You are on page 1of 8

ASMA Y EJERCICIO

Dr. Elías Pérez G.


Dra. Disnalda Matos S.
Dra. Madeline Vásquez
Dra. Francisca Puente M.
Dr. Rafael Pérez

Asma

Enfermedad de las vías respiratorias que se caracteriza por un aumento


de la respuesta del árbol traquiobronquial a un estimulo.

Se caracteriza por la contracción espástica del músculo liso en los


bronquiolos, lo que determina una respiración extremadamente difícil.
Aparece en algún momento de la vida en el 3-5% de las personas. La causa
habitual es una hipersensibilidad de los bronquiolos a sustancias extrañas
contenidas en el aire. En pacientes jóvenes de menos de 30 años
aproximadamente el 70% de los casos de asma son causados por
hipersensibilidad alérgica, especialmente sensibilidad a pólenes de plantas.
El asma bronquial puede ocurrir a cualquier edad, pero es más frecuente en
los primeros años de vida; aproximadamente la mitad de los casos aparecen
antes de los 10 años y otra tercera parte antes de los 40 años. En la infancia
existe una relación varones:mujeres 2:1 que se iguala a los 30 años.

Esta enfermedad pulmonar se caracteriza por:

1. - Existencia de una obstrucción de las vías aéreas que es


reversible.
2. - Inflamación de las vías aéreas.
3. - Hiperreactividad bronquial frente a diversos estímulos como son:
fármacos, contaminantes ambientales, infecciones, tensión emocional y
ejercicio.

El ejercicio es uno de los desencadenantes más frecuentes en


episodios agudos de asma. Esta enfermedad, inducida por el ejercicio,
aparece en el 95% de los niños asmáticos. Muchos pacientes experimentan
obstrucción de las vías aéreas de 5 a 20 minutos luego de iniciar el ejercicio o
al completarlo. Además, muchos pacientes no asmáticos con alergias o
antecedentes familiares de alergias, presentan broncoespasmo o sensación
de opresión de las vías respiratorias. Este estímulo difiere de otros factores
naturales como el antígeno en infecciones virales que no deja ninguna
secuela a largo plazo, ni modifica la actividad de las vías respiratorias.
Fisiopatología

La pérdida de calor se basa en el enfriamiento de las vías aéreas,


resultado de la hiperventilación al realizar un ejercicio, la cual es seguida de
un suplemento de calor hacia la mucosa cuando cesa el esfuerzo físico. La
severidad de las crisis de asma es proporcional a la pérdida de calor por la
mucosa bronquial, por lo que se sostiene la teoría de que ésta es una de las
causas fundamentales que la provocan. Cuando un asmático hace ejercicios
en un ambiente frío y seco, la respuesta de broncoconstricción es más
intensa cuanto más caliente es el aire que recibe en el momento de cesar el
ejercicio. Se demostró que cuando se administra aire frío durante un
ejercicio y al terminar se ofrece aire frío, o aire a la temperatura corporal, la
respuesta es más intensa a medida que la temperatura del aire inspirado en
la recuperación es más alto. De ahí la importancia de nunca parar de
repente, sino de una forma pausada, permitiendo una recuperación de la
temperatura inicial de las vías aéreas de forma progresiva. Este, es también
la razón del porqué existe una sensación de disnea en los individuos
sensibles al entrar de una forma brusca en un lugar caliente después de un
ejercicio de una moderada intensidad en un ambiente frío. Ejemplo, correr
desde los autobuses hasta la piscina en invierno, o entrar en el bar de las
pistas de esquí después de un esfuerzo intenso.

En conclusión, podemos decir que la pérdida de calor y agua por la


mucosa respiratoria son estímulos muy potentes para el estrechamiento de
las vías aéreas en los pacientes con asma. Los cambios físicos que se
producen, proveen un ambiente ideal para la liberación de sustancias que
favorecen la crisis. Eso es, en el caso de realizar la actividad en un ambiente
desfavorable (frío y seco) y de forma no sistemática (cesar el ejercicio de
forma repentina en vez de lentamente disminuyendo la carga).
En los ejercicios de ligeros a moderada intensidad, la relación
ventilación/flujo se mantiene e incluso mejora ligeramente. En ejercicios de
alta intensidad, la ventilación aumenta mucho mas que el flujo y altera esta
relación, no supliendo las demandas de intercambio de gases y esto produce
una hipoxia relativa.
Existen factores que se altera durante la realización de ejercicios, a
moderada intensidad cambia la frecuencia respiratoria y el volumen corriente;
si la intensidad aumenta se hace a expensas de la frecuencia respiratoria, se
pierde la relación y la eficiencia respiratoria disminuye, afectando la
ventilación.
En cambio, al realizar ejercicio supervisado y programado, reviste de
grandes beneficios para una persona asmática, puesto que éste induce
cambios fisiológicos que favorecen la dinámica ventilatoria en los asmáticos,
tales como:

- Cuando realizamos una actividad física, el sistema respiratorio aumenta


su actividad hasta 35 veces que en condiciones basales, aumentando la
respuesta ventilatoria.
- El consumo de oxigeno aumenta unas 4 veces aproximadamente;
provocando un incremento en la difusión y transporte de gases (O2 y
CO2),proporcionados por el aumento del flujo sanguíneo pulmonar,
dilatando los capilares y abriendo otros que estaban cerrados, y
aumentando el tamaño de los alvéolos.
- La relación
- Aumenta él deposito de los neurotransmisores como las catecolaminas,
las que al liberarse actúan como broncodilatadores.

Durante años, la incapacidad para participar en programas atléticos y/o


deportes de recreo ha sido un obstáculo para niños y adultos asmáticos. Se
pensaba que los asmáticos no podían ni debían tomar parte en equipos
deportivos y actividades vigorosas, pero actualmente se ha eliminado esa
falsa creencia, sino más bien, es una indicación acertada que mejora la
calidad de vida del paciente asmático.
Un paciente con asma, en el que seamos capaces de controlar su asma
basal, o en un período fuera de crisis, si mantiene unas medidas básicas
correctas, puede hacer cualquier tipo de deporte al más alto nivel de
rendimiento físico, ya que éste permite un mayor control de las crisis y
tolerancia al mismo.

Recomendaciones

• Antes de iniciar sus ejercicios, caliente durante períodos de tiempos


más largos.

• Cuando el ambiente este frío, en lo posible, respire por la nariz, eso


ayuda a calentar y humedecer el aire que inhala.

• Si hace ejercicios al aire libre, observe las condiciones del aire, trate de
imaginar como reacciona a diversos contaminante y alergenos.

• Mejore su estado físico con ejercicios aeróbicos que pueden aliviar su


problema.

• Se debe reducir el ejercicio cuando tenga enfermedades virales, ó


cuando los niveles de pólenes y contaminantes estén altos, ó cuando
la temperatura esté extremadamente baja.

• La natación es frecuentemente considerada, el deporte de elección


para asmáticos y para aquellos con una tendencia hacia el
broncoespasmo a causa de sus muchos factores positivos: un
ambiente caluroso, húmedo, disponibilidad durante todo el año y el
modo en que la posición horizontal podría ayudar a movilizar el moco
de la parte inferior de los pulmones. La natación también tonifica los
músculos superiores del cuerpo.

• Realizar deportes que involucren el uso de descargas cortas de


energía, tales como el baseball, football, luchas, carreras de campo y
pista de corta distancias, golf, gimnasia y surfim en tablas.

• El yoga puede resultar muy aconsejable para algunas personas, ya que


ayuda a relajar el cuerpo y a que se respire mejor.

• Hay deporte y actividades con las que se debe tener cuidado, como
son: el submarinismo, el alpinismo, el excursionismo y el esquí.

• Solo hay un deporte que no puede hacer y es el buceo con botellas de


aire, debido a unos condicionantes fisiológicos determinados que
pueden afectar a cierta profundidad al asmático. Aunque, con el control
de un buen profesional y un conocimiento profundo de su enfermedad y
su estado actual también puede practicar el buceo con escafandra
autónoma sin un riesgo superior al de otros individuos no asmáticos.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 FISIOLOGÍA DEL EJERCICIO, RESPUESTA Y ADAPTACIONES.


LAMB, DAVID., SEGUNDA EDICIÓN, MADRID:
IMPRESIÓN GTREFOL S.A.. 1989:235

 FISIOLOGÍA DEL ESFUERZO Y DEL DEPORTE.


WILMORE, JACK H., TERCERA EDICION, BARCELONA:
EDITORIAL PAIDOTRIBO, 2000: 208-209.

 MANUEL MERCK.
BERKOW ROBERT MDD, DIRECTOR EDITORIAL, NOUENA
EDICION: ESPAÑA: MORBY / DOYMA LIBROS, 1994:
117-128.

 PATOLOGÍA ESTRUCTURAL Y FUNCIONAL.


KUMAR ROBBINS COTRAN, CUARTA EDICIÓN, ESPAÑA:
INTERAMERICANA. McGRAW-HILL, 1990: 816-818.

 COMPENDIO DE PEDIATRIA.
BEHRMAN, RICHARD E. M. D., SEGUNDA EDICION, NUEVA YORK:
INTERAMETICANA. McGRAW-HILL, 1994: 263-267.

 PRINCIPIOS DE MEDICINA INTERNA.


HARRISSON, DECIMO TERCERA EDICIÓN, NUEVA YORK:
INTERAMERICANA. McGRAW-HILL, 1994: 1341-1348.

 FUNDAMENTOS DE MEDICINA.
GONZALEZ A., MARCO A., NOVENA EDICIÓN, COLOMBIA:
CORPORACIÓN PARA INVESTIGACIONES BIOLÓGICAS, 2000: 362-
370.
 TRATADO DE FISIOLOGÍA MEDICA.
GUYTON-HILL, NOVENA EDICIÓN, NUEVA YORK: INTERAMERICANA.
McGRAW-HILL, 1997: 575-578, 584.

 ACTAS CIENTÍFICAS VENEZOLANAS.


DE HERNÁNDEZ, ARMAS M.J., ET ALL, VOLUMEN 47 (SUPLEMENTO
1). 1996,150.

 DICCIONARIO MOSBY DE MEDICINA Y CIENCIAS DE LA SALUD


HARCOURT BRUCE DE ESPAÑA. PAG. 98-99.

 LIBRO OLIMPISMO Y MEDICINA DEPORTIVA.


1996 RAFAEL SANTONJA.
http://www.cicom.es/vmedia/santonja/santonja.htm
ED. PAGS.: 361-3683

 www.eladibauer.com/html/noticias/2001marole.atm.
 www.cuba.culdpublinnovac/vo1.4num1/artico4.htm.
 http://www.drscope.com/privados/consulta/asma/.
 http://www.tuotromedico.com/temas/consultas/asma.htm.
 http:///www.iladibaupr.com/feb01/htm/acneuma.htm
 http://personal.redesb.es/franchek/