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Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003

B O L F O R

Proyecto de Manejo Forestal Sostenible

EDITORIAL

EDITORIAL Preston S. Pattie Director – Proyecto BOLFOR Hasta la fecha existen 32 Unidades Forestales Indígenas

Preston S. Pattie

Director – Proyecto BOLFOR

Hasta la fecha existen 32 Unidades Forestales Indígenas formadas y en funcionamiento. Veintiuna de ellas cuentan con su Plan General de Manejo Forestal (PGMF) aprobado, mientras que otras han iniciado sus operaciones forestales mediante un Plan Anual, con el compromiso de presentar el PGMF. En total las Unidades Forestales Indígenas han asumido la responsabilidad por el manejo forestal sostenible en 852.642 hectáreas de bosque. Si bien el crecimiento de la forestería comunitaria ha sido impresionante en años recientes debido al apoyo de BOLFOR, falta superar varias etapas en cuanto a la capacidad de gestión organizacional, administrativa y comercial. Para este fin se requiere una serie de ajustes como por ejemplo:

  • el uso de registros

  • la delegación de funciones explícitas documentada en manuales

  • el establecimiento de procedimientos definidos

  • el cumplim iento de normas técnicas de manejo

  • la adopción de una visión empresarial.

Aunque una Unidad Forestal Indígena simplemente venda sus árboles en pie en el bosque, sin entrar en las etapas de aprovechamiento, transporte y transformación, enfrentará la necesidad de afianzar su organización, tomar decisiones, invertir capital, suscribir contratos y administrar personal y fondos. Por tanto debe prepararse para asumir la correspondiente carga de responsa- bilidades que implica el manejo forestal sostenible. En este boletín se puede apreciar el apoyo brindado por el Proyecto BOLFOR en cuanto a la capacitación a través de una serie de herramientas de trabajo desarrolladas por el Proyecto y entregadas a las Unidades Forestales Indígenas para su uso en el futuro. En los otros artículos se recuentan las experiencias vividas, así como algunos de los logros y fracasos experimentados.

Contenido

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003 B O L F O R Proyecto de Manejo Forestal

Intercambio Técnico para el

Fortalecimiento de la Capacidad Indígena para el Manejo Forestal

Peter Cronkleton .............................

1

Resultados de la Primera Gestión de Aprovechamiento Foresal en comunidades de la TCO Guarayos

Hugo Franck ...................................

2

Forestería Comunitaria -

Gestión Forestal Comunal TCO Yuqui-CIRI

Raúl Lobo .....................................

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La Actividad Forestal Comunitaria

Echa Raíces en Bolivia

Andrew Enever .............................

7

Destino de los Beneficios del Aprovechamiento Forestal en la Unidad Forestal Indígena San Pedro-Tacana Wilder Vásquez R ........................ Estrategia de Capacitación de la Unidad de Forestería Comunitaria del Proyecto BOLFOR

9

Hugo Franck .................................

10

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003

Intercambio Técnico para el Fortalecimiento de la Capacidad Indígena para el Manejo Forestal

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003 Intercambio Técnico para el Fortalecimiento de la Capacidad Indígena para

Peter Cronkleton

CIFOR-Bolivia

E l inicio exitoso de proyectos de manejo forestal con comunidades indígenas depen- de de los participantes y de su conoci-

miento sobre operaciones forestales, su capacidad para el monitoreo de dichas actividades y su conciencia de los impactos potenciales en el recurso forestal. Recientemente, una serie de actividades de intercambio comunitario, organizada por BOL- FOR, CIFOR y la Fundación José Manuel Pando (instituciones financiadas por USAID), ha puesto en marcha un proceso de aprendizaje entre comu- nidades, que fortalecerá las capacidades locales para el manejo forestal y ampliará la participación local en dicho manejo. Estas actividades también han servido para diseminar información sobre mejores prácticas de manejo forestal y demostrar una sólida coordina- ción interinstitucional. Los intercambios consis- tieron en visitas de las comunidades guarayas de Salvatierra y Cururú a la concesión forestal cer- tificada La Chonta y visitas a estas mismas comunidades por parte de representantes de la comunidad Bolpebra y la TCO Yaminahua-Machi- neri, dos grupos de Pando que han ingresado en procesos de manejo forestal. El programa de intercambio entre comuni- dades guarayas y La Chonta estuvo enfocado en la investigación silvicultural que lleva a cabo el Pro- yecto BOLFOR. En dicha concesión, se usan parce- las experimentales para monitorear el impacto de diferentes tipos de intensidades de aprovecha- miento forestal en el ambiente del bosque y la eficiencia operativa. La intención de estas visitas fue brindar a las comunidades con poca expe- riencia en manejo forestal, la oportunidad de observar operaciones de aprovechamiento en el te- rreno y conocer avances logrados mediante la investigación en curso. Las visitas se concibieron como un paso para ampliar la participación de los miembros de las comunidades en proyectos de manejo forestal y los 50 hombres, mujeres y jóvenes que participaron en éstas retornaron a sus comunidades motivados para comenzar a monitorear las operaciones fores-

tales en sus bosques y para incorporar mejores prácticas en sus programas de manejo. La segunda actividad de intercambio logró concretar la visita de representantes comunales de dos grupos del departamento de Pando a las áreas de operación forestal en la TCO Guarayos. Salvatierra y Cururú constituyen excelentes modelos para las comunidades que deseen iniciar proyectos de manejo forestal. En apenas su se- gundo año de manejo, ambas están trabajando con muy poca dependencia de asistencia técnica exter- na, han efectuado sus censos forestales por sí mismas y han contratado profesionales forestales para la supervisión del aprovechamiento en sus bosques. Las evaluaciones iniciales muestran que estos proyectos están teniendo un marcado impacto económico en la región. Ambos proyectos combina- dos generarán aproximadamente 300.000 dólares en actividades económicas en la provincia. Los empleos que se han creado en las comunidades aparentemente han duplicado el ingreso promedio de las familias participantes y, al finalizar la temporada de trabajo, las comunidades contarán con beneficios comunales adicionales que serán debidamente distribuidos. Dichas razones motivaron a BOLFOR y la Fundación José Manuel Pando a llevar a cabo la visita de los dirigentes comunitarios de Pando a Guarayos para reunirse con líderes comunales, visitar la unidad de aprovechamiento en Cururú y observar a los comunarios de Salvatierra durante la ejecución de su censo forestal. El éxito de las comunidades guarayas motivó a los visitantes de Pando y sirvió para convencerlos del potencial del manejo forestal, lo cual se refleja en el inicio de los planes de manejo. Los comuna- rios guarayos que participaron de esta experiencia también adquirieron confianza y se sintieron orgu- llosos de dar a conocer sus planes de manejo forestal a otros pueblos indígenas

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003

Resultados de la Primera Gestión de Aprovechamiento Forestal en Comunidades de la TCO Guarayos

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003 Resultados de la Primera Gestión de Aprovechamiento Forestal en

Hugo Franck

  • C on la caída de la primeras lluvias a mediados de noviembre del 2002, el re- pliegue de maquinaria y el traslado de las

últimas troncas del Área de Aprovechamiento Anual (AAA) de Salvatierra hasta el aserradero en Ascensión, BOLFOR dio por concluida la primera operación de aprovechamiento en la TCO Guarayos. Algunas semanas previas y de forma gradual, también se habían finalizado las operaciones forestales en las comunidades Curu- rú y Santa María. Antes de pretender estimar el impacto alcanzado en la primera gestión de aprovecha- miento realizada en la TCO Guarayos, quisiera- mos rememorar el proceso que ha significado llegar hasta este punto desde 1999. Desde la capacitación cabal sobre las implicaciones de un Plan de Manejo Forestal por parte de las comu- nidades, su capacitación en el levantamiento de inventarios y censos, la organización de los grupos humanos involucrados en aprovecha- miento, hasta la identificación de clientes y prestadores de servicios, entre otros. No cabe duda que en un inicio los retos parecían ser mayores a las potencialidades, pese al empeño y dedicación de los involucrados: tan- to de los propios comunarios como de los técnicos asesores. En este sentido, las mayores preocu- paciones eran la inexperiencia de las comuni- dades en cuanto a aprovechamiento forestal y la carencia de un capital mínimo que posibilite, al menos, la tumba y el trozado de troncas. Más aún, las comunidades no gozaban de credibili- dad ante los prestadores de servicios de arrastre y transporte, que de otro modo les hubiera facilitado la suscripción de contratos con pagos diferidos en función a volúmenes entregados a los compradores. Por otro lado, los bajos precios establecidos localmente durante los últimos años influyeron también en la decisión de no realizar aprovecha-

miento alguno mientras las condiciones no

permitieran al menos recuperar los costos de operación y las inversiones realizadas en herra- mientas de gestión y la apertura de caminos. Hasta principios del 2002 se había venido promocionando, sin éxito, la oferta maderable de las tres comunidades de Guarayos. Sin embargo, la perseverancia de los comunarios y el decidido apoyo de los técnicos, tanto del Proyecto BOLFOR como del Centro Amazónico de Desa- rrollo Forestal (CADEFOR), dio frutos. La em- presa United de La Paz aceptó suscribir un contrato piloto de compra-venta bajo una nueva estrategia de comercialización, la cual le permi- tía alcanzar precios convenientes para la empre- sa y también para las comunidades. Con el contrato suscrito, todo hacía suponer que se había alcanzado el primer triunfo y que en adelante todo sería éxito, aunque con cierta dificultad, pues obviamente se había considera- do un esforzado plan de trabajo. Sin embargo, ya en los hechos, en muchos casos la situación salió de lo programado debido a lluvias torrenciales fuera de temporada, escasos recursos para afrontar gastos de operación, falencias en la aplicación de procedimientos administrativos, etc. Un análisis posterior nos señalará si esta experiencia puede ser catalogada aún como más valiosa de lo previsto, en la medida que se ha logrado vencer un sinnúmero de imprevistos y ajustarse a las condiciones adversas. La primera comunidad en iniciar opera- ciones fue Santa María. Esta prácticamente con- solidó la presencia de la empresa United en la zona de Guarayos. Después de poco más de dos meses de operación, una vez que su oferta de madera comenzaba a agotarse y se había acu- mulado algunos ingresos, Santa María facilitó un crédito a Cururú para que inicie su apro- vechamiento y pueda proveer de madera al mismo cliente. Para Cururú las operaciones de aprovecha- miento no tuvieron la misma fluidez y suerte,

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pues desde un inicio los retos y problemas fue- ron mayores. Los volúmenes comprometidos eran superiores y las condiciones de entrega de madera más exigentes. Debido a las continúen- cias, como las lluvias en junio y el deterioro de puentes y caminos que tuvieron que ser nueva- mente rehabilitados, las entregas de troncas en aserradero tuvieron un atraso considerable y debieron ser reprogramadas. Pero, al igual que en el caso de Santa María, se llegó a un punto de estabilidad que permitió organizar de mejor ma- nera las labores de campo, ganar la confianza de algunos proveedores de insumos y servicios, así como la acumulación de un pequeño capital. En esta oportunidad, este fondo fue brindado en carácter de crédito a la comunidad de Sal- vatierra. Sin este apoyo financiero, Salvatierra no hubiese podido arrancar su gestión de aprove- chamiento, cuyo destino fue la provisión de madera al mismo cliente en un inicio. Sin embargo, para esa fecha, nuevos compradores de madera, cinco en total, se presentaron en el escenario ampliando la demanda de madera en volumen y número de especies. De forma simi- lar, la oferta de servicios también se incrementó. Gracias a ello se establecieron condiciones más flexibles y ventajosas en cuanto al acceso y pago por los servicios recibidos, basados, en muchos casos, en el pago en troncas. Pero las soluciones a los conflictos que se presentaron para alcanzar este resultado no se dieron de forma inmediata o en un muy corto

plazo. Por ejemplo, el retraso en los pagos por parte de los compradores, a su vez, impidió honrar deudas asumidas por las comunidades. Sin embargo consideramos que, siguiendo esta línea, en una o dos gestiones más de aprovecha- miento las comunidades de la TCO Guarayos habrán logrado consolidar el modelo de manejo sostenible, dentro de un marco de viabilidad económica. El estado de resultados señala datos halagadores, pues entre las tres comunidades generaron ventas por más de 250 mil dólares; 25 mil de los cuales se han destinado al pago de salarios a los propios comunarios que participa- ron en las labores de campo. Este monto repre- senta en promedio un ingreso adicional de 220 dólares por familia. Otros beneficios directos que se han generado para la comunidad son la construcción y el mejoramiento de caminos y la provisión de un fondo destinado a salud y educación. Este breve resumen de la experiencia no podría considerarse justo ni completo, sin reconocer a los principales actores que partici- paron, apoyaron y arriesgaron bienes en este proceso: las comunidades en su conjunto, sus dirigentes y los responsables de labores de campo, los técnicos y las instituciones de asis- tencia técnica, empresas madereras vecinas y también los proveedores de servicios. Se debe destacar también el apoyo de quienes fueron los agentes financieros, como el proveedor de com- bustible y las tiendas de abarrotes que sumi- nistraron víveres a crédito.

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003 pues desde un inicio los retos y problemas fue- ron

Foto: P. Cronkleton - CIFOR

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Forestería Comunitaria

Gestión Forestal Comunal TCO Yuqui-CIRI

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003 Forestería Comunitaria Gestión Forestal Comunal TCO Yuqui-CIRI Raúl Lobo

Raúl Lobo

  • L a Tierra Comunitaria de Origen Yuqui- CIRI se encuentra en los municipios de

Puerto Villarroel y Chimoré, en la provincia Carrasco en el trópico de Cochabamba. La TCO tiene una superficie de 120.000 Ha aproximadamente y cuenta con un plan de manejo forestal que abarca 55.000 Ha. Si consideramos que uno de los pilares fundamentales del desarrollo forestal sostenible es la apropiación permanente del proceso pro- ductivo por parte de los sujetos (en este caso las comunidades indígenas), nuestros esfuerzos para que dichas comunidades sean cada vez más responsables del manejo de sus recursos natu- rales deben ser ampliados.

PROCESO DE PLANIFICACIÓN

En vista de los requerimientos de la Ley Forestal y la necesidad de hacer efectivo el manejo forestal sostenible en la TCO Yuqui– CIRI, se realizó el proceso de planificación con varias consultas a las bases, además de informa- ción detallada sobre los pasos, elementos y requerimientos necesarios para la gestión fores- tal indígena. Este proceso se inicia a fines de 1998 y demora hasta fines de 1999. La imple- mentación del plan se inicia el año 2000 habiéndose ejecutado hasta la fecha dos planes operativos anuales y haberse iniciado la ejecu- ción del tercer POAF. En síntesis, el proceso de implementación del Plan de Manejo Forestal de la TCO Yuqui- CIRI significó proporcionar información socio- económica y técnica a las seis comunidades, hacer el análisis y lograr consenso mediante la discusión comunal para la toma de decisiones.

LOGROS

  • Plan de manejo aprobado y en plena implementación

Después de un proceso de discusión y análisis, primero entre los dos consejos Yuqui y CIRI, y luego entre las seis comunidades, se elaboró y aprobó el Plan de Manejo Forestal en varias asambleas consultivas. Este fue presen- tando a la Superintendencia Forestal y fue aprobado por ésta.

  • Equipo técnico indígena funcionando

Si bien el equipo indígena no está capa- citado a plenitud, el mismo cuenta con capaci- dad básica necesaria para llevar adelante las operaciones forestales. En los aspectos técnicos, el equipo está más capacitado y se está avan- zando en aspectos organizativos y adminis- trativos.

  • Comité de gestión consolida su institucionalidad

El comité de gestión forestal ha hecho más visible su accionar mostrando su capacidad en las diferentes actividades, como la negociación con empresas y sindicatos de colonos, la distri- bución de beneficios para las 197 familias y la implementación de una oficina en Puerto Villa- rroel. Por otro lado, ha sido capaz de responder a las exigencias de la evaluación de SmartWood, tanto en el ámbito técnico como en el organizativo-administrativo.

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  • La TCO está cerca de lograr la certificación del manejo forestal

SmartWood efectuó la evaluación final para la certificación de la TCO Yuqui-CIRI. La evaluación fue muy positiva y, al cumplir algu- nos requisitos, se tiene previsto el otorgamiento de la certificación para fines del presente año.

LECCIONES APRENDIDAS

  • Iniciar el proceso con aspectos sencillos y avanzar hacia lo complejo

Consideramos que el éxito de la empresa forestal comunitaria no radica en abarcar desde el inicio todas las etapas del proceso productivo forestal sino, más bien, estar preparados para ejecutar cada etapa de manera eficiente y de forma gradual. En esta línea, la TCO Yuqui- CIRI decidió, en primer termino, perfeccionar las operaciones de campo como el inventario, censo y aprovechamiento forestal, y la adminis- tración de forma transparente y efectiva.

Posiblemente las próximas etapas puedan constituir procesos productivos más complejos. Para ello las organizaciones indígenas deben estar preparadas y asumir los retos con respon- sabilidad. La incorporación de valor agregado no se dará por el buen deseo de tenerlo, tanto de los actores externos (agencias de cooperación) como de los indígenas mismos, sino en la medida en que estos últimos tengan la capacidad de hacerlo.

  • Definir con claridad etapas del proceso productivo forestal

Es importante desde el inicio que el grupo tenga claridad sobre las etapas del proceso productivo forestal. Las experiencias nos mues- tran que rápidamente se pretende implementar aserraderos portátiles o carpinterías comunales, cuando todavía no se han hecho efectivas las operaciones forestales de campo ni las prácticas administrativas básicas, que consideramos nece- sarias para asumir las siguientes etapas del proceso productivo. De esta manera, evitaremos invertir en maquinaria trabajando a media capacidad o ninguna, o carpinterías comunales que se están “oxidando en medio monte”.

  • Hacer visibles los beneficios a nivel familiar y comunal

Como todo grupo asociativo, los Yuquis han tenido su motivación en el Plan de Manejo, en parte por haber obtenido beneficios económicos de manera visible. A pesar de tener procesos productivos básicos y tradicionales, sus econo- mías están afectadas por los mercados locales a veces en condiciones desventajosas.

  • Reforzar la cultura de la transparencia y el acceso democrático a los beneficios

La gestión forestal local ha incentivado – y debe seguir haciéndolo - el acceso democrático a los recursos del bosque a través de la adminis- tración transparente de las operaciones fores- tales, tanto en el ámbito técnico como en el económico-financiero. Este aspecto no es fácil de poner en práctica, pues los liderazgos locales han sido, en algunos casos, muy centralizados y unipersonales.

  • Articular procesos de administración directa con la contratación de servicios

El enfoque comunitario no necesariamente implica que todos los trabajos deban realizarse por administración directa. Para ello, en la TCO Yuqui-CIRI se han implementado contratos con grupos de trabajo locales para las operaciones forestales de aprovechamiento, habiéndose obte- nido resultados muy positivos por la efectividad del trabajo realizado.

  • Buscar la cohesión interétnica en función de objetivos comunes

La TCO Yuqui-CIRI está compuesta princi- palmente por dos etnias: los Yuquis y Yuracarés, y grupos menores como Mojeños, Trinitarios y Movimas. No hubiera sido posible la cohesión ínter-étnica si no se identificaban objetivos co- munes, como la defensa del territorio de las amenazas externas y la búsqueda de beneficios a partir de los recursos forestales para las comunidades. Actualmente, la defensa de los recursos de cacería, pesca, ríos y lagunas es el eje de las preocupaciones colectivas.

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Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003 Obtener garantías de las empresas para la venta de

Obtener garantías de las empresas para la venta de madera

La experiencia nos enseña que, aparte del buen precio por la madera que puedan ofrecer las empresas, se debe analizar las garantías que ofrecen las mismas. En este caso, los indígenas prefieren vender a empresas con bienes inmue- bles y mejor si éstas están establecidas en la zona del trópico.

DESAFÍOS

  • Muchos grupos étnicos han pasado de ser cazadores y recolectores ha ser productores forestales primarios. El desafío radica en cómo se preparan estas comunidades para que se articulen al mercado en condiciones favorables.

  • Los grupos locales muestran mucho interés por incorporar sus actividades forestales en el marco de la ley, pero faltan incentivos para avanzar. El Estado exige el pago de impuestos a toda actividad económica; sin embargo no perciben que sus prioridades, como por ejemplo la construcción de caminos en zonas de producción forestal, no cuentan con el apoyo de la prefectura o los municipios.

  • Las normas técnicas que promueve el régimen forestal son asimiladas con cierta rapidez por los grupos locales, aunque los aspectos socio-organizativos de la gestión empresarial comunitaria todavía están ma- durando ya que requieren un mayor periodo de adecuación.

  • Se generan beneficios económicos visibles aunque no necesariamente excedentes que puedan ser acumulados. La necesidad de incorporar ingresos a las economías locales para cubrir necesidades básicas de las fami- lias indígenas es permanente y la actividad es, en este sentido, una gran opción.

  • Las comunidades locales tienen poca capa- cidad de gestión productiva para el mercado y, al mismo tiempo, los empresarios priva- dos exigen producción a mayor escala. De este modo la articulación de cadenas productivas es aún incipiente.

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003 Obtener garantías de las empresas para la venta de

Después de haber elaborado, aprobado e implementado el Plan de Manejo Forestal el desafío importante radica en clarificar el plan empresarial que, sin duda, no parte de cero pues las bases estratégicas se han dado y están funcionando. Estas son:

  • Permitir la mayor libertad de acción a la empresa forestal comunitaria, evitando interferencias negativas de los mandos políticos de la organización indígena.

  • El sistema administrativo contable debe ser sencillo y posibilitar la fluidez de las operaciones forestales.

  • El manejo de recursos financieros debe realizarse a través de una institución financiera como cooperativas o agencias bancarias locales.

  • La venta de madera en tronca evitando grandes inversiones en la realización del aprovechamiento y los riesgos que con- lleva una operación forestal más comple- ja. Esta modalidad estará vigente mientras no existan las capacidades para pasar a la siguiente fase produc- tiva.

Realizar operaciones de censo y aprove- chamiento por contrato con los grupos locales.

Exigir depósitos bancarios o boletas de garantía a los compradores de madera.

Capacitar en la acción a los gestores locales de las empresas forestales comu- nitarias.

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003

La Actividad Forestal Comunitaria Echa Raíces en Bolivia *

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003 La Actividad Forestal Comunitaria Echa Raíces en Bolivia Andrew Enever

Andrew Enever

E n la estructura de madera de una escuela, rodeada de la profusa selva tropical propia la región, unos 30

miembros de la comunidad indígena Yuqui se reunieron recientemente para analizar los dos primeros años de su proyecto de manejo forestal. "Sin ese plan de manejo, habríamos des- truido todo el bosque," explica Jonathan Isate- gua Guaguasu, vicepresidente de la Organiza- ción del Pueblo Indígena del Trópico de Cocha- bamba (CPITO) y ex cacique, o líder comuni- tario, del consejo de Yuqui. "Este es un gran avance que hemos logrado, el cual nunca podríamos haber soñado antes." Los Yuquis tradicionalmente vivían como cazadores-recolectores nómades en la Amazonia Boliviana. Luego, hace cinco años, a ellos, junto con miembros de las comunidades Mojeño, Mobima, Trinitario y Yuracarñé, se les conce- dieron derechos sobre 120.000 hectáreas de territorio indígena Yuqui (TCO). Actualmente, las comunidades de la TCO están aplicando prácticas forestales sustentables para conservar el bosque, y asegurar su propia supervivencia. El hecho de que alcanzaran esta posición se debe, en no escasa medida, a los esfuerzos de organizaciones que incluyen la Fundación Mun- dial Vida Silvestre (WWF en su sigla inglesa). Esta ha lanzado una campaña regional desde Bolivia hasta México, para promover la actividad forestal comunitaria como herra- mienta conservacionista en América Latina. "En el curso de las dos últimas décadas, las comunidades indígenas de América Latina han recibido millones de hectáreas de tierra o bosques que, en muchos casos, son importantes desde el punto de visa conservacionista," infor- ma Nils Häger, del Programa de Certificación Forestal de WWF.

*

TERRENO FÉRTIL

Por comparación con México o Guatemala, Bolivia es una recién llegada en el tema de actividades forestales comunitarias. Pero el país ha dado grandes pasos para mejorar las prác- ticas forestales. Desde que en 1996 se promul- gara una nueva ley forestal, Bolivia se ha convertido en líder mundial de la certificación de selvas tropicales naturales por parte del Forest Stewardship Council (FSC), consejo de regencia forestal, teniendo certificadas casi 1 millón de hectáreas. Otros 4 millones de hectáreas están siendo operadas con planes de manejo que cumplen con muchos de los requisitos de certi- ficación, como ser ciclos de extracción a 20 años, y límites en el diámetro de los árboles pasibles de explotación. Bolfor, organización no gubernamental local que recibe fondos de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos, contribuyó a redactar la nueva ley y ayudó a las empresas madereras a mejorar sus pautas. A pedido de los gobiernos de Bolivia y EE.UU., Bolfor ha virado su enfoque, en dirección a las actividades forestales comunitarias. Inicialmente, los Yuquis se preguntaban por qué debían cumplir con los requisitos del organismo regulador forestal boliviano, un órga- no independiente que supervisa a la industria maderera. Pero dos años después de haber deci- dido ensayar el nuevo enfoque, la comunidad se está entusiasmando por los beneficios obtenidos. La primer venta de madera, organizada mediante licitación pública, generó US $40.000. En un paso extraño a las comunidades, el dinero se depositó en una cuenta bancaria. La idea era romper el control que los líderes comunitarios tenían sobre lo recaudado por la madera.

Este artículo se publicó en la revista Ecoaméricas de agosto del 2002 y se reproduce aquí sin variaciones en el texto original.

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003

"Era muy importante colocar el dinero directamente en un banco y asegurarse de que no pasara por los bolsillos de los caciques," dice Lobo. "Ahora comienza a haber un control social sobre los líderes, y éstos comienzan a actuar más democráticamente. Ahora están enten- diendo que la TCO y sus recursos no pertenecen al líder sino a todo el grupo." Más de la mitad del dinero depositado se orientó hacia pagos familiares, sueldos de traba- jadores de la madera, y compras de elementos comunitarios que iban desde techos metálico hasta motores fuera de borda. Y se gastaron US $3.000 adicionales para realizar un censo maderero en la siguiente área destinada a explotación.

RÉDITOS A LARGO PLAZO

Fuera de esos beneficios directos, contar con un plan forestal legalmente respetado ha permitido consolidar los derechos territoriales de las seis comunidades de la TCO y dado un elemento en torno del cual puedan unirse esos grupos étnicos distintos. Se prevé que los ingre- sos de este año superen los US $50.000, y las comunidades esperan que en el curso de unos po cos años puedan ahorrar suficiente dinero como para comprar un aserradero de modo de poder agregar valor al producto, vendiendo maderas aserradas en lugar de madera en rollo.

Las comunidades también podrían certi-ficar su concesión, lo cual quizás les ayudaría a obtener mejores precios y ampliar la gama de variedades de madera que venden. WWF está ofreciendo apoyo financiero en esta zona. Pero Häger explica que la certificación no redundará en beneficio alguno a menos que la madera pueda llegar a los mercados estadounidense y europeos, que asignan valor a los sellos "verdes". Y para que esto ocurra, la madera deberá ser transportada, procesada y vendida por empresas que estén ellas mismas certificadas. Si bien establecer dichos vínculos probable- mente exceda la capacidad de la mayoría de las comunidades pequeñas, el Centro Amazónico de la empresa forestal sustentable (Cadefor), en Santa Cruz, está trabajando para poner a trans- portadoras y aserraderos certificados en contac- to con las comunidades. Independientemente de lo que ocurra res- pecto de la certificación, los indígenas lugareños creen que el plan forestal los está ayudando a asegurarse su lugar en la TCO. "Este plan de manejo es para el futuro de nuestros hijos," dice Raquel Guagua Subera Isategua, de la comuni- dad Yuqui. "De modo que no tengan que dejar la comunidad y convertirse en mendigos, como otros que conocemos, que no tienen tierra."

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003 "Era muy importante colocar el dinero directamente en un

Foto: N. Hager - WWF

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Destino de los Beneficios del Aprovechamiento Forestal en la Unidad Forestal Indígena San Pedro-Tacana

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003 Destino de los Beneficios del Aprovechamiento Forestal en la Unidad

Wilder Vásquez R.

E Ixiamas está ubicada al pie de las últimas estribaciones andinas, donde la gran planicie amazónica se extiende hacia el

oriente de Bolivia. Por décadas, en los ricos bosques de la región se explotó gran parte de las maderas preciosas que las empresas madereras exportaban al mundo. La implementación del nuevo régimen forestal de la nación ha traído vientos de cambio a la zona y un nuevo actor se ha incorporado al sector forestal: las comunidades indígenas. A principios del año 2000, BOLFOR inició actividades de reconocimiento del potencial fores- tal del área identificada para manejo de la comunidad San Pedro, dentro de la Tierra Comunitaria de Origen Tacana. En base a esta información se orientó el primer censo forestal y posteriormente la elaboración del inventario y el Plan General de Manejo Forestal correspondiente en una superficie de 21.411 ha. El primer POAF, con una superficie de 840 ha, permitió iniciar operaciones de aprovechamiento el año 2002. Con el apoyo de BOLFOR y el Centro Amazónico de Desarrollo Forestal (CADEDOR) la comunidad logró firmar un contrato de compra y venta de madera con la empresa Complejo Industrial de Madera (COMINMA). Para el apro- vechamiento de la primera superficie de corta, las labores de extracción se ejecutaron en un periodo

de cuatro meses. Además del personal del proyecto, la comunidad contó con el respaldo de un técnico forestal, mano de obra proveniente de la propia comunidad y contratistas para la corta, despunte y trozado de árboles. Por su parte, la empresa COMINMA se encargó de las etapas de extracción y transporte de trozas desde el área de aprovechamiento al aserradero. A través del trabajo organizado entre los comunarios y la empresa, la comunidad San pedro entregó 9.394 metros cúbicos de madera en rola de 15 especies. El responsable de administración de la Unidad Comunal de Producción Forestal San Pedro presentó un estado financiero de los resultados del aprovechamiento. La venta de madera reportó un monto de cercano a los 60 mil

dólares y los costos directos de operación mas impuestos representaron alrededor del 75% de los ingresos. Después de haberse reservado un monto para cubrir algunos costos fijos e imprevistos, la utilidad de la gestión fue del orden de los 13 mil dólares. Los beneficios del aprovechamiento fueron distribuidos de forma consensuada por la comu- nidad. Diez por ciento se entregó al CIPTA, otro monto similar se invirtió en la empresa forestal comunal (infraestructura de acceso y censo), 40% se entregó como bono de producción a las personas que trabajaron en forma directa en las labores de aprovechamiento y el restante 40% se repartió como beneficio indirecto para todos los miembros de la comunidad. Este último porcentaje no se entrega en efectivo, sino que, por consenso general, se invirtió en obras de mejora de infraestructura social. Un año después de esta primera experiencia, es decir al cierre de la gestión del 2003, la comu- nidad San Pedro ha demostrado nuevamente que las empresas forestales comunitarias tienen la capacidad de manejar sus recursos forestales de manera eficiente y transparente, generando bene- ficios para todos los comunarios y brindando fuentes de trabajo para sus miembros. Los ingresos generados en esta última campaña se han reinvertido para financiar la siguiente gestión forestal 2004, han servido para fortalecer la organización comunal indígena y se han estable- cido nuevos montos para el financiamiento de obras de beneficio común y otras actividades productivas, como la adquisición de equipos para la producción apícola. Así mismo, la experiencia de San Pedro ha demostrado ser una actividad económicamente viable, lo cual viene motivando la participación en actividades forestales de un mayor número de personas y afianza el manejo forestal sostenible a nivel de las otras diez empresas comunitarias establecidas en la zona.

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Estrategia de Capacitación de la Unidad de Forestería Comunitaria del Proyecto BOLFOR

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003 Estrategia de Capacitación de la Unidad de Forestería Comunitaria

Hugo Franck

  • L a Unidad de Forestería Comunitaria, actuando dentro del marco del desa- rrollo forestal sostenible y particu-

larmente buscando el fortalecimiento de las empresas forestales comunitarias - EFC ha implementado a lo largo de los últimos tres años una estrategia que involucra de forma integral cuatro áreas de trabajo: manejo técnico forestal, organización, administración y comercialización. Para lograr el objetivo planteado, una de las tareas fundamentales ha sido el incrementar las capacidades de quienes integran las EFC; proceso que se ha basado metodológicamente en el análisis y la valorización de las propias experiencias, que en otras palabras puede resu- mirse como “aprender haciendo”. Bajo este concepto se han implementado dos modalidades de trabajo: la capacitación en servicio por un lado y, por otro, el desarrollo de eventos de motivación y transmisión de técnicas y métodos. La primera modalidad se asemeja a una asesoría, cuyo objetivo es la capacitación duran- te la ejecución misma de las actividades que llevan a cabo los principales actores: miembros de las directivas, responsables de área, líderes, empleados, contratistas, etc. El acompañamiento en los procesos de análisis, toma de decisiones y durante las labo- res cotidianas ha sido el medio más adecuado para introducir ideas, métodos y nuevas formas de trabajo, adecuados a las particularidades de cada empresa y a sus integrantes. Los temas y la frecuencia de estas tareas se han dado según la demanda de cada EFC y en

función a cada situación en particular. Estas han incluido: adecuación de la estructura organizativa, análisis de alternativas de acción,

asesoría en la toma de decisiones, implemen- tación de procedimientos administrativos, opera- ciones financieras, labores de aprovechamiento, manejo de conflictos, etc. En la segunda modalidad de capacitación, los objetivos perseguidos han sido más bien la transmisión de información relacionada a la gestión forestal en general, la motivación a la adopción de mejoras administrativas y el forta- lecimiento en sí del conocimiento y las capaci- dades de todos los miembros de las EFC. Los eventos que se han llevado a cabo para ello fueron talleres y seminarios locales, o bien individuales para cada EFC, abiertos a todos los socios interesados, incluyendo sus familiares. Cuando el tema ameritaba ser tratado con mayor profundidad, en una segunda oportuni- dad se realizaron talleres con carácter regional, dirigidos específicamente a las directivas, res- ponsables de áreas y líderes. Para destacar estos eventos se ha puesto especial énfasis en usar una metodología parti- cipativa y en el uso de prácticas y dinámicas de aprendizaje acordes a las particularidades pro- pias del tema y al grado de formación de los participantes. Asimismo, se ha previsto el apoyo con material técnico impreso, para lo cual se han elaborado cartillas, manuales y documentos técnicos, según la conveniencia del tema. Los temas de capacitación han respondido a ejes temáticos de las cuatro áreas de acción, tratando de mantener en la medida de lo posible la integralidad o correspondencia entre éstas. Así, cada una fue desarrollada por temas y contenidos, en algunos casos incluyendo metodo- logías propias para la implementación de herra- mientas de gestión.

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003

LA CAPACITACIÓN POR AREAS DE ACCION

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003 LA CAPACITACIÓN POR AREAS DE ACCION Área de organización En

Área de organización

En cuanto a organización, se ha consi- derado la conformación en sí de las unidades operativas forestales, sean Agrupaciones Socia- les del Lugar (ASL) o Unidades Forestales Indígenas (UFI en TCO) y, una vez logrado ello, el enfoque fue el fortalecimiento de sus miem- bros para un desenvolvimiento eficiente dentro del marco de sus objetivos y reglamentos. El enfoque se ha orientado a que los propios miembros sean los protagonistas del desarrollo de la empresa comunitaria, razón por la cual la metodología de trabajo haya considerado en su mayoría actividades de concienciación, análisis participativo, monitoreo y control democrático interno, además del planteamiento de estrate- gias de gestión en términos comunales, empre- sariales y sociales. La generación de una visión empresarial dentro de la actividad forestal comunitaria ha sido uno de los principales retos, aunque sin pretender sobrepasar la capacidad real de opera- ción de la empresa asistida. Por otro lado, el enfoque de género adopta- do ha motivado a que las mujeres también sean beneficiarias de la capacitación e información brindada por el proyecto. La consigna fue moti- var su integración en el contexto del manejo forestal y en la toma de decisiones sobre los recursos y el destino de los beneficios. Los temas en esta área de acción consi- deraron: procedimientos para conformar una unidad forestal comunitaria, estructura organi- zativa, definición de estatutos y reglamentos, distribución de beneficios, definición de funcio- nes, fortalecimiento de líderes, manejo de con- flictos, sistemas de control interno y evaluación de la gestión forestal en general, entre otros. Las principales herramientas que se han desarrollado consideraron una metodología netamente participativa, donde el papel de los consultores del proyecto ha sido el de facilita- dores; ya sea como moderadores o proveedores de información. Los principales documentos que resultaron de este servicio son:

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Estructura organizativa: organigrama que define claramente las instancias de decisión, dirección, ejecución, seguimiento y control al interior de las EFC y la distribución de carteras y la relación entre éstas.

  • Estatutos y reglamentos: comprende el mar- co y las normas que rigen el accionar de los socios y la naturaleza de la empresa forestal.

  • Manual de funciones: describe cada una de las responsabilidades y labores que deben desarrollar directivos, socios y funcionarios que asumen determinada cartera o cargo dentro de la estructura organizativa y operativa.

  • Autoevaluación: considera un método para evaluar la calidad de la gestión en términos generales, además de destacar y priorizar las necesidades y mejoras que deben ser encaradas a corto plazo. Esta herramienta no discrimina específicamente los aspectos organizativos de los administrativos.

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Área de Manejo Técnico Forestal

En manejo técnico, la dirección de la capacitación se ha orientado fundamentalmente a la cabal concepción del manejo sostenible desde un enfoque técnico y legal, además de la generación de capacidades que permitan desa- rrollar de forma eficiente los instrumentos de gestión forestal (Plan Operativo Anual Forestal - POAF y Plan General de Manejo Forestal- PGMF) y las labores de aprovechamiento. Los temas de mayor relevancia han sido:

bases técnicas del manejo forestal, elaboración de inventarios y censos, prácticas adecuadas de aprovechamientos (corta dirigida), manejo de equipos e instrumentos, apertura de caminos, y tratamientos silviculturales, entre otros. Todos éstos han sido desarrollados tanto en el marco teórico como práctico, a través de la capacitación en servicio y a través de talleres formales con visitas de campo. En este sentido, los eventos de capacitación se han orientado a todos los miembros que componen las empresas forestales sin restricción Sin embargo, también se ha dado cobertura a profesionales, técnicos, universitarios y funcio- narios u operadores forestales. Asimismo, el proyecto ha implementado un programa especial

para la formación de auxiliares forestales a nivel

de comunidades indígenas. Específicamente en cuanto a capacitación en servicio, los técnicos forestales del proyecto han apoyado directamente en la elaboración de inventarios y censos, en la redacción y

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socialización de PGMF y POAF y en las opera- ciones mismas de aprovechamiento; actividades que incluyen apertura de caminos, manejo de mapas e instrumentos, corta dirigida, cubica- ción, saneamiento de troncas, carguío, etc. En este servicio también se ha incluido la certificación forestal y la adecuación de los procedimientos rutinarios de trabajo a las normativas establecidas. Por otro lado, en el fortalecimiento de capacidades también se ha considerado a prestadores de servicios y empresas de primera transformación (aserrío), para mejorar las condiciones y la calidad de los productos ha ser ofertados finalmente por las EFC. Los principales instrumentos de gestión desarrollados con apoyo del área de manejo forestal son:

Plan General de Manejo Forestal

  • Plan Operativo Anual Forestal

  • Mapas

Evaluación del aprovechamiento

Boletín BOLFOR Edición No. 26, Noviembre 2003 socialización de PGMF y POAF y en las opera-

Área de Administración

El objetivo fundamental en administración ha sido el mejoramiento de la calidad de gestión, a través de la implementación de herramientas y procedimientos administrativos adecuados y el manejo eficiente y transparente de los recursos. Para ello, las labores desempeñadas respon- dieron a varias estrategias de capacitación e involucraron a las directivas de las EFC, a socios que mostraron predisposición en el manejo administrativo, a contadores o auxiliares contratados por las EFC e incluso a estudiantes de contaduría comercial de institutos locales que en el futuro podrán prestar servicios a las empresas forestales. En cuanto a capacitación en servicio, la documentación y sistematización de procedi- mientos administrativos fue considerada como el principal reto, dado el alto grado de informa- lidad con la que en general operan las organi- zaciones en el área rural. La solución a este problema se ha dado con el Manual de Procedi- mientos específico para cada empresa, en cuya elaboración participaron las directivas y los responsables de área.

Por otro lado, la falta de un manejo con- table básico ha impedido en el pasado el manejo transparente de los recursos económicos en la mayoría de las EFC. Para subsanar ello, se ha optado por la contratación de contadores o auxiliares administrativos, quienes dependieron técnicamente de las EFC, pero fueron financia- dos por el proyecto durante la primera gestión. Para asegurar un servicio eficiente, se ha ela- borado un nomenclador contable específico para empresas forestales que permite establecer un sistema contable adecuado. Para dar sostenibilidad a esta estrategia, socios con mayor grado de formación o experien- cia administrativa, principalmente tesoreros y responsables administrativos, fueron también capacitadas en contabilidad y estructuración de costos de operación. Con ello se ha asegurado el

manejo de un sistema contable sencillo, pero

adecuado para el nivel de operaciones de cada EFC. Los temas que prevalecieron como parte de la motivación fueron: bases de la adminis-

tración, contabilidad básica, análisis de costos

de operación y precios, planificación de activida-

des (Plan de Gestión), control y evaluación. Al

capacitar en estos temas a la generalidad de los

socios se ha buscado que ellos comprendan la razón de los instrumentos administrativos y con base en ello exijan a sus directivas su implemen- tación. Otro tema de importancia, tanto en motiva- ción como capacitación, ha sido el análisis de situación (diagnóstico) y la planificación para la siguiente gestión, cuya sistematización ha dado origen al Plan de Gestión. En resumen, los instrumentos desarrolla- dos en el área administrativa son:

  • Plan Contable: considera un nomenclador de cuentas, el cual asigna procedimientos y códigos de operación por tipo de gasto, consi- derando la constitución de la empresa, la fase de aprovechamiento e incluso la pri- mera transformación de darse el caso. Esta herramienta conlleva al manejo de cuentas a través de una central de costos y puede ser operada por un auxiliar contable.

  • Manual de Procedimientos: con base en el Manual de Funciones y siguiendo paso a paso las labores de aprovechamiento, comer- cialización y administración, se han detalla- do los procedimientos que cada uno de los funcionarios debe realizar. Esta herra-

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mienta contiene modelos de formularios y de otros documentos, los cuales corresponden a su vez al sistema contable propuesto.

  • Plan de Gestión: resume las principales acti- vidades que se pretenden encarar con base en un breve diagnóstico y desde la pers- pectiva de la generalidad de los socios. Este documento enfatiza metas relacionados al aprovechamiento, la comercialización y otros asuntos administrativos o de gestión organi- zativa. El análisis realizado durante la planificación involucra una evaluación de costos de operación, precios de venta tenta- tivos y una estimación de posibles ingresos.

  • Área de comercialización

En cuanto a comercialización, la capacita- ción ha sido esencialmente en servicio y se ha trabajado con las personas directamente rela- cionadas con esta labor; en la mayoría de los casos con el presidente, el tesorero y los respon- sables de área.

Los principales temas de trabajo han sido:

determinación del producto de venta y lugar de entrega, estructura de costos, definición de

precios de venta y elaboración de contratos. Por otro lado, la asistencia brindada en esta área también ha considerado la identificación de clientes y prestadores de servicios para el aprovechamiento y el transporte. En la mayoría de los casos estas negociaciones han sido acompañadas por los técnicos y consultores. También se ha propiciado la visita a clientes potenciales y prestadores de servicio en caso de EFC establecidas en regiones distantes, de manera que ambos conozcan sus ofertas y se establezca un mejor relacionamiento. Los instrumentos desarrollados en esta

área básicamente han sido los modelos de contratos; tanto para la venta de madera, como para la contratación de servicios. Como parte del material de apoyo, con la participación de organizaciones de contraparte al proyecto, se han desarrollado estudios de precios en los cinco principales mercados del país, así como listas de clientes potenciales.

Boletín BOLFOR Edición No.26, Noviembre 2003 mienta contiene modelos de formularios y de otros documentos, los

Foto: P. Cronkleton - CIFOR

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Es una publicación trimestral de

BOLFOR

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