Matías von dem Bussche – Haddenhausen Rivera

4to informe prospectivo: 2da parte del 4to capítulo de la Fenomenología de Espíritu: Autoconciencia1
Autonomía y No Autonomía de la autoconsciencia: Dominación y Servidumbre.
Capítulo II ( = Cap. IV, A): La actitud de la Lucha por el reconocimiento (corresponde a la actitud de la
Percepción).
A. Introducción:
El primer párrafo de este capítulo es primordialmente programático; tiene por objetivo mostrar los
elementos que entrarán en juego de aquí en adelante. Hegel aquí nos expone abstractamente lo que es el
reconocimiento: “La autoconciencia es en y para sí en tanto que, y por el hecho de que sea en y para sí para
otro; es decir, sólo es en cuanto que algo reconocido.” 2 ¿Qué nos quiere decir esto? De esto, dicho aun muy
toscamente, podemos al menos sacar algo: que los elementos que diríamos “propios” o “inmanentes” a la
conciencia –su ser para sí y en-sí- vienen dados solo por una relación extrínseca con un “algo otro” que se la
reconoce. De modo que tenemos en cierto sentido una duplicación en la unidad que es la autoconciencia: el
ponerse en juego los elementos intrínsecos y extrínsecos en el camino que ha de andar la autoconciencia
para lograr su unidad consigo misma. Así, los elementos involucrados, en tanto que momentos, deben ser en
cierto sentido comprendidos como diferenciados (efectivamente como intrínsecos y extrínsecos), pero a su
vez, como no diferenciados (como siendo dos aspectos de una misma cosa, dos perspectivas de lo mismo,
que se funden como indiferenciados en ese “mismo”)3. Esta duplicación es esencial a la autoconciencia, por
cuanto permite entender el único momento en que puede ser dicha propiamente tal como autoconciencia: en
el reconocimiento. Así, Hegel, nos presentará el movimiento del reconocer que es el análisis de como juegan
estas contraposiciones en la explicación y el análisis de lo que es el reconocer.
Nota:

1 Tomaré en cuenta la división del texto (y parte de su interpretación) propuesta por Kojeve en A.
Kojeve. 1980. Introduction of to the Reading of Hegel: Lectures on the Phenomenology of Spirit.
2da Ed. Nueva York, Cornell University Press. 268 p. Traducción del autor. La versión de la
Fenomenología usada para citar será G.W.F. Hegel. 2010. Fenomenología del Espíritu. 1ed
bilingüe en español. Madrid, España. Abada. 257 – 271 pp. Trad. Por A. Gómez Ramos. De ahora
en adelante “PhG”.
2 Hegel, op. cit., 257p.
3 Este requerimiento, por así decirlo, de entender los momentos como diferenciados y nodiferenciados es regla común en este capítulo cuarto; recuerda a la disolución en la diferencia de
los miembros con relación a la vida, que los hace ver, a sí mismos, como indiferenciados con
relación al género, etc.

b) ha dejado libre la otra por cuanto ha quitado el verse-a-sí-en-la-otra en la otra (la ha dejado como libre de ella misma). contra la otra (manifiesto con la preposición alemana gegen). lo que salga de esta relación solo es posible en esta pura reciprocidad. para sí. intrínsecas. y que. hemos llegado a un estadio en el que las propias cualidades inmanentes.7 4 Íbid. ninguno puede hacer o disponer nada del otro. con lo que esta otra se ha cancelado. en cuanto eso mismo. Así. 7 Hegel aquí hace un juego de palabras: ésta actividad de las dos autoconsciencias no es solo algo que ocurra una frente. no hace por él mismo en él mismo (dadas sus capacidades autónomas) lo que el otro quiere hacer de él. independientes. este salir fuera de sí guarda varios sentidos: 1) 1er doble sentido (sentidos del ser-otra)6: a) con su salir fuera de sí. a medida en que el análisis ha ido avanzando. ninguno del otro puede hacer algo. sino que algo propio de las dos (manifiesto con un genitivo “des Einen als des Anderen ist”) . este obrar también posee dos sentidos: a) el ser la actividad de la propia autoconciencia con relación a otra y b) ser la misma actividad de la otra con relación a la autoconciencia. b) así. en su salir hacia fuera. en virtud de verse a sí misma en esta otra (como. en cierto sentido. con un sentido mucho más literal. pero en cambio. Ahora bien. con lo que es el salir más allá de sí misma. se niega a sí misma. b) ha cancelado a esta otra. Así. Con esto Hegel nos indica de cierto modo lo que decíamos anteriormente. ahora bien. ¿Por qué? Porque se tiene frente cada una a la otra como objetos autónomos. 5 Esta expresión recuerda más palmatoriamente al fragmento de la introducción donde se establece que la conciencia es para sí su mismo concepto. puesto que la otra es ella misma 3) 3er doble sentido (sentidos del retorno hacía sí misma): fruto del negar en dos sentidos el 1er doble sentido. así la autoconciencia la ha negado. de los cuales. 6 Toda división de los dobles sentidos no es del texto de Kojeve. la autoconciencia se ha perdido a sí misma pues le parece que su esencia está en otra. y lo primero que nos dice es que la autoconciencia “ha salido fuera de sí”4. Se da algo así como el enfrentamiento de dos objetos con las mismas e iguales capacidades de darse ley a sí mismos. ha reflejado su propio movimiento en la otra) 2) 2do doble sentido (sentidos de la negación del 1er doble sentido): Pero debe cancelar su ser-otra: a) cancelando la otra esencia para reafirmarse como certeza de sí como esencia.En esta sección Hegel se avoca a analizar los juegos de significados que recoge o que son admisibles en el movimiento del reconocer. si uno no hace por sí en él mismo lo que el otro quiere hacer en él. se ven reveladas en virtud de una relación de exterioridad a la autoconciencia misma (con ello ha salido fuera de sí5). pero en cambio. se ha cancelado a sí. 4) 4to doble sentido (sentidos del hacer recíproco): Aunque este obrar se ha presentado en virtud de un polo de la relación en referencia al otro. poniéndose en el lugar de la otra. ha surgido en un retornar a sí en dos sentidos: a) ha devenido igual a sí por negar a lo otro. este doble sentido es a’) obrar tanto de una como b’) de la otra. si es que el uno que es objeto de la actividad del otro. ella misma siendo la otra. pero en cambio.

.De este modo se explica todo lo que contiene en cierto sentido el salir fuera de sí de la conciencia. en cuanto que-es-para-sí. b) Dialéctica: El fragmento que sigue debe ser leído en base a la caracterización de vida como proceso que había hecho en el capítulo anterior: “En el primer momento está la figura subsistente [los miembros de la vida. esto es. marcándolo como lo negativo. a la vez. meramente. aunque. sin embargo. queda cancelado por cuanto ahora. 10 Íbid. donde uno es solo el que reconoce y el otro lo reconocido. no se han presentado propiamente tal como autoconciencias. entra en escena frente a la substancia universal. el negar de su modo objetual. su simple ser-para-sí. fuera de sí. no han aniquilado su ser inmediato como lo requiere el momento del reconocer. cada una en sí y por sí. lo que había expuesto en el capítulo anterior: en una primera instancia nos encontramos en un estado de inmediatez de la autoconciencia. para sí. donde primero experimentará una relación desigual. sin embargo. falta que la conciencia haga la experiencia del reconocimiento. Lucha por la muerte: a) Introducción: Hegel aquí sumariza en cierto sentido. se halla retenida dentro de sí. Así. consistente en hacer. poniéndose a ella como el lado esencial y a lo otro como lo inesencial. cada una hacia la otra. Ahora bien. ellas para sí mismas solo. es un salir fuera de sí. sino que. el desarrollo de lo que decíamos en un principio.. B. lo otro se presenta como otra autoconciencia. efectivamente. 261p. Esto quiere decir que aún. donde inmediatamente lo para sí de cada una era. es un salir fuera de sí que reafirma el lugar de sí desde donde sale: “En cuanto conciencia. se tiene que mediatamente se es para-sí solo en cuanto se es para-otro que es para-sí. 259p. en un estado inicial. como otro individuo frente a ella. unilateral. . Ahora bien. sin duda. por cuanto lo extrínseco es lo que la revela como tal: “Se reconocen como reconociendo-se recíprocamente”9. el carácter intrínseco o inmanente. y su fuera-de-sí es para ella. donde se reafirma como ella misma por la exclusión de lo otro. de un modo inmediato: “en el modo de objetos comunes”10. no se han reconocido. para cada una. o en cuanto que en su determinidad es substancia infinita. con todo.”8 Esto es. lo que la otra quiere hacer en ella. ella sale. 9 Íbid. Dialéctica: 1. en su estar fuera de sí. no han realizado la abstracción de su puro ser-para-sí. se mantiene por particularizarse y separarse de esta naturaleza inorgánica 8 Íbid. “propio” de la consciencia solo es tal en tanto que es para otro o dado en una relación de exterioridad a la conciencia misma en una reciprocidad absoluta. más bien. en cuanto ellas mismas. qua miembros de ella]. aunque. niega esta fluidez y continuidad con ella y afirma de sí que no está disuelta en esto universal.

constituye propiamente tal el proceso de la vida] (…) y así. ambas de comprueban tanto a sí como a la otra. sino como objetos comunes son “conciencias sumergidas en el ser de la vida -pues como vida se ha determinado aquí el objeto que es”12.. no en sí mismas. en el comienzo de su exposición como tales. la vida en el medio fluido universal tranquilo descomponer la figuras. puede ser llamado persona aunque en sentido estricto no lo es) 11 Íbid. . Así. por cuanto en este aniquilar al otro se pone la propia vida en riesgo (es decir. pero para inevitablemente perecer –para que pueda subsistir como género. o en vida como proceso [y. sino que comprueba la propia autonomía del sujeto. 12 Íbid. la relación propiamente tal entrambas autoconciencias se constituye de una manera tal. irán a por la muerte. su perecer. 15 Esta nota tampoco es del texto de Kojeve. la devora. es reconocido como tal. la consume. este sujeto que se somete a la lucha por la muerte. 13 Íbid. este movimiento devorativo de las figuras para auto-sustentarse. su poder auto-sustentarse. en cierto sentido. y consumirla [en su negar su inevitable disolución en ella. que no se está atado a la vida. El que no se somete a esto. recuerda a ese pasaje del capítulo anterior donde esa unidad tenía que llegarle a ser esencial a la autoconciencia. el hecho de no estar atado meramente al proceso de la Vida y por tanto a su necesidad. a través de uno mismo). aun no expuestas cada una ante la otra como tales. como persona (y es de la única manera en que puede ser tal. (ii) Nota sobre la libertad y la persona15: Hegel. por y en su relación con la otra14. que no se está atado en lo absoluto a la singularidad universal de la existencia. por cuanto cada uno va a por la muerte del otro. esta actividad aniquilatoria tiene los sentidos de: a) ser una actividad del otro. de modo que. Cierta como está de la nulidad de esto otro. se acredita la libertad por cuanto prueba. (i) Doble sentido de esta actividad (de aniquilación): A su vez. arriesgando su vida y probando su autonomía. pero b) ser una actividad por sí misma. la autoconciencia sólo está cierta de sí misma cancelando y asumiendo a esto otro que se le presenta como vida autónoma: es deseo.suya.. elevando la certeza de sí de cada una. de cierto modo. 14 El tono imperativo de tener que entrar en esta lucha para elevar la certeza de sí. así. 261p. sino en la otra y en sí misma. Así. Esto es lo que creo que Hegel debe estar teniendo en cuenta cuando dice que las autoconciencias. Esto es. por la aniquilación de la otra: “en mostrar que no se está atado a ninguna existencia determinada. por medio de la pelea por la muerte o la vida. nos dice que en la pelea por la muerte se acredita la libertad. sustentarse como diferencia] Precisamente por eso. 251 -253 pp. se hace también.”13. una reformulación del punto recién expuesto del capítulo anterior. lo pone para sí como su verdad aniquila al objeto autónomo y se otorga así la certeza de sí misma como certeza verdadera”11. precisamente para auto-mantenerse. que. se convierte en el movimiento de las mismas.

” 18 Así. . lo otro es una conciencia que es. aquél estado inmediato donde eran conservados como meramente para-sí. o más exactamente.”17 O como ilustra Kojeve: “Como sea.. ahora. debe cancelar su ser-otra (para devenir certeza de sí como esencia): “tiene que cancelar su estarfuera-de-sí. op. hemos llegado a un punto de variadas interpretaciones. (…) el sobreviviente. Esto es obvio en el caso de la muerte de ambos adversarios (…) pero es igualmente imposible cuando solo uno de los adversarios es muerto. como cosas. es la negación misma de la conciencia. (…) Pero si este fuera el caso. 8p. pero esta forma de exponer el punto me parece lo suficientemente ilustrativa del movimiento que quiere mostrar Hegel. hay una exigencia de supervivencia en ambos polos para que el reconocimiento pueda llegar a ser (aunque sea en una forma débil) Ahora bien. su propia vida no vale más que la de la otra que busca aniquilar. 17 Íbid. 263p. y no están contrapuestos. si todos los hombres. tiene que mirar de frente a su ser otro como puro ser-para-sí o como negación absoluta. Esto es básicamente. ahora los polos. los extremos ya no están dispuestos unos al otro de una forma contrapuesta. c) Transición: Aquí se empieza a introducir la desigualdad con la iba a aparecer la relación entre autoconciencias en un principio. y ambos ni se dan ni se reciben ni devuelven mutuamente por medio de la conciencia. De modo que. debe poder aniquilar a la otra). como cada una haciendo lo mismo contra la otra. trabada de múltiples maneras. incapaz de ser reconocido por el adversario muerto. solo han efectuado un tipo de negación abstracta. de cierto modo.Así. la realización y la revelación del ser humano serían imposibles. descomponerse en extremos de determinidades contrapuestas. sólo indiferentes. cit. esencialmente. algo que justamente niega un elemento que se exigía para el movimiento del reconocer: el que la muerte es la negación de la autonomía que naturalmente la vida le daba al individuo. por lo que se pone en riesgo a ella misma. se comportan del mismo modo. todos los seres en el proceso de ser humanos. Resulta de todo lo anterior una lucha a muerte donde cada autoconciencia reconoce a la otra en su intento de aniquilarla. sino muerto uno de dos o ambos. He de hacer notar que considerar antropogenético del análisis de Kojeve frente a esta parte del capítulo no está de acorde a mi interpretación.”16. guarda como cualidad. Una serie de interpretaciones han establecido que Hegel piensa 16 Íbid.. no se dan ni se quitan nada uno al otro: “con ello desaparece del juego de cambio el momento esencial. la pelea debería terminar necesariamente en la muerte de uno de los adversarios o de ambos. y el término medio se desploma en una unidad muerta que se descompone en extremos muertos. puesta su propia esencialidad en la otra (para poder seguir siendo. han negado la posición natural. sino que se dejan mutuamente libres. 18 Kojeve. si bien. Sin embargo esta lucha a muerte. Ahora bien. no podría realizar y revelar su humanidad. donde Hegel habla sobre lo que se ha llamado la dialéctica del amo y el esclavo. que meramente son. una consecuencia de lo que Hegel denominó su estar fuera de sí. mutuamente.

abocado hacia “lo otro” (no-autónoma). que le es dado por su capacidad autónoma (abocado hacia ella misma). pienso. la segunda. 22 Labarriere. . es para-sí. Fondo de Cultura Económica. como dos personajes. quedan expuesto dos aspectos en la autoconciencia al hacer el recorrido de esta experiencia: de cierto modo. entonces. que se trata –como he indicado ya. 146p. refiere a sí a través de otra conciencia. op. etc. P. Como queda dicho. y a su vez. que obra de esencia en la relación. 146-148p 21Hegel. y (que entra en conflicto con este) otro aspecto. la autoconciencia no puede negar por ella misma a los objetos. México. pero me quedo. ¿Por qué lo hace? Porque. sin engendrarlas (por dar cuenta de que su satisfacción es solo algo 19 Así como Kojeve. En términos técnicos. mediatamente (finalmente.realmente en la institución social del señorio y la esclavitud 19. sin embargo. pues lo pone justamente. 20 J. en la autoconciencia hay algo así como un aspecto de inmanencia. replegándose a lo que por el momento es efectivamente lo esencial. tomando conciencia de la mala contradicción –propiamente aniquilatoriaa que lo llevaría una obstinación en la regla de conducta abstracta que ha escogido. se comunica con la cosa a través del siervo: puede gozarla solo por medio de él. que el texto literal enfrenta efectivamente a dos individuos distintos. cit. a costa de dejarse dictar la ley de su Yo por el protagonista con quien acaba de enfrentarse. P. D. solo en virtud de poder gozar de la cosa.F. op. pero interponiendo a esta otra conciencia para la cual el ser de la coseidad es esencial (como no autónoma). opta por vivir. para referir a él mismo): se comunica con el siervo a través de la cosa.. Labarriere. dejando al otro su “serpara-sí” o su libertad. su ser en-sí y para-sí. 1985.de una parábola que representa. una “conciencia en la figura de la coseidad” 21: la primera goza de ser para-sí y la segunda el ser para-otro. distintos a dos actitudes que toda auténtica consciencia de sí –como “infinita” tiene respecto a su mundo (…) pone de relieve que lo que aquí se discute es menos un encuentro antropológico concreto que un principio de inteligibilidad a nivel de actitudes universales.”20 Así. a la vez que es para-sí en cuanto ella misma. es decir. a las cosas. Así. obrando de esencia. cit. renunciar a ver en su trascendencia sobre su ser la condición de la afirmación de su ser-para-sí.. Pippin. que es no esencial (de ahí la desigualdad en la relación): “(…) uno de los adversarios.porque me parece más textualcon la posición de J. Labarriere: “Es cierto. Vals-Plana.”22 “ 2. y así se relaciona con ambos inmediatamente. así surge “el lado desigual de ambas [consciencias de sí]”. La Fenomenología del Espíritu de Hegel: Introducción a una lectura. el siervo. y no lo niego. como vimos en la sección anterior. y con cada a uno a través de otro. 265p. escoge este “ser”. pero no meramente para-sí. La primera es el señor. sino que. 1ed en español. Señorío: Así el señor. a la que le es esencial el ser en de la forma de la coseidad. el Señor se la relaciona con la cosa (el ser autónomo) propiamente tal.

para el Siervo mismo. op. intercala al Siervo para poder gozar de la cosa. Ahora.”27. la misma operación de inversión. se produce una inversión: El señor hace la experiencia de volverse absolutamente inesencial por tener la certeza de sí mismo en el polo supuestamente inesencial que era el Esclavo: “su verdad es. ya que ha experimentado en ella esta esencia. Este punto es propiamente fundante: asegura a esta conciencia una capacidad de realización que enseguida podrá ejecutar en la realidad efectiva de las cosas. era el ser para-sí. debido a que encuentra en este sentido. el Señor siendo “el poder sobre este ser [.”29 Y sin embargo. 29 Labarriere. la conciencia inesencial. 28 Íbid. la cosa misma sigue siendo autónoma y no puede negarla meramente. cit. se subsume él mismo bajo el Señor “y hace ella misma lo que la primera hace frente a ella” 24. . 26 Íbid. Con esa experimentación de la esencia. se refiere a lo que previamente habíamos dicho que había hecho el Siervo cuando participaba de una actividad del Señor. Para el Siervo. De ese modo. Y sin embargo. Así. mas no a la inversa: “falta el momento de que eso que el señor hace frente al otro lo haga también frente a sí mismo” 25. el esclavo. la certeza de sí en lo supuestamente inesencial del Siervo. este se ha expuesto ahora como no esencial. 24 Íbid. este miedo no puede ser un temor meramente superficial. 3. op. Pues ahora. obra el Siervo de una forma análoga a la del Señor. y aparte. la desigualdad antes mentada: el Siervo ha hecho en sí y por sí lo que el Señor ha hecho con él. y se expone así. 150p. debe ser miedo a la “inminencia de la muerte como término insensato del combate entablado..”30 23 Hegel. y a su vez. sino que debe sacudir por entero al Siervo. Ahora bien. solo la trabaja (y lo hace para el Señor). En palabras de Labarriere: “El miedo que experimenta es aquí la expresión secundaria de la negatividad radical que ella es en sí misma. el siervo se da cuenta de que en verdad es él también ser para-sí: “tiene en ella misma esta verdad de la negatividad pura del ser para-sí. hará en sí. por la misma razón. “la verdad de la conciencia autónoma es la conciencia servil. el rol esencial dentro de su relación. cit. ¿cómo ha llegado a ser esto? A través del temor. 25 Íbid. Esclavitud. más bien. dado esto. así. y la actividad inesencial de esta”26.”28 Sin embargo.negativo con respecto al objeto que permite y es condición de esa satisfacción). en primera instancia. 30 Íbid. la conciencia autónoma. 267p. permanencia de una supeditación “esencial” que quita al principio de la propia libertad toda posibilidad de intervenir y determinarse por sí. jugaba. gracias a haber temido del señor le ha llegado a ella el darse cuenta de su ser para-sí. el esclavo]” 23 lo subsume bajo sí.. aunque. 27 Íbid.

“De esta manera el objeto gana una objetividad plena. sino algo suyo. formando las cosas. Ahora bien. con ello.. Así. a condición de sentir el temor absoluto (no meramente parcelado. cit.. es su obra que le manifiesta ante sí mismo. op. y gracias a él. cit. Génesis y estructura de la" Fenomenología del espíritu" de Hegel. en el trabajo y la disciplina. y que lo disciplinaba a dar ese servicio. Península. sino darle una forma. . Barcelona. en tanta que la cosa contiene allí su autonomía”31. 33 Valls Plana.” 33. Promoción y Publicaciones Universitarias. no es algo extraño como puede serlo el objeto natural. donde en el trabajo solo encontraba un sentido extraño. delante el trabajador. supera el objeto en la forma de pura coseidad como algo extraño a sí. todo que aquello que hacía surgir su temor. para que eso llegue realmente ser. es evanescente. R. 32 Labarriere. 159 -160pp. el esclavo no sólo se forma a sí mismo sino que también imprime al ser esta forma que es la de la autoconsciencia y. es gracias al trabajo que al Siervo le ha llegado su ser para sí y con eso ha pasado al elemento de lo permanente “hace capaz de dar a su ser para-sí la subsistencia y la permanencia del ser en sí. su propia objetivación. la actividad formativa no tiene solo el sentido positivo que ha sido recién expuesto. op. Está ahí. 3ed. 151p. Entonces. este momento solo un desaparecer. Esta servicialidad del Siervo venía dada por el temor que sentía hacia el Señor. el trabajo. cancela. no es aniquilar al objeto al modo del goce.Nota: Aquí Hegel empieza a imbricar la relación entre el objeto. el siervo y el señor. 1974. el no ser autodeterminativo. 269p. le falta el lado objetual. Lectura de la Fenomenología del Espíritu de Hegel. J. De esa forma conseguimos el lado objetual que desvanece este primer momento “Las realizaciones intermedias que produce el trabajo y que para el esclavo son la imagen objetivada de su negatividad creadora” 32. op. se invierte y le “llega a ser su sentido propio”. 35 Hegel. 1994. “en el formar y cultivar.. su autonomía. Pues bien. de realizar el 31 Hegel. 34 Hyppolite. la propia hostilidad de ser inesencial con relación al amo y la cosa. Ahora bien. el Siervo debe pasar por momentos necesarios. 36 Íbid. sino también uno negativo: en el dar forma al objeto. el ser para sí deviene para ella como suyo propio”36. Del yo al nosotros. Sin embargo. cit. se reencuentra a sí misma y comprende su ser-parasí. 269p. no es consolidar el apetito sino refrenarlo. se encuentra a sí mismo en su obra. De tal manera que la desigualdad se manifestaba a favor del Señor y en detrimento del Siervo: “le toca en suerte el lado inesencial hacia la cosa. 135 -136pp. ¿Qué quiere decir esto? Pues bien. orientado a ciertas cosas). la inminencia de la muerte. Bien habíamos dicho que el Siervo trabajaba el objeto para el goce y el disfrute del señor. antes. dado el ser autónomo y para-sí que ha llegado a ser el siervo con relación al trabajo.”34. “la forma contrapuesta que es” 35 el objeto ante el Siervo. en contraposición al apetecer.

no deviene el Siervo como ser-para-sí. Sin alguna de estas.servicio al amo y disciplinamiento que implica. . o permaneciendo mudo en el interior (caso del temor sin formar). si estas condiciones no se cumplen todas. 37 Los comentadores hacen hincapié en el juego de palabras entre sentido propio (eigner Sinn) y obstinación (eignensinn). y el sentido propio no sería más que obstinación37. el movimiento se vería o estancado en lo formal (caso del temor sin el servicio). en última instancia. o siendo pura vanidad. estancado en la mera servidumbre (caso del formar sin el temor absoluto). tanto como el del formar y el cultivar del objeto.