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Cuando la violencia es el patrimonio

La violencia patrimonial y económica surge cuando se ven afectados los bienes adquiridos durante el
matrimonio
Después de 15 años de casados y luego de haber construido un patrimonio en común (empresas, bienes muebles
e inmuebles, cuentas bancarias, entre otros), Rosa comenzó a recibir por parte de Pedro, su esposo, constantes
maltratos verbales.
El tiempo transcurrió mientras el agresor cada vez asumía una conducta más ofensiva contra su esposa, no sólo
con malas palabras, sino que también la limitó en el uso, goce y disposición de todos los bienes que habían
cosechado juntos.
En vista de tal situación, la mujer comenzó a sufrir de depresión. Tal trastorno emocional alteró su comportamiento
habitual, mientras que el hombre se aprovechó de dicha situación para vender algunos bienes a escondidas de ella,
evidenciándose así la presencia de los delitos de violencia psicológica, patrimonial y económica.
Tras la prolongada situación de maltrato, la mujer, aconsejada por una amiga, decidió acudir a la Unidad de
Atención a la Víctima (UAV) del Ministerio Público a denunciar a quien había sido su pareja durante tantos años.
Este tipo de casos son atendidos por las fiscalías con competencia en materia para la defensa de la mujer y
corresponde a uno de los tantos delitos que se encuentran tipificados en la Ley Orgánica sobre el Derecho de la
Mujeres a una Vida Libre de Violencia, publicada en Gaceta Oficial N° 38.668 de fecha 23 de abril de 2007.
Con la entrada en vigencia de dicha norma jurídica se atacan las diversas formas de violencia ejercidas contra las
mujeres, las cuales pudieran ser constantes en algunas relaciones de pareja y, a veces, hasta aceptadas por la
sociedad.
Atentar contra el patrimonio constituido
El matrimonio es una institución social que crea un vínculo conyugal entre un hombre y una mujer, e impone una
serie de obligaciones y derechos que varían dependiendo de cada sociedad.
El Código Civil venezolano establece la llamada comunidad de bienes gananciales, la cual comienza precisamente el
día de la celebración del matrimonio y, a su vez, deja claro que entre marido y mujer son comunes, por mitad, las
ganancias o beneficios que se obtengan durante su unión marital.
Sin embargo, al estar el patrimonio conyugal o concubinario al manejo o administración de una de las partes, que
generalmente la ejerce el hombre como un “buen padre de familia”, puede ocurrir que cuando en la relación de
pareja se presenta una situación de violencia intrafamiliar, el hombre que está a cargo de los bienes incurra en una
de las formas de violencia que en la citada Ley Orgánica se establece como violencia patrimonial y económica,
afectando así los derechos de la mujer y de la familia.
De esta manera, el artículo 15 numeral 12 del mencionado instrumento legal expresa lo siguiente:
“Se considera violencia patrimonial y económica toda conducta activa u omisiva que directa o indirectamente, en
los ámbitos público y privado, esté dirigida a ocasionar un daño a los bienes muebles o inmuebles en menoscabo
del patrimonio de las mujeres víctimas de violencia o a los bienes comunes, así como la perturbación a la posesión
o a la propiedad de sus bienes, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, documentos
personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus
necesidades; limitaciones económicas encaminadas a controlar sus ingresos; o la privación de los medios
económicos indispensables para vivir.”
En este tipo penal se incluyen actos violentos como la destrucción, perturbación, distracción, retención de objetos,
documentos personales, entre otros, lo que evidencia que esa conducta no sólo puede afectar a la mujer desde el

sin que los patrimonios escapen de ello. según lo dispuesto en el Código Orgánico Procesal Penal. • En el caso de que los actos a que se refiere el presente artículo estén dirigidos intencionalmente a privar a la mujer de los medios económicos indispensables para su subsistencia. se desarrollan mientras dure la unión a la cual pertenece. lo cual ha generado una lucha constante por lograr equipararse. modifican o transforman. Además. Pero se ha constatado que históricamente el hombre ha tomado ese patrimonio para sí ejecutando a diario actos que lo varían. • La misma pena se aplicará en el supuesto de que no exista separación de derecho.punto de vista patrimonial y económico. al no dejarla disponer de lo cosechado durante la unión. mantiene o mantuvo relación de afectividad con la mujer. pues la víctima se ve afectada al recibir maltratos que traen consigo la intención de humillar. en ese aspecto se señala lo siguiente: • “El cónyuge separado legalmente o el concubino en situación de separación de hecho debidamente comprobada. pasivos. retenga. ordene el bloqueo de cuentas bancarias o realice actos capaces de afectar la comunidad de bienes o el patrimonio propio de la mujer. aun sin convivencia. que la violencia patrimonial y económica va unida a la psicológica. • Si el autor del delito a que se refiere el presente artículo. será sancionado con prisión de uno a tres años. destruya. Se debe dejar claro que dicho delito no puede ser atribuido a otra persona diferente que no hubiere ejercido las mencionadas conductas. Se podría decir. su integridad física o su libertad sexual. a veces sin el conocimiento de la mujer. distraiga. sin ser cónyuge ni concubino. El patrimonio es único como parte de la sociedad. se le puede atribuir a aquella persona que mantiene o mantuvo relación de afectividad con la mujer. que sustraiga. deteriorando su propio valor. y su transformación durante el tiempo incide en los derechos que sobre el mismo puedan tener individualmente el hombre y la mujer. deteriore. la pena será de seis a doce meses de prisión. aun sin convivencia. o impedirle satisfacer sus necesidades y las del núcleo familiar. pues los activos. el presunto autor del hecho tiene que ser el cónyuge separado legalmente o el concubino en situación de separación de hecho debidamente comprobada. Texto: Lusvioleth Delfín . bienes (muebles e inmuebles) y demás fracciones que los integran. hacer sentir mal a una persona. sino también pretende visualizar una violencia psicológica o emocional. Requisitos para que se tipifique el delito La Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia establece en su artículo 50 las consideraciones para que el delito de violencia patrimonial y económica pueda ser atribuido al cónyuge o concubino. las partes podrán celebrar acuerdos reparatorios. En consecuencia. pero el autor haya sido sometido a la medida de protección de salida del hogar por un órgano receptor de denuncia o a una medida cautelar similar por el Tribunal de Control. sino también se manifiestan conductas que perturban su vida. Audiencia y Medidas competente.” Vale indicar que en los supuestos antes mencionados. En el delito de violencia patrimonial. Las mujeres tienen derechos que en muchos aspectos han sido relegados y siempre han estado al margen de los del hombre. entonces. la pena se incrementará de un tercio a la mitad. se deja claro que la violencia contra la mujer afecta no sólo su patrimonio o el de la comunidad que ha establecido con su pareja.