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I

Desde las primeras líneas de la introducción, con una narración muy
novelesca del obrero en su trabajo, el economista francés Benjamin Coriat
nos adelanta cuál va a ser el eje de su libro: la relación que se teje al interior
de la fábrica; en otras palabras, la tensión capital/ trabajo. Para esto, el
autor va a enmarcar todo su análisis en la corriente de la regulación: esto
es, va a describir el régimen de acumulación y su dinámica que, producto de
su necesidad constante de acumulación, necesita resolver la tensión
capital / trabajo, transformando las relaciones al interior del taller.
El libro consta de 11 capítulos, y se divide en dos partes fundamentales: los
primeros seis capítulos detallan todo el proceso de formación de régimen
fordista de acumulación; y una segunda parte, que son los 5 capítulos
restantes, donde se describe la crisis del régimen, producto de su propia
dinámica, y los cambios que se intentan poner en marcha para equilibrar
esta situación.
Son muy interesantes también, desde el punto de vista metodológico
argumentativo, las fuentes que utiliza Coriat: balances de empresas,
testimonios de empresarios; todo aquello que sirva para fundamentar la
problemática del trabajo en la agenda del capital.
La tensión eje de todo el libro nos parece fundamental; ya que en 1979,
fecha en la cuál es publicado, Coriat está mirando los mecanismos que pone
en marcha el capitalismo para recuperarse de sus crisis. Veamos con más
detalle cómo se desarrolló todo el proceso para el autor, desde la formación
del régimen fordista de acumulación hasta el momento en que él escribe.
II
En sus comienzos, uno de los grandes obstáculos que va a tener el capital
para su desarrollo en los Estados Unidos, a diferencia de Inglaterra, es el
trabajo de oficio. El mismo otorgaba al obrero el control sobre los tiempos y
la operatoria en la producción. Este saber obrero constituía, para el autor, el
principal obstáculo en el modo de acumulación de la segunda mitad del
siglo XIX: por un lado, limitaba la expansión de la producción, por el control
de los tiempos; por el otro, por la alta cualificación del trabajo que se
realizaba, que implicaba mayores costos de la fuerza de trabajo. Es en esta
fuerte tensión entre las necesidades del capital y el obstáculo que le impone
el trabajo de oficio, que irrumpe la figura de Taylor. El foco de su ataque será
lo que él llamó la “holganza sistemática”, que constituía el control de los
tiempos de producción que ejercía el obrero de oficio. La irrupción de Taylor
será, entonces, la imposición de la administración científica del trabajo, la
reducción del proceso de trabajo a sus gestos elementales, la imposición del
cronómetro en la producción, conocido como el principio de “time and
motion study”. Estas nuevas normas de trabajo constituyen un momento,
casi diríamos, fundacional en el libro: conforman el primer ataque directo
del capital sobre el trabajo de oficio; implica una transferencia del saber
obrero a la administración; una disminución de los tiempos muertos y, por
ende, un alargamiento de la jornada de trabajo; un incremento de la
intensidad y productividad del trabajo.
Con Ford ya no va a ser la imposición, si se quiere, psicológica del
cronómetro sobre los ritmos en la producción, sino, muy por el contrario, la
autoridad física que se impone con la máquina sobre el trabajo: la
implementación de la cadena de montaje en la fábrica. En palabras de
Coriat:”Al inaugurar el despotismo tranquilo y absoluto de los tiempos y los
movimientos, va aún más lejos que el taylorismo y, desde el punto de vista
económico, contribuye de manera propia y específica a acelerar las
mutaciones en curso”[1]. En efecto, Ford contribuirá, en coincidencia con

III Como decíamos al principio. Las condiciones para un ciclo de creciente expansión del capital ya están listas. Es interesante advertir en el libro la relación del five dollar day como manifestación de las necesidades del capital con respecto a la fuerza de trabajo. Estado y Capital actúan en conjunto. El obrero masa. es la transformación en la relación salarial: Ford implementa el five dollar day. A su vez. La negociación aparece aquí. con las transformaciones en el rol del Estado. Pero el aspecto más importante. Keynes irrumpe como el mejor intérprete de la crisis y las necesidades del capital. al situarse en línea los obreros al costado de la cadena. el Estado va a jugar un rol muy importante en garantizar la manutención de la población no trabajadora. se impone un intento de conciliación entre el capital y trabajo. la “reserva” de fuerza de trabajo. Teniendo en cuenta también que la expansión de la gran industria va a eliminar las formas domésticas de reconstitución de la fuerza de trabajo. siguiendo la lógica que abre el proceso que venimos describiendo. lo que da paso a la producción en serie. que tiene como aspecto fundamental: la imposición de los contratos negociados de trabajo. se da la regulación final que viene a adaptar la gestión de la fuerza de trabajo a las necesidades del esquema de acumulación que comenzó con Taylor. La crisis del 30´ es interpretada por Coriat como parte del nuevo esquema de acumulación. en el absentismo. por el otro. que coexistían con ésta: se da un paso a la dominación de las formas mercantiles. se organiza en contra de la parcelación y la repetitividad del trabajo. Con el five dollar day se garantiza dicho aprovisionamiento. el nuevo sujeto que produjo este proceso. y el turn-over (rotación hacia otro trabajo) in . a partir de 1960. a la eliminación de los tiempos muertos. Si el taylorismo y el fordismo fundaron una nueva base técnica para la acumulación. Con la separación del marco rural en la reconstitución de la fuerza de trabajo. el nuevo rol del Estado viene a coronar este proceso saciando las nuevas necesidades creadas a partir de las transformaciones en el proceso de trabajo. La fábrica necesita del aprovisionamiento constante de mano de obra para hacer frente a la fuerte deserción laboral y las condiciones precarias de contratación. quizás. la falta de cuidado en la producción. cuando la tensión capital /trabajo vuelve a manifestarse en lo social. el régimen fordista de acumulación en marcha. dicha resistencia se manifiesta. producto de la salarización y mercantilización de las condiciones de reconstitución de la clase obrera. como el intento de adormecer los antagonismos de clase. Y es que en Coriat. Por otro lado se modifican las normas de producción: se da en el taller la estandarización de los materiales.este proceso inaugurado por Taylor. Con el fordismo irrumpe entonces un nuevo sujeto: “el obrero masa”. se transforma todo el espacio ocupado por los obreros: hay un principio panóptico. como un punto de enganche y continuidad. y el salario atado a la productividad. en este periodo. En este contexto. La implementación de esta relación salarial va a ir acompañada por un fuerte control de los modos de gasto de este salario. Con la nueva forma del Estado. Por un lado. es interesante poder percibir en el libro la tensión entre capital y trabajo como algo siempre latente que marca el ritmo de todos los ciclos del capital. el rol de la asistencia estatal va cobrando mayor importancia. Esta idea se hace presente en Coriat al darle una interpretación a la crisis del sistema que se inicia. la vigilancia se torna más sencilla. tal que “fuera del salario y del sistema salarial no hay salvación”[2]. para él. ya que el obrero todavía guardaba cierto margen de libertad en el nuevo esquema.

1979. y empresas trasnacionales en expansión. la oficina. Con la última modificación mencionada. así como también se debilita el impacto de una huelga sobre el proceso de trabajo. una dinámica que. Con esto se solucionan los problemas de transferencia y equilibrado. la época en que Coriat escribe. IV “Y ciertas fracciones de la mano de obra pueden ser <<estabilizadas>>. y marca. Con la entrada de los jóvenes en el mercado de trabajo. se busca romper con la unidad de acción en la resistencia del obrero masa. economistas ortodoxos y heterodoxos. esta estabilización no aparece más que como un elemento de un proceso mucho más profundo y mucho más amplio de <<desestabilización>> de la fuerza de trabajo obrera. El obrero masa en el comercio. y el servicio público. hasta hoy.de la sección constituida por el obrero individual a la sección constituida por grupos de trabajo. insistimos. al seguir teniendo el capital la necesidad de reproducir incesantemente las condiciones que permiten suministrar a la gran industria fuerza de trabajo numerosa y barata. constituye hoy día esa mano de obra que el fordismo creó por medios <<artificiales>>”[3]. La tensión entre el capital y el trabajo no puede borrarse. y lo que está en juego son las condiciones de reconstitución de la fuerza de trabajo. Tratar de aliviar su propia crisis de valorización era la meta: el capitalismo se levantaría nuevamente de una de sus caídas. Del corazón del taller a la sociedad toda. de ahí la importancia que da Coriat da la mirada de empresarios. funcionarios del Estado. El conflicto también se hace visible por la insatisfacción con respecto a las condiciones de trabajo y los salarios. . se describe a lo largo de todo el libro. los ciclos del sistema. una jerarquización que rompe con la unidad que había encontrado el obrero masa en su lucha común contra las condiciones de producción. Mostrarnos que hay una conciencia desde el capitalismo de los problemas y obstáculos que se le presentan a la acumulación. producto de la propia dinámica del proceso de trabajo fordista: el alargamiento de los tiempos de transferencia entre secciones. el capital traspasa fronteras nacionales: fuerte endeudamiento de los países en desarrollo. Es preciso decirlo claramente: el obrero social. y los mecanismos que se ponen en juego para adaptar las tensiones a sus necesidades. producto de la homogeneización que el fordismo instaló en el trabajo: se da un movimiento de cualificación de algunas tareas. Para Coriat el intento de una nueva regulación es claro: el capital responde modificando nuevamente las normas de producción dentro de la fábrica. a raíz de la necesidad infranqueable de expandir la fuerza de trabajo para aumentar la producción.crescendo. El gran aporte de este libro para su época. dando acceso al mercado de trabajo joven. Con la primera modificación se pasa -en lo que a la división de las tareas dentro de la fábrica respecta. La crisis es entonces producto de la propia dinámica y las trasformaciones que instaló el régimen fordista. se continúa el proceso de desvalorización de la fuerza de trabajo. prolongación y desarrollo del obrero masa. y la nuestra. modificando las tablas de clasificación de ciertos trabajos y la mensualización del salario. el capital busca remover los obstáculos a la acumulación. Por otro lado. es dar una visión distinta sobre los ciclos del sistema desde una visión regulacionista. Con todo esto. existe un límite técnico económico.

[1] Benjamin Coriat.2011) [2] Ibid. El taller y el cronómetro(México: Siglo XXI. 79 [3] Benjamin Coriat. p. El taller y el cronómetro. 202 -203 .