You are on page 1of 15

EL YACIMIENTO ROMANO DE LA ERMITA (ONIL, ALICANTE).

Ana María García Barrachina••


José Ramón García Gandía••••

Resumen:
Presentamos en este artículo los
resultados obtenidos en la realización de unos
sondeos arqueológicos realizados en la villa
romana de La Ermita en Onil, paso previo a
su excavación debido a un proyecto de
construcción de un Ecoparque en la zona.

La villa romana de la Ermita


se encuentra en el término
municipal de Onil, a un kilómetro
de distancia aproximadamente del
centro urbano de la localidad.
Ocupa una zona destinada al
cultivo, que en la actualidad se
encuentra abandonada, a excepción
que una planta de tratamiento de
basuras en la esquina suroeste del
solar. Antiguamente, esta zona
estaría ubicada en una ladera de
ligera pendiente a los pies de la
Serra d'Onil, y cerca de las fértiles
tierras que rodeaban el antiguo
marjal desecado en el siglo XVIII.
La parcela donde se han
desarrollado lo trabajos, esta situada
en la calle Todos los Santos s/n,
entre el cementerio de la localidad,
y la Ermita de Nª Srª de la Mare de
Deu de la Salut. En el extremo
derecho de la carretera comarcal de
Onil a Villena. Las coordenadas
U.T.M. son: X: 701910; Y:
4277537.
El yacimiento se encuentra a una altitud de 670 m s.n.m. siendo la altura media
de la orla montañosa que rodea la Foia de Castilla de unos 1.000 m s.n.m (Cerdá
Borderá, 1983, 69) y la de las tierras llanas de unos 600 m.
El yacimiento de la Ermita toma su nombre de la cercana Ermita de Nª Srª de la
Mare de Deu de la Salut, y es conocido desde la década de 1980 cuando con motivo de
la realización de la Carta Arqueológica de la Foia de Castilla se recogen materiales para
su adscripción cultural y se realiza su inventario y catalogación (Cerda Borderá, 1983,
85-87). El yacimiento se interpreta como una villa rústica romana dedicada a la
explotación de la tierra. Se comenta también la existencia de restos arquitectónicos
relacionados con una balsa o aljibe. Entre los materiales arqueológicos hay que destacar
la presencia de sigillata hispánica y sigillata clara A, lo que aporta según el citado
investigador, una cronología desde principios del siglo II hasta el siglo IV (OP. CIT.).

Durante la primavera de 2003 y con motivo del proyecto de construcción de un


Ecoparque en la parcela antes mencionada, se diseñó un proyecto de sondeos
arqueológicos bajo dirección de uno de nosotros, con el objetivo de poder realizar el
impacto arqueológico que supondría la realización del Ecoparque. Se trataba de
delimitar lo más exactamente posible los restos arqueológicos para su posible
excavación, ya que el citado proyecto suponía una importante remoción de tierras y
vaciado en varios niveles a modo de escalones.

1. Descripción de los trabajos.

Antes que nada hubo que retirar todos los escombros y basuras que se habían ido
acumulando en el solar ya que había sido utilizado como vertedero incontrolado durante
mucho tiempo. La parcela, de x metros cuadrados, comprendía, en el momento de los
trabajos, dos bancales situados a distinto nivel, con un desnivel total de 4 metros,
aunque, por testimonio oral, sabemos que, tiempo atrás, esta superficie era ocupada por
más bancales, con diferentes cultivos, que fueron desmontados quedando tal y como
están actualmente.
Una vez limpia la parcela, se plantearon una serie de zanjas paralelas, con una
orientación SW-NE, excepto la número 6 que sigue una orientación N-S. Se
distribuyeron por todo el solar para poder delimitar así la extensión del asentamiento.
Siempre que se detectaba nivel arqueológico se detenía el trabajo de la pala mecánica en
la zanja. Inevitablemente, dadas las características de la maquinaria utilizada, en algún
caso se excavaron algunos centímetros del nivel arqueológico antes de paralizar la
excavación. Por ello prestaremos a la hora de estudiar los materiales, especial atención a
los recogidos en estos niveles.
Se realizaron en el bancal superior las Zanjas 1, 2 y 3 y las ampliaciones A1, A2 y
A3. En el bancal inferior se practicaron las zanjas 4, 5, 6, 7, 8 y 9. El número total de
zanjas o sondeos realizados ha sido de nueve y el de ampliaciones de tres, cada uno con
una longitud y profundidad diferentes dependiendo de su composición estratigráfica.

Zanja 1: Tiene una longitud de 76 metros y una anchura de 1'5 metros. Tras rebajar el
nivel superficial formado por escombros, basuras, gravas y material arqueológico
descontextualizado, se documentaron una serie de restos constructivos a los que se ha
dado una numeración propia y que seguidamente se enumeran: El primero de ellos es el
P1, formado por un murete de mampostería muy deshecho de x centímetros de anchura
y con una orientación N-S.
El punto P2, (ver plano x)a 25 metros de longitud desde el inicio de la zanja. Se
trata del fondo de una balsa de hormigón ( posar mesures) con una orientación N-S, con
revestimiento de opus signinum y, en el único lado apreciable con pared, media caña. Su
superficie presentaba marcados los dientes de una pala excavadora, testimonio de
anteriores intervenciones en el yacimiento.
El punto P3, se sitúa a 31 metros desde el inicio de la Zanja 1, comprende parte
de un muro de mampostería, (posar mesures) con una orientación N-S.
A partir del punto P3 la tierra era de color gris ceniciento y textura muy fina, con una
potencia aproximada de 40 cm, aparentemente sin alterar y con material arqueológico
descrito más adelante. Esta tierra no se excavó.
El punto P4, a 108 metros del inicio de la Zanja 1, abarca un muro de
mampostería muy arrasado con una orientación NE-SW. Se dejó de excavar junto al
muro ya que se detectó un nivel arqueológico con abundancia de cerámica, restos de
carbones y material de construcción.

Zanja 2: Tiene una longitud total de 78 metros y una anchura de 1'5 metros. Se excavó
un relleno de 1 metro de espesor hasta llegar a una tierra compactada, uniforme, de
color marrón oscuro, con material cerámico y restos de tegulae en superficie. A 20
metros del inicio y en la cara norte de esta zanja se apreció, tras retirar unos centímetros
del nivel superficial, parte de un muro de mampostería con una orientación E-W ( posar
mesures). En el resto de la zanja no se detectó material arqueológico ni restos de
estructuras, sólo sedimento con gravas.

Zanja 3: Tiene una longitud de 90 metros y una anchura de 1'5 metros. Tras retirar la
tierra de relleno apareció una tierra compactada de color marrón, similar a la de la Zanja
2, al llegar a esta tierra se paralizaron los trabajos de excavación ante la perspectiva de
haber localizado el nivel arqueológico. En los últimos 8 metros se excavó un relleno de
2 metros formado por basura y escombros.

Zanja 4: Tiene una longitud total de 111 metros y una anchura de 1'5 metros, está
situada en el bancal inferior. En los primeros 35 metros no se detectó nivel
arqueológico pero a partir de ese punto y hasta el metro 106, tras rebajar
aproximadamente 30 centímetros, aparecía una tierra de color gris oscuro, con
apariencia de pertenecer ya a un nivel arqueológico. En el nivel superficial,
contaminado por remociones contemporáneas, afloró un fragmento de tubulus o tubo
espaciador empleado en edificios termales, fragmentos de Terra Sigillata africana y
cerámica común.

Zanja 5: Tiene una longitud de 36 metros y una anchura de 1'5 metros. Al igual que en
la Zanja 4 y a la misma altura observamos el nivel de tierra gris con apariencia de
pertenecer a un nivel arqueológico; en los seis primeros metros, en el nivel
contaminado, se recogieron un hueso y un fragmento de cráneo humanos, cerámica y un
fragmento de tegula.

Zanja 6: Tiene una longitud total de 57 metros y una anchura 1'5 metros, sigue una
orientación N-S. Se excavó tierra de cultivo, vegetal, con poco material arqueológico. A
los 42 metros del inicio profundizamos dos metros hasta llegar a unas piedras agrupadas
y alineadas que formarían parte de un muro de mampostería con orientación N-S.

Zanja 7: Tiene una longitud de 33 metros y una anchura de 1'5 metros. En el primer
tramo aparece poco material arqueológico, la tierra es de labranza y de arrastre con
numerosos cantos; a partir de la mitad hacia el final se observan manchas de tierra de
color oscuro con material arqueológico que no se excavaron.

Zanja 8: Tiene una longitud de 15'5 metros y una anchura de 1'5 metros. En algunos
puntos, a 40 centímetros aproximadamente de profundidad, observamos una tierra
oscura que no se excavó, con gravas y poco material cerámico, no se aprecian
estructuras en superficie.

Zanja 9: Tiene una longitud de 22 metros y una anchura de 1'5 metros. Se constata
poco material aunque aparece una tierra de color oscuro, como en las Zanjas 7 y 8,
podría tratarse de nivel arqueológico que no se excavó.
Tras haber terminado las zanjas se plantearon una serie de ampliaciones de algunas de
ellas para determinar la existencia de más estructuras. Estas ampliaciones son las
denominadas A1, A2 y A3.
A1. Situada en el lado sur de la Zanja 1, consistió en ampliar la Zanja 1 desde el
metro 25 hasta el metro 37 de la misma zanja hasta llegar a la Zanja 2, se efectuó en esta
zona porque allí habían aparecido la balsa (P2) y el muro (P3). Se rebajaron
aproximadamente 30 centímetros. Es el área que más material proporciona (cerámica,
huesos, material de construcción) aunque procedente todo de tierra de relleno con
ladrillos, plásticos y restos actuales, como demostraban las señales de la balsa, todo este
área fue removido por obras anteriores.
A2. Situada en el lado sur de la Zanja 1, consistió en ampliar en 6 metros la
Zanja 1 desde el metro 76 hasta el metro ¿90?. Se rebajaron unos 20 centímetros. Se
constataron varios tramos de un mismo muro de mampostería con unas dimensiones de
x y x, muy arrasados, a 87 y ¿x? metros.
A3. Situada entre las Zanjas 2 y 3, junto a la ampliación A1, consistió en ampliar
en x metros a partir del metro 23 partiendo del inicio hasta el metro 54 rebajando el
nivel removido en unos 30 centímetros. Presenta profusión de materiales cerámicos,
sobre todo Terra Sigillata africana, un fragmento decorado de Terra Sigillata Hispánica
del taller de Bronchales y una base de Terra Sigillata con sello; se trata, como en el
resto de todas las zanjas, de tierra de relleno.

Así pues, tras realizar los sondeos, podemos delimitar la extensión del
yacimiento que comprendería los puntos P1, P2, P3, P4, A1, A2, A3, parte de las Zanjas
4, 5 y 6, así como también las zanjas 7, 8 y 9.
El principal hecho ha sido constatar la existencia de estructuras, muy arrasadas,
entre ellas el fondo de la balsa de hormigón con revestimiento de opus signinum (P2),
varios tramos de muros (puntos P3 y P4, Zanjas 2 y 6 y ampliación A2), y niveles
arqueológicos sin alterar. Dentro del material arqueológico descrito a continuación
destacamos una moneda de época bajo imperial hallada en el P3 en un nivel sin
contaminar; restos humanos y un fragmento de tegula aparecidos en la Zanja 5, en un
nivel contaminado (lo que nos anima a considerar la hipótesis de la existencia de
inhumaciones en tegula en este yacimiento) y varios fragmentos de tubuli o tubos
espaciadores repartidos en diferentes zanjas (punto P3 y Zanja 4) formando parte del
relleno actual.

2. Análisis del Registro Arqueológico.

Se han recogido un total de 204 fragmentos de cerámica y trece restos a restos


óseos. La cerámica queda repartida entre ibérica, barniz negro campaniense, Terra
Sigillata Sudgálica, Terra Sigillata Itálica, Terra Sigillata Hispánica, Terra Sigillata
Africana A, C y D, africana de cocina, cerámica común, cocina, transporte (ánfora),
almacenaje (dolium), lucernas y elementos de construcción.

2.1. Materiales ibéricos (fig 1).


Contamos con un total de once fragmentos de los que hemos identificado un
borde de tinaja con hombro (ER/A2-31), un borde de botella o tinajilla (ER/Z8-5), un
borde de tarro o caliciforme (ER/P2-5), un borde de tinajilla(ER/P2-6), un borde de
tinajilla decorado con una línea (ER/Z5-12) y seis fragmentos informes.

2.2. Materiales romanos.


Las producciones de época romana están representadas por un fragmento
(ER/A1-3), muy rodado, de cerámica de barniz negro Campaniense B, hallada en la
ampliación A1, en un nivel removido por las actuaciones urbanísticas, es una
producción que no se había detectado en este yacimiento, perteneciente a una base de
pie anular con incisión central, ubicada cronológicamente en el s. I a. C.
Producida en Terra Sigillata Itálica contamos con cuatro fragmentos informes.
La Terra Sigillata Sudgálica (fig 2) está representada por cuatro fragmentos, uno
es un borde de copa Dragendorff 37 (ER/Z3-1) y el otro un borde de una copa
Dragendorff 37A (ER/A1-1). Los otros dos son informes.
De Terra Sigillata Africana A (fig 3) tenemos 12 fragmentos, de los que
destacan un borde de plato forma Lamboglia 4/36 B (ER/Z5-1), un borde de copa forma
Lamboglia Ic (ER/Z6-3), dos bordes de copa forma Lamboglia 2a con decoración a
ruedecilla(ER/A3-5 y ER/Z2-1), un borde de copa forma Lamboglia 3a (ER/A2-3). Los
otros 7 son informes.
La Terra Sigillata Africana C (fig 4) está representada por nueve fragmentos, un
borde de plato forma Hayes 62B (ER/A3-1), un borde de plato forma Lamboglia 40 bis
(ER/Z7-1) y un borde de plato forma Hayes 50 B (ER/A3-2). Los seis restantes
son informes.
En Terra Sigillata Africana D (fig 5) tenemos ocho fragmentos, dos son de
borde de escudilla forma Atlante tav. XXXIII, n. 9 (ER/Z2-2) y un borde de escudilla
tipo Conimbriga 1975, tav. LXXII, n. 92 (ER/Z2-4). Los otros seis son informes.
En cerámica africana de cocina (fig 7) hemos identificado 15 fragmentos que
pertenecen a dos bordes de cazuelas forma Ostia III fig. 267 (ER/A2-8 y ER/Z7-6), tres
bordes de cazuelas forma Lamboglia 10a (ER/Z2-3, ER/A2-4 y ER/Z9-3), un fragmento
de borde de plato tapadera forma Ostia I fig. 261 (ER/P4-4, un fragmento de borde de
plato tapadera forma Ostia II fig. 302 (ER/P2-4) y dos fragmentos de borde de platos
tapadera forma Ostia III fig. 332 (ER/Z5-5 y ER/P4-3). Los otros seis son informes.
Es en las ampliaciones A2 y A3 y en las zanjas 1, 2, 4 y 5 donde hay mayor profusión
de material.
La moneda aparece en la superficie del nivel con potencia arqueológica del
punto P3, se trata de una fracción de follis de la ceca de Cartago fechada entre el 293 y
305 d. C. En el anverso tiene una cabeza radiada a derecha y en el reverso la leyenda
VOT/X dentro de corona y la marca de ceca FK en exergo2.

3. Conclusiones.

Estamos ante una zona que ha sufrido diferentes alteraciones, sobre todo reflejadas
en la balsa (P2) a causa de las diferentes actuaciones urbanísticas y agrícolas que han
tenido lugar en ella. Conserva áreas con estructuras y nivel arqueológico aparentemente
respetado hasta hoy, tanto en la zona superior (P3, P4 y zonas limítrofes) como en la
inferior (Zanjas 4 y 5 y posiblemente las Zanjas 7, 8 y 9). Supone la continuación de los
niveles apreciables actualmente en el perfil del margen superior de la carretera.
Los restos documentados en esta ocasión (balsa, muros y material de construcción
como ladrillos, tegulae y tubuli) y en la excavación realizada en el año 1999 con motivo
de la instalación de una tubería, no nos permiten conocer el tipo de asentamiento ante el
que estamos. Posiblemente estemos ante una villa de carácter agrícola en la que quedan
por definir los espacios y las zonas dedicadas a explotación y residencia. La cerámica
ibérica podría responder a un asentamiento ibérico que continuaría en época romana. El
hallazgo de varios fragmentos de tubuli (fig 6), aunque en lugares algo distantes entre sí
(P3 y Zanja 4), quizá debido a las transformaciones que ha sufrido el terreno, indicaría
la existencia de termas. También habríamos de considerar la posibilidad de contar con
una necrópolis de inhumación en tegulae, de la que desconocemos extensión e
importancia, debido al hallazgo de restos humanos, tegulae y una moneda que, en
ocasiones, aparece formando parte del ajuar de sepulturas bajoimperiales.
Podría tratarse de un asentamiento rural destinado a la explotación agrícola, situado
en la falda de la montaña, sobre un horizonte abierto, por encima de la marjal para evitar
riesgos de inundaciones, que aprovecharía las tierras fértiles del entorno y que se
ubicaría en una zona cercana a los caminos y pasos naturales de la comarca como
serían el camino hacia Ibi y Alcoi, hacia Villena y el Vinalopó para conectar con la Via
Augusta y la Meseta. Ubicados en este eje tenemos los yacimientos también romanos de
Les Hortes (Ibi) y Cabanyes (Castalla), este último al lado del Riu Verd.
A tenor de los materiales arriba relacionados, la cronología se extendería desde el s.
I a. C. hasta el s. IV d. C. por la moneda hallada fechada entre el 293 y 305 d. C,
pudiendo llegar incluso hasta el s. V a causa de los fragmentos de Terra Sigillata
Africana D documentados.

4. Bibliografía.

AA.VV., (1981): Atlante delle forme ceramiche. I., Ceramica fine romana nel bacino
Mediterraneo (Medio e Tardo Imperio). Roma.

AA.VV., (1994): Ceramica romana. Guida allo studio. Gruppo Archeologico Romano.

ARASA I GIL, F. Y ROSSELLÓ I VERGER, V.M., (1995): Les vies romanes del
territori valencià. Publicacions de divulgació general. Els valencians i el territori, 7.
Conselleria d'Obres Públiques, Urbanisme i Transports, València.

ARRIBAS DOMÍNGUEZ, R., (1997): "Hypocausta en la Lusitania romana. El


hypocausto de la villa de El Saucedo (Talavera la Nueva, Toledo)". XXIV Congreso
Nacional de Arqueología, vol. 4, pp. 383- 395. Cartagena.

BELTRÁN LLORIS, M., (1990): Guía de la cerámica romana. Libros Pórtico.


Zaragoza.

CARANDINI, A. et alii (1973): "Ceràmica a patina cenerognola. Ceràmica a orlo


annerito", Ostia III, Studi Miscellanei 21, Roma .

CERDÀ BORDERA, F., (1983). "Contribución al estudio arqueológico de la Foia de


Castalla (Alicante)". Lucentum II, Universidad de Alicante, 69 - 90.

CERRILLO MARTÍN DE CÁCERES, E., (1995): "Reflexiones sobre las villae romanas
en Hispania". Poblamiento rural romano en el sureste de Hispania. Actas de la Jornadas,
Jumilla 8-11 de noviembre de 1993, pp. 19-26. Universidad de Murcia.

GARCÍA ENTERO, V., (1997): "Las termas de las villae leonesas: modelos
arquitectónicos y funcionales". XXIV Congreso Nacional de Arqueología, vol. 4, pp. 375-
382. Cartagena.

HABELT, R. et Alii, (1990): Conspectus Formarum, Terra Sigillatae Italico modo


confecta, Bonn.

MOREL, J. (1981). Céramique campaniense. Les formes. Paris.

OLCINA, M. y RAMÓN, J., (2000): "Las cerámicas africanas de Lucentum (Tossal de


Manises, Alicante): los fondos antiguos del Museo Arqueológico Provincial y
consideraciones en torno a la decadencia de la ciudad romana", Scripta in Honorem
Enrique A. Llobregat Conesa, Tomo I, Alicante, pp. 391-431.

RIBERA LACOMBA, A. (1988-1989): "Marcas de terra Sigillata del Tossal de


Manises". Lucentum VII-VIII, 171-204.
ROCA ROUMENS, R y FERNÁNDEZ GARCÍA, M.I. (1999). Terra Sigillata
Hispánica. Centros de fabricación y producciones altoimperiales. Málaga.

TORRECILLA AZNAR, A, (1997): "Materiales de construcción en las termas de la


Hispania romana, a propósito de los materiales hallados en la villa de El Saucedo
(Talavera la Nueva, Toledo)". XXIV Congreso Nacional de Arqueología, vol. 4, pp. 397-
416. Cartagena.

Abril 2003