por favor no ensucie mi entrada con esos pies cochinos."
La anfitriona siguió preparando la cena: abrió latas de caviar, puso la champaña en el
refrigerador, escogió en la bodega los mejores vinos, preparó unos coctelitos.
Mientras tanto alguien afuera llamó a la puerta. "Será que ahora llega Jesús", pensó ella
emocionada, y con el corazón acelerado fue a abrir la puerta. Pero no era Jesús, era un niño
harapiento de la calle.
"Señora, deme un plato de comida."
"¿Cómo te voy a dar comida si todavía no hemos cenado?" "Vuelve mañana, porque esta
noche estoy muy atareada."

Al final, la cena estaba ya lista. Toda la familia emocionada esperaba la ilustre visita. Sin
embargo, pasaba las horas y Jesús no aparecía. Cansados de esperar empezaron a tomar los
coctelitos, que al poco tiempo comenzaron a hacer su efecto en los estómagos vacíos y el sueño hizo
olvidar los pavos y los platos preparados.
A la mañana siguiente, al despertar, la señora se encontró, con gran espanto, frente a un ángel.
"¿Un ángel puede mentir?" Gritó ella. "Lo preparé todo con esmero, aguardé toda la noche y
Jesús no apareció. ¿Por qué me hizo esta broma?"
"No fui yo quien mentí, fue usted la no tuvo ojos para ver", dijo el ángel. "Jesús estuvo aquí tres
veces, en la persona de la mujer embarazada, en la persona del camionero y en el niño hambriento.
Pero usted no lo reconoció ni acogió".
Agradecemos esta aportación a Jorge López Alcedo, de Perú.

492. Dos bebes en un pesebre++
(Navidad)
En 1994 dos americanos respondieron una invitación que les hiciera llegar el Departamento de
Educación de Rusia, para enseñar moral y ética en las escuelas públicas, basada en principios
bíblicos.
Debían enseñar en prisiones, negocios, el departamento de bomberos, de la policía y en un
gran orfanato. En el orfanato había casi 100 niños y niñas que habían sido abandonados, y dejados
en manos del Estado. De allí surgió esta historia relatada por los mismos visitantes:
Se acercaba la época de las fiestas de 1994, los niños del orfanato iban a escuchar por primera
vez la historia tradicional de la Navidad. Les contamos acerca de María y José llegando a Belén, de
cómo no encontraron lugar en las posadas, por lo que debieron ir a un establo, donde finalmente el
niño Jesús nació y fue puesto en un pesebre.
A lo largo de la historia, los chicos y los empleados del orfanato no podían contener su
asombro. Algunos estaban sentados al borde de la silla tratando de captar cada palabra. Una vez
terminada la historia, les dimos a los chicos tres pequeños trozos de cartón para que hicieran un
tosco pesebre. A cada chico se le dio un cuadradito de papel cortado de unas servilletas amarillas que
yo había llevado conmigo. En la ciudad no se podía encontrar un solo pedazo de papel de colores.
Siguiendo las instrucciones, los chicos cortaron y doblaron el papel cuidadosamente colocando
las tiras como paja. Unos pequeños cuadraditos de franela, cortados de un viejo camisón que una
señora americana se olvidó al partir de Rusia, fueron usados para hacerle la manta al bebé. De un
fieltro marrón que trajimos de los Estados Unidos, cortaron la figura de un bebé.
Mientras los huérfanos estaban atareados armando sus pesebres, yo caminaba entre ellos para
ver si necesitaban alguna ayuda. Todo fue bien hasta que llegué donde el pequeño Misha estaba
sentado. Parecía tener unos seis años y había terminado su trabajo. Cuando miré el pesebre quedé
sorprendido al no ver un solo niño dentro de él, sino dos. Llamé rápidamente al traductor para que le
preguntara por qué había dos bebes en el pesebre. Misha cruzó sus brazos y observando la escena
del pesebre comenzó a repetir la historia muy seriamente.
Por ser el relato de un niño que había escuchado la historia de Navidad una sola vez estaba
muy bien, hasta que llegó la parte donde María pone al bebé en el pesebre. Allí Misha empezó a
inventar su propio final para la historia, dijo: "Y cuando María dejó al bebé en el pesebre, Jesús me
miró y me preguntó si yo tenía un lugar para estar.

Yo le dije que no tenía mamá ni papá y que no tenía un lugar para estar. Entonces Jesús me
dijo que yo podía estar allí con El. Le dije que no podía, porque no tenía un regalo para darle. Pero yo
quería quedarme con Jesús, por eso pensé qué cosa tenía que pudiese darle a El como regalo; se
me ocurrió que un buen regalo podría ser darle calor.
Por eso le pregunté a Jesús: Si te doy calor, ¿ese sería un buen regalo para ti? Y Jesús me
dijo: Si me das calor, ese sería el mejor regalo que jamás haya recibido. Por eso me metí dentro del
pesebre y Jesús me miró y me dijo que podía quedarme allí para siempre."
Cuando el pequeño Misha terminó su historia, sus ojitos brillaban llenos de lágrimas
empapando sus mejillas; se tapó la cara, agacho la cabeza sobre la mesa y sus hombros comenzaron
a sacudirse en un llanto profundo. El pequeño huérfano había encontrado a alguien que jamás lo
abandonaría ni abusaría de él. ¡Alguien que estaría con él para siempre!
Y yo aprendí que no son las cosas que tienes en tu vida lo que cuenta, sino quienes tienes, lo
que verdaderamente importa.
Agradecemos esta aportación a Laura González y Lázaro Ramirez.

520. Señora del Adviento
(Navidad)
Señora del Adviento, señora de los brazos vacíos, señora de la preñez evidente y extenuante.
Cuánto deseamos que camines con nosotros. Cuánto necesitamos de tí. Mujer del pueblo que viajas
presurosa y alegre a servir a Isabel, a pesar de tu vientre pesado y fatigoso. Entre las dos tejerán
esperanzas y sueños.
Señora del Adviento, señora de los brazos vacíos, también nosotros estamos preñados de
esperanzas y sueños. Soñamos con que el canto de las aves no vuelva a ser turbado por el ruido de
las balas. Soñamos con nuestros niños sin temores, cantando al fruto de tu vientre ya cercano.
Soñamos con los niños de Colombia durmiendo tranquilos al arrullo de un villancico. Soñamos
que nuestros viejos mueren tranquilos y en paz murmurando una oración.
Soñamos con que algún día podremos volver a tener sueños y utopías y esperanzas.
Señora del Adviento, la de los brazos vacíos, visítanos como a tu prima.
Monta tu burrito y ven presurosa. Nuestros corazones son pesebres huecos y fríos donde hace
falta que nazca tu hijo. Ven, señora, con tus gritos de parto a calentar nuestros corazones, a seguir
tejiendo esperanzas con nosotros, como lo hiciste con Isabel. Solo así, en medio de la noche
iluminada por tus brazos ahora llenos y por tus pechos que amamantan, podremos volver a
soñar...podremos gritar ¡es navidad!.
CARLOS MARIO CANO R. Medellín, Colombia

494. Carta de Navidad de un niño
(Navidad)
Niño Jesús:
"Me dicen que no se debe mentir, y cuando se me escapa una verdad se enfurecen. Ayer se
molestó mucho mi papá porque dije delante de sus amigos que maltrata a mi mamá. ¿Es que no es
peor hacerlo que contarlo? El se enoja cuando yo lo cuento. Yo no puedo enojarme cuando él lo hace.
Me dicen que no está bien que me junte con "ciertos niños" y al dormir me obligan a rezarte a ti
Diosito que nos enseñas que todos somos iguales y hermanos.

Mamá dice que debo parecerme a mi papá, pero mi padre dice por teléfono que está enfermo
para no ir al trabajo, y se gasta todo el sueldo tomando.
Yo se pensar, tengo mis gustos propios que son distintos de los de mis padres y a veces me
dan ganas de gritar y de protestar. Por ejemplo, cuando mi papá me manda callar sólo porque él no
tiene ganas de hablar o porque pienso distinto; cuando me obliga a jugar a la calle sólo porque él
quiere en paz ver la televisión.
Cargan mi vida de prohibiciones, negaciones: ¡no hagas, no hagas y no hagas! Y obligaciones
¡debes, debes y debes! Para nosotros los niños sólo existe el verbo "DEBER"; nunca el "PODER".
Juegan conmigo como un muñeco cuando tiene ganas. Si yo no tengo ganas, juegan lo mismo
y encima me llaman caprichoso o engreído. Ellos deciden siempre cuando jugar conmigo; pero yo no
puedo elegir nunca el horario para jugar con ellos. Y cuando ellos dicen no, yo no puedo llamarles la
atención, ¡porque soy un niño!.
Sin embargo, Tú Cristo, naces para decir: Si no se hacen como niños no entrarán en el Reino
de los Cielos". Y a nosotros no nos dejan serlo. Nos obligan a tener malicia, el egoísmo y la
hipocresía de los mayores; nos obligan a decir lo que no sentimos.
Diles que ser niño no es un defecto, ni un pecado, ni una limitación, ni un juguete bonito para lo
mayores. Tal vez por eso en la Navidad nos compran muchos juguetes, para hacernos como ellos.
Que nos den su tiempo, su comprensión, que nos respeten.
Diles, en esta Navidad, que un niño es un valor único, irrepetible en la vida y, ciertamente -tú
mismo lo afirmaste- un valor que no puede morir en el "hombre" .
Tu amiguito
Agradecemos esta aportación a Jorge López Alcedo de Perú
506. Valor de la Navidad
(Navidad)
Como ya terminó el año escolar, los chicos piden su premio porque se entregaron los boletines
de calificaciones y pasaron al siguiente grado. Normalmente mi hijo me exige que le compre juguetes
o cosas que le atraen, y normalmente no las compro, no sólo porque a veces excede el precio de lo
que puedo pagar, sino también porque lo hago como un desafío para el niño de que si realiza esto
bien, entonces tendrá un premio.
En uno de estos días muy calurosos iba en el auto con mi hijo pasamos por una heladería, y me
propuso que le compre un helado porque terminaron las clases. Un helado es lo más barato que uno
puede obsequiar a un niño, y no necesita que sea fin de las actividades escolares para dárselo. Pero
me llamó la atención la expresión de alegría y júbilo porque acepte la propuesta. Cuando ya le
compre el helado, me agradeció y dijo con voz alta: "Que lindas vacaciones voy a pasar esta vez!" Me
sorprendí lo que un simple helado podía hacer.
Y me puse a pensar en los valores que inculcamos a nuestros hijos para esta Navidad. Será
que nuestros hijos aprecian los detalles de una Navidad. Preparar el pesebre, poner los guirnaldas,
preparar el pastito para las ovejitas, hacer juntos en familia el pesebre, preparar la estrella de Belén
con papeles brillantes. O nos vamos en una tienda, compramos el pesebre y le decimos a la
empleada que coloque en una esquina de la casa, o nosotros lo hacemos con mucha frialdad.
Me ayuda a reflexionar que si les mostramos a nuestros hijos el valor de la Navidad en esos
pequeños detalles, valorarán la escena de una reunión familiar de la Nochebuena, pues si sólo
Navidad sirve para aplacar los pedidos de los chicos, por más autos de juguetes sofisticados que le
compremos no servirán para el sentido navideño.
Que les parece si en vez de superficialidades les mostramos a nuestros pequeños, y por qué no
a los adultos, que conviven con nosotros, que Navidad es pasar ese día con el amor familiar, es
perdonar, es alegría, es tener la paz interior, es esperanza de que el mañana será mejor porque
existe Jesús, porque realmente hace 2000 años un niñito nacido de una virgen, casado con un
carpintero llamado José, nació para salvarnos, para darnos la oportunidad de ser buenos, de hacer
las cosas bien, de ser honestos, de ser respetuosos y obedientes con nuestros padres, de ser
cariñosos y agradables con los demás, de entregar una sonrisa a las personas que conviven con
nosotros.
Eso y muchas cosas más, podemos enseñar como el valor de una NAVIDAD.
FELIZ NAVIDAD, que el niño Jesús realmente nazca en tu corazón, en tu familia y verás que el
AÑO 2001 será mejor que el se va.
Agradecemos esta aportación a Alicia ABZ de Paraguay.

EL MEJOR REGALO

(Navidad)
A un amigo mío llamado David, su hermano le dio un automóvil como regalo de Navidad. En
nochebuena, cuando David salió de su oficina, un niño de la calle estaba caminando alrededor del
brillante coche nuevo admirándolo.
-¿Este es su coche señor?- preguntó. David afirmó con la cabeza.
- Mi hermano me lo dio en Navidad. El niño estaba asombrado. - ¿Quiere decir que su hermano
se lo regaló y a usted no le costó nada?, Vaya me gustaría... titubeó el niño. Desde luego, David
sabía lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un hermano así, pero lo que el muchacho
realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza.
- Me gustaría - prosiguió el niño poder ser un hermano así.
David miró al niño con asombro, e impulsivamente añadió: -¿Te gustaría dar una vuelta en mi
auto? - Oh, si, eso me encantaría. Después de un corto paseo, el niño volteó y con los ojos
chispeantes dijo:
- Señor... ¿No le importaría que pasáramos frente a mi casa?. David sonrió. Creía saber lo
que el muchacho quería.
Quería enseñar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil, pero de nuevo,
David estaba equivocado.
¿Se puede detener donde están esos dos escalones? - pidió el niño. Subió corriendo y en poco
rato David oyó que regresaba, pero no venia rápido. Llevaba consigo a su hermanito lisiado.
Lo sentó en el primer escalón, entonces le señaló hacia el coche.
- ¿Lo ves?, Allí está Juan, tal como te lo dije, allí arriba. Su hermano se lo regaló de Navidad y a
él no le costó ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar uno igualito..... entonces podrás ver por ti
mismo todas las cosas bonitas de los escaparates de Navidad, de las que he estado tratando de
contarte.
David, bajó del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero.
El hermano mayor, con los ojos radiantes, se subió atrás de él y los tres comenzaron un paseo
navideño memorable.
Esa Nochebuena, David comprendió lo que Jesús quería decir con: "HAY MAS DICHA EN
DAR..."
¡Que tengas un excelente día!

Da vida a otra vida... Da esperanza... Transmite los VALORES fundamentales.
Envía este mensaje, sácale copias, entrégalo a quien no tiene correo electrónico, cuéntaselo a
tus hijos, dáselo a tu compañero de trabajo, transmíteselo a tu cónyuge o a tu novio(a).
Somos lo que pensamos. Somos lo que decidimos ser. Decide ser una mujer o un hombre de
VALORES. Nuestro entorno lo necesita desesperadamente.
Se un portador de los VALORES, viviéndolos.

507. Navi-DAD
(Navidad)
El siguiente texto es duro, pero real. Si tu ya vives tu Navi-DAD, refuérzala, si no, reflexiona...
Andamos igual que la loca del cuento. Lloraba cada vez que en el pueblo había una muerte;
pero jamás pregunta quién había sido el muerto. Le interesaba la muerte abstracta, sin nombre ni
rostro, la pura neutralidad del hecho.
Así nosotros. Celebramos cada año un nacimiento o más bien, la abstracción de un nacimiento,
puesto que poco o nada nos interesa el recién nacido. Hemos llegado los cristianos a la
incongruencia de conmemorar la navidad de Cristo pero sin Cristo.
Pusimos tantas envolturas y artificios sobre la cuna, que se nos veló el rostro del que nacía.
Nos quedó la cáscara, se perdió la almendra.
La navidad es una y sola. El hecho de que Dios, decidido a hacerse hombre, nació de muier en
la pobreza y en la humillación; el ingreso de Dios en nuestra propia historia, su habitación entre
nosotros, la esperanza de salvación para los pecadores. Todos.
Frente a esta Navidad mayúscula, que es la única y la verdadera, han surgido otras navidades
con minúscula, caricaturas y sucedáneos, pequeñas trampas con que un mundo materialista hasta el
tuétano, sustituye la fe por el placer> la esperanza, por el dinero, la adoración de Dios por la
adoración del hombre.
Por ejemplo...
LA NAVIDAD GASTRONÓMICA. El pavo al horno, los turrones y la champaña. Belén es una
cena de medianoche, el banquetazo del año, los manteles largos, los estómagos hastiados. Claro que
el hambre en el mundo nada tiene que ver con Belén.
LA NAVIDAD POSTAL. El recuerdo de los amigos que olvidamos 364 días del año. Metros y
metros cúbicos de correspondencia atascados en las oficinas de correo. La feria de las tarjetas
deliciosamente cursis. Y una frase gastada y sin lenguaje: Feliz Navidad.
LA NAVIDAD TURISTICA. No la de convivencia familiar sino el viaje apresurado a donde sea
para "divertirnos" al tiempo que nos evadimos de lo cotidiano. Y tener una buena respuesta a la
pregunta: ¿Adónde fuiste esta Navidad?, cuando la pregunta debería ser ¿Cómo viviste esta
Navidad?
LA NAVIDAD CONSUMISTA. Desde los niños que valoran la celebración religiosa por los
juguetes que reciben, hasta los adultos que juegan, también ellos, a obsequiar para que obsequien.
Bienvenida la fiesta litúrgica si deja una caja de bombones, una lavanda “Made” donde sea menos en
tu país de origen y un cheque al portador.

LA NAVIDAD DE MUCHO MUNDO. El night club para el jet-set. La boitede-nuit para el playboy
y sus aprendices. Con motivo de la Navidad de Cristo hemos contratado las mejores orquestas. Baile
usted en nuestra pista de cristal. Se obsequian serpentinas, globos y confeti.
LA NAVIDAD FOLKLÓRICA. Adornar por adornar no importando el costo de las cosas, casi en
competencia por tener lo más apantallador. Olvidamos que el pino, el nacimiento y los adornos tienen
un sentido cristiano profundo, de gran recuerdo y enseñanza que nada tiene que ver con su
apariencia y valor económico.
LA NAVIDAD ESPUMOSAMENTE PIADOSA. De cristianismo estilizado, de piedad epidérmica,
de religiosidad incomprometida, sin que se lleve a la acción. Demasiado lírica y empalagosa. La
historia es más dura y redentora: un Dios nacido voluntariamente pobre, desplazado y sufriente,
exigiendo a los hombres la renuncia de toda soberbia, la renovación del hombre y del mundo.
Ayer, como hoy, sigue siendo válido la nostalgia navideña de Juan en su Evangelio: "Vino a los
suyos, pero los suyos no lo recibieron».
Sólo hay una Navidad digna del nombre: la que conjuga el verbo dar. Lo conjugó el Padre: nos
DIO a su HIJO unigénito. Lo conjugó la Madre: María DIO a luz a su primogénito para que fuera
nuestra luz Y lo hemos de conjugar nosotros compartiendo con los hermanos el pan y el consuelo, la
ayuda y el amor.
Navidad tiene una extraña etimología de irradiación social, procede de la más profunda raíz
cristiana: NAVI-DAD : IMPERATIVO DEL VERBO DAR.
Dr. Joaquín Antonio Peñalosa (Adaptado). Enviada por el MFC - Mexico

* Carta de Jesús
(Una historia sobre el verdadero sentido de la Navidad)
Querido Amigo:
Hola, te amo mucho. Como sabrás, nos estamos acercando otra vez a la fecha en que festejan mi
nacimiento.
El año pasado hicieron una gran fiesta en mi honor y me da la impresión que este año ocurrirá lo mismo. A
fin de cuentas ¡llevan meses haciendo compras para la ocasión y casi todos los días han salido anuncios y
avisos sobre lo poco que falta para que llegue!

La verdad es que se pasan de la raya, pero es agradable saber que por lo menos un día del año, piensan en
mí. Ha transcurrido ya mucho tiempo cuando comprendían y agradecían de corazón lo mucho que hice por toda
la humanidad.
Pero hoy en día, da la impresión de que la mayoría de la gente apenas si sabe por qué motivo se celebra mi
cumpleaños. Por otra parte, me gusta que la gente se reúna y lo pase bien y me alegra sobre todo que los niños
se diviertan tanto; pero aún así, creo que la mayor parte no sabe bien de qué se trata. ¿No te parece?
Como lo que sucedió, por ejemplo, el año pasado: al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran
fiesta, pero ¿Puedes creer que ni siquiera me invitaron? ¡Imagínate! ¡Yo era el invitado de honor! ¡Pues se
olvidaron por completo de mí!.
Resulta que habían estado preparándose para las fiestas durante dos meses y cuando llegó el gran día me
dejaron al margen. Ya me ha pasado tantísimas veces que lo cierto es que no me sorprendió.
Aunque no me invitaron, se me ocurrió colarme sin hacer ruido. Entré y me quedé en mi rincón. ¿Te
imaginas que nadie advirtió siquiera mi presencia, ni se dieron cuenta de que yo estaba allí?
Estaban todos bebiendo, riendo y pasándolo en grande, cuando de pronto se presentó un hombre gordo
vestido de rojo y barba blanca postiza, gritando: "¡jo, jo, jo!".
Parecía que había bebido más de la cuenta, pero se las arregló para avanzar a tropezones entre los
presentes, mientras todos los felicitaban. Cuando se sentó en un gran sillón, todos los niños, emocionadísimos,
se le acercaron corriendo y diciendo: ¡Santa Clos! ¡Cómo si él hubiese sido el homenajeado y toda la fiesta fuera
en su honor!
Aguanté aquella "fiesta" hasta donde pude, pero al final tuve que irme. Caminando por la calle me sentí
solitario y triste. Lo que más me asombra de cómo celebra la mayoría de la gente el día de mi cumpleaños es
que en vez de hacer regalos a mí, ¡se obsequian cosas unos a otros! y para colmo, ¡casi siempre son objetos
que ni siquiera les hacen falta!
Te voy a hacer una pregunta: ¿A tí no te parecería extraño que al llegar tu cumpleaños todos tus amigos
decidieron celebrarlo haciéndose regalos unos a otros y no te dieran nada a tí? ¡Pues es lo que me pasa a mí
cada año!
Una vez alguien me dijo: "Es que tú no eres como los demás, a ti no se te ve nunca; ¿Cómo es que te
vamos a hacer regalos?". Ya te imaginarás lo que le respondí. Yo siempre he dicho "Pues regala comida y ropa a
los pobres, ayuda a quienes lo necesiten. Ve a visitar a los huérfanos, enfermos y a los que estén en prisión!".
Le dije: "Escucha bien, todo lo que regales a tus semejantes para aliviar su necesidad, ¡Lo contaré como si
me lo hubieras dado a mí personalmente!" (Mateo 25,34-40).
Muchas personas en esta época en vez de pensar en regalar, hacen bazares o ventas de garaje, donde
venden hasta lo que ni te imaginas con el fin de recaudar hasta el último centavo para sus nuevas compras de
Navidad.
Y pensar todo el bien y felicidad que podrían llevar a las colonias marginadas, a los orfanatorios, asilos,
penales o familiares de los presos.
Lamentablemente, cada año que pasa es peor. Llega mi cumpleaños y sólo piensan en las compras, en las
fiestas y en las vacaciones y yo no pinto para nada en todo esto. Además cada año los regalos de Navidad, pinos
y adornos son más sofisticados y más caros, se gastan verdaderas fortunas tratando con esto de impresionar a
sus amistades.
Esto sucede inclusive en los templos. Y pensar que yo nací en un pesebre, rodeado de animales porque no
había más.
Me agradaría muchísimo más nacer todos los días en el corazón de mis amigos y que me permitieran morar
ahí para ayudarles cada día en todas sus dificultades, para que puedan palpar el gran amor que siento por todos;
porque no sé si lo sepas, pero hace 2 mil años entregué mi vida para salvarte de la muerte y mostrarte el gran
amor que te tengo.
Por eso lo que pido es que me dejes entrar en tu corazón. Llevo años tratando de entrar, pero hasta hoy no
me has dejado. "Mira yo estoy llamando a la puerta, si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y
cenaremos juntos". Confía en mí, abandónate en mí. Este será el mejor regalo que me puedas dar.
Gracias
Tu amigo Jesús
La muñeca y la rosa blanca++
(Una historia que nos enseña la generosidad para la Navidad)
De prisa, entré en la tienda por departamentos a comprar unos regalos de Navidad a última hora. Miré a
mi alrededor toda la gente que allí había y me molesté un poco. "Estaré aquí una eternidad; con tanto que tengo
que hacer pensé".
La Navidad se había convertido ya casi en una molestia. Estaba deseando dormirme por todo el tiempo
que durara la Navidad. Pero me apresuré lo más que pude por entre la gente en la tienda.
Entré en el departamento de juguetes. Otra vez más, me encontré murmurando para mi misma, sobre los
precios de aquellos juguetes.

Me pregunté si mis nietos jugarían realmente con ellos. De pronto, me encontré en la sección de
muñecas. En una esquina, me encontré un niño, como de 5 años, sosteniendo una preciosa muñeca.
Estaba tocándole el cabello y la sostenía muy tiernamente. No me pude aguantar; me quedé mirándolo
fijamente y preguntándome para quien sería la muñeca que sostenía, cuando de pronto se le acercó una mujer, a
la cual él llamo tía.
El niño le preguntó: "¿Estás segura que no tengo dinero suficiente?"
Y la mujer le contestó, con un tono impaciente: "Tu sabes que no tienes suficiente dinero para comprarla."
La mujer le dijo al niño que se quedara allí donde estaba mientras ella buscaba otras cosas que le
faltaban. El niño continuó sosteniendo la muñeca. Después de un ratito, me le acerqué y le pregunté al niño para
quien era la muñeca.
El me contestó: "Esta muñeca es la que mi hermanita deseaba con tanto anhelo para Navidad. Ella estaba
segura que Santa Claus se la iba a traer."
Yo le dije que lo más seguro era que Santa Claus se la traería.
Pero él me contestó: "No, Santa no puede ir a donde mi hermanita está. Yo le tengo que dar la muñeca a
mi mamá para que ella se la lleve a mi hermanita.
Yo le pregunté donde estaba su hermana.
El niño, con una cara muy triste me contestó: "Ella se ha ido con Jesús. Mi papá dice que mamá se va a ir
con ella también." Mi corazón casi deja de latir.
Volví a mirar al niño una y otra vez. El continuó: "Le dije a Papá que le dijera a Mamá que no se fuera
todavía.
Le dije que le dijera a ella que esperara un poco hasta que yo regresara de la tienda." El niño me preguntó
si quería ver su foto y le dije que me encantaría.
Entonces, él sacó unas fotografías que tenía en su bolsillo y que había tomado al frente de la tienda y me
dijo: "Le dije a Papá que le llevara estas fotos a mi mamá para que ella nunca se olvide de mi. Quiero mucho a
mi mamá y no quisiera que ella se fuera. Pero papá dice que ella se tiene que ir con mi hermanita."
Me di cuenta que el niño había bajado la cabeza y se había quedado muy callado. Mientras él no miraba,
metí la mano en mi cartera y saqué unos billetes. Le dije al niño que contáramos el dinero otra vez.
El niño se entusiasmó mucho y comentó: "Yo sé que es suficiente." Y comenzó a contar el dinero otra vez.
El dinero ahora era suficiente para pagar la muñeca.
El niño, en una voz muy suave, comentó: "Gracias Jesús por darme suficiente dinero." El niño entonces
comentó: "Yo le acabo de pedir a Jesús que me diera suficiente dinero para comprar esta muñeca, para que así
mi Mamá se la pueda llevar a mi hermanita. Y El oyó mi oración. Yo le quería pedir dinero suficiente para
comprarle a mi Mamá una rosa blanca también, pero no lo hice. Pero Él me acaba de dar suficiente para
comprar la muñeca y la rosa para mi mamá. A ella le gustan mucho las rosas. Le gustan mucho las rosas
blancas."
En unos minutos la tía regresó y yo, desapercibidamente, me fui. Mientras terminaba mis compras, con un
espíritu muy diferente al que tenía al comenzar las compras, no podía dejar de pensar en el niño.
Seguí pensando en una historia que había leído en el periódico unos días antes, acerca de un accidente
causado por un conductor ebrio, el cual había provocado un accidente donde había perecido una niñita y su
mamá estaba en estado de gravedad. Me di cuenta de inmediato que este niño pertenecía a esa familia.
Dos días más tarde leí en el periódico que la mujer del accidente había muerto. No me podía quitar de la
mente al niño. Mas tarde ese día, fui y compré un ramo de rosas blancas y las llevé a la funeraria donde estaba
el cuerpo de la mujer. Y allí estaba, la mujer del periódico, con una rosa blanca en su mano, una hermosa
muñeca, y la foto del niño en la tienda.
Me fui llorando... mi vida había cambiado para siempre. El amor de aquel niño por su madre y su hermana
era enorme. En un segundo, un conductor ebrio le había destrozado la vida en pedazos a aquel niño.
Ahora tu tienes la opción, tu puedes ayudar a alguien más:
"Los amigos son ángeles que nos ayudan a ponernos de pie otra vez cuando nuestras alas se olvidan
como volar"

La tienda del cielo
(Una historia que nos enseña cuanto nos ama Dios)
Con motivo de la Navidad fui de compras buscando cuales serían los regalos que necesitaba
adquirir para mis seres queridos. Buscaba algo diferente este año.
Un regalo que al recibirlo les causara alegría, satisfacción y que pudieran utilizar por toda su
vida. Finalmente, después de varios días de estar buscando vi un letrero que decía "La tienda del
cielo", me fui acercando y la puerta se fue abriendo. Cuando me di cuenta ya estaba adentro.

Me recibió un Ángel dándome una canasta y me dijo "compra con cuidado", todo lo que un
cristiano necesita, estaba en aquella tienda.
Y agregó el Ángel: "lo que no puedas llevar ahora, lo podrás llevar después". Primero compré
paciencia, también el amor, estaba en la última estantería, más abajo estaba el gozo, para estar
siempre alegre.
Compre dos cajas de paz para mantenerme tranquilo y dos bolsas repletas de fe para los retos
de próximo año. Recordé que necesitaba mostrar benignidad, bondad y mansedumbre con mis
semejantes; así mismo, no podía olvidarme la templanza necesaria para controlar mi temperamento
en todo momento de modo que compre una de cada una.
Llegué por fin a la salida y le pregunté al Ángel: "¿Cuánto le debo?". Él me sonrió y me
respondió: "Hijo Mío, ¡JESÚS pagó tu deuda hace mucho tiempo!"
Hijo, tu eres la tienda y puedes abrirla todos los días, el Ángel soy Yo, el Espíritu Divino que
mora dentro de ti, y los regalos son el fruto del Espíritu. Antes que despiertes de tu sueño quiero
compartirte el verdadero sentido de la Navidad.
Escucha con cuidado. Estos regalos son especiales para esta ocasión, pero si los abres
durante todo el año, te producirán gran gozo a tí y a los que se los compartas.
Más importante aún. Te has dado cuenta que tu hijo (a) hace más caso de lo que le enseñas
con el ejemplo de que lo que le dices que haga. Bueno, si tu empiezas abrir estos regalos durante
todo el año, él (ella) te va empezar a imitar y así sus hijos y los hijos de sus hijos. Cuando despiertes,
¡comparte este sueño con todas las personas que puedas!.
¿Cómo he nacido?
Dice Dios:
Nací desnudo, dice Dios, para que tú sepas despojarte de ti mismo.
Nací pobre para que tú puedas considerarme la única riqueza
Nací en un establo para que tú aprendas a santificar cada ambiente
Nací débil para que tú no tengas nunca miedo de mí.
Nací por amor para que tú no dudes nunca de mi amor.
Nací de noche para que tú creas que te puedo iluminar cualquier realidad.
Nací persona para que no te avergüences nunca de ser tú mismo.
Nací hombre para que tú puedas ser "Dios".
Nací perseguido para que tú sepas aceptar las dificultades.
Nací en tu vida para atraer a todos a la casa del Padre.
Jesús nace entre los pobres, los marginados, los que sufren, lloran, gritan al cielo, los afligidos, los
oprimidos, cuantos lo sirvan y esperan
Texto de los Sacerdotes del corazón de Jesús. Revista Juventud Reparadora, nº 358
Zapatos para Jesús
(Una historia que enseña el verdadero valor de las cosas)
Solo faltaban cinco días para la Navidad. Aún no me había atrapado el espíritu de estas fiestas.
Los estacionamientos llenos, y dentro de las tiendas el caos era mayor. No se podía ni caminar por
los pasillos. ¿Porqué vine hoy? Me pregunté.
Me dolían los pies lo mismo que mi cabeza. En mi lista estaban los nombres de personas que
decían no querer nada, pero yo sabia que si no les compraba algo sé resentirían. Llené rápidamente

mi carrito con compras de último minuto y me dirigí a las colas de las cajas registradoras. Escogí la
más corta, calculé que serian por lo menos 20 minutos de espera.
Frente a mí había dos niños, un niño de 10 años y su hermana de 5 años. Él estaba mal vestido
con un abrigo raído, zapatos deportivos muy grandes, a lo mejor 3 tallas más grande. Los jeans le
quedaban cortos. Llevaba en sus sucias manos unos cuantos billetes arrugados.
Su hermana lucía como él, sólo que su pelo estaba enredado. Ella llevaba un par de zapatos de
mujer dorados y resplandecientes. Los villancicos navideños resonaban por toda la tienda y yo podía
escuchar a la niñita tararearlos. Al llegar a la caja registradora, la niña le dio los zapatos
cuidadosamente a la cajera, como si se tratara de un tesoro.
La cajera les entregó el recibo y dijo: son $6.09. El niño puso sus arrugados billetes en el
contador y empezó a rebuscarse los bolsillos.
Finalmente contó $3.12. Bueno pienso que tendremos que devolverlos, volveremos otro día y
los compráremos, añadió. Ante esto la niña dibujó un puchero en su rostro y dijo: "Pero a Jesús le
hubieran encantado estos zapatos".
Volveremos a casa trabajaremos un poco más y regresaremos por ellos. No llores, vamos a
volver. Sin tardar yo le completé los tres dólares que faltaban a la cajera. Ellos habían estado
esperando en la cola por largo tiempo y después de todo era Navidad.
Y en eso un par de bracitos me rodearon con un tierno abrazo y una voz me dijo: "Muchas
gracias señor".
Aproveché la oportunidad para preguntarle que había querido decir cuando dijo que a Jesús le
encantarían esos zapatos. Y la niña con sus grandes ojos redondos me respondió:
- "Mi mamá está enferma y yéndose al cielo. Mi papá nos dijo que se iría antes de Navidad para
estar con Jesús. Mi maestra de catecismo dice que las calles del cielo son de oro reluciente tal como
estos zapatos. ¿No se le verá a mi mamá hermosa caminando por esas calles con estos zapatos?"
Mis ojos se inundaron al ver una lágrima bajar por su rostro radiante. Por supuesto que sí, le
respondí. Y en silencio le di gracias a Dios por usar a estos niños para recordarme el verdadero valor
de las cosas.

Batido de Navidad
RECETA MÁGICA Y SECRETA
Tiempo de preparación: muy poco
Grado de dificultad: sencillo
Calorías: ninguna
Ingredientes para una familia:
100 gr. de ilusión
100 gr. de comprensión
500 gr. de paciencia (si veis que falta, se añade un poquito más)
1 Kg. de interés
1 chorrito de imaginación
Y mucho, mucho Amor
Se ponen todos los ingredientes en la batidora, se pasa la mezcla a un molde apropiado, se
echa a fuego muy lento, y...¡ ya está !
Habéis preparado una... ¡Feliz Navidad!
El deseo de Navidad
(Una historia sobre cómo la felicidad de los demás es también nuestra propia felicidad)
Era la noche de Navidad y Dios miró a la tierra para contemplar a todos sus hijos. Había
transcurrido casi 2000 años desde que Dios se encarnó en el seno de la Santísima Virgen María y
vino al mundo para redimir a los hombres.
Entonces Dios se dirigió a uno de sus ángeles más jóvenes y le dijo: "Baja a la tierra y tráeme
una sola cosa, la que mejor represente todo lo bueno que se ha hecho hoy en mi nombre".

El ángel hizo una reverencia a Dios y descendió al mundo de los humanos, buscando aquello
que encierre lo que Dios le había pedido.
Su misión resultó algo difícil pues muchas cosas se habían hecho para homenajear el
nacimiento del Niño Jesús. Para el día de Navidad, las guerras habían cesado temporalmente, las
catedrales había sido construidas y grandes novelas habían sido escritas. ¿Cómo sería posible
encontrar entonces algo que representase todo esto?
Mientras estaba sobrevolando la tierra, el ángel escuchó el sonido de las campanas de una
iglesia. La melodía que se desprendía del campanario era tan hermosa que al ángel le recordó la voz
de Dios.
Mirando hacia abajo, vio la pequeña iglesia de donde provenía la hermosa melodía, pero
también pudo escuchar el canto de un coro que entonaba "Noche de Paz".
Al ingresar al templo, el ángel comprobó que había una sola voz que cantaba la canción. Pero
inmediatamente una segunda voz continuó a la primera en perfecta armonía, y luego otra y otra hasta
que el coro de voces alumbró el recinto durante toda la noche.
Encantado por el mágico sonido, el ángel permaneció en el templo hasta que la canción
terminó. Luego, se elevó de nuevo por los aires escuchando en todo lugar los maravillosos sonidos
que se desprendían de los villancicos.
En todas las ciudades, sean estas pequeñas o grandes, el ángel escuchó canciones, ya sean
interpretadas por grandes orquestas o por las voces de los soldados que se encontraban solos en un
campamento militar, alusivas al Nacimiento de Cristo en la tierra.
Y en todos los lugares que el ángel escuchó las voces y sonidos, encontró paz en los
corazones de esos hombres, mujeres y niños.
Cogiendo con sus manos uno de los sonidos emitidos por una de las canciones que flotaba en
el aire, (los ángeles pueden hacer esto) pensó que quizás estas canciones podrían representar lo
mejor que hay en la tierra en esta Navidad.
La voz de los hombres era utilizada para entonar bellas melodías a través de las cuales era
llevada la esperanza y el aliento a aquellos que creían haberlo perdido todo.
Sin embargo, a pesar de haber encontrado la respuesta a lo que él estaba buscando, su
corazón le decía que esta música por sí sola no era suficiente.
Debería haber algo más. De esa forma, continuó su viaje a través de la espesura de la noche
hasta que de repente sintió la oración elevada por un padre en su camino al cielo. Nuevamente miró
hacia abajo y vio a un hombre rezando por su hija de quien no sabía hace mucho tiempo y que no
estaría en casa para esa Navidad.
El ángel siguiendo la intención de la oración encontró a la hija de aquél hombre. Ella estaba
parada en la esquina de una ciudad muy grande. Al frente, había un viejo bar donde fácilmente uno
podía darse cuenta que los que estaban sentados ahí rara vez levantaban su vista para mirar por
encima de sus bebidas por lo que no notaron la presencia de la niña.
El que atendía el bar era un hombre que no creía en nada excepto en su barra y su caja
registradora. Nunca se había casado, nunca tomó vacaciones y nunca nadie lo había visto lejos de la
barra, ni tampoco sabían desde cuando se inició en aquel oficio. Él siempre estaba ahí cuando los
clientes llegaban y se iban.
No daba crédito a nadie y de vez en cuando por 75 centavos de dólar servía vasos de whiskey
con hielo a las personas que pasaban la mayor parte del tiempo sentados en el bar. De repente, la
puerta se abrió y entró un pequeño niño. El barman no podía recordar la última vez que vio a un niño
en aquel lugar, pero antes que tuviera tiempo de preguntarle que quería, el niño le dijo si él sabía que
había una niña afuera en la puerta que no podía regresar a casa en la noche de Navidad. Dando un
vistazo por la ventana, vio a la niña frente a la acera. Volteándose hacia el niño, le preguntó como
sabía eso.
El chico replicó: "Hoy que es Navidad, si ella pudiese estar en casa con los suyos, en verdad te
digo que lo estaría". El barman miró de nuevo a la niña pensando en lo que el niño había dicho.
Luego de algunos segundos, fue a la caja registradora y sacó todo el dinero que había ahí. Salió del
bar, cruzó la pista y siguió a la niña que había avanzado unos cuantos metros.
Todos los que estaban en el bar pudieron ver cuando él hablaba con la niña. Luego, llamó a un
taxi, la hizo subir a él y le dijo al chofer: "Al aeropuerto Kennedy".

Mientras que el taxi se perdía en medio de los demás autos, volteó para buscar al niño, pero él
ya se había ido. Regresó al bar y preguntó a todos si alguien había visto a donde se había ido el
chico, pero como él, todos estaban viendo como se perdía el taxi en las calles.
Y luego alguien comentó entre risas que el milagro más increíble del mundo sucedió, pues
durante el resto de la noche, nadie pagó por un trago. El ángel voló de nuevo.
Subió al cielo y puso en las manos de Dios lo que finalmente había encontrado para Él: el
deseo de una alma por la felicidad de otro.
Y Dios Padre sonrió.
Orquesta Siberiana (La Nochebuena y otras historias)
ABECEDARIO PARA LA NAVIDAD
Agradecer a Dios el habernos regalado las personas con las que convivimos.
Buscar el bien común por encima de los intereses personales.
Corregir con esmero a aquel que se equivoca.
Dar lo mejor de uno mismo, poniéndose siempre al servicio de los otros.
Estimar a los otros sabiendo reconocer sus capacidades.
Facilitar las cosas dando soluciones y no creando más problemas.
Ganar la confianza de los otros compartiendo con ellos sus preocupaciones.
Heredar la capacidad de aquellos que saben ser sinceros con valentía y respeto.
Interceder por los otros a Dios, antes de hablarle de nuestras cosas.
Juzgar a los otros por lo que son, no por lo que tienen ni por lo que aparentan.
Limitar las ansias personales frente a las necesidades del grupo.
LLenarse con lo mejor que uno encuentra en el camino de la vida.
Mediar entre los compañeros que no se entienden.
Necesitar de los otros sin ningún prejuicio.
Olvidar el miedo al qué dirán dependiendo de la opinión de los demás.
Preocuparse por los más débiles o más necesitados.
Querer siempre el bien de las personas.
Respetar las opiniones de los demás, los derechos de las personas y de los animales.
Salir al encuentro del otro, no esperando que él dé el primer paso.
Tolerar los defectos y límites propios y ajenos con sentido del humor.
Unirnos todos para vivir en paz y armonía.
Valorarse con realismo sin creerse superior a los demás.
X es una incógnita que invita a la búsqueda constante de la verdad con mayúscula.
Yuxtaponer ilusiones y esperanzas, trabajos y esfuerzos por crear fraternidad.
Zambullirse sin miedo en el nuevo día que Dios regala cada mañana.
¿DÓNDE ESTABA DIOS?
Sally saltó de su asiento cuando vio salir al cirujano. Le preguntó:
"¿Cómo está mi pequeño?, ¿Va a ponerse bien?, ¿Cuándo lo podré ver?".
El cirujano dijo: "Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".

Sally dijo, consternada: "¿Por qué a los niños les da cáncer? ¿Es que acaso Dios ya no se
preocupa por ellos? DIOS, ¿dónde estabas cuando mi hijo te necesitaba?".
El cirujano dijo: "Una de las enfermeras saldrá en un momento para dejarte pasar unos minutos
con los restos de tu hijo antes de que sean llevados a la Universidad".
Sally pidió a la enfermera que la acompañara mientras se despedía de su hijo. Recorrió con su
mano su cabello rojizo.
La enfermera le preguntó si quería conservar uno de los rizos. Sally asintió. La enfermera cortó el
rizo, lo colocó en una bolsita de plástico y se la dio a Sally.
Sally dijo: "Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la Universidad para ser estudiado. Dijo que
podría ayudar a alguien más. Eso es lo que él deseaba.
Yo al principio me negué, pero él me dijo 'Mami, no lo usaré después de que muera, y tal vez
ayudará a que un niñito disfrute de un día más junto a su mamá'.. Mi Jimmy tenía un corazón de oro,
siempre pensaba en los demás y deseaba ayudarlos como pudiera".
Sally salió del Hospital Infantil por última vez, después de haber permanecido ahí la mayor parte
de los últimos 6 meses. Colocó la maleta con las pertenencias de Jimmy en el asiento del auto, junto
a ella. Fue difícil emprender el regreso a casa, y más difícil aún entrar a una casa vacía. Llevó la
maleta a la habitación de Jimmy y colocó los autos miniatura y todas sus cosas justo como él
siempre las tenía. Se acostó en la cama y lloró hasta quedarse dormida, abrazando la pequeña
almohada de Jimmy.
Despertó cerca de la medianoche y junto a ella había una hoja de papel doblada. Abrió la carta,
que decía:
Querida mami:
Sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado o he dejado de amarte sólo
porque ya no estoy ahí para decirte TE AMO.
Pensaré en ti cada día, mamita, y cada día te amaré aún más. Algún día nos volveremos a ver. Si
deseas adoptar a un niño para que no estés tan solita, podrá estar en mi habitación y podrá jugar con
todas mis cosas. Si decides que sea una niña, probablemente no le gustarán las mismas cosas que a
los niños, y tendrás que comprarle muñecas y cosas de ésas.
No te pongas triste cuando pienses en mí; este lugar es grandioso. Los abuelos vinieron a
recibirme cuando llegué y me han mostrado algo de por aquí, pero tomará algo de tiempo verlo todo.
Los ángeles son muy amistosos y me encanta verlos volar.
Jesús no se parece a todas las imágenes que vi de Él, pero supe que era Él tan pronto lo vi.
¡Jesús me llevó a ver a DIOS!
¿Y qué crees, mami? Me senté en su regazo y le hablé como si yo fuera alguien importante. Le
dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo eso, aunque sabía que no estaba
permitido. Dios me dio papel y Su pluma personal para escribirte esta carta. Creo que se llama
Gabriel el ángel que te la dejará caer.
Dios me dijo que te respondiera a lo que Le preguntaste: '¿Dónde estaba Él cuando yo lo
necesitaba?'.
Dios dijo: 'En el mismo sitio que cuando Jesús estaba en la cruz'. Estaba justo ahí, como lo está
con todos Sus hijos.
Esta noche estaré a la mesa con Jesús para la cena. Sé que la comida será fabulosa. Casi olvido
decirte... Ya no tengo ningún dolor; el cáncer se ha ido. Me alegra, pues ya no podía resistir tanto
dolor y Dios no podía resistir verme sufrir de ese modo, así que envió al Ángel de la Misericordia para
llevarme. ¡El Ángel me dijo que yo era una Entrega Especial!
Firmado con amor, de:
Dios, Jesús y yo.
NACIMIENTO EN LAS CALLES DE CALCUTA
¡Queridos amigos!
Ahora que nos preparamos para la Navidad, para celebrar el nacimiento de Jesús, yo os voy a
contar el nacimiento de "otro Jesús".

Este no ocurre en Belén, sino en Calcuta. No en un pesebre, sino en la calle. Pero tienen
mucho en común. Ambos son muy pobres. Para Jesús no había sitio en la posada, para nuestro niño,
no hay sitio en ninguna casa. No tiene padre. Su madre, casi una niña, hace tiempo que vive en la
calle.
A Jesús le esperaba un montón de paja, que le hacía de cuna. A nuestro niño, el puro suelo,
duro y húmedo. Y de compañía, también animales, pero no un buey y una mula, como nosotros
ponemos en nuestros belenes, sino las ratas.
Este es nuestro "Belén viviente". Y en medio de una noche fría y húmeda, nace Sabina, una
niña prematura, casi te cabe en la palma de la mano. Su madre no tiene nada para taparla, nada para
darle de comer, sólo agua. Los días van pasando, y la niña empeora. Está deshidratada. Al principio
lloraba mucho. Luego no tenía ya fuerzas para llorar. En lugar de aumentar, cada vez estaba más
pequeña, pesaba menos. Yo la veía todos los días y pensaba: no le queda mucho tiempo de vida.
No me resigno a verla morir. Me paro y trato de hablar con la madre. Tiene otra niña de 3 años,
que duerme con ellas en la calle. Tratamos de buscar alguna ayuda. Igual que en Belén, son los más
pobres, los pastores, los que vienen a ofrecer lo que tienen al niño. Un hindú le ofrece leche todos los
días. Nosotras hemos recogido alguna ropita de bebé, para las dos niñas. Entre todos, gracias a la
solidaridad, logramos que Sabina salga adelante. Parece un milagro. Su cara ha cambiado. Sigue
siendo muy pequeña, pero ya tiene un mes. Ahora la miras y una sonrisa aparece en su cara. Estoy
convencida, Jesús ha nacido en esta niña.
Cuando pongáis el belén en vuestras casas, o en el colegio, acordaros de Sabina. Pensar que
Jesús nace cada minuto, en cada rincón de la tierra y nosotros podemos acogerle. No es algo que
ocurrió hace 2000 años en Belén, sino que ocurre cada instante en cualquier lugar.
Junto con Sabina, quiero desearos a todos una Felices Navidades. Preparemos nuestro
corazón para acoger a Jesús que nace en cada uno de nosotros y démosle lo mejor de nosotros
mismos.
Texto escrito por una misionera católica.

ADVIENTO Y NAVIDAD
1) EL ADVIENTO: SIGNIFICACIÓN Y CONTENIDO
Adviento significa venida. Este tiempo nos prepara para la venida del Señor. La venida de Cristo al
mundo se realiza en un triple plan:

PASADO: venida histórica a Palestina,
PRESENTE: venida sacramental, hoy,
FUTURO: venida gloriosa al fin del mundo.
Cristo está viniendo hoy y aquí, a nosotros, dentro de nosotros. Nos está haciendo concorpóreos
suyos, solidarios de su persona y de su misterio redentor. Mediante el don de su palabra y de la
eucaristía, Cristo se graba en nosotros. Nos hace su cuerpo. Su venida gloriosa al final de los tiempos
no será otra cosa que la revelación de las venidas que ahora realiza en nosotros. Hay continuidad
real entre su venida actual y su venida gloriosa. Exactamente igual como la semilla se prolonga en el
fruto. Esta es la verdad de fe más grandiosa. Quien quiera encontrarse con el Cristo viviente, debe
penetrar en el misterio de su presencia, a través de la liturgia. Es necesario que el cristiano tenga
mirada interior. El adviento es radicalmente cercanía y presencia del Señor.
LOS GRANDES TESTIGOS DEL ADVIENTO
Son tres: El profeta Isaías, Juan el Bautista y la Virgen María.
Isaías anuncia cómo será el Mesías que vendrá. Sacude la conciencia del pueblo para crear en él
actitud de espera. Exige pureza de corazón.
Juan el Bautista señala quién es el Mesías, que ya ha venido. Él mismo es modelo de austeridad y de
ardiente espera.
María es la figura clave del adviento. En ella culmina la espera de Israel. Es la más fiel acogedora de
la palabra hecha carne. La recibe en su seno y en su corazón. Ella le prestó su vida y su sangre.
María es Jesús comenzado. Ella hizo posible la primera navidad y es modelo y cauce para todas las
venidas de Dios a los hombres. María, por su fidelidad, es tipo y madre de la Iglesia.
LAS ACTITUDES FUNDAMENTALES DEL ADVIENTO
1. Actitud de espera. El mundo necesita de Dios. La humanidad está desencantada y desamparada.
Las aspiraciones modernas de paz y de dicha, de unidad, de comunidad, son terreno preparado para
la buena nueva. El adviento nos ayuda a comprender mejor el corazón del hombre y su tendencia
insaciable de felicidad.
2. El retorno a Dios. La experiencia de frustración, de contingencia, de ambigüedad, de cautividad, de
pérdida de la libertad exterior e interior de los hombres de hoy, puede suscitar la sed de Dios, y la
necesidad de «subir a Jerusalén» como lugar de la morada de Dios, según los salmos de este tiempo.
La infidelidad a Dios destruye al pueblo. Su fidelidad hace su verdadera historia e identidad. El
adviento nos ayuda a conocer mejor a Dios y su amor al mundo. Nos da conocimiento interno de
Cristo, que siendo rico por nosotros se hace pobre.
3. La conversión. Con Cristo, el reino está cerca dentro de nosotros. La voz del Bautista es el clamor
del adviento: «Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan
los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación
de Dios ... » (Is 40,3-5). El adviento nos enseña a hacernos presentes en la historia de la salvación de
los ambientes, a entender el amor como salida de nosotros mismos y la solidaridad plena con los que
sufren.
4. Jesús es el Mesías. Será el liberador del hombre entero. Luchará contra todo el mal y lo vencerá no
por la violencia, sino por el camino de una victimación de amor. La salvación pasa por el encuentro
personal con Cristo.
5. Gozo y alegría. El reino de Cristo no es sólo algo social y externo, sino interior y profundo. La
venida del Mesías constituye el anuncio del gran gozo para el pueblo, de una alegría que conmueve
hasta los mismos cielos cuando el pecador se arrepiente. El adviento nos enseña a conocer que
Cristo, y su pascua, es la fiesta segura y definitiva de la nueva humanidad.

REFLEXIÓN SOBRE LA NAVIDAD
1.- Métete en la cabeza dos cosas:

a) lo importante en Navidad no es la «algarabía externa», sino el anuncio de que el Hijo de Dios se
hizo hombre y trajo este resumido mensaje: «Dios es Padre, los hombres son hermanos y amaos los
unos a los otros». No conocer este mensaje es no saber ni vivir la Navidad.
b) lo más importante en Navidad es saber que cuando la Iglesia, el Pueblo de Dios, celebra
litúrgicamente la Navidad, Jesús de Nazaret vuelve de nuevo a la tierra, se hace presente de nuevo
entre los hombres («se presencializa») se actualiza el misterio, y le repite a cada hombre, en el
corazón, su mensaje de: «Dios es Padre, los hombres son hermanos y... amaos los unos a los otros».
2.- El Ciclo de Navidad abarca desde el Domingo 1º de Adviento hasta la Fiesta de la Epifanía (Reyes
Magos).
3.- Tres venidas se conmemoran en Navidad:
• Jesús que vino hace XX siglos.
• Jesús QUE VIENE (se hace presente) en la celebración litúrgica (Eucaristía).
• Jesús que vendrá al final del mundo, como Juez, para juzgar a vivos y muertos.
4.- El Ciclo de Navidad está unido con el Ciclo de Pascua, NAVIDAD mira a la RESURRECCION.
Jesús nace, entra en la historia, lanza su mensaje, predica su Palabra de Salvación, conspiran contra
Éll, muere en la cruz y... ¡¡RESUCITA AL TERCER DÍA!! Y por su Resurrección queda presente en la
historia y en la Iglesia...

La muerte de los pesebres
Por Gustavo Martínez (año 1956)
El poderío de las grandes naciones está menos en la inmensidad de sus ejércitos que en la
conjunción de las voluntades, que hace de todo un pueblo una sólida unidad nacional. Esa
conjunción, realizada mediantes costumbres y tradiciones amasadas en una larga historia, forma la
fisonomía de todo un pueblo y es el fundamento del amor patrio. Pueden ser grandes hechos y
pueden ser pequeñas cosas. Es admirable, por ejemplo, la tenacidad con que el pueblo inglés
conserva y defiende maneras de convivir que a los que no son de su raza, se les antojan anticuadas y
hasta incómodas. Bástenos recordar la obstinación con que se han negado los pueblos de raza
anglosajona a adoptar el sistema métrico decimal para los pesos, medidas y monedas. Este modo de
ser es un instinto, que se defiende y perdura, una manera de sobrevivir con su personalidad propia y
produce un equilibrio en las ideas y una armonía espiritual, de que carecen los pueblos abiertos a
todos los vientos de afuera. Ninguna tradición de un pueblo por mínima que parezca, deja de ser una
porción preciosa de su persona, que debemos conservar si no es injusta o dañina. Especialmente
aquéllas que datan de siglos y que han brotado del fondo de su religión y de su historia nacional.
Hacemos estas consideraciones porque nos apena ver cómo van desapareciendo de nuestro pueblo
algunas formas espirituales hermosísimas y de la mejor estirpe, suplantadas por otras advenedizas y
hasta de un espíritu contrario al nuestro. Antaño nuestros hogares festejaban la Navidad erigiendo en
cada casa un Nacimiento o Pesebre que durante semanas, antes y después de la sagrada fecha, era
una diversión para los grandes y una ilusión para los niños.
Las imaginaciones infantiles tenían en aquellas múltiples estatuitas un alimento sustancial, desde el
Padre Eterno y la Paloma del Espíritu y los Reyes Magos, a quienes guiaba la estrella de Belén, hasta
el buey y el burrito que prestaban su amoroso calor al divino Infante.
Era la suma de la Historia Sagrada pues contenía lo más luminoso del Credo católico, la Trinidad, la
Encarnación, la Virginidad de la Madre de Dios, la comunión de los santos, la gloria del reino...
¿Podría inventarse nada más adecuado para solemnizar el nacimiento del Niño Dios que un pesebre,
construido o completado en cada casa, y en el que trabajan todos, grandes y chicos, los grandes
construyendo la armazón con telas engomadas, y pintadas; los chicos sembrando trigo o alpiste en
macetas con tiempo para que estuviera nacido en Navidad e invirtiendo los ahorritos de todo el año
en comprar animalitos o pastores para aumentar su población, creciente cada año? Ahora, da pena y
vergüenza decirlo, el Pesebre o Nacimiento que era una de las más bonitas tradiciones de nuestro
pueblo, va siendo suplantado por el árbol de Navidad.
Estamos seguros de que si a un ni?o le dan a elegir entre un pesebre o un árbol de Navidad, preferirá
el pesebre, porque habla más y mejor de su fantasía. El árbol de Navidad es, para nosotros los
argentinos, algo exótico, fuera de nuestras creencias y de nuestra geografía. No conocemos nieve en
diciembre, y el pino está muy lejos de ser un árbol criollo.

¿Qué puede decirle a un niño ese árbol extranjero, mechado de copitos de algodón, que simulan una
nieve anacrónica? ¿Dónde está la Virgen, dónde San José, dónde los Reyes, dónde el Ni?o Dios? ?Y
cómo podemos festejar la Navidad sin ellos, que son los protagonistas de la fiesta?
No queremos pensar que el árbol de Navidad se haya puesto de moda y esté desterrando al clásico
pesebre, precisamente porque haya quienes quieren desterrar de nuestros hogares al niño Dios y a la
Virgen y hacer olvidar que la Navidad es la fiesta católica por excelencia. Preferimos creer que los
que desairan al Pesebre y adoptan al árbol de Navidad, lo hacen por seguir una moda cuya oscura
intención no han advertido.
Es tiempo de reaccionar contra estas tendencias que van borrando las características más puras de
nuestro pueblo e infiltrándonos un espíritu contrario a la tradición nacional.
Texto aportado por Maria del Carmen Anzulovich

La Navidad de Isabelita
Manuel Maza, S.J.
Todos los días, la gente que espera en la acera del Hospital infantil Reid Cabral, se cree que yo soy
un viajero hasta que abro mis dos maletas y empiezo a sacar los carritos, las pelotas infladles y las
muñecas. Mi vida es la misma de lunes a sábado. Llego temprano desde Canta La Rana, con José, el
chofer del concho. Vengo a vender juguetes baratos para los niños en la puerta del hospital.
Mi mujer se fue para el campo de donde vinimos. Se fue con los dos varones que me quedan.
Siempre estábamos peleando, y la pelea final fue hace dos años cuando murió mi Isabelita. Rosa
siempre lava que te lava y no me atendía a mi Isabelita. -Ramón, me decía mi mujer-yo la quiero
mucho, pero tengo que lavar, porque los cuartos no alcanzan--. La niña se fue poniendo flaca. No le
valió nada. Esa niña de seis años era el sol de mi vida. Se me murió y yo le eché la culpa a Rosa. Un
día, al regresar del hospital, los vecinos me dieron su recado: -me fui donde mi Pai, a la loma, si tú te
dispones a no pelear y a quedarnos en el campo para siempre, venme a buscar-.
Vender jugueticos de a diez pesos no es complicado. Aquí me paso las horas muertas delante
del hospital. La vida se me esta yendo rápido como bajan la Lincoln las guaguas de la OMSA, como
una pedrá. A los niños que los doctores van a puyar con una inyección, las mamás les prometen un
juguetico, y luego se les pasa el llanto cuando se lo compran.
La niñita me llamó la atención, porque tenía la misma edad que hubiera tenido mi Isabelita. La
mamá le prometió una muñeca lindísima de diez pesos. ¡Qué maravillas hacen con un plástico y
pintura ! ¡Estos juguetes lucen bellos toditos como candidatos en campaña ! Yo no le dije nada. A los
niños hay que dejarlos quietos. La niñita venía de un campo, llevaba puesto un trajecito dominguero
que casi le quedaba chiquito.
Al rato volvió. Le habían sacado sangre porque tenía la curita redonda en el brazo derecho.
Había llorado. Ella miraba su muñequita y la mamá, al hombre de los potes de jugo y de leche. Luego
la mamá le dijo a la niña : --Ana, no te puedo comprar hoy la muñeca. El doctor dijo que te tomaras un
poco de leche, porque te sacó mucha sangre. Me queda lo de la leche y el pasaje hasta la Guáyiga.
Mi niña yo te quiero mucho, pero los cuartos no me alcanzan.-- Ana no dijo nada, le corrieron dos
lágrimas grandotas por sus mejillas y luego bajo la cabeza, le dio la espalda a la muñeca y se resignó
a recibir la leche que su mamá compraba.
Yo no sé con qué fue que me cogió. Para mí que la niña era mi Isabelita que estaba ahí otra vez, yo
cogí la muñeca, la toqué en el hombro y ella se volteó y yo le di la muñeca con todo mi cariño, como
si la muñeca fuera una niña que estuviera viva. Ella la tomó, la apretó contra su pecho y me sonrió
una sonrisa enorme y dulce de oreja a oreja, luego extendió sus brazos con la muñeca en la mano
derecha y me abrazaron ella y la muñeca.
Ahora, en la tarde del 24, viajo en una voladora que va bandea. Voy en busca de Rosa y de
mis hijos. No sé si llegue a tiempo para cenar con ellos la cena de Navidad. No me importa, mi
Navidad ya me llegó en la acera del hospital con la sonrisa y el abrazo de esa niña.
8 de Diciembre del 2001

NAVIDAD
La Navidad es la fiesta de la amistad, de la paz, del amor y de la alegría, ya que Dios nos envía a su
Hijo para cambiar nuestras vidas.
AMISTAD: Si tienes amigos, búscalos. La Navidad es encuentro con Dios y los hombres.
PAZ: Si tienes enemigos, reconcíliate. La Navidad es Paz.
AMOR: Si hay pobres a tu lado, ayúdalos. La Navidad es darse.
ALEGRÍA: Si tienes tristeza, vive la alegría. La Navidad es gozo. Compártela con el hermano.
NAVIDAD
Espero que todos hayan pasado una Feliz Navidad.
Esta Navidad sin embargo ha sido distinta. Y me tarde en comprenderlo. Es que siempre
tendemos a pensar como lo puramente humanos que somos y no como hijos de Dios. Saben, el
mismo 24 antes del mediodía me avisaron que nuestro querido amigo Johan pasaría la mejor Navidad
de su vida, en la misma presencia de Jesucristo vivo... Como entenderás en ese momento no pensé
en eso, pero luego pude entender la infinita misericordia del Señor para con nosotros y como tan
rápido el Señor lo llamó para que goce de su reino. Y.. es difícil seguir el camino del Señor como lo
hizo el Johan, y la enseñanza que nos deja de estar siempre preparados para el momento que el jefe
requiera nuestros servicios. Creo que la tarea de Johan se ve reflejada en tanta gente joven que lo
acompañó y que lo quiere.
Espero poder seguir su ejemplo de vida, que es tan difícil hacerlo, pero es la única manera de
lograr el Reino de Dios y reencontrarme con mi amigo para juntos cantar lo que tanto le gustaba...
Cristo esta presente en tu corazón, grita, fuerte, dí que le amas... Te amo... Cristo esta presente en tu
corazón.

AÑO NUEVO
RECETA PARA UN AÑO NUEVO
Tómese doce meses completos, asegurándose que estén completamente libres de
recuerdos viejos, de amarguras, de rencores, de odios y de envidias.
Límpiense completamente de cualquier encono; quiténsele todo vestigio de pequeñez y
mezquindad; en resúmen, deben estar libres del pasado y tan frescos y limpios como cuando por
primera vez salieron del almacen del Tiempo.
Divídase cada uno de estos meses en 30 ó 31 partes iguales... con excepción del segundo que
debe dividirse en 28 partes. Nunca se haga el cocimiento total del año en una sola tanda ( muchos
echan a perder el caldo en esa forma ) sino que la preparación debe hacerse día a día como sigue:
A cada día póngasele doce partes iguales de fe, once de paciencia, diez de valor, nueve de
trabajo (hay quienes omiten este último ingrediente y le arruinan el sabor al resto), ocho de
esperanza, siete de lealtad, seis de generosidad, cinco de bondad, cuatro de descanso, (dejar de
poner esto es como olvidar el aceite en la ensalada, no lo olvide), tres de oración, dos de meditación y
una de resolución, bién sazonada. A esto añadésele unas gotas de diversión, rocíese con un poco de
jugo y mézclese una taza repleta de buen humor. A todo el cocimiento viértasele amor ad libitum y
revuélvase con energía.
Cocínese concienzudamente con calor ferviente, adórnese con sonrisas y brotes de alegría y
luego sírvase con serenidad, con regocijo y sin egoísmo y con toda certeza se habrá conseguido un
FELIZ AÑO NUEVO.

QUE PODEMOS DESEAR?

Año Nuevo
¿ Que podemos desear para el próximo Año?
Que las verdaderas amistades continuen eternas y tengan siempre un lugar
especial en nuestros corazones.
Que las lágrimas sean pocas, y compartidas.
Que las alegrias estén siempre presentes y sean festejadas por todos.
Que el cariño esté siempre entre nosotros.
Que Dios, este siempre con su mano extendida apuntándonos el camino correcto.
Que las cosas como la envidia o el desamor, sean sacadas de nuestra vida.
Que aquél que necesite ayuda encuentre siempre en nosotros la reconfortante
palabra amiga.
Que la verdad siempre esté por encima de todo.
Que el perdón y la comprensión, superen las amarguras y las desavenencias.
Que todo lo que soñamos se transforme en realidad.
Que el amor por el prójimo sea nuestra meta absoluta.
Que nuestra larga jornada de los próximos 365 días este repleta de flores !
Envió: Anónimo

LOS MEJORES DESEOS
(Año Nuevo)
Te deseamos que este año tengas...
Suficiente felicidad para mantenerte Dulce,
Suficientes problemas para mantenerte Fuerte,
Suficientes penas para mantenerte Humano,
Suficientes esperanzas para mantenerte Feliz,
Suficientes fracasos para mantenerte Humilde,
Suficientes éxitos para mantenerte Ansioso,
Suficientes amigos para darte Consuelo,
Suficiente fortuna para cubrir tus Necesidades,
Suficiente entusiasmo para mirar hacia delante,
Suficiente fe para desterrar las Depresiones,
Suficiente determinación para hacer...
... que HOY sea mejor que AYER !!!!
Envió: Javier Ayala

QUE PODEMOS DESEAR?
(Año Nuevo)
¿ Que podemos desear para el próximo Año?
Que las verdaderas amistades continúen eternas y tengan siempre un lugar
especial en nuestros corazones.
Que las lágrimas sean pocas, y compartidas.
Que las alegrías estén siempre presentes y sean festejadas por todos.

Que el cariño esté siempre entre nosotros.
Que Dios, este siempre con su mano extendida apuntándonos el camino correcto.
Que las cosas como la envidia o el desamor, sean sacadas de nuestra vida.
Que aquél que necesite ayuda encuentre siempre en nosotros la reconfortante palabra amiga.
Que la verdad siempre esté por encima de todo.
Que el perdón y la comprensión, superen las amarguras y las desavenencias.
Que todo lo que soñamos se transforme en realidad.
Que el amor por el prójimo sea nuestra meta absoluta.
Que nuestra larga jornada de los próximos 365 días este repleta de flores !
Anónimo

CORONA DE ADVIENTO
Es el símbolo que nos recuerda que nuestra esperanza no debe terminar pues la luz y la vida
triunfaran sobre las tinieblas y la muerte.
Hoy queremos tomar como partida a la Navidad la Corona de Adviento.
La corona de adviento es un símbolo especial, de origen antiguo. Como su nombre lo dice: una
corona, o sea un círculo, hecha de ramas de pino o de ciprés.
Es una guirnalda hecha de ramas de pino, ciprés o papel crepé con 4 velas.

SIGNIFICADO:
Cuatro velas: Lleva tres velas moradas y una vela rosada. Cada una representa cada semana de
Adviento. Se va encendiendo una vela cada semana, la vela rosada se enciende el último domingo.
Así mismo, en el centro lleva una vela ó cirio de color blanco, se enciende en al Noche Buena como
signo de la presencia de la gran luz: Dios encarnado en Jesús.
La forma circular simboliza que Dios es eterno, sin principio ni fin, representa nuestra vida cotidiana:
alegrías y tristezas. Por eso podemos pegar fotos de nuestra familia.
Las plantas verdes representan la esperanza puesta en Dios.
Las velas violeta son por la pena de aún no amar y reconocer suficiente a Jesús que está en medio
de nosotros y nos recuerda que al adviento es un tiempo necesario de purificación y de preparación
para la venida del Señor.
La vela rosada demuestra la alegría porque ya falta pocos días para el nacimiento del niño y la
atención nuestra que debe centrarse en este único acontecimiento de nuestra vida.
La luz de la vela blanca (cirio) nos recuerda que Jesús es la luz del mundo que está entre nosotros.

CELEBRACIÓN:
Esta es la luz indica el camino que tenemos que seguir, es Cristo. Para encender las velas podemos
seguir el siguiente rito.
Poner la corona en un lugar visible, donde pueda permanecer durante todo el Adviento (puede ser en
el centro de la mesa).
El primer Domingo de Adviento se enciende la primera vela cuando este reunida la familia. Se puede
pedir que lo haga el papá, la mamá, el abuelo, el hermano mayor u otro miembro. Siempre haciendo
una pequeña oración. Así se ira encendiendo dos velas el 2do domingo, tres velas el 3er domingo,
etc.
Al encender nuestra velas hagamos oración muy sencilla y profunda, pongamos calor en nuestros
corazones para darle la bienvenida al niñito Jesús.