You are on page 1of 2

HACIA LA MADUREZ

por JOSE YOUNG
HAY VARIAS FIGURAS que se pueden utilizar para describir la vida cristiana, y
todas son figuras dinámicas. La vida cristiana no es tanto un "estado", sino un
"proceso". Por ejemplo, el cristiano es como un árbol que echa raíces y crece; como un
viajero que transita el Camino de la vida; o como un niño que nace y progresa hacia la
madurez. El énfasis bíblico es que estamos llegando a ser algo.
Según Ef.4:13 y 14 la meta de ese crecimiento es Cristo mismo. Sólo somos maduros
cuando somos como él. Igual a Pablo, siempre estamos prosiguiendo, extendiéndonos
hacia esa meta (Fil.3:12-14), aunque no la vamos a alcanzar en esta vida. El proceso
sólo llega a su fin cuando estamos con él (1 Jn.3:2).
Todo esto implica que el cristiano estático, que no cambia, está enfermo. No deberíamos
ser lo mismo hoy, como hace un año. Debemos reconocer aspectos específicos de
nuestras vidas que han cambiado para que seamos más como Cristo. Si nunca llegamos
a la meta en esta vida, entonces no hay razones para que dejemos de crecer.
Pero muchos en la práctica quedan atrás, y conviene pensar por qué. Se puede hacer una
lista de varios estorbos al crecimiento, pero voy a limitarme ahora a dos evidencias
comunes de la inmadurez. La primera la llamaría "la pasividad". De ella habla He.5:1214.
En la vida humana reconocemos que el niño es un ser dependiente, que tiene que
esperar de los demás. Cuando tenga la capacidad de proveer para sí mismo, y para otros,
ya estará entrando en la madurez.
Pero así también es la vida cristiana. El niño espiritual es el que sólo recibe y nunca da.
El creyente que recibe su alimento espiritual de otros, que ocupa un lugar pasivo en la
iglesia, que no puede ayudar a otro con la Biblia, que huye de toda responsabilidad y
trabajo, es niño.
En este sentido, uno de los pasos más decisivos en la vida cristiana es el de convertirse
de una persona pasiva que sólo recibe, en una persona activa que da.
En parte este problema nace de un concepto distorsionado de lo que es ser cristiano.
Para muchos el cristianismo es un "creyente", y miran atrás a una decisión que se hizo
en un momento del pasado. En esto tienen razón, pero sólo en parte. El "crecer" inicial
es apenas el primer paso de un viaje largo, la primera página de un tomo grueso. Lo
que es la vida cristiana una vez iniciada, se describe en términos del discipulado.
El discípulo, por su propia naturaleza, no puede ser pasivo, sino que se esfuerza
constantemente en conocer y obedecer mejor a su maestro.
La enseñanza de Pablo sobre los dones del Espíritu Santo destaca que todo creyente
tiene un don (1 Co.12:7) y que Dios da dones para que los utilicemos en servicio de la
iglesia (Ro.12:6-8). A la vez, la figura bíblica de la iglesia como un cuerpo requiere que

disensiones. Si lo que dicen y hacen mis hermanos siempre me irrita. pero siempre chocan con sus hermanos! Esa "espiritualidad" no es de Dios sino del mundo. 1 Jn. Realmente es difícil entender cómo puede existir la contención en la iglesia. Tanto pasividad como contención son evidencias claras de inmadurez. todos tenemos que comenzar así. Dios nos ha llamado a crecer. Durante un día pueden chocar sobre una variedad de "tonterías". Son muy pocas las razones que justifican una separación entre hermanos. Pero es vergonzoso quedarse niño. pero quiero mencionar brevemente tres. estoy alejado de la luz de Dios y no veo bien (1 Jn. enojos y toda clase de males parecidos. La tercera razón es que todavía somos de este mundo. son patentes los pleitos. conciudadanos del Reino de Dios. Pero es otra cosa el rechazar a mi hermano por sus ideas. Stg.todos los miembros funcionen según su capacidad si el cuerpo ha de desarrollarse normalmente.3:1-3. tenemos un mismo Espíritu quien derramó el amor de Dios por nosotros (Ro. La primera razón es que no conocemos a Dios. y es inevitable que haya una variedad de opiniones en una congregación. y encuentro cada vez más "errores" en ello. Y además de esto. contenciones y cosas parecidas revelan una mente que no ha sido renovada (Ro. ¡Ojo con los que profesan ser espirituales.12:2). no hay lugar para la "pasividad" en la familia de la iglesia. y se debe llegar a eso sólo en casos muy extremos. Pero nuestra tendencia es pelear sobre una tontería y nunca olvidarlo. Aquí tengo que hacer una distinción muy importante.2:11). tenemos exhortación tras exhortación acerca de la necesidad de amarnos sin embargo. los niños se portan mejor que nosotros. Los niños pelean sobre cualquier cosa insignificante. ¿Cuál es el problema? Creo que puede haber varias contestaciones. . miembros de un solo cuerpo. pero al día siguiente se olvidan de todo. quejas. y siguen como amigos. Y lo peor es que en esto.4:20 es muy claro: mi actitud hacia mi hermano es una clara indicación de mi relación con Dios. Este es el énfasis de 1 Co. pero se espera que la persona mayor sea distinta.3:13-16 destaca que celos. Casi siempre las contenciones y divisiones nuestras son sobre cosas no justificables. Termino con este pensamiento: No hay nada malo en ser niño. La segunda evidencia de la inmadurez la llamaría "la contención". y a la vez son estorbos al crecimiento. No. y pensamos como la gente de este mundo. Esto en sí no es malo. Una cosa es el no estar de acuerdo con una idea o posición de mi hermano. No tengo todavía la mente de Dios. chismes. el problema verdadero está em mí mismo.5:5) somos de la misma familia. La segunda razón es que somos todavía niños. Todos somos igualmente pecadores redimidos. ni aún en diez años.