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LOS OBSTÁCULOS PARA EL FIN DE ANÁLISIS EN LA CLINICA

FREUDIANA

NORMA TORTOSA

“Su

enigma

está

casi

totalmente

resuelto;

se

siente

perfectamente bien y su manera de ser ha cambiado por
completo; de los síntomas subsiste todavía un resto. Comienzo
a comprender que el carácter en apariencia interminable
(Endlosigkeit) de la cura es algo acorde a ley y depende de la
transferencia.

Espero que ese resto no menoscabe el éxito

práctico. En mis manos estaba continuar la cura, pero vislumbré
que ese es un compromiso entre salud y enfermedad,
compromiso que los propios enfermos desean, y por eso mismo
el médico no debe entrar en él. La conclusión asintótica de la
cura a mí me resulta en esencia indiferente; decepciona más
bien a los profanos. En todo caso, mantendré un ojo vigilante
sobre este hombre...” 1

Desde los comienzos, la teoría freudiana de la neurosis explica que la
enfermedad surge y se sostiene porque proporciona una satisfacción. A través
de la formación de síntomas, el paciente consigue reducir las tensiones que le
genera el conflicto psíquico, en virtud del principio de placer que rige el proceso
neurótico.
Los síntomas, al ser productos de compromiso entre dos aspiraciones
opuestas, sustituyen tanto a lo reprimido como a lo represor, teniendo siempre el
carácter de satisfacción sexual, sea cuando buscan obtenerla o cuando se erigen
como defensa. Están al servicio de la satisfacción sexual pues lo que el deseo
1 S.

Freud: “Los orígenes del psicoanálisis” (1887-1902) Cartas a Fliess. Fragmento de la carta
nº 133. O.C., T. III, pág. 861, ed. Biblioteca Nueva, Madrid 1968.

1

pág. 19ª Conf. el tema de la satisfacción se complejiza. En virtud de ese anhelado encuentro siempre fallido. T. explica que la relación existente entre el ser humano y su objeto de satisfacción no es fija ni predeterminada. En escritos posteriores. cuya ordenación particular para cada sujeto constituye el fantasma... Su satisfacción corresponde a una realización fantasmática. habrá una fractura entre sujeto y objeto por la que el objeto quedará constituído como perdido y el sujeto se abrirá a otra forma de satisfacción.2 Lo que faltó en la vida se puede fundamentar desde aquella primera pérdida marcada por la experiencia de satisfacción. Desde allí sólo podrá ser alucinada aquella primera satisfacción imaginaria. sólo habrá movimientos repetitivos para alcanzar el objeto. es un modo de satisfacción sexual propia de la vida infantil.. a partir del surgimiento del deseo inconsciente como motor del psiquismo en sus intentos de realización. Esta distinción teóricamente esencial. 2 S. Freud : “Conferencias de introducción al psicoanálisis” (1916-17). propia del funcionamiento del sujeto de los procesos inconscientes. a través de la acción específica y el cumplimiento del deseo que se rige por la realización alucinatoria. está guiada por ciertos signos infantiles indestructibles. que Freud describe en La interpretación de los sueños para mostrar la diferencia entre la satisfacción de la necesidad. la pulsión sólo parcialmente logrará satisfacerse ya que el objeto perdido no concuerda con el objeto de la necesidad.moviliza como retorno. La búsqueda del objeto en la realidad.E. : Resistencia y represión. que a partir de la experiencia de satisfacción y en relación al deseo. que fue reprimida.han de comprenderse como una satisfacción sustitutiva de lo que se echó de menos en la vida”. y los síntomas “. A. 274 2 . XVI.

tal como había sido planteado en el caso Dora. XVI.. crean un sustituto para la satisfacción frustrada (Versagung).3 El cambio psíquico que se espera de la cura ya no depende del desciframiento de los síntomas.. todavía no teorizado. Desde una primera y mítica experiencia de satisfacción constituída en experiencia estructural de pérdida. llega a una satisfacción paradójica.T. poniendo el acento en su investidura pulsional y suponiendo una satisfacción paradójica y parcial que constituiría. Afirma que los síntomas. Freud : “Conferencias de introducción al psicoanálisis” (1916-17) 23ª Conf. a una posición que representa un más allá del principio del placer. 326 3 . sosteniendo que “. pág. : Los caminos de formación de síntoma. “la práctica sexual de los enfermos”.. por medio de la regresión de la libido a épocas anteriores a las que se hubo fijado. A. Más tarde. de la enfermedad. Freud no deja de sorprenderse de que el paciente repita en transferencia aquella modalidad de 3 S. Desde esta relación entre el síntoma y la pulsión llegará muy temprano. preocupado por la concepción de la cura. obtenida a través de los síntomas.E. éste no garantiza la desaparición de la neurosis al quedar un resto que sirve para formar otros nuevos. El régimen del principio del placer queda cuestionado por esa extraña versión del síntoma como medio de satisfacción libidinal.La satisfacción en el síntoma La reflexión freudiana acerca de la interpretación de los síntomas y su función fue evolucionando hasta considerar el síntoma como una satisfacción sustitutiva. Freud distinguirá los síntomas.la eliminación de aquellos no es todavía la curación (…) tras eliminarlos. lo único aprehensible que resta de la enfermedad es la capacidad para formar nuevos síntomas”.

4 La libido anclada en la relación con el analista como objeto libidinal fantaseado. 4 4 . lo identificará al masoquismo moral. Porque la pulsión no se rige solamente por el principio de placer.T. Aunque esta S. pág. explica la acción que desencadenará sin fin para obtener aquella mítica satisfacción perdida. 404. Posteriormente. debe ser liberada y quedar a disposición del yo. satisfacción que en el desenlace de la cura funciona como obstáculo para su consecución. XVI. desde un más allá arcaico el empuje de la pulsión. al teorizar la pulsión de muerte. El paciente aún a su pesar. 27º Conf. que se reconciliaría con la libido concediéndole alguna satisfacción y en parte sublimándola.satisfacción de su temprana infancia y cuyo precio es el sufrimiento del cual se queja en el análisis. El sujeto aferrado al síntoma se instala en lo que Freud llama “placer en el displacer”. como satisfacción en el padecer. Freud: “Conferencias de introducción al psicoanálisis” (1916-17). La transferencia como satisfacción sustitutiva Con la formulación de la neurosis de transferencia afianzó el significado del síntoma como satisfacción libidinal sustitutiva: “Todos los síntomas del enfermo han abandonado su significado originario y se han incorporado a un sentido nuevo.E. La satisfacción paradójica del síntoma derivada de la inadecuación de la pulsión a su objeto revela la insistencia de la pulsión. lo más pulsional de la pulsión. para no volver atrás hacia sus objetos primeros. conduciendo a una modificación del yo. que no conlleva el bienestar del sujeto sino su displacer.: La transferencia. no querrá abandonar esta satisfacción en el síntoma. Este proceso caracterizaría el buen desenlace del análisis. que consiste en un vínculo con la transferencia”.. A.

intentará reemplazar sus síntomas por nuevas satisfacciones sustitutivas que ya no producirán sufrimiento. págs. pág. Por estas razones. Cuando la cura funciona como satisfacción sustitutiva se establece una coincidencia entre producción de sentido y satisfacción.. dentro de la relación de transferencia con el médico”6 . 414-5 6 S. Freud: “Nuevos caminos de la terapia psicoanalítica” (1919) A. T. que no permite que la transferencia sobre objetos sobrepase cierta frontera.. T.debe exteriorizarse en una enérgica intervención contra las satisfacciones sustitutivas”7 sosteniendo el estado de frustración (Versagung). pero invirtiendo en ellas la energía necesaria para la prosecución de la cura.”5 En 1919 volverá sobre el tema: “El enfermo busca la satisfacción sustitutiva sobre todo en la cura misma.. y en la rigidez del narcisismo. A. haciendo uso de la facultad de desplazamiento de la libido libertada. “.: La terapia analítica.E. 28ª Conf. pueden emprender caminos más peligrosos para satisfacer la necesidad de castigo y aferrándose tenazmente a su neurosis.E. aunque sin poder garantizar su cancelación ya que el paciente. 5 S. “Encuentra sus límites en la falta de movilidad de la libido. siguen buscando la satisfacción en el síntoma. Aunque añade -anticipando la reacción terapéutica negativa y el masoquismo primarioque algunos enfermos en vías de curación. 159 7 Cf. Freud: “Conferencias de introducción al psicoanálisis” (1916-17).. poniendo de manifiesto el problema de la interminabilidad del análisis. que puede mostrarse remisa a abandonar sus objetos. pág. Freud advierte que la función del analista en esta etapa. Ibid. XVII.resolución ideal de la terapia analítica.. 159 5 . XVI. la tarea terapéutica deberá centrarse en el descubrimiento de las resistencias.

XI. A. A.E...T. como la modificación de las relaciones del enfermo con su entorno. el yo le presta su aquiescencia. Si bien no es el yo quien crea la enfermedad. pág. 24ª Conf.348-9 9 6 . Freud: “Conferencias de introducción al psicoanálisis” (1916-17). factores externos. Freud: “Fragmento de un análisis de un caso de histeria” (1905). se esfuerza en sostenerla una vez que se hubo instalado: “…la escapatoria en la neurosis depara al yo una cierta e interior ganancia de la enfermedad (.: El estado neurótico común. págs. ante conflictos vitales cuya solución se les volvió demasiado difícil..9 Enfermarse es una solución económicamente cómoda en el caso de un conflicto psíquico.) el yo se aviene a la neurosis que no puede impedir y saca de ella el mejor partido. se han refugiado en la neurosis.141 S. si es que puede sacarle alguno(…) En la medida en que la neurosis tiene ventajas.”10 8 S. afirmando que “ el motivo para enfermar es en todos los casos el propósito de obtener una ganancia”. Freud: “Las perspectivas de la terapia psicoanalítica” (1910). XVI. obteniendo así una ganancia de la enfermedad.39 10 S. T.Beneficio de la enfermedad La resistencia que aparece en la cura contrariando el deseo consciente de curarse revela el beneficio de la enfermedad.. si bien harto costosa a la larga”8 En una nota agregada en 1923 al caso Dora retoma una distinción ya examinada en la 24ª Conferencia. es el llamado “refugio en la enfermedad” aunque a la larga constituya una inadecuada salida. ganancia inequívoca. En Las perspectivas futuras de la terapia analítica (1910) advierte Freud: “Muchísimos seres humanos. entre ganancia primaria y ganancia secundaria de la enfermedad.VII.T. son ventajas que forman parte del beneficio primario. A. pág.E..E.

su Pero la neurosis también ocasiona perjuicios que dejan al descubierto la dificultad de llamar “ganancia secundaria” a esa forma de satisfacción que el paciente no puede reconocer y vive como sufrimiento. T. a la que únicamente interesa poder retener cierto grado de padecimiento” y una ganancia secundaria (como resistencia) que se basa. Ha pagado demasiado caro un alivio del conflicto y las sensaciones penosas adheridas a los síntomas son quizás un sustituto equivalente a las mortificaciones del conflicto. justamente es lo que no puede lograr”11 Estas afirmaciones sitúan al displacer como parte de la ganancia de la enfermedad intrínseca al síntoma. “en la integración del síntoma en el yo”13 como el esfuerzo del yo por pactar con una enfermedad ya instalada. 349 S. ganancia paradójica que vuelve a evidenciar el empuje de la pulsión en su búsqueda incesante de una satisfacción perdida. pág. de la ganancia primaria del síntoma ligada al determinismo que lo caracteriza : “…ganancia de la enfermedad que por así decir es intrínseca al síntoma…” “…pronto se advierte que el yo ha hecho un mal negocio abandonándose a la neurosis.E. pág. tal como aparece en Inhibición. Esta satisfacción hallada en el síntoma sólo aporta al enfermo un placer en el displacer que está en contra de su bienestar más inmediato situándolo en una difícil encrucijada. La introducción de la pulsión de muerte permitió describir una ganancia primaria de la enfermedad surgida de la tendencia masoquista. en cambio.. síntoma y angustia” (1926) A. XX. Se trataría. La ganancia 11 13 Cf. Freud: “Inhibición. 150 7 . Ibid. pero sin resignar la ganancia de la enfermedad. El yo querría liberarse de este displacer de los síntomas. pues conservar la ganancia secundaria arrastra el mantenimiento de una ganancia primaria que sostiene su malestar. y aún con probabilidad implican un monto mayor de displacer. síntoma y angustia .

”14 cu La noción de beneficio secundario se refiere a satisfacciones narcisistas o referidas a la autoconservación más que a satisfacciones libidinales.secundaria es comparada al “combate defensivo secundario” que despliega el yo contra un síntoma ya constituído. de cualquier manera. viene en auxilio del afán del yo por incorporarse el síntoma. empuja a renovar permanentemente su exigencia de satisfacción y obliga al yo a restablecer su lucha defensiva.. el sentido de los síntomas.” “. págs. intentando suprimir su carácter ajeno y aislado.. 14 Cf..el yo se comporta como si se guiara por esta consideración: el síntoma ya está ahí y no puede ser eliminado. ahora se impone avenirse a esta situación y sacarle la máxima ventaja posible. el carácter libidinal del beneficio. adaptación como la que el yo suele llevar a cabo normalmente respecto del mundo exterior objetivo (real). Ibid. Un beneficio que sobreviene secundariamente en el tiempo a partir de ciertas “condiciones objetivas”. a fin de incorporarlo a su organización. Sobreviene una adaptación a fragmento del mundo interior que es ajeno al yo y está representado por el síntoma. en suma. 94-5 8 . El beneficio secundario resulta ser una débil ganancia porque el empeño del yo tiene su tope en una condición que impone el síntoma: al ser un sustituto de la moción pulsional reprimida.. y refuerza la fijación de este último. El yo se adapta al síntoma como suele hacerlo con el mundo exterior: “. no deberá ocultar al analista la dinámica interna de la neurosis. lo que nos es familiar como la ganancia (secundaria) de la enfermedad en el caso de la neurosis. Con este propósito aprovecha todas las oportunidades que le permitan ligarlo a sí.

. y la tendencia masoquista encuentra satisfacción en el sufrimiento que entraña la neurosis: “únicamente interesa poder retener cierto grado de padecimiento. como de hecho lo es en otras personas.”15 En El problema económico del masoquismo retorna al tema señalando que la satisfacción de ese sentimiento inconsciente de culpa es el aspecto más fuerte del beneficio de la enfermedad.16 15 16 S. XIX.XIX. así formulada en El yo y el ello: “Hay personas que se comportan de manera extrañísima en el trabajo analítico (…) Toda solución parcial. que constituye una satisfacción en el padecer así como un obstáculo a la cura por el análisis. les provoca un refuerzo momentáneo de su padecer. 172 9 .” Y de acuerdo a estas observaciones. cuya consecuencia debiera ser una mejoría o una suspensión temporal de los síntomas.E. él no se siente culpable. de una “necesidad de castigo”. T. en vez de mejorar.” Freud ve en esta reacción del paciente. pág.T.Reacción terapéutica negativa Después de la teorización sobre la pulsión de muerte y el masoquismo. a veces infranqueable. Se trata de la “reacción terapéutica negativa”. no le dice que es culpable. en cambio. sino enfermo. Freud describe un tipo de resistencia a la curación. Freud: “El yo y el ello” (1923) A. pág. difícil de reducir. Freud : “El problema económico del masoquismo” (1924) A.E. de un sentimiento de culpa que halla su satisfacción en la enfermedad y no quiere renunciar al castigo del padecer.. renuncia a la expresión “sentimiento inconsciente de culpa” por considerar incorrecto llamar “inconscientes” a los sentimientos y habla.50 S. Sólo se exterioriza en una resistencia a la curación. que prefiere la persistencia del sufrimiento a la curación. (…) ese sentimiento de culpa es mudo para el enfermo. empeoran en el curso del tratamiento... la expresión “.

Freud: “Inhibición.ese sentimiento inconsciente de culpa es prestado. 18 S.es la que ha sido “psíquicamente ligada por el superyo. con la pulsión de muerte..XX. que parece derivar de la conciencia de culpa o necesidad de castigo. De la resistencia que surge en el trabajo analítico como una fuerza que se defiende de la curación y a toda costa quiere aferrarse a la enfermedad y al sufrimiento.E.18 Finalmente.”17 La introducción de la reacción terapéutica negativa dejó una vía abierta para el estudio de nuevas relaciones del superyo: con el ello. con el masoquismo. pág. Al describir la quinta resistencia. no se sabe donde.E. Freud: “El yo y el ello” (1923) A. síntoma y angustia” (1926) A. Uno (…) no podrá ya sustentar la 17 S. vale decir. en forma ligada o libre. pág. Esa asunción del sentimiento de culpa es a menudo el único resto.. con la castración. del vínculo amoroso resignado.T. menciona indirectamente la reacción terapéutica negativa como una oscura fuerza que se opondría a la curación por el análisis.Parece desprenderse de los textos que Freud atribuye la reacción terapéutica negativa a la resistencia procedente del superyo. con la angustia. el resultado de la identificación con otra persona que antaño fue objeto de una investidura erótica. XIX.150 10 . en virtud de lo cual se tienen noticias de ella. sólo una parte de ella -explica Freud. 51 (prestado aparece en bastardilla en la nota original).. difícil de reconocer. T. al menos cuando dice: “. la reacción terapéutica negativa encontrará su motivo último en el carácter radical de la pulsión de muerte y sus efectos ya no serán reductibles al conflicto del yo con el superyo expresado en la necesidad de castigo. ahora bien: de esa misma fuerza pueden estar operando otros montos.. la del superyo.

implicando a un sujeto incapaz de saber acerca de aquello de orden sexual que origina los síntomas que padece. que divide al sujeto y le ocasiona un sufrimiento. Una sexualidad que se constituye al desprenderse del objeto natural y queda librada a la fantasía.creencia de que el acontecer anímico es gobernado exclusivamente por el afán de placer. Este saber ausente de la conciencia apunta a un no saber sobre lo sexual que se refiere a la realización incestuosa. 244 11 . pág. T. Desde un más allá queda cuestionado el placer del principio de placer y formulada la no coincidencia del placer con el bien del sujeto. 19 S. está más del lado del mal del síntoma que del bien del sujeto.E. Freud: “Análisis terminable e interminable” (1937) A. y lo que se busca no siempre coincide con el bien del sujeto sino con su padecer. Una ética donde lo bueno y lo malo no se plantean como entidades a priori sino que se definen en función del complejo de Edipo y la ley de la prohibición del incesto.”19 El carácter paradójico de estos fenómenos irreductibles al funcionamiento del principio de placer. plantea la existencia de un más allá pulsional que revela la complejidad del problema de la satisfacción. La hipótesis de la pulsión de muerte plantea el interrogante sobre lo que efectivamente se busca. del deseo. XXIII. La ética freudiana después de Más allá del principio del placer y de El malestar en la cultura expresa la incapacidad humana para acceder a una sexualidad menos conflictiva.. La elección del fantasma. La ética freudiana descubre la paradoja de la búsqueda de un malestar al cual se tiende sin saber. Y esto es así desde el planteamiento freudiano inicial de la sexualidad humana.

que empuja en lo que se repite en transferencia. Freud llama inercia psíquica o viscosidad de la libido a ese factor cuantitativo. indicando la falta de sustitución -propia del retorno de lo reprimido. la intensidad de la pulsión. Ese resto es algo esencial de lo primariamente reprimido nunca del todo 12 .de una representación inconsciente por otra y explicando la fijación fantasmática. Sigue vigente una antigua pregunta acerca de lo no ligado. que como displacer no podrá ser ligado por el principio del placer. El concepto de fijación planteado como un impasse del dinamismo de la pulsión. La experiencia analítica no puede soslayar la aparición de ese material no representado en las asociaciones y clínicamente manifiesto como aquello que se resiste a la interpretación. son intentos del sujeto de retener aquella satisfacción perdida. Desde esta perspectiva. Se sustituirá la recuperación de los recuerdos por la repetición en transferencia. derrumbándose el imperio del principio del placer y apareciendo la insistencia pulsional como placer de la repetición. tanto la fijación como la satisfacción del síntoma. Será designado como “quantum pulsional” en Análisis terminable e interminable y clínicamente determinará la resistencia al descubrimiento de las resistencias. Una resistencia procedente del ello que se opone al trabajo analítico: la resistencia al levantamiento de las resistencias planteando un tope a la significación.Análisis terminable e interminable Después de Más allá del principio de placer y El malestar en la cultura la teoría freudiana produce un giro en la concepción de la cura y su objetivo esencial estará menos ligado a las particularidades del síntoma. permite comprender el surgimiento del fantasma como el esfuerzo de situar un objeto en el lugar del objeto perdido de la pulsión.

es posible que un paciente formule una demanda de saber al analista. La dirección de la cura podrá ser planteada desde esta fundamental escisión que guiará los pasos de analista y paciente. es finalmente la castración como “roca” contra la que choca el final del análisis. marcando un límite a la interpretación. El giro teórico de 1920 no sólo pondrá un límite a la rememoración. cierta experiencia del inconsciente y sus límites. 13 .simbolizado en la palabra. La interpretación tampoco podrá dar cuenta de todos los sentidos y la función del analista no se reducirá al desciframiento. ahora en relación a la transferencia con el analista. La pulsión de muerte -muda en lo esencial. Por la estructura de falta característica del psiquismo desde la constitución del inconsciente. La dimensión analítica del método terapéutico freudiano cobra todo su sentido cuando el paciente adquiere cierto conocimiento de la Spaltung constitutiva. que no se puede terminar de desenredar cuando aparece en el relato del sueño.se articula silenciosamente a ese representante que no retorna. “ese lugar en sombras. a hacer consciente lo inconsciente. Lo no representable que en los primeros momentos de la reflexión freudiana era explicado como recuerdo inalcanzable durante la cura. Reedición de la caída del narcisismo que está en el origen de la constitución del objeto como perdido o ausente y de la inevitable escisión del sujeto. Resurgimiento del complejo que una vez más se hará presente en cada sexo a su manera: como amenaza en el hombre y como envidia del pene en la mujer. a fin de construir una historia en la que se despliegue algo del orden de la verdad del deseo y sus enigmas. ombligo insondable”. saber perdido que nunca se podrá decir porque escapa la función de la palabra.

al final de su vida y de su obra. El problema de asumir la castración.. por ejemplo. que las exigencias del análisis coinciden con las de la castración. Freud: “Análisis terminable e interminable” (1937) A.T. o al describir la resistencia como una fuerza que perpetuando el displacer. XXIII.Conclusiones Suele decirse que Freud. que Freud describe como rechazo de la feminidad para ambos sexos (. precisamente. la tarea de analizar como una profesión “imposible” en la que se puede anticipar “la insuficiencia de los resultados”20. La castración como complejo se vincula a la “insuficiencia de los resultados”. 14 . manteniendo la coherencia del devenir histórico de su teoría. se traduce en la “desagradable propuesta” del análisis. escribía dominado por un escepticismo mortífero que lo llevó a cuestionar la eficacia terapéutica del psicoanálisis al definir. se levanta contra el análisis en general y por tanto... Un escollo infranqueable en la experiencia analítica que ineludiblemente involucra al analista confrontado a su 20 S. arriba al impasse de estructura que explica con el complejo de castración. invocada desde un saber que falta por la imposibilidad de inscripción de la diferencia de los sexos. contra la curación. Sin embargo Freud.E. La aparición de la resistencia al levantamiento de las resistencias rompiendo el pacto de la situación analítica cuando el paciente ya no cree en un analista que le formula “desagradables propuestas” muestra.”lo que en ambos casos cae bajo la represión es lo propio del sexo contrario”).

RESUMEN La concepción de la cura en los desarrollos teóricos freudianos fue evolucionando de la recuperación de todos los recuerdos olvidados. El complejo de castración retorna como resto.propia falta. tanto en el hombre como en la mujer. Palabras clave: cura. de la “firme convicción de la existencia del inconsciente”. a los obstáculos para la curación. del “arte de la interpretación” para llenar las lagunas del recuerdo haciendo consciente lo inconsciente. satisfacción en el síntoma. 15 . al encuentro con el recuerdo imposible. reacción terapéutica negativa. placer en el displacer. como cicatriz del sepultamiento del complejo de Edipo por el obligado renunciamiento a la vida pulsional y se impone como silencio que cierra la significación. beneficio de la enfermedad. La hipótesis de la pulsión de muerte fundamenta una necesidad de castigo por la que el paciente buscaría sostener un padecimiento que clínicamente se manifiesta como beneficio de la enfermedad. al impasse de estructura que impone el complejo de castración como límite. a lo que no puede ser dicho. reacción terapéutica negativa. etc.

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