You are on page 1of 14

6 Ética

Dr. Pablo A. Marini, Dr. Raúl E. Petrinelli

Primera parte. Unidad 8
La conciencia
Versión 1 /enero 2012

................................5 Por razón del tipo de asentimiento ........... 7 Conciencia laxa ....................... Se concede permiso para copiar y distribuir sin fines comerciales este documento con la única condición de mención de autoría / responsabilidad intelectual del contenido original........5 Deformaciones de la conciencia ........................................................................................................................................................................................................................................................... 3 Nunca es lícito actuar en contra de la propia conciencia .....................................................................................................................................................................................................................................................................5 Por razón de la conformidad con la ley ............................................... 7 La conciencia escrupulosa ............... 7 Conciencia farisaica ............................................................................................................3 División de la conciencia.............................................................................................................5 Por razón de la responsabilidad .............................................5 Por razón del modo habitual de juzgar ............................................................................................................................................ 7 Conciencia cauterizada .................................................................. 5 Por razón del acto.......................................................... 3 Reglas fundamentales de la conciencia ................................ ............................................................................................................... 8 Copyright © Universidad FASTA 2011......................................................................................................................................................Marini – Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia 2 Índice Noción y naturaleza de la conciencia ................................................................................................................................ 7 Fuentes bibliográficas citadas.........................................................................................

de las convicciones más profundas. Es también un juicio no autónomo. actuar en contra de uno mismo. Es un juicio del intelecto práctico que. .Marini . porque ni siquiera se da cuenta de que está en la ignorancia. y puede ser no recta siendo verdadera (como vimos en el ejemplo anterior sobre aquel que omite una mentira si su conciencia se la impone como obligatoria para salvar al inocente): ƒ Para la verdad se requiere la adecuación de la conciencia con la realidad objetiva de las cosas. tanto si hace lo que su conciencia le prohíbe (aunque se trate de una cosa objetivamente lícita) como si omite lo que su conciencia le impone como obligatorio (aunque se trate de una cosa objetivamente ilícita). Porque en cualquier caso. No es pues un acto del entendimiento teórico o especulativo ni de la voluntad. la absoluta buena fe. Como se ve. en determinadas circunstancias. en realidad. desde luego. De esta primera regla. Es un juicio particular que aprueba o prohíbe una acción singular realizada por un sujeto en determinadas circunstancias concretas. la conciencia que equivocadamente cree que un acto bueno es malo o que un acto malo es bueno. y de los primeros principios del actuar moral. entonces ¿qué pasa en el caso de la conciencia errónea? Es decir. la conciencia invenciblemente errónea). ƒ para la rectitud basta la adecuación subjetiva. Si se es consecuente con la regla que acabamos de enunciar se debe decir que hay obligación de seguirla. la supone. en el sentido de que no pone en tela de juicio a la ley moral sino que. a partir de la ley moral. dictamina acerca de la bondad o malicia de un acto concreto. El que obra contra su conciencia peca siempre. Y peca también omitiendo una mentira si su conciencia se la impone como obligatoria para salvar a un inocente.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia 3 Noción y naturaleza de la conciencia Conciencia en sentido moral es el dictamen o juicio práctico de la razón acerca de la moralidad de una acción que vamos a realizar o hemos realizado ya. Reglas fundamentales de la conciencia Nunca es lícito actuar en contra de la propia conciencia Actuar en contra de lo que dicta la conciencia es. entonces. por el contrario. supuesta. siempre que se trate de una ignorancia que el sujeto no puede superar. una conciencia puede ser recta y no verdadera (por ejemplo. peca el que asiste a un espectáculo de suyo inocente si su conciencia se lo presenta como pecaminoso. no obra con conciencia recta. Pero. podemos derivar las demás: Según este principio.

el sujeto se expone a cometer voluntariamente un pecado. 5. ƒ Hay obligación de formar la conciencia. 6. por lo que no actúa con conciencia recta.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia ƒ Sólo la conciencia recta es regla moral: El que quiere un objeto presentado por la conciencia recta como malo. La formación de la conciencia implica: 1. un esfuerzo positivo y serio por conocer la ley natural. aunque objetivamente sea bueno. la conciencia debe ser verdadera o invenciblemente errónea para ser regla de moralidad: La invenciblemente errónea obliga de modo secundario (sólo mientras dura el error y de modo accidental). pidiendo con sinceridad a Dios que ilumine nuestra mente. la práctica de las virtudes. rezar. el que actúa es responsable de ese error. 4 . la lucha contra los vicios. ƒ No es lícito actuar con conciencia dudosa: Por lo que es necesario salir antes de la duda. 3. lo que se hace ejercitando la virtud de la docilidad. No obliga en cuanto errónea sino en cuanto el hombre la considera verdadera. aceptar los propios errores. ya que si la conciencia se equivoca al juzgar los actos por descuidos voluntarios y culpables. dejarse enseñar. De otro modo. 2. ƒ La conciencia venciblemente errónea no es regla moral legítima: Quien está en un error vencible advierte que debe investigar más. 4. pedir consejo a los que saben. 7. quiere el mal y peca formalmente. ƒ Además de recta.Marini .

si juzga rectamente hasta de los menores detalles. cuando no se ajusta al dictamen de la propia razón.Marini . Un típico ejemplo es el encargado de cuidar de un enfermo grave. cuando se ajusta al dictamen de la propia razón. ƒ Perpleja. si no coincide objetivamente. ƒ Delicada. ƒ Cauterizada. si no le preocupan ni los mayores crímenes y pecados. Por razón de la conformidad con la ley ƒ Verdadera. ƒ Dudosa. si coincide objetivamente con lo que la ley ordena. si se inclina a la inobservancia por motivos de poca importancia. si juzga del acto ya realizado.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia División de la conciencia La conciencia puede ser: Por razón del acto ƒ Antecedente. con la verdad objetiva de las cosas. quizás. Por razón del tipo de asentimiento ƒ Cierta. ƒ Laxa. ƒ Consecuente. si juzga del acto que se va a realizar. aunque no coincida. 5 . quizás. que teme faltar a la caridad si lo deja un rato para oír misa en domingo. ƒ Errónea. Por razón de la responsabilidad ƒ Recta. si está muy atenta a señalar las faltas de los otros pero es indulgente con las propias. ƒ No recta. ƒ Farisaica. Por razón del modo habitual de juzgar ƒ Escrupulosa. si cree que hay pecado donde no lo hay. con la realidad objetiva de las cosas. si le parece que peca en cualquier sentido que obre. aunque coincida. si da su dictamen con seguridad y sin miedo a equivocarse. si vacila sobre la licitud o ilicitud de una acción.

no pudo disiparla después de hacer todo cuanto pudo para ello. Si el acto fue bueno. aunque le asaltó alguna duda. al menos. o porque. dudó si lo había. ni siquiera confusamente. a pesar de ello.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Veamos algunas características de algunas de los tipos de conciencia citados más arriba: ƒ La conciencia consecuente desempeña un papel de testigo y de juez. si fue malo. nada hizo o demasiado poco para disiparlo. Por eso puede hablarse de una… ƒ Conciencia errónea invencible: es aquella cuyo error no puede disiparse en modo alguno. Generalmente la ignorancia cumple aquí un papel fundamental. lo aprueba llenándonos de tranquilidad y de paz. lo reprueba llenándonos de remordimiento y de inquietud. ƒ Conciencia errónea vencible: es aquella cuyo error no se disipó por negligencia del que lo padecía. ya que advirtió de algún modo el error o. ƒ La conciencia errónea dijimos que es la que juzga en desacuerdo con la ley moral dictaminando como buena una acción en realidad mala o viceversa.Marini . y. la menor duda sobre la licitud de aquella acción. 6 . Ya sea porque no vino a la mente del que obra.

por tanto el deseo de repetir una y otra vez las mismas explicaciones. 7 . Es aquella que. Generalmente esto coincide con la conciencia venciblemente errónea y es responsable ante Dios en la medida y grado de su culpable negligencia. pero con serenidad y verdad. o leve lo grave. por la costumbre inveterada de pecar.Marini . en la terquedad en los puntos de vista propios ante los consejos del confesor. no le concede ya importancia alguna al pecado. Por eso. que parecen incompatibles entre sí. pero firme. Es aquella que. Mt 23. da origen a la llamada conciencia cauterizada. Cristo los acusa de “colar el mosquito y tragarse un camello” (cfr. Es aquella que hace a la persona sensible a las faltas exteriores y de los demás pero permite pecar sin escrúpulo alguno en materias de gran importancia. etc. bajo fútiles pretextos o razones del todo insuficientes. principalmente en materia de pureza. hace grande lo pequeño y pequeño lo grande. (Sadá-Monroy 1987). con la consecuente obstinación en repetir la acusación de los pecados en las siguientes.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Deformaciones de la conciencia La conciencia escrupulosa Es aquella que por insuficientes y fútiles motivos cree que hay pecado donde no lo hay o que es grave lo que sólo es leve. en el temor permanente de que el confesor no entiende la situación interior del alma y. considera lícito lo ilícito. Conciencia cauterizada Cuando la conciencia laxa llega a un punto de deformación gravísimo. Se distingue de la conciencia delicada en que ésta atiende a los detalles mínimos. Conciencia laxa Es el extremo opuesto a la conciencia escrupulosa. y se entrega a él con toda tranquilidad y sin remordimiento alguno. en que ésta emite un juicio falso. Esta conciencia se manifiesta sobre todo en una continua inquietud por el temor de pecar en todo. y de la errónea. mientras que la escrupulosa fluctúa continuamente sin llegar a un juicio estable. Además. y en la duda asidua sobre la validez de las confesiones pasadas. generalmente largas y minuciosas. Conciencia farisaica Es una extraña mezcla de la conciencia escrupulosa y de la laxa. 24).

(1993) Los fundamentos de la moral. Aranguren. Buenos Aires: Centro de Investigaciones en Ética Biomédica. Buenos Aires: Consorcio de Médicos Católicos. Bojorge. (1988) La paternidad responsable. Horacio (2000). Tomo I. Buenos Aires: Ediciones Macchi. Ética. Madrid: Editorial Popular. José Ramón (1992).VV.VV.Pamplona: Eunsa Amerio Romano (1994). Ética de los Negocios. Madrid: Salamanca. Alfons (1970). Tomás y otros (1989). Madrid: Encuentro. Juan Carlos y Chabay. Bosch. Walter (1978). Metafísica. ¿camino sin retorno? Buenos Aires: Theoría.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Fuentes bibliográficas citadas AA. (1989) Nacer y morir con dignidad. M. Buenos Aires: Eudeba. Arregui. Arnaudo. Domingo. Compendio de moral católica. Una antropología de la intimidad. Bloom. Madrid: Criterio Libros. Buenos Aires: Aquinas. Agustín de Hipona (1990). Raymond. Nociones fundamentales de moral católica. Barcelona: Herder. Brzezinski. Barcelona: Herder. OP. Valencia: Edicep. Pena de muerte. André Léonard. Francisco M. AA. Homosexualidad y esperanza. Bernardo. JeanMarie (1991).Marini . Aristóteles (1993).VV. José Luis L. Madrid: Rialp. SJ (1965). Borruso. OP. Florencio José (1981). Madrid: Editorial Palabra. J. Confesiones. van den (1997). Cap. Juan Carlos (2008). Bilyk. Anable. Laura (2010). J. AA. Buenos Aires: Editorial Pleamar. Zbigniew (1979). La Era Tecnotrónica (Between Two Ages). El pensamiento de Juan Luis Segundo en su contexto. Silvano (2002). Buenos Aires: Aquinas. Auer. 8 . (1979). Florencio José (1994). Gerard J. Barcelona: Herder. Las virtudes o la conquista de las bienaventuranzas. Juan (1993). Aubert. Alvira. I. Madrid: Rialp. Brugger. (1991) Filosofía del hombre. (1987). En torno al hombre. Principales tesis liberales. La lucha ideológica. Basso. Razones para creer. Diccionario de Filosofía. Teologías deicidas. Bilyk. (2002) El Nuevo Orden Mundial. Madrid: Alianza editorial. (1963) Iniciación Económica y social. Basso. Buenos Aires: Carlos Lolhé. Psicología filosófica. Ética Nicomaquea. Aardwg. (1974) Breve enciclopedia de filosofía y psicología. El cristiano en la profesión. New York: Simon and Schuster. Madrid: Editorial Gredos. Vicente y Choza. Pamplona: Editorial Eunsa. Domingo. Arnaudo. Buenos Aires: Troquel. A. Godfried (1992). Madrid: Alianza editorial. Ayllón. The closing of american mind. Buenos Aires: Paidós. Iota unum.

Curso Básico de Cristianismo. Buenos Aires: Ediciones Universidad del Salvador. Libro II. El Magisterio de la Iglesia. Finance. Miguel A. Aurelio (1999). L. Franco. Alonso (1994). Jesús (1993). Augusto (1979). Cortina. Buenos Aires: Estrada. Madrid: Rialp. Casaubón. Denzinger. Gambra. Diccionario de Filosofía. Dietrich von Hildebrand y Alice Jourdain (1960). Castellote Cubells. Octavio N. Muerte cerebral. Libertad. Moral auténtica y sus falsificaciones. Juan Alfredo (1992). Documentos completos. Contribución tomista a la filosofía del derecho. Diez palabras claves en ética. González Álvarez. Navarra: Eunsa. Alberto (1974). Guardini. Buenos Aires: Scholastica. gracia y destino. Hacia un Espíritu Abierto. Buenos Aires: Lumen. Buenos Aires: Sudamericana. Buenos Aires: Educa. Pamplona: Eunsa. Madrid: Rialp. J. Fernández.L. Nociones generales de Lógica y Filosofía. Concilio Vaticano II (1967). Pamplona: Eunsa. Etcheverrigaray. 9 . La supresión del pudor y otros ensayos. Tratado de metafísica. Rafael (1999). Ética de las Profesiones .Marini . Madrid: Verbo divino. García López. Giussani. Madrid: Encuentro. Rafael (1981). Pamplona: Eunsa. Giuseppe (1977). (1993). A (1979). Del Noce. (1980) Los fundamentos metafísicos del orden moral. Barcelona: Herder. Madrid: Guadarrama. Alberto (1959). Buenos Aires: Eudeba.3. Ferrater Mora. y Hortal. Mario (1992). Catecismo de la Iglesia Católica (CATIC) Choza. Valencia: Edicep. José (1971). Compendio de Ética filosófica e Historia de la Ética. Buenos Aires: Arché. Enrique (1963). Fariña Videla. Gómez Pérez. Los derechos humanos en Santo Tomás de Aquino. Breve y necesaria inquisición (Indagaciones metapsicológicas de un psicólogo). Joseph (1983). Fernández Fernández. El hombre y la medicina. Graneris. Madrid: Editorial Gredos. Biología y ética. Teología Moral. Romano (1994).. Jesús (1979).Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Caponnetto. Derisi. Jacinto (1980). Represión y libertad. Vol. Agonía de la sociedad opulenta. Madrid: Editorial Burgos. Salvador (2002). Bilbao/Santander: Mensajero Sal Terrae. Adela (1995). Colomo Gómez. Historia sencilla de la filosofía. Buenos Aires: Itinerarium. Moral. Madrid: Publicaciones de la Universidad Pontificia Comillas. I Moral fundamental..

Tratado de filosofía. II. Vitorio (1997). Komar. Buenos Aires: Ediciones Don Bosco. Pamplona: Gratis Datae. inédito. Madrid: BAC. ética cristiana. Federico (1992). Mendoza: Idearium. Francisco (1979). Mihura Seeber.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Hildebrand. Tomo IV: Moral. abril 1992. Sobre el realismo jurídico. Pablo (2006c). Pablo (2006a). Cristianismo para paganos modernos. Regis (1959). La verdad como vigencia y como dinamismo. Razones para la esperanza. Jugnet. Buenos Aires: Universidad Libros. (1978) Martín Lutero: sobre la libertad esclava. Buenos Aires: Abeledo Perrot. Buenos Aires: Guadalupe. Mateo Seco. Massini Correas. Pamplona: Gratis Datae. Barcelona: Planeta Testimonio. Madrid: Sígueme. André (1998). Leocata. Maritain. Sacralidad y secularización. Paolo (1969). Carlos I (1993). La presencia de la verdad en el actual debate ideológico. La Plata: Ediciones UCALP. Tomos I a VI. política y económica a la luz del Derecho Natural. Iriarte. Immanuel (1996). Buenos Aires: Universidad Libros. Deontología social. Buenos Aires: Abeledo-Perrot. Gregorio (1999). Leyendas negras de la Iglesia. Lamanna. Messner. La religión dentro de los límites de la mera razón. Kreeft. Marini. Apuntes de filosofía. Madrid: Edicial. Leonard. Carlos I (1980). Postmodernidad. crítica filosófica. Messori. año 8. Lecciones fundamentales de la Filosofía Moral. José María (1997). Rudolf Allers o el antiFreud. Carlos I (1978). Globalización. (1967) Ética social. J. Buenos Aires. José María (1996). Madrid: Magisterio Español. Buenos Aires: Plantin. El fundamento de la moral. Vol. Pablo (1990). Kant. Apuntes de Teología. Iraburu. Moral auténtica y sus falsificaciones. Pablo (2006b). La Revolución tecnocrática. Filosofía del derecho. Emilio (2002). Madrid: Guadarrama. Massini Correas. Marini. E. Buenos Aires: Universidad Libros. Madrid: Rialp. Gladius. Marini. De Bergson a Santo Tomás de Aquino. 10 . Dietrich von y Jourdain. México: Porrúa. Neoliberalismo. Alice (1960). Buenos Aires: Sabiduría Cristiana. Jacques (1946). Martín Descalzo. Marini. Buenos Aires: Club de Lectores. Jolivet. Maritain. De Cristo o del mundo.Marini . Historia de la Filosofía. n°23. Buenos Aires: Carlos Lolhé. Peter (2002). Jacques (1966). Massini Correas. Lucas F. José Luis (2002). Louis (1952). Iraburu. Del Iluminismo a nuestros días. Buenos Aires: Club de Lectores.

Carmelo E (1988). Madrid: Magisterio Español. Pamplona: Eunsa. Pamplona: Eunsa. Fernando (1979). Daniel J. racionalismo y realidad. Buenos Aires: Poblet. Curso de Doctrina Social Católica. Palabras de vida eterna. La libertad interior. Curso de Teología Moral. Madrid: Rialp. III. Madrid: Palabra. Teología moral. Pinckaers. Pamplona: Magisterio Español. crítica filosófica. Pieper. Rodríguez Luño. Buenos Aires: San Pablo. Madrid: BAC. Royo Marín.Marini . Barcelona: Herder. Ángel (1986). Charlas sobre moral cristiana. Josef (1974). Ruiz. Alfredo (1987). Montejano. (1984). Henri (2002). L. Madrid: Ediciones Braga. Barcelona: Herder. Cien años de Doctrina Social de la Iglesia. Joseph (1956). Historia sencilla del pensamiento político. Royo Marín. Madrid: BAC. y otros (1986). Buenos Aires: Sudamericana. El descubrimiento de la realidad. Madrid: PPC. Pieper. Ideología. Buenos Aires: Abeledo Perrot. Philippe. Josef (1980). Pieper. Diccionario Teológico interdisciplinar. Ricardo y Monroy. Jesús (1983). El capitalismo en el siglo XXI. Rivas. Josef (1984). Quiles. Fundamentos de Filosofía. Jacques (2005). Salamanca: Sígueme. El regreso del hijo pródigo. Antología. Ousset. Madrid: Rialp. Madrid: Biblioteca Nueva. Cuestiones de teología. 11 . Barcelona: Herder. Las virtudes fundamentales. José (1987). Antonio (1978). Josef (1979). Bernardino (1981). Manual de Teología Dogmática. Madrid: Rialp. Psicoanálisis y concepción espiritualista del hombre. 2006. Jean (1977). Santiago de Chile: Paulinas. Teología de la caridad. Nuttin. Ética y deontología docente. Pacomio. Sadá. Buenos Aires: Depalma. 2 tomos. Carlos (1996). I. Moyano Lerena. Marxismo y revolución. P. Nouwen. II. Madrid: Rialp. Antonio (1957). Revista Mercado. Madrid: BAC.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Millán Puelles. Ott. ética y filosofía. Voltaire: Tratado sobre la tolerancia. 12 publicaciones. Ludwig (1986). Buenos Aires: CIES. Buenos Aires: Cruz y Fierro. (1988) Las fuentes de la moral cristiana. Defensa de la filosofía. Palabras cristianas. Ezequiel (1990). Madrid: Sígueme. Antonio (1963). Teología moral para seglares. Ortiz. Palumbo. Ocáriz Braña. Pieper. La persona humana. Peguy. Montánchez. Jesús (1947). Ismael (1980). Profesores del Instituto Social León XIII (1967). Ocáriz Braña. Ética. Charles (2002). Buenos Aires: Editorial Coyuntura.

Savagnone. Tejedor Campomanes César (1996). Tomo 2. Mario (1992). Vallet de Goytisolo. Tomás de Aquino (2000). R. Teología dogmática. 12 . crítica filosófica. Suma contra Gentes. Curso de Filosofía Tomista. Madrid: Rialp. México: Editorial Tradición. M. Sambrizzi. En torno al derecho natural. Alexis de (1980). Tomás de Aquino (1961).A. Madrid: Paulinas. (1961). su pensamiento espiritual. Madrid: Palabra. Madrid: Studium. Antonio (1992a). de (1982). 2 tomos. Buenos Aires: Serviam. Vol. Legitimidad de la pena de muerte. Robert (1989). Utz. Teresa de Calcuta (1997). Implicaciones políticas. Madrid: Ediciones SM. Jean Paul (1985). Sayés. Madrid: Magisterio Español. El existencialismo es un humanismo. Trese. Epistemología general. Filosofía cristiana. Suma Teológica. Juan (1973). guerra y objeción de conciencia a la luz de la moral católica. Madrid: Rialp. La Fe explicada. Michel (1991). Spaemann. Madrid: Gredos. F. Madrid: BAC. (1981) Moral. Doctrina Social de la Iglesia. Madrid: Rialp. Antropología y moral (de la “nueva moral” a la Veritatis splendor). Vernaux. Eduardo A. Madrid: Fuerza Nueva. A. Los Mandamientos comentados. Juan Claudio (1995). Sayés. Madrid: Rialp. Razones para creer. Sartre. Buenos Aires: Ediciones del Cruzamante. Tomás de Aquino(¿). Comentario a la Epístola a los Romanos.Marini . El gran desafío. Alfredo (1993). 17 tomos (STh). Theodor (1951). La teología moral en la historia de la salvación. J. Somoano Berdasco. Emilio. Schooyans. Madrid: BAC. Giuseppe (1987). Orar. Sanahuja. Buenos Aires: Abeledo Perrot. Torre. 1. México: Librería Parroquial de Clavería. José M. P. Steinbüchel. La democracia en América. (1964) Ética social. Tomás de Aquino (1953). Sorel: reflexiones sobre la violencia. Tomo I. Introducción a la filosofía. Buenos Aires: Gladius. Buenos Aires: Paulinas. Barcelona: Herder. Enrique (1968). Madrid: Organización Sala Editorial S. Schmaus. Pacifismo.El aborto. Barcelona: Herder. Barcelona: Herder. Antonio (1992b). El nuevo orden mundial en el pensamiento de Francis Fukuyama. Valcarce Alfayate. Madrid: Palabra. Buenos Aires: Planeta testimonio. Tocqueville. Lo natural y lo racional. Leo (1990). Strubbia. Roger (1981a). (2001) La procreación asistida y la manipulación del embrión humano. Los fundamentos de la moral católica. Rafael (1978). Simon. Tomo II. Buenos Aires: Ediciones del 80. Madrid: Alianza. J.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Sáenz. Tomos I y VII. Silva.

13 .Marini . Pamplona: Eunsa.Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Vernaux. Villa. Néstor (2000). Sapientia. Rodolfo L. Villey. XXXV. Michel (1979). Vigo. vol. N°135. Roger (1981b). Filosofía del hombre. 1980. Buenos Aires: Universidad Libros. Barcelona: Herder. Manual de Derecho Eclesiástico. Curso de filosofía tomista. Compendio de Filosofía del Derecho. Tomo I. (1980) Versión subjetivista y realista de los llamados derechos subjetivos de la personalidad o esenciales del hombre.

María Clara Lucifora Diseño y edición digital: Lic.ar 54 223 4990462 14 . José Miguel Ravasi Dirección general: Lic.Mar del Plata. Matías Zubiria Mansilla © 2011 Universidad FASTA Gascón 3145 . María Clara Lucifora y Lic.B7600FNK .Petrinelli 06 – Ética – 1era Parte – La conciencia Equipo editorial Corrección de estilo: Mg.Marini . María Verónica Riedel Mediatización: Mg. Argentina escueladehumanidades@ufasta.edu.