LA ORGANIZACIÓN HOSPITALARIA EN BUENOS AIRES

Por Jorge Alberto Requejo *

El virreinato del Río de la Plata tuvo una trascendencia en nuestra historia colonial, por su acción
constructiva y por el fermento que dejó en el país. En la organización sanitaria de Buenos Aires durante el
virreinato, es menester distinguir la obra hospitalaria.
En su comienzo, los hospitales no tuvieron la finalidad que los caracteriza actualmente. Si
bien en la mayor parte de los casos se practicó la asistencia de los enfermos, tanto la protección de los
pobres como el aislamiento de los que padecían enfermedades desestimadas por la sociedad,
también fueron sus objetivos. Tal vez haya sido el lazareto*, por sus características, la institución que mejor
representaba al hospital en su matiz de asistencia interna.
Creado por la caridad pública o privada, la curación de los menesterosos estuvo siempre presente.
En los siglos XVII y XVIII, los hospitales constituían prácticamente albergues destinados a
aislar a los enfermos contagiosos, a los dementes y a los indigentes. Las medidas que se adoptaban
en salvaguarda de la salud de la población eran escasas y habitualmente conllevaban un fin utilitario,
tal como el que se impondría posteriormente en los inicios de la Revolución Industrial, cuando el
valor de la salud de un hombre devengaba en horas productivas de trabajo.
El establecimiento de las instituciones médicas de España en América tras la Conquista, coincidió
con el periodo más brillante de la medicina española. Debido a su vigor inicial, el Nuevo Mundo no sufrió
tanto el colapso científico de España durante el siglo XVII; antes bien, las fundaciones hospitalarias, la
enseñanza médica y la práctica médica, continuaron floreciendo hasta alcanzar su más alto nivel durante el
reinado de Carlos III, a finales del siglo XVIII.
En época de la dominación hispánica, los enfermos eran tratados de sus enfermedades y
curaban o morían en sus propios domicilios. Los partos, con muchos peligros para la parturienta y
los neonatos, eran patrimonio casero de las comadronas. Con estas consideraciones, toda empresa
destinada a la salud social debe ser tenida en cuenta y constituye un atisbo de lo organizado con
posterioridad.
El intercambio de enfermedades entre españoles y americanos, apenas concluida la
Conquista, encontró una fórmula salvadora en las ideas cristianas de la caridad. La fundación de
hospitales se debió, en unos casos, a donaciones particulares; en otros, a la acción del Cabildo o la
Audiencia; los de mayor importancia fueron fundaciones reales; pero los más numerosos tuvieron un
origen religioso.
Los erigidos por el obispado fueron anexos a las catedrales, mientras que los creados por las
órdenes hospitalarias españolas de la Caridad de San Juan de Dios, los Betlemitas y los Hipólitos, tuvieron
una proyección continental y destacaron por la excelencia de sus servicios.
En la vida de las ciudades y villas, de todo se ocupaba el Cabildo. Todo el movimiento de la
comunidad pasaba sobre él. Mientras Buenos Aires, no contó con Protomedicato*, el Cabildo intervenía
directamente en los trámites necesarios para dar validez a los títulos y antecedentes, presentados
por médicos, cirujanos, boticarios, sangradores y permitir la instalación de estos.

ni el ejercicio de la función de policía sanitaria en forma sistemática y permanente. No se conoció con anterioridad un aporte asistencial institucionalizado. En 1741 la Corona expide una Real Cédula en la que recaba al gobernador de Buenos Aires informes sobre la conveniencia de confiar el hospital porteño a la Orden. Extrañaba a las autoridades españolas el poco esfuerzo que al parecer se hacía por mantener hospitales que funcionarán regularmente. . en 1583 se fundó otro en Santiago del Estero. soldados y forasteros. ni el ejercicio de la profesión médica sustentada sobre bases científicas. habían devuelto a la ciudad y sus autoridades la conciencia de la extrema precariedad de sus instalaciones sanitarias. en 1605 se reconstruyó en Buenos Aires el de San Martín. veinte años. excepcionalmente. empero.En el Río de la Plata el primer hospital se abrió en Córdoba. bajo la advocación de Santa Eulalia. expresada en forma concreta y permanente en los hospitales. los hospitales sostenidos por los Betlehemitas y por la Hermandad de la Santa Caridad de Nuestro Señor Jesucristo (Hospital de Mujeres) fueron la única expresión de una asistencia pública organizada. Las tramitaciones y consultas promovidas en torno a la asignación del hospital a los Betlemitas demoraron la entrega. hasta la creación del Protomedicato del Río de la Plata. fundamentalmente de quienes presentaban procesos agudos. mientras se dependió de la jurisdicción del Tribunal de Lima. crónicos. la acción hospitalaria se manifestaba como la única forma de organización sanitaria y asistencia pública. aunque. como lo expresa el obispo San Alberto. que en 1726 pasó a ser atendido por la Orden Bethlemítica. podía contrarrestar con éxito la falta de higiene. ya que. indigentes. que en su trágico saldo de víctimas. Buenos Aires había sufrido en poco menos de diez años el azote de dos epidemias. como lo prueba la existencia de cuartos para distinguidos en el Hospital de Santa Catalina. intervino el Cabildo ante denuncias o hechos de suma gravedad. Desde Lima no se controlaron ni los títulos. la aversión de los porteños por los hospitales. dos serían las razones principales de ese abandono: la primera que la salud era general por el régimen de vida. Hubo más tarde cirujanos. la alimentación sana. la vivienda aireada. Según el padre Furlong y sus fuentes. facilitado por la credulidad supersticiosa que dominaba toda la vida colonial. en general Buenos Aires fue una ciudad atrasada en materia hospitalaria. ni las habilidades. o quienes requerían asistencia de primera sangre. Si bien las Leyes de Indias consagraban para estos aspectos la institución del Protomedicato. en 1576. Sólo existía en aquellos años la voluntad participativa y solidaria de un grupo reducido de vecinos. no hubo enseñanza ni escuela de medicina.Entretanto ya iba creciendo Buenos Aires y habían llegado a ella auténticos facultativos. sino que también recurrían a él las personas de mayor nivel socioeconómico. en relación con Lima y otras hispanas de América. tampoco la contribución normativa y reglamentada por parte del Estado español. las gentes de entonces no simpatizaban con la idea de llevar sus enfermos a los hospitales y hasta recibían complacidos en sus casas a enfermos extraños antes que verlos ir a un hospital. De hecho. la abundancia de árboles y plantas y la acción del pampero que. según se decía. las de 1718 y 1729. menos aún se contaba con disposiciones legales que protegieran a los pobladores de los abusos y crímenes derivados de estas carencias. éste nunca tuvo una presencia efectiva en el Virreinato del Río de la Plata. la segunda. enfermedades mentales. Por lo tanto. catedráticos y farmacéuticos. ni las boticas y. que no sólo abarcaba la franja de enfermos muy pobres. De manera que. mientras paralelamente crecía en arraigo el curanderismo.

De esta forma se transformaron en una base asistencial imprescindible para el futuro. "que no hubo diferencias en este campo. junto con las más diversas hechicerías. autorizadas por el Cabildo eran ejercidas legalmente por los barberos: sangrar. Eran las “alumbradas”. la administración y el manejo comunitario de los recursos. soldados. Las diferencias se establecían a nivel de las personas. favorecían la proliferación del curanderismo. en las ciudades y en la campaña. algunas de las prácticas médicas. Faltaban profesionales graduados. el Rey concede su licencia para que el Hospital San Martín. sabían lo que pasaba de puertas adentro. ampliar el número de camas y separar las enfermedades según sus características. Muy por el contrario. adivinaban. pagaban hospitalidades quienes tenían recursos y los amos que internaban a sus esclavos. La medicina que se brindaba era igualitaria pero variaban las hospitalidades o estancias es decir. que estaba destinado a los militares. dando frecuentes consejos para que sanaran los enfermos. entre los hospitales de hombres y de mujeres en todos ellos el régimen fue similar. recibían favores del cielo. según se tratara de esclavos. predecían y curaban. se organice nuevamente como un hospital general a cargo de la Orden Bethemita sin otras rentas y recursos financieros de la Real Hacienda que las ya asignadas dotaciones que la Corona consideraba suficientes para atender las necesidades del nuevo hospital general. la participación de entidades intermedias particulares imbuidas de una clara responsabilidad social. con auténticos conocimientos y títulos habilitantes. En junio de 1748 los Betlemítas se encontraban en Buenos Aires y en los primeros días de Noviembre ese año tomaron posesión del hospital San Martín.Por Real Cédula del 23 de Septiembre de 1745. eran asumidos y aceptados como refugio ante heridas graves o procesos agudos. También hubo mujeres que hacían milagros. en Buenos Aires. Allí se atendía gratuitamente al indigente y se cobraba al resto de la población según su grupo social. etc. cuando se motivó el control. en la que interactuaban permanentemente las costumbres y creencias de los indios. La importancia de estos establecimientos asistenciales se acrecienta al comparárselos con el primitivo estado de evolución de la profesión médica y de las costumbres. Esta estrategia jerarquizaba el rol de los hospitales. en San Ildefonso. Por otra parte. Sólo cuando es minada su base solidaria a causa de la guerra de la Independencia y se les quitan sus fuentes de financiamiento y su estructura administrativa sufren su más profundo resquebrajamiento. a pesar de la aprensión que causaban. abrumándolos de pacientes y obligándolos a profundizar sus servicios. echar ventosas y sacar muelas. tenían visiones y revelaciones. Daniel Granada. Disponíase que los Betlemitas no podrían fundar otro hospital. . la de los militares eran pagadas por el gobierno descontándoles parte de su sueldo". refiere que a las cárceles de la inquisición fueron a dar muchos sujetos que hoy hubieran podido presentarse en el escenario de un teatro como magnetizadores o fakires. Los hospitales por el contrario. afeitar. al hablar de las rentas hospitalarias. Al respecto señala García Belsunce. degradando en consecuencia la atención del enfermo. el arancel que se pagaba. alcanzaron su nivel óptimo de funcionamiento. oficiales. usos y creencias que predominaban en la capital. a lo que debemos agregar el espíritu supersticioso de una población aislada. Los honorarios un tanto altos.

Tenía esta casa la peculiaridad de ser un hospital donde se les proporcionaba la medicina imprescindible: ser amamantados por amas de leche. tercer hospital de Buenos Aires específicamente destinado a socorrer niños abandonados.Así vimos como los hospitales fueron poco menos que inútiles hasta que se hicieron cargo de ellos los padres betlehemitas y. perjudicada por interminables expedientes de la burocracia colonial. El 7 de agosto de 1779 se funda la Casa de Niños Expósitos. pasando a ser estos establecimientos los primeros hospitales escuela donde se formaban nuestros médicos. cómo a partir de la Hermandad de la Santa Caridad. agudos y hasta estableció un médico de guardia). reforzó la ampliación del número de camas y la división de los enfermos (contagiosos. habiendo hecho presente el que hace cabeza del cuerpo . Destacándose en el primero de estos aspectos. También aportó una mayor calidad asistencial. e integrar su funcionamiento en beneficio de la población. se encaminó a fortalecer la participación de las organizaciones solidarias (Hermandad de la Santa Caridad y Hermandad Bethlemítica).. como de los vecinos y de los médicos que se desempeñaron en estos establecimientos. toda la gestión de éste. el Hospital de Mujeres y el Hospital de Expósitos. en su Acuerdo del 16 de Agosto de 1806. referente a este período crítico. y era al mismo tiempo una institución destinada a la prevención del infanticidio. por el contrario. Así fue como virrey y protomédico impulsaron la reivindicación de los betlemitas para establecer un nuevo hospital en la Residencia. crónicos. con las guerras de Independencia. tanto de medicamentos como de utensilios. vajilla. corriendo con toda asistencia por cuenta de este. Por otro lado los combates ocurridos en Buenos Aires. y se valieron de los hombres de la Hermandad de la Santa Caridad. Gorman se preocupó asimismo como director general de todos los hospitales de proporcionar en forma efectiva y eficiente los insumos.. La dirección general de Gorman en ningún momento significó suplantar la dirección y administración particular de los hospitales. La excelencia de estas organizaciones solidarias y la conveniencia fue una convicción tanto de Gorman y de Vértiz. con motivo de las invasiones inglesas de 1806-1807. para mantener en forma útil y accesible a la población el Colegio de Huérfanas. aunque primero las Invasiones Inglesas y después los sucesos de 1810. ha dejado consignado lo siguiente: “Se trató sobre la necesidad que había que atender. pero estableciendo normas generales que apuntaron a mejorar. bajo la administración del virrey Vértiz. preparen un hospital separado en las casas de Oruro para los enemigos heridos. pero ningún establecimiento sobrevivió a estos acontecimientos. ordenar. El Cabildo. medicamentos por la adquisición directa desde España. alienados. la privaron de los necesarios recursos. el encuentro entre hospitales coloniales y el Protomedicato. creándose al efecto hospitales transitorios para atenderlos. cuando se fundó en 1802 la primera escuela de medicina. se presta una atención hospitalaria eficiente de la que antes se había carecido: el hospital de mujeres. El prestigio de la Casa de Expósitos no aminoró en el decurso del siglo XIX. etc. aumentaron de una manera enorme el número de enfermos. Los profesores Cosme Argerich y Fabre eran quienes se desempeñaban como médicos del Hospital de los Bethlemitas y del Hospital de Mujeres. Entonces se hace necesario. y unificada para todos los establecimientos del Virreinato. el cuidado y asistencia de los que fueren heridos en el combate. y especialmente a los recién nacidos en riesgo de muerte.

. todo lo necesario para la mejor atención de los enfermos y heridos. Conferencista. si no el primero. sin ningún tipo de cuidados médicos ni salubridad. con el encargo de comunicar. El Protomedicato y la administración de los hospitales trascendieron el período colonial y la Revolución de Mayo. *Protomedicato: Tribunal que reconocía la suficiencia de los futuros médicos y concedía las licencias necesarias para el ejercicio de dicha facultad. donde se tratan enfermedades infecciosas. “ Los protomédicos inspeccionaron los hospitales y todas las casas particulares que atendían heridos. haber dispuesto en una de las Casas de la Hermandad de la Caridad un hospital para los que de su cuerpo fueron heridos en la acción del día . más o menos aislado. la unión. Titular de la cátedra Historia Argentina y Americana I del Instituto Superior Dr. (*) Profesor y Licenciado en Historia (UNLU). Históricamente se han utilizado para enfermedades contagiosas. Este se había instituido en el Río de la Plata con total independencia del Perú y aún del de la propia España. * lazareto es un hospital o edificio similar.La instauración del Protomedicato es por lo tanto uno de los primeros antecedentes. de una estructura administrativa oficial autónoma en tiempos de la colonia. como la lepra o la tuberculosis y algunas de estas instalaciones eran más bien de reclusión.. a fin de inquirir de los mismos enfermos respecto de la regularidad de su asistencia. para servir finalmente de base a las estructuras sanitarias surgidas con la organización nacional. Arturo Jauretche. en cualquier caso.de voluntarios patriotas..