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Consumo de drogas y alcohol

En la actualidad, el alcohol y las drogas están vinculados a la cultura del ocio. Se
ha sustituido la heroína, vinculada años atrás con la marginalidad, por el cannabis,
la cocaína o el éxtasis, combinado entre sí o mezclado con alcohol. La
adolescencia se convierte en un período que favorece la experimentación y
diversión con estas sustancias. Los adolescentes, en ocasiones, se creen
invulnerables, que pueden ir por encima de las normas sin que suceda nada y
pueden tener la percepción de que probar sustancias nuevas les proporcionará
falta de control, diversión y ausencia de problemas.
La prevención sobre el consumo de alcohol y drogas asigna una importancia
fundamental a la familia, que supone un agente clave en la prevención de
conductas de riesgo, ya que en ella se adquieren y desarrollan los
comportamientos, creencias, actitudes y valores que la persona desarrollará a lo
largo de su vida. Ello implica la necesidad de desarrollar programas que
prevengan dicho consumo y que motiven a las familias a asumir un papel activo y
responsable y, a la vez, ofrezca instrumento de apoyo que faciliten su labor
preventiva. Es conveniente recordar que una droga es toda sustancia natural o
artificial que introducida por cualquier medio en nuestro organismo puede producir
alteraciones a nuestro cuerpo, mente y percepción de la realidad. Además, puede
generar en la persona que la consume la necesidad de seguir consumiéndola
El consumo de sustancias puede responder a los siguientes patrones:
Uso: Consumo que no produce consecuencias negativas en el individuo porque
no las utiliza habitualmente o las cantidades ingeridas son mínimas.
Hábito: Consumo repetido que, aunque no implica el incremento de la dosis, sí
puede conducir a la dependencia.
Abuso: Uso excesivo o inapropiado de una sustancia.
Desempleo, desocupación, cesantía o paro, en el mercado de trabajo, hace
referencia a la situación del ciudadano que carece de empleo y, por lo tanto, de
salario. Por extensión es la parte de la población que estando en edad,
condiciones y disposición de trabajar -población activa- carece de un puesto de
trabajo. Para referirse al número de parados de la población se utiliza la tasa de
desempleo por país u otro territorio. La situación contraria al desempleo es el
pleno empleo.
La discriminación (del latín discriminatĭo, -ōnis)1 es toda aquella acción u
omisión realizada por personas, grupos o instituciones, en las que se da un trato
diferente a una persona, grupo o institución en términos diferentes al que se da a
sujetos similares, de los que se sigue un prejuicio o consecuencia negativa para el
receptor de ese trato. Habitualmente, este trato se produce en atención a las
cualidades personales del sujeto que es objeto del mismo, aunque también puede
deberse a otros factores, como el origen geográfico, sus decisiones u opiniones en
lo social, lo moral, lo político u otra área de interés social