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LA CENA DE NAVIDAD

(Navidad)

Santa no se sabe tu nombre, todo lo que puede decir es "Hola pequeño, ¿cómo
te llamas?". Jesús sabe tu nombre desde antes de que nacieras. No solo sabe tu
nombre, también sabe tu historia y tu futuro.

En una víspera de Navidad, un exitoso hombre de negocios se apuraba a llegar
a la carnicería antes de que cerraran. - ¿Va a comprar su pavo de Navidad? preguntó un amigo. - No. Hot dogs - respondió el hombre.

Santa tiene una barriga llena de almohadas. Jesús tiene un corazón lleno de
amor.

Después explicó como, años atrás, un fracaso rotundo en sus negocios le había
quitado toda su fortuna. Había tenido que enfrentar la Navidad sin trabajo ni dinero
para regalos, y con menos de un dólar para comprar comida.
Ese año, el, su esposa y su hija pequeña dieron las gracias antes de cenar y
comieron hot dogs. - Toda una jauría de ellos - rió. Su esposa le había puesto a cada
salchicha, palillos de dientes que simulaban las piernas, y pajitas para las colas y los
bigotes. Su hija estaba fascinada, y contagió su alegría a todos. Después de la cena
dieron gracias de nuevo por el momento más amoroso y festivo que habían tenido
jamás.
- Ahora es una tradición - dijo el hombre
- Hot dogs para la Navidad, nos recuerda ese feliz día cuando nos dimos cuenta
de que nos tenemos los unos a los otros y de nuestra capacidad de reír y celebrar.
Recordemos que Jesucristo, quien dio origen a la Navidad, debe ser nuestro
motivo para vivir los valores familiares de la fraternidad y unidad.

Todo lo que santa puede ofrecer es “jo jo jo”. Jesús ofrece salud, ayuda,
esperanza.
Santa dice "No llores" (You better not cry). Jesús dice "Descansen sus
preocupaciones en mí, que yo cuidaré de ustedes”.
Los pequeños ayudantes de santa hacen juguetes. Jesús hace nueva vida,
repara corazones lastimados y arregla hogares rotos.
Santa puede hacerte sonreír. Jesús te da la alegría que es tu fuerza.
Santa deja regalos debajo de tu árbol. Jesús fue nuestro regalo en el pesebre.
Necesitamos recordar a quien verdaderamente le da sentido a la Navidad.
Necesitamos poner a Jesús de regreso en Navidad. Jesús es la verdadera razón de
ser de esta época.
La frase que dice: "La Navidad es tiempo de dar y compartir", no se refiere a los
regalos de santa, sino a la entrega que hizo Jesús para salvarnos y mostrarnos el
camino a seguir... más vale un buen gesto de afecto que miles de regalos...

Agradecemos esta aportación a Ricardo Renan Raigoza Gutierrez
Feliz Natividad del Señor. CENA DE NAVIDAD.
COMPARACIÓN
(Navidad)
Es obvio que no puede haber una comparación real entre Jesús y Santa Clós,
pero imaginemos esta comparación:
Santa vive en el Polo Norte. Jesús está en todas partes.
Santa se pasea en trineo. Jesús se pasea por el viento y camina sobre las
aguas.
Santa viene una vez al año. Jesús es una ayuda siempre presente.
Santa llena tus calcetines con regalitos. Jesús suple todas tus necesidades.
Santa baja por tu chimenea sin invitación. Jesús se detiene en tu puerta y toca,
después entra a tu corazón cuando tú lo invitas.
Para ver a santa tienes que hacer fila. Jesús está tan cerca como el hecho de
mencionar su nombre. Santa te deja sentarte en sus piernas. Jesús te deja
descansar en sus brazos.

CARTA AL NIÑITO JESÚS
(Navidad)
NIÑITO JESUS:
Para esta Navidad, NIÑITO JESUS, quiero darte las gracias porque me has
permitido vivir, así, me has permitido también conocerte y amarte. Pero quisiera
pedirte, en realidad, el poder amarte, desde lo más profundo de mi corazón y de mi
alma.
En ocasiones creo estar completo, pero sin TI, nada soy. Quiero aprender a
darme cuenta, de que necesito de TI, de que solo con tu ejemplo e imitándolo, puedo
darle a los demás el testimonio de lo que tú nos dejaste.
Ahora que ya comencé a explayarme, quiero decirte que deseo con todo mi
corazón la unión y el amor en las familias, y esto lo podemos obtener de TI, con
nuestro esfuerzo, siguiendo el ejemplo de tu SAGRADA FAMILIA.
Quiero también darte las gracias porque me has dado salud, y te pido el poder
seguirla teniendo, así como encomendamos a TI a nuestros enfermos.
NIÑITO JESUS, Te quiero mucho, ayúdame a nunca más ofenderte y quédate
siempre conmigo y con mis seres queridos. Acuérdate de los que no te conocen y los
que te conocemos a nunca olvidarte ni herirte.

PREPARÁNDOME PARA NAVIDAD
(Navidad)
Reza
Ten fe
Relájate
Pide ayuda
Haz un favor
Piensa en Dios
Rompe un hábito
Haz una caminata
Sonríele a tu familia
Ora. Expresa cosas buenas
Ama. Recuerda el nacimiento
Termina un proyecto deseado
Permítete brillar. Se tú mismo
Ve fotos viejas. Pinta un cuadro
Sé niño otra vez. Siente. Alégrate
Lee un buen libro. Canta en la ducha
Escucha a un amigo. Acepta un cumplido
Ayuda a un anciano. Admira la naturaleza
Juega con tus hijos. Cumple tus promesas
Háblale a un viejo amigo. Acude a la iglesia
Ama intensamente. Llama a un amigo por teléfono
Haz un pequeño cambio en tu vida. Hazte un regalo
Trátate como un amigo. Ríete. Permítete equivocarte
Deja que alguien te ayude. Ora. Convive con la familia
Cierra los ojos, imagina las olas de la playa. Sé feliz
Haz sentir bienvenido a alguien. Pierde un poco de tiempo
Mira una flor con atención. Apaga el televisor y convive
Haz una lista de las cosas que haces bien. Escucha el silencio
Escucha tu música preferida. Aprende algo que siempre deseaste
Dile a las personas amadas cuánto las quieres
Sabes que no estás solo
Piensa en lo que tienes
Muestra tu felicidad
Vive feliz siempre
Respira profundo
Cultiva el amor
Perdona. Entrégate
Recuerda: No hay Navidad sin Cristo. Acércate a EL

FELIZ NAVIDAD
YO
Quiero
en esta Navidad
poder armar un árbol
dentro de mi corazón
y en el colgar en lugar de regalos,
los nombres de mis amigos, los que
viven lejos y cerca de mi,
los antiguos y los más recientes,
los que veo todos los días y los que rara vez
veo los que siempre recuerdo y los que a veces olvido,
los de las horas difíciles y los de la horas
alegres, los que sin querer herí y lo que sin querer me
hirieron, aquellos que conozco profundamente y aquellos que
conozco superficialmente. Los que me deben y a los que debo, mis
amigos humildes y mis amigos importantes, los que me
enseñaron y los que se dejaron enseñar por mí, un árbol de raíces muy
profundas para que sus nombres nunca sean arrancadas de mi corazón y de
ramas largas para que los nuevos nombres, venidos de todas partes vengan a
juntarse a los
EXISTENTES.
De sombra muy
agradable para
que nuestra
amistad sea un
momento de
reposo en la
lucha de la vida.
Que el espíritu de la NAVIDAD haga de cada arma una flor,
de la lágrima una sonrisa, del rencor la sabiduría de
PERDONAR y de cada CORAZÓN una
lista para
RECIBIR
a
DIOS.

NAVIDAD SE ESCRIBE...
Navidad se escribe con N de niño nacido
Navidad se escribe con A de amor inmenso
Navidad se escribe con V de vida plena
Navidad se escribe con I de ilusión cumplida
Navidad se escribe con D de don gratuito
Navidad se escribe con A de alegría auténtica
Navidad se escribe con D de Dios

EL VERDADERO VALOR DE LAS COSAS
(Navidad)

INVITA AL FESTEJADO
(Navidad)

Solo faltaban cinco días para la Navidad. Aun no me había atrapado el espíritu
de estas fiestas. Los estacionamientos llenos, y dentro de las tiendas el caos era
mayor. No se podía ni caminar por los pasillos.

Como sabrás nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños, todos
los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que este año sucederá lo mismo.
En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en el radio, en la
televisión y por todas partes no se habla de otra cosa, sino de lo poco que falta para
que llegue el día. La verdad, es agradable saber, que al menos, un día al año algunas
personas piensan un poco en mí.

¿Porqué vine hoy? Me pregunté. Me dolían los pies lo mismo que mi cabeza.
En mi lista estaban los nombres de personas que decían no querer nada, pero yo
sabia que si no les compraba algo sé resentirían.
Llené rápidamente mi carrito con compras de último minuto y me dirigí a las
colas de las cajas registradoras. Escogí la más corta, calcule que serian por lo menos
20 minutos de espera.
Frente a mi habían dos niños, un niño de 10 años y su hermanita de 5 años. El
estaba mal vestido con un abrigo raído, zapatos deportivos muy grandes, a lo mejor 3
tallas más grande. Los jeans le quedaban cortos. Llevaba en sus sucias manos unos
cuantos billetes arrugados. Su hermanita lucía como él, sólo que su pelo estaba
enredado. Ella llevaba un par de zapatos de mujer dorados y resplandecientes.
Los villancicos navideños resonaban por toda la tienda y yo podía escuchar a
la niñita tararearlos. Al llegar a la caja registradora, la niña le dio los zapatos
cuidadosamente a la cajera, como si se tratara de un tesoro. La cajera les entregó el
recibo y dijo: son $6.09. El niño puso sus arrugados billetes en el contador y empezó
a rebuscarse los bolsillos. Finalmente contó $3.12. Bueno pienso que tendremos que
devolverlos, volveremos otro día y los compráremos, añadió. Ante esto la niña dibujó
un puchero en su rostro y dijo: "Pero a Jesús le hubieran encantado estos zapatos".
Volveremos a casa trabajaremos un poco mas y regresaremos por ellos. No llores,
vamos a volver. Sin tardar yo le alcancé los tres dólares que faltaban a la cajera.
Ellos habían estado esperando en la cola por largo tiempo y después de todo era
Navidad. Y en eso un par de bracitos me rodearon con un tierno abrazo y una voz me
dijo, muchas gracias señor.
Aproveche la oportunidad para preguntarle que había querido decir cuando
dijo que a Jesús le encantarían esos zapatos. Y la niña con sus grandes ojos
redondos me respondió, mi mamá está enferma y yéndose al cielo. Mi papá nos dijo
que se iría antes de Navidad para estar con Jesús. Mi maestra de escuela dominical
dice que las calles del cielo son de oro reluciente tal como estos zapatos. ¿No se le
verá a mi mamá hermosa caminando por esas calles con estos zapatos?
Mis ojos se inundaron al ver una lagrima bajar por su rostro radiante. Por
supuesto que sí le respondí. Y en silencio le di gracias a Dios por usar a estos niños
para recordarme el verdadero valor de las cosas.
Anónimo

Como tu sabes hace muchos años que comenzaron a festejar mi cumpleaños,
al principio no parecían comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero
hoy en día nadie sabe para que lo celebran.
La gente se reúne y se divierte mucho pero no saben de que se trata.
Recuerdo el año pasado al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta
en mi honor; pero sabes una cosa, ni siquiera me invitaron.
Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme, la fiesta era
para mi y cuando llego el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta. ¡Y yo
quería compartir la mesa con ellos! (Apocalipsis 3,20).
La verdad no me sorprendió, porque en los últimos años todos me cierran las
puertas. Como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido, entre y me quede
en un rincón. Estaban todos bebiendo, había algunos borrachos, contando chistes,
carcajeándose.
La estaban pasando en grande, para colmo llego un viejo gordo, vestido de
rojo, de barba blanca y gritando: "JO JO JO JO", parecía que había bebido de mas,
se dejo caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia el, diciendo "
SANTA CLAUS" "SANTA CLAUS" ¡como si la fiesta fuera en su honor!
Llegaron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí
mis brazos esperando que alguien me abrazara. Y ¿sabes?, nadie me abrazó.
Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la
puerta y me retire. Tal vez crean que yo nunca lloro, pero esa noche llore, me sentía
destruido, como un ser abandonado, triste y olvidado.
Me llegó tan hondo que al pasar por tu casa, tu y tu familia me invitaron a
pasar, además me trataron como a un rey, tu y tu familia realizaron una verdadera
fiesta en la cual yo era el invitado de honor, además me cantaron las mañanitas;
hacia tiempo que a nadie se le ocurría hacer eso.
Que DIOS bendiga a todas las familias como la tuya, yo jamás dejo de estar
en ellas en ese día y todos los días. También me conmovió el pesebre que pusieron
en un rincón de tu casa. ¿Sabias que hay países que se esta prohibiendo poner
nacimientos? Hasta lo consideran ilegal. ¿A donde ira a parar este mundo?
Otra cosa que me asombra es que el día de mi cumpleaños en lugar de
hacerme regalos a mi, se regalan unos a otros. ¿Tu que sentirías si el día de tu

cumpleaños, se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada?. Una vez
alguien me dijo: ¿Como te voy a regalar algo si a ti nunca te veo?
Ya te imaginaras lo que le dije: Regala comida, ropa y ayuda a los pobres,
visita a los enfermos a los que están solos y yo los contare como si me lo hubieran
hecho a mi (Mat.-25,34-40) Cada año que pasa es peor, la gente solo piensa en las
compras y los regalos y de mi ni se acuerdan.
Probablemente así hablaría JESUCRISTO ... Por eso, VIVE verdaderamente
esta Navidad
Anónimo

LA ESPERANZA
(Navidad)
Tomás es un chico de siete años que vive con su mamá, un pobre costurera,
en su solo cuarto, en una pequeña ciudad del norte de Escocia. La víspera de
Navidad, en su cama, el chico espera, ansioso, la venida de Papá Noel. Según la
costumbre de su país, ha colocado en la chimenea una gran media de lana,
esperando encontrarla, a la mañana siguiente, llena de regalos. Pero su mamá sabe
que no habrá regalos de Navidad para Tomás, por su falta de dinero.
Para evitar su desilusión, le explica que hay bienes visibles, que se compran
con dinero, y bienes invisibles, que no se compran, ni se venden, ni se ven, pero que
lo hacen a uno muy feliz: como el cariño de la mamá, por ejemplo.
Al día siguiente, Tomás despierta, corre a la chimenea y ve su media vacía. La
recoge con emoción y alegría y se la muestra su mamá:"¡Está llena de bienes
invisibles!", le dice, y se le ve feliz.

Bernardino Piñera Carvallo
REPRESENTACIÓN NAVIDEÑA
(Navidad)
Era Navidad y en el pueblo iban a hacer la representación del nacimiento de
Jesús. Todos estaban muy entusiasmados, querían que la obra fuera un éxito.
Los niños la iban a representar, pero entre ellos había un niño con problemas;
quién sabe por qué causa, era más lento en aprender que los demás. El quería estar
en la obra, y a la maestra le dio ternura verlo con tanta emoción que le dio un papel
pequeño: el del posadero que rechazaba a la Virgen y a José porque la posada
estaba llena.
El día de la obra el teatro estaba a reventar, hasta había gente de pie. Y
cuando llegaron a la parte en la que llega José y María a la posada, dónde este niño
con problemas tenía que hablar, paso algo inesperado.
José toco la puerta y salió el posadero, y cuando ya los iba a rechazar, al ver a
la joven pareja y sobre todo a la mujer, embarazada de quien iba a ser nuestra
salvación, al niño se le llenaron los ojos de lágrimas y les dijo: "Pasen, pasen, la
señora puede dormir en mi cama, que yo dormiré en el suelo."
Hubo un silencio intenso en la sala y a mucha gente se le salieron las
lágrimas. La obra fue un éxito, a pesar de que no fue fiel representación de lo que
realmente paso en esa noche de Navidad, pero sentimos que algo había cambiado
en nuestras vidas, pues ese niño nos enseñó una lección de amor; en su inocencia
nos enseñó que debemos amar y ayudar a otros, no importa quienes sean, porque
somos hijos de Dios y estamos aquí para hacer el bien, sin pedir nada a cambio.
Agradecemos esta aportación a Reina Semprúm

Por la tarde va Tomás al salón parroquial donde se reúnen los chicos, cada
cual mostrando orgulloso su regalo. "¿Y a ti, Tomás, qué te ha traído Papá Noel?", le
preguntan.
Tomás muestra feliz su media vacía:"¡A mí me ha traído bienes invisibles!",
contesta. Los chicos se ríen de él. Entre ellos Federico un niño consentido, tiene el
mejor regalo pero no es feliz. Por envidia sus compañeros le hacen burla porque su
lindo auto a pedal no tiene marcha atrás (reversa), y enfurecido destruye el valioso
juguete. El papá de Federico se aflige, ¿Cómo dar el gusto a su hijo?.
En eso ve a Tomás sentado en un rincón, feliz con su media vacía. ¿Que te ha
traído Papá Noel?, a mí bienes invisibles, contesta ante la sorpresa del papá de
Federico, y le explica que no se ven, ni se compran, ni se venden, como el cariño de
una mamá.
El papá de Federico comprendió. Los muchos regalos visibles y vistosos no
habían logrado la felicidad de su hijo. Tomás había descubierto, gracias a su mamá,
el camino a la Felicidad.

DECÁLOGO NAVIDEÑO
(Navidad)
Si tienes tristeza, ¡alégrate!
La Navidad es GOZO

Si tienes deudas, ¡Págalas!
La Navidad es JUSTICIA

Si tienes enemigos, ¡Reconcíliate!
La Navidad es PAZ

Si tienes maldad y pecado, ¡Arrepiéntete
y cambia!
La Navidad es CONVERSIÓN Y GRACIA

Si tienes amigos, ¡Búscalos!
La Navidad es ENCUENTRO
Si tienes pobres a tu lado, ¡Ayúdalos!
La Navidad es DON
Si tienes orgullosa soberbia, ¡Sepúltala!

Si tienes tinieblas, ¡Enciende tu farol!
La Navidad es LUZ
Si tienes errores, ¡Reflexiona!
La Navidad es VERDAD

La Navidad es HUMILDAD

Si tienes resentimientos, ¡Olvídalos!
La Navidad es AMOR

Enviado por: Gladys Urrutia de Espinoza y Luis Espinoza de Urrutia.
PINO DE NAVIDAD
(Navidad)
Esta Navidad quiero ser tu pino Señor, con las ramas muy verdes y frescas,
alimentado por la savia de tu vida Divina. Apoyado en una cruz de madera símbolo
de tu crucifixión y muerte, me sostendré muy derecho y no caeré ante las dificultades
y crisis de la vida, ya que mi soporte estaría en Ti y no en mi mismo.
Como un reflejo tuyo mi forma seria triangular, signo de tu Santísima Trinidad y
si una rama sobresale demasiado, hazme sensible para cortarla a tiempo, será
menos doloroso.
Empezare desde hoy a limpiarlo de todo musgo o heno que tengan el tronco y
las ramas, a quitarme todo lo que me estorba, el egoísmo, la envidia, la
incomprensión, el orgullo y la soberbia, que como parásitos crecen sin que me de
cuenta.
Como un recuerdo de todas las estrellas que brillaron esa NOCHE BENDITA
en que Tu naciste, me llenare de colores y luces para reflejar a los demás la alegría
de Tu Venida al mundo.
Escogeré el color amarillo, el mas brillante, para que represente mis
alabanzas. Por el sol que sale cada día, por las estrellas, los atardeceres, por todas
las maravillas del mundo que Tu creaste para nosotros, Ser Supremo.
Continuare con el rojo, que representa mis peticiones. Te pido que hagas de
mi un instrumento de Tu Amor, te pido por la familia; que reines siempre Tu y seas el
centro de ella.

REFLEXIÓN DE UNA MADRE SOBRE LA NAVIDAD
(Navidad)
Creo que muy pocos o tal vez muchos si tengan presente lo que significa la
Navidad, toda esa gente que se preocupa sólo por ver qué regala, qué compra, cómo
organizar posadas, pero no las posadas tradicionales, sino las que sólo se piensa en
la fiesta, en la diversión, olvidando el significado de lo que es una verdadera posada
de Navidad.
Los pequeños esperan la Navidad no por el nacimiento del Niño Jesús, sino
por los regalos que esperan de Santa Claus, pues para pocos es el Niño Jesús.
Los jóvenes esperan el día de terminar exámenes para preparar lo que llaman
posadas, obteniendo el dinero de los padres para gastarlo en fiestas en sus casas a
todo lo que dá, diversión, música, bebidas de toda clase, y aparte llenando las
discotecas.
Los adultos, padres de familia y hombres de negocios, llega el mes de
diciembre y se preparan en grande para hacer sus fiestas de negocios, en donde
celebran algo que no saben lo que significa, sólo se juntan y organizan todo para
pasar un buen rato agradable y divertido.
Y que puedo decir de nosotras las madres de familia de los jóvenes, nos
olvidamos de hacerles ver a nuestros hijos pequeños, adolescentes y jóvenes, lo que
es celebrar una verdadera e importante Navidad, por pensar sólo en gastar dinero en
la compra de regalos para los ahijados, los padrinos, las comadres y los compadres,
y correr todos los días desde que empieza el mes de diciembre o antes, porque no
nos alcanza el tiempo para comprar y repartir todos esos regalos.

Dame Señor lo que Tu sabes que necesito y no se pedirte, paciencia,
humildad y prudencia para no herir jamás a nadie. Pondré también el color azul, para
simbolizar el perdón que te pido. Porque no siempre he sabido serte fiel, porque no
se dar ni perdonar, porque viendo la luz prefiero las tinieblas. Perdón Señor, porque
conociéndote, no doy testimonio.

Yo creo que la tierra sin Jesús sería un verdadero infierno; y que la tierra con
Jesús es un Cielo anticipado.

Por ultimo el color blanco, será para decirte Gracias. Portando lo que he
recibido de Ti, porque me has dado salud, bienestar, alegría y satisfacciones. Gracias
también por las enfermedades, las penas y los sufrimientos. Gracias por lo que me
acerco mas íntimamente a Ti.

¿A que hora nos damos tiempo de reflexionar sobre el NACIMIENTO DE
JESUS con nuestros hijos y sobre lo que vamos a regalar a quien en realidad se
debe festejar?

Y en la punta, con la luz muy intensa, pondré una estrella que me ilumine
siempre, será mi Fe. Una Fe madura, inquebrantable, siempre en aumento y que se
alimentara de Tu Eucaristía y de Tu Palabra y que por eso brillara, para el que todo
aquel que se acerque a mi sienta Tu Presencia. Dame Señor, la alegría de
permanecer siempre unido a Ti.
ASI SEA
Anónimo

EL es la verdadera y única fuente de alegría, meditemos en el fondo de
nuestro corazón de que es lo que realmente debemos celebrar y vivir en el tiempo de
NAVIDAD.

¡Jesús de da a nosotros en la medida en que nosotros nos damos a El y a los
demás!
Agradecemos esta aportación a M.G.E. (Madre de Familia)

"¿Un ángel puede mentir?" Gritó ella. "Lo preparé todo con esmero, aguardé
toda la noche y Jesús no apareció. ¿Por qué me hizo esta broma?"
ESTA NOCHE TE VISITARÁ JESÚS
(Navidad)

"No fui yo quien mentí, fue usted la no tuvo ojos para ver", dijo el ángel. "Jesús
estuvo aquí tres veces, en la persona de la mujer embarazada, en la persona del
camionero y en el niño hambriento. Pero usted no lo reconoció ni acogió".
Agradecemos esta aportación a Jorge López Alcedo, de Perú.

Era la noche de navidad. Un ángel se apareció a una familia de dinero y le dijo a
la dueña de la casa:
"Te traigo una buena noticia: Esta noche el Señor Jesús vendrá a visitar tu casa."
La señora quedó entusiasmada. Nunca había creído que en su casa sucediese
este milagro. Trató de preparar una cena excelente para recibir a Jesús. Encargó
pavos, conservas y vinos importados.
De repente sonó el timbre. Era una mujer mal vestida, de rostro sufrido, con el
vientre hinchado por un embarazo muy adelantado.
"Señora ¿no tendrá algún trabajo para darme? Estoy embarazada y tengo
mucha necesidad del trabajo."
"¡Pero esta no es hora de molestar! Vuelva otro día", respondió la dueña de la
casa. "Ahora estoy muy ocupada con la cena para una importante visita."
Poco después, un hombre, sucio de grasa, llamó a la puerta.
"Señora, mi camión se ha arruinado aquí en la esquina. ¿Por casualidad no
tendría usted una caja de herramientas que me pueda prestar?"
La señora, ocupada porque estaba limpiando los vasos de cristal y los platos de
porcelana, se irritó mucho: "¿Usted piensa que mi casa es un taller mecánico?
¿Dónde se ha visto importunar a la gente así? Por favor no ensucie mi entrada con
esos pies cochinos."
La anfitriona siguió preparando la cena: abrió latas de caviar, puso la champaña
en el refrigerador, escogió en la bodega los mejores vinos, preparó unos coctelitos.
Mientras tanto alguien afuera llamó a la puerta. "Será que ahora llega Jesús",
pensó ella emocionada, y con el corazón acelerado fue a abrir la puerta. Pero no era
Jesús, era un niño harapiento de la calle.
"Señora, deme un plato de comida."
"¿Cómo te voy a dar comida si todavía no hemos cenado?" "Vuelve mañana,
porque esta noche estoy muy atareada."
Al final, la cena estaba ya lista. Toda la familia emocionada esperaba la ilustre
visita. Sin embargo, pasaba las horas y Jesús no aparecía. Cansados de esperar
empezaron a tomar los coctelitos, que al poco tiempo comenzaron a hacer su efecto
en los estómagos vacíos y el sueño hizo olvidar los pavos y los platos preparados.
A la mañana siguiente, al despertar, la señora se encontró, con gran espanto,
frente a un ángel.

LA NOCHE DE LAS NOCHES
(Navidad)
Cuando suenen las 12 campanadas deja, que tu Corazón se envuelva en una
alegría inmensa, dulce ... tierna.
Nos ha nacido un Salvador
No permitas jamás, que algo te lastime o te duela, recuerda que hay alguien,
con el pañuelo en la mano dispuesto a consolarte y aliviarte y a darte su amor.
Nos ha nacido un Salvador
Piensa a cuantos le gustaría que tu, le regalaras una sonrisa. Piensa cuantos
esperarían que tu le estrecharas las manos con ternura. Cuantos esperarían una
palabra de cariño de tus labios pues quizás estén más solos que tu.
Si tienes Familia, estréchalos contra tu corazón, apriétalos fuerte.
Perdónalo todo, dale paz a tu corazón y disfruta del instante... la vida es tan
corta, no hay tiempo que perder. Regálales tu amor y agradece a Dios por tenerlos
esta noche junto a ti.
Pues nos ha nacido un Salvador
Cuando el insomnio te haga dar vueltas desesperadamente en la cama,
recuerda que hay alguien que puede sembrar sueños de paz en tu alma. Cuando tu
cruz te pese recuerda que alguien ya la llevó por ti. Cuando te sientas humillado y
burlado, recuerda alguien ya lo sufrió por ti. Levanta tu cabeza mira hacia el cielo,
mira la belleza de ese manto de estrellas y siente la ternura de ese Dios que se hizo
Niño para habitar en tu corazón, para que vuelvas a nacer en esta Noche, con una
mirada distinta... llena de ternura... con un corazón distinto, lleno de amor, con el
alma llena de regocijo y cubierta de esplendor pues esta noche ...
Esta noche... nos ha nacido un Salvador
Aportación enviada por Carlos A. Artusa (Buenos Aires - Argentina)

qué cosa tenía que pudiese darle a El como regalo; se me ocurrió que un buen regalo
podría ser darle calor.
DOS BEBES EN UN PESEBRE
(Navidad)
En 1994 dos americanos respondieron una invitación que les hiciera llegar el
Departamento de Educación de Rusia, para enseñar moral y ética en las escuelas
públicas, basada en principios bíblicos.
Debían enseñar en prisiones, negocios, el departamento de bomberos, de la
policía y en un gran orfanato. En el orfanato había casi 100 niños y niñas que habían
sido abandonados, y dejados en manos del Estado. De allí surgió esta historia
relatada por los mismos visitantes:
Se acercaba la época de las fiestas de 1994, los niños del orfanato iban a
escuchar por primera vez la historia tradicional de la Navidad. Les contamos acerca
de María y José llegando a Belén, de cómo no encontraron lugar en las posadas, por
lo que debieron ir a un establo, donde finalmente el niño Jesús nació y fue puesto en
un pesebre.
A lo largo de la historia, los chicos y los empleados del orfanato no podían
contener su asombro. Algunos estaban sentados al borde de la silla tratando de
captar cada palabra. Una vez terminada la historia, les dimos a los chicos tres
pequeños trozos de cartón para que hicieran un tosco pesebre. A cada chico se le dio
un cuadradito de papel cortado de unas servilletas amarillas que yo había llevado
conmigo. En la ciudad no se podía encontrar un solo pedazo de papel de colores.
Siguiendo las instrucciones, los chicos cortaron y doblaron el papel
cuidadosamente colocando las tiras como paja. Unos pequeños cuadraditos de
franela, cortados de un viejo camisón que una señora americana se olvidó al partir de
Rusia, fueron usados para hacerle la manta al bebé. De un fieltro marrón que trajimos
de los Estados Unidos, cortaron la figura de un bebé.

Por eso le pregunté a Jesús: Si te doy calor, ¿ese sería un buen regalo para
ti? Y Jesús me dijo: Si me das calor, ese sería el mejor regalo que jamás haya
recibido. Por eso me metí dentro del pesebre y Jesús me miró y me dijo que podía
quedarme allí para siempre."
Cuando el pequeño Misha terminó su historia, sus ojitos brillaban llenos de
lágrimas empapando sus mejillas; se tapó la cara, agacho la cabeza sobre la mesa y
sus hombros comenzaron a sacudirse en un llanto profundo. El pequeño huérfano
había encontrado a alguien que jamás lo abandonaría ni abusaría de él. ¡Alguien que
estaría con él para siempre!
Y yo aprendí que no son las cosas que tienes en tu vida lo que cuenta, sino
quienes tienes, lo que verdaderamente importa.
Agradecemos esta aportación a Laura González y Lázaro Ramirez.

SEÑORA DEL ADVIENTO
(Navidad)
Señora del Adviento, señora de los brazos vacíos, señora de la preñez
evidente y extenuante. Cuánto deseamos que camines con nosotros. Cuánto
necesitamos de tí. Mujer del pueblo que viajas presurosa y alegre a servir a Isabel, a
pesar de tu vientre pesado y fatigoso. Entre las dos tejerán esperanzas y sueños.
Señora del Adviento, señora de los brazos vacíos, también nosotros estamos
preñados de esperanzas y sueños. Soñamos con que el canto de las aves no vuelva
a ser turbado por el ruido de las balas. Soñamos con nuestros niños sin temores,
cantando al fruto de tu vientre ya cercano.

Mientras los huérfanos estaban atareados armando sus pesebres, yo
caminaba entre ellos para ver si necesitaban alguna ayuda. Todo fue bien hasta que
llegué donde el pequeño Misha estaba sentado. Parecía tener unos seis años y había
terminado su trabajo. Cuando miré el pesebre quedé sorprendido al no ver un solo
niño dentro de él, sino dos. Llamé rápidamente al traductor para que le preguntara
por qué había dos bebes en el pesebre. Misha cruzó sus brazos y observando la
escena del pesebre comenzó a repetir la historia muy seriamente.

Soñamos con los niños de Colombia durmiendo tranquilos al arrullo de un
villancico. Soñamos que nuestros viejos mueren tranquilos y en paz murmurando una
oración.

Por ser el relato de un niño que había escuchado la historia de Navidad una
sola vez estaba muy bien, hasta que llegó la parte donde María pone al bebé en el
pesebre. Allí Misha empezó a inventar su propio final para la historia, dijo: "Y cuando
María dejó al bebé en el pesebre, Jesús me miró y me preguntó si yo tenía un lugar
para estar.

Monta tu burrito y ven presurosa. Nuestros corazones son pesebres huecos y
fríos donde hace falta que nazca tu hijo. Ven, señora, con tus gritos de parto a
calentar nuestros corazones, a seguir tejiendo esperanzas con nosotros, como lo
hiciste con Isabel. Solo así, en medio de la noche iluminada por tus brazos ahora
llenos y por tus pechos que amamantan, podremos volver a soñar...podremos gritar
¡es navidad!.

Yo le dije que no tenía mamá ni papá y que no tenía un lugar para estar.
Entonces Jesús me dijo que yo podía estar allí con El. Le dije que no podía, porque
no tenía un regalo para darle. Pero yo quería quedarme con Jesús, por eso pensé

Soñamos con que algún día podremos volver a tener sueños y utopías y
esperanzas.
Señora del Adviento, la de los brazos vacíos, visítanos como a tu prima.

CARLOS MARIO CANO R. Medellín, Colombia

CARTA DE NAVIDAD DE UN NIÑO
(Navidad)
Niño Jesús:
"Me dicen que no se debe mentir, y cuando se me escapa una verdad se
enfurecen. Ayer se molestó mucho mi papá porque dije delante de sus amigos que
maltrata a mi mamá. ¿Es que no es peor hacerlo que contarlo? El se enoja cuando
yo lo cuento. Yo no puedo enojarme cuando él lo hace.
Me dicen que no está bien que me junte con "ciertos niños" y al dormir me
obligan a rezarte a ti Diosito que nos enseñas que todos somos iguales y hermanos.
Mamá dice que debo parecerme a mi papá, pero mi padre dice por teléfono
que está enfermo para no ir al trabajo, y se gasta todo el sueldo tomando.
Yo se pensar, tengo mis gustos propios que son distintos de los de mis padres
y a veces me dan ganas de gritar y de protestar. Por ejemplo, cuando mi papá me
manda callar sólo porque él no tiene ganas de hablar o porque pienso distinto;
cuando me obliga a jugar a la calle sólo porque él quiere en paz ver la televisión.
Cargan mi vida de prohibiciones, negaciones: ¡no hagas, no hagas y no hagas!
Y obligaciones ¡debes, debes y debes! Para nosotros los niños sólo existe el verbo
"DEBER"; nunca el "PODER".
Juegan conmigo como un muñeco cuando tiene ganas. Si yo no tengo ganas,
juegan lo mismo y encima me llaman caprichoso o engreído. Ellos deciden siempre
cuando jugar conmigo; pero yo no puedo elegir nunca el horario para jugar con ellos.
Y cuando ellos dicen no, yo no puedo llamarles la atención, ¡porque soy un niño!.
Sin embargo, Tú Cristo, naces para decir: Si no se hacen como niños no
entrarán en el Reino de los Cielos". Y a nosotros no nos dejan serlo. Nos obligan a
tener malicia, el egoísmo y la hipocresía de los mayores; nos obligan a decir lo que
no sentimos.
Diles que ser niño no es un defecto, ni un pecado, ni una limitación, ni un
juguete bonito para lo mayores. Tal vez por eso en la Navidad nos compran muchos
juguetes, para hacernos como ellos. Que nos den su tiempo, su comprensión, que
nos respeten.
Diles, en esta Navidad, que un niño es un valor único, irrepetible en la vida y,
ciertamente -tú mismo lo afirmaste- un valor que no puede morir en el "hombre" .
Tu amiguito
Agradecemos esta aportación a Jorge López Alcedo de Perú

EL MEJOR REGALO
(Navidad)
A un amigo mío llamado David, su hermano le dio un automóvil como regalo
de Navidad. En nochebuena, cuando David salió de su oficina, un niño de la calle
estaba caminando alrededor del brillante coche nuevo admirándolo.
-¿Este es su coche señor?- preguntó. David afirmó con la cabeza.
- Mi hermano me lo dio en Navidad. El niño estaba asombrado. - ¿Quiere decir
que su hermano se lo regaló y a usted no le costó nada?, Vaya me gustaría... titubeó
el niño. Desde luego, David sabía lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un
hermano así, pero lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a
cabeza.
- Me gustaría - prosiguió el niño poder ser un hermano así.
David miró al niño con asombro, e impulsivamente añadió: -¿Te gustaría dar
una vuelta en mi auto? - Oh, si, eso me encantaría. Después de un corto paseo, el
niño volteó y con los ojos chispeantes dijo:
- Señor... ¿No le importaría que pasáramos frente a mi casa?. David sonrió.
Creía saber lo que el muchacho quería.
Quería enseñar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran
automóvil, pero de nuevo, David estaba equivocado.
¿Se puede detener donde están esos dos escalones? - pidió el niño. Subió
corriendo y en poco rato David oyó que regresaba, pero no venia rápido. Llevaba
consigo a su hermanito lisiado.
Lo sentó en el primer escalón, entonces le señaló hacia el coche.
- ¿Lo ves?, Allí está Juan, tal como te lo dije, allí arriba. Su hermano se lo
regaló de Navidad y a él no le costó ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar
uno igualito..... entonces podrás ver por ti mismo todas las cosas bonitas de los
escaparates de Navidad, de las que he estado tratando de contarte.
David, bajó del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero.
El hermano mayor, con los ojos radiantes, se subió atrás de él y los tres
comenzaron un paseo navideño memorable.
Esa Nochebuena, David comprendió lo que Jesús quería decir con: "HAY MAS
DICHA EN DAR..."
¡Que tengas un excelente día!
Da vida a otra vida... Da esperanza... Transmite los VALORES fundamentales.

Envía este mensaje, sácale copias, entrégalo a quien no tiene correo
electrónico, cuéntaselo a tus hijos, dáselo a tu compañero de trabajo, transmíteselo a
tu cónyuge o a tu novio(a).

FELIZ NAVIDAD, que el niño Jesús realmente nazca en tu corazón, en tu
familia y verás que el AÑO 2001 será mejor que el se va.
Agradecemos esta aportación a Alicia ABZ de Paraguay.

Somos lo que pensamos. Somos lo que decidimos ser. Decide ser una mujer o
un hombre de VALORES. Nuestro entorno lo necesita desesperadamente.

NAVI-DAD
(Navidad)

Se un portador de los VALORES, viviéndolos.
VALOR DE LA NAVIDAD
(Navidad)
Como ya terminó el año escolar, los chicos piden su premio porque se
entregaron los boletines de calificaciones y pasaron al siguiente grado. Normalmente
mi hijo me exige que le compre juguetes o cosas que le atraen, y normalmente no las
compro, no sólo porque a veces excede el precio de lo que puedo pagar, sino
también porque lo hago como un desafío para el niño de que si realiza esto bien,
entonces tendrá un premio.

El siguiente texto es duro, pero real. Si tu ya vives tu Navi-DAD, refuérzala, si
no, reflexiona...
Andamos igual que la loca del cuento. Lloraba cada vez que en el pueblo
había una muerte; pero jamás pregunta quién había sido el muerto. Le interesaba la
muerte abstracta, sin nombre ni rostro, la pura neutralidad del hecho.
Así nosotros. Celebramos cada año un nacimiento o más bien, la abstracción
de un nacimiento, puesto que poco o nada nos interesa el recién nacido. Hemos
llegado los cristianos a la incongruencia de conmemorar la navidad de Cristo pero sin
Cristo.

En uno de estos días muy calurosos iba en el auto con mi hijo pasamos por
una heladería, y me propuso que le compre un helado porque terminaron las clases.
Un helado es lo más barato que uno puede obsequiar a un niño, y no necesita que
sea fin de las actividades escolares para dárselo. Pero me llamó la atención la
expresión de alegría y júbilo porque acepte la propuesta. Cuando ya le compre el
helado, me agradeció y dijo con voz alta: "Que lindas vacaciones voy a pasar esta
vez!" Me sorprendí lo que un simple helado podía hacer.

Pusimos tantas envolturas y artificios sobre la cuna, que se nos veló el rostro
del que nacía. Nos quedó la cáscara, se perdió la almendra.

Y me puse a pensar en los valores que inculcamos a nuestros hijos para esta
Navidad. Será que nuestros hijos aprecian los detalles de una Navidad. Preparar el
pesebre, poner los guirnaldas, preparar el pastito para las ovejitas, hacer juntos en
familia el pesebre, preparar la estrella de Belén con papeles brillantes. O nos vamos
en una tienda, compramos el pesebre y le decimos a la empleada que coloque en
una esquina de la casa, o nosotros lo hacemos con mucha frialdad.

Frente a esta Navidad mayúscula, que es la única y la verdadera, han surgido
otras navidades con minúscula, caricaturas y sucedáneos, pequeñas trampas con
que un mundo materialista hasta el tuétano, sustituye la fe por el placer> la
esperanza, por el dinero, la adoración de Dios por la adoración del hombre.

Me ayuda a reflexionar que si les mostramos a nuestros hijos el valor de la
Navidad en esos pequeños detalles, valorarán la escena de una reunión familiar de la
Nochebuena, pues si sólo Navidad sirve para aplacar los pedidos de los chicos, por
más autos de juguetes sofisticados que le compremos no servirán para el sentido
navideño.
Que les parece si en vez de superficialidades les mostramos a nuestros
pequeños, y por qué no a los adultos, que conviven con nosotros, que Navidad es
pasar ese día con el amor familiar, es perdonar, es alegría, es tener la paz interior, es
esperanza de que el mañana será mejor porque existe Jesús, porque realmente hace
2000 años un niñito nacido de una virgen, casado con un carpintero llamado José,
nació para salvarnos, para darnos la oportunidad de ser buenos, de hacer las cosas
bien, de ser honestos, de ser respetuosos y obedientes con nuestros padres, de ser
cariñosos y agradables con los demás, de entregar una sonrisa a las personas que
conviven con nosotros.
Eso y muchas cosas más, podemos enseñar como el valor de una NAVIDAD.

La navidad es una y sola. El hecho de que Dios, decidido a hacerse hombre,
nació de muier en la pobreza y en la humillación; el ingreso de Dios en nuestra propia
historia, su habitación entre nosotros, la esperanza de salvación para los pecadores.
Todos.

Por ejemplo...
LA NAVIDAD GASTRONÓMICA. El pavo al horno, los turrones y la champaña.
Belén es una cena de medianoche, el banquetazo del año, los manteles largos, los
estómagos hastiados. Claro que el hambre en el mundo nada tiene que ver con
Belén.
LA NAVIDAD POSTAL. El recuerdo de los amigos que olvidamos 364 días del
año. Metros y metros cúbicos de correspondencia atascados en las oficinas de
correo. La feria de las tarjetas deliciosamente cursis. Y una frase gastada y sin
lenguaje: Feliz Navidad.
LA NAVIDAD TURISTICA. No la de convivencia familiar sino el viaje
apresurado a donde sea para "divertirnos" al tiempo que nos evadimos de lo
cotidiano. Y tener una buena respuesta a la pregunta: ¿Adónde fuiste esta Navidad?,
cuando la pregunta debería ser ¿Cómo viviste esta Navidad?
LA NAVIDAD CONSUMISTA. Desde los niños que valoran la celebración
religiosa por los juguetes que reciben, hasta los adultos que juegan, también ellos, a
obsequiar para que obsequien. Bienvenida la fiesta litúrgica si deja una caja de

bombones, una lavanda “Made” donde sea menos en tu país de origen y un cheque
al portador.

reúna y lo pase bien y me alegra sobre todo que los niños se diviertan tanto; pero aún
así, creo que la mayor parte no sabe bien de qué se trata. ¿No te parece?

LA NAVIDAD DE MUCHO MUNDO. El night club para el jet-set. La boitedenuit para el playboy y sus aprendices. Con motivo de la Navidad de Cristo hemos
contratado las mejores orquestas. Baile usted en nuestra pista de cristal. Se
obsequian serpentinas, globos y confeti.

Como lo que sucedió, por ejemplo, el año pasado: al llegar el día de mi
cumpleaños, hicieron una gran fiesta, pero ¿Puedes creer que ni siquiera me
invitaron? ¡Imagínate! ¡Yo era el invitado de honor! ¡Pues se olvidaron por completo
de mí!.

LA NAVIDAD FOLKLÓRICA. Adornar por adornar no importando el costo de
las cosas, casi en competencia por tener lo más apantallador. Olvidamos que el pino,
el nacimiento y los adornos tienen un sentido cristiano profundo, de gran recuerdo y
enseñanza que nada tiene que ver con su apariencia y valor económico.

Resulta que habían estado preparándose para las fiestas durante dos meses y
cuando llegó el gran día me dejaron al margen. Ya me ha pasado tantísimas veces
que lo cierto es que no me sorprendió.

LA NAVIDAD ESPUMOSAMENTE PIADOSA. De cristianismo estilizado, de
piedad epidérmica, de religiosidad incomprometida, sin que se lleve a la acción.
Demasiado lírica y empalagosa. La historia es más dura y redentora: un Dios nacido
voluntariamente pobre, desplazado y sufriente, exigiendo a los hombres la renuncia
de toda soberbia, la renovación del hombre y del mundo.
Ayer, como hoy, sigue siendo válido la nostalgia navideña de Juan en su
Evangelio: "Vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron».
Sólo hay una Navidad digna del nombre: la que conjuga el verbo dar. Lo
conjugó el Padre: nos DIO a su HIJO unigénito. Lo conjugó la Madre: María DIO a luz
a su primogénito para que fuera nuestra luz Y lo hemos de conjugar nosotros
compartiendo con los hermanos el pan y el consuelo, la ayuda y el amor.
Navidad tiene una extraña etimología de irradiación social, procede de la más
profunda raíz cristiana: NAVI-DAD : IMPERATIVO DEL VERBO DAR.
Dr. Joaquín Antonio Peñalosa (Adaptado). Enviada por el MFC - Mexico

CARTA DE JESÚS
(Una historia sobre el verdadero sentido de la Navidad)
Querido Amigo:
Hola, te amo mucho. Como sabrás, nos estamos acercando otra vez a la fecha
en que festejan mi nacimiento.
El año pasado hicieron una gran fiesta en mi honor y me da la impresión que
este año ocurrirá lo mismo. A fin de cuentas ¡llevan meses haciendo compras para la
ocasión y casi todos los días han salido anuncios y avisos sobre lo poco que falta
para que llegue!
La verdad es que se pasan de la raya, pero es agradable saber que por lo
menos un día del año, piensan en mí. Ha transcurrido ya mucho tiempo cuando
comprendían y agradecían de corazón lo mucho que hice por toda la humanidad.
Pero hoy en día, da la impresión de que la mayoría de la gente apenas si sabe
por qué motivo se celebra mi cumpleaños. Por otra parte, me gusta que la gente se

Aunque no me invitaron, se me ocurrió colarme sin hacer ruido. Entré y me
quedé en mi rincón. ¿Te imaginas que nadie advirtió siquiera mi presencia, ni se
dieron cuenta de que yo estaba allí?
Estaban todos bebiendo, riendo y pasándolo en grande, cuando de pronto se
presentó un hombre gordo vestido de rojo y barba blanca postiza, gritando: "¡jo, jo,
jo!".
Parecía que había bebido más de la cuenta, pero se las arregló para avanzar a
tropezones entre los presentes, mientras todos los felicitaban. Cuando se sentó en un
gran sillón, todos los niños, emocionadísimos, se le acercaron corriendo y diciendo:
¡Santa Clos! ¡Cómo si él hubiese sido el homenajeado y toda la fiesta fuera en su
honor!
Aguanté aquella "fiesta" hasta donde pude, pero al final tuve que irme.
Caminando por la calle me sentí solitario y triste. Lo que más me asombra de cómo
celebra la mayoría de la gente el día de mi cumpleaños es que en vez de hacer
regalos a mí, ¡se obsequian cosas unos a otros! y para colmo, ¡casi siempre son
objetos que ni siquiera les hacen falta!
Te voy a hacer una pregunta: ¿A tí no te parecería extraño que al llegar tu
cumpleaños todos tus amigos decidieron celebrarlo haciéndose regalos unos a otros
y no te dieran nada a tí? ¡Pues es lo que me pasa a mí cada año!
Una vez alguien me dijo: "Es que tú no eres como los demás, a ti no se te ve
nunca; ¿Cómo es que te vamos a hacer regalos?". Ya te imaginarás lo que le
respondí. Yo siempre he dicho "Pues regala comida y ropa a los pobres, ayuda a
quienes lo necesiten. Ve a visitar a los huérfanos, enfermos y a los que estén en
prisión!".
Le dije: "Escucha bien, todo lo que regales a tus semejantes para aliviar su
necesidad, ¡Lo contaré como si me lo hubieras dado a mí personalmente!" (Mateo
25,34-40).
Muchas personas en esta época en vez de pensar en regalar, hacen bazares o
ventas de garaje, donde venden hasta lo que ni te imaginas con el fin de recaudar
hasta el último centavo para sus nuevas compras de Navidad.
Y pensar todo el bien y felicidad que podrían llevar a las colonias marginadas, a
los orfanatorios, asilos, penales o familiares de los presos.

Lamentablemente, cada año que pasa es peor. Llega mi cumpleaños y sólo
piensan en las compras, en las fiestas y en las vacaciones y yo no pinto para nada en
todo esto. Además cada año los regalos de Navidad, pinos y adornos son más
sofisticados y más caros, se gastan verdaderas fortunas tratando con esto de
impresionar a sus amistades.
Esto sucede inclusive en los templos. Y pensar que yo nací en un pesebre,
rodeado de animales porque no había más.
Me agradaría muchísimo más nacer todos los días en el corazón de mis amigos
y que me permitieran morar ahí para ayudarles cada día en todas sus dificultades,
para que puedan palpar el gran amor que siento por todos; porque no sé si lo sepas,
pero hace 2 mil años entregué mi vida para salvarte de la muerte y mostrarte el gran
amor que te tengo.
Por eso lo que pido es que me dejes entrar en tu corazón. Llevo años tratando
de entrar, pero hasta hoy no me has dejado. "Mira yo estoy llamando a la puerta, si
alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos". Confía
en mí, abandónate en mí. Este será el mejor regalo que me puedas dar.
Gracias
Tu amigo Jesús
LA MUÑECA Y LA ROSA BLANCA
(Una historia que nos enseña la generosidad para la Navidad)
De prisa, entré en la tienda por departamentos a comprar unos regalos de
Navidad a última hora. Miré a mi alrededor toda la gente que allí había y me molesté
un poco. "Estaré aquí una eternidad; con tanto que tengo que hacer pensé".
La Navidad se había convertido ya casi en una molestia. Estaba deseando
dormirme por todo el tiempo que durara la Navidad. Pero me apresuré lo más que
pude por entre la gente en la tienda.
Entré en el departamento de juguetes. Otra vez más, me encontré
murmurando para mi misma, sobre los precios de aquellos juguetes.
Me pregunté si mis nietos jugarían realmente con ellos. De pronto, me
encontré en la sección de muñecas. En una esquina, me encontré un niño, como de
5 años, sosteniendo una preciosa muñeca.
Estaba tocándole el cabello y la sostenía muy tiernamente. No me pude
aguantar; me quedé mirándolo fijamente y preguntándome para quien sería la
muñeca que sostenía, cuando de pronto se le acercó una mujer, a la cual él llamo tía.
El niño le preguntó: "¿Estás segura que no tengo dinero suficiente?"
Y la mujer le contestó, con un tono impaciente: "Tu sabes que no tienes
suficiente dinero para comprarla."

La mujer le dijo al niño que se quedara allí donde estaba mientras ella
buscaba otras cosas que le faltaban. El niño continuó sosteniendo la muñeca.
Después de un ratito, me le acerqué y le pregunté al niño para quien era la muñeca.
El me contestó: "Esta muñeca es la que mi hermanita deseaba con tanto
anhelo para Navidad. Ella estaba segura que Santa Claus se la iba a traer."
Yo le dije que lo más seguro era que Santa Claus se la traería.
Pero él me contestó: "No, Santa no puede ir a donde mi hermanita está. Yo le
tengo que dar la muñeca a mi mamá para que ella se la lleve a mi hermanita.
Yo le pregunté donde estaba su hermana.
El niño, con una cara muy triste me contestó: "Ella se ha ido con Jesús. Mi
papá dice que mamá se va a ir con ella también." Mi corazón casi deja de latir.
Volví a mirar al niño una y otra vez. El continuó: "Le dije a Papá que le dijera a
Mamá que no se fuera todavía.
Le dije que le dijera a ella que esperara un poco hasta que yo regresara de la
tienda." El niño me preguntó si quería ver su foto y le dije que me encantaría.
Entonces, él sacó unas fotografías que tenía en su bolsillo y que había tomado
al frente de la tienda y me dijo: "Le dije a Papá que le llevara estas fotos a mi mamá
para que ella nunca se olvide de mi. Quiero mucho a mi mamá y no quisiera que ella
se fuera. Pero papá dice que ella se tiene que ir con mi hermanita."
Me di cuenta que el niño había bajado la cabeza y se había quedado muy
callado. Mientras él no miraba, metí la mano en mi cartera y saqué unos billetes. Le
dije al niño que contáramos el dinero otra vez.
El niño se entusiasmó mucho y comentó: "Yo sé que es suficiente." Y comenzó
a contar el dinero otra vez. El dinero ahora era suficiente para pagar la muñeca.
El niño, en una voz muy suave, comentó: "Gracias Jesús por darme suficiente
dinero." El niño entonces comentó: "Yo le acabo de pedir a Jesús que me diera
suficiente dinero para comprar esta muñeca, para que así mi Mamá se la pueda
llevar a mi hermanita. Y El oyó mi oración. Yo le quería pedir dinero suficiente para
comprarle a mi Mamá una rosa blanca también, pero no lo hice. Pero Él me acaba de
dar suficiente para comprar la muñeca y la rosa para mi mamá. A ella le gustan
mucho las rosas. Le gustan mucho las rosas blancas."
En unos minutos la tía regresó y yo, desapercibidamente, me fui. Mientras
terminaba mis compras, con un espíritu muy diferente al que tenía al comenzar las
compras, no podía dejar de pensar en el niño.
Seguí pensando en una historia que había leído en el periódico unos días
antes, acerca de un accidente causado por un conductor ebrio, el cual había
provocado un accidente donde había perecido una niñita y su mamá estaba en
estado de gravedad. Me di cuenta de inmediato que este niño pertenecía a esa
familia.
Dos días más tarde leí en el periódico que la mujer del accidente había
muerto. No me podía quitar de la mente al niño. Mas tarde ese día, fui y compré un

ramo de rosas blancas y las llevé a la funeraria donde estaba el cuerpo de la mujer. Y
allí estaba, la mujer del periódico, con una rosa blanca en su mano, una hermosa
muñeca, y la foto del niño en la tienda.

empiezas abrir estos regalos durante todo el año, él (ella) te va empezar a imitar y así
sus hijos y los hijos de sus hijos. Cuando despiertes, ¡comparte este sueño con todas
las personas que puedas!.

Me fui llorando... mi vida había cambiado para siempre. El amor de aquel niño
por su madre y su hermana era enorme. En un segundo, un conductor ebrio le había
destrozado la vida en pedazos a aquel niño.
Ahora tu tienes la opción, tu puedes ayudar a alguien más:
"Los amigos son ángeles que nos ayudan a ponernos de pie otra vez cuando
nuestras alas se olvidan como volar"

LA TIENDA DEL CIELO
(Una historia que nos enseña cuanto nos ama Dios)
Con motivo de la Navidad fui de compras buscando cuales serían los regalos
que necesitaba adquirir para mis seres queridos. Buscaba algo diferente este año.
Un regalo que al recibirlo les causara alegría, satisfacción y que pudieran
utilizar por toda su vida. Finalmente, después de varios días de estar buscando vi un
letrero que decía "La tienda del cielo", me fui acercando y la puerta se fue abriendo.
Cuando me di cuenta ya estaba adentro.
Me recibió un Ángel dándome una canasta y me dijo "compra con cuidado",
todo lo que un cristiano necesita, estaba en aquella tienda.
Y agregó el Ángel: "lo que no puedas llevar ahora, lo podrás llevar después".
Primero compré paciencia, también el amor, estaba en la última estantería, más
abajo estaba el gozo, para estar siempre alegre.
Compre dos cajas de paz para mantenerme tranquilo y dos bolsas repletas de
fe para los retos de próximo año. Recordé que necesitaba mostrar benignidad,
bondad y mansedumbre con mis semejantes; así mismo, no podía olvidarme la
templanza necesaria para controlar mi temperamento en todo momento de modo que
compre una de cada una.
Llegué por fin a la salida y le pregunté al Ángel: "¿Cuánto le debo?". Él me
sonrió y me respondió: "Hijo Mío, ¡JESÚS pagó tu deuda hace mucho tiempo!"
Hijo, tu eres la tienda y puedes abrirla todos los días, el Ángel soy Yo, el
Espíritu Divino que mora dentro de ti, y los regalos son el fruto del Espíritu. Antes que
despiertes de tu sueño quiero compartirte el verdadero sentido de la Navidad.

ZAPATOS PARA JESÚS
(Una historia que enseña el verdadero valor de las cosas)
Solo faltaban cinco días para la Navidad. Aún no me había atrapado el espíritu
de estas fiestas. Los estacionamientos llenos, y dentro de las tiendas el caos era
mayor. No se podía ni caminar por los pasillos. ¿Porqué vine hoy? Me pregunté.
Me dolían los pies lo mismo que mi cabeza. En mi lista estaban los nombres
de personas que decían no querer nada, pero yo sabia que si no les compraba algo
sé resentirían. Llené rápidamente mi carrito con compras de último minuto y me dirigí
a las colas de las cajas registradoras. Escogí la más corta, calculé que serian por lo
menos 20 minutos de espera.
Frente a mí había dos niños, un niño de 10 años y su hermana de 5 años. Él
estaba mal vestido con un abrigo raído, zapatos deportivos muy grandes, a lo mejor 3
tallas más grande. Los jeans le quedaban cortos. Llevaba en sus sucias manos unos
cuantos billetes arrugados.
Su hermana lucía como él, sólo que su pelo estaba enredado. Ella llevaba un
par de zapatos de mujer dorados y resplandecientes. Los villancicos navideños
resonaban por toda la tienda y yo podía escuchar a la niñita tararearlos. Al llegar a la
caja registradora, la niña le dio los zapatos cuidadosamente a la cajera, como si se
tratara de un tesoro.
La cajera les entregó el recibo y dijo: son $6.09. El niño puso sus arrugados
billetes en el contador y empezó a rebuscarse los bolsillos.
Finalmente contó $3.12. Bueno pienso que tendremos que devolverlos,
volveremos otro día y los compráremos, añadió. Ante esto la niña dibujó un puchero
en su rostro y dijo: "Pero a Jesús le hubieran encantado estos zapatos".
Volveremos a casa trabajaremos un poco más y regresaremos por ellos. No
llores, vamos a volver. Sin tardar yo le completé los tres dólares que faltaban a la
cajera. Ellos habían estado esperando en la cola por largo tiempo y después de todo
era Navidad.
Y en eso un par de bracitos me rodearon con un tierno abrazo y una voz me
dijo: "Muchas gracias señor".

Escucha con cuidado. Estos regalos son especiales para esta ocasión, pero si
los abres durante todo el año, te producirán gran gozo a tí y a los que se los
compartas.

Aproveché la oportunidad para preguntarle que había querido decir cuando
dijo que a Jesús le encantarían esos zapatos. Y la niña con sus grandes ojos
redondos me respondió:

Más importante aún. Te has dado cuenta que tu hijo (a) hace más caso de lo
que le enseñas con el ejemplo de que lo que le dices que haga. Bueno, si tu

- "Mi mamá está enferma y yéndose al cielo. Mi papá nos dijo que se iría antes
de Navidad para estar con Jesús. Mi maestra de catecismo dice que las calles del

cielo son de oro reluciente tal como estos zapatos. ¿No se le verá a mi mamá
hermosa caminando por esas calles con estos zapatos?"
Mis ojos se inundaron al ver una lágrima bajar por su rostro radiante. Por
supuesto que sí, le respondí. Y en silencio le di gracias a Dios por usar a estos niños
para recordarme el verdadero valor de las cosas.
BATIDO DE NAVIDAD
RECETA MÁGICA Y SECRETA
Tiempo de preparación: muy poco
Grado de dificultad: sencillo
Calorías: ninguna
Ingredientes para una familia:
100 gr. de ilusión
100 gr. de comprensión
500 gr. de paciencia (si veis que falta, se añade un poquito más)
1 Kg. de interés
1 chorrito de imaginación
Y mucho, mucho Amor:
Se ponen todos los ingredientes en la batidora, se pasa la mezcla a un molde
apropiado, se echa a fuego muy lento, y...¡ ya está !
Habéis preparado una... ¡Feliz Navidad!

EL DESEO DE NAVIDAD
(Una historia sobre cómo la felicidad de los demás es también nuestra propia
felicidad)
Era la noche de Navidad y Dios miró a la tierra para contemplar a todos sus
hijos. Había transcurrido casi 2000 años desde que Dios se encarnó en el seno de la
Santísima Virgen María y vino al mundo para redimir a los hombres.
Entonces Dios se dirigió a uno de sus ángeles más jóvenes y le dijo: "Baja a la
tierra y tráeme una sola cosa, la que mejor represente todo lo bueno que se ha hecho
hoy en mi nombre".
El ángel hizo una reverencia a Dios y descendió al mundo de los humanos,
buscando aquello que encierre lo que Dios le había pedido.
Su misión resultó algo difícil pues muchas cosas se habían hecho para
homenajear el nacimiento del Niño Jesús. Para el día de Navidad, las guerras habían
cesado temporalmente, las catedrales había sido construidas y grandes novelas
habían sido escritas. ¿Cómo sería posible encontrar entonces algo que representase
todo esto?

Mientras estaba sobrevolando la tierra, el ángel escuchó el sonido de las
campanas de una iglesia. La melodía que se desprendía del campanario era tan
hermosa que al ángel le recordó la voz de Dios.
Mirando hacia abajo, vio la pequeña iglesia de donde provenía la hermosa
melodía, pero también pudo escuchar el canto de un coro que entonaba "Noche de
Paz".
Al ingresar al templo, el ángel comprobó que había una sola voz que cantaba
la canción. Pero inmediatamente una segunda voz continuó a la primera en perfecta
armonía, y luego otra y otra hasta que el coro de voces alumbró el recinto durante
toda la noche.
Encantado por el mágico sonido, el ángel permaneció en el templo hasta que
la canción terminó. Luego, se elevó de nuevo por los aires escuchando en todo lugar
los maravillosos sonidos que se desprendían de los villancicos.
En todas las ciudades, sean estas pequeñas o grandes, el ángel escuchó
canciones, ya sean interpretadas por grandes orquestas o por las voces de los
soldados que se encontraban solos en un campamento militar, alusivas al Nacimiento
de Cristo en la tierra.
Y en todos los lugares que el ángel escuchó las voces y sonidos, encontró paz
en los corazones de esos hombres, mujeres y niños.
Cogiendo con sus manos uno de los sonidos emitidos por una de las
canciones que flotaba en el aire, (los ángeles pueden hacer esto) pensó que quizás
estas canciones podrían representar lo mejor que hay en la tierra en esta Navidad.
La voz de los hombres era utilizada para entonar bellas melodías a través de
las cuales era llevada la esperanza y el aliento a aquellos que creían haberlo perdido
todo.
Sin embargo, a pesar de haber encontrado la respuesta a lo que él estaba
buscando, su corazón le decía que esta música por sí sola no era suficiente.
Debería haber algo más. De esa forma, continuó su viaje a través de la
espesura de la noche hasta que de repente sintió la oración elevada por un padre en
su camino al cielo. Nuevamente miró hacia abajo y vio a un hombre rezando por su
hija de quien no sabía hace mucho tiempo y que no estaría en casa para esa
Navidad.
El ángel siguiendo la intención de la oración encontró a la hija de aquél
hombre. Ella estaba parada en la esquina de una ciudad muy grande. Al frente, había
un viejo bar donde fácilmente uno podía darse cuenta que los que estaban sentados
ahí rara vez levantaban su vista para mirar por encima de sus bebidas por lo que no
notaron la presencia de la niña.
El que atendía el bar era un hombre que no creía en nada excepto en su barra
y su caja registradora. Nunca se había casado, nunca tomó vacaciones y nunca
nadie lo había visto lejos de la barra, ni tampoco sabían desde cuando se inició en
aquel oficio. Él siempre estaba ahí cuando los clientes llegaban y se iban.

No daba crédito a nadie y de vez en cuando por 75 centavos de dólar servía
vasos de whiskey con hielo a las personas que pasaban la mayor parte del tiempo
sentados en el bar. De repente, la puerta se abrió y entró un pequeño niño. El
barman no podía recordar la última vez que vio a un niño en aquel lugar, pero antes
que tuviera tiempo de preguntarle que quería, el niño le dijo si él sabía que había una
niña afuera en la puerta que no podía regresar a casa en la noche de Navidad.
Dando un vistazo por la ventana, vio a la niña frente a la acera. Volteándose hacia el
niño, le preguntó como sabía eso.
El chico replicó: "Hoy que es Navidad, si ella pudiese estar en casa con los
suyos, en verdad te digo que lo estaría". El barman miró de nuevo a la niña pensando
en lo que el niño había dicho. Luego de algunos segundos, fue a la caja registradora
y sacó todo el dinero que había ahí. Salió del bar, cruzó la pista y siguió a la niña que
había avanzado unos cuantos metros.
Todos los que estaban en el bar pudieron ver cuando él hablaba con la niña.
Luego, llamó a un taxi, la hizo subir a él y le dijo al chofer: "Al aeropuerto Kennedy".
Mientras que el taxi se perdía en medio de los demás autos, volteó para
buscar al niño, pero él ya se había ido. Regresó al bar y preguntó a todos si alguien
había visto a donde se había ido el chico, pero como él, todos estaban viendo como
se perdía el taxi en las calles.
Y luego alguien comentó entre risas que el milagro más increíble del mundo
sucedió, pues durante el resto de la noche, nadie pagó por un trago. El ángel voló de
nuevo.
Subió al cielo y puso en las manos de Dios lo que finalmente había encontrado
para Él: el deseo de una alma por la felicidad de otro.

Nací perseguido para que tú sepas aceptar las dificultades.
Nací en tu vida para atraer a todos a la casa del Padre.
Jesús nace entre los pobres, los marginados, los que sufren, lloran, gritan al cielo, los
afligidos, los oprimidos, cuantos lo sirvan y esperan
Texto de los Sacerdotes del corazón de Jesús. Revista Juventud Reparadora, nº 358
ABECEDARIO PARA LA NAVIDAD
Agradecer a Dios el habernos regalado las personas con las que convivimos.
Buscar el bien común por encima de los intereses personales.
Corregir con esmero a aquel que se equivoca.
Dar lo mejor de uno mismo, poniéndose siempre al servicio de los otros.
Estimar a los otros sabiendo reconocer sus capacidades.
Facilitar las cosas dando soluciones y no creando más problemas.
Ganar la confianza de los otros compartiendo con ellos sus preocupaciones.
Heredar la capacidad de aquellos que saben ser sinceros con valentía y respeto.
Interceder por los otros a Dios, antes de hablarle de nuestras cosas.

Y Dios Padre sonrió.

Juzgar a los otros por lo que son, no por lo que tienen ni por lo que aparentan.

Orquesta Siberiana (La Nochebuena y otras historias)

Limitar las ansias personales frente a las necesidades del grupo.

¿CÓMO HE NACIDO?

LLenarse con lo mejor que uno encuentra en el camino de la vida.
Mediar entre los compañeros que no se entienden.

Dice Dios:

Necesitar de los otros sin ningún prejuicio.

Nací desnudo, dice Dios, para que tú sepas despojarte de ti mismo.

Olvidar el miedo al qué dirán dependiendo de la opinión de los demás.

Nací pobre para que tú puedas considerarme la única riqueza
Nací en un establo para que tú aprendas a santificar cada ambiente
Nací débil para que tú no tengas nunca miedo de mí.
Nací por amor para que tú no dudes nunca de mi amor.
Nací de noche para que tú creas que te puedo iluminar cualquier realidad.
Nací persona para que no te avergüences nunca de ser tú mismo.
Nací hombre para que tú puedas ser "Dios".

Preocuparse por los más débiles o más necesitados.
Querer siempre el bien de las personas.
Respetar las opiniones de los demás, los derechos de las personas y de los
animales.
Salir al encuentro del otro, no esperando que él dé el primer paso.
Tolerar los defectos y límites propios y ajenos con sentido del humor.

Unirnos todos para vivir en paz y armonía.
Valorarse con realismo sin creerse superior a los demás.
X es una incógnita que invita a la búsqueda constante de la verdad con mayúscula.
Yuxtaponer ilusiones y esperanzas, trabajos y esfuerzos por crear fraternidad.
Zambullirse sin miedo en el nuevo día que Dios regala cada mañana.
¿DÓNDE ESTABA DIOS?
Sally saltó de su asiento cuando vio salir al cirujano. Le preguntó:
"¿Cómo está mi pequeño?, ¿Va a ponerse bien?, ¿Cuándo lo podré ver?".
El cirujano dijo: "Lo siento; hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".
Sally dijo, consternada: "¿Por qué a los niños les da cáncer? ¿Es que acaso
Dios ya no se preocupa por ellos? DIOS, ¿dónde estabas cuando mi hijo te
necesitaba?".
El cirujano dijo: "Una de las enfermeras saldrá en un momento para dejarte
pasar unos minutos con los restos de tu hijo antes de que sean llevados a la
Universidad".
Sally pidió a la enfermera que la acompañara mientras se despedía de su hijo.
Recorrió con su mano su cabello rojizo.
La enfermera le preguntó si quería conservar uno de los rizos. Sally asintió. La
enfermera cortó el rizo, lo colocó en una bolsita de plástico y se la dio a Sally.
Sally dijo: "Fue idea de Jimmy donar su cuerpo a la Universidad para ser
estudiado. Dijo que podría ayudar a alguien más. Eso es lo que él deseaba.
Yo al principio me negué, pero él me dijo 'Mami, no lo usaré después de que
muera, y tal vez ayudará a que un niñito disfrute de un día más junto a su mamá'.. Mi
Jimmy tenía un corazón de oro, siempre pensaba en los demás y deseaba ayudarlos
como pudiera".
Sally salió del Hospital Infantil por última vez, después de haber permanecido ahí
la mayor parte de los últimos 6 meses. Colocó la maleta con las pertenencias de
Jimmy en el asiento del auto, junto a ella. Fue difícil emprender el regreso a casa, y
más difícil aún entrar a una casa vacía. Llevó la maleta a la habitación de Jimmy y
colocó los autos miniatura y todas sus cosas justo como él siempre las tenía. Se
acostó en la cama y lloró hasta quedarse dormida, abrazando la pequeña almohada
de Jimmy.
Despertó cerca de la medianoche y junto a ella había una hoja de papel doblada.
Abrió la carta, que decía:
Querida mami:
Sé que vas a echarme de menos, pero no pienses que te he olvidado o he
dejado de amarte sólo porque ya no estoy ahí para decirte TE AMO.

Pensaré en ti cada día, mamita, y cada día te amaré aún más. Algún día nos
volveremos a ver. Si deseas adoptar a un niño para que no estés tan solita, podrá
estar en mi habitación y podrá jugar con todas mis cosas. Si decides que sea una
niña, probablemente no le gustarán las mismas cosas que a los niños, y tendrás que
comprarle muñecas y cosas de ésas.
No te pongas triste cuando pienses en mí; este lugar es grandioso. Los abuelos
vinieron a recibirme cuando llegué y me han mostrado algo de por aquí, pero tomará
algo de tiempo verlo todo. Los ángeles son muy amistosos y me encanta verlos volar.
Jesús no se parece a todas las imágenes que vi de Él, pero supe que era Él tan
pronto lo vi. ¡Jesús me llevó a ver a DIOS!
¿Y qué crees, mami? Me senté en su regazo y le hablé como si yo fuera alguien
importante. Le dije a Dios que quería escribirte una carta para despedirme y todo
eso, aunque sabía que no estaba permitido. Dios me dio papel y Su pluma personal
para escribirte esta carta. Creo que se llama Gabriel el ángel que te la dejará caer.
Dios me dijo que te respondiera a lo que Le preguntaste: '¿Dónde estaba Él
cuando yo lo necesitaba?'.
Dios dijo: 'En el mismo sitio que cuando Jesús estaba en la cruz'. Estaba justo
ahí, como lo está con todos Sus hijos.
Esta noche estaré a la mesa con Jesús para la cena. Sé que la comida será
fabulosa. Casi olvido decirte... Ya no tengo ningún dolor; el cáncer se ha ido. Me
alegra, pues ya no podía resistir tanto dolor y Dios no podía resistir verme sufrir de
ese modo, así que envió al Ángel de la Misericordia para llevarme. ¡El Ángel me dijo
que yo era una Entrega Especial!
Firmado con amor, de:
Dios, Jesús y yo.
NACIMIENTO EN LAS CALLES DE CALCUTA
¡Queridos amigos!
Ahora que nos preparamos para la Navidad, para celebrar el nacimiento de
Jesús, yo os voy a contar el nacimiento de "otro Jesús".
Este no ocurre en Belén, sino en Calcuta. No en un pesebre, sino en la calle.
Pero tienen mucho en común. Ambos son muy pobres. Para Jesús no había sitio en
la posada, para nuestro niño, no hay sitio en ninguna casa. No tiene padre. Su
madre, casi una niña, hace tiempo que vive en la calle.
A Jesús le esperaba un montón de paja, que le hacía de cuna. A nuestro niño,
el puro suelo, duro y húmedo. Y de compañía, también animales, pero no un buey y
una mula, como nosotros ponemos en nuestros belenes, sino las ratas.
Este es nuestro "Belén viviente". Y en medio de una noche fría y húmeda,
nace Sabina, una niña prematura, casi te cabe en la palma de la mano. Su madre no

tiene nada para taparla, nada para darle de comer, sólo agua. Los días van pasando,
y la niña empeora. Está deshidratada. Al principio lloraba mucho. Luego no tenía ya
fuerzas para llorar. En lugar de aumentar, cada vez estaba más pequeña, pesaba
menos. Yo la veía todos los días y pensaba: no le queda mucho tiempo de vida.
No me resigno a verla morir. Me paro y trato de hablar con la madre. Tiene otra
niña de 3 años, que duerme con ellas en la calle. Tratamos de buscar alguna ayuda.
Igual que en Belén, son los más pobres, los pastores, los que vienen a ofrecer lo que
tienen al niño. Un hindú le ofrece leche todos los días. Nosotras hemos recogido
alguna ropita de bebé, para las dos niñas. Entre todos, gracias a la solidaridad,
logramos que Sabina salga adelante. Parece un milagro. Su cara ha cambiado. Sigue
siendo muy pequeña, pero ya tiene un mes. Ahora la miras y una sonrisa aparece en
su cara. Estoy convencida, Jesús ha nacido en esta niña.
Cuando pongáis el belén en vuestras casas, o en el colegio, acordaros de
Sabina. Pensar que Jesús nace cada minuto, en cada rincón de la tierra y nosotros
podemos acogerle. No es algo que ocurrió hace 2000 años en Belén, sino que ocurre
cada instante en cualquier lugar.
Junto con Sabina, quiero desearos a todos una Felices Navidades.
Preparemos nuestro corazón para acoger a Jesús que nace en cada uno de nosotros
y démosle lo mejor de nosotros mismos.
Texto escrito por una misionera católica.

Muéstreme donde están los clavos y la pala para hacer los hoyos de los
postes y le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho."
El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la
granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo. El carpintero trabajo duro
todo el día midiendo, cortando, clavando. Cerca del ocaso, cuando el granjero
regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.
El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó. ¡No
había ninguna cerca de dos metros! En su lugar había un puente -¡un puente que
unía las dos granjas a través del arroyo!- Era una fina pieza de arte, con todo y
pasamanos.
En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y
abrazando a su hermano le dijo: "¡Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso
puente después de lo que he hecho y dicho!".
Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el
carpintero tomaba sus herramientas. "¡No, espera!", le dijo el hermano mayor.
"Quédate unos cuantos días. Tengo muchos proyectos para ti" , le dijo el
hermano mayor al carpintero. "Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo
muchos puentes por construir".
Autor desconocido - Enviado por Sonia García [Guatemala]

LOS DOS HERMANOS
(Reconciliación)

LA MESA
(Amor a los Padres)

No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes
cayeron en un conflicto. Este fue el primer conflicto serio que tenían en 40 años de
cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando
cosechas y bienes en forma continua. Esta larga y beneficiosa colaboración termino
repentinamente. Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta llegar
a ser una diferencia mayor entre ellos, hasta que explotó en un intercambio de
palabras amargas seguido de semanas de silencio.

Había una vez un matrimonio joven. El 38 años, su mujer de 36 y un pequeño
de 6 años. Vivía también en la casa una anciana de 80 años, madre del padre de
familia.

Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un
hombre con herramientas de carpintero. "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo
el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja
y yo pueda ser de ayuda en eso". "Sí", dijo el mayor de los hermanos, "Tengo un
trabajo para usted. Mire al otro lado del arroyo aquella granja, ahí vive mi vecino,
bueno, de hecho es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa
pradera entre nosotros y el tomó su bulldozer y desvió el cauce del arroyo para que
quedara entre nosotros.

Después de un tiempo, ella le pidió a su marido que comprara una mesa para
poner a su madre separada de donde ellos comían así fue. A partir del siguiente día
la "abuela" empezó a comer sola sin molestarlos a ellos.

Bueno, el pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una
mejor. ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que
construya una cerca, una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más."
El carpintero le dijo: "Creo que comprendo la situación.

Todo transcurría con normalidad salvo a la hora del almuerzo y cena, en donde
la anciana sin querer tropezaba las cosas, tirando a veces las copas servidas o
ensuciando el mantel.

Pasó algún tiempo, hasta que un día el hijo de la anciana se preparaba para
almorzar cuando notó que su propio hijo tenía en el piso del comedor un par de
maderas, clavos sueltos y martillo.
Se acerco a él y le preguntó:
"¿qué es lo que estas haciendo con esas cosas, hijo?".
Y el niño le respondió:
"estoy haciendo una mesa para cuando tú y mamá sean grandes como la
abuela".

Que esta historia nos sirva para entender que la paciencia, el amor y la
presencia son fundamentales en nuestra relación con nuestros familiares mayores.
Envió: Héctor Ricardo González [Argentina]
PRÓXIMO A NACER
(Amor a los Hijos)
Refiere una antigua leyenda que un niño próximo a nacer, le dijo a Dios :
- Me vas a enviar mañana a la tierra pero, ¿ Como viviré allá siendo tan
pequeño y tan débil ?
Entre los muchos ángeles escogí a dos que te esperan, contesto Dios.
- Pero aquí en el cielo no hago mas que cantar y sonreír y eso basta para mi
felicidad ¿Podré hacerlo allá?
Esos ángeles te cantaran y sonreirán todos los días y te sentirás muy feliz con
sus canciones y sonrisas.
- ¿Y como entenderé cuando me hablen si no conozco el extraño idioma delos
hombres?
Esos ángeles te hablaran y te enseñaran las palabras mas dulces y tiernas
que escuchan los humanos.
- ¿ Que haré cuando quiera hablar contigo ?
Esos ángeles juntaran tus pequeñas manos y te enseñaran a orar.
- He oído que en la tierra hay hombres malos ¿ Quien me defenderá ?
Esos ángeles te defenderán, aunque les cueste la vida.
- Pero estaré siempre triste porque no te veré mas señor, sin verte me sentiré
muy solo.
Esos ángeles te hablaran de mi y te mostraran el camino para volver a mi
presencia, le dijo Dios.
En ese instante una paz inmensa reinaba en el cielo, no se oían voces
terrestres el niño decía suavemente:
- Dime sus nombres señor, y Dios le contesto esos ángeles se llaman" MAMA
Y PAPA "
Ser Padres es un privilegio y una responsabilidad que Dios nos dá.
Enfrentemos este reto y cumplamos las expectativas de Él.
Anónimo

¡ Feliz Navidad !
y un ...
Con todo nuestro aprecio
y cariño para ustedes que
se merecen lo mejor,
hoy y siempre:
¡Que en estas Fiestas renazca
el amor y la luz de la
esperanza! ...
Y que la esperanza
se transforme
en maravillosa realidad.
Queremos que sepas que estamos
muy feliz de tenerte en estas
Fiestas.

¡¡Que el Niño
Dios bendiga
sus vidas en
estas Fiestas!!
¡Feliz Navidad! ...y que la
alegría de las Fiestas se
repitan todos los días del Año
Nuevo.

Próspero Año Nuevo 2007
J.C.C. DE SAN PABLO
¿QUE ES LA NAVIDAD?
La navidad es:
Nueva – vida
Novedad (es algo nuevo esta naciendo)
Navi- Dad (el que nueva vida da y el que da con amor)
La navidad es el nacimiento del Salvador. Así como hace mas de 2000 mil años, a
la llegada de cada noche buena, nace en cada persona, en cada hogar, en cada
corazón. Cada hogar y cada corazón es un pesebre. Es el cumplimiento de la
promesa del Padre para con su pueblo.
¿Cómo nos preparamos para recibirlo?
¿Cómo nos encontramos en familia para acogerlo?
La navidad es DAR CON AMOR. No se trata de lavar la conciencia dando
chocolates y regalos una noche mientras el resto del año nos olvidamos de compartir
con los necesitados, nos olvidamos de vivir como familia. Es compartir y dar con
amor – es compartirse y darse con amor uno mismo. La navidad del Salvador nos es
reducir por el consumo: pavo, champagna, regalos y comercio. No digo que es malo,
sino es un complemento o un medio de celebración. La navidad no es solo una noche
es siempre.
¿Como y que comparto con mi familia, mi comunidad, mis amistades, los
necesitados?
La navidad es nueva vida, es nacer de nuevo reconciliándonos como familia, ir al
encuentro del alejado, del que detestamos, del desplazado, necesitado. Es trasmitir
nueva vida. Jesús nos dice: “yo he venido para que tengan vida y vida en
abundancia” eso nos ha legado como misión dar vida a nuestros hermanos. Es dar
buena nuevas, dar aliento, llevar esperanza, ser optimista, animar al desanimado
“siempre”. No es llevar chismes, rajes, desaliento, etc.

CORONA DE ADVIENTO
Es el símbolo que nos recuerda que nuestra esperanza no debe terminar pues la luz
y la vida triunfaran sobre las tinieblas y la muerte.
Hoy queremos tomar como partida a la Navidad la Corona de Adviento.
La corona de adviento es un símbolo especial, de origen antiguo. Como su nombre lo
dice: una corona, o sea un círculo, hecha de ramas de pino o de ciprés.
Es una guirnalda hecha de ramas de pino, ciprés o papel crepé con 4 velas.

SIGNIFICADO:
Cuatro velas: Lleva tres velas moradas y una vela rosada. Cada una representa
cada semana de Adviento. Se va encendiendo una vela cada semana, la vela rosada
se enciende el último domingo. Así mismo, en el centro lleva una vela ó cirio de color
blanco, se enciende en al Noche Buena como signo de la presencia de la gran luz:
Dios encarnado en Jesús.
La forma circular simboliza que Dios es eterno, sin principio ni fin, representa
nuestra vida cotidiana: alegrías y tristezas. Por eso podemos pegar fotos de nuestra
familia.
Las plantas verdes representan la esperanza puesta en Dios.
Las velas violeta son por la pena de aún no amar y reconocer suficiente a Jesús que
está en medio de nosotros y nos recuerda que al adviento es un tiempo necesario de
purificación y de preparación para la venida del Señor.
La vela rosada demuestra la alegría porque ya falta pocos días para el nacimiento
del niño y la atención nuestra que debe centrarse en este único acontecimiento de
nuestra vida.
La luz de la vela blanca (cirio) nos recuerda que Jesús es la luz del mundo que está
entre nosotros.

¿De que manera soy portador de la buena nueva?
La navidad es novedad, es innovar, es ser creativo. Dios que creo y ordeno el mundo
y nos lo entregó.
Como quien deseo ser?: ANGEL que lleva las buenas noticias, REYES MAGOS que
dejándolo todo llevaron lo mejor para el nacido, PASTORES que aceptaron la
invitación y acudieron con su sencillez y humildad, POSADEROS que se negaron a
dar posada y solo uno le dio un pedazo del establo, ESTRELLA que desde los alto
ilumino el camino.

CELEBRACIÓN:
Esta es la luz indica el camino que tenemos que seguir, es Cristo. Para encender las
velas podemos seguir el siguiente rito.
Poner la corona en un lugar visible, donde pueda permanecer durante todo el
Adviento (puede ser en el centro de la mesa).
El primer Domingo de Adviento se enciende la primera vela cuando este reunida la
familia. Se puede pedir que lo haga el papá, la mamá, el abuelo, el hermano mayor u

otro miembro. Siempre haciendo una pequeña oración. Así se ira encendiendo dos
velas el 2do domingo, tres velas el 3er domingo, etc.
Al encender nuestra velas hagamos oración muy sencilla y profunda, pongamos calor
en nuestros corazones para darle la bienvenida al niñito Jesús.
¿CÓMO HE NACIDO?
Dice Dios:
Nací desnudo, dice Dios, para que tú sepas despojarte de ti mismo.
Nací pobre para que tú puedas considerarme la única riqueza
Nací en un establo para que tú aprendas a santificar cada ambiente
Nací débil para que tú no tengas nunca miedo de mí.
Nací por amor para que tú no dudes nunca de mi amor.
Nací de noche para que tú creas que te puedo iluminar cualquier realidad.
Nací persona para que no te avergüences nunca de ser tú mismo.
Nací hombre para que tú puedas ser "Dios".
Nací perseguido para que tú sepas aceptar las dificultades.
Nací en tu vida para atraer a todos a la casa del Padre.
Jesús nace entre los pobres, los marginados, los que sufren, lloran, gritan al cielo, los
afligidos, los oprimidos, cuantos lo sirvan y esperan
Texto de los Sacerdotes del corazón de Jesús. Revista Juventud Reparadora, nº 358