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PARTE II

LA REPRESENTACIÓN

Capítulo VII
Rex scribens : discursos de la conflictividad en
Castilla (1230-1350)
Elisa Ruiz García

1. Del verbo al pergamino 1
Escribir es una actividad de naturaleza intelectual abierta al tratamiento de cualquier asunto, mas el producto resultante se reviste con frecuencia de carácter político, bien por la intencionalidad del autor, bien por la manera en que los destinatarios interpretan el mensaje transmitido. Esta vertiente del escrito ya se manifiesta en
el primer testimonio gráfico conocido del ámbito occidental 2 y se prolonga en el
tiempo hasta nuestros días. Los textos susceptibles de ser entendidos en esta clave
no suelen ser inocentes y, por lo general, sus contenidos suponen una toma de posición sobre pensamientos, palabras y obras. Durante la alta Edad Media occidental
el ejercicio del poder discurría en gran medida por el canal de la oralidad, pero este
medio de comunicación fue cediendo el paso ante el fenómeno sociológico de la

Las siglas utilizadas en el presente trabajo son:
A.: Original de un documento.
B., C.: Copia de un documento
ACA: Archivo de la Corona de Aragón.
ACB: Archivo de la Catedral de Burgos.
ACS: Archivo de la Catedral de Sevilla.
ACT: Archivo de la Catedral de Toledo.
AHN: Archivo Histórico Nacional de Madrid.
AMMu: Archivo Municipal de Murcia
AMS: Archivo Municipal de Sevilla.
AMSCS: Archivo del Monasterio de San Clemente de Sevilla.
ANF: Archives Nationales de France (París).
ANTT: Arquivo Nacional da Torre do Tombo de Lisboa.
ASC: Archivo de los Marqueses de San Felices.
BAV: Biblioteca Apostolica Vaticana (Ciudad del Vaticano).
BCT: Biblioteca de la Catedral de Toledo.
BL: British Library de Londres.
BNF: Biblioteca Nazionale de Florencia.
BNM: Biblioteca Nacional de Madrid.
BNP: Bibliothèque Nationale de France (París).
BRAH: Biblioteca de la Real Academia de la Historia (Madrid).
BZ: Biblioteca de la Fundación Francisco de Zabálburu (Madrid).
HS: Hispanic Society de Nueva York.
PRO: The Public Record Office de Londres.
RBME: Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial.
2 Se trata de la misiva, esgrafiada en unas tablillas, por la que el rey Preto ordenaba matar a Belerofontes
(Homero, Ilias, VI, v. 169).
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Elisa Ruiz García

“invasión de la escritura”, según la certera denominación acuñada por Bernard
Guenée 3. En los comienzos del proceso de implantación del nuevo sistema, los cauces rudimentarios empleados para la elaboración de escritos sirvieron de correa de
transmisión respecto de la labor ejecutiva y/o dispositiva del gobernante, al tiempo
que se desarrollaba la capacidad de construir una memoria histórica apta para ser
fijada, conservada y transmitida de generación en generación. El cambio supuso
que la figura del rex agens, que se expresaba por la vía de la palabra y del gesto, fue
derivando hacia una representación diferente, la del rex scribens, cuya voluntad se
plasmaba mediante el recurso de unos signos visuales.
La importancia y la novedad de dirigirse el monarca por este medio a sus súbditos –y entre ellos y sobre todo a la élite que aspiraba a ejercer parcelas de poder–
favorecieron el desarrollo de la escritura como medio privilegiado de comunicación
y el concepto de autoría vinculado a la figura regia. En realidad, esta vertiente de la
persona intitulante de la Corona se puede asimilar, en cierto modo, con el concepto de “imágenes jurídicas de función” descrito por José Manuel Nieto Soria, en virtud del cual “se atribuyen al rey y al poder real funciones políticas precisas y, por lo
general, exclusivas” 4. La monarquía castellano-leonesa cuenta con un exponente singular que encarna a la perfección este modelo: Alfonso X el Sabio. Los tres descendientes que ocuparon sucesivamente el trono siguieron esta forma de manifestar
públicamente su ideario político, aunque bien es verdad que de manera menos
potente. Ciertamente, la práctica se fue debilitando y modificando con el paso del
tiempo y con el peso de las circunstancias concomitantes, pero alcanzó a llegar hasta
el bisnieto de la saga, Alfonso XI, quien cierra el ciclo de los reges scribentes. Bajo su
nombre circularon diversas obras, mas decidió encargar la labor historial a un hombre de su confianza, siguiendo una tradición bien establecida en este género narrativo, esto es, el monarca abandonó sectorialmente el recurso de la escritura en primera persona para delegarla en un autor vicario de los intereses del soberano. A
partir de ese momento habrá una voz en off que relata en tono encomiástico los
hechos atingentes al personaje reinante. Este cambio significa un desplazamiento del
punto óptico en el cual se situaba la acción descrita. En el primer caso el sujeto
enunciador desempeñaba también un papel agente; en el segundo, era un mero introductor del discurso. En resumen, la aplicación del procedimiento consistente en
la adscripción de un producto gráfico a un soberano concreto en concepto de autor
funcionó como un válido expediente durante cuatro generaciones. Mi objetivo en la

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“La naissance de l’État au Moyen Âge. Entretien avec Bernard Guenée”, Pierrette Crouzet (coord.),
L’Histoire, 31 (1981), pp. 79-80. Véase, asimismo, el trabajo fundamental de Paul Zumthor, La letra y la
voz. De la “literatura” medieval, Madrid, 1989.
Fundamentos ideológicos del poder real en Castilla (siglos XIII-XVI), Madrid, 1988, p. 151. Este autor estudia, entre otras, la imagen del rey legislador. En el presente trabajo propongo ampliar el campo a toda
la actividad escrituraria adscrita a la persona del monarca. Por supuesto, la faceta contemplada por
Nieto Soria constituye una parte esencial de la misma.

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e introductor de la lengua castellana como vehículo de comunicación en la documentación expedida en sus reinos 5. 3 vols. Todas estas funciones las desempeñó a lo largo de su vida. al margen de la temática tratada. comprobación. Los gesta relacionados con esta casuística. II. item 55. Esa intencionalidad latente en sus obras origina que los productos resultantes siempre tengan como referente la idea de conflicto. tal es el de “letra- 5 En tiempos de su padre. tales elaboraciones representan un intento de conjurar la conflictividad en un sentido lato del término. Los discursos de la conflictividad Los testimonios pertenecientes a esta categoría de escritos son muy variados. de forma que fue autor intelectual de obras de temática variada. actor jurídico de una abundante producción diplomática. p. La asunción de tal hecho le llevó a desplegar una actividad inusitada en este ámbito. Reinado y diplomas de Fernando III. pero sin carácter exclusivo. 3.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) presente ocasión es señalar las líneas maestras de una experiencia de escritura realizada o atribuida al rey y. Escribir y reinar Alfonso X de Castilla ha sido de entre los representantes peninsulares de una Corona quien mejor ha comprendido el valor de la escritura y la necesidad de su utilización para dar a conocer el propio ideario político y ponerlo en práctica. – 365 – . Por lo general. sus contenidos suponen una toma de posición dentro de un abanico de soluciones posibles. trazar su proceso evolutivo en lo que atañe al concepto de conflictividad. como lo testimonia un documento otorgado en la temprana fecha del 1 de enero de 1214 (véase Julio González. sobre todo. Fernando III el Santo. al ser fijados mediante los signos alfabéticos. renovador de la Cancillería. I. por cuanto que la presencia amenazante de este principio constitutivo de la condición humana es inseparable del ejercicio del poder. 513 se analiza la penetración del castellano en los distintos tipos de documentos). Córdoba. ya se empleaba el idioma vernáculo a tal fin. y si hay un adjetivo que le cuadre. confrontación. En verdad. Los escritos elaborados o promovidos por los reyes suelen tener un contenido político. El testimonio citado en vol. p. 67. En el vol. 2. Desde un punto de vista teórico la persona que encarna la máxima autoridad en un determinado ámbito puede adoptar diversas medidas o actitudes para paliar las consecuencias de las crisis emergentes al hilo de su propia acción de gobierno: prevención. voy a ejemplificar algunas de tales manifestaciones. promotor. transacción o superación de situaciones conflictivas son maneras de abordar un problema multiforme con el deseo de suprimirlo. el latín siguió utilizándose durante el reinado de don Alfonso en las relaciones escriturarias que trascendían los límites de sus propios dominios. se convierten en otros tantos discursos. 1980-1986. colaborador y supervisor de otras muchas. Respecto de su papel en la fijación del idioma en otros usos hay una amplia bibliografía a la cual remito. Como es de rigor. Por supuesto.

aunque sea sucintamente. sino que varía según la temática abordada y las circunstancias concomitantes en cada situación. La originalidad de la aportación alfonsí consistió en idear un proyecto cultural y político unitario. pero al tiempo clave para conocer la forma de encarar su cometido. en cierta medida. Por ello. en sus obras se aprecia una análoga relación entre el sujeto que enuncia el mensaje y los potenciales destinatarios. El fenómeno es particularmente perceptible en el campo historiográfico 6. En otros saberes la materia es moldeada también con el fin de hacer patente la concepción ideológica y política alfonsí. Esta imagen se desprende de la lectura de sus compilaciones legislativas más antiguas. a la influencia ejercida por obras próximas en el tiempo y cercanas a su persona a causa de ser el destinatario el propio progenitor. Me refiero. Valladolid. En esta pieza de circunstancias. El concepto de autoría no responde a un modelo permanente. serán considerados como paradigmas que remiten de manera tácita o explícita a la figura del rey. 4. pp. “El modelo historiográfico alfonsí y sus antecedentes”. 53-119. en Inés FernándezOrdóñez. al tratado De rebus Hispaniae de Rodrigo Jiménez de Rada. el autor hace un encendido elogio de la escritura ya que las litterae figurales permiten “ut his compin- 6 Véase Georges Martin. reales o imaginarios. La voz del monarca se advierte con claridad en los escritos de su primera época: el rey es el juez supremo y la fuente del derecho. Fidelis antiquitas et antiqua fidelitas El punto de partida para llevar a cabo mi exploración serán algunas consideraciones expuestas en la Praefatio de la obra citada. pp. Alfonso X el Sabio y las Crónicas de España. en donde ciertos personajes. 12 (2004). El ámbito jurídico fue una forma dominante del discurso político. “De Lucas de Tuy a Alfonso el Sabio: idea de la historia y proyecto historiográfico”. De igual manera a lo largo del discurso narrativo se deslizarán comentarios interesados que ensalcen determinados valores. con independencia de la naturaleza del asunto tratado. Esta visión global originó un modelo epistemológico en el que las distintas ciencias o formas de conocimientos eran consideradas como unos canales de comunicación entre el rey y sus súbditos. en particular. literaria. La sensibilidad del monarca hacia el hecho gráfico en general quizá se pueda vincular. Luego. en el que los saberes estaban al servicio de la acción de gobierno. el concepto de autoría propugnado por este escritor 7. Revista de poética medieval. la importancia del papel desempeñado por el soberano irá disminuyendo de forma progresiva. científica. convendrá examinar. jurídica o recreativa con la tarea más ingrata de ejercer el poder a través de numerosísimos escritos dispositivos que jalonan su peripecia vital. Tal estructura básica se encuentra repetida en gran parte de su producción escrita. dedicado al rey castellano Fernando III el Santo. 2000.Elisa Ruiz García do” en el sentido más amplio del término. y Luis Fernández Gallardo. 37-59. – 366 – . porque conjugó la labor de creación historiográfica. Ciertamente.

que revela una percepción sensual del hecho gráfico. nihil addendo uel mutando. La información obtenida a partir de este doble cauce ha sido objeto de un tratamiento inspirado en las técnicas de composición practicadas en los medios intelectuales europeos. la inversión y la sustitución de elementos. A juzgar por las palabras del historiador. procedimiento especulativo basado en la adición. Berenguela. la influencia isidoriana en todo el pasaje es evidente. la supresión. Véase una visión de conjunto interesante sobre esta cuestión en A. 13). Se trata de una bella imagen. 10 Recuérdese que la madre del monarca. el propio monarca castellano. Estas precisiones son del mayor interés porque nos indican que hay un comitente. de J. 8 De rebus Hispaniae siue Historia gothica. El prelado recurrirá a fórmulas tópicas de humildad y de obligación (“ego uero tanti domini. la razón de emprender tamaña empresa era satisfacer una petición regia que solicitaba la narración de cuanto había acontecido “ab temporibus antiquis uel modernis”. aunque no original 9. El eco de estas operaciones queda reflejado en un locus classicus formulado por san Buenaventura en esa misma centuria. Por otra parte. 9 Quintiliano explica que la voz latina textus es un uso figurado a causa del parecido de la scriptio continua con un tejido (De institutione oratoria. Medieval Theory of Authorship. además. Minnis. IX. 1987.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) gerent dictiones. Aliquis scribit aliena addendo. ed. quibus ut ex trama et stamine. escoge para este cometido a la persona más indicada en razón de su prestigio intelectual 10.J. Turnhout. Aliquis enim scribit aliena. El resultado final de esta tarea creativa es un discurso que se asemeja a un tejido elaborado por el entrecruce de la trama y la urdimbre. Desde el punto de vista estilístico el pasaje es muy ilustrativo. quien redactó a tal fin su Chronicon mundi. tam excelsi 11. Tras los nombres de los autores citados señala que también ha manejado otros testimonios sacados de documentos y de notas 12. como si el escritor ya viese en su mente de manera anticipada la corporalidad de un manuscrito trazado con esmero en una caligráfica letra gótica. había solicitado idéntico servicio de la persona de Lucas de Tuy. deseoso de que sus gesta formen parte de un proyecto historiográfico global y que. et iste mere dicitur scriptor. quasi a texentibus. en verdad. et per hoc futuris saeculis praeterita ut praesentia nuntiarent” 8. non possum precibus contraire”) antes de proceder a la mención de las fuentes utilizadas y de la metodología de trabajo seguida. 4. Aldershot. 7 – 367 – . oratio texeretur. Fernández Valverde. los signos alfabéticos son interpretados como unas figuras con las cuales es posible componer pictóricamente frases. 1982. pero. Ahora bien ¿cuál es la finalidad perseguida a través de esta obra concebida como un producto artístico? La respuesta no ofrece lugar a dudas si nos atenemos a sus palabras: transmitir a los tiempos venideros los hechos del pasado como si fuesen del presente. 11 Unas líneas más arriba se había dirigido al soberano con el ampuloso tratamiento de “uestra excellentia maiestas”. el cual trasluce los usos de la época en lo que se refiere a las maneras de confeccionar un libro: “Quadruplex est modus faciendi librum. en donde se aplicaba la quadruplex ratio aristotélica.

2000. I. 12 – 368 – . Guenée (dir. Cahiers de Linguistique et de Civilisation Hispaniques Médiévales. Otro aspecto interesante de la obra del Toledano es su afirmación de que ha utilizado el documento como fuente histórica 15. quas de membranis et pictatiis laboriose inuestigatas. pp. Aliquis scribit et aliena et sua. 279-309) y Peter Linehan (“Lucas de Tuy. las cuales examinadas con gran atención en sus dos modalidades de membranae et pettacia (diplomas y notas preparatorias o minutas) le han permitido reconstruir una “fidelis antiquitas et antiqua fidelitas”.). Por ejemplo.Elisa Ruiz García sed non de suo. sed aliena tamquam principalia et sua tamquam annexa ad euidentiam. Ahora bien. es dicho compilador. cit. Según manifiesta. también introduce la voz inuestigare y el sustantivo indago para designar los medios empleados en el desempeño de su tarea. Proemium in librum I Sententiarum.. Rodrigo Jiménez de Rada y las Historias alfonsíes”. vol.) et aliis scripturis. 13 “Cuádruple es la manera de hacer un libro. sed sua tamquam principalia. XIII e siècle)”. pero lo propio como texto principal y lo ajeno como confirmación de lo dicho. pero también de las scripturae. A la luz de esta neta y escolástica división. q. Por su condición de canciller de Castilla ex officio le habría resultado fácil insertar el texto de las piezas mencionadas. esa persona tal es la que debe ser considerada como autor”. pero no lo transcribe (De rebus Hispaniae. París. Sanche IV: trois exemples de manipulations historiques (León-Castille. 1977. quien escribe lo ajeno como texto principal y lo propio como aclaración es denominado comentarista y no autor. una visión de la Antigüedad digna de crédito y una muestra de la lealtad de los El historiador establece una clara diferencia entre “obras” y “documentos” en función de la terminología utilizada. aquel que escribe lo ajeno. términos que remiten a una actividad heurística y que. 5. IX. resulta claro que Jiménez de Rada juzgaba su tarea como la de un compilador. Según se ha visto. non auctor. es decir.. A pesar del empleo reconocido de este segundo tipo de fuentes. 4. aduce la existencia de un privilegio custodiado en el archivo de la catedral de Burgos (“in armario Burgensis ecclesiae seruabatur”) por el que se probaba que doña Berenguela era la mayor de las hijas de Alfonso VIII. Valladolid. quae ex libris (. Aliquis scribit et sua et aliena. designaban el rastreo de las huellas de un animal y las redes empleadas para su captura. pues en sus líneas introductorias se repiten los verbos compilare. 1934. 16 Lo cual no significa que su producción sea imparcial y que el tratamiento de las fuentes se caracterice por el rigor. lo dice explícitamente en la Praefatio: él se ha servido de la producción historiográfica a su alcance. Études sur l’historiographie médiévale. Luc de Túy Rodrigue de Tolède. pp. el que escribe lo ajeno e introduce adiciones que no son suyas. 24 (2001). laboriosius compilaui”. Quarecchi. por último. 14 Véase Bernard Guenée. en su origen. es llamado meramente copista. “L’historien par les mots”. Alfonso X el Sabio y las Crónicas de España. et iste dicitur commentator. Véase el juicio negativo a este respecto expresado por Georges Martin(“Dans l’atelier des faussaires. 19-36). en cambio. et iste compilator dicitur. contexere y addere. el interesado no reproduce tales escritos en su obra.). palabras claves que definen su función 14. aquel que escribe no sólo lo propio sino también lo ajeno. Opera theologica. aliena tamquam annexa ad confirmationem. Alphonse X. todas sus informaciones las extrajo de ambos tipos de fuentes y las entretejió con con gran trabajo: “Ea. en Inés Fernández-Ordóñez. 15 Con las limitaciones arriba mencionadas. sin añadir ni cambiar nada. en B. En efecto. ed. El uso de estas palabras denota una actitud de búsqueda que trasciende la mera yuxtaposición de fuentes. et talis debet dici auctor” 13. recolligere.

la cual se fecha en 1243. por tanto.872 de la BNM. “Fragmentos inéditos de la Ordinatio Ecclesiae Valentinae”. el cual recoge las bulas que tratan sobre la primacía. por ejemplo. el autor considera que ha trabajado con honestidad intelectual y que. En el colofón se dice que el libro fue terminado el 14 de mayo de 1253.” 17 – 369 – . Literalmente confiesa: “Laboraui fideliter”. et iste liber scriptus erat de littera toletana et uidebatur nobis bene antiqu[u]s liber et magne auctoritatis. La trascendencia del hecho originó posteriormente la elaboración de un manuscrito titulado Notulae de primatu. Francesc Martorell.. Murcye. El adverbio debe ser entendido en todas sus acepciones. Cordube. uidimus et legimus in quodam concilio toletano in eodem libro hec qui sequitur (. 21 “Scriptus est liber iste Toleti. 1 (1912). al menos. Cuadernos de trabajos de la Escuela Española de Arqueología e Historia de Roma. d.. Diversos testimonios relacionados con la persona del prelado confirman una “revalorización” del escrito como un producto depositario de fe pública. El examen de las piezas duró más de dos meses en Tudela 17. su producción goza de fiabilidad. París y la Borgoña (Cluny). 20 BNM. ciuitate regia. Los comisionados a tal fin describieron los ejemplares en sus aspectos físicos y textuales 18. et erat magnus liber siue magnum uolumen”. Sibilie et Iahenni. San Pedro de Cardeña.I. los códices llamados Albeldense (RBME.. simultáneo respecto de la composición definitiva de la obra histórica citada. Sahagún. el autor De rebus Hispaniae desplegó una incesante actividad en la búsqueda de pruebas.. Él personalmente o bien hombres de su confianza recogieron noticias de códices procedentes de la sede ovetense y de los monasterios de San Millán de la Cogolla. En los últimos años de su vida tomó parte activa en un famoso pleito que sostuvieron los titulares de las metrópolis de Toledo y de Tarragona por adscribirse a su propia jurisdicción la ciudad e iglesia de Valencia./ Ab Adam VI MDLXXIX/ A populatione Toleti MDCXL/ Anno Ab era Cesaris MCCXCI Consumatus II ydus magii/ Ab Incarnatione MCCLIII/ Regni supradicti regis primo. a pesar de sus limitaciones. En definitiva. 114-115. los testimonios escritos surtieron efecto y la sentencia fue favorable a la causa de Jiménez de Rada (a. nobilitate et dominio Ecclesiae Toletanae 20. San Isidoro de León y un largo etc. 1240) 19. San Pedro de Arlanza. el manuscrito 1. pp. 15-5. etc. por tanto. regnante rege Aldefonso ibídem et in Castella et Legione. Finalmente. pues no en vano tal cualidad es la más preciada por un gobernante. 18 Una muestra de la forma de proceder es la siguiente: “Postmodum inspeximus librum monasterio de Onia (. La obra presenta numerosas Algunas de ellas se conservan en la actualidad.1. tras su reconquista por el rey de Aragón en 1238. San Salvador de Oña. Tours.2. siendo rey de Castilla Alfonso X y procurador electo del arzobispado su hermano don Sancho 21. la metodología de trabajo en ella aplicada ya había sido ensayada y puesta en práctica en el curso de la indagación sobre la primacía. fratre suo infante Sancio electo regente Ecclesiam Toletanam. Galleçie. San Zoilo de Carrión. Vitr. Además también fueron rastreados los fondos de importantes centros galos situados en Normandía.) y Emilianense (RBME. A tal efecto.). cabe considerar sus escritos como la obra de un renovador por su forma de concebir la historia y por las aportaciones que introduce 16.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) hombres de otros tiempos como modelo de comportamiento.I.) et in dicto libro. Respecto de los textos se registran incluso las distintas lectiones. En efecto. post multas imagines et multas picturas uariis coloribus decoratas et post multas scripturas.). 19 Este proceso y el rastreo de fuentes es anterior o. d.

Biblioteca Nacional. 2). 1).Elisa Ruiz García Lámina 1. El folio 2v del ejemplar contiene una lista de los centros depositarios del material escrito empleado con motivo del pleito. añadida por una mano algo posterior. bien en situación de igualdad (Lám. vitrina 15-5 ilustraciones que reflejan iconográficamente las relaciones de dos poderes. el eclesiástico y el temporal. es un eslabón – 370 – . y sus enfrentamientos. Este libro. bien en posición de inferioridad: el arzobispo de Braga en una jaula o el emperador Otón a los pies del papa (Lám. de pequeño formato. El arzobispo de Braga en una jaula y el emperador Otón a los pies del papa.

Y con la conflictividad como telón de fondo. ms. Biblioteca Nacional. 22 Obsérvese el parentesco genético existente entre el aparato ilustrativo del manuscrito citado y el del ejemplar que contiene el Fuero Juzgo. vitrina 15-5 que une desde diversos ángulos las prácticas historiográficas del autor De rebus Hispaniae con la figura del personaje objeto de nuestra atención 22. AMMu. 539. El arzobispo de Braga en una jaula y el emperador Otón a los pies del papa.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) Lámina 1. – 371 – .

Valladolid. ed. las Partidas. salvo leves intervenciones que mejoren la calidad del texto. Por experiencia propia el rey tenía la certeza de que la confidencialidad es materia peligrosa en el terreno de la política. 1985... 68.10. II.. El último verbo en tercera persona del plural parece indicar que se refiere a la hermosa letra gótica trazada por los calígrafos a su servicio por contraposición a la modalidad llamada “visigótica” según la nomenclatura paleográfica actual. ed. En sus páginas hay a veces observaciones que denotan un conocimiento directo de la problemática gráfica. Siete Partidas. Madrid.cit.. de Pedro Sánchez-Prieto. 3 vols. tanto en su forma activa como en la pasiva. ca por ellos entenderá las cosas de rray´z. 23 – 372 – . De hecho. e para saber mejor guardar sus poridades” 25.VII. Los pasajes en castellano que proceden de una edición concreta son reproducidos tal como figuran en dicha publicación. ed. 26 Lib. General Estoria. ed. Por ejemplo. ed. Add. 24 Siete Partidas. también se percibe la deuda contraída en materia de estructuración del tejido narrativo y de búsqueda de fuentes. también deberá ser dispensado a sus descendientes ya que leer y escribir “tiene muy grant pro a quien lo sabe para aprender más de ligero las cosas que quisiere saber. Aquellos otros que han sido tomados de una fuente manuscrita directamente ofrecen una transcripción que se ajusta a los criterios de presentación gráfica establecidos en el presente libro. De hecho. Don Alfonso estaba convencido de que el dominio de la tecnología gráfica. era una fuente de bienes “ca las cosas que los omes veen. la condición de hombre letrado fue el rasgo más notable de su personalidad. una completa enumeración de sus virtualidades y una decidida voluntad de conocer el pasado por razones pedagógicas. II. Rubio Flores.Elisa Ruiz García 5. entre las páginas del monarca se encuentran certeras definiciones de la escritura como técnica.794 de la Biblioteca Nacional. Primera parte. pero da muestras de un profundo conocimiento en este campo. Partida segunda de Alfonso X el Sabio. Madrid. e sabrá meior obrar en ellas. Además de esta razón hay otras en virtud de las cuales don Alfonso consideraba que “acuçioso deve el rrey seer en aprender los saberes. Edición y estudios.. de Juan Antonio Arias Bonet.16.cit. p.787 de la British Library). I. no ejerce como scriptor. A su juicio. Sin duda alguna. 2001. 25 Siete Partidas. Granada. Manuscrito 12. En este pasaje de nuevo se ensalzan las ventajas de custodiar en primera persona los secretos sobre ciertos asuntos. más de ligero las aprenden que las otras que han de aprender por oída” 23. 20. p. su imagen suele ser representada en trance de dictar: Siete Partidas. 79.VI. facsímile. sabrá mejor guardar sus poridades e seer sennor dellas” 24. 1991. III-VII siguen la edición glosada de Gregorio López.) a la que llaman agora letra toledana. Las citas procedentes de esta obra se hacen a través de las siguientes ediciones: Primera Partida (ms. en la General Estoria alude de pasada a la escritura “de los godos (. 167 a. e otrosy´ por saber leer. de Aurora Juárez Blanquer y A. Relación de Alfonso x con la cultura escrita La interiorización de algunas de las ideas de don Rodrigo se trasluce en numerosos pasajes de la extensa producción alfonsí. mas hay una diferencia sustancial entre ambos escritores ya que la figura del monarca ofrece una variada gama de modalidades en lo que se refiere al concepto de autoría. Por supuesto.V. IV. e es antigua. ed. como este conocimiento beneficia al gobernante. 1975.2. e non qual la que agora fazen” 26. Dada su condición.

REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) no hay un solo ejemplo en el que ostente una pluma en sus manos 27. Este último tipo de soporte escriturario sólo se encuentra en los manuscritos que transmiten los textos marianos... 1r. 4r y f. El Libro del fuero de las leyes o versión A de lo que fue después la Partida I ofrece también una escena de este tipo. 28 Este asunto es tratado en el Lapidario (RBME. 20787. f.I. 1v). 5r.I. h.15. 65r y 72r). En las Cantigas (RBME. y con un gesto deíctico de su mano derecha señala hacia el texto que están componiendo sus servidores 28 (Lám. ya que la actividad gráfica era propia de menestrales.. ms. 29r) el rey tiene además en su mano izquierda un libro en forma de codex o de rollo.6. pero su factura es tal vez posterior (BL.I. adornada en la mayoría de los casos con elementos emblemáticos. Este gesto no sería juzgado decoroso en la época aplicado a una persona de su categoría. f. dados y tablas (RBME. ff. 1r). Add. 27 – 373 – . T.I. Cabría pensar que existiese una relación entre el género literario y la manera de copiarlo. 3). y en los Libros de ajedrez. f. b.. f.1.2. T. La escena figura en varios manuscritos procedentes del scriptorium alfonsí con escasas variantes: el rey aparece ataviado con una rica vestimenta.

En cambio. El tópico del ofrecimiento del libro por el autor se convierte en una acción ambigua en el contexto alfonsí: no se sabe a ciencia cierta quién entrega el ejemplar y quién lo recibe. de acuerdo con el esquema bonaventuriano. Por ello el tratamiento iconográfico anterior se alterna con otra solución artística menos personalizada y de remotos antecedentes: la composición denominada genéricamente de “presentación de la obra”. pero la conoció a fondo. Algunas miniaturas reflejan la diversidad de funciones. por cuanto el teórico receptor puede ser también el agente productor o promotor. La rica gama de géneros que cultivó le permitió transitar por estas vías según las necesidades impuestas por la naturaleza de la propia obra ideada. no lo ejerció el rey. debido a lo cual cabe la interpretación – 374 – . el cometido de compilator. commentator o auctor lo desempeñó en primera persona.Elisa Ruiz García El oficio de copista.

el rey quedaría investido de su poder legislativo a través de la presencia de ambos atributos. Delgado Roig.). Add. En consecuencia. con una espada alzada en la mano derecha y un libro cerrado en la izquierda. Tales imágenes traslucen un cambio de orientación en la forma de interpretar el sentido de la obra desde una perspectiva iconográfica en comparación con el espíritu reinante en otros escritos jurídicos anteriores. El manuscrito londinense también contiene unas representaciones del autor en trance de dictar y de ofrecer el libro a la divinidad (f. las representaciones no pretendían ser auténticos retratos. Dado el contenido de la obra. Urb. f. 1v). f. Florencia. sino efigies idealizadas de carácter simbólico. 29 – 375 – .75 m. 20787.2. Al margen de estos tipos de retratos relacionados con la idea de autoría de las obras –en un sentido estricto o lato–. 119r. Basta con leer en la Partida II el título V en donde son descritas las cualidades que deben adornar a un soberano. 539. ms. Esta imagen aparece en la versión A de la Partida I (BL.I. particularmente las élites sociales. Aparece entronizado. Esta circunstancia indica una voluntad manifiesta de reivindicar su condición de autor. Estoria de España (RBME. pp. ms.I. 9 (1948). La idea de autoridad del soberano y de dependencia del Altísimo es manifiesta en estas viñetas del manuscrito de la British Library. El estudio de los restos exhumados en 1948 revela que el monarca fue alto (1. mecenas y protagonista de la empresa cultural acometida. El lenguaje propio de la iconografía facilitaba la interpretación del personaje figurado mediante la identificación de los atributos del poder. ms. la gestualidad y las propiedades físicas consideradas modélicas en la época. Banco Rari. Add. 4). 31 RBME. f. tales como el Espéculo. 1r). El hecho de que el ejemplar no esté abierto indica que el objeto en cuestión simboliza la condensación del saber en la persona que lo ostenta. Las imágenes de los manuscritos no registran el paso del tiempo ni los estragos de la enfermedad. Archivo Hispalense. rubio y de nariz aguileña (J. mientras que la posición contraria significaría la difusión de los conocimientos. Esta práctica entronca con una tradición muy arraigada en la Iglesia de sacralización de un ejemplar. Aquí el libro se convierte en un objeto taumatúrgico gracias a su contenido religioso. el atavío. 2r) y Libro de las formas y de las imágenes ((RBME. BNF. Banco Rari. 33 Cantiga 95 (= RBME 209). 1v). salvo en el ejemplar de la Partida I ya citado (BL. Los distintos registros de la ilustración traducen los hechos en imágenes elocuentes 33. General Estoria (BAV. La diferencia observada en el tratamiento artístico y otros datos internos del prólogo fortalecen la hipótesis de que este manuscrito quizá fuese una copia hecha tras la muerte del autor. Se trata de un tratamiento artístico del soberano bajo la veste de protagonista o mediador de la narración 32. h. “Examen médico legal de unos restos históricos: los cadáveres de Alfonso X el Sabio y doña Beatriz de Suabia”.. 20787).. ya que no se han conservado.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) de que la escena muestre cómo el monarca recibe la obra ultimada o bien cómo la deposita en manos de una persona concreta con el fin de que sea transmitida a sus destinatarios. Asimismo se sabe que su rostro se fue deformando a causa de una afección en la etapa final de su vida.1. 32 La presencia de la imagen del rey en sus distintas versiones se encuentra en aquellos códices que salieron de la Cámara regia. 30 Hay otra opción en la que el monarca encarna la figura del supremo juez. 20. El contacto con el códice obra el portento.I. consistente en la curación prodigiosa de don Alfonso gracias a la aposición de un manuscrito con el texto de los poemas marianos sobre la pierna aquejada del mal de hidropesía. f. y BNF. Ignoramos si los códices regios de carácter jurídico reproducirían la misma efigie.16. Las distintas escenas ofrecen leves variantes que se apartan de los modelos existentes en las piezas salidas del scriptorium real en lo que respecta al contenido del mensaje visual transmitido. De entre todos los milagros descritos hay uno particularmente significativo. hay numerosísimas representaciones del monarca en dos ejemplares de las Cantigas 31. ms. Ambos modelos iconográficos reflejan una realidad ya que. la actividad cultural de Alfonso X se desarrolló en varias direcciones 30. Tal situación se plantea al menos en tres manuscritos 29 (Lám. 20. ms. los elementos heráldicos. en el caso de que sea una copia algo posterior. la representación de don Alfonso respondería a una forma mentis que no se correspondería con el tipo de retrato auspiciado por el propio interesado.135-153). Por supuesto. Y. T. espigado. en efecto. Lat. f. 1r).

e qui esto cumple. 37 General Estoria.Elisa Ruiz García En el haber del rey castellano hay que contabilizar su vasta y variada producción personal. pero dezimos por esta razón que el rey faze el libro. lib. et que non eran en castellano drecho. 21-32. Ca tenemos que son estas cosas enderesçamiento por ó sea muy bien llana la entrada et desí las razones del libro que vienen después por tod’él” 37. Tigre (hors série). ante que entremos a contar la estoria cómo sea en este libro. et puso las otras que entendió que complían. p. Pratiques et discours paratextuales.. I. pp. confirman la versatilidad de sus funciones en el proceso de creación de una obra. non porque l’él escriva con sus manos. pero se puede aplicar por extensión a otras obras elaboradas según las pautas de la metodología compositiva alfonsí. como lo testimonian estas palabras suyas en el segundo párrafo del prefacio al Libro de estrellas de la ochava espera: “E después lo endreçó et lo mandó componer este rey sobredicho. lib. pero también una importante labor de mecenazgo que comprendía la planificación de obras y la supervisión de las mismas bajo distintos conceptos. Otrossí quando dezimos ‘el rey faze un palacio’. aquél á nombre que faze la obra. 5 vols. en Le livre et l’édition dans le monde hispanique (XVI ème-XX ème siècles). o alguna obra. e las emienda et yegua e enderesça. el manuscrito era considerado un artefacto que requería unas instrucciones de uso: “Nos. 18631867. endreçolo él por sise” 35. mas porque compone las razones dél. hay que resaltar su papel en la nueva concepción del libro en lo que concierne a la función utilitaria atribuida al mismo 36. non es dicho porque lo él fiziesse con sus manos. e nos assí veo que usamos de lo dezir” 34.). Libros del saber de astronomía del Rey don Alfonso X de Castilla. mas. 492b.. I. en el comienço d’él. “Le livre dans les prologues des oeuvres composées sous l’autorité d’Alphonse X de Castille”. e desí escrívelas qui él manda. Tal aclaración figura en la General Estoria. mas porqu·l’ mandó fazer e dio las cosas que fueron mester pora ello. I. Ciertamente. queremos vos departir. General Estoria. 36 Sobre esta cuestión véase Georges Martin. e muestra la manera de cómo se deven fazer. La cita en vol. 1992. Madrid. et cuanto en el lenguage. 477 b. Ambas citas. et tolló las razones que eran sobejanas et dobladas. Esta segunda función se explicita en un pasaje harto conocido. con independencia del grado de intervención del monarca. entre otras muchas posibles. 34 35 – 376 – . de la manera e de la razón de que es fecho e en qué manera (. Manuel Rico y Sinobas. pero que conviene recordar aquí: “El rey faze un libro. 7.

Por último. – 377 – . incluso. Comenzar una acción en nombre de Dios era una práctica cristiana que se remonta en su origen a un consejo paulino. La existencia de un scriptorium importante consagrado a su servicio plantea la cuestión de saber si hubo una relación entre este taller y la oficina expedidora de documentos. Anthony J.). Philadelphia. Cárdenas defiende la existencia de una estrecha vinculación entre ambos organismos e. De ahí la división de la obra en libros. and more simply. Las aportaciones alfonsíes no se limitaron a facilitar la comprensión de los contenidos. Emperor of Culture. 1990. las razones aducidas no son suficientes. e por departir por y´ razón de razón. (ed. 90-108. lib. Burns. la documental. además de la producción libraria. Por esta razón misma son los títulos e los capítulos en los libros. conjetura la posibilidad de que fuese uno solo 39. El material generado por la cancillería real resulta más difícil de estudiar ya que gran parte del mismo se ha perdido. “Rather than two chambers. a single chamber”. en Robert I. sino préstamos tomados de los centros de producción extrapeninsulares más innovadores. Alfonso X the Learned of Castile and His Thirteenth-Century Renaissance. La cita en la p. intitulaciones y preámbulos– en determinados prólogos alfonsíes A mi modo de ver. Don Alfonso propone estructurar todo el material de una manera sistemática con el fin de orientar al lector y allanarle el camino del pasaje buscado. I. La expresión de los dominios –en los raros pasajes en que aparece fuera del protocolo diplomático– podía estar motivada por razones políticas y propagandísticas. e por los títulos yr más cierto a la razón que omne quiere en el libro” 38. sino que también se extendieron a la presentación material de los ejemplares. En definitiva. 265a.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) En efecto. El concepto de cultura escrita comprende. pp. what actually may have existed was a dual chamber or possibly. simplemente conviene subrayar el empleo de recursos para mejorar la legibilidad del libro y potenciar su eficacia pedagógica gracias a su cuidada factura y a la inclusión de un aparato ilustrativo abundante. los ejemplares elaborados por la Cámara regia se distinguen por la manera de jerarquizar el contenido. y el conservado se encuentra disperso y no siempre accesible al investigador. la exposición de algunas ideas de carácter general era un recurso retórico aplicable en 38 39 General Estoria. según un modelo inspirado en la forma de articular la producción escrita jurídica: “Estos departimientos de las razones d’esta Estoria por libros son porque los qui los leyeren que non tomen ende enojo de luengas razones. Los distintos procedimientos aplicados no fueron originales. 90. “Alfonso’s Scriptorium and Chancery: Role of the Prologue in Bonding the Translatio Studii to the Translatio Potestatis”. Su argumentación se basa sobre todo en la presencia de algunas fórmulas diplomáticas –invocaciones. títulos y capítulos. No es éste el lugar adecuado para hacer un análisis codicológico de los productos de su scriptorium. la figura de Alfonso X supera con creces el modelo autorial vigente en la Península Ibérica. El texto de una obra está compuesto por un encadenamiento de ideas o “razones”.

A pesar de que hay obras originales conservadas. Lat. En el colofón del códice transmisor de la IV parte de la General Estoria..) e vos [la parte contratante] que dedes complimiento de pargamino rray´do e vos que desdes padrón (. algún copista o grossator pudo de manera ocasional trabajar para una oficina de la que no formaba parte. pues. Los testimonios de una y otra categoría no ofrecen rasgos comunes paleográficos ni codicológicos. 539). por ende. Este testimonio prueba la dedicación a este oficio de simples particulares a finales de siglo en la capital hispalense. 1966. que la autonomía de este organismo fue probablemente completa respecto del cuerpo de personas letradas y artífices del libro que llevaron a cabo en el plano intelectual y material la ingente tarea del proyecto cultural del monarca. Este pasaje se encuentra en el título dedicado a describir los distintos oficiales que están a su servicio. de Ramón Menéndez Pifal. I Reino de Castilla. Yo Martín Pérez de Maqueda. (. incluido el privilegio rodado. En resumen.) e todo esto que sea escripto e acabado de oy día (. 88. y que tenía una estructura propia y una función específica.Elisa Ruiz García distintos contextos 40.. se sabe poco sobre la organización y método de trabajo aplicado en el taller real en lo que respecta a la confección material de los ejemplares. Ciertamente. pero creo que se trataría de un caso aislado. el vocablo “escriptura” 44.. 40 41 – 378 – . Quiere decirse.. como se verá más adelante. Desgraciadamente en otras obras no hay ninguna mención sobre las personas dedicadas a la producción libraria. p. Basta con leer las páginas dedicadas a legislar sobre la misma en el Espéculo y en las Siete Partidas. de bona letra. se conserva un curioso contrato del año 1295 por el que Juan Pérez y su mujer se comprometen a que su hijo copie un breviario de la orden de San Clemente de Sevilla para doña Teresa Fernández... aunque sí se encuentran representadas abundantemente en las ilustraciones algunas de ellas. 87v). cuando se trata de copistas. salvo en lo que se refiere al acopio de material de valor cronístico. son denominados “escrivanos de libros”. Las fases de elaboración de las miniaturas pueden conocerse a través del ejemplar inacabado de las Cantigas (BNF. cit. por preçio nombrado çiento e çinquenta moravedís (. pp. La escritura gótica libraria de los manuscritos salidos del scriptorium es muy distinta de la trazada en los documentos. Este testimonio prueba la existencia de un equipo de artesanos que trabajaba simultáneamente en una misma pieza. cit. La importante contribución de los laicos en la manufacturación de estos objetos no ofrece dudas. El texto comienza con la aclaración: “Escriptura de que nace averiguamiento de prueva es toda carta que sea fecha por mano de escrivano público de concejo o sellada con sello de rey o de otra persona auténtica que sea de creer” (XVIII. 42 Segunda Partida. doc. e mayormente los de Casa del rey” 42. conservado en el Vaticano (ms. no hay datos intrínsecos ni extrínsecos que justifiquen un intercambio fluido entre ambos organismos 41.. los escrivanos que la an de fazer á mester que sean buenos e entendudos. Urb. don Alfonso emplea un término apropiado para referirse a un documento.. Máxime cuando coincidían en una misma persona las funciones de autor y de actor. asimismo. ed. Banco Rari ms. Por si fuera poco.. 470-471). que la cancillería real era una institución arraigada en la tradición monárquica. esto es. f. En esta última obra el propio rey afirmaba que la “escriptura es cosa que aduze todos los fechos a rremenbrança e. Por ejemplo. se lee: “Este libro fue acabado en era de mil et trezientos et diziocho annos. en consecuencia no hay duda de que la misión encargada a los representantes mencionados en esta disposición es ser inmediatos colaboradores de aquéllos 43. segunt el padrón que·l’ dierdes. En la ley anterior ha explicado cómo deben ser los notarios. Documentos lingüísticos de España. Conviene recordar. 44 En la Tercera Partida hay una rúbrica que reza: “Qué cosa es escriptura”. ed. 43 Además. Madrid. IX.). escrivano de los libros de muy noble rrey don Alffonso escriví este libro con otros mis escrivanos que tenía por su mandado”. 356. En dicho escrito se estipula que el ejemplar “sea bien complido.1. 20).) fasta ocho messes” (ed..8.

Por tanto. en la mayoría de las ocasiones. Idéntico fenómeno se aprecia en sus grandes monumentos legislativos –particularmente el Espéculo o las Siete Partidas– e. son más elocuentes que los recursos de la retórica. el pragmatismo del ejercicio del poder obligó al monarca a ir dejando caer el lastre de una concepción generosa e intelectualizada de su propia función. su lectura exige cierto hábito en el manejo de estas fuentes porque muchas de las ideas expresadas carecen por completo de valor probatorio. en los instrumentos que registran su última voluntad. incluso. A modo de ejemplo pueden ser citadas la Estoria de España. los olvidos aparentes. la General Estoria o las Cantigas. En consecuencia. sustituye o cambia como lo que se omite 45. La forma de composición progresiva ha propiciado que sus escritos puedan ser calificados de opera aperta en el sentido más amplio del término. Un campo de observación privilegiado son los documentos reales. Y me atrevería a decir que en muchas ocasiones los espacios en blanco o. Las causas de estos cambios incesantes están motivadas. Esta técnica de composición abierta ha originado una complicada red de testimonios. por la incidencia de factores políticos de naturaleza conflictiva en su trayectoria personal. tuvieron que sufrir una reorientación con la finalidad de superar las múltiples crisis que marcaron su reinado. los silencios. Esta técnica requiere tener en cuenta tanto lo que se añade. las alusiones más o menos veladas y. En definitiva. – 379 – . como se verá más adelante.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) 6. rasgos propios de la primera época de su biografía. Su ideario como gobernante. Por ejemplo. Tales modificaciones se encuentran en obras de gran importancia y muy relacionadas con su persona. tales locuciones no indican en absoluto la existencia de un buen entendimiento conyugal en la pareja real ni un respeto afectuoso por la persona fallecida. el método de trabajo aquí empleado consistirá en una hermenéutica de su pensamiento a través del cotejo de sus palabras en distintos momentos o versiones dentro de una misma obra. dando lugar a diversas versiones de un mismo título o de una pieza diplomática. Lo más significativo es comprobar los leves cambios en las fórmulas. su laicismo y su espíritu innovador en diversos campos. si se quiere. Por su propia naturaleza son piezas de estructura muy artificial a causa de estar elaboradas de acuerdo con los modelos vigentes en la cancillería. cuando en el tenor de un diploma figura una frase del tipo “mi muy cara y amada esposa” en referencia a la reina o “cuya alma Dios haya en su santo Paraíso” en la mención de un ser desaparecido. Desde el punto de vista semántico suponen un grado cero de información. sobre todo. el recuento de 45 En el fondo se trata de una aplicación de la quadruplex ratio aristotélica. El concepto de “work in progress” La producción alfonsí libraria y documental se caracteriza por comprender numerosos escritos que han sufrido un proceso de reelaboración a lo largo de los años. hecho que dificulta enormemente la tarea de filiación de las fuentes y su edición.

en los casos en los que la tipología diplomática lo exige. Una parte interesante es siempre la exposición de motivos y. Cartas reales. ACA. et vome pora Valladolid a prender bendiciones con vuestra fija”.Elisa Ruiz García los nombres que figuran en las listas de confirmantes y testigos. núm. lo cual es un signo de deferencia por parte de don Alfonso. 3. El primero procede de una fecha temprana. pero son muy reveladores en momentos de crisis. Tales elencos en tiempos de bonanza carecen de valor 46. de Manuel González Jiménez. La indicación de que confía en el destinatario “tanto como si se tratase de su propia persona” es una fórmula de captatio benevolentiae. doc. El heredero da a entender que las relaciones con su padre y su círculo dejan que desear: “Todos mis amigos me dizíen et me conseiavan que agora non me quitasse del rey mío padre. yo tan grant sabor ove de cumplir [vuestra] voluntad et de fazer aquello que entendí que vos plazíe que pospús todo esto. ca tenía ora et sazón para poner bien toda mi fazienda con él et pora vengarme de todos míos enemigos et de todos los que mal me querían et mal me buscavan con él. Sevilla. 46 – 380 – . Esta insistencia denota la existencia de un favor previo y de una connivencia que supera los lazos de una futura familia política. el 8 de enero de 1249. A modo de cierre del escrito le reitera: “Meted mientes en lo que yo fiz por vos et en como pospús todas las otras faziendas por cumplir vuestra voluntad”. Quizá un par de ejemplos clarifiquen la cuestión. en cambio. se introduce una pequeña modificación en la salutación que reza así: “Salutem et sincere dilectionis affectum sicut illi quem multum diliget et de quo tamquam de se ipso confidit”. 1991. El aún infante escribe una letra misiva a su futuro suegro Jaime I de Aragón (1213-1276) desde Écija 48. lengua utilizada con frecuencia por la cancillería de ese reino. que anuncia el tono de cierta complicidad que después se explicita en el cuerpo del tenor. Desde el punto de vista de la autoría. 49 O bien con la reina doña Juana en nombre de aquél. 5-6. es muy valioso pues alude a una hostilidad soterrada hacia su persona antes de que alcanzase el poder. 47 La Cancillería disponía de una colección de temas recurrentes de carácter general y de valor universal. ya que este encuentro beneficiaría su situación. Todo el protocolo de la misma está redactado en latín. el análisis del preámbulo retórico escogido 47. La elección de uno concreto en función del contexto y sus variantes son elementos dignos de ser tenidos en cuenta. no habitual. por su temprana fecha. pp. 125. La dirección e intitulación no aportan nada nuevo y son convencionales. El testimonio. su participación directa en la redacción del texto es indiscutible pues Ya que la inserción de los representantes se hacía de manera rutinaria y sin que la presencia del interesado fuese obligatoria. ed. 48 A. Cito por el Diplomatario andaluz de Alfonso X. La finalidad de la carta es rogar a Jaime I que vaya a Uclés para entrevistarse con su padre 49.

1. El texto del privilegio se ajusta a la estereotipada redacción de un escrito de esta categoría. La fórmula rezuma amargura. “Yo tan grant sabor ove de” A. Ciertamente. A la postre. Antes de la relación de los confirmantes figura esta cláusula: “E aquellos que se connusco tovieron en verdat et en lealtat que lo confirman son éstos” 52. un puñado de fieles con los que hizo la travesía del desierto. AMSCS. Mi propósito en la presente ocasión es ejemplificar las modificaciones introducidas a través de las huellas dejadas en los textos. El monarca intentó solventarlos acudiendo casi siempre a su mejor arma. 52 El texto en cursiva se corresponde con la modificación introducida en la cláusula diplomática habitual. En este caso se trataría de una petición de ayuda en una situación apurada. de tal manera que resulte palpable la acción demoledora de la conflictividad y. núm. Por tanto. dentro de un material riquísimo he escogido aquellos casos que ilustran tipos de discursos significativos en relación con su personalidad. al tiempo. Los escenarios se caracterizan por plantear un modelo de actuación inicial que sufrirán profundos cambios al hilo del desarrollo de los acontecimientos. Si se examina la lista. 520. 50 51 – 381 – . durante el reinado alfonsí abundaron los problemas de toda índole. doc. En la ocasión el beneficiario es el monasterio de San Clemente de la capital hispalense 51. pp. El diploma refleja una situación de conflictividad endémica y de difícil superación. En estos meses últimos de su vida se dedica a conceder mercedes como prueba de agradecimiento por los servicios prestados a su causa. bien en su totalidad. se observa que no son muchos los miembros mencionados y que sus nombres son los que reiteradamente aparecen en los últimos documentos expedidos por la Cancillería. la escritura. La condición de escritor del rey se manifiesta en su capacidad de introducir variantes estilísticas que van matizando el desarrollo de su pensamiento al hilo de las circunstancias. El fracaso en este ámbito se compensa con un mecenazgo cultural indiscutible y una producción admirable en diversos géneros. AMS. El rey está en Sevilla en un delicado estado de salud. Idéntica secuencia se encuentra en el interesante documento por el que confirma a Sevilla todos sus privilegios. 555-557. Semejante aclaración denota la necesidad de marcar los límites de la traición y del abandono. datado el 1 de septiembre de 1283 (A. Cito por el Diplomatario andaluz de Alfonso X. 20). Su producción libraria y documental testimonia en gran medida los distintos obstáculos y dificultades que hubo de afrontar a lo largo de toda su existencia. el segundo ejemplo es muy tardío. Data del 10 de enero de 1284. 53 Dicha estrategia revela la puesta en práctica de unos mecanismos políticos sustentados en la mayoría de las ocasiones en recursos retóricos o lingüísticos. 60. señalar los procedimientos estratégicos 53 empleados con el fin de superar los problemas. pero hay una leve adición. sec. sus argumentaciones no triunfaron en el plano humano y político. c. Su forma de expresarse –auténticos mecanismos mentales– testimonia la autoría de un escrito. 1ª.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) se encuentra un estilema suyo que se repite con frecuencia en la producción literaria alfonsí hasta el final de sus días 50. Como contrapunto. núm. bien en una parte. Los intentos de adaptación del plan preconizado darán lugar a diferentes posturas reflejadas en otras tantas versiones escritas.

que ha a tener sus pueblos en justicia e en derecho. La labor legislativa de Alfonso X el Sabio ilustra a la perfección los esfuerzos denodados del monarca a lo largo de su reinado para implantar un sistema de organización común que alejase el fantasma de los enfrentamientos. soporte de valores universales. et por esta razón vienen muchas discordias et muchas contiendas entre los omnes. – 382 – . en las que el autor expone un programa global gracias al cual se preparan y disponen con anticipación acciones y medidas que eliminarán las dificultades que pudieran surgir en el seno de la comunidad regida. en cuyo proemio se afirma lo siguiente: “En el nombre de Dios. Leyes de Alfonso X. amén.1. El discurso de la prevención de conflictos La manera más inteligente de solucionar un problema es evitar con antelación que se produzca. 1988. II Fuero Real. 54 55 En su defecto la memoria ha desempeñado las mismas funciones en las sociedades instaladas en la oralidad. Ni que decir tiene que la formulación y la difusión del corpus normativo han estado tradicionalmente vinculadas a la transmisión escrita 54.184. por ent natural cosa es que los entendimientos et las huebras non acuerden en uno. Tal intención subyace en muchas de las obras alfonsíes y. Ávila. p. ya que las compilaciones de leyes reflejan con claridad el pensamiento y la visión del mundo del gobernante. por tanto el mejor instrumento para calibrar las medidas adoptadas con el fin de evitar el surgimiento de situaciones conflictivas será examinar las principales obras de esta materia. El análisis de la producción jurídica constituye el método más adecuado para averiguar la naturaleza del modelo ideal propugnado en un hic et nunc precisos. “desavenencia”. Porque los coraçones de los omnes son departidos. En el pasaje los términos pertenecientes al campo semántico de la conflictividad son: “contienda”. Nada mejor que espigar algunos de sus textos siguiendo un criterio cronológico. Tales palabras aparecerán en reiteradas ocasiones en la producción alfonsí. Se trata de un código que intenta sintetizar y unificar las distintas normas dispersas en fueros de ámbito sectorial 56. sobre todo. que faga leyes pora que los pueblos sepan cómo an de bevir e las desabenencias e los pleitos que nacieren entre ellos que sean departidos de manera que los que mal fizieren reciban pena e los buenos bivan seguramient” 55. “discordia” y “pleito”. La finalidad perseguida con la promulgación de este primer marco jurídico es bien clara y no requiere mayor comentario. Los textos redactados con esta finalidad son auténticos discursos de carácter mediador. La primera cita procede del Fuero Real. Cito por la edición de Gonzalo Martínez Díez. El interés de todo poder político se cifra en que dicha instancia sea presentada como un sujeto metafísico. que pretenden por la vía de la negación anular las ocasiones de enfrentamiento. Onde conviene a rey.Elisa Ruiz García 6.

bajo la forma de “nos” se percibe próxima. A mi juicio. El comienzo del mismo es como sigue: “Este es el libro del fuero que fizo el rrey don Alfonso. En efecto. 151. fijo del muy noble rrey don Fernando e de la muy noble rreyna doña Beatriz. la admiración por el saber y la preocupación por hacer llegar a sus vasallos la necesidad de un entendimiento en toda la extensión del término son tres motivos recurrentes en los cinco libros que componen este tratado. cuando aún no se había cruzado en su camino el “fecho del Imperio”. recorre un escenario de ficción en el que todos los actores tienen un cometido preciso que cumplir. es la composición que mejor refleja la ideología del monarca en su primera etapa del reinado. p. ya que los primeros son los capellanes mayores por “onrra de la santa Eglesia e de la fe”. Madrid. cit. La elección del mismo es muy significativa porque revela una voluntad de ofrecer un marco legal que tenga un carácter ejemplar.2. Leyes de Alfonso X. Esta planificación refleja especularmente el deseo de Alfonso X de conjugar una finalidad ideal y un fin real. ed. I. La conclusión final que se desprende del articulado es que.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) La siguiente obra dedicada al tratamiento de la materia legislativa es conocida bajo el nombre de Espéculo 57. 101. el rey y su pueblo alejarían de sí todo conflicto y la vida transcurriría de manera apacible y confiada. 57 Un esclarecedor estudio sobre esta compilación se encuentra en el magnum opus citado de Fernando Gómez Redondo. 58 Cito por la edición de Gonzalo Martínez Díez. si todo el mecanismo diseñado con precisión funcionase. el qual es llamado Espéculo.. es una pieza capital porque nos permite conocer cuál era su auténtico proyecto político. 1985. cálida y convincente a lo largo de toda la obra. Esta misión la cumplen a través de la praxis documental: Según Fernando Gómez Redondo. 303). tan connotado en un uso figurado. pp. de ahí el empleo del término “espejo”. La condición de rey letrado. 56 – 383 – .XII. vol. En este caso se indica el título de la obra de manera explícita. 330-357. esta obra “articula la primera muestra de regalismo legislativo de la literatura jurídica medieval” (Historia de la prosa medieval castellana. p. En el escalafón jerárquico de la corte los cancilleres ocupan el segundo puesto. La forma de enunciación elegida es todo un acierto ya que la voz del monarca. que quiere tanto decir commo espejo de todos los derechos” 58. Ávila. I Espéculo. La razón de la preeminencia de aquéllos se debe a su función de guardar el señorío y las tierras del soberano. 59 II. p. El lector acompañado por el monarca. Sin duda. La condición de homo graphicus del monarca se trasluce en el importante papel concedido a las prácticas escriturarias y a sus agentes. al modo de Dante por Virgilio. 1998. el contenido no defrauda y responde a ese designio.

pues que ellos [los chançelleres] en Consejo del rrey son e todos los privillejos e las cartas de qual manera quier que sean por su mano an de passar. dada senaladamente a pro de alguno o de algunos” (ibídem. p. 167.Elisa Ruiz García “Ca. facultad potestativa del monarca. IVI. 239. En realidad. los restantes documentos. quien premia según su libre albedrío 62. de un breve tratado de Diplomática que nos permite reconstruir la distribución ideal de los asuntos jurídicos a través de los canales formales establecidos. el VI y el XII. Se trata. El título XII. El libro IV está dedicado al mantenimiento de la paz gracias al ejercicio del derecho y de la justicia. e tenemos que ningunos omnes non son más tenudos de guardar fecho del rrey” 59. mandamos a aquellos que las cartas del rrey rreçebieren que las obedezcan e las onrren commo si él por su persona dixiesse lo que su carta dize ” 60. cit. pero esta tendencia se acentúa en las obras jurídicas en donde se manifiesta de manera muy evidente su afán pedagógico. cit. representan la voz regia. ámbito institucional decisorio. toda su producción rezuma didactismo. por ende. ed.. pues. Los signos alfabéticos. 60 61 – 384 – . esto es. p. ed. p. De nuevo sus palabras resuenan próximas y paternales: “[E]l grant amor que nos avemos a nuestras gientes nos faze pensar e trabajar e por que les podamos fazer entender todas aquellas cosas que sean más a su pro e a su onrra e por que más derechiamente fagan todos sus fechos e sean guardados de caer en yerro de que les podiesse venir daño” 61. E. Luego se desarrolla toda la casuística atingente a las “cartas”. El privilegio encarna el ejercicio de la merced regia.5. Estos oficiales forman parte del Consejo real. cit. 290).XIV. una vez trazados. En esta parte de su código hay dos títulos extensos y del mayor interés. 62 La definición inserta de esta clase de documento refleja a la perfección su carácter extraordinario: “Privillegio tanto quiere dezir commo ley apartada. de ahí que sea preciso obedecer y respetar el medio escrito porque cualquier atentado contra el documento sería un crimen de lesa majestad. proemio.5. y gracias a ello constituyen una correa de transmisión de la voluntad soberana al pueblo porque: “El rrey quier lo que la carta dize.. La cursiva es mía. El primero está dedicado a describir la tipología de los documentos. ed. el cual indica un objetivo permanente de Alfonso X a lo largo de su reinado: conseguir que las personas a su cargo comprendan las razones que amparan su forma de ejercer el poder. describe de manera pormenorizada el funcionamiento interno de la II. VI. La palabra clave de este pasaje es el término “entender”.. de gran extensión.

El nivel de exigencia requerido se ajustaba a las necesidades del delicado cargo que ocupaban. El texto legal dice que esta clase de carta es: “dada al rrey que la dé por su mano a aquel que la á de aver” (ibídem. la excelencia del monarca debería ser reflejada en los documentos confeccionados por dicho organismo de tal manera que “bien semeie que de corte del rrey salle”. es natural que el legislador trace el perfil y las condiciones que deben reunir tales servidores: “Los fazedores de las cartas de la corte del rrey. 65 BZ. p. en consecuencia tales documentos cobran todo su valor cuando se plantea una situación con- Ibídem. sino que también la calidad de su trabajo connotaba que el producto resultante procedía de la Cancillería real y. XII. 376). e otrossí deven seer entendudos de lo que les dixieren.. ed. p. El ejercicio de la facultad graciosa se materializaba en un acto solemne según se puede comprobar en la bellísima miniatura de un privilegio rodado de Juan II otorgado a favor de don Álvaro de Luna. el privilegio tiene su origen en la iussio del monarca y. e que sepan bien guardar poridat” 63. se indican los tipos de documentos que deberán expedir y los aranceles que podrán percibir. Resulta evidente el papel fundamental que juegan los escribanos. En las leyes siguientes queda explicitado el proceso de la génesis documental y su tramitación hasta el momento final de la expedición. Dada su importancia. 63 64 – 385 – . quienes llevan todo el peso del trabajo de expedición de los escritos dispositivos. villas y ciudades a través de las figuras de los escribanos públicos designados a tal efecto. cit. en consecuencia. M8-116. El modo de recepción de la pieza ultimada dependerá de su importancia. registradores y selladores. El tenor de las mismas es garante de unos derechos y de unas obligaciones. el diploma torna al intitulante.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) Cancillería. pues no solamente dependía de ellos la exactitud del contenido y la perfección formal del escrito. quien lo entregará personalmente en manos del destinatario 64. Este mismo título también esboza cómo se debe impartir justicia en las comarcas.15. 367. cit. a que llaman escrivanos. El organigrama de la misma comprende los siguientes niveles: cancilleres. Colección Miró. en el que se representa ese preciso instante 65. tras haber seguido todo el itinerario burocrático. Por ejemplo. escribanos. por que non les ayan a dezir muchas veces una razón. notarios.2.. Cada uno de estos oficiales tiene un cometido específico y su tarea está sometida a un riguroso sistema de control. XII. La razón última de la existencia de “escripturas” es su valor probatorio. Asimismo. porque las cartas que fezieren sean fechas lealmiente. ed. e que sepan bien escrivir e fazer buena letra que se pueda bien leer e que bien semeie que de corte del rrey salle e omne entendudo lo fizo. deven seer omnes buenos e de buena fama e escogidos por tales.

El dominio técnico de la escritura y la exacerbación de algunos caracteres constituían un acabado típicamente cancilleresco. en cuyo caso la pieza en cuestión será presentada ante la instancia que ejercerá la acción judicial. dentro del apartado de la manipulación voluntaria de un texto. redacta unas normas sobre los defectos que la pieza no deberá presentar en su forma o contenido. véase el Cuadro I. Con el fin de mostrar el carácter exhaustivo de la problemática abordada. por ejemplo. o lo que es lo mismo. pero es preciso reconocer que se abordan todas las cuestiones y que en algunas ocasiones se hila muy fino. por tal motivo se requería por imperativo legal que la pieza “bien semeie que de corte del rrey salle”. El legislador prevé las consecuencias que se puedan derivar de un escrito que aparente ser lo que no es.Elisa Ruiz García flictiva referente a su contenido. Esta eventualidad es la que determina la importancia de que el testimonio alegado sea auténtico. El uso indebido de la documentación era una causa potencial de pleitos y discordias. rasgo que definía y diferenciaba los productos elaborados en tal organismo. 68 Uno de los medios garantes de la autenticidad era la perfección formal del documento. examinar con cuidado los sellos y cerciorarse de que no han sido objeto de manipulación o de traslado a otra pieza. Las leyes alfonsíes describen todos los tipos ahí enunciados salvo el último. por tratarse de una modalidad carente de intención dolosa. en donde sólo se reproduce una parte del articulado. 66 67 – 386 – . València. en las Partidas. Por ejemplo. por cuanto responde a otros principios de organización mental. ver si los testigos presentan rasgos gráficos propios en las suscripciones. Estas leyes (de la 46ª a la 50ª) ofrecen un interesante tratamiento del sempiterno problema de la falsedad documental. 19972. tales como comparar la letra de documentos expedidos por un mismo escribano. 41-44.). según se dijo más arriba. etc. de ahí el prolijo análisis de Tal sucede. Además de la amplia normativa indicada se incluyen unas observaciones muy precisas de índole práctico para detectar las “escripturas” sospechosas 68. a juzgar por la experiencia acumulada y por el interés manifiesto del legislador a la hora de abarcar un multiforme abanico de posibilidades. máxime cuando se trataba de la librada por la cancillería. Toda esta información corrobora que la falsificación era una práctica muy extendida en la época. Milagros Cárcel Ortí (ed. es considerado el hecho de que no se indiquen las alteraciones del escrito base respecto del documento genuino del que depende. en cuyo caso queda fuera del ámbito jurídico. Su valor diplomático es grande por cuanto que expone una rica casuística que luego no es recogida en su integridad en otros conjuntos legislativos posteriores 66. También comprende los fraudes originados por enviar un documento a la superioridad en nombre de terceros sin su consentimiento o redactarlo con suplantación del intitulante o de los testigos. en el que son representados de manera sucinta la nomenclatura y los principios doctrinales vigentes en materia de falsificación de documentos según la Comisión Internacional de Diplomática 67. Vocabulaire international de la Diplomatique. pp. Lógicamente la distribución de los asuntos contemplados en el Espéculo no es equiparable en materia de sistematización a los criterios actuales.

13259. A todas luces la versión conservada está inacabada y probablemente éste fue el estado final en que quedó la obra. Alfonso XI también refleja el uso de tener un texto base o exemplar del cuerpo legislativo establecido para que sirva de referente. 69 70 – 387 – . para que. pero que no afecta a nuestra argumentación. La elección de un canal de expresión por vía diplomática en lugar de una pieza retórica. todo el Proemio está redactado como un documento en forma de mandato en el que cabe distinguir una invocación. 51v). Otra cuestión problemática es su eventual promulgación. ya que el ofrecimiento del Imperio al monarca en 1256 supuso que el contenido de la misma resultase obsoleto en función de las nuevas aspiraciones del titular de la Corona. hay remisiones internas a los libros VI y VII. que se libre la dubda en nuestra corte por este libro que feziemos con consejo e con acuerdo de los arçobispos e de los obispos de Dios e de los rricos omnes e de los más onrrados sabidores de derecho que podiemos aver e fallar.123. aunque la obra termina en la actualidad en el libro V. la voz regia en su versión gráfica debería ser respetada al igual que su persona. En definitiva. un preámbulo. ms. porque si acaesçiere dubda sobre los entendimientos de las leys e se alçassen a nos. en lo que oviere dubda. cit. En realidad. sellado con nuestro sello de plomo para tener en la nuestra Cámara. 71 Véase la “Introducción” de la edición manejada. No obstante. p. Tal circunstancia no permite dilucidar con seguridad algunos aspectos. En teoría la oficina alfonsí elaboró unas copias dotadas de elementos validativos para ser distribuidas en los distintos municipios. 102. 1348) decide lo siguiente: “E porque [las leyes] sean çiertas e non ayan rrazón de tirar e hemendar en ellas cada uno lo que quisiere. sellado con nuestro sello de oro. datable a finales del siglo xiv 69. una exposición de motivos. f. en donde se ofrece un estado de la cuestión. una intitulación. confirma la voluntad del monarca de otorgar un valor legal a esta recopilación jurídica de autoría colectiva y contenido consensuado. mandamos fazer dellas dos libros: uno. Este asunto ha sido objeto de un debate que continúa abierto 71. e otrossí de otros que avíe en nuestra corte e en nuestro regno” 70. Quizá el plan previsto no se ejecutó en su totalidad y la ratificación tuvo una aplicación parcial. 10. que lo conçertedes con ellas” (BNM.. El pasaje no ofrece lugar a dudas. La tradición textual del Espéculo se reduce a un único manuscrito. como correspondería a un escrito liminar. En lo que atañe al llamado Ordenamiento de Alcalá (a.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) una cuestión cuyo conocimiento se traducía en una prevención de conflictos. Al final del Proemio la compilación se da por terminada y se describe el método empleado para la difusión de la misma: “E por esto damos ende libro en cada villa seellado con nuestro seello de plomo e toviemos este escripto en nuestra corte. ms. centrada en torno a la orientación ideológica de la compilación con independencia de su BNM. Ed. e otro. una parte dispositiva y unas cláusulas de sanción espirituales y pecuniarias. Existen otros tres testimonios posteriores que derivan de esta copia. el acopio de material para ultimar el tratado debió de efectuarse pues. de que son sacados todos los otros que diemos por las villas.

ya que don Alfonso fue poco hábil en materia de establecer compromisos políticos duraderos. su producción escrita se vio afectada por las nuevas orientaciones. el propio soberano dirimiría la cuestión en su calidad de juez supremo 72. el Fuero Real y el Espéculo. “sabidor” y deseoso de instaurar un nuevo orden consistente en la creación de un espacio comunitario cortesano y letrado. Las modificaciones se perciben en el fondo y en la forma. presidida por Bandino Lancia. recibirán un nuevo tratamiento en la redacción de algunos pasajes y darán entrada a disposiciones inexistentes en las compilaciones anteriores. Justamente los textos constituyen el mejor medio para detectar un proceso evolutivo cuyo desarrollo no fue lineal ni exento de dificultades. el análisis se centrará en el significado primigenio del vocablo. El ofrecimiento de la corona imperial realizado por una embajada pisana. Por tanto. las Siete Partidas. Las imposiciones derivadas de los hechos consumados determinaron un cambio de rumbo e hicieron sentir la necesidad de revisar a fondo el aparato legal que serviría de marco de convivencia en el futuro. Como no podía ser de otra manera. 72 Idéntica postura adoptaron los Reyes Católicos. En definitiva. recurriré a otro escrito de Alfonso X. se sitúan a la altura del año 1255. en marzo de 1256 trastoca su proyecto político inicial y le obliga a introducir cambios importantes en los principios que estructuraban su concepción del ejercicio del poder. – 388 – . El contenido de esta obra deja traslucir una hermosa utopía. la de un reino feliz regido por un gobernante benéfico. Las consecuencias de los levantamientos nobiliarios y de la oposición de gran parte del alto clero se tradujeron en una necesidad de alterar el plano constructivo diseñado en el Espéculo. 1505). Para ilustrar este tipo de comportamiento. pero dichos materiales serán organizados de manera diferente. El monarca propone como instrumento eficaz para prevenir conflictos el cumplimiento de las normas contenidas en su corpus legislativo.2. En el caso de que surgiese alguna duda sobre la interpretación de un artículo concreto. De ambos valores tan sólo será tratado el primero en lo que respecta a esta modalidad de discurso. los que contrajo no llegaron a buen puerto por ruptura de la parte contraria. Los materiales de carácter jurídico acumulados servirán de base para la composición de otra obra. El discurso de la transacción de conflictos El término “transacción” encierra la doble acepción de “acción y efecto de transigir” y de “pacto”. 6.Elisa Ruiz García posible acabamiento y vigencia. un sueño de juventud que empezó queriendo ser un espejo de príncipes y terminó siendo un espejismo. según se puede comprobar en las Leyes de Toro (a. En este caso la obra que mejor refleja una actitud de condescendencia es las Siete Partidas. Los dos tratados jurídicos anteriormente citados. el cual remite a la idea de cesión: el interesado consiente un ajuste de sus intereses o puntos de vista en aras de alcanzar una situación de estabilidad o de equilibrio de fuerzas. en realidad.

pp. por ende. e otros.. el sobredicho rey don Alfonso. El arranque de la obra suena así: “Éste es el prólogo del Libro del fuero de las leyes que fizo el noble don Alfonso (. El título otorgado a la compilación jurídica. Merece la pena destacar el hecho denunciado por el monarca de manipular los textos por parte de desaprensivos..) que fue fijo del muy noble rey don Ferrando e de la muy noble reina doña Beatriz. La cursiva es mía. en era de mill e trezientos e tres años” 74. 76 Literalmente dice “raspaban”.. Esta práctica entronca con el problema de BL. Las circunstancias políticas fueron determinando la introducción de modificaciones sucesivas. tolliendo a los reyes su poderío e sus derechos” 75. Las noticias referentes a una primera redacción (A) se centran en un par de códices 73. pero el problema reside en que ningún ejemplar procede del scriptorium alfonsí y en que los testimonios remanentes no permiten reconstruir la complicada tradición textual en series completas. con el fin de adaptar los principios doctrinales a las exigencias de dos estamentos. 20787 y HS. De todo ello quedan huellas en los manuscritos conservados. 3-4. p. ms. en el mes de agosto. entendiendo e veyendo los grandes males que nascíen e se levantavan entre las gentes de nuestro señorío por los muchos fueros que usavan en las villas e en las tierras. e aún aquellos libros ra´yen e escrivíen ´y lo que les semejava a pro d’ellos e a daño de los pueblos. cit. 3. nos. operación que se practicaba sobre el pergamino para eliminar una secuencia escrita. que eran contra Dios e contra derecho. cuyo contenido viene a coincidir con lo que luego sería la Primera Partida. cuando fue martiriado. Libro del fuero de las leyes. 75 Ed. e començolo el cuarto año que regnó. ed. HC 397/573. assí que los unos se judgavan por fazañas desaguisadas e sin razón. y la indicación del tiempo empleado en su elaboración (desde el 23 de junio de 1256 hasta el 28 de agosto de 1265) son dos elementos del mayor interés porque delimitan la obra en lo que respecta a su forma de designación y a su cronología. e acabolo en el treceno año que regnó. el eclesiástico y el nobiliario. 73 74 – 389 – . cit. Un poco más adelante el legislador desarrolla una argumentación que propugna el papel mediador que puede ejercer un código jurídico nuevo y unificado para desarraigar los conflictos: “E.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) La composición de este monumento legislativo no responde a un plan previo desarrollado de manera sistemática. que fue en era de mill e dozientos e novaenta e cuatro años. quienes eliminaban 76 las disposiciones que no les eran favorables y escribían otras encima. en la víspera d’este mismo sant Johán Babtista. Add. en el mes de junio. en la vigilia de sant Johán Babtista. por libros minguados de derecho. ms. Cito por Primera Partida (Manuscrito Add.. 20787 del British Museum).

78 Se conservan numerosos testimonios. La lectura de la parte transmitida en los dos manuscritos citados (versión A) denota una profunda transformación en comparación con el texto del libro I del Espéculo.Elisa Ruiz García la falsedad de los escritos abordada más arriba. Esta medida cautelar está testimoniada en otros representantes de la Corona. 15-27. Esta redacción (B) y una tercera (C) 78. que afectó sobre todo a algunos títulos que abordaban cuestiones de gran calado político. Tal relación simbólica denota la importancia concedida en esta versión a la temática religiosa. Madrid. En la parte superior de esta escena. La modificación fraudulenta de algunos pasajes en libros y documentos constituye una preocupación constante en el pensamiento alfonsí. conviene subrayar un hecho significativo. si fuese una copia hecha tras la muerte de Alfonso X (vid. Las concesiones fueron importantes y supusieron una orientación distinta de muchas cuestiones esbozadas en el Espéculo. prueban los cambios introducidos por don Alfonso para acomodar su primitivo proyecto ideológico a las circunstancias. el autor ha procedido a incorporar un sólido sustrato jurídico. según se ha dicho. el Libro del fuero de las leyes (a. pp. ya que por experiencia sabía con cuanta facilidad se desliza el error involuntario o doloso. 1r) y otra en trance de dictar el texto legal a un escribano de libros (f. a la obra precedente. el proceso de gestación de la compilación legislativa alfonsí originó al menos tres redacciones basadas en un mismo material y que son portadoras de un nombre distinto: el Espéculo (a. En resumen. 2002. un testimonio modélico del corpus legal que sirva de referente en casos de duda. el título por el que será conocida. 20787) contiene una miniatura que representa al rey como Supremo Juez (f. y en un plano celestial. La segunda versión de las Siete Partidas (B) se sitúa en torno a los años 1272 y 1275. A partir de estas dos reelaboraciones (circa 1272 y post 1275 respectivamente) la obra adquiere su forma definitiva –una estructura septenaria– y. En realidad. 77 – 390 – . Dada la temática contemplada. En el mismo folio 1v se ha dibujado en el campo interior de una inicial al rey de rodillas en el acto de presentar a la divinidad el manuscrito terminado. Su condición de hombre de letras le hacía ser especialmente sensible a esta eventualidad. El tratamiento iconográfico revela una actitud mental nueva que se podría explicar. Add. No obstante. ms. 1255). por ende. Diccionario filológico de Literatura Medieval Española. Se conservan cuatro manuscritos que contienen distintas partes (Libros I-III y fragmentos del V y VI). Las aspiraciones imperiales del monarca quedan manifiestas a través de la mención de algunos ascendientes –Alfonso VII y doña Beatriz de Suabia– que legitiman sus pretensiones en las palabras liminares de la obra. queda fuera de nuestro centro de atención 77. La hostilidad manifiesta de ambos sectores le indujo a configurar un nuevo plan de organización social y. El códice conservado en Londres (BL. De ahí la conveniencia de tener en la Cámara un exemplar. 1v). De acuerdo con los modos de transmisión de este corpus jurídico se distinguen tres categorías de fuentes. Textos y transmisión. supra). basado en principios extraídos del derecho romano y del canónico. se encuentra la figura de Dios Todopoderoso. por añadidura. según se ha visto. El monarca se avino a transigir en un punto capital referente a dos estamentos: su concepción del papel de la Iglesia y de la nobleza. de su propia función. Véase Carlos Alvar y José Manuel Lucía Megías.

estableceré una comparación entre el tratamiento dedicado a este ámbito de la pluma en el Espéculo y en las Siete Partidas. 81 Espéculo. otros clérigos y escribanos.. físicos.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) 1256-1265) y las Siete Partidas (c. 79 80 – 391 – . El cambio es sustancial ya que se ha modificado el punto de vista. e ellos a él” 80.. e a los de su Casa e de su corte. mesnaderos. En el Espéculo las seis categorías contempladas deben ser honradas por cuanto que sirven al monarca. los cancilleres son equiparados a los capellanes porque “son tenudos de guardarle [al rey] en fecho de su señorío e de sus tierras” 81. cancilleres. cit. p. 86-102. el legislador describe todas las cualidades requeridas por la persona que desempeñe esa función 82. ha desaparecido. II. 150. cit. físicos. II. p. El epígrafe ahora reza así: “Quál deve el rey ser a sus ofiçiales. 82 Siete Partidas.2.4. 1275). El cambio introducido entre una y otra versión es notable porque la innovación mengua la concepción del poder alfonsí de su primera época e introduce un II. El papel desempeñado por la escritura como medio de comunicación y por sus ejecutantes (cancilleres.XII. pp. La intermediación se debe a que por sus manos tienen que pasar todos los documentos que el rey otorga. ed. El análisis de las leyes que afectan a cada grupo en una y otra versión también se encamina en la misma dirección. ricoshombres. notarios. se ha perdido el carácter doméstico de la anterior composición y se ha limitado el campo de actuación del soberano mediante la inserción de consejeros y de nobles.XII. En el primer caso. en la segunda. 85-86. porque el contenido del título se ha ampliado. Si se compara el criterio jerárquico de la segunda obra se obtiene el siguiente organigrama: capellanes reales. Luego. A continuación son mencionados los oficiales principales según un orden de importancia: capellanes reales.. En su lugar se dice que el canciller es el segundo oficial de la Casa y que es medianero entre el monarca y los súbditos en asuntos temporales. reposteros. escribanos. En la primera formulación el soberano era el recipiendario de la atención de sus servidores. ed.. adobadores. A tal efecto. En el pasaje correspondiente de las Siete Partidas esta frase. ed. el monarca tiene unos deberes respecto de sus súbditos. notarios. En la primera obra se dedica un título a “Cómmo deven onrrar a los omnes de Casa del rrey” 79.IX. ed. Estos avatares son la mejor prueba de las renuncias del propio monarca a algunos de sus principios ideológicos en aras de crear un discurso de transacción con los representantes de la conflictividad que obstaculizaban su tarea de gobierno. 151. que subraya la soberanía real respecto de sus dominios. cit. II. en las Siete Partidas se establece una relación biunívoca entre el gobernante y los gobernados con pérdida de poder a expensas del primero. camareros y un largo etc.2. 1272 y p. consejeros. cancilleres. notarios y escribanos) también evoluciona al hilo de los cambios de orientación operados. en cambio.IX. pp. cit. la causa de su estimación dimana de la proximidad a la persona regia.

y 6 (escribanos).7 (notarios). y los escudos de armas reales 84. En el libro IV del Espéculo. porque suponen una representación de su corporalidad. cit. El material jurídico que sustenta a ambos códigos no ofrece la misma distribución en las dos versiones. pp. La enunciación se hace mediante la forma pronominal “nos” y la exposición de las ideas discurre caudalosa y bajo el signo de la claridad. 85 II. 87-88. dedicado a la justicia. En estos sectores el rey toma la palabra e imparte sus enseñanzas apoyado en el saber que le es propio. En el Espéculo se razonan los motivos por los que deben ser honrados los documentos y los sellos. su tipología. esto es. ed. 124-25. I.. cit. En las Siete Partidas las tres leyes precedentes se enmarcan en un contexto general que pasa revista a las obligaciones del pueblo hacia su soberano en el ámbito de las acciones.XII. La misma tendencia se observa en las leyes dedicadas a bosquejar las figuras de los notarios y escribanos 83. En el libro II de ambas obras es desarrollado también otro punto relacionado con las representaciones del rey. do él no está” 85. 84 II. ed. p. que todas estas cosas deven seer mucho onrradas. se promovía una participación más activa del titular de la Corona. porque son en su remenbrança. que aquí se retoma y adopta una formulación más concisa. Se trata de la misma idea. plasmación de la Corona a través de la vía simbólica. las imágenes pintadas o esculpidas. En este caso se pone el acento en la función sustitutiva de tales elementos mientras que en la versión anterior se primaban los conceptos de “voz” y de “voluntad” regias. y los deberes y obligaciones de escribanos y de selladores 86.Elisa Ruiz García principio de regulación de los servidores. Hay un tono intimista que facilita la adhesión a la doctrina expuesta. cit.18.IX. La equivalencia entre los hechos de la persona y los productos figurados se extiende también a los otros dos soportes citados: los retratos. pp.3 (notarios). 67. pero igualmente eficaz: “La ymagen del rey commo su seello. Siete Partidas. por tener su efigie. Los escritos contienen la palabra del monarca y muestran su voluntad. En las Espéculo II.XIII. y 8 (escribanos)... ed. en que está su figura. e la señal que trae otros´y en sus armas e en su moneda e en su carta.XIV.. hay tres títulos consagrados a dilucidar el valor probatorio de los documentos. Sus palabras resultan tan convincentes como las de un buen maestro que sólo desea el aprendizaje de los discípulos. testimonian que “el rrey quier lo que la carta dize”. Hay una voluntad expresa de que las funciones estén bien delimitadas. 83 – 392 – . 152-54. pp.5-7. y lo mismo ocurre con el aparato emblemático-heráldico. en que emienta su nombre. El distinto tratamiento de estos oficiales entre una y otra versión se debe al hecho de que en la segunda interesa describir los nuevos mecanismos de relación social. cit. ed. los sellos.

La única razón de tratar esta rica casuística es el valor probatorio de tales escritos. La conciencia del poder de la escritura induce al legislador a tomar medidas de control. la sexta. IV. la quinta. a través de las deposiciones de los testigos. Por ejemplo. de que pueda nascer prueva o averiguamiento en juyzio.I. ed. 91 VII. f. Lo que ha ganado la Partida III en precisión. de qual manera quier que sean. vol. XII. que es otra manera de prueva a que llaman boz muerta”.l-61. Las seis primeras leyes de este título contemplan la casuística de escrituras falsas y los castigos impuestos a los infractores. los tres siguientes. y XIII. f. pp. se prohíbe el uso de abreviaturas para evitar falsas interpretaciones a la hora de resolverlas 90. cit.1-25. si la escritura no se pierde” 91. el mercantil. lo ha perdido en la relación paterno-filial establecida en el tratado precedente. El ejercicio de la misma supone un intento de conciliar posturas y evitar conflictos.. II.IX.13.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) Siete Partidas la reelaboración del plan de la obra permitió el establecimiento de un sistema de relaciones internas. La importancia del hecho gráfico se ha encarecido a la largo de toda la obra. baste con este pasaje: “Infaman (. los primeros diecisiete títulos están dedicados a los procedimientos de la oralidad. f.2) se contempla que: “Clérigo que falsare seello de rey sea desordenado e sea sennallado en la fruent por que sea connoçido por falso por jamás”. el procesal. ed. Estos matices estilísticos convierten al producto resultante en una pieza mejor articulada que la precedente y dotada de un mayor grado de rigor en cuanto al cumplimiento de las normas descritas. A tal fin la escritura rinde un gran servicio porque una de las maneras de prueba es la “voz viva” 87. cit. El castigo sería la pena capital 89. 89 En el Fuero Real (IV. El modo de enunciación es objetivo y ya no es la voz del rey la que expone la doctrina jurídica. el matrimonial. ed.. a los de la visualidad. El título XX está dedicado a legislar sobre los selladores y los aranceles de la cancillería. 87r-v.3. Sin duda alguna. Ciertamente.XII. cit.VI. 88 III. la tercera.) 86 87 – 393 – . el conjunto de estas directrices refleja una concepción orgánica del papel que desempeña el documento y sus agentes en la resolución de conflictos. Es decir. La última ley de esta sección se cierra con la pena que se deberá imponer al oficial que hiciese un documento falso o descubriese la “poridat” del rey a sabiendas. el penal. pero la más eficaz y fidedigna es la “voz muerta” 88.XVIII. 287-303. el testamental. Esta disposición no se encuentra en el Espéculo. sino que simplemente los preceptos son introducidos de manera seriada. 8r. y la séptima. El título XVIII está consagrado a definir el concepto de documento. el canónico. ed.. preámbulo: “Queremos aquí dezir de todas las escrituras.. la cuarta. 90 I. Cada una de las partes abordó una rama del derecho: la primera. El siguiente título (XIX) recoge toda la normativa relacionada con la figura imprescindible del escribano. Dentro de esta estructura global la Justicia es abordada en la Partida III. 366-405.1-4. sus distintos tipos y la forma de producción.. Los distintos aspectos son presentados de manera sistemática. 33v. El texto completo de esta ley es de gran interés por su temprana fecha en lo que respecta a los medios de publicitación utilizados para deshonrar a alguien.. el nobiliario. pero también se condena al que insulta por escrito o difunde sus denuestos en verso “porque dura la remembrança dello para siempre. la segunda. cit.

que en el fondo es la esencia del arte de la política. 92 A título de prueba véanse los testimonios deparados por dos privilegios rodados datados en Toledo. el día 24 de abril. El primero de los tres testimonios estudiados consiste en la sentencia judicial emitida por el propio rey en Sevilla con fecha de 9 de noviembre de 1282 contra el infante don Sancho. 503bis. I. Una valoración histórica del hecho se encuentra en Georges MARTIN. Asimismo. El análisis de estos escritos permite reconstruir las líneas maestras de un discurso de la confrontación. 45). de Manuel González Jiménez. pp. caja 90. 645. Caesaraugustae. o lo que es lo mismo. ed. La vigencia de este acuerdo pervivió hasta las Cortes reunidas en Sevilla en el otoño de 1281 92. respectivamente. 5 (1994). El texto de la misma se conserva únicamente a través de la versión recogida por Jerónimo Zurita 94. entre los que se encuentran personajes tan significativos como don Juan Alfonso de Haro y don Diego López de Haro. trad. et de don Pedro et don Johan et don Jaymes” (AHN. MDLXXIIX. ofrecerá traducido al latín. el obispo de Burgos declaraba los acuerdos tomados en la asamblea de Valladolid a favor del infante don Sancho (ACB. Los hechos han quedado plasmados en tres documentos decisivos otorgados al final de su vida y separados entre sí tan sólo por unos meses. Se trata de unas escenas que conforman el acto final de un drama centrado en torno al pleito sucesorio. 6. su hijo 93. además. Atalaya. Tal es el camino que emprende Alfonso X en un momento crucial de su reinado. pp. la mención de “nuestros fijos. II. Este “posibilismo”. pp. El discurso de la confrontación Ante una situación de crisis profunda la manera más resolutiva es afrontar el problema. Según este historiador la publicamás aún por escrituras. y notas de Ángel Canellas López. ed. – 394 – . vol. leg.3. 171-174. 262-266). lib. y en Córdoba. 1). Zaragoza. porque cada uno lo pueda leer”. o en las plaças comunales de las ciudades e de las villas. hay un elevado número de confirmantes. Este testimonio se anticipa en siglos a los famosos libelos romanos de Pasquino. echando aquellos escritos malos en las casas de los grandes señores. encubiertamente. Como es sabido. faziendo cantigas o rimos o deutados malos de los que han sabor de infamar. el día 12 de mayo de 1281. 532-535. supuso ir dejando a un lado aspiraciones e ideales. además. caja 6. doc. En ambos casos la intitulación contiene amén del nombre del rey y de doña Violante.. 153-178. a las vegadas.Elisa Ruiz García La complicada tradición textual de la producción legislativa alfonsí pone de relieve los intentos del monarca por acomodar su proyecto inicial de gobierno a las realidades circunstantes. don Sancho fue reconocido como legítimo heredero. Uclés. 93 Unos meses antes. ceder ante los estamentos sociales hostiles con la esperanza de que la transigencia por su parte redujese el grado de conflictividad. o en las eglesias. constituye un ejemplo acabado de discurso de la transacción. el infante don Sancho. 94 Indices rerum ab Aragoniae regibus gestarum ab initiis regni ad annum MCDX. vol. pero no en la teoría pues su obra legislativa de mayor empeño fue modélica en el género y. Existe una versión de esta obra al castellano: Índice de las gestas de los reyes de Aragón. núm. El prestigioso analista no aporta ningún dato archivístico sobre la procedencia de este testimonio que. en las Cortes celebradas durante la primavera del año 1278 en Segovia. 1991. fijo mayor et heredero. El documento está datado el 22 de abril de 1282. Este texto ha sido reproducido también en el Diplomatario andaluz de Alfonso X. A la postre sus esfuerzos resultaron vanos en la práctica. Esto fazen a las vegadas paladinamente e. pp. 2 y Osuna. “Alphonse X maudit son fils”. núm. 1984. Sevilla:.

al saber que don Sancho había abandonado la ciudad de Córdoba. se cuenta cómo don Sancho engaña a su padre prometiéndole conseguir una tregua con el rey de Granada. el testimonio quizá haya sido adaptado o reescrito. A esta cita no acudió el heredero pretextando que pasaba a Castilla y León para calmar los ánimos de muchos súbditos que estaban soliviantados. Tras estas palabras que preludian la importancia del mensaje. por las propias palabras de don Alfonso en su testamento. El rey. entre otras. dio a conocer su dictamen en presencia de todo el pueblo 95. Esta parte comienza con una frase que resume todo el conflicto latente: “Sancho. II. nos ha causado graves y múltiples injurias”. Tras su emisión el rey revocó los homenajes y juramentos que se habían hecho por su mandato al infante “cuando se trató que le jurasen de tener y obedecer como heredero y sucesor después de los días del rey. Anales de la Corona de Aragón. Zaragoza. Merece la pena transcribir esta parte del tenor: Los datos referentes a las circunstancias y personas que participaron en esta sesión se encuentran en Jerónimo Zurita. 95 – 395 – . con la contribución del Consejo y de otros magnates. el hecho de la maldición se debió de producir. vol. Luego. a juzgar por diversas fuentes y. El pasaje dice textualmente: “chartas albas sigillo nostro sigillatas petiit sibi mitti”. sino con la ayuda de sus hermanos. nuestro hijo. vienen una intitulación y una notificación de corte tradicional que dan paso a una exposición de motivos amplísima. a quienes entregó hojas en blanco validadas con su sello con el fin de establecer los pactos. pp. El tenor se inicia con una invocación verbal emotiva: “Que nuestro juicio proceda como delante del rostro de Dios”. 124-125 (Lib. Con este material el heredero firma un tratado de amistad con el gobernante sarraceno en beneficio propio. la solución que habría de ser adoptada ante un inminente ataque procedente del norte de África. párrafo 34). y además vertido al latín.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) ción tuvo lugar en un acto solemne celebrado en el palacio real de la ciudad hispalense. el lenguaje utilizado en esta versión no se corresponde con el jugoso estilo alfonsí. En este pasaje se dice que la sentencia fue publicada el 8 de noviembre de 1282. La importancia del documento creo que justifica su análisis a pesar de que se haya puesto en entredicho su autenticidad. A mi juicio. IV. No obstante. 96 El hecho de que la única fuente conocida sea el texto proporcionado por Zurita. 1970. le envió una embajada solemne para que se presentase en Sevilla ante su presencia y se deliberase. Esta actuación del hijo es calificada por don Alfonso de traición y de falsedad. durante su viaje por esas tierras se comprometió públicamente a concederles a todos los fueros. Esta campaña no la realizó solo. en cuyo caso se trataría. las costumbres y los privilegios de los que habían disfrutado en tiempos anteriores. sentado en un estrado que había sido dispuesto para la ocasión y rodeado de un grupo de prelados y nobles fieles. de Ángel Canellas López. el hilo del razonamiento se prosigue con la descripción de la conjura perpetrada por aquél en Córdoba con la colaboración de altos dignatarios de Órdenes militares y algunos ciudadanos. Una vez hecha esta afirmación. ed. su padre”. dificulta la valoración de algunos aspectos concretos. reconocible en su producción libraria y en sus documentos. A tal fin pide que se le envíen unas hojas en blanco y selladas con las armas del monarca 96. pues. de un “falso diplomático” (véase el Cuadro I). En realidad. incluidos el testamento y el codicilo. Asimismo. El monarca.

con las que sublevaba al pueblo contra nosotros en muchos lugares. sin temor divino alguno. A continuación se incluye una cláusula de corroboración. Según la fuente de Zurita. ingrato. como digno de la maldición paterna. No obstante. sino que también atrajo a su causa a muchos de los vasallos fieles al rey. Entre otras decía frecuentemente él y sus emisarios que: “el rey está demente y leproso.). volvió a Córdoba. contumaz. El hecho de no conservarse el documento original ni una copia fidedigna del mismo disminuye el valor de este testimonio. y viva en adelante víctima de esta maldición divina y humana. a pesar de que conminó al hijo a abrir las puertas para penetrar en ella. honores y dignidades o cualquier otra cosa que a nosotros se refiera lo privamos de ello. En el tenor se explicitan claramente las disposiciones: “Por consiguiente. como desobediente. la datación y las suscripciones de los prelados y dignatarios que aún restaban fieles a la persona de don Alfonso. Fracasado este intento. El rey se acercó a esta ciudad y. lo maldecimos. Se sirvió de todos los medios para inhabilitar a don Alfonso y usurpar para sí el honor y el dominio que aspiraba arrebatar fraudulentamente. y olvidando de todo punto la reverencia paterna. al tener conocimiento de tales hechos. e incluso sus partidarios lanzaron flechas contra el pendón real. éste no le obedeció. [y] lo condenamos con nuestra sentencia”. vomitó muchas cosas indignas contra nos [el rey]. y lo desheredamos a él mismo como rebelde contra nosotros. el heredero fue conquistando no sólo villas. reunió fuerzas y se encaminó hacia Sevilla en son de guerra con la intención de apoderarse de la persona de su propio padre. tierras. que mata a los hombres sin causa”. Tras el relato de este episodio se cierra la parte del documento en la que se describen los motivos que obligan al rey a tomar unas gravísimas medidas. siendo así que el referido don Sancho nos causó impíamente las graves injurias indicadas y muchas otras (... Y todo el derecho de sucesión que le competía en nuestros reinos. Luego. El monarca. Don Alfonso comete la imprudencia de proporcionar unas hojas en blanco con su sello al hijo para – 396 – . En primer lugar. de forma que ni él ni alguien en su lugar ni descendiente alguno suyo en lo sucesivo pueda sucedernos a nosotros. solicitó una nueva entrevista. pero el interesado apresó a los nuncios y convocó en Valladolid mediante misivas una asamblea general en la que él fue avalado por el homenaje y el juramento de los presentes. hay varios datos que resultan de interés desde nuestra perspectiva de estudio. que es falso y perjuro en muchas cosas. hijo ingratísimo y degenerado. el importante papel jugado por la escritura en todos estos acontecimientos. más aún. dominios. castillos y fortalezas. como reprobado por Dios y como digno de ser vituperado por todos los hombres.Elisa Ruiz García “[Don] Sancho con sus prédicas. La versión de Zurita afirma que la lectura de la sentencia se hizo en presencia de una gran multitud del pueblo.

los legados reales son retenidos en contra de su voluntad. 110-122 (RBME. n. le escribe de nuevo..). vol. resulta fiable en sus medios expresivos: la gestualidad. 101 Ambos términos implican la idea de “proferir”. núm. transcripción y colación del documento original hecho el 20 de abril de 1284 para ser enviado al rey de Francia). ff. 548-554. 2/1. 100 Una de las dolencias que aquejaron al rey –y de diagnosis discutida– le fue causando una deformación en el rostro. De hecho. Hay varias ediciones. pp. 9/3. representada a través de los procedimientos verbales más elementales y poderosos en el seno de una comunidad social. la oralidad. 518. que “el rey está demente y leproso”. II.688. Quizá este hecho propició la acusación de su hijo y la identificación del padecimiento con una enfermedad considerada maldita en su tiempo. a quienes entregó hojas en blanco signadas con su sello”. El heredero abusa de la confianza paterna y otorga un documento que desde el punto de vista diplomático es un “falso de cancillería” (véase Cuadro I). y. Ante tales ataques basados en los sonidos sólo cabía una respuesta de naturaleza verbal. El segundo punto relevante es de carácter antitético. reflejada en la tipología documental citada. El documento encierra gran interés Es decir. sino por medio de sus hermanos. Como se puede observar. las falsas promesas. según se dijo. 31 (traducción. 77-82) y la del Diplomatario andaluz de Alfonso X. En definitiva. genera un “falso histórico”. Luego. ANF.2. Aquí se trata del empleo de la oralidad como medio de lucha política. tanto él como sus emisarios. ACS. Las más conocidas son la del Memorial Histórico Español. el “hecho gráfico” constituye un factor determinante en el desarrollo de esta acción dramática. Las más importantes son: BRAH. El día 8 ó 9 de noviembre –según las fuentes– de 1282 se desarrolló el acto descrito. El adoctrinamiento. El texto de la carta enviada por don Sancho a su progenitor no responde a la verdad de sus actos 97 y. 1851. 49. además.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) pactar con el rey de Granada. Las citas proceden 97 98 – 397 – . Entre otras decían. se cruzan misivas entre ambos parientes. “emitir palabras de manera solemne”. 102 El texto se conserva a través de diversas copias. c. xv ex. pp. Se conocen también las copias que estuvieron en poder de Jaime de Villanueva y de Juan Lucas Cortés. ff. el documento transmitido por Zurita. por último. M. al margen de su autenticidad. Don Sancho mientras tanto redacta una convocatoria general 99 para que se reúnan todos en Valladolid con el propósito de desposeer al rey de sus derechos y ser él nombrado en su lugar. 99 Textualmente se dice: “missis litteris”. Un año exactamente después y en el mismo lugar don Alfonso dicta su testamento a punto de cumplir sesenta y dos años 102. 675-682 (s. aquél expide a personajes claves del clero y de la nobleza diversos instrumentos de compromiso político “no sólo personalmente. sobre todo la última imputación ya que en la época esos males eran interpretados como signos evidentes de reprobación divina 100. la maldición que junto con el juramento son los artefactos propios de la voz 101. El monarca. sin obtener respuesta 98.II. En un pasaje de la sentencia se habla de las “prédicas” con las que el hijo sublevaba al pueblo en contra del propio monarca e incluso se emplea una contundente metáfora: “[Don Sancho] vomitó muchas cosas indignas”. gracias al escenario creado en el Alcázar para la ocasión. J 601. Madrid. doc. las acusaciones y el rumor de una insania mental y física eran armas poderosísimas. al tener noticia de las actuaciones de su hijo en Castilla y León. la “escrituralidad”.

y a otorde esta segunda versión con algunas correcciones. invoca la difamación 105. pp. pero que resultaba indispensable para entender el contenido de las mandas que completan el dispositivo. Ambos pueblos. estableció una red de contactos políticos en petición de ayuda con otros reinos: Portugal. y de sus servidores y vasallos en general. Francia y la Sede Apostólica. Luego. roi de Castille”. se procede a especificar la casuística jurídica eventual. A su juicio. 71-87. y. A continuación el rey da rienda suelta a sus sentimientos y expresa pormenorizadamente todos los agravios recibidos del heredero a pesar de las numerosas pruebas de afecto dispensadas por él. El punto de enlace con el formulario tradicional se establece a través de la cláusula: “E. – 398 – . el monarca castellano justifica las decisiones que va a tomar mediante el elogio de las condiciones naturales de sus súbditos (“esforçados e ardides e guerreros”) y de los franceses (“ricos e asosegados e de buena barrunte e de vida ordenada”). don Alfonso decide cumplir el mandamiento divino y legal de honrar al padre y al rey. de la Virgen y de toda la corte celestial la maldición del interesado 104. sabrán defender el pro comunal del señorío real y de toda la cristiandad. solicita del Altísimo. 104 Esta cláusula confirma el hecho histórico de la sentencia judicial anteriormente descrita.Elisa Ruiz García histórico. En consecuencia. 106 También se le inculpa de la desafección y abandono sufrido por el rey de parte de sus seres más queridos. “quando vimos que el nuestro linage nos fallesçiera”. Inglaterra. ofrece un patrón convencional que comprende hasta las primeras cláusulas dispositivas (véase el Cuadro II). y proclama su traición. Hasta aquí se prolonga esta larga digresión de carácter político y que constituye un cuerpo extraño dentro del tenor del testamento. y también diplomático por su peculiar estructura. La primera parte del mismo se ajusta al esquema canónico de este tipo de instrumento notarial y. por ende. Una vez alcanzado este punto de abandono generalizado.. De todos ellos sólo obtiene buenas palabras. Georges Daumet publicó el contenido de las dos piezas vertidas al latín. las cuales son muy valiosas por su proximidad en el tiempo con los acontecimientos y por su destino (“Les testaments d’Alphonse X le Savant. habida cuenta del comportamiento filial. Aragón.. fijos de don Fernando”. ovimos de enbiar e de otorgar al rey de Françia aquello que él queríe”. 105 Esto es. Estas cuatro gravísimas acusaciones106 constituyen la base jurídica que explican las decisiones posteriores del monarca. Según él mismo manifiesta. ordenamos e damos e otorgamos e mandamos en este nuestro testamento que el nuestro sennorío mayor (. la codicia y la “desconosçençia” (‘ingratitud’) son la raíz de los males. A continuación. Después de estas fórmulas de carácter tradicional se inserta un extenso alegato jurídico-político 103 en el que son explicadas las razones por las que fue elegido don Sancho heredero tras la muerte del primogénito. ordena el desheredamiento. don Alfonso se ve obligado a ceder: “estonçe. por tanto.) finque en nuestros nietos. la “des-famación” o pérdida del buen nombre de don Sancho. Bibliothèque de l’École des Chartes. 67 (1906). commo quien más non puede. 103 Esta parte inclusa va en letra cursiva en el Cuadro II. bien unidos y acaudillados. Únicamente el sultán de Marruecos se ofreció a enviar hombres y medios para subvertir la situación reinante.

figuran tres prelados leales. II. Las principales ediciones son: Memorial Histórico Español. 110 Literalmente se dice para ordenar: “la fazienda de nuestra alma”. a 16 de abril de 1284 (ANTT. Si se examinan los nombres de los firmantes. vol. Saldar las cuentas pendientes suponía evitar o disminuir las penas purgatorias. hay un encendido elogio de su lealtad y grandes cualidades diplomáticas (PRO. se comprueba la soledad del rey. electo de Ávila. onde nos venimos. que siempre permaneció fiel a su padre. pp. hecha en Lisboa. vol. En la correspondiente credencial. También hay una reproducción de la copia lisboeta B (As Gavetas da Torre do Tombo. La primera parte del mismo coincide con las cláusulas del instrumento precedente. hombre de confianza y experto servidor 108. 2. una finalidad soteriológica en esta manda. Su descendencia tan sólo se encuentra representada en la persona de su hija natural doña Beatriz. VI. Una vez alcanzado este objetivo. e es bisnieto del rey don Alfonso de Castilla. a 8 de junio de 1285 (ANTT. pp. se contempla la posibilidad de que los nietos herederos muriesen sin descendencia. 557-64. corroboración. Tras el nombramiento de herederos se incluye el revocamiento de testamentos anteriores y se anuncia la redacción de un codicilo sobre otros asuntos colaterales. pp. 229r-233r). A. cuya legalidad se reconoce. doc. al tiempo que se manifiesta el deseo de completarlo en dos aspectos: el pago de las deudas 110 y la donación de bienes a las personas que le han servido fielmente. pero igualmente señala que acepta la decisión de Esta cláusula afectó luego en el codicilo a los infantes don Juan. doc. Únicamente tras la profesión de fe católica se incluye un elemento propio de este tipo diplomático: la referencia al testimonio básico. el cual obtuvo el reino de Murcia. El enterramiento de su cuerpo queda condicionado al cumplimiento del punto primero. a continuación. hecha en Sevilla. obispo de Cádiz y don Aimar. 87-99. y poco más. don Suero. Livro de Extras. Allí se dice que es copia sacada de un instrumento antiguo del archivo de la catedral hispalense). García Jofré de Loaysa. m. fue embajador ante el rey Eduardo I de Inglaterra. y a don Jaime. don Alfonso expresa su voluntad de que sus restos sean sepultados en el monasterio de Santa María la Real de Murcia por su especial vinculación a ese reino. El documento se cierra con las cláusulas tradicionales de sanción..REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) gar otros reinos a los hijos que pudieran ser leales a su voz 107. pp. don Remondo. 177-185) y la versión latina editada por G. Diplomatario andaluz de Alfonso X. ca es nieto de su fija”. arzobispo de Sevilla. pues. La satisfacción de las cantidades adeudadas y el cumplimiento de los compromisos contraídos se inscriben en el marco de las creencias religiosas. el personaje es denominado “maestre Jofré. Luego. núm. Copia certificada. 108 Por ejemplo. a quien el rey concedió los reinos de Sevilla y Badajoz. 6). Daumet. del emperador de Espanna. ff. datada el 1 de abril de 1279. “Les testaments d’Alphonse X le Savant. 521. Finalmente. 107 – 399 – . en cuyo caso el señorío recaería en el rey de Francia “porque viene derechamente de línea derecha. núm. 109 De este escrito se conservan varias versiones y ningún original: B. 6). Había.S. tomo XII. y C. datado en Sevilla el 10 de enero de 1284 109. datación y validación mediante la enumeración y la suscripción de los testigos y del propio notario. Gaveta XVI. Jaime de Villanueva. Ancient Correspondance. 122-134 (el texto procede de la Colección del P. vol. roi de Castille”. bien como nos. El documento que completa esta trilogía de escritos representativos del discurso de la confrontación en estado puro es el codicilo del testamento. XV. nuestro notario” y. Copia certificada.

tendencia muy acusada en los últimos años de su vida. y que su corazón sea llevado a Tierra Santa para que repose en Jerusalén. Comprendía cuatro volúmenes. de Miguel de Manuel Rodríguez. enriquecida con numerosas miniaturas (RBME T. podría haber sido recuperada por Sancho IV. En función de los manuscritos conocidos y de las menciones de los mismos en los distintos inventarios relativos a la Reina Católica cabe suponer la siguiente hipotética distribución: la versión en dos cuerpos. si prestamos crédito a la vaga noticia proporcionada por Andrés Marcos Burriel (Memorias para la vida del santo rey don Fernando III. Contemplada tal posibilidad.2. regalo de su hermanastra. 7). conservadas actualmente en el tesoro de la sede hispalense citada. Todos los volúmenes de esta obra también deberían ir al mismo sitio que los objetos precedentes. 114 Probablemente se trataría de los ejemplares procedentes de la Capilla Real. cap. doña Leonor. Una de ellas atañe a su obra titulada los Cantares de los miraglos e de loor de sancta María. que es un acta notarial 111 – 400 – . pide que su tumba esté al pie de las de sus padres. caja 86). el otorgante introduce una cláusula de salvedad: si el heredero legítimo quisiese tener esos manuscritos. escurialense b. A pesar de la mención de Murcia. Un paño rico. Esta misión es encomendada al maestre Juan Fernández en representación de la Orden del Temple 111. reina de Inglaterra y esposa de Eduardo I. podría recuperarlos con la condición de conceder una merced a la institución depositaria 116. 116 Por supuesto. Unas casulla. El relativo laicismo de don Alfonso en la primera etapa de su vida fue evolucionando hacia una actitud de fiel creyente y cultivador de una especial devoción mariana. 112 Se trata de las llamadas Tablas alfonsíes. como el texto del propio codicilo evidencia. No obstante. 115 Y en algunas del Señor. Banco Rari 20). III. a juzgar por la forma de estar redactado este pasaje del codicilo. Una tabla grande de marfil con imágenes relacionadas con ‘fechos’ de la Virgen”. El primer tomo habría permanecido en poder de la Corona y el segundo habría sido regalado por doña Isabel a su fiel servidor Andrés Cabrera. a la sede italiana en donde se encuentra en la actualidad. habría permanecido en la sede sevillana hasta que fue reclamado por Felipe II. 1974.1.Elisa Ruiz García los albaceas a este respecto. El ms. hay otras disposiciones particularmente interesantes. Como es sabido. regalo de Luis IX de Francia 113. bordadas ricamente con muchas ‘historias’. con el fin de que los textos fuesen cantados en las festividades de la Virgen 115. Explícitamente indica que en lo sucesivo los maestres ostenten “estas mis señales mesmas que les enbío”. esta víscera no fue enviada al lugar designado por el monarca. Barcelona. por último. resulta patente que la opción de Sevilla como lugar de su eterno descanso era considerada la más probable por el interesado. dalmática y capa. se enumeran los objetos legados a la iglesia metropolitana: “Unas tablas de reliquias 112. En el caso de que se escogiese la ciudad de Sevilla. ed. y BNF. Desgraciadamente se desconoce su paradero. Un Speculum historiale. Aparte de los ornamentos litúrgicos y libros 114 cedidos a la iglesia en la que reposasen sus restos. parte I. este volumen pasaría a manos de Juan Lucas Cortés y. Luego.I. 113 Probablemente sería una copia magnífica de la conocida obra de Vincent de Beauvais. se trata de las Cantigas. Por tal razón en el Inv. 1545 (ASF. En la actualidad se encuentra depositada en la catedral de Murcia.I.

el infante don Juan 121. Los objetos legados son: “Una Biblia. Libros del saber de astrología. le confió “todo lo que teniemos en Toledo.069). obra por la que don Alfonso sintió especial predilección 119. De acuerdo con su relato don Juan se presentó en Sevilla y “quando ovo de entrar al Rey su padre. desnudose él e su muger e fijo. No obstante. si fuere necesario. El argumento que esgrime queda bien reflejado en la versión latina del documento: “Quia sumus unius generis longius atque prope. 43-20 y RBME. El resto de sus bienes los distribuye con mención explícita de los beneficiarios. mientras que hay dos en el Inv. 10. 119 El ejemplar en cuestión no se conserva o está en paradero desconocido. etc. P. 117 Esta magnífica obra se conserva en la actualidad. datables en los siglos xviii y xix. Una Biblia.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) La siguiente manda está destinada a “aquél que con derecho e por nos heredare el nuestro sennorío mayor de Castella e de León”. Lope de la Roca. hay copias derivadas del ejemplar T. ca son cosas muy ricas e muy nobles que pertenescen a los reys” 120. que nos lo tomaron. V. 120 La vaguedad de la fórmula empleada impide conocer la naturaleza y la cantidad de los bienes legados. histórico (General Estoria y Estoria de España) o científico (Lapidario. Se trata de la llamada Biblia moralizada de san Luis que se custodia en la Biblioteca de la Catedral de Toledo (ms. e descalços entraron en el palaçio del Rey e delante el ynfante. hay un breve excursus en el que se justifica su actitud respecto de la Iglesia de Roma y su determinación de conceder los derechos hereditarios al rey de Francia. 121 El retorno del hijo pródigo tuvo lugar en el verano del año 1283. Luego. Espéculo y Siete Partidas). Como es sabido.).IIII). rey de Francia 117. ms. Diego Rodríguez de Almela describe el acto de sumisión del mismo sin indicar la fuente utilizada. Un poco más adelante también dona a esa misma persona el libro llamado Setenario. 118 Una de ellas pudiera ser la que fue encontrada en la sepultura de Sancho IV. VIII. pone la condición de que: “Don Sancho nunca sea poderoso nin heredero en aquello que nos teniemos en nuestro poder en nuestra vida”.20). 1487. Una tabla de reliquias. el cuarto manuscrito conocido procede de la catedral de Toledo y carece de ilustración (BNM. regalo de Luis IX.II. en tres volúmenes. quando Dios quisiere que lo cobremos nos e aquél que lo nuestro heredare. f. Esta hipótesis explicaría la ausencia de mención en el codicilo de obras suyas tan significativas como las de carácter jurídico (Fuero Real. ita quod nullus de iure dicere potest quod de nostro genere nostrum domide los libros y “escripturas” enviados desde el Alcázar de Segovia al Archivo de Simancas por orden del príncipe don Felipe. le concede los reinos de Sevilla y Badajoz con todas sus pertenencias. cap. pidiéndole merced que lo perdonase” (Valerio de las estorias escolásticas e de España. fincó los ynojos ante el Rey. tít. con la obligación de reconocer y obedecer al legítimo heredero del señorío principal. IV. es descrito un único ejemplar. A continuación. Los dos manuscritos principales existentes son más tardíos: de comienzos de los siglos xiv y xv respectivamente (ACT. A su hijo. m. s/s. en tres volúmenes. entre otras. con las cubiertas de plata y escrita en letra ‘gruesa’. lib. 1.576 publicado por Rudolf Beer. Cabe pensar que en esa ciudad estuviesen algunos de los manuscritos producidos para la Cámara regia. ms. Asimismo. historiada. una soga a la garganta. Murcia. Unos anillos y otras preseas pertenecientes al rey”. – 401 – . Unas coronas con gemas y camafeos 118. tres volúmenes).

doc. de doña Mayor Guillén. En cualquier caso. le deja el reino de Murcia con las mismas condiciones que a su hermano 122. A su capellán. A su prima. pp. concedió seiscientos mil maravedíes para su casamiento 125. Esta aclaración no pedida e insertada de forma sesgada revela cierta mala conciencia por parte del monarca respecto de la solución adoptada en caso extremo.Elisa Ruiz García nium extraimus nec illud extraneis conferimus”. Esta nueva llamada de atención sobre su persona resulta extemporánea por cuanto el nombramiento del sucesor del monarca se había efectuado en el testamento y no en este documento. Siempre permaneció fiel al partido de su padre. Tras la donación de bienes hay una extensa cláusula referente al heredero principal. 124 La concesión se remonta al 4 de marzo de 1283. Juan Martín. Véase Diplomatario andaluz de Alfonso X. les concede sendos abadiatos. 128 Suscribe un documento en calidad de tal en el año 1279. et domino Remundo. quien recibe las tercias de las iglesias de Marchena. de naturaleza sancionadora y conminatoria de tipo espiritual. Esta frase enigmática se aclara en la versión latina del documento. en Guadalajara. y Martín Alfonso doscientos cuarenta mil maravedíes con el propósito de que vaya a Roma para que: “aya aquello que·l’ nos mandamos dar”. y a otro “nuestro clérigo”. la cual es gratificada con la misma cantidad. 126 “Et illum domino pape et inffanti domino Johanni. le concede cincuenta mil maravedíes. Jaime de Villanueva y. Además hay otras mandas de menor cuantía. 127 Esta manda no figura en la copia del P. doña Beatriz 123 fue agraciada con la villa de Niebla y su término 124. comendamus. rey de Portugal. Podría tratarse de una persona de su servicio o de una amante 127. 125 En realidad. Hay una edición portuguesa de un testimonio hoy perdido. 508. con el fin de que obtenga del pontífice una dignidad eclesiástica para su descendiente 126. uno de sus notarios 128. 538-539. Luego. don Jaime. archiepiscopo Ispalensi. arzobispo de Sevilla. 122 123 – 402 – . A su quinto hijo legítimo. A la descendiente de ésta y del rey portugués. por consiguiente. doña Inés. calificada de Erculis genitrici. Nacida en el año de 1244. Este infante murió sin descendencia el 9 de agosto de 1284. El último beneficiario es Juan Andrés. hija del infante don Alfonso de Molina. hija de Guillén Pérez de Guzmán. quousque ad papam ire valeat et habeat illud quod nos sibi conferri mandamus”. A doña Berenguela le confirma los heredamientos concedidos en Castilla y León “después que a nos vino a Sevilla”. al fallecer el progenitor. llamada doña Blanca. a lo que parece. No se conserva el privilegio original ni tampoco copia. Su firma como fedatario público está al pie del testamento y del codicilo. en donde se dice que el monarca confía en los buenos oficios del infante don Juan y de don Remondo. Esta puntualización refleja la corriente de retorno a la obediencia real por parte de familiares y de otras muchas personas en los últimos tiempos de la vida del monarca. esta infanta vino a Castilla con su madre. A continuación son nombrados los cabezaleros en número de ocho. y vivió en el monasterio de las Huelgas hasta su muerte en 1321. También otorga cantidades importantes a favor de otros hijos extramatrimoniales: Urraca Alfonso recibe doscientos mil maravedíes en concepto de dote. Estuvo casada con Alfonso III. figura una segunda doña Inés. Su hija natural. el codicilo confirma la merced. tampoco en la edición del Memorial Histórico Español. nostro filio.

230. imploró el perdón de su progenitor entre lágrimas. 1739-1745. dixo ante todos que perdonava al infante don Sancho. 131 Crónica de Alfonso X. la hija bienamada. con satisfacción de obra y con cumplimiento de la penitencia por los pecados cometidos. 3ª ed. selladas con sus sellos de oro. 241: “Et quando fue afincado de la dolencia. con dolor de corazón. 129 – 403 – . entre otros: doña Beatriz. el arzobispo hispalense don Remondo. en esta nómina se encuentran aquellas personas de su confianza. Como se puede observar. Como es lógico. I /2. Et mandó fazer luego cartas desto. En ella don Alfonso manifestaba que su hijo. Murcia. No se sabe a ciencia cierta si el rey perdonó a su hijo al final de sus días. a causa de su juventud y bajo la instigación de algunos enemigos del propio monarca. porque fincasen syn blasmo ninguno”. Este escrito se conserva en una copia de la época. vol. el capellán citado y el notario 129. corroboración y datación. Ahora Tres de estos nombres (don Remondo. 130 Thomas Rymer. García Jofré de Loaysa. El razonamiento continúa con el otorgamiento de la absolución por parte del ofendido y la petición al Santo Padre de que también remita todas las culpas de aquél y pueda recobrar su gracia. con confesión de palabra. salvo el propósito de la enmienda. conventiones. 77. El instrumento se cierra con las fórmulas tradicionales de otorgamiento. De nuevo la escritura será el medio empleado. don Martín Gil de Portugal y García Jofré de Loaysa) suscriben los documentos claves de la confrontación. p. En este caso la conflictividad alcanza cotas de máxima tensión. mas su autenticidad ha sido puesta en tela de juicio. Foedera. Hagae. el infante don Juan.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) más otros seis en calidad de colaboradores. una vez más se producirá el efecto típico del comportamiento alfonsí: in extremis cambiará el sentido de su actuación e intentará. Los tres escritos analizados. iluminado por la luz de la verdad. et que lo fiziera con mancebía. son una respuesta contundente ante la sublevación promovida por don Sancho. revocar sus disposiciones anteriores. ed. en tal sentido por las cuales se reconocía a Sancho por heredero y se conmutaban las penas a los rebeldes 131. pero que. lo cual indica su fidelidad al rey. una vez más estaríamos ante la elaboración de una versión escrita distinta del tenor de los documentos precedentes con la intención de modificar el criterio expresado con anterioridad. a lo que parece. pontifices. La crónica que lleva el nombre del monarca afirma que éste envió unas cartas. reges. A pesar de todo ello y de la aparente firmeza del monarca en sus decisiones. más la suscripción del fedatario público. revalidadas con su sello de oro. que son otros tantos actos del drama vivido por el rey en los últimos meses de su vida. cap. su fijo heredero. En el caso de que no fuese una misiva falsa. de Manuel González Jiménez. porque fuesen çiertos todos los de los regnos que avía perdido querella dellos et que los perdonava. litterae et cuiuscumque acta publica inter reges Angliae et alios quovis imperatores. et que perdonava a todos sus naturales de los regnos el yerro que fizieron contra él. 1998. principes vel communitates ob ineundo saeculo duodecimo. don Martín Gil de Portugal.. se había apartado de las paternae deuotionis semitis. p. Se trata de una confrontación total manifestada por los hechos y sancionada a través de documentos capitales. don Alfonso especifica todos los elementos que la Iglesia establece para la validez de un acto de contricción. El testimonio de este proceder es una carta enviada por el interesado al papa Martín IV con fecha de 23 de marzo de 1284 130.

según se deduce del cómputo de las numerosas composiciones centradas en torno a la bahía gaditana 133. está la dimensión del tiempo libre. En 132 133 Tratado de las armas. La producción de la primera clase es tan abundante como variada. Un reinado bajo el signo de la conflictividad No resulta fácil establecer un balance del reinado de Alfonso X. 137. Ciertamente. cuando ya estaba a punto de morir. Por último. de ahí la conveniencia de dominarlos. De acuerdo con la mentalidad de la época. en Obras completas. En el plano individual las informaciones obtenidas gracias al estudio del firmamento y de los astros que lo pueblan constituían un saber que orientaba el futuro al igual que la historia indicaba el pasado o camino recorrido. Necesariamente su figura hay que analizarla desde una doble perspectiva: como hombre de letras y como gobernante. Un argumento colateral sería la inquietud mostrada por el infante don Juan acerca de la posible pérdida de los reinos que le habían sido otorgados por su padre. pero igualmente aportan alguna información sobre el área de la conflictividad sus contribuciones de carácter literario. de manera que “aya ende pro e non daño”. sus problemas físicos. 1981. vol. tiempo que debería ser empleado para desarrollar un ocio inteligente en el momento adecuado. no accedió a la demanda de su hijo de confirmar el legado. de José Manuel Blecua. Una y otra ciencia proporcionaban certezas y modelos de actuación para el presente. científico o recreativo. compusieron o compilaron. aunque en esencia coincide con el espíritu de la supuesta misiva al papa. don Sancho no tuvo noticias. del perdón paterno. a lo que parece.Elisa Ruiz García bien. dada la parcialidad manifiesta de esta fuente narrativa. quien no pudo recibir la bendición solicitada al monarca porque sobre el otorgante pesaba la maldición pronunciada por don Alfonso en contra suya 132. Un caudal inmenso de conocimientos sin parangón en el resto de Europa. el testimonio tiene escaso valor probatorio. Por razones obvias sólo enjuiciaré su papel como homo graphicus. Las obras jurídicas y las historiográficas son las más interesantes en lo que concierne a esta investigación. Sea lo que fuere. según un conocido pasaje transmitido por don Juan Manuel. el monarca castellano desarrolló una intensa actividad en el campo de la escritura libraria y de la documental a lo largo de toda su vida. I. Su enorme interés por la astrología queda atestiguado a través de las obras que bajo su supervisión se tradujeron. Madrid. todos los saberes incidían sobre ese microcosmos que es el hombre. Éste. Medio centenar de las mismas tiene por escenario el santuario del Puerto de Santa María (Cádiz). 7. – 404 – . su creciente devoción mariana y su retirada a los cuarteles de invierno en la última etapa vital. ed. p. tal vez porque ya había tomado unas disposiciones distintas que revocaban el codicilo. Las Cantigas con sus distintas versiones también reflejan su trayectoria personal.

tras haber pasado revista a las distintas cualidades que deben ornar a la persona que ostente la máxima autoridad. o otros juegos semejantes destos. Esta lucha por la victoria puede ser una lección para cualquier individuo de la escala social136. tal conocimiento supone un aprendizaje que permite abordar los distintos tipos de conflicto. Se trata de un “espejo de príncipes” con el propósito de que sea asimismo un modelo de actuación para el ámbito cortesano. Por ello no es de extrañar que este asunto fuese tratado ampliamente en los Libros de ajedrez. es un medio eficaz para la búsqueda de claves y soluciones teóricas. bien mediante la transacción. los que “han sabor de aver sus plazeres apartadamientre”. Cada participante debe intentar vencer a su adversario. las actividades lúdicas que servirán a éste para festejar las alegrías y ahuyentar los pesares. al no cabalgar y estar encerradas. Son las siguientes: “Oy´r cantares e sones de estrumentos. Pues bien. 134 135 Ed. no obstante. En la presentación de la parte dedicada al ajedrez vuelve a retomar algunos de los argumentos expuestos en la Partida II. bien mediante la prevención. susceptibles luego de ser aplicadas a los problemas de la vida cotidiana. pero también una enseñanza moral. 1r. se llega a enumerar. los hombres que son viejos y débiles. dados y tablas. la confrontación o la superación. En esta ocasión indica además los tipos de personas que podrían estar más interesadas en participar en esta clase de juego que “se fazen seyendo”: las mujeres. por tanto. ley 21ª. el proyecto y la redacción de los primeros libros bien podrían ser anteriores. dados y tablas. RBME. jugar axedrezes o tablas. ms. y los prisioneros. Libros de ajedrez. Esta rúbrica es desarrollada a través de veintiuna leyes que retratan el comportamiento del monarca ideal. al final. eso mesmo dezimos de las estorias e de los rromançes.I. – 405 – . En una palabra. Como se puede observar. Todos ellos podrían encontrar en esta práctica una consolación en sus tiempos baldíos. los marineros y cuantos por enfermedad están impedidos de ejercitar otras actividades 135. El juego de ajedrez admite infinitas combinaciones posibles y. 70..REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) el título V de la Partida II se describe “Qual deve el rey seer en sus obras”.6. los juegos de mesa forman parte de la serie de pasatiempos recomendados dentro del concepto de eutrapelia. porque cada una de las piezas encierra un significado y las formas de desplazarse en el tablero muestran qué movimientos están admitidos y qué estrategia ha de emplearse. f. e de los otros libros que fablan de aquellas cosas de que los omnes rreçiben alegría e plazer” 134. cit. El seguimiento de la partida es un entrenamiento para esquivar los conflictos y para aprender el modo de superar las dificultades. en un momento en el que la causa alfonsí empezaba a recuperar partidarios. Al igual que en otros trabajos suyos los prólogos son fundamentales para conocer sus intenciones y los objetivos que pretende alcanzar.. p. una obra que se ultima en 1283. T.

the Learned”. La presión circundante y sus dudas personales las resolvió mediante la elaboración de versiones sucesivas en el tratamiento de un mismo asunto con la intención de soslayar los enfrentamientos. Di Lorenzo.Elisa Ruiz García Respecto de la otra faceta de su producción escrita. 1-13. Como se ha visto. Burns. La importancia de la labor desempeñada no se circunscribe a la emisión más o menos abundante de unidades libradas a su nombre. por cuanto que de su buen funcionamiento dependía la efectividad de la acción ejecutiva y dispositiva del monarca. basta con ojear el Índice de las fuentes diplomáticas establecido por Ballesteros-Beretta con sus 1447 entradas para comprobar la gran cantidad de escritos de esta naturaleza que debió de expedir 137. 138 En la práctica. En definitiva. 140 Esta denominación hiperbólica fue aplicada en su día al emperador Federico II. y su aceptación como rey dependieron en gran medida del apoyo de ciertos sectores sociales que secundaron su causa. Por supuesto. cuyo amor tan caro le había costado a su padre. incluso. entender los motivos. Esta situación le obligó a configurar un nuevo entramado cortesano en el que la nobleza y la alta clerecía detentaban En el ámbito cortesano tales reglas se asimilaban a un “regimiento de príncipes”. 8. El articulado referente a ella contenido en las Siete Partidas da buena prueba de un planteamiento teórico 138 que confería a esta institución un papel político preponderante. las situaciones más críticas de su existencia fueron siempre abordadas por la vía de escritos instrumentales. 205-221. pero sí en el campo de las letras. la documental. 1963. Ante esta contingencia intentó comprender sus causas. la libraria y la documental. 137 Alfonso X el Sabio. hay otras series publicadas y un número indeterminado de piezas inéditas o perdidas. que le ha valido ser saludado por algunos estudiosos como un emperador de la cultura 139 o. La obra fue utilizada incluso como una ars memoriae (véase Raymond D. pp. por ejemplo. y luchar por todos los medios con el arma de la escritura. Filadelfia. 139 Véase el título de la obra citada de Robert I. estuvo entreverada con la idea de conflicto. “The Collection Form and the Art of Memory in the Libellus super ludo schachorum of Jacobus de Cessolis”. 136 – 406 – . Tal sucede. Burns la recupera en su trabajo: “Stupor mundi: Alfonso X of Castile. algunas de las disposiciones relativas a ciertos tipos de documentos no se observaron. Robert I. Mediaeval Studies. Alfonso X the Learned of Castile and His Thirteenth-Century Renaissance. porque la discrepancia es inseparable de la condición humana y porque a lo largo de su vida experimentó sus zarpazos. como un stupor mundi 140. en donde atesoró un patrimonio sin igual. Esta táctica no le sirvió en el terreno de la política. 35 (1973). pp. Barcelona. en Emperor of Culture. sino que también atañe a la labor de estructuración y renovación de la Cancillería. razón por la que su producción fue un auténtico “work in progress”. El entorno letrado de Sancho IV El advenimiento al trono del hijo de Alfonso X. con los elementos descritos que debería ofrecer el privilegio rodado. toda la producción escrita de Alfonso X. 1059-1130. en otros medios podían tener otras lecturas posibles. pp. 1990.

. p. debido a la pluma del franciscano Juan Gil de Zamora. detrás de la “voz” regia hay que suponer la activa intervención de algunos letrados relevantes vinculados a la sede metropolitana. El primero es el tratado historiográfico De praeconiis Hispaniae. que suscribo. pensamiento considerado heterodoxo en lo concerniente a las especulaciones sobre el futuro. vol.. El discurso de la prevención de conflictos En la época de Sancho IV el tipo de propuesta programática se construyó sobre unos principios doctrinales muy alejados de los de su padre. 1983. e Iglesia y poder real en Castilla. a mi juicio. por tanto remito a sus interpretaciones. Sin duda alguna. hii serSobre esta cuestión remito a los autorizados trabajos de José Manuel Nieto Soria... 240). 2 vols. Las relaciones MonarquíaEpiscopado castellano como sistema de poder (1252-1312). quien también se exhibirá bajo la veste de autor de determinadas obras. que se abre con una dedicatoria de carácter intitulativo. El episcopado. tales como la traducción del Libro del tesoro de Brunetto Latini. 853-1090. Así lo testimonia el autor en el prólogo. Madrid.. resultan significativos algunos hechos tales como la elección de este lugar para su coronación y su posterior enterramiento. Por mi parte. cuyos textos explicitan los valores que se potenciaron durante este reinado y se prolongaron durante los dos sucesivos gracias a las habilidades diplomáticas de doña María de Molina. 8. I. 142 La obra aparece denominada bajo tal formulación en el documento que registra la existencia de un ejemplar depositado en la Cámara de Isabel la Católica (véase Elisa Ruiz García. p. el Libro del consejo y de los consejeros o los Castigos del rey don Sancho 142. Arqueología de un patrimonio escrito. Diccionario filológico de Literatura Medieval Española. El contenido de estas obras y de otras indirectamente relacionadas. quiero llamar la atención sobre unos textos que. pp. La influencia ejercida por la escuela catedralicia de Toledo fue determinante en la elaboración de un proyecto político-cultural que legitimase y vertebrase las aspiraciones del monarca. 1250-1350. 1988. ha sido analizado con finura por Fernando Gómez Redondo 143. Salamanca. La finalidad del escrito en su conjunto fue servir de libro de enseñanza para el pupilo. Este testimonio podría servir de base para aceptar un título que ha sido en los últimos años cuestionado por Juan Manuel Cacho Blecua y Hugo Oscar Bizarri en direcciones opuestas (véase Carlos Alvar y José Manuel Lucía Megías. 143 Historia de la prosa medieval castellana. Madrid. 2004. siguiendo una tradición paterna. Ciertamente.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) importantes parcelas de poder 141.. el heredero se vio obligado a instaurar un nuevo modelo cultural basado en la afirmación de la influencia de los dos grupos citados y en el rechazo de una idea del “saber” de corte aristotélico. quien ejerció como preceptor de don Sancho cuando aún era infante.1. desempeñaron un papel precursor en el desarrollo de algunas ideas que posteriormente se convertirían en auténticas pautas de comportamiento. y lo confirma más adelante cuando declara: “ad uos igitur. o domine. A la luz de esta apoyatura brindada a la causa real. 416). La producción literaria relacionada con la figura del monarca comprende obras tan significativas como el Lucidario. Los libros de Isabel la Católica. 141 – 407 – .

De igual manera.. quien es explícitamente mencionado bajo la fórmula “illustrem infantem Sancium. 1955. en su origen. Vos estis propter populum et per populum. Gil de Zamora relaciona la voz “Sancius” con las formas latinas sancio. 234. filium eius [Alfonso] maiorem. estuvieron muy vinculados a la manera de dividir los textos del Corpus iuris en sus dos vertientes. Los significados de estas palabras permiten elogiar diversas cualidades que adornan al infante. Madrid.Elisa Ruiz García mones mei ut discatis sapientiam” 144. Las innovaciones en este campo estuvieron estrechamente ligadas a las técnicas de argumentación del pensamiento escolástico.. 343. rector industrius. X y las dos últimas partes del VI y VII contienen reflexiones morales enderezadas al heredero. pp. o domine. El pasaje dibuja con precisión el cometido de un rey al servicio de sus súbditos y su obligado sometimiento a la voluntad divina. de Manuel de Castro y Castro. pp. sanctus y sapidus. V. don Alfonso. non autem populus propter uos uel per uos” 148..3. cit. ed. p. Como se ha visto. La preocupación pedagógica del escritor se manifiesta en la manera de planificar y distribuir la materia 145. 148 Ibídem. intellectus referetur et. omni confusione remota. 14 (1994). perspicuus aduocatus. en la época en la que el autor redactaba esta obra. singulis subsequentibus per ordinem capitulis digestis. lib. en donde son glosadas las acciones que son de la competencia de un rey y la conducta que el titular debe observar. 147 Ed.37. lib. Incipit. quibus. Alfonso X también aplicó tales recursos que. 57-68). VI. 144 145 – 408 – . uso que enlaza con idénticas lucubraciones alfonsíes en el controvertido libro del Setenario en lo que se refiere al término “Fernando”. hay otra cuestión digna de ser subrayada y que se encuentra desarrollada en el libro VII. titulos adnotaui. cit. cit. el autor del Libro del consejo y de los consejeros también aborda esta cuestión (véase Barry Taylor.6. La introducción de capitulaciones y de procedimientos tendentes a mejorar la legibilidad de los textos fue un tema recurrente en la época. p. p. A tal fin reconoce que ha introducido divisiones internas que faciliten la localización de los pasajes buscados: “Ut autem quod quesieritis facilius inuenire possitis. “La capitulación del Libro del consejo e de los consejeros”. Unas líneas antes de éstas el autor ha proclamado cuál es la función que Dios le ha encomendado a su discípulo: “Vos autem. tales aspectos suponían una novedad respecto del ideario político del monarca en ejercicio. animus uester tanquam stellis interlucentibus illustretur”. IV. El propio nombre del interesado es objeto de una interpretación basada en parentescos léxicos y juegos etimológicos 147. satius. La difusión de tales criterios se produjo en los medios universitarios. El último capítulo se cierra con un encendido elogio del consejo. Evidentemente el recurso a tal ayuda dependería de la naturaleza del problema tratado: De preconiis Hispanie. entendido como parecer dado al monarca para guiarse en algún asunto. p. Prol. respiciatis quod ob hoc ad talem statum Altissimus uos uocauit: ut sitis populi nostri pastor sollicitus. 143 y VIII.. Aparte del cambio de orientación en el terreno doctrinal. 146 Ed. sin embargo. 345-346. Los libros III. ed. 2. 4. qui iam eidem incipit corregnare sub anno Domini mccllxxvii” 146. X. quasi quibusdan clauibus. 153.

tales como el Libro del consejo y de los consejeros o los Castigos del rey don Sancho. a juzgar por los datos internos en ella contenidos. aunque es posible que conociera el texto. quien le ayudará en la toma de decisiones. redactor del Libro del consejo y de los consejeros. se encuentran en esta obra las raíces de la corriente política calificada de “molinismo”. VII. et infinita militia populorum” 150. Ed. el heredero había ya iniciado un camino político divergente del modelo paterno. quien tal vez se postulaba para el cargo de consejero como una continuación natural de su función de preceptor 151. et post factum non penitebit»” 149. et in quibus consiliandum est non pretermittat. ne detineatur in hiis que consiliatione non egent. cit. En la trayectoria de don Sancho se percibe la influencia del escenario diseñado por Juan Gil de Zamora. clerus. p. La cita in extenso queda justificada por la importancia de su contenido.4. 149 150 – 409 – . La clara exposición del fraile franciscano no deja lugar a dudas sobre la concepción que él tenía del monarca ideal y de las relaciones que éste debería trabar con determinados grupos sociales. el monarca lo honrará de diversas maneras ya que aquél actuará como un aglutinante de distintos representantes de la sociedad: “Rex consulat sacerdotem quia ipse est lux in hiis que ad Deum. timeat ut iudicem correctorem suum et populi. vendrá la exhortación a escoger para tal misión a un eclesiástico porque le iluminará en temas relacionados con la divinidad y le indicará la pauta a seguir en el tratamiento del pueblo. 209. En cierta medida. Ibídem. et socius et norma in hiis que ad populum. A pesar de su temprana edad. al igual de lo que sucedió en el caso del enigmático Maestre Pedro. Habida cuenta de que esta obra fue redactada entre 1278 y 1282. qua uniuntur in uno corpore et perseuerant in illa rex. resulta evidente que tales recomendaciones se hacen al infante cuando tenía veinte y pocos años. Debido al importante papel desempeñado por el consejero. Tras la recomendación del camino que debe seguirse en el proceso decisorio. El autor propone sin ambages una intervención directa de la Iglesia en materia consiliaria. Este retrato coincide con el bosquejado en otras obras. barones et milites. Et honorem eum ut patrem. diligat ut conseruatorem et generatorem totius fidelitatis. 151 Entre las fuentes citadas por él no figura el Liber consolationis et consilii (a. 1246) de Albertano de Brescia. 210. audiat ut magistrum. mas la fecha conocida de redacción del tratado historiográfico avalora los juicios en él expresados y lo hacen merecedor de mayor peso a la hora de rastrear los antecedentes escritos que influyeron en el programa y en la acción de gobierno de un monarca conflictivo. p. ut iuxta quod dicit sermo diuinus: «Omnia faciat cum consilio.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) “Discernat ergo rex in quibus consiliandum est. El rey tendrá un mentor o especie de privado..

la bondad de su vida y. 153 Con anterioridad se habían vertido al francés.. Se ignora el nombre del autor que llevó a cabo el traslado pero. 152 – 410 – . La primera sería un furor breve.Elisa Ruiz García En consecuencia. 129). En ese marco hay que situar la traducción anónima en honor de Sancho IV el Bravo. 1996. 156 Según el término genérico empleado ya por el propio Quintiliano (De institutione oratoria. ms. el nombre verdadero sería Gonzalo Pétrez (Hombres y libros de Toledo. en Carlos Alvar y José Manuel Lucía Megías (eds. No es de extrañar que en una biblioteca regia como la de Alfonso X existiesen novedades como éstas o bien que una copia fuese proporcionada por algún estudioso al entorno de la corte. 245-255 y Elisa Ruiz García.II. clave de lectura que se aplicará extensivamente a los restantes Diálogos 156 hasta finales del Cuatrocientos. Esta afirmación indica que el texto senequiano fue interpretado en el siglo xiii como una especie de «espejo de príncipes». se subraya la idea de que siempre se ha de “fazer por razón e con buen Ramón Gonzálvez sostiene que hay una confusión de apellidos y que se le ha hecho descendiente de una familia que no fue la suya.). “En torno al Libro de Séneca contra la ira e la saña”. como precursor. 154 Estos dos sustantivos reproducen la distinción del texto original entre ira e iracundia. Madrid. 1997. la figura de Gil de Zamora. 299). como es sabido.8. La vinculación del soberano a la alta clerecía de la catedral de Toledo y su círculo de letrados fue estrecha. quien se apresuró a enviarlas al papa Clemente IV. 2004. 155 RBME. allí mismo. La literatura en la época de Sancho IV. Otro texto que debe ser tenido en cuenta a la hora de cuantificar la producción literaria vinculada a la corte sanchista es la traducción del tratado De ira al castellano. pp. N. Véase Carmen Parrilla. en Seneca: Una vicenda testuale. habría que unirla a las de Maestre Pedro. provenzal e italiano antiguos textos apócrifos. p. no hay duda sobre la identidad del destinatario ya que en la introducción del mismo se afirma que fue hecho “a serviçio de nuestro señor el rey don Sancho”. X. 1r. en cambio. mientras que la segunda supondría una locura duradera. f. pp. “Los romanceamientos de Séneca en el Cuatrocientos”. Mostra di manoscritti ed edizioni (catálogo de la Exposición Internacional de manuscritos sobre Séneca con motivos de su bimilenario. 64-112 y pásim. Dichas composiciones habían sido exhumadas por Roger Bacon en torno al año 1266. Juan Gil de Zamora menciona a Séneca en diversos pasajes y. pero que constituyeron un círculo privilegiado de consejeros áulicos. Alcalá de Henares. A su juicio. Gonzalo Pérez de Gudiel 152 y otros clérigos cuyos nombres se nos escapan. Esta fuente y las otras dos conocidas datan del siglo xv. Biblioteca Medicea Laurenziana). narra dos episodios extraídos del tratado De ira 157. al tiempo que conformaron el cuerpo de principios doctrinales y culturales que estarían vigentes hasta bien entrado el siglo xiv. 157 Los referentes a los reyes Antígono y Filipo. tales como la Formula uitae honestae. En el accessus que precede al texto senequiano se subraya el carácter moral de la producción del autor cordobés. el anónimo traductor aclara la intención que aquél tuvo al realizar su escrito: “E fízolo a provecho de todos universal e más señaladamente para los príncipes e grandes señores porque en los semejantes la yra e la saña 154 es muy más peligrosa” 155. la cual es considerada la primera versión de una obra auténtica 153 de Séneca a una lengua romance. que se encuentran descritos en el libro V de dicha obra. En la pieza preambular es elogiada la figura de Séneca a causa de la filosofía moral que transmitió en sus libros y. 1. Firenze. concretamente. asimismo.

virtud muy valorada en el entorno regio. Anuario de Historia del Derecho Español. Los dos títulos. “La dispensa de matrimonio falsificada para el rey Sancho IV y María de Molina”. 160 Véase el artículo de E. No obstante. ciertamente. y a la Virgen María. La naturaleza de la pasión analizada en ella se acomodaba con el carácter violento de aquel monarca. coinciden en la expresión de principios que también se encuentran en la obra atribuida a la pluma del monarca. en la versión figuran tales términos claves 158. 134). 159 Una fórmula similar se encuentra también en el comienzo de algunos documentos. elemento constante en el programa de enseñanza cortesano 159. a tenor de los datos históricos y legendarios conocidos. pp. p. “el qual es causa de las causas y fazedor de todas aquéllas”. Este sustrato ideológico común debilita la hipótesis de una autoría individual en favor del hijo de Alfonso X y fortalece la presunción de que la paternidad de la misma se deba a algún letrado a su servicio. al igual que los otros escritos contemporáneos redactados con un mismo propósito. Si aparentemente el gusto por un autor clásico podría ser interpretado como un signo de modernidad. de Séneca. Finke. dudo que fuese la oportunidad del asunto tratado el motivo de ejecutar tal tarea. 298-318.2. los Castigos del rey don Sancho. del libro I de Fernando Rubio (“El tratado De ira. La doble apelación encaja con el sentido de respeto hacia las creencias religiosas. hay que decir en honor de la verdad que la forma de romancear el texto original invalida tal suposición pues. elaborados por hombres próximos al rey. 8. Como es “Mas antes digo que razón e entendimiento por sí solos bastan para todas las cosas que el onbre aya de fazer”. 174 (1961). De praeconiis Hispaniae y el diálogo De ira son obras que contienen conceptos e ideas cuya finalidad era contrarrestar la conflictividad existente en el desarrollo de la acción de gobierno. En definitiva. El discurso de la argucia La elaboración de un documento falso ha sido uno de los procedimientos más utilizados para sortear una situación conflictiva. por tanto sus contenidos deben ser considerados como discursos preventivos. ed. buena prueba de ello serían los múltiples ejemplos que se podrían aducir a tal fin. Esta forma de obrar es un leit-motiv del ideario sanchista y. Esta pieza introductoria se cierra con una invocación a Dios. se aprecia un notorio desajuste conceptual y terminológico en la versión realizada respecto del opúsculo latino.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) entendimiento”. traducido al castellano en el siglo xiii”. más bien creo que la causa se debe buscar en la moraleja de la mansedumbre. La ciudad de Dios. 158 – 411 – . de hecho. pero es menos frecuente la instrumentalización del mismo a posteriori. En la presente ocasión me voy a centrar en un caso de este tipo particularmente oscuro: la supuesta dispensa matrimonial del papa Nicolás IV en favor de Sancho IV y de doña María de Molina 160. Estas coincidencias temáticas y el elogio de la mesura como norma de comportamiento explican el interés que pudo existir por verter esta obra. Jaffé y H. 4 (1927).

una hija natural de don Sancho. A lo que parece. el proceso que se había seguido en su confección y el texto de la misma. 161 162 – 412 – . y. Finke. ésta había sido madrina de Violante. 315-318. cuando se produjo la respuesta del papa a la petición de la dispensa solicitada por el rey. hecho que no extraña por los acontecimientos sucedidos en esas fechas y. El texto completo se encuentra reproducido en el Regestum Bonifacii VIII. recaería sobre ellos la excomunión y el interdicto en los lugares de su residencia. a pesar de los impedimentos canónicos existentes pues. El papa Martín IV. el cual actuó de intermediario pues entregó a un oficial de la Cancillería pontificia una suma de dinero y una cédula con la data que debería tener el diploma fraudulentamente elaborado 163. Tardíamente se volvió a suscitar el asunto por parte de Bonifacio VIII (1294-1303). Este fraile se habría valido de un clérigo. don Sancho sostuvo que había finalmente conseguido su objetivo de Nicolás IV. doña María. Sin embargo. no obstante.Elisa Ruiz García sabido. las distintas gestiones realizadas con el fin de alcanzar una autorización no dieron fruto. 23 ad annum 1289. hija del conde Gastón de Bearn. 163 El producto resultante es un falso de cancillería según la clasificación establecida en el Cuadro I. entonces reinante. Tras la desaparición de Honorio IV. el monarca había celebrado previamente esponsales de futuro con Guillermina de Moncada. mas igualmente reconocía que: responsum ad presens mittere non ualemus impedimento multiplici 161. En el caso de que no se obedeciese este mandato. lo cual motivó el envío de unas cartas en las que se requería de manera taxativa su separación. El pontífice declaraba su predisposición favorable y el afecto hacia su persona. entre otros. quien emitió una littera sollemnis en la que describía la existencia de una dispensa falsa. Annales ecclesiastici. El largo periodo de sede vacante tras la muerte de Nicolás IV –desde la primavera de 1292 hasta el verano de 1294– habría favorecido la consecución del plan. El texto del documento denegatorio fue redactado con suma habilidad. el advenimiento del nuevo pastor. además. 40. 1864-1883. es decir. Esta versión de los hechos debió de ser aceptada en la época a juzgar por diversos comportamientos. núm. Jaffé y H. Nicolás IV. No se conocen testimonios escritos de que la orden se ejecutase. vol. tenía una relación de parentesco de consanguinidad con su esposa. tuvo noticias del enlace después de su celebración. El problema reside en que no se conoce el paradero del documento en cuestión enviado a sus destinatarios. debido a diferentes influencias políticas. Barri-Ducis. A través del tenor del mismo se averigua que la operación fue promovida por un dominico llamado Petrus Hispanus. éste no obtuvo el resultado apetecido. en efecto. núm. fue elaborado durante el tercer año de su pontificado 162. 2333 y también en el artículo citado de E. resultó favorable para el monarca castellano ya que gozaba de la simpatía de aquél con anterioridad a su elección al solio en 1288. El escrito ostenta la fecha de 21 de marzo de 1297. pp. tal unión se llevó a cabo en el mes de julio de 1282. la muerte del propio pontífice. En la bula de Bonifacio VIII son narradas Oderico Rinaldi.

quien había firmado en ese mismo año. una neutralidad de esas potencias respecto de sus reivindicaciones. Esta aparente anomalía encuentra una posible explicación si son tenidas en cuenta las vicisitudes por las que pasaba la Corona castellana tras la muerte del rey y el hábil aprovechamiento de la situación llevado a cabo por parte de Jaime II de Aragón con vistas a sus aspiraciones territoriales. toda vez que Sancho IV ya había fallecido. Alicante. 2004. y b) la concordancia de los tiempos en determinados hechos. 164 – 413 – . Semejante distinción le convertía en un prestigioso defensor de la causa pontificia respecto de otros monarcas occidentales. creo que merece la pena considerar algunos aspectos de la segunda. al no disponer del original. Ed. Marfil. 181-196. en cambio. En ese contexto el monarca valenciano inicia sus campañas tendentes a la conquista del reino de Murcia. aunque bien es verdad que la praxis de la falsificación de documentos fue un recurso muy habitual en la época. basaba toda la fuerza de la prueba en los usos lingüísticos y en las fórmulas diplomáticas del ejemplar ya que resultaba imposible efectuar un examen crítico de los elementos externos. Los cimientos del Estado en la Edad Media. Al hilo de este asunto conviene subrayar la interacción de dos factores circunstanciales: a) el empleo de la dispensa de parentesco como arma política por la Curia romana. Como ya afirmaron E. al menos. el papado y Granada.). La proximidad en el tiempo de ambos escritos no fue fruto de la casualidad. se trató de una operación de alta ingeniería política en la que participaron todos los potenciales beneficiarios si el asunto se resolvía a su favor: Véase José Vicente Cabezuelo Pliego. Finke en su trabajo citado. 1291-1308”. Lógicamente. el redactor de la argumentación. La primera vertiente del problema ha sido estudiada en profundidad. En cualquier caso. se trata de presunciones ya que no hay pruebas fehacientes. A la postre. tratados de paz con Francia. Jaffé y H. Un dato que llama la atención es el momento elegido por el papa para descubrir la superchería.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) también todas las averiguaciones realizadas en la Curia con el fin de conocer la verdad de los hechos e igualmente se analizan los caracteres internos de la copia conservada en el correspondiente registro. el dictamen fue que: perspicuis inditiis et uiolentis presumptionibus indicat falsitatem. 1295. Según se dijo. en Juan Antonio Barrio Barrio (ed. Pues bien. pp. Probablemente tal fue el expediente utilizado para solventar la cuestión. capitaneus et admiratus generalis Ecclesiae 164. “Jaime II y la nueva articulación política y territorial del reino de Valencia. la bula que denuncia la falsificación de la dispensa está datada el 21 de marzo de ese mismo año. Tales pactos le garantizaban una alianza o. por ello no la tendré en cuenta. sin que ello permita afirmar la intervención directa del monarca. La ejecución de un diploma papal mediante procedimientos ilícitos quizá supuso una manera de obviar las dificultades políticas suscitadas por la falta de una legitimación del matrimonio contraído por Sancho IV y doña María de Molina. Bonifacio VIII le otorga a comienzos de 1297 un título de uexillarius. notariado y privilegios reales en la construcción del Estado en la Edad Media. Cancillerías.

pero es que además dejan huellas delatoras: basta con ojear los asientos del Registro de Bonifacio VIII. Por si fuera poco. pp. propaló la especie de que estas cartas eran falsas. Braga y al archidiácono de Valderas (León). Bibliotecas y Museos. 1953. En definitiva. según describe la Crónica de este monarca. 81/2 (1978). arcediano de Madrid. la orden papal de publicación fue dada a los obispos de Tarragona. “Ferrán Martínez. Esta segunda parte del episodio relativo a la dispensa solicitada en 1292 evidencia que la idea de falsificación estaba en el ambiente y que los textos eran susceptibles de ser empleados como arma política en cualquier dirección. la reina ordenó asistir a todos cuantos estaban en Burgos a una misa cantada en la catedral de la ciudad. 165 – 414 – . so color de que ueritas producatur in lucem. don Dionís de Portugal y los representantes castellanos. La publicación “oficial” del escrito surtió el efecto apetecido. hermano del rey difunto. es muy probable que en 1292 se perpetrase en el entorno cortesano de Sancho IV la elaboración de una dispensa falsa como vía de escape de una situación crítica. Su alegría fue grande porque de esta manera Fernando IV “fincaba señor e rey de todos los reinos de Castilla e de León e sin ninguna mala voz” 166. hizo leer el documento papal en voz alta. No obstante. ahora bien lo que resulta indubitable es la utilización interesada de ese texto 165 y su puesta en circulación en un momento preciso con la finalidad de atender las apetencias de poder de varios postores. de Cayetano Rosell. 119. Cabe suponer que fuese el mismo realizado por el falsario de la Cancillería pontificia. canónigo de Toledo. de enero a abril de ese año. Con el fin de neutralizar tal rumor. p. La única versión conservada es el inserto que figura en la bula de Bonifacio VIII. Este episodio hay que relacionarlo con el enigmático prologo del Libro del cavallero Zifar en el que interviene Ferrán Martínez. en el mes de noviembre de 1301. La noticia de la concesión le llegó a doña María cuando se encontraba en Segovia en compañía de su hijo. En resumen. ‘escrivano del rey’. eclesiásticos pertenecientes a diócesis vinculadas territorialmente a los dominios reales o de pretensión de los aliados con el pontífice. Véase Francisco J. el infante don Enrique. Revista de Archivos. 289-325. Cuatro años más tarde el papa accedió a las peticiones de la corte castellana en materia de dispensa tras recibir una importante suma. diez mil marcos de plata. ed. el descubrimiento del documento dirigido supuestamente por Nicolás IV a Sancho IV sería la única baza que permitiría arrojar alguna luz sobre un asunto turbio desde su origen hasta su desenlace. Cuando acabó el acto litúrgico. 166 Crónica del rey don Fernando Cuarto. profundamente contrariado por esta legitimación ya que arruinaba sus aspiraciones de mando.Elisa Ruiz García Jaime II de Aragón. Con toda razón Le Goff afirmó que los documentos no son inocentes. Madrid. Hernández. don Alfonso de la Cerda y don Juan. para comprobar las numerosas bulas expedidas a favor de Jaime II. y autor del Libro del cavallero Zifar”. quien tuvo trato personal con la Curia en la primavera de 1297.

Sin duda. el fenómeno sociológico de la voz real. El carácter laico de la corporación y sus fines políticos son dos rasgos peculiares de El deficiente funcionamiento de este organismo en lo que respecta a la expedición de documentos queda reflejado en numerosas peticiones de los procuradores en distintas sesiones de Cortes. 167 – 415 – . El cambio es particularmente notable en el género de la historiografía. Ciertamente. pero que adopta un enfoque enunciativo heterodiegético. El silencio perdura hasta el final del periodo estudiado. organismo en el que los textos de los documentos eran confeccionados por unos oficiales cuyo nombre se silenciaba. y el reconocimiento de una autoría que no desvela su identidad. pero sobre todo a los intereses de un monarca por atribuirse el fruto de la Minerva ajena. Posteriormente. la cual surtió efecto durante el periodo 1295-1300. las sutilezas del pensamiento escolástico y los recursos de la retórica. 9. momento de transición en el que conviven muestras de la antigua usanza. esta demanda social no fue respetada. en el que el escritor interpreta los hechos de los que da cuenta desde su propia óptica personal. Eran personas que dominaban el ars dictaminis. Fernando IV y Alfonso XI. Había una corriente de opinión contraria al ejercicio del notariado por clérigos.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) 9.1. 168 Y también a una especie de deformación profesional en el caso de individuos vinculados a la Cancillería. Tales expertos ponían un cúmulo de saberes al servicio del señor a quien obedecían. El discurso de la superación de conflictos En tiempos de Alfonso XI el nombre del monarca está unido a escritos que reflejan su voluntad de renovación del entramado cortesano. sino de un grupo de clérigos letrados que fueron escalando puestos importantes en la corte y en el círculo más próximo al monarca. en su haber pueden ser registrados muchos méritos. pero creo que el diseño y la realización de un programa cultural en el que la escritura desempeñase una función determinante como medio de publicitación de un ideario no es predicable de su persona. La fundación de la Orden de la Banda en Vitoria en el año de 1332 fue una actuación muy significativa ya que supuso la creación de un mecanismo de atracción de la clase nobiliaria a su causa. Hacia una renovación ideológica La larga tutela política desarrollada por doña María de Molina –caracterizada por sus indiscutibles aciertos y habilidades– justifica el empleo del término “molinismo” para designar una determinada manera de ejercer el poder durante cuatro décadas. el anonimato se debe al espíritu de la época 168. En realidad. Los autores intelectuales de parte de la producción escrita producida en ese arco temporal (1284-1350) pertenecieron al estado eclesiástico y en su mayoría estuvieron vinculados a la Cancillería real 167. se trata de una larga tradición en tal sentido. que se inicia con la figura de Rodrigo Jiménez de Rada en el comienzo del periodo de nuestro interés. pero que se incrementa durante los reinados de Sancho IV.

123-162 y “La promoción política y social de los ‘letrados’ en la corte de Alfonso XI”. ms. 169 – 416 – . sólo Alfonso X había asumido él mismo esa tarea. Hispania. En la crónica se dice que había estado al servicio del monarca “desde luengo tiempo” y se le califica de hombre entendido y bien razonado (f. especialistas de la pluma. Las citas de esta obra proceden del ms. El afán de promover la exaltación de valores aristocráticos tradicionales queda manifiesto en el Libro de la montería 170. 171 Amén de ser “mandadero” en delicadas misiones diplomáticas. En su De esta obra se conservan dieciocho manuscritos. La orden y divisa de la Banda Real de Castilla. en la elaboración de registros de los escritos expedidos y. El más valioso es un ejemplar ejemplar relacionado con la Cámara regia de Pedro I y que hoy se conserva en París (BNP. el de otras procedencias. el valor testimonial de la escritura se había ido acrecentando desde mediados del siglo xiii. Revista de la Universidad Complutense. por tanto su bisnieto enlaza con una tradición bien asentada con la intención de colmar las lagunas existentes en lo que concernía a sus inmediatos predecesores y. La autoría del rey se deja entrever en las dos contribuciones anteriores. En efecto. Su origen y condición fueron cambiando con el paso de los años. la incorporación de letrados a funciones cancilleriles se incrementó en tiempos de Alfonso XI. y luego. que describe los gesta. entre otros. Como se ha reiterado a lo largo de estas páginas.10. 186va).132 de la BNM. 170 La autoría de la obra presenta algunos problemas. La confección de todo este material dependía de ciertos oficiales diputados al servicio de la Cancillería. Durante el reinado de Sancho IV y de sus dos sucesores la influencia del clero fue determinante. probablemente. mas. pp. Hay una edición del texto. según se ha visto. el toledano. sino el resultado de una estrategia política más compleja. Esp. Madrid. al tiempo. 33). habían desempeñado tal función. al menos. “El patrimonio dominical de un consejero de Alfonso XI. Entre ellos cabe mencionar a Fernán Sánchez de Valladolid. en la redacción de noticias referentes a la acción de gobierno. pero no ajeno. “El autor del Libro de la montería: historia y comentario de seis siglos de controversia”. En el pasado Lucas de Tuy. con el propósito de que se elaborase un discurso de exaltación de su persona que contribuyese a la superación de la conflictividad.Elisa Ruiz García este original reglamento 169. quien desempeñó importantes cargos en la corte 171. Véase José Manuel Fradejas Rueda. el libro III comenzó en el reinado de Alfonso XI y se concluyó en el de su hijo. resulta evidente que la Crónica de su nombre no es una aparente obra suya. los cuales eran personas de confianza del monarca y. ejemplar facticio del siglo xiv que contiene la versión llamada uulgata (ff. 1992. sobre todo. 285-312. 22 (1973). El códice perteneció al marqués de Santillana. en Actas del II Congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval. Los señoríos de Fernán Sánchez de Valladolid”. Sobre esta figura véase Salvador de Moxó. primero. hecha por Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila. el monarca limita su condición de rex scribens a determinados géneros y vuelve a recuperar un esquema antiguo de actuación: la figura de un autor distinto de su persona. Su participación en la composición del mismo indica un deseo de fomentar un ejercicio caballeresco que favorecería sus contactos con la nobleza y estimularía la cooperación de sus miembros en campañas militares. Pues bien. 129 (1975). 1993. por el contrario. 5-29. El hecho se tradujo en la proliferación de documentos. Rodrigo Jiménez de Rada y Juan Gil de Zamora. 165r-389v). En realidad. algo discutible. Alcalá de Henares. Se reconoce que. pp. pp.

) 173. El debate de la autoría y de la compleja transmisión textual de estos manuscritos no será tratado aquí por razones obvias. en cuyo “Prólogo” se dice: “Esta es la muy alta. 174 Aunque no es crítica. me interesa subrayar que la persona o equipo ejecutor del proyecto pertenecía al entorno próximo del rey y disponía de un legado documental y librario a su alcance. se le atribuye una activa participación en la recopilación de semejante material historiográfico con el fin de recuperar la memoria de los gesta de los predecesores inmediatos del monarca a quien servía y. La cita revela la existencia de un fondo librario compuesto. núm. quizá entre otros ejemplares. el muy alto e muy noble e mucho onrado e muy bien aventurado don Alfonso (. su intervención en la obra destinada a exaltar la figura. et mucho onrrada. cito por la edición preparada por Manuel González Jiménez. et muy noble.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) calidad de consejero. mandó catar las corónicas e estorias antiguas.10 de la RBME. es decir. 175 Testimonia esta práctica. se trataría de una biblioteca en ciernes. de quien habla esta corónica. por escritos referentes a la actividad institucional de la Corona. Semejantes bienes patrimoniales podrían estar constituidos por manuscritos considerados como productos confeccionados para la Cámara regia.. para en el 172 – 417 – .. Aunque no hay pruebas concluyentes. 5). Tales textos rememoraban los hechos de los predecesores y. aciertos políticos y novedoso comportamiento de su señor 172.. notario mayor del reino y canciller del sello de la poridat pudo tener acceso al fondo documental y librario depositado en la Cámara regia. por ejemplo. Las fórmulas diplomáticas empleadas son particularmente expresivas. Y. et muy nonbrada et muy virtuosa. 1998. a la elaboración de la conocida como Crónica de Alfonso XI.II. sobre todo. e mejor en que vos mantener” (AHN. Crónica de Alfonso X. e falló en escripto por corónica en los libros de su Cámara los fechos de todos los reyes que fueron en Espanna desde los primeros reyes godos (. el ms..) et mandola trasladar el muy noble rey don Enrique. aviendo voluntad que los fechos de los reyes que fueron ante que él fuesen fallados en escripto. su fijo de este noble señor rey don Alfonso. su nombre se une a la formación de las llamadas Crónicas de tres reyes y. Se podría conjeturar que esta merced tuviese alguna relación con la redacción de la obra.. en particular.)” 174. tal como se desprende del siguiente pasaje que sirve de presentación y de justificación de toda la tarea historiográfica emprendida: “Et por esto. En 1345 el rey otorga al letrado el señorío de Cubillas de Cerrato y otros lugares. Se calcula que el proceso redaccional se inició en torno a 1340. p. En la exposición de motivos el monarca manifiesta que actúa así “por grand voluntad que avemos de faser mucho bien e mucha merçed a vos Fernand Sanches de Valladolit. en la que figurasen las obras de los reges scribentes además de las de otros autores 175. En cambio. nuestro notario mayor en Castiella e nuestro chançiller del sello de la poridat por muchos serviçios e buenos que nos fisiestes e fasedes de cada día. 173 La intitulación extensa que he omitido incluye entre sus dominios a Algeciras. et muy sancta corónica del muy noble señor rey don Alfonso de Castilla et de León (. 3. caja 1689. La crónica acaba en el año 1344. El subrayado es mío. Este dato indica que la redacción de este prólogo es posterior al año 1344. Clero. e porque vos valades más e ayades más con que nos servir. por vos dar ende galardón. En definitiva. elaborados en tiempos pasados y tal vez transmitidos durante varias generaciones.. Murcia.

en su “Prohemio” a la traducción de la Eneida. El ejemplar consultado fue probablemente el manuscrito regalado por el autor a su dedicatario. 180 El término escogido evidencia el significado otorgado en la época al sustantivo “crónica”. El subrayado es mío. existe un testimonio valioso. Fernando el Católico.) et escriviola Ruy Martines de Medina de Rioseco”. Los términos específicos del campo semántico de la memoria histórica son muy oscilantes. sobre todo en la parte dedicada al monarca en ejercicio. Esta copia –de la que parte la versión ampliada (Gran Crónica de Alfonso XI)– indica el cultivo del género historiográfico de manera continuada y el depósito de tales libros en el Tesoro real. el cual era llamado “escrivano de las corónicas” y percibía cien maravedíes diarios por su trabajo 178. pero porque este repto d’estos dos cavalleros fue dicho por cosa que tañía a la persona del rey. donde se afirma: “E como quier que las corónicas fueron fechas por contar los fechos de los reyes. “inexpertos”. Por otra parte. desde 1312 hasta el momento de su proclamación como rey (1325). aunque sea igualmente tardío. El sucesor de Fernando IV. París. por la virtud de la cruz resplandece”. Este periodo se caracterizó por las luchas encarnizadas de los distintos tutores. f. estuvo bajo un régimen de control legal a causa de su minoría de edad. La expresión utilizada en todo momento es “ordenar las corónicas”. 177 Literalmente son calificados de “abezantios”.) Et mandó a Johan Núñez de Villazán. Esta distinción ya se encontraba en la Crónica de Alfonso XI citada. sobre las personas encargadas de redactar escritos “factográficos”. se queja amargamente de la calidad de los textos realizados por los escribanos de cámara. se aprecia una valoración similar en lo referente a los vocablos “crónica” y “estoria” desde Fernán Sánchez de Valladolid hasta la época de Valera.. el estoriador escriviolo en este libro” (f. Alfonso XI “mandó catar las corónicas e estorias antiguas” a una persona hábil y de su confianza. asimismo. 17804. ms. En una glosa marginal es censurada la escasa profesionalidad de los que desempeñaban ese cometido en Castilla 177 y. 17. 336ra). Poirion. El ejemplar está fechado el 28 de julio de 1376 y ostenta la divisa regia ganada en la batalla del Salado: “La señal del rey paresçe. que la fiziesse trasladar en pergaminos (. se menciona a un oficial de esta categoría que había en Córdoba. 34v. la cual compuso por iniciativa propia o sugerencia real un tejido historiográfico cumplido y novedoso. de D.975. 176 Doctrinal de príncipes.. 12v. ed.. Obsérvese que el veterano consejero emplea un sintagma parecido al expresado en la Crónica de Alfonso XI para referirse a dos tipos genéricos de escritos historiográficos. justiçia et alguacil mayor de la su Casa. destinados a ser la base de una ulterior estructuración.. Estas referencias indican la existencia de una praxis cancilleresca que viene de lejos y que. “aprendices”.. se continuó aun cuando se instituyó el cargo de cronista 180 en tiempos de Juan II. esto es. 178 BNM. ms. 179 Véase Elisa Riuz García. No obstante.. p. BNM. su muy onrado et muy real et muy largo et muy franco et muy noble thesoro (. Los libros de Isabel la Católica. quizá. 415. f. – 418 – . Se debe a don Enrique de Villena quien. En los inventarios de la Reina Católica figura un asiento en el que se registra un manuscrito que contiene “casos para hacer crónicas” 179. Esta obra constituye un discurso que aspira a la eliminación de los conflictos por la vía de la captación de los oponentes y de la supremacía del poder real. dada su función. a los que era confiada tal tarea. El subrayado es mío. e la estoria de los prínçipes sin corona e de otras personas singulares” (ibídem). “ignorantes”. basta con leer la obra colectiva La chronique et l’histoire au Moyen Âge. encerraban un valor pedagógico pues como aconsejaba Diego de Valera: “Conviene mucho a los rreyes mandar ante sy´ continuamente leer las corónicas y estorias de los altos honbres pasados” 176.Elisa Ruiz García además. 1984. En una glosa marginal del mismo Valera aclara que: “la diferençia que ay de corónica a estoria es que la corónica es de los enperadores e rreyes. Sin duda alguna. lo cual parece dar a entender la existencia de escritos parciales e independientes..

por que los omes sepan cómo pasaron e a qué tiempo. El procedimiento ya se encuentra en otros escritores anteriores. I. 189vb) “Como quiera que la estoria cuenta en algunos logares las cosas que acaesçieron fuera de los reinos. en 1321. El autor de la misma otorga un papel preponderante en el planteamiento narrativo a una segunda voz que no es la suya y que encarna el relato transmitido por las fuentes 181. bien por la visual. 262ra). Además hay un operador material que desempeña la acción de escribir según su mandado: “E como quiera que el escrividor que escrivió este juizio por contar el fecho. 243vb). por esto non deve dexar de seguir el curso que tiene començado a contar de las cosas que acaesçieron en los reinos de Castilla e de León en el tienpo d’este rey don Alfonso. El éxito obtenido en sus campañas de expansión territorial y la estrategia aplicada para atraer a su servicio parte de la nobleza levantisca fueron dos factores decisivos en la consolidación de una política regalista de nuevo cuño. 182 El mismo recurso es empleado en la Crónica de Alfonso X aunque en menor medida. 215rb)” “E esto cuenta la estoria por que los que la leyeren sepan en cuánto trabajo e en cuántas quexas se vio el rey don Alfonso de Castilla en esta çerca” (f. por ejemplo. tras su ascenso al trono. 181 – 419 – . 367va) “Oído avedes cómo la estoria ha contado…” (f. Véase. Jiménez de Rada. R. Los ejemplos podrían multiplicarse. De rebus Hispaniae.. contará de cómo salió el rey de la tutoría” (f. El sujeto agente personificado “cuenta” de forma incesante lo acontecido y el público procede a su recepción bien por la vía auditiva.2 y IV. Dicha voz es presentada como un principio inmanente llamado “estoria” que guía el discurrir de los hechos al modo de un deus ex machina 182: “E pues la estoria ha contado el estado en que estava la tierra. doña María de Molina.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) luchas que se incrementaron al desaparecer la figura de su abuela. La renovación en el plano ideológico introducida por Alfonso XI queda reflejada con gran habilidad en la crónica dedicada a su persona gracias a la técnica empleada en el desarrollo del relato. porque los que esto oyeren sepan cómo han de fazer conoscimiento a su rey e a su señor” (f.” (f.. Ante esta situación calamitosa el monarca fue marcando sus distancias e imponiendo su autoridad. e por esto dize la estoria que desque este rrey. pero púsolo todo segund que passó. Durante los primeros años. continuaron los enfrentamientos nobiliarios motivados en gran medida por aquellos que ejercían de privados y aspiraban alcanzar mayores cuotas de poder.3.

e plazíale mucho de aver en su casa omes de grand fuerça e que fuessen ardidos e de buenas condiçiones.Elisa Ruiz García Las divisiones internas del relato quedan marcadas a través del empleo de unas expresiones formularias que van anunciando el curso de los hechos. 262va). e cuando d’esto non fazía algo. siempre catava manera en cómo se trabajasse en oficio de cavallería. aunque en menor medida. e era ome muy apuesto en su vestir e en todas las otras sus costunbres. El propio enfoque de la obra suponía introducir un punto de vista exterior. su curiosidad es estimulada a causa del anticipo del siguiente núcleo argumental. en cambio. e avía buenas condiçiones. 185 Donde se mostró ataviado con paños reales labrados de oro y plata que representaban castillos y leones. faziendo torneos e poniendo tablas redondas e justando. Esta disparidad de criterios quizá suponga la intervención de otro autor o equipo de trabajo distinto en el proceso de redacción del material historiográfico destinado a la Cámara real. en la Crónica de Alfonso X. 183 – 420 – . y todos los fastos organizados con motivo de su coronación en la iglesia de Santa María la Real de Burgos (a. de su condiçión. tales como: “E de aquí adelante la estoria contará la sancta batalla que otro día acaesçió”. se resalta su afición por el universo de la caballería y la caza: “Este rey don Alfonso de Castilla e de León. bien fueran éstas auditivas o visuales. La creación de la Orden También se encuentra empleado. En este marco hay que situar su desplazamiento a Santiago de Compostela para ser armado caballero. Según se va progresando en la lectura. e amava mucho todos los suyos” (ibídem). No hay ni una sola mención a la idea de saber. ca la palabra d’él era bien castellana e non dubdava en lo que avía de dezir” (f. aunque en algund tienpo estudiesse sin guerra. era ome bien acostunbrado en comer e bevía muy poco. Las ocupaciones del rey discurren siempre por la vía de la acción. 1325) 185. Este recurso 183 es muy eficaz porque fragmenta el tejido historiográfico y dosifica la extensión de las unidades de recepción. al tiempo. los libros o la cultura escrita en general en relación con su persona 184. corría monte” (f. en cambio no es utilizado en las otras dos obras relativas a las figuras de Sancho IV y Fernando IV. e pagosse mucho de las armas. la figura se enriquece con nuevas pinceladas: “E luego començó de ser mucho cavalgante. 231vb). 190ra). 184 En este sentido es la contrafigura de su bisabuelo. El desplazamiento de la enunciación de los hechos a través de una voz que los describe con aparente objetividad fue todo un acierto. siguiendo una tradición bien documentada (f. ya que el seguimiento del hilo conductor permite ir construyendo mentalmente el retrato de un monarca ejemplar: “El rey en sí. El destinatario percibe con claridad el cierre de un capítulo sin necesidad de epígrafe y.

El tratamiento que recibe esta dama no puede ser más elogioso.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) de la Banda y la celebración de torneos y demás competiciones de esta índole. cuadran a la perfección con los rasgos propios de su temperamento. el cronista describirá con morosidad 186 todos los episodios referentes al sitio de Tarifa y demás plazas sureñas. Asimismo. La razón esgrimida por el cronista para justificar la conducta del rey es la falta de descendencia con su esposa legítima. doña María de Portugal: “E porque el rey era muy acabado ome en todos los sus fechos. hechos descritos en varios capítulos. basado en los presupuestos anteriormente señalados. 188 Los libros de los Macabeos eran un referente tópico en materia de comportamiento bélico. quien encontró en Sevilla. dominar las apetencias desmedidas de algunos nobles. En otros pasajes se alaba la prudencia y la capacidad de reflexión de don Alfonso. 191rb). Esta justificación da pie para introducir la romántica historia del enamoramiento del monarca. cualidades que le llevan a elegir la mejor opción en situaciones conflictivas. por esto fueron catadas las cosas contenidas en cada una d’estas batallas” (ff. crear un ideal cortesano de signo caballeresco y vencer a los enemigos de la fe. este segundo aspecto es considerado el más relevante de su reinado. La victoria junto al río Salado fue un acontecimiento que trascendió las fronteras peninsulares 187. 326rb-va). se valoran dos actitudes que serán las líneas maestras de su reinado: la pronta disposición para castigar a los malhechores y su objetivo permanente de luchar contra los enemigos de la fe (f. En este encuadre se sitúa el reconocimiento de la catolicidad de don Alfonso. tal como fue denominado. Sin duda alguna. Las páginas dedicadas a describir la recepción de los numerosos presentes enviados al papa Benedicto XII y las celebraciones que se hicieron en Aviñón con tal motivo constituyen una auténtica pieza de propaganda política. una inteligente y sensible compañera de acuerdo con la descripción contenida en el capítulo dedicado a este asunto. sus rasgos esenciales de justiciero y de “conqueridor”. en el año de 1344. además de una bellísima mujer. 186 187 – 421 – . La versión uulgata finaliza en un momento de gloria. El cronista establece una comparación entre la batalla de las Navas de Tolosa y la protagonizada por don Alfonso con el siguiente argumento: “E porque es cosa que pertenesçe a los estoriadores e fazedores de algunos libros fazer departimientos en los fechos por que los omes sepan cuál es más de alabar. Incluso tiene cabida en la narración biográfica de don Alfonso su apasionado amor por doña Leonor de Guzmán. de su temor de Dios y de su amor a la Iglesia. e por esto cató manera cómo oviesse fijos de otra parte” (f. tóvose por muy menguado porque non avía fijos de la reina. La estructura argumental de la crónica deja entrever el camino ascensional de un monarca capaz de superar las adversidades. 220vb). La obra cumple los objetivos perseguidos de ofrecer la imagen de un rey que En esta parte cada capítulo comprende la narración de los hechos sucedidos en el plazo de un mes. El monarca es saludado como un héroe bíblico. es decir. pero también con las directrices de un proyecto político renovador. comparándosele con el rey David por su valor y con Antíoco por su generosidad 188. De hecho.

lo cual indica que de tales obras se siguieron confeccionando ejemplares para la Cámara regia y refundiendo su contenido por considerarse paradigmático. facsímile. aunque.Elisa Ruiz García implanta un orden nuevo. tras ensalzar la virtud de la justicia. al menos en apariencia. de Ignacio Jordán de Asso y de Miguel de Manuel. Tal sucede en las Cortes celebradas en Alcalá de Henares en 1348 192. vitr. Desgraciadamente la pérdida de los volúmenes “originales” imposibilita hacer un análisis más pormenorizado de tipo codicológico y paleográfico. 15-7 de la BNM y Y. En cualquier caso. El proceso de implantación del ideario alfonsino se percibe también en las compilaciones jurídicas realizadas en su tiempo. La elaboración de esta última en la época de Enrique II pudo responder a un propósito de legitimar su reinado. 189 – 422 – . En efecto. Es de suponer que un escrito concebido con tal finalidad fuese difundido en los medios adecuados para reforzar su figura. la figura Tal sucede con los mss. e de cada día estava el rey con ellos a fazer estos ordenamientos” (f. el abundante número de testimonios conservados indica que la labor de edición debió de ser importante en su momento y. En la crónica se subraya su forma de actuar en este terreno: “E para fazer todos estos ordenamientos tomó consigo algunos perlados e ricos omes. 1992. ed. Por ejemplo. esto es. 191 El Ordenamiento de leyes que don Alfonso XI hizo en las cortes de Alcalá de Henares. sin duda. Algunos de los manuscritos conservados ofrecen una impaginación que recuerda la disposición de los privilegios rodados. en cierta medida. El monopolio legislativo del monarca (potestas legem condendi) no solía ser ejercido de manera completa. La vinculación de la producción historiográfica a la Cancillería se prueba no sólo por la procedencia de la persona propuesta como autor intelectual. los cuales transmiten respectivamente un Ordenamiento de Alcalá de Henares y una versión de la Crónica de Alfonso XI.10 de la RBME. 1350) disminuyó el efecto inmediato 190 del impacto propagandístico perseguido con esta obra. En efecto. la prematura muerte del rey (a. Incluso las fórmulas conclusivas de los capítulos recuerdan las cláusulas diplomáticas que cierran de manera rutinaria los documentos.II. e algunos cavalleros de los fijosdalgo. los nomina sacra y como tal. 190 El interés por la misma a largo plazo es evidente. e cavalleros e otros omes de las çibdades e villas. Este fenómeno de hibridación es observable en piezas elaboradas en tiempos de Pedro I y Enrique II 189. manifiesta que establece este cuerpo legal “con conseio de los perlados e ricos omes e cavalleros e omes buenos que son connusco” 191. Valencia. los de la familia real aparecen trazados en negativo en el interior de cartuchos coloreados. amplia la recepción por parte del público a quien se destinaba. asimismo. 289rb). los grupos privilegiados de los que se esperaba un cambio de actitud por la vía del conocimiento de una nueva realidad política. sino también por otros elementos formales. ed. el Ordenamiento de Alcalá en su primera redacción se abre con un prólogo en el que el rey. El tratamiento de las iniciales también es muy parecido.

Libro de la montería y Ordenamiento de Alcalá) llevan su nombre en concepto de supuesto autor. 34. Como es sabido. A pesar de las dificultosas relaciones entre el autor de las Partidas y su hijo. p. al propiciar la sustitución de su persona por la de un escritor a su servicio. modalidad que abre unos horizontes por donde discurrirá en el futuro la comunicación entre el rey y sus súbditos. el genio creador no se hereda ni tampoco la vocación por el saber. Palencia. durante este periodo las Cortes carecieron de poder legislativo. receta cuya eficacia se agota a mediados del siglo xiv.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) del rey aparece desvaída y desprovista del impulso creativo personal detectable en las compilaciones de su bisabuelo. Ahora bien. En este último caso. por esta vía se llegaba a tomar acuerdos entre ambas partes (véase José SánchezArcilla Bernal. 1995. Esta solución fue respaldada por doña María de Molina a lo largo de su actividad política. 192 – 423 – . durante el reinado de Alfonso XI se asiste al final de un proceso: el monarca se reserva para sí la vitola de autor en materia jurídica y cinegética. la ausencia de la voz regia se compensa con el ensalzamiento de su figura. La calidad y la importancia de la producción gráfica de Alfonso X crearon unas pautas de comportamiento en sus inmediatos sucesores y favorecieron el establecimiento de una ecuación entre el ejercicio del poder y la acción de escribir. o si se quiere. El uso de esta técnica de una manera personalizada permitió la creación de distintos tipos de discursos centrados sobre la idea de conflicto con la finalidad de encontrar soluciones adecuadas a cada caso. Por último. una forma de representación bajo una imagen de función. el camino abierto por su padre. De esta forma se cierra la época de unos monarcas para los que ser considerados unos reges scribentes constituía un atributo más de su poder. por inercia o por convicción. comportamiento del monarca y objetivos perseguidos. Todas las piezas encajan en cuanto a contenido. Hay pues una gran coherencia en la producción escrita relacionada con la figura de Alfonso XI. y otra (la crónica) carece de él. en plena Edad Media castellana. En una segunda redacción su hijo don Pedro resaltará la labor legislativa de su padre y se limitará a deshacer los entuertos provocados por unos escribanos “que ovieron de escrevir apriesa” 193 las leyes. actividad considerada como subalterna y que. éste continuó. 10. 193 Ibídem. Baste con comparar este texto con cualquiera de las piezas introductorias alfonsíes de tema jurídico. pero delega la tarea historial. según se ha visto. Alfonso XI. es sublimada al convertirse en una función propia del rey. lo cual no impedía que los representantes del reino hicieran sus “peticiones”. de ahí que Sancho IV se viese obligado a recurrir a los servicios de unos letrados que le asesorasen o bien compusiesen unos escritos en su nombre. Ultílogo A lo largo de estas páginas he intentado mostrar el desarrollo y la evolución de una forma de entender la praxis de la escritura. La particularidad reside en que unas (Ordenamiento de la Banda. XXXIV. La facultad de crear derecho residía exclusivamente en el soberano.

194 195 – 424 – . •Corrección ficticia de una secuencia gráfica de extensión variable 196. pero que ha sido elaborado o validado sin el conocimiento de la autoridad responsable. Documento falso de cancillería: Aquel testimonio que se presenta como regularmente expedido. •Subpunteado de una secuencia gráfica de extensión variable por medio de la colocación de puntos debajo de los signos alfabéticos. Bresslau: “Aquel documento que aparenta ser lo que no es” 195. Las intervenciones pueden ser: •Sustitución de una secuencia gráfica de extensión variable. Es el producto de una superchería. tales como nombre del autor. fecha tópica o crónica. etc.Elisa Ruiz García Cuadro I Documento falso: Aquel que no reúne los caracteres propios de la autenticidad diplomática 194. La cual consiste en que el testimonio en cuestión haya sido librado de acuerdo con un procedimiento Lo cual no prejuzga la veracidad histórica del hecho jurídico contenido en el mismo. b) Aquel testimonio que presenta una manipulación voluntaria de un texto en su fondo o en su forma respecto del documento genuino del que procede. Documento inventado: Aquel testimonio cuyo contenido ha sido íntegramente creado por un falsario o ha sido inserto en el molde formal de un documento genuino. 196 En la legislación alfonsí las alteraciones materiales sólo se tienen en cuenta si afectan a partes esenciales del documento. Las intervenciones pueden ser: •Raspado de una secuencia gráfica de extensión variable con un objeto cortante. pero que ha sido obtenido a partir de una alegación falsa del peticionario. destinatario. Según la feliz definición de H. •Borrado de una secuencia gráfica de extensión variable con la ayuda de un producto mordiente o agua. Documento falsificado: a) Aquel testimonio original o copia cuyo texto ha sufrido una alteración material. Documento subrepticio: Aquel documento regularmente expedido. Documento supuesto o ficticio: Aquel testimonio que se compone sin intención dolosa con fines didácticos o literarios. testigos o escribano. •Cancelación de una secuencia gráfica de extensión variable mediante el trazado de un entramado de rayas perpendiculares. Se trata de una modificación que afecta al soporte. •Adición de una secuencia gráfica de extensión variable en un espacio en blanco. •Interpolación de una secuencia gráfica de extensión variable. •Supresión de una secuencia gráfica de extensión variable.

Protocolo Invocación verbal Notificación Intitulación II. san Clemente. la Virgen. 197 – 425 – . san Alfonso y al apóstol Santiago Petición de amparo para su cuerpo. tierras. hijos. vasallos.REX SCRIBENS: discursos de la conflictividad en Castilla (1230-1350) Cuadro II I. reinos y cuantos bienes Dios le concedió 197 Alegato jurídico-político justificativo de su decisión sucesoria Desheredamiento Maldición Difamación Traición Nombramiento de herederos Revocación de testamentos anteriores y anuncio de un codicilo Sanción Corroboración III. Cuerpo del texto Exposición de motivos: Voluntariedad del acto: Estado de salud físico y mental Profesión de fe Dispositivo Otorgamiento de la última voluntad Encomienda del alma a Dios. Escatocolo Datación Validación mediante la enumeración y la suscripción de los testigos Suscripción del propio notario Esta cláusula registra una significativa excepción: “parándosse contra los traydores que fizieron grandes trayçiones contra nos e fazen de cada día los traydores de Dios e de nos e de nuestro linage e de Espanna e de todo el mundo”.

doña Beatriz. Cuerpo del texto Exposición de motivos: Voluntariedad del acto: Estado de salud físico y mental Profesión de fe Referencia documental al testamento Dispositivo Satisfacción de deudas Mandas: Elección del lugar de sepultura Donación de bienes: Catedral de Sevilla Heredero de la Corona Don Juan Don Jaime Doña Berenguela. Juan Martín. maestre Gonzalo. Escatocolo Datación Suscripción notarial – 426 – . Inés. y Juan Andrés Cláusulas de sanción espiritual dirigidas al heredero principal Nombramiento de albaceas Fórmula de otorgamiento Fórmula de corroboración III. Inés Alfonso. madre de Hércules?.Elisa Ruiz García Cuadro III I. Urraca Alfonso. Martín Alfonso. Protocolo Invocación verbal Notificación Intitulación II. doña Blanca.

como la Vida de Sanct Isidro. Por el contrario. Álvaro de Luna. sobre todo. de Gonzalo de Berceo. en combinación con vida. condujo a una diversificación del discurso histórico. sin abandonar completamente la oralidad como medio de transmisión de sus valores. Identidades y conflictos Luis Fernández Gallardo 1. La nobleza. se mantiene vigorosa la presencia del término historia. asumió plenamente las formas de cultura escrita. cuando se esperaría que se utilizara el término vita o su correspondiente vernáculo 1. Ciertamente. la sofisticación que iba adquiriendo la escritura. como es el caso de la Estoria del señor sant Millán. 29-38. La búsqueda vacilante de un marco genérico No carece de ambigüedad el estatuto genérico que se le reconocía a la biografía medieval –sobre todo en la Castilla del Bajo Medievo–. del ya citado Arcipreste de Talavera. 1978. las cuatro nobiliarias mayores (Pero Niño. que exigía nuevas formas discursivas para la perpetuación del recuerdo. Entre la identidad estamental y la conciencia individual El desarrollo de la biografía y del retrato constituye una de las manifestaciones más destacadas de las transformaciones que experimenta la historiografía castellana en la Baja Edad Media. En aquellas obras que se ofrecen como biografías cabales. tal y como puede ser reflejada por el texto escrito. ya no podían satisfacer completamente las demandas de una sociedad cuya memoria se había diversificado considerablemente. Geschichtsschreibung im Mittelalter. se recurre a la terminología genérica común (historia. la vita se caracteriza por una acusada impronta hagiográfica. personal. Es de notar la ausencia de un término que defina esta modalidad del discurso histórico. en la medida en que se adquirió una conciencia más aguda de la identidad estamental. Precisa síntesis sobre este género en Herbert Grundmann. Miguel Lucas de Iranzo y Rodrigo Ponce de León) y la de Alonso de Cartagena. que contaba con un referente 1 Solo se encuentra el término vida en obras hagiográficas. pp. La crónica general y la crónica real. corónica. acta).1. familiar y. Gattungen-Epochen-Eigenart. La memoria histórica que se fija por escrito dejó entonces de ser monopolio de la Iglesia y de la institución monárquica. – 427 – . del Arcipreste de Talavera. 1. Incluso dentro de este género. La complejidad de la realidad. hechos. o. Göttingen. la serie o biografía colectiva. El propio desarrollo de ésta. de la Ystoria de la vida santa que fizo el bienaventurado Sant Yllefonso.Capítulo VIII La biografía como memoria estamental. rebasaba los estrechos moldes formales de los géneros historiográficos tradicionales.

ed. Nieto Soria (dir. Tate. tal y como va configurándose en las crónicas generales. Para su contribución a la biografía medieval. pp. aquellos personajes a los que se reconocía un relieve histórico parangonable al de los reyes y. 1981. J. ya en el siglo xv dicho marco textual se revelaba insuficiente para satisfacer el apetito de gloria y fama de quienes ostentaban una vigorosa personalidad. opta por la creación personal. las anima con la promesa de que su valor y su entrega serán perpetuadas en su crónica: “En el mi cuento granado / yo lo cuido de poner. 1999. Ciudad Real. p. Claros varones de Castilla. 292-302). la incorporación del ciclo épico relativo a la infancia y juventud de Rodrigo Díaz permitió disponer de una acabada biografía del Cid 3. como si de una brillante hoja de servicios se tratara con que avalar las virtudes del personaje en cuestión. Al incluir éstas la información que ofrecían los cantares de gesta. destacando los dos componentes esenciales. “El poder de la escritura y la escritura del poder”. 2003. Orígenes de la Monarquía Hispánica. 2 – 428 – . podían disponer de una cabal biografía. véase Diego Catalán. al poner título a su galería de vidas ilustres o ejemplares en prosa. Modern Language Review. pp. tales cartas (Historia de los hechos del marqués de Cádiz. 144 (comentario en p. Historians and Historiography in the Italian Renaissance. R. Así. “Medieval Biography: History as a Branch of Literature”. Madrid. Pulgar la cita como uno de los modelos de su obra (Hernando del Pulgar. De viris illustribus 2. Cultura nobiliaria y biblioteca de Fernán Pérez de Guzmán. La crónica real. p. p. genealogía y retrato: Generaciones y semblanzas. la biografía humanística también se nutrió del aporte de san Jerónimo (Erich Cochrane. 44). por tanto. Rodrigo Yáñez. véase Ruth Morse. 314). Propaganda y legitimación (ca. p. en J. hablaba al respecto con conocimiento de causa. p. / que siempre sea nonbrado / el buen fecho que fezier. 34-170). de San Jerónimo. Madrid. 5 El Poema de Alfonso XI ofrece un interesantísimo testimonio cuando. El Cid en la historia y sus inventores. era un cortesano y. Téngase en cuenta que el autor. como es el caso de Fernán González. 2002. 2003. continuaba ofreciendo el espacio textual adecuado para la perpetuación de la fama de destacadas personalidades –y de sus linajes correspondientes– mediante la inserción tanto de las gestas realizadas al servicio de la corona 5 como de los escritos que éstas dirigían a los reyes.” (copla 1567. Madrid. M. Un caso paradigmático vendría a ser la vida del Cid. Chicago. por tanto. pues en la biblioteca de Pérez de Guzmán figuraba un “libro del Cid Ruy Díaz”.). Madrid. Y aun así.L. Carriazo Rubio. 4 La edición del poema clerical que hizo Ménendez Pidal confronta el texto poético con sus derivaciones cronísticas (Ramón Ménendez Pidal. sobre el cual un monje de Arlanza compuso a mediados del siglo xiii un poema en cuaderna vía. A su vez la biografía nobiliaria podía incluir. Reliquias de la poesía épica española. Ahora bien. 259. Granada. J. LXXX (1985). 286.Luis Fernández Gallardo formal más netamente definido. Madrid. 1400-1520). que sería prosificado en la Primera Crónica General 4. ya a fines del siglo xv. 1951. 395). ed. 82). ed. a su vez. 6 Véanse las interesantes observaciones al respecto de Elisa Ruiz García. 1991. 3 Y de hecho se desgajó del cuerpo cronístico del que procedía en la primera mitad del siglo xv a lo más tardar. según el inventario dado a conocer en Mercedes Vaquero. el derecho a figurar en las crónicas. 1985. Ello pone de manifiesto las dificultades que hallaba en Castilla la biografía para su configuración textual plena y autónoma. revela una mayor conciencia de su especificidad genérica en el uso del sintagma claros varones para su propia denominación. pp. Pérez de Guzmán. al arengar el rey Alfonso a sus tropas. Victorio. A su vez. 11-45. cartas de relación sobre victorias obtenidas de los moros 6. Y es que la narración sobre la vida de un personaje podía desarrollarse en el marco de los géneros historiográficos habituales. p.B. Para la evolución de la figura del Cid en las crónicas medievales.

pp. especialmente de la realeza (Beryl Smalley. pp. Paradigmático de la recepción del biógrafo romano en el humanismo viene a ser el uso que de él hizo Petrarca. Jahrhundert”. Buck (ed. declaración que funde. 7). “Uno Svetonio del Petrarca” (1956) y “Un altro Svetonio del Petrarca” (1960). 1982. Wiesbaden. Y es que una de las raíces que nutren la biografía medieval es precisamente la obra de Suetonio.). ed. Habrá que esperar a Hernando del Pulgar para volver a encontrar la mención de otro de los autores antiguos referentes del género biográfico. el hecho de aparecer embebidas en la magna construcción historial de Vicente de Beauvais 10 anulaba la posibilidad de que constituyera un estímulo para la elaboración de biografías. Padua. Londres. recuerdos de Salustio y Eginardo (véase n.D. Hispanic Review. Cambridge. no hay nada en Castilla comparable a la vida de san Luis (Livre des saintes paroles et des bons faiz nostre saint roy Looÿs ) de Joinville 13.). p. del modelo real privó del referente necesario a las biografías nobiliarias. Charles H. Plutarco 11. especialmente la relativa a la pervivencia de Suetonio. Bolgar (ed. “Biography and the Medieval Historian”. Medieval Historical Writing in the Christian and Islamic Worlds. 224-277.” (Joinville. pp.º 18. 8 Pues produjo una vigorosa tradición biográfica (W. otro de los referentes de la biografía medieval (Ruth Morse. 1995. Pérez de Urbel y A. 118-119). 65-175. en cuanto que la cosecha biográfica resulta limitada: la Chronica Adephonsi Imperatoris y la Historia Roderici. “Suetonius in Primera crónica general through the Speculum historiale”. “Sueton und Plutarch im 14. The Renaissance of the Twelfth Century. pp. Classical Influences on European Culture (A. 9 Ruth Morse. en A. 2002. Aunque las Vidas de los Césares de Suetonio fueron utilizadas en el taller historiográfico de Alfonso X. ya fuese en traducción al latín o al italiano 12 No es casual que una de las obras historiográficas que acusan una más intensa huella de los clásicos. 35-43. En efecto. Madrid. 1974. véase W. 144). Sobre Salustio en la Edad Media. La ausencia. 1959.L. 48-64. especialmente Salustio. 258-259. 119) 13 Mas no hay que perder de vista la dimensión hagiográfica que posee esta biografía. Zorrilla. orthodoxi Ispani inperatoris. 1927. que habían de ver en las vidas de los monarcas el molde formal adecuado para su confección. véase Beryl Smalley. p. 1983. Haskins. Biographie und Autobiographie in der Renaissance. pp. se concibiera como inmensa biografía de Alfonso VI: “statui res gestas domini Adefonsy. Massachusetts. Vie de Saint Louis. Cambridge. 7 – 429 – . la Historia Seminense. Identidades y conflictos La debilidad de la tradición clásica en España 7 pudo representar otra circunstancia que influyera en el escaso cultivo del género biográfico que se observa en Castilla –si se toma como referencia la abundante producción que tiene lugar en Francia. constituye el modelo que imitan los más destacados biógrafos del Medievo 9. pp.O.La biografía como memoria estamental. 500-1500). en R. hubo de resentirse la biografía regia 12. ed. 10 D. p. junto con Salustio. 81. p. J. 95-115. 7378). Monfrin. J.). como anotan sus editores. Warren. especialmente pp. “Sallust in the Middle Ages”. Historians in the Middle Ages. “Medieval Biography”. XI (1943).R. que. 258). aunque sin olvidar su dimensión política: “La premiere partie si devise comment il se gouverna tout son tens selonc Dieu et selone l´Eglise et au profit de son regne. 251-261 y 262-294. “Medieval Biography”. Donald. 1971. La tradición clásica en España (siglos XIII-XV). de ahí que su autor sitúe en primer lugar la condición de cristiano ejemplar del rey. Pilar Saquero. Espléndido panorama sobre la cuestión en Tomás González Rolán. Para la aportación historiográfica de este movimiento. véase Giuseppe Billanovich. p. pp. Madrid. vitamque eiusdem carptim perscribere” (Historia Silense. Para la presencia de Suetonio en la época que nos ocupa. Morgan (ed. Londres. 11 Claros varones. a su vez. ahora en Petrarca e il primo umanesimo. en D. con una visión muy matizada de la contribución hispana. Mas es poco probable que Pulgar tuviera un conocimiento directo de la obra del autor griego. Berschin. El denominado Renacimiento del siglo xii representó una oportunidad perdida 8. Antonio López Fonseca. París. pp. De esa precaria tradición clásica. 1996. escrita a comienzos del siglo xiv.

“La justificación de la escritura en las biografías de Alonso Carrillo y Alonso de Monroy”. 2000. Rober B. el período que nos ocupa contempló el surgimiento y desarrollo de la crónica real y. hubieron de recurrir a diversos expedientes formales que encauzaran la aspiración a la fama de sus comitentes. pp. “El cronista real castellano durante el siglo xv”. José Luis Bermejo Cabrero. de Gonzalo de Santa María: “Muy grande cosa es y que no se puede estimar. por tanto. Discurso en favor de las estorias por Gonzalo García de Santa María. en I. a “quantos esta Escriptura vieren” 17. conforme a los usos notariales de la época. pues. sobre todo. precisamente por ello. Tate. “Las Memorias de doña Leonor López de Córdoba”. t.Luis Fernández Gallardo por citar una obra correspondiente al comienzo del período que nos ocupa. Madrid. Alfonso X el Sabio y las crónicas de España. p. 1 (1977). el establecimiento de un control cada vez más riguroso de la memoria histórica mediante la creación de la figura institucional del cronista real 16. 265-277. los personajes veían diluido. La Gaya Ciencia. Homenaje a Pedro Sainz Rodríguez. “La construcción del modelo de crónica real”. 460. “Orígenes del oficio de cronista real”. faltos del modelo que debía imponérseles de manera natural. que buscar nuevos ámbitos de textualidad por donde encauzar la memoria singular. Especialmente elocuentes al respecto vienen a ser las biografías de Alonso Carrillo y de Monroy. 14 – 430 – . XL (1980). ápud Reinaldo Ayerbe-Chaux. pp. 133-158. 16 Véase Fernando Gómez Redondo. que desbordara las posibilidades que para la afirmación personal ofrecía la crónica real. Es más. 659-668. 15 véase las consideraciones al respecto de Rafael Beltrán. que se presentan ambas como prólogos. la memoria de la cauallerosa virtud. su perfil individual dentro de la enorme masa narrativa. 16. El objeto de tal Como pone de manifiesto el inicio de la dedicatoria de la Vida de D. pp. 17 Memorias.). Valladolid. Había. y de las cosas hechas por grande hazaña”. Alcalá de Henares. 1997. Los primeras muestras de biografías individuales son elocuentes al respecto. la segunda a una traducción de Apiano 15. se acoge a los modos del discurso forense: se ofrece como deposición dirigida. ed. IX (1903). los autores que asumieron la tarea de narrar la vida de destacados magnates o caballeros. Actas del VI Congreso Internacional de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval. el paso dado en la adopción de un marco formal autónomo hubo de obedecer a un aumento del grado de conciencia individual. Por otra parte. I. Fernández-Ordóñez (ed. la biografía regia se basa en valores netamente caballerescos. RABM. en la que. que posee una singularidad doble por ser el primer testimonio del género autobiográfico hispano y a la vez expresión de la escritura femenina. La de Leonor López. aunque todavía estuviera dentro de una firme identidad estamental. Serrano y Sanz. en ocasiones. como si en realidad se fuera a abordar una biografía caballeresca 14. 1986. Journal of Hispanic Philology. a pesar de los avances tan considerables que introdujo la magna labor de Ayala en cuanto al volumen de información ofrecida. p. III. Rey muy excelente. delatan esa suerte de desorientación en las ocasionales indicaciones sobre los moldes discursivos que se toman como referencia. pp. Hispania. t. II. Así. 395-409. la primera a un tratado de poética. Dado que el único espacio textual de que disponía el afán de perdurabilidad de la memoria de los nobles eran los géneros historiográficos tradicionales. M. en la medida en que pretenden la justificación del texto. Juan II de Aragón. Los prólogos.

24 Como se desprende de la anotación de un manuscrito. en realidad una de las modalidades discursivas del universo literario caballeresco 20. y es mi intención que quede por memoria. 6 v-7 r. “Giovanni Colonna. Cátedra. 83-97. “La caballería como tema en la literatura medieval española: tratados teóricos”. ms. de M. Juan Barba y su “Consolatoria de Castilla”.P. Aquí los autores parecen pisar un terreno más firme en lo que se refiere al molde genérico. Forte. en 1418. uno de los más activos de Europa en el siglo xiv 22. hoy perdido. Crónica de Don Pero Niño. Por su parte. En cuanto a las series biográficas la situación es diferente. Esto es. 311-323. Salamanca. 2763. mandélo escrevir así como vedes” 18. 46). conde de Buelna. pp.” (Gutierre Díez de Games. dando lugar al primer diccionario biográfico hispano. pp. ed. XLV (1970). Como pone de manifiesto el final de la amplia introducción: “Aquí acava el proemio e comiença el tratado. 16. Historian at Avignon”. como revela su uso para designar la Consolatoria de Juan Barba (copla XXXVII ápud Pedro M. Homenaje a Pedro Sainz Rodríguez. El Victorial. p. pp. ff. La primera obra. II.La biografía como memoria estamental. Fruto de su lectura Ibídem. Liber illvstrium personarum. 22 Se ocupa de este autor y de su obra De viris illustribus en su contexto aviñonense W. 1989. la amplia galería de personajes reunida por Gil de Zamora. véase Stephen L. BN. “Prologus”. se situaba en la órbita de los intereses del naciente humanismo –no en vano. pp. para lo cual toma como referente la tratadística caballeresca. se acoge al orden alfabético como marco en el que se estructuran los contenidos. Colonna mantuvo una estrecha amistad con Petrarca: ambos. conviene precisar que no era tanto la búsqueda del molde formal adecuado cuanto la necesidad de estructurar una enorme masa de información lo que impuso el orden alfabético. La difusión en España de uno de los hitos del género de la biografía colectiva. paseando por las ruinas de Roma. p. Mas hay que tener en cuenta que dicho término se asociaba a obras de carácter historiográfico. La historiografía en verso en la época de los Reyes Católicos. mantuvieron una docta conversación sobre la historia 23–. t. 184). recurre a uno de los modos de ordenación del conocimiento cuyo desarrollo se había iniciado en el Occidente latino en el siglo xiii 21. quien la compró en Aviñón. “John Colonna O. Life and Writings”. Identidades y conflictos declaración muestra inequívocamente la índole biográfica del escrito: “y por que quien lo oyere sepan la relación de todos mis echos é milagros que la Virtgen Santa María. La introdujo en Castilla el dominico Juan de Valladolid. 381-392. 20 Véase al respecto Ángel Gómez Moreno. se presenta como “tratado” 19 con lo que la biografía de Pero Niño busca su justificación mediante su calidad ejemplar. Madrid. el El Victorial. ídem. 23 Para la relación con Petrarca. Obra surgida en el entorno cultural aviñonense. 21 Juan Gil de Zamora. p. Speculum. Madrid. me mostró. 1940. Ahora bien. J. Braxton Ross. Evphrosyne. 1986. la primera gran biografía nobiliaria en castellano y uno de los hitos de la literatura caballeresca europea. 533-563. XXIII (1995). Archivum Fratrum Praedicatorum. Carriazo . a la vez que ampliaba los supuestos para la perpetuación de la fama. del Mare historiarum: “Ludovicus de Valleoleti emit hunc librum historiarum magistri Ioannis de Columna Ro(mani ordinis pred)icato18 19 – 431 – . de regreso de su misión diplomática en Constanza 24. venía a ofrecer el referente formal adecuado para encauzar un tipo de información histórica centrada en destacadas personalidades. XX (1950). “La militia y la caballería medieval: las lecturas de re militari entre Medievo y Renacimiento”. el Mare Historiarum de Giovanni Colonna. Y es que no hay que perder de vista la subordinación de la materia biográfica a los propósitos doctrinales que animan la escritura de Díez de Games.

véase Tomás González Rolán. si es que no se buscaba la filiación genérica en el efecto del texto sobre el lector. Alcanzaría una amplia difusión merced a la versión castellana de Pérez de Guzmán. La «Ilíada en romance» y su contexto cultural. Y sin embargo. Ello pone de manifiesto que no existía una clara conciencia de las propiedades formales de la biografía o del retrato 26. p. los linajes e façiones e condiçiones de algunos grandes señores. 26 Para la problemática sobre la conciencia de género interesan a nuestro objeto los planteamientos de Claudio Guillén. que en este tiempo fueron” 28. en una época en que el individuo no era concebido sino en el marco rum in ciuitate Avinionensi anno Domini m. 28 Generaciones. por otro. p. Generaciones y semblanzas. en este caso. ed. Ciertamente. ápud José Villaamil y Castro. Generaciones y semblanzas. 1997. “History and Genre”. que se deslinda pulcramente en prosopografía (senblantes. donde asume la función de fundamentar la identidad estamental y la legitimidad dinástica. María F.. Madrid. de la misma manera que la bíblica. Por un lado la genealogía (generaçion.) de dos reyes que en mi tiempo fueron en Castilla la generaçion de ellos e los senblantes y costunbres dellos e.Luis Fernández Gallardo habría que considerar el repertorio biográfico sobre ilustres dominicos que compuso al poco de su vuelta a Castilla. Literature as System. 25 “Yo tome esta imbençion de Guido de Colupna. Ahora bien. la virtualidad ejemplar de los testimonios humanos propuestos. o que se pretendía avalar lo que no dejaba de ser una novedad en el panorama de las letras castellanas con la referencia de una obra. de unos temas más bien. que probablemente leyó en la versión que Pedro de Chinchilla hizo en 1443 para Alonso Pimentel. Domínguez Bordona. linajes). del género biográfico entendido en su más amplio sentido. conde de Benavente. – 432 – . p. al declarar los contenidos de su obra. Princeton. aquel que traslado la Estoria Troyana de griego en latín”. 1996. 27 Para la circulación de la materia troyana en la Castilla del siglo xv. La ejemplaridad de la materia troyana podía ser invocada con toda naturalidad. La genealogía predomina especialmente en las biografías nobiliarias y regias.. Fernán Pérez de Guzmán. no iba a ser ésta la que alentara la primera obra maestra del género. perlados e caualleros. New Literary History. 8. Salamanca. 1924. XVII. 107-134 y Ralph Cohen. 203-218. 9. façiones) y etopeya (costunbres. pp. J. 255). Mar de historias. Juan de Mena.º ccccº xviijº cum rediret de concilio”. 2 (1986). p. como revela la cita del título 25. 1878. la Ilíada de Homero. “On the Uses of Literary Genre”. el retrato. genealogía y retrato pueden considerarse como constituyentes básicos de toda exposición relativa a la memoria personal. condiçiones). pp. del mismo Pérez de Guzmán. Sin embargo. respectivamente. Madrid. la materia troyana. 53 (descripción del códice nº 136). La traducción en Italia y España durante el siglo XV. esto es. Catálogo de los manuscritos existentes en la Biblioteca del Noviciado de la Universidad Central. que gozaban entonces de gran prestigio y suscitaban un gran interés entre el público laico 27. Madrid. para ilustrar las excelsas prendas de Álvaro de Luna (cfr. Pérez de Guzmán define con precisión su marco genérico: “pense de escriuir (. Crónica de don Álvaro. que reconoce como referente genérico de su galería de retratos la Historia destructionis Troiae de Guido de Colonna. por consiguiente. 1971. del Barrio Vega y Antonio López Fonseca. Guillermo Serés. El retrato constituye la aproximación más elemental e inmediata a la expresión de la individualidad.

objeto de la crónica real 32. pp. Para las relaciones entre realidad y ficción literaria en el ámbito caballeresco hispano. 1981. ídem. Realidad e imágenes. Los Reyes Católicos. biografía individual (Poema de Alfonso XI) y colectiva (Loores de los claros varones). 277. El verso se introduce en la historiografía en el siglo xiv. estamentales. 93118. El otoño de la Edad Media. esfuerço e ardimiento de un solo caballero”.. 1993.). Así como las casas señoriales se configuran conforme al modelo de la casa real y los grandes sepulcros nobiliarios imitan los regios 31. “Los estados señoriales como estructura de poder en la Castilla del siglo xv”. Ahora bien. Paisaje artístico de una monarquía. 1967.. tal como la presentan las Artes Poéticas 29. en A. Nichols.) el retrato difícilmente podía desligarse de esa dimensión colectiva. 30 Como declara la versión castellana del comentario dantesco de Benvenuto de Imola: “Satira es estilo mediano. Crónica de don Álvaro. Anales de la Universidad de Murcia. Latín y castellano en documentos prerrenacentistas.. configurándose un género que Cfr. 280-291. que ofrecía acabados referentes literarios para la confección de biografías nobiliarias en las que se proyectan los ideales caballerescos 33. 1995. 43). 310-352.” (ápud Tomás González Rolán y Pilar Saquero Suárez-Somonte. Valladolid. 33 Conforme al tratamiento clásico de Johan Huizinga. p.. pp. Madrid. “Notes on Spanisch Historical Portraiture”. XXX (1942). p. centrado en la persona del condestable. que sus Coblas de vicios y virtudes constituyen una suerte de aproximación a la observación crítica de la realidad social (Carlos Clavería.La biografía como memoria estamental. Madrid. entre otras cosas porque no hubo tal “desintegration of the chronicle”. “La retórica en Generaciones y semblanzas de Fernán Pérez de Guzmán”. pp. maestro del retrato. Caballeros andantes españoles. En el desarrollo de las diversas categorías de análisis psicológico y moral del retrato hubieron de influir el panegírico propio de plantos y encomios fúnebres y la sátira. que discurre paralelo al de la historia general. De hecho. p. Hispania. la biografía nobiliaria adoptará las formas de la crónica real: la estructura analística que adoptan los Hechos de Miguel Lucas de Iranzo y en menor medida la Crónica don Álvaro de Luna y la Historia de los hechos de don Rodrigo Ponce de León constituye un elocuente testimonio de la pretensión de perpetuar la fama de dichos magnates conforme a los usos historiales de la realeza. 1988. 240-246. 293-323. El afán de magnificencia de la nobleza castellana del siglo xv tendrá su correlato literario en las biografías cultivadas en este entorno social. 32 “Mas agora la Historia dexa de recontar en general lo que della se siguió fasta el cabo e torna a recontar en particular la proeza. De ahí su rigurosa formalización en el marco de la descriptio. locales. véase Martín de Riquer. XVII (1934). correspondientes a las dos modalidades básicas. Madrid. De ahí que no sea exacto afirmar que el retrato surge de la desmembración de la crónica (Madaline W. X (1951-1952). “La imagen del rey y la imagen del noble en el siglo xv castellano”. Rucquoi (coord. solo el pionero trabajo de Francisco López Estrada. tal y como era concebida en la poética del siglo xv 30. pp. Identidades y conflictos de los diversos entornos comunitarios (familiares. pp. pp.. 15-51. que se presenta como relato particular. se ha señalado con respecto a Pérez de Guzmán. 31 Isabel Beceiro Pita. Realidad e imágenes del poder. junto al modelo de la historia regia operaba el prestigio de la cultura francesa –tan estimada en el El Victorial–. 485). Aunque se da un predominio casi exclusivo de la prosa. RFE. Especialmente significativa es la Crónica don Álvaro de Luna. “Notas para la caracterización de la personalidad en las Generaciones y semblanzas”. Aspecto formal íntimamente ligado al género es la elección de la prosa o el verso como cauces discursivos. Madrid.. Joaquín Yarza Luaces. p.. 29 – 433 – . 341). tracta de virtudes e vicios. cabe reseñar dos obras en verso.

del ámbito eclesiástico y responden. El Poema de Alfonso XI: ¿crónica rimada o épica?. 2000. Vicente Beltrán (ed. hoy perdida y fechada en el reinado de Alfonso XI 39. dando lugar a la centralidad de la escritura como medio de transmisión de sus valores y su memoria y. 13-63 (para la fecha. La peculiaridad que presentan las dos obras mencionadas es el uso del verso de arte menor.. Díaz Martín. pp. Fuentes. pp. Literatura e Historia. “The Spread of Lay Literacy in Late Medieval Castile”. 91-93 y. Para la relación entre verso corto y lectura individual. El Estado en la Edad Media: nuevas perspectivas metodológicas. en J. 39 Sobre esta obra. El “Cantar de Mio Cid” y la épica española. Granada. véase Juan Bautista Avalle-Arce. 15-38. Se sitúa sin embargo en la tradición clerical y erudita en Diego Catalán. “La historiografía en verso: precisiones sobre las características de un (sub)género literario”. Habrá que esperar al siglo siguiente para que la biografía individual se cultive asimismo en el ámbito nobiliario 38. Barcelona. Los dos primeros testimonios de que disponemos. Mercedes Vaquero. 38 Visión de conjunto en Luis V. Poema de Alfonso XI. La subjectivité littéraire. el nuevo metro constituiría el correlato formal del esfuerzo renovador. Origen y perspectivas”. “El reflejo literario”. por tanto. pp. como era de prever. Por el contrario. 1987. pp. Cátedra. Las Memorias ilustrarían a maravilla la fuerte dependencia que aún se mantiene resMercedes Vaquero. II. pp. las series colectivas de Gil de Zamora. 1985.. Lawrance. 63-68. tendentes a la aproximación a las formas de cultura letrada. Paredes (ed. estilo.). nº 27 (1985).. La primera en el período que nos ocupa sería la de Pelayo Pérez Correa. Consideraciones sobre este género en el marco de la poética medieval en Paul Zumthor. Actas del V Congreso de la AHLM. pp. pp. H. destinado muy significativamente a la lectura y propio de asuntos didácticos y políticos 36. Madrid. t. Medioevo y Literatura. proceden. pp. “Sobre una crónica medieval perdida”. 321-322. 7-30. Essai de poétique médiévale. LXII (1985). frente al de arte mayor. Orígenes de la Monarquía Hispánica. Pedro M. 19952. 1995. dialecto. Barcelona. Si el Poema de Alfonso XI se ha interpretado como nueva propuesta épica frente a los excesos fabuladores de la tradición castellana 35. 1988. se sitúan ya en el reinado de Juan II. 1953. Dispositio. a una demanda condicionada por las formas de cultura clerical. Juan Carlos Conde López. pp. El molde formal apunta inequívocamente a los ambientes cortesanos. característico de la historiografía en verso del siglo xv.. Obras. pp. sobre todo. pp. pp. 1974. al surgimiento de un público lector laico 40. 144-146. 1999. 480-496. “La biografía bajomedieval. 34 – 434 – . Cabría considerarlos como expresión destacada de los cambios que se dan en las actitudes culturales de la nobleza castellana. 45-63. 46-51). por tanto.. pp. La historiografía. maestre de Santiago. Temas hispánicos medievales. 35 véase el preciso apunte de Alan Deyermond. 142-144. París. las Memorias de Leonor López y el El Victorial. referido a las transformaciones que en la recepción de la obra literaria se dan desde la épica juglaresca a la cortesana. Michigan. 12. entre los que destaca la función laudatoria 37. 37 Ángel Gómez Moreno. Zaragoza. X.. 79-93. pp. Barcelona. 72. BHS. véase Michel Zimk. 30-31. 40 Proceso éste estudiado en Jeremy N. Métrica española. Jorge Manrique. París.Luis Fernández Gallardo se ha convenido en denominar “crónica rimada” 34. 36 Tomás Navarro Tomás. 1988. 47-59. en Loores se adopta la forma del dezir. “Contexto literario de las crónicas rimadas”.). Líneas generales de evolución Las testimonios biográficos más tempranos del período que nos ocupa. Madrid.

corresponden a la segunda mitad del siglo xv. París. Bell. sino destacados magnates solicitaban ávidos las novedades literarias renacientes. una concentración de la literatura biográfica en la segunda mitad del siglo xv. al papel mediador que jugó Alonso de Cartagena. Identidades y conflictos pecto de la oralidad. Relación de obras de dicha biblioteca procedentes de Italia en Fernando Rubio. 1006). pp. Saquero Suárez-Somonte. que por entonces se hallaba embarcado en su versión latina de la Ilíada (véase carta de Cartagena a Decembrio ápud T. Paradigmática al respecto viene a ser la figura egregia del marqués de Santillana. sobre todo. Generaciones y semblanzas. merced. A. En lo que respecta a las biografías colectivas. CLXVIII (1955). carta X. p. Granada. Pérez de Guzmán. Bruni y P. en ellos tiene lugar un fenómeno de amplias repercursiones culturales: la intensificación de las relaciones literarias con Italia. que. “Don Juan II de Castilla y el movimiento humanístico de su reinado”. De las relaciones entre el rey castellano y los humanistas italianos. actuó como intermediario entre destacados humanistas italianos y el rey Juan II. 222. 43 Véase Mario Schiff. teniendo en cuenta que algunas de las obras más destacadas proceden de autores de la época de Juan II. ed. aunque personalidades de menor relieve como Nuño de Guzmán ilustran igualmente los afanes bibliófilos de los caballeros castellanos. el panorama es análogo: el primer testimonio. 41 – 435 – . Los humanistas de la corte de Alfonso el Magnánimo. Se observa. Estudio y edición de la Controversia Alphonsiana (Alfonso de Cartagena vs. Ahora bien. Y en efecto. excepción hecha de las que se deben a la pluma de eclesiásticos. No solo el monarca. Esta obra sería elogiada por L. 2000. más bien en sus últimos años. sobre Sugirió en primer lugar a Juan II que solicitara trabajos literarios de Pier Candido Decembrio.68-70. L.La biografía como memoria estamental. De especial interés resulta este personaje. consciente de los réditos políticos del mecenazgo tras su experiencia diplomática en el concilio de Basilea (14331439). Valla en su biografía de Fernando de Antequera (De rebus a Ferdinando Aragoniae gestis. 1579. acaso como reclamo para que Juan II solicitara su versión latina. La Ciudad de Dios. Candido Decembrio). el resto de las biografías individuales. cuya biblioteca 43 constituye el más elocuente testimonio de la intensa demanda de obras y traducciones de humanistas italianos por parte de la nobleza ilustrada castellana. pues gracias a sus gestiones se difundieron en España destacadas obras pertenecientes al género biográfico: la Vita di Marco Tullio Cicerone (versión italiana del Cicero Novus de Bruni). pp. Madrid. es de destacar como atingente a la literatura biográfica la noticia que Bracciolini ofrece de la obra de Jenofonte Vita Cyri Persarum regis 42. t. se concluyó ya en el reinado de Enrique IV. 42 Ápud Andrés Soria Olmedo. la Vida de Alejandro Magno de Plutarco. I. Rerum Hispanicarum Scriptores. habrá que colegir que las bases del amplio desarrollo de textos biográficos que se da en la segunda mitad de la centuria se sentaron a lo largo del reinado de Juan II. a quien concienciaría del prestigio derivado del mecenazgo literario 41. La bibliothèque du marquis de Santillana. Humanismo y teoría de la traducción en España e Italia en la primera mitad del siglo XV. Francfurt. R. de este modo. González Rolán. Moreno Hernández y P. p. 1905. Ahora bien. menos la crónica de A. 396-398). 1956. traducida al italiano por Pier Candido Decembrio y. tanto nobiliarias como eclesiásticas. I.

H. 46 De ella informa su docto amigo Alonso de Cartagena en una obra dedicada. “Die humanistiche Biographie”. Historians and. Archivo de la Catedral de Burgo de Osma. a su vez. Three Essays by Paul Oskar Kristeller. inspirado por un profundo sentimiento patrio. Medieval Aspects of Renaissance Learning. pp. Diríase que mediante ella se revaloriza la idea de la fama.. 66-68). “The Scholar and his Public in the Late Middle Ages and the Renaissance”. Mahoney (ed. precisamente. pues la ejemplaridad de los antiguos gravitaba continuamente sobre las estimaciones del presente.. a la vez que patriótica. al desarrollo del género biográfico. La constatación del desajuste entre las egregias gestas castellanas y su precaria escritura constituyó un poderoso acicate para poner por escrito los hechos de los claros varones hispanos. Biographie und Autobiographie: “die Biographie weder im Altertum noch im Mittelalter oder in der Humanistenzeit eine festumrissene literarische Gattung darstellt” (p. Primeros ecos. sicut (et) alii de duodeci(m) Cesaribus scripserunt. 3-25. a Fernán Pérez de Guzmán: “Set inter cetera opuscula sua spero ab eo in breui exhibendum de duodecim nominis mei principibus nostris libellum. 45 Tal vez hubiera que ampliar el cuadro de los géneros literarios cultivados por los humanistas trazado en Paul Oskar Kristeller. f. 1994. Las hazañas de griegos y romanos no solo se aducen como término comparativo para ponderar las virtudes de los caballeros de entonces. Ángel Gómez Moreno. cabe considerar la difusión de la literatura humanística como un estímulo importante para el desarrollo de la biografía 45. sin la ampliación del horizonte literario que supusieron las obras provenientes de Italia que enriquecieron su biblioteca tal proyecto sería difícilmente concebible. en la medida en que las gestas memorables de los virtuosos caballeros serían pregonadas por una retórica plenamente consciente de que la gloria mundana depende decisivamente de la elocuencia. 42. La literatura humanística que llegaba a Castilla no solo ofrecía modelos y ejemplos a imitar y emular. en E.” (Alonso de Cartagena. pues. 2). “Nuño de Guzmán and Early Spanish Humanism: Some Reconsiderations”. cod. la apelación a los ejemplos de la Antigüedad suscita la emulación. de este modo. LI (1982).). Carolina. Véase Jeremy N.P. Por otra parte. 14 v a) 44 – 436 – . pp. uno de los valores axiales de la nobleza. Para su cultivo entre los humanistas. Lawrance. 55-85 (para las obras que encargó en Italia. 393-422. pp. En la base de la empresa biográfica de Santillana hay que reconocer el empeño emulador de las glorias antiguas. pp. Así. sino que era asimismo transmisora de unos valores propicios.. incluyendo la biografía. los opúsculos de Manetti De illustris longaevis y Vitae Senecae et Socratis 44. y para lo cual el cauce adecuado era el género biográfico. Y es precisamente esa conciencia del valor de la elocuencia lo que condujo a considerar que el valor de los hechos de griegos y romanos había sido sobrealzado merced a la pluma de sus escritores. La idea de la fama adquiere. una dimensión clásica. pues la emulación de aquélla conllevaba la exaltación de la conciencia nacional. lo cual no se le escapó a la perspicacia del prelado burgalés. El emblemático dígito delata el modelo de Suetonio que subyace en esta obra. Medium Aevum. Una obra hoy perdida –si es que llegó a redactarse enteramente– del marqués de Santillana viene a corroborar este extremo: una colección de biografías de los doce reyes hispanos homónimos suyos 46. Madrid. España y la Italia de los humanistas. aunque se le niega un perfil genérico netamente definido en Josef Ijsewijn. se pretende la superioridad de las gestas del presente frente a las de la Antigüedad.Luis Fernández Gallardo todo. 1974. Erich Cochrane. Duodenarium. 227-241. pp.

Generaciones. Cfr. segund las ambiçiones desordenadas que en este tiempo ay.. condestable de Castilla y maestre de Santiago. que pronto se erigió en modelo del género. Madrid... 269-270.. al indicarse la conveniencia de que “esta Corónica esté secreta. 1946. Carriazo . constituye un precioso testimonio al contraponer lo que ofrecían las crónicas (memoria oficial) y lo que demandaban aquellos interesados en conocer las gestas de don Álvaro (Gonzalo Chacón. Las gestas de un Rodrigo Ponce de León son memorables en la medida en que tienen como norte el ensalzamiento de la fe cristiana y el servicio a la corona real –que se erigen en el leit motiv de su biografía–. y non se divulgue en tiempo de los biuientes. de M. pues.”. Luis Fernández Gallardo. La literatura biográfica ofrecía el marco idóneo para tales aspiraciones 49. “Disidencia política y nuevos valores nobiliarios en Generaciones y semblanzas”. la facción dominante. que ilustra las amplias posibilidades que se le abrían a la biografía humanística en la Castilla del siglo xv.. ed. esto es. La glorificación individual se subordina a la participación en la gran empresa colectiva liderada por los monarcas. pero porque la estoria le fue tomada e pasada a otras manos e. daba lugar a que se rehiciera continuamente la memoria del pasado más cercano en función de los intereses de quienes detentaban el poder 48. El revuelto panorama político de los reinados de Juan II y Enrique IV.6). 7). Identidades y conflictos La renovación de la idea de la fama se vio asimismo influida por las circunstancias políticas. Otra interesante muestra la ofrece el prólogo de la Refundición de la crónica del halconero. se vieran urgidos a vindicar su honra oponiendo su propia visión del pasado. Generaciones y semblanzas. En la España Medieval.6-8. pp. 49 El prólogo de la Crónica de don Álvaro de Luna.”. Lope de Barrientos. porque non la enmienden los poderosos que quieren onrra syn trabajarla. Crónica de don Álvaro de Luna. Muy diferente es el cariz que presenta la gran biografía nobiliaria con el nuevo orden político que crean los Reyes Católicos. en una suerte de eclosión del género biográfico tras la muerte de Juan II. Madrid. razonablemente se deue temer que la coronica non este en aquella pureza e sinpliçidad que la el hordeno. Refundición de la crónica del halconero. ed. concebido como encarnación de las virtudes caballerescas. En la medida en que se adquiría una conciencia cada vez mayor del poder de la escritura y de la dependencia de la fama respecto de ésta. Ahora bien.. p. Ello daba lugar a que quienes quedaban marginados en esa partidista selección de la memoria oficial. que se inicia con una obra maestra. p. a cuya mano vino esta estoria.. es tan notable e discreto onbre que non le falleçería saber para ordenar e conçencia para guardar la verdad. 25 (2002). p. Hechos de Miguel Lucas de Iranzo) apuntan ante todo a la exaltación del individuo. J. 48 De nuevo Pérez de Guzmán ofrece el testimonio más perspicaz sobre la escritura de la historia en el reinado de Juan II: “como quier que Aluar Garçia de Santa María. con la interminable sucesión de facciones que suplantaban las débiles voluntades de dichos monarcas. el proceso de adaptación del Pérez de Guzmán constató con clarividencia la amenaza que gravitaba sobre la fama de quienes se oponían a quienes controlaban la elaboración de la crónica real. segúnt sus priuanças y fauores. 47 – 437 – . pp. 8. de M. J. Todas estas circunstancias concurrieron. Muy significativamente le sigue la vida de Alonso de Cartagena. Carriazo . escrita precisamente a instancias de sus descendientes para reivindicar su figura. 1940. Generaciones..La biografía como memoria estamental. la que se arrogaba la facultad de otorgar patentes de fama. Las grandes biografías nobiliarias compuestas durante el reinado de Enrique IV (Crónica de don Álvaro de Luna. se iba advirtiendo el peligro que entrañaba esa suerte de pretensión al monopolio de la memoria colectiva por parte de una cronística regia cada vez más compleja 47..

sino en el de proximidad al entorno regio y sintonía con sus valores. a “los grandes sabios e letrados”. al modo de la biografía humanística. incluye un completo catálogo de su obra literaria. “Los grandes nobles”. 707a. tal y como se perfila de modo ideal en sus biografías. NBAE. 562 (1987). Politics and Culture in Renaissance Naples. de manera que la alta nobleza. Hernando del Pulgar formula más claramente el marco de la excelencia objeto del penegírico: “ciencia” y “armas”. XIX. 53 Es de notar que el proyecto que animaba su redacción contemplaba expresamente la presencia de los hombres de letras: “pero algun bien es loar/ los príncipes gloriosos. Fernán Pérez de Guzmán.ªC. Solo cabe reseñar al respecto el hueco que Pérez de Guzmán hace a sabios y poetas españoles en sus Loores de los claros varones de España 53. No hay. Claros varones. y la vida en latín de Alonso de Cartagena. t. A su vez. pues de esta misma época data una biografía que constituye la más descarnada presentación de la codicia de la nobleza. La peculiaridad más notable que presenta la literatura biográfica en Castilla es la ausencia de los hombres de letras entre aquellos a los que se reconoce el derecho a la fama. Se manifiesta como recurso para el afianzamiento del prestigio en el exterior. ed. A la zaga de Pérez de Guzmán. 7. Loores de los claros varones de España. de ritmos diferentes de adaptación a los nuevos valores monárquicos que instauran los Reyes Católicos en función sobre todo del rango nobiliario. p. 52 Sin embargo. que. 1987. Cancionero Castellano del siglo XV. I./ e los sabios virtuosos. incluye. 82. véase Joaquín Yarza Luaces. 50 – 438 – . para el que. 127-133. “Le mécenat d’Isabelle la Catholique”. J. tras “los manificos reyes o prinçipes” y “los valientes e vertuosos caualleros”. en Generaciones al enumerar a quienes se esfuerzan por la fama. 51-62. p. Ni tampoco que fuera su sobrino Fernando V quien retomara este proyecto al encomendar a Gonzalo de Santa María la biografía latina de su padre Juan II de Aragón 52. por otra parte./ e sus obras publicar”. pp. que constituye una de las joyas de la escultura gótica. Mahn-Lot. 13-14 [nº monográfico El mundo social de Isabel la Católica] (2004). El desarrollo de la biografía regia responde al arraigo de la convicción en la virtualidad propagandística de la retórica humanística. véase M.Luis Fernández Gallardo individualismo caballeresco al nuevo ideal colectivo que promueven los Reyes Católicos no se ha de entender en sentido cronológico. 289-307. pp. Princeton. por lo que se imponía el uso de la lengua de cultura común a Occidente. Isabel I no promovió una actividad análoga con relación a su padre. Se trataría.H. pp. manifestaría el más temprano e incondicional apoyo a la corona 50. ¿Querrá esto decir que la reina castellana confiaba más en las posibilidades de las artes plásticas para la glorificación de sus ancestros? Para el significado político de dicho monumento. Quintanilla Raso. p. por tanto. dispuso la construcción de un espléndido sepulcro en la cartuja de Miraflores. egregio mecenas de empresas humanísticas 51. el aragonés Alfonso V. pues nada análogo a la preocupación que en Para las actitudes de la nobleza ante el nuevo escenario político e institucional que establecen los Reyes Católicos. Medievalismo. 56-60. FoulchéDelbosc. el latín. pp. Los Reyes Católicos. copla 8. en lo cual no hay que ver sino la aplicación al pasado hispano de lo que aprendiera en su atenta lectura del Mare historiarum de Giovanni Colonna. Revue Historique. Los humanistas. Bentley. No es causal que el primer monarca español que encargó una biografía regia a un humanista de la talla de Lorenzo Valla lo fuera del Reino de Nápoles. 51 Véase Andrés Soria Olmedo. R. Para las empresas culturales de Isabel la Católica: M. carente de la menor idea de servicio a la corona o de empresa colectiva: la Vida de Alonso de Monroy.

una iniciativa similar. Al designar a Fazio como orator. testimonios todos ellos sumamente significativos de la difusión del humanismo en la Corona de Aragón 55. son los tópicos principales. que en la literatura biográfica adquieren un sesgo específico debido a que su sujeto no es la colectividad. sino el individuo. se subraya el sesgo humanístico de la tradición asumida. 1986. en la literatura biográfica aquélla adquiere una mayor dimensión y cierta autonomía. Carbonell se apropia la tradición biográfica humanística representada por Bartolommeo Fazio: “Posteaquam a Bartholomeo Fascio Genuense oratore maximo de viris illustribus Italiae quedam commemorata fuere decebit igitur Catalanos aetatis nostrae viros utique illustres mihi eorum asseclae et conterranes peropportune enumerare”. “Die «studia humanitatis» im italienischen Humanismus”. el enemigo natural de la fama. que se inscribiría de lleno en la tradición de la biografía humanística. ni mucho menos empeños como la hoy perdida Vita Senecae del mismo Pau 54. 67-78. aunque se subordinara la ejemplaridad a la consideración de las propiedades de la escritura. Studien zu Humanismus und Renaissance. que podía haberse desarrollado en el marco de las piezas exegéticas (prólogos. 237). pp. 54 – 439 – . Epistula de Hispaniarum viris illustribus. el que puso Rodrigo Jiménez de Rada al frente de su De rebus Hispaniae 56. t. II. Wiesbaden. 13. Puesto que la biografía asume como modelo formal la crónica. por su parte. 56 Análisis de dicho prólogo en Luis Fernández Gallardo. y Jeroni Pau. adquieren un alcance teórico. 1991. Mercedes Vilallonga(ed. 12 (2004). Identidades y conflictos Cataluña se observa por ensalzar las glorias literarias catalanas o. glosas) con que se ilustraban las traducciones cuatrocentistas. 55 Así. 15. La reflexión teórica Como es habitual en la literatura historiográfica. Barcelona. Se observa una diferencia en cuanto a la naturaleza de la reflexión teórica entre las biografías individuales y la colectivas: éstas se mantienen más cercanas al ámbito de temas propios de crónicas e historias. empero.La biografía como memoria estamental. De viris illistribus catalanis. que de tan intensa tradición textual gozaron. p. 118-119).). En la medida en que prefacios y piezas liminares presentan la justificación del propio texto. Ejemplaridad y ponderación de la escritura como remedio contra el olvido. Si bien ambos temas aparecían estrechamente unidos en el prólogo que al punto se erigió en canónico. no surgió. habrá que esperar al siglo siguiente para que García de Matamoros vindique las letras y el saber hispanos en su De adserenda Hispanorum eruditione. En Castilla. más ampliamente. Obres. t. p. “De Lucas de Tuy a Alfonso el Sabio: idea de la historia y proyecto historiográfico”. que revelan las obras de Pere Miquel Carbonell. hispanas. pp. que. Jeroni Pau. Cfr. A pesar de que en Castilla se suscitó un gran interés por la obra de Séneca. por cuanto se enuncian principios generales a partir del caso concreto considerado. constituyen el espacio idóneo para las consideraciones sobre la función y utilidad del propio texto. XXVIII. Colección de Documentos Inéditos del Archivo de la Corona de Aragón. De viris illustribus catalanis. RPM. en tanto que aquéllas revelan una mayor independencia respecto del discurso histórico. la reflexión teórica de los diferentes géneros biográficos se desarrolla en el marco del prólogo. uno de los términos con que se denominaba a los cultores de los studia humanitatis (August Buck. la reflexión viene a contemplar como horizonte teórico las cuestiones que atañen al quehacer historial.

Scriptores Ordinis Praedicatorum recensiti notisque historicis et criticis illustrati. 707a. et parentes nostros in generatione sua”. el franciscano Gil de Zamora. Loores. el conocimiento de las letras antiguas. De actibus reuerendissimi in Christo principe et domini Alfonsi de Cartaiena. especialmente 438-443. deviene herramienta auxiliar de la predicación o de la ciencia eclesiástica. pocos años “Hic invenient predicatores et doctores exempla manu ductiva et atractiva”. se siente como algo banal la ponderación de la escritura. Pérez de Guzmán abre la serie con sus Loores de los claros varones de España (compuestos antes de 1452). copla 10. Es de notar cómo el tópico de las propiedades de la escritura como archivo de la memoria es substituido por el de la elocuencia en su misma función. véase Anna-Dorothee von den Brincken. Pues no se invocan las letras de la Antigüedad en general sino específicamente la materia troyana. Liber illvstrium personarum. 7432. sin desatender. empero. pues. en la forma de serie biográfica. f. p. a la vez que facilita el acceso a dichas obras para quienes deseen instruirse en la ciencia de tan doctos varones. en concreto la materia troyana 60. nobles y prelados). 790a. 1. 58 Luis de Valladolid. 34 (1978). BN. No es casual que sea un fraile mendicante. 82). p. Quétif y J. 57 – 440 – . 410-499. Asimismo es invocado Jesús de Sirac en la biografía latina de Alonso de Cartagena. p. leída probablemente en la versión de Pedro de Chinchilla. habrá que pensar que fue la fuerte impresión que hubo de causarle la lectura de la Historia Destructionis Troiae de Guido de Colonna. Deutsches Archiv für Erforschung des Mittelalters. ms. la ejemplaridad. Para los usos de la historia como repertorio ejemplar sumamente útil para la predicación.58 Así. a partir del estudio del Speculum de Vicente de Beauvais. Ecclesiasticus. París. Las biografías colectivas laicas. por otra parte. sitúan la ejemplaridad en la exaltación de la fama. referencia canónica obligada 59. “Geschichtsbetrachtung bei Vincenz von Beauvais”. las excelencias guerreras y las deficiencias literarias de su consagración en las crónicas. Si bien asume el modelo panegírico bíblico. lo que originó la reflexión sobre la elocuencia como garante de la fama. t. f. Vindica la fama de aquellos preclaros dominicos que por humildad omitieron su nombre en las obras que escribieron para esplendor de la Iglesia. contemplada tanto en un horizonte estamental como nacional. y la conciencia de su alto valor. 6v. es. por la propia naturaleza de sus contenidos (vidas de reyes. 44. copla 11. Tabula quorundam Doctorum ordinis Praedicatorum. 59 “Loemos los muy famosos/ príncipes de nuestra España. pp. 60 Loores./ segun que Sirac se baña/ en loar los gloriosos/ varones e virtuosos/ príncipes del pueblo ebreo”. 1719. Y en efecto. urgido por la constatación del desajuste entre las virtudes patrias y la fama de que gozan. episcopi Burgensis. Échard. quien conciba su magna serie de biografías como recurso para la predicación 57. La que compuso el dominico Luis de Valladolid ya a comienzos del siglo xv plantea su utilidad en una tesitura más cercana al tema de la fama. lo que le incita a la vindicación de las glorias nacionales.Luis Fernández Gallardo Las series biográficas eclesiásticas orientan su reflexión hacia la utilidad del saber histórico desde una perspectiva clerical. la historia. “Laudemus viros gloriosos. Y es que en la estimación de la elocuencia como fautora de la fama se observa un horizonte de reflexión cada vez más sensible a los temas y cuestiones del humanismo. 89 r) y en Claros varones (p. 707b. Diríase que a la altura de mediados del siglo xv. ápud J. I.

La biografía como memoria estamental. Identidades y conflictos

más tarde, en Generaciones y semblanzas Pérez de Guzmán cita dicha obra como
referente formal 61. De este modo, la lectura de lo que se creía versión latina de
Homero sería algo así como el detonante de la idea de emulación, que no habría
sido posible sin una mínima familiaridad con el legado de la Antigüedad a que
daban lugar los contactos cada vez más frecuentes con las realizaciones del humanismo. Un intenso sentimiento nacional inspira la composición de los Loores. El
sujeto de la obra tal y como se anuncia en la introducción es España y el “pueblo
hispano” 62. A su vez, se declara expresamente el amor a la patria que mueve sus afanes laudatorios 63.
En Generaciones, las consideraciones sobre la fama no se contemplan en un
marco retórico sino político. El peligro que se cierne sobre la fama a que legítimamente aspiran los esforzados varones no proviene de una deficiente elocuencia sino
del control de una memoria oficial partidista que condena al ominoso silencio al
adversario. El cambio de perspectiva viene determinado por la génesis y naturaleza
distintas de ambas obras: los Loores son concebidos como obra didáctica orientada
a ensalzar las glorias patrias, en tanto que Generaciones se ofrece como impugnación
de la memoria histórica oficial. Sin embargo, se mantienen las referencias a la
Antigüedad como paradigma de la fama 64, aunque se elude un planteamiento emulador. Pérez de Guzmán orienta sus reflexiones hacia la naturaleza de la historia,
ideal y realidad, compulsando rigurosamente su concepción del quehacer historial,
inspirada por una alta exigencia deontológica, con las crónicas de su tiempo, dando
lugar a uno de los más lúcidos análisis de la escritura de la historia. En primer lugar
se sitúa el imperativo de verdad, al que acechan dos peligros: el afán de notoriedad
literaria que conduce a incluir elementos fantásticos para atraerse la admiración y el
aplauso del lector, y las servidumbres del cronista oficial que ha de agradar al príncipe 65. A continuación se exponen las tres cualidades que ha de reunir la historia
cabal: discreción y elocuencia del historiador, presencia del mismo en los hechos
referidos o, en su defecto, cuidadosa selección de las fuentes de información, y,
finalmente, ser escrita una vez desaparecidos los actores del relato. Tan exigentes
principios no se corresponden con la realidad, por lo que “son las corónicas sospechosas e caresçen de la verdad” 66. De nuevo se retoma el tema de la fama, ya que
ésta es la gran perjudicada de la falta de verdad en las crónicas. Ante tal situación,
el señor de Batres, en ademán quijotesco, se propone volver por los fueros de la verdad histórica. Ciertamente, tales consideraciones cuadrarían más en una crónica

Generaciones, p. 9.
Loores, coplas 10b, 11a, 13a y 14g, p. 707a-b.
63 Ibídem, copla 14a-b, p. 707b.
64 Las “romanas estorias” ofrecen ejemplos sobrados de preclaros varones, “como tres Çipiones e dos
Metelos e otros muchos” que se esforzaron solo por la fama y la gloria (Generaciones, pp. 4-5).
65 Generaciones, pp. 3-5.
66 Ibídem, p. 6.
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Luis Fernández Gallardo

que en una serie biográfica. Solo la insistencia en la fama sitúa las reflexiones desarrolladas en la órbita de las cuestiones propias de la literatura biográfica.
Hernando del Pulgar, aun reconociendo como modelo las Generaciones y a pesar
de la admiración que sentía por su autor, no podía seguirle en el planteamiento del
prólogo, que no era, a fin de cuentas, sino una dura crítica de la historia oficial, dada
su condición de cronista áulico. Desarrollará, por tanto, el tema de la elocuencia
como garante de la fama. Retoma así la idea planteada por Pérez de Guzmán en sus
Loores acerca del desajuste entre las gestas hispanas y su perpetuación mediante la
escritura. Señala la ausencia en Castilla de obras consagradas a exaltar la memoria de
hombre ilustres, como las de autores griegos y romanos. Se advierte una mayor precisión y seguridad en las referencias a éstos. Frente a la cita tangencial de la materia
troyana que hacía Guzmán, Pulgar menciona a Valerio Máximo y a Plutarco 67.
Ahora bien, al afirmar que la elocuencia consagra una fama superior a la realidad de
los hechos, se estaba haciendo eco de la reflexión que, partiendo de una cita de
Salustio, desarrollara Sánchez de Arévalo en su Historia Hispanica 68. Pulgar considera las gestas hispanas no solo comparables, sino incluso superiores a las de griegos y
romanos. La invocación de los autores antiguos confiere así al tema de la fama una
dimensión clásica, cuyo sentido no se limita a mera exhibición erudita, sino que, al
igual que en Arévalo, apunta a una afirmación de los valores patrios.
En las biografías regias las consideraciones sobre la elocuencia devienen reflexión
sobre la naturaleza de la historia. El motivo no es otro que el de haber sido Lorenzo
Valla quien iniciara el género –si se deja aparte el Poema de Alfonso XI–. En el prólogo a su vida de Fernando de Antequera expone la concepción humanística de la
historia, surgida de la elocuente defensa y justificación de su obra. Como corresponde a su genio polémico, la sitúa en el marco de la vieja cuestión de la preeminencia de la poesía o de la historia. Al hace entrar en la discusión a la filosofía, la
reflexión sobre la historia se torna una suerte de polémica de las artes, solo que referida a tres de las cinco disciplinas humanísticas 69. Veracidad, elocuencia, sabiduría
política: tales son las cualidades que confieren la preeminencia epistémica a la historia 70. A la zaga de Valla, el biógrafo de Juan II de Aragón incluirá asimismo unas
consideraciones sobre la historia, aunque desde diferente perspectiva. Ya no se trata
de ponderar la magna empresa del historiador, sino de mostrar la utilidad de la historia para la glorificación del monarca. Para ello, retoma el tema de la elocuencia
Claros varones, p. 81.
Claros varones, p. 81. Cfr. Rodrigo Sánchez de Arévalo, Historia Hispanica, “Praefatio”, ed. R. Bell,
Rerum Hispanicarum Scriptores, Francfurt, 1579, t. I, p. 290.
69 Sobre las disciplinas humanísticas como programa intelectual, véase Paul Oskar Kristeller, Renaissance
Thought and its Sources, ed. M. Mooney, Nueva York, 1979, p. 22; August Buck, “Die «studia humanitatis»...”,
pp. 103-119. Para el lugar de la historia en dicho programa, Rüdiger Landfester, Historia Magistra Vitae.
Untersuchungen zur humanistischen Geschichtstheorie des 14. bis 16. Jahrhundert, Ginebra, 1972, pp. 54-62.
70 Lorenzo Valla, De rebus a Ferdinando Aragoniae gestis, “Proemium”, ed. R. Bell, Rerum Hispanicarum
Scriptores, t. I, pp. 1.005-1.007.
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La biografía como memoria estamental. Identidades y conflictos

como garante de la fama, que adopta un sesgo clásico, al apuntarse como modelo a
los autores antiguos. Aunque siguiendo a Valla afirma la superioridad de la historia
sobre la filosofía, no va a desarrollar esta línea argumental; por el contraro, se
extiende en la utilidad de la historia, que se cifra en su condición de “claro espejo
de la humana vida”, que ofrece un amplio repertorio ejemplar a príncipes, capitanes, gobernadores, hombres de negocios 71.
La fama ofrece en las series biográficas laicas una acusada dimensión patriótica.
La celebración de las glorias nacionales se presenta como el imperativo de ese “amor
de la patria” –o de la “tierra”– que exhiben Pérez de Guzmán y Pulgar 72. Ahora bien,
en el primero viene a ser una efusión natural, un sentimiento que se esfuerza en
inculcar en el destinatario de los Loores, su sobrino Fernán Gómez de Guzmán, en
tanto que en el segundo, por su condición de cronista regio, constituye un engranaje de la poderosa maquinaria propagandística que estaba movilizando entonces la
reina Isabel con vistas a la empresa que galvanizaba entonces los sentimientos e
identidades comunitarios, la conquista de Granada.
En las biografías individuales, la dimensión patriótica de la fama pasa a un
segundo plano, en tanto que, como es lógico, la exaltación del individuo ocupa el
primero, que va adoptando diversos matices en función de los intereses del autor,
mas sin perder de vista su virtualidad ejemplar 73. Así, en el El Victorial se observa
un planteo netamental estamental, centrado en el panegírico de Pero Niño, encarnación de la virtudes caballerescas 74. En la Crónica de Álvaro de Luna, sin embargo,
en la medida en que la vindicación de la memoria del valido tenía una obvia implicación política, la ejemplaridad a que se apela para justificar la escritura de “sus claros hechos” rebasa el horizonte meramente nobiliario y caballeresco, para centrarse
en el ámbito de la actividad gubernativa, de manera que su virtualidad didáctica se
sitúa a la par que la de los “hechos e vidas de príncipes escogidos” 75, a la vez que las
virtudes que exhibe don Álvaro son las propias del príncipe. Sin rebozo alguno se
afirma la calidad principesca de las hazañas del arzobispo Carrillo 76. Si bien tales
planteamientos venían a constituir de hecho una usurpación de las prerrogativas
regias, en la biografía de Rodrigo Ponce de León la invocación de ejemplos de la
realeza se inserta en un sistema rigurosamente jerarquizado presidido por esta
misma. Muy significativamente aparecen los reyes como dispensadores de honra y
Discurso, pp. 461-462.
Loores, copla 14, p. 707b; Claros varones, p. 82.
73 Aspecto en el que se insiste en Madelaine Pardo y Michel Garcia, “Reflexions sur l’exemplarité dans les
chroniques castillanes du xv e siècle”, Mélanges de la Casa Velázquez, XV (1979), pp. 602-603.
74 Conforme a la teoría de la causalidad aristotélica aplicada al quehacer literario se plantea lo siguiente:
“La causa material en aquesta obra es ofiçio e arte de caballería. (...) La causa formal es loar los fechos
de vn buen caballero”, El Victorial, p. 2. Sobre el prólogo aristotélico, véase A.J. Minnis, Medieval theory of authorship. Scholastic literary attitudes in the later Middle Ages, Worcester, 1982, pp. 28-29.
75 Crónica de don Álvaro, p. 5
76 Pedro Guillén de Segovia, Hechos del arzobispo de Toledo D. Alonso Carrillo (=La gaya ciencia,
“Proemio”, ed. O.J. Tuulio y J.M. Casas Homs, Madrid, 1962, t. I, p. 2).
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id est a videre vel cognoscere”. ed. tras la ineludible concesión a los tópicos heredados. Crónica de Juan II. Crónicas. p. incluye como imperativo del probo historiador su presencia como testigo.006. 82.) todo esto que aquí es escrito. ya fuese por el temor hacia el príncipe o Hechos del marqués de Cádiz. Pérez de Guzmán. En toda su complejidad epistemológica plantea Lorenzo Valla la veracidad histórica. como yo doña Leonor Lopez de Cordoba (. J. La condición de testigo de los hechos narrados que exhibe el autor como aval de veracidad vino a ser un tópico. de M.Luis Fernández Gallardo fama. vt vnus omnia quae in re gerenda contingunt. 1. en su rigurosa reflexión sobre el quehacer historial. 5. En Pulgar. sino –y aquí reside la modernidad del gran humanista– los propios límites del conocimiento humano 82. p. Etymologiae. aunque. 138. BAE. 81 Claros varones. Mas no hay que perder de vista que tales consideraciones apuntaban a ponderar los méritos del quehacer historial. la verdad. 1982. la propia tarea de Valla. 4. 77 78 – 444 – . Memorias. a su vez. p. controlando así el acceso a la perpetuación de la memoria en la crónica real. Suele aparecer este tema al hilo de la ponderación de la calidad testimonial de la obra histórica. LXVIII. Carriazo . J. Graece historia απο του ιστορειν. No se les ocultaba la presión del poder sobre el historiador. De rebus a Ferdinando Aragoniae gestis. Ahora bien. El testimonio directo –por otra parte. san Isidoro. Barcelona. es verdad que lo vi”. Madrid. p.. 82 “Vix enim fieri potest. “Proemio”. Pedro López de Ayala. el recurso al testimonio ocular que se observa en las Memorias de Leonor López de Córdoba obedece antes que a condicionamientos retóricos a su propia naturaleza textual de declaración forense 79. Martín. no podía faltar en las consideraciones teóricas propias del género biográfico. sensibus suis perceperit”.. no oculta la imposibilidad de tal exigencia. “Prólogo”. 16). C. la fama se erige en galardón otorgado por el servicio a la corona real 77. Para la fuente isidoriana: “Dicta autem. 277a-b. 44. Cuestión axial en toda reflexión sobre la historia. Por el contrario. tal vez por su prosapia isidoriana 78. Crónica de Juan II de Castilla. se invoca el conocimiento directo de los personajes como criterio de selección de su galería de retratos. ed. ed. 80 El Victorial.L. p. 79 “Sepan quantos esta esscriptura vieren. Así. “Proemio”. Lorenzo Valla. que resuelve con la apelación a la discreción para seleccionar la información fidedigna. la condición de testigo de los hechos narrados que exhibe Díez de Games presenta un amplio desarrollo 80 que revela el uso consciente de un tópico para persuadir al lector de la veracidad del relato. p. algo difícil de conseguir para todo lo narrado por un historiador– no garantiza una escritura veraz. 1991. No solo las pasiones que se entrecruzan en el relato. “Prooemium”. p. a la vez que su probidad como historiador 81. junto con la creciente conciencia de las posibilidades propagandísticas de la historia. Álvar García de Santa María. I. p. Rosell. El control cada vez más riguroso de la memoria histórica por parte de la realeza. 41. lo que no era sino una hábil forma de afirmar su veracidad. 1. hizo más sensibles a los autores del siglo xv de los condicionamientos ideológicos y partidistas que gravitaban sobre el quehacer historial.

Duodenarium. constituyen otro peligro para la veracidad. pp. 28 v b. “Timor namq(ue) (et) reuerencia adulandiq(ue) rabies cum ipsa vita vel paulo post amicis cessantibus euanescit”. El tema de la verdad adquiere especial acuidad cuando se afirma una visión del pasado que contradice a la oficial. 3-4. 6. Hechos del arzobispo Carrillo. 83 – 445 – . a ti sóla llamo e invoco. cuando se afana en deleitar al lector con lo maravilloso. Crónica de don Álvaro. el biógrafo de Juan II. 87 Claros varones. 463-464. Identidades y conflictos por el deseo de adularle. como señaló con su habitual clarividencia Pérez de Guzmán 89. pp. 84 Generaciones. 89 Generaciones. A Pérez de Guzmán se deben las reflexiones más lúcidas al respecto. Esta línea argumental será continuada por Pulgar 87. La elocuencia no deja de suscitar recelos al historiador seriamente comprometido con la verdad. Una variante de la adulación viene a ser el exceso de celo laudatorio. p. Discurso. las pretensiones literarias del historiador. Análoga reflexión se halla en el Duodenarium de Alonso de Cartagena.). “porque el estoriador sea libre para escriuir la verdad sin temor” 84. Alonso de Cartagena. que adiestres la mi mano. 85 “Njn paresca que con aquel entrañable deseo que siempre oue a vuestro serujçio lo pynto o escriuo en mayor grado que paso”. De ahí que en la Crónica de Álvaro de Luna presente un inusual tono declamatorio: se apostrofa a la verdad como si se tratara de una musa que va a guiar la pluma del autor 86. abundes la mi memoria”. como señaladamente la fe dellas y certenidad. de ahí que lo reproduzca casi en sus mismo términos. dio lugar a una estimación de sus gestas superior a la realidad de los hechos. 5. que se presenta como apasionada devoción hacia el personaje biografiado. Así. Se impone. previendo tales críticas. En Loores muestra de qué manera la elocuencia de los antiguos. al embellecer su memoria. Este planteamiento apuntaba en primer lugar a proclamar las excelencias patrias.. Las consideraciones sobre la elocuencia se extienden asimismo al tratamiento de sus relaciones con la verdad. 2. 6. Pérez de Guzmán ofrece la más lúcida exposición al respecto. al considerar el segundo motivo de sospecha que sobre de su veracidad ofrecen las crónicas reales. Así. 88 “Yo he procurado guardar asy ´ las otras cosas que perteneçen al oficio del escrevir. alumbres el mi ingenio. hace la oportuna protesta 85. Junto a la elaboración retórica. Guillén de Segovia. Y esto en tanto que antes podiese paresçer que algo faltava de la copia y elegancia del estilo que cosa alguna de la verdad”. escrito a instancias de Pérez de Guzmán 83. llega a plantear cierta incompatibilidad entre ambas 88. pp. –y este es el tercer requisito que exige para una historia cabal– que ésta no se publique en vida del príncipe cuyo reinado trata. huérfanas de una digna elocuencia. 86 “Verdad (. Generaciones. f. p.. que se hace eco de las consideraciones que Sánchez de Arévalo desarrolló en el prólogo de su Historia Hispanica. por tanto.La biografía como memoria estamental. Tal planteamiento hubo de causar honda impresión en el señor de Batres. p. la necesidad de persuadir de lo veraz de lo referido resulta entonces más urgente. 81-82. Una vez más. pero no menos valiosas que las de la Antigüedad. p.

Luis Fernández Gallardo 2. pp. del que fue preceptor. Luis García Ballester. 46-49. Alcalá de Henares. en el que se enmarca la obra de Gil Zamora. precisamente. Lucía Megía (eds. “Moralización de las piedras preciosas en la Historia Naturalis de Juan Gil de Zamora (1240-1320)”. Díaz y Díaz. 2001. Faventia. 1998. 91 Cfr. 20/2 (1998).1. Consideraciones sobre el Zamorano en el contexto cortesano de Sancho IV en Manuel C. José Martínez Gázquez. Historia Naturalis. donde conoció las corrientes de pensamiento imperantes. 2. Historia de la prosa medieval castellana. Ese repliegue intelectual es el que va a caracterizar. Alvar y J. 856-863. I La creación del discurso prosístico: el entramado cortesano. pp. pues. concentrada casi en exclusiva en el siglo xv. La memoria eclesiástica La producción biográfica debida a la pluma de eclesiásticos presenta una distribución cronológica más dispersa que la de los demás estamentos. 90 – 446 – . Sanadores y enfermos en la España medieval. las biografías eclesiásticas estarían destinadas a un público clerical. Es característico de las biografías eclesiásticas el uso del latín (con la excepción de la del arzobispo Carrillo). aunque otras formas de literatura biográfica. No es casual que el primer testimonio biográfico del período que nos ocupa sea obra de un clérigo. No buscarían la afirmación de su identidad estamental ante el resto de la sociedad. Juan Gil de Zamora La obra prolífica de Juan Gil de Zamora (ca. Barcelona. El interés por las cuestiones naturales no es meramente especulativo. se escribieron en castellano. su exposición presenta un sesgo moralizador orientado a la predicación. La búsqueda de la salud. no es menos cierto que la mayor parte de las biografías eclesiásticas se sitúan en el siglo xv. 276-277. como las vidas de San Ildefonso y San Isidoro. M. lo cual revela que los factores que impulsaron el desarrollo de la biografía nobiliaria y regia se dejaron sentir asimismo en el estamento clerical. Así. “Tres compiladores latinos en el ambiente de Sancho IV”. pp. 1240-1320) es el testimonio hispano más preclaro del enciclopedismo que caracteriza el saber del siglo xiii. Actas del IV Congreso de la AHLM. La contribución de Gil de Zamora al género biográfico se sitúa en el marco de los afanes enciclopédicos que Fernando Gómez Redondo. sino que apuntarían a la promoción de los valores corporativos propios del clero. especialmente el interés por las cuestiones naturales de su Facultad de Artes. C. Estudió en París. Madrid. que contuviera todos los conocimientos de entonces sobre tales cuestiones 91. los valores del entramado cortesano posterior al entorno de Alfonso el Sabio y que ha dado en denominarse molinismo 90. Sin embargo. pp. el franciscano Gil de Zamora. El escritor franciscano fue una de las figuras más destacadas de la cultura castellana durante los reinados de Alfonso X y Sancho IV.). Fruto de su inclinación por los estudios naturales es su decisión de escribir una enciclopedia científica. De la literatura en la época de Sancho IV. 177-186. aunque ya distanciado del naturalismo aristotélico. Ello pone de manifiesto una homogeneidad que ha de atribuirse al mayor arraigo de la cultura escrita en la Iglesia.

naturalia. Madrid.B. Fuentes de la Historia del Arte I. en el sigo xiii. lo terrible que tiene la escritura y que es en verdad igual a lo que ocurre con la pintura”. Witty. Vida de Santa Isabel de Hungría. eo quod ibidem fere omnia sermocinalia. 94 “Ita et ego velut alter pictor. El surco del tiempo. Barcelona. G. nunc justum penitentem. Madrid. Gil Fernández. Para su datación. pues en ella remite a De viris illustribus para quien desee más información sobre españoles ilustres 92. 35 (1965).. Gibson. reconoció la utilidad del orden alfabético para facilitar el material al predicador 97. J. L. sabios. f. emperadores. Madrid. 275d. nunc vincentem. Rationale seu enchiridion divinorum officiorum y Rutebeuf. p. por tanto. Juan Gil de Zamora. ad contemplationem seu degustationem nihilominus perfectorum et alleviationem predicatorum”. La pretensión del Zamorano no es tanto ofrecer novedad informativa cuanto reunir exhaustiva y ordenadamente los conocimientos alcanzados. M. 1995. nunc sedentem. ed. allectus et atractus sum propter pauperum fratrum inopiam sublevandam virorum illustrium et sanctorum historias exemplares presse ac precisse tradere”. Fedro. Identidades y conflictos inspiran su Historia Naturalis. El planteamiento de Gil de Zamora coincide con el del primero. del mismo modo que en la Historia Naturalis. 1924. Los contenidos se ordenan. Medieval Learning and Literature. Juan Gil de Zamora. cuya finalidad es proveer material para la predicación 94. “Early Indexing Techniques”. véase F. ad inflamationem proficientium. El contenido declarado excede la mera ejemplaridad franciscana para abarcar un amplio muestrario de la realidad humana. 96 Cfr. De preconiis Hispaniae. de Castro y Castro.La biografía como memoria estamental. nunc etiam resurgentem ad confutationem errantium. William de Montibus. 97 M. W. 252-255. trad. El método. CLXVI. Este sistema se extendió. 92 – 447 – . 142-143. 132. Sumamente sugestivo es el símil que traza entre su tarea y la del pintor. alfabéticamente. obra terminada en 1282. et utinam bonus pictor virtutis et malitie. 2000. nunc sucumbentem. al respecto los textos de Guillermo Durando (m. Burdeos. 6 v. Liber illvstrium personarum. “Prologus”. Liber illvstrium personarum. El interminable período en que se van enumerando los casos ejemplares expresa el afán de exhaustividad propio del enciclopedismo de la época: una galería de personajes que van desde la Biblia a los mitos heroicos castellanos. pp. 1997. 259. Meditaciones sobre el mito platónico de la escritura y la memoria. Fedro. Parkes. recogidos y glosados en Joaquín Yarza Luaces. 6 r. nunc exemplariter describere cogitavi pecatorem delinquentem. quam digesi Beatissimi Patris n(ost)ri Francisci meritis in libro quam intitulavi Archivum seu Armarium Scripturarum vel potius Mare Magnum. Essays presented to R. ad informationem incipientium. pasando por santos. para los perJuan Gil de Zamora. que remonta a la reflexión platónica sobre la escritura 95 y habría que situar en el contexto del debate sobre la licitud de las imágenes religiosas que tiene lugar a fines del siglo xiii 96. De operibus historicis Johannis Aegidii Zamorensis. T. 95 “Pues eso es. ecclesiastica et moralia et civilia ordinavi secundum ordinem alphabeti. “Prologus”. consistirá en el vaciado de las fuentes que considera más solventes en cada una de las entradas de su gran diccionario biográfico. pp. 93 “Post ordinationem historiae naturalis et ecclesiastice ac civilis. pp. Para el desarrollo de esta técnica. Oxford. Muy significativamente. nunc stantem. ed. papas. nunc cadentem. Hunt.. Alexander. 141-148. a fines del siglo xi. Para la obra histórica del Zamorano. en el contexto del desarrollo de las técnicas de la ordinatio. véase Georges Cirot. p. J. “The Influence of the Concepts of Ordinatio and Compilatio on the Development of the Book”. Se presenta como continuación de la Historia Naturalis : completa las necesidades intelectuales de sus hermanos de orden con relación al conocimiento de vidas ilustres y ejemplares 93. Platón. p. 1976. Véase el profundo análisis de Emilio Lledó. M. Así. The Library Quarterly. f. 1955. 1296). Su redacción es anterior a la de De preconiis Hispaniae.

. Para el contexto corporativo en que surge esta idea. Scriptores. qui inimicos sancte matris ecclesie et hostes anime per fidei scutum et spiritus gladium armaque iustitie debellare conati sunt. años más tarde. 98 99 – 448 – . Kelley. Échard. 1957.”. De preconiis Hispaniae. p. p. “Die Tabulae”.Ch. 61-211 . Así. ápud H. pp. Quétif y J. Hay que tener en cuenta que la revitalización de la idea de la fama como forma vicaria de eternidad se ha hecho remontar precisamente a los juristas. Luis de Valladolid Un carácter más acusadamente corporativo presentan las Tabulae del dominico Luis de Valladolid (m. de su partida a Constanza. la consagración de la fama de los preclaros doctores dominicos y por otro. Aunque los criterios de excelencia quedan ocultos por la ordenación alfabética. 51 (1988). The King´s two Bodies. proclama la licitud de la fama 104. 100 Luis de Valladolid.Ch. 102 Apud ibídem. Princenton. Quétif y J. miembro de la legación castellana en el concilio de Constanza. 103 Ernst H.) in praesenti Tabula conscribentur. I (1938). santos y.. p. Archivum Fratrum Praedicatorum. quaedam memorabilia opera & facta aliquorum doctorum praedicti ordinis Praedicatorum (. Luis de Valladolid. Échard. p. El propósito e intención de la obra aparecen declarados en el epígrafe intitulado “De hujus scripturae causa & ejus materia” 101: por un lado. 22. Jakob in Paris”. vindicará Pérez de Guzmán. Scriptores.. Si santos y doctos dominicos omitieron sus nombres en los códices por humildad. Échard. Se manifiesta con vigor una idea de la fama propia de letrados –que asimismo. pp. finalmente. Scheeben. pp. A Study in Medieval Political Theology. 789b-790a. agrupados en tres apartados: guerreros y reyes. 104 “Ne ergo viri sanctissimi & doctores celeberrimi ordinis Praedicatorum. Scheeben. Fue éste un destacado eclesiástico..” (Tabula. 262). Scriptores. “Jurisconsultus perfectus. sub taciturnitatis tenebra lateant. obra que dedica un apartado a los hombres ilutres hispanos. antes. 105 “Isti sunt egregii bellatores. 88-89.. 1436). Tal vez para avalar dicha aspiración se afirma la condición belígera de tan egregios varones. p. poetas e historiadores 98. tuvo un relevante papel tanto en la corte castellana como en la Orden de los Predicadores 99. que se ufanaban de su ciencia: una glosa de Accursio afirmaba que los muertos viven a través de la gloria 103. sino que aspira a la gloria de la fama.Luis Fernández Gallardo sonajes hispanos. 790a. 277. JWCI. Tabula quorundam Doctorum ordinis Praedicatorum.. va transcribiendo buena parte de De rebus Hispaniae con tal fidelidad que podría considerarse una recensión de dicha obra. Quétif y J. 789a-790b. ne famae gloriam quam meruerunt amittant. pp. Redactó sus Tabulae en 1414 100. J. al rescatarlos del olvido. pp. el espíritu y la justicia 105. el Zamorano los explicita en De preconiis.. 262-263 y el extracto recogido en J.. Tabula. véase Donald R. que combaten a los enemigos de la iglesia con las armas de la fe. (. The Lawyer as Renaissance Man”. per quorum vitam & doctrinam divina providentia suam illuminavit Ecclesiam.) cum multi eorum nomina propia ex humilitate suis non inscripserint libris. por tanto. 263. facilitar el conocimiento de sus textos 102. Juan Gil de Zamora. 101 Difieren la edición de H. la escritura no sólo pretende iluminar a la Iglesia. 790a. ápud J. filósofos. Kantorowicz. “Die Tabulae Ludwigs von Valladolid im Chor der Predigerbrüder von St.

La indicación del reinado en que se ejerce el pontificado aparece asimismo en el episcopologio barcelonés de Pedro Miguel Carbonell. Jeroni Pau. pp. España Sagrada.). Del mismo jaez resulta el de Pedro Miguel Carbonell. (. 261..) Hae autem est Burgensus sedis ortus & continuatio (. del que se mencionan dos escritos suyos. p. 359-365. Obres. 654. Identidades y conflictos Aun cuando el propio texto declara tratar de los ilustres varones de la Orden de los Predicadores. 2002. 111 Aún más esquemático resulta el episcopologio barcelonés de Jeroni Pau. & quorum Regum temporibus ab institutione ipsa sedis in cathedra Burgensi sederunt”.. mas se indica asimismo el origen mediante el concepto de nación (natio). R. I. p. 662. Su inclusión en la Anacephaleosis obedece a los avatares de la accidentada génesis de esta obra (escrita entre 1454 y 1456): tras constatar su autor la indiferencia del nuevo monarca. Viene a ser la cuarta. o distinguir entre catalán o castellano 108. II. Ibídem. que da lugar a un breve excurso sobre su historia) y Pablo de Santa María. cap. de los que se indican los años de pontificado y las otras sedes ocupadas 111. 649-650). Anacephaleosis. Valladolid. constituye una escueta lista de los prelados burgales. 280-282. Rerum Hispanicarum Scriptores. valde utilem”. ed. Tabula. cap. como sistema de fechación dotado de una esencial dimensión política. t. En cuanto a los españoles. cap. que no es sino un amplio catálogo de su obra. 250. p. cap. 23. lo que venía impuesto por el carácter genealógico de la obra.La biografía como memoria estamental. Non inco(n)gruum ergo cuiquam videri debet. pp. Bell. Sólo excepcionalmente se añaden otros datos. ed. p. como en los casos de Mauricio (construcción de la catedral. 106 107 – 449 – . 653. pp.. Y sin embargo. puede indicarse sólo que se es Hispanus. t. Flórez. XCII. aunque engastado en su genealogía de los reyes de España o Anacephaleosis. Episcopologio. Episcopi Ecclesiae Barcinonensis. 251. vt breui co(m)pendio sciatur qui fuerint Praesules.: “Frater Bartholomeus. LXXX. mera relación nominal aunque incluya alguna que otra sabrosa noticia. E. 109 Luis Fernández Gallardo. esto es. 261. decidió dedicársela a su cabildo. Alonso de Cartagena. pp. 112 Anacephaleosis. pp. XXIX. Episcopologio burgalés de Alonso de Cartagena El episcopologio burgalés de Alonso de Cartagena. si aliarum concurre(n)tiarum calcibus Burgenses Pontifices annectamus. 6-9). 255. Conforme a las pautas del género. se utiliza el término historia para designar la parte dedicada a Alberto Magno 107. LXXXIII. En el cuerpo del texto se justifica como concurrentia. de ahí que recogiera la memoria de la iglesia burgalesa representada por sus prelados 109. Enrique IV. Alonso de Cartagena.. Hispanus fecit summam gramaticalem. 108 Ibídem. & alia concurrentia occurrit. las Additiones y el Scrutinium Scripturarum 112. ante tal ofrenda historial. Una biografía política en la Castilla del siglo XV. 110 “Nunc tamen vltra has. más bien viene a ser una suerte de catálogo bibliográfico con alguna esporádica noticia biográfica –algunas entradas constituyen meros apuntes bibliográficos 106–. Cfr. La serie de prelados burgaleses queda así estrechamente ligada a la historia de la realeza 110. La identidad que se manifiesta en primer plano es la corporativa de la Orden de los Predicadores. t. es el caso que la Tabula no responde propiamente al género “de viris illustribus”. p. LXXV. puede considerarse exento como serie biográfica con una clara conciencia estamental y asimismo local.

Juan A. Madrid. la catedral y la expresión de un programa”. f.Luis Fernández Gallardo Poco espacio dejaban las convenciones del género 113 para que se expresara la intención del autor. Eloy Benito Ruano. Para el sentido político de las construcciones catedralicias. aunque sobre bases no muy sólidas. 117 “Hunc librum scripsit Iohannes Sancius de Nebreda. quien declaraba su menester de amanuense. en que aquél se presenta como copista de dicha obra 117. “El rey. p.. 27-52 (para los casos de Burgos y Toledo.. Toledo. p. es verdad.A.. Tras la justificación sobre la base de razones generales. 116 Inventario General de Manuscritos de la Biblioteca Nacional. La apelación a la imagen de Burgos como cabeza de Castilla va más allá de la necesidad de justificar su inclusión en una genealogía real. Madrid. Sin embargo. capellanus eclesie Burgensi de mandato Reverendi patris domini Alfonsi de Cartagena. p. a “uno de los familiares de don Alfonso” (Luciano Serrano. 42-43). Para el sentimiento del honor ciudadano burgalés. V (1992). 94 (tras el nombre figura. al indicarse los méritos literarios de don Alonso. Manuel Núñez Rodríguez. Y en efecto. Alonso de Cartagena. XII. 612. sino de la ciudad. caps. lo atribuía. sin más precisión. Historia del Arte. 1988. Burgos. Estudios de Historia Medieval. solo se cita expresamente la Anacephaleosis.. p. f. 24. En ese mismo códice se halla De actibus. en J. 115 Anacephaleosis. donde se indica su coetaneidad con las obras realizadas por Rodrigo Jiménez de Rada. ms. se ha atribuido a Juan Sánchez de Nebreda 116. Las disputas por la precedencia entre las ciudades de la Corona de Castilla. Ésta se manifiesta elocuentemente en el prólogo. en evidente pulso emulador 115. sin descartar Así se reconoce la finalidad de tales series de prelados: “nosse praesules qui & quo tempore in hac insigni ecclesia praefuerunt”. Alonso de Cartagena. ¿es lógico que ocultara la autoría de un texto que consagraba la fama del preclaro obispo sobre la base precisamente de su obra literaria? 118 Pongámoslo simplemente. Bonachía (coord.). Bonachía Hernando. Ahora bien. LXXXIII. diplomáticos y escritores. 120).” (BN. ETF Serie VII. La prelación ciudadana. 286. precisamente la obra que copió Sánchez de Nebreda (De actibus. 1942. 89 r). un signo de interrogación). 113 – 450 – . Parece ser que éstas se reducen al colofón de un manuscrito de la versión latina de la Anacephaleosis. Los conversos don Pablo de Santa María y don Alfonso de Cartagena. adquiere pleno sentido en el contexto del contencioso sostenido con el arzobispo de Toledo sobre la pretensión de éste de llevar alzada la cruz en la diócesis burgalesa 114. 118 Y sin embargo. Dicho conflicto se inscribe en las interminables polémicas sobre precedencia. 114 Luis Fernández Gallardo. 169-212. p. gobernantes. Compuesta poco después de su muerte. capellán de la iglesia de Burgos. La ciudad medieval. “Mas honrada que ciudad de mis reinos. De actibus Alfonsi de Cartaiena La vida de Alonso de Cartagena puede considerarse un testimonio precioso de ensayo de biografía humanística. El contexto imponía una ineludible dimensión política al episcopologio burgalés. Anacephaleosis. t. Serrano. pp. 1996. el placer y utilidad de todo conocimiento histórico. pp. se incluye un argumento de mayor enjundia: la conveniencia de incluir lo que considera cabeza de las diócesis y las ciudades de Castilla. 7432. la rivalidad con la sede toledana aflora en el excurso sobre la construcción de la catedral. 71 r). 1972. pp. La serie de prelados burgaleses se arroga la representación no sólo de su iglesia.: la nobleza y el honor en el imaginario urbano (Burgos en la Edad Media)”. 654. con un conocimiento sin igual del entorno burgalés del obispo. obispo de Burgos.

aparece igualmente destacada la piadosa. 89 r. f. revelan así la impronta eclesiástica y. Ecclesiasticus.La biografía como memoria estamental. Identidades y conflictos dicha autoría. producción literaria. En primer término se agavillan una serie autoridades que avalan lo que para el autor constituye un imperativo: el elogio de los varones ilustres. 89 r. Tan Ibídem. que adquiere especial realce en la peregrinación a Compostela y en su ejemplar tránsito. solo se alude al respecto a su legítimo matrimonio. fecit e(n)i(m) libru(m) de genealogia regu(m) Ispanie (et) q(uam)plures tractatus alios. vir claro ingenio (et) semper cast(us). sobre todo. las misiones diplomáticas que desempeñó. en cierto modo. 122 “D(omi)n(u)s aut(em) Alfons(us). “en tiempo de su juventud”. el verano de dicho año. de sus últimos años. esto es. 89 r). muerte. Tales eran los “actus ei(us) p(re)cipuy” que el familiar de don Alonso sentía el deber de perpetuar. La sólita cita bíblica preside la fundamentación de la aspiración a la fama 119. La amplia extensión que presenta el tránsito ejemplar del prelado burgalés pone de manifiesto una escritura sobre la que gravita la fuerte impresión de la muerte. 119 120 – 451 – . f. presentan un amplio desarrollo ciertos pormenores de la misión en Bohemia y. en que destaca su aplicación al estudio 122. Así. Llama poderosamente la atención la omisión de su origen judío y. y a su entrada en el estado eclesiástico 121. de su conversión. labor constructora y dotación de tesoros artísticos a la catedral burgalesa. 89 r. Los contenidos de la vida se estructuran de una manera sencilla: origen familiar. Burgens(is) ep(iscopu)s. Cfr. por tanto. continuis studi(i)s (et) eccl(es)iastic(is) fuit dogmatib(us) aplicat(us). f. “Cum igitur reuerend(us) pater d(omi)n(u)s Alfons(us) de Cartegena. en el haber de un familiar de don Alonso. ne illa q(ue) sunt digna relatu cum corpore sepellia(n)t(ur)”. esto es. finalmente. lo cual viene a sugerir una fecha de composición inmediata a la muerte del biografiado (22 de julio de 1456). Los fundamentos de la legitimidad de la fama literaria. hitos de su carrera política y eclesiástica. pues los pormenores que refiere revelan la íntima convivencia propia del círculo de familiares. se incluyen porque dieron lugar a la redacción de documentos y tratados. 121 Ibídem. La breve introducción en que se declara el propósito de la obra gira en torno a la idea de la fama. lo cual se debe a que la fama que se pretende consagrar es precisamente la literaria. Asimismo. int(er) p(re)cipuos n(ost)ri t(em)poris eccl(es)iasticos viros vita (et) sap(ient)ia claruerit. f. vt(ri)q(ue) iuris doctor”. Entre la breve noticia del padre y los actus que se pretenden perpetuar figura una brevísima semblanza de don Alonso. De actibus. peregrinación a Compostela y. aquellos aspectos de la vida del prelado burgalés de que pudo tener un conocimiento directo un familiar suyo. tanto en Portugal como en Basilea. De actibus. La obligada referencia al linaje se torna breve apunte biográfico de Pablo de Santa María. ese nuevo espacio de exaltación del individuo. La gloria que se pretende consagrar es la del escritor 120. Se observa una selección de la materia biográfica en que se destaca la condición de escritor de don Alonso. 1. actividad diplomática. 44. tradicional. Junto a la faceta literaria. idc(ir)co dignu(m) est ut actus ei(us) p(re)cipuy publicent(ur).

J. “Pero Guillén de Segovia y el círculo de Alonso Carrillo”. 1413). q(ui)da(m) fere nudi. dix(i)t: Ecce video intrare p(er) hui(us) later(is) fenestram quosdam solis radios. La “Gaya Ciencia” de P. centrado en su intervención en los conflictos internos del reinado de Juan II.M. Apariciones en Castilla y Cataluña (siglos XIV-XVI). q(uod) illi radii solar(i)s. 89v. Los Hechos del arzobispo Carrillo Más que biografía.Luis Fernández Gallardo elemental caracterización revela la precariedad retórica de esta obra. Vicini v(er)o illi(us) ville existima(n)tes q(uod) illi de comitiua prefati d(omi)ni apposuissent igne incep(er)u(n)t p(re)liari cum illis. vt q(ua)si tota(m) villa(m) (com)bureret. De actibus. entró en contacto con Carrillo. exierunt. “Introducción”. de forma casual. q(uo)s ip(s)e tu(n)c videbat. a quien dirigió un memorial con algunas obras suyas 125. en O. Los vívidos detalles 123 denotan el testimonio directo: los relatos que don Alonso haría de sus experiencias en las tertulias de su círculo familiar.). Repárese.. tras la caída de éste quedó apartado de la vida cortesana. ajena a la técnica del retrato que prescribían las Artes dictaminis. Revista de Literatura. qui cu(m) eo venerant. 47 (1985). Casas Homs (eds. fue un notable poeta del entorno de Álvaro de Luna. Los Hechos se presentan como comentario de un poema panegírico dedicado al mismo Carrillo. William A. Para las apariciones en el Bajo Medievo hispano. 1962. que acudió a confortarlo en el trance postrero 124 y rodearía de una halo de santidad el recuerdo del preclaro obispo. 126 “Y sera esto commo comento o declaraçion de la otra primera obra que desta materya a vuestra señoria se fizo en metro. Madrid. erat V(ea)ta Uirgo M(ari)a D(omi)na mea. 125 José Mª Casas Homs. Carlos Moreno Hernández.5. 1990 (sobre las de la Virgen en Castilla. I. Guillén de Sagovia. S(ed) sedicione se data p(er) dictu(m) d(omin)um Alfonsu(m) non sine magna p(er)dicione bono(rum) reuers(us) e(st) in Basileam”. p. lic(et) ess(et) clausa fenestra. en el Calamicleos de Juan de Mena. 2. La prosa monótona y gris se anima en la narración de las peripecias sufridas durante el regreso de la misión diplomática cerca del emperador Alberto II. Tuulio y J. qui erat de d(omi)nacione Alamanie. esta obra es un alegato con que se vindica la figura del prelado toledano. Al servicio del prelado toledano redactó una suerte de crónica particular que hallaría finalmente acomodo como introducción de su tratado de Poética o Gaya Ciencia. que se justifica por la necesidad de mayor espacio para poder dar debida cuenta de las hazañas del mecenas 126. f. El comentario o declaración de un poema hecho por el propio autor era entonces práctica corriente. 91v. Su autor. De actibus. La narración del tránsito ejemplar del obispo de Burgos adquiere ribetes hagiográficos con la aparición de la Virgen. Et responderu(n)t ei q(ui)dam de estantib(us). Lo detallado del relato de la muerte de don Alonso revela asimismo al testigo directo. 92-130). t. La disposición admirativa que está en “cu(m)q(ue) om(ne)s illi media nocte (con)iscere(n)t i(n) loco q(uo)da(m). Madrid. que beniebat ad illumina(n)du(m) eu(m)”. 124 “Et veniente p(re)sb(ite)ro cu(m) clericis (. f. 2. sin más. pp. Hechos del arzobispo Carrillo. fugientes impetu(m) ignis. XV-XVIII. duo illi exploratores aposueru(n)t igne(m) i(n) q(ui)b(us)da(m) domib(us) loci illi(us) (et) inq(ua)ntu(m) inualuit (et) exarsit impet(us) ignis illi(us). Pero Guillén de Segovia (n. ally tocados”.). Dict(us) aut(em) d(omi)n(u)s (et) uniuersi. la medida y conpas de la qual non me consintio espresar por estenso los notables fechos çelebrados por vuestro animo veryl. alii v(er)o induti cu(m) eo q(uo)d saluare potera(n)t. Christian. XLIV.. 17-49. pp. 123 – 452 – . En 1463. pp.

y rresçiba en si audaçia la temerosa diestra por memorar el sesto y valeroso fecho que vuestra señoria fizo. 8. que se denomina actor 132. por Pero Guillén de Segovia”. que es constantemente interpelado. Hechos. 2. Anuario de Estudios Medievales. ibídem. anunciados como comentario de un poema panegírico. Pero Guillén no reprime el prurito retórico. que declara observar por encima de afectos personales 133. Alonso Carrillo». lo cual le resta virtualidad encomiástica al limitar el circuito de comunicación y restringir así la resonancia de la fama. mostrando la vertebración del relato mediante la delimitación de sus unidades. Identidades y conflictos la base del encomio urge a la escritura de tan admirables hechos. para cada una de las cuales se abre una rúbrica. V (1968). halló su definitivo encaje como prólogo de un tratado de Poética. Esta obra constituye un detallado relato de las acciones militares que llevó a cabo el belicoso obispo entre 1445 (sitio y toma de Berlanga) y 1474 (asedio y rendición de Canales) 128. Las precisas indicaciones cronológicas de la última parte de la obra 131 denotan el detalle característico de una crónica particular. pp. que se manifiesta tanto en la construcción del relato. pp. 38. pp. Así. “Los «Hechos del arzobispo de Toledo D. La función de la primera persona es guiar la lectura. 131 Hechos. 31. rremitiendo a la escriptura la rrepresentaçion de aquel para lo infundir en ls animos y memoria de los venideros siglos”. 128 Detenido análisis histórico del contenido de los Hechos en Eloy Benito Ruano. 517-530. 135 Ibídem. 31-32 127 – 453 – . con la inclusión de discursos de los personajes 135 y citas de autores clásicos “Pues corra la pluma. 554 (1992). pp. muy magnifico señor. 129 Hechos. 9. 37. “I «Comentarii»: appunti per la storia di un genere storiografico quattrocentesco”. Dentro de la narración se incluye una digresión sobre la guerra 129. 133 “Poniendo la estoria nuda según que en la verdat passo”. 27. A pesar de afirmar la brevedad de su relato 134. Revela una responsabilidad como garante de la memoria en su compromiso con la verdad. se inclinan hacia la crónica particular. 134 Ibídem. 42. p. pp. Archivio Storico Italiano. p. La naturaleza genérica de los Hechos no carece de ambigüedad. Cfr. por el blanco papel. El destinatario del texto no es otro que Carrillo. 35. 130 Género del que el Seguro de Tordesillas de Pedro Fernández Velasco constituye el más destacado ejemplo coetáneo. se emparenta con la historia de sucesos particulares 130. El narrador. pp. p. que adquiere así carácter ejemplar 127. al centrarse en aspectos muy concretos de la vida del arzobispo Carrillo. 24-28. lo que en un principio sería concebido como una historia particular de las acciones bélicas del prelado toledano devino versión en prosa de un poema panegírico que. que se justifica así por la necesidad de perpetuar su memoria. estructurado como serie de fazañas. “Lo qual todo porque no quede asi so fabla general nin paresca que con aquel entrañable deseo que siempre oue a vuestro seruiçio lo pynto o escriuo en mayor grado que paso”. Gary Ianziti. Conviene reparar en que precisamente en este siglo se recupera un género historiográfico antiguo en el que se enmarcarían estas obras: los comentarii. finalmente. los fechos o fazañas. 132 Ibídem. que. p. 10291063. 2.La biografía como memoria estamental. Hechos del arzobispo Carrillo. aparece en el texto con resuelta conciencia de autoría.

Luis Fernández Gallardo (Aristóteles. 139 Hechos. Salustio.: “resplandor de la Febea lunbre”. Cfr. 22-24. Cfr. Séneca.”. pp. las principales virtudes bélicas vienen a ser el fundamento de la república 143. Su vocación más genuina es el ejercicio de las armas: “aquellos trabajos deleytosos de la justa y liçita guerra” 139. seyendo obligado a religión”. pp. 137. 5. Eloy Benito Ruano. Para el estilo latinizante. sobre que la guerra se debe fazer es sobre tres razones: la primera por acresçentar los pueblos su fe e para destruir a todos los que la quisieren contrallar. 129].3. 136 – 454 – . de los “menudos”.. 28). se presentan como “guerras que dezirse pueden çibdadanas y aun mas que çibdadanas acesçidas en nuestro tiempo” 137. Miscelánea Medieval Murciana. En ellas exhibe las virtudes que trazan el perfil ideal del guerrero. para amparar a sí mesmo e acrescentar e onrar la tierra donde son”.”. el qual saber se llama sçiençia de la republica”.. II. Cicerón. El panegírico de Carrillo se proyecta sobre el telón de fondo de una Castilla asolada por las contiendas civiles. segund muestran los sabios. Hechos. 143 “Y sabiendo vuestra señoria con prudencia cometer y pelear. p. tan del gusto de la época 136. Lucano. 529-530. que se escora en ocasiones hacia la afectación latinizante. Aun cuando en el proemio se desarrolla la finalidad del esfuerzo bélico conforme a la doctrina consagrada por las Partidas (servicio de Dios. la segunda. tanto era desamado de muchos por ser belicoso. que aparece caracterizado como guerrero antes que como eclesiástico 138. México. 18. p. Mas significativa aún es la insistencia en el socorro de los débiles. 1. pp. como en la elocución. zelando el seruiçio de Dios y del rrey y el sosiego y tranquilidad deste trabajado reino (. poeta del prerrenacimiento español. p. En ella se destaca la figura ejemplar del prelado toledano. 2.”. 1984. en el cuerpo del texto el servicio al rey es sustituido por una genérica referencia al bien de la república. Por un lado. 157-322..) se dispuso a todo trabajo. 140 “La grande animosidat y graueza de vuestro varonil y valiente coraçón. queriéndolo servir e onrar e guardar lealmente. 137 Hechos. Claros varones. pp. Y es que ese viene a ser el horizonte cívico que justifica sus afanes guerreros: así. ibídem. “Los Hechos”. p. pp. 142 “Donde vuestra señoria. Aquí se citan literalmente los Dichos de Séneca en el acto de la cavallería (en realidad de Vegecio). 1. que parafraseando a Lucano. XIV (1987-1988). 141 Ibídem. en lúcido planteo perspectivista: “Era grand trabajador en las cosas de la guerra. del rey y de la tierra) 142. Juan de Mena. Quinto Curcio). 144 Hechos. 21. 9. que adquiere pleno sentido desde la perspectiva de la vindicación política de turbulento prelado. p. “El Epitoma rei militaris de Flavio Vegecio traducido al castellano en el siglo xv. De ahí que su vocación por las armas apunte a “la militar disciplina” 141. Hechos. osadia que se llama çiençia de la rrepublica. 138 De hecho solo se menciona como actuación de carácter eclesiástico la celebración del concilio de Aranda.. véase el clásico estudio de Mª Rosa Lida de Malkiel.. Hechos.. 1-2.. de los “labradores” 144. Pulgar. cuya traducción se ha atribuido a Alonso de Cartagena: “Saber pelear quiere osadia. aquilatada con brillos de erudición mitológica. 16. p. “infernea obscuridad”. p.. valoraría la vocación bélica en tanto que prelado. Si bien éstas se sitúan en el marco de la caballería 140. “Este derecho. 4. Partidas. Edición de los «Dichos de Séneca en el acto de la caballería» de Alonso de Cartagena”. p. esfuerço y destreza de caualleria. “las ondas de la Letea fuente” (Hechos. en los que la exaltación individual se subordina a la disciplina que exige el bien colectivo exige. la tercera.xxiii. se orientan empero hacia unos valores cívicos. por su señor. ápud Tomás González Rolán y Pilar Saquero SuárezSomonte. quanto era amado de algunos por ser franco.

“La conciencia de los antepasados y la gloria del linaje en la Castilla bajomedieval”. 1986.A. “Presencia de la materia genealógica en la literatura histórica medieval”. Madrid. 150 Panorámica general. asimismo. de Cuenca. huérfanos. pp. R. 41. p. 393-403. fasc. 15. tomando como modelo las genealogías reales. ed. 145 – 455 – . La memoria nobiliaria La memoria histórica de la nobleza se manifestó primeramente en forma de genealogía. trad. Madrid 1998. Orduna.149 En España las genealogías nobiliarias 150 presentan un desarrollo más limitado y tardío que en Francia. rebasando los límites castellanos. de producción y parentesco en la Edad Media y Moderna. “Les généalogies”.. p. quien no podía exhibir una inquebrantable fidelidad al rey tenía al menos que situar su actividad política en consonancia con los deberes del monarca. que est propria militis. Typologie des sources du Moyen Âge occidental. quid prohibeat eum domi exercere. 190.). 148 Ibídem.M. p. 149 Georges Duby. que constituía la expresión de la conciencia del linaje. 146 Muy significativamente Pero López de Ayala. pp. si pupillos expoliari. 1987. presenta “el pueblo muy lazrado llorando su mal día”. XI. hombres desvalidos. ed.. venía a ser una estrategia laudatoria.. II. t. sed et fortitudinem. en la medida en que el escenario en que se contemplan los actos ejemplares de Carrillo pasa de “estos rreynos y rrygiones de Castilla” 147. El sentimiento nacional es solidario de la vindicación política del belicoso prelado. 329-349. p. Revista Española de Teología.La biografía como memoria estamental. Aunque el situar su figura en un marco hispánico. 3. 12. Howard Bloch. pp. si imbecilles a potentioribus vi et armis paterno fundo pelli conspexerit. pp.). Principio sostenido desde la obra seminal hispana: “Oficio de caballero es mantener viudas. Rimado de palacio. Turnhout. 135-156. y adquirió amplio desarrollo en el siglo xiii. nam et non se opponet. G. 20. XLIII (1983).. Madrid. Amplia perspectiva sobre la genealogía como género historiográfico en Léopold Génicot. incluyendo las genealogías reales. 170.” (Ramón Llull.. 1982. La literatura genealógica surgió en la Francia septentrional y occidental a fines del siglo x como medio de legitimación del poder de la aristocracia. mas por otro. Homenaje a Horacio Santiago-Otero. al mostrar un sombrío panorama de desgobierno. si viduas vexari.”. no es menos cierto que refleja. 1. a la vez que la modelaba. en Reyna Pastor (coord. Véase asimismo Isabel Beceiro Pita. Grundriss der Romanischen Literaturen des Mittelalters. en Eduardo Pardo de Guevara. Heidelberg. 1990. Venía a consagrar un esquema de parentesco agnaticio. J. L. Libro de la orden de la caballería. Madrid. Goñi Gaztambide. Relaciones de poder. 147 Hechos. Pedro de Osma. 1 (La littérature historiographique des origines à 1500). t. el servicio a su pueblo.. cuyas virtudes hallan firme arraigo en lo que el autor denomina “nuestra patrya” 148. “Observaciones sobre la literatura genealógica en Francia en los siglos xi y xii”. vol. “Genealogy as a Medieval Mental Structure and Textual Form”. pp. Los Hechos revelan una aguda conciencia nacional. De officio militis. Pensamiento medieval hispano. Hombres y estructuras de la Edad Media. copla 255b. 44). Identidades y conflictos la defensa del menesteroso constituía ciertamente uno de los imperativos de todo caballero 145. I. Madrid. en J. Y asimismo en la sesuda exposición escolástica de los deberes caballerescos: “. non resistet. de los que tácitamente se denuncia su prevaricación 146. Soto Rábanos (coord. 19. 1996. las aspiraciones hegemónicas castellanas a la plena representación hispana. 184-197.

153 Michel Garcia. pp. en la que la implantación del sistema agnaticio no se produce hasta el siglo xiii 155. H. 1990. 156 Generaciones. pp. Continuatio Medievalis. compuso al Árbol de la casa de Ayala 153. “The Spread”. Pars I. ya incluida en el primer monumento historiográfico cidiano 151 y cuya temprana aparición en las crónicas navarras (principios del siglo xiii) se debió a las necesidades propagandísticas de la dinastía navarra fundada por García Ramírez. 151 – 456 – . 168-178. Pérez Priego. Esta obra fue escrita a instancias de Álvaro de Luna: “fue vosa señoría. se constata el desarrollo de las genealogías nobiliarias desde fines del siglo xiv. 79. 278-281. 414. 154 Ápud Juan de Mena. muy ilustre señor. p. La nobleza castellana (siglos XII-XV). 204-215. que pone de manifiesto un retraso más acusado en el acceso a las formas de cultura escrita por parte de la nobleza castellana. Y no solo lectores. N. pp. Cfr. cuyos valores y cuya memoria estamental se reestructuró de acuerdo a las formas de cultura escrita y. poder y mentalidad. 1989. que no es meramente erudita. 53. 27-194. Para los hábitos críticos del señor de Batres. su análisis en Georges Martin. ed. El Cid en la historia. Les juges de Castille. Modern Language Review. asimismo. 103. “Disidencia política”. padre del canciller Pero López. pp2-3. “Renaissance Culture and its Opponents in Fifteenth-Century castile”. Chronica Hispana Saecvli XII. LXXI. sino que responde a unas estrategias de legitimación estamental.A. sino también autores fueron proliferando entre la nobleza castellana. Gil. 152 Diego Catalán. nieto de Rodrigo Díaz 152. La extensión de las formas de cultura escrita supuso una pérdida de autoridad de la palabra hablada Historia Roderici. La aparición tardía de las genealogías nobiliarias obedece tanto a la peculiaridad de las estructuras familiares de la nobleza hispana. Destacados hombres de letras cultivaron este género. París. pp. ed. 328-344). pp. pp. del que las Memorias de algunos linajes de Juan de Mena (1448) son un interesante testimonio 154. servido de mandarme que escriviese lo que hallase por más cierto de la nobleza e origen de algunas casas de Castilla e sus armas”. letrada. Madrid. En 1371 Fernán Pérez de Ayala. Corpus Christianorum. Madrid. 47-48. Cunde entonces la curiosidad por conocer los orígenes de los linajes. No deja de ser significativo que la crítica que hizo Pérez de Guzmán de las pretensiones de algunos linajes a unos ancestros en algunos casos legendarios se base en la mera constatación de su naturaleza oral y la inexistencia. 155 Isabel Beceiro Pita y Ricardo Córdoba de la Llave. Round. como a una más prolongada perduración de la oralidad. 77. 41. por tanto. pp. 35-107. En la emergencia de un nuevo público lector laico figuraba la nobleza 157.Luis Fernández Gallardo Dejando aparte la genealogía del Cid. Barcelona. Obra y personalidad del Canciller Ayala. 1983. que se encuadra en el linaje. M. La figura de un don Juan Manuel dejó así de ser la excepción en un estamento reluctante a la letra escrita. Parentesco. 414-421. El componente genealógico estará siempre presente en las biografías como referente insoslayable de una identidad estamental. pp. Se corrige así la imagen demasiado esquemática de una nobleza reacia a los valores de la cultura escrita trazada en Nicholas G. de testimonios escritos que aportaran la adecuada “certidumbre” 156. 1992. Turnholt. 157 J. LVII (1962). 44. 7-26 (edición del texto en pp. J. Lawrance. pp. Mentalités et discours historique dans l´Espagne médiévale. 79-94. Obras completas. 1990. Luis Fernández Gallardo.

Coplas de vicios y virtudes. el Cid y Fernán González. R. ed. la caballería. 1994. Es probable que el motivo le venga de uno de los paradigmas de la biografía caballeresca: “Yceulz . proporcionando el marco de identidad: el linaje. 1912. pp. los ciclos de la infancia y juventud 161. De ahí que asimilar la figura de Díez de Games a la del tipo de cronista real (Rafael Beltrán. París. D. como Díez de Games. 1 (1989-1990). 160 Sobre esta cuestión. Madrid. consiste en una exposición genealógica. escribano de cámara del rey. dio lugar a un amplio desarrollo narrativo cuyo resultado fue una de las biografías nobiliarias más detalladas.. en muy diversos grados. 159 Isabel Beceiro Pita. la escritura potenciaría esta posibilidad hasta la plena autonomía de aquéllos. 67. La biografía nobiliaria contaba asimismo con un referente modélico firmemente arraigado en el más vigoroso género historiográfico. Madrid. 18. 243-248. lo cierto es que el componente genealógico está siempre presente en ésta. Muy significativamente buena parte de las Memorias de Leonor López. Foulché-Delbosc. Typologie d´un genre (XIII eXV e siècle). La Corónica. ed. La incorporación de la materia épica cidiana.) esta noble compañia/ es muy grande de juntar. Le Livre des Fais du Bon Messire Jehan Le Maingre. pillers. a sus relaciones genealógicas con la realeza castellana. Y sin embargo.. Nueva documentación y nueva evaluación.. la primera de las biografías individuales del período. basada en la pertenencia a un linaje. I.”. pp. dit Bouciquaut. “Gutierre Díaz. “Los estados señoriales”. por tanto. la memoria estamental. ejercer además el oficio de las armas. p. Si la genealogía permitía desarrollos narrativos acerca de individuos concretos. Ciertamente.. aunque algunas biografías se presenten como ofrenda espontánea del autor (las de Alonso de Monroy y Rodrigo Ponce de León). Así. Identidades y conflictos ante el prestigio de la escritura –el testimonio de Pérez de Guzmán es terminante– y obligó./ pero junta nin ha par. en Diego Catalán. 1985. requiere ser puesta por escrito para que tenga plena virtualidad legitimadora. La épica española. Se trata de las vidas de los grandes héroes castellanos. la crónica general. 62-83) confunda el genuino perfil social de tales autores. 158 – 457 – . su presencia en las crónicas generales obedecía antes que a su excelencia como hombres de armas. que tiene lugar en la Crónica de Castilla. t. 278-314. Los autores suelen ser miembros de la casa del señor cuya vida narran. encarnación de los ideales nobiliarios. no sería éste el modelo seguido en las grandes bioDe nuevo Pérez de Guzmán ofrece el más lúcido testimonio: “Sciencia e caualleria/ (. de los recursos literarios que tal menester exige. cuyo pórtico es precisamente la escritura 158. pp. véase Elisabeth Gaucher. La biographie chevaleresque.La biografía como memoria estamental. pueden. ha de apoyarse en la ciencia.II. I. París. Sin llegar a afirmar la relación genética entre genealogía y biografía nobiliaria. sanz faille. por lo que habrían de seguir fielmente las directrices del comitente 160. Por tanto. ¿autor de El Victorial?”. 6-7. 2001. a una reevaluación de los valores nobiliarios. I. copla 325. Fernán Pérez de Guzmán. pp./ nin precio su grant valia”. Poseedores. 161 Análisis detenido de la incorporación del ciclo épico de la infancia y mocedad del Cid en la historiografía. Lalande. pero tienen unos valores propios netamente definidos 159. Se revelan como devotos plumíferos entregados a la exaltación de su señor y su linaje. Pertenecen a ese entorno señorial que imita a la corte real. Cancionero Castellano del siglo XV. sont Chevalerie et Science qui moult bien se couviennent ensemble.

“Apuntaciones histórico-médicas al escrito autobiográfico de Leonor López de Córdoba (1362-1430)”. A partir del detallado análisis de las referencias a las epidemias de peste y. de la donación regia de una de las dos almonas de Córdoba a Leonor el 7 de julio de 1396. pp. 30). cuyas hazañas se inscriben en el marco del magno proyecto nacional de los Reyes Católicos. “On the Bastardy of the Literary Cid”. pp26-27).1 (1989-1990). LX (1989). Memorias de Leonor López La vida de Leonor López de Córdoba (1362-1430) ilustra de modo paradigmático los vaivenes de la fortuna entre la nobleza cortesana. difícilmente se explicaría una redacción posterior a su valimiento 165. Solo con Rodrigo Ponce de León. pp. Amasuno. 2000. encarnación de los valores de una nobleza de servicio que pugnaba con la aristocracia instalada en el poder 162. Hechos del Marqués de Cádiz. Revista de Literatura Medieval. “Las Memorias de doña Leonor López de Córdoba”. El Cid: de la materia épica a las crónicas caballerescas. 3. Colin Smith. F. el priSegún Georges Martin. Alcalá de Henares. Se llega incluso a suponer que el texto actual estaría incompleto y que originariamente cubriría también la época de la privanza (Ruth Lubenow Ghassemi. Armistead. La tradición épica de las Mocedades de Rodrigo. fueron sus madrinas las hijas de Pedro I. Alvar. 29-71. Por otra parte. sobre todo. 164 Amplia reconstrucción de la vida la autora en Carmen Juan Lovera. Relato autobiográfico de una mujer cordobesa escrito hacia 1400”. Un estudio interpretativo de Las Memorias de doña Leonor López de Córdoba”. Martin (eds. 645-654) tal vez disuadiera de su uso como fuente de prestigio genealógico. durante la estancia de los reyes Enrique y Catalina. Biografías individuales 3. 162 – 458 – . II. Liberada a la muerte de Enrique II (1379). VIII (1996). 1 (1977).Luis Fernández Gallardo grafías nobiliarias del Cuatrocientos. de cuyo círculo fue excluida debido a las intrigas palatinas 164. 2002. gozó del ascendiente sobre Catalina de Lancáster. 157. en efecto. Journal of Hispanic Philology. Leonor vindicaría la memoria familiar y su propio nombre tras la salida de la corte (Reinaldo Ayerbe-Chaux. Salamanca. 255-267. Cuenca. 163 Como se reconoce expresamente en su biografía. Nunca fue pena mayor. 255-268. Estudios de Literatura Española en homenaje a Brian Dutton. lo que obligaría a retrasar aún más la fecha de redacción. se han fechado las Memorias en 1396 166. el Cid se erige en modélico referente 163. pp. 165 Conforme a esta hipótesis. pp. 1996. XVIII. La Corónica.1. p. Pues su autora se propone hacer “relacion de todos mis echos”. mas no se ofrece ningún argumento de peso. p. en C. si no es que el carácter nacional de las gestas cidianas no ofrecía el atractivo suficiente para los valores. 166 Marcelino V. la sombra de bastardía que la tradición épica arrojó sobre el Cid (Samuel G. “La ‘crueldad de los vencidos’.1. sufrió los rigores de la represión antipetrina: diez años de prisión en las Atarazanas sevillanas. 17-30. pp. “El Cid de las Mocedades”. que están en la base de tales biografías. Educada en el ambiente palaciego. Las Memorias ofrecen un detallado relato de su vida anterior a su privanza. “Doña Leonor López de Córdoba (1362-1430). más próximos al individualismo caballeresco. Cabe añadir que. Tal vez ello obedezca al sesgo acusadamente antiaristocrático que presentaba el ciclo de las Mocedades. Gómez Redondo y G. éstas adquieren pleno sentido en la coyuntura política de dicho año. de Ciencias.). Boletín de la Real Academia de Córdoba. Bellas Letras y Nobles Artes.1.

La biografía como memoria estamental. Identidades y conflictos

mero del reinado que, en virtud del matrimonio de Enrique III con Catalina de
Lancáster, supuso la reconciliación de las dos ramas, legítima y bastarda, de la prole
de Alfonso XI, y la consolidación definitiva de la hasta entonces frágil legitimidad
de los Trastámara. Leonor, hija del más conspicuo de los magnates petristas 167, aprovecharía hábilmente tal circunstancia para ganarse el favor de la nieta del monarca
al que su padre guardó fidelidad ejemplar y rehabilitar, por tanto, la honra familiar.
Las Memorias serían, de este modo, una suerte de memorial dirigido a los
reyes 168. Constituyen ante todo una vindicación personal y familiar, aunque en la
declaración del propósito del texto predomina la dimensión estrictamente personal:
“por que quien lo oyere sepan la relacion de todos mis echos é milagros que la
Virgen Santa Maria, me mostro” 169. Y es que la memoria familiar y personal ha de
justificarse como testimonio ejemplarizante, que exigía una perspectiva individual 170. Esa ejemplaridad que se exhibe ante los reyes como poderoso argumento y
cuya autoridad se fundamenta en los favores recibidos de la Virgen 171 explicaría el
que el texto trascienda la inmediata finalidad de atraerse el favor regio y se dirija,
así, a todo lector dispuesto a recoger la enseñanza que en él se ofrece 172.
La forma adoptada en las Memorias, una declaración judicial, es indisociable de
este presupuesto 173. Pero cuestiona asimismo la naturaleza de la autoría del texto:
a menos que se suponga que la intervención del escribano es un artificio narrativo, en rigor, Leonor no es “escritora”. Y es que el recurso al escribano, aparte su
función de autentificar la veracidad de la relación, revelaría las limitaciones de
Leonor en cuanto a “literacy”, aunque no se hallaba al margen de la cultura escrita 174. Su autobiografía constituiría el punto de encuentro de la memoria oral y la
Sobre Martín López de Córdoba, cfr. Luis V. Díaz Martín, “La elección de Martín López de Córdoba
como Maestre de Calatrava”, Homenaje a fray Justo Pérez de Urbel, OSB, Silos, 1976, t. I, pp. 423-432.
168 Marcelino V. Amasuno, “Apuntaciones histórico-médicas”, p. 62. Análisis de su estructura en
Fernando Gómez Redondo, Historia III, pp. 2340-2346.
169 Memorias, p. 16.
170 Aspecto destacado en Reinaldo Ayerbe-Chaux, “Las Memorias”, p. 25.
171 Piedad Calderón, “El género autobiográfico en las memorias de Leonor López de Córdoba”, Actas del
V Congreso de la AHLM, p. 467.
172 Y en efecto, el propio texto contempla ese doble tipo de destinatario. Se dirige claramente a los reyes
al hacer la siguiente observación, hábil exhortación a la justicia imparcial: “é los derechos yá sabeis como
dependen á los lugares que han con que se demandar”, Memorias, p. 20. A su vez, se contempla un destinatario genérico: “bien lo podeis entender quien esta historia oyere”, Memorias, p. 23.
173 Desde esta perspectiva resulta sugestiva la relación que se ha establecido con las declaraciones inquisitoriales como expresión autobiográfica, Dietrich Brisemeister, “Die Autobiographie in Spanien im 15.
Jahrhundert”, Biographie und Autopbiographie, p. 47.
174 Así, menciona las crónicas, sabe calcular los pliegos de papel necesarios para un inventario (Memorias,
p. 17), a la vez que revela familiaridad con la literatura devocional cuando refiere un sueño en que tiene
una visión celestial (Memorias, p. 21), modelado sobre los de las vidas de santos (Alan Deyermond,
“Spain´s First Women Writers”, en B. Miller (ed.), Women in Hispanic Literature. Icons and Fallen Idols,
Berkeley-Los Angeles-Londres, 1983, p. 35). Tal vez la displicente alusión de Pérez de Guzmán a Leonor
cobre sentido desde esta perspectiva: “una liuiana e pobre muger, ansi como Leonor López”
(Generaciones, p. 106). La expresión “pobre mujer” apuntaría a las limitaciones intelectuales (ignorancia, credulidad) que el culto magnate recalcaría para mostrar lo injustificado de su privanza.
167

– 459 –

Luis Fernández Gallardo

escritura 175. Antes que como texto producto de una voluntad de estructuración
narrativa, habría que considerar las Memorias como expresión de una voz que fluye
espontáneamente al hilo de la evocación de los episodios sobre los que se siente
pivotar la honra.
El encuadre familiar del personaje constituye una sucinta genealogía cuya finalidad es mostrar el parentesco por ambas ramas con la realeza castellana 176. Los contenidos de la vida se articulan en torno a tres acontecimientos decisivos: la muerte del
padre, del hermano y del hijo 177. Sobre ellos se teje un relato que no sigue una cronología lineal, sino más bien las pulsiones de la memoria 178, que se tensa en la reivindicación del honor familiar. Junto a hechos de alta política, como el trágico destino
del padre, las Memorias atienden a menudencias cotidianas, a la inmediata experiencia vital, que reflejan el punto de vista de la mujer 179, recluida en el estrecho horizonte del hogar y la iglesia. Es de destacar la presencia de numerosos datos numéricos
que estructuran el tiempo rememorado y poseen, a su vez, un valor simbólico 180.
3.12. El Victorial

La razón de ser de El Victorial no es otra que el apetito de gloria de su protagonista, Pero Niño, conde de Buelna, en cuyo testamento, otorgado en 1435, dispuso
de la suerte del libro que contiene su “historia”. Frente al exclusivismo de la crónica real, atenta únicamente a los protagonistas de la alta política, Pero Niño buscaría una alternativa al recuerdo de sí mediante la escritura. A su vez, el interés por la
historia escrita formaba de la tradición familiar 181. Tales aspiraciones a la fama se
vieron plenamente satisfechas merced a las dotes literarias de Gutierre Díaz su alférez, a la vez que escribano de cámara del rey 182. El Victorial es, de este modo, el resultado del encuentro de la vigorosa personalidad de Pero Niño, urgida por la consagración de su nombre, y de la voluntad de estilo del autor, cuya pretensión al

Del que se ha dado una vívida y exacta estampa: “I have a clear vision of the infortunate notary, trying
desperately to keep everything on a proper level of legal phraseology, being overwhelmed by Leonor
López´s flood of words”, Alan Deyermond, “Spain´s First Women Writers”, p. 31.
176 De ahí que dé la sensación de que “Leonor ne semble pas avoir une mémoire profonde de ces ancêtres”, A.R. Firpo, “L’idéologie du lignage et les images de la famille dans les «Memorias» de Leonor
López de Cordoba (1400)”, Le Moyen Âge, 87 (1981), p. 251.
177 Amy K. Kaminskyy Eleine D. Johnson, “To Restaure Honor and Fortune: «The Autobiography of
Leonor López de Córdoba»”, en D.C. Stanton (ed.), The Female Autograph. Theory and Practice of
Autobiography from the Tenth to the Twentieth Century, Chicago-Londres, 1987, p. 70.
178 Alan Deyermond, “Spain’s First Women Writers”, p. 34.
179 Barbara Hinger, “En torno a las Memorias de Leonor López de Córdoba: Una aproximación lingüística”, Acta Historica et Archaeologica Medievalia, 23/24 (2002-2003), pp.642-643.
180 Dietrich Brisemeister, “Die Autobiographie in Spanien”, p. 47.
181 Su abuelo, Pero Fernández Niño “hizo escrevir algunas cosas de las que pasaron en su tiempo.” (El
Victorial, p. 61).
182 Rafael Beltrán, “Gutierre Díaz, escribano de cámara del rey, ¿autor de El Victorial?”, La Corónica, 18.
1 (1989-1990), pp. 62-83.
175

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La biografía como memoria estamental. Identidades y conflictos

“derecho a la voz literaria” 183 permitió la integración del variado material biográfico
en una estructura literaria y en una elaborada construcción ideológica, que desbordan el marco meramente biográfico 184.
El núcleo germinal de El Victorial remonta a la narración de las campañas marítimas de Pero Niño en el Mediterráneo (1404) y en el Atlántico (1405-1406), un diario de a bordo, debido probablemente a la pluma de Díaz de Games. A su vuelta a
Castilla, dicha relación sería utilizada como una suerte de memorial para recabar el
favor regia 185. El paso del memorial de servicios a la biografía constituye un salto
cualitativo: aquél tiene como finalidad conseguir una merced del rey; ésta, celebrar
al héroe. Para que tuviera lugar hubo de mediar un hecho crucial en la vida de Pero
Niño, que no pudo ser sino la concesión del condado (1431). Entre este momento
y su testamento ha de situarse la redacción de El Victorial186. Desde la nueva posición social alcanzada, su apetito de gloria requería una forma de perpetuación asimismo nueva: un amplio relato que abarcara toda su vida, que incluso pudo ser
sugerido por su criado Díaz de Games.
Con los materiales a su alcance, junto con el recuerdo vivo de quien fue actor
destacado en los hechos narrados, escribe éste una obra en que por vez primera se
narraba en Castilla la vida de un caballero coetáneo. Tendría muy presente la biografía de Jean II le Meingre, llamado Boucicaut, compuesta entre 1406 y 1409 187.
Ahora bien, si bien Le Livre des fais pudo sugerirle la idea de una obra de grandes
dimensiones sobre la vida de su señor, poseía una clara conciencia de un proyecto
original que se plasmaría en una vigorosa estructura literaria.
En efecto, construye su biografía en torno a dos ejes de excelencia caballeresca,
las armas y el amor 188, conforme al ideal cortesano que se promueve en el entorno
de Álvaro de Luna 189 y, sobre todo, teniendo en cuenta la fecunda experiencia de la

Juan Marichal, “Gutiérre Díez de Games y su El Victorial”, La voluntad de estilo. Teoría e historia del
ensayismo hispánico, Barcelona, 1957, p. 59.
184 Cruz Montero Garrido, La historia, creación literaria. El ejemplo del Cuatrocientos, Madrid, 1994-1995, p.
157. La inclusión de material literario, ficticio, constituye un recurso de las biografías caballerescas, Ruth
Morse, “Historical Fiction in Fifteenth-Century Burgundy”, Modern Language Review, 75 (1980), p. 54.
185 Rafael Beltrán, “Del «diario de a bordo» a la biografía: las campañas marítimas (1407 y 1410) en la
Crónica de Juan II de Álvar García de Santa María y la doble redacción de El Victorial”, A.E.M., 20
(1990), pp. 171-209.
186 Ibídem, pp. 206-207.
187 Se demuestra la influencia de la biografía francesa sobre El Victorial en Rafael Beltrán, “Un primer
acercamiento a la influencia de Le Livre des fais de Bouciquaut sobre El Victorial”, Anuario Medieval, 3
(1991), 24-49. Ya había sido sugerida en Robert B. Tate, “The literary persona from Díez de Games to
Santa Teresa”, Romance Philology, XIII (1960), pp. 299-300.
188 “E fice dél este libro, que fabla de los sus fechos, e grandes aventuras a que él se puso, ansí en armas,
como en amores”, El Victorial, p. 45. Su modelo, en cambio, solo destaca la vocación guerrera: “duquel
nous esperons ramener a digne memoire les tres nottables et beaulx fais par lui achevez et accomplis”,
Le Livre des fais, I, iv, p. 16. De ahí que se haya definido El Victorial como “doctrinal de caballeros enamorados”, Madelaine Pardo, “Un épisode du El Victorial: biographie et élaboration romanesque”,
Romania, LXXXV (1964), p276.
189 Fernando Gómez Redondo, Historia III, p. 2369.
183

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introducida por el adverbio “cómo”. 338 (toda la obra). “La imagen de Francia en El Victorial de Gutierre Díez de Games”. Díaz de Games poseía una conciencia de autor lo suficientemente poderosa como para conformarse con la ascética renuncia a la fama literaria que se propone en la biografía de Boucicaut 195. Imágenes de Francia en las letras hispánicas. 58. 10-11. tiene una destacada presencia en el texto. La forma de la titulación en la parte propiamente narrativa. La tercera. “Gutiérrez Díez de Games”. Aparece en el texto tanto en primera persona como en tercera. 193 Fernando Gómez Redondo. de ahí que la materia biográfica se conciba como “tratado” 192. avalada por su doble condición de testigo y actor destacado de los hechos referidos 196. Por el contrario. 127-133. La primera comprende desde la infancia del héroe hasta su matrimonio con Constanza de Guevara. 198 El Victorial. Algo forzada resulta la correspondencia entre las tres últimas partes y las tres edades de la vida del héroe. p. p. magnate de los más influyentes del reinado de Enrique III (capítulos IX a XXXVI). tal y como pudo Díaz de Games observar en las crónicas de Ayala. pp. Ésta se justifica como garantía de veracidad de lo narrado. 270. Cada una de estas divisiones de la obra es denominada “parte” o “libro” –aunque con este último término se designa asimismo a toda la obra 191. Tanto el proemio como las tres partes que componen el tratado se dividen en capítulos titulados cuya numeración es seguida. 192 Ibídem. cada uno de estos cuatro elementos presenta una división cuaternaria 193. Barcelona. p. 61. 191 El Victorial. 98-99 (libro). 276. pp. denominándose expresamente “autor” –solo en una ocasión menciona su nombre en tercera persona 198. Díaz de Games aspira a la fama tanto literaria como guerrera 197. pp. Lafarga (ed. 190 – 462 – . 195 Ibídem. 194 Le livre des fais. es la propia de la cronística real. p. la investidura caballeresca tras su vuelta a Castilla y las campañas de Ronda y Setenil (1407) (capítulos XXXVII a LXXXIX). p. 1989. en F. p. 196 El Victorial. 44. las campañas marítimas en el Mediterráneo y el Atlántico (1404-1407). La segunda. pp. 45 (parte). pp. I. 1. 197 Juan Marichal. “Un épisode”. cuñada de Ruy López Dávalos. Victoria Cirlot. cabe suponer que también su estructura influyó en El Victorial. Historia III. iii. Así. 46. Madelaine Pardo. 45. a su vez. según se declara en su tabla de rúbricas 194.Luis Fernández Gallardo cortesanía en Francia 190. La función principal del Para la fascinación por la cultura francesa. pues Le Livre des fais se articula asimismo en cuatro partes. Los contenidos así definidos se distribuyen en tres partes. A estas tres partes precede un amplio prólogo que constituye el marco narrativo de la biografía: una exposición doctrinal sobre la caballería que se ilustra con la vida de su más preclaro representante. el paso al bando aragonés y la vuelta al círculo de Álvaro de Luna (capítulos XC a XCVII). Se ha constatado una estructura cuaternaria en El Victorial: proemio más tres partes. Ahora bien. los amores con doña Beatriz. p. 2372-2374.).

conforme a la práctica narrativa propia de la cronística. 269. 210. trad. La crítica se muestra unánime al ponderar la calidad de la escritura de Díaz de Games. paradójicamente. 4-5. que se fundamenta en las virtudes propias del oficio de las armas: destreza en su uso y fortaleza de ánimo 204. Mas el planteo teológico se complementa con el origen histórico de la nobleza. con verismo realista. en G. Antes que elaboración retórica. llegando a una suerte de dramatización. 205 Tal es la estrategia argumental analizada por Ronald E. 337. 83-84. El punto de partida es la gracia de Dios. al suprimirse el verbo introductorio 201. pp. por carecer de la gracia de Dios. que en ocasiones adquiere especial viveza. es resultado de una naturalidad expresiva que refiere directamente. 308. También se asoma el autor para dar fe de un hecho 199 o introducir una reflexión o una digresión 200. Así. idéologiques et imaginaires. Ya en uno de los forjadores del canon de valores caballerescos aparece la determinación naturalista de las virtudes del caballero. 227-251.). 125-136. El Victorial ofrece una elaborada teoría de la caballería desde unos presupuestos acusadamente racionales. LXV. Madrid. pp. 42-43.M. 347. 1997. Aspects sociaux.La biografía como memoria estamental. Y es que a fin de cuentas. ya sea anunciando el desarrollo de un contenido determinado o indicando que un asunto ya había sido tratado.. 203 “Dios tiene a todos proveydos de la su graçia. pp. e a otros de ser cavalleros e buenos defensores”. Nabucodonosor y César– que. 217-218. Identidades y conflictos “yo” en el texto es guiar la lectura. 2 (1981). 66-67. sino el diálogo. frente a la circunspección elocutiva de la cronística oficial. pp. no solo los discursos puestos en boca de los personajes. pp. cuya prosa descuella por su elegante concisión y extraordinaria viveza expresiva. ibídem. La excelencia de los defensores se ilustra con cuatro ejemplos –Salomón. Neophilologus. Chrétien de Troyes. Alejandro. 280. Martin (dir. El rasgo estilístico que más singulariza a El Victorial como obra historiográfica es la profusión del estilo directo.). París. 1972. las virtudes caballerescas han de enseñarse. muy significativamente la educación de Pero Niño ocupa un destacado lugar en su biografía207. Deforming Mirror of Chivalry: The Prologue to the El Victorial”. Madrid. la nobleza consiste en tener “el corazón ordenado de virtudes”. pp. 204 Ibídem.. A vnos dá graçia de ser letrados e a otros de ser buenos mercaderes. especialmente el protagonista. pp. 201 Como cuando presenta los trabajos guerreros en una suerte de voz coral. resultan así inferiores a Pero Niño. pp. Jesús D. pp. 221. los hechos 202. Ibídem. p. 207 Rafael Beltrán y Marta Haro. pp. e dada medida de la su graçia a cada vno (. finamente estudiado en Dámaso Alonso. e a otros de buenos mecánicos. 2001. la gentileza y bondad de Pero Niño obedecen a su “natura” 206. La chevalerie en Castille à la fin du Moyen Âge. “El Arcipreste de Talavera a medio camino entre moralista y novelista”. 199 200 – 463 – . Surtz. Lemarchand. “El libro de Díaz de Games”. pp. que determina la pertenencia al estado de los defensores o caballeros 203. De los siglos oscuros al de Oro. 40. 202 Diríase que anticipa el diálogo ágil y dramático del Arcipreste de Talavera. “Díez de Games. 206 El Victorial. El El Victorial. Guillermo de Inglaterra. 219 y 319. Y sin embargo.J. de ser labradores. 214-218. Ibídem. caballero cristiano 205. “Las fuentes de las enseñanzas a Pero Niño en El Victorial ”. Scriptura 13 (1997). La determinación divina de la vocación caballeresca se hace delegar en la naturaleza. Rodríguez de Velasco. 206.

Tubinga. guerreros bíblicos. 214 Ibídem. p. p. El individualismo caballeresco. Así. p. donde somos naturales” 213. 217 Cfr. Ciertamente. 91-112. 35-36. leal e verdadero”. pp. 212 Ibídem. Aunque la aventura posee asimismo una dimensión social. Así advierte que el afán de honra y fama. 211 Ibídem. 88. Ideal und Wirklichkeit in der höfischen Epik. pero solo tras la ponderación de su cortesía. mas honbre esforçado e ardid. no ha de ocultar el verdadero bien: “ber a Dios en la su gloria” 210. Ese sesgo cívico del honor caballeresco explica la importancia otorgada a la disciplina como contención del arrojo individual en aras de la eficacia militar 216. El Victorial. pp. prudencia y justicia 215. p. El amor es concebido como estímulo de la excelencia caballeresca. fortaleza. La honra tiene una dimensión nacional: Pero Niño no duda en arengar a sus huestes con el acicate de “ganar honra para Castilla. la fama. p. se compensa con una dimensión cívica cuyos contenidos no se precisan. Lynne Fisher Echegaray. 261. p. gratuita exposición al azar en que el ejercicio de las armas viene a ser un fin en sí mismo 214. 210 Ibídem. el grueso de su biografía. pp. Writing to Conceal: Silencing in Fifteenth-Century Castilian Biography. 37-39. urgido por una obsesiva apetencia de gloria. Se ha destacado la dimensión “populista” de esta obra en Vincent Serverat. p. 91. 35. Para el tratamiento de este tema sobre la base de la relación con Beatriz. a la vez que orienta el “ethos” guerrero en la dirección de una doctrina de la guerra justa sensible a los padecimientos del pueblo llano 217. el servicio al rey aparece como expresión de su inquebrantable lealtad y fidelidad. pp. 265. en la medida en que algunas empresas se presentan como “aventuras”. 315 (2000). 215 El Victorial. encarna el más alto valor cortesano 218. 1993. 213 Ibídem. incardinándolo en la moral cristiana. 214 y 204. 197. Ibídem. en la etopeya del héroe. 315. véase Madelaine Pardo. Asimismo se halla en la biografía de Bouciquaut la formulación de esa complementariedad 208 209 – 464 – . queda en un segundo plano el servicio a la corona frente a la exaltación individual. Del mismo modo que su modelo francés. The University of Connecticut. 216 El Victorial. e a honra suya”. gracia. El Victorial El Victorial. El modelo ha de ser el caballero que luche “por la feé de nuestro señor Dios” 211. la fidelidad y servicio al rey son la razón de ser de las proezas marineras de Pero Niño. pp. Y sin embargo.Luis Fernández Gallardo El ejercicio de las armas tiene una doble finalidad: “la honrra e la buena fama e el pró comúnd” 208. Les Lengues Néo-Latines. pp. p. p. A su vez. “Un épisode”. 1972. Díez de Games procede a una cuidadosa selección de los materiales que se refieren a la relación con el monarca. 70-103. 35. “Noblesse et peuple dans le El Victorial: Une lecture «populiste» des trois ordres”. Díaz de Games rinde tributo a uno de los valores centrales del estamento caballeresco. se constata una motivación más netamente individual. 66-88. Erich Köhler. llegando al extremo de santificarla mediante la leyenda del Milagro de la palma 209. 108. El Victorial. 218 Lo cual permite cierto desahogo de los sentimientos de clase del autor cuando señala que “el amor non busca grand riqueza ni estado. franceses y castellanos ofrecen la pauta ejemplar 212. Aunque en los capítulos que reivindican su actuación política se antepone el servicio al rey: “nunca dexó de fazer las cosas que cunplían a serviçio del rey.

p. p. no la abona. Cádiz. pp. La vida del héroe de Tarifa aparece encuadrada entre un breve apunte genealógico que remonta a los orígenes foráneos de los Guzmán 225 y una sucinta noticia de los sucesores y de la rama colateral. muy al tanto de la literatura nobiliaria. término en que se cifran las virtudes cortesanas 220. Corónica de Alonso Pérez de Guzmán el Bueno Se inspira asimismo en modelos franceses la biografía de Alonso Pérez de Guzmán (1256-1309) 222. pp. En la España Medieval. “Una biografía”. p.. 224 Ahora bien. resultado. 47-48). 226 Crónica. 270. en el ejercicio de éstas se cifra el deber estamental. 88 222 Edición y estudio en Miguel Ángel Ladero Quesada. pp. 220 Para los orígenes ideológicos de este concepto. conde Niebla 223. dado que Pérez de Guzmán. Identidades y conflictos desarrolla un elaborado excurso sobre sus propiedades 219. Investigaciones sobre nobles y señoríos en los siglos XIII a XV. 1998. Los señores de Andalucía. pp. por lo que podría tomarse la fecha de composición de Generaciones como termino post quem de la Corónica. No presenta entre cortesanía y valor guerrero: “car tout ainsi qu’il estoit propice et vaillant en fait d’armes. p. Chivalry and Courtesy from Ottonian Germany to the Italian Renaissance. 90-95. 247-283. “El modo de vida noble y su entorno social y cultural en Andalucía a fines de la Edad Media: Guzmanes y Ponces”. Tal es el planteo que subyace en la cuidada formulación de la vocación caballeresca de Pero Niño: “todo su estudio (.) non hera en ál sinó en ofiçio de armas e arte de cauallería e de gentileza” 221. Le Livre des fais. en la primera mitad del siglo xv 224. viii. 265). de cuya hija Leonor tuvo el rey Alfonso XI varios hijos bastardos. semblablement estoit tres avenant et gracieux de toutes choses entre dames et damoiselles”. pp. por tanto. Atribuida a Diego de Valera en el manuscrito que la ha conservado. al margen de la Iglesia. – 465 – . 225 Que se han puesto en relación con el comercio entre Sanlúcar de Barrameda y los puertos de Bretaña. 3. 221 El Victorial. 273. 219 El Victorial. Se ha convenido en fechar. 227 Ibídem. Es concebida como “historia” 227. aunque la forma de referir el matrimonio nobiliario. con todas las connotaciones ciceronianas del término. 282. Courtliness. Miguel Ángel Ladero Quesada. se puede inferir que aún no se había escrito la Corónica.. La caballería es. que viene a ser un prólogo. empero. Los detalles patrimoniales que se dan delatan al plumífero al servicio de la casa nobiliaria. 275. 88. no es éste su autor. Berkeley-Los Angeles-Oxford. Cfr. por donde se hacen las citas. por lo que constituye un “oficio”. Knights at Court. 228 Ibídem. p. Se deslinda netamente de la genealogía inicial 226. pp. xx. “Una biografía caballeresca del siglo xv: «La Coronica del yllustre y muy magnífico cauallero don Alonso Pérez de Guzmán el Bueno»”. Le Livre des fais.La biografía como memoria estamental. 47-67. véase Aldo Scaglione. que se declara al servicio de Enrique de Guzmán. de un proceso educativo e intimamente ligado a la gentileza. 83. con todas las cautelas habidas. Pero Núñez. 270. I.13. un “arte”. El amor –compatible con el matrimonio– es el complemento de la vocación de las armas. I. 22 (1999). 223 Se ha sugerido la posibilidad de que fuera un eclesiástico (Miguel Ángel Ladero Quesada. constataba hacia 1450 acerca de las tradiciones genealógicas de los Guzmán que “como quier que desto non aya escritura ninguna” (Generaciones. p. pero no de lo referente a la descendencia del héroe. la descendencia del hermano del héroe. 1991. 27-31.

de manera que “con tantos vienes y tesoros como tenía entendía ser uno de los mejores de su linaje” 230. el consumo conspicuo: convites. Todo ello se ajusta a los valores nobiliarios propios del siglo xv. Ibídem. propio de la biografía caballeresca borgoñona 232. pues. previa a cualquier ceremonia religiosa. amor conyugal teñido de idealismo cortesano –lo que no obsta que se ofrezca la faceta más cruda de las alianzas matrimoniales nobiliarias 233.Luis Fernández Gallardo ninguna división externa. prevista pero no se llevó a cabo. El servicio al rey en la guerra con los reyes de Benamarín y Granada. 233 Así. que alcanza cotas heroicas con la defensa de Tarifa al precio de sus hijos –engendrados en la hija del rey de Túnez–. “Una biografía”. pues. 2460-2461. p. noble. Lo maravilloso juega un destacado papel: la lucha entre la sierpe y el dragón. 278. pp. que refirió Nuño de Guzmán a Gianozzo Manetti. La información básica hubo de provenir de tradiciones familiares orales. Solo se atiende a su bastardía. La Corónica refiere a continuación el engrandecimiento de su estado mediante estratégicas alianzas matrimoniales. Regresa así a su tierra natal donde puede llevar ya el modo de vida que corresponde a su noble condición y que se cifra en el ejercicio de la magnificencia. Corónica. 232 Miguel Ángel Ladero Quesada. fuerte. p. y don Fernando Pérez pasó a la donzella por cópula carnal”. p. de ahí las numerosas inexactitudes y anacronismos. Puede comprobarse su fluidez y maleabilidad comparando el episodio de la sierpe y el león con la versión. La división del texto en capítulos estaba. La Corónica se ajusta. a un “modelo circular iniciático”. más o menos coetánea. 281. la cual difiere en aspecIbídem. 273. Sobre los desposorios en los matrimonios nobles de la época. 249. que explica las dificultades para mantener el modo de vida noble. en Fernando Gómez Redondo. 270. se prescinde de la infancia del héroe. Parentesco. Asimismo. aumenta su patrimonio y su honra. 231 Ibídem. distribuido en dos ramas (naturaleza heroica e identidad linajística). los desposorios de la hija mayor de don Alonso con Fernando Pérez Ponce se centran exclusivamente en la consumación carnal. A diferencia de las biografías caballerescas. 229 230 – 466 – . véase Isabel Beceiro Pita y Ricardo Córdoba de la Llave. quedó. valiente. pp. honrada. casta. leal). buena administradora) y. nuevo san Jorge. poder. Historia III. los motivos con que se teje corresponden a los tópicos del universo mental caballeresco: caracterización del héroe (de antiguo linaje. p. mediante ellas consigue un patrimonio con el que mejora su estado. Sus proezas al servicio del rey de Fez constituyen el núcleo de la biografía. aunque se anuncia el primer capítulo 228. p. Esquema del contenido. acto genésico que garantiza la perpetuación del linaje: “[don Alonso] tomó la mano de don Hernán Pérez y juntóla con la de su hija y dixo: «tomad vuestra muger y vos mi hija catad ay vuestro marido y tal sea como su madre quien no hiziéredes dever». E salió fuera del palaçio entornando las puertas sobre sí. que destaca un perfil sauricida en el héroe. por ende. fiestas. pues. incompleta la “ordinatio”. de la dama (hermosa. que da comienzo a la vida del héroe. que permiten mostrar los orígenes de los Ponce de León a la vez que el entronque de los Guzmán con la realeza castellana. 197-207. espléndidas dádivas 231. por lo que decide partir con su mujer a Berbería en busca de fortuna 229.

“Crónica de don Álvaro de Luna”.). Diccionario Filológico de Literatura Medieval Española. se ha de destacar el uso abundante del diálogo. 237 Fernando Gómez Redondo. Writing to Conceal.R. pp.. versión de A. pp. p. Identidades y conflictos tos sustanciales del relato 234. en C. p. 234 – 467 – . junto Cfr. se afirma la integración de la historia particular en la memoria oficial. Textos y documentos. B. 67-69. los pormenores patrimoniales reflejan el uso de la escritura. Ambos fueron ensamblados en un nuevo marco textual que dejaba al descubierto la imperfecta sutura 236. “El problema del género en la Crónica de don Álvaro de Luna ”. 2904-2918. la Crónica de don Álvaro de Luna. 79-97). Madrid. El primero corresponde desde el comienzo hasta el capítulo LXX más el epílogo. Salamanca. resultan inservibles por su anacrónico planteamiento (la disyuntiva historia-crónica según el criterio actual). Tres opúsculos de Nuño de Guzmán y Gianozzo Manetti. comprendía el período de 1408 a 1448. Lucía Megías (eds. Historia III.H. Concebida como exaltación del todopoderoso valido. XLVII (1967). el segundo. pp. pp. B. Sus fuentes combinan la información que el autor ha oído o le han contado. Yllera. Madrid. 238 Su autor por tanto es “el su historiador” (Crónica de don Álvaro. cuya excelencia se cifra en su condición de mejor servidor del rey 237.La biografía como memoria estamental. con una laguna entre 1432 y 1440. pp. 239 Fernando Gómez Redondo. que se ha denominado Crónica laudatoria. LV (1975). término con que indefectiblemente se alude al propio texto. Consiste en la enumeración de los hechos memorables protagonizados por don Álvaro. Las consideraciones sobre el género hechas en Antonio Giménez. Es más. ápud Jeremy N. La historia. En cuanto a los aspectos formales. Tristán e Iseo. Cruz Montero Garrido. Para el tratamiento de la información que ofrece. 2903. La historia. 149). de manera que podría ser Fernán Díaz de Toledo el autor de esta primera parte 239. pp. Alvar y J. De este modo. 1989. Crónica de don Álvaro de Luna Impresa por primera vez en Milán (1546). Para cualquier otra información sobre personajes o hechos relacionados con el héroe se remite a la historia oficial (la Corónica del Rey). 2001.14. 293-296. Se adscribe al género “historia” 238. 10-34. 2003. 531-550. véase Lynne Fisher Echegaray. se acoge a los tópicos de la narrativa caballeresca para presentar las extraordinarias cualidades de don Álvaro. Gianozzo Manetti. 3. reúne en realidad dos productos textuales de época. Lawrance. La primera parte. “Un aspecto estilístico de la oración concesiva en la Crónica de don Álvaro de Luna ”. 67.R. Ésta parece hacerse eco de la leyenda de Tristán en el motivo de la utilización de la lengua del dragón como prueba de que el héroe lo ha matado. autor y finalidad diferentes 235. pp.E. Véase.. Apologia Nunnii. contemplada como referente complementario de la información ofrecida. 235 La heterogeneidad de la Crónica de don Álvaro de Luna ha sido demostrada a partir del análisis lingüístico (Jorge García Antezana. Por otra parte. en la línea de El Victorial. en cuya figura se centra exclusivamente. 499-509) y codicológico y textual (Cruz Montero Garrido. Un episodio del protohumanismo español. desde el LXXI hasta el CXXVIII.A. aunque carece de la viveza de éste. p. se ha planteado incluso la influencia de la Historia de don Álvaro sobre la Crónica de Juan II. pp.A. por ejemplo. M. 236 Precisa exposición de las cuestiones textuales en Fernando Gómez Redondo. 94 y 134-153.E. Historia III.

Según su editor. Es decir. Ofrecía un relato desigual. La historia. tras la caída en desgracia y ejecución del condestable: ya no se trataba de cimentar ideológicamente el poder del privado. que no se explicita en la ordinatio. 242 Ibídem. la crónica se terminó mucho más tarde. La narración. por su parte. el período de 1448 a 1453. 10. pp. Para ello. pp. pp. XXVII-XL. Gonzalo Chacón. A Gonzalo Chacón hay que atribuirle no sólo la redacción de la segunda parte. Cumplida semblanza del personaje en Juan de Mata Carriazo (ed. asumiendo plenamente su proyecto encomiástico. se torna disposición de la narración en una línea de causalidad. pp. La historia. las indicaciones cronológicas de fin de año y comienzo del siguiente figuran al final del capítulo. la narración se articula en capítulos que se adaptan a un esquema analístico. En ésta. La historia. denominada Crónica de Gonzalo Chacón. Como puede inferirse de la ordinatio del manuscrito más antiguo (BN. avanza conforme a la pauta analística. pp. pp. sino la decisión de integrarla en un mismo espacio textual junto con la primera parte. Chacón adoptó asimismo la estructura de la Crónica laudatoria.902. se sitúa ante la Crónica laudatoria como continuador. XL-XLVII.141). Y es que aquélla constituía un texto completo.Luis Fernández Gallardo con la Crónica de Juan II de Galíndez. que ahora resultaban incongruentes con la magnitud de la Crónica 243. Así. aunque Montero Garrido propone una horquilla cronológica más estrecha para la obra de Chacón: 1462-1465 242. con sus piezas liminares. prólogo y epílogo. 89-93. 94-96. desplazó el epílogo al final de su narración. indicándose la ausencia de hechos a consignar en determinados Cruz Montero Garrido. que Chacón respetó cuidadosamente. con una gran laguna que se completó muy posteriormente. Historia III. 130-134. narra la caída del condestable. solo que adquieren un nuevo sentido en las nuevas circunstancias. Esta segunda parte es obra de Gonzalo Chacón. 2.). Fernando Gómez Redondo. Realiza a tal fin los mínimos cambios necesarios para poder ensamblar su narración. Cruz Montero Garrido. El referente discursivo ya no es el roman cortesano. El proyecto expresado en el prólogo de la primera parte es suscrito íntegramente por Chacón. sino de vindicar su memoria ante la condena general. sin retocar siquiera las referencias a la brevedad de la Crónica laudatoria. Crónica (Introducción). 240 241 – 468 – . como si fuera una cuadrícula que hubiera necesariamente que rellenar. Se terminó hacia 1448. ms. La celebración de las virtudes de don Álvaro cede a explicación del proceso que condujo a su caída. ya en el reinado de los Reyes Católicos. fiel servidor del condestable. de acuerdo con la referencia a la actualidad del prólogo. La perspectiva es diametralmente a la de la primera parte. La segunda parte. que Carriazo identificó con el cortesano homónimo de los Reyes Católicos 241. con el propósito de ofrecer una narración completa sobre la vida de don Álvaro. por lo que la mera concatenación de hazañas. 243 Análisis de las contradicciones de los límites formales en Cruz Montero Garrido. sino el género de la caída de príncipes 240.

p. Crónica de don Álvaro. el primer autor revela asimismo conciencia de la gloria literaria. guerrear: en estos tres verbos se cifra el ejercicio del poder real. pp. se propone imitar a los historiadores de la Antigüedad 247. non del todo agena de las obras e fechos que escribían”. las estrategias comunicativas de ambas partes difieren: Chacón utiliza mucho más sistemáticamente la interpelación al lector. Alcalá de Henares. ibídem. Asimismo. mirándose en el muy claro espejo de la su muy pura e verdadera lealtad a su Rey?”. que refuerza el vínculo comunicativo 251. Enseñorear. III (1927). p. lo que da al héroe un realce político que va más allá de la mera ejemplaridad caballeresca. A.. Chacón mantiene dicha estructura. Actor. 19882. Se observa una diferente concepción de la condición de autor en ambas partes. 3. 249 Cruz Montero Garrido. mientras que Chacón se considera “autor” 245. 57.La biografía como memoria estamental. El de la primera se define como “historiador”. notables e dispuestos para enseñorear. De acuerdo con ello. Con todo. Don Álvaro reúne de modo egregio todas esas virtudes. Medieval Theory of Authorship. p. Worcester. 81-86. Minnis. pues. No obstante.. 10-12. moviéndose (.J. En el prólogo se afirma que la mayor excelencia de España consistió en “nudrir en sí varones muy virtuosos. pp. aunque sin tener en cuenta la doble autoría. las ficciones de los poetas. 95-96. 246 Para el concepto medieval de autor. nin del año siguiente. pues. 1992. la estructura propia de la crónica real.: “E de aqueste año non avemos otra cosa que de contar sea en esta Historia del condestable don Álvaro de Luna. esto es. II. Autor”. sabios para regir. Scholastic Literary Attitudes in the Later Middle Ages. 248 “Pues si algunos quisieron escrebir los fechos de los pasados. Identidades y conflictos años 244. véase M. salvo que los reynos estaban en mucha paz e sosiego”. pp. Se escoge. Bulletin du Cange. en definitiva. pp. regir. Solo era viable su ejemplaridad cívica bajo la noción de lealtad al rey 253. Chenu. La Crónica de don Álvaro se sitúa entre la biografía caballeresca y la crónica real. p. Crónica de don Álvaro. 5. al sugerir que ésta puede constituir uno de los móviles de la escritura de la historia 248. p.) por gloriarse a sí mesmo curiosamente escribiendo hechos e vidas de príncipes escogidos”. se atribuye unas facultades que exceden el mero registro de las hazañas del condestable y la auctoritas desde la que aspira a desarrollar las reflexiones doctrinales en que se fundamenta la vindicación de la memoria del héroe 246. 307. Actas del II Congreso Internacional de la AHLM. 247 “Estas cosas ha querido aquí la Historia en este capítulo ynterponer. El horizonte de virtudes que se propone para situar las cualidades ejemplares del héroe apunta al ejercicio del poder real. con que pretende garantizar la transmisión del mensaje de la obra. 237. 250 Crónica de don Álvaro. Es el fin del capítulo XV. “Funciones del narrador en la Crónica de don Álvaro de Luna ”. por una digresión. con que se glosa la narración. p. 253 No en vano su calidad especular se afirma a propósito de su lealtad: “Quién cometerá fealdad nin yerro. el propósito del primer autor era Cfr. 149. La historia. la segunda parte ofrece una más cuidada elaboración literaria249.D. t. pp. 314 251 Se analiza. 252 Crónica de don Álvaro. en Dolores Peláez Benitez. 245 Ibídem. Crónica de don Álvaro. las leyendas mitológicas de la Antigüedad. 244 – 469 – . 637-638. duros e fuertes para guerrear” 252. “Auctor. predomina el recurso al “figurado modo de dezir”250. que los antiguos historiadores acostumbraron fazer. 5.

Se manifiesta primeramente en la meditación sosegada antes de hablar y determina la cuidadosa selección de sus amistades 264. de su linaje.Luis Fernández Gallardo presentar “algunos de los muy notables fechos e acaescimientos” de don Álvaro 254. Don Álvaro es de este modo modelo de cortesanía. p. por tanto. 5. la fidelidad al rey. 254 255 – 470 – . 329. 261 Ibídem. 152. La prudencia adquiere especial realce en la caracterización del héroe. Virtudes axiales de la nobleza son la liberalidad y la magnificencia. p. 265 Ibídem. que tiene dos ejes principales: por un lado. Ibídem. La biographie. 262 Ibídem. 257 Ibídem. La caracterización del héroe responde al modelo caballeresco. resolviendo como los héroes caballerescos el dilema que se plantea entre la dureza del ejercicio de las armas y el deleite amoroso –de ahí que llevara continuamente ceñida su espada 260–. p. Generaciones. sobre todo. La niñez se presenta como anuncio de las virtudes viriles. a vi v. sig. convencional del motivo del “niño prodigio” en Elisabeth Gaucher. 59. virtud del estadista. Espejo de la vida humana. tras la debida información genealógica. se conjugan sapientia y fortitudo 258. 257. Así. la vocación por la caballería. Antepone el esfuerzo caballeresco. pp. la construcción de su gran mansión 263. Zaragoza. pp. 136. 1491. como el teórico 257. 246. 258 Ibídem. a las delicias maritales 259. que “lo quisiese poner en la casa e corte del rey de Castilla” 256. a la vez que permite incluir motivos proféticos 255. En el héroe. pp. pp. 55. 132. fingido e cabteloso e que mucho se deleytaua en usar de tales artes e cabtelas. deudor de las formas narrativas de la biografía caballeresca. pp. 12. pp. p. Pérez de Guzmán se refiere a esta cualidad de don Álvaro inmediatamente después de ponderar su prudencia. Muy significativamente. se remonta a la infancia. A tal oficio dedica “su mayor estudio”. el ejercicio de las armas. Una nueva forma de prudencia exige la nueva realidad del poder: la simulación 265. que abarca tanto el saber práctico. En primer lugar. p. p. 70. guarda celosamente el secreto amoroso. 27-28. al que Ibídem. 164. sino de su proyecto político. 340-341. Mas ello no obsta para que se muestre asimismo excelente en la erótica cortesana. 263 Ibídem. 219. Don Álvaro las ejerce en la protección y cuidado de sus deudos 262. a la vez que en las formas características del consumo conspicuo: las fiestas y. 256 Crónica de don Álvaro. asi que pareçe que lo auia a natura”. arzobispo de Toledo. La crónica no es solo vindicación de un personaje. Rodrigo Sánchez de Arévalo. Se subraya el carácter tópico. grant disimulador. 27-28. el rigor del belígero oficio. Para el motivo de la “infancia profética”. sin poder dejar de amagar la crítica: “muy discreto. categorías aristotélicas con que se definen los valores éticos de la caballería a fines del Medievo. 105. 260 Ibídem. p. p. mas. Se halla la abierta reprobación de la simulación cortesana en un moralista de la época con amplia experiencia política y diplomática. 120. cuya llamada siente don Álvaro ya desde niño y para cuyo pleno desarrollo pide a su tío Pedro. p. a la vez que sabe contar graciosamente los casos de amor 261. 264 Ibídem. 13. 259 Ibídem.

asimismo.La biografía como memoria estamental. 268 Hipótesis formulada en Michel Garcia. Charles V. le interesan en mayor medida los hechos de armas. si no a la planificación y supervisión de la obra. Bulletin Hispanique. Los Hechos se reanudaron hacia 1465. 1972. La obra se centra en el período que vivió Miguel Lucas en Jaén. El primer autor se muestra especialmente interesado por los episodios festivos y la vida cortesana. al papel de editor 270. p. pp. narratológico e ideológico Catherine Soriano. pp. “Los Hechos del condestable don Miguel Lucas de Iranzo. fue compuesto sin interrupción y probablemente contenía parte de lo sucedido en ese mismo año. Crónica del siglo XV. 119. pero a diferencia de ésta omite los datos genealógicos. pp. 1994. 3. para la que es necesaria la paz con los reyes cristianos 266. alejado de la corte. El cronista Pedro de Escavias. el segundo continuó la obra hasta el final. 187-190. 1473) no cubre toda su vida. los motivos básicos de los Hechos son la vida social y política de Jaén. pp. inicia el relato biográfico con el héroe adulto. presentándose así el héroe en la cumbre de su carrera cortesana. Hechos del condestable don Miguel Lucas de Iranzo. 81. Chapel Hill. esto es. con la solemne ceremonia en que Miguel Lucas recibe los títulos de varón. XLIV (1942). Atalaya. siguiendo un ritmo anual o bianual. 129. tal vez porque eran leídos en la corte del condestable. La discutida atribución de la obra se complica al desvelarse la doble autoría. pp. crónica del siglo XV”. La asignada a Pedro de Escavias para toda la obra habría de limitarse a la segunda parte. Se observa. “La Chronique de Miguel Lucas de Iranzo. Una vida del siglo XV. II: L’ordre politique et ses altérations au temps de Henri IV de Castille”. Y en efecto. El segundo posee un mayor dominio de los recursos retóricos y de la organización de la materia narrativa. conde y condestable. Hechos del condestable Iranzo La obra que celebra la figura del condestable Miguel Lucas de Iranzo (m. 110-136. una discontinuidad en la composición análoga a la de la biografía de Álvaro de Luna. Identidades y conflictos don Álvaro rinde acatamiento y obediencia ejemplares.1. sino solo el período que va de 1458 a 1471. Bulletin Hispanique. 269 Catherine Soriano. “À propos de la Chronique du Connètable Miguel Lucas de Iranzo”. 1942 y defendida por Juan Bautista Avalle-Arce. Madrid. En la redacción de los Hechos intervinieron al menos dos autores 268. 1037-1047. El primero cubrió el período que va hasta 1463. es solidario de una concepción de la nobleza abierta a la promoción de los homines novi. 270 Propuesta por Juan de M. Aubrun. Actas del III Congreso de la AHLM. El comienzo abrupto –diríase que in medias res–. le preocupa la acreditación de la veracidad de lo referido y el contacto con el público. El primer tramo hubo de redactarse hacia 1463. Limitación de su intervención a la de “editor” en 266 267 – 471 – . revela. Salamanca. pues. 5-39. 2 (1991).5. por otro. hasta el momento en que se interrumpieron (1473). La reafirma mediante el análisis lingüístico. una mayor proximidad al condestable. aunque la analogía entre el perCrónica de don Álvaro. “¿Autor o autores en los Hechos del condestable don Miguel Lucas de Iranzo ?”. sus fiestas públicas y la defensa de los intereses comunes 267. al que acompañaba en sus actividades en la frontera 269. la guerra contra el infiel. Como la Corónica de Alonso Pérez de Guzmán.). 85 (1973). Carriazo (ed.

272 A veces con precisa indicación del día del mes. 189-190. Sin embargo. A su vez. A su vez. “Sábado en la noche. El esquema analístico se muestra con mayor nitidez que en la Crónica de don Álvaro de Luna. el poder ejercido en Jaén situaba en un plano relevante las cualidades como gobernante en el ámbito concejil. pp. el señor don Miguel Lucas. 271 Véase Juan Bautista Avalle-Arce. que se forjó en el servicio al rey. más que a un mimetismo más marcado de la estructura de la crónica real. La precisa cronología que ofrecen los Hechos permite suponer que éstos se nutrirían de relaciones que se irían redactando conforme se iban desarrollando los hechos. sumamente sensible a los hechos políticos formalizados en los diplomas. En primer lugar. a honze de octubre del dicho año”. Jaén. “A ocho dias de setienbre deste dicho año”. 265. Presenta una doble dimensión: estrictamente personal. abona la efectiva autoría de éste. Relación de los hechos del muy magnífico e más virtuoso señor. pp.). París. sino de una idea de la realidad histórica. sino en la virtud personal.). al menos veinte. con acceso a los documentos de su cancillería. pp. Presentan desigual exensión. pp. – 472 – . que se ordenarían mediente criterio estrictamente cronológico. Carriazo (ed. “Los Hechos”. cuyo tenor literal se reproduce o se parafrasea 273. La inclusión de documentos en la cronística francesa se desarrolla en el último cuarto del siglo xiv debido a los progresos de la cancillería de Carlos V. Como homo novus. Elisabeth Gaucher. Aspecto singular en cuanto a las fuentes es la inclusión de documentos. domingo. respondería a las específicas condiciones de composición. “Otro día. por la mañana”. los capítulos se subdividen en parágrafos que se inician con letras capitales. 273 Análisis en Juan de M. El marco de referencias para definir sus virtudes no podía ser sino el caballeresco. Un roi et son historien. Juan del Arco Moya y José del Arco Moya (eds. que se ejerce en la guerra continua contra los moros. Revisión de la cuestión de la autoría en Juan Cuevas Mata. la que ha de quedar plasmada en la crónica. pp. 137-144. Su manifestación más inmediata viene a ser la estructura externa. p. 486-490.Luis Fernández Gallardo fil ideológico y cultural del segundo tramo con la personalidad de Escavias –junto con los resultados que arroja el cotejo de los Hechos con las Coplas y el Repertorio 271. 260. p. de la semana y momento del día: “Otro día. Para la inserción de documentos en las biografías caballerescas. p. ya sea absoluta 272 o relativa. como Catherine Soriano. su excelencia tenía que radicar no en la herencia de ilustres ancestros. 91-139. en la lucha contra el infiel en la frontera. Ello es sintomático no sólo de una elaboración de los Hechos en el entorno del condestable. Hechos. 262. tres horas antes que amanesçiese”. pp. Bernard Guenée. la unidad y coherencia interna que tienen los Hechos revelan un meditado plan narrativo. siendo el más largo el del año 1464. la vocación por las armas. indicio tal vez de la forma de ensamblaje de las notas o borradores. 1999. La biographie. con una profusión mayor que en las crónicas reales coetáneas. ritmo anual o bianual. p. El cronista. 2001. La imagen del héroe presenta aspectos singulares debido fundamentalmente al modesto origen de Miguel Lucas y al papel destacado que ejerció en Jaén. Los Hechos se dividen en catorce capítulos correspondientes a otros tantos años de la vida de Miguel Lucas (1458-1471) –se toma como inicio del año el día de Navidad–. Predomina el comienzo de párrafo con indicación cronológica. 257. Por otra parte. XXII-XXXIV.

La biographie. Para la función de las fiestas en las biografías caballerescas. 558-567. xxiii. Para la idea de la fama en los Hechos. 1983. p. frente a la fuerte influencia de la moda borgoñona en este momento. Relación de los hechos del muy magnífico e más virtuoso señor. 278 Ibídem. La idea de la fama en la Edad Media. 279 Ibídem. El necesario complemento de la fortitudo. 75. 46-47. 58. Madrid. La discreción rige toda su actividad pública 278. Cfr. de que a vosotros e a mí se siga gloria inmortal”. p. fundamento del poder de Miguel Lucas. p. Indumentaria medieval española. y cívica. Relación de los hechos. 113. 2004. conforme a los valores del estamento guerrero del Cuatrocientos. sino a las virtudes del gobernante. de la dignidad de su estado es la imagen que transmiten el gesto y la indumentaria. Cfr. 283 En que predominan los elementos moriscos. Cuevas Mata y J. no apunta tanto al saber relativo a la caballería. Madrid. conforme a la doctrina alfonsí acerca de la guerra. J. 40. “con muy grande estudio. 46. p. 253-257. p. 43-44. que integraba guerra santa. y en pro y bien de la patria”. p. 282 Ibídem. 122. por tanto. Reposo y gravedad son signo de magnanimidad 282. con que administra ejemplarmente las relaciones maritales 285. Ambas. practicando una impecable castidad. derecha y verdadera entençión en el serviçio de Dios y del rey. 58. al respecto Carmen Bernís Madrazo. la arenga que pronuncia Miguel Lucas. Partidas. que rubrica así: “ligeramente podrá ser que yo alcançe memorable victoria. Elisabeth Gaucher. que ya en los Hechos se despoja de las connotaciones negativas que hasta entonces tenía. Todos los afanes de Miguel Lucas apuntan. virtudes axiales del ethos nobiliario. 59. Cfr. 1956.La biografía como memoria estamental. En efecto. Liberalidad y magnanimidad. el modo de la administración de la cosa pública ordenó” 277. sobre todo. a “proseguir y continuar la guerra contra aquellos infieles enemigos de nuestra santa fe” 276. el señor don Miguel Lucas. pp. 277 Ibídem. p. p. La vida sexual de Miguel Lucas se aparta de la prodigalidad erótica de la nobleza. pp. más allá de la mera ostentación nobiliaria. Identidades y conflictos medio para conseguir la fama. la exhibición del lujoso atavío 283 “respondía a la exçelençia de su magnífico estado” 284. 73. 3. revelan su liberalidad. véase M. 281 Relación de los hechos. conforme al individualismo caballeresco 274. Pero requería en la vida política el complemento de la sagacidad. fidelidad al rey y servicio a la comunidad 275. pp. 275 “Y como el dicho señor en todos sus fechos tuviese entera. adquieren especial relieve en Miguel Lucas. se ponderan con relación al hábil manejo de las relaciones clientelares 279. pp. 151-164. se pondera su “ingenio muy agudo y sotil” precisamente cuando ha de informarse de la situación de Jaén. nuestro señor. 285 Ibídem. del Arco Moya p. una dimensión devota: se torna caridad 281. Expresión más inmediata de las virtudes y. 284 Relación de los hechos.R. Asimismo. Lida de Malkiel. 276 Relación de los hechos. ed. junto con la agudeza. Las fiestas en la cultura medieval. La morosa presentación de las fiestas organizadas por éste. II. Ésta posee. documento excepcional de la realidad lúdica 280. 280 Detallado análisis en Miguel Ángel Ladero Quesada. México. 274 – 473 – .

Tres escenarios. 103. la memoria familiar y personal vendría a templar la impaciencia de tan brutal guerrero. Y a continuación. ed. Hechos del maestre de Alcántara don Alonso de Monroy. a causa de la guerra que en toda Extremadura hubo. La tercera corresponde a la guerra civil que se produjo a la muerte de Enrique IV. pp. la entregaría al fuego. tres guerras. El relato biográfico se articula en torno a tres episodios extensos. Mas. Romero Tobar. 273. 48. 84. sin embargo. su horror por los estragos de la guerra entre el pueblo humilde 293. 57-58. Es asimismo la voz del autor que participa en los hechos narrados. pp. 90. Ésta va precedida del retrato de don Alonso: una vigorosa estampa del fiero caballero 290. porque éste ha sido testigo de acontecimientos análogos 287 y. ha deseado dar a conocer sus hazañas guerreras. declara lo siguiente: “Y así quiero contar la vida de Vuestra Señoría” 288. L. p.1. que no omite detalles como la miopía. ibídem. Pues en realidad éstos constituyen el prólogo de la traducción de los cinco últimos libros de la Historia romana de Apiano. es que es posterior a 1477 286. se halla la biografía del Maestre de Alcántara. en que se despliegan las virtudes bélicas del Maestre. decide cambiar de interlocutor y hablar “con el dios Marte”. “La justificación de la escritura”. 104. Madrid. Alonso Maldonado. casi no se cogió pan ninguno. cuyo comienzo se indica con precisión 289. consciente de que si cayera en sus manos tal obra. La primera persona desempeña una doble función. 290 Ibídem. primeramente. p. Vida e historia del maestre de Alcántara don Alonso de Monroy. Algo artificiosa resulta la justificación de los Hechos. siempre al servicio del protagonista 292. p. lo único seguro. Su autor es Alonso de Maldonado. Las dos primeras responden a conflictos familiares y a contiendas por el poder en el seno de la Orden de Alcántara. del que solo se sabe lo que dice de sí en los Hechos. pues se denomina a los Reyes Católicos con tal título. 287 Las guerras civiles con que “la romana república fue totalmente convertida en abierta tiranía debajo del nombre de Emperador”. pp. la voz del narrador que guía la lectura. 286 – 474 – . Alonso Maldonado. Maldonado se la ofrece a Alonso de Monroy.). 75. Hechos de don Alonso de Monroy Muy lejos de la ejemplaridad caballeresca. conforme a los usos habituales 291. 1935. xxxix-lx. a su vez. pues. y los labradores andaban como esclavos entre los guerreros”.Luis Fernández Gallardo 3. Tarragona. 291 Ibídem. p. Tras un largo preámbulo genealógico viene la biografía propiamente dicha. 292 Ibídem. sin más. 1978. 293 “En tal manera se asoló la tierra que.5. en que destaca el trazo crudamente realista. Esto es. Narra ésta el tramo de la vida del personaje comprendida entre 1452 y 1477. 288 Ibídem. 93. No se puede precisar su fecha de composición: para su primer editor había de ser posterior a 1504. 59-60. pp. 289 Ibídem. quedando interrumpido el relato en este último año. Rafael Beltrán. a pesar de las pretensiones de su autor. 48. lo que no obsta el que deje asomar su sensibilidad social. pp. Dicha participación es la garantía Antonio Rodríguez Moñino (ed. Es.

Caballeros andantes. Véase Martín de Riquer. el desafío mencionado y la disposición de sus armas en favor de los Reyes Católicos 307. conforme a los tópicos de las biografías caballerescas. a veces en forma hiperbólica. p. 71. p. 306 Vida. 72. es un saber eminentemente práctico que no tiene nada que ver con la cultura literaria. 71 304 Ibídem. se extiende “la fama en toda Extremadura de los claros hechos” 303 –nótese su ámbito “provinciano”. 301 Ibídem. Revela asimismo cualidades de capitán. 305 Designaba el voto caballeresco y. 76-77. Identidades y conflictos de veracidad. con la labrada en el ejercicio de la caballería. pp. 88. pp. pp. p. que se ha ido consolidando como virtud política. A su vez. que se cifra en la expresión “lo que vi contaré” 294. 99. 16. La referencia a la infancia y juventud ofrece una clara dimensión política. p. p. p. extraordinaria fortaleza. p. por el cual su fama se difundió por todo el reino 304. 300 Ibídem. posee capacidad para la disimulación 302. p. asimismo. 297 Ibídem. p. Accedió muy joven a la dignidad de clavero. dicha etapa constituye un anuncio de las virtudes del adulto: destreza en ejercicios caballerescos. A su vez. ejercía el modo característico de vida nobiliaria: torneos y fiestas 299. Constituían un acicate para la lucha. se identifica con fama. por fallecimiento del anterior 296. como cuando los Monroy son invitados por el duque de Medina Sidonia a participar en un desafío. Dicha sabiduría se refiere exclusivamente al arte de guerrear. 303 Ibídem. ibídem. del que se deja constancia. La virtud en que se funda la vocación de las armas es la valentía: de don Alonso se dice que era “de gran corazón y de generoso ánimo” 300. La aspiración a la fama ocupa un destacado lugar. 104. sobre una base familiar: la crianza en la casa del tío materno. 76. maestre de Alcántara. 131. 124. 72-73. 299 Ibídem. 61-62. 294 295 – 475 – . 131. Conforme al paradigma caballeresco que se define en el siglo xv. 105-106. Ante la abundancia de hechos notables que se pueden narrar. Monroy se mostraba “sabio y valiente” ya en su más temprana juventud 297. pp.La biografía como memoria estamental. Cuando no estaba en campaña. 62. el fundamento del prestigio social. 91. Honra. 83. las divisas pintadas y motes que usaban los caballeros en sus contiendas. 298 Aunque era capaz de escribir de su puño y letra una carta. Tras conseguir Monroy que levantara el maestre el cerco al que lo tenía sometido. que en el momento apurado de la batalla sabe animar a sus mesnadas con briosa arenga 301. para realzar la excelencia del héroe 295. Gutierre de Sotomayor. Ibídem. Ibídem. 296 Ibídem. p. 307 Ibídem. La asunción de los valores caballerescos se pone especialmente de manifiesto en el uso del término “empresa” 305 para definir los lances principales de don Alonso: el servicio a Enrique IV cuando alzaron por rey a su hermano Alfonso 306. se impone el rigor selectivo. que determinó su carrera en el seno de la orden. ni siquiera la cortesana 298. 302 Ibídem.

aunque se define como hidalgo 311. Juan Luis Carriazo Rubio.. se encauza ahora en la empresa colectiva liderada por la realeza.1. Los Hechos narran la vida del personaje 310 hasta 1489. 281-282. Los Hechos tienen una estructura bien definida: se dividen en 52 capítulos. los Hechos ofrece el más descarnado testimonio de codicia nobiliaria. a la vez que a la localización del escenario de las andanzas bélicas de los Monroy. El segundo.S. “Utopie chevaleresque et réalité: les Hechos del Maestre de Alcántara don Alonso de Monroy d´Alonso Maldonado”. a su vez.6. Se puede descartar que formara parte del círculo doméstico de don Rodrigo. 2001. en F. ello obedecería a la ausencia de un liderazgo regio que encauzara la vocación guerrera al servicio de la comunidad. 3. 311 Juan Luis Carriazo Rubio (ed.). aunque su último editor la sitúa poco después de la muerte del héroe 312. Es de notar la omisión de referencias genealógicas 313. a los que precede la correspondiente tabla. quedando inconclusa. p. vienen a ser un barniz superficial. 187-200. por tanto. Historia de los hechos del Marqués de Cádiz La biografía de Rodrigo Ponce de León (1444-1492) representa la integración de los valores nobiliarios en el magno proyecto político de los Reyes Católicos. Hechos del maestre . Es más. El individualismo.). las referencias devotas han hecho pensar en un religioso de alguna comunidad beneficiaria de la magnificencia del magnate. el afán de afirmación personal. La fecha de redacción tampoco se puede precisar. pp. La chevalerie en Castille à la fin du Moyen Âge. Rodríguez Molina (coord. 308 – 476 – . B. Jaén. del que solo ha quedado el final.). Historia de los hechos del Marqués de Cádiz. Antonio Rodríguez Moñino (ed. pp. de enconos fratricidas por la disputa del patrimonio familiar. II Estudios de Frontera. 1998. que no logra ocultar la brutalidad del personaje 308. “Algunas consideraciones sobre la Historia de los hechos del marqués de Cádiz y Juan de Padilla el Cartujano”. y un amplio proemio. sino en un poema hoy perdido. Se ignora quién fue el autor. Juan Luis Carriazo Rubio.H. 313 Se ha interpretado como estrategia para no restar protagonismo al héroe. El primero refiere la filiación paterna del héroe y su infancia y adolescencia. Por el contrario. LXXVII (2000). p. Los valores caballerescos se subordinan. Más que a una decadencia de los ideales caballerescos 309. pues. Aspects sociaux. cfr. Martin (dir. 53-56 y 145. pp. París.Luis Fernández Gallardo El ejercicio de las armas carece. xxi. del estímulo que infundiera un sentido cívico a sus afanes guerreros. en G. “Imagen y realidad de la frontera en la Historia de los hechos del marqués de Cádiz”. 309 Jean-Pierre Jardin. alejados de la frontera y carentes. idéologiques et imaginaires. Actividad y vida en la frontera. 312 Ibídem. pp. a la exaltación del individuo.). 310 No solo ensalzado en las crónicas coetáneas. 56-59. por tanto. En la caracterización del Maestre están ausentes virtudes nobiliarias esenciales como la liberalidad y la magnificencia. Toro Ceballos y J. de dimensión cívica: el servicio a la corona se iguala con una batalla por malquerencia estrictamente privada. un prólogo. Como preliminares cabe considerar asimismo los dos primeros capítulos. una relaResulta excesivo considerar “la vida como novela de caballerías sin Dios y sin dama”. 186.

muy significativamente se abre con una invocación al público: “Sabed. Historia. Se parte de la condición pecadora del hombre. 199. Los Hechos se inscriben en un marco ideológico definido por la plena asunción del proyecto político de los Reyes Católicos. Al amparo de Séneca la nobleza se fundamenta en la V. XV. se le invoca mediante el imperativo del verbo saber 318.) tesoro de los bue [. pp. La intensa inspiración monárquica de esta obra se revela en el inicio del proemio. 318 Ibídem. término neutro desde el punto de vista de la adscripción genérica. El narrador se asoma al relato para guiar la lectura. 199..]” 315. así.174. 254. 319 Ibídem. que enmarca los ejemplares actos de don Rodrigo 314. 138. la necesidad de guiar la voluntad. Más adelante se define la obra como “esta breve escriptura” 316. 135. el proemio sigue la sólita estrategia de justificación del texto: la ejemplaridad. El relato de las hazañas de don Rodrigo comienza en el tercero. Desgraciadamente ha quedado mutilada la intitulación de la obra: “Este libro se llama (. p. con la presentación de los Reyes Católicos. 145. p. La excelencia del héroe se manifiesta en todo momento en su condición de fiel servidor de la corona. p. p. de poner discursos en boca de los personajes. Se adopta preferentemente el plural mayestático. devienen así merced regia. razón de ser de la biografía. 316 Ibídem. la aparición de Santiago y san Jorge en auxilio de don Rodrigo 317. Es de notar al uso abundante del estilo directo. aunque se utiliza la forma singular para avalar la fiabilidad del testimonio aducido con respecto a un hecho sobrenatural. que las obligaciones estamentales de la nobleza se pongan al servicio de la corona. dispensadores de honra y fama. la excelencia de un personaje. mediante el artificio retórico. 222. Para llamar la atención del lector respecto de hechos que se resaltan. Una vez rendido el debido acatamiento a la autoridad real. Tesoro de los buenos: inequívoca indicación del alto valor ejemplar que se le otorgaba. conforme al uso habitual. p. La narración se articula conforme a una rigurosa pauta cronológica. Identidades y conflictos ción de los reyes y caballeros que lucharon por la fe católica. 317 Ibídem.. que marca el inicio de la materia propiamente dicha. 314 315 – 477 – . La aspiración a la fama. ya habitual en la historiografía de la época. en primer lugar. la mayor parte de los capítulos se inician con la indicación del año. que no se resuelve en diálogo. Honra y fama. mandando “a sus coronistas que todos los nobles y virtuosos fechos del marqués de Cádiz pongan y asienten en su corónica real” 319. tomado de los historiadores antiguos. valores supremos de la nobleza. Un reducido número se abre con una observación o reflexión de carácter moral. sennores”.. se somete de este modo al control de la realeza. sino que apunta más bien a destacar la actuación.. p. 255.La biografía como memoria estamental. siempre proclive al mal. El robustecimiento de la institución monárquica determina.

Se trata. sus panegiristas. de virtudes que apuntan al sometimiento del individuo al orden social.. p. La formation de l´idée de croisade dans l´Occident chrétien. Ángel Gómez Moreno (ed. dejando otras facetas de tan preclara personalidad a la cuenta de otras obras 324. Consideraciones sobre su condición heroica en su contexto fronterizo en Miguel Ángel Ladero Quesada. bajo la presión del magno proyecto político liderado por los Reyes Católicos. sobre todo. 2001. La ejemplaridad caballeresca condiciona la selección del material biográfico. pues. Pope y E. La profunda piedad que se manifiesta ya en la niñez figura asimismo en la biografía en verso del Príncipe Negro. muy graçioso y de gentil criança”–. véase Jean Flori. 144. París.C. 2000. Asimismo peculiar resulta la imagen de la niñez de don Rodrigo. conocido como “el segundo Cid”. pp. Oxford. Poesía completa. 1910. 158. 320 321 – 478 – . que se manifiesta en la obediencia a Dios y a sus reyes naturales. Lodge. pp. a una disciplina limitadora del impulso individualista 325. vv. pp. p. 85-91. También la aplicaron a Rodrigo Manrique. cuánto más no lo serán las de reyes y caballeros que lucharon por la fe cristiana 320. El autor se distancia afectivamente del héroe en el momento de dar cuenta de los Hechos. Esa gratuidad de la escritura. y. Ibídem. 235. pp.K. 196-197. La guerre sainte. sino un instrumento para la alta misión a la que desde mozo don Rodrigo se sentía llamado. fauoreçiendo y ensalçando la fe de Iesu Christo”. 239.Luis Fernández Gallardo virtud. La comparación de don Rodrigo con el Cid era corriente en la cronística de la época. constituye un rasgo peculiar de los Hechos. M. 325 Historia. 125-159.]. Life of the Black Prince by the Herald of Sir John Chandos. rehuyéndose el tópico del anuncio precoz de las virtudes bélicas. 145. 158-159. Angus Mackay. 324 “De todas las cosas que este marqués de Cádiz fizo en las cosas del mundo. p. se destaca su humildad y obediencia filial. que probablemente está en relación con el sesgo decididamente monarquista que adoptan. 322 Ibídem. 614-617. pp. 323 Historia. La ejemplaridad que encarna don Rodrigo se perfila con referentes de la Antigüedad –cónsules y caballeros romanos –. Madrid. 139-144. de la tradición heroica castellana –Fernán González y el Cid– y de la hagiografía –san Eustaquio. pp. “Un Cid Ruy Díaz”. La caballería se somete definitivamente a los imperativos cristiano y estatal. que escribió “syn ser rogado nyn tener neçesidad. que integra excelencia militar y santidad 322. non queremos aquí fazer minçión [. En tan ilustre compañía se sitúa la excelsa figura de Rodrigo Ponce de León. “El héroe en la frontera de Granada”. que se ciñe a los hechos de armas. ni otro conosçimiento de merçedes que por ello resçibiese”. La vocación de las armas ya no constituye un fin en sí mismo. Tras las obligadas virtudes cortesanas –“desde su ninnez y juuentud siempre se leuantó cortés. 145-146. p. afirma con orgullo que el deber de todo hidalgo de pregonar la memoria de los caballeros ilustres ha sido su móvil 323. Jorge Manrique. en Los señores de Andalucía. De ahí que si placentero resulta leer u oír las hazañas de los virtuosos varones romanos y troyanos. Relación de los hechos. mas solamente queremos dezir de sus grandes victorias y vençimientos que en los moros fizo. libre de la tutela del patronazgo. 3.). la devoción a la Virgen. Por el contrario. ed.. presentado en el pórtico de su biografía como “honrrado y leal cauallero a Dios nuestro Señor y a la Corona real” 321. Ibídem. pp. Sobre los santos guerreros como ideal caballeresco.

1972. 334 Ibídem. 177. que se revela en las construcciones que realizó en Jerez y Sevilla 332. 189. 328 Ibídem. Sin embargo. 224. no podía faltar la magnificencia. El sesgo religioso que se imprime a las virtudes caballerescas tiene su más elocuente expresión en el reconocimiento de santidad al Cid 336. 288.. Esa fidelidad llega al extremo de incurrir en actuaciones reprobables. Madrid. 254. buen galardón la dan” 328. refiere cómo al recibir en Vitoria la noticia de la toma de Zahara. 157. 226. 229. Barcelona. Piedad y humildad en primer lugar 334. R. y pasó a la cronística. A la Virgen se encomienda el héroe en momentos apurados del comHistoria. p. La devoción a la Virgen constituye el eje en torno al cual se vertebran tanto la excelencia del cristiano como del guerrero. Primera Crónica General de España [= PCG].La biografía como memoria estamental. 177. 326 327 – 479 – . p. 2025-2032. p. p. II. 217. pp. 329 Ibídem. 927. El autor no ahorra detalles en la presentación del reconocimiento de los Reyes Católicos a las virtudes de don Rodrigo. 332 Ibídem. 261. ed. Fundamento de dicho deseo vienen a ser “su nobleza y esforçado coraçón” –diríase que se invierte el planteo del prólogo: ahora es la nobleza la fuente de virtud. La honra es asimismo acicate de sus afanes bélicos 327. Remonta al venerable cantar de gesta. t. Montaner. Así. p. 331 Historia. 335 Ibídem. p. se destaca continuamente el deseo que animaba sus empresas bélicas: seruir a Dios y a la Corona real 326. 600b. aunque le producían pingües rentas 335. Cantar de Mío Cid. 1982. 220. el héroe se esmeraba en que la reina dispusiera de su mejor vajilla en las colaciones que le ofrecía 333. La lealtad a la corona es debidamente recompensada. p. Ibídem. Identidades y conflictos Como una suerte de leit motiv. No cabía mayor elogio que compararlo con uno de los referentes míticos de la tradición castellana. 330 Ibídem. Un agudo sentido moral preside su acción de gobierno señorial: prohibió las casas de juego. tras las cualidades bélicas. 215. A. Así. Incluso la ostentación se pone al servicio de la realeza. El autor presenta un orden social armónico presidido por la realeza: “quien bien y lealmente syrue a los reyes. ed. Menéndez Pidal. 207. En una sociedad que ha codificado minuciosamente los gestos adquiere especial realce el que los reyes excusaran la genuflexión con que el héroe expresa su lealtad a la corona. exclamaron ante toda la corte: “¡Vendito sea Dios! Que en nuestros tienpos alcançamos ver y tener en nuestros reynos otro conde Fernand Gonçález” 329. p. p. De entre las demás virtudes caballerescas. motivo de inconfundible sabor cidiano 330. destacan de modo preeminente las virtudes del buen cristiano. Dicho principio preside la trayectoria del héroe. como la crueldad hacia el vencido por sólo complacer el rey 331. 336 Ibídem. 239-240.. 333 Ibídem. cap. vv. cuando lo reciben en Córdoba. p. pp.

Luis Fernández Gallardo

bate. Tan acendrada devoción tendrá su debida recompensa en forma de apariciones. La primera le anuncia que siempre vencerá a los moros. Más adelante, vaticina
su protagonismo en la toma de Granada 337.
Devoción mariana y servicio a la corona convergen en la idea de guerra santa.
Así es definida la empresa a que dedica todos sus afanes guerreros. Muy significativamente, aparece dicho concepto en la carta que el héroe dirige a los reyes exhortándoles a que no cejaran en ella 338. No solo al servicio de Dios, sino también de la
Virgen se presenta la guerra que inspira su vocación bélica 339. La intensa dimensión
religiosa del compromiso con la conquista de Granada da lugar a las manifestaciones mesiánicas: don Rodrigo es destinatario de un escrito con profecías de San
Isidoro, que anunciaba las victorias de los Reyes Católicos. Los Hechos participan
así de las expectativas mesiánicas con que se contemplaban los logros de los Reyes
Católicos, que se consideraba excedían las fuerzas humanas 340.
3.2. Series biográficas
3.2.1. Loores de los claros varones de España

Poco antes de 1452 341, Fernán Pérez de Guzmán reunió una imponente galería de
españoles ilustres, que dedicó a su sobrino Fernando Gómez de Guzmán, comendador mayor de Calatrava. En la base de su composición se halla un profundo sentimiento patriótico 342, que le sirve de consuelo –habrá que suponer de la amarga
experiencia de la vida política 343–. España, no solo Castilla, es el ámbito sobre el que
se proyecta dicha efusión. Patria y nación son los términos que aglutinan la identidad comunitaria hispana; vienen a ser términos sinónimos 344. Destaca el resuelto
uso del término patria, con un contenido político bien definido, frente al uso esporádico y vacilante de autores de su generación 345, atraídos más bien por su condición de cultismo. Tal vez obedezca ello a la influencia de su amigo Alonso de
Ibídem, pp. 213, 159, 200.
Ibídem, p. 287.
339 Ibídem, p. 226.
340 Ibídem, 244-247. Para el contexto de tales especulaciones, véase José Cepeda Adán, “El providencialismo en
los cronistas de los Reyes Católicos”, Arbor, XVII (1950), pp. 177-190; Angus Mackay, “Andalucía y la guerra
del fin del mundo”, Actas del V Coloquio de Historia Medieval de Andalucía, Córdoba, 1988, pp. 329-342.
341 Fecha del manuscrito más antiguo, Mercedes López Casas y Vicente Beltrán, “Fernán Pérez de
Guzmán”, Diccionario filológico, p. 510.
342 “Por amor e afeccion / de la patria a que tanto/ natura me obliga (...)/ vengo a poner la mano/ en loor
del pueblo ispano”, Loores, copla 14, p. 707b.
343 “E por mi consolacion / los loores he ditado”, ibídem, copla 7, p. 706b. Se observa claramente “his use
of writing as a form of therapy, as a means of overcoming a sense of alienation and of clarifying his position in a political and moral order”, que remonta a la tradición latinomedieval, Julian Weiss, “Fernán
Pérez de Guzmán: Poet in Exile”, Speculum, 66 (1991), p. 107.
344 Loores, copla 267, p. 736b.
345 Enrique de Villena y Santillana, José Antonio Maravall, Estado Moderno y mentalidad social, Madrid,
1972,t. I, p. 463-464. Asimismo aparece en Generaciones con idéntico significado, p. 137.
337
338

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La biografía como memoria estamental. Identidades y conflictos

Cartagena, quien en la obra que le dedicó, el Duodenarium, utilizó dicho vocablo
con un claro sentido político3 4 6 . Ahora bien, el término “nación” designa en Loores
dos realidades políticas distintas: la comunidad hispana, que es la que anima sus afanes laudatorios, y, asimismo, cada uno de los reinos particulares3 4 7 . Y es que se trataba de identidades compatibles.
La España invocada por Guzmán no se corresponde con el concepto panhispánico de los cinco reinos3 4 8 : queda excluida Portugal, en tanto que Granada figura
como imperativo de conquista3 4 9 . Aparece personificada como “excelente dama”3 5 0 ,
apóstrofe que remonta a la briosa defensa de la exención hispana que llevara a cabo
Vicente Hispano 351. Aun cuando el sentimiento nacional reposaba en la idea de
España transmitida por las crónicas generales, el exaltado panhispanismo que anima
los Loores adquiere pleno sentido desde la perspectiva de las convicciones políticas
de Guzmán, valedor del bando aragonesista; de ahí que declare abiertamente sus
simpatías hacia Aragón y Navarra 352, ambos reinos bajo el cetro de los Trastámara
de Aragón.
Los Loores se componen de 409 octavas de arte menor. En la edición de FoulchéDelbosc figuran unas rúbricas que marcan algunos de los elementos esructurales,
mas no parece sean del autor –con toda seguridad las glosas intercaladas no lo son.
La obra se enmarca entre la dedicatoria (coplas 1-9) y el epílogo (copla 409), ambos
en segunda persona, dirigidos al destinatario del texto. Reúne panegíricos de reyes,
héroes, prelados y hombres de letras hispanos, desde los orígenes míticos hasta
Enrique II; incluye asimismo el elogio de las ciudades andaluzas y de Murcia, a la
vez que de las comunidades que resistieron heroicamente a los romanos. La estructura interna de la obra viene a ser una solución de compromiso entre la ordenación
histórica y la agrupación de los personajes elogiados según su condición, distinguiéndose así una serie de períodos históricos, dentro de cada cual figuran en primer lugar reyes y héroes, seguidos de los “sabios” y hombres de letras. El primero

Duodenarium, f. 2 r b. Para la noción de “patria” en Cartagena, véase Luis Fernández Gallardo, Alonso
de Cartagena, pp. 405-417.
347 Loores, copla 317, p. 742a.
348 Sobre esta idea, véase Ramón Menéndez Pidal, El Imperio hispánico y los Cinco Reinos. Dos épocas en la
estructura política de España, Madrid, 1950.
349 Loores, copla 381, p. 749a.
350 Ibídem, copla 408, p. 752b.
351 Que la denomina “domina” (Gaines Post, “Blessed Lady Spain-Vicentius Hispanus and Spanish
National Imperialism in the Thirteenth Century”, Speculum, XXIX (1954), pp. 206-207), frente a la
mater de la laus isidoriana (san Isidoro, De laude Spaniae, ed. E. Flórez, E.S., t. VI, p. 481). En la más
acabada elaboración retórica del elogio isidoriano, el “loor de España” incluido en la Estoria de España
alfonsí, se omiten las concreciones personificadoras, PCG, cap. 558, t. I, pp. 310-312. No se puede, por
tanto, considerar que De laude Spaniae es “obviously the source” de los Loores, Gifford Davis, “The
Development of a National Theme in Medieval Castilian Literature”, Hispanic Review, III (1938), p. 157.
Para la personificación, véase las sugestivas reflexiones de E.H. Gombrich, “Personification”, Classical
Influences, pp. 247-257.
352 Loores, copla 317, p. 742ª; copla 190, p. 728a.
346

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Luis Fernández Gallardo

comprende la historia pregótica: de Gerión a los emperadores romanos (coplas 1560); incluye 11 panegíricos. De Alarico a Rodrigo se extiende el período gótico
(coplas 61-111) y de Pelayo a Fernando III el de la “reparación” (coplas 111-353): 34
elogios. En realidad, ambos forman uno solo, dado que los hombres de letras, de
Isidoro a Jiménez de Rada, se sitúan en el reinado de Fernando III. El último período comienza en Alfonso X y se detiene en Enrique II (coplas 354-408), con 10 loores. La omisión del pasado más reciente se justifica por los principios enunciados en
Generaciones, mas la de Enrique III y su hermano Fernando solo se explica admitiendo que Guzmán tenía prevista su presencia en Generaciones, si no es que ambas
semblanzas ya estaban compuestas 353. Se observa cierta inconsecuencia en la localización de algunos “sabios” y “poetas”, pues la cronología no se adapta a los períodos en que aparecen: San Isidoro y San Leandro, incluidos en el segundo, y Juvenco
y Prudencio, en el tercero.
Predomina la dimensión histórica que presentan los Loores, esto es, su estructuración conforme a la idea de la historia hispana consagrada por las crónicas generales, de manera que los Loores devienen una suerte de historia apologética. Así, se
apela a “la orden de las istorias” 354 como criterio de ordenación expositiva; a su vez,
se considera las crónicas como complemento informativo del panegírico 355.
El título de la obra destaca su carácter apologético 356. Se utilizan otros términos
para denominar la propia obra. El conjunto se designa “ditado”, que destaca la naturaleza formal, obra en verso, de los Loores 357. Para el desarrollo parcial, Guzmán
denomina “question” el panegírico de Fernán González 358, lo que le confiere carácter
argumentativo, como de disputa escolástica, y “proceso” el de Fernando III 359, que
señala la propia construcción textual.
La primera persona se halla omnipresente en el poema. Su función principal
es guiar el curso argumental, anunciando los contenidos que se van a desarrollar 360; también sirve para destacar la convicción personal sobre un determinado
hecho o avalar la naturaleza escrita de la fuente seguida 361. De este modo, el
poema se presenta no como producto textual acabado, sino como proceso creativo. No resulta del todo coherente el uso de la segunda persona, pues si en las pieLa de Fernando de Antequera ya estaba redactada en 1450, Luis Fernández Gallardo, “Disidencia política”, p. 268.
354 Loores, copla 222, p. 731a.
355 Ibídem, copla 351, pp. 745b-746a.
356 Tal vez haya sido sugerido por una de las fuentes invocadas, el Eclesiástico, como se afirma en M.R.
Lida de Malkiel, La idea de la fama, p. 271.
357 Loores, copla 9, p. 707a. “Dictado” designaba composición poética en general. Cfr.: “... e son aquellos
dictados a que los poetas bucólicos llamaron”, marqués de Santillana, “Prohemio e carta”, en F. López
Estrada (ed.), Las poéticas castellanas de la Edad Media, Madrid, 194, p. 54.
358 Loores, copla 169, p. 725b.
359 Ibídem, copla 296, p. 739b.
360 Ibídem, copla 61, p. 713a.
361 Ibídem, coplas 94, p. 717a; 209, p. 730a.
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Menciona la embajada del “gran soldan persiano”. p. 734b. p. Madrid. 265-283. Acaso utilizara una versión castellana. del mismo autor. Plutarco –obviamente de segunda mano– y. coplas 25. I. “San Pedro de Cardeña y la historia heroica del Cid”. Para Guzmán la credibilidad se sustenta en la escritura 363. Canzonieri iberici. Mercedes Vaquero. pp. copla 126. México. Cabría añadir el posible uso del Liber illustrium personarum de Gil de Zamora. véase Ernst Robert Curtius. 366 Loores. “La leyenda de Cardeña enfrentada a diferentes tradiciones carolingias”. Recuérdese que Guzmán disponía en su biblioteca de un “libro del Cid Ruy Díaz”. II. 255-259. 367 Ibídem. La épica. Mercedes Vaquero. Literatura europea y Edad Media latina. copla 219. 1992. La Estoria de España de Alfonso X. copla 153. 228. Madison. Como virtud regia destaca la clemencia. p. p. “Auctoritates y poesía: el Cancionero de Fernán Pérez de Guzmán”. 709a. Identidades y conflictos zas liminares remite al sobrino del autor. pp. en M. La mención del apócrifo autor tal vez remita a lo que luego se imprimiría como Chronica del famoso cauallero Cid Ruy Díez campeador (ed. Madrid. pp. 370 Que confirma su biblioteca. 372 Sobre ésta. pp. pp. p. p. copla 283. 1498). con lo que ésta adquiere el carácter de espejo de príncipes. 738a). p. 731a. a propósito del Cid. 733a. t. copla 128. Peter Russell. caps. p. véase Diego Catalán. Mas Jiménez de Rada es el historiador de mayor autoridad 365. 144. Deyermond (eds. pues la consideración de las series de los Alfonsos regios 368 podría estar inspirada en las series alfabéticas de esta obra. 734a. obra de que le informó Alonso de Cartagena en el Duodenarium. 99-107. Dos son las fuentes básicas: la Estoria de España de Alfonso X y De praeconiis Hispaniae de Gil de Zamora. Se perfila una amplia cultura histórica 370. en el cuerpo del texto se hallan apóstrofes dirigidos a los reyes 362. Burgos. Studies on Medieval Spanish Literature in Honor of Charles F. respectivamente 364. 1959. Análisis de las auctoritates aducidas por Guzmán en el contexto del canon medieval en Andrea Zinato. 27-29. La cultura patrística de Guzmán se revela en las citas de san Gregorio. Vaquero y A. 218. PCG. Poetas de la corte de don Juan II. 251. los Rithmi de 362 363 – 483 – . aunque Guzmán Ibídem. 73-112. 369 Ibídem. Fraker. san Agustín y san Jerónimo. Fr. Se manifiesta vigorosa en el panegírico latino de Sevilla compuesto en el siglo xiii. 1512). Remite a la denominada Estoria Caradignense del Cid. C. 365 Cita De rebus Hispaniae (copla 281.). t. Parrilla e I. Los panegíricos se centran en las virtudes del personaje. Ibídem. 1995. que viene a ser la expresión política de la “humanidad”. Sobre la leyenda de Cardeña. destinatario de la obra. Creación y evolución. 146-148. Adquiere especial realce la libertad. cuya defensa se elogia en los españoles que se opusieron a los romanos 371. 738. Padua-La Coruña. 368 Loores. p. 724a. Botta. coplas 236. en la que el peso de la tradición hispana no obsta la valoración de la elocuencia de los antiguos. p. Temas de “La Celestina” y otros estudios. La Estoria de España. a Gil Díaz 367. Se cita la Istoria tripartita. Cultura nobiliaria. El elogio de las ciudades se inscribe en la tradición epideíctica que remonta a la Antigüedad 372. Barcelona. 364 Marcelino Menéndez Pelayo. Para las traducciones del toledano. p. Cultura nobiliaria. como sugiere el paralelo con los correspondientes césares 369. 720b. pp. en P. t. y de las vidas de los doce reyes Alfonsos del marqués de Santillana. 720b. 1978.). 62-89. p. 93. 627-630.La biografía como memoria estamental. Mercedes Vaquero. 1955. p. 371 Loores. Del Cid al Quijote. omitiéndose la prosopografía. Diego Catalán. 26. Juan López de Velorado. p. 244. II. pp. 947-948. siguéndole Lucas de Tuy y Gil de Zamora 366. antes que a la Crónica popular del Cid (Sevilla. que proporcionan el esquema histórico y el propósito apologético. Pérez Pascual (eds.

2. España y la Italia. Se hallaba entonces en la plenitud de sus facultades creativas.Luis Fernández Gallardo viene a enlazar con la juglaresca. 374 Loores. Se añaden asimismo ciertos apuntes heráldicos. con un acusado predominio de la nobleza. 377 Generaciones. Enrique III y Juan II –aunque le sigue a ésta la de Álvaro de Luna– sirven de marco al resto de la serie: veinticuatro magnates y seis prelados. La obra se compone de treinta y cuatro semblanzas.E. coplas 300-306. negativa en el caso de Alfonso de Robles: “por mostrar los viçios e defetos de Castilla en el presente tiempo” 377. tras el golpe de mano de Záfraga. Londres. los linajes “más representativos de la nueva nobleza creada por los primeros Trastámara” 376.).R. 335-336. 1978 [VI]. pp. 376 Robert B. en inevitable concesión al tópico de la “falsa humilitas”. p. 333-337. Londres. Generaciones y semblanzas Entre 1450 y 1455 aproximadamente Fernán Pérez de Guzmán decidió reunir una serie de retratos de reyes. optó por el género que reducía los hechos al mínimo. alegaba sus limitaciones retóricas–. – 484 – . p. como los infantes de Aragón.2. pp. el retrato 375.. Aquélla aportaría la dimensión histórica a la estática semblanza. Como no disponía de la información necesaria –asimismo. Aspectos de la historia literaria y cultural de España. Poesía juglaresca y juglares. “La ciudad”. 740a-741a.M. Rico panorama del tópico en España en Ángel Gómez Moreno. 108. más la reina Catalina de Lancaster y Fernando de Antequera. cfr. en la que Iulia Romula seu Ispalensi Urbe. véase Angus Mackay. Economy and Religion in Late Medieval Castile. pp. tema poético de tono juglaresco en el Cancionero de Baena”. p. Tate (ed. Madrid. Tal vez el impulso obedezca a la reacción ante los acontecimientos de 1448. XVII. que ostentan las más altas magistraturas del aparato administrativo y cortesano de la monarquía trastámara. Las de los dos últimos monarcas. He aquí convocada la sociedad política. Lida de Malkiel. Se mantiene en cada uno de los retratos una estructura constante. Su intención sería responder a la historia oficial con la versión de la oposición. 51. 1965. 375 Luis Fernández Gallardo. “Urban Culture and Sevilian Oligarchs in the Fifteenth Century”. A. la represión de la facción contraria a Álvaro de Luna. Society. 282-295. aunque en una posición de cierta marginalidad política. V (1968). sobre la base del ejemplo sevillano. Madrid. 373 Sobre dicha tradición. aún presente en los poetas cancioneriles 373. Generaciones y semblanzas. 19757.1250)”. “Guillelmi Petri de Calciata Rithmi de Iulia Romula seu Ispalensi Urbe (a. como indica el título. Destaca el de Sevilla. pp. hermano de Enrique III. 3. pp. El criterio de selección se halla también presidido por la ejemplaridad. que sirven para precisar algunas indicaciones genealógicas. Estudios sobre la Literatura Española del siglo XV. Ramón Menéndez Pidal. pp. 1977. Mª Rosa Lida de Malkiel. 268-272. 549-558. Pérez de Guzmán. nobles y prelados de su tiempo. Para la conciencia histórica ciudadana. donde se recuerdan análogas objeciones de Francisco Micer Imperial. Tal punto de vista fue destacado por M. aunque hay destacadas ausencias. de que ofrece una estampa ubérrima que suscita el aviso del moralista receloso de “deleytes e vicios” 374. F. “Disidencia política”. Diego Catalán y Juan Gil. El género se situaría entre la genealogía 378 y el retrato. “La ciudad.

Cultura nobiliaria. pp. 75. retrato. 1792. t. Madrid. 85. marzo-octubre. Mercedes Vaquero. J. De la muerte. 55. hechos protagonizos o referencia a la muerte. pero no el linaje –aunque sí la filiación– y el retrato. puede indicarse el lugar y la edad de fallecimiento y. Su serie constituye un documento vivo de la época. ápud Pero López de Ayala. Identidades y conflictos se distinguen cinco elementos: cargo o dignidad. tanto positiva (Fernando de Antequera). 7-11. El segundo principio revela el agudo sentido crítico de Pérez de Guzmán que practica en el curso de su obra. Asimismo. en torno a tres principios: discreción. p. Poetas de la corte de don Juan II. Martín. pp. puede alterarse ocaionalmente el orden de los elementos. reflexiones sobre la situación política de Castilla o la calidad ejemplar del personaje. excepto para Pedro Manrique. filiación y linaje. 35-37. se adquiere conciencia de su necesidad para la adecuada perpetuación de la fama y la gloria patrias. 1-2). 383 Marcelino Menéndez Pelayo. 40. debido a su extraordinaria capacidad de observación y a su penetración psicológica 383. III. El primero rompe con la tradición historiográfica hispana. ocasionalmente. Toletanorum quotquot extant opera”. No extraña que adquiriera pronto rango canónico 382. 382 Barrientos reprodujo dicho prólogo en el de la Refundición de la crónica del halconero. ed.La biografía como memoria estamental. Una vez que los contactos con el quehacer humanístico ha abierto los ojos a la utilidad política de la elocuencia. pp. La serie de retratos va precedida de un prólogo que constituye una de las más conspicuas reflexiones sobre el quehacer historial. 60. que se ponen de manifiesto en sus poemas morales Coplas de vicios y virtudes y Confesión rimada. 379 Generaciones. “La introducción a las Generaciones y semblanzas como ensayo historiográfico”. pp. “Praefatio”. Puede faltar la indicación del cargo. pp. atenida hasta entonces a la ponderación de la escritura como depósito de la memoria 381. 380 Se ha argumentado la naturaleza ensayística del prólogo en José Luis Coy. un breve ensayo 380 de conscribenda historia en que se formula una doctrina inspirada por una profunda conciencia ética. testimonio directo o de personas fiables y publicación posterior a la muerte del príncipe. 3-7. sabiduría y elocuencia del historiador. De rebus Hispaniae. No siempre aparecen todos ellos. 378 – 485 – . 80. Los ensayistas. 76. 3. la observación directa se somete a los esquemas retóricos de las Artes Poéticas. Barcelona. como negativa (Álvaro de Luna). Pérez de Guzmán es el primer autor castellano en destacar el valor de la elocuencia en la perpetuación de la memoria.L. que aprendió traduciendo el Mare La biblioteca de Pérez de Guzmán pone de manifiesto su interés por las genealogías. 50. El tercero ofrece la más clarividente reflexión sobre los condicionamientos políticos del quehacer historial. Pérez de Guzmán se revela maestro del retrato. como otrora sucediera con De rebus Hispaniae. 65. “PP. el año. Madrid. muerto a los 59 años 379. 381 Encuentra su más acabada exposición en el prólogo a la magna obra historial de Rodrigo Jiménez de Rada. Se incluyen esporádicamente digresiones –o simplemente breves apostillas-. nos 1-2 (1976). 19595. sobre el uso de la historia como arma política. 1991. 70. p. Llama la atención que la edad se exprese en cifras redondas. Llega el tópico hasta Ayala. Crónicas. hechos y muerte. “Proemio a las crónicas de los reyes de Castilla”.

310-352. “La técnica del retrato en las Generaciones y semblanzas de Pérez de Guzmán y las «Artes Poéticas» medievales”. 390 Ibídem. Constituye una nueva definición de la moral social y política. 282-283. 285-295. “Notas para”. 225-273. 51. Lía Noemí Uriarte Rebaudi. 386 Nicolás del Castillo Mathieu. el presente que le ha tocado vivir 391. Entwicklung der spanischen Historiographie im ausgehenden Mittelalter. C. 103. Estudios en Homenaje a Don Claudio Sánchez Albornoz en sus 90 años. 117151. 2454-2459.I. pp. XXXIII (1978). 28 (2001). 432-434. “Diego Fernandez de Cordoba (. 79. pp. Con feliz expresión se ha denominado “retórica de la verosimilitud” a la construcción literaria de las semblanzas. 385 Cfr. 41. 151-152. pp. Se destaca la orientación cortesana y caballeresca en Carlos Clavería.. Hay que destacar la inspiración naturalista. Los rasgos fundamentales son: talla y complexión.E. pp. sino una visión amarga y desengañada. tez y nariz3 86. “Fernán Pérez de Guzmán y su actitud histórica”. 481-526.E. pp.H. Cfr. Fernando Gómez Redondo. 384 – 486 – .H.) fue cauallero de buen cuerpo e gesto”. 387 Véase Luis Fernández Gallardo. pp. Basilea. liberalidad. IV (1992). en la que todavía perduraba vigorosa la oralidad. véase asimismo Saskia von Hoegen. Para el Mare Historiarum como modelo de los retratos. H. 91-128. Luis Fernández Gallardo. 75. Se observa un acusado sesgo secularizador tanto en la imagen del rey como en el nuevo ideal nobiliario que se propone 388. 1971. “Breve análisis de las Generaciones y semblanzas de Fernán Pérez de Guzmán”. El balance de vicios y virtudes presenta una acusada impronta aristotélica. 391 Cfr. Padua. 47-48. Fernán Pérez de Guzmán. en que advierte clarividente la proyección de las contiendas políticas y su naturaleza propagandística. 77. 392 Generaciones. Fernán Pérez de Guzmán und Hernando del Pulgar. 57. 389 Generaciones. conforme a un ideal modelado tal vez en la figura de su amigo Alonso de Cartagena. que caracteriza por el predominio de la avaricia. Anexos de C. 49. En primer lugar aparece la prosopografía –falta en la semblanza de Pablo de Santa María–. Detallado cuadro analítico en Eva Maria Zuber. “Disidencia política”. justicia. Ein Beitrag zur Geschichte des Literarischen Porträts in Spanien. 1999. 32 y 105-108. 44. de algunos rasgos descriptivos. No hay idealización alguna de la nobleza. la propia de Francisco López Estrada. lo que conduce a una reevaluación de la memoria nobiliaria 390. “Legitimación monárquica y nobiliaria en el Memoriale virtutum de Alonso de Cartagena (ca. 388 Para todas estas cuestiones. 278-281. amistad. Mar de historias. Luis Fernández Gallardo. (1985).D. Frankfurt.. pp. pp. En los retratos de prelados se destaca la condición de letrado o doctor o su defecto 389. Mercé López Casas. p. Thesaurus. 2000. IV. pp. 1425)”. la aplicación de la teoría de los humores. “Disidencia política”. vol. Historia III. 106-107. Frente a ella exhibe un escepticismo que contrasta con la certeza que deriva del testimonio escrito. Pérez de Guzmán somete a un análisis no menos implacable algunos de los valores centrales de la nobleza. Luis Fernández Gallardo. pp. fealdad o hermosura. liberalidad y clemencia. Cuatro son las virtudes regias: fortaleza.. Revista de Literatura Medieval. La etopeya es más compleja. III (1945). José Luis Romero. como es la memoria del linaje. que es deudora de la difusión de la doctrina ética del Estagirita en la Castilla del siglo xv 387. Las virtudes nobiliarias más relevantes son: fortaleza –es de notar que se suprime la dimensión religiosa–. “Fernán Pérez de Guzmán y su tiempo”. el extremo opuesto de la liberalidad 392. pp. Generaciones. 111 (defecto). 103 (afirmación). 55. pp. pp. 53.. pp. Además de ejercer una crítica rigurosa de la cronística oficial. pp. “La retórica”. “Disidencia política”. a veces reducida a un par de trazos 385.Luis Fernández Gallardo Historiarum de Giovanni Colonna 384. discreción y gracia –el equivalente de la “eutrapelia” aristotélica–. Las hondas convicciones morales de Pérez de Guzmán le llevan a denunciar la realidad. 34. pp. 315-326. véase la espléndida edición de Andrea Zinato con amplio estudio introductorio.

Claros varones. Bellaterra. p. Identidades y conflictos quien se hallaba en la marginalidad política y no duda en señalar la dejación de los deberes estamentales. los anales (cfr. La identidad de clase se revela en sus consideraciones sobre el ascenso social. dichos. Conforme al modelo establecido por Guzmán. que se ha situado entre 1483 y 1486 395. pp. tiende más a lo propiamente biográfico 399: el elemento genealógico se reduce al mínimo y tienen una mayor relevancia los hechos –y en ocasiones. Ibídem. 126. Hacia 1480 fue llamado para redactar. se hacía portavoz del punto de vista oficial. pero introduce modificaciones sustanciales. Tate. frente a la marginalidad política de Pérez de Guzmán. 1996. a la condición de naturales del reino de Castilla –aspecto en el que se insiste en las consideraciones que rubrican la serie de magnates– 398. p. pp. con lo que la obra se hace portavoz de un intenso sentimiento patriótico. frente a la mezcolanza de Generaciones. Academia Literaria Renacentista. Fernán Pérez de Guzmán und Hernando del Pulgar. etopeya y Luis Fernández Gallardo. a la vez que se equilibra la representación de ambos estamentos (diecinueve y ocho. p. p. 42). el retrato regio situado al final para completar el marco es sustituido por un razonamiento dirigido a la reina. Dicha estructura se refuerza con la indicación expresa del término del primer apartado y la transición al segundo 397. 1999. 398 Ibídem. prosopografía. 397 Claros varones. 3. 393 394 – 487 – . Claros varones de Castilla Al poco de acceder al cargo de cronista real 394. las semblanzas de nobles y prelados se agrupan. que reitera el planteo del prólogo 396. valorado positivamente en López Dávalos (noble) y censurado en Alfonso de Robles (pechero): el linaje se alza como barrera infranqueable en la movilidad social 393. 131. Robert B. Facta y dicta remiten a uno de los referente genéricos invocados en el prólogo: Valerio Máximo. Salamanca. III. 132. Pulgar se atiene solo a la excelencia estamental y. 296-297. En cuanto a las propiedades genéricas. 396 Se señala su misma función estructural en Eva Maria Zuber. Pulgar emprendió la redacción de Claros varones. a pesar de que en el prólogo se señala como referentes la genealogía y el retrato. en principio de manera excepcional. asimismo. Omite a las esposas de Enrique IV. Así. “Disidencia política”. 82. reúne los retratos de nobles y prelados castellanos precedidos por el del rey. en la línea de Generaciones. “Alfonso de Palencia y los preceptos de la historiografía”. 383. 131-132. pp. tesis doctoral en microfichas. linaje. El criterio selectivo también varía: frente al testimonio veraz de la época y la ejemplaridad negativa.La biografía como memoria estamental. 399 “Escreviré los linajes y condiciones de cada uno y algunos notables fechos que fizieron”. El esquema de cada semblanza es similar al de Generaciones: cargo. La obra de Fernando de Pulgar en su contexto histórico y literario. filiación (se indica comúnmente el padre y el abuelo). 92. Nebrija.2.3. respectivamente). 395 Gonzalo Pontón Gijón. del proyecto político en el marco del cual la historia devenía instrumento de propaganda.

pero no se hallaban contenidas en “las corónicas destos vuestros reinos de Castilla” 403. pp. se mantenían al margen del control oficial. “Alonso de Palencia y los preceptos”. que marcan la estructura expositiva del prólogo. En la referencia al óbito del personaje. Pensamiento medieval hispano. Dicha intención adquiere especial relevancia a principios de los ochenta. se indica el modo o la situación en que se produjo –son corrientes las expresiones “con grand honrra”. entre Isabel y el cronista oficial Alonso de Palencia. esto es. 105. La reina tenía una idea bien clara de lo que había de ser la historia oficial y no admitía discrepancias. Aquellos representarían lo más escogido de los claros varones castellanos. pues narraciones de hazañas de destacados nobles caballeros no faltaban. De aquellos años data el desencuentro definitivo. se advierte el propósito de extender el control regio al ámbito de la memoria nobiliaria. Tate. una clara estructura. Ibídem. Tras el andamiaje retórico. Se observa. Análisis más detenido de esta coyuntura en Robert B. 131. 41-42. 82). Ibídem. pp. Desde la condición de cronista regio de Pulgar. momento en que se constata un intenso interés en la reina por el control de la memoria histórica. Las semblanzas de los prelados se ofrecen todas completas. “en toda prosperidad”–. El orden de estos elementos puede alterarse. Ese proceso comunicativo halla su expresión más nítida en el pronombre de primera persona seguido del apóstrofe dirigido a la reina 402. pp. 404 Robert B. pues. Hay doce semblanzas completas del estamento nobiliario. Tate. una decidida voluntad de forma que jerarquiza las excelencias estamentales. en el caso de los prelados se señala la ejemplaridad cristiana de su muerte. tal observación venía a ser una llamada de atención a la reina sobre la necesidad de incorporar a la historia oficial la memoria nobiliaria. 81. la emulación de las gestas de la Antigüedad. Se nombra a otros ocho que “con ánimo de cavalleros fueron por los reinos estraños a fazer armas” 401. 402 “Yo. especialmente la secuencia prosopografía-linaje. que se justifica como expresión del sentimiento patriótico. p. Pulgar denuncia una grave carencia de la memoria histórica de Castilla: la narración de las proezas de sus ilustres varones en las dos modalidades que ofrecía la Antigüedad. “Poles Apart. 403 Ibídem. que sería apartado de la confección de la crónica regia en beneficio de Pulgar 404. pp. 96. 445-447. distinguiendo en el seno de la nobleza tres categorías. muy exçelente Reina y señora” (Ibídem. correspondientes a las tres modalidades de información señaladas. 81. p. 400 401 – 488 – . la edad –en cifras redondas como Guzmán– y solo ocasionalmente el lugar –“en aquel monasterio que fundó”. “en su casa”– 400. Claros varones es la ofrenda historiográfica del recién nombrado cronista oficial a la reina Isabel. Two Official Historians of the Catholic Monarchs: Alfonso de Palencia and Fernando del Pulgar”. debido a las discrepancias sobre la versión de determinados episodios. lo cual era una verdad solo a medias.Luis Fernández Gallardo muerte. junto con la mención de siete nobles protagonistas de una destacada hazaña.

451. 407 Se ha sugerido que el arquetipo se elaboró en el marco de la campaña historiográfica destinada a justificar los derechos sucesorios de Isabel en Vicenç Beltrán. “Estos cavalleros y perlados (. aunque incluye una serie de referentes genéricos y modelos con que exhibía su erudición: junto a Valerio Máximo 408. pp. pp. la ejemplaridad castellana se presenta como superadora de la antigua. II. 26 (1998). solo pudo conocer la biografía de Alejandro que incorporó Pier Candido Decembrio a su versión de la Vida de Alejandro Magno de Quinto Curcio. Alcalá de Henares. Pulgar atraía la atención de la reina sobre las cualidades formales de su obra.La biografía como memoria estamental. pues la versión catalana se imprimió en 1482. 359. 709b) que el que efectivamente hubiera leído a Plutarco. p. 143-185 y las puntualizaciones de Angela Moll. Para la circulación de dichos trabajos de Decembrio en España. el Eclesiástico y un enigmático Jorge de la Vernada 410. La obra de Fernando de Pulgar. con la denuncia de la deficiente elocuencia de las historias hispanas.) alcançaron con sus loables trabajos que ovieron y virtudes que siguieron el nonbre de varones claros de que sus descendientes en especial se deven arrear y todos los fijosdalgo de vuestros reinos deven tomar enxemplo para linpiamente bevir”. t. que se propone como modelo. pp. p. Claros varones. véase Antonio BravoGarcia. que tal vez le fuera sugerido por la Historia Hispanica de Sánchez de Arévalo. 131. 241-252. Aun cuando no se mantenga al artificio en todas las semblanzas. Dado que el tema de la emulación de los antiguos incluía consideraciones de carácter formal. “Sobre las traducciones de Plutarco y Quinto Curcio Rufo hechas por Pier Candido Decembrio y su fortuna en España”. Para los usos propagandísticos de la emulación clásica. Silva.. A su vez. Tate. “Poles Apart”. 409 Es más probable que tomara la referencia de Guzmán (Loores. Actas del II Congreso Internacional de la AHLM. Cuadernos de Filología Clásica. 406 De hecho se ha afirmado lo siguiente: “His [= Pulgar] wish is to create a series of positive comparisons between Castilians of the inmediate present and the standard pantheon of Roman heroes”. que desdoraban la excelsitud de las hazañas rememoradas. Las hazañas de los tres primeros caballeros y dos de los últimos se compulsan con las de héroes romanos para destacar su superioridad. 408 Para su presencia en Castilla. se afirma la influencia decisiva de Plutarco en Claros varones en Gonzalo Pontón Gijón. 50-65 (especialmente 62-63). Evphrosyne. De este modo. con muy rica documentación. el cronista oficial exhibía sus dotes retóricas como si quisiera demostrar su idoneidad para tal cargo. “Entre edenismo y aemulatio clásica: el mito de la Edad de Oro en la España de los Reyes Católicos”. Sin embargo. “Pier Candido Decembrio y España: estado de la cuestión”. pp. El cronista áulico estaba sugiriendo de este modo una estrategia propagandística para atraer a la nobleza al proyecto político de la reina: el reconocimiento de la excelencia estamental en el marco de la memoria oficial. 113-140. pp. el carácter ejemplar que se contempla apunta a un público noble 405. impresa en 1470. al que se le proponían unos valores subordinados a la empresa en que estaba empeñada Isabel la Católica: la conquista de Granada. Para ello eligió emular Generaciones y semblanzas. nada menos que Plutarco 409. I (2002). manuscrita. adquiere cierto papel estructurador 406. y que de seguro conocería Pulgar: su estructura se basa en la alegación sistemática de paralelos de la Antigüedad.. “La transmisión de Generaciones y semblanzas y la propaganda isabelina”. Identidades y conflictos Por otra parte. véase Gemma Avenoza. Robert B. véase Ángel Gómez Moreno y Teresa Jiménez Calvente. 3 (1991). XII (1977). copla 32. 1992. Si acaso. Anuario Medieval. “La recepción de Valerio Máximo en las Coronas de Castilla y Aragón en el medievo”. 465-474. a más de san Jerónimo. p. p. ¿Acaso para acercar más esta obra a la órbita humanística? 405 – 489 – . obra que gozaba de gran predicamento en el entorno de los Reyes Católicos 407 y por cuyo autor Pulgar sentía alta estima.

420 Destacado en José Luis Romero. A su vez. aquella faceta de la caballería netamente individualista y que suponía una rémora para su integración en los nuevos ideales colectivos que preconizaban los Reyes Católicos. A la ejemplaridad de los antiguos romanos. se contempla también como motivo de excelencia noble el esfuerzo empleado en justas. conforme al esquema de los Facta et dicta memorabilia de Valerio Máximo. 164-165. 98. en un primer plano. p. 95. 106-109. entre la apariencia externa y la autenticidad interna: en el Marqués de Santillana opone la humildad que “dentro de sí tenía” a la autoridad que “fuera guardava” 416. resulta significativo que se anteponga la prudencia a la justicia. 414 Ibídem. tres virtudes cardinales: fortaleza. pp. prudencia y justicia. ganando el amor de los suyos y seyendo terror a los estraños. Virtudes propias del caballero y del gobernante. del Pulgar. Con su perspicaz análisis psicológico 420. 416 Claros varones. La actividad por excelencia del “fijodalgo” es la guerra. Lo contrario es la simulación. 107. la dimensión divinal: el esfuerzo bélico de los claros varones apunta solo a la conquista y la defensa del territorio. 130-131. La gran aportación de Pulgar es el análisis del individuo 415. Cuadernos de Historia. torneos y desafíos. pp. 412 Se asimilan a las “fazañas” en José Luis Bermejo Cabrero.. I-II (1944). p. 444. 418 Se ha señalado su filiación agustiniana en Robert B. pp.). Pulgar opone la serie de virtudes propias de los claros varones castellanos: “con fortaleza y perseverancia. pp. pp. 410 411 – 490 – . 106. con justicia y con clemencia. Así. En la que por entonces movilizaba los recursos de Castilla. como hiciera Guzmán. “La biografía como género historiográfico en Claros varones de Castilla”. 1945. El modelo de virtudes caballerescas aparece formulado en las consideraciones con que termina la sección de semblanzas nobiliarias. vencieron los enemigos. con prudencia y diligencia. cuya manera descriptiva sigue fielmente 411. 128. governaron huestes. José Luis Romero. la conquista de Granada. ordenaron batallas. expresión acuñada por Pulgar 418. 120. Se menciona de este modo el Paso Honroso de Suero de Quiñones. Si el orden sugiere prelación. Sobre la biografía y la historia. p. 419 Ibídem. 415 Se ha afirmado que en él se da la plena valoración de la personalidad. junto al carácter cívico de dicha actividad guerrera. “Hernando del Pulgar y los Claros varones de Castilla”. Análisis detenido en Eva Maria Zuber. Buenos Aires. 91. 417 Ibídem. Claros varones constituye un Claros varones.H. 6 (1975).Luis Fernández Gallardo La prosopografía presenta el mismo carácter esquemático que en Guzmán. La etopeya resulta más original: la enumeración de las virtudes se ilustra con la relación de hechos. que adquieren así ejemplaridad 412. se suprime. Distingue entre su exterior y su interior. H.E. Tate (ed. que no cuida de apariencias. esto es. que se presenta como cualidad necesaria en la vida política 419. 81-82. La fidelidad al interior genuino de la persona es propia del “ombre esencial” 417. así como a los caballeros que fueron a reinos extraños a “fazer armas con cualquier cavallero que quisiese fazerlas con ellos” 414. Claros varones. “Sobre la biografía española del siglo xv y los ideales de vida”. 131. 50. 413 Claros varones. p. Fernán Pérez de Guzmán und Hernando del Pulgar. p. C. ganaron tierras agenas y defendieron las suyas” 413.

5 (1997). Las biografías nobiliarias tienen un preciso marco de identidad: el linaje 423. Cabría plantear la formación de la biografía caballeresca como el esfuerzo por hallar el molde formal idóneo para consagrar la fama individual. como demuestra el episcologio burgalés de Alonso de Cartagena. pp. urgían a la pequeña y mediana nobleza a buscar nuevas formas de historia en las que viera consagrada su honra y fama. La afirmación de la conciencia individual 424. En ella se afirma una versión del pasado que no coincidía exactamente con la oficial. 49-64. al respecto John Martin. De ahí que la forma más elemental de la memoria nobiliaria consista en la genealogía. 4. se revela corporativa. 423 Para la función del linaje como resorte propagandístico de la nobleza. pp. Refashioning Prudence: The Discovery of the Individual in Renaissance Europe”. se da la lógica ausencia de este elemento–. hasta el individuo (vidas de Alonso de Cartagena y Alonso Carrillo). convocada para ofrecer una ejemplaridad totalizadora (Gil de Zamora). Para la concepción del individuo en las biografías caballarescas. dado el protagonismo político de este prelado 422. Cfr. engastado en una genealogía de la realeza castellana. 1321-1323. Solo se advierte posibilidad de conflicto en las biografías individuales. en las que solo figuraba la alta aristocracia. que.La biografía como memoria estamental. Identidades y conflictos La literatura biográfica surgida en medios clericales abarca un horizonte de identidades que va desde la humanidad. podían hallar perfecto acomodo en la memoria oficial. Episcopologios y series de miembros de una orden religiosa disponían de moldes formales consolidados por la tradición. Así. las biografías de la nobleza tienen como base una exposición genealógica –solo en el caso del homo novus. pasando por colectivos diversos. 424 Sobre este proceso. Orígenes de la Monarquía Hispánica. 512-544. 421 – 491 – . pp. véase Mª Concepción Quintanilla Raso. junto con una demanda historiográfica más intensa por parte de la nobleza. “Dos prelados en la encrucijada de un trono. no podían satisfacer. antes que estamental. que les asignaba un preciso lugar en el conjunto de los géneros historiográficos. pasando por el remedo de la crónica real. pp. De este modo. Se recurrió a diversos expedientes: desde confesiones o declaraciones hasta la imitación de las biografías caballerescas francesas. véase Aaron Gurevich. 1994. que encontraba limitado e insuficiente el género genealógico. 422 Preciso apunte sobre la actuación política de este prelado en José Manuel Nieto Soria. 102. 183-201. Solo en este último caso se manifiesta la identidad eclesiástica como tal. 54 (2004). Elisabeth Gaucher. “La nobleza”. mas no es casualidad que ésta no sea a fin de cuentas sino una biografía caballeresca. Torre de los Lujanes. Identidades y conflictos temprano y precioso testimonio de la experiencia de la personalidad escindida entre la fachada pública y el interior genuino 421. Barcelona. “Inventing Sincerity. pp. Los orígenes del individualismo europeo. La biographie. la de Carrillo en concreto. American Historical Review. que las crónicas oficiales. 87-89. Alfonso Carrillo de Acuña y Pedro González de Mendoza”. cuya fama se sustenta únicamente en la propia virtud.

cap. una de cuyas manifestaciones más destacadas fueron las formas biográficas. Aunque ésta había dejado constancia de la probidad de Martín López. refiriendo cómo éste se negó a ejecutar la saña homicida de Pedro I. Pedro López de Ayala. que la historia oficial condenara al silencio 425. las Memorias de Leonor López aspiran a un reconocimiento de la fidelidad del padre. XXVI. para cuya información se remite a la crónica real. Crónica de don Pedro I. no frente al silencio. la refutación deviene impugnación. que había de chocar necesariamente con la tendencia a la diversificación y complejidad del discurso histórico. que la propia reina Isabel realizaba personalmente. p. que se resolvería con los Reyes Católicos a favor de la facultad regia de sancionar la escritura de la historia. otorgándole carácter oficial. sino frente a la versión del pasado consagrada por la historia oficial. como cuando se reivindica la honra de un linaje caído en desgracia. destacado magnate petrista. se adoptaron dos estrategias: la aceptación y la refutación. la Monarquía asumió un control de la memoria histórica con pretensión de exclusividad. La primera parte de la Crónica de don Álvaro de Luna. Generaciones y semblanzas constituye. Así. a consagrar una versión definitiva del pasado. propuesta de una versión alternativa. año XVIII. Crónicas. En el proceso de consolidación de las estructuras estatales. El reestablecimiento de la autoridad real que llevaron a cabo los Reyes Católicos representó asimismo la extensión de un control más estrecho de la memoria histórica. 425 – 492 – . arrogándose el derecho a expedir patentes de fama y honra. admite diversos grados. La crónica de Gonzalo Chacón viene a ser una reescritura de los últimos años de la vida de Álvaro de Luna. a su vez. Cuando se alza. el más conspicuo testimonio de disidencia realizada desde las escritura de la historia. por su parte. compuesta durante el valimiento del protagonista. La consagración de la fama y el honor de la nobleza pasaba por su reconocimiento por parte de la realeza. La refutación.Luis Fernández Gallardo El conflicto surgió al irse adquiriendo conciencia de las pretensiones de la historia oficial a monopolizar la memoria colectiva. Puede ser tácita. ilustra paradigmáticamente la perfecta integración de la memoria individual en la historia oficial. Las posibilidades de manifestar la oposición a la memoria oficial dependían obviamente de la capacidad coercitiva del poder. respectivamente. Ante este hecho. La biografía de Rodrigo Ponce de León ofrece un elocuente testimonio del sometimiento del honor nobiliario a la autoridad real. que se opone así a la memoria oficial. En la misma arena de la lucha política. 389-390. que se alza como instancia que ratifica la fama. La discordancia entre la historia oficial y la particular constituye la manifestación del conflicto por el control de la memoria colectiva. que responden a la identificación con las faccciones políticas en el poder y en la oposición. En el primer caso la historia individual discurre paralela a los avatares oficiales.