UNIVERSIDAD CATÓLICA LOS ÁNGELES CHIMBOTE

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLÍTICA
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
ASIGNATURA:
DERECHO PROCESAL PENAL I

TEMA

:

RELACIÓN PROCESAL PENAL EN EL
JUZGAMIENTO

AUTOR

:
GUILMAR JESUS ALEGRE CASTILLO

DOCENTE:
Abogado. CUEVA DEZA JORGE

HUARAZ, 01 DE MAYO 2016
1

DEDICATORIA:
Dando gracias a Dios por cuidar a mi familia, en especial
a mis hijos Fiorella y Sebastián, quienes motivan para
seguir superándome.
El alumno: GJAC

2

INDICE

1.

INTRODUCCIÓN ..... ……………………………………………………….4

2.

RELACIÓN PROCESALPENAL ……..……………………..5
RELACIÓN ENTRE DERECHO Y PROCESO
SUEJETOS PROCESALES

3.

EL MINISTERIO PÚBLICO………………………………………………..6

4.

EFECTOS JURIDICOS DE LA CUALIDAD DEL IMPUTADO…..7

5.

PARTE CIVIL EN EL PROCESO PENAL……………………………….8

6.

ACUSADOR PRIVADO (QUERELLANTE)……………………………9

7.

LA DEFENSA PRIVADA Y LA REPRESENTADA EN EL
PROCESO PENAL………………………………………………………….10

8.

LEY ORGANICA DEL MINISTERIO PÚBLICO……………………11

9.

PARTCIPACIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO DENTRO DEL
PROCESO CIVIL……………………………………………………………12

10.

CONCLUSIONES………………………………………………………….13

11.

BIBLIOGRAFIAS…………………………………………………………..14

3

INTRODUCCION
El presente trabajo está basado en el estudio del derecho procesal penal y e l proceso penal, desde un
punto de vista teórico pero también crítico, atendiendo claramente a los cambios que se han suscitado por
estos días.
Por lo que no es otra que la de estudiar el proceso penal en todas sus facetas y sistemas y lo que al interior
del mismo se presenta, como un objeto digno de estudio y análisis, partiendo de la comparación, de las
hipótesis, del cuestionamiento e indefectiblemente de la crítica que resulta después de todo análisis
intelectual, cuando ha sido aprehendido y tomado con seriedad.
Es así como enmarco el devenir del derecho procesal penal estudiando en forma integral y en lo posible
productiva e interesante, partiendo de los principios, sistemas, comparaciones, yuxtaposiciones y críticas,
que a la postre resultan en un querer mostrar algo que en principio fue una obligación de materia pero con
el desarrollo del presente trabajo me fui dando cuenta, como diríamos hoy, algo muy importante el conocer
el tema un poco más, teniendo en cuenta lo que no haga uno por sí mismo seguro que nadie lo hará, es
decir, es mejor la iniciativa propia para ampliar los conocimientos.

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LA RELACIÓN PROCESAL PENAL
Relación entre derecho y proceso:
El derecho sin el proceso no podría alcanzar su finalidad, en una palabra no sería el derecho.
La necesidad que tiene el proceso del derecho se ha intuido fácilmente. Uno de los primeros resultados del
saber científico en torno al derecho ha sido saber distinguir entre el derecho procesal y el resto del
ordenamiento jurídico, al cual por contraposición, se da el nombre de derecho material. Tal distinción tiene
su reconocimiento legislativo en la existencia de un código de procedimiento penal y un código de
procedimiento civil, conjunto de normas que regulan el uno y el otro proceso.
Sujetos Procesales
Son todas las personas naturales y jurídicas, así como todos los órganos estadales que intervienen en el
proceso penal, cualquiera sea su rol o grado de participación.
Los sujetos de dicha relación pueden ser clasificados en:
a. Principales o esenciales: Estos son sujetos indispensables en la relación procesal penal, que sin su
presencia no podría nacer ni desarrollarse el proceso, tales como: El órgano jurisdiccional (Tribunales), el
acusador bien sea el ministerio público o la propia víctima, el acusador o imputado.
b. Segundarios o auxiliares: Estos únicamente colaboran con los principales en el ejercicio de la función
pública y del proceso penal, tales como lo son: La victima cuando no se constituya en acusador y su
representante, el defensor, el secretario, Los órganos de policía de investigaciones penales, los asistentes
de las partes no profesionales y los consultores técnicos.
Las partes se encuentran en la obligación de actuar de buena fe evitando la realización de planteamientos
dilatorios, formales y cualquier otro abuso de las facultades que el código les concede, evitándose en forma
especial, el solicitar la privación de libertad del imputado cuando ella no sea absolutamente necesaria para
asegurar las finalidades del proceso.
Órgano jurisdiccional:
Es el sujeto más importante del proceso penal, pues a él corresponde el constatar en cualquier grado y
estado del proceso, la existencia o no del hecho punible, determinar las consecuencias de aquél y las
responsabilidades que dé él se deriven y conlleven a restablecer la legalidad quebrantada. Para ello el
órgano jurisdiccional debe actuar como sujeto impulsor, director y decisor del proceso. El conocimiento de
un tipo de órgano jurisdiccional excluye el conocimiento de cualquier otro.
Tal como lo establece el artículo 105 del COPP “Los tribunales de jurisdicción penal se organizaran en
circunscripciones judiciales, en dos instancias, una primera instancia integrada por Tribunales
Unipersonales, Mixtos o de Escobinos y de Jurados; y otra de apelaciones integrada por Tribunales
Colegiados de Jueces profesionales o letrados, por encima de estas esta, como último interprete de la ley
penal, La Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia”.
De esta manera en primera instancia los Tribunales se encuentran conformados de la siguiente

manera:
A) Tribunales de Control: Se encuentra a cargo de un juez profesional o letrado, encargado del
control de la investigación y de la fase intermedia del proceso, así como el hacer respetar las garantías
procesales, de coerción que fueran pertinentes, realizar la audiencia preliminar y la aplicación del
procedimiento por admisión de los hechos. Corresponde igualmente conocer de las acciones de amparo
constitucional como consecuencia de la violación a la libertad y seguridad personal del ciudadano.
B) Tribunal Unipersonal de Juicio: Se encuentra conformado por un Juez profesional y unipersonal
en las causas por delito que no tengan asignadas las penas privativas de libertad y aquellas cuya pena
privativa no sea mayor de cuatro años, en el procedimiento abreviado y en el procedimiento de faltas. Les
corresponde la fase de juzgamiento.

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C) Tribunal Mixto y de Escabinos: Se encuentran conformado por un juez profesional o letrado,
quien actuará como presidente del Tribunal Colegiado y con la participación ciudadana de de dos
escabinos, quienes son jueces que desconocen el derecho (jueces legos), que actúan y deliberan
conjuntamente con el juez letrado acerca de la culpabilidad o inculpabilidad del imputado. Actúa como Juez
presidente de un tribunal mixto en las causas por delito cuya pena privativa de libertad sea mayor de cuatro
años y no exceda de dieciséis. Dirigirá la audiencia oral y redactará la sentencia respectiva.
D) Tribunal de jurados: Se encuentran conformados por un juez profesional o letrado, quien
actuara como presidente del Tribunal colegiado y con la participación ciudadana de nueve jurados. Actúa
como Juez presidente de un tribunal de jurado en las causas por delito cuya pena privativa de libertad sea
superior a dieciséis años. Dirigirá la audiencia oral y dictará la sentencia conforme al veredicto del jurado.
En estos tribunales la decisión de culpabilidad o inculpabilidad del procesado le corresponde a los jurados,
y en el primero de los casos, el juez letrado y presidente del tribunal deberá dictar la sentencia. Los jurados
no pueden interrogar al imputado, ni a las partes, expertos o testigos.
La segunda instancia o alzada de la jurisdicción penal se encuentra conformada por las Cortes de
Apelaciones integrada por Tribunales colegiados de tres Jueces profesionales.
Dentro de las organizaciones de los Tribunales Penales, encontramos también los Tribunales
Unipersonales de Ejecución de Sentencia, que velarán por el cumplimiento de las penas y medidas de
seguridad.
El Ministerio Público
La titularidad de la acción penal le corresponde al Estado a través del Ministerio Público, quien está obligado
a ejercerla, salvo las excepciones legales. Está bajo la dirección y responsabilidad del Fiscal General de la
República, quien ejercerá sus atribuciones directamente o a través de los funcionarios debidamente
facultados mediante delegación o cuando así lo determine la Ley.
En el proceso penal, se le atribuye al Ministerio Público todo lo relativo a la dirección de la investigación de
la comisión de hechos punibles, para que una vez obtenga las resultas pertinentes, proceda a ejercitar las
acciones correspondientes, estando vedado el juez de iniciar y llevar la instrucción, ya que ello le
corresponde al fiscal del Ministerio público conjuntamente con los órganos de investigaciones penales,
quienes realizaran, practicarán o harán practicar todas las diligencias necesarias para constatar la comisión
de los hechos punibles, de acuerdo a lo establecido en el artículo 108 COPP.
La víctima, es la persona directamente ofendida por el delito.
En el artículo 118 del COPP se considera víctima:
1. El cónyuge o la persona con quien haga vida marital por más de dos años, hijo o padre adoptivo,
parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad y al heredero, en los
delitos cuyo resultado sea la muerte del ofendido.
2. Los socios, accionistas o miembros, respecto de los delitos que afecten a una persona jurídica,
cometidos por quienes la dirigen, administran o la controlan.
3. Las asociaciones, fundaciones y otros entes, en los delitos que afectan intereses colectivos o
difusos, siempre que el objeto de la agrupación se vinculé directamente con esos intereses y se
hayan constituido con anterioridad a la perpetración del delito.
Si las víctimas fueran varias deberán actuar por medio de una sola representación.
El Imputado, Es la persona contra quien se dirige la acción penal y que tiene la necesidad de defenderse.
El COPP en su artículo 124, considera imputado a la persona sospechosa de ser autor o participe del hecho
criminal. La condición de imputado perdurará hasta el momento en que juez de control, admitida la
acusación, dicte el auto de apertura a juicio en la forma prevista en el COPP, en donde adquiere la condición
de acusado.
Los actos de procedimiento que confieren la cualidad de imputado son básicamente cinco:
• La instructiva de cargos.
• La orden de aprehensión o detención librada por un juez de control a petición del Ministerio Público.
• La requisitoria.

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• La citación librada por el Ministerio Público para comparecer a declarar como acusado en libertad en
los delitos de acción Pública.
• La citación librada por el juez del juicio para comparecer como acusado en los delitos de acción
privada.
Efectos jurídicos de la cualidad de imputado
La cualidad de imputado produce ipso iure una serie de efectos, entre los principales son el nacimiento de
los derechos del imputado en el proceso y la necesidad de su defensa.
La Defensa Pública
Actúa cuando el imputado no designa defensor y tiene a su cargo la responsabilidad de hacer efectiva la
garantía constitucional del derecho a la defensa, hasta tanto se dicte la ley respectiva.
Auxiliares judiciales
Tienen como función apoyar la labor del juzgador, mediante la elaboración de las actas judiciales,
composición y control de los expedientes y práctica de diligencias tales como toma de declaraciones,
citaciones, notificaciones, emplazamientos, así como llevar la secuencia general del proceso.
 Los Órganos de Policía de Investigación Penales
Son auxiliares del Ministerio Público para adelantar las investigaciones, de acuerdo a lo
establecido en el artículo 110 del COPP, estos son los funcionarios a los cuales la ley acuerda tal carácter,
y todo otro funcionario que deba cumplir las funciones de investigación que el COPP establece, los cuales
son:
-Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas.
-Los Órganos Competentes de la Guardia Nacional.
-Las autoridades que las leyes de tránsito señalen en materia de su competencia.
-La Oficina Nacional de Identificación y Control de Extranjeros, conforme a las leyes que regulan su
competencia.
Concepto de Parte
Por parte debe entenderse cualquier sujeto autorizado por la ley procesal para pedir en nombre propio la
realización de una relación jurídica propia o ajena, mediante resolución jurisdiccional de diversa naturaleza.
Es quien reclama y frente a quien se reclama la satisfacción de una pretensión. En todo proceso, intervienen
dos partes: una que pretende en nombre propio o en cuyo se pretende la actuación de una norma legal,
denominada actora o demandante, y otra frente a la cual esa conducta es exigida, llamada demandada.
Parte en el proceso penal: son el imputado, asistido de su defensor o defensores, como parte acusada, y
el Ministerio Público y la víctima de delito, con sus abogados, como partes acusadoras.
Los Sujetos del proceso penal son: El Juez, el Inculpado y el acusador. Al lado de estos se reúnen sus
auxiliares y asistentes que se constituyen en sujetos secundarios.
Con respecto al acusador: El Ministerio Público (Fiscal) y su secretario.
Con respecto al querellante: Su asistente letrado.
Con relación al inculpado: Su abogado defensor.
Con respecto del juez: Sus secretarios, Dotación del personal, Policía judicial, y los Cuerpos periciales y
auxiliares. Dentro del sector de la acusación y como complemento eventual y accesorio del mismo pueden
en el proceso penal aparecer el actor civil.
Con respecto de terceros: En el proceso penal hay intervención de más personas, pero ellas son terceros
con relación al proceso. Concurren a él por exigencia del juez (de propia iniciativa o a petición de partes),
producen sus aportes de conocimiento y se retiran. Son aquellos que no perteneciendo a ninguna de las
categorías anteriores, intervienen en el proceso penal y cooperan al desarrollo de la relación jurídica, a la
cual son extraños, casi siempre aportando elementos probatorios. A veces pueden estar interesados en el
derecho material que se discute, como ocurre con los denunciantes, o con los parientes de las partes, o
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como el damnificado por el delito, que no se ha constituido en parte civil. Tales como son: Testigos, Peritos,
Productores de informes y Portadores oficiales o privados de documentos.
Parte Civil en el Proceso Penal
Cabrían dos posibilidades teóricamente consideradas: Que dicha protección por el daño privado se ejerzan
directamente por los órganos naturales del proceso penal, esto es, que sea deducido por el Ministerio
Publico, conjuntamente y quizá como accesorio de la pretensión publica, o, por el contrario, que siguiendo
los principios generales del proceso civil sea ejercido por el damnificado.
El código penal uruguayo establece en la sentencia penal, además de decretar la condena a la pena
establecida, y en forma accesoria, se condene a la “obligación de resarcir los daños y perjuicios causados”.
Como es natural, aunque el objeto de la pretensión sea diferente (al menos en cuanto al petito) y también
las partes procesales (si partimos del supuesto de que sea el damnificado el actor), no hay duda de que
existe una conexión causal entre ambas acciones. Especialmente, el problema principal que se plantea es
el de la influencia que puede tener la sentencia dictada en la vía penal sobre la acción civil.
En el sistema de acusación privada ambas pretensiones se acumulan. En el sistema de acción pública
también cabe la posibilidad de acumularlas en el mismo proceso (el penal que predomina, por razones
lógicas, por el civil), lo cual no deja de plantear complejos problemas procesales de los que se ocupan por
separado.
Es decir, que se ocasionan los conflictos o consecuencias desfavorables de tratar dos cuestiones conexas
por separado y la posibilidad de dictar sentencias contradictorias, lo que es perjudicial para el orden jurídico.
Por eso se proclama la solución de admitir el derecho (no la obligación) del actor civil, de comparecer como
tal en la sede penal, constituyéndose en lo que se ha dado en llamar la parte civil en el proceso penal.
La relación jurídica-material civil en el proceso penal
El delito es una variedad particular de hecho ilícita, distinta del simple hecho ilícito civil por cuanto genera,
además de la responsabilidad civil, una responsabilidad mucho más grave y personal, generalmente
redimible con pena corporal: la responsabilidad penal. Sin embargo, la comisión del hecho punible genera
siempre una relación jurídico-civil entre el sujeto activo y las víctimas o perjudicados por el delito, en la cual
el primero deviene deudor o sujeto pasivo y los segundos resultan acreedores o sujetos activos.
La reclamación civil puede intentarse ante los tribunales de esa jurisdicción en todo tiempo, incluso antes
de que se haya iniciado causa penal contra el demandado y cuando de la demanda se infiera claramente
que el hecho en que ésta se funda es constitutivo de delito. En este caso la víctima no le interesa para nada
la represión penal de que pueda ser objeto el demandado, sino solamente la reparación, compensación o
indemnización que pueda obtener de aquel.
La acción civil en el proceso penal puede ejercerse de dos formas posibles: una, de manera conjunta con
la acción penal, y otra, de forma independiente. La acción civil puede ser ejercida conjuntamente con la
acción penal, ya sea por el fiscal público o por un acusador privado o popular, en tanto que la víctima o los
perjudicados pueden erigirse sólo en parte civil en el juicio penal, mediante el nombramiento de un abogado
que los represente sólo a los efectos de reclamar la responsabilidad civil. A este abogado se le suele
denominar, acusador civil.
El ejercicio conjunto de la acción civil con la penal, es sencilla porque ambas se hacen derivar de los mismos
hechos y por tanto sólo se les tiene que describir una vez y pueden probarse con los mismos medios de
prueba. Para que la acción civil se considere ejercida conjuntamente con la penal, basta incluir en el escrito
de calificación o acta de acusación una referencia a las normas sustitutivas que regulan el hecho ilícito y la
responsabilidad civil derivada del delito, bien estén contenidas en el Código Civil, en el Código Penal, o en
ambos, o en legislación especial, así como una estimación de la indemnización restitutoria o compensatoria
que deba satisfacer el acusado una vez demandado. En cambio en el ejercicio de la acción civil de forma
independiente, consiste en un libelo de demanda al estilo civil, pero que debe interponerse en la fase
intermedia del proceso ante el tribunal penal o luego de la firmeza de la sentencia condenatoria ante el
tribunal de juicio.
Es necesario señalar que el ejercicio de la acción civil dentro del proceso penal sólo puede admitirse en
cuanto concierne a la responsabilidad civil derivada del delito y por tanto no es posible admitir en este
proceso situaciones tales como demandas reconvencionales o de defensas por compensación, ya que el
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tribunal penal no es competente para conocer dichas cuestiones. La compensación, por ejemplo, sólo podrá
ser opuesta como incidencia durante la ejecución de la sentencia si la causa de pedir del condenado consta
de sentencia firme civil.
Partes respecto a la acción civil derivada del delito: tenemos a las partes demandantes, entre las que
puede figurar el Ministerio Público o Fiscalía, la víctima como demandante civil y la comunidad en general
o el Estado, como demandante cuando la ley lo permite; y las partes demandadas, entre las que se
encontrará el imputado-demandado y el tercero civilmente responsable.
Acusador Privado (Querellante)
Existe, junto al Ministerio Público, otra parte acusadora fundamental: se trata del acusador particular o
“querellante privado”, Es necesaria su intervención en los procesos penales sólo perseguibles a instancia
de parte. Este puede actuar en aquellos casos en que el Ministerio Público no tiene nada que hacer ni
puede actuar de oficio el Juez puesto que se trata de un delito de acción privada (el caso de las injurias,
por ejemplo). También puede aparecer lo que se denomina “Querellante conjunto”, en aquellos casos en
que el acusador privado participa en el proceso junto con el Ministerio Público. Este acusador o querellante
conjunto, a su vez, puede ser un “querellante conjunto autónomo”, cuando tiene atribuciones similares a
las del ministerio público y las ejerce de un modo paralelo; o bien puede ser un “querellante conjunto
adhesivo”, cuando trabaja como tercero coayudante del Ministerio Público, es decir, que va de algún modo
“detrás” del Ministerio Público.
La tendencia moderna, como hemos dicho, se orienta a abrirle ampliamente la puerta al acusador particular:
ampliar los casos de acusación particular privada, es decir, los casos de “delitos de acción privada”, permitir
la participación del acusador particular en todos los casos de acción pública, etc.
La asistencia y la representación en el proceso penal
La Constitución Nacional establece en su artículo 49 que el debido proceso se aplicará a todas las
actuaciones judiciales y administrativas y en consecuencia:
La defensa y asistencia jurídica son derechos inviolables en todo estado y grado de la investigación del
proceso. Toda persona tiene derecho a ser notificada de los cargos por los cuales se le investiga, de
acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los medios adecuados para ejercer su defensa. Serán
nulas las pruebas obtenidas mediante violación del debido proceso. Toda persona declarada culpable tiene
derecho a recurrir del fallo, con las excepciones establecidas en la Constitución y la Ley.
Toda persona a quien se le impute la realización de un acto sancionable penalmente, puede ejercer su
derecho de defensa desde que se le comunique la existencia del procedimiento.
Para ejercitar este derecho es necesario que le represente un procurador y le asista un abogado. Si el
imputado no designa abogado ni procurador en su defensa, se le nombrarán 'de oficio' y ambos
profesionales le asistirán hasta el fin del proceso.
En el caso de que se celebre el juicio oral siempre será obligatoria la asistencia de abogado.
La necesidad del abogado defensor surge desde el mismo momento de la instructiva de cargos y subsiste
incluso hasta la ejecución de la sentencia, pero en este momento interesa conocer cuáles son las fuentes
de designación del abogado defensor del acusado y las modalidades que esta designación pueda asumir.
Las fuentes de la designación de abogado a todo imputado o acusado son dos: el mismo imputado y el
Estado. Es bien sabido que modernamente nadie niega el derecho de todo acusado a tener un abogado
defensor y mucho menos a que éste sea el de la preferencia del acusado.
En dependencia de los diversos sistemas legales, el abogado que el Estado le suministra al procesado
puede tratarse de un jurista a sueldo del propio Estado, como es el caso de los llamados Defensores de
Oficio o Defensores Públicos.
Como regla general, los acusadores no vienen obligados a satisfacer los honorarios de los abogados
asalariados del Estado que asumen su defensa de oficio. Cuando el ordenamiento procesal encomienda
su defensa oficiosa a abogados de ejercicio privado, es usual que el acusado condenado se le imponga
como parte de las costas procesales, la obligación de satisfacer los honorarios del defensor de oficio.

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La Defensa Privada y la Representación en el Proceso Penal
La ejerce el defensor que es nombrado por el imputado, no está sujeto a ninguna formalidad, por lo cual la
designación puede hacerse verbalmente, incluso por teléfono, y recogerse en acta, aun sin haber
comparecido el defensor.
El artículo 137 y SS del COPP señalan que el imputado tiene derecho a nombrar un abogado de su
confianza como defensor. Si no lo hace, el Juez le designará un defensor público desde el primer acto de
procedimiento o, perentoriamente, antes de prestar declaración.
Para ejercer las funciones de defensor en el proceso penal se requiere ser abogado, no tener impedimento
para el ejercicio libre de la profesión conforme a la Ley de Abogados y estar en pleno goce de sus derechos
civiles y políticos.
El nombramiento del defensor no está sujeto a ninguna formalidad. Una vez designado por el imputado,
por cualquier medio, el defensor deberá aceptar el cargo y jurar desempeñarlo fielmente ante el Juez,
haciéndose constar en acta. En esta oportunidad, el defensor deberá señalar su domicilio o residencia. El
Juez deberá tomar el juramento dentro de las veinticuatro horas siguientes a la solicitud del defensor
designado por el imputado.
El imputado no podrá nombrar más de tres defensores, quienes ejercerán sus funciones conjunta o
separadamente.
El defensor que asista al imputado desde el primer momento lo seguirá siendo, hasta tanto este último no
lo revoque.
El defensor público de presos
Tiene derecho a un defensor público a quien se le atribuye responsabilidad en un hecho delictivo, sea como
autor, cómplice o encubridor. El imputado siempre es inocente en tanto el tribunal no diga lo contrario,
mediante sentencia.
El Defensor Público es el Abogado que asume la representación legal del imputado, de forma gratuita, con
valores Éticos y profesionales.
La diferencia entre un Defensor Público y uno Privado es que el Defensor Público es suministrado y pagado
por el Estado, a través de la Defensoría Pública, mientras que el Defensor Privado es contratado y pagado
por el imputado.
El artículo 140 del COPP establece que si no existe defensor público en la localidad se nombrará de oficio
un abogado, a quien se notificará y se tomará juramento.
Los abogados nombrados de oficio no podrán excusarse de aceptar el cargo, sino en los casos
determinados en la ley o por grave motivo a juicio del tribunal.
Sobre las excusas o renuncias de estos defensores se resolverá breve y sumariamente, sin apelación.
Así mismo el artículo 144 del COPP señala que el nombramiento por el imputado de un defensor, hace
cesar en sus funciones al defensor público o al defensor de oficio que haya venido ejerciéndolas.
La Defensoría Pública Ofrece un servicio gratuito, mediante el cual se provee de un Defensor a las personas
que se encuentran en imposibilidad económica de proveer por sí misma la defensa de sus derechos, para
asumir su representación judicial o extrajudicial.
En cualquier momento el imputado tendrá derecho a solicitar con fundamentos entendibles el cambio de su
Defensor Público, el mismo que será conocido y autorizado únicamente por el Director de la Defensoría
Pública, toda persona tiene derecho a que se le proporcione un Defensor Público de su confianza.
EL MINISTERIO PÚBLICO
Nociones Generales:
La Constitución de 1999 en su artículo 136 establece la división de poderes que colaboraran con el
cumplimiento de los fines del Estado, dentro del Poder Público Nacional encontramos el Poder Ciudadano
este se ejerce a través del Consejo Moral Republicano integrado por el Fiscal General, el Defensor del
Pueblo y el Contralor General de la República; sin embargo el Ministerio Publico es independiente de todos
los Poderes Públicos, y goza de autonomía funcional, organizativa, presupuestaria, financiera y

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administrativa. En consecuencia no podrá ser impedido ni coartado en el ejercicio de sus atribuciones por
ninguna autoridad.
El Ministerio Público está fundamentado en el artículo 284 de la Constitución Nacional que expresa “El
Ministerio Público estará bajo la dirección y responsabilidad del Fiscal General de la República, quien
ejercerá sus atribuciones directamente con el auxilio de los funcionarios que determine la ley”.
Así mismo en su artículo 285 señala las principales atribuciones del Ministerio Público, y establece la
posibilidad de que, dentro de la finalidad constitucional de la institución, puedan serle asignadas otras
atribuciones en las leyes.
La misión esencial del Ministerio Público es la de velar por la observancia de la Constitución y las leyes.
Dentro de la labor de proteger el cumplimiento de las normas constitucionales encuadra la de garantizar en
los procesos judiciales el respeto a los derechos y garantías constitucionales, así como a los tratados,
convenios acuerdos internacionales suscritos por la Republica. Igualmente corresponde al Ministerio
Público garantizar la celeridad buena marcha de la administración de justicia, el juicio previo y el debido
proceso.
También corresponde al Ministerio Público ordenar dirigir la investigación penal de la perpetración
de los hechos punibles para hacer constar su comisión con todas las circunstancias que puedan influir en
la calificación y responsabilidad de los autores y demás participantes, así como el aseguramiento de los
objetos activos y pasivos relacionados con la perpetración.
Es igualmente de la competencia del Ministerio Publico ejercer en nombre del estado la acción
penal en los casos en que para intentarla o perseguirla no fuere necesaria instancia de partes, es decir, en
aquellos casos de juicios por delitos de acción pública. Cuando se trata de procedimientos penales
originados por delitos de acción privada, tales como difamación y la injuria, la violación, el rapto y la
corrupción de menores, el juicio no procede sino por acusación de las partes agraviadas, y por lo tanto en
esos procedimientos no intervienen los representantes del Ministerio Público.
También compete al Ministerio Público intentar las acciones a que hubiere lugar para hacer efectivas las
responsabilidades en que hubieren incurrido los funcionarios del sector público con motivo del ejercicio de
sus funciones. Así, tratándose de la responsabilidad civil, laboral, militar, penal, administrativa o disciplinaria
de los funcionarios públicos, el ejercicio de la acción respectiva en todos esos casos corresponde al
Ministerio Público.
La Ley Orgánica del Ministerio Público establece que: “El Ministerio Público es un órgano del Poder
Ciudadano que tiene por objeto actuar en representación del interés general y es responsable del respeto
a los derechos y garantías constitucionales a fin de preservar el Estado, democrático y social de derecho y
de justicia”.
El Ministerio Público está a cargo del Fiscal General de la República, elegido por la Asamblea Nacional por
un lapso de siete (7) años. La ley Orgánica del Ministerio Público contempla el funcionamiento de los
Fiscales del Ministerio Publico atribuidos así:
o Un fiscal Superior en cada Circunscripción Judicial.
o Fiscales, hay por lo menos un fiscal por cada Tribunal penal.
o Fiscales auxiliares.
o Abogados adjuntos, quienes ayudan al Fiscal titular en el ejercicio de sus funciones.
o Delegados especiales, profesionales, técnicos y expertos.
El Ministerio Público dentro del proceso penal.
Concepto:
Es una institución de rango constitucional, que a través de los fiscales vela por el cumplimiento de la
Constitución y las leyes penales: impidiendo las detenciones arbitrarias; inicia y tramita los procedimientos
penales en los casos en que alguna persona aparezca indiciada en hechos punibles para que se le aplique
la correspondiente sanción.
Participación en los Juicios Penales
Dentro de los parámetros del sistema acusatorio y las previsiones constitucionales el Ministerio Público
además de velar por el respeto de los derechos y garantías del ciudadano, la celeridad y buena marcha de
la administración de justicia, tiene como atribuciones en el proceso penal las siguientes:
1. Dirigir la investigación de los hechos punibles.
2. Ordenar y supervisar las actuaciones de la policía.

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3. Formular la acusación; solo al Estado corresponde la persecución penal y la acción la ejerce a
través del Ministerio Público quien está obligado a acusar cuando haya lugar.
4. Archivar los recaudos, es cuando no existen suficientes elementos para proseguir la investigación.
5. Prescindir en los casos permitidos por la ley, del ejercicio de la acción penal; esta facultad se
plantea por razones político-jurídico, si es útil en el caso concreto la persecución o la aplicación
de sanciones. Esta posibilidad no es desconocida en nuestro ordenamiento jurídico en asuntos
militares y en delitos de acción privada.
6. Solicitar el sobreseimiento de la causa o la absolución del imputado cuando corresponda, obliga
a las partes a actuar de buena fe.
7. Recusar a los funcionarios judiciales.
8. Ejercer la acción civil derivada del delito.
9. Medidas cautelares.
10. Actuar en los actos procesales que exijan su presencia.
11. Ejercer recursos contra las decisiones del Tribunal.
12. Vela por los intereses de la víctima.
13. Pedir la separación del querellante cuando obstruya reiteradamente la actuación del Fiscal en el
proceso.
Participación del Ministerio Público dentro del Proceso Civil.
El Ministerio Público interviene en la acción civil y en el proceso ya iniciado en los casos establecidos por
la Ley en resguardo de interés vinculados al orden público y social.
Características:
1. Es un órgano Público de carácter nacional, corresponde al Poder Nacional de manera que un
municipio o un estado no puede organizar un Ministerio Público.
2. Ejercita la acción civil o intervienen en el proceso ya iniciado, y de acuerdo con su función estamos
en presencia del ministerio público agente e interviniente.
El Ministerio Público Agente:
 Algunos consideran que se produce una situación procesal por la cual el estado sustituye a los
particulares en el ejercicio de ciertas acciones en las que existe un interés social o público, cuya
solución no puede quedar exclusivamente en manos del impulso de los particulares, porque la
desidia de estos podría dejar insatisfecho el interés público.
Hay quienes niegan esta concepción porque no siempre el Ministerio Público es un sustituto
procesal en el juicio civil.
El Ministerio Público Interviniente:
En esta actividad el Ministerio Público no ejerce la acción sino que, por disposición de la ley intervienen en
los procesos ya iniciados. Para interpretar esa intervención la doctrina especialmente la italiana, considera
que cuando no ejercía inicialmente la acción y luego intervenía su actividad era de:
 Un expositor del parecer del Estado sobre el conflicto, sin iniciativas probatorias.
 Otros lo asimilaban a la figura del interviniente adhesivo y como tal, se le daba el derecho
de promover pruebas a favor de su intervención.
Defensoría del Pueblo.
Es un órgano integrante del Poder Ciudadano, que forma parte del Poder Público Nacional, tiene a su cargo
la promoción, defensa y vigilancia de los derechos y garantías establecidos en la Constitución de la
República y en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos, además de los intereses
legítimos, colectivos o difusos de los ciudadanos y ciudadanas dentro del territorio; y de estos cuando estén
sujetos a la jurisdicción de la República en el exterior.
La Defensoría del pueblo actúa bajo la dirección y responsabilidad del Defensor del Pueblo, quien será
designado por un único periodo de 7 años.
Los objetivos de la Defensoría del Pueblo son la promoción, defensa y vigilancia de:
1. Los derechos humanos.
2. Los derechos, garantías e intereses de todas las personas en relación con los servicios
administrativos prestados por el sector público.
3. Los derechos, garantías e intereses de todas las personas en relación con los servicios públicos,
sean que fueren prestados por personas jurídicas públicas o privadas.
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CONCLUSION
Al respecto la conclusión anticipada del juicio donde opera el principio de consenso, es distinta a la
conclusión anticipada de la instrucción regulada en los artículos 1 a 4 de la Ley 28122 para los delitos de
lesiones, hurto, robo y micro comercialización de droga, donde no se requiere la aceptación del imputado.
El Artículo 372 del NCPP es similar en su contenido al artículo 5 de la Ley 28122, requiere la conformidad
del acusado con la autoría o participación con el delito materia de acusación y la reparación civil.
El imputado conformado puede declarar en el juicio contradictorio seguido contra los acusados no
conformados. El régimen jurídico de su declaración variará si al momento de su intervención en el juicio
son ajenos o no al proceso.
Esta posibilidad es permitida en el marco de un nuevo sistema acusatorio y el Juez controla la legalidad del
acuerdo a la pena y la reparación civil.

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BIBLIOGRAFIAS





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