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Escaneo original: http://www.tiempodehistoriadigital.com/
Digitalización final en .pdf: http://thedoctorwhol967.blogspot.com.ar/

A Ñ O VI

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NUM. 7 2

NOVIEMBRE 1980

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250 PESETAS

Págs.
CINCO AÑOS DESPUES: UN PROCESO ABIERTO

LA CORONA, por Eduardo Haro T e c g l e n
UN SEDUCTOR LLAMADO ADOLFO, por Luis Carandell
LOS PADRES DE LA PATRIA: EL PARLAMENTO, por Víctor Márquez R e v i r i e g o
REFORMA POLITICA Y ESTADO DE DERECHO, por T o m á s R a m ó n Fernández
LOS PARTIDOS POLITICOS EN LA TRANSICION, por M a n u e l P é r e z Ledesma
LOS AYUNTAMIENTOS DE LA TRANSICION, por F e r n a n d o López Agudín
IDENTIDAD Y PARTICULARISMO: LAS AUTONOMIAS, por ' " " Tovar . . .
LOS MILITARES EN LA TRANSICION, por Enrique Gomáriz
LO QUE QUEDA DEL FRANQUISMO, por P e d r o Calvo H e r n a n d o
ENTRE LA PULGA Y EL LEON: LA TRANSICION SANGRIENTA, por M a n u e l
Vázquez Montalbán
CINCO AÑOS DE CONVIVENCIA: IGLESIA Y DEMOCRACIA, por J o s é J i m é n e z
Lozano
LOS OBREROS FACTOR DE ESTABILIDAD EN EL CAMBIO, por I g n a c i o
Fernández de Castro
ECONOMIA: LA LARGA CRISIS, por J o s é Luis García D e l g a d o
LA POLITICA INTERNACIONAL DE LA TRANSICION, por J u a n M a e s t r e
Alfonso
LA PRENSA EN CRISIS, por J u a n Luis Cebrián
LA SOCIEDAD TRANSICIONAL, por Francisco Umbral
LA IMPOSIBLE LUCHA CONTRA LA NORMA: MARGINACION SOCIAL, por Eduardo Haro Ibars
REALIDAD Y LITERATURA, por Gonzalo Torrente B a l l e s t e r
CINCO AÑOS DE TEATRO ( 1 9 7 5 - 1 9 8 0 ) , por Adolfo Marsillach
CINE ESPAÑOL EN LA DEMOCRACIA, por D i e g o Galán
CRONOLOGIA ( 1 9 7 5 - 1 9 8 0 ) , por Bel Carrasco
P O R T A D A : Dibujo original de
PERIDIS
e s p e c i a l m e n t e d i s e ñ a d o para
este número de T I E M P O DE
HISTORIA

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© TIEMPO DE HISTORIA 1 9 8 0 . Prohibida la r e p r o d u c c i ó n
d e t e x t o s , f o t o g r a f í a s o d i b u j o s , ni a u n c i t a n d o s u ' p r o c e dencia.
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iTIEMPO DE HISTORIA n o d e v o l v e r á los originales q u e n o
solicite p r e v i a m e n t e , y t a m p o c o m a n t e n d r á c o r r e s p o n d e n cia s o b r e los m i s m o s .
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DIRECTOR: EDUARDO HARO TECGLEN, SECRETARIO DE EDITORIAL: G U I L L E R M O M O R E N O DE GUERRA,
CONFECCION: A N G E L T R O M P E T A , EDITA: P R E N S A PERIODICA, S. A. R E D A C C I O N : Plaza del Conde del
Valle de Suchill. 20. Teléfono 447 27 OO, MADRID-15. Cables; Prensaper. A D M I N I S T R A C I O N : CEMPRO, Fuencarral, 96. Teléfono 221 29 04-05. MADRID-4. PUBLICIDAD: REGIE PRENSA, Joaquín Moreno Lago, Rafael Herrera,
3, 1.° A. Teléfonos 733 40 44 y 733 21 69, MADRID-16, y Emilio Becker, Av. Príncipe de Asturias, 8, pral. 1.a
Teléfonos 218 42 55 y 218 41 71, BARCELO.NA-12. D I S T R I B U C I O N : Marco Ibérica, Distribución de Ediciones,
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Calleja. Fuenlabrada (Madrid). Depósito Legal 350 M. 36.133-1974. I S B N 0210-7333. S U S C R I P C I O N E S : Ver
página 130. E J E M P L A R E S A T R A S A D O S : 125 Ptas. Las peticiones de ejemplares de números atrasados deberán
ser acompañadas por su importe en sellos de correos.

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Balance de 5 años

EL POSTFRANQÜISMQ

A LGUNAS personas pensaron que
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cuando muriese Franco los cie*
• los se iban a oscurecer y la tierra a
temblar. Incluso a abrirse en grandes
abismos. Otras creyeron que brillaría por
fin un sol de justicia, con el acompañamiento escenográfico imprescindible
del arco iris. El español suele tener una
imaginación escasa pero extremista.
Cuando se examina la moderada historia
de estos cinco años se sufre el espejismo
habitual, la enfermedad característica del
historiador: creer que lo que ha sucedido
es lo único que podía suceder. Y calificarlo
de poco o mucho según los deseos personales.

C

AYENDO en esa tentación—tan
agradable como todas las tentaciones— podemos esbozar la
teoría dé por qué tenia que suceder todo
como ha sucedido. Se podría apuntar la
tesis de las dos guerras. Se ha insistido,
hasta el punto de parecer hoy un hecho
histórico incontrovertible, en que la guerra
civil española fue un prólogo y una parte,
ya, de lo que sería la segunda guerra

mundial, y se ha considerado que la guerra mundial fue una guerra civil internacional, con características parecidas
a la de España. Esta asunción es considerablemente irregular si se considera toda
la historia de la no intervención, y por lo
tanto el papel dudoso de las grandes democracias que no sabían claramente
dónde estaban y que finalmente decidieron que no estaban con los rojos; y la
reducción paulatina de la ayuda soviética a
la República, probablemente porque la
falta de claridad de las grandes democracias le hacía ya preverlo que sería el
pacto germanosoviético. Sobre todo por
la casi total presencia de componentes
nacionales en el conflicto. En todo caso, y
aun admitiendo que España sirvió como
lenguaje a las grandes potencias para las
distintas formas del «balace of powers»,
hay algo que diferencia considerablemente a las dos guerras: su final. En
España ganó lo que podríamos llamar genéricamente fascismo, y en Europa el antifascismo. La victoria del antifascismo europeo, por una serie de azares y necesidades, no incluyó nunca el fascismo es-

pañol. Se siguieron dos caminos distintos,
en los que a veces hubo una convergencia de intereses,'sobre todo a partir
de la guerra fría; esta convergencia supuso una consolidación del fascismo español, a la vez que algunas leves modificaciones. El fascismo-franquismo
tuvo,
eso si, que prolongar su guerra.
I
I NA guerra no se gana o se pierde
I y
totalmente; se gana o se pierde
según
porcentajes
relativos.
Franco debía saberlo, o sus pensadores;
o quizá era solamente una intuición. Una
guerra es «fresca y alegre», como decia el
Kronprinz, cuando se está combatiendo, y
sobre todo cuando se está ganando. La
paz es una deflación. Franco supo mantener la guerra continua; la radio repetía
en los primeros tiempos, y varias veces al
día, una frase muy clara: «La paz no es un
reposo cómodo y cobarde frente al
enemigo». Aparte de hacer todo lo posible
para consolidar
la victoria
total
—eliminación masiva de enemigos o de
sospechosos de enemigos o de parientes
de enemigos; borrón sobre toda una cultura anterior; irradiación de cualquier otra
política—, la permanencia del estado de
vigilia y alarma. La aparición de la guerra
fría sirvió admirablemente esa idea de la
guerra perpetua; las reapariciones continuas de clandestinos, partidos reagrupados o intelectuales disidentes justificaron la permanencia de la alarma. Todo se
englobaba bajo el nombre de comunismo,
y sin muchos distingos, porque la unidad
del enemigo es siempre conveniente (no
se combaten numerosas
ideas, pluralidades de opiniones, sino el Mal, el absoluto); todo ello terminó siendo una ventaja para la imagen comunista.

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AMPOCO esto mantuvo la pureza
de! fascismo: ninguna tensión se
puede prolongar cuarenta años. El
régimen español se fue debilitando, perdiendo adeptos, engendrando sus propios disidentes internos. La idea del franquismo se perdió, en la práctica, muchos
años antes de que muriese Franco. Quedaban los intereses creados, la estructura
orgánica, la fuerza de lo que en la URSS
se llama la «nomenklatura»: la nueva clase. Pero cada vez más distante de lo que

había significado la teoría imposible
principio.

7

del

AMPOCO la victoria de la otra guerra, de la guerra de los otros, man-.
tuvo su jurisprudencia ni su pureza. Ni las actas de Nüremberg, ni la
Carta de San Francisco, ni la definición de
libertades hecha por Roosevelt y Churchill, ni los derechos del hombre. Se convirtió la doctrina en semántica: vino la era
de MacCarthy, y el sostenimiento universal de las dictaduras por Foster Dulles,
y la disminución de la fuerza de la izquierda por los sistemas electorales falseados, y el desprestigio de la resistencia;
y el terrorismo y las leyes antiterroristas, y
el fracaso de las independencias del tercer mundo. Un catálogo que podría ser
más largo, pero que explica bien que todo
el ideario del demócrata maravilloso se
perdiera en el tiempo y en los acontecimientos, y que se elaborasen nuevas
teorías para justificar esta pérdida. Llegó
un momento en que parecía ya realizarse
un sincretismo entre los dos sistemas políticos, separados todavía por cuestiones
de vocabulario, de procedimientos, de juridicidad; y por la figura de Franco. Como
en todo sincretismo, es la parte más débil
la que adopta mayor número de creencias
y de nombres y adjetivos. En este caso, en
la relación de España con Europa —con
Occidente— la parte infinitamente más
débil era España. La muerte de Franco
levantó el último obstáculo; y a partir de
ese momento comenzó a dominar en España el final de la otra guerra. Una gran
parte del terreno estaba abonada ya, y
fertilizó sin problemas. Nadie en el mundo
quería para España un régimen revolucionario; ni la mayoría de los españoles.
El alborozo con que se recibió en el
mundo el cambio prudente de España, la
insistencia en que se había producido sin
derramamiento desangre, las rápidas visitas mutuas, con carácter de Estado, con
otros países entusiastas, señalaron bien la
cuestión: el final de las dos guerras, por
fin, se unificaba. España quedaba incorporada a la generalidad democrática. Había
sido preciso una degeneración del fascismo en España y una degeneración
—menor— de la democracia. Todo que-

daba saldado. Los excipientes del régimen anterior no tenían por qué ver oscurecerse el cielo, ni los otros su esperado
arco iris, porque todo había sucedido de
forma que la principal alteración fuera de
formas.

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IN embargo, en las conformidades
iba a haber alguna diferencia. La
izquierda, generalmente, en vista
de su propia inferioridad y de la forma en
que se había realizado el saldo, creía que
la legalización, los pactos de la Moncloa,
las apariciones públicas, le podía bastar
por el momento. Sabia bien que se habia
incorporado al mundo de Occidente, y
que el mundo de Occidente tiene unas
características que por ahora son inalterables; en el mundo de Occidente se produce el eurocomunismo,
la socialdemocracia, los pactos sociales. La izquierda creyó que había ganado. Y aún en
nuestros días se escucha a algunos de
sus dirigentes que consideran esta situación como muy satisfactoria; porque lo
hacen en comparación con la tragedia anterior. La derecha, en cambio, se dividió
entre una mayoría que sentía también que
había ganado y una minoría que empezó a
sentirse más franquista de lo que habia
sido durante el régimen de Franco. Han
pasado cinco años, y apenas comienzan
ahora a percibir que no han perdido.
Franco se va haciendo lejano; sigue valiendo como una amenaza de resurrección, como un susto para los otros. Y
como una nostalgia de la juventud perdida. Pero en el país es cada vez una
imagen más pálida. Este sector ha ido creciendo, pero ya con otra ambición: con la
de convertirse en una derecha más derecha que la que gobierna, con la de asumir
el poder. Los aficionados a las purgas y a
la dictadura totalitaria cada vez son menos, y ya esgrimen modelos vídelistas, o
modelos turcos, con más vehemencia
que los modelos franquistas.

E

L problema de la insatisfacción de
estos cinco años es más general
que privado, aunque cada uno
trate de darle el tono que quiera, o el disfraz que le convenga. El problema es que,
por todas esas razones históricas, por los
equilibrios internos, por la situación del

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EL POSTFRANQÜÍSMO
mundo, no ha pasado todo lo que tenía
que pasar, sea cual sea la noción del espectador. Si los comparamos con los
cinco años de la República, un período de
tiempo similar, se quedan pobres. Sin necesidad de juzgar ahora la calidad de los
cambios republicanos, los errores o los
aciertos, la realidad es que la República
modificó el país: desde el divorcio a la
reforma agraria, desde la instrucción pública a la cultura, desde el caciquismo al
sistema electoral, todo se removió en el
país. Podría sospecharse que la inmovilidad actual tenga como mira precisamente el miedo a que pase lo que con la
República: resultar destrozada por su capacidad de cambio.
y

así nos encontramos con que todo ha cambiado y todo sigue
igual, según la famosa frase de
Lampedusa, tomada ya de Alfonso Karr
(«Plus qa change, plus c'est égal»). ¿Es
un espejismo?

Para saberlo que ha cambiado y lo que no,
lo que ha pasado, el saldo de estos cinco
años (saldo provisional, porque las medidas cronológicas nunca son más que un
subterfugio
para contar la historia),
TIEMPO DE HISTORIA ha convocado a
un cierto número de especialistas de primera fila. Es una panorámica lo más amplia posible, en la que se ha tratado de
buscar, sobre todo, la capacidad profesional de distanciamiento de los relatores.
Cuentan todos la situación en que está
España: un proceso abierto.

Eduardo Haro Tecglen
6

IA monarquía constitucional de J u a n CarI los I es una de las pocas cosas en q u e
parece h a b e r una r a r a u n a n i m i d a d de aceptación en España. Salvo algunos extremos
políticos en los g r a n d e s bandos, salvo algún
p a r t i d o republicano de c a r á c t e r histórico y
sentimental, hay un a c u e r d o tácito, explícito
en algún m o m e n t o —la votación sin problem a s mayores de los artículos de la Constitución que la institucionalizan— en el q u e
se incluyen, sin duda, m u c h o s c i u d a d a n o s
que se consideran republicanos, otros muchos que están seguros de que no son m o n á r quicos. Probablemente u n a m a y o r í a . N u n c a
hubo un plebiscito sobre el t e m a , a m e n o s
que se considere suficiente el q u e convocó
Franco para p r o b a r la Ley de Sucesión el 6 de
julio de 1947; y p r o b a b l e m e n t e ha h a b i d o
también un acuerdo tácito en que no haya,
tras la muerte de Franco, n i n g ú n tipo de refer é n d u m sobre ese tema, por miedo a t a p i a r
una salida que se veía m u y clara: y que lo ha
sido hasta ahora. J u a n Carlos de Borbón fue
Rey de España el 22 de noviembre de 1975 en
un acto que nunca se ha sabido calificar bien
si fue proclamación, restauración, instauración, j u r a m e n t o o aplicación mecánica de
la Ley de Sucesión y de la persona designada

L

En la m a ñ a n a d a l 23 d e julio d e 1969, el P r i n c i p e d e E s p a ñ a
a c e p t a , e n el P a l a c i o d e la Z a r z u e l a , la s u c e s i ó n a Titulo d e R e y ,
q u e h a b í a s i d o a c e p t a d a la t a r d e anterior e n l a s C o r t e s f r a n q u i s t a s , por 4 9 1 v o t o s a f a v o r , 19 e n c o n t r a y 9 a b s t e n c i o n e s . (En la
f o t o g r a f í a , e l m o m e n t o e n q u e D o n J u a n C a r l o s firma l a a c e p t a c i ó n , a n t e el N o t a r l o M a y o r d e l R e i n o , A n t o n i o M.* d e Oriol y
Urquijo, e n s e g u n d o p l a n o el m i n i s t r o d e J u s t i c i a , A n t o n i o
Iturmendi.


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S.M. e l R e y D o n J u a n Cari o s I p r o n u n c i a e n el P a l a c i o d e l a s C o r t e s E s p a ñ o l a s ( a c t u a l C o n g r e s o d e l o s D i p u t a d o s ) , s u primer d i s c u r s o ,
el ««Mensaje d e la C o r o n a » , t r a s h a b e r p r e s t a d o j u r a m e n t o c o m o S o b e r a n o e s p a ñ o l . Era el 2 2 d e n o v i e m b r e d e 1975.

por Franco, pero que a p e n a s ofreció d u d a s ni
controversias. Un caso r a r o . Los f r a n q u i s t a s
decididos —lo que se l l a m ó «el bunker»—
tenían numerosos recelos; a ú n en los últimos
tiempos de Franco sus p r ó x i m o s intentaron
un c a m b i o en la persona designada, busc a n d o sobre todo un b o n a p a r t i s m o postumo,
la creación de un linaje d o n d e los apellidos
Borbón y Franco aparecieran unidos. No fraguó. Los monárquicos clásicos no a c e p t a b a n
de buen grado el salto de una persona en la
línea de sucesión, el de Don J u a n de Borbón.
La e x t r e m a derecha veía en él el principio de
una constitución d e m o c r á t i c a —«el rey
reina pero no gobierna»—; los p a r t i d o s de la
izquierda eran de definición r e p u b l i c a n a , los
d e m ó c r a t a s entendían que todo cargo de poder, sin excepción —sin la excepción de la
J e f a t u r a del Estado— debe ser elegible y
renovable en plazos cortos, y u n a gran p a r t e
del pueblo conservaba la idea de que una
m o n a r q u í a es la c u l m i n a c i ó n de u n a
aristocracia y, por lo tanto, un régimen escas a m e n t e popular. Sin e m b a r g o , todos se hicieron su arreglo de conciencia. Unos vieron
que se c u m p l í a la v o l u n t a d de Franco, otros
que después de todo, era una m o n a r q u í a que
había que a c a t a r . Los p a r t i d o s de la iz-

q u i e r d a e n c o n t r a r o n que era la vía hacia la
legalización y h a c i a u n a Constitución abierta, los militares vieron en el Rey a un m i l i t a r
y los civiles a un civil; los d e m ó c r a t a s encontraron pronto el ejemplo de las m o n a r quías e s c a n d i n a v a s y hasta de la inglesa.
Este c ú m u l o de concidencias y arreglos mentales no se d a en E s p a ñ a m á s que una vez
d u r a n t e m u c h o s siglos.
Probablemente la razón esencial de c a d a u n o
estaba en la convicción de que se t r a t a b a de
una salida; en la aceptación por p a r t e de los
otros y el miedo a males peores. I m p e d í a un
salto brusco hacia lo desconocido; y sobre
todo hacia lo desconocido de la guerra civil.
Pero no cabe n i n g u n a d u d a de q u e el mérito
principal corresponde al c o m p o r t a m i e n t o ,
anterior y posterior al 22 de noviembre de
1975, de la persona en quien recayó el a z a r y
la necesidad. A u n a personalidad discreta y
m o d e r a d a m e n t e atractiva. Dentro del psicologismo que representa un papel tan i m p o r tante en una E s p a ñ a tan poco culta en política —y en todo lo demás— no resulta fácil
definir la imagen general —de d e n o m i n a d o r
común— con que se ve a J u a n Carlos I. La
p a l a b r a s i m p a t í a no es la a d e c u a d a , si se
refiere a la que han podido d e s p e r t a r en los

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El primer G o b i e r n o d e la M o n a r q u í a . (En al c e n t r o d a la f o t o g r a f í a , S.M. el rey 0 . J u a n C a r l o s y, a s u d e r e c h a , e l e n t o n c e s p r e s i d e n t e d e l
G o b i e r n o . C a r l o s A r i a s Navarro).

8

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E l ^ i c e p r e s i d e n t e primero del Gobierno, t e n i e n t e g e n e r a l Gutiérrez Mellado, pronuncia u n a s p a l a b r a s ante SS.MM. l o s R e y e s Don Juan
C a r l o s y D o ñ a S o f i a c o n m o t i v o d e l a c e l e b r a c i ó n , e n el P a l a c i o R e a l , d e la P a s c u a Militar. (El 6 d e e n e r o d e 1977).

S.M. el R e y D o n J u a n C a r l o s I y el P r í n c i p e d e A s t u r i a s , D o n F e l i p e , a c o m p a ñ a d o s p o r el m i n i s t r o d e D e f e n s a , R o d r í g u e z S a h a g ú n , el
v i c e p r e s i d e n t e p a r a la D e f e n s a , t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z M e l l a d o , el Jefe del E s t a d o M a y o r , d e l Ejército, t e n i e n t e g e n e r a l Alfaro
Arregui, y el e m b a j a d o r d e l o s E s t a d o s U n i d o s , T e r e n c e T o d m a n , d u r a n t e l a s m a n i o b r a s c o n j u n t a s h i s p a n o - n o r t e a m e r i c a n a s q u e s e
c e l e b r a r o n e n t i e r r a s d e M o j á c a r ( A l m e r í a ) , el 5 d e n o v i e m b r e d e 1979.

El rey d o n J u a n C a r l o s e n el m o m e n t o d e firmar el t e x t o d e la C o n s t i t u c i ó n , e n el s o l e m n e a c t o c e l e b r a d o e n el P a l a c i o d e l C o n g r e s o
d e l o s D i p u t a d o s , a n t e l o s P r e s i d e n t e s y m i e m b r o s d e l a s d o s C á m a r a s . ( 2 7 d e d i c i e m b r e d e 1978).

sectores correspondientes o t r a s grandes fig u r a s españolas, incluyendo a su abuelo Alfonso XIII. La de identificación, t a m p o c o . Se
t r a t a de un p u n t o medio entre la p r o x i m i d a d
y la distancia, de un p u n t o medio entre la
devoción y la repulsa. La p a l a b r a confianza
es una de las m á s adecuadas, como la tan
simple de aceptación.
Es interesante recordar que esta irradiación
aparece desde que fue d e s i g n a d o oficialm e n t e sucesor —si no antes—, el mes de julio
de 1969.Que unos le vieran entonces como la
g a r a n t í a de que Franco seguiría e s t a n d o
c u a n d o no estuviese, y otros c o m o la esper a n z a de que Franco no estuviese algún día es
ya un principio. Pero su c o m p o r t a m i e n t o estaba ya inscrito en c a d a uno de sus actos.
Hay una continuidad: da la sensación de que
tenía ya hecho el proyecto de c ó m o iba a ser
el día que reinase.
Cuando llegó ese día, J u a n Carlos de Borbón
p r o n u n c i ó unas p a l a b r a s p e r f e c t a m e n t e
acogidas: «Nuestro f u t u r o se b a s a r á en un
efectivo consenso de concordia nacional».

10

D o n J u a n C a r l o s y el P r e s i d e n t e S u á r e z , e n m a y o d e 1977.

R o d o l f o Martin Villa jura s u c a r g o c o m o m i n i s t r o d e la G o b e r n a c i ó n , e n el t r a n c u r s o d e u n a c t o c e l e b r a d o a n t e S.M. el Rey e n el P a l a c i o
d e la Z a r z u e l a , el 8 d e julio d e 1976.

S S . M M . l o s R e y e s , s a l u d a n d o al t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z M e l l a d o y a J o a q u í n G a r r i g u e s Walker, m i e m b r o s d e l G o b i e r n o a la s a z ó n ,
d u r a n t e u n a r e c e p c i ó n , e n el P a l a c i o R e a l , c o n o c a s i ó n d e la P a s c u a Militar. ( E n e r o d e 1980).

11

El a r z o b i s p o d e S a n t i a g o d e C o m p o s t e l a , m o n s e ñ o r S u q u i a , c o n t e s t a n d o a la O f r e n d a q u e p r o n u n c i ó el R e y D o n J u a n C a r l o s , e n el d í a
d e la f e s t i v i d a d d e S a n t i a g o A p ó s t o l . (El 25 d e Julio d e 1976).

Todos los movimientos de J u a n Carlos I en
ese m o m e n t o iban a ser clave en la situación
española: fueron p r u d e n t e s y medidos, e n t r e
la concesión de títulos nobiliarios y beneficios económicos a los familiares de Francisco Franco y la a m n i s t í a p a r a los sindicalistas del proceso «1.001», y la ampliación en
círculos concéntricos de las declaraciones en
las que se iba h a b l a n d o de s o b e r a n í a popu-

lar, de a u t o n o m í a s , de elecciones, de constitución. La p r u d e n c i a p a r a los sectores de lo
que la oposición d e m o c r á t i c a llamó «poderes fácticos» pareció excesiva a los que esper a b a n una m a y o r rapidez en el t r á n s i t o a la
d e m o c r a c i a c u a n d o el Rey n o m b r ó presidente de las Cortes a Torcuato Fernández
Miranda, el 1 de diciembre, y a Carlos Arias
Navarro como presidente del Gobierno el día

m.
L o s R e y e s e n el A y u n t a m i e n t o d e G r a n a d a , a c o m p a ñ a d o s d e l p r e s i d e n t e d e la J u n t a d e A n d a l u c í a (a la d e r e c h a d e la f o t o ) . R a f a e l
E s c u r e d o . d e l a l c a l d e d e G r a n a d a , A n t o n i o J a r a (a la i z q u i e r d a d e la foto), y la s e ñ o r a d e e s t e ú l t i m o ( a la i z q u i e r d a d e S.M. el R e y ) .
E n e r o d e 1980.

12

5. En el p r i m e r caso, el t i e m p o iba a confirm a r las razones del Rey: T o r c u a t o Fernández Miranda fue capaz de hacer la primera transición de las cortes f r a n q u i s t a s , y
del Consejo del Reino, h a c i a un sistema más
democrático y con m á s posibilidades. El gobierno de Carlos Arias N a v a r r o fue un paso
atrás, con la fuerte influencia de Fraga
Iribarne. Arias h a b l ó de «perseverar y cont i n u a r la inmensa obra de Francisco Franco», y lo hubiera conseguido de h a b e r d u r a d o
m á s en su cargo. Así y todo ese t i e m p o f u e
trascendental para la consolidación de fuerzas y personas a n t i d e m o c r á t i c a s . Pero su
inmovilismo precipitó las p r o t e s t a s populares. El gobierno de Arias N a v a r r o era inviable y no respondía a las necesidades del
momento; unas declaraciones del Rey a
«Newsweek» se i n t e r p r e t a r o n ya como u n a
crítica.
Se ha especulado m u c h o acerca de las razones que pudieron mover al Rey para la
designación de Arias N a v a r r o . Ha podido interpretarse como un cálculo p a r a d e j a r que
la derecha tradicional se desprestigiara por
sí misma, desgastada por su i n c a p a c i d a d
para responder a las necesidades urgentes de
la nación y sometida a la presión p o p u l a r
nacional e internacional; se h a pensado que

era un plan g r a d u a l pensado y m a d u r a d o ya
desde que era Príncipe. No hay que d e s c a r t a r
la idea de que creyese r e a l m e n t e que Carlos
Arias Navarro, Manuel Fraga Iribarne, el
Teniente General De Santiago y Díaz de
Mendívil, Areilza, Antonio Garrigues DíazC a ñ a b a t e y algunos de los otros notables q u e
f o r m a b a n aquel gobierno p u d i e r a n en realidad establecer el puente entre un régimen y
otro. Y quizá c u a n d o se consideren los acontecimientos de ese período con más distancia
y con mejor conocimiento de causa —los doc u m e n t o s internos conocidos hasta a h o r a
son muy parciales— pueda verse que, efectivamente, algunos de los cimientos del
p u e n t e se e c h a r o n e n t o n c e s ; y la condición precisa p a r a que tuvieran eficacia era
la de que fuese un gobierno de corta duración. Se ha supuesto, también, que en las
decisiones de J u a n Carlos de Borbón en
aquellos m o m e n t o s pesó m u c h o la opinión
de Torcuato F e r n á n d e z de Miranda y la de su
padre, D. J u a n de Borbón.
El v e r d a d e r o hallazgo de su reinado fue
(hasta este momento) el de Adolfo Suárez. Un
desconocido. Su designación p a r a f o r m a r
gobierno puede considerarse, hoy, como un
rasgo de valor que desbordaba toda suposición de p r u d e n c i a . La clase política le con-

El R e y D o n J u a n C a r l o s e s t r e c h a n d o la m a n o d e l p o e t a R a f a e l Albertl, e n la E m b a j a d a E s p a ñ o l a e n R o m a , c o n o c a s i ó n d e l v i a j e o f i c i a l
d e l o s R e y e s d a E s p a ñ a a Italia. (0 d e f e b r e r o d e 1 0 7 7 ) .

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El rey d e E s p a ñ a , d e n t r o d e la m i s e s t r i c t a c o n d u c t a c o n s t i t u c i o n a l , m a n t i e n e c o n t a c t o s c o n l o s d i r i g e n t e s d e l a s d i v e r s a s c o r r i e n t e s
p o l í t i c a s d e la n a c i ó n : D e Izquierda a d e r e c h a y d e arriba a b a j o , c o n l o s s e ñ o r e s Girón d e V e l a s c o y A l v a r e z Molina: S a n t i a g o Carrillo;
F e l i p e G o n z á l e z y, e n u n a v i s i t a o f i c i a l a la G e n e r a l l t a t d e C a t a l u ñ a , c o n e l e n t o n c e s p r e s i d e n t e d e e s t e o r g a n i s m o a u t o n ó m i c o ,
J o s e p T a r r a d e l l a s , e n c o m p a ñ í a d e l e n t o n c e s c a p i t á n g e n e r a l d e C a t a l u ñ a , t e n i e n t e g e n e r a l C o l o m a , e l g o b e r n a d o r civil y el a l c a l d e
de Barcelona.

sideraba un ente menor, que h a b í a llegado a
Ministro del Movimiento p r e c i s a m e n t e p a r a
que el Movimiento dejase de f u n c i o n a r ; un
h o m b r e que h a b í a estado s i e m p r e a la sombra de otros políticos a la e s p e r a de cargos
útiles. No es d e m a s i a d o i m p o r t a n t e recordar
aquí el título de un artículo de Ricardo de La
Cierva en «El País» d e d i c a d o al acontecimiento: se t i t u l a b a «Que error, q u e inmenso error»; y no es d e m a s i a d o i m p o r t a n t e
porque La Cierva se ha especializado él
m i s m o en el error con m á s frecuencia que los
d e m á s españoles, incluso con m á s frecuencia
que los políticos. Pero la v e r d a d es q u e la
clase política en bloque lo consideró así,
m i e n t r a s el país t r a t a b a de enterarse de
quien era aquel apuesto joven que le iba a
gobernar a p a r t i r del 3 de julio de 1*976 en
que fue designado. La verdad es que no se h a
sabido bien todavía. T r a t a n d o de a p a r t a r s e
un poco de la ú l t i m a a c t u a l i d a d , y de b o r r a r

14

la imagen de Suárez maltrecho y deshecho
políticamente que tenemos a h o r a delante,
hay que p e n s a r que Suárez fue el h o m b r e
justo p a r a el m o m e n t o preciso. Aún teniendo
en cuenta el error de paralelaje, se tiene hoy
la sensación de u n a c o m p e n e t r a c i ó n exacta
entre la transición precisa y la figura de Suárez; y aún hoy parece m u y difícil su sucesión,
o su sustitución. Como si la historia nos condenase a un Suárez, a falta de poder suministrar o p r o d u c i r algo mejor. Lo que parece
ahora m u y claro es que el Rey conocía bien a
su personaje, y que su designación fue un
acierto. Quizá como p r u e b a de su respaldo y
de su g a r a n t í a personal, J u a n Carlos I presidió el p r i m e r Consejo de Ministros del 9 de
julio de 1976, y lo a b r i ó con una breve
alocución; nunca m á s volvió a p a r t i c i p a r en
las sesiones de t r a b a j o , salvo un Consejo de
Ministros en La Coruña donde se decidió u n a
amnistía, el 30 de julio de 1976. Puede in-

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En s u p a p e l d a J e f a d e l E s t a d o , S.M. el R e y , d e a c u e r d o c o n l a s p r e r r o g a t i v a s q u e l e o t o r g a la C o n s t i t u c i ó n , m a n t i e n e c o n t a c t o s c o n
a l t a s p e r s o n a l i d a d e s e x t r a n j e r a s , a la p a r q u e r e c i b e l a s c r e d e n c i a l e s d e l o s e m b a j a d o r e s d e l a s p o t e n c i a s a n t e él a c r e d i t a d a s . D e
i z q u i e r d a a d e r e c h a y d e arriba a b a j o : El e m b a j a d o r d e la U n i ó n S o v i é t i c a e n E s p a ñ a , Yuri B. Dubinin, d u r a n t e la c e r e m o n i a d e
p r e s e n t a c i ó n d e c r e d e n c i a l e s a n t e S.M. e l R e y ; S S . M M . l o s R e y e s junto al p r e s i d e n t e d e l o s E s t a d o s U n i d o s , Cárter, e n f e b r e r o d e 1980;
l o s R e y e s d e E s p a ñ a y el p r e s i d e n t e d e la R e p ú b l i c a F r a n c e s a , V a l e r y G i s c a r d d ' E s t a l n g y s e ñ o r a , d u r a n t e la r e c e p c i ó n o f r e c i d a por l o s
S o b e r a n o s e s p a ñ o l e s al p r i m e r m a n d a t a r i o f r a n c é s e n e l P a l a c i o d e O r i e n t e , e n j u n i o d e 1 9 7 8 . El R e y r e c i b e al c a n c i l l e r d e la R e p ú b l i c a
F e d e r a l d e A l e m a n i a , H e l m u t S c h m i d t , e n e l P a l a c i o d e la Z a r z u e l a , e n o c t u b r e d e 1977.

terpretarse esta presencia como el deseo de
a m p a r a r personalmente, con la aceptación
concedida por todos a su persona, una medida que a la derecha le pareció peligrosa y a
la izquierda insuficiente. De la m i s m a f o r m a
que en sus viajes por E s p a ñ a el Rey pronunció en varias ocasiones p a l a b r a s en catalán o en gallego para a m p a r a r un cierto principio de a u t o n o m í a . Son estos breves detalles, realizados con discrección y como con
timidez, los que a y u d a n a c o m p o n e r la figura
de J u a n Carlos de Borbón d u r a n t e toda esta
parte de su reinado y a considerar cual ha
sido su peso en la transición. Hay otra parte
que queda reservada p a r a los historiadores
del futuro: cual h a sido su influencia personal, su consejo, su estímulo o su freno al
c o m p o r t a m i e n t o de Suárez. Y al de otros est a m e n t o s de la nación.
La Corona ha ido realizando esta labor lenta

pero firme. La designación de los c u a r e n t a
senadores reales, inclinada hacia personajes
de la cultura, la recepción en Palacio y en
audiencias a p e r s o n a j e s considerados por la
derecha —y no sólo por la extrema— como
auténticas encarnaciones satánicas, la proximidad c o n t i n u a a los militares, la relativa
sencillez de su vida privada, han ido realizando u n a imagen que corresponde al nivel
de aceptación. Ha sabido, hasta ahora,
alejarse de la imagen más deteriorada de
m o n a r q u í a clásica; sin e m b a r g o , el esplendor y la l i t e r a t u r a creada en torno al t r a s l a d o
de los restos de su abuelo, Alfonso XIII, de
Roma a El Escorial, contrastó g r a v e m e n t e
con la casi clandestinidad con que se trasladaron los restos del Jefe de Estado que le
sucedió, D. Niceto Alcalá-Zamora.
El balance que puede hacerse de la monarquía constitucional de J u a n Carlos I, al c u m -

15

L o s R e y e s d a E s p a ñ a d u r a n t a la v i s i t a q u a a f e c t u a r o n a la g r a n
muralla c h i n a , d u r a n t a s u viaja o f i c i a l a la R a p ú b l i c a P o p u l a r
C h i n a , a n j u n i o d a 1078.

plirse los cinco años de su i n a u g u r a c i ó n ,
ofrece los m i s m o s perfiles de e x t r a v a g a n c i a
que el camino por el que llegó a E s p a ñ a : la
Corona parece ser el único éxito en un país
d o n d e todo lo d e m á s va siendo un fracaso. La
Corona, i n s t a u r a d a —o r e s t a u r a d a , o proc l a m a d a , a t r a í d a , o i m p l a n t a d a — sin m á s
apego que la resignación por p a r t e de muchos, se ha ido haciendo sólida por la f o r m a
de c o m p o r t a m i e n t o y de c o n d u c t a cívica y
política de quien la e n c a r n a . Ha g a n a d o
a m i s t a d e s extranjeras, respetos interiores;
ha p r o b a d o su capacidad de existir dentro de
una Constitución y de un régimen parlamentario, ha creado un estilo de vida en el
Palacio de la Zarzuela. Sin e m b a r g o , hay un
d e s m o r o n a m i e n t o general, desde la economía hasta la convivencia. Atravesamos el
desierto al que l l a m a m o s Desencanto. El Rey
reina, no sólo intacto desde que llegó, sino
c a d a vez m á s aceptado, sobre un país desm e d u l a d o y empobrecido. Nadie le c u l p a .
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c o n m o t i v o d e s u v i s i t a al C o n s e | o d e E u r o p a , e n o c t u b r e d e 1 9 7 9 .

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Un m o m e n t o d e la e n t r e v i s t a m a n t e n i d a p o r S.M. el R e y D o n J u a n C a r l o s c o n el m o n a r c a m a r r o q u í , H a s s á n II, d u r a n t e s u e s t a n c i a e n
visita oficial a Marruecos.

«La C o r o n a p a r e c e s e r el ú n i c o é x i t o e n u n p a í s d o n d e t o d o lo d e m á s va s i e n d o u n f r a c a s o » . . . ( L o s R e y e s , d u r a n t e un v i a j e a t i e r r a s
e x t r e m e ñ a s , e n m a r z o d e 1977).

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A d o l f o S u á r e z , e n s u é p o c a d e Director G e n e r a l d e R a d i o d i f u s i ó n y T e l e
v i s i ó n , c a r g o q u e o c u p ó d e n o v i e m b r e d e 1 9 6 9 a j u n i o d e 1973. (En la fotografía, e n c o m p a ñ í a del c a n t a n t e Julio Iglesias).

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UANDO el presidente de las Cortes
y del Consejo del
Reino, don Torcuato Fernández Miranda, les dijo
a los periodistas aquello
famoso de que «estoy en
condiciones de ofrecerle
al Rey lo que me ha pedido», el pedido a que se
refería este proveedor de la
Real Casa premiado más
tarde con un título ducal
no era otra cosa que un
joven político de cuarenta
y tres años, un desconocido en la práctica,
aunque ministro del gabinete de Arias, cuyo
nombre pocos preveían
encontrar en un «albarán
de entrega» de tan altos
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A d o l f o S u á r e z , c o m o Ministro S e c r e t a r i o G e n e r a l d e l M o v i m i e n t o , f o r m a p a r t e d e l primer G o b i e r n o d e la M o n a r q u í a , p r e s i d i d o por
C a r l o s Arias. ( D i c i e m b r e d e 1975). En la f o t o g r a f í a , d u r a n t e un C o n s e j o d e M i n i s t r o s , e l s e g u n d o d e la i z q u i e r d a , al f o n d o A r i a s
presidiendo.

19

ICEN q u e don Torcuato
tenía desde hacía tiempo en la cabeza el retratorobot del personaje que había de conducir la transición
y, habiéndose t o p a d o con
Adolfo Suárez en el m i s m o
despacho que él h a b í a ocupado en la Casa de las Flechas, no d u d ó de que fuese el
Verbo hecho carne. Pero,
a p a r t e de don Torcuato, que
desempeña en esta historia
el papel de una divinidad
omnisciente, p o r q u e el Hijo
del H o m b r e existió en su
n u m e n antes que en la realidad misma, nadie o casi
nadie acertó a calibrar el alcance de esta operación política.
La hemeroteca m u e s t r a bien
a las claras el generalizado
desengaño que el n o m b r a miento de Adolfo Suárez
p r o d u j o en la clase política.
El «¡Qué error, qué inmenso
error!» de Ricardo de la
Cierva no fue sino el más lapidario y d e s a f o r t u n a d o veredicto de un universal jui-

« D i c e n q u e d o n T o r c u a t o t e n i a d e s d e h a c i a t i e m p o e n la c a b e z a el r e t r a t o - r o b o t d e l p e r s o n a j e q u e h a b í a d e c o n d u c i r la t r a n s i c i ó n » . En la f o t o , F e r n á n d e z Miranda, p o s t e r i o r m e n t e d u q u e d e F e r n á n d e z - M i r a n d a , G r a n d e d e E s p a ñ a y C a b a l l e r o d e l T o i s ó n d e Oro).

P r e s i d i d o por T o r c u a t o F e r n á n d e z Miranda s e r e ú n e a l a s c i n c o de la t a r d e d e l 2 d e julio d e 1 9 7 6 el C o n s e j o d e l R e i n o , p a r a eJaborar
la t e r n a q u e s e r á p r e s e n t a d a al R e y p a r a q u e n o m b r e n u e v o P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o . Al a c a b a r el C o n s e j o , D o n T o r c u a t ó diría
a l o s p e r i o d i s t a s s u s f a m o s a s p a l a b r a s : « E s t o y e n c o n d i c i o n e s d e o f r e c e r al rey lo q u e m e h a p e d i d o » , e s decir, S u á r e ^ . . .

El 8 d e julio d e 1976, S . M. el R e y a c o m p a ñ a d o d e l P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o , A d o l f o S u á r e z , y d e l n u e v o G a b i n e t e s e retratan e n el
p a l a c i o d e la Z a r z u e l a , t r a s la t r a d i c i o n a l jura d e l o s m i e m b r o s d e l G o b i e r n o .

ció. Un semanario progresista tituló, por ejemplo «El
Apagón», sobre una p o r t a d a
de fondo negro en que apa-

recia, en ventana, una pequeña fotografía de Adolfo
S u á r e z con camisa azul. «Se
llama Adolfo, ¿no es maravi-

lioso?», le decía un ultra a
otro, c o m e n t a n d o la jugada,
en un célebre chiste. Y el
despiste de los políticos llegó

A d o l f o S u á r e z , f l a m a n t e P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o , d u r a n t e u n a r e c e p c i ó n oficial e n el P a l a c i o d e O r i e n t e , a s u d e r e c h a el c a r d e n a l a r z o b i s p o d e Madrid y p r e s i d e n t e d e la C o n f e r e n c i a E p i s c o p a l e s p a ñ o l a , V i c e n t e E n r i q u e y T a r a n c ó n ; a la i z q u i e r d a d e S u á r e z , el
S e c r e t a r i o G e n e r a l d e l P a r t i d o C o m u n i s t a d e E s p a ñ a . S a n t i a g o Carrillo.

S u á r e z e n o l o r d e multitud, d u r a n t e un viaje d e l P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o a la i s l a d e La P a l m a (abril d e 1 9 7 8 )

al extremo de que, en algún
palacete, se q u e d ó sin servir
el cóctel con que debía celebrarse la designación de su
propietario para el cargo.
Hoy podemos decir que el riguroso recibimiento que se
hizo a Suárez sirvió p a r a espolearle en la carrera de la
reforma y a él le fue útil también p o r q u e , c a b a l l o sin
apuestas, resultó m á s sensacional su galopada. Pero,
en aquellos días, todo el
m u n d o se p r e g u n t a b a quién
y cómo era aquel h o m b r e
que nos había tocado en
suerte. Cuatro años después,
viendo los claroscuros de su
carácter, los altibajos de su
forma de hacer las cosas, a ú n
tenemos derecho a hacernos
la m i s m a pregunta.
El P r e s i d e n t e d e l o s E s t a d o s U n i d o s , C á r t e r , s a l u d a n d o al P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o
e s p a ñ o l , S u á r e z , d u r a n t e la v i s i t a q u e é s t e l e rindió e n la C a s a B l a n c a , e n abril d e 1 9 7 7 .

22

El retrato de Adolfo S u á r e z
debiera prescindir de hacer

valoraciones de su gestión
política, dejando a hermeneutas y analistas, a editorialistas y a r r e g l a m u n d o s el
cuidado de dilucidar si hizo
tal cosa bien o mal o qué otra
cosa podía o debía h a b e r hecho desde los primeros tiempos, más bien brillantes, de
la reforma, hasta esta especie de calvario en que se ha
convertido la política española.
La primera vez que tuvimos
los españoles b a r r u n t o s de
su existencia fue con ocasión
de su famoso discurso en el
Pleno de las Cortes del día 8
de junio de 1976, un mes antes, a p r o x i m a d a m e n t e , de su
designación p a r a la presidencia. Los especialistas,
claro, ya le conocía como
h o m b r e que habiendo comenzado su carrera en la
Avila nativa b a j o la protección de Herrero Tejedor,
había llegado a ser gobernador civil, director de Televisión, Secretario General
del Movimiento y finalmente
Ministro. Hombre discreto,
oscuro que perseguía m á s su

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Un m o m e n t o d e d i s t e n s i ó n d u r a n t e l a s t a r e a s p a r l a m e n t a r i a s . A d o l f o S u á r e z e n c o m p a ñ í a d e l r e c i e n t e m e n t e f a l l e c i d o J o a q u í n G a r r i g u e s Walker (a la i z q u i e r d a d e la f o t o ) ,
y e n actitud familiar c o n I g n a c i o C a m u ñ a s

ambición última de poder
que la brillantez del momento, se decía de él que había
logrado situarse en una sabia y poco c o m p r o m e t i d a
equidistancia entre la Falange y el Opus y que dominaba a la perfección la estrategia de los pasillos.
La verdad, sin e m b a r g o , era

que hubiese hecho falta ser el
Bautista para darse cuenta
de que aquel hombre vestido
de azul brillante que leía
a p l i c a d a m e n t e el discurso
en q u e se r e c o m e n d a b a
«elevar a la categoría de
n o r m a l lo que en la calle es
s i m p l e m e n t e normal» y que
t e r m i n a b a citando a Ma-

El p r e s i d e n t e S u á r e z d u r a n t e la r e u n i ó n q u e m a n t u v o , e n d i c i e m b r e d e 1977, c o n l o s p a r l a m e n t a r i o s v a s c o s d e l C o n g r e s o , a fin d e
e s t u d i a r el p r o y e c t o d e p r e a u t o n o m í a p a r a e l P a í s V a s c o .

23

la democracia haya tenido
que llegarnos en tan gran
m e d i d a por la vía del encanto da una idea de nuestras miserias.

Un m o m e n t o d e la e n t r e v i s t a m a n t e n i d a e n t r e A d o l f o S u a r e z ( c o n el b r a z o e s c a y o l a d o a
c o n s e c u e n c i a d e un a c c i d e n t e f u g a n d o al t e n i s ) , y el P r e s i d e n t e d e la G e n e r a l i d a d d e
C a t a l u ñ a , J o s e p T a r r a d e l l a s . e n julio d e 1979. Entre a m b o s , la i m a g e n d e l R e y .

c h a d o sin m e n c i o n a r l e
— m u e s t r a inequívoca del
prodigioso c a m b i o de los
t i e m p o s — fuese v e r d a d e r a m e n t e el Mesías que h a b í a
de venir sin t a r d a n z a para
salvarnos.

La política no es una excepción y en la democracia
h e m o s a s i s t i d o al surgim i e n t o de un clima general
de «encantamiento», si así
puede decirse, en las relaciones políticas.

No faltaron, con todo, ya entonces, quienes en su impecable c o m p o s t u r a , en su
voz aterciopelada, supieron
ver a l g u n a s de las virtudes
que más tarde serían
alistadas al servicio de la reforma y ante todo, su «cap a c i d a d de s e d u c c i ó n » .
Apenas es necesario decir la
i m p o r t a n c i a que el «encanto
personal» tiene en la vida
española. Valor meridional,
el h o m b r e «encantador» —la
m u j e r es «encantadora» aut o m á t i c a m e n t e — tiene mucho de ganado en cualquier
actividad a que se dedique.

La tendencia se inició ya en
el régimen anterior, a medida que las a d u s t a s caras de
las « j e r a r q u í a s » del pal e o f r a n q u i s m o f u e r o n dej a n d o paso a las sonrisas de
los políticos que, no siendo
aún imprescindible hacerse
d e m ó c r a t a para ponerse al
día, c o m e n z a r o n a montrarse «encantadores». A
e s t a legión « c h a r m a n t e »
pertenece Adolfo Suárez en
sus orígenes y si es de justicia
agradecerle una c a p a c i d a d
de a d a p t a c i ó n que no supieron tener otros contemporáneos suyos, el hecho de que

24

Esta capacidad de seducción
de q u e está t a n p r e g o n a d a m e n t e a d o r n a d o ha tenido su influencia en el día a
día de la r e f o r m a . Cuantos
políticos entraron en su despacho, salieron haciéndose
lenguas de la cordialidad y
llaneza con que les recibió y
si resultaron engañados o def r a u d a d o s en las promesas
que les había hecho, bastó
u n a s e g u n d a visita p a r a
t r a n q u i l i z a r l e s y hacerles
volver «encantados» a sus
regiones o nacionalidades.
Parece que su secreto consiste en saber en cada momento con quién trata y
cómo su interlocutor desea
ser t r a t a d o .
Si lo que necesitaban los
m i e m b r o s del Consejo General Vasco que pasaron la noche, de claro en claro, en el
Palacio de la Moncloa para
f i r m a r el Estatuto era, m á s
que h u e r a s palabras, una
d u c h a y camisas limpias no
les faltó ni una ni otra cosa, y
el a r m a r i o del Presidente se
abrió para ellos.-A un político catalán algo vanidoso,
que gusta de a l a r d e a r en
Barcelona de conocer las interioridades del poder madrileño, c u e n t a n que le dijo
el Presidente m i e n t r a s le
confiaba la escasez de personas p r e p a r a d a s para constituir sus gabinetes: «Tienes
que d a r m e nombres». Con lo
que el presunto «asesor» hizo, de regreso a casa, el más
pletórico y satisfecho vuelo
que se recuerda en el Puente
Aéreo.
Su f o r m a de s a l u d a r es ca-,
racterística. Adelanta liger a m e n t e el antebrazo, que
a p a r e c e como un escudo de
h o p l i t a m a r c a n d o distancias, mientras su m a n o

izquierda se apodera del
codo derecho del s a l u d a d o
cuyo antebrazo se ve sacudido en afectuoso vaivén,
inextricable llave que se
queda con uno. En sus apariciones públicas da una excelente imagen y en la pequeña pantalla no tiene m á s
rival que Felipe González.
Pero mientras el líder socialista ofrece con sus ojos liger a m e n t e r a s g a d o s y su
«boca-clavel» la imagen de
un a m a n t e , Suárez cultiva la
del «marido ideal». Y no es
difícil prever a cuál de los
dos favorece el recuento en
un país c a m b i a n t e a u n q u e
todavía apegado a la familia.
Pero esa capacidad de seducción es muy del sur y no
parece tener grandes aplicaciones septentrionales.
Suárez se mueve muy bien
entre gobernantes de cara
soleada y en vías de desarrollo. Más allá de los Pirineos,
la cosa c a m b i a . Recuérdese
por ejemplo la fría con-

El P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o d u r a n t e u n a c o n v e n c i ó n d e s u partido. UCD, e n la q u e le
f u e ratificada la c o n f i a n z a d e s u s s e g u i d o r e s . (1978).

S . M. el R e y c e l e b r a una « s a l i d a » d e s u P r e s i d e n t e del G o b i e r n o , A d o l f o S u a r e z , d u r a n t e u n a t r a v e s í a e n el y a t e r e a l , por a g u a s d e l
M e d i t e r r á n e o , e n el v e r a n o d e 1977.

25

descendencia con q u e le recibió Giscard y c o m p á r e s e
con la calurosa bienvenida
con que le acogió el rey Jaled
de Arabia el cual, según dicen, c o m e n t ó a n t e uno de sus
asesores que luego lo contaría al e m b a j a d o r español:
«Quel h o m m e , quelle
image!».
No sé si el rey s a u d i t a estaba
t r a t a n d o de d o r a r n o s a los
españoles la pildora de una
dura negociación en el bazar
del petróleo, pero lo cierto es
que existen motivos para
creer que los e n c a n t o s de
Adolfo S u á r e z tienen algo de
morisco y que hay en él
cierta califal nostalgia corcobesa que ha dado pie a un
cronista p a r l a m e n t a r i o , Víctor Márquez, a d e n o m i n a r el
período de gobierno de Suárez con el nombre de «el
adolfato».
Geopolíticamente h a b l a n d o
esto tiene t a m b i é n su influencia y se manifiesta en
una pasión por la política a
escala planetaria con especialísima predilección,
desde que comenzó la crisis
reciente, por el Estrecho de
O r m u z . Dicen que todas las
noches, enciende la l a m p a rita que i l u m i n a un voluminoso globo t e r r á q u e o
que tiene en el despacho y le
va d a n d o vueltas con delectación. Esta pasión universalista, por cierto, ha comenzado ya a p e r j u d i c a r l e
en su política española y por
e j e m p l o , e n t r e t e n i d o con
Ormuz, olvidó el desfiladero
de Despeñaperros y sufrió un
serio revés en el r e f e r é n d u m
andaluz.
Occidente, sin e m b a r g o , parece haberse dado cuenta de
las dotes de persuasión y capacidad de convocatoria del
líder español en tierras meridionales. En una célebre
operación triangular, Giscard, S c h m i d t y Cárter, «senado romano» de Occidente,

26

El P r e s i d e n t e d e V e n e z u e l a , C a r l o s A n d r é s P é r e z , a c o g i ó c a l u r o s a m e n t e al J e f e d e l
G o b i e r n o e s p a ñ o l , A d o l f o S u a r e z , d u r a n t e la v i s i t a d e e s t e ú l t i m o al p a í s s u d a m e r i c a n o ,
e n s e p t i e m b r e d e 1978.

llegaron a d e s i g n a r a Suárez
como una especie de Escipión el Africano para la paz
del m u n d o .
Ambiciosa hasta límites extremos, Adolfo Suárez ha
llegado a decir que «daría
dinero por el poder» y no hay
indicios de que esto fuera
una simple frase. Algún periodista le ha acusado de
querer s u p l a n t a r el papel del
Jefe del Estado, alegando
que él tiene tendencia a
p e r m a n e c e r en esa actitud
distante mientras deja que
sus validos se q u e m e n como
p r i m e r o s ministros. La in-

terpretación parece abusiva
y es evidente que no hacía
otra cosa que b r o m e a r cuando, d u r a n t e una comida, le
dijo al Rey que su a u t o r i d a d
podía llegar a ser mayor que
la del monarca porque él tenía abierta la posibilidad de
s e r p r e s i d e n t e del P a r lamento Europeo.
Lo que sí es cierto es que sabe
magistral mente. jugar con
las pantallas que le b r i n d a n
los cuerpos de sus segundos,
«encantados» de p a r a r l e los
golpes. Su n a t u r a l discreción, y no sólo su cálculo, le
lleva a encerrarse en las a l t a s

torres monclovitas h a s t a hacer preguntarse a los periodistas si realmente existe.
Y c u a n d o le reprochan su encierro, siempre tiene la salida de que acusen a los famosos «fontaneros» de haberle secuestrado.
Recluido más allá de la Sublime Puerta, se dedica probablemente a t r a b a j a r duramente día y noche, sin tener tiempo para sus recreos
ni para ver a los niños. Pero a
veces se tiene la impresión
de que su principal t r a b a j o
consiste en esperar que las
cosas se pongan peor de lo
que están y su propia situación sea más crítica, porque es entonces c u a n d o más

«Lo q u e si e s c i e r t o e s q u e ( S u á r e z ) s a b e m a g i s t r a l m e n t e j u g a r c o n l a s p a n t a l l a s q u e
le b r i n d a n l o s c u e r p o s d e s u s s e g u n d o s , " e n c a n t a d o s " d e p a r a r l e l o s g o l p e s » . (En la
f o t o g r a f í a , A d o l f o S u á r e z e n c o m p a ñ í a d e F r a n c i s c o F e r n á n d e z O r d ó ñ e z , d e t r á s del
P r e s i d e n t e , J i m é n e z B l a n c o y Antonio Fontán).

El P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o d u r a n t e la c o r d i a l e n t r e v i s t a q u e m a n t u v o e n al P a l a c i o d a l a
M o n d o a , c o n el lidar d e la O r g a n i z a c i ó n p a r a la L i b e r a c i ó n d e P a l e s t i n a , Y a s s e r Arafat,
e n s e p t i e m b r e d e 1979.

brilla su talento. Si fuera un
boxeador procuraría
a r r i n c o n a r s e c o n t r a las
cuerdas, d a n d o al otro la impresión de estar acabado, seguro de su capacidad de salir
b r i l l a n t e m e n t e del trance.
En sus contiendas electorales, en sus negociaciones
e s t a t u t a r i a s y d e o t r o tipo, en
sus batallas con los barones,
ha d a d o siempre muestras
de esta capacidad de renacer
de sus propias cenizas.
La última crisis lo ha demostrado abundantemente.
Cuando el p a r t i d o del Gob i e r n o p a r e c í a desm e m b r a r s e y cuando Felipe
González, como él mismo
dijo con ocasión de la moción de censura, creía que
«cincuenta patriotas» podían . pasarse a su bando,
Suárez supo convencer a los
barones de que su «última
o p o r t u n i d a d » era t a m b i é n la
última que les q u e d a b a a
ellos. Acompañado, como
Sansón ciego y d e r r o t a d o
por su nueva esposa y lazarillo, Dalila Martín Villa, que
había sustituido al desgastado Abril, Adolfo Suárez
hizo intención de g r i t a r
aquello de «¡Muera Sansón

27

con todos los filisteos!» y ello
bastó para que todas las
«familias» acudieran c o m o
un solo h o m b r e en su socorro.
El cansino lector de discursos que fue S u á r e z en la predemocracia, ha sido incluso
c a p a z de a p r e n d e r a h a b l a r
en el P a r l a m e n t o . «¡Habla!»,
se c o m e n t a b a en las t r i b u n a s
de prensa el día en que,
echando a un lado los papeles que traía, se puso a cont a r n o s su célebre metáfora
de las tuberías y las cañerías,
como si asistiéramos a los

S u á r e z , e n t r e Fidel C a s t r o y s u h e r m a n o R a ú l , d u r a n t e la e s c a l a q u e el P r e s i d e n t e d e l
G o b i e r n o e s p a ñ o l hizo e n La H a b a n a , e n s e p t i e m b r e d e 1978.

primeros balbuceos de un
niño. «Como los doctores de
la ley, decía un cronista,
q u e d a m o s p a s m a d o s de la
s a b i d u r í a que el Niño mostró en el Templo».

«En s u s c o n t i e n d a s e l e c t o r a l e s , e n s u s n e g o c i a c i o n e s e s t a t u t a r i a s y d e otro tipo, e n s u s
batallas con los barones, ha dado s i e m p r e m u e s t r a s de esta capacidad de renacer de
s u s p r o p i a s c e n i z a s » . ( S u á r e z e n u n m o m e n t o d e u n a d e s u s r a r a s i n t e r v e n c i o n e s e n el
C o n g r e s o , e n junio de 1980).

28

Modesto en sus orígenes,
perteneciente a una familia
que por parte de p a d r e había
hecho una carrera jurídica
no m u c h o más que mediocre
y por parte de m a d r e poseía
aún en Cebreros el viejo caserón donde había e s t a d o
instalada la pequeña fábrica
de «Anís González», Adolfo
Suárez llegó a la mayoría de
edad insuficientemente prep a r a d o y con plena conciencia de ello. Se asegura
que, en época a ú n reciente,
sus colaboradores tuvieron
q u e p r e p a r a r l e un «epítome» o «Catón» con los
principales conceptos que
n e c e s i t a b a para desenvolverse.
Aunque alguno de sus biógrafos pretendiera presentárnoslo como un personaje
logrero y «trepador», c a p a z
de todo con tal de a l c a n z a r
sus objetivos, lo cierto es que
no pudieron señalarse en su
vida episodios inconfesables
y el relato de las cosas que
hizo en su carrera tiene m á s
bien el efecto de d e s p e r t a r
s i m p a t í a s entre los millones

« A c o m p a ñ a d o , c o m o S a n s ó n c i e g o y d e r r o t a d o por s u n u e v a e s p o s a y lazarillo, Dallla Martín Villa, q u e h a b i a s u s t i t u i d o al d e s g a s t a d o
Abril, A d o l f o S u á r e z h i z o i n t e n c i ó n d e gritar a q u e l l o d e "¡Muera S a n s ó n c o n t o d o s l o s f i l i s t e o s ! " y e l l o b a s t ó para q u e t o d a s l a s
" f a m i l i a s " a c u d i e r a n c o m o u n s o l o h o m b r e e n s u s o c o r r o » . (En la f o t o g r a f í a , e n el b a n c o a z u l , d u r a n t e un d e b a t e p a r l a m e n t a r i o ,
a c o m p a ñ a d o d e l o s M i n i s t r o s d e s u G a b i n e t e . R o d o l f o Martin Villa y M a n u a l G u t i é r r e z M e l l a d o ) .

« S u actitud d e h e v e n i d o a q u e d a r m e " e s t a r e ñ i d a c o n el c o n t e n i d o m i s m o d e la
d e m o c r a c i a , y e s al m i s m o t i e m p o e x p r e s i v a d e l c a r a c t e r d e la d e m o c r a c i a e s p a ñ o l a , d e
la forma y reforma e n q u e s e h a n p r o d u c i d o aquí l a s c o s a s . ( A d o l f o S u a r e z , e n a c t i t u d
pensativa, durante una s e s i ó n del Congreso).

de españoles que tuvieron
que pasar t r a b a j o s para salir
adelante. La crítica que se
puede hacer hoy a Suárez no
radica tanto en sus orígenes,
m á s bien enaltecedores, o en
sus procedimientos, como en
cierta propensión que el personaje muestra a una «instalación definitiva» en la política española. Su actitud de
« he venido a q u e d a r m e » está
r e ñ i d a con el c o n t e n i d o
m i s m o de la democracia, y es
al m i s m o tiempo expresiva
del c a r á c t e r de la democrácia española, de la
forma y reforma en que se
han producido aquí las cosas.
Al c o m e n z a r el quinto año de
su m a n d a t o , los españoles
tienen motivos para temer
q u e c u a n d o Suárez dijo que
la UCD, o sea, él, d u r a r í a 107
años, estuviera h a b l a n d o
c o m p l e t a m e n t e en serio. •
L. C.

29

Los padres de la Patria

Víctor Márquez Reviriego
30

T" A revista TIEMPO DE HISTORIA me encarga que cuente
I
y comente estos cinco años de Cortes que van desde la muerte
* J de Franco hasta nuestros días. Al relator, nada más empezar, le
surge una duda metódica: ¿Fueron Cortes las habidas desde 1975 a
1977? Sí, por nombre y lugar de ejercicio. No por su origen, puesto que
no procedían de unas elecciones democráticas. Es decir, que desde la
teoría política aquellos señores de bigote y chaquetilla blanca eran
menos padres de la patria que éstos de ahora, en ocasiones despechugados y descorbatados. Pero resulta que muchos coinciden, son
los mismos, aunque antes no fueran nuestros padres y ahora sí.
Una cosa, por otra parte, parece clara: la actual situación nació de la
anterior y no ya sólo desde el punto de vista sociológico, sino también
jurídico. La Constitución de 1978 puede negar, y niega, lo pasado;
pero es hija de un Parlamento elegido según la Ley de la Reforma
Política, que a su vez puede considerarse nieta de la Ley Orgánica de
1976.
Así que tras esta digresión —que brindamos gratis a un futuro doctorando para que la desarrolle y haga su tesis— vamos a apuntar con
brevedad lo sucedido entre 1975 y 1980 en nuestra vida cortesana.

S. A. R. el P r i n c i p e d e E s p a ñ a , D o n J u a n C a r l o s d e B o r b ó n y B o r b ó n , p r e s t a j u r a m e n t o s o b r e l o s S a n t o s E v a n g e l i o s c o m o R e y d e E s p a ñ a ,
c o n el n o m b r a d a J u a n C a r l o s I. El 2 2 d e n o v i e m b r e d e 1975.

31

res procuradores, señores
consejeros, desde la emoción
en el recuerdo a Franco!,
¡viva el Rey! ¡Viva España!
(Los procuradores eran los
m i e m b r o s de las Cortes esp a ñ o l a s y los consejeros los
del Consejo Nacional del
Movimiento. Los escoliastas
del Régimen c o n s i d e r a b a n
a m b a s como la C á m a r a Baja
y la C á m a r a Alta).

El P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o , A d o l f o S u á r e z , e n a n i m a d o d i á l o g o c o n al d i m i t i d o Pres i d e n t a d e l a s C o r t e s , T o r c u a t o F e r n á n d e z - M i r a n d a (al h o m b r e « c l a v e » d e la t r a n s i c i ó n ) ,
al 31 d a m a y o d e 1 0 7 7 .

M

URIÓ Franco el día 20
de n o v i e m b r e de
1975. Era jueves. El sábado,
día 22, en el Palacio de la Car r e r a de S a n J e r ó n i m o ,
Alejandro Rodríguez de Valcárcel, presidente de las Cor-

tes y del Consejo de Regencia, t o m a b a j u r a m e n t o y
p r o c l a m a b a rey a J u a n Carlos de Borbón. T e r m i n ó con
una expresión acaso un tanto
heterodoxa desde el p u n t o de
vista protocolario: —¡Seño-

Cesaba poco después Rodríguez de Valcárcel (no por sus
heterodoxias protocolarias,
sino por el término de su
m a n d a t o ) y el día 3 de diciembre o c u p a b a el p u e s t o
T o r c u a t o F e r n á n d e z Miranda.
DE LA LEY A LA LEY
Fernández M i r a n d a había
sido efímero presidente del
Gobierno tras la m u e r t e de
Carrero Blanco. Pronto sus-

U n a s e s i ó n d e l a P o n e n c i a C o n s t i t u c i o n a l d e l C o n g r e s o , e n 1978. (En l a f o t o g r a f í a , e n t r e o t r o s , p u e d e d i s t i n g u i r s e , a la d e r e c h a : S o l é
Tura, d e l PCE; Fraga Iribarne, d e A l i a n z a P o p u l a r , y G r e g o r i o P e c e s - B a r b a , d e l P S O E . A la I z q u i e r d a , C i s n e r o s , P é r e z Llorca y H e r r e r o
d e Miñón, d e UCD, y R o c a , d e C o n v e r g e n c i a .

32

gla de oro de toda ella: «Déla
ley a la ley».
Como presidente de aquellas
Cortes del t a r d o f r a n q u i s m o ,
Fernández Miranda hizo las
dos grandes faenas de la
transición: colocar a Suárez
en la terna de donde saldría
el sucesor de Arias Navarro y
sacar adelante la tan citada
Ley de la Reforma Política.
LO QUE EL REY
ME HA PEDIDO
Hizo la p r i m e r a en el «petit
comité» del Consejo del Reino, organismo proveniente
del f r a n q u i s m o y de escaso
uso en tiempos del general,
pero de capital importancia
legal tras su fallecimiento.
El 3 de julio de 1976 los dieciséis consejeros, tras una
sesión trabajosa, parían esta
terna: Silva Muñoz, 15 votos; López Bravo, 13; Adolfo
Suárez, 12.
Al salir Fernández Miranda,
camino de La Zarzuela, dijo
e n i g m á t i c o (que era lo suyo)
a los periodistas que preguntaban:
—Estoy en condiciones de
ofrecer al Rey lo que el Rey
me ha pedido.

T o r c u a t o F e r n á n d e z - M i r a n d a , p r e s i d e n t e d e l a s C o r t e s , p r o n u n c i a u n a s p a l a b r a s al
i n i c i a r s e un p l e n o . A la i z q u i e r d a d e la f o t o , y e n el b a n c o a z u l , el r e c i é n e s t r e n a d o
p r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o , A d o l f o S u á r e z , y el v i c e p r e s i d e n t e G u t i é r r e z M e l l a d o , a p l a u d e n
s u i n t e r v e n c i ó n . E s el 29 d e d i c i e m b r e d e 1 9 7 6 .

tituido por Arias Navarro,
pasó al ostracismo bancario,
salida habitual en aquellos
tiempos y no tanto en estos
porque a h o r a las salidas han
crecido mucho y los b a n c o s
oficiales no. Fernández Mir a n d a estuvo de presidente
del Banco de Crédito Local.
Quienes saben dicen que era

h o m b r e de la absoluta confianza del Rey, de quien en
tiempos fue preceptor.
A r q u i t e c t o i n d u d a b l e del
p r i m e r gran tranco de la
transición (desde la muerte
de Franco a la Ley de Reforma Política en noviembre
de 1976), se le atribuye la
frase considerada como re-

En noviembre se libraba la
batalla para la Ley de Ref o r m a . El astuto Torcuato
(«Tato» para los amigos) sabía muy bien que el obstáculo no estaba en el pleno
de las Cortes, porque la mayoría de los procuradores
eran conscientes de la necesidad de alguna reforma y
esperaban insertarse en ella,
sino en las comisiones. En
las comisiones d o m i n a b a n
los viejos barones del franq u i s m o y allí se m i r a b a n los
proyectos con lupa en busca
de traiciones a los Principios
F u n d a m e n t a l e s del Movimiento. En las comisiones,
s e g ú n d e c í a n , e s t a b a la
guardia pretoriana del fran-

33

s a m u r a i , con la espada de su
propia ley.
LAS ELECCIONES
DEL 15-J
Es casi de hoy la historia
posterior.
El 15 de junio de 1977 los
españoles tienen las p r i m e ras elecciones d e m o c r á t i c a s
en muchos años. Son t a n t o s
—los años— que la mayoría
de los electores y de los f u t u ros elegidos no h a b í a n conocido otras.
Ganó Unión de Centro Democrático (la coalición gub e r n a m e n t a l de Suárez) con
165 diputados, seguida por
el PSOE con 118 diputados,
c o m u n i s t a s con 20, Alianza
Popular (el grupo de Fraga y
varios ex-ministros de Franco) con 16, nacionalistas
vascos y catalanes y diversos
partidos menores.
El P a r l a m e n t o se a b r i ó solemnemente, con discurso
real, el 22 de julio. Pero antes
h u b o sesiones p r e p a r a t o r i a s
el 13 y 14 de julio. Y en ellas,
por unas horas, Dolores Ibar r u r i , la l e g e n d a r i a «Pasionaria» de los c o m u n i s t a s ,
ocupó un puesto en la m e s a
de e d a d que presidió las
e l e c c i o n e s p a r a ' la p r e sidencia. Con ella estuvo el
también diputado comunista Rafael Alberti.

U n a I n t e r v e n c i ó n e n el C o n g r e s o d e D i p u t a d o s , e n n o v i e m b r e d e 1978, d e l S e c r e t a r l o d e
Partido Socialista Obrero Español, Felipe González.

quismo, el b u n k e r del bunker.
Para esquivarlas Fernández
Miranda hizo un q u i e b r o y,
como presidente que era,
dictó u n a s n o r m a s aclaratorias del Reglamento, int e r p r e t ó la interpretación, y
así quedó fijado que det e r m i n a d o s proyectos po-

34

dían tramitarse por proced i m i e n t o de urgencia e ir dir e c t a m e n t e a l pleno sin pasar las severas a d u a n a s comisiónales. Esa vía siguió la
f a m o s a ley.
En la votación h u b o este resultado: 425, a favor; 59, en
contra; 13, abstenciones. El
f r a n q u i s m o murió como un

En aquellas sesiones salió
elegido presidente el ucedeo democristiano F e r n a n d o
Alvarez de Miranda, un político que venía de la oposición. Entre los trescientos
c i n c u e n t a m i e m b r o s del
Congreso había comunistas
de la guerra, como S a n t i a g o
Carrillo, y ex-ministros del
f r a n q u i s m o , c o m o F r aga,
Silva Muñoz, Fernández de
la Mora, Licinio de la Fuente
o Antonio Carro, todos en
Alianza Popular. Otro exministro del f r a n q u i s m o era

ministro en la nueva situación: Pío Cabanillas, un
gallego hábil, d e p u r a d o por
liberal en tiempos del dictador.
LA TENTACION
CANOVISTA
El c a m i n a r se inicia con el
temor de los grupos m á s pequeños de que ucedeos y socialistas caigan en la tentación canovista. Pero de hecho, en una p r i m e r a e t a p a ,
quienes suelen ir m á s j u n t o s
son ucedeos y c o m u n i s t a s
(que se abstienen en algunas
votaciones i m p o r t a n t e s y facilitan el t r i u n f o g u b e r n a m e n t a l . Por e j e m p l o :
«caso J a i m e Blanco» con
moción c o n d e n a t o r i a del
PSOE, 13-14 de septiembre
de 1977; ley de Relaciones
Gobierno-Cortes, 7 de octubre de 1977).
El 14 de octubre Congreso y
Senado aprobaron la Ley de
Amnistía, p u n t o final de la
época anterior decían.
Alianza Popular se abstuvo.
El sacerdote catalán Xirinachs, senador del grupo progresista Entesa deis Catalans —que llevaba sin sentarse en el Senado desde julio en petición de a m n i s t í a ,
como antes hiciera d u r a n t e
casi un año paseando a n t e la
Cárcel Modelo de Barcelona—, r e m a t a b a su discurso e n c a r n a n d o en sus palabras el sentido de la ley:
—Ya no recuerdo nada. Me
ha cogido amnesia. Me voy
a sentar.
Y se sentó.

En el Congreso, entre otros,
se levantó el vasco Arzallus,
ex-jesuita, para llamar al olvido y a la pacificación y recordar («aunque sea por última vez») que allí h a b í a
p e r s o n a s q u e h a b í a n luchado entre sí.
Cuando la ley se debatía en el

El S e c r e t a r l o d e l Partido C o m u n i s t a d e E s p a ñ a , S a n t i a g o Carrillo, d u r a n t e una Inter
v e n c i ó n e n el C o n g r e s o d e D i p u t a d o s , e n n o v i e m b r e d e 1978.

Senado sonó una voz senatorial:
—Y Paracuellos, ¿qué?

LOS PACTOS
DE LA MONCLOA
En toda esa p r i m e r a e t a p a
las intervenciones del co-

munista Carrillo tenían un
«leit motiv»: pedir un gobierno de concentración.
No se llegó a eso. Sí a los llam a d o s Pactos de la Moncloa,
solemnemente presentados
en el Congreso el 27 de oct u b r e de 1977. Todo el Congreso puesto en pie «more
franquista» (salvo el hirsuto

35

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El Q r u p o P a r l a m e n t a r l o d a A l i a n z a P o p u l a r a a a b a t l a n a d u r a n t e una v o t a c i ó n e n al C o n g r a a o d e O l p u t a d o a , e n la q u e a e d i l u c i d a b a e l
p r o y e c t o d e C o n a t l t u c l ó n , q u e f u e a p r o b a d o p o r la m a y o r í a d e l C o n g r a a o (21 d e Julio d e 1 9 7 8 ) .

vasco abertzale L e t a m e n d í a )
a c l a m a b a los pactos. En los
discursos se a t a c a r o n el socialista Felipe González y
Santiago Carrillo, p o r q u e el
PSOE fue algo renuente a los
pactos y c o m u n i s t a s y ucedeos a n d a b a n en luna de
miel: acaso f u e r a m á s exacto
decir Carrillo y Suárez. Los
p a c t o s n a c i e r o n de u n
a y u n t a m i e n t o en el que Carrillo parecía el p a d r e y la
Moncloa la m a d r e . Llevaban
el apellido m a t e r n o para que
se sintieran p a d r e s todos los
partidos que h a b í a n p a s a d o
por el lecho.
En la m i s m a s e m a n a el min i s t r o de H a c i e n d a , Fernández Ordóñez, defendía
con citas de Hólderlin la Ley '
de Medidas Urgentes de Ref o r m a Fiscal. C o m e n z a b a
por fin la hasta entonces
nunca vista reforma fiscal,

36

luego c o m p l e t a d a por el sucesor de Ordóñez, García
Año veros.
UN «PLENO DEL SIGLO»
Poco después se conocía el
p r i m e r b o r r a d o r constitucional. Sobre él trabaj a b a desde el verano una ponencia de siete d i p u t a d o s :
Pérez-Llorca, H e r r e r o de
Miñón y Gabriel Cisneros,
por UCD; Peces-Barba, por el
P S O E ; Solé T u r a , PCEPSUC; Fraga, Alianza Popular, y Miguel Roca, por Minoría Catalana. El proyecto
de Constitución, tras varios
b o r r a d o r e s y diversas «lecturas», no llegaría a la Comisión hasta p r i m e r o s de mayo.
Un mes antes —5 y 6 de
abril— el presidente Suárez

tuvo que h a b l a r en el Congreso, menester al que siempre fue escasamente proclive. Le forzó a ello una votación adversa del 1 de m a r zo, c u a n d o Felipe González,
y los d e m á s grupos que le siguieron, pidieron explicaciones sobre la crisis ministerial que llevó a la sustitución del profesor Fuentes
Q u i n t a n a por Abril Martorell al frente de la política
económica.
Aquel pleno abrileño de Suárez fue el «pleno del siglo».
Ya p o r e n t o n c e s m e n u d e a b a n los «plenos del siglo»
y nos
acost u m b r á b a m o s a tener uno
c a d a seis meses. Porque los
«plenos del siglo» son como
las «bodas del siglo»: todos
los años hay dos, salvo en el
caso de la revista «¡Hola!»
que trae tres.

EL PECADO
CONSENSUAL
Los meses centrales de 1978
fueron meses constituyentes
en a m b a s c á m a r a s . Fueron
también los meses del pecado consensúa!, porque la
Constitución es tan hija de
los premiosos debates parlamentarios como de los
arreglos consensúales con
mesa y mantel. Por eso es
una mezcla de e n m i e n d a s y
escalopes. El consenso constitucional fue en muy buena
parte obra de dos h o m b r e s
que comen poco: Alfonso
Guerra v Abril Martorell. Y
la Constitución salió algo
laxa y floja, poco a m a r r a d a y
desde luego no a t a d a y bien
a t a d a . Acaso no tanto por los
dos faquires consensúales
como por la necesidad de
contentar a todo el m u n d o .
Muchas batallas ideológicas
quedaron aplazadas para
d e b a t e s posteriores, p a r a
c u a n d o se discutieran las leyes orgánicas que desarrol l a b a n el t e x t o c o n s titucional. Sino que los dos
grandes partidos (UCD y
PSOE) esperaban que eso lo
hiciera otro p a r l a m e n t o en el
que a m b o s esperaban tener
mayoría.
A pesar del consenso y el contento hubo algunos «noes»
en la votación final. Tales el
e s p e r a d o del v a s c o Letamendía y el no esperado de
Silva Muñoz. Este a s o m b r ó a
los diputados. Fue un «no»
decidido, enérgico, casi rabioso: como el rugido de un
a n i m a l herido que saliera de
la d o m e s t i c i d a d c o n s titucional para asilvestrarse.
La C o n s t i t u c i ó n — e n gendrada entre los sangrientos s u s t o s de t r i s t e s
a t e n t a d o s terroristas— se
a p r o b ó por r e f e r é n d u m el 6
de diciembre. El día 27 la
sancionaba el Rey ante las
dos C á m a r a s reunidas.

LAS ELECCIONES
DE 1979

vía de pactos propugnados
por algunos partidos.

Días a n t e s el presidente del
Gobierno disolvía las Cortes
y convocaba elecciones. Se
buscaba una mayoría, que
no llegó, y que se había renunciado a obtenerla por la

Las elecciones se celebraron
el 1 de marzo de 1979. Todo
quedó casi igual, salvo la relampagueante afirmación
del regionalismo y del nacionalismo. UCD tenía 168
escaños; el PSOE, 121; los

F e r n a n d o Abril Martorell (UCD) y A l f o n s o G u e r r a ( P S O E ) , e n l o s p a s i l l o s d e l C o n g r e s o , el
18 d e d i c i e m b r e d e 1978. - E l c o n s e n s o c o n s t i t u c i o n a l f u e e n m u y b u e n a p a r t e o b r a d e
d o s h o m b r e s q u e c o m e n p o c o : A l f o n s o Q u e r r á y Abril Martorell».

37

comunistas, 23-, Coalición
D e m o c r á t i c a (la a n t i g u a
Alianza Popular m á s algunos notables como Areilza,
Senillosa y Osorio), sólo 9;
los c a t a l a n e s catalanistas, 8;
los vascos vasquistas. del
PNV, 7; el Partido Socialista
Andaluz, 5; Herri B a t a s u n a ,
vascos abertzales, 3; Unión
Nacional (Blas Piñar), 1...
Cuando en el Palacio de Congresos se leían los resultados
h u b o aplausos p a r a la espectacular aparición parl a m e n t a r i a del nacionalismo
andaluz, gran sorpresa de la
noche j u n t o con los tres escaños b a t a s u n e r o s . Algún
chusco llamó a los andalucistas el Sherry B a t a s u n a .

Las elecciones municipales
del mes siguiente y el refer é n d u m andaluz del 28 de
f e b r e r o d e 1980 y l a s
elecciones a los p a r l a m e n t o s
vasco y catalán, a c e n t u a r o n
esta tendencia particularista
de la política española.
LA GUERRA DE
LAS INVESTIDURAS
El g r a n s u c e s o p a r l a m e n t a r i o de 1979 fue la inv e s t i d u r a de S u á r e z . Un
pleno borrascoso en el que el
nuevo presidente constitucional obtuvo 183 votos,
siete m á s de la necesaria mitad m á s uno de todos los diputados.

No h u b o d e b a t e previo y
aquéllo irritó al personal
p a r l a m e n t a r i o . Las iras de la
oposición llegaron en algún
caso a tal contundencia q u e
el escaño q u e d ó roto a puñetazos: esa fue la m á s notable
intervención p a r l a m e n t a r i a
del líder ugeteo don Nicolás
Redondo.
La p r i m e r a legislatura constitucional —presidida con
toda corrección por Landelino Lavilla— siguió con sustos c u a n d o las leyes eran orgánicas y se precisaba de una
mayoría cualificada.
Aquel verano se discutieron
los e s t a t u t o s vasco y c a t a l á n
y, a lo largo del año, salieron
algunas leyes de desarrollo

T r a s s a r d e r r o t a d a la m o c i ó n d a c e n s u r a e n el C o n g r e s o d e l o s D i p u t a d o s , p r e s e n t a d a por l o s p a r t i d o s d e o p o s i c i ó n al G a b i n e t e d e
S u á r e z , é s t a reciba l o s a p l a u s o s d e s u s partidarios ( m a y o d e 1980).

El R e y d e E s p a ñ a d u r a n t e su i n t e r v e n c i ó n a n t e el C o n g r e s o d e l o s D i p u t a d o s , e n m a y o d e 1979. (A s u i z q u i e r d a , S.fcl. la R e i n a D o ñ a
S o f í a , a la d e r e c h a del R e y e l P r e s i d e n t e del C o n g r e s o , L a n d e l i n o Lavilla).

constitucional: Tribunal
Constitucional, Consejo General del Poder Judicial...
Mal comenzó 1980. UCD parecía desdecirse de anteriores p r o m e s a s autonómicas y, a consecuencia
de ello, dimitía el ministro
Clavero «por andaluz y autonomista». Antes de la prim a v e r a e s t a l l a b a la tormenta de la Ley de Centros
Escolares y después de ella
venía la p r i m e r a crisis de
gobierno, premiosa e insatisfactoriamente resuelta.

LA MOCION DE CENSURA
Y ese Gobierno, por boca de
su presidente, hacía una comunicación al Congreso el
día 20 de mayo. Fue otro
«pleno del siglo», luego
pleno del milenio, retrans-

mitido en diferido por TVE y
seguido con inusitado interés por millones de ciudadanos.
Recibía el Gobierno a t a q u e s
desde casi todos los grupos.
Y en aquel clima crítico el
jefe socialista Felipe González dio la c a m p a n a d a al pres e n t a r una moción de censura.
Esta se vio en los días 28,29 y
30 de mayo. Fue para Suárez
como una investidura bis. Y
tuvo menos votos. Porque si
la moción no salió a d e l a n t e
—cosa por otra parte prevista, dado el carácter de
moción de censura construct i v a q u e f i j a la C o n s t i t u c i ó n — , el p r e s i d e n t e
S u á r e z salió m a l p a r a d o . Los
votos en contra de la moción
fueron 166, 17 votos menos
que los obtenidos por Suárez
en la investidura.

El andalucista Rojas Marcos
decía:
—El presidente Suárez hoy
es un árbol caído sea cual sea
el resultado de la votación.
Y Fraga —gran triunfador
con sus agresivos discursos— pedía:
—Si la moción de censura no
prospera, como es lo más
probable, entendemos que
en fecha próxima el Gobierno está obligado a plantear la cuestión de confianza.
En julio acabó el período de
sesiones y todo q u e d ó para
septiembre: nuevo Gobierno, confianza y mayoría parlamentaria...
Y en septiembre y a la espera
de esas y otras cuestiones cer r a m o s este r e s u m e n de
nuestra reciente historia
p a r l a m e n t a r i a . • V. M. R.

39

Reforma Política y
Estado de Derecho
Tomás-Ramón Fernández

C a t e d r á t i c o d e D e r e c h o Administrativo

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A Constitución española de 27 de diciembre de 1978,
la octava de nuestra historia contemporánea, proclama
solamente en su Preámbulo la voluntad de la Nación española de « consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de
la Ley como expresión de la voluntad popular», en el que, por lo
tanto, el government by law sustituya a! tiránico g o v e r n m e n á H
men. A estos efectos el art.° 9 del texto fundamental establece un
categórico mandato: «Los ciudadanos y los poderes públicos están
sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico».
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¿Responde a estas ideas nuestra realidad cotidiana? ¿La Ley y el Derecho juegan verd a d e r a m e n t e el papel rector de la vida colectiva que la Constitución les asigna? ¿Es
nuestra España de hoy efectivamente un Estado de Derecho? La respuesta negativa
ofrece pocas dudas, tanto si el análisis previo
se orienta desde la perspectiva de los gobernados, como si se intenta desde la opuesta de
los gobernantes, esto es, de la clase política
en general, pues todos los que integran ésta,
y no sólo los que d e t e n t a n el poder ejecutivo,
contribuyen a gobernarnos.
En la p r i m e r a de l a s p e r s p e c t i v a s
e n u n c i a d a s no me voy a d e t e n e r aquí, dada
su evidencia. La prensa nos ofrece todos los
días sin excepción p r u e b a s a b u n d a n t e s de lo
poco que significan estos valores, hoy por
hoy, para el c i u d a d a n o medio. El periódico
que hace un m o m e n t o acabo de leer relata,
por ejemplo, cómo en la m u l t i t u d i n a r i a manifestación de la Diada c a t a l a n a , «un g r u p o
i m p o r t a n t e de maestros catalanes» (sic), es
decir, de ciudadanos cultos a los que la sociedad confía la educación de los d e m á s (que
si no es educación en la d e m o c r a c i a y en los

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valores superiores de libertad, igualdad, justicia y p l u r a l i s m o que el artículo 1 de la
Constitución p r o c l a m a no es tal educación),
profirió gritos contrarios a los traslados a
Cataluña de profesores de fuera del Principado. «Queremos m a e s t r o s catalanes en Cataluña» decían, con manifiesto desprecio de
la igualdad de derechos y obligaciones q u e el
art.° 139 de la Constitución reconoce a todos
los españoles «en cualquier parte del territorio del Estado» y de la expresa y categórica prohibición que el m i s m o p r e c e p t o
constitucional establece de toda clase de
medidas discriminatorias «que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las p e r s o n a s
en todo el territorio español».
Es un e j e m p l o entre mil en el que no m e r e c e
la p e n a insistir, pero que revela con c l a r i d a d
cuál es la concreta idea de la d e m o c r a c i a y
del E s t a d o de Derecho que se m a n e j a en la
calle, incluso por p e r s o n a s que a sí m i s m a s se
consideran d e m ó c r a t a s y progresistas.
Digo que no merece la pena insistir en esta
perspectiva porque, a u n q u e la d e m o c r a c i a
sea algo muy simple cuyo conocimiento está
al alcance de cualquier ser h u m a n o —respeto a la Ley, en c u a n t o voluntad de la mayoría, y respeto a los demás, a u n q u e no opinen

y-.V.

41

la a p a r i c i ó n pública de los proyectos de Est a t u t o s de Sau y de Guernica. Quien los leyera entonces con á n i m o analítico y des a p a s i o n a d o observaría de i n m e d i a t o que
dichos proyectos c h o c a b a n , no en uno, sino
en m u c h o s p u n t o s y de m o d o flagrante, con
el texto constitucional recién a p r o b a d o , en
cuyo m a r c o tenían que ser e l a b o r a d o s . A nadie, desde luego, podía e x t r a ñ a r que ello
fuera así, d a d a la carga testimonial q u e sobre ellos p r o y e c t a b a i n e v i t a b l e m e n t e el a m biente c i r c u n d a n t e y sus precedentes, próximos y r e m o t o s . T a m p o c o h a b í a l u g a r a esc a n d a l i z a r s e por ello, p o r q u e es lógico e, incluso, positivo que el nivel de a u t o n o m í a de
las C o m u n i d a d e s respectivas i n t e n t a r a llevarse por los interesados lo m á s lejos posible.
Ante esa legítima a c t i t u d había, sin e m b a r go, otra i g u a l m e n t e legítima, que en un contexto d e m o c r á t i c o constituye, a d e m á s , la
ú n i c a s a l i d a p o s i b l e : c o n f r o n t a r ser e n a m e n t e los proyectos con la Constitución
d e p u r a n d o el texto de aquéllos p a r a llegar a
la m á x i m a a u t o n o m í a c o m p a t i b l e con el
texto f u n d a m e n t a l , que, a m é n de ser la prim e r a de las Leyes, es la b a r c a en la que todos
p o d e m o s salvarnos y en la que todos podemos h u n d i r n o s .

El e n t o n c e s Ministro d e l Interior, R o d o l f o Martin Villa, d a n d o
c u e n t a a la P r e n s a d e los r e s u l t a d o s d e l R e f e r é n d u m C o n s titucional, c e l e b r a d o e n t o d a la N a c i ó n el 6 d e d i c i e m b r e d e 1978.

c o m o nosotros—, es lo cierto que en n u e s t r o
país son m u y pocos los que se h a n preocup a d o de p r e d i c a r y d i f u n d i r sus valores —con
hechos, claro, que las p a l a b r a s s o b r a n y por
sí solas n a d a valen— y que entre esos pocos
no figuran los gobernantes, es decir, los profesionales de la política, incluidos los que
hoy m i s m o ejercen c o m o tales. ¿Cómo p u e d e
exigirse a los g o b e r n a d o s respeto a la ley si
los propios g o b e r n a n t e s no lo p r e d i c a n con
su e j e m p l o y ni siquiera lo incluyen e n t r e sus
consignas?
Que esto es así lo p r u e b a c u m p l i d a m e n t e la
trayectoria política seguida desde el mom e n t o m i s m o de la p r o m u l g a c i ó n del texto
constitucional. Al t e m a m e h e referido ya en
o t r a s ocasiones, pero tengo que insistir en él
p o r q u e el mal persiste y en ese mal radica la
a m e n a z a m á s grave p a r a n u e s t r a recién nacida democracia.
La p r i m e r a p r u e b a de esta a c t i t u d negativa
de n u e s t r o s líderes políticos la proporcionó

42

Los hechos c i r c u l a r o n por m u y d i s t i n t o camino, sin e m b a r g o , por un c a m i n o n a d a democrático. Los propios autores de a m b o s
proyectos se e n c a r g a r o n de m a r c a r el r u m b o
en el m o m e n t o m i s m o de la p r e s e n t a c i ó n
pública de aquéllos a n u n c i a n d o a b o m b o y
platillo con inequívoco aire a m e n a z a n t e q u e
si se c a m b i a b a u n a sola c o m a del texto p o r
ellos r e d a c t a d o convocarían u n a c a m p a ñ a
de m o v i l i z a c i o n e s p o p u l a r e s y de desobediencia civil.
La cuestión se planteó, pues, desde el p r i m e r
m o m e n t o en el t e r r e n o de la fuerza y los
g r u p o s políticos m a y o r i t a r i o s no se atrevieron a reconducirla al terreno del Derecho,
del que n u n c a debió salir. Más a ú n . Los propios p a l a d i n e s de la democracia, profesionales del Derecho p a r a m a y o r escarnio, no dudaron, a n t e la g r a v e d a d del reto, a r e n e g a r de
a q u é l , l l a m a n d o al a r g u m e n t o c o n s titucional «juridicismo» (Felipe González) y
a f i r m a n d o a g r a n d e s voces que lo único imp o r t a n t e era llegar a a c u e r d o s políticos y que
el Derecho h a b r í a de l i m i t a r s e a «dar f o r m a »
a posteriori a dichos a c uerd o s (José-Federico
de Carvajal, Presidente de la Comisión Gestora del PSOE). La prensa del m o m e n t o no
me d e j a r á m e n t i r .
La «razón de Estado» se impuso entonces a

la Constitución y a la razón del Derecho, q u e
es esencial para la existencia y la consolidación del «imperio de la Ley» al que, según aquélla, se o r i e n t a la v o l u n t a d de la Nación española. Los E s t a t u t o s de C a t a l u ñ a y
del País Vasco salieron de las Cortes casi
como h a b í a n e n t r a d o , sin m á s modificaciones de bulto que la adición de un, tan cínico
como necio, «sin p e r j u i c i o de lo d i s p u e s t o en
la Constitución» con el q u e se p r e t e n d í a encubrir o d i s i m u l a r de f o r m a v e r g o n z a n t e lo
que eran y siguen siendo discordancias y
contradicciones flagrantes.
Del c a m i n o que entonces e m p e z ó a recorrerse con la c o m p l i c i d a d de t o d a s las fuerzas políticas no h e m o s salido todavía. El Derecho sigue siendo d e s p r e c i a d o por n u e s t r o s
gobernantes c o m o valor de convivencia y
medida de todo conflicto. La clase política de
nuestra d e m o c r a c i a sigue a s p i r a n d o , c o m o
la de la d i c t a d u r a de ayer y c o m o la de las

El P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o , A d o l f o S u á r e z , d u r a n t e la e n t r e v i s t a
q u e m a n t u v o , el 2 8 d e j u n i o d e 1977, c o n el líder del P a r t i d o
S o c i a l i s t a O b r e r o E s p a ñ o l , F e l i p e G o n z á l e z , e n el P a l a c i o d e la
Moncloa.

d e m á s d e m o c r a c i a s y d i c t a d u r a s q u e este
país ha padecido, a a c t u a r «legibus solutus»,
igual que el a n t i g u o príncipe y el m o d e r n o
t i r a n o . Para ella el Derecho y los juristas son

•"

"

•,

El h e m i c i c l o d e l a s C o r t e s e< 18 d e n o v i e m b r e d e 1975..

43

libros de los j u r i s t a s o en las s e n t e n c i a s de los
Tribunales.

T r e s h o m b r e s r e p r e s e n t a t i v o s d e l S o c i a l i s m o e s p a ñ o l . De izq u i e r d a a d e r e c h a : E n r i q u e T i e r n o G a l v á n . A l f o n s o G u e r r a y Felipe G o n z á l e z .

Sí sé, t a m b i é n , q u e en u n a d e m o c r a c i a n o
puede h a b e r política al m a r g e n de la Constitución y e x t r a m u r o s de la ley, p o r q u e si
llega a h a b e r l a , esa política ya no s e r í a dem o c r á t i c a . Sí sé, i g u a l m e n t e , q u e q u i e n queb r a n t a la Ley u n a vez pierde toda legit i m a c i ó n p a r a exigir a los d e m á s que la respeten. Sí sé, en fin, que el crédito de q u e
d i s f r u t a n h o y aquellos de nuestros políticos
no c o n t a m i n a d o s p o r la larga d i c t a d u r a prec e d e n t e y q u e les m a n t i e n e en s i t u a c i ó n de
v e n t a j a a n t e la o p i n i ó n frente a q u i é n e s det e n t a n el p o d e r ejecutivo, p e r m i t i é n d o l e s
endosar a éstos todos los errores, incluso los
c o m e t i d o s p o r ellos m i s m o s , se a c a b a r á u n
día c o m o se a c a b a n todos los créditos c u a n d o
no se r e n u e v a n y q u e e n t o n c e s no h a b r á alt e r n a t i v a a l g u n a , ni v a l d r á c o m o excusa la
ingeniosa, pero falaz, apelación al des e n c a n t o de los q u e a n t e s e s t a b a n encantados.

u n estorbo, que hay que descalificar y a p a r t a r de la vida pública s i e m p r e que p u e d a
o b s t a c u l i z a r de algún m o d o la razón de Estado», q u e a ellos solos c o r r e s p o n d e , n a t u r a l m e n t e , i n t e r p r e t a r . Todo lo q u e no sea
«dar forma» a sus c a m b i a n t e s v o l u n t a d e s ,
c o m p l a c i e n t e s u n a s veces e i n t r a n s i g e n t e s
No deseo e x t e n d e r m e m á s —ni m e p a r e c e
otras, a u n q u e e n t r e a m b a s o p u e s t a s acnecesario— en la exposición de n u e v a s p r u e t i t u d e s m e d i e sólo el espacio q u e va del final
bas de la suicida a c t i t u d q u e vengo c o m b a de la p r i m a v e r a al del verano, les molesta y
tiendo. La lista sería larga. En este m i s m o
les i r r i t a .
t e r r e n o de las a u t o n o m í a s se d i b u j a n ya en el
No hace m u c h o —el 21 de m a y o p a s a d o —
horizonte n u e v a s y graves a m e n a z a s involvió a d a r o t r a p r u e b a p ú b l i c a de ello, tem e d i a t a s , a h o r a con el n o m b r e de Galicia y
levisión p o r medio, o t r o p e r s o n a j e político,
Andalucía. En el p r i m e r caso, el texto del
q u e en este concreto m o m e n t o o c u p a u n a
posición clave en la recién c o m p u e s t a sit u a c i ó n política. E n el curso del d e b a t e parl a m e n t a r i o de la ú l t i m a p r i m a v e r a y a propósito, t a m b i é n , del t e m a de las a u t o n o m í a s
y del i n t e n t o del discurso presidencial de
p r o p i c i a r u n a r e i n t e r p r e t a c i ó n del texto
constitucional a la luz de la nueva r e a l i d a d y
en la línea evolutiva del f e d e r a l i s m o cont e m p o r á n e o q u e u n libro colectivo reciensSK¡i§
t e m e n t e a p a r e c i d o r e s a l t a b a , el S r . Roca Junyent, profesional del Derecho t a m b i é n y
h a s t a e n s e ñ a n t e de Derecho Público en o t r o
i***
tiempo, no vaciló en d a r un insólito consejo:
« H a g a m o s la a u t o n o m í a desde y con los políticos, no con los t r a t a d i s t a s , ni con los juristas. En la política s e r e m o s c a p a c e s de enc o n t r a r un a c u e r d o político; en los s e m i n a rios yo no sé a d o n d e llegaremos» (cfr. Diario
X
de sesiones del Congreso, n.° 82, pág. 6.045). NLU
D
Yo t a m p o c o sé, en efecto, a d o n d e p o d r e m o s <2
-V*
CE
llegar en los s e m i n a r i o s de Derecho en este O
O
t e m a . Sí sé, sin e m b a r g o , q u e h a s t a a h o r a £T
n u e s t r a s Constituciones n u n c a h a n sido rot a s en esos s e m i n a r i o s y q u e la d e m o c r a c i a
e s p a ñ o l a n u n c a ha n a u f r a g a d o por creer en
El S e c r e t a r i o G e n e r a l d e l P a r t i d o C o m u n i s t a d e E s p a ñ a , S a n t i a g o
Carrillo.
el Derecho y respetarlo, ni ha perecido en los

1

\

44

p r o y e c t o de E s t a t u t o e s t á c o n s titucionalmente c e r r a d o , pues h u b o a c u e r d o
sobre él en la Comisión Constitucional del
Congreso en su m o m e n t o , a u n q u e el a c u e r d o
no fuera u n á n i m e . Sin e m b a r g o , todos parecen e m p e ñ a d o s en a b r i r l o de nuevo p a r a
modificar u n a disposición t r a n s i t o r i a tercera de la que, si se atiende a los políticos,
parece q u e depende, ni m á s ni menos, que la
felicidad i n m e d i a t a de los gallegos. Si así se
t e r m i n a haciendo, sólo nos q u e d a e s p e r a r
que el Derecho, en el p a p e l de « d a r f o r m a » a
los acuerdos políticos q u e se le viene reservando, acierte en este caso a hacerlo tan sutilmente que no se note d e m a s i a d o el a g u j e r o
constitucional. En el de Andalucía el riesgo
es parecido, c o m o lo p r u e b a el hecho de q u e
ya se haya propuesto f o r m a l m e n t e en el Congreso de los D i p u t a d o s p o r el grupo a n d a lucista la r e f o r m a de la Constitución, proposición más honesta, al menos, q u e su alteración e n c u b i e r t a en la línea de los precedentes disponibles.
Es posible, quizás, q u e la g r a v e d a d de la trayectoria que a c a b o de r e c o r d a r q u i e r a endulzarse invocando c o m o descargo, p o r un
lado, la dificultad indiscutible de la reconstrucción i n t e r n a del E s t a d o en la q u e
e s t a m o s e m p e ñ a d o s y, p o r otro, la escasa
calidad, t a m b i é n indiscutible, del Título VIII
de la Constitución, q u e p r o p i c i a los tropezones. Ambas cosas son ciertas, p e r o no explican por sí solas el f e n ó m e n o de menosprecio de la Ley y del Derecho y de escaso
respeto a la Constitución de que adolece
nuestra clase política, ya q u e de a m b a s cosas
hay p r u e b a s a b u n d a n t e s en o t r o s terrenos.
La h a b i t u a l i d a d del a b a n d o n o de las instituciones por los que están en minoría en
éstas es u n a de ellas. Y no es sólo el PNV, q u e
ahora vuelve a las Cortes d e s p u é s de nueve
meses de ausencia, sin m á s r a z o n e s aparentes (la existencia de r a z o n e s o c u l t a s es
otro de los s í n t o m a s de la m i s m a enfermedad), que las que ha podido tener en cualquier m o m e n t o a lo largo de ese período. Es,
t a m b i é n , el PSOE, cuyos concejales a b a n d o nan el Ayunta.miento de León, igual q u e
a b a n d o n a r o n a n t e s el Consejo de Castilla y
León y la propia Ponencia c o n s t i t u c i o n a l
c u a n d o el texto f u n d a m e n t a l c o m e n z a b a a
gestarse. Es, t a m b i é n , el PCE, cuyo Secretario General respondió a la t o m a de posesión
del nuevo Gobierno con la a m e n a z a de s a c a r
sus huestes a la calle. Es, en fin, el propio
p a r t i d o g u b e r n a m e n t a l , cuyos alcaldes ext r e m e ñ o s nos s o r p r e n d i e r o n un día con otro
:specialmente insólito, por cierto— a b a n -

L o s l í d e r e s d e C o a l i c i ó n D e m o c r á t i c a . De Izquierda a d e r e c h a :
M a n u e l F r a g a I r l b a r n e . A l f o n s o O s s o r i o y J o s é M." d e Areilza.

dono institucional, esta vez b a j o la f o r m a de
«encierro».
La expresión p e y o r a t i v a « m a y o r í a s mecánicas», con t a n t a frecuencia e m p l e a d a ,
ilustra i g u a l m e n t e esta m i s m a actitud despectiva h a c i a las reglas del juego democrático que e m p o n z o ñ a n u e s t r a vida pública,
reglas q u e sólo p a r e c e n a d m i t i r s e c u a n d o se
navega a favor de c o r r i e n t e y que se descalifican sin el m e n o r e m p a c h o c u a n d o el
viento sopla de p r o a .
Prescindo de otros e j e m p l o s —malos, pésimos e j e m p l o s de lo q u e no es la dem o c r a c i a — q u e la clase política nos viene
d a n d o a los c i u d a d a n o s , c o m o el de l l a m a r
«chorizo» al P r e s i d e n t e del Gobierno en u n a s
declar aciones p ú b l i c a s (declaraciones de Alfonso G u e r r a recogidas en «Diario 16»; si no
es exacto, reclámese al periódico en el q u e yo
las vi), ya que, al fin y al cabo, esto es simp l e m e n t e t e r r o r i s m o verbal y el t e r r o r i s m o
no d a ñ a al Derecho p o r q u e es sólo incivilidad y b a r b a r i e y, p o r lo tanto, a f i r m a c i ó n
de sus opuestos, la civilización y la justicia.
Esta es la situación y ésta la idea del Derecho
y del i m p e r i o de la Ley q u e se vive día a día
en n u e s t r o p a í s . C o n s t a t a r l o e s des a g r a d a b l e , sin d u d a ; ignorarlo sería, sin
embargo, estúpido.

II
A la hora de b u s c a r u n a explicación no creo
q u e sea lícito a c u d i r a los tópicos. Es cierto,
desde luego, q u e no falta en n u e s t r a historia
una tradición de f o r m a l i s m o exacerbado,
pero ese f o r m a l i s m o q u e hizo decir a L.
Hanke a p r o p ó s i t o de los c o n q u i s t a d o r e s que
«los n o t a r i o s e r a n t a n indispensables en sus
expediciones c o m o los frailes y la pólvora»,
no tuvo n u n c a los ribetes de u n a i n s t r u m e n -

45

RAMON RODRIGUEZ

..

, .

Una v i s t a p a r c i a l d e la C á m a r a Alta, el S e n a d o .

talización cínica de lo j u r í d i c o con q u e a h o r a
a p a r e c e el de los políticos del m o m e n t o , sino
que estuvo s i e m p r e al servicio de u n a prof u n d a fe en los valores s u s t a n t i v o s del Derecho c o m o factor de convivencia. Por eso han
podido a f i r m a r autores c o m o Levy-Ullmann
y Mirkine-Guetzevich q u e «el Derecho fue,
en todo t i e m p o , el ideal social del pueblo
español y de su clase escogida; se m a r c a n las
huellas en todas sus instituciones, en sus textos y en su práctica».
La explicación n o hay q u e buscarla, pues, en
el p a s a d o r e m o t o , sino, m á s bien, m u y cerca
de nosotros, en la larga d i c t a d u r a f r a n q u i s t a ,
p r i m e r o que t a n t o hizo p o r la s e m á n t i c a jurídica c a l i f i c a n d o de m e r a m e n t e p r o g r a m á ticas sus p r o p i a s Leyes f u n d a m e n t a l e s siempre q u e p r e t e n d í a e x t r a e r s e de ellas algún
c o n t e n i d o liberador, y en el p r o p i o y peculiarísimo proceso de r e f o r m a política, después,
que facilitó el t r á n s i t o a la r e s t a u r a c i ó n democrática.
S o b r e el p r i m e r o de dichos períodos todo lo
q u e podía decirse está dicho ya. En el segundo, en cambio, conviene detenerse un
m o m e n t o , p o r q u e , a mi juicio, se ha reflex i o n a d o poco sobre él, a pesar de ser, c o m o se
ha dicho y repetido, un f e n ó m e n o digno de
e s t u d i o en c u a n t o inédito en la historia y en
la ciencia política.
E s evidente, desde luego, q u e el proceso de
r e f o r m a política nos a h o r r ó m u y p r o b a b l e -

46

m e n t e a los españoles un d r a m a indeseable.
C o m p l a c i d o s p o r esa convicción no nos hemos p r e g u n t a d o n u n c a por sus costes, q u e
i n d u d a b l e m e n t e h a b í a de tenerlos c o m o los
tiene c u a l q u i e r o p e r a c i ó n . En rigor, n u n c a
s e n t i m o s siquiera la necesidad de hacerlo, ya
q u e en n u e s t r o f u e r o interno todos est á b a m o s convencidos de que esa era la ú n i c a
salida, pues s a b í a m o s q u e las f u e r z a s
e m e r g e n t e s a la m u e r t e del d i c t a d o r carecían
de toda posibilidad de i m p o n e r la r u p t u r a
que p r o p u g n a b a n y q u e las f u e r z a s del pasado t a m p o c o p o d í a n p e r p e t u a r un s i s t e m a
que sólo se e x p l i c a b a en función de su p r o p i o
f u n d a d o r . El p a c t o e n t r e unas y o t r a s era,
pues, inevitable. N a d a invitaba, p o r lo t a n t o ,
a a p u r a r el análisis.
Ese análisis, en c a m b i o , es necesario hoy. Al
menos, es i m p r e s c i n d i b l e r e c o r d a r , p o r
ejemplo, de q u é f o r m a se a u t o r i z ó «legalm e n t e » el p r i m e r Congreso de UGT en un
m o m e n t o en el que el o r d e n a m i e n t o j u r í d i c o
vigente n e g a b a la l i b e r t a d sindical, c ó m o se
inició la legalización de los p a r t i d o s políticos
al a m p a r o de u n a Ley, la de 14 de j u n i o de
1976, q u e sólo u n a vez y de p a s a d a —y esto en
el p r e á m b u l o , no en la p a r t e dispositiva— se
atrevía a m e n c i o n a r l o s , s u p u e s t o que las Leyes F u n d a m e n t a l e s del E s t a d o todavía vigentes s e g u í a n proscribiéndolos, cómo, en
fin, se restableció p r o v i s i o n a l m e n t e la Generali tat de C a t a l u ñ a por Decreto-Ley de 29 de

s e p t i e m b r e de 1977, al m a r g e n , si no positiv a m e n t e en contra, de esas m i s m a s Leyes
Fundamentales.
Es necesario r e c o r d a r , en fin, q u e la restauración del sufragio universal se hizo a través
de una Ley, la de 4 de f e b r e r o de 1977, q u e se
presentó a sí m i s m a c o m o la o c t a v a Ley Fund a m e n t a l del régi men a n t e r i o r y que, en consecuencia, estableciendo c o m o establecía un
sistema r a d i c a l m e n t e distinto en c u a n t o basado en la «voluntad s o b e r a n a del pueblo»
(Artículo 1-1), se s i t u a b a , sin e m b a r g o , j u n t o
a o t r a q u e a f i r m a b a el c a r á c t e r « p e r m a n e n t e
e inalterable» de los principios o p u e s t o s .

t u m b r a d o s a ir c u e s t a a b a j o , c u a n d o s u r g e n
las d i f i c u l t a d e s ya n a d i e se atreve a p a r a r , ni
s i q u i e r a aquellos que saben que un E s t a d o
de Derecho es o t r a cosa, que exige p a r a r s e e,
incluso, n a d a r c o n t r a corriente por m u c h o
esfuerzo q u e ello cueste. Les da miedo, miedo
a p e r d e r votos, m i e d o a ver d i s m i n u i r sus
clientelas, m i e d o a no ser bien entendidos,
m i e d o a ser l l a m a d o s «fachas». Y ceden. Prefieren seguir m a n i p u l a n d o la Ley, c e r r a r los
ojos e ignorarla, a ñ a d i r un «sin perjuicio de
lo d i s p u e s t o en la Constitución», forzar un
consenso a m b i g u o . Con ello salen del a p u r o y
siguen t i r a n d o .

En lo que estoy diciendo no hay, en a b s o l u t o ,
s o m b r a alguna de crítica. H a b í a que h a c e r l o
así. Es más, en eso, p r e c i s a m e n t e , consistía
la operación de r e f o r m a política, en tránsf o r m a r de a r r i b a a a b a j o el s i s t e m a e n t e r o a
p a r t i r de sus propias bases y a través de sus
m i s m a s instituciones.
x

A este p o s i b i l i s m o disolvente, f r u t o directo
del q u e hizo posible la operación de r e f o r m a
política, hay q u e a ñ a d i r todavía u n a s e g u n d a
secuencia q u e deriva igualmente de m o d o
d i r e c t o de esta m i s m a operación y que se
t r a d u c e t a m b i é n en u n a desvalorización social de la Ley.

Esta t r a n s f o r m a c i ó n s u s t a n c i a l de la legalidad a través de la legalidad m i s m a n o podía
dejar de producir, sin e m b a r g o , la n e g a t i v a
impresión de q u e con la Ley t o d o es posible,
de q u e el Derecho es sólo u n a e n v o l t u r a externa susceptible de c u a l q u i e r contenido, de
que las n o r m a s j u r í d i c a s son m e r o s mecanismos que se i n t e r c a m b i a n y c o m b i n a n a
voluntad p a r a p r o d u c i r en c a d a caso el efecto
querido.
Aquellos polvos h a n t r a í d o estos lodos. Acos-

La r e f o r m a fue, en efecto, u n a suerte de p a c t o
e n t r e el p a s a d o y el f u t u r o y, en consecuencia, incorporó a éste b u e n a p a r t e de
aquél. La sensación de p e r m a n e n c i a y cont i n u i s m o se hizo t o d a v í a m á s p a t e n t e a raíz
de las elecciones generales de 1977, puesto
que é s t a s volvieron a llevar al poder a las
m i s m a s p e r s o n a s q u e lo o s t e n t a b a n en el régimen a n t e r i o r .
Este hecho es, sin d u d a , decisivo a los efectos
q u e p r e t e n d o r e s a l t a r aquí en la medida en

J o s e p T a r r a d e l l a s (a la i z q u i e r d a d e la f o t o g r a f í a ) , P r e s i d e n t e , e n t o n c e s , d e la G e n e r a l i d a d d e C a t a l u ñ a , d u r a n t e la e n t r e v i s t a q u e
m a n t u v o c o n el a n t i g u o l e n d a k a r i v a s c o . J e s ú s M a r í a d e L e l z a o l a , el 17 d e Julio d e 1977, e n St. Martin Le B e a u , c e r c a d e T o u r s .

47

q u e c o n t r i b u y ó a g e n e r a l i z a r s o c i a l m e n t e la
i m p r e s i ó n de que n a d a h a b í a c a m b i a d o . Y si
n a d a h a b í a c a m b i a d o , p r o g r e s i s t a seguiría
siendo c o m o ayer quien se o p u s i e r a al Gobierno, c o n t e s t a r a sus m e d i d a s o criticara
sus decisiones, en t a n t o que quien le defendiera seguiría siendo r e a c c i o n a r i o .
P a l a b r a s tales c o m o m a n i f e s t a c i ó n , h u e l g a ,
c o o r d i n a d o r a , p l a t a f o r m a reivindicativa,
l u c h a , encierro, etc., siguieron c o n s e r v a n d o
el prestigio d e m o c r á t i c o g a n a d o en los días
de la d i c t a d u r a y utilizarlas a s e g u r a b a de
a n t e m a n o la m i t a d de la victoria (¡cuánto
contrabando democrático ha p a s a d o b a j o estas etiquetas!). Nadie, en c a m b i o , q u e quisiera conservar su b u e n a i m a g e n podía invocar el o r d e n , la a u t o r i d a d o la Ley, términos cuyo e m p l e o g a r a n t i z a b a ab initio la mit a d de la d e r r o t a . Creo que no hace falta
p o n e r e j e m p l o s de lo uno y de lo otro, de p u r o
evidentes q u e son a m b a s cosas.
En esa dialéctica m a n i q u e a , en esa t r a m p a ,
cayó de hoz y coz la p r e n s a progresista, en
p a r t e p o r i n g e n u o e n t u s i a s m o , perfect a m e n t e explicable en quien a c a b a de verse

El 10 d e abril d e 1980, C a r l o s G a r a i k o e t x e a — e n la f o t o g r a f í a —
f u e e l e g i d o l e n d a k a r i e n s e s i ó n p l e n a r i a del P a r l a m e n t o V a s c o
c o n l o s ú n i c o s v o t o s d e s u p a r t i d o (el PNV). v e n a u s e n c i a d e l o s
m i e m b r o s d e «Herri B a t a s u n a »

48

libre de la m o r d a z a y el palo, y en p a r t e ,
t a m b i é n , — n e g a r l o es vano— p o r exigencias
del m e r c a d o . En ella cayó i g u a l m e n t e la
nueva clase política, un poco p o r el h á b i t o
a d q u i r i d o d u r a n t e t a n t o s años de oposición
sin e s p e r a n z a y un m u c h o por simple com o d i d a d . En ella cayeron, en fin, los sucesivos Gobiernos por la m a l a conciencia n a c i d a
de su falta de pedigree d e m o c r á t i c o .
Unos y otros siguen siendo víctimas, c a d a
uno a su m a n e r a , de un t r a u m a no s u p e r a d o ,
el trauma del franquismo, q u e obliga a todos

Adolfo S u á r e z y el n u e v o P r e s i d e n t e d e la G e n e r a l i d a d d e
C a t a l u ñ a , J o r d l Pujol, e n l o s p a s i l l o s d e l C o n g r e s o , e n julio d e
1978.

d e m o c r a c i a se nos m u e r a sin p e n a ni gloria,
pena y gloria que h a n servido, al menos, de
alivio y consuelo s i e m p r e que nos la h a n
a r r e b a t a d o p o r la f u e r z a .
A mi juicio, la solución es sólo una: a s u m i r la
d e m o c r a c i a sin complejos, tal y c o m o es, tal
y c o m o la h e m o s diseñado en la Constitución, y a c e p t a r sin reserva alguna el papel rector q u e a é s t a c o r r e s p o n d e en la vida
social. Si nos s e g u i m o s e m p e ñ a n d o en ignorarla, en tirar de ella p a r a acercarla a nuestras p r o p i a s posiciones personales o de grupo, en m a n i p u l a r su texto p a r a hacerle decir
lo que no dice a fin de h a l a g a r el oído de
n u e s t r o s amigos, s e g u i r e m o s r o d a n d o c u e s t a
a b a j o h a s t a t o c a r f o n d o (y no debe f a l t a r m u cho, s u p u e s t o lo q u e ya h e m o s rodado) y entonces ya no servirá de n a d a i n t e n t a r agar r a r s e a ella.
Aún es t i e m p o de f o r m u l a r entre todos un
a u t é n t i c o p a c t o constitucional sobre el texto
ya a p r o b a d o , un p a c t o que sustituya al frágil,
insincero, a m b i g u o y clandestino consenso
del que surgió a q u é l y q u e asegure definitiv a m e n t e el i m p e r i o de la Ley y de la v o l u n t a d
de la m a y o r í a , q u e es la esencia y el f u n d a m e n t o de t o d a d e m o c r a c i a . • T. R. F.

a c o m p o n e r la figura p a r a p o d e r dar la
imagen q u e se p r e t e n d e . I n d i r e c t a m e n t e ,
pues, Franco nos sigue g o b e r n a n d o , puesto
que su f a n t a s m a condiciona todavía los
c o m p o r t a m i e n t o s de g o b e r n a n t e s y gobernados. La r e f o r m a política lo hizo posible.

III
Llegados a este p u n t o , sólo resta p r e g u n t a r s e
¿qué hacer? Porque es e v i d e n t e q u e hay q u e
hacer algo y pronto si q u e r e m o s evitar que la

S . M. e l R e y D o n J u a n C a r l o s I. p r o n u n c i a n d o e l d i s c u r s o d e

a p e r t u r a d e C o r t e s p a r a 1979.

49

Los Partidos Políticos en
frente por la unidad de los trabajadores

REFORMA SOCIAL ESPAÑOLA
PARTIDO NACIONALISTA VASCO

EUZKO ALDERDIJELTZALEA

Federación
Socialdemócrata
PARTIDO
SOCIALISTA
DE ANDALUCIA

UNION DE

CENTRO

DEMOCRATICO

POR UN PODER ANDALUZ

PSAHACIA UNA ANDALUCIA LIBRE

CANDIDATURA DE LOS
TRABAJADORES DE MADRID

Alianza Popular

r

RAS dos meses de negociaciones entre el Gobierno y una comisión formada por representantes de distintos sectores de
la oposición —la llamada en aquellos momentos «Comisión
de los Nueve»—, el 8 de febrero de 1977 se promulgó un Real Decreto
fundamental para la legalización de los partidos políticos españoles.
Formalmente se trataba tan sólo de una modificación de la Ley de
Asociaciones, concretada en la desaparición de la «ventanilla»,
según el término periodístico utilizado entonces. Es decir, desaparecía el poder del Ejecutivo para admitir o denegar la legalización de
los partidos, que pasaba a manos del Tribunal Supremo, y se limita-

E cumplían entonces
c u a r e n t a años desde
la p r o m u l g a c i ó n del decreto
de la J u n t a de Defensa Nacional de 13-IX-1936 p o r el
que se p r o h i b i e r o n todos los
p a r t i d o s y a g r u p a c i o n e s políticas o sociales i n t e g r a n t e s
del F r e n t e P o p u l a r u opuestas al M o v i m i e n t o Nacional,
y se decidió confiscar sus
bienes y perseguir a sus afil i a d o s . El p r e á m b u l o de
a q u e l d e c r e t o era suficient e m e n t e e x p r e s i v o de la
mentalidad autoritaria que
d u r a n t e los c u a r e n t a años
siguientes i m p i d i ó el desarrollo legal y obligó a la
c l a n d e s t i n i d a d a t o d a s las

organizaciones antifranquistas: « D u r a n t e largo
t i e m p o ha s i d o E s p a ñ a víct i m a de a c t u a c i o n e s políticas d e s a r r o l l a d a s por algunos p a r t i d o s que, lejos de
c o o p e r a r a la p r o s p e r i d a d de
la Patria, satisfacían a m b i ciones personales con detrim e n t o del bien c o m ú n , p e r o
n u n c a c o m o en los m o m e n tos anteriores al p r e s e n t e
ha c u l m i n a d o el a n t i p a t r i o t i s m o en la f o r m a c i ó n
de e n t i d a d e s que, b a j o apariencia política, envenen a r o n al p u e b l o con el
o f r e c i m i e n t o de s u p u e s t a s
reivindicaciones sociales,
espejuelo p a r a q u e las m a s a s

El 21 d e o c t u b r e d e 1977 loe m i e m b r o s m a s d e s t a c a d o s d e «Alianza P o p u l a r » s e r e u n i e ron e n u n a r u e d a d e p r e n s a , c e l e b r a d a e n el m a d r i l e ñ o Hotel M i n d a n a o . (De i z q u i e r d a a
d e r e c h a , e n la f o t o g r a f í a : T h o m a s d e C a r r a n z a , Liclnio d e la F u e n t e . G o n z a l o F e r n á n d e z
d e la Mora, M a n u e l F r a g a I r i b a r n e , L a u r e a n o L ó p e z R o d ó , Silva M u ñ o z y, f u e r a d e
i m a g e n , Cruz M a r t í n e z E s t e r u e l a s ) .

52

o b r e r a s siguieran a sus dirigentes, q u i e n e s las a p r o v e c h a r o n p a r a m e d r a r a su cost a , l a n z a r l a s a la p e r petración de toda clase de
d e s m a n e s y c r i s t a l i z a r al fin
en la f o r m a c i ó n del f u n e s t o
l l a m a d o F r e n t e Popular...».
Para la m a y o r í a de los observadores, el aspecto m á s
l l a m a t i v o del proceso de legalización fue su c a r á c t e r
pacífico. El r e c o n o c i m i e n t o
de los h a s t a e n t o n c e s «nefastos» p a r t i d o s políticos, q u e
Franco h a b í a d e f i n i d o en
m ú l t i p l e s ocasiones c o m o
«entidades fragmentadas,
atomizadas, artificialmente
m o n t a d a s y en el fondo disgregadas», p r o p i a s del
« a n á r q u i c o s i s t e m a liberal»,
o p u e s t a s al bien c o m ú n , etc.,
se llevó a cabo con t o d a
t r a n q u i l i d a d , e n t r e la
alegría de sus m i l i t a n t e s ,
p a r a los q u e suponía el fin de
las a n g u s t i a s del p e r í o d o de
c l a n d e s t i n i d a d , y sin m á s incidentes q u e la d i m i s i ó n de
algún a l t o cargo m i l i t a r y ligeros revuelos en los c u a r t o s
de b a n d e r a s . Se t r a t a b a de
u n a novedad en la h i s t o r i a
de E s p a ñ a , pero t a m b i é n de
u n a novedad a escala m u n dial. Mientras en 1976, al
p u b l i c a r la edición inglesa
de un libro ya clásico sobre
los p a r t i d o s políticos, Giovanni S a r t o r i m o s t r a b a fuertes d u d a s sobre la posibilidad de que un r é g i m e n de

ban los trámites de legalización a la presentación de un acta notarial
firmada por los dirigentes del partido, acompañada por los Estatutos del mismo. En los días siguientes, una tras una fueron pasando
por el Registro la mayoría de las organizaciones políticas del país.
«Los partidos ya son legales», a firmaba el 15 de febrero El Socialista
en sus titulares de primera página. Aunque en algunos casos el
reconocimiento de esta legalidad exigía negociaciones un tanto
rocambolescas, e incluso no se produciría antes de las elecciones del
15 de junio del mismo año.

p a r t i d o único pudiera evolucionar por sí solo y sin rupturas hasta convertirse en un
régimen pluralista, tres años
después el m i s m o S a r t o r i se
veía obligado a reconocer en
u n a nota a la edición española de su obra (Partidos y
sistemas de partidos) q u e
«España es de hecho el único
ejemplo verdaderamente
convincente de u n a t r a n sición pacífica (que t a m b i é n
es una recuperación) de la
d i c t a d u r a a la d e m o c r a c i a » .
Pero la novedad de esta t r a n sición pacífica no es el único
rasgo original del s i s t e m a
español de p a r t i d o s . Al cabo
de t r e s a ñ o s de f u n c i o n a m i e n t o del m i s m o , son
otros aspectos los que m á s
nos l l a m a n la atención. En
especial, el d e s a j u s t e existente e n t r e los p a r t i d o s legales de nuestros días y sus
precedentes del período rep u b l i c a n o y de la época de la
lucha clandestina; y c o m p l e m e n t a r i a m e n t e el escaso
arraigo que tales p a r t i d o s
han alcanzado hasta a h o r a
entre la población española,
y que está e s t r e c h a m e n t e ligado al tan c o m e n t a d o fen ó m e n o del d e s e n c a n t o .
Quizá a través del análisis de
estos fenómenos a l c a n c e m o s
un conocimiento m á s riguroso del papel de los p a r t i d o s
en la transición política, de
su fuerza y sus debilidades,
que el o b t e n i d o con la s i m p l e

c o n t e m p l a c i ó n de sus activ i d a d e s públicas.
LA MEMORIA
SELECTIVA, O LOS
LIMITES DE
LA CONTINUIDAD
Después de veinte años de
fascismo en Italia, o t r a s
doce años de n a z i s m o en
A l e m a n i a , las p r i m e r a s
elecciones libres m o s t r a r o n
u n a clara c o n t i n u i d a d con
las ú l t i m a s elecciones del
p e r í o d o a n t e r i o r al ascenso
de estos r e g í m e n e s totalitarios, t a n t o en el peso relativo
de los d i s t i n t o s p a r t i d o s
c o m o en la lealtad de los vot a n t e s o en la composición de

la élite política. En Argentina, d e s p u é s de casi veinte
a ñ o s desde el golpe de sept i e m b r e de 1955, las elecc i o n e s p r e s i d e n c i a l e s de
1973 p e r m i t i e r o n un t r i u n f o
p e r o n i s t a con p o r c e n t a j e s
s i m i l a r e s a los obtenidos antes del golpe. Incluso si ret r o c e d e m o s h a s t a el siglo pasado,encontraremos enotros
países e j e m p l o s similares de
continuidad: por limitarnos
a u n caso, las p a u t a s de comp o r t a m i e n t o electoral de la
p r i m e r a e t a p a de la Tercera
República francesa eran
m u y p a r e c i d a s a las de 1848.
En c a m b i o , en E s p a ñ a los
c u a r e n t a años de franquis-

M i e m b r o s d e la E j e c u t i v a del P a r t i d o C o m u n i s t a d e E s p a ñ a m u e s t r a n s u a l e g r í a , e n la
s e d e d e l P a r t i d o , t r a s c o n o c e r la noticia d e s u l e g a l i z a c i ó n , e n abril d e 1977. (En la
f o t o g r a f í a , d e i z q u i e r d a a d e r e c h a , s e p u e d e d i s t i n q u l r , e n t r e o t r o s , al c i n e a s t a J u a n
A n t o n i o B a r d e m , el e c o n o m i s t a R a m ó n T a m a m e s y e l a c t u a l c u a r t o v i c e p r e s i d e n t e del
C o n g r e s o , Ignacio Gallego).

53

m o h a n s u p u e s t o u n a clara r u p t u r a con el s i s t e m a
de p a r t i d o s del p e r í o d o rep u b l i c a n o , r e f l e j a d a en la
d e s a p a r i c i ó n casi total de alg u n a s organizaciones clave
en aquel m o m e n t o , o en la
aparición de otras, sin ning u n a ligazón con a q u e l período. A pesar del crecim i e n t o del sector servicios y
del desarrollo de u n a s clases
m e d i a s en gran m e d i d a secularizadas, y pese a q u e el rest a b l e c i m i e n t o del régimen
m o n á r q u i c o sin un previo ref e r é n d u m ofrecía a r g u m e n tos de peso p a r a los defensores de la l e g i t i m i d a d rep u b l i c a n a , los p a r t i d o s republicanos han desaparecido casi por c o m p l e t o de

m e r o de escaños por los radicales y la CEDA en 1933,
única vez que se p r e s e n t ó
aislado, y que c u a n d o se presentó en coalición o b t u v o
m e n o s d i p u t a d o s q u e sus
a l i a d o s r e p u b l i c a n o s — se
convirtió en 1977 en el eje
f u n d a m e n t a l de la i z q u i e r d a ,
con una fuerza m u y p r ó x i m a
a la del p a r t i d o del Gobierno,
a p e s a r de que en esta ocasión se p r e s e n t a b a solo y tenía f r e n t e a él al sector histórico d e s g a j a d o de su m i s m o
p a r t i d o y a u n a coalición
f o r m a d a por el P a r t i d o Socialista Popular y p o r algunos p a r t i d o s socialistas de
las n a c i o n a l i d a d e s y regiones, b a j ó la d e n o m i n a c i ó n de
«Unidad Socialista».

EJ C o n t e j o P o l ít i co d e UCD, e n m a y o d e 1960. De I z q u i e r d a a d e r e c h a , e n la f o t o . R a f a e l
A r i a s - S a l g a d o , el p r e s i d e n t e S u á r e z , M a n u e l N ú ñ e z y Abril M a r t o r e l l .

la vida política. De la m i s m a
f o r m a , en la d e r e c h a los grup o s d e m o c r i s t i a n o s , her e d e r o s directos o indirectos
de la CEDA, y a l g u n o s de cuyos líderes d e s e m p e ñ a r o n un
p a p e l de oposición d u r a n t e
la d i c t a d u r a , se h u n d i e r o n
en las p r i m e r a s elecciones
generales, a excepción de
q u i e n e s se h a b í a n unido al
c a r r o del p o d e r y se integrar o n en UCD. En c a m b i o , el
P a r t i d o Socialista O b r e r o
Español —que d u r a n t e la
República h a b í a sido a m p l i a m e n t e s u p e r a d o en nú-

54

No es la p r i m e r a vez que se
p r o d u c e n c a m b i o s de esta
e n v e r g a d u r a en el s i s t e m a de
p a r t i d o s d o m i n a n t e s en Esp a ñ a . T r a s la d i c t a d u r a de
Primo de Rivera, pese a su
c o r t a d u r a c i ó n en c o m p a ración con el f r a n q u i s m o , las
elecciones de 1931 supusieron el h u n d i m i e n t o de la der e c h a dinástica, en el p o d e r
d u r a n t e todo el p e r í o d o de la
R e s t a u r a c i ó n , y el t r i u n f o de
los socialistas, la izquierda
r e p u b l i c a n a o los radicales.
Pero en este caso la explicación r e s u l t a b a s t a n t e fácil:

los v o t a n t e s c a s t i g a r o n a
aquellos p a r t i d o s a los q u e
consideraban responsables
del p r o n u n c i a m i e n t o m i l i t a r
y p r e m i a r o n a q u i e n e s habían defendido tradicion a l m e n t e la nueva f o r m a de
Gobierno y habían mantenido u n a a c t i t u d de oposición a Primo. En c a m b i o ,
tras la d i c t a d u r a f r a n q u i s t a
no valen estos criterios p a r a
la explicación del éxito de
a l g u n o s p a r t i d o s y el f r a c a s o
de otros. Al no h a b e r s e prod u c i d o un c a m b i o de régimen, no hay p a r t i d o s premiados p o r ello; y t a m p o c o ,
al m e n o s en el caso de los
p a r t i d o s de á m b i t o e s t a t a l ,
se observa un c o r r i m i e n t o
del favor de los electores hacia los p a r t i d o s q u e m a n t u vieron u n a clara l u c h a cland e s t i n a d u r a n t e el f r a n q u i s m o . Es bien s a b i d o q u e
d u r a n t e estos c u a r e n t a a ñ o s
la oposición recayó f u n d a m e n t a l m e n t e sobre los
h o m b r o s del P a r t i d o C o m u nista —«el Partido», c o m o se
le l l a m a b a sin m á s explicación d u r a n t e la d i c t a d u ra—, de algunos g r u p o s desg a j a d o s de él y s i t u a d o s a su
izquierda, o de d i v e r s a s personalidades democristianas,
s o c i a l d e m ó c r a t a s o socialistas a j e n a s al P S O E (Ruiz
Jiménez, DionisioRidruejoo
Tierno serían e j e m p l o s significativos). Sin e m b a r g o ,
los d e m o c r i s t i a n o s se h u n d i e r o n en l a s p r i m e r a s
elecciones generales, el P S P
a c a b ó uniéndose al P S O E ,
d a d a s sus escasas posibilidades e c o n ó m i c a s y políticas, los s o c i a l d e m ó c r a t a s
no f u e r o n capaces tras la
m u e r t e de R i d r u e j o de pres e n t a r u n a a l t e r n a t i v a propia, los c o m u n i s t a s ortodoxos no lograron un a u m e n t o
c o n s i d e r a b l e en c o m p a ración con las elecciones de
1936 (en las que h a b í a n conseguido 17 d i p u t a d o s ) y los

c o m u n i s t a s disidentes, q u e
en 1977 aún no h a b í a n sido
legalizados y tuvieron q u e
p r e s e n t a r s e c a m u f l a d o s , no
h a n conseguido t o d a v í a ni
un solo escaño.
Conviene insistir en q u e estas consideraciones se refieren ú n i c a m e n t e a los partidos de á m b i t o estatal. En el
caso de las n a c i o n a l i d a d e s v
regiones periféricas, la situación es t o t a l m e n t e dist i n t a : no sólo h a n pervivido
algunos p a r t i d o s históricos
(PNV, E s q u e r r a R e p u b l i cana), sino que sobre todo
las e l e c c i o n e s f a v o r e c i e ron a q u i e n e s h a b í a n m a n tenido una a c t i t u d de oposición en el período franquista, desde Convergencia Democrática de Cataluña o el
PSC hasta los herederos políticos de la lucha a r m a d a de
ETA, c o m o Herri B a t a s u n a o
Euskadiko E s q u e r r a . Incluso
las elecciones de 1979, las
elecciones municipales y las
elecciones p a r a los Parlamentos a u t o n ó m i c o s reforzaron esta p a u t a de comp o r t a m i e n t o , al r e f o r z a r a
los p a r t i d o s no estatales y
favorecer a grupos mal colocados o que no compitieron en 1977, c o m o el PSA, la
Unión del Pueblo Gallego o
la Unión del Pueblo C a n a r i o .
Pero volviendo a los p a r t i d o s
estatales, si no es posible explicar sus éxitos o sus fracasos por la c o n t i n u i d a d de la
m e m o r i a histórica ni por la
lucha clandestina f r e n t e al
f r a n q u i s m o , ¿cuál es el factor f u n d a m e n t a l q u e nos
p e r m i t e e n t e n d e r la correlación actual de f u e r z a s ?
¿O se t r a t a sólo de u n conj u n t o de azares o de c a u s a s
inconexas e n t r e sí? C o m o la
explicación por el a z a r resulta siempre poco elegante,
y se suele s u p o n e r que los
factores m o m e n t á n e o s sólo
intervienen p a r a reforzar o
debilitar tendencias más

P r e s i d e n c i a del XXVIII C o n g r e s o E x t r a o r d i n a r i o d e l P S O E , c e l e b r a d o e n 1979. (De izq u i e r d a a d e r e c h a e n la f o t o g r a f í a : M a r a v a l l . E. A l o n s o , C a r m e n G a r c í a Bloise, Alfonso
G u e r r a , F e l i p e G o n z á l e z y Rubial).

p r o f u n d a s , creo que la c a u s a
f u n d a m e n t a l debe enc o n t r a r s e en el f u n c i o n a m i e n t o , en las zonas no
periféricas y en los sectores
poco o n a d a c o m b a t i v o s contra el f r a n q u i s m o , de u n a
memoria selectiva, que
p r e m i ó a quienes consider a b a m e n o s r e s p o n s a b l e s de
la evolución política de los
c i n c u e n t a a ñ o s anteriores, y
p o r ello menos responsables
de la guerra y los c u a r e n t a

años de d i c t a d u r a . De ahí el
castigo electoral a los falangistas, a los f r a n q u i s t a s
no r e g e n e r a d o s de Alianza
P o p u l a r , pero t a m b i é n a los
d e m o c r i s t i a n o s , a los rep u b l i c a n o s o a los comunistas: es decir a todos aquellos
g r u p o s o p a r t i d o s que m a n tenían a c t i t u d e s c l a r a m e n t e
v i n c u l a d a s con el pasado, y
n o h a b í a n r e a l i z a d o los
c a m b i o s necesarios en sus
p l a n t e a m i e n t o s y su per-

R e u n i ó n d e l C o m i t é C e n t r a l d e l P a r t i d o C o m u n i s t a d e E s p a ñ a , c e l e b r a d o , e n Madrid, el
15 d e abril d e 1977. (En p r i m e r a fila, s e n t a d o s , e n t r e o t r o s , M a r c e l i n o C a m a c h o , el
s e g u n d o por la d e r e c h a ; S a n t i a g o Carrillo, el t e r c e r o p o r la d e r e c h a ; Pilar Bravo, la
q u i n t a por la d e r e c h a ; d e pie: el s e g u n d o por la I z q u i e r d a . G r e g o r i o L ó p e z R a i m u n d o , y el
t e r c e r o por la i z q u i e r d a , R a m ó n T a m a m e s ) .

55

sonal d i r i g e n t e p a r a a d a p t a r s e a la n u e v a s i t u a c i ó n . Y
de ahí t a m b i é n las recomp e n s a s electorales a los franq u i s t a s con p r o p ó s i t o de
enmienda, a quienes habían
h e c h o u n a c a r r e r a c o m o altos cargos a d m i n i s t r a t i v o s o
técnicos d u r a n t e la d i c t a d u ra, p e r o n o se i d e n t i f i c a r o n
de f o r m a total con ella, o a
los socialistas, d e s l i g a d o s
t r a s la renovación del Congreso de Suresnes de su dirección histórica.
En c o n j u n t o , u n a población
en u n a elevada proporción
joven, u r b a n a y q u e no ha
c o n o c i d o la g u e r r a civil
p r e m i a b a a las organizaciones políticas menos
a t a d a s al p a s a d o , t a n t o si se
t r a t a b a d e l p a s a d o rep u b l i c a n o c o m o del f r a n q u i s t a . La c o m p a r a c i ó n entre socialistas y c o m u n i s t a s
es, a este respecto, significativa. Los segundos soportaron el peso m a y o r de la lucha
a n t i f r a n q u i s t a ; p e r o este sacrificio, en lugar de beneficiarles e l e c t o r a l m e n t e ,
los p e r j u d i c ó . Contra ellos
p e s a b a la acusación de h a b e r
sido en p a r t e r e s p o n s a b l e s
del conflicto (la p r o p a g a n d a
franquista repitió incans a b l e m e n t e q u e el Alzam i e n t o f u e la r e s p u e s t a a
un c o m p l o t c o m u n i s t a q u e
se f r a g u a b a en 1936), u n i d a a
las críticas de diversos sectores a n a r c o s i n d i c a l i s t a s ,
p o u m i s t a s o socialistas por
su a c t u a c i ó n d u r a n t e la guer r a , y a la p e r m a n e n c i a de
u n a dirección p r o c e d e n t e de
a q u e l l a e t a p a ; pero t a m b i é n
pesó la imagen d i f u s a , p e r o
b a s t a n t e e x t e n d i d a , de q u e
su lucha a n t i f r a n q u i s t a había c r e a d o agitación y deso r d e n en el país, y h a b í a col a b o r a d o i n d i r e c t a m e n t e en
la falta de a p e r t u r a y en el
m a n t e n i m i e n t o de un régimen d i c t a t o r i a l . En c a m b i o
los socialistas, m á s libres de

56

a c u s a c i o n e s p o r su act u a c i ó n en el período bélico,
se beneficiaron de la renovación de su dirección y de
su casi total ausencia de act i v i d a d d u r a n t e el f r a n quismo.
Por supuesto, j u n t o a este
factor básico intervinieron
otros de i n d u d a b l e i m p o r tancia. La posesión del p o d e r
p o r p a r t e de los f r a n q u i s t a s
a r r e p e n t i d o s , y la creación
desde él de la Unión de Centro Democrático; la f a l t a de
a p o y o d e c l a r a d o de la Iglesia
a los d e m o c r i s t i a n o s ; el
a p o y o de los p a r t i d o s v la In-

v /#

... '. v

d e n t e i m p o r t a n c i a , pero no
r e p r e s e n t a n a nuestro juicio la variable f u n d a m e n t a l .
P r u e b a de ello es q u e en las
elecciones de 1979, c u a n d o
a l g u n a s de estas circunstancias habían desaparecido, las p a u t a s de c o m p o r t a m i e n t o electoral se m a n tuvieron estables, sin m á s
c a m b i o s q u e los a v a n c e s
de d i v e r s o s p a r t i d o s periféricos. Y sobre todo,
p r u e b a del p a p e l decisivo de
esta m e m o r i a selectiva es el
escaso n ú m e r o de t r a s v a s e s
de votos desde los dos p a r tidos m á s i m p o r t a n t e s a los

ts

El d o m i n g o 18 d e n o v i e m b r e d e 1979 t u v o l u g a r , e n la P l a z a d e O r i e n t e , u n a c o n c e n t r a c i ó n c o n v o c a d a por la « F e d e r a c i ó n d e C o m b a t i e n t e s » . En la f o t o g r a f i a , la p r e s i d e n c i a
d e l a c t o : d e i z q u i e r d a a d e r e c h a : R a i m u n d o F e r n á n d e z - C u e s t a , Girón, la d u q u e s a d e
F r a n c o , Pilar P r i m o d e R i v e r a , B l a s P i n a r , e n t r e o t r o s .

t e r n a c i o n a l Socialista — q u e
en los años setenta recuper a b a n posiciones en toda Europa, tras el letargo de las
d é c a d a s a n t e r i o r e s — al
PSOE; la tolerancia q u e en
los años finales del franq u i s m o y en el p r i m e r período de la transición consiguió este p a r t i d o gracias a
su e s t r a t e g i a de c o n q u i s t a r
p a r c e l a s de l i b e r t a d y al
m i e d o de los sucesivos Gobiernos a n t e un e m p u j e excesivo de los c o m u n i s t a s ; el
r e t r a s o en la legalización de
los r e p u b l i c a n o s y de los
grupos a la izquierda del
PCE, son factores de evi-

siguientes en la lista. El desc o n t e n t o no se ha r e f l e j a d o
en el paso de v o t a n t e s centristas a Alianza P o p u l a r , o
de v o t a n t e s socialistas al
PCE, pese a que a m b o s partidos o r g a n i z a r o n sus c a m p a ñ a s electorales en esta dir e c c i ó n : la m e m o r i a selectiva de que h e m o s hab l a d o crea b a r r e r a s difíciles
de f r a n q u e a r , por lo q u e los
votantes descontentos no
han tenido m á s salida q u e la
a b s t e n c i ó n . Lo cual nos conduce i n e x o r a b l e m e n t e al seg u n d o t e m a que q u e r í a m o s
e x a m i n a r : el escaso a r r a i g o
de los p a r t i d o s e n t r e la po-

blación española, reflejado
en el «desencanto», el aum e n t o constante del n ú m e r o
de abstenciones y la crisis de
militancia.
BIPARTIDISIMO
Y ABSTENCION
En las discusiones de los politólogos a n g l o s a j o n e s sobre
las razones que inducen a la
gente a votar por uno u otro
partido, se señalan tres posibilidades f u n d a m e n t a l e s .
Hay quienes votan en v i r t u d
de u n a clara identificación
ideológica con un p a r t i d o , y
por t a n t o su voto suele t e n e r
u n a gran estabilidad: son vot a n t e s fijos o inmóviles. Hay,
además, quienes deciden su
voto de acuerdo con la respuesta que los p a r t i d o s d a n a
d e t e r m i n a d a s cuestiones políticas clave; y hay, por fin,
quienes se inclinan en u n o u
otro sentido según la i m a g e n
que d a n los distintos partidos, y que se refleja en su
posición en el espacio político. Si t r a s p l a n t a m o s estos criterios a E s p a ñ a , parece claro que los votos p o r
identificación ideológica son
escasos o en n ú m e r o reducido: se l i m i t a n a los vot a n t e s de edad ligados a sus
lealtades tradicionales, a los
militantes o s i m p a t i z a n t e s
del período de la clandestinidad, o a los m i l i t a n t e s falangistas o identificados con
el régimen f r a n q u i s t a . Aún
menor ha debido ser el número de quienes v o t a r o n de
acuerdo con la respuesta de
los p a r t i d o s a cuestiones políticas, al menos e n t r e los
p a r t i d o s e s t a t a l e s , si tenemos en c u e n t a la gran similitud de las posiciones de
todos ellos a n t e los problem a s clave del país, t a n t o en
1977 c o m o en 1979. El establecimiento de un r é g i m e n
constitucional, la lucha contra el p a r o y la crisis econ ó m i c a , el fin del a i s -

l a m i e n t o i n t e r n a c i o n a l de
E s p a ñ a , y en 1979 el rest a b l e c i m i e n t o de la segur i d a d c i u d a d a n a o la elevación de la p r o d u c t i v i dad, e r a n t e m a s c o m u n e s a
t o d o s los p a r t i d o s p a r l a m e n t a r i o s , cuyos p r o g r a m a s no p r e c i s a b a n a través
de qué f ó r m u l a s c o n c r e t a s se
iban a lograr estos objetivos.
Por ello, parece seguro q u e
los votos estuvieron influidos sobre todo por la i m a g e n
de los distintos partidos, p o r
su posición en el espacio político. Para ser m á s precisos,
p o d r í a m o s decir q u e se trat a b a en un alto p o r c e n t a j e de
votos negativos: los votos socialistas e r a n sobre todo votos contra la pervivencia del
personal f r a n q u i s t a , y los votos c e n t r i s t a s r e p r e s e n t a b a n
u n a opción c o n t r a los socialistas y contra u n a política
rupturista.
Desde esta perspectiva, parece a c e r t a d a la creencia de
los dos p a r t i d o s m a y o r i t a r i o s en la consolidación
de un s i s t e m a b i p a r t i d i s t a .
Existían fuertes barreras,
p r o c e d e n t e s de la m e m o r i a
selectiva, q u e d i f i c u l t a b a n el
t r a s v a s e de votos y el desb o r d a m i e n t o de c e n t r i s t a s y
socialistas por la d e r e c h a o
p o r la izquierda, respectiv a m e n t e . Al sentirse seguros
de los votos a d q u i r i d o s en
1977, a m b o s se l a n z a r o n a la
c a p t u r a de los votos d u d o s o s
o indecisos, que por definición se e n c o n t r a b a n en un
p u n t o m e d i o e n t r e ellos. De
aquí la c o m p e t e n c i a centrípeta y los intentos de ucedeos y socialistas por a m p l i a r su espacio político, q u e
llevaron a sucesivas oper a c i o n e s d e c a m b i o de
i m a g e n . El p a r t i d o en el Gob i e r n o f a v o r e c i ó la a c tuación de su sector socialdemócrata, e impulsó una
r e f o r m a fiscal, seguida en estos m o m e n t o s por u n a lev

del divorcio, pese a la oposición de las corrientes m á s
c o n s e r v a d o r a s del m i s m o .
Por su p a r t e , los socialistas
a t r i b u y e r o n su d e r r o t a en
m a r z o de 1979 a la pervivencia de u n a imagen exc e s i v a m e n t e radical p a r a los
v o t a n t e s m o d e r a d o s , q u e dif i c u l t a b a su p r e s e n t a c i ó n
c o m o a l t e r n a t i v a real de poder y c r e a b a contradicciones
e n t r e sus declaraciones teóricas y su p r o g r a m a electoral, h á b i l m e n t e aprovec h a d a s por sus c o m p e t i d o r e s
en la c a m p a ñ a . La operación
— m á s de i m a g e n que reflejo
de u n debate teórico en el
seno del p a r t i d o — que com e n z ó con la negativa de Felipe González a aceptar u n a
declaración de principios de
carácter marxista, y condujo
a la celebración de un Congreso E x t r a o r d i n a r i o en el
q u e se a r r o j ó el lastre ideológico del período anterior,
iba dirigida a a c a b a r con
esta c o n t r a d i c c i ó n y a ofrecer u n a n u e v a imagen, m á s
a d e c u a d a p a r a los v o t a n t e s
m o d e r a d o s . En a m b o s casos,
el c o m p o r t a m i e n t o de UCD y
el P S O E se a j u s t ó perfect a m e n t e al «modelo económico» expuesto en 1957
por Anthony Downs: «Los
p a r t i d o s f o r m u l a n políticas
a fin de g a n a r elecciones, y
no g a n a n elecciones a fin de
f o r m u l a r p o l í t i c a s » , de
d o n d e se deduce que el fin
p r i m o r d i a l de los políticos
no es m a n t e n e r la coherencia
ideológica, sino «salir elegidos».
Pero si esta estrategia comp a r t i d a era p o l í t i c a m e n t e
i m p e c a b l e —ya nos refer i r e m o s m á s a d e l a n t e a sus
p r o b l e m a s desde el p u n t o de
vista ético—, hay dos aspectos c o m p l e m e n t a r i o s en los
q u e el análisis de a m b o s partidos resultó erróneo. Olvidaron, p a r a e m p e z a r , que
el b i p a r t i d i s m o sólo fun-

57

J o r n a d a d e a p e r t u r a d e l C o n g r e s o C o n s t i t u y e n t e d e l P a r t i d o S o c i a l i s t a d e A n d a l u c í a , e n julio d e 1976.

ciona c u a n d o las dos organizaciones que se d i s p u t a n el
p o d e r p r e s e n t a n opciones alt e r n a t i v a s c l a r a m e n t e difer e n c i a d a s a n t e los principales p r o b l e m a s del país, y q u e
se a g o t a c u a n d o las respuestas a las cuestiones son demasiado parecidas o cuando
se p r a c t i c a una política de
c o n c e r t a c i ó n , o de consenso,
q u e a n u l a y hace invisibles
las diferencias. Y t a m p o c o
tuvieron en c u e n t a la inest a b i l i d a d de los votos basados en la imagen, f r e n t e a
la i n m o v i l i d a d de los votos
por identificación ideológica. De a q u í q u e m u c h o s
electores, d e s c o n t e n t o s con
su p a r t i d o , t u v i e r a n dificult a d e s evidentes p a r a e m i t i r
su voto: n o podían p a s a r al
o t r o d e los dos g r a n d e s , ya
que se t r a t a b a de votos negativos en la m a y o r p a r t e de los
casos, ni t r a s p a s a r las bar r e r a s establecidas por la
m e m o r i a selectiva; su ú n i c a
salida, si no d i s p o n í a n de opciones a l t e r n a t i v a s en los

58

p a r t i d o s nacionalistas de las
zonas periféricas, era la abstención.
El c r e c i m i e n t o de la abstención es, por ello, el aspecto m á s significativo de la
vida política española de los
ú l t i m o s años, y el q u e m e j o r
refleja las limitaciones de la
estrategia b i p a r t i d i s t a . En
c u a n t o tal, no r e p r e s e n t a
sólo el desengaño a n t e el
p a r t i d o al que i n i c i a l m e n t e
se votó, sino un rechazo al
sistema de p a r t i d o s en su
c o n j u n t o . No p r e t e n d e m o s
negar a h o r a la existencia de
v o t a n t e s de o t r o s p a r t i d o s
que han acabado optando
por la abstención: c o m u n i s tas d e s e n g a ñ a d o s p o r la política p r a g m á t i c a del PCE;
s e c t o r e s de la i z q u i e r d a
e x t r a p a r l a m e n t a r í a descontentos a n t e el d o g m a t i s m o y
las posiciones s e c t a r i a s de
los g r u p o s situados en este
terreno; s i m p a t i z a n t e s de las
diversas o r g a n i z a c i o n e s que,
t r a s p r e s e n t a r s e en las prim e r a s elecciones, a b a n d o -

n a r o n la vida política a n t e la
d e b i l i d a d de s u s r e s u l tados, etc. Pero nos p a r e c e
q u e son m á s n u m e r o s a s e
i m p o r t a n t e s las a b s t e n ciones d e r i v a d a s del desán i m o a n t e la ausencia de
o f e r t a s a l t e r n a t i v a s en los
dos p a r t i d o s básicos del sist e m a político. Y éste es de
nuevo un rasgo original de la
vida política a c t u a l , q u e denota la f a l t a de c o n t i n u i d a d
con el p e r í o d o r e p u b l i c a n o .
M i e n t r a s en la S e g u n d a República la abstención tenía
un f u e r t e c o m p o n e n t e ideológico, ya q u e e r a el f r u t o del
apoliticismo c e n e t i s t a , est a b a o r g a n i z a d a a través de
las c a m p a ñ a s de esta c e n t r a l
s i n d i c a l en los p e r í o d o s
electorales, y podía considerarse como una respuesta
revolucionaria f r e n t e al sist e m a de partidos, la abstención a c t u a l es un fen ó m e n o « n a t u r a l » , desorganizado, no reivindicado ni
o r g a n i z a d o p o r nadie, y en el
que j u n t o a un sector abs-

tencionista por razones ideológicas, hay u n alto n ú m e r o
de c i u d a d a n o s cuya abstención se debe al m a l e s t a r
a n t e el callejón sin salida en
q u e le h a n colocado los dos
grandes p a r t i d o s .
No cabe d u d a de q u e tras los
resultados de las elecciones a
los P a r l a m e n t o s a u t ó n o m o s ,
t a n t o ucedeos c o m o socialistas se h a n visto obligados
a m o d i f i c a r sus p l a n t e a mientos anteriores. Para
a m b o s , la e t a p a del bipartidismo parece h a b e r a c a b a do. Prueba de ello es el
a c e r c a m i e n t o de UCD a los
grupos nacionalistas, reflejado en los pactos con la Minoría C a t a l a n a y el PSA a n t e
la votación de confianza y en
el visible a c e r c a m i e n t o al
PNV. Para el p a r t i d o en el
Gobierno, el objetivo a h o r a
no es ya volver al bipartidismo, sino m a n t e n e r el
p l u r i p a r t i d i s m o d e n t r o de
unos límites de m o d e r a c i ó n
que eviten su conversión, según la terminología de Sartori, en « p l u r a l i s m o extremo» o «polarizado». Por su
parte, los socialistas p a r e c e n
h a b e r descubierto el peligro
de un a c e r c a m i e n t o excesivo
a UCD y la necesidad de rec u p e r a r u n a imagen de oposición, b a s t a n t e d e t e r i o r a d a
por la política del consenso.
De aquí su negativa a f o r m a r
un Gobierno de coalición y
su intento, a través de la moción de censura, de presentarse c o m o una oposición
enérgica, a u n q u e m o d e r a d a
en su ideología y en sus respuestas a las p r i n c i p a l e s
cuestiones que el país tiene
p l a n t e a d a s . Aún está p o r ver
si esta doble reconversión se
saldará o no con éxito.
LA CRISIS DE
MILITANCTA: LA OTRA
CARA DEL DESENCANTO
Si la abstención r e p r e s e n t a
el f e n ó m e n o m á s visible y

Alianza e n t r e C o n v e r g e n c i a D e m o c r á t i c a d e C a t a l u ñ a y E s q u e r r a D e m o c r á t i c a , c o n
v i s t a a l a s e l e c c i o n e s d e 1977. En la f o t o g r a f í a , e n t r e o t r o s y d e i z q u i e r d a a d e r e c h a : el
t e r c e r o , R o c a J u n y e n t , a c o n t i n u a c i ó n R a m ó n T r í a s F a r g a s y J o r d i Pujol ( a c t u a l p r e s i d e n t e d e la G e n e r a l i d a d d e C a t a l u ñ a ) .

e s p e c t a c u l a r de la vida política española, su c o r r e l a t o
en la vida interna de los partidos es la crisis de militancia, en sus dos aspectos
c o m p l e m e n t a r i o s : descenso
del n ú m e r o de afiliados a la
m a y o r í a de los p a r t i d o s y
d i s m i n u c i ó n de la a c t i v i d a d
política de quienes a ú n siguen integrados en ellos. De
nuevo nos e n c o n t r a m o s con
una característica s i n g u l a r
de n u e s t r o país. En toda Europa, tras la derrota de los

f a s c i s m o s en la S e g u n d a
Guerra Mundial, se p r o d u j o
un c l a r o auge de la actividad
partidaria, especialmente
n o t a b l e en los países que
a c a b a b a n de s u f r i r dir e c t a m e n t e el t o t a l i t a r i s m o
fascista. Se construyeron, o
se r e c o n s t r u y e r o n , auténticos p a r t i d o s de m a s a s ,
con u n a gran c a p a c i d a d de
a r r a s t r e e n t r e los ciudadanos, q u e se ha m a n t e n i d o sin
c a m b i o s sustanciales hasta
nuestros días, a u n q u e ya en
»

« T Z f f p

5^

N J t G V S J J

Vista d e la m e s a p r e s i d e n c i a l d e l C o n g r e s o d e l P a r t i d o N a c i o n a l i s t a V a s c o , q u e s e
c e l e b r ó , e n P a m p l o n a , e n m a r z o d e 1977.

59

B l a s Pinar, d i r i g e n t e d e F u e r z a N u e v a , p r e s i d i e n d o , e n S a n t o ñ a , u n h o m e n a j e a n t e el
m o n u m e n t o a C a r r e r o B l a n c o , e n m a y o d e 1978.

los a ñ o s c i n c u e n t a c o m e n z ó
a o b s e r v a r s e un cierto repliegue hacia la vida priv a d a , y u n a d i s m i n u c i ó n de
la i m p o r t a n c i a de la actividad política. En E s p a ñ a ,
tal f e n ó m e n o sólo se ha prod u c i d o en d i m e n s i o n e s m u y
r e d u c i d a s . Si bien es cierto
q u e en los dos p r i m e r o s años
de la transición, los p a r t i d o s
de m a s a s e x p e r i m e n t a r o n un
c r e c i m i e n t o notable, en 1979
y 1980 el retroceso ha sido
t a m b i é n m u y considerable.
Debido a la o p a c i d a d de la
m a y o r í a de los p a r t i d o s , no
c o n t a m o s con censos rigurosos y precisos del n ú m e r o y
la d i s t r i b u c i ó n de sus afiliados; p e r o es posible hacerse u n a idea a p a r t i r de los
d a t o s s u m i n i s t r a d o s en vísp e r a s de sus congresos o gracias a a l g u n a s i n f o r m a c i o n e s
periodísticas o p r i v a d a s . Se
sabe así q u e el PCE, q u e estuvo p r ó x i m o a los 200.000
afiliados en el m o m e n t o de
m a y o r e m p u j e , se encuentra a h o r a con poco m á s de
100.000, y que el PSOE, cuyo
n ú m e r o de militantes no sup e r a b a los 4.000 en 1975,
t r a s un r á p i d o c r e c i m i e n t o

60

seguido de un claro reflujo,
tiene en estos m o m e n t o s
u n o s 50.000 cotizantes. Cifras que están m u y lejos, no
ya de los tres millones del
PCI, sino del m e d i o millón de
m i e m b r o s del P a r t i d o Socialista Italiano, que se m a n tienen a pesar del declive de
este p a r t i d o desde el final de
la g u e r r a m u n d i a l .
Se h a n a d u c i d o h a s t a a h o r a
m u c h a s y m u y v a r i a d a s razones p a r a explicar esta situación: las c o n s t a n t e s críticas a los p a r t i d o s por p a r t e
de los p r o p a g a n d i s t a s del
f r a n q u i s m o , la falta de experiencia d e m o c r á t i c a , la esclerotización de los a p a r a t o s
p a r t i d a r i o s , etc. Pero q u i z á
sea útil a b o r d a r el p r o b l e m a
desde o t r a perspectiva.
En los e s t u d i o s sobre el tem a , se suele a t r i b u i r a los
partidos políticos varias
funciones fundamentales.
Son a la vez c r e a d o r e s de
ideología, i n s t r u m e n t o s de
a d o c t r i n a m i e n t o y medios
de c o m u n i c a c i ó n de las nec e s i d a d e s de los d i s t i n t o s
sectores sociales, cuyas
exigencias t r a n s m i t e n al po-

der, c u m p l i e n d o así un p a p e l
decisivo de e s t r u c t u r a c i ó n y
mediación. Son t a m b i é n el
cauce para la f o r m a c i ó n de
opciones políticas, de prog r a m a s o r e s p u e s t a s a las
c u e s t i o n e s g l o b a l e s planteadas en c a d a m o m e n t o .
Sirven para establecer lazos
de s o l i d a r i d a d e n t r e sus
m i e m b r o s , q u e en los casos
e x t r e m o s de p a r t i d o s alt a m e n t e e s t r u c t u r a d o s llevan a la creación de u n a auténtica «contrasociedad»
(como ha visto m u y bien
A. Kriegel en sus a n á l i s i s del
PCF). Y son, p o r fin, mecanismos p a r a la selección del
personal político, de los líderes políticos q u e un s i s t e m a
p a r l a m e n t a r i o necesita p a r a
su funcionamiento. Como señaló Crotty en su i n t e n t o de
definiciónglobal,«un p a r t i d o
político es un grupo organizado f o r m a l m e n t e q u e dese m p e ñ a las f u n c i o n e s de
educar al público..., q u e recluta y p r o m u e v e a individuos p a r a cargos públicos,
y q u e establece u n a función
de vinculación general e n t r e
el p ú b l i c o y las p e r s o n a s q u e
a d o p t a n las decisiones en el
Gobierno».
Pero en el caso español, no
p a r e c e q u e los p a r t i d o s
existentes h a y a n c u b i e r t o la
m a y o r p a r t e de estos objetivos. Su escasa c a p a c i d a d
p a r a la creación ideológica,
su d e b i l i d a d e indefinición
teóricas, han e s t a d o a c o m p a ñ a d a s por un f o r t a lecimiento de las t e n d e n c i a s
b u r o c r á t i c a s , de m a n e r a q u e
la f o r m u l a c i ó n de opciones
políticas ha q u e d a d o en manos de pequeños g r u p o s de
e x p e r t o s no c o n t r o l a d o s por
las bases de los p a r t i d o s y
c u y a s opiniones p a s a n dir e c t a m e n t e a los c u a d r o s superiores de los m i s m o s , sin
un d e b a t e a b i e r t o en el conj u n t o de la organización. Las
necesidades sociales no en-

c u e n t r a n por ello cauces
a d e c u a d o s de expresión, con
lo que la m a q u i n a r i a partidista se ha alejado progresivamente de la base social
en que t e ó r i c a m e n t e se apoy a b a . De ahí la distancia creciente e n t r e los a p a r a t o s
p a r t i d a r i o s y el c o n j u n t o de
reivindicaciones de los sectores m á s vivos de la sociedad, desde el f e m i n i s m o a las
corrientes ecologistas o a las
diversas minorías defensoras de c o m p o r t a m i e n t o s disc o r d a n t e s con las p a u t a s sociales d o m i n a n t e s . Por supuesto, no se t r a t a en este
caso de un f e n ó m e n o exclus i v a m e n t e español, d a d o q u e
la esclerotización de los partidos h a conducido en toda
E u r o p a a este tipo de distancias y e n f r e n t a m i e n t o s ;
pero en E s p a ñ a el p r o b l e m a
es más agudo y las posibilidades de a c e r c a m i e n t o m á s
remotas.
En s u m a , en lugar de servir
p a r a la agregación, canalización y t r a n s m i s i ó n de
a b a j o a r r i b a de las d i s t i n t a s
e x i g e n c i a s sociales, u n o s
partidos m a l definidos ideológicamente, opacos y c a d a
vez más a l e j a d o s de su base
social, sólo parecen c a p a c e s
de c u m p l i r la ú l t i m a de las
funciones m e n c i o n a d a s en el
e s q u e m a t e ó r i c o : la selección del personal político.
Y esto conduce a una nueva
serie de p r o b l e m a s . Si son
ciertos los datos, el PSOE
c u e n t a con m á s de 10.000
concejales, en su m a y o r í a de
reciente ingreso en el partido, p a r a unos 50.000 afiliados; es decir, hay u n a posibilidad e n t r e cinco de ocupar un cargo municipal. De
aquí derivan consecuencias
fáciles de i m a g i n a r : la competencia e n t r e m i l i t a n t e s
con una escasa a n t i g ü e d a d
en la organización i m p i d e el
desarrollo de lazos de solidaridad c o m o los q u e apa-

Un m i l i t a n t e d e F u e r z a N u e v a , d u r a n t e la c o n c e n t r a c i ó n u l t r t f d e r e c h i s t a d e « L a s Vent a s » , Madrid, e n j u n i o d e 1978.

recían en los p a r t i d o s obreros de fines del siglo p a s a d o
(reflejados en la utilización
de t é r m i n o s como «compañero» o «camarada»),
convierte la elaboración de
las listas electorales en u n a
a u t é n t i c a lucha por el cargo,
d e s a t a e n f r e n t a m i e n t o s personales de gran intensidad, a
veces e n c u b i e r t o s por motivaciones ideológicas, y reduce la vida interna de la organización a d e b a t e s sobre
política m u n i c i p a l de escaso
interés p a r a q u i e n e s no quier e n e n t r a r en este tipo de enf r e n t a m i e n t o s . No es de ext r a ñ a r que, en tal situación,
hayan a b a n d o n a d o en los
dos ú l t i m o s años el P a r t i d o
Socialista u n a c u a r t a p a r t e

de sus militantes m á s antiguos, a b r u m a d o s a n t e la
proliferación de conflictos
internos y la d e p a u p e r a c i ó n
de la vida p a r t i d a r i a .
El caso del PSOE es probablemente paradigmático.
Al t r a t a r s e de un p a r t i d o de
a l u v i ó n , f o r m a d o en u n
plazo m u y corto de t i e m p o
con u n a mezcla de viejos mil i t a n t e s y jóvenes cuadros, y
cuyo desarrollo se ha apoy a d o en sucesivos procesos
de fusión con o t r o s p a r t i d o s
s o c i a l i s t a s (el PSC, Convergencia Socialista de Mad r i d , el PSP...), no c o n t a b a
con la solidez o r g a n i z a t i v a
necesaria p a r a a s u m i r sin
conflictos la a v a l a n c h a de
votos q u e cayó sobre él en las

61

dos elecciones generales. No
existía en su seno un liderazgo consolidado, f o r j a d o
en la lucha c l a n d e s t i n a y con
suficiente prestigio para
m e d i a r en los e n f r e n t a m i e n t o s personales o grupa les por los puestos clave en
las listas electorales. Las
t e n s i o n e s r e f l e j a d a s per i ó d i c a m e n t e en la p r e n s a
son el r e s u l t a d o inevitable
de esta situación. En c a m bio, en los d e m á s p a r t i d o s
p a r l a m e n t a r i o s , los e n f r e n t a m i e n t o s parecen m e n o r e s
por r a z o n e s b a s t a n t e
evidentes. M i e n t r a s el PCE
se f u e c o n s t r u y e n d o progres i v a m e n t e en la clandest i n i d a d , lo que c r e a b a e n t r e
sus m i e m b r o s f u e r t e s lazos
afectivos y de solidaridad,
reforzados m á s t a r d e p o r
u n a m a y o r cohesión ideológica, por la conciencia mesiánica de ser «el p a r t i d o de

la clase obrera» y por las
menores posibilidades
electorales, los p a r t i d o s de
der echa c o m o Alianza Popular o Unión de C e n t r o Dem o c r á t i c o se o r g a n i z a r o n
desde el p r i m e r m o m e n t o
sobre la base de clientelas
bastante estructuradas,
c a d a uno de cuyos m i e m b r o s
conocía con relativa precisión cuáles eran sus posibilidades de llegar a los puestos decisorios d e n t r o y f u e r a
del p a r t i d o .
De t o d a s formas, sean cuales
sean las diferencias de nivel,
unos p a r t i d o s con un débil
c o n t e n i d o ideológico, con
u n a i d e n t i d a d t o d a v í a no
completamente definida,
destinados fundament a l m e n t e a la selección de
p e r s o n a l político, difícilm e n t e p u e d e n evitar la caída
en el clientelismo. De hecho,
y s a l v a n d o de nuevo el caso

del PCE, ios d e m á s p a r t i d o s
parlamentarios surgieron
c o m o r e s u l t a d o de fusiones,
a l i a n z a s o pactos e n t r e diversos g r u p o s de clientela,
cuyos p a t r o n o s a c e p t a r o n
p r o v i s i o n a l m e n t e la autor i d a d superior de u n o de
ellos sobre los d e m á s , p e r o
s i e m p r e c o m o un s i m p l e
« p r i m u s i n t e r p a r e s » . El
f r a c c i o n a l i s m o q u e se observa en estos p a r t i d o s
— a u n q u e quizá no tan
agudo c o m o en el caso italiano, e n t r e o t r a s c o s a s por la
existencia de l i m i t a c i o n e s o
prohibiciones estatutarias
con respecto a la f o r m a c i ó n
de tendencias— r e s p o n d e
m á s al tipo de f r a c c i o n e s p o r
poder, o por despojos o prebendas, que a auténticas
f r a c c i o n e s por p r i n c i p i o s
ideológicos. Aunque en ocasiones las p r i m e r a s t r a t e n de
c a m u f l a r s e con m o t i -

C a s e t a d e l P S O E , e n la Feria d e Sevilla (abril d e 1977).

62

v a c i o n e s ideológicas, hay
i n d i c a d o r e s claros que denotan este c a r á c t e r : el a m o r t i g u a m i e n t o de las críticas
de los «barones» de UCD,
una vez convertidos en ministros, es un e j e m p l o claro;
los c a m b i o s de posición de
algunos sectores procedentes de la a n t i g u a Federación
de Partidos Socialistas, q u e
inicialmente c r i t i c a b a n al
PSOE por su carácter socialdemócrata, para acabar
uniéndose a él y s u m á n d o s e
al ala «felipista», es otro.
Si nuestro a r g u m e n t o es válido, p o d e m o s llegar a u n a
c o n c l u s i ó n e v i d e n t e . Dur a n t e el f r a n q u i s m o , la militancia en el seno del Movimiento, una vez vaciado
éste de toda carga ideológica
y convertido en un s i m p l e
a p a r a t o ejecutivo de las decisiones de poder dictatorial,
era una de las f o r m a s de co-

m e n z a r u n a c a r r e r a política;
en c a m b i o , la militancia en
las o r g a n i z a c i o n e s clandestinas de oposición e r a sobre
todo u n a m i l i t a n c i a ética,
c u y a s p a u t a s de comport a m i e n t o se c a r a c t e r i z a b a n
p o r la s o l i d a r i d a d , u n
e l e v a d o n i v e l de i d e o logización, el rechazo de
t o d a j e r a r q u i z a c i ó n rígida y
el d e s i n t e r é s personal. Dur a n t e la transición, estos
c o m p o n e n t e s éticos e ideológicos de la praxis política
han ido p u d r i é n d o s e progres i v a m e n t e , c o n el d e s e n c a n t o consiguiente de m u chos a n t i g u o s m i l i t a n t e s o de
q u i e n e s ingresaron en los
p a r t i d o s i m p u l s a d o s por la
euforia de los m o m e n t o s inm e d i a t a m e n t e posteriores a
la legalización. Y con ello la
m i l i t a n c i a h a q u e d a d o red u c i d a en gran m e d i d a a los
i n t e g r a d o s en g r u p o s de

clientela, o a pequeños sectores de m i l i t a n t e s éticos
q u e a ú n confían en c a m b i a r
la orientación de las organizaciones p a r t i d a r i a s .
Según la definición de un autor clásico, E d m u n d Burke,
la principal diferencia e n t r e
los p a r t i d o s y las facciones
— t é r m i n o este ú l t i m o clar a m e n t e peyorativo en el
lenguaje político anglos a j ó n — r a d i c a en que los
p r i m e r o s p r e t e n d e n conseguir «el interés nacional
sobre la base de algún principio p a r t i c u l a r acerca del
cual todos sus m i e m b r o s est á n de acuerdo», m i e n t r a s
las s e g u n d a s se l i m i t a n a «la
l u c h a m e z q u i n a e interesada
p o r o b t e n e r puestos y emol u m e n t o s » . Si B u r k e lev a n t a r a la cabeza, ¿dónde
colocaría a los f l a m a n t e s
p a r t i d o s de esta larga transición? • M. P. L.

Los l í d e r e s del PSOE, F e l i p e G o n z á l e z , y d e l PCE, S a n t i a g o Carrillo, a c o m p a ñ a d o s d e s u s p r i n c i p a l e s c o l a b o r a d o r e s , d u r a n t e la r e u n i ó n
q u e m a n t u v i e r o n e n la s e d e d e l P a r t i d o S o c i a l i s t a e n m a r z o d e 1979.

63

Los Ayuntamientos
de la Transición
Fernando López Agudín

$Sa

T T NA primera precisión cronológica ayuda de entrada a entenI I
der de antemano la específica situación de los municipios
españoles, que continúan en la transición cuando ésta ha
finalizado ya en el plano político y en la esfera legislativa. No son cinco
años de tránsito los que llevan los ayuntamientos, sino poco más de un
año. Antes de las primeras elecciones democráticas en más de cuarenta
años se convocaron dos elecciones generales al Parlamento y dos
referéndums sobre la reforma política y el texto constitucional de 1978.
Este desfase en el tiempo entre lo municipal y lo político-legislativo
explica que hoy, cuando el proceso político de transición está ya de
vuelta, el municipal esté todavía de ida.
64
*

OR u n a de esas a p a r e n t e s
c o n t r a d i c c i o n e s de la
reforma política, perfect a m e n t e coherente con los
i n t e r e s e s y o b j e t i v o s de
quienes la dirigían, el 15 de
junio m u e r e n o f i c i a l m e n t e
las e s t r u c t u r a s p o l í t i c o legislativas del a n t e r i o r régimen, pero se m a n t i e n e intacto el esqueleto m u n i c i p a l
de a n t a ñ o . Más a ú n . En virt u d de ello el p r i m e r Gob i e r n o d e m o c r á t i c o recién
salido de las r e a p e r t u r a s de
las u r n a s designaba a d e d o
alcaldes de diversas e importantes c i u d a d e s a algunos de
sus m á s destacados dirigentes. Existen entre j u n i o de
1977 y abril de 1979 casi
dos años de pre-transición
que no p r e s e n t a n ningún interés desde el p u n t o de vista
histórico o político. P o r q u e
no se puede h a b l a r en rigor
de a y u n t a m i e n t o s de la t r a n sición h a s t a que los ciud a d a n o s emitieron por vez
p r i m e r a en m u c h a s d é c a d a s
su voto.
Así el f a n t a s m a histórico de
las elecciones m u n i c i p a l e s
del 12 de abril de 1931, que
d e t e r m i n a r o n la caída de la
m o n a r q u í a en u n a E s p a ñ a
cualitativa y cuantitativ a m e n t e m u y distinta a la de
hoy, p o s t e r g a b a el inicio de
la transición d e m o c r á t i c a en
los a y u n t a m i e n t o s h a s t a las
vísperas de la d é c a d a de los
ochenta. Sólo c u a n d o t o d o el
escenario político y legislativo estuvo m o n t a d o y bien
m o n t a d o , verificado a través
de dobles consultas electorales de signo político y legislativo, se convocaron las
p r i m e r a s elecciones municipales d e m o c r á t i c a s en a b r i l
de 1979.
UN VICIO
POLITICO
P r e c i s a m e n t e este deliberado retraso en la d e m o c r a -

El p r o f e s o r T i e r n o Q a l v á n , P r e s i d e n t e d e H o n o r d e l P S O E , e n el m o m e n t o d e j u r a r a n t e la
C o n s t i t u c i ó n au c a r g o c o m o n u e v o y p r i m e r a l c a l d e d e m o c r á t i c o d e la c a p i t a l d e E s p a ñ a
(abril d e 1079).

tización de los m u n i c i p i o s ,
j u n t o con las consecuencias
del f u e r t e d e s c a l a b r o electoral de las p e r s p e c t i v a s
electorales de la i z q u i e r d a
un m e s a n t e s de la votación
m u n i c i p a l , t r a n s f o r m ó esta
consulta electoral en u n a seg u n d a vuelta de las a n t e riores y muy recientes
elecciones generales. La hiperpolitización q u e las precedió era el grave vicio de
origen con el que venían al
m u n d o los a y u n t a m i e n t o s de
la t r a n s i c i ó n .
Hiperpolitización, habría
q u e m a t i z a r , c a r e n t e de un
contenido programático
m u n i c i p a l c o n c r e t o y de
unos p a c t o s políticos sólidos
y bien definidos. Por el cont r a r i o socialistas, c o m u n i s tas y n a c i o n a l i s t a s —los
g r a n d e s t r i u n f a d o r e s de los
comicios— se a p r e s u r a r o n a
c o n s t i t u i r m a y o r í a s de progreso en u n a gran p a r t e de
los m u n i c i p i o s y en casi tod a s las g r a n d e s c i u d a d e s y
c a p i t a l e s , con los pies políticos de b a r r o y la c a b e z a

teórica de c a r t ó n hueco. Les
unía m á s la reacción a n t e el
a n t e r i o r t r i u n f o de Unión de
Centro Democrático que la
c o i n c i d e n c i a de u n p r o g r a m a m u n i c i p a l c o m ú n art i c u l a d o en t o r n o a unos ejes
políticos bien concretos. El
nuevo p o d e r m u n i c i p a l no
a p a r e c í a u n i d o a una elaboración t e ó r i c o - p r o g r a m á t i c a
m a n c o m u n a d a sino a una
r e s p u e s t a en el p l a n o político q u e se l i m i t a b a a instrumentalizar únicamente
la p r o b l e m á t i c a municipal.
I m p o r t a señalarlo p o r q u e no
sólo ello constituía un grave
h a n d i c a p i n t e r n o de los
a y u n t a m i e n t o s de la transición, sino q u e t a m b i é n
p r o v o c a b a n un no m e n o r
h a n d i c a p externo p a r a los
n u e v o s municipios. La reacción de la derecha, a n t e esta
i m a g e n u n i t a r i a de la izq u i e r d a y los distintos sectores nacionalistas, fue la de
a g i t a r el clisé o estereotipo
del f r e n t e p o p u l a r i s m o , que
n i n g u n a relación g u a r d a b a ,
de cerca o de lejos, con la es-

65

El edificio d e l A y u n t a m i e n t o d e M a d r i d , e n c l a v a d o e n la p a r t e a n t i g u a d e la c a p i t a l , c o m ú n m e n t e l l a m a d a «El M a d r i d d e loa A u a t r l a a

t r i c t a r e a l i d a d de los hechos.
A p e s a r de q u e el secretario
general del P a r t i d o Socialista O b r e r o E s p a ñ o l , p a r a
no a p a r e c e r f i r m a n d o los
p a c t o s m u n i c i p a l e s de la izq u i e r d a en c o m p a ñ í a de los
c o m u n i s t a s , v i a j a b a oport u n a m e n t e a un u r g e n t e e
i n e s p e r a d o viaje a un p a í s lat i n o a m e r i c a n o . El f a n t a s m a
del F r e n t e P o p u l a r recorrió
los a y u n t a m i e n t o s de la
transición.
Los p r i m e r o s a y u n t a m i e n t o s
d e m o c r á t i c o s s u r g í a n así
c o m o un c o n t r a p o d e r del
Gobierno d i s p u e s t o s a e n t r a r
en guerra contra la m a y o r í a
p a r l a m e n t a r i a . El e s p e j i s m o
falso de u n a d u a l i d a d de poderes e n f r e n t a d o s e n t r e sí,
a l i m e n t a d o por la irresponsabilidad o responsabilidad
d e l i b e r a d a de la g e n e r a l i d a d
d e los medios de c o m u n i c a ción, iba a ser el m e j o r argum e n t o p a r a q u e el p a r t i d o
g u b e r n a m e n t a l iniciara u n a
discreta p e r o eficaz estrate-

66

gia de desgaste a la chilena
del s u p u e s t o poder. Ofensiva
política q u e h a s t a a q u e l mom e n t o no h a b í a s u f r i d o ningún proceso de t r a n s i c i ó n en
lo político o en lo legislativo.
M i e n t r a s que el consenso
presidió el c a m b i o político y
la e l a b o r a c i ó n de la Constitución, el m á s a m p l i o y
d e s c a r a d o disenso rigió el
inicio del c a m b i o m u n i c i p a l .
Cerco que, a d e m á s , e r a prot a g o n i z a d o por poderes m u cho, valga la r e d u n d a n c i a ,
m á s poderosos q u e el inexistente poder municipal.

UN FORCEPS
LEGISLATIVO
Pronto iban a c o m p r e n d e r
los f l a m a n t e s nuevos ediles
d e m o c r á t i c o s q u e no e r a lo
m i s m o gobierno m u n i c i p a l
q u e p o d e r m u n i c i p a l . A pes a r de q u e la a n t e r i o r Ley de
R é g i m e n Local r e c o n o c í a
u n a a m p l i a c a p a c i d a d de ac-

t u a c i ó n a los m u n i c i p i o s
p a r a «el f o m e n t o de los intereses y la satisfacción de las
necesidades g e n e r a l e s y de
las a s p i r a c i o n e s ideales de la
c o m u n i d a d m u n i c i p a l » ; la
m a y o r p a r t e de sus c o m p e tencias h a b í a n sido abs o r b i d a s p o r la A d m i nistración Central a t r a v é s
de sus ó r g a n o s d e l e g a d o s o
periféricos.
Las a t r i b u c i o n e s específicas
e r a n b a s t a n t e s r e d u c i d a s , se
r e f e r í a n a la p r e s t a c i ó n de
servicios, pero carecían
p r á c t i c a m e n t e de p o d e r e s
p a r a o p e r a r sobre la b a s e socioeconómica de la c i u d a d o
i n c i d i r en la p o l í t i c a
e c o n ó m i c o - f i n a n c i e r a del
E s t a d o p o r m e d i o de las ent i d a d e s de crédito. La ú n i c a
a t r i b u c i ó n q u e no o b s t a c u lizaba u n a política global y
a r t i c u l a d a era la de la planificación y gestión u r b a n í s tica. El Estado, a t r a v é s del
Gobierno Civil y de las delegaciones m i n i s t e r i a l e s e

D e b a t e s o s t e n i d o e n el A y u n t a m i e n t o d e Madrid, el 19 d e abril d e 1979, e n t r e e l p r o f e s o r T i e r n o G a l v á n (a la i z q u i e r d a d e la f o t o g r a f í a ) y
el c a n d i d a t o p o r UCD, J o s é Luis A l v a r e z (a la d e r e c h a d e la foto, d e pie), m o m e n t o s a n t e s d e la v o t a c i ó n p a r a la e l e c c i ó n d e A l c a l d e , e n
la q u e s e r l a e l e g i d o T i e r n o G a l v á n , d e l P S O E .

institutos especiales, h a b í a
vaciado de c o n t e n i d o las
atribuciones municipales.
Así u n a serie de servicios q u e
en teoría e r a n c o m p a r t i d o s
e n t r e la Administración Central y el municipio e s t a b a n
«de facto» en m a n o s de los
primeros.
Estas prestaciones sociales
sin atribuciones a d m i n i s t r a tivas y ejecutivas iban envueltas en u n a escasez de recursos f i n a n c i e r o s i m p r e s i o n a n t e . Los' m u n i c i p i o s
disponían de poco m á s del 10
por 100 del fondo público y
menos del 4 por 100 de la
r e n t a n a c i o n a l con u n o s
presupuestos b a s c u l a n d o excesivamente en los gastos de
personal, m a n t e n i m i e n t o y
servicios básicos. Unos impuestos locales, r e d u c i d o s y
mal elegidos, unidos a la ins u f i c i e n c i a de la p a r ticipación municipal en los
i m p u e s t o s e s t a t a l e s , condicionaban la situación econ ó m i c a de los n u e v o s

a y u n t a m i e n t o s ; que, además, h e r e d a b a n cuantiosos
déficits de las a n t e r i o r e s
a d m i n i s t r a c i o n e s n o dem o c r á t i c a s . Deficiente cuad r o que se a s e n t a b a , por si
f u e r a n pocos los obstáculos,
sobre u n a base b u r o c r á t i c a
de organización rígida y d u dosa eficacia. La totalidad
de los f u n c i o n a r i o s de cuar e n t a años de a y u n t a m i e n t o s
no d e m o c r á t i c o s p a s a b a n , de
la noche del día 3 de abril a la
m a ñ a n a del día 4 de abril, a
ser los f u n c i o n a r i o s de los
primeros ayuntamientos
d e m o c r á t i c o s . Los municipios h e r e d a d o s no e r a n
ú n i c a m e n t e el c o n j u n t o de
alcaldes y concejales sustituidos en las elecciones
m u n i c i p a l e s sino, esencialmente, toda u n a red buroc r á t i c a e n m a r a ñ a d a por
u n a larga práctica de vivir
a e s p a l d a s de los c i u d a d a nos, c u a n d o no sobre sus
mismas espaldas.
Para tener una imagen

exacta del p a n o r a m a a n t e el
q u e se e n c o n t r a b a n baste señ a l a r q u e hubiese sido idéntico al q u e hubiesen enc o n t r a d o los d i p u t a d o s
electos el 15 de junio de 1977,
si no hubiesen podido c a m b i a r el m a r c o legislativo anterior y h u b i e r a n carecido de
medios, atribuciones y recursos p a r a o p e r a r . Iniciar la
t r a n s i c i ó n m u n i c i p a l sin
a c o m p a ñ a r l a de u n a simult á n e a transición en la legislación m u n i c i p a l , nueva Ley
de Bases de Régimen Local,
era a n d a r con un pie hacia
d e l a n t e y o t r o hacia a t r á s .
M i e n t r a s que la transición
política iba, lógicamente,
u n i d a a la transición legislativa política, la transición
m u n i c i p a l no . iba acomp a ñ a d a de la transición legislativa correspondiente.
¿Qué hubiesen podido h a c e r
los d i p u t a d o s elegidos dem o c r á t i c a m e n t e con las leyes o r g á n i c a s de la d i c t a d u r a ? N a d a . E x a c t a m e n t e lo

67

m i s m o que los alcaldes y
c o n c e j a l e s e l e g i d o s dem o c r á t i c a m e n t e con la a n t e rior Ley de R é g i m e n Local.
LA INEXPERIENCIA
DE GOBIERNO
D e s a l e n t a d o r c u a d r o objetivo i n c r e m e n t a d o p o r una
peligrosa inexperiencia de
gobierno. La izquierda, en
E s p a ñ a , carecía de c u a l q u i e r
tipo de experiencia g u b e r n a m e n t a l ; su c o n o c i m i e n t o
de las instituciones, a nivel
local o general, e r a b a s t a n t e
r u d i m e n t a r i o p o r no decir
q u e nulo. Y m u y p r o n t o esto
quedaría, naturalmente,
e v i d e n c i a d o en la p r á c t i c a
d i a r i a de los nuevos avunt a m i e n t o s de la t r a n s i c i ó n :
u n a ineficacia g e n e r a l i z a d a
s i m u l t a n e a d a de un respeto
casi religioso a la p r o p i a
b u r o c r a c i a de los municipios. La b u r o c r a c i a política
q u e a p o r t a b a n las u r n a s , ráp i d a m e n t e , iba a h a c e r bue-

n a s m i g a s con la burocracia
técnica m u n i c i p a l .
Pacto b u r o c r á t i c o , al técnico
lo q u e es del técnico y al político lo q u e es del político,
que radicaba fundament a l m e n t e en la p r o f u n d a inc a p a c i d a d de las n u e v a s aut o r i d a d e s m u n i c i p a l e s . Sus
a n t e r i o r e s declar aciones en
orden a s a n e a r los a y u n t a m i e n t o s d e s a p a r e c í a n en
c u a n t o , s e n t a d o s en las poltronas, e s t u d i a b a n los dossiers m u n i c i p a l e s . Salidos de
la p e q u e ñ a política de los
p a r t i d o s se e n c o n t r a b a n perdidos en un m u n d o de la administración que ignoraban
t o t a l m e n t e ; y, entonces, el
a l t o funcionario de toda la
vida era el m e j o r recurso
q u e tenían a m a n o . Los
a v u n t a m i e n t o s d e la
transición, c o n t i n u a b a n con
las m i s m a s c a b e z a s de a n t e s
a p e s a r de q u e h u b i e s e n
c a m b i a d o de m a n o s . Se d a b a
de lado la d e p u r a c i ó n , no de
las personas, sino del sis-

F a c h a d a del Ayuntamiento da B a r c e l o n a

68

t e m a ; d e s i l u s i o n a n d o a los
funcionarios y empleados
m u n i c i p a l e s i n t e r e s a d o s en
c r e a r un a m b i e n t e de ser i e d a d y esfuerzo. En u n a pal a b r a la d e m o c r a t i z a c i ó n y
racionalización de la a d m i nistración municipal era
a p l a z a d a «sine die».
Y es q u e j u n t o a la tradicional e histórica inexperiencia
de gobierno de la i z q u i e r d a
los a y u n t a m i e n t o s de la
transición e m p e z a b a n a pagar m u y caro el procedim i e n t o de selección de las
c a n d i d a t u r a s de c o n c e j a l e s
de los p a r t i d o s p o p u l a r e s . La
selección en virtud a la inc o n d i c i o n a l i d a d del a p a r a t o
o al secretario de t u r n o , en
d e t r i m e n t o de los p r o f e sionales y técnicos, e r a un
b o o m e r a n g q u e se volvía
c o n t r a los n u e v o s a y u n t a m i e n t o s d e m o c r á t i c o s . Por
lo general a r r i b i s t a s políticos, q u e en su vida h a b í a n
t r a b a j a d o f u e r a de la profesión burocrático-política,

a p a r e c í a n c o m o responsables de los municipios. Sorprendentemente partidos
q u e tenían un a m p l i o c u a d r o
de especialistas en la s a l u d ,
e d u c a c i ó n , etc. a p a r e c í a n
representados por tragapanes políticos sin n i n g u n a
experiencia de hacer f r e n t e
ni siquiera a su p r o p i a vida.
Estos a y u n t a m i e n t o s de la
transición, bien c o m o refugio de i n c o m p e t e n t e s s o c i a les o de m a r g i n a d o s políticos
por su hostilidad a u n a det e r m i n a d a línea oficial de un
p a r t i d o , no t a r d a r í a n en
t r a n s f o r m a r s e en c e n t r o s de
lucha interna de c a d a p a r tido. La sofocada vida política de sus respectivas organizaciones e n c o n t r a b a un
a m p l i o escape a través de los
pasillos y d e s p a c h o s de los
municipios y d i p u t a c i o n e s
provinciales. Las a n t e r i o r e s
conspiraciones e intrigas
personales de los famosos
tercios de concejales de la
d i c t a d u r a se r e p r o d u c í a n en

los c o m b a t e s y a j u s t e s de
c u e n t a s e n t r e los a c t u a l e s
«tercios» o fracciones de los
d i s t i n t o s p a r t i d o s políticos.
Todo ello a n t e el a p l a u s o de
la red b u r o c r á t i c a m u n i c i p a l
q u e c o n s t a t a b a en la práctica su e t e r n a reflexión de
q u e los políticos p a s a n y
ellos p e r m a n e c e n en los centros de decisión. Así la inexistencia de a t r i b u c i o n e s obj e t i v a s y la i n c o m p e t e n c i a
s u b j e t i v a , en la m a y o r í a de
los casos, d e f o r m a b a n desde
el p r i m e r m o m e n t o el posible c o n t e n i d o r e n o v a d o r de
los a y u n t a m i e n t o s de la
transición.
LA AUSENCIA
DEL MOVIMIENTO
CIUDADANO
Para a g r a v a r todavía m á s su
s i t u a c i ó n los nuevos m u nicipios d e m o c r á t i c o s presc i n d í a n , nada m á s llegar al
p o d e r m u n i c i p a l , de su principal a l i a d o en el t e r r e n o de

los m o v i m i e n t o s de m a s a y
de la opinión pública. Desde
el 4 de abril de 1979 el a m plio m o v i m i e n t o c i u d a d a n o ,
q u e se h a b í a g e n e r a d o en
este país b a j o la d i c t a d u r a y
q u e h a b í a sido u n a de las
p r i n c i p a l e s p a l a n c a s de la
lucha m u n i c i p a l de la izq u i e r d a , era d a d o de lado incluso con meros m i r a m i e n tos que anteriores a y u n t a m i e n t o s no d e m o c r á t i c o s
h a b í a n tenido con las asociaciones de vecinos.
I n d e p e n d i e n t e m e n t e del
significado político de tal
m a r g i n a c i ó n , en el q u e no
e n t r a m o s por no ser objeto específico de este trabajo, este olvido r e p e n t i n o y deliberado de la participación
ciudadana atentaba contra
la m i s m a imagen pública de
los nuevos municipios. La
ú n i c a f o r m a de c o m p a g i n a r
la g r a v e d a d de los problem a s y lo exiguo de los recursos, p o r u n a p a r t e , y las a l t a s
e x p e c t a t i v a s sociales, m á s

El n u e v o a l c a l d e d e B a r c e l o n a , N a r c l s S e r r a ( e n e l c e n t r o d e la f o t o g r a f í a ) , c o n l o s c o n c e j a l e s d e l n u e v o A y u n t a m i e n t o , d e s p u é s d e s u
c o n s t i t u c i ó n (19 d e abril d e 1979).

69

C o l o q u i o p r e v i o a l a s e l e c c i o n e s m u n i c i p a l e s d e abril d e 1979, q u e dio la victoria e n l a s p r i n c i p a l e s c a p i t a l e s d e la n a c i ó n a l o s d o s
p a r t i d o s d e la i z q u i e r d a ( P S O E y PCE) m a y o r i t a r i o s .

la necesidad de no d e f r a u d a r l a s , r a d i c a b a en prop o r c i o n a r el m á x i m o de cred i b i l i d a d social al nuevo pod e r m u n i c i p a l y de información a la población. Era
p r i o r i t a r i o m u l t i p l i c a r los
lazos e n t r e unos y otros sin
caer en la vieja tentación de
c o n v e r t i r el m o v i m i e n t o
c i u d a d a n o en c o r r e a de
t r a n s m i s i ó n de los a y u n t a m i e n t o s de la transición.
N a d a de esto ocurrió. Con lo

q u e sin m o v i m i e n t o s populares, luchas y organizaciones sociales, las posibilidades de los a y u n t a m i e n t o s deS
m o c r a t i c o s eran m í n i m a s .
No es ya q u e la i z q u i e r d a
t i e n d a hacia la s i m p l e gestión del orden m u n i c i p a l ant e r i o r m e n t e existente, c u a n do s e p a r a su presencia en
las instituciones de los mov i m i e n t o s sociales y de la
d e m o c r a c i a de base, sino q u e
p r i v á n d o s e de tal soporte

Un alcalde UCD
C a r t e l publicitario d e Unión d e C e n t r o D e m o c r á t i c o d u r a n t e l a s e l e c c i o n e s m u n i c i p a l e s
d e abril d e 1979.

70

esta política m u n i c i p a l de
corto o n u l o aliento social
a t e n t a b a contra sus m i s m o s
intereses, al p e r d e r un a l i a d o
y u n a defensa decisiva a la
h o r a de c o n t r a r r e s t a r el
cerco objetivo al q u e e s t a b a
sometido.
Ausencia q u e ya e r a previsible desde a n t e s de la realización de las elecciones
m u n i c i p a l e s . En d i c i e m b r e
de 1978 u n o de los m á s prestigiosos dirigentes de este
m o v i m i e n t o c i u d a d a n o , Félix López Rey, tras r e n u n c i a r
a o c u p a r uno de los p r i m e r o s
puestos en la c a n d i d a t u r a
del PCE, p a r a la q u e no h a b í a
sido siquiera consultado,
d e n u n c i a b a a «los p a r t i d o s
q u e no se han t o m a d o en serio este p r o b l e m a y a d e m á s
se h a n a p r o v e c h a d o de las
asociaciones de los vecinos».
R e n u n c i a q u e a n u n c i a b a lo
que iba a o c u r r i r posteriorm e n t e en las relaciones entre los a y u n t a m i e n t o s de la
t r a n s i c i ó n y las asociaciones
de vecinos. La p r á c t i c a liq u i d a c i ó n de t o d o este a m plio m o v i m i e n t o en a b s o l u t o
podía ser rellenado p o r u n a s

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U r u ñ u e l a , n u e v o a l c a l d e d e Sevilla, l e v a n t a e l b a s t ó n d e m a n d o , t r a s s u e l e c c i ó n e n abril d e 1979.

Casas del Pueblo socialistas
sin pueblo que o c u p a r l a s y
unas agrupaciones territoriales de los p a r t i d o s práctic a m e n t e desconocidas en
c a d a barrio o distrito.
EL DIVORCIO ENTRE
LA SOCIEDAD
Y LOS MUNICIPIOS
De esta f o r m a en poco m á s
de año y medio e s t a b a n reunidas t o d a s las condiciones
p a r a que se r e p r o d u j e r a el
crónico divorcio e n t r e la soc i e d a d y los m u n i c i p i o s ,
t e m p o r a l m e n t e en suspenso por las expectativas cread a s tras la constitución de
los nuevos a y u n t a m i e n t o s
de la transición. Divorcio
a c o m p a ñ a d o de toda la gam a de desmoralizaciones y
desencanto q u e s u p e r a b a las
cotas a l c a n z a d a s por el proceso político puesto que, en
el plano municipal, el des á n i m o venía provocado no
por u n a gestión de d e r e c h a s

sino por u n a gestión de izquierdas.
El vicio político de origen
convertía a los a y u n t a m i e n tos en feudos de p a r t i d o s y
t a i f a s de fracciones en cont i n u a s d i s p u t a s m á s o menos
:
1 wff

i

«

§^.

s o t e r r a d a s , c u a n d o no abiert a m e n t e públicas; el fórceps
legislativo obligaba a los
a y u n t a m i e n t o s de la transición a b u s c a r fondos económicos a cualquier precio
político, q u e d e t e r i o r a b a y

§1
*

9 % ,

MADRID NECESITA
ALCALDE SOCIALISTA

VOTA PSOE

C a r t e l p u b l i c i t a r i o d e l P a r t i d o S o c i a l i s t a O b r e r o E s p a ñ o l , d u r a n t e l a s e l e c c i o n e s municip a l e s d e abril d e 1979.

71

« D e s d e el 4 d e ebrll d e 1979 el a m p l i o m o v i m i e n t o c i u d a d a n o , q u e s e h a b l a g e n e r a d o e n e s t e p a f s b a j o la d i c t a d u r a y q u e h a b l a s i d o u n a
d e l a s p r i n c i p a l e s p a l a n c a s d e la l u c h a m u n i c i p a l d e la I z q u i e r d a , e r a d a d o d e l a d o I n c l u s o c o n m e n o s m i r a m i e n t o s q u e a n t e r i o r e s
a y u n t a m i e n t o s n o d e m o c r á t i c o s h a b l a n t e n i d o c o n l a s a s o c i a c i o n e s d e v e c i n o s » . ( R e u n i ó n d e u n a A s o c i a c i ó n d e V e c i n o s , e n Junio d e
1976).

e r o s i o n a b a s e r i a m e n t e la
c r e d i b i l i d a d de los municipios; la inexperiencia de gob i e r n o d e j a b a i n t a c t o el gob i e r n o en la s o m b r a de la bur o c r a c i a de s i e m p r e y se man i f e s t a b a a m p l i a m e n t e la

i n c o m p e t e n c i a de los concej a l e s en m a t e r i a s v i t a l e s
p a r a los c i u d a d a n o s y la ausencia del m o v i m i e n t o ciud a d a n o aislaba política y soc i a l m e n t e a los n u e v o s
ayuntamientos.

AVI INTAMIENTOS DEMOCRATICOS

C a r t e l publicitario d e l P a r t i d o C o m u n i s t a d e E s p a ñ a d u r a n t e l a s e l e c c i o n e s m u n i c i p a l e s
d e abril d e 1979.

72

No hace falta r e c u r r i r a
e n u m e r a r h e c h o s y situaciones, colectivas o personales, q u e j a l o n a n este
largo r e c o r r i d o de r u p t u r a s
políticas, q u i e b r a s de los
p a c t o s m u n i c i p a l e s , interpretación subjetiva o parcial de los acuerdos, i m p o p u l a r i d a d de las m e d i d a s econ ó m i c a s de l o s n u e v o s
a y u n t a m i e n t o s , r i d í c u l o púb l i c o en t a r e a s d e p l a nificación e i n f o r m a c i ó n vitales p a r a el c i u d a d a n o , destitución de d i r i g e n t e s por su
i n c a p a c i d a d , d i m i s i ó n de
concejales, p o d e r de la b u rocracia municipal, des e n c a n t o c i u d a d a n o q u e no
ve n i n g u n a diferencia sustancial, m e n o s en el aspecto
f o r m a l , e n t r e los m u n i c i p i o s
de ayer y los de hoy, etc.
Por lo general, al igual q u e
no m e n c i o n a m o s a los resp o n s a b l e s de los p r i n c i p a l e s

desastres no q u e r e m o s mencionar las d e s t a c a d a s exc e p c i o n e s p o s i t i v a s , los
a y u n t a m i e n t o s de la t r a n sición no han logrado c a m biar la imagen q u e los ciud a d a n o s tenían hasta a q u í
de los municipios. Como antaño han seguido de e s p a l d a s
a todo lo que atañe a su propia imagen pública: la mor a l i d a d y ética política no se
miden ú n i c a m e n t e por la desaparición de la c o r r u p c i ó n
personal de los concejales,
sino t a m b i é n por la ausencia
g e n e r a l i z a d a d e la corrupción y la sensibilidad
respecto a las d e m a n d a s soc i a l e s , la d e d i c a c i ó n y
eficacia en el t r a b a j o , la reducción de los costes al mín i m o y la eliminación del
c l i e n t e l i s m o y del a m i guismo.
LA TRANSICION
HACIA ATRAS
Todo ello explica que c u a n d o
los nuevos a y u n t a m i e n t o s

sólo han recorrido u n a tercera p a r t e de su c a m i n o cronológico, p u e d a decirse sin
t e m o r a equivocación alguna, q u e la transición en la
vida m u n i c i p a l será de ida y
vuelta. Lo sucedido en el
p l a n o político, d o n d e la regresión e involución están a
la o r d e n del día, se mult i p l i c a r á por tres en las próx i m a s elecciones m u n i c i p a les q u e m a r q u e n el final de la
transición m u n i c i p a l .
Para entonces e s t a r á ya en
vigor la nueva Ley de Bases
de Régimen Local, q u e c a m b i a r á incluso el modo de designación de los alcaldes,
t r a n s f o r m a n d o al concejal
m á s v o t a d o en alcalde. En
ese m o m e n t o , finalizada una
transición o u e sólo ha servido p a r a d e s g a s t a r y quem a r a la izquierda, en marcha u n a nueva legislación
m u n i c i p a l e intactas las est r u c t u r a s b u r o c r á t i c a s de los
ayuntamientos, reaparecerán de nuevo las superest r u c t u r a s políticas munici-

í

if*

pales de la derecha con el
a p o y o m a y o r i t a r i o y dem o c r á t i c o del electorado.
P o r q u e en este t e m a y en esta
ocasión sí que es cierto que la
r e t i r a d a de la derecha de los
a y u n t a m i e n t o s ha sido un
a v a n c e elástico sobre la ret a g u a r d i a . El paso a t r á s
d a d o y los dos a d e l a n t e que
va a d a r —la de re c ha aplica
m e j o r q u e la izquierda a los
p r o p i o s clásicos de la mod e r n a ciencia política de la
m i s m a izquierda— alinear á n al p o d e r municipal con
el p o d e r legislativo y ejecutivo. Para ese instante la der e c h a h a b r á ratificado glob a l m e n t e su a m p l i a hegemonía y la izquierda será un
c r u j i r de dientes y llanto
a n t e la constatación de su
a m p l i a derrota política y
f r a c a s o social. Sólo falta el
sello m u n i c i p a l p a r a el certificado de su defunción política y los a y u n t a m i e n t o s de
la t r a n s i c i ó n lo están imprim i e n d o c o t i d i a n a m e n t e con
su a c t u a c i ó n . • F. L. A.
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S S . MM. l o s R e y e s en el A y u n t a m i e n t o d e G r a n a d a , l e s a c o m p a ñ a n , a la d e r e c h a d e la f o t o g r a f í a , el e n t o n c e s ministro del Interior,
I b á ñ e z F r e l r e ; a la Izquierda d e la f o t o g r a f í a : el a l c a l d e d e G r a n a d a , A n t o n i o J a r a y e l p r e s i d e n t e d e la J u n t a d e A n d a l u c í a , R a f a e l
E s c u r e d o ( e n e r o d e 1980).

73

Identidad y particularismo

Los R e y e s C a t ó l i c o s , r e p r e s e n t a d o s e n e s t e m e d a l l ó n d e la f a c h a d a d e la U n i v e r s i d a d d e S a l a m a n c a

Antonio Tovar
74

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fue uno dé los primeros estados modernos,
y efectivamente, como Portugal la Corona española dispuso, con sus
conquistas, aventuras y concentración de poder, de recursos
superiores a los de otros.<
Carlos V por esa razón sacaba
sus recursos más de los reinos de
España que dé anticuado Sacro
Imperio Alemán, y, sin duda, por
eso vinculó ¿al retirarse, su herencia de Borgoña a España, y
;
no al Imperio,
*
I.

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EL PASADO

Sin e m b a r g o a q u e l l a t e m p r a n a c o n centración de poderes no s u p u s o en E s p a ñ a
una centralización. El rey se t i t u l a b a de Castilla, de León, de Aragón, de N a v a r r a , así,
p a s a n d o por rey de Nápoles o d u q u e de Borgoña, hasta las islas de la m a r O c e a n a . Los
estados que reconocían un m i s m o s o b e r a n o
tenían sus leyes y cortes propias, sus fueros y
costumbres, y por s u p u e s t o sus lenguas. La
administración era c o m p l i c a d a y particularista, y así se m a n t u v o b a j o los Austrias.
Mientras t a n t o un modelo m á s c e n t r a l i z a d o
y unitario se h a b í a d e s a r r o l l a d o en F r a n c i a .
Allí el m o n a r c a se l l a m a b a rey de F r a n c i a , y
desde el siglo XVI la lengua f r a n c e s a se convirtió en la única a d m i t i d a en la a d m i nistración. Esto explica la d e s a p a r i c i ó n de
lengua tan a n t i g u a y prestigiosa c o m o la

Don G a s p a r d e G u z m á n , c o n d e d e O l i v a r e s y d u q u e d e S a n l u c a r
la M a y o r . Ministro U n i v e r s a l y v a l i d o d e F e l i p e IV. ( R o m a . 1587Toro, 1645). («El C o n d e - D u q u e d e O l i v a r e s » , d e t a l l e del c u a d r o d e V e l á z q u e z . Madrid, M u s e o del P r a d o ) .

provenzal. Resueltas las l u c h a s religiosas del
siglo XVI, F r a n c i a i m p u s o su s u p e r i o r i d a d y
en la E s p a ñ a del siglo XVII ya empieza a
parecerle deseable a un político como el
Conde D u q u e de Olivares u n a organización
c e n t r a l i z a d a a la f r a n c e s a .
No ya el espejo de los éxitos de Francia en la
política i n t e r n a c i o n a l , sino la llegada del
nieto de Luis XIV a Madrid c o m o heredero
del ú l t i m o de los Austrias decidió un creciente c e n t r a l i s m o en E s p a ñ a . La desgracia
de la g u e r r a de Sucesión, en la q u e la a n t i g u a
Corona de Aragón luchó c o n t r a Felipe V, sup r i m i ó la tradicional posición de Aragón (ya
r e d u c i d a en sus f u e r o s por Felipe II), de Cataluña y de Valencia. Los Borbones se t i t u l a r o n
reyes de E s p a ñ a y el escudo se r e d u j o a las

Vista d e Sevilla. G r a b a d o d e « C i v i t a t e s O r b i s T e r r a r u m » , d e B r a u n . Sevilla e r a e n el siglo XVII u n o d e l o s p u e r t o s m á s i m p o r t a n t e s d e l
mundo.

75

C a r l o s III R e y d e E s p a ñ a , ( n a c i ó e n Madrid e n 1716, f a l l e c i e n d o e n
la c a p i t a l d e E s p a ñ a e n 1788). D u q u e d e P a r m a y P l a s e n c i a d e
1731 a 1735. R e y d e N á p o l e s , c o m o C a r l o s VII, d e 1734 a 1759. A la
m u e r t e d e s u h e r m a n o , F e r n a n d o VI, a s c e n d i ó al t r o n o d e E s p a ñ a
e n 1759 y h a s t a su m u e r t e . E x p u l s ó a la C o m p a ñ í a d e J e s ú s d e l o s
d o m i n i o s d e la C o r o n a d e E s p a ñ a e n 1767. ( C u a d r o d e M e n g s ) .

a r m a s de Castilla y León. La evolución general del siglo XVIII fue a c e n t u a n d o el c e n t r a lismo, y el siglo XIX se inicia con m a n i o b r a s

de Godoy p a r a r e d u c i r los fueros de las pro\ incias v a s c o n g a d a s . La Apología de Astarloa contra los a c a d é m i c o s de la Historia se
opone al p a r e c e r a p l a n e s políticos q u e la
g u e r r a n a p o l e ó n i c a , i n t e r r u m p i ó . Es p o s i b l e
que la t r a n s f o r m a c i ó n de los vascos progresistas (Peñaflorida, el m i n i s t r o Urquijo) en
los vascos c a r l i s t a s se e x p l i q u e con un símbolo c o m o Erro, discípulo y t e s t a m e n t a r i o de
Astarloa y luego m i n i s t r o de Carlos V en
Oñate.
La historia de E s p a ñ a en la E d a d m o d e r n a se
resume, pues, en el m a n t e n i m i e n t o de u n a
cierta p l u r a l i d a d aún medieval b a j o los Austrias, y u n a c e n t r a l i z a c i ó n creciente b a j o la
d i n a s t í a de B o r b ó n . Hay que decir q u e esta
c e n t r a l i z a c i ó n m o d e r n a , q u e s u p r i m í a la sep a r a c i ó n de los a n t i g u o s reinos, n o careció de
a s p e c t o s positivos p a r a regiones a n t e s excluidas de América o p r i v a d a s del c o m e r c i o
directo con u l t r a m a r . La r e o r g a n i z a c i ó n de
E s p a ñ a y sus d o m i n i o s p o r Carlos III r o m p i ó
el monopolio de Sevilla y Cádiz q u e p r o v e n í a
del a n t i g u o s i s t e m a de las flotas, y el d e s a r r o llo c o m e r c i a l e i n d u s t r i a l de C a t a l u ñ a y de
las Provincias V a s c o n g a d a s c o m e n z ó precis a m e n t e entonces.
La reorganización de E s p a ñ a en el siglo XIX,
d e s p u é s de la i n d e p e n d e n c i a de América, se
hizo b a j o la influencia f r a n c e s a . La «República u n a e indivisible» de los j a c o b i n o s
respondía a u n a concepción m u y a r r a i g a d a

C á d i z a m e d i a d o s d e l siglo XIX. ( G r a b a d o d e la é p o c a ) .

76

en Francia, y el poder o m n í m o d o de París en
lo político y a d m i n i s t r a t i v o se consolidó a
través de la complicada historia constitucional francesa hasta la a c t u a l i d a d .
Las leyes y reglamentos de los gobiernos españoles llevaron la m a r c a del c e n t r a l i s m o a
p a r t i r de la constitución de 1812, y salvo el
episodio de los federales, con Pí y Margal 1,
como grupo más bien de i z q u i e r d a revolucionaria, con implicaciones a veces sociales a n a r q u i s t a s , la política no exigió otra
cosa hasta casi t e r m i n a r el siglo XIX con la
formación de grupos a u t o n o m i s t a s importantes en Cataluña y en Vascongadas. El federalismo de Pí y Margall h a b í a sido m á s
bien abstracto, y una p r u e b a p a t é t i c a es la
del viejo luchador, invitado a presidir los
Jochs floráis en Barcelona, y que no puede
h a b l a r en su catalán nativo p o r q u e se le ha
olvidado.
II.

LAS NACIONALIDADES

Cataluña y Vascongadas se s e ñ a l a n desde los
últimos lustros del siglo XIX c o m o las regiones en que se d i b u j a n un ideal a u t o n ó m i c o ,
ideal que adquiere a veces f o r m a s e x t r e m a s
de separatismo. A la a f i r m a c i ó n de estos
ideales contribuyen c a u s a s económicas, ya
que el desarrollo de e s t a s regiones es, c o m o
todos saben, anterior al del resto de E s p a ñ a .
F o r m a s de organización c a p i t a l i s t a y desarrollo de un p r o l e t a r i a d o u r b a n o se acusan
ya en Barcelona en los m e d i a d o s del siglo
XIX, y tras la ú l t i m a g u e r r a carlista, la Restauración significó en Vizcaya la modernización de la explotación del hierro, con importantes inversiones e x t r a n j e r a s . La supresión de los fueros vascos fue s e n t i d a en los
pueblos y por los a n t i g u o s carlistas, pero
menos entre la burguesía de las capitales,
interesada en el progreso m a t e r i a l . Sin e m bargo, en Vascongadas, c o m o en C a t a l u ñ a , la
conciencia de u n a identidad regional, y a u n
nacional, se fue e x t e n d i e n d o y a f i r m a n d o de
m o d o incontenible, de m o d o q u e la política
de contención ejercida por el c e n t r a l i s m o resultaba a m e n u d o c o n t r a p r o d u c e n t e . Políticos socialmente conservadores, c o m o
C a m b ó o Prat de la Riba, a r r a n c a b a n concesiones i m p o r t a n t e s a los gobiernos de Madrid, y la M a n c o m u n i t a t de las D i p u t a c i o n e s
catalanas, b a s a d a en posibilidades a b i e r t a s
por las leyes de régimen local de M a u r a , ensayaba en muchos aspectos el a u t o g o b i e r n o .
En la región vasco-navarra, si por un lado la
antigua división en liberales y c a r l i s t a s . e s

D. F r a n c i s c o Pí y M a r g a l l , s e g u n d o p r e s i d e n t e d e la I.* R e p ú b l i c a
E s p a ñ o l a , d e l 7 d e Junio al 18 d e Julio d e 1873.

decir, c e n t r a l i s t a s y a u t o n o m i s t a s , r e t r a s a b a
la cristalización de una política más articulada, por otro, los conciertos económicos
permitían, junto a u n a a d m i n i s t r a c i ó n m á s
eficiente, por m á s p r ó x i m a y más i n t e r e s a d a
en el servicio, privilegios fiscales importantes.
La f o r m a c i ó n de u n a teoría de las nacionalidades, con S a b i n o Arana p a r a Vizcaya y
luego Euskadi, y con Prat de la Riba p a r a

—IR». no tyrfl... A mi póiimnia é »'

cotí, q— xxb 4*U de li értf.\

C a r i c a t u r a d e Plcarol a l u s i v a a la i m p o s i c i ó n d e la Cruz d e I s a b e l
la C a t ó l i c a a E n r i q u e P r a t d e la R i b a . («La E s q u e l l a d e la Tor r a t x a » , d e l 9 d e o c t u b r e d e 1908).

77

F r a n c i s c o C a m b ó . ( V e r g ó s , 1876 - B u e n o s Aires, 1947).

S a b i n o d e A r a n a y Goiri. (1865-1903).

C a t a l u ñ a , se e n c o n t r a b a con p r o b l e m a s históricos de difícil i n t e r p r e t a c i ó n . C a t a l u ñ a ,
desde su unión con el reino de Aragón en el
siglo XI, no h a b í a sido un e s t a d o s e p a r a d o , y
la extensión de su lengua a las Baleares v la
m a y o r p a r t e de Valencia p l a n t e a b a proble-

m a s de integración q u e en los a c t u a l e s p l a n t e a m i e n t o s a u t o n ó m i c o s a p a s i o n a n a ú n hoy
a m u c h a gente. Y en c u a n t o al t e m a de la
vinculación del Señorío de Vizcaya y de las
a n t i g u a s provincias de Guipúzcoa y Alava a
Castilla, así c o m o su relación con N a v a r r a ,

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M a n i f e s t a c i ó n e n S a n t a Cruz d e T e n e r i f e , a f a v o r d e la a u t o n o m í a c a n a r i a .

78

de los Pirineos, h a s t a la Cataluña prehistórica.

M a n u e l M u r g u i a . (1833-1923).

Araría Goiri a c u d í a a l e g e n d a r i a s b a t a l l a s .
¿Por dónde t r a z a r las f r o n t e r a s de u n a Euskadi s e p a r a d a ? Parte de Vizcaya, casi t o d a
Alava, m u c h o de N a v a r r a , desconocen el
euskera. Y esta lengua se h a b l ó a n t e s en zonas de Burgos y Rioja, y antes, t o d o a lo largo

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En la f o r m a c i ó n de u n s e n t i m i e n t o aut o n ó m i c o m o d e r n o , sobre las viejas raíces,
en c i e r t a s p a r t e s de E s p a ñ a , fue decisiva la
falta de un e s t a d o liberal de gran aliento en el
siglo XIX. Una a d m i n i s t r a c i ó n poco eficiente, un desarrollo e c o n ó m i c o lento, y la f a l l a
de educación pública, dejó subsistente, a diferencia de lo q u e p a s a b a en países que se
convirtieron en g r a n d e s potencias industriales, la tradición p a r t i c u l a r i s t a , sobre todo
allí d o n d e l e n g u a s a n t i g u a s , d i s t i n t a s de la
central, s u b s i s t í a n . El r o m a n t i c i s m o resucitaba tradiciones, y el c a t a l á n , y luego el gallego, r e s u r g í a n c o m o l e n g u a s literarias,
m i e n t r a s q u e el vasco, q u e s i e m p r e h a b í a
tenido sus escritores y estudiosos, se aureolaba de leyendas. La u n i f o r m i d a d del
progreso no se impuso, y así t e n e m o s esas
tradiciones vivas, m a n t e n i d a s de un lado p o r
la Iglesia y el c a r l i s m o y f u e r z a s t r a d i c i o p a les, y de o t r o por t e n d e n c i a s m á s o m e n o s
p o p u l a r e s y h a s t a revolucionarias.
Y ahí están, r e c o n o c i d a s en la Constitución,
las n a c i o n a l i d a d e s , ese n o m b r e q u e viene p o r
un lado de Pí y Margall, y por otro de un
m o v i m i e n t o e u r o p e o , e s p e c i a l m e n t e europeo o r i e n t a l , q u e surgió c o n t r a el I m p e r i o
ruso y la m o n a r q u í a d u a l a u s t r o h ú n g a r a . Polacos, checos, servios, c r o a t a s , r u m a n o s de
Transilvania, lituanos, finlandeses, letones,

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80

ucranianos, se convierten en conspiradores y
terroristas. El mapa de E u r o p a que surge en
Versalles, sobre la ruina del imperio de
Viena y con el a b a n d o n o por los soviets de las
fronteras occidentales del I m p e r i o zarista,
pretende reflejar las nacionalidades, siempre con nuevos conflictos secundarios que
parecen a c o m p a ñ a r a esta p a l a b r a . En la
Unión Soviética la d o c t r i n a de las nacionalidades tiene aspectos liberales para lenguas
y culturas, m i e n t r a s que la centralización
del partido corrige a u t o n o m í a s políticas.
La formación del sentido regionalista, o si se
quiere, de nacionalidad, es en nuestro país
una continuación del de Cataluña y Vascongadas. En Galicia, donde la existencia de una
lengua propia es un c a r á c t e r marcado, la
conciencia de identidad se f o r m u l ó a partir
de Murguía, y en un país m á s a t r a s a d o y
pobre y con una c u o t a a l t a d e e m i g r a c i ó n . s e
desarrolló más tarde, a c e n t u á n d o s e en la
agitación que se produjo en todas partes contra la reacción centralista de la Dictadura de
Primo de Rivera y d u r a n t e la República.
El sentido regional es aún m á s tardío en
otras partes de la península y de las islas.
La represión p r o p u g n a d a por el Alzamiento
llamado nacional de 18 de julio de 1936 cayó
con especial rigor sobre los movimientos autonomistas. La calificación de «separatista»
se usó con la misma imprecisión que la de
«rojo» o «marxista», y asesinatos sin formación de causa o sentencias de muerte de
«tribunales militares» hicieron todo lo posible por radicalizar en el f u t u r o cualquier
tendencia autonomista o regionalista, por
moderada que fuera. Así puede ser invocado
como f u n d a d o r del n a c i o n a l i s m o a n d a l u z
Blas Infante, víctima de u n o de t a n t o s
asesinatos. Y parece que las torpezas y crímenes de la represión y de la política franq u i s t a h a n j u s t i f i c a d o el s e n t i d o autonomista de Canarias. Pero la necesidad de
renovar la política española, el descontento
de largas tradiciones de ineficaz gobierno, y
el afán de cambio que lleva consigo una
época como la nuestra, han extendido, quizá
no sólo por mimetismo, el deseo de autonomía a regiones m á s o m e n o s d e l i m i t a d a s
histórica o geográficamente, c o m o Asturias,
o Aragón, o S a n t a n d e r (que reivindica el
viejo nombre de C a n t a b r i a p a r a no reconocerse como castellana), o t a m b i é n Extrem a d u r a , o a m u n d o s menores pero complejos, como Murcia con Cartagena, o un antiguo reino bilingüe c o m o Valencia. Y además tenemos las Baleares, la Rioja, Cana-

M a n i f e s t a c i ó n e n p r o d e la a u t o n o m í a d e A r a g ó n , e n Z a r a g o z a

rias, y no s a b e m o s si alguna zona más. León
parece a veces que se siente disgustado de
e n t r a r en la m i s m a región con Castilla, y en
c u a n t o a Castilla la Nueva oímos que Madrid
podría q u e d a r al margen de ella.
III. ¿REGIONES?
¿NACIONALIDADES?
¿FEDERALISMO?
A los casi cinco años de la desaparición de
Franco, y ya en vigencia una Constitución
que prevé el desarrollo de nacionalidades y
regiones, es posible que ni la opinión pública
m á s alerta ni los políticos en general tengan
una orientación clara. En la a p e r t u r a constitucional a las a u t o n o m í a s se señala el deseo
de buscar una solución a los deseos predominantes, sin d u d a , en entidades históricas,
que han luchado por su autogobierno. En la
extensión m á s general de los deseos autonómicos se diría que con la regionalización
de España se quiere b u s c a r remedio al viejo

81

La «ikurriña» o n d e a n d o e n u n a m a n i f e s t a c i ó n por el E s t a t u t o d e l P a i s V a s c o , e n S a n S e b a s t i á n .

M a n i f e s t a c i ó n e n l a s c a l l e s d e P a m p l o n a , p i d i e n d o la d e m o c r a t i z a c i ó n d e la O i p u t a c i ó n Foral d e N a v a r r a .

82

mal de una administración torpe, lenta, imperfecta, cómplice o c a u s a n t e de lo que secularmente se llama el a t r a s o de nuestro país.
Pero si nos ponemos a pensar sobre la inercia
que en cuanto a la corrección de los tradicionales vicios de nuestra a d m i n i s t r a c i ó n pública sigue pesando sobre la política actual,
nos preguntamos si las a u t o n o m í a s , en sus
diversos grados, desde el inquieto y nervioso
de Andalucía y Galicia, hasta el que parece
formulario en o t r a s regiones, son algo m á s
que la respuesta al p l a n t e a m i e n t o autonómico de Cataluña y Vascongadas, con lo
que se comprende al señor T a r r a d e l l a s indignándose con que la a u t o n o m í a de su región pudiera c o m p a r a r s e con la m a n c h e g a ,
por ejemplo. Las protestas d i f u n d i d a s no
consiguieron escamotear que el Honorable
de la Generalidad ponía el dedo en la llaga.
En realidad la generalización de las autonomías hasta no d e j a r n i n g u n a parte de
España sin constituirse en e n t i d a d autonómica podría tomarse c o m o una tendencia de la Constitución, pero uno preguntaría a los intérpretes c o m p e t e n t e s si tal generalización es preceptiva o no.
El problema es muy grave, porque a d e m á s
no está claro si un principio básico del dere-

M a n i f e s t a c i ó n e n S a n t a n d e r , e n pro d e ia a u t o n o m í a d e C a n tabria.

cho moderno, el de la igualdad ante la ley,
está previsto que se c u m p l a en nuestro estado de a u t o n o m í a s . La falta de claridad en
procedimientos a d m i n i s t r a t i v o s es tradicional en E s p a ñ a . Recuerdo de mis lecturas de
estudiante el famoso libro de Ranke sobre la
Monarquía española del siglo XVI, y allí se
señalaba q u e la igualdad t r i b u t a r i a brillaba
por su ausencia en la complicada pluralidad

C o n m e m o r a c i ó n d e la b a t a l l a d e Villalar, e n favor d e la a u t o n o m í a d e Castilla y L e ó n

83

Manifestación en favor del bable, e n Asturias.

H
M a n i f e s t a c i ó n e n Vigo, e n f a v o r d e l E s t a t u t o g a l l e g o .

84

C o n c e n t r a c i ó n popular e n Barcelona en c e l e b r a c i ó n d e la Diada y el Estatuto c a t a l á n .

de países y haciendas, con lo que parece que
ciertos estados, como Castilla y Nápoles,
cargaban en m u c h a mayor m e d i d a con los
tributos. Los conciertos económicos de las
Provincias Vascongadas y N a v a r r a eran ya
discutidos antes de 1936 en este aspecto de la
igualdad, y parece verosímil que el desarrollo industrial reciente de Alava y N a v a r r a
está en relación con haberse q u e d a d o ellas
con el privilegio que perdieron Vizcaya y
Guipúzcoa.
Es evidente que todo esto ha de precisarse
ahora, y la discusión pública h a b r á de llegar
a poner ante los ojos de los c i u d a d a n o s la
extensión y naturaleza de las a u t o n o m í a s .
Son de vital i m p o r t a n c i a en el actual momento preguntas como las siguientes:
¿Se prevé que la e n t i d a d a u t o n ó m i c a sea
cada parte del Estado un i n t e r m e d i o entre la
actual administración provincial y la central, o puede haber territorios donde no
exista entidad intermedia, con lo q u e E s p a ñ a
tendría un territorio central indiferenciado
frente a las entidades a u t o n ó m i c a s ?
¿Se ha pensado que la existencia de entidades autonómicas no debe en ningún caso
convertirse en privilegio fiscal p a r a n i n g u n a ,
pues ello constituiría desigualdad de ciudadanos a n t e la ley?
¿No será preferible i n t e r p r e t a r las autonomías en el sentido de federalizar la administración de nuestro estado unitario, haciéndola más eficiente, en c u a n t o de d i m e n -

siones m á s m a n e j a b l e s , y m á s p r ó x i m a a los
a d m i n i s t r a d o s ? Una federalización del tipo
de la Bundesrepublik de Alemania no impide m a n t e n e r una cierta u n i f o r m i d a d incluso en lo que es de competencia de los estados federados, y así puede ser regional la
ley de educación o de universidades, pero
consejos federales de ministros del ramo, o
de rectores, directores de escuelas, etc. permiten unificar las exigencias m í n i m a s para
títulos, diplomas, años de escolaridad, así
como para la necesaria comunicación entre
los Lánder en cuanto a estudiantes, maestros, etc.
En esta i m p o r t a n t í s i m a materia de la federalización, que podría ser la base de la necesaria r e f o r m a y racionalización (con aplicación de severos criterios de economía) de
nuestra rutinaria administración, basada
todavía en leyes viejísimas con peores remiendos, e c h a m o s de menos la atención reflexiva de los políticos a quienes preocupe el
presente y el f u t u r o de nuestro país, y el estudio de los teóricos de derecho constitucional y a d m i n i s t r a t i v o llamados a desarrollar de m o d o sistemático lo que, quizá
entre las urgencias de m o m e n t o s difíciles,
encontró cabida en la Constitución y espera
vigencia en una aplicación equilibrada, que
complazca a quienes r e c l a m a n a u t o n o m í a
para regiones y nacionalidades, a la vez que
hace eficiente un a p a r a t o estatal envejecido
y defectuoso. • A. T.

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Enrique Gomariz Moraga
ESDE que Francisco Franco cenara definitivamente los ojos
un inolvidable 20 de noviembre de 1975, hasta que cinco
años después, el pueblo español, después de aprobar una
Constitución, se quitara el sueño ante los receptores de televisión para
poder ver cómo la oposición censura al Gobierno y cómo éste IH
HHHH
para gobernar,
buscado detener el avance democrático del país, desde una u otra
perspectiva, pusieron siempre sus esperanzas en la actitud que
taran ^-l^mzas
Ápnadas ante los hechos políticos. Por esa razón,
no
extrañó que en estos años de transición, cada vez
que algo ha calentado la escena política, se haya Hecho perc
detrás de las voces de los protagonistas del cambio, un
Pwmm
rumor de sables.
UE este intranquilizador sonido nos
haya a c o m p a ñ a d o d u r a n t e el acceso a
la democracia, puede no gustarnos, pero
nunca puede sorprendernos si se retiene el
punto de partida del tránsito: a fines de 1975,
los civiles nos desprendíamos de un dictador
y los militares de un tipo especial de césar.
Siempre se ha dicho que, h a s t a entonces, ni
los militares conocían la sociedad española
ni, mucho menos, los civiles la sociedad militar. Uno de los principales éxitos del franquismo ha consistido precisamente en lograr
que las fuerzas sociales españolas vieran a
los militares a través del cristal de la dictad u r a y que, a su vez, los militares o b s e r v a r a n
la sociedad española m e d i a n t e el prisma de
su césar. Hoy, cuando los militares se rigen
por unas Ordenanzas que a f i r m a n que ningún militar está obligado a obedecer órdenes
si éstas constituyen delito «en especial contra la Constitución» (Art. 34), la tarea de
aproximación entre militares y sociedad civil apenas si h a comenzado en el plano de «lo
fáctico».

EL CESARISMO
FRANQUISTA
Ahora bien, p a r a colaborar a esa tarea de
aproximación los análisis que se hagan
desde la sociedad civil deben evitar dos tentaciones: la de p a r t i r de presupuestos de un
militarismo estéril o, en el otro extremo, la
de inclinarse por la pendiente del discurso
adulador, políticamente tan peligrosa como
la anterior. Desde esta perspectiva, sería
ocultar la verdad no comenzar haciendo una
observación general sobre el lugar que los
Ejércitos o c u p a b a n en el régimen franquista: historiadores y analistas políticos, españoles y extranjeros, coinciden en que el factor clave que explica el mantenimiento de
Franco en el poder durante tantos años, es su
habilidad para mantener los Ejércitos como
reaseguro de su régimen de dictadura.
En ciencia política, se conoce con el n o m b r e
de cesarismo el fenómeno tomado de la historia del Imperio Romano, que alude a u n a
dictadura que, teniendo orígenes militares,

87

Un d e s f i l e d e la «Victoria» en Madrid, presidido por el g e n e r a l Franco. (En la tribuna p r e s i d e n c i a l s e p u e d e distinguir, e n s e g u n d o
término y a la d e r e c h a del e n t o n c e s J e f e del Estado, al Principe Don J u a n Carlos, actual S o b e r a n o e s p a ñ o l ) .

utiliza después el p o d e r civil p a r a poder consolidar el liderazgo personalista dentro del
a p a r a t o militar, algo que resulta la pieza
clave de todo el sistema político.
Este fenómeno, el cesarismo, es de gran utilidad p a r a explicar la longevidad del régimen f r a n q u i s t a . Ciertamente, es muy conocido que u n a proporción considerable de los
esfuerzos de Franco se dedicaron a colocar a
las Fuerzas A r m a d a s en un ghetto político y
social, separado suficientemente de la población civil. Pero son mucho menos conocid a s las operaciones de otro tipo, encaminadas a mantener dentro del Ejército su cesarismo particular; es decir, la p e r m a n e n t e utilización del poder civil p a r a neutralizar la
formación de actitudes militares distintas al
a p a r a t o dictatorial, incluso si éstas tenían
una orientación derechista y surgían entre
los más altos m a n d o s . Cuando el dictador
encontró resistencia a sus propósitos en la
m i s m a cúpula m i l i t a r — a l g o que, sin ser frecuente, sucedió en m o m e n t o s claves— supo
disolverla o bien llegar a fórmulas de compromiso que, en cualquier caso, impidieran
un poder militar autónomo. Para ello combinó el uso de su posición j e r á r q u i c a militar
con la utilización del poder civil p a r a condicionar las circunstancias, t a m b i é n en el sen-

88

tido de ofrecer o permitir expectativas económicas sugerentes.
Y hay que s u b r a y a r que tal cesarismo sólo
presentó sus primeros síntomas de crisis en
los últimos años del d i c t a d or y, aun así, es
posible a f i r m a r que Franco m u r i ó antes que
su cesarismo estuviera c o m p l e t a m e n t e deteriorado. Fenómeno que explica, a su vez, la
capacidad de defensa que su régimen tenía
frente al i m p u l s o hacia el c a m b i o que surgía
en la sociedad civil y en ciertos sectores del
Estado (el l l a m a d o evolucionismo) antes de
la m u e r t e física de Franco, y el d e r r u m b a miento controlado pero definitivo del régimen i n m e d i a t a m e n t e después de producida
ésta.
El papel que Franco asignó a las Fuerzas
Armadas en su sistema político, tuvo p a r a
éstas consecuencias profesionales que es necesario tener en cuenta, a u n q u e sea muy
brevemente, p a r a conocer quiénes son los
militares que asisten a la m u e r t e de Franco.

EL PUNTO DE PARTIDA
Así pues, y muy e s q u e m á t i c a m e n t e , a fines
de 1975 los Ejércitos españoles presentan las
siguientes características:
a) En el plano técnico, se encuentran ini-

M o m e n t o e n q u e el f é r e t r o , c o n t e n i e n d o l o s r e s t o s m o r t a l e s d e F r a n c i s c o F r a n c o , e s t r a s l a d a d o al a r m ó n d e artillería e n q u e s e r i a
c o l o c a d o , p a r a su d e f i n i t i v o v l a | e al Valle d e l o s C a í d o s , e n p r e s e n c i a d e l o s R e y e s d e E s p a ñ a . ( N o v i e m b r e d e 1975).

ciando un proceso de reequipamiento, que todavía no Ies ha sacado de la penuria en que se
han mantenido en las décadas pasadas. Ciertamente, esa situación penosa ha dependido de
la cuestión de los gastos de defensa, aunque
más de cómo se han empleado éstos que de su
monto total. Es decir, de la proporción de tales
gastos que se emplea en alimentar la estructura
técnica y la empleada en gastos de personal. En
1968 tales gastos representaban el 70 por 100
del total, para los tres Ejércitos; aunque cada
uno de ellos tenía una estructura de gastos que
ponía de manifiesto su nivel profesional y técnico: mientras la Marina gastaba en personal
el 56,7 por 100 y el Ejército del Aire el 55,3 por
100, el Ejército de Tierra gastaba el 82,4 por
100 del total de su presupuesto. Estas cifras
ponen de manifiesto la distancia técnica que
separa a los Ejércitos de sus homónimos europeos: en Alemania Federal los gastos de personal son (en 1968) de un 31,9 por 100; en Inglaterra, de un 38,7, y en Francia de un 31,4 por
100. En la primera mitad de los setenta esta
penosa situación está sólo apenas comenzando a cambiar.
b) Aún más atrasada es su estructura bélica
organizacional. En 1975 la base de la orgánica
militar sigue siendo aún la distribución de
fuerzas por el sistema de guarniciones, es decir,

la que corresponde a un Ejército que ocupa su
propio territorio, que como dijera en 1978 José
Vega Rodríguez (entonces presidente del Consejo Supremo de Justicia M Hitar) «corresponde
afconcepto de «enemigo interior» muy probablemente hoy ya superado».
c) La estructura humana es todavía en 1975
una de las más viejas del mundo. El cuello de
botella que, entre otras cosas, supone el excesivo número de oficiales procedentes de la guerra civil, hace que las expectativas de ascenso
profesional sean poco excitantes: comandante
a los 42 años y coronel a los 58; es decir, las
edades que en otros Ejércitos occidentales corresponderían, respectivamente, a coronel y
general. En 1975 se da el hecho de que la cúpula militar, compuesta en su totalidad por
hombres que conocieron la guerra civil, comienza a agotar su vida militar activa de forma
progresiva a partir de 1977. Esta transformación de la cúpula se dará mucho más lentamente —hasta 1983— que las exigencias del
cambio político.
d) Como institución del Estado, las FF.AA.
continúan en 1975 comprometidas en la escena política .(ministerios militares, puestos
natos en las Cortes y el Consejo Nacional del
Movimiento, solapadamente judicial), siendo
así el retorno definitivo a los cuarteles una de

89

S. M. el R e y d u r a n t e u n a a l o c u c i ó n e n el C e s e d e n , e n m a y o d e 1977.

las reivindicaciones más sentidas por los sectores profesionalistas del Ejército.
e) Las actitudes políticas entre los oficiales
comienzan a diferenciarse y a exteriorizarse en
alguna medida, especialmente después de sucedido el 25 de Abril en Portugal. Tal diferenciación de actitudes se basa en la orientación y
opinión de las minorías activas existentes en el
Ejército, cuya descripción general podía ser la
siguiente: la minoría activa progresista (cuyo
sector más avanzado es la Unión Militar Democrática) es cuantitativamente
menor que la
minoría activa integrista, siendo ambas minorías poco importantes en medio de la gran
masa de oficiales preocupados únicamente por
su estabilidad profesional, en términos económicos y políticos, aunque orientados hacia
posiciones más conservadoras que las que podrían encontrarse en el espectro de la sociedad
civil.
f ) A la muerte de Franco, la cúpula militar
tiene una idea general de cuál debe ser el posible
cambio político: el esquema ya usado en los
momentos críticos dados en la Restauración.
Es decir, monarquía, canciller de hierro y parlamento sin izquierda (o muy débil, sin capacidad política suficiente). Esta idea general parece que puede flexibilizarse desde el poder civil
(si la Corona lo apoya), aunque la pregunta sea
permanentemente hasta dónde podrá llegar esa
flexibilización. En todo caso, se sabe que los
límites inaceptables para el Ejército son:

90

a) cuestionamiento
de la Monarquía, y b) un
salto hacia adelante excesivo de las clases dominadas u otro factor (terrorismo) que pueda
producir una crisis política generalizada.

FASES MILITARES
DE LA TRANSICION
Desde el mencionado p u n t o de p a r t i d a , la
evolución de las FF.AA. va a condicionar el
proceso político de la transición. Hoy resulta
indudable que, más allá de los deseos de a m plios sectores de izquierda (que obnubilados
por el caso portugués pensaron que los militares no influirían o influirían a favor), cada
paso ascendente en el proceso democrático
ha tenido un «techo militar», que h a sido
necesario evaluar muy a j u s t a d a m e n t e , p a r a
no caer en el c h a n t a j e de la UCD, cuya tesis
ha sido que el techo era tan bajo que la izquierda sólo podía a n d a r de rodillas.
Un p r i m e r balance de estoscinco años indica
que la evolución de las FF.AA. y su papel
político puede dividirse en tres fases, referidas tanto a los cambios institucionales internos, como a los que sufren sus relaciones
con la sociedad y el poder civiles. La p r i m e r a
fase, desde la m u e r t e de Franco hasta las
elecciones del 15 de junio de 1977, se caracteriza por u n a especie de guerra de posiciones
entre el gobierno que desarrolla la reforma,
presionado por la tendencia a la r u p t u r a de
las fuerzas sociales, y los sectores integristas
que se mantienen en el a p a r a t o estatal y con-

Los m i n i s t r o s d e M a r i n a ( a l m i r a n t e Pita d a Veiga) y d e l E j é r c i t o ( t e n i e n t e g e n e r a l Alvarez A r e n a s ) , e n a n i m a d o diálogo, c o n o c a s i ó n
d e l p a s e a la r e s e r v a d e l o s t e n i e n t e s g e n e r a l e s I n i e s t a y De S a n t i a g o . Era e n 1976.

El V i c e p r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o , t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z Mellado, p i d i e n d o q u e s e g u a r d a r a s i l e n c i o , e n el m o m e n t o d e l t r a s l a d o
d e l o s r e s t o s m o r t a l e s d e u n o s p o l i c í a s a r m a d o s y g u a r d i a s civiles a s e s i n a d o s por los t e r r o r i s t a s d e ETA. Era el 29 d e e n e r o d e 1977.

91

La T r i b u n a d e l o s M i e m b r o s d e l C o n g r e s o , d u r a n t e e l d e s f i l e c o n m e m o r a t i v o d e l «Día d e l a s F u e r z a s A r m a d a s » . (En la f o t o g r a f í a
s e p u e d e localizar, e n t r e o t r o s , a l S e c r e t a r i o G e n e r a l d e l PCE, S a n t i a g o Carrillo, y a n u m e r o s o s d i p u t a d o s d e l P S O E , PCE y UCD).

92

cretamente en las FF.AA. Durante esta primera fase a p e n a s si c a m b i a la n o r m a t i v a interna de los Ejércitos.
La segunda fase —después de que los militares comprueben que no sólo la izquierda va a
estar presente en el Parlamento, sino que lo
hará con sorprendente fuerza, modificándose así las perspectivas restauracionistas
del cambio político— se caracteriza por una
guerra de movimientos que los integristas no
consiguen hacer c u a j a r , al t i e m p o que se comienza a plantear la r e f o r m a militar que
modificará p r o f u n d a m e n t e el papel de las
FF.AA. en el plano legal, así c o m o su normativa interna.
La tercera fase, que va desde la coyuntura en
que se aprueba la Constitución y tienen lugar
las elecciones generales del 1 de marzo, hasta
el m o m e n t o en que se escriben e s t a s líneas
(inmediatamente después del debate de la
cuestión de confianza, p r e s e n t a d a por Suárez ante el Parlamento), se caracteriza por
mostrar cuál es la verdadera actitud de unos
Ejércitos, j u r í d i c a m e n t e constitucionalizados, pero cuyos h o m b r e s son p r á c t i c a m e n t e
los mismos que vieron morir a Franco.
La descripción general de estas tres fases (así
como un examen de las distintas políticas de
defensa; integración en la OTAN, neutralidad activa, etc., y u n a reflexión sobre los orígenes del poder militar en España) serán he-

La l e g a l i z a c i ó n d e l P a r t i d o C o m u n i s t a d e E s p a ñ a , PCE, motivó
la d i m i s i ó n d e l Ministro d e M a r i n a , a l m i r a n t e Pita d a Veiga.

chas en un texto de próxima publicación. En
estas breves notas sólo es posible c o m e n t a r
los aspectos m á s conocidos de los tres t r a m o s
militares de la transición.
En la guerra de posiciones que tiene lugar
d u r a n t e la p r i m e r a fase, se manifiesta el fen ó m e n o acción-reacción que emplea el gobierno evolucionista, en el sentido de que
dicho gobierno nunca pasa a la ofensiva para

S. M. el Rey s a l u d a n d o al e n t o n c e s J e f e d e la División A c o r a z a d a « B r ú ñ e t e » , g e n e r a l d e división Milán d e l B o s c h , a c t u a l m e n t e C a p i t á n
G e n e r a l d e V a l e n c i a , e n u n a v i s i t a a l o s a c u a r t e l a m i e n t o s d e la u n i d a d m á s m o d e r n a y e f i c a z d e l E | é r c i t o E s p a ñ o l (a tan s ó l o t r e i n t a
k i l ó m e t r o s d e la C a p i t a l d e E s p a ñ a ) . En s e g u n d o t é r m i n o , e n la f o t o , el m i n i s t r o p a r a la D e f e n s a , s e ñ o r R o d r í g u e z S a h a g ú n .

93

modificar las FF.AA. y el papel de éstas en el
sistema político, sino que espera a que las
cosas evolucionen l e n t a m e n t e a r r a s t r a d a s
p o r las necesidades de c a m b i o general, exigidas por la sociedad civil y, c u a n d o los sectores integristas pasan a posiciones de agresión, entonces responde colocando a los militares de la reforma en las posiciones claves
de la cúpula militar.
Este mecanismo comenzó ya a f u n c i o n a r
bajo el gobierno de Arias Navarro, por lo
demás, f r a n q u i s t a convencido. La aprobación p o r su gobierno del proyecto de ley sobre reunión y manifestación, que suavizaba
la restricción de estos derechos, provocó el
gironazo, es decir, la decisión del estado mayor del búnker, encabezado p o r Girón, de
obtener el suficiente apoyo dentro de las
FF.AA. como p a r a hacer rectificar al gobier•4

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El t e n i e n t e g e n e r a l I n i e s t a C a n o ( d e p i e e n la f o t o ) , c h a r l a n d o c o n
B l a s Pinar, d u r a n t e el P l e n o d e l C o n s e j o N a c i o n a l d e l M o v i m i e n t o
e n el q u e s e s o m e t i ó a v o t a c i ó n el i n f o r m e s o b r e e l p r o y e c t o d e
r e f o r m a política d e l G o b i e r n o , e l 8 d e o c t u b r e d e 1976... Era el
«cerrojazo» a una época...

no. La respuesta de éste fue el ascenso de
militares reformistas a puestos claves: el teniente general Vega Rodríguez ocupó la Capitanía General de M a d r i d y Gutiérrez Mellado —ascendido al efecto a teniente general— ocupó la de Valladolid. Y así, el mecan i s m o funcionó con motivo de la crisis en el
f r a n q u i s m o , provocada por la aprobación en
Cortes de la Ley de Asociaciones Políticas del
8 de j u n i o y la propia crisis originada por la
caída de Arias N a v a r r o en julio. El reformista Suárez y la Corona — u n a vez superad a s las carlizaciones n a v a r r i s t a s — s e enfrentaron, pues, a una cuestión evidente: que
d a d a la d i n á m i c a civil hacia la democratización, no había o t r a f o r m a de legitimación
interna y externa del régimen m o n á r q u i c o
que pasar, en las mejores condiciones posi-

94

SI

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El t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z M e l l a d o , e n c o m p a ñ í a d e l p r e s i d e n t e del Gobierno, Adolfo S u á r e z , y del e n t o n c e s p r e s i d e n t e d e
l a s C o r l e s . H e r n á n d e z Gil, s a l e n d e u n a d e l a s s a l a s d e l P a l a c i o
d e l C o n g r e s o , al c o n o c e r s e la noticia d e l a s e s i n a t o d e l g e n e r a l
S á n c h e z - R o m e r o y d e s u a y u d a n t e el t e n i e n t e c o r o n e l P é r e z
R o d r í g u e z . E r a el 21 d e julio d e 1978.

bles, por el baño de las urnas. Esto suponía
e n c a r a r frontalmente u n a doble negociación: con los sectores m á s fuertes de la oposición y con los sectores d u r o s del régimen
anterior.
Es en este contexto donde, dos meses después
de hacerse cargo del gobierno, Adolfo S u á r e z
lleva a d e l a n t e la negociación con la c ú p u l a
militar. No es necesario decir que S u á r e z
nunca h u b i e r a sido escuchado por los altos
jefes militares si éstos no tuvieran la plena
conciencia de que d e t r á s estaba decididam e n t e la Corona. De este encuentro parece
salir el e n t e n d i m i e n t o —lo suficientemente
tácito para que pudiera darse— de que, si
bien la idea general del c a m b i o p r o p i a de la
cúpula castrense (rey, canciller de hierro,
p a r l a m e n t o sin apenas izquierda) es u n a
base de p a r t i d a deseable, h a b r á que p a s a r l a
•or las urnas, lo que i r r e p a r a b l e m e n t e signiicará un a b l a n d a m i e n t o de la d u r a f ó r m u l a
ideal. En este contexto, la d u d a f u n d a m e n t a l
era la suerte que debía correr el PCE, algo
que s u p u e s t a m e n t e se resolvería de a c u e r d o
a las circunstancias, avisando p r e v i a m e n t e a
la cúpula militar.
E x a c t a m e n t e dos s e m a n a s después, la reunión cobró sus p r i m e r o s y f u n d a m e n t a l e s
frutos, al e m i t i r el vicepresidente p r i m e r o
para Asuntos de la Defensa, teniente general
De Santiago, u n a nota pública haciendo saber que la reunión con Suárez no había servido para sancionar ningún proyecto político. S u caída significará el ascenso a ese cargo
de Gutiérrez Mellado, que p a s a r á a la prensa

como ei militar de la r e f o r m a . Después de
usar varias veces el m e c a n i s m o de acciónreacción, el gobierno Suárez no tiene m á s
remedio que c a m b i a r de táctica, iniciando la
guerra de movimientos esa S e m a n a Santa,
también inolvidable, en la que resuelve la
legalización del PCE, llevando a cabo lo que
he llamado en otra ocasión, su particular
«ofensiva de Picardía», r e m e m o r a n d o el
ataque alemán en la p r i m e r a guerra m u n d i a l
sobre la región de Picardía (el 21 de junio de
1918) que acabaría con la guerra de posiciones para volver a la de movimientos —como
se pondría de manifiesto en la segunda gran
guerra—en base a la penetración por sorpresa, desbordando los centros de resistencia
del enemigo. Algo así sucedió c u a n d o los militares regresaron de vacaciones por lo que la
respuesta integrista, a u n q u e d u r a , no consiguió hacer retroceder la legalización del
PCE. El inicio de la respuesta tuvo lugar con
la inmediata dimisión de Pita da Veiga como
ministro de Marina, a u n q u e el aspecto m á s
serio fue la nota emitida por el Consejo Superior del Ejército, en la que d e j a b a ver con
claridad su repulsa a la medida, a la que
calificaba s i m p l e m e n t e de hecho consumado. El grado de tensión entre los m a n d o s
militares sólo disminuyó después que la Corona se dedicara s i s t e m á t i c a m e n t e a recorrer las unidades militares con esa tarea:
tranquilizar el a m b i e n t e de las p r i m e r a s
elecciones.

HASTALA
CONSTITUCIONALIZACION
DE LAS FF.AA.
Ahora bien, el resultado de las elecciones del
15 de j u n i o no iba a s u p o n e r una salida a lo
Karamanlis, tal y como habían previsto la
Corona, los r e f o r m i s t a s y los altos mandos
militares. El 45 por 100 de los sufragios que
la izquierda llevaba al nuevo Parlamento,
disolvía la f ó r m u l a restauracionista, obligando a que la perspectiva de los altos mandos sufriera una flexibilización notable. La
fortaleza p a r l a m e n t a r i a de la izquierda hacía necesario, a d e m á s , u n a negociación p a r a
constitucionalizar la Corona. En suma, todo
un proceso que los militares no podían seguir
sino con reticencias, alentadas éstas contin u a m e n t e por los sectores integristas, para
quienes la perspectiva era de vida o muerte
respecto de sus posiciones en el Ejército, lo
que la obligaba por t a n t o a usar cualquier
medio para t r a t a r de reconducir el proceso.
Por eso esta segunda e t a p a también podía
nominarse: De Játiva a la Operación Galaxia.
Estamos, pues, en plena guerra de movimientos: el Gobierno y la Corona apoyan la
salida profesionalista con que Gutiérrez Mellado encara la r e f o r m a militar. El 4 de julio
se crea el Ministerio de Defensa, liquidando
los tres ministerios militares e iniciando el
proceso reformista en las FF.AA.

En el s a l ó n G a s p a r i n i d e l P a l a c i o d e O r l e n t e , s e c e l e b r a a n u a l m e n t e la c e r e m o n i a d e la P a s c u a Militar, a n t e SS.MM. l o s R e y e s d e
E s p a ñ a , c o n a s i s t e n c i a d e a l t o s m a n d o s d e l o s t r e s E j é r c i t o s y m i e m b r o s del G o b i e r n o y d e l a s I n s t i t u c i o n e s del E s t a d o . En la f o t o ,
el V i c e p r e s i d e n t e p a r a A s u n t o s d e la D e f e n s a , t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z M e l l a d o , d u r a n t e e l d i s c u r s o q u e p r o n u n c i ó a n t e l o s R e y e s ,
r a t i f i c a n d o , u n a v e z m á s , la l e a l t a d d e l a s F u e r z a s A r m a d a s a la C o r o n a , c o m o s í m b o l o d e la N a c i ó n . (6 d e e n e r o d e 1978).

95

A s u l l e g a d a a V a l e n c i a , #114 d a n o v i e m b r e d e 1978, el v l c e p r e s i d e n t e p a r a A a u n t o a d e la D e f e n a a , t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z
Mellado, a p a r e c e en la f o t o a a l u d a n d o a l a s a u t o r i d a d e s v a l e n c i a n a s ; el militar a la d e r e c h a , c o n u n i f o r m e d e la G u a r d i a Civil, e s
el g e n e r a l J u a n A t a r é s P e ñ a , j e f e d e la III Z o n a d e la G u a r d i a Civil,
que posteriormente seria a r r e s t a d o por orden del vicepresidente
d e l G o b i e r n o , t r a s u n i n c i d e n t e q u e p r o t a g o n i z ó el g e n e r a l Atar é a , e n C a r t a g e n a . Un T r i b u n a l Militar e x o n e r ó a l g e n e r a l A t a r é s
d e tc*1a cuip-s, c o n p o s t e r i o r i d a d al h e c h o .

Los integristas t a m b i é n iniciaron sus operaciones ese m i s m o verano. Conocidos miembros, en activo y en situación de retiro, de la
cúpula militar se reúnen en Játiva para desestabilizar la opción reformista, en especial

dentro de los Ejércitos. Se pide, pues, la cabeza de Gutiérrez Mellado, al q u e los m e d i o s
de prensa f r a n q u i s t a le acusarán de t r a b a j a r
para dividir al Ejército (Fuerza Nueva) o
s i m p l e m e n t e lo ridiculizarán (El Alcázar).
Los buzones de los domicilios de militares se
llenaron de p r o p a g a n d a con c a r i c a t u r a s de
Gutiérrez Mellado. En cualquier caso, la
reunión de Játiva, bien por filtración o bien
por decisión de los reunidos, no se m a n t u v o
en secreto, haciéndose público así que estos
militares p r e s e n t a b a n al Rey y al E j é r c i t o un
m e m o r á n d u m conteniendo sus exigencias
m á s i n m e d i a t a s y su disgusto por el proceso
de a p e r t u r a . La respuesta de la Corona es de
nuevo visitar las u n i d a d e s militares, pidiendo «calma y realismo»; Gutiérrez Mellado se m a n t i e n e , pero a los reunidos en
Játiva no se les i m p o n e n i n g u n a sanción,
algo que se repetirá en o t r a s ocasiones.
D u r a n t e todo el invierno y la p r i m a v e r a de
1978 c o n t i n ú a n percibiéndose s í n t o m a s de la
actuación del integrismo dentro de la institución m i l i t a r . Tal actividad tiene un a p o y o
f u n d a m e n t a l en el incremento del terrorismo, que d a n d o un salto cualitativo respecto
del Ejército, pasa de a c t u a r sobre las f u e r z a s
de Orden Público a asesinar altos jefes de las

Los m i e m b r o s d e la UMD, e n c a u s a d o s e n C o n s e j o d e G u e r r a y, c o n p o s t e r i o r i d a d , s e p a r a d o s d e l Ejército, por a c t i v i d a d e s « n o
c o m p a t i b l e s c o n s u s i t u a c i ó n militar».

96

Fuerzas Armadas. Este ambiente llega a su
climax el 21 de julio, c u a n d o ETA asesina a
dos militares de alta graduación en Madrid,
horas antes de que el Congreso haya de aprobar el definitivo texto constitucional. Conforme se aproxime la fecha del 6 de diciembre, cuando el pueblo español está convocado para refrendar la Constitución, la dialéctica golpismo - t e r r o r i s m o irá en a u m e n to. Y en este clima tiene lugar la preparación
de un golpe de mano que h a p a s a d o al recuerdo con el n o m b r e de «Operación Galaxia». No hay espacio en estas notas de describir el acontecimiento, ni otros que corrieron paralelos, como el e n f r e n t a m i e n t o entre
Gutiérrez Mellado y el general Atarés, pero
es necesario decir que, siendo efectivamente
una operación arriesgada, no es una locura
de cuatro fanáticos. Desde el m o m e n t o que
no se preparó nunca como golpe militar, sino
como operación al estilo de los c o m a n d o s de
Otto Skorzeny (el oficial nazi que se hizo
famoso con la liberación en 1943 de Benito
Mussolini), y teniendo en cuenta que no se
preparó únicamente en una cafetería sino en
distintas dependencias militares (entre ellas
la redacción de una conocida publicación
militar), además de c o n t a r con la operación
de apoyo civil m o n t a d a en torno a la celebración del 20 de noviembre, el t e m a no es de
una importancia menor. Por otra parte, la
desarticulación de la operación (que buscaba secuestrar a personalidades del Ejecutivo para realizar una m o d a l i d a d de emplazamiento) sólo produce la detención de un
par de oficiales de b a j a graduación.

El t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z Mellado (a la d e r e c h a d e la fotografía), en c o m p a ñ í a del ministro d e D e f e n s a , Gutiérrez S a h a g ú n ,
e n l o s p a s i l l o s d e l C o n g r e s o d e l o s D i p u t a d o s (|unio d e 1979).

con la Constitución y las leyes». (Subrayado
mío).
Posteriormente, se a p r u e b a n otras importantes leyes, e n t r e las que destacan la ley
ordinaria sobre la dirección de la guerra (que
sigue recayendo en el Ejecutivo) y las nuevas
Ordenanzas Militares, que dotan a los E j é r /
citos de unas reglas m u c h o m á s aceptables
que las entonces vigentes (del tiempo de Carlos III) y suponen la constitucionalización de
las FF.AA. al posibilitar a los militares a no
obedecer órdenes que constituyan delito, «en

LA PRUEBA DE LA VERDAD
La Constitución es a p r o b a d a por el 87,87 por
100 de los votos emitidos. Plataforma política importante para que Gutiérrez Mellado
lleve adelante la reforma militar que ha estado frenada d u r a n t e todo el año 1978. Después de reorganizada la cúspide militar con
criterios profesionales, el papel de las FF.AA.
queda descrito en la Constitución con cierta
ampulosidad (única Constitución que menciona a las FF.AA. en el título preliminar,
dedicado a la soberanía popular, a excepción
de la portuguesa, por razones de orientación
política contraria), pero con el rigor necesario, en cuanto a a p a r t a r l a s de la intervención
política y colocarlas b a j o el poder civil, ya
que según el Art. 97 sobre las competencias
gubernamentales, «El Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración
civil y militar y la defensa del Estado. Ejerce
la función ejecutiva y la potestad de acuerdo

mu.
•;

ím

ÉR I
El t e n i e n t e c o r o n e l d e la G u a r d i a Civil, T e j e r o , y el C a p i t á n S á e n z
d e Ynestrillas, a c o m p a ñ a d o s por el c a p i t á n d e n a v i o C a m i l o Men é n d e z ( e s t e último t r e s v e c e s a r r e s t a d o , d e s d e 1977, por distint a s f a l t a s militares), l l e g a n a la s e d e d e l C o n s e j o S u p r e m o d e
J u s t i c i a Militar, c o n c u y a r e s o l u c i ó n p a s a r í a n a d e f i n i t i v a s l a s
s e n t e n c i a s e n t o r n o a la l l a m a d a « O p e r a c i ó n G a l a x i a » (2 d e julio
d e 1900).

97

B t e n i e n t e g e n e r a l G u t i é r r e z M e l l a d o , v i c e p r e s i d e n t e del Gobierno p a r a A s u n t o s d e la D e f e n s a , d u r a n t e s u I n t e r v e n c i ó n ,
d e s d e el b a n c o azul, e n el C o n g r e s o , p r o m o v i d a por u n a a l u s i ó n
del diputado S a g a s e t a , d e la U n i ó n d e l P u e b l o C a n a r i o , r e f e rente a la a c t u a c i ó n d e la L e g i ó n e n l a s I s l a s C a n a r i a s (22 d e
m a y o d e 1960).

especial contra la Constitución», como dijimos al inicio.
#
Por o t r a parte, el f u n c i o n a m i e n t o interno del
Ejército h a c a m b i a d o en estos cinco años, en
u n a perspectiva de modernización y ejercitación profesional. Además de c o m e n z a r
planes de r e a d a p t a c i ó n p a r a los tres Ejércitos (la M a r i n a era la única que lo tenía iniciado a comienzos de los setenta) se ha tendido a la liquidación del pluriempleo, lo que
h a supuesto un r e a j u s t e de salarios. Sin embargo, y a pesar de que la curva de gastos
militares h a p a s a d o de los doscientos mil
millones de pesetas a los trescientos sesenta
en estos cinco años, su distribución indica
ese m e j o r a m i e n t o técnico. Los gastos de personal se h a n reducido en t é r m i n o s proporcionales, ascendiendo el p o r c e n t a j e en inversiones reales en los tres Ejércitos (respectiv a m e n t e para Tierra, Mar y Aire, éstos eran
en 1975, de 16,9 p o r 100, 34,3 por 100 y 27,8
p o r 100, siendo en 1979 de 20,40,7 y 27,8 por
100).

Pero este c a m b i o legal de s t a t u s y este mejor a m i e n t o técnico no h a n s u p u e s t o un correlato efectivo en las a c t i t u d e s políticas de los
militares. Un dato i m p o r t a n t e sería conocer
el voto que los militares depositaron un día
antes que el resto de los c i u d a d a n o s en las
ú l t i m a s elecciones. Si la información reco-

98

gida de algunos profesionales es correcta, el
espectro electoral sería r a d i c a l m e n t e distinto al de la sociedad civil: la izquierda no
habría s u p e r a d o el 15 por 100, r e p a r t i é n d o s e
el voto de la derecha en proporciones similares entre Unión Nacional, Coalición Democrática y Unión de Centro Democrático, lo
que supone que la derecha f r a n q u i s t a es todavía a p r e c i a b l e m e n t e m a y o r i t a r i a entre los
militares. Ciertamente, lo i m p o r t a n t e sería
conocer cuál ha sido la evolución de esas
a c t i t u d e s en estos cinco años, a u n q u e no sería fácil a f i r m a r que habría sido excesiva.
Esta distancia entre el c a m b i o jurídico y l a s
actitudes reales se ha puesto de m a n i f i e s t o
este año, en que los ataques a la prensa,
usando de la vieja prerrogativa de intervenir
en la v i d a civil a través de la Justicia Militar,
han corrido paralelos a hechos como el q u e
s u p u s o que a los oficiales implicados en la
operación Galaxia, después de reconocer que
h a b í a n cometido delito de sublevación, les
fueran i m p u e s t a s condenas apenas perceptibles. Materia de reflexión a p a r t e sería la
reacción de Gutiérrez Mellado, en el Congreso, ante la alusión del d i p u t a d o Sagaseta, de
Unión del Pueblo Canario, referente a la actuación de la Legión en aquellas islas.

PERSPECTIVAS
Algunos analistas han puesto sus e s p e r a n z a s
en que las nuevas generaciones militares,
que sustituirán a la cúpula que hizo la guerra, a p a r t i r del año 1982, traerían consigo u n
c a m b i o p r o f u n d o en las actitudes políticas
de las FF.AA. S i e m p r e es posible creer en los
deseos de u n o mismo, o «hacer p r o p a g a n d a
p a r a a y u d a r al cambio», a u n q u e t a m b i é n
existe la posibilidad de observar la r e a l i d a d
cual es, sin caer en el extremo opuesto, dram a t i z a r l a . Esta p e r o r a t a me ha p a r e c i d o necesaria a n t e s de a f i r m a r que las generaciones q u e no hicieron la guerra, pero se e d u c a ron b a j o el sistema f r a n q u i s t a , no son p o r t a doras de a c t i t u d e s políticas e x t r e m a d a m e n t e distintas.
Dicho esto, creo que es útil hacer un p a r de
observaciones al respecto. La p r i m e r a , q u e
en s i s t e m a s democráticos m á s r o d a d o s los
militares tienen r e g u l a r m e n t e a c t i t u d e s
conservadoras. La segunda, que el hecho de
que las nuevas generaciones militares traingan a c t i t u d e s muy conservadoras procedentes del f r a n q u i s m o , no significa q u e éstas no
puedan modificarse.
Ahora bien, tal modificación depende de dos
cuestiones que han estado presentes en la

Historia de España, desde la formación del
Estado Moderno:
a) Que la sociedad civil sea lo suficientemente fuerte para resolver sus problemas sin
provocar crisis generalizadas que, a corto plazo, inviten a la inter\>ención militar (ya se ha
dicho que el poder militar ha sido fuerte en
España, porque la sociedad civil ha sido muy
débil y no al contrario); b) que, teniendo en
cuenta lo anterior (lo que supone saber que
atacar el poder militar como hizo la II República no es la cuestión clave, sino que la clave
está -en la sociedad civil y los ámbitos estatales
no militares), sí resulta imprescindible hacer
notar a la sociedad militar, que el gobierno
electo tiene sobre ella autoridad efectiva. Ciertamente para esto último es necesario tener
claridad sobre la situación militar, es decir,
retirar el velo del chantaje que la derecha tiende
a ejercer con la cuestión militar sobre la izquierda. Por poner un ejemplo, recuérdese cuál
fue el chantaje de UCD sobre las presiones militares en torno al tema de la supresión de la pena
de muerte, y la posterior sorpresa de la oposición cuando vio que los militares en el Senado
—nombrados en 1977 por el Rey— que traducían bastante bien el pensamiento medio de la
cúpula castrense, daban su voto a favor de tal
medida (además, sólo meses más tarde también se suprimiría la pena de muerte en la propia jurisdicción militar).
Concluyendo, el proceso de adecuación de
las nuevas generaciones militares pasa obligadamente porque comprueben que la so-

ciedad civil es capaz de resolver sus problemas y sepan que el gobierno democráticamente elegido tiene a u t o r i d a d sobre lá sociedad militar. Algo que, por cierto, se pondrá i n m e d i a t a m e n t e a prueba, cuando el
P a r l a m e n t o discuta la a m n i s t í a militar, medida que permitiría a los militares que, por
profesionalismo y por tener actitudes hoy
constitucionales, f u e r o n expulsados del
Ejército en la d i c t a d u r a , como es el caso concreto de los procesos por pertenecer a la
UMD. Porque, cada vez que las instituciones
democráticas claudiquen ante las presiones
de los militares m á s conservadores, estarán
invitando a las nuevas generaciones militares a pensar que son ciudadanos al margen
de la Constitución. • E. G. M.

REFERENCIAS
Julio Busquets, «El militar de carrera en España»,
Ariel, Barcelona, 1971.
José Fortes, Restituto Valero, «Qué son las Fuerzas Armadas», La GayaCiencia, Barcelona, 1977.
César Ruiz-Ocaña, «Los Ejércitos es pañoles», San
Martín, Madrid, 1980.
Jesús Ynfante, «El Ejército de Franco y de Juan
Carlos»,Ruedo Ibérico, París, 1976.
Vicens Fisas, «El poder militar en España», Laia,
Barcelona, 1979.
Enrique Gomariz, «Les appareils militaires en
Espagne» en Les Temps Moderns, París, 1976; «Los
militares en la transición» en Zona Abierta, Madrid, Nos. 18 y 19.

S. M. el Rey, c a p i t á n g e n e r a l d e los t r e s E j é r c i t o s , y J e f e d e l E s t a d o d e m o c r á t i c o q u e t i e n e al E j é r c i t o c o m o m á x i m a g a r a n t í a d e s u
constituck>nalidad. (El R e y , d u r a n t e u n a c e r e m o n i a c a s t r e n s e ; a s u e s p a l d a , el v i c e p r e s i d e n t e p a r a A s u n t o s d e la D e f e n s a , t e n i e n t e
g e n e r a l G u t i é r r e z Mellado).

99

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FUNDADO POR X X I ANTONIO

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Director í RISIOBAI PAKZ
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de morir en Medrad Cr*6 ur> [ i t a é o y « e eocley amó a m pueblo por encime de todee
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prífneroe de Abril i r t# Plaae de OHente. como une
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a %s* t i c e y a su gente. q t * hov le Mora ettrepero w
le eerone madure/ qoe e¡ propone>o
• tu nec*ó* AdtO* lepeAs Adlót

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de
Pilar,
de le IKeteria de fapaás.

Lo que queda
del franquismo
Jv

A

v

,

El e n t o n c e s P r e s i d e n t e del G o b i e r n o
e s p a ñ o l (ultimo del R é g i m e n franquista),
C a r l o s A r i a s N a v a r r o , l e y e n d o a la
n a c i ó n , a n t e ias c á m a r a s d e TVE., el
m e n s a j e p o s t u m o del general Franco.
E r a n l a s d i e z d e ia m a ñ a n a del 20 d e
n o v i e m b r e d e 1975. C o m e n z a b a ia
transición...
«ME

S

ABEMOS muy bien lo que son cuarenta años en la vida
de un hombre, pero me parece que no solemos hacernos
una idea exacta de lo que suponen cuarenta años en la vida
de todo un pueblo. Es el caso de los cuarenta años que los españoles
vivieron bajo el franquismo, prolongados después por la ausencia de
cambios institucionales básicos hasta la celebración de las primeras elecciones democráticas por lo menos.
101

DD

meá

as»*-.

El 4 d e o c t u b r e d e 1977 s e r e u n í a n e n el P a l a c i o d e l C o n g r e s o l o s p a r l a m e n t a r i o s d e l o s d i s t i n t o s g r u p o s p o l í t i c o s c o n r e p r e s e n t a c i ó n
e n la C á m a r a d e D i p u t a d o s , c o n e x c e p c i ó n d e l o s r e p r e s e n t a n t e s d e Alianza P o p u l a r , p a r a t r a t a r d e llegar a un a c u e r d o s o b r e el
p r o y e c t o d e Ley c o m ú n s o b r e la a m n i s t í a . El d í a 14 d e o c t u b r e d e l m i s m o a ñ o , la Ley s o b r e A m n i s t í a f u e a p r o b a d a por e l C o n g r e s o d e
D i p u t a d o s , p o r 296 v o t o s a f a v o r , 2 e n c o n t r a y 18 a b s t e n c i o n e s . (En el r e c u a d r o , el t a b l e r o d e v o t a c i o n e s c o n el r e s u l t a d o final).

H

A sido un tiempo en el que el sistema de
valores f r a n q u i s t a s caló m u y h o n d o en
la sociedad española, desvalida e indefensa
p a r a la recepción y asimilación de o t r a s pautas culturales y de otros vértices de comportamiento. Lo que nos queda todavía del
f r a n q u i s m o es lo que hay que l l a m a r una
c u l t u r a f r a n q u i s t a , edificada sobre un conj u n t o de hábitos y c o m p o r t a m i e n t o s propiciados por aquel sistema d u r a n t e , n a d a menos, que c u a t r o décadas.
El irracional miedo a la izquierda y al «com u n i s m o internacional» es un sentimiento
muy a r r a i g a d o en a n c h a s c a p a s conservadoras de nuestra sociedad, c o m o consecuencia
de u n a m a c h a c o n a p r o p a g a n d a unilateral
desde todos los sistemas de persuasión del
a n t e r i o r régi men.
La personalización y el f u l a n i s m o en la política y en otros á m b i t o s de la vida social es
otra herencia de aquel sistema, que pervive
con toda lozanía j u n t o a nosotros, cualquiera
q u e sea el p a r t i d o en que militemos o el para-

102

lelo de p e n s a m i e n t o en que nos m o v a m o s .
Casi nadie se libra t a m p o c o de u n a veta de
a u t o r i t a r i s m o q u e parece h a b e r q u e d a d o
p r e n d i d a en la sangre de todos los españoles.
Es notable i g u a l m e n t e una instintiva tendencia al desprecio de los derechos h u m a n o s
m á s elementales, como consecuencia de una
larga contemplación de violaciones sistemáticas d u r a n t e todo el t i e m p o de la d i c t a d u r a
de Franco.
Estoy convencido de que en la génesis del
desencanto que siguió a la i m p l a n t a c i ó n de
la d e m o c r a c i a f o r m a l se e n c u e n t r a n motivaciones q u e m u c h o tienen que ver con la imp r o n t a cultural del p a s a d o i n m e d i a t o . Esa
desilusión, después de corregida en a l g u n a
m e d i d a , tiene algo q u e ver con la desidia y el
desinterés de aquellos tiempos por la vertiente pública y solidaria de la vida de nuest r o país. T a r d a r e m o s m u c h o tiempo en pagar la f a c t u r a de r a m p l o n er ía, convencionalismo, vulgaridad y falta de sentido crítico
que han c a r a c t e r i z a d o tan larga e t a p a de
nuestra historia reciente.

Es sobrecogedor c o n t e m p l a r cómo tantos
compatriotas nuestros reaccionan, consciente o inconscientemente, como si aquí no
hubiera pasado n a d a en estos cinco últimos
años. Y sorprende caer en la cuenta de que
muy importantes sectores de la realidad española viven todavía i m p r e g n a d o s de valores y de hábitos que teóricamente pertenecen
solamente al p a s a d o autocrático. La explicación que suele darse es que la inexistencia de
un proceso de r u p t u r a d e m o c r á t i c a tras el
fallecimiento del dictador a c a r r e ó la imposibilidad de un borrón y c u e n t a nueva.
Pero tales valores y h á b i t o s h a b r í a n persistido en buena parte, incluso, en el supuesto
de que la transición política no se hubiese
realizado por vías r e f o r m i s t a s sino «revolucionarias». La sociología de un pueblo no se
cambia con u n a r u p t u r a o con una revolución política, a u n q u e éstas ayuden, sin duda,
a tender puentes con el tiempo nuevo. Ahora
tendrá que ser un largo r o d a j e de la democracia el que vaya corrigiendo los desajustes
y acomodand o estructuras, instituciones y
conductas al régimen democrático de Monarquía p a r l a m e n t a r i a y constitucional que
hemos a l u m b r a d o .
Lo que queda del f r a n q u i s m o es b a s t a n t e

m e n o s de lo que a m e n u d o parece. Pero sucede que la espectacularidad de algunas supervivencias contribuye a exagerar la imagen de la realidad. Es el caso, m u y ilustrativo, de los h o m b r e s y del p a r t i d o que ocupan
el poder desde la desaparición del general
Franco. El p r i m e r Gobierno de la Monarquía, con Arias N a v a r r o a la cabeza, podría
muy bien h a b e r sido un Gobierno de Franco.
Las cosas c o m e n z a r o n a c a m b i a r con la llegada de Adolfo Suárez a la presidencia del
Ejecutivo. Pero n a d a ni nadie podrá b o r r a r el
historial del presidente del Gobierno y del
p a r t i d o UCD d u r a n t e el régimen franquista,
desde su paso por la Dirección General de
Radio y Televisión hasta su n o m b r a m i e n t o
como vicesecretario general del Movimiento, p a r a c u l m i n a r como ministro secretario
general en el p r i m e r Gobierno de la Monarquía.
Sería t r e m e n d a m e n t e injusto quedarse en
esas constataciones e ignorar la gran labor
desarrollada por Adolfo Suárez para la
t r a n s f o r m a c i ó n de una dictadura en un sist e m a democrático, como sería injusto desconocer la contribución prestada por otras
personas de s e m e j a n t e o m á s c o m p r o m e t i d o
historial político. Pero t a m b i é n sería una in1"
*———

C o n m e m o r a c i ó n d e l s e g u n d o a n i v e r s a r i o d e la m u e r t e d e F r a n c o . El a c t o t u v o l u g a r e n la P l a z a d e O r i e n t e . En la f o t o g r a f í a , la
p r e s i d e n c i a d e l a c t o . De d e r e c h a a i z q u i e r d a p u e d e i d e n t i f i c a r s e a J e s ú s S u e v o s , Girón d e V e l a s c o — s o b r e el q u e s e inclina G a r c i a
C a r r é s — B l a s P i ñ a r , d e pie, y C a r m e n F r a n c o Polo, d u q u e s a d e F r a n c o .

103

Jesús Sancho
Rof,
destacado
miembro del
partido del
Gobierno
—UCD— y
ministro de
Obras
Públicas en
septiembre de
1980.
(Anteriormente
fue
Subsecretario
d e l Interior).

genuidad despojar de significado y de virtualidad esas constataciones, que se insertan en
la vida colectiva y son a s u m i d a s por los españoles, muchos de los cuales las utilizan
como factor e s t i m u l a d o r de sus proclividades a n t i d e m o c r á t i c a s
En la última crisis de Gobierno nos encont r a m o s con varios ministros —y no solam e n t e Rodolfo Martín Villa, J u a n José Rosón, Jesús Sancho Rof o Félix Manuel Pérez
Miyares— que han sido franquistas y que
a d e m á s no hacen n a d a por ocultarlo. Lo m á s
probable es que hayan dejado de serlo y hayan a s u m i d o h o n r a d a m e n t e la ideología y la
metodología d e m o c r á t i c a s . Pero las reflexiones que suscita su presencia en el Gobierno p a r a infinidad de c o m p a t r i o t a s es
algo que escapa a ellos mismos. Su fervor de
neófitos de la democracia sería la única consecuencia positiva de su historia p a s a d a .
Una buena p a r t e de la gravedad de nuestros
problemas económicos actuales hay que
atribuirla al desinterés y a la ceguera de los
Gobiernos de la p r i m e r a e t a p a de la crisis
económica mundial, entre el otoño de 1973 y
el fallecimiento de Franco. Se perdió un
t i e m p o precioso, m i e n t r a s que otros países

104

Félix M a n u e l P é r e z M i y a r e s . c o m o S a n c h o Rof, Martín Villa, y
J u a n J o s é R o s ó n , t i e n e u n a l a r g a e j e c u t o r i a f r a n q u i s t a , h o y milita
e n UCD y e s m i e m b r o d e l G a b i n e t e d e l P r e s i d e n t e S u á r e z . Ha s i d o
n o m b r a d o Ministro d e T r a b a j o , e n la última r e m o d e l a c i ó n d e l
G o b i e r n o ( s e p t i e m b r e d e 1980).

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R a i m u n d o F e r n á n d e z - C u e s t a — e n el c e n t r o d e la (oto— p r e s i d i e n d o un mitin d e la F a l a n g e , e n Madrid, e n julio d e 1978. En
c o n m e m o r a c i ó n del llamado «Alzamiento Nacional».

adoptaban m e d i d a s a d e c u a d a s y drásticas
para combatir la crisis desde sus inicios.
Algo parecido podría decirse sobre el terrorismo, principalmente en lo que a ETA se
refiere. ETA es un p r o d u c t o típico del franquismo, en el sentido de que nació y se desarrolló al calor de los t r e m e n d o s errores e
incomprensiones de aquel sistema con los
derechos de las regiones y de los pueblos y
especialmente con el nacionalismo vasco.
Sin dictadura y sin persecución antivasca
nunca hubiera surgido un m o v i m i e n t o como
ETA. La evolución posterior de esa organización es ya otro problema.
Pero la pertinaz incomprensión de aquel régimen en torno a las realidades de las regiones y nacionalidades, su unilateral entendimiento de lo que es la u n i d a d de España, la
destrucción de contenidos culturales y de
proyectos regeneracionistas son datos que
siguen pesando e influyendo sobre la vida y
sobre las conciencias de muchos españoles.
Esa es también una triste y pesada herencia.
Por supuesto que el grueso de la legislación
franquista ya ha sido a r r u m b a d o , especialUn mitin d e F u e r z a N u e v a , c e l e b r a d o e n L a s V e n t a s d e Madrid, e n
1977. La f o t o g r a f í a h a b l a por s i s o l a . . .

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R o d o l f o M a r t i n Villa y J u a n J o s é R o s ó n , a m b o s h a n o c u o a d o la
c a r t e r a d e l interior, sin c o n s e g u i r r e s u l t a d o s e f e c t i v o s t r e n t e al
t e r r o r i s m o d e i z q u i e r d a y d e d e r e c h a q u e c o n d i c i o n a la e t a p a d e
la t r a n s i c i ó n .

m e n t e desde la promulgación de la Constitución. Pero subsiste la d u d a sobre la vigencia
o no de d e t e r m i n a d a s leyes que contravienen
la Constitución pero que no han sido expres a m e n t e derogadas. Un ejemplo típico es la
Ley de Prensa. Serán los Tribunales, espec i a l m e n t e el T r i b u n a l Constitucional, quienes dirán la ú l t i m a p a l a b r a , p r o b a b l e m e n t e
en el sentido de explicitar la derogación de
aquellas leyes sobre las que se suscite a l g u n a
duda.
A continuación v a m o s a e x a m i n a r aquellas
instituciones en las que pueden observarse
vestigios m á s o menos visibles del sistema de
valores y de c o m p o r t a m i e n t o s del f r a n q u i s mo. Es casi un lugar común la afirmación de
que las Fuerzas Armadas h a n sido u n o de los
principales elementos coadyuvantes en el
a d v e n i m i e n t o de la democracia, al m e n o s
por omisión, desde el m o m e n t o en que n u n c a
se c u m p l i e r o n los negros presagios de quienes a s e g u r a b a n que el Ejército no toleraría el
a r r u m b a m i e n t o del régimen f r a n q u i s t a .
Pero es t a m b i é n casi un lugar c o m ú n decir
que el Ejército y la G u a r d i a Civil c u e n t a n con
unos cuadros de m a n d o en buena medida
f o r m a d o s y educados sobre la base de un
estilo y de una ideología muy poco coincidentes con lo que hoy son el estilo y la ideolo-

El t e r r o r i s m o n r a c t i c a d o a lo l a r g o y lo a n c h o d e l t e r r i t o r i o n a c i o n a l , y c o n e s p e c i a l i n c i d e n c i a e n el P a í s V a s c o , por la o r g a n i z a c i ó n
ETA-MILITAR, e s u n o d e i o s m a s g r a v e s p r o b l e m a s c o n q u e s e e n f r e n t a el G o b i e r n o d e la n a c i ó n . (En la f o t o g r a f í a , e i a r r a s , d u r a n t e u n a
conferencia clandestina de prensa).

106

gía democráticos. La culpa no la tienen ellos,
por supuesto, pero el proceso de acomodación va a ser más largo que en otros sectores.
Sucesos como el de la famosa «Operación
Galaxia» venían alentados m á s desde fuera
que desde dentro de la institución militar.
Este «choque de valores» h a podido ocasionar el que algunos sectores castrenses se
sientan atacados y se encierren en sí mismos
o den la impresión de receptividad ante los
cantos de sirena de las ideologías ultraderechistas. En ocasiones se ha producido alguna
delicada situación, como en el t e m a de la
proposición de a m n i s t í a en lo que se refiere a
los hombres de la ex UMD, ya que la presión
ambiental se ha dejado sentir en el propio
Parlamento. I n m e d i a t a m e n t e se levantaron
las voces que exigían la total a u t o n o m í a del
Parlamento a n t e las d e m á s instituciones y
sectores de la vida nacional.
En paralelo habría que mencionar el dispositivo de seguridad, en el que se ha c a m i n a d o
muy lentamente, en la e m p r e s a de a d a p t a r
los m a n d o s a la nueva situación democrática
y de crear una férrea conciencia contra cier-

El g e n e r a l d e B r i g a d a , J u a n A t a r é s P e ñ a q u e , s i e n d o J e f e d e la III
z o n a d e la G u a r d i a Civil, f u e a r r e s t a d o p o r o r d e n d e l V i c e p r e s i d e n t e y Ministro p a r a la D e f e n s a , T e n i e n t e G e n e r a l G u t i é r r e z
M e l l a d o , a r a í z d e l i n c i d e n t e v e r b a l p r o t a g o n i z a d o c o n él, d u r a n t e
la v i s i t a d e l m i n i s t r o a C a r t a g e n a , el 19 d e n o v i e m b r e d e 1978.
P o s t e r i o r m e n t e s e r i a e x c u l p a d o por u n tribunal militar.

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U n a v i s t a p a r d a l del C o n g r e s o d e l o s D i p u t a d o s . (RAMON RODRIGUEZ).

107

*

tos p r o c e d i m i e n t o s represivos propios de la
d i c t a d u r a . También aquí nos e n c o n t r a m o s
con el grave inconveniente de la formación
que recibieron muchos de los h o m b r e s que
componen los cuadros de la policía, y a ello
hay que atribuir m u c h a s de las noticias que
d u r a n t e estos últimos años a veces nos hacían retroceder por un túnel del tiempo en
cuyo extremo de salida e s t a b a la dictadura
franquista.
El parcial continuismo de personas, m é t o d o s
y concepciones policiales ha podido s e m b r a r
en algunos españoles la desconfianza a n t e la
a u t e n t i c i d a d del sistema democrático implantado, dándose el repetido caso de que
algunos policías a c h a c á b a n a la democracia
el p r o b l e m a de la inseguridad c i u d a d a n a .
Hay n o m b r e s e s p e c i a l m e n t e polémicos,
c o m o el comisario Conesa, o su sucesor Ballesteros. El mal f u n c i o n a m i e n t o del dispositivo antiterrorista completaría el c u a d r o .
En los últimos meses, el poder judicial se ha
visto mezclado en grandes polémicas, sobre
la base de afirmaciones como la de que allí
no ha llegado la democracia con la intensidad que ha llegado al poder legislativo y al

Una d e s t a c a d a figura d e la I g l e s i a p r e - C o n c i l i a r e s p a ñ o l a : Monseñor Guerra Campos, obispo de C u e n c a .

108

ejecutivo. En el a m b i e n t e se c a p t a la necesidad de que la Administración de Justicia
democratice su propio a p a r a t o para que su
cometido de defensa de las libertades no se
vea dificultado ni por personas ni por comp o r t a m i e n t o s incompatibles con el nuevo
orden constitucional.
La Universidad padece todavía m u c h o s de
los elementos estructurales del f r a n q u i s m o .
No se han corregido suficientemente las consecuencias del sistema de cooperación tras la
depuración de profesores disidentes o izquierdistas, con lo que se p e r p e t ú a n líneas
que n a d a tienen que ver con una concepción
d e m o c r á t i c a de la institución u n i v e r s i t a r i a .
No se han e n m e n d a d o las injusticias de otros
tiempos, como las m a n i p u l a c i o n e s p a r a ret r a s a r la oposición a cátedras h a s t a que pudiera p a r t i c i p a r d e t e r m i n a d a persona. No h a
sido posible n o m b r a r catedráticos extraordinarios a personas de reconocida valía,
como Castilla del Pino o Castells. No se h a n
lavado m u c h a s m a n c h a s del elitismo antiuniversitario de los tiempos que se fueron.
También en la Administración perviven m u chos de aquellos elementos estructurales.
N a d a ha c a m b i a d o en los Cuerpos privilegiados de la Administración. El burocratismo a g o b i a n t e t a m p o c o ha cedido. Sólo
faltaba la incorporación de esos miles de
funcionarios procedentes de la Organización
Sindical y del Movimiento, entre los que, por
supuesto, hay gente s a n a y competente, adjetivos no predicables de la mayoría. Se h a b l a
de auténticos t a p o n e s de incompetencia en
algunas u n i d a d e s a d m i n i s t r a t i v a s servidas
por esos h o m b r e s . En Cultura, S a n i d a d y
T r a b a j o , por ejemplo, hay personas q u e se
dedican a boicotear iniciativas y proyectos.
He tenido que escuchar una frase estremecedora: « A f o r t u n a d a m e n t e muchos c o b r a n
pero no van». E s t a m o s pagando uno de los
más caros costes de la reforma, parecido al
que p a g a r o n en Italia tras la caída del fascismo.
En el c a m p o de los medios de comunicación
sobreviven no pocos males del a n t e r i o r régimen. En los medios estatales, la r a d i o ha
e x p e r i m e n t a d o un proceso de a d a p t a c i ó n
d e m o c r á t i c a m u c h o más rápido que la televisión, en la que nos e n c o n t r a m o s con estilos,
controles y directivos coincidentes o asimilables con los de hace m á s de cinco años. En
los medios privados, a u n q u e la libertad de
expresión no a d m i t e c o m p a r a c i o n e s con el
pasado, lo cierto es que las mediatizaciones
de algunos grupos económicos de presión sí
se parecen m u c h o a los de entonces.

J u a n M a n u e l F a n j u l S e d e ñ o , f i s c a l del T r i b u n a l S u p r e m o , e hijo
del g e n e r a l F a n j u l , q u e s e alzó c o n t r a el G o b i e r n o l e g i t i m o d e la
R e p ú b l i c a , e n Madrid, e n julio d e 1936.

Durante el último año se ha e x p e r i m e n t a d o
un retroceso en las cotas de libertad de expresión, a raíz de sucesos y de sentencias de
Tribunales civiles o militares a l t a m e n t e controvertidas. Más de sesenta periodistas se
han visto en el a m a r g o trance de un proceso.
Era como si el f a n t a s m a dirigista del franquismo hiciera esfuerzos desesperados por
resucitar para vengarse de uno de sus peores
enemigos: la libertad de prensa.
Entre los llamados poderes fácticos, el poder
económico no ha sufrido t r a n s f o r m a c i o n e s
sustanciales tras la desaparición del régimen
franquista. Los grandes grupos económicos
de presión conservan sus parcelas de influencia y nada indica c a m b i o s de i m p o r t a n cia en un inmediato f u t u r o en c u a n t o al sistema económico-social afecta. La Constitución ha consagrado la economía social de
mercado, es decir, el capitalismo, que es
p r á c t i c a m e n t e el m i s m o sistema que antes
del 20 de noviembre de 1975, con las naturales correcciones para irlo haciendo presentable en una democracia liberal.
La Iglesia es una de las instituciones m e n o s
«contaminadas» por el f r a n q u i s m o , porque
conoció un proceso de modernización m u y
anterior a la muerte del dictador, u n a pri-

m a v e r a democrática con tres lustros de antelación. A raíz del Concilio Vaticano II la Iglesia Católica española inició un despegue del
régimen, hasta llegar a verdaderos enfrent a m i e n t o s y, en todo caso, a fuertes tensiones. El p o s f r a n q u i s m o se ha encontrado con
una Iglesia de e s t r u c t u r a s mucho más democráticas. Claro que hay obispos muy conservadores, pero t a m b i é n los hay progresistas.
Generalmente, las diversas tendencias se
respetan y conviven en el seno de la Iglesia.
La homilía del c a r d e n a l Enrique y Tarancón
en la entronización del Rey don J u a n Carlos
era el mejor testimonio del sentir de la mayoría de la Iglesia en aquellos momentos
cruciales.
Han sido m á s de c u a r e n t a años en la vida de
un pueblo, del pueblo español. Eso no se bor r a de un p l u m a z o y menos por vías reformistas y languidecientes. Todos nosotros sop o r t a m o s aún la i m p r o n t a , como si se t r a t a r a
de contagio radioactivo. Y hemos visto lo que
sucede en algunos poderes fácticos y en algunas instituciones. Hemos visto lo que
queda del f r a n q u i s m o , no todo, pero tal vez
lo más sobresaliente. Sólo el tiempo y una
gran fe democrática p o d r á n culminar un día
la o b r a purificadora. Mientras tanto, poner
el dedo en la llaga y estimular unas reflexiones me parece que no es perder el tiempo.
P. C . H .

R i c a r d o S á e n z d e Y n e s t r i l l a s y A n t o n i o T e j e r a , e n c a u s a d o s e n el
C o n s e j o d e G u e r r a por la « O p e r a c i ó n G a l a x i a » , e n m a y o d e 1980.

109

Entre la Pulga y el León:
O

La Transición
sangrienta
Manuel Vázquez Montalbán
110

C

UENTA el fabulista que en
cierta ocasión
se reunieron
los
animales de la selva
para decidir
qué
animal era el más
sangriento. La primera candidatura
fue la del león, pero
inmediatamente
se
planteó la de la pulga.
El león, argumentaban los partidarios
de la pulga, derrama
toda la sangre de un
zarpazo,
pero
la
pulga la va chupando
gota a gota.

M a n i f e s t a c i ó n por l a s c a l l e s d e Vitoria,
c o n o c a s i ó n del s e g u n d o a n i v e r s a r i o d e
l o s s u c e s o s a c a e c i d o s e n la c a p i t a l d e
Alava en m a r z o d e 1976, e n l o s q u e
murieron cinco p e r s o n a s .

El « h o m b r e d e la g a b a r d i n a » d i s p a r a n d o c o n l

to G i m é n e z S a n t o s , q u e d í a s d e s p u é s f a l l e c e r í a , d u r a n t e l o s s u c e s o s d e
M o n t e j u r r a d e 1976.

111

Los c u e r p o s d e t r e s d e l o s c i n c o a b o o a d o s i a b o r a l i s t a s a s e s i n a d o s e n M a d r i d e n la c a l l e d e A t o c h a , e n e n e r o d e 1977.

L País» tituló: 1978,
espectacular despegue del terrorismo. «El
año 1978 constituye el p u n t o
de p a r t i d a de un espectacular despegue de los actos terroristas, que se m a n t i e n e en
1979 y en el curso del presente año, según se pone de
manifiesto en un estudio estadístico reproducido en la
memoria r e m i t i d a por la
Fiscalía General del E s t a d o
al Gobierno». Así como en
1977 se h a b í a n producido
veintinueve víctimas del terrorismo, en 1978 el n ú m e r o
subía a ochenta y ocho, en
1979 a 131. El r i t m o de
m u e r t e terrorista de 1980
parece que no va a s u p e r a r el
de 1979, pero el furgón del
a ñ o va a b u n d a n t e m e n t e
cargado de cadáveres. Las
l l a m a d a s «víctimas del terrorismo» según la Fiscalía
General del Estado son tanto

«E

E n t i e r r o d e l o s a b o g a d o s I a b o r a l i s t a s . La
m a n i f e s t a c i ó n del d u e l o s e c o n c e n t r ó e n
la P l a z a d e la Villa d e P a r í s ( S a l e s a s ) . el 26
d e e n e r o d e 197?.

112

Javier de Ybarra y Berg, ex-alcalde d e
Bilbao y e x - p r e t i d e n t e del T r i b u n a l T u t e lar d e M e n o r e s , s e c u e s t r a d o y p o s t e riormente
hallado muerto en m a y o d e
1977. ETA s e r e s p o n s a b i l i z ó d e l c r i m e n .

El c a d á v e r del p o r t e r o d e la I n c a d e la c a l l e b a r c e l o n e s a d e T a l l e r s , d o n d e s e e n c u e n t r a n l a s o f i c i n a s d e la r e v i s t a s a t i r i c e «El P a p u a » , a p a r e c i ó e n t r e l o s e s c o m b r o s ,
t r a s la e x p l o s i ó n d e una b o m b a d e s t i n a d a a la r e v i s t a , q u e c a u s ó v a r i o s h e r i d o s graVfts
a d e m á s . Era el 20 d e s e p t i e m b r e d e 1977.

los muertos a m a n o s del ter r o r i s m o de i z q u i e r d a
(GRAPO y las dos ETA) como
de derechas (Batallón Vasco
Español, Triple A). Las estadísticas m a r c a n un r i t m o ascendente a lo largo de la década de los setenta:
1971
1
1972
2
1973
8
1974
19
1975
25
1976
20
1977
29
1978
88
1979
131

Desde el atentado contra Carrero Blanco hasta la muerte
de Franco hay u n a elevación
progresiva de la acción terrorista, p l a n t e a d a como un
t o m a y d a c a de ETA y FRAP
contra el a p a r a t o de seguridad del Estado. Hay una
p e r m a n e n c i a en la veintena
de v í c t i m a s anuales d u r a n t e
los años de decantación de la
transición (1976-1977) y se
produce a continuación un
incremento de la m o r t a n d a d
c u a n d o la Reforma t o m a la
iniciativa de la transición y
queda en el desván de la

memoria la alternativa rupturista. A p a r t i r de ese momento al toma y daca entre
el terrorismo de izquierda y
los a p a r a t o s de seguridad del
Estado, se s u m a un terror i s m o de ultraderecha que
plantea u n a «guerra sucia»
al terrorismo, compensatoria de las supuestas debilidades de la «represión democrática». Ese terrorismo
de u l t r a d e r e c h a ha actuado
preferentemente en el País
Vasco como una policía paralela, al parecer incontrolada o no controlada por

El 15 d e e n e r o d e 1978 s e c e l e b r ó , e n la l o c a l i d a d v i z c a i n a d e P l e n c i a , el f u n e r a l p o r el
joven militante d e ETA, J o s é David A l v a r e z P e ñ a , h e r i d o el 18 d e d i c i e m b r e a n t e r i o r e n
e n f r e n a m i e n t o c o n la G u a r d i a Civil, c u a n d o I n t e n t a b a a s a l t a r l a s i n s t a l a c i o n e s d e la
central nuclear de Lemóniz.

J o a q u i n Viola S a u r e t , e x - a l c a l d e d e Barc e l o n a , a s e s i n a d o por t e r r o r i s t a s del
G R A P O e n e n e r o d e 1978.

113

El m i n i s t r o d e la G o b e r n a c i ó n , R o d o l f o M a r t í n Villa, r o d e a d o por m i e m b r o s d e l a s f u e r z a s a n t i d i s t u r b i o s , i n t e n t a salir d e l t e m p l o d o n d e
s e c e l e b r a el f u n e r a l p o r el m a t r i m o n i o Viola. A p e s a r d e t o d o , Martín ViNa f u e o b j e t o d e u n i n t e n t o d e a g r e s i ó n por p a r t e d e u n j o v e n . E r a
el 26 d e e n e r o d e 1978.

El p e r i o d i s t a J o s é M. a Porteil, J e f e d e la
S e c d ó n local d e la « G a c e t a d e l N o r t e » y
d i r e c t o r d e la «Hoja del L u n e s » d e B i l b a o ,
q u e f u e a s e s i n a d o por ETA a la s a l i d a d e
su domicilio, e n Junio d e 1978.

El g e n e r a l d e B r i g a d a S á n c h e z R a m o s ,
a s e s i n a d o por ETA e n julio d e 1978.

114

quien debiera controlarla,
pero también ha a c t u a d o
fuera del País Vasco en un
atentado como el de la revista El Papus, o con frecuentes asesinatos individ u a l i z a d o s de m i l i t a n t e s
comunistas. Esta ú l t i m a variante cabe atribuirla casi en
exclusiva a m i e m b r o s de las
secciones juveniles de la extrema derecha legal y forma parte de la característica estrategia de la tensión
permanente cultivada por el
fascismo desde sus orígenes.
EL PRECIO
DE LA REFORMA
Estos sangrientos datos hay
que inscribirlos en el libro
escrito de la transición franquista. Había tres opciones
básicas: permanencia en un
f r a n q u i s m o a t e n u a d o , reformismo constituyente,
r u p t u r a constituyente. La
p r i m e r a vía se intentó con el
g a b i n e t e Arias N a v a r r o Fraga y fracasa, en p a r t e por
la acelerada descomposición
de todos los a p a r a t o s franquistas y en parte por la acción decidida de la oposición
manifestada en contundentes movilizaciones de masas. Fracasada la p r i m e r a
vía quedaba la alternativa
de una resistencia f r a n q u i s t a
n u m a n t i n a que hubiera
puesto en peligro la Monarquía, tanto si se producía
u n a involución coronelística
como si se imponía la oposición. En ese m o m e n t o se da
luz verde a la vía de la reforma constituyente, p a r a la
que se utiliza a la vanguardia más lúcida del franquismo, encabezada por un
comodín político l l a m a d o
Adolfo Suárez, especializado
en facilitar el poker a quien
sea. Esa vanguardia franq u i s t a utiliza
«la constitución f r a n q u i s t a » p a r a
dar paso a un período cons-

A t e n t a d o u l t r a d e r e c h i s t a c o n t r a d i v e r s o s l o c a l e s d e la m a d r i l e ñ a c a l l e d e M a l a s a ñ a , e n
julio d e 1979.

tituyente en connivencia con
todas las fuerzas políticas de
la oposición, menos las que
se a u t o p r o c l a m a n republicanas, en un p r i m e r
m o m e n t o marginadas, pero
posteriormente asumidas
por la Reforma (caso de Esq u e r r a Republicana de Catalunya). ¿Por qué las fuerzas
políticas de la oposición histórica aceptaron el procedim i e n t o r e f o r m i s t a y ar-

chivaron el rupturista? Porque eran conscientes de sus
debilidades coyunturales
c o m p l e m e n t a r i a s con las
debilidades políticas de los
reformistas. Sobre esta correlación de debilidades que
no de fuerzas, se cernía la esp a d a de Damocles de la involución, de una involución
sangrienta, del zarpazo del
león r e p r e s i v o del f r a n q u i s m o intocado y dispuesto

M a n i f e s t a c i ó n c o n t r a el G o b i e r n o , p o r l a s c a l l e s d e Madrid, t r a s el a s e s i n a t o d e l militar
G ó m e z H o r t i g u e l a , e n m a y o d e 1979.

115

%

A t e n t a d o c o n t r a el diario «El P a í s » , e n n o v i e m b r e d e 1978.

A t e n t a d o e n E z k i o g a ( G u i p ú z c o a ) c o n t r a u n v e h í c u l o d e la G u a r di a Civil, e n el q u e m u r i e r o n d o s d e s u s o c u p a n t e s ( n o v i e m b r e d e
1978).

D e s t r o z o s c a u s a d o s por u n a r t e f a c t o e n el v e s t í b u l o d e la e s t a c i ó n d e f e r r o c a r r i l d e A t o c h a , d e Madrid, e n julio d e 1979. c a u s a n d o c i n c o
muertos y varios heridos.

a actuar a poco que fuera
convocado. Esta espada de
Damocles fue continuamente utilizada por los refor
mistas para disusdir a
los r u p t u r i s t a s y así se explican claudicaciones tácticas
que escandalizaron a los espíritus políticos más sensibles del país. Se ha tendido
a dar una explicación ideológica a esta claudicación,
cuando de hecho no fue o t r a
cosa que el resultado de un
implícito o explícito análisis
de esa correlación de debilidades.
A pesar de la amnistía algo
vergonzante que benefició a
todos los delitos de sangre
cometidos por razones ideológicas, organizaciones arm a d a s como las dos ETA y
u n a nueva y enigmática entidad llamada GRAPO, denunciaron la Reforma y prosiguieron sus acciones en
busca de la r u p t u r a política
que diera paso a un proceso
revolucionario en toda Es-

Capilla a r d i e n t e d e un i n s p e c t o r d e la P o l i c í a N a c i o n a l , m u e r t o e n e n f r e n a m i e n t o c o n
militantes d e ETA e n e n e r o d e 1978, e n P a m p l o n a .

D e s t r o z o s c a u s a d o s por un a r t e f a c t o e x p l o s i v o e n el a e r o p u e r t o d e B a r a j a s , q u e c a u s ó v a r i o s h e r i d o s g r a v e s , e n julio d e 1979.

117

El c a d á v e r del g e n e r a l Ortln G i l — a s e s i n a d o e n Madrid, s i e n d o G o b e r n a d o r Militar d e la
c a p i t a l , p o r t e r r o r i s t a s d e ETA—, s a l i e n d o a h o m b r o s d e s u s c o m p a ñ e r o s d e l P a l a c i o d e
B u e n a v i s t a , s e d e del a n t i g u o M i n i s t e r i o del E j é r c i t o , el 4 d e e n e r o d e 1979. La c e r e m o n i a
d i o l u g a r a d i v e r s o s i n c i d e n t e s , u n o d e l o s c u a l e s f u e p r o t a g o n i z a d o por el t e n i e n t e
g e n e r a l I n i e s t a C a n o ( e n la foto, d e l a n t e d e l f é r e t r o ) , c o n o c i d o por s u i d e o l o g í a u l t r a d e rechista.

p a ñ a y a la independencia
del País Vasco. Desde sus
p r i m e r a s a c c i o n e s , el
GRAPO no se anda con chiq u i t a s y golpea d i r e c t a mente en el corazón de «los
p o d e r e s fácticos», tocándole la vaina a la espada

de Damocles. S e c u e s t r o s
como el de Oriol y U r q u i j o y
el general Villaescusa, resueltos con un final feliz
digno de Frank Capra, aterrorizan al país y le echan en
brazos de una solución reformista cueste lo que cueste
»

2

El f é r e t r o c o n t e n i e n d o l o s r e s t o s del G o b e r n a d o r Militar d e S a n S e b a s t i á n , g e n e r a l d e
B r i g a d a . L o r e n z o G o n z á l e z V a l l é s S á n c h e z , a s u e n t r a d a e n el G o b i e r n o Militar, d o n d e
q u e d ó i n s t a l a d a la c a p i l l a a r d i e n t e ( s e p t i e m b r e d e 1979).

118

antes de que el león se enfurezca y comience a r e p a r t i r
zarpazos. A medida q u e se
avanza por el r e f o r m i s m o
constituyente se va m a t a n d o
más a m b i c i o s a m e n t e : generales del e j é r c i t o , magistrado del s u p r e m o , un periodista vasco experto en
cuestiones etarras. Mientras
los políticos p a c t a n u n a
constitución reformista, los
grupos a r m a d o s s u b r a y a n
cada paso reformista con un
a t e n t a d o p r o v o c a d o r . La
c o n s o l i d a c i ó n de la dem o c r a c i a r e f o r m i s t a significaba el progresivo aisl a m i e n t o de la a l t e r n a t i v a
r u p t u r i s t a y era imprescindible provocar una desestabilización que f r e n a r a el
proceso constituyente.
LA COSTUMBRE
DE LA MUERTE
Si bien entre 1975 y 1978
c a d a escaramuza t e r r o r i s t a
ponía de gallina la piel del
país, puede decirse sin riesgo
de escandalizar a casi nadie que en los dos ú l t i m o s
años ningún a t e n t a d o o secuestro, p o r horrible o a u d a z
que sea, ha conmovido prof u n d a m e n t e a la opinión pública. El terrorismo de u n o y
otro signo es a c e p t a d o c o m o
u n a ganga d e m o c r á t i c a y se
produce una c o s t u m b r e de
muerte, una cierta insensibilidad g e n e r a l i z a d a característica de todo período
de t e n s i ó n c o n t i n u a d a .
Puede decirse incluso q u e los
frentes se han estabilizado y
no ha habido saltos cualitativos p o r e n c i m a del
asesinato del general Gómez
Hortigüela, del a t e n t a d o de
la cafetería California, del
secuestro de Ruipérez o de la
voladura de la esposa del
e t a r r a Echabe. Esas son las
crestas de u n a tensión y sólo
u n a extensión generalizada
de la m a t a n z a podría es-

s u m a r s e a este pequeño concilio, el terrorismo es inst r u m e n t a l i z a d o por el poder

t i m u l a r la sensación de esp e c t á c u l o . Hoy el terrorismo, según los índices españoles, es una n o r m a informativa que en algunos
periódicos, como «El Alcázar», ha dado paso incluso a
u n a sección fija: El Parte:
Balance terrorista de la semana.
Esta impresión de «normalidad» se traduce a un lenguaje ideológico insuficiente. Las fuentes progubernamentales suelen h a b l a r de
« s e r e n i d a d a n t e la provocación» o de « m a d u r e z de
las instituciones democráticas», pero habría que utilizar un lenguaje científicopolítico que a y u d a r a a enm a r c a r el papel que juega el
t e r r o r i s m o en la e s t a b i lización de la democracia, en
los países de capitalismo
avanzado m á s afectados por
la crisis general del sistema.
Tanto en Italia como en España, y hay síntomas de que
Francia y Portugal podrían

EDITADA

POR

Y o l a n d a G o n z á l e z Martin, c u y o c a d á v e r
f u e e n c o n t r a d o e n el k i l ó m e t r o 3 d e la c a r r e t e r a d e S a n Martín d e V a l d e i g l e s i a s a
p r i m e r a s h o r a s d e la m a ñ a n a del 2 d e f e b r e r o d e 1980 El « B a t a l l ó n V a s c o E s p a ñol», g r u p o o p e r a t i v o militar, r e i v i n d i c ó el
a r r e s t o , i n t e r r o g a t o r i o y e j e c u c i ó n d e la
j o v e n , e n u n c o m u n i c a d o dirigido a Efe,
e s c r i t o e n c i n t a d e télex y d e p o s i t a d o e n el
t e l é f o n o d e la c a f e t e r í a m a d r i l e ñ a « N e braska».

LA A S O C I A C I O N DE LA P R E N S A

LUNES 11 DE FEBRERO DE 1 9 8 0

NUMERO 2 . 1 3 0

p a r a l e g i t i m a r un cierto
grado de parálisis democrática, m a n t e n i d o en defensa
de la democracia agredida
por el terrorismo. El terrorismo divide o anula la
lucha de las c a p a s populares
p a r a utilizar la democracia
como motor de un proceso de
c a m b i o y condiciona un consenso represivo que el poder
económico y político del capitalismo manipula en su
provecho. Se establece así un
círculo vicioso que el terrorismo de izquierda atribuye a la i z q u i e r d a establecida por secundar la defensa de las instituciones
d e m o c r á t i c a s y la izquierda
establecida atribuye al terrorismo revolucionario
porque da a r g u m e n t o s para
la parálisis, c u a n d o no para
la involución y el retroceso
de las posiciones políticas
a l c a n z a d a s por el conjunto
de las fuerzas progresivas.
En u n a situación de crisis
general del sistema, en la

DE M A D R I D
4 8 PAGINAS

PRECIO: 3 0 p t a s .

Yolanda
en la caí
Martín de Valdeiglesias
Los asesinos la detuvieron en su casa d e la barriada d e Aluche, y tras efectuar un
registro en su vivienda la condujeron al lugar del crimen

Emilio

ADRID
^^ian

Moro,

( H O J A DEL L U sido identificado» y

— uvat ir>« de

ingeniero

olóctronico

«onecen a la o r g a n i z a c i ó n d e Blas
Piñar

Ignacio

Abad

Voló*quoz.

diantiles y e n t i d a d e s d e lodo tipo
A l g u n o s s o l i c i t a n d o dimisiones,
otras c o n v o c a n d o m a n i f e s t a c i o n e s

ostudwnto

do Química*

d e tuvo lugar el velatorio. Por la
larde. e n L d ^ ^ m j e & t a c i á i ^ w ^ a g f l |

L o s e j e c u t o r e s d e Yolanda G o n z á l e z Martin, d e s t a c a d o s m i e m b r o s d e la u l t r a d e r e c h a e s p a ñ o l a , e n u n r e c o r t e d e p r e n s a d e «La Hoja
del L u n e s » m a d r i l e ñ a , c o n t e m p o r á n e o d e l o s s u c e s o s ( f e b r e r o d e 1980).

119

de f o r m a c i o n e s p o l í t i c a s
como Euskadiko Eskerra o
Herri Batasuna. Pero los
p r o g r e s i v o s a v a n c e s autonómicos capitalizados por
un p a r t i d o n a c i o n a l c e n t r i s t a c o m o el PNV,
unidos al cansancio p o p u l a r
por una tensión civil de m á s
de diez años, a la d u r a represión policial y a la acción de
los «incontrolados», decanta
la lucha hacia el terreno político, como lo d e m u e s t r a el
p e n ú l t i m o a p a r t a m i e n t o de
Euskadiko Eskerra de las acciones de ETA político militar.
No asistimos, pues, sólo a
u n a asimilación t e r a p é u t i c a
del terrorismo por p a r t e del
sistema, sino a una a u t é n t i c a
instrumentalización en su
provecho.
DEL NAVAJAZO
AL ESPARADRAPO
DE LA MUERTE

F o t o c o m p o s i c i ó n d e los d e t e n i d o s c o m o p r e s u n t o s a u t o r e s d e l c r i m e n d e l Retiro, d o n d e
m u r i ó J o s é Luis A l c a z o ; y l a s p o r r a s y b a t e s d e b é i s b o l r e q u i s a d o s por la policía. Los
detenidos, «simpatizantes» d e Fuerza Nueva, son: d e izquierda a d e r e c h a , arriba: Gabriel R o d r í g u e z M e d i n a , F e r n a n d o Pita Corral, J o s é A n t o n i o Nieto G a r c í a y J o s é Miguel
F e r n á n d e z Marín. A b a j o : E d u a r d o J u a n L i m l n i a n a S a n J u a n , Angel Luis N i e t o G a r c í a ,
Miguel C e b r i á n C a r b o n e l l y E m e t e r i o I g l e s i a s ( s e p t i e m b r e d e 1979).

que las fuerzas progresivas podrían forzar polític a m e n t e el r i t m o de un proceso de cambio, el terrorismo desvía esta posibilidad planteando la quimera, que no utopía, de la destrucción del Estado a picotazos de pulga.
Lo cierto es que tanto en Italia como en España la acción
terrorista no ha socavado los

120

cimientos del edificio del
poder y ni siquiera h a creado
corrientes de opinión masivas proclives. Análisis
a p a r t e merece el terrorismo
vasco, que ha adquirido en
algún momento características de «lucha a r m a da nacional popular» resp a l d a d a por a m p l i a s capas de la población, como lo
demuestra el éxito electoral

Esa insensibilidad progresiva de las masas ante la dialéctica sangrienta del león y
la pulga, se ha conmovido
f u g a z m e n t e ante algún que
otro alarde tecnológico, especialmente desarrollado en
el área catalana, tal vez
como una s e r v i d u m b r e más
a la arraigada creencia de
que Cataluña es E u r o p a .
Entre el navajazo ultraderechista contra un m u c h a c h o
de izquierdas en la madrileña calle de Goya y las cur i o s a s v o l a d u r a s del industrial Bulto o el alcalde
Viola hay una variada g a m a
i n s t r u m e n t a l terrorista que
d e m u e s t r a la rica morfología del desprecio a la vida.
Los casos de Viola y B u h ó
merecen un lugar a p a r t e en
este breve p a n o r a m a de la
transición sangrienta porque establecen una síntesis
perfecta entre asesinato, tortura y c h a n t a j e . Se coloca un

ARTURO
t u h o
V 1 V K

E H

V

CAOi

¿htihuamwo,
Un m o m e n t o d e l e n t i e r r o del j o v e n A r t u r o P a j u e l o , m u e r t o a c o n s e c u e n c i a d e h e r i d a s por a r m a b l a n c a a m a n o s d e m i l i t a n t e s
u l t r a d e r e c h i s t a s , al t é r m i n o d e la m a n i f e s t a c i ó n del p a s a d o 1 d e m a y o (4 d e m a y o d e 1980).

explosivo en el pecho de las
víctimas adherido por espar a d r a p o s . C u a l q u i e r movimiento excesivo o intento
de desprenderlo conlleva la
explosión y la muerte. La
víctima se convierte en corresponsable de su propia
ejecución, como, según los
críticos literarios, el lectores
corresponsable del autor en
el hecho literario, en el hecho
estético.
Y las víctimas cumplieron.
Tanto Buhó como Viola no
tuvieron la serenidad suficiente como para no agitar
el cáliz amargo o no apartarlo y explotaron demostrando la escasa consistencia de los tejidos y las visceras. Hay que hacer un esfuerzo moral para imaginarla carga de ideología necesaria que justificó la implantación del artefacto sobre el
pecho de dos seres h u m a n o s
a los que no se regaló el beneficio de un tiro. Sobre todo

imaginar ese momento del
corte de las tiras de esparadrapo, de la presión de los
dedos contra el pecho, del
«¡Estése quieto, hombre, por
su bien!». Hoy por hoy estos

dos casos constituyen el más
elevado techo tecnológico
alcanzado por las pulgas en
su desigual, pero a veces sofisticada, lucha contra el
león. • M. V. M.

E x p l o s i ó n d e un a r t e f a c t o d e ETA e n E s t e p o n a , M á l a g a , d u r a n t e el v e r a n o d e 1980
d u r a n t e la c a m p a ñ a t e r r o r i s t a d e ETA p o r l a s z o n a s v e r a n i e g a s d e la p e n í n s u l a .

121

Cinco anos de convivencia

Un m o m e n t o d e i a s o l e m n e m i s a d e « a n g e l i s * . *
c e l e b r a d a e n la i g l e s i a m a d r i l e ñ a d e Los
J e r ó n i m o s , c o n o c a s i ó n d e la e x a l t a c i ó n ai T r o n o
d e D. J u a n C a r l o s I. F u e c e l e b r a d a p o r el c a r d e n a l
d e Madrid. E n r i q u e y T a r a n c ó n , q u e d u r a n t e el
c u r s o d e la m i s m a p r o n u n c i ó u n a h o m i l í a d e g r a n
•lanificación político-religiosa.

José Jiménez Lozano
1

TT™ N otros lugares he insistido (1) en que no participo en modo
r .
alguno de la opinión, al parecer bastante generalizada, de
una involución de la Iglesia en los últimos años. Y esto, tanto
a nivel de la Iglesia universal como de la española en particular;
pero sobre todo a propósito de ésta. Por esta razón muy sencilla:
para que haya involución o vuelta atrás tiene que haber habido primeramente evolución o marcha hacia adelante y, para mí, es obvio que
ésta no tuvo lugar en sentido profundo y realmente significativo.
(1) Por ejemplo, en «Pastoral misionera»: «¿Síndromes de involución histórica en la Iglesia de hoy?»,
núm. 8, diciembre de 1979.

122

L Concilio Vaticano II
había significado, sin
duda alguna, un giro copernicano para la Iglesia Católica en muchos sentidos,
t a n t o a nivel ideológico
como de sensibilidad. Era
una Iglesia que no se había
movido desde Trento y que
incluso se había tornado más
insular y rígida con respecto
a todo lo que estaba ocurriendo en la historia moderna en los primeros años
de este siglo con ocasión de
la lucha antimodernista. Así
que los cambios tenían que
ser gigantescos. En realidad,
no se había dado siquiera
una respuesta adecuada a la
Reforma y, evidentemente,
mucho menos a todas las
otras grandes transformaciones político-sociales, intelectuales, científicas y de
vividura que habían tenido
lugar en cuatrocientos años:
desde la «Revolución Francesa a la Soviética, y desde
Galileo a Freud, a la historiografía y a los modos de
vida y a los problemas de
cada día a veces trágicos
como la demografía y la violencia, cuestiones del Tercer
Mundo, secularización, etc.
Respecto a todos ellos, el Vaticano II había representado
una gran esperanza —incluso una esperanza mesiánica muy peligrosa por
cuanto en grandes capas o
ámbitos se comenzó a creer
rápidamente que el Concilio
de por sí podría cambiar las
cosas de la noche a la mañana— y, desde luego, sumin i s t r ó i n s t r u m e n t o s teológicos y un talante para levantar aquella hipoteca de
siglos y posibilitar los cambios necesarios. Sin embar-

Bautismo d e Clodoveo. rey
F r a n c o s , p o r S a n R e m i g i o , el
N a v i d a d d e l a ñ o 496 e n
(Cuadro de J o s e p h

d e los
día de
Reims.
Blanc).

go, la aplicación del Vaticano II y el empeño de que
fuera aceptado por una sociedad tan plural como la
Iglesia (2) pero para cuya
(2) Incluso en los momentos de mayor monolitismo de la ortodoxia formal\ este pluralismo es un hecho indiscutible. Por esta razón, hablar de
que la Iglesia hace esto o lo otro es
siempre muy relativo. La Iglesia era la
gestora déla Inquisición, por ejemplo,
pero también Fray Luis de León o Juan
de Avila, que fueron sus víctimas, eran
Iglesia. Y ni siquiera hablando de Iglesia jerárquica u oficial está todo claro
y pacifico. Incluso hubo una Inquisición de espíritu abierto y tolerante: el
tiempo en que Manrique, por ejemplo,
fue Inquisidor General o en el XVIII.
Espero que el lector no pierda esta
perspectiva, al leer estas lineas.

inmensa mayoría, desde la
alta jerarquía hasta el pueblo, había sido educada en
unas concepciones de la fe y
de la Iglesia y en una vividura religiosa polarmente
opuestas en muchos casos a
las proclamadas en los documentos conciliares y
desde luego al espíritu que
h a b í a h e c h o p o s i b l e la
Asamblea, eran tareas poStEn el texto, al hablar de pluralismo, me
refiero sin embargo más bien al modo
necesariamente plural en que se vive la
fe cristiana: no es lo mismo la fe del
teólogo que la de un aldeano, no es lo
mismo el talante barroco de vivir esa fe
que una espiritualidad motivada por
Juan de la Cruz, etc.

La c o r o n a c i ó n d a C a r l o m a g n o a n S a n P a d r o d a R o m a , a n al a ñ o 800, por al P a p a L a ó n III. Miniatura d e l a s G r a n d e s C r ó n i c a s d a
F r a n c i a , d a l s i g l o XV. ( P a r í a , B i b l i o t e c a N a c i o n a l ) . La f ó r m u l a a m p l a a d a f u á : « G o c e l a r g a y v i c t o r i o s a vida C a r l o s A u g u s t o , c o r o n a d o
p o r Dios g r a n d a y p a c i f i c o , a m p a r a d o r d a l o s r o m a n o s » .

conciliares que por varias
razones no pudieron llevarse
a cabo o no totalmente o con
la radicalidad necesaria en
el difícil pontificado de Pablo VI.
A mayor abundamiento, esa
vividura católica, que he definido como tan opuesta a la
teología y al talante conciliares, tenía no escasas imbricaciones político-sociales
y las fuerzas interesadas en
la permanencia de los intereses de éstas hacían lo posible y lo imposible para que
no se diese aquel giro de 180
grados que tenía que darse.
En realidad, estimaban que
el tiempo t r a b a j a r í a para
ellas y que el Concilio y los
cambios que había operado
serían algo así —y el símil es
de un alto influyente miembro de la Curia Romana—
como una inoportuna llovizna de la que sin embargo

124

b a s t a r í a g u a r e c e r s e con
abrir los paraguas por algún
tiempo, porque lo seguro era
que todo volvería a su cauce
más tarde. Y faltó, por otro
lado, una adecuada explicación o catequesis dirigida
a los fieles sobre los cambios
d? la Iglesia —lo que en otro
tiempo se llamó la «recepción del Concilio p o r
parte del pueblo cristiano—
y el Vaticano II no llegó a calar más que de un modo superficial o tomó incluso el
aspecto de una patología
m á s o menos grave o m á s
bien llamativa o algo excéntrica, que a t a c a ba a algunos. Y se dio también,
desde luego, la interrupción
de un espíritu más bien de
«jacqueríe» o de fronda que
realmente revolucionario, se
extendió una especie de espíritu asambleístico y de contestación s i s t e m á t i c a , in-

discriminada y radical, extremosa y violenta. Era inevitable, porque los cambios
en la historia siempre se hacen así y las revoluciones
más puras segregan estos detritus, pero ello asustó mucho a algunos y sirvió a otros
—todos ellos muy a l t a m e n t e
situados en la cabina de frenos de la Iglesia— p a r a decidirse a encorsetar el espíritu
conciliar de todas las f o r m a s
posibles.
Es en este clima en el que
transcurren los últimos años
del franquismo y en el que se
realiza el cambio hacia la
democracia.

I.

LA HOMILIA DE
SAN REMIGIO

En esos últimos años del anterior régimen, la Iglesia

C o r o n a c i ó n d a C a r l o s V a n B o l o n i a ( a ñ o 1530). C u a d r o d a J . C u c h y . C a r l o s I d a E a p a ñ a f u á c o r o n a d o , c o m o E m p a r a d o r d a l S a c r o
Impario R o m a n o G a r m ó n i c o , por al P a p a C l a m e n t a VII ( J u l i o d a Médlcls). F u á la última C o r o n a c i ó n I m p a r l a l a n Italia.

oficial española había
iniciado un, claro despegue
del sistema político, y este
despegue le había ganado las
simpatías de los enemigos
políticos de ese sistema o de
hecho la había convertido de
algún modo en aliada suya.
La cerrazón, la inhabilidad
política, la intolerancia de la
dictadura había hecho víctimas en las filas mismas de
la Iglesia, y ésta alcanzaba
una cota de estima como
nunca la había alcanzado en
el mundo moderno, precisamente en aquellos ámbitos y familias políticas que
le h a b í a n sido tradicionalmente hostiles. Sólo esta
situación explica que, a los
ojos de esos ámbitos y familias políticas precisamente,
un hecho absolutamente clerical que tuvo lugar en el
inicio del nuevo régimen pasará a ser el colmo de los

progresismos políticos y el
símbolo de la comprensión
del m u n d o moderno y de la
democracia por parte de una
Iglesia nueva. Me estoy refiriendo al sermón u homilía,
en realidad verdadero discurso programático de la Cor o n a , q u e el c a r d e n a l arzobispo de Madrid, Mons.
Tarancón, pronunció en la
misa de la Coronación de
Juan Carlos I como Rey de
España. En ese discurso, el
cardenal trazó más o menos
el esquema y la trayectoria
de lo que debían ser los nuevos tiempos políticos en los
que la Corona sería apoyada
por la Iglesia para llevar a
cabo aquel programa.
Era aquel un espectáculo
medieval, como tuve ocasión
de c o m e n t a r aquellos mismos días con el profesor
Aranguren, tan extrañado y
perplejo como yo de los de-

mocráticos aplausos que levantaba. Era un gesto teocrático y tenía incluso el sabor de un film histórico —de
la C o r o n a c i ó n de C a r l o m a g n o , p o n g a m o s por
caso y filmada por los americanos, desde luego—, pero
los «mass media» del país lo
valoraron de muy otra manera y ellos son los que hacen
la opinión: la Iglesia se alzó o
fue alzada al Olimpo de los
«best-sellers», los artistas de
moda, los políticos, deportistas o escritores de carrera,
y todo fue un viento de admir a c i o n e s sobre el nuevo
curso de las cosas. Un viento
de consternación, sin embargo, p a r a los que «grosso
modo» pudiéramos llamar
católicos integristas o tradicionales muy vinculados
sentimentalmente al menos
con la anterior situación política, que tampoco supieron

125

Remigio adoctrinando al rey
Clovis; y el gesto se había repetido luego mil veces en la
historia político - religiosa
del cesaro - papismo y de la
teocracia o del Estado - Iglesia o Iglesia - Estado - una sola - y - la - misma - cosa que
fue la situación peculiar de
nuestro país y de nuestro catolicismo. Pero, como digo,
fue entendida de muy otra
manera por los medios de
c o m u n i c a c i ó n m á s influyentes, y la Iglesia española
iba a hallarse por virtud de
este malentendido en una situación privilegiada ante el
cambio: ello no había ocurrido con el advenimiento
Blaise P a s c a l ( C u a d r o d e Phillppe de
C h a m p a i g n e ) . N a c i ó e n C l e r m o n t , el 19 ¿ e
j u n i o d e 1623. F a l l e c i ó e n S a i n t - E t i e n n e d u - M o n t , e l 19 d e a g o s t o d e 1662.

ver cuán inteerista y tradicional o reaccionario era
ese gesto de un obispo leyendo la cartilla política a
un rey, aunque esa cartilla
fuera liberal y progresista.
Se t r a t a b a en realidad de la
coloreada e ingenua escena
—si queremos imaginárnosla pintada por un artista románico— del obispo

del liberalismo en el XIX, ni
tampoco con el c a m b i o de
régimen en tiempos de la Segunda República, ni en ninguna otra ocasión.
Todo se asentaba, sin embargo, sobre aquel «quid pro
quo» o malentendido como
he a p u n t a d o , y, n a t u r a l m e n t e , los acontecimientos posteriores no se
mostraron en coherencia con
lo esperado, pero entonces se
habló de involución y retroceso antes que confesar que
se había hablado a la ligera y
se estaba ante un puro invento de los «mass media»,
similar, por ejemplo, al que
se había levantado a propó-

Nuevo Ripalda
EN

LA N U E V A

ESPAÑA

Enruinecido con varios Apéndice*
P O R O T R O P A D R E DE LA
C O M P A Ñ Í A DE JESUS.
CON C C N S U B A ECLESIASTICA
EDITORIAL

"JEREZ G R A F I C O "
ANTONIO VICO, I 7
Kavl Barth. ( B a s l l e a , 1886-1968). T e ó l o g o
p r o t e s t a n t e suizo, s e distinguió e n el
c a m p o d e la d i a l é c t i c a t e o l ó g i c a .

126

* JEREZ

P o r t a d a d e un c a t e c i s m o d e la é p o c a d e l N a c i o n a l - C a t o l i c i s m o .

sito del famoso discurso de
apertura política del presidente Arias del 12 de febrero de 1974, que no fue seguido de nada porque no fue
nada sino pura glosa periodística, que era en realidad la inventora de la apertura.
Pero, evidentemente, con
esto no quiero decir que no
hubiera en la Iglesia española la voluntad sincera
de colaboración con el nuevo
régimen democrático y un
cambio de mentalidad ante
el mundo moderno, a u n q u e
no eran éstas las cosas que
expresaba precisamente el
gesto del discurso del cardenal Tarancón.

II.

LASTRES
IGLESIAS
ESPAÑOLAS

Tres familias católicas pueden distinguirse en la Iglesia
e s p a ñ o l a de los ú l t i m o s

tiempos del franquismo y en
el m o m e n t o del c a m b i o político. En primer lugar est a b a n los católicos tradicionales e integristas, que vieron en el Concilio no sólo un
desastre religioso, sino un
ariete mortal contra el catolicismo nacional identificado con la dictadura y de
la que este catolicismo era
expresión. En segundo lugar,
los p r o g r e s i s t a s consideraban al Concilio como una
e t a p a c i e r t a m e n t e liber a d o r a y necesaria, pero
transitoria y superada inm e d i a t a m e n t e en cuanto la
Asamblea se acabó. Estaban
comprometidos con la izquierda política o por lo menos en las luchas de tipo social al lado de los trabajadores y las capas populares, y
muchos de ellos consideraban el marxismo como un
instrumento único y necesario para el análisis de la realidad social y la actuación en
ella, o estaban dispuestos a
asumirlo teológicamente del

modo y manera en que Tomás de Aquino asumió el
aristotelismo en la Edad
Media. Y pensaban incluso
que el socialismo como sistema social y económico se
derivaba de las exigencias
evangélicas y que el Evangelio no podía ser predicado
antes de una total transform a c i ó n social o sólo al
tiempo en que esta se fuera
realizando.
Un tercer grupo o tercera
familia, que podríamos llam a r de «los conciliadores»,
aceptaba la «metanoia» religiosa del Concilio, pero
evidentemente en la medida
en que ésta resultaba controlable por la Jerarquía y se
atenía a la interpretación
auténtica u oficial de los textos conciliares, que pronto se
instaló en el «medio» contra
los abusos de los extremos.
O, para decirlo claramente:
se h i z o m o d e r a d a e
irrelevante, prudente y banal. Y, en el plano político,
este tercer grupo adoptó

M o m e n t o d e la firma d e l C o n c o r d a t o e n t r e la S a n t a S e d e y el R é g i m e n d e F r a n c o , e n 1953. En r e p r e s e n t a c i ó n d e P í o XII, firma M o n s e ñ o r
Tardíni, P r o - S e c r e t a r l o d e E s t a d o d e l V a t i c a n o ( e n el c e n t r o d e la f o t o g r a f í a ) . Por la E s p a ñ a f r a n q u i s t a , A l b e r t o Martín A r t a | o (a la
Izquierda d e la foto, s e n t a d o ) p o r e n t o n c e s Ministro d e A s u n t o s E x t e r i o r e s y F e r n a n d o M.a C a s t l e l l a a c t ú a d e t e s t i g o , s i e n d o E m b a j a d o r
d e E s p a ñ a e n la S a n t a S e d e (a la d e r e c h a d e la foto, s e n t a d o ) .

127

U n a v i s t a p a r c i a l d e l C o l e g i o C a r d e n a l i c i o , d u r a n t e la c e l e b r a c i ó n d e u n a d e l a s s e s i o n e s d e l C o n c i l l o V a t i c a n o II, d e s a r r o l l a d a e n la
Capilla S i x t i n a . El Concilio V a t i c a n o II d u r ó d e s d e el 11 d e o c t u b r e d e 1962 ( e n q u e s e c e l e b r ó la c e r e m o n i a d e a p e r t u r a , p r e s i d i d a p o r el
P a p a J u a n XXIII) h a s t a el 8 d e d i c i e m b r e d e 1965, e n q u e f u e c l a u s u r a d o por s u s u c e s o r P a b l o VI.

consecuentemente una actitud que podríamos bautizar como «liberal - conservadora», sin q u i t a r ningún
m o r d i e n t e al vocablo, o,
p a r a decirlo con mayor concreción, una a c t i t u d demócrata - cristiana, y ésta al
estilo italiano. La J e r a r q u í a
de la Iglesia y los que pod r í a m o s denominar «cuadros» de la m i s m a participaban de esta postura
conciliarista. Esto** quiere
decir que definieron la actitud pública de la Iglesia,
aunque, desde luego, dentro
de la misma Jerarquía todavía no era ni es escaso el número de obispos de ideas y
talante tradicionales. Están
en verdad en minoría, pero
han cumplido en todos estos
años una función m á s bien
compensadora: con sus posturas tradicionales y a veces
algo detonantemente rígidas

128

e integristas han hecho apaencontraban enfrentados
recer al resto de la Jerarquía
a h o r a t a m b i é n a la democracia burguesa. Esta no
como liberal e incluso avanzada.
había traído una r u p t u r a radical con el antiguo estado
P a r a los c a t ó l i c o s inde cosas, y ellos h u b i e r a n
tegristas, el cambio de régimen político en el país sig- • preferido que hubiera ocurrido así y se hubiera dado
nificó un desastre m á s a
añadir al del Concilio, y la
una verdadera revolución
socio-política y económica.
aceptación de este régimen
Habituados, además, a la lupor «los conciliares» les pacha contra el poder en la dicreció sencillamente un acto
tadura no han sido siempre
de traición religioso - pocapaces de c o m p r o b a r las
lítica, un acto criminal, un
realidades del cambio y han
signo mismo de corrupción
aplicado a la nueva situación
de la Iglesia que estaría pelas condenas religiosas y
netrada por todas las fuerzas
éticas con que se enfrendel mal: la masonería, el
t a b a n a la dictadura, olcomunismo, etcétera.
Los católicos progresistas,
vidando, como ha visto muy
por su parte, acogieron posibien Reyes Mate, que el simtivamente a la democracia,
ple hecho de una auténtica
pero pronto comenzaron a
representación popular en el
moverse equívoca y desop a r l a m e n t o y el funciorientadamente.
Se
namiento de sindicatos lialegraban, desde luego, de la
bres, obliga a matizaciones
caída de la dictadura, pero se
m u y i m p o r t a n t e s , al

ejercicio de la racionalidad,
que es lo específico de una
democracia, y al abandono
de condenas globales como
las antes lanzadas contra un
poder no representativo y
arbitrario.
Los conciliares, en fin, se adhirieron a la nueva situación
democrática. En cierta manera se consideraron actores
del cambio hacia esa democracia y desde el p r i m e r
momento encontraron en el
partido mayoritariamente
votado por el pueblo español, la Unión de Centro
Democrático, un «partenaire» digamos que natural. La
Unión de Centro Democrático es, ciertamente, una
formación política en torno a
intereses empíricos de una
cierta clase, sin ideología política definida y que se reclama del «humanismo cristiano», que en este caso no
tiene n a d a que ver con
E r a s m o o T o m á s Moro,
desde luego, sino más bien

con lo que se llama la libertad de mercado, y, además,
tiene un concepto tradicional socio-político y funcional
de la fe como algo que ha hecho grande a España que
sirve para m a n t e n e r la moral y las buenas costumbres,
otorga cohesión social y da
lustre y solemnidad a los
momentos importantes de la
vida o evoca encantadoramente la infancia. El talante moderado y centrista
de este partido se acuerda
muy bien, por otra parte, con
el mismo talante contra demasías y «extra normas» de
los conciliares en las cuestiones religiosas mismas.

III. MIEDOS Y
APRENSIONES
La Iglesia se encontró, sin
embargo, con que su visión
de la d e m o c r a c i a y del
m u n d o moderno —la que estaba dispuesto a bendecir

monseñor Tarancón en su
homilía, desde luego— no
correspondía a la realidad
imaginada. La España de
1975 y de los años que han
seguido no era de ningún
modo la Italia de ¿945 a
1960, pongamos por caso,
que era la imagen que sin
duda tenía la Iglesia al referirse a la democracia. Así
que, enfrentada ahora a una
creciente secularización y
secularismo, miedosa de que
la fe no tuviera relevancia
social alguna y quedara reducida a la esfera de lo privado, de lo subjetivo y de las
opiniones personales, y temerosa también de perder
ella misma relevancia e influencia
socio-políticas y
culturales o enfrentada de
nuevo a la coexistencia con
otras Iglesias y sectas y a un
anticlericalismo o laicismo
por cierto nada laicos, sino a
su vez muy clericales y teológicos, esa Iglesia no parecerá en seguida encontrar

l o s R e y e s d e E s p a ñ a d u r a n t e la a u d i e n c i a p r i v a d a q u e el P a p a P a b l o VI l e s c o n c e d i ó e n e l V a t i c a n o c o n motivo d e s u visita a la
C i u d a d E t e r n a , el 10 d e f e b r e r o d e 1077.

129

correspondientes bendiciones y hasta indulgencias, que
«una Iglesia pobre es una
pobre Iglesia»: algo m u y
evangélico como se ve. Y
permítaseme el sarcasmo,
entre otras razones p o r q u e
muy bien puede suceder que
muy pronto ni siquiera puedan hacerse sarcasmos en la
Iglesia, y Bernardo de Claraval o Bernanos pasen por
vitandos extremistas.

IV.

S.S. P a b l o Vi t a l u d a n d o al P r e s i d e n t a d e l G o b i e r n o e s p a ñ o l , Adolfo S u á r e z , d u r a n t e la
a u d i e n c i a q u e l e c o n c e d i ó e n la r e s i d e n c i a d e v e r a n o p a p a l d e C a s t e l g a n d o t f o , el 2 d e
s e p t i e m b r e d e 1977.

otro camino para evitar todo
ese apocalipsis que, de nuevo, la búsqueda de la relevancia socio-política y del
poder social, cultural, económico o político.
Esto es lo que significan,
ciertamente, posturas como
las adoptadas ante la aprobación de la Constitución
por el pueblo español o ante
la cuestión de la enseñanza o
la del divorcio. El nuevo
pontificado de Juan Pablo II
vuelve a hacerlas posibles,
además, no de m a n e r a vergonzante y semiclandestina,
sino en el plano de la vieja

130

teoría canónica de la «societas perfecta» y de los derechos de la Iglesia. La mística,
la teología y los intentos de
praxis de una Iglesia servidora y pobre sin poder ni
relevancia mundanales quedaron, en efecto, sepultados
con el pontificado de Pablo VI, y, refiriéndose concretamente a una eventual
nueva edición del «óbolo de
San Pedro» o ayuda económica de los católicos del
m u n d o entero al Pontífice,
un catolicísimo diario de
Madrid ha escrito recientemente, y sin duda con sus

LA EXPEPERIENCIA
INTERIOR

Durante estos cinco últimos
años, y pese a aquel privilegiado a r r a n q u e que decía
que la Iglesia española había
tenido con el nuevo régimen,
uno de los hechos m á s relevantes me parece que ha
sido, sin embargo, el del descrédito de la j e r a r q u í a eclesiástica, a t a c a d a desde todos
los ángulos y m u y en especial por sus incensadores
de la víspera: los m i s m o s que
encontraron de un progresismo decisivo la tan aludida
homilía taranconiana se sintieron luego desilusionados,
cuando ni siquiera el cardenal de Madrid b e n d i j o el
aborto, para decirlo de una
manera desgarrada pero
apenas caricaturesca, ya que
entre nosotros se tienen nociones tan inciertas sobre lo
que sea el catolicismo o la fe
cristiana, que, como en el
caso del «Nazarín» de Galdós, se pasa por cristiano por
estar simplemente a mal con
la J e r a r q u í a de la Iglesia y
tener amistades con gentes
marginadas.
La moda, por lo demás, cayó
estos años y cae ahora del
lado del ateísmo y del anticlericalismo, y, desde ciertas cátedras hasta ciertas cafeterías, se puede uno gra-

duar muy bien de sabio e
ilustrado, sentándose en una
butaca para juzgar tranquilamente y condenar en dos
palabras y en gruesos trazos
una tradición cristiana de
dos mil años, que produjo
gentes como Pascal o Carlos
Barth, por ejemplo. La Iglesia está a punto de convertirse en la hidra de siete
cabezas generadora de todo
mal y toda represión, y, en
las revistas y periódicos de
gran público, los talentos
oficiales se permiten ridiculizar la noción misma del pecado, como si se t r a t a r a de
una creencia supersticiosa, y
las gentes ríen en el teatro o
en el cine con gracias espesas
y pornográficas que les hacen tomarse por inteligentes.
Y todo esto forma, ciertamente, un universo bastante pintoresco y hasta divertido, incluso c u a n d o
quiere ser retador y hasta
blasfemo, pero a una Iglesia
como la española le parece
un apocalipsis y le produce
miedo y desasosiego.
Más significativa, sin embargo, es la hemorragia clerical a que se ha podido asistir en estos últimos años, ligada sin duda al sistema de
reclutamiento clerical de
años anteriores y al espíritu
de invernadero de los seminarios y centros de estudios
eclesiásticos, al choque terrible con un mundo moderno al que se había negado
el pan y la sal y que, descubierto, ha fascinado a muchos y les ha hecho a d o r a r lo
que despreciaban y despreciar lo que adoraban. Y el
problema es tanto más grave
cuanto que el reclutamiento
de nuevos clérigos o el número de vocaciones eclesiásticas ha disminuido y sigue
disminuyendo en un m u n d o
desde luego muy secularizado y materializado, y
dada también la indefinición

i
F-mm

7

S.S. J u a n P a b l o II r e c i b a e n a u d i e n c i a p r i v a d a al, h a s t a h a c e p o c o , Ministro d e A s u n t o s
E x t e r i o r e s d e E s p a ñ a , M a r c e l i n o O r e j a , el 3 d e e n e r o d e 1980.

o la crisis del rol del sacerdote en una sociedad como la
moderna. Pero, ciertamente,
en estos años se ha dado al
mismo tiempo la aparición
de un cierto tipo de clérigo
infinitamente más atento a
la esencialidad cristiana que
a los cánones, cercano a los
h o m b r e s cuya vida comparte codo a codo y sin el mín i m o espíritu clerical, y
también se ha dado un buen
giro positivo en su formación
intelectual —hay ciert a m e n t e minorías clericales
o monásticas de una altura
intelectual y de un talante
humanísimo y liberal,

abierto y distinguido que no
son tan fáciles de encontrar
en el m u n d o laico—, así
c o m o un v e r d a d e r o «revival» en m u c h a s comunidades monásticas. Sólo
que estas cosas no suelen tener publicidad, ni conviene
que la tengan, por otra parte,
y, p a r a una m i r a d a superficial del p a n o r a m a católico, pasan inadvertidas. Sin
embargo, son más importantes, como es lógico, que la
supresión del Concordato
por unos acuerdos entre
Iglesia y Estado o Estado y
Santa Sede.
El p a n o r a m a más oscuro es

131

el de los laicos. Nunca h u b o
aquí un laicado cuya función
en su Iglesia fuera otra que la
de decir «Amén» y echar
unas monedas en los cepillos
de las iglesias, recibir reprim e n d a s de los clérigos o ser
en el m u n d o la « m a n u s longa» de la Iglesia. No hay entre nosotros sino una minúscula élite laical, que por
un lado es recibida con recelo en el universo intelectual laico por ser cristiana, y por el otro resulta
sospechosa para su propia
Iglesia por su «manía de
pensar», su independencia o
su actitud crítica. Y a nivel
de cristiandad, un pueblo
como el español, cerrado a
cal y canto desde Trento en el
aspecto religioso y enfrentado de repente a nuestro
mundo, no podía sino quedar t r a u m a t i z a d o como lo ha
sido: no se pasa sin t r a u m a s ,
desde luego, desde el catecismo del Padre Astete,
que solía ser la s u m a de conocimientos teológicos del
católico español aunque pert e n e c i e r a a la « i n t e lligentsia», a Bultmann; ni
del cielo de los ángeles con
liras al cielo de los astronautas. El m u n d o de la civilización tecnológica, además, con sus aparatosos milagros, ha llegado de repente
a todo un p u e b l o acost u m b r a d o al «Doctores tiene
la Santa Madre Iglesia que
os sabrán responder», y ese
pueblo se encuentra así en
medio de un enorme desnivel entre su absoluta ignorancia de los problemas intelectuales más elementales
conectados con su fe y la fascinación de esos milagros
técnicos y científicos. Su
m u n d o de valores morales
ha comenzado, por o t r a parte, a ser desmontado por un
freudismo y cientismo baratos, que hasta se producen
en la pequeña pantalla, y lo

132

J o s é M * D i e z - A l e g r i a , a u t o r d e un c o n t r o v e r t i d o libro: «El C r e d o q u e h a d a d o s e n t i d o a
mi v i d a » . Y u n a de l a s p e r s o n a l i d a d e s m á s s o b r e s a l i e n t e s d e l p e n s a m i e n t o c a t ó l i c o e n
España.

religioso ha comenzado a
funcionar en estos años, incluso a nivel consciente,
como puro hábito social: bodas, funerales, Navidad, etc.,
y sus contenidos son considerados, incluso a nivel
popular, como míticos e infantiles.

CONCLUSION
La historia de estos cinco
años de inserción de la Igle-

sia en la nueva sociedad democrática española no ha estado, pues, exenta de miedos, aprensiones, esperanzas
m á s bien f r u s t r a d a s y tensiones. En mi opinión, además, esa Iglesia ha sufrido
un desgaste suplementario
a q u e j a d a como lo ha estado
por un complejo de inferioridad superpuesto al ya
a p u n t a d o c o m p l e j o de
apocalipsis, y, sobre todo,
por los cartuchos gastados
en recuperar una posición

política y social sólida, un
poder y una relevancia sociales. Pero entiendo que el empeño por esa recuperación
(3) está animado incluso por
(3) El énfasis puesto en la relevancia
socio-politica no debe ser entendido ni
única ni primordialmente como mero
afán de poder político y social para
dominar las conciencias o gozar de
privilegios —sin que en la praxis histórica haya quedado excluida una cosa
así, ex'identemente—, sino que, además de obedecer a una reacción de
miedo ante el hecho de que la fe quede
reducida al universo de lo meramente
opinable y al mundo de la conciencia
personal, ha sido y es la forma de
creencia del español. El catolicismo
español es esencialmente sociológico y
biológico, de casta, en ecuación perfecta con la calidad de españolidad. Es
España la que es católica y los españoles son católicos por nacer españoles,
ni siquiera necesitan hacer una opción

el espíritu del pontificado de
Juan Pablo II y que se seguirá en esa línea en adelante. No sé si se puede hacer
mucho para evitarlo y me
temo que volvamos a oír con
mayor fuerza aún que en est o s a ñ o s p a s a d o s el
anacrónico ruido.de la lucha
entre clericalismo y anticlericalismo, pero debe hacerse
personal por la fe. Así han funcionado
las cosas en nuestra historia, y, a pesar
de la renuncia a la tesis de la unidad
católica de los españoles y de la aceptación del Estado laico y del pluralismo filosófico de nuestra sociedad,
así se siguen viendo por la inmensa
mayoría de ios españoles y de la Iglesia
jerárquica misma. «A rebours», la
irrelevancia social cultural y política
de la fe y de la Iglesia aparecen como
descatolización, ateización, imposibilidad del creer, etc.

todo lo posible para que no
vuelva a aparecer ni en sombra el viejo fantasma de la
guerra religiosa ni de la Cruzada. Una de las cosas más
positivas de estos años, del
75 al ochenta, es que, aun en
medio de luchas y dificultades, miedos y deseos de relevancia socio-política, no se
ha pronunciado esta palabra
y se ha crecido de algún
modo en la tolerancia. Y el
propio m u n d o laico más responsable, en la escasa medida en que lo laico existe entre nosotros, también parece
haber conjurado sus propios
f a n t a s m a s . Para un país
como éste, y pese a todo, me
parece que esto f u n d a m e n t a
la esperanza. • J. J. L.

P r e s i d e n c i a d e la A s m m b l e a P l e n a f l a d e l E p l a c o p a d o E a p a ñ o l , c e l e b r a d a e n la C a s a d e E j e r c i c i o s d e El Plnmr e n Madrid. S e Inició la
A s a m b l e a el 23 d e f e b r e r o d e 1976. (De i z q u i e r d a a d e r e c h a , e n la f o t o g r a f í a : C a r d e n a l M a r c e l o G o n z á l e z , A r z o b i s p o d e T o l e d o y
P r i m a d o d e E s p a ñ a ; C a r d e n a l V i c e n t e E n r i q u e y T a r a n c ó n , A r z o b l a p o d e Madrid y P r e s i d e n t e d e la m e n c i o n a d a A a a m b l e a ; C a r d e n a l
B u e n o M o n r e a l , A r z o b i s p o d e Sevilla y M o n s e ñ o r Luigl D a d a g l l o , N u n c i o A p o s t ó l i c o e n E s p a ñ a ) .

133

obreros, factor

Ignacio Fernández de Castro

A

los políticos les gustan las frases hechas y los lugares comunes, y el cambio, desde la dictadura del general Franco hasta
la democracia sobre la que reina Juan Carlos I, ha estado
presidido por la frase reiterada de «la gran madurez del pueblo español», frase que se ha convertido en lugar común, en una frase
hecha, como lo fue en tiempos anteriores la inmadurez política de
nuestro pueblo y su condición de ingobernable.

134

estabilidad en el Cambio

Manuel
Fraga
Iribarne, ministro d e
la G o b e r n a c i ó n d u r a n t e loa d r a m á t i c o s
s u c e s o s que, en
m a r z o d e 1976, c a u saron varios muert o s y e l e v a r o n la t e n s i ó n y la m o v i lización o b r e r a e n
E u s k a d l . (Ramón RodriQuez).

Vista exterior d e la
c a t e d r a l d e Vitoria,
d u r a n t e la
c e l e b r a c i ó n d e los
f u n e r a l e s por l a s
t r e s v i c t i m a s d e los
s u c e s o s del 3 d e
m a r z o d e 1976.

E

L pueblo en toda formación social es un
amplio colectivo de seres h u m a n o s
permanentemente identificado por sus comportamientos en relación con el poder, y esto
es así porque el «pueblo» en sí mismo es un
concepto político que señala u n o de los dos
términos de la relación poder/pueblo, eje sobre el que se estructura el Estado. Todo poder dictatorial requiere un pueblo i n m a d u r o
e ingobernable, como todo poder democrático se basa sobre la «madurez» del pueblo,
sobre su sentido de la responsabilidad. En el

Estado español bastó la muerte del dictador
para que el pueblo de la noche a la m a ñ a n a
m a d u r a r a y a los políticos de la nueva situación se les llenara la boca de alabanzas
sobre el gran sentido de la responsabilidad
del pueblo español.
Pero el pueblo es algo m á s que un concepto
político que señala el término de una relación y su real m a d u r e z o función estabilizadora en el c a m b i o político, más que una
frase que expresa el c a m b i o del poder. El
pueblo es un conglomerado de grupos socia-

135

les, configurados p o r identificaciones complejas según coordenadas sociales definitorias de edad, sexo, actividad, grado de instrucción, integración, valoración social, y
posición económica, con intereses coincidentes y divergentes y en ocasiones contradictorios, e n t r a m a d o s entre sí por fuerzas de
cohesión y en p e r m a n e n t e peligro de disociación por las fuerzas disgregadoras coexistentes. La frase de la m a d u r e z relata por
boca de los representantes del poder el acontecimiento de su nueva legitimación y tiene
el mismo valor que la frase c o n t r a r i a en que
la legitimación del poder a u t o r i t a r i o se encontraba en la inmadurez de los subditos, en
su menor edad política.
Si nos a d e n t r a m o s en el proceso del c a m b i o
político tal como se ha desarrollado en nuestro país en los cinco últimos años, podemos
intentar desvelar en sus aspectos esenciales
la función que en el mismo ha desempeñado
el grupo social homogéneo —dentro de ese
conjunto m á s amplio que conforma al pueblo— f o r m a d o por la población activa asala-

riada, grupo que para entendernos, y sólo
para entendernos, llamamos «obrero», sin
confundirlo con la «clase obrera» que responde como concepto a una relación social
distinta con un contenido diferenciado. El
grupo «obrero», formado por los activos asalariados y cuya función en el c a m b i o es el
objeto de este trabajo, puede tener un comportamiento de «clase obrera», pero puede
también no tenerlo y, por ello, hay que distinguirlos de la «clase obrera», pues se t r a t a ,
desde luego, de dos cosas distintas. « La clase
obrera» es uno de los términos de la relación
social antagónica «lucha de clases», en tanto
que el grupo social «obrero», o conjunto de
activos asalariados, es un concepto con el
que se identifica a un grupo de la población
cuya homogeneidad la adquiere por su doble
condición de ser «activo» y de ser asalariado.
Este grupo social, en algunas circunstancias
y momentos históricos, puede, en su totalidad o en parte, tener c o m p o r t a m i e n t o s de
lucha de clases y conformar, por lo tanto, el
término de esta relación, el término que se

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E l e c c i o n e s s i n d i c a l e s e n la «SEAT» d e B a r c e l o n a , e n 1975.

136

identifica con «clase obrera», pero esto no
ocurre necesariamente, ni, desde luego,
puede servir para definir al grupo de activos
asalariados. Esta matización parece necesaria ya que de la misma forma que el poder
democrático proclama la «madurez del pueblo», cuando en realidad sólo nos relata el
acontecimiento de su nueva legitimación, los
partidos y organizaciones sindicales «obreros» proclaman su condición de «clase» para
legitimarse como alternativas o proyectos de
poder, cuando en realidad tan sólo a s u m e n
los intereses de un grupo social el «obrero»,
creándose una fuerte confusión en los análisis.
Si tomamos como referencia de los sindicatos y aun de los partidos socialistas y comunistas la «clase obrera» es difícil que lleguemos a comprender sus c o m p o r t a m i e n t o s po•Todo el d e s l i z a m i e n t o q u e s u p o n e el q u e F r a g a y Areilza — e n la
f o t o g r a f í a — p a s e n d e r e p r e s e n t a r la e x t r e m a a p e r t u r a d e l
Movimiento», a la e x t r e m a ala c o n s e r v a d o r a d e la d e m o c r a c i a ,
r e s u l t a i m p e n s a b l e sin ia p r e s e n c i a o b r e r a e n la p u n t a d e l
cambio.

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U n a e s c e n a f r e c u e n t e e n la E s p a ñ a d e n u e s t r o s d í a s .

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En f e b r e r o d e 1 9 7 7 J o s líderes de C o m i s i o n e s O b r e r a s , M a r c e l i n o
C a m a c h o , y d e la UGT, N i c o l á s R e d o n d o , q u e e n g l o b a n e n s u s
S i n d i c a t o s a la m a y o r p a r t e d e la p o b l a c i ó n o b r e r a d e la n a c i ó n ,
t u v i e r o n u n e n f r e n t a m i e n t o d i a l é c t i c o a n t e l a s c á m a r a s d e TVE
(por l l a m a r l o d e a l g u n a m a n e r a ) , q u e d i o al p a í s u n a p o b r e
i m p r e s i ó n d e s u s a p t i t u d e s p a r a r e p r e s e n t a r a la g r a n m a s a
trabajadora española.

líticos y reivindicativos en el cambio tal
como se ha producido en estos últimos cinco
años, si la referencia es la del grupo social
f o r m a d o por los activos asalariados las probabilidades de llegar a un análisis acertado
son mucho mayores.
Los «obreros» (cuando queremos referirnos
a la «clase obrera» e m p l e a r e m o s ese término, reservando el de obreros al grupo social
de activos asalariados) han sido factor importante del cambio y d e n t r o del mismo han
tenido una función estabilizadora a través de
sus organizaciones representativas, la clase
obrera ha brillado prácticamente por su ausencia y sólo, aquí y allá, algunos comportamientos específicos nos pueden permitir
a f i r m a r que la lucha de clases, a u n q u e soter r a d a , no ha dejado de estar presente en la
historia que hemos vivido.
Aunque sea brevemente, es necesario hacer
algunas precisiones para caracterizar al
grupo obrero y poder llegar a c o m p r e n d e r la
doble vertiente que hemos señalado: los
obreros han sido factor i m p o r t a n t e del cambio político; los obreros representados por
sus organizaciones, han d e s e m p e ñ a d o dentro del cambio una función estabilizadora
que explica la forma pacífica del c a m b i o y su
éxito real.
La homogeneidad del grupo considerado se
la otorga su doble carácter de ser «activos»,

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L o s m i n e r o s s u f r e n l a s c o n s e c u e n c i a s d e la p r o b l e m á t i c a l a b o r a l c o n el a g r a v a n t e d e u n a s c o n d i c i o n e s d e t r a b a j o i n s o s t e n i b l e s .

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Una « p i n t a d a » e n u n b a r r i o d e B a r c e l o n a , h a c i é n d o s e e c o d e la p r o b l e m á t i c a l a b o r a l q u e a f e c t a a g r a n p a r t e d e l a s e m p r e s a s d e l p a í s .

139

este punto es realmente i m p o r t a n t e el papel
de las organizaciones tanto sindicales c o m o
políticas. Para encontrar el elemento de homogeneidad del grupo «obrero», y no los
elementos heterogéneos que lo parcelan en
su interior, debemos plantearnos su relación
con los grupos sociales de inactivos y de no
asalariados, y para ello no tenemos m á s remedio que considerar el concepto de «valor»
que es el clave para entender esta doble relación.

Un m o m e n t o d e la r u e d a d e p r e n s a c o n v o c a d a por CC.OO. y UGT,
con asistencia de sus líderes, Marcelino C a m a c h o y Nicolás
R e d o n d o , para d a r a c o n o c e r su p o s t u r a a n t e el Decreto-Ley d e
r e g u l a c i ó n s a l a r i a l p r o p u e s t o p o r e l e n t o n c e s m i n i s t r o d e Econ o m í a Abril M a r t o r e l l .

lo que les distingue y separa de la población «inactiva», y de ser asalariados, condición ésta que los distingue del resto de la
población activa no asalariada, tanto de los
empresarios como de los t r a b a j a d o r e s independientes o «familiares». Dentro del grupo
es necesario hacer notar que esta doble homogeneidad no es lo suficiente como para
que no puedan descubrirse grupos heterogéneos y diferenciados entre sí, así tenemos la i m p o r t a n t e diferencia entre los activos con empleo y los activos sin empleo o
parados, las que se producen como consecuencia de la distinción entre t r a b a j o manual o «intelectual», y las que son consecuencia de la división social del t r a b a j o y
de su división técnica. El g r u p o «obreros»
aunque homogéneo en su relación con los
inactivos y con los activos no asalariados,
aparece en su interior f u e r t e m e n t e fraccionado y dividido, hecho este i m p o r t a n t e para
comprender sus c o m p o r t a m i e n t o s como
grupo, comportamientos que tienen que pasar en su misma elaboración por un proceso
en el que luchan intereses contradictorios y
donde se manifiestan las hegemonías. Sobre

140

Con el fin de no complicar el análisis tomaremos como «valor» su equivalente general o
dinero y el valor creado durante un período
anual la renta nacional, aún cuando estos
c o n c e p t o s no s e a n , d e s d e luego, intercambiables. La primera cuestión que
salta a la vista en la Contabilidad Nacional y,
desde luego, en la realidad, es que la «titularidad» de la renta en su conjunto y también
del «valor» creado, cualquiera que sea su
distribución interna, corresponde no a la totalidad de la población sino a una sola parte,
coincidente en líneas generales con la población activa (existen también los titulares
«rentistas» y «pensionistas» que no son población activa y que perciben, en su mayor
parte como salarios diferidos, a través de
sistemas de seguros una pequeña p a r t e de la
renta nacional).
Este p r i m e r «hecho» constatable, divide la
población en dos conjuntos: los titulares de
valor y aquellos otros que no tienen la titularidad de valor y que económicamente son
«dependientes» de los titulares de valor. En
general en este segundo grupo se encuentran
las bases familiares de los titulares de valor,
sean estos «obreros», «empresarios» o trabajadores independientes. La relación entre el
grupo «obrero» y los inactivos que de ellos
dependen (mujeres en el hogar y jóvenes y
niños principalmente) son relaciones marcadas por la dependencia económica, por la
jerarquía, por el hecho de que la actividad de
los «activos» crea o da titularidad de v a l o r e n
tanto que la actividad de los «inactivos»
—aunque sea agotadora— no crea ni da titularidad de valor. Son en definitiva relaciones
de poder/subordinación, en las que el p o d e r
se encuentra en el grupo «oorero». En las
organizaciones políticas y sindicales de la
«clase obrera», el grupo obrero afirma esta
titularidad del valor asumiendo la representación de los inactivos dependientes, lo que
permite confundir sus intereses de grupo (activos asalariados) con los intereses de la clase, aún cuando evidentemente no son los

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C a r l o s F e r r a r S a l a t , el l í d e r d e los e m p r e s a r i o s : « ¡ ¡ R e a c c i o n e m o s ! ! » , p r o c l a m a el c a r t e l a n u n c i a d o r d e la c o n v o c a t o r i a

mismos. La aparición de movimientos feministas, la llamada rebelión general de los
jóvenes, el conjunto de los movimientos hoy
en alza de los marginales (grupos no titulares
de valor), y su contestación a las organizaciones obreras muestran que lo dicho no es
una elucubración teórica, sino una realidad
y la toma de conciencia de una situación de
dominados distinta a la conciencia obrera
que sitúa a ésta en un relativo privilegio y a
los obreros en el conjunto amplio de los detentadores del poder. Explica, desde luego,
la función estabilizadora del grupo «obrero»
dentro del cambio que se realiza a través de
sus organizaciones sindicales y partidos.
La segunda cuestión que aparece a través del
examen del «valor», es que la distribución de
la renta entre sus titulares, no es una distribución equitativa, el grupo «obrero» aún
siendo con mucho el más i m p o r t a n t e cuantitativamente, percibe en su conjunto una
parte de la renta relativamente menor, en
tanto que los empresarios se llevan también
relativamente y a su n ú m e r o la parte del
león. Este segundo hecho expresa el contenido esencial del contencioso que enfrenta
al grupo «obrero» con el grupo empresarios
especialmente, contencioso que tiene dos ver-

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tientes, la primera sobre el reparto del valoi
que se crea en las empresas, donde los dos
grupos están presentes, la segunda sobre la
titularidad misma de los mecanismos en que
se apoya la creación de valor, la primera se
manifiesta en la lucha reivindicativa económica que se establece principalmente a
través de los sindicatos, la segunda más profunda y m á s radical alcanza a la propiedad
privada de los medios de producción que detentan los empresarios y que se expresa
como objetivo final estratégico de la lucha
política o implantación de la sociedad socialista.Parece indudable que este segundo contencioso, el que separa a los activos y que
preside las relaciones entre ellos, se encuentra situado en el orden del Valor, y no
entre el valor y el no-valor, que caracteriza
las relaciones entre activos e inactivos, se
sitúa en el orden del poder, su conquista o su
participación en el mismo y es, por lo t a n t o
muy sensible a las circunstancias coyunturales en sus expresiones tácticas.
La crisis política que desencadena la muerte
de Franco, y la incidencia progresiva de la
crisis económica, influyen directa y decisivamente en que el contencioso que enfrenta
al grupo obrero (activos asalariados) con el

141

resto de los activos, se resuelva (en t é r m i n o s
puntuales que no excluyen se m a n t e n g a n objetivos estratégicos pero aplazados sin fecha)
en el pacto y en el consenso, pacto cuyo contenido político es el cambio de la dictadura a
la democracia y su asentamiento, y cuya
base económica en el orden del valor es la
defensa ante la crisis que afecta al valor en su
conjunto. La crisis hace que no se trate ya de
m e j o r a r el reparto sino de contener las pérdidas y las posiciones respectivas. Por ello el
grupo obrero ha sido un decisivo factor del
c a m b i o y un grupo con una clara función
estabilizadora a través de sus organizaciones
políticas y sindicales.
LA SECUENCIA DE LOS
H E C H O S CONFIRMA EL
ANALISIS P R E C E D E N T E
Franco se muere el 20 de noviembre de 1975
y este hecho abre el primer período de la
transición, período que se cierra en junio de
1976 y con la caída del gobierno Arias Navar r o primer gobierno de la m o n a r q u í a .
El movimiento obrero en este período de
siete meses aparece como un factor decisivo
para que el c a m b i o político no se detenga en
un continuismo más o menos aperturista
bajo el alicorto «espíritu del 12 de febrero».

Todo el deslizamiento que supone el que
Fraga y Areilza, pasen de representar la ext r e m a a p e r t u r a del «Movimiento», a la ext r e m a ala conservadora de la democracia,
resulta impensable sin la presencia obrera
en la punta del cambio.
Basta para c o m p r e n d e r la importancia de la
movilización obrera en el d i n a m i s m o del
cambio político considerar que según datos obtenidos a través de la información de
prensa la conflictividad laboral, que el
cuarto trimestre de 1975 contabilizaba 131
conflictos, y que en todo el año 1975 fue de
882, salta en el p r i m e r trimestre de 1976 a
1.974 conflictos, superando en horas perdidas y en n ú m e r o de obreros en paro a los totales del año anterior.
La breve historia de esta conflictividad que
en el mes de enero de 1976 paraliza el cinturón industrial de Madrid, y que alcanza sectores tan decisivos como los transportes (el
metro y tensiones en la Renfe), Correos y la
Banca, a d e m á s de todo el sector industrial
muestra ya los dos elementos que nos interesan. En los primeros días de enero la
huelga se desarrolla estimulada por el conjunto de las organizaciones sindicales clandestinas y apoyada por los organismos unitarios de la oposición política y actúa en el
tenso p a n o r a m a político del inmediato post-

C a r t e r o s e n p a r o , e n la c e n t r a l d e C o r r e o s m a d r i l e ñ a . (9 d e Julio d e 1976).

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H u e l g a e n la T e l e f ó n i c a d e la c a p i t a l d e E s p a ñ a .

franquismo como factor de presión a favor de
la ruptura y contra el «reformismo» que representa el gobierno Arias y dentro de un
plan general cuya culminación se dibuja
como una gran j o r n a d a de movilización ciudadana en favor del c a m b i o democrático,
pero sobre el día 15, en un m o m e n t o en que el
paro en Madrid alcanza su p u n t o máximo de
500.000 trabajadores, se inicia b r u s c a m e n t e
un cambio en la estrategia sindical y el conflicto se desprende de todos sus objetivos políticos, se limita a las reivindicaciones económicas de r u p t u r a del tope salarial im-

puesto por el gobierno, y se sustituye el principio de la negativa a toda negociación a
nivel de empresa. En las reuniones de los
dirigentes del conflicto que forman los distintos comités de huelga, se enfrentan dos
posturas: la de aquellos que desean que el
conflicto se convierta en una huelga general
de carácter político de enfrentamiento directo contra el gobierno, postura que sostienen los grupos asambleístas y los partidos
radicales minoritarios, y la postura moderada de los sindicatos, de CC.OO., de UGT
principalmente, que sostienen la necesidad

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c o n f l i c t o q u e llevó a c a b o e n p e t i c i ó n d e s u s r e i v i n d i c a c i o n e s l a b o r a l e s , e n n o v i e m b r e d e 1977.

de terminarlo obteniendo el m á x i m o de concesiones económicas siendo ésta la postura
que termina imponiéndose. La función estabilizadora dentro de una dinámica de
c a m b i o aparece ya en ese p r i m e r m o m e n t o
de la transición. La prudencia política, el
temor de que el proceso de la transición se
i n t e r r u m p a violentamente por una reacción
del ejército, la necesidad de m o s t r a r la presencia de una fuerza controlada, tanto para
la movilización como p a r a la desmovilización, y la estrategia general política del
PCE y del PSOE condicionada por sus pactos
respectivos en el nivel político, son det e r m i n a n t e s en este cambio de la estrategia
sindical.
Por esas mismas fechas la huelga de enseñanza es especialmente significativa: La
enseñanza privada en Madrid se había incorporado masivamente al conflito a n i m a d a
y sostenida por un i m p o r t a n t e movimiento
«asambleario» en el que los representantes
de CC.OO. eran minoritarios; la enseñanza
estatal, donde el movimiento existente dentro de las escuelas estatales aparecía dominado por CC.OO., no se incorpora a la huelga
de la privada y hasta espera que esta entre en
su fase de liquidación para iniciar por su
p a r t e un paro generalizado a toda España en

144

los meses siguientes. En la estrategia sindical a finales de enero opera el escalonamiento de las huelgas por sectores y por
zonas pero evitando cuidadosamente su
coincidencia y su conversión en una huelga
general con carácter político. Cuando las
huelgas de Madrid han sido p r á c t i c a m e n t e
liquidadas por los acuerdos a nivel de empresa, se inician acciones en Barcelona, y el
Bajo Llobregat conoce una huelga general
importante a u n q u e fuertemente controlada
por CC.OO.
Durante todo este período y en el interior del
movimiento obrero se desarrolla una batalla
en torno a la dirección del movimiento, entre
las centrales sindicales CC.OO., UGT, USO y
STV en el país vasco, y los movimientos
asamblearios que conocen su momento m á s
importante. El p u n t o de más elevado d r a m a tismo de esta lucha se produce en Vitoria en
los primeros días de marzo. En febrero las
e m p r e s a s m á s i m p o r t a n t e s de Vitoria
inician una huelga reivindicativa que lent a m e n t e se va convirtiendo en una huelga
general con una fuerte presencia en la calle
como consecuencia de las manifestaciones
obreras y sus a s a m b l e a s públicas fuera de las
fábricas que permanecen cerradas por decisión empresarial. Las autoridades vacilan

entre la represión y la permisividad, y el día
3 de marzo está convocada una huelga general, concentración y asamblea en un punto
de la ciudad. La tragedia se produce a primera hora de la m a ñ a n a por la intervención
violenta de las fuerzas de Orden Público que
disparan contra los obreros que intentan
reunirse produciendo 4 muertos y un elevado
número de heridos. La ciudad entera se paraliza y la protesta se extiende a todo el país
vasco en una huelga generalizada y manifestaciones masivas. Una nueva muerte, la de
un manifestante ocasionada por la policía en
Basauri, eleva la tensión y la movilización
obrera en Euskadi, hasta el p u n t o de que el
gobierno y en especial Fraga que desempeña
la cartera del Interior se ven obligados a dar
amplias explicaciones t r a t a n d o de salvar sus
responsabilidades.
A partir de este m o m e n t o la crisis del gobierno Arias es inevitable, y las organizaciones sindicales y los partidos obreros

comprenden hasta que punto la situación se
les puede ir de las manos, si la dinámica del
cambio no se enfrenta con la crisis económica.
En el segundo trimestre del año 1976, la conflictividad obrera desciende rápidamente,
sólo alcanza 201 conflictos frente a los 1.174
del trimestre anterior, aunque al aproximarse el verano se anuncia un otoño caliente, si no se llega a un acuerdo político y
económico general entre las fuerzas aperturistas del movimiento y la oposición democrática.
El cambio de gobierno y la iniciación de las
conversaciones entre el presidente Suárez y
los líderes de la oposición df cara al cambio
político pactado, resulta decisivo para comprender la caída de la conflictividad en el 3.°
y 4.° trimestre (94 conflictos se registran en
el 3.° y 163 en el 4.°). La estrategia sindical
estabilizadora surte sus efectos y el movimiento asambleario se encuentra en retro-

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A s a m b l e a c o n t r a el p a r o c e l e b r a d a e n el c i n e «Madrid», e n julio d e 1978.

145

ceso. El otoño no es «caliente» y la presencia
controlada obrera como factor p e r m a n e n t e
del c a m b i o se evidencia en la j o r n a d a del 12
de noviembre convocada por los sindicatos
como protesta contra la carestía de vida y las
medidas económicas del gobierno, y que fue
seguida por unos dos millones de t r a b a j a d o res. Esta j o r n a d a tiene el doble efecto de señ a l a r la fuerza obrera y el que ésta se en- *
cuentra controlada, al propio tiempo para
encauzar limitándolo el descontento obrero
ante los avances inexorables de la crisis.
En el año 1977, con una conflictividad moder a d a (458 conflictos en todo el año), el movimiento obrero juega un i m p o r t a n t e papel
estabilizador. Es el año de los acuerdos de la
Moncloa, aceptados por las centrales sindicales ya reconocidas por el poder, el año en
el que las centrales formalizan su asentamiento en las empresas por c a m p a ñ a s
permanentes de prospección p a r a a u m e n t a r

sus bases militantes, año t a m b i é n donde el
acontecimiento desestabilizador más importante con intervención de las masas se
produce en el mes de mayo en Euskadi con
motivo de la semana proamnistía, con fuertes intervenciones de la fuerza pública, cinco
muertos, y paro total.
En 1978 la conflictividad sigue descendiendo
(305 conflictos en el año), la crisis se agudiza
en cifras de p a r o cada vez m á s a l a r m a n t e s .
Los graves acontecimientos desestabilizadores que van a c o m p a ñ a n d o p u n t u a l m e n t e al
proceso del cambio pactado, algunos de los
cuales han quedado ya reflejados, van señalando una lenta pero indudable modificación en los c o m p o r t a m i e n t o s m á s significativos del «grupo» obrero desde un
punto (acontecimientos de Vitoria) en que
las movilizaciones obreras son la consecuencia de la reacción de protesta por las
intervenciones violentas de las fuerzas de

L o s t r a c t o r e s b l o q u e a n d o la c a r r e t e r a n a c i o n a l VI, a la a l t u r a d e R i e g o d e la V e g a , d u r a n t e l o s a c t o s d e p r o t e s t a q u e l l e v a r o n a c a b o l o s
c a m p e s i n o s d e L e ó n J u n t o c o n l o s d e B u r g o s y La Rioja, e n f e b r e r o d e 1977.

146

Lo* c o n f l i c t o s e n el c a m p o t i e n e n r e i v i n d i c a c i o n e s p r e c i s a s q u e n o a d m i t e n d e m o r a s .

orden público, hasta otro en que las movilizaciones se desarrollan como protesta de
las acciones desestabilizadoras de tuerzas
situadas a su izquierda.
En 1978, se celebran las p r i m e r a s elecciones
sindicales libres y en ellas los resultados
muestran ya que a principio de este año el
sindicato mayoritario es CC.OO. seguido a
una cierta distancia de UGT y ambos m u y
destacados de las centrales USO, SU y CSUT.
La CNT aparece como un sindicato muy minoritario y en plena crisis, los movimientos
asamblearios prácticamente han q u e d a d o
reducidos a movimientos testimoniales en
algunas empresas. En Euskadi, el sindicato
ELA-STV, vinculado al PNV, es el sindicato
mayoritario seguido por la UGT y a m u c h a
distancia por CC.OO. La coincidencia en
términos generales de la implantación sindical, con la implantación política de los
partidos dentro del grupo obrero, muestra
mejor que otros indicadores la integración
del grupo obrero en el pacto que preside el
cambio y el consenso que d u r a n t e el período
hace posible la reforma constituyente.
En los últimos años del período, la presencia
cada vez más importante de movimientos
«radicales» de grupos inactivos marginados

del orden del valor y del poder donde Se .encuentra el movimiento obrero, tales como los
movimientos ecologistas y feministas, y su
no fácil relación con los movimientos sindicales que pese a todo pretenden «capitalizarlos», evidencian la existencia de la
grieta que en el análisis teórico señalábamos, entre el grupo obrero y los inactivos dependientes, r u p t u r a que afecta gravemente al concepto mismo de clase obrera.
El acuerdo marco entre la UGT y la central
patronal CEOE, al que se adhiere USO, así
como la discusión en torno al Estatuto de
los Trabajadores, hechos a m b o s situados en
la frontera de los años 1979 y 1980, con la separación de esta estrategia de CC.OO. que
queda aislada y en una posición difícil, marcan el inicio de una nueva etapa, en la que el
cambio ya ha t e r m i n a d o su ciclo y los intereses fracciónales en el interior del grupo
obrero se van a imponer sobre una política
d o m i n a n t e m e n t e unitaria en el período del
cambio y expresión del interés general del
grupo de los activos asalariados, interés que
convirtió al grupo obrero en factor esencial
del c a m b i o y a sus organizaciones en los instrumentos de estabilización del período. •
I. F. de C.

147

TASA DE PARO POR PROVINCIAS

LA C R I S I S DE LOS 70
Más que insistir en las características (factores causales, manifestaciones, efectos) de la
crisis económica internacional de los 70,
conviene subrayar, de entrada, tres puntos
acerca de las peculiaridades que ésta ha presentado en la economía española:
1.°

148

Como en la mayor parle de los países occidentales, en España también la crisis de
los 70 cierra una fase precedente de auge,
subdividiendo el período 1960-80 en dos
etapas claramente diferenciadas: la dominada, aun con vacilaciones interme-

(II t r i m e s t r e 1979)

dias, por un fuerte crecimiento, que se
prolonga casi tres lustros, y la inscrita ya
definitivamente durante el último largo
quinquenio en la crisis de la economía
internacional. Pero ambas situaciones se
producen aquí con especial intensidad, lo
que hasta cierto punto contribuye a singularizar, dentro de unas coordenadas
comunes, el caso español. Pues si durante
los años 60 y hasta 1973 la industria española registra, con la de Japón y en el
marco de los países de la O.C.D.E., el
ritmo más fuerte de expansión, cercano a
una tasa interanual de crecimiento real
del 10 por 100, es igualmente cierto que la
crisis posteriores en España más genera-

La larga crisis
José Luis García Delgado

C

ON un nivel de paro tres veces superior al de 1975 (que puede
llegar a afectar prácticamente al 13 por 100 de la población
activa al finalizar el año), con un índice de inversiónp que
apenas equivale al 75 por 100 del de hace un lustro, con un déficit
global presupuestario que por primera vez se acercará a los 500.000
millones de pesetas y con un crecimiento negativo del producto interior bruto, 1980 no es, desde luego, un año propicio para cerrar un
balance de la evolución de la economía en el período de transición
hacia la democracia en la España actual. De hacerse, no registraría
sino una prolongada caída iniciada ya casi simultáneamente con ese
acontecimiento capital para la historia española de los 70 que es la
muerte de Carrero Blanco; un «dramático deslizamiento» que (aun
con las breves y parciales interrupciones que quepa atribuir a los
Pactos de la Moncloa y a la política económica de los últimos meses
de 1977) constituye una de las principales amenazas para la continuidad y profundización del propio régimen democrático y que, sin
duda, es el factor explicativo principal del último y reciente cambio de
Gobierno. Pero lo que se pretende con estas líneas es no tanto repetir
con más o menos detalle los datos que puntualizan esos resultados,
cuanto ofrecer elementos de reflexión para enjuiciar no sólo la profundidad de una situación de crisis económica, sino también la
responsabilidad que la política económica de la transición ha contraído, así como para apreciar el peso de los problemas que en este
ámbito hereda el nuevo decenio.
Iizada y espectacular, con una actividad
industrial que durante el último lustro
(1975-1979) arroja una tasa media de
crecimiento anual cinco veces menor que
la conseguida en la etapa precedente.

2.°

Debe considerarse asimismo la radical diferencia que exhibe por lo que respecta a
la incidencia sobre el capitalismo español
la crisis actual en relación con la de los
años 30. En el decenio de 1930 y en el de
1970 la crisis económica mundial coincide con un proceso de cambio político
interno, agudizando en una y otra dirección los problemas planteados: pero así
como la Gran Depresión sólo tardía, mi-

tigada y parcialmente afecta a la entonces
muy aislada economía española, la crisis
de los 70 golpea frontal e intensamente a
un país que ha alcanzado, después de tres
lustros de fuerte crecimiento, un alto
grado de interdependencia con la economía mundial y, en especial, con la europea. Sin que los intentos por retrasar artificialmente
o disimular demagógicamente el impacto de esa crisis —durante
los últimos gobiernos del franquismo y
los primeros de la Monarquía— hayan
conseguido otra cosa que hacer más
traumática la inevitable asimilación por
la sociedad española de una crisis compleja, duradera y de alcance mundial.

149

El e d i f i c i o d e l INI ( I n s t i t u t o N a c i o n a l d e I n d u s t r i a ) , e n Madrid.

3.°

El tercer punto es, precisamente, esa más
tibia y vacilante política económica que
aquí se ha aplicado para combatir, compensar o asimilar el impacto de la crisis,
hecho que en cierta forma también singulariza la posición española en el marco de
los países industriales avanzados. Así, a
una posición de partida quizá ya desfavorable (por la mayor intensidad de la etapa
de inflación de demanda que precede a la
crisis: la inflación española se despega de
la de los países europeos con claridad en
1973), se une un tratamiento inicial desa-

fortunado de los primeros embates del
cambio de situación económica, perdiéndose además un tiempo precioso
para intentar ajustes y correcciones. Y los
últimos años —con la complejidad adicional que proviene, nunca debe olvidarse, de la complicada y siempre amenazada construcción de un régimen democrático— tampoco han registrado la definición de una política vigorosa frente a la
crisis, generalizándose a la vez crecientes
tensiones reivindicativas, con caída muy
pronunciada de los excedentes empresariales, que dificultan adicional mente el
tratamiento de los problemas planteados.
El resultado conjunto de todo ello —incidencia frontal e intensa de la crisis, y falta de
respuesta adecuada— se traduce no sólo en
una atonía productiva y en una caída sostenida y m u y i m p o r t a n t e de la inversión, sino
también en la nueva entidad que a lo largo
del último quinquenio adquieren algunas
características, algunos problemas involucrados en el propio modelo de crecimiento de
la etapa precedente, pero de algún modo entonces e n m a s c a r a d o s por las más que notables tasas de expansión de los años 60.
PROBLEMAS FUNDAMENTALES

U n a d e l a s n u m e r o s a s e i n f r u c t u o s a s e n t r e v i s t a s e n t r e la d e l e g a c i ó n e s p a ñ o l a y la c o m u n i t a r i a , p a r a t r a t a r d e e n c o n t r a r u n a
s a l i d a a la a s p i r a c i ó n d e E s p a ñ a d e i n g r e s a r e n el M e r c a d o
C o m ú n . (En la f o t o g r a f í a , A l b e r t o U l l a s t r e s , a la i z q u i e r d a d e la
f o t o , e n p r i m e r p l a n o , s a l u d a n d o al d e l e g a d o d e la C o m u n i d a d
E u r o p e a . H e l m u t S i g n s t , e n m a r z o d e 1970).

150

En efecto, sin cambios cualitativamente importantes durante el período 1974-80 en las
relaciones técnicas y estructurales que han
caracterizado el proceso de acumulación de
los lustros anteriores, lo que cada vez destaca con más relieve del último quinquenio
es la nueva dimensión adquirida por determinados condicionamientos definitorios e
inseparables del desarrollismo franquista.
En otros términos: la crisis ha realzado la
importancia de ciertas hipotecas propias de

F o t o g r a f í a t o m a d a t r a s la firma d e l « P a c t o d e la M o n c l o a » . De i z q u i e r d a a d e r e c h a : T i e r n o G a l v á n , d e l P S P ; S a n t i a g o Carrillo, d e l PCE;
Trlglner, d e l P S C - P S O E ; J o a n R e v e n t ó s , d e l P S C - P S O E ; F e l i p e G o n z á l e z , d e l P S O E ; A J u r l a g u e r r a , d e l PNV; e l P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o ,
A d o l f o S u á r e z ; F r a g a Iribarne, d e A l i a n z a P o p u l a r ; C a l v o S o t e l o , d e UCD; R o c a J u n y e n t , d e Minoría C a t a l a n a . ( F u e f i r m a d o por el
P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o y l o s p o r t a v o c e s d e l o s g r u p o s p a r l a m e n t a r i o s , e n el P a l a c i o d e la M o n c l o a , el 27 d e o c t u b r e d e 1977).

la estructura productiva y del marco institucional característicos de la etapa de expansión inmediatamente anterior. Es a lo que
conviene referirse ahora.

necesidades de capital del sistema productivo español. Este doble proceso de ahorro
de trabajo e intensificación del capital se
ha visto reforzado, además, por dos facto-

Comenzaré por los dos problemas más estrictamente vinculados a la estructura productiva:
a)

Resulta imposible no situar en primer lugar el problema del paro o, con mayor precisión, el problema que plantean las nuevas dimensiones que el desempleo tiene en
la economía española, muy directamente
relacionado con la evolución del sector industrial durante el período antes aludido.
En efecto, la posibilidad de acceder a técnicas productivas de otros países caracterizados precisamente por haber tenido
problemas de escasez de mano de obra,
una legislación laboral que ha mantenido
indiscriminadamente
la rigidez de plantillas, los bajos tipos de interés y el hecho de
que el núcleo principal del proceso de crecimiento económico se haya concentrado
en industrias que, como la química, la metálica y la energética, exigen fuertes inversiones por puesto de trabajo, son algunas
de las principales razones a que cabe
achacar el resultado, cuantitativamente
demostrado, de que la expansión de la industria se haya caracterizado, desde el
punto de vista de la tecnología empleada,
por una reducción en las necesidades de
trabajo y por un aumento paralelo en las

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El P r e s i d e n t e d e l G o b i e r n o c o n el p r o f e s o r F u e n t e s Q u i n t a n a ,
V i c e p r e s i d e n t e p a r a A s u n t o s E c o n ó m i c o s , e n el b a n c o azul d e l
C o n g r e s o . F u e n t e s Q u i n t a n a dirigió la política e c o n ó m i c a d e l
G o b i e r n o S u á r e z d e s d e f u n i o d e 1977 a m a r z o d e 1978.

151

O r g a n i z a d o por l a s c e n t r a l e s s i n d i c a l e s m a y o r l t a r i a s s e c e l e b r ó e n Madrid, el 19 d e e n e r o d e 1979, u n a m a n i f e s t a c i ó n c o n t r a el p a r o e n
la z o n a d e la P l a z a d e Castilla. (En la f o t o g r a f í a , d e d e r e c h a a i z q u i e r d a : N i c o l á s S a r t o r i u s y M a r c e l i n o C a m a c h o , d e C o m i s i o n e s
O b r e r a s , y N i c o l á s R e d o n d o , d e la UGT, e n t r e o t r o s ) .

res adicionales al cambio tecnológico. Por
una parte, la estructura de la demanda interior ha ido presionando de forma progresiva sobre aquellos bienes y servicios más
ahorradores de trabajo, en términos relativos. Y, por otra parte, la composición de
las exportaciones españolas se ha ido concentrando también en aquellos bienes con
mayores exigencias de capital por unidad
de producción. El resultado final de este
proceso es un desempleo que, al término de
1980 —ya se indicó antes la cifra—, presenta un relieve tan espectacular como
alarmante, al no poderse ya acudir —a
diferencia de lo que era habitual hasta
1973 ó 1974— a la emigración exterior de
los excedentes laborales como salida de
emergencia.
b) Tampoco el segundo problema que emerge
con especial relie\>e en los últimos años
admite sorpresa alguna: la crisis ha ocasionado no sólo un trasvase importante de
recursos hacia el exterior—el precio inmediato de la caída en la relación real de
intercambio de los países desarrollados
importadores de petróleo y materias primas—, sino también un aumento directo e
indirecto de la dependencia externa,
principalmente de productos energéticos.
De modo que el sector exterior sigue constituyendo la restricción fundamental para el

152

crecimiento de la economía española, y, en
particular, la dependencia energética cobra ahora un realce extraordinario. Aunque las dificultades de dicho sector no sólo

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Una ««pintada»» d e l g r u p o d e e x t r e m a d e r e c h a . ««Fuerza N u e v a » ,
q u e r e s u m e la « c o n c i e n c i a s o c i a l » d e d i c h a a g r u p a c i ó n p o l í t i c a . . .

se deben a los condicionamientos
derivados del mercado internacional, sino también a los resultados inevitables de una
muy deficiente ordenación sectorial, en la
que han tenido un peso decisivo los intereses del gran capital financiero español y
los dictados de poderosos consorcios internacionales. Pues, en efecto, la inadecuada regulación de los precios, la inhibición frente a prácticas sistemáticas de
despilfarro y la inapropiada política de
subvenciones y compensaciones son, entre
otros, algunos de los aspectos hoy más
llamativos de la caótica ordenación de
todo un sector, el energético, con tan poderosa influencia sobre toda la actividad
productiva.
Si esos son los dos problemas fundamentales
de la estructura productiva heredada puestos de manifiesto durante la crisis, el m a r c o
institucional de la economía española es origen, a su vez, de otras tres cuestiones básicas:
a) En primer término, la nueva dimensión
que adquiere también ahora otro viejo
problema de la industrialización en España: la financiación las empresas industriales, desde siempre aquejadas de un nivel de autofinanciación
muy reducido.
Nueva dimensión porque a las tradicionales tensiones relacionadas con la sumisión

b)

de las firmas industriales a las entidades
bancarias, se han venido a sumar otras
derivadas de una cada vez más distorsionante actuación del crédito oficial y, en
general, de los circuitos financieros privilegiados. Así, por una parte, se puede seguir hablando de un sector privado bancario más poderoso que eficiente, que con su
política de expansión encarece los servicios de intermediación financiera, y cuya
posición hegemónica se ha reforzado durante los úhimos lustros, a veces, como es
el caso del mercado bursátil, en perjuicio
precisamente de las empresas industriales.
Por otra parte, en fin, se hace día a día más
apremiante la revisión de toda la política
de crédito oficial y, con mayor generalidad, de toda la política de financiación
privilegiada, cuyos efectos no sólo han
sido con frecuencia distintos de los buscados —impulsando en muchas ocasiones la
tendencia de empresas y sectores productivos a situarse «al margen del mercado»—,
sino también abiertamente contradictorios con los objetivos declarados, como,
por ejemplo, en el ámbito de la política de
desarrollo regional.
Fuente de problemas de contenido institucional es también la empresa pública, y
fundamentalmente
la empresa pública in-

Viven d e la m e n d i c i d a d a n t e la dificultad p a r a e n c o n t r a r un n u e v o t r a b a j o . E s t a e s , d e s g r a c i a d a m e n t e , u n a i m a g e n r e a l d e l a s
c o n s e c u e n c i a s d e l p a r o en la E s p a ñ a d e 1980.

153

c)

diistrial. Y aunque su tratamiento sea inseparable al de todo un deficiente—por lo
ineficaz y por lo reducido en términos
comparativos— sector público de la economía española, cabe destacar aquí la
falta de criterios firmes que ha presidido la
evolución de la empresa pública en el
marco del capitalismo español de los últimos dos decenios, así como la servil dependencia de las grandes patronales a que
se han sometido las iniciativas públicas en
el terreno industrial. Servidumbre que alcanza —hay que subrayarlo— un punto
máximo con los gobiernos tecnócratas de
los años centrales del decenio de 1960,
cuando se coloca al INI al borde mismo de
la quiebra y de la pérdida total de identidad. Sin que la evolución posterior —retrasándose mes a mes, año a año el anunciado Estatuto de la Empresa Pública—
haya conseguido sentar en el terreno industrial los pilares de un sector público
que cumpla las exigencias mínimas que
requiere hoy un capitalismo avanzado:
eficacia gerencial, transparencia administrativa, avances en la investigación y en la
producción en determinados sectores, fomento de la competencia mercantil, redefinición de las relaciones laborales, etc.
Es precisamente el flanco de las relaciones
laborales o, más propiamente, industriales el que llama también poderosamente la
atención en estos últimos años. El balance
aquí para el régimen democrático es ya sin
duda positivo —como lo conseguido en el
terreno de la reforma fiscal y en el del gasto
público—, alterando radicalmente el paternalista esquema autoritariamente impuesto por el régimen anterior. Pero los
problemas no dejan ni dejarán de plantearse durante años —es el coste de la libertad— mientras se consolida el nuevo modelo de relaciones industriales basadas en
libres asociaciones patronales y sindicatos de trabajadores.

viene ahora añadir, como final, otros frentes
en los que el desafío del nuevo decenio va a
ser igualmente duro e inevitable:
1.° El a j u s t e productivo, con transformaciones sectoriales (en la agricultura, en la
industria y en los servicios) muy profundas. Este es un reto prioritario, dada la
violenta conmoción que la crisis económica internacional ha ocasionado en dos
de las bases sobre las que se apoyaba el
modelo económico de los años 60: la barata y segura disponibilidad de energía y
la fácil expulsión a mercados europeos de
los excedentes de mano de obra segregados en el interior. Con un mercado como
el presente del petróleo, «precario y enrarecido», y con la muy alta proporción actual de población en paro, la política económica española ha de redefinir sus opciones principales y, también, los instrumentos mismos para su aplicación.
Un cambio de política y de modelo económico, en suma, ciertamente comprometido, cuya complejidad se ve aumentada no sólo por el hecho de tenerse que
realizar en un marco internacional inestable e incierto, sino también y principalmente por el hecho de que ha de lie-

EPILOGO: EL DESAFIO DE LOS 80
Los problemas a p u n t a d o s en las líneas precedentes dan lugar ya a un primer catálogo
de los retos que en los próximos años van a
exigir amplia imaginación y vigorosa voluntad política si se aspira —matices al margen,
pero descartada cualquier tentación nostálgica involucionista— a hacer de la economía
española una economía homologable con las
de Europa Occidental y si se aspira, en suma,
a consolidar la democracia en España. Con-

154

L o s ú l t i m o s G o b i e r n o s d e UCD h a n t e n i d o e n e s t o s d o s h o m b r e s
u n a p o s i b i l i d a d fallida d e s o l u c i ó n p a r a l o s p r o b l e m a s e c o n ó m i c o s q u e la N a c i ó n s u f r e : De d e r e c h a a i z q u i e r d a , e n la f o t o g r a f í a .
F e r n a n d o Abril M a r t o r e l l y F r a n c i s c o F e r n á n d e z O r d ó ñ e z .

2.

varse a cabo de manera simultánea al
proceso de incorporación de la economía
española a dos esquemas de organización
territorial de diversa naturaleza: por un
lado, la Comunidad Económica Europea, y, por otro lado, el nuevo esquema de
organización territorial del Estado español consagrado en la Constitución de
1978, esto es, la formación de las Comunidades Autónomas, con lo que ello supone en términos de sustitución de una
fórmula centenaria por otra sin rodaje
previo históricamente
consistente durante el proceso de industrialización en la
España contemporánea.
Otro reto ineludible es el que plantea la
culminación de la r e f o r m a fiscal. Y
cuando hablo de «culminación» quiero
decir completar el sistema ya reformado
por el flanco de la imposición indirecta;
pero quiero decir también avanzar en el
tema del estricto control del Gasto público y, en particular, de los fondos de la
Seguridad Social; y quiero decir, igualmente, reforma de la Administración Tributaria, pues en ningún ámbito es más
cierto que en el de la fiscalidad lo que
afirmó Max Weber: «Una reforma vale lo

que valga la administración para llevarla
acabo».
3.° Finalmente, otra gran batalla a librar es la
de conseguir mayores grados de libertad
y transparencia en el mercado,pues ahí
no sólo se juega el éxito duradero de cualquier lucha antiinflacionista, sino también la eficacia de todo esfuerzo para contrarrestar y neutralizar las más gravosas
herencias, quizás, del régimen anterior en
el terreno de la política económica: un
complejo sistema de protección —con
raíces muy profundas en la historia del
capitalismo español y que tiende a favorecer prácticas inveteradas de actuación
monopolística entre sectores amplios de
la clase empresarial—y un altísimo grado
de intervenciones estatales, a veces ciertamente aberrantes (tanto como pretender que la solución a todos los problemas
pasa por la condena indiscriminada de
todo intervencionismo).
El desafío de los 80 no puede ser, a la vista de
todo ello, más serio. El capitalismo español
se encuentra hoy ante uno de los momentos,
sin duda, más decisivos de su historia. Ni el
catastrofismo ni la nostalgia van a servir
ahora para nada. O J. L. G. D.

L a s c o n s e c u e n c i a s del p a r o y el alza d e p r e c i o s s e r e f l e j a e n e s c e n a s c o t i d i a n a s c o m o la d e la p r e s e n t e f o t o g r a f í a . El d i l e m a d i a r i o y
a c u c i a n t e d e la p o b l a c i ó n e s p a ñ o l a , r e p r e s e n t a d o por e s t a a m a d e c a s a .

155

N o s h e m o s h e c h o p r e s e n t a b l e s . (En la f o t o g r a f í a , S. M. el r e y Don J u a n C a r l o s I, e n c o m p a ñ í a d e l rey d e S u e c i a , C a r l o s XVI G u s t a v o
c o n o c a s i ó n d e la visita oficial q u e le rindió el m o n a r c a e s p a ñ o l . La p r i m e r a q u e u n s o b e r a n o e s p a ñ o l h a c i a al p a í s e s c a n d i n a v o ,
a n t a ñ o e n e m i g o i r r e c o n c i l i a b l e d e la E s p a ñ a d e l o s A u s t r i a s ) . ( O c t u b r e d e 1979).

M

posiblemente en el aspecto
de las relaciones internaJ dónales donde la naciente
democracia española se ha encontrado con un más pesado lastre
derivado de la larga y onerosa situación de la dictadura franquista.
Carga que, en buena medida —y
ahí radica su originalidad frente a
otras facetas de la nueva vida y vía
política iniciadas a la muerte de
Franco— ha continuado soportando el Estado y todas sus instituciones y, por supuesto, el pueblo y hasta el futuro del país. Lo
156

peor es que ese legado ha sido, en
muchos de sus capítulos, recogido
por los artífices de la transición política y principalmente por los políticos centristas, con auténtica satisfacción, y aceptado como si
fuera algo propio a su patrimonio
político-ideológico y por tanto disponiendo proseguir, en los aspectos más materiales y fundamentales, por los antiguos cauces de la
política internacional, en vez de
abrir otros nuevos y genuinos
como hubiese correspondido.

la Transición

Juan
Maestre Alfonso

« E s p a ñ a y M a r r u e c o s e s t á n c o n d e n a d a s a e n t e n d e r s e » . E s t a s p a l a b r a s d e l m o n a r c a a l a u i t a d e M a r r u e c o s r e f l e j a n f i e l m e n t e la t e n s i ó n
d e u n a s r e l a c i o n e s o b l i g a d a m e n t e a b o c a d a s a la c o n v i v e n c i a y el c o m p r o m i s o . (En la f o t o , el r e y Don J u a n C a r l o s a c o m p a ñ a d o del
s o b e r a n o m a r r o q u í , H a s s á n II, y el p r i n c i p e h e r e d e r o d e a q u e l p a í s , d u r a n t e un r e c o r r i d o por l a s c a l l e s d e Fez, e n el c u r s o d e la visita
d e l m o n a r c a e s p a ñ o l a M a r r u e c o s , e n j u n i o d e 1979).

UN LEGADO
COMPLICADO
La desaparición de Franco
coincidió con una complicación del escenario internacional español, lo que
sucedió hasta extremos
realmente dramáticos y de
una tensión que, a nivel internacional, se desconocía
desde el final de la Segunda
Guerra Mundial.
Por un lado, fue el rechazo,
por prácticamente toda la
comunidad democrática internacional, de los métodos
sanguinarios habituales y
superados en la larga histo-

ria del franquismo, pero extemporáneos y verdaderamente extravagantes en
ese momento, y que se catalizaron en el consejo de guerra del Goloso, convertido en
una innecesaria farsa que
a c a b a b a t a m b i é n perjudicando a la propia institución castrense, seguidos
de los consiguientes fusilamientos, y envuelto todo
en un despliegue de todos los
recursos humanos y simbólicos del f a s c i s m o español (1).
Pero por otro, y con nuevas y
a d e m á s persistentes con-

secuencias, fue el conflicto
del Sahara, que estuvo a
p u n t o de salirse del estricto
(J) En esos momentos llegaron a hacer aparición, en las manifestaciones
de la Plaza de Oriente, representaciones chilenas, argentinas y hasta
de antiguos nazis y de neofascistas europeos. Tampoco está de más recordar
que acontecieron infinidad de hechos
que desprestigiaron al régimen ante
una opinión pública internacional ya
predispuesta en su contra, como el
apaleamiento de una señora con pérdida de visión, ante la inactividad colectiva de la policía, por haber hecho el
comentario de que «esto sí que es una
alteración del orden», quien además
fue sancionada por el Gobernador Civil; o las manifestaciones del Gobernador Civil de Baleares designando
como homosexual al Primer Ministro
de Suecia.

157

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« C u a l q u i e r t i e m p o p a s a d o . . . » f u e p e o r . El r e y d e M a r r u e c o s c h a r l a n d o c o n el e n t o n c e s
J e f e del E s t a d o e s p a ñ o l , g e n e r a l Franco, d u r a n t e u n a b r e v e e s c a l a del s o b e r a n o marroq u í e n t i e r r a e s p a ñ o l a . Era e n a g o s t o d e 1963. Y la a m b i g ü e d a d e r a n o r m a e n l a s
relaciones hispano-marroquies.

El 24 d e o c t u b r e d e 1975, d u r a n t e la a g o n í a d e l d i c t a d o r F r a n c o , la c r i s i s e n l a s r e l a c i o n e s
e n t r e E s p a ñ a y M a r r u e c o s , q u e a b o c a r í a a la « M a r c h a V e r d e » y el a b a n d o n o , e n m a n o s
d e M a r r u e c o s , del S a h a r a , s e a c e n t u ó . P a r a paliarla, el s e m p i t e r n o « c o m p o n e d o r » J o s é
S o l i s Ruiz, s e e n t r e v i s t ó c o n el m i n i s t r o d e A s u n t o s E x t e r i o r e s d e M a r r u e c o s , L a r a k i — e n
el c e n t r o d e la f o t o — , e n Madrid, l l e g á n d o s e a la t r a g i c o m e d i a d e l o s l l a m a d o s « A c u e r d o s de Madrid».

marco diplomático para llegar a lo que podía ser, en
mayor o menor medida, un
enfrentamiento a r m a d o entre las fuerzas militares de
dos países.
Por supuesto, el m o m e n t o
fue escogido como muy propicio por la sagacidad de
Hassan II, uno de los políticos más astutos y hábiles
que se pueden encontrar a
nivel m u n d i a l . La enfer-

158

m e d a d de Francisco Franco,
su esperada muerte, y el inevitable t r a u m a que naturalmente supondría la sucesión de la veterana y desprestigiada d i c t a d u r a franq u i s t a , o f r e c í a la o p o r tunidad de que Marruecos
pudiera actuar de un modo
m u y f a v o r a b l e p a r a sí,
cuando a d e m á s se contaba
con una política s a h a r i a n a
española que todavía no ha-

bía superado el caos creado
por ías interferencias de Carrero Blanco en asuntos que
eran de otra incumbencia y
también que exigían mayor
capacidad de la d e m o s t r a d a
por el fallecido almirante. A
ello hay que agregar que
Hassan II buscó el mecanismo, tari original como
hábil, de la Marcha Verde,
para llevar a cabo sus objetivos r e i v i n d i c a t i v o s del
Sahara y a la vez hacer participar al pueblo y a la oposición marroquí en una tarea
común y de alta importancia, salvando t a m b i é n de
este modo el proceso paulatino de desestabilización
del régimen alauíta.
EL SAHARA,
DE «CASUS BELLI»
AL RIDICULO
La solución a d o p t a d a para
salir del conflicto del Sahara, que no ha podido ser más
desfavorable, vino a ser el
p r i m e r acto de política internacional de la transición,
aunque en justicia fue más
bien del tránsito. En realidad poco se podía hacer, y
lo que se podía hacer en esos
momentos era bastante difícil. Además, lo que se hizo
fue hecho por políticos todos
ellos de la época f r a n q u i s t a y
procediendo al modo y manera impuesto por la inercia
de la etapa anterior.
Recordemos que la crisis fue
«salvada» por gente como
Solís, Carro y Arias Navarro,
y que ni antes ni después de
la «Marcha Verde» pudo intervenir con efectividad el
Ministerio de Asuntos Exteriores, a quien sólo se le
asignó en la práctica el papel
de hacer el ridículo en la
a r e n a i n t e r n a c i o n a l , del
m i s m o modo que en el
S a h a r a le tocaba una situación parecida al ejército.
El d e n o m i n a d o «lobby ma-

rroquí»: la familia de quien
fue Capitán General de Galicia y de Canarias y m á s
tarde jefe de las Fuerzas Armadas marroquíes, el general Mizian, y el dicharachero
Solís, gozaron de un p o d e r
de decisión o de una capacidad de maniobra diplomática de la que se vieron
desprovistos quienes debían
haber sido «las autoridades
competentes», reducidos,
muy en su contra, a la más
absoluta incompetencia.
De todas formas, ese primer
y decisivo paso se puede considerar como perteneciente
al acervo de las actuaciones
puramente franquistas. Lo
que ya no es justificable, ni
tampoco explicable, es que
no se intentara e n m e n d a r el
entuerto, y lo que es peor,
que la política sahariana de
toda la transición haya estado marcada por lo hecho y
decidido en la época de
Franco.
DAR SIN
CONTRAPARTIDA
Los acuerdos de Madrid no
pudieron ser más leoninos
para España. Hay rendiciones incondicionales que en la
práctica son mucho más gen e r o s a s . C i e r t o q u e se
evitaba lo peor: el enfrentamiento, pero, en cualquier
caso, esto no dejaba de ser
hipotético, pues tampoco resultaba deseable para Marruecos, país militar y económicamente muy inferior a
España, y, además, podía
evitarse de m u c h a s otras
«Lo q u e p o p u l a r m e n t e s e h a c o n o c i d o
como «Pacto Americano» o «Tratados de
l a s B a s e s » ( f u e h e c h o al m a r g e n d e lo q u e
p u d i e r a g e n e r a r o i n t e r e s a r al p u e b l o
e s p a ñ o l » . (En la f o t o g r a f í a , la f i r m a d e l o s
Acuerdos Hlspano-Norteamerlcanos de
1976, e n t r e el e n t o n c e s S e c r e t a r i o d e
E s t a d o n o r t e a m e r i c a n o , K i s s i n g e r , a la
i z q u i e r d a , y el m i n i s t r o d e A s u n t o s
E x t e r i o r e s e s p a ñ o l d e la é p o c a , J o s é M.*
d e Areitza, a la d e r e c h a , i g u a l m e n t e
sentado).

En o c t u b r e d e 1979, u n a visita r e l á m p a g o d e l l í d e r d e la O r g a n i z a c i ó n d e la L i b e r a c i ó n d e
P a l e s t i n a , Y a s s e r A r a f a t , a Madrid, c o n f i r m a b a el r e c o n o c i m i e n t o oficial, por p a r t e d e
E s p a ñ a , d e d i c h o m o v i m i e n t o , a c o r d e c o n la « t r a d i c i o n a l a m i s t a d d e E s p a ñ a h a c i a l o s
p a í s e s á r a b e s - . De a q u e l l a h i s t ó r i c a ( o r n a d a n o s h a q u e d a d o e s t a f o t o g r a f í a , p r u e b a
e l o c u e n t e d e las b u e n a s r e l a c i o n e s e n t r e Adolfo S u á r e z , p r e s i d e n t e del Gobierno e s p a ñol, y el p e r s o n a j e p a l e s t i n o , y a mítico, A r a f a t .

« M á s p a p i s t a q u e el P a p a » . . . M a n u e l A z c á r a t e , d e n u n c i ó e n s u d í a c o m o a n t i d e m o c r á t i c o s y o p u e s t o s a los i n t e r e s e s d e E s p a ñ a , l o s A c u e r d o s H i s p a n o - N o r t e a m e r i c a n o s

maneras. Aparte de los aspectos políticos y morales,
los acuerdos de Madrid, llevados a cabo del modo más
f r a n q u i s t a posible —o sea,
no considerando al pueblo
saharaui más que como espectador y eso a base de la
ficción corporativista de la
Yemaa, ni al pueblo español,
que ni siquiera obtuvo la categoría de espectador— se
limitaron a un dar sin recibir. Marruecos estaba dispuesto a conceder y España
ni siquiera pidió.
Siguiendo la tónica dominante en el franquismo, careció de la menor visión de
futuro o de previsión. La
ú n i c a c o n c e s i ó n mín i m a m e n t e digna era la relativa a la explotación de
Fosbucraa, lo que resultaba
absolutamente inviable
dada la previsible, conflictividad del área, lo que era a su
vez igualmente obvio para
quien conociera la situación
como debía hacerlo España.
Era una situación propicia
p a r a solucionar aspectos
como los de la pesca. Sin
embargo, se perdió o despreció la ocasión.

CONTINUAR COMO
PARTE DEL CONFLICTO
Ni tan siquiera consiguió
España, como era también
esperable, desligarse de un
conflicto. Por su pertenencia
al área geográfica, y en particular por Canarias, por las
vinculaciones e intereses con
Marruecos y Argelia, por la
categoría de antigua «potencia a d m i n i s t r a d o r a » y
por lo inhábil de sus ac-

tuaciones pasadas, España
ha continuado siendo parte
en el conflicto saharaui.
Los diversos gobiernos de
transición no han sabido
a d o p t a r la fórmula oportuna
p a r a evitar tal tipo de salpicaduras, ni tampoco, en su
defecto, lograr —lo que en
proceder diplomático es correcto— obtener algún tipo
de beneficio, al menos de alguna de las partes. Es difícil
saber con quién simpatiza
España, y los gobiernos de la
transición han conseguido
aún otra cosa, que es no saber quién simpatiza con España, si Marruecos, Mauritania, Argelia o los saharauis, recibiendo «palos»
morales y también materiales de todos. No ha logrado la neutralidad, tampoco el menor respeto, ni ha
buscado fórmulas para enc a m i n a r la solución del conflicto saharaui por cauces
originales, como podría ser
p r o p u g n a r la solución de la
creación en el S a h a r a de un
estado libre asociado de los
tres países limítrofes, fórmula hoy olvidada, pero que
ha llegado a ser propugnada
en su día hasta por quien ha

S . M. el r e y Don J u a n C a r l o s y el p r e s i d e n t e C á r t e r e s c u c h a n l o s h i m n o s n a c i o n a l e s d e
a m b o s p a í s e s a la l l e g a d a del P r e s i d e n t e d e l o s E s t a d o s U n i d o s a Madrid, e n v i s i t a oficial
d e v e i n t i u n a h o r a s . E r a el 25 d e Junio d e 1980.

160
(

llegado a ser Ministro de
Asuntos Exteriores de la
R.A.A.S. y anteriormente delegado de Mauritania en la
O.N.U., Aba Miske.
Tampoco ha sido c a p a z de
copiar la actitud francesa,
país al que sigue de lejos en
la política saharaui, pero del
que no ha copiado ciertas actitudes enérgicas y la capacidad de hacerse, en el
fondo, respetar por todas las
partes del conflicto y de este
modo convertirse en un potencial árbitro.
Ü.S.A. DIXIT
Otro de los f u n d a m e n t o s —y
también horizontes— de la
política internacional en el
quinquenio de la transición
ha sido el de dependencia de
nuestras acciones político internacionales con respecto
a los d e s e o s n o r t e a m e ricanos. Más que una int e r f e r e n c i a de l a s i n s tituciones n o r t e a m e r i c a n a s
en n u e s t r o s a s u n t o s , tal
como suele ser habitual en el
proceder de las superpotencias, lo que ha sucedido es
que no ha hecho falta de esas

En s e p t i e m b r e d e 1962, l o s e n t o n c e s p r i n c i p e s J u a n C a r l o s y S o f í a , e n viaje d e b o d a s ,
f u e r o n r e c i b i d o s por el p r e s i d e n t e K e n n e d y e n la C a s a B l a n c a . Eran u n a e s p e r a n z a d e
futuro para E s p a ñ a y u n a p r e s i d e n c i a h o y l e g e n d a r i a y fallida.

interferencias, ya que se ha
puesto buen cuidado en actuar de acuerdo con los inter e s e s i n t e r n a c i o n a l e s de
Washington.
En cualquier caso, hay que
tener en cuenta la notable
excepción de lo relativo a Israel, a u n q u e de todas f o r m a s
h a s t a en este aspecto se ha
sido en la práctica menos rad i c a l m e n t e p r o á r a b e que

El rey Don J u a n Carlos s a l u d a a K i s s i n g e r , d u r a n t e la visita d e l e n t o n c e s S e c r e t a r i o d e
E s t a d o n o r t e a m e r i c a n o al P a l a c i o d e la Z a r z u e l a , e n e n e r o d e 1976. S u r g í a u n a n u e v a
E s p a ñ a q u e quería «detectar» el astuto político e s t a d o u n i d e n s e .

d u r a n t e la época de Franco,
a base de d e j a r vías abiertas
de a c c e s o a un reconocimiento del estado judío
y a m a n t e n e r posturas compensatorias y m á s «neutralistas» en el conflicto de
Oriente M<jdio, lo que no
deja de ser un acercamiento
a los deseos de Estados
Unidos. Nuestros intereses y
vínculos con el l l a m a d o
Mundo Arabe, y en particular el abastecimiento de petróleo y la conflictividad con
Marruecos por el Sahara,
pesca y, sobre todo, por
Ceuta y Melilla, exigen ésa
postura f o r m a l m e n t e proárabe y de rechazo a Israel.
Se puede asegurar que durante la transición se han
m a n t e n i d o p o s t u r a s internacionales m á s pronort e a m e r i c a n a s que d u r a n t e la
d i c t a d u r a f r a n q u i s t a , que
nunca olvidó los reflejos de
su p a s a d o alineamiento diplomático con el Eje, ni
t a m p o c o su mayor dosis de
nacionalismo traducido en
el ya conocido irracionalismo político y m i t o m a n í a
de corte imperial.

161

S M e l r e y D o n J u a n C a r l o s r e c i b e e n el P a l a c i o d e la Zarzuela al p r e s i d e n t e d e l C h a s e
M a n h a t t a n Bank, Dewld R o c k e l e l l e r .

LAS B A S E S
El cargo de p r i m e r ministro
de Asuntos Exteriores del
p r i m e r gobierno de la mon a r q u í a recayó en una de las
personas m á s proclives a seguir una p o l í t i c a internacional de corte norteamericano, y que al m i s m o
t i e m p o gozaba de las bendiciones por p a r t e de las aut o r i d a d e s y grupos de presión de Estados Unidos. Al
m e n o s el propio José María
de Areilza, en sus coqueteos
con la oposición d u r a n t e los
ú l t i m o s a ñ o s del f r a n q u i s m o , se vanagloriaba de
c o n t a r con el respaldo moral

que supone una generosa
s i m p a t í a del D e p a r t a m e n t o
de E s t a d o hacia su propia
persona.
Así, no resulta extraño que
fuera la persona idónea p a r a
llevar las negociaciones con
Estados Unidos en vistas a
renovar unos c o m p r o m i s o s
generados en u n a s circunstancias m u y diferentes a las
que se pretendían h a s t a en la
tibieza de esos p r i m e r o s
m o m e n t o s . Lo q u e popul a r m e n t e se h a conocido
c o m o «pacto americano» o
«tratados de las bases» fue
hecho al margen de lo que
pudiera generar o interesar

«USA dixit...». El p r e s i d e n t e Cárter a c o m p a ñ a al J e f e del G o b i e r n o e s p a ñ o l , S u á r e z , t r a s
la visita d e é s t e a la C a s a B l a n c a , e n e l viaje d e l p r e s i d e n t e del G o b i e r n o e s p a ñ o l a l o s
E s t a d o s U n i d o s , e n abril d e 1977.

162

al pueblo español. No se le
c o n s u l t ó c u a n d o lo hizo
Franco, y quizás m e n o s aún
en l# última renovación, en
la que se dio la circunstancia
de que ni estuvo r o d e a d a del
a p a r a t o i n f o r m a t i v o de las
anteriores.
De todas formas, unos comp r o m i s o s a d o p t a d o s de
modo tan a n t i d e m o c r á t i c o
p r o p o r c i o n a n la base jurídica p a r a que en un estado
d e m o c r á t i c o se h u b i e r a
puesto en d u d a su validez y
renegociación, lo que no se
ha cuestionado j a m á s en los
cinco años de la transición,
ni tan siquiera c u a n d o se
puso p u n t o final al Gobierno
Arias.
Lo que resulta peor es que la
p r o p i a oposición, que tan
buen cuidado ha tenido en
revisar la n o r m a t i v a nacional originada a la s o m b r a del
f r a n q u i s m o , no ha tocado
este t e m a de la validez de
esos acuerdos, y su renovación o renegociación, en
t é r m i n o s de claridad democrática, lo cual no quiere
decir que se tenga que estar
en contra de «las bases»,
pero sí que es inadmisible y
d e n i g r a n t e el p r o c e d i m i e n t o

El g e n e r a l G e o r g e s Blanchard, J e f e del Vil Ejército n o r t e a m e r i c a n o y J e f e del g r u p o d e
Ejércitos C e n t r a l e s d e la OTAN, recibido e n a u d i e n c i a por S. M. el Rey, e n abril d e 1978.

por el que se llegó a los
acuerdos y aún m á s su persistencia en una situación de
democracia.

s i b l e p a r a la f r á g i l democracia española, ni p a r a
un país con una ubicación
geográfica como la de Esp a ñ a y en su situación económica, y hasta con la configuración sociológica vigente

U.C.D. A LA ORDEN
Es evidente que si q u e r e m o s
m a n t e n e r n o s dentro del menor realismo no resulta po-

— p r e d o m i n i o cuantitativo
de sectores de clase media,
p l e n a m e n t e abocada la sociedad al c o n s u m i s m o y configurada cultural mente
como E u r o p a Occidental tan
cercana o tendente al ame-

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El p r e s i d e n t e del G o b i e r n o , A d o l f o S u á r e z , c o n el s e c r e t a r i o d e E s t a d o n o r t e a m e r i c a n o Cirus V a n e e , e n el P a t a c i o d e la M o n c l o a ,
d u r a n t e la e n t r e v i s t a q u e m a n t u v i e r o n e n j u n i o d e 1979, c o n a s i s t e n c i a del e n t o n c e s ministro d e A s u n t o s E x t e r i o r e s e s p a ñ o l , Marcelino
Oreja, y el e m b a j a d o r d e l o s E s t a d o s U n i d o s e n E s p a ñ a , T e r e n c e T o d m a n . (En la f o t o g r a f í a , d e izquierda a d e r e c h a : T o d m a n , V a n e e ,
S u á r e z y Oreja).

163

S S . MM l o s R

l a c i o d e Verano, d e la Ciudad Prohibida d e P e k i n , e n el c u r s o d e s u viaje oficial a la
China, e n junio d e 1978.

rican way of Ufe— sostener
una línea de actuación contraria a lo que viene den o m i n á n d o s e Occidente y
que, en realidad, en materia
internacional está polarizada por lo decidido por
Washington, el Pentágono o
Wall Street.
Por otro lado, la f ó r m u l a
U.C.D. es, d e n t r o de lo posible, la solución m á s conveniente p a r a evitar (en Esp a ñ a o países similares)
tanto por derecha como por
la i z q u i e r d a i m p r e v i s t o s
que, en cualquier caso, no serían deseables para Estados
Unidos, g u a r d i a n a del
M u n d o Occidental, veladora
de su seguridad y p r o f u n d a mente inquieta por el m a n tenimiento de un s t a t u - q u o
internacional y q u e desde la
Una r e s p o n s a b i l i d a d no c a n c e l a d a . El r e y
d e E s p a ñ a a c o g e , e n el a e r o p u e r t o d e
B a r a j a s , a s u h u é s p e d , el p r e s i d e n t e d e
G u i n e a Ecuatorial, t e n i e n t e c o r o n e l
T e o d o r o Obiang N g u e m a , e n abril d e
1980.

Un m o m e n t o d e la e n t r e v i s t a m a n t e n i d a e n el P a l a c i o d e la M o n c l o a entre el p r e s i d e n t e S u á r e z y e l ministro d e A s u n t o s Exteriores
s o v i é t i c o , Andrei Gromyko, e n p r e s e n c i a del e n t o n c e s ministro d e A s u n t o s E x t e r i o r e s d e E s p a ñ a , M a r c e l i n o Ore)a, e n n o v i e m b r e d e
1979. Una p o s i b i l i d a d d e equilibrio p o l í t i c o e n t r e l o s d o s b l o q u e s : la OTAN y el P a c t o d e Varsovia...

emancipación política del
Tercer Mundo le es sólo liger a m e n t e favorable. No cabe
d u d a de que la solución ucedea ha sido p r o p u g n a d a por
Estados Unidos y que ese
país cuenta con la c a p a c i d a d
de poder fácilmente desestabilizar la situación dem o c r á t i c a e s p a ñ o l a , sum a m e n t e frágil e inestable, y
sin bagaje de experiencia en
una coyuntura económica
nada favorable y en un país
en el que persisten fuerzas
hostiles a la d e m o c r a c i a
e n o r m e m e n t e poderosas. No
se puede decir que d e b a m o s
nuestra mediocre y naciente
democracia representativa a
los Estados Unidos, pero sí
puede asegurarse que es en
buena parte gracias a este
país que no h a y a m o s d e j a d o
n u e s t r a s c o n q u i s t a s democráticas. De h a b e r tenido
en los círculos del poder de
Estados Unidos el menor deseo de que en España hubiera habido un golpe mi-

litar, éste ya habría tenido
lugar. ¿Quién sabe —es p u r a
especulación— si no interviene en el m a n t e n i m i e n t o
de un equilibrio inestable
p a r a tener que pasar la fact u r a por evitar la desestabilización total?
U.C.D. conoce mejor que nadie tanto sus debilidades

como sus dependencias, por
lo que, como se puede dem o s t r a r en la práctica, ha estado dispuesta (y lo continúa
estando) a llevar una política
internacional que le aporte
el respaldo de Washington,
poniendo buen cuidado en
evitar caer en ese c a m p o en
la m e n o r discrepancia con

La dificultad d e no hablar el m i s m o i d i o m a . El p r e s i d e n t e del G o b i e r n o e s p a ñ o l , Adolfo
S u á r e z , d u r a n t e s u e n t r e v i s t a c o n el p r e s i d e n t e d e la R e p ú b l i c a f r a n c e s a , Valery
G i s c a r d d ' E s t a i n g , e n s e p t i e m b r e d e 1977.

165

y sin desarrollar sus propias
capacidades, ni i n s t r u m e n tos o ideas propias u originales. Viene a ser como
esos productos mercantiles
de fabricación española pero
con licencia e x t r a n j e r a que
adoptan n o m b r e s anglosajones con el segundo apellido Ibérica.

Una a m i s t a d h e c h a d e t e n a c i d a d e i n t e r e s e s c o n v e r g e n t e s . A d o l f o S u á r e z y el c a n c i l l e r
Helmut S c h m i d t , d e la R e p ú b l i c a F e d e r a l A l e m a n a , d u r a n t e la visita del p r e s i d e n t e del
G o b i e r n o e s p a ñ o l a B o n n , e n n o v i e m b r e d e 1977.

T

La C o m u n i d a d E c o n ó m i c a E u r o p e a , una a s p i r a c i ó n a ú n n o c u m p l i d a . El p r e s i d e n t e
del G o b i e r n o , S u á r e z , d u r a n t e s u visita a B r u s e l a s , s e d e del M e r c a d o C o m ú n , c o n el
p r e s i d e n t e d e la C o m i s i ó n d e la C o m u n i d a d E c o n ó m i c a E u r o p e a , Roy J e n k i n s , e n
n o v i e m b r e d e 1977.

los deseos e intenciones norteamericanas, y en m e n o r
medida con las o t r a s potencias occidentales, y principalmente con Francia.
Esto implica que la política
internacional ucedea tiene

166

q u e ser n e c e s a r i a m e n t e ,
a d e m á s de dependiente —y
no s i m p l e m e n t e coincidente— mediocre, ya que tiene
que estar a la zaga, y en función, de los deseos princip a l m e n t e norteamericanos,

UNA DIPLOMACIA
TIMIDA
Todo ello influye t a m b i é n en
la timidez y tibieza con que
se a d o p t a n decisiones y medidas que ya nos pueden ser
m á s exclusivas. Tal es el caso
de Guinea, otro de los descal a b r o s y v e r g ü e n z a s del
f r a n q u i s m o , en cierto m o d o
«al alimón» con la oposición. Asunto que d u r a n t e
m u c h o t i e m p o parecía como
si m á s que p r o b l e m a her e d a d o del f r a n q u i s m o f u e r a
un a s u n t o c o n t i n u a d o . Una
vez dado el visto bueno p a r a
el golpe militar que puso
p u n t o final a una de las m á s
oprobiosas d i c t a d u r a s de la
historia c o n t e m p o r á n e a , y
puede ser que interviniendo
de algún m o d o en ese esper a d o desenlace, el Gobierno
español se ha m a n t e n i d o en
una situación de defensiva
vergonzante teniendo acusaciones f u e r a de lugar y
m o s t r a n d o un doble complejo de culpa y de inferioridad. Al final h a n tenido
que ser Marruecos, y Francia
indirectamente, quienes han
ocupado el vacío q u e E s p a ñ a
no ha querido o c u p a r ni a pesar de la solicitud del Gobierno guineano.
OLVIDO DEL
T E R C E R MUNDO
Algo parecido ha sucedido en
lo que respecta a las relaciones con el Tercer Mundo. E s p a ñ a , por su posición
geográfica entre E u r o p a y
Africa y en el c a m i n o de
Oriente Medio, por su po-

sición cultural frente a los
hispano - parlantes y en situación de ventaja con los
lusoparlantes; por su posición política de c i e r t a
alineación con el m u n d o
árabe, y sobre todo de país
europeo casi no c o m p r o m e tido con el colonialismo reciente y con la categoría de
no potencia militar, económica o política, lo que
puede despertar recelos en
ciertos países, podía h a b e r
m a n t e n i d o con ellos relaciones excepcionalmente
enriquecedoras para a m b a s
partes.
Sin e m b a r g o , l a m e n tablemente no lo ha hecho, y
ha llevado una trayectoria
absolutamente contraria,
a f i r m a n d o en diversas ocas i o n e s su v o c a c i ó n e u ropeísta y occidentalista, lo
que es coherente, pero no con
abandono de otras á r e a s de
interés, que no son excluyentes y que a d e m á s pueden
reforzar y revalorizar el papel de España en E u r o p a y
dentro del mismo Occidente.
La idea forjada por Cubillo
de la a f r i c a n i d a d y reivindicación independentista
de Canarias há contado con
una respuesta coincidente
con el tipo de relaciones con
el Tercer Mundo, donde España no hace llegar su voz,
a p a r t e de que precisamente
este asunto se ha sacado, por
el propio Gobierno español,
de su auténtico contexto y se
ha dado un tono a las réplicas que a p a r e n t a b a n que
España m a n t e n í a p o s t u r a s
m á s defensivas que pur a m e n t e explicativas.
No se toma en consideración
la posibilidad de utilizar
fuerzas militares españolas
en misiones de paz, tal como
lo hacen Canadá o Suecia, lo
que a u m e n t a r í a la presencia
española e influiría a la vez
en el reciclaje de las Fuerzas
Armadas.

Gibraltar, la c o n t r o v e r s i a da s i g l o s c o n Inglaterra l l a m a d a h o y « c o n t e n c i o s o » , p e r o
i g u a l m e n t e s e n t i d a . A la izquierda, Areilza c o n C a l l a g h a n , e n m a r z o d e 1976; a la
d e r e c h a , Lord Carrington c o n Oreja, e n abril d e 1980. R e s u l t a d o s p a r e j o s , un l a r g o
c o m p á s de espera...

DE HISPANOAMERICA
A LATINOAMERICA
En lo que respecta a América
Latina, sí es encomiable que
se haya rectificado en parte
el tono de p a t e r n a l i s m o imperialista de antaño y la mit o m a n í a i m p e r a n t e en nues-

tras c o m u n e s relaciones. Los
discursos del Rey, y el estilo
de sus visitas a aquellas tierras, son reveladores de esta
nueva orientación y esperanza, como t a m b i é n lo ha
sido la conversión del antiguo Instituto de Cultura

167

S. M. el rey D o n J u a n C a r l o s d u r a n t e el d i s c u r s o q u e p r o n u n c i ó e n e l a c t o c o n m e m o r a t i v o del 4 8 5 a n i v e r s a r i o del d e s c u b r i m i e n t o
d e A m é r i c a , c e l e b r a d o el 12 d e o c t u b r e d e 1977, e n el t e a t r o « P é r e z G a l d ó s » d e L a s P a l m a s d e Gran Canaria, c o n a s i s t e n c i a del
p r e s i d e n t e d e M é x i c o , L ó p e z Portillo. (En la f o t o g r a f í a , a la d e r e c h a del R e y , el P r e s i d e n t e m e x i c a n o y s u s e ñ o r a ; a s u izquierda,
S . M. la R e i n a d e E s p a ñ a y el ministro d e A s u n t o s E x t e r i o r e s e s p a ñ o l , Marcelino Oreja).

Un m o m e n t o d e la c e n a d e g a l a q u e tuvo lugar e n el P a l a c i o d e C h a p u l t e p e c , d e la capital m e x i c a n a , al término d e la visita o f i c i a l
d e l o s R e y e s d e E s p a ñ a a la n a c i ó n a z t e c a . ( D e izquierda a d e r e c h a , e n la f o t o g r a f í a : la reina D o ñ a S o f í a , el p r e s i d e n t e d e M é x i c o ,
L ó p e z Portillo, S . M. el R e y , la e s p o s a del m a n d a t a r i o m e x i c a n o y el ministro d e A s u n t o s E x t e r i o r e s e s p a ñ o l , M a r c e l i n o Oreja).
( N o v i e m b r e d e 1978).

168

S. M. el rey D o n J u a n Carlos, d u r a n t e la a l o c u c i ó n al llegar a la R e p ú b l i c a d e V e n e z u e l a ,
e n visita oficial ( e n s e p t i e m b r e d e 1977). En la f o t o g r a f í a , a la izquierda del s o b e r a n o
e s p a ñ o l , el p r e s i d e n t e d e V e n e z u e l a , C a r l o s A n d r é s P é r e z .

H i s p á n i c a en un i n s t r u mento de cooperación con
prometedoras perspectivas.
Más i m p o r t a n t e es la inclusión de nuestro país como
• m i e m b r o o b s e r v a d o r del
Pacto Andino. T a m b i é n es
digna de mención la rectificación de la confraternización con las sangrientas y
c o r r u p t a s d i c t a d u r a s lat i n o a m e r i c a n a s . De todas
formas, están por explotar
nuestras posibilidades con
América Latina, no han sido
desterrados los resabios del
pasado, y no se ha perfilado
un p r o t a g o n i s m o auténticamente activo en una
política latinoamericana
que no puede ser residual.
No podemos olvidar, dentro
de la obsesión por el Mercado Común, que podemos
ofrecernos como puente para
sus relaciones con esa p a r t e
del Mundo.

aún m á s valor económico.
Esta m e t a se incluye como
parte de la «vocación europeísta» de que t a n t o se
hace gala y que es innegable
en cualquier caso.
Con apariencias de ser p a r t e
integrante de esa m i s m a vocación, y c o m o algo relacionado a la aspiración de
f o r m a r parte de la Comunidad Económica Europea,
se está mentalizando a la
opinión pública para que
asuma, m á s que acepte, la
inclusión en el bloque militar m á s i m p o r t a n t e de Occidente.

En realidad se trata m á s
bien de una faceta más, la
principal de esa política internacional dependiente e
incondicionalmente pronort e a m e r i c a n a , característica
de la diplomacia de la transición. A su vez, es nuev a m e n t e prueba de la falta
de c a p a c i d a d imaginativa e
inexistencia del deseo de discurrir internacionalmente
de un m o d o a u t ó n o m o
— d e n t r o de lo relativo que
esto es en materia de relaciones internacionales— y
con cierta originalidad.
No cabe d u d a de que el ing r e s o de E s p a ñ a en la
O.T.A.N. presenta algunas
ventajas de tipo objetivo,
a u n q u e estas no son las que
la p r o p a g a n d a g u b e r n a m e n tal ofrece. Es una garantía
— a u n q u e no absoluta, rec o r d e m o s Grecia— de consolidación del s i s t e m a democrático actual que, con
todas sus insuficiencias e
imperfecciones, es la conditio sine qua non para una
evolución político - social y
una mejora con respecto a
cualquier tipo de tiranías.
También puede ser un factor
para la homologación de un
ejército como el español, tan
l i g a d o p e r s o n a l y sent i m e n t a l m e n t e con la dict a d u r a , a fuerzas a r m a d a s

A POR LA O.T.A.N.
Pero la pieza más f u n d a m e n tal y trascendente de la política i n t e r n a c i o n a l de
U.C.D. es la relativa a la ent r a d a en el Mercado Común,
objetivo que, a d e m á s de pur a m e n t e internacional, tiene

G a j e s del oficio. L o s r e y e s d e E s p a ñ a , e n el a e r o p u e r t o b o n a e r e n s e d e E z e i z a . e n
c o m p a ñ í a del j e f e del E s t a d o d e la R e p ú b l i c a A r g e n t i n a , g e n e r a l Videla, q u e m a n t i e n e
un f é r r e o g o b i e r n o militar e n s u p a í s . ( N o v i e m b r e d e 1978).

169

El ministro d e A s u n t o s E x t e r i o r e s e s p a ñ o l , Oreja Aguirre, y el s e c r e t a r i o g e n e r a l d e l a s N a c i o n e s U n i d a s , Kurt Waldheim, firman e l
d o c u m e n t o s o b r e l o s D e r e c h o s H u m a n o s , e n la s e d e d e la ONU, e n s e p t i e m b r e d e 1976.

apolíticas, profesionalizadas, democráticas y modernas, como las de los países europeos, a u n q u e tampoco podemos d e j a r de rec o r d a r la experiencia griega
y en cierto modo la turca.
Las d e s v e n t a j a s son m u c h a s
e i m p o r t a n t e s . Unas son pur a m e n t e españolas, como la
no necesidad de incluirnos

en cualquier bloque militar;
la dificultad o casi imposibilidad de d a r m a r c h a a t r á s en
esa decisión; la posible mediatización de n u e s t r a política interior e internacional, con la acentuación de
iodos los defectos que ya
hemos señalado anteriorm e n t e c o m o desgraciadam e n t e propios de nuestra

El s e c r e t a r i o g e n e r a l del Partido C o m u n i s t a d e E s p a ñ a , S a n t i a g o Carrillo, e n N e w Hav e n , d u r a n t e s u visita a l o s E s t a d o s U n i d o s , e n n o v i e m b r e d e 1977.

170

política internacional. Cont r a r i a m e n t e a lo que se dice,
implicaría un gasto y unos
recursos que buena falta nos
hacen p a r a otros aspectos. Y,
por encima de todo, los riesgos derivados de una conflagración.
Desde el p u n t o de vista internacional, la e n t r a d a de
E s p a ñ a en la O.T.A.N. r o m p e
el equilibrio entre bloques
militares, es un paso a t r á s en
la necesaria distensión y supone un a c e r c a m i e n t o de
u n o de los bloques al área
a f r i c a n a , tan c o m p e t i d a y
conflictiva, competitividad
y conflictividad que prev i a m e n t e se verá a u m e n t a d a
al buscar el otro bloque nuevas compensaciones en esa
tan d i s p u t a d a área.
Q u e d a c o m o s i e m p r e el
eterno p r o b l e m a de Gibraltar, que no por viejo ni por
recurso de viciados nacionalismos deja de ser algo a lo
que se tiene que poner solución. El estado del pro-

blema no ha variado, ni se
vislumbra solución. La conversión de Gibralíar, o el Peñón con la zona conocida
como Campo de Gibraltar,
en una región a u t ó n o m a ,
quizás dentro de esa Andalucía a la que se le escamotea
su a u t o n o m í a , c o n el
otorgamiento de la doble nacionalidad p a r a los «llanitos», la concesión de una
base británica por poco que
nos guste, y la constitución
de Gibraltar y su contorno en
puerto franco —en s u m a ,
conceder m á s que pedir—,
podría resultar un atractivo
para los habitantes de Gib r a l t a r hoy «cerrados en
banda» a la integración política en España. Sin e m b a r go, se continúa en las interminables conversaciones
diplomáticas cuyos resultados tenemos a la vista.
NOS H E M O S H E C H O
PRESENTABLES
Lo que sí se ha conseguido a
nivel internacional es cambiar la cavernícola imagen
que tenía España. La r á p i d a
ratificación de los Pactos sobre Derechos H u m a n o s , la
defensa de los D e r e c h o s
Humanos repetida tanto
por el Rey en sus visitas
como por nuestros representantes diplomáticos; la presencia con dignidad en los
foros internacionales y t a m bién la nueva trayectoria
t o m a d a fronteras adentro,
han hecho que c a m b i a r a la
conceptuación de E s p a ñ a y
que a u m e n t a r a considerablemente la posibilidad de
que alguna representación
española pueda ocupar
p u e s t o s i m p o r t a n t e s en
asambleas o instituciones
internacionales.
En resumen, y de modo general, se puede concluir que
la política internacional durante la transición ha sido
una continuación de la del
«

Wllly Brandt, p r e s i d e n t e d e la I n t e r n a c i o n a l S o c i a l i s t a (a la d e r e c h a ) , charla c o n Felipe
G o n z á l e z , s e c r e t a r i o g e n e r a l del Partido S o c i a l i s t a O b r e r o E s p a ñ o l , durante la r e u n i ó n
d e la Internacional S o c i a l i s t a , c o n v o c a d a e n L o n d r e s , e n m a r z o d e 1977.

f r a n q u i s m o , a veces acent u a n d o sus rasgos, pero ofreciendo una imagen homologable a la de las democracias; mediocridad y
falta de originalidad en sus
p l a n t e a m i e n t o s ; tibieza y
falta de decisión en sus determinaciones. Por último,
una carencia o quizás ningún deseo de aprovechar det e r m i n a d a s c o y u n t u r a s int e r n a c i o n a l e s p a r a colocarnos en una posición de
n e u t r a l i d a d activa —sirviendo de vínculo y comunicación entre bloques,

áreas, sistemas o países— de
la que p o d r í a m o s sacar ind u d a b l e provecho. Por encima de todo ello está la culpabilidad de sus protagonistas de no participación en
la distensión.
En cualquier caso, no cabe la
i m p u t a c i ó n de c u l p a s a
quienes han tenido la capacidad de decisión, sino
que en mayor o menor medida las fuerzas de la oposición, por acción u omisión,
han participado de muchos
de esos mismos rasgos.
J. M. A.

D e Areilza a P é r e z Llorca, una t r a n s i c i ó n s i n t r a n s i c i ó n . El a c t u a l Ministro d e A s u n t o s
E x t e r i o r e s d e E s p a ñ a y el c o n d e d e Motrico, q u e o c u p ó d i c h o c a r g o e n el primer
G o b i e r n o d e la M o n a r q u í a , c o n v e r s a n d o e n f e b r e r o d e 1977, d u r a n t e e l Primer C o n g r e s o
d e l Partido Popular, é p o c a e n q u e P é r e z Llorca e r a s e c r e t a r i o d e C o o r d i n a c i ó n d e l
Partido Popular y Areilza, líder del m i s m o .

171

172

L

msi

A evolución de la
, prensa española
en los años de la
transición ha pasado
por dos etapas muy
definidas. Una, desde la
muerte de Franco hasta
las elecciones de junio de
1977, caracterizada por
la aparición de
numerosas
publicaciones de nuevo
cuño y lo que podríamos
llamar la explosión de
las libertades
informativas. La
segunda etapa arranca
después del verano del
77 y no ha tocado fondo
todavía. Se caracteriza
por una enorme
depresión de las ven tas y
el mercado publicitario,
coincidiendo a un
tiempo con la crisis
económica que el país
padece y la decepción y
desinterés político que
envolvió a España
después de que muchas
esperanzas populares,
que habían puesto
ilusiones un tanto
utópicas en el
advenimiento de la
democracia, se
frustraron. El
coronamiento de esta
situación lo marcan una
serie de agresiones
explícitas y una recesión
creciente de la libertad
de expresión a partir de
las elecciones generales
de 1979.

E

¡N este lapso de tiempo
la Ley de Prensa ha seguido vigente a u n q u e con
modificaciones sustanciales
que la hacen menos incoherente con la libertad. La realidad es que en la práctica
apenas no se aplica y existe
un cierto grado de inseguridad jurídica en todas las materias relacionadas con la información. Ya en 1978 el ministro de Cultura, Pío Cabanillas, declara al respecto:

« La derogación de la Ley de
Prensa se da por supuesta.
En el fondo lo que se está pidiendo es el certificado de
defunción para algo que ya
no existe». Esta no aplicación de la ley vigente es uno
de los fenómenos más notables de la E s p a ñ a de la transición, no sólo en el t e r r e n o
de la prensa, sino en m u c h o s
otros.

M a n i f e s t a c i ó n d e t r a b a j a d o r e s d e P r e n s a , e n B a r c e l o n a , e n s e p t i e m b r e d e 1977, t r a s el
a t e n t a d o d e «ultras» c o n t r a el s e m a n a r i o «EL PAPUS».

Aún con algunos temores y
precauciones, la prensa se
s u m ó en general al nuevo

J o r n a d a d e h u e l g a e n Madrid, e n p r o t e s t a por la q u e m a d e k i o s k o s d e P r e n s a q u e tuvo lugar, e n l e b r e r o d e 1980, e n d i f e r e n t e s p u n t o s
d e la p e n í n s u l a .

174

En s e p t i e m b r e d e 1977 h u b o
m a n i f e s t a c i o n e s g e n e r a l i z a d a s e n t o d a la
N a c i ó n , e n p r o t e s t a por el bárbaro
a t e n t a d o c o m e t i d o c o n t r a el s e m a n a r i o
«EL PAPUS», q u e c a u s ó la m u e r t e d e l
c o n s e r j e d e l edificio.

proceso democratizador del
p o s t f r a n q u i s m o y colaboró
en ocasiones de eficaz manera con él. Baste con señalar dos circunstancias específicas en las que la actitud
coherente y solidaria de los
periódicos supuso un empuje i m p o r t a n t e al tránsito
político. La p r i m e r a fue en
ocasión de la ola de atentados terroristas de enero y febrero de 1977. Los diarios de
Madrid y los m á s importantes de Barcelona decidieron,
en una reunión de sus directores, publicar un editorial
c o n j u n t o c o n d e n a n d o la
práctica de la violencia y
acusando de enemigos de la
democracia a los terroristas
tanto de la derecha como de
la izquierda. Meses m á s tarde, en ocasión de la legaliza-

23-B-T7

O r g a n o d e los t r a b a j a d o r ? » do la I n f o r m a c i ó n y A r t e » O r i f i c a » d a M a d r i d a n h u e l g a

1 5 ptlS

Huelga de «edta
informativas ea
Madrid
protesta par te

ciii

M i l e s l a trate
jadores áa Warn a c i o n y Artas
Gratos sa M i
tetaran ai a r t a

y s i l e r a da te
plaza da Caita al
paseo úH Prada,
por Serrano

Una m a s i v a
asamblea decidió
por mayoría absoluta la huelga
total

Hoy, a las 5
de la t a r d e ,
nueva asam-

b l e a d e los
trabajadores
d e la i n f o r mación en los
locales de
la O r g a n i z a ción Sindical

ción del Partido Comunista,
que originó fuertes reacciones en contra en el seno de la
milicia, nuevamente los periódicos nacionales unieron
sus voces para recordar en
público al Ejército, quizás
por p r i m e r a vez en medio siglo, su obligación de subordinarse al poder civil y su
deber de no interferir en los
asuntos políticos. En ambos
casos la autoridad del gobierno, combatido por lo
d e m á s d e s d e la p r o p i a
prensa de forma frecuentemente virulenta, se vio reforzada por la opinión pública y en aspectos que se
consideraban vitales para el
proceso de transición.
Portada d e
«CUADERNOS PARA EL DIALOGO»,
una ae l a s m á s p r e s t i g i o s a s
p u b l i c a c i o n e s d e la P r e n s a e s p a ñ o l a d e
e s t o s últimos a ñ o s , lamentablemente
desaparecido.

175

El poder político no obstante, y pese a apoyos c o m o los
s e ñ a l a d o s , no a b a n d o n ó
nunca sus reticencias y temores ante los órganos de difusión. Así, a u n q u e modificó
la Ley de Prensa, según hemos señalado, dulcificando
algunos de sus aspectos y rec o r t a n d o atribuciones de la
a d m i n i s t r a c i ó n , en la primavera del 77 promulgó una
Ley Antilibelo, que imponía
serias restricciones a la crítica de la Corona o el E jército
y al d e b a t e de la cuestión autonómica. De forma paralela
proliferó la acción pública
de los fiscales, i m p u l s a d a
desde los propios órganos de
la a d m i n i s t r a c i ó n y a u m e n t ó
la actividad jurídica en contra de los periodistas. Esta
extraordinaria ocupación de
los jueces contra el ejercicio
de la libertad de expresión se
vio s ú b i t a m e n t e acrecent a d a a principios de 1980 con
la irrupción en el escenario
de t r i b u n a l e s militares que
procesaban a periodistas y
a u t o r e s . Lo q u e e n el
caso de Els Joglars (*) parecía una excepción, f r u t o de
las tensiones del m o m e n t o ,
a m e n a z a b a con convertirse
en n o r m a . Los a t a q u e s a la
libertad de expresión se han
venido sucediendo así a lo
largo del año que acaba
como el peor de los símbolos
de retroceso general experim e n t a d o en el c a m b i o democrático. P a r a l e l a m e n t e a
estos hechos surge de f o r m a
paradójica la indefensión de
los particulares a n t e los excesos de la prensa. En efecto,
m i e n t r a s los jueces se muestran extraordinariamente
activos en los casos «que
vienen de arriba» los ciudadanos sufren una sensación

EJ Edificio d e «EL PAIS», u n o d e l o s p e r i ó d i c o s d e mayor d i f u s i ó n d e la N a c i ó n , y c u y a
l i n e a i n d e p e n d i e n t e lo h a c e p a r t i c u l a r m e n t e v a l i o s o .

176

(*) En ¡977 los componentes de la
compañía de teatro Els Joglars fueron
sometidos a consejo de guerra por la
puesta en escena de la obra «La Torna»
considerada ofensiva para el Ejército.

de d e s a m p a r o ante las agresiones de los periódicos y,
sobre todo, de las revistas de
e s c á n d a l o . Cabe d e t e c t a r
aquí de nuevo un prolongamiento de la situación política anterior en la que el poder judicial sigue siendo
muy respetuoso del ejecutivo pero lento y lleno de imperfecciones en la defensa de
los derechos individuales.
En resumidas cuentas, el
p a n o r a m a de la prensa española de la democracia resulta al final una mezcla de
excesos y temores no abandonados. A las dificultades
que una sociedad poco acost u m b r a d a a la crítica e intolerante con ella ofrece ante la
libertad de expresión, hay
que añadir las demagogias y
los abusos que una clase periodística no a c o s t u m b r a d a
al ejercicio responsable de su
misión llega a cometer. Todo
ello, h a s u m i d o en u n a
enorme confusión a la opinión pública, un poco hastiada de la denuncia de escándalos que nadie es c a p a z
de p r o b a r luego, y ante los
que los propios implicados
abdican del deseo de defenderse. La credibilidad de los
periódicos ha b a j a d o así
e n o r m e m e n t e en los últimos
meses, y ésta es sin d u d a
t a m b i é n una de las numerosas causas confluyentes que
originan la crisis de ventas.
Pero no sólo esa. Los poderes
democráticos no se han ocupado hasta el m o m e n t o de
g a r a n t i z a r un f u n c i o n a miento lógico de la libertad
de prensa en E s p a ñ a . Numerosos semanarios políticos y
de opinión se han visto obligados al cierre, incapaces de
mantener las fuertes pérdidas económicas que soportan. Paradójicamente algunos de ellos, como es el caso
de Cuadernos para el Diálogo, o el de Triunfo, han ju-

gado desde hace quince
años, en las condiciones m á s
adversas, un papel e m i n e n t e
en la lucha contra la dictadura, y en la defensa del pluralismo democrático. Estas
p u b l i c a c i o n e s agonizan o
mueren de la misma enfermedad que muchos otros periódicos: el escaso nivel de
lectura de los españoles y los
desajustes económicos de un
sector m a l t r a t a d o por el sist e m a anterior, sin d u d a por
que no era del agrado de las
autoridades. Es el m o m e n t o
en el que se somete a d e b a t e
público la necesidad de una
Ley de Ayuda a la Prensa por
p a r t e del Estado, con todos

los p r o b l e m a s que eso comporta y todas las oportunidades de presión y utilización política que e\ poder
puede a p r o v e c h a r . No es
tanto una ley de ayuda como
la eliminación de obstáculos
objetivos lo que la prensa independiente española —hoy
en medio de una profunda
crisis— necesita para sobrevivir. La protección estatal a
los papeleros nacionales, la
p e r m a n e n c i a de la antigua
c a d e n a oficial franquista de
periódicos, propiedad del
Estado, y la concurrencia
d e s l e a l de la t e l e v i s i ó n
— m o n o p o l i o e s t a t a l — al
mercado publicitario, amén

.. »

Portada del s e m a n a r i o «POSIBLE», uno d e l o s ó r g a n o s d e Información d e s a p a r e c i d o s
últimamente.

177

de la no existencia de una
c a d e n a de distribución moderna y ágil, son las principales razones que encarecen
el sector y a m e n a z a n con hacer perecer m u c h a s de las
voces independientes de la
prensa. También sin d u d a la
excesiva proliferación de revistas y s e m a n a r i o s que salieron al m e r c a d o en los
primeros meses de la democracia sin calcular lo estrecho y poco d i n á m i c o del
m e r c a d o de lectores español.
Respecto al tema de las materias p r i m a s baste decir que
el papel español, de c o n s u m o
obligado para todos los diarios del país, es el m á s caro y
de peor calidad de cuantos se
ofrecen en el m e r c a d o de Europa Occidental. Las importaciones de papel canadiense

o nórdico están s o m e t i d a s a
cupos oficiales de importación y gravadas a d e m á s con
un alto arancel, de m a n e r a
que la prensa española trabaja, en precios relativos y
absolutos, con la m a t e r i a
p r i m a a mayor precio que
sus colegas de los países del
Mercado Común.
Más grave es el t e m a de la
Prensa del Movimiento, hoy
e n c u a d r a d a en un o r g a nismo que toma el n o m b r e
de Medios de Comunicación
del Estado. F o r m a d a por
treinta de los cien periódicos
diarios que existen en España, soporta unas pérdidas
globales que oscilan —no se
conocen las cifras exactas—
en torno a los tres mil millones de pesetas. En realidad
estos diarios —a los que se

NIRUDA

^ OftLUllO

DílAWTRu
fc CKTCPA

Portada del último n ú m e r o del s e m a n a r i o «TRIUNFO», q u e r e a p a r e c e c o m o r e v i s t a
m e n s u a l . En l o s últimos a ñ o s d e la Dictadura f u e v a n g u a r d i a O la p r e n s a i n d e p e n d i e n t e
d e la n a c i ó n .

178

s u m a n m á s de treinta emisoras locales de radio— no
constituyen sino el a n t i g u o
a p a r a t o de la p r o p a g a n d a
f r a n q u i s t a . Dado el original
sistema de transición política que h e m o s vivido m a n tienen su e s t r u c t u r a y propiedad estatales y f u n c i o n a n
en régimen a l t a m e n t e deficitario gracias al presupuesto
de la Administración. La par a d o j a es que m i e n t r a s toda
la prensa independiente rec l a m a su desaparición a través de los caminos q u e parezcan más convenientes, los
partidos de izquierda se resisten a ella bajo pretexto de
la necesaria protección de
los puestos de t r a b a j o y la
articulación de una filosofía
p a r t i c u l a r sobre el papel de
la prensa del E s t a d o o institucional en un régimen democrático. Sin d u d a late en
el fondo de todo ello el secreto deseo de convertir la
antigua cadena fascista en
una cadena de otro color o
signo político d e t e r m i n a d o .
J u n t o a la Prensa del Movimiento, la Radio y la Televisión del Estado c o n t r i b u y e n
a la sangría del pr esupuesto.
Esta televisión que se presenta como un servicio público y cuyo carácter estatal
es defendido por todos los
partidos casi sin excepción,
absorbe a d e m á s la tercera
parte del mercado publicitario español. Al establecer las
tarifas de forma unilateral y
en situación de oligopolio, los
periódicos deben a j u s t a r su
propia política p u b l i c i t a r i a
a la de la televisión del Estado, y todo el m e r c a d o resulta
a la postre enrarecido y condicionado por la «caja idiota». Esta, m i e n t r a s tanto, sigue sin aplicar su e s t a t u t o
jurídico, a p r o b a d o hace casi
un año y destinado a g a r a n tizar su a u t o n o m í a .
Todo este e n o r m e a p a r a t o de
p r o p a g a n d a política —ra-

dio, televisión y prensa, más
la agencia EFE— que todavía se nutre en España de las
arcas nacionales, sangra el
presupuesto español en miles de millones de pesetas.
Mientras este dinero se emplea en mantener, con la
complicidad de partidos y
sindicatos democráticos, a la
antigua estructura propagandística del f r a n q u i s m o ,
publicaciones de larga tradición en la lucha democrática se vienen a b a j o sin que
nadie salga en defensa ni de

los puestos de t r a b a j o que
con ellas t a m b i é n desaparecerán ni del significado ético
y político que su supervivencia supondría.
La situación de la libertad de
expresión en España merece,
pues, algunas reflexiones. La
solemne declaración constitucional respecto al derecho
de los españoles a pensar y
expresarse l i b r e m e n t e enc u e n t r a en la práctica condicionamientos y a m e n a z a s
considerables. A los aquí
a p u n t a d o s habría que aña-

dir la deficiencia de la est r u c t u r a sindical y profesional de los periodistas, la falta
de una auténtica formación
de estos y la ausencia de un
desarrollo legal de los preceptos constitucionales que
a m p a r a n la cláusula de conciencia y el secreto profesional. En definitiva, y como
antes decíamos, un panor a m a contradictorio y confuso se cierne en torno a los
p r o b l e m a s de la comunicación y la información españolas. • J. L. C.

En el
abigarrado
m u n d o d e la
Prensa
española, van
desapareciendo
algunos de los
más claros
exponentes
d e la
independencia
d e criterio q u e
animó los
a ñ o s difíciles
d e la
Dictadura.

179

Francisco Umbral

E L S U B M A R I N O AMARILLO

La belleza es una obligación de
los fenómenos.
Schiller

«Quizá la c o n c e s i ó n del P r e m i o N a c i o n a l d e P o e s í a a P é r e Gimf e r r e r — e n la f o t o g r a f í a — fuera el h e c h o m á s e s p e c t a c u l a r , d e f i nitivo y definitorio d e la ruptura d e l a s n u e v a s g e n e r a c i o n e s c o n
la cultura o la incultura e s t a b l e c i d a s » .

SIEMPRE lo digo, c u a n d o me p r e g u n t a n por
la cultura y la E s p a ñ a de la transición:
—Franco, c u l t u r a l m e n t e , había muerto hacía diez años.
No quiero decir con esto que la c u l t u r a de
Franco —incógnito tema— se hubiese quedado p a r a d a , si es que alguna vez anduvo en
movimiento, sino que las n u e v a s generaciones cultas de los sesenta —universitarios, intelectuales, poetas— fueron las p r i m e r a s en
desentenderse de la obsesión f r a n q u i s t a . Su
opción no pudo ser m á s lúcida: puesto que la
d i c t a d u r a m o r i r á de m u e r t e natural, ignorémosla y vivamos como si ya no hubiese
dictadura.
Rubert de Ventos, Fernando Savater, toda la
basca implicada en torno a los Beatles y viajera en el s u b m a r i n o amarillo, era ya una
España o t r a que veíamos funcionar, con gozo, en eso que S e m p e r e ha llamado «la década prodigiosa». Quizá la concesión del
Premio Nacional de Poesía («José Antonio
Primo de Rivera») a Pére Gimferrer, por
Arde el m a r , fuera el hecho m á s e s p e c t a c u l a r
—un m a r en llamas—, definitivo y definitorio de la r u p t u r a de las nuevas generaciones
con la c u l t u r a o la incultura establecidas.
Y esto, dentro del sistema mismo, m i n a n d o
el ministerio de Información v Turismo con
un libro apolítico y estético que, n a t u r a l mente, placía a los memoriones de dicho Mi• /

El p o e t a P í a s d e Otero, r e c i e n t e m e n t e f a l l e c i d o .

182

Gabriel C e l a y a .

nisterio y halagaba a Cataluña. Lo que no
supieron ver aquellos memoriones ministeriales era que la belleza y la estética, la indiferencia en suma, hacia el presente franquista, resultaban m u c h o m á s subversivas que el
erosionado y monótono a n t i f r a n q u i s m o de
las generaciones anteriores. El apóstol prefiere hacer a p o s t o l a d o con un anticlerical a
hacerlo con un indiferente. Contra la indiferencia fracasan —y a la larga mueren— todas las Iglesias.
Cito a Schiller para decir que la belleza es
una obligación de los fenómenos (como la
democracia es una obligación de la Historia)
porque después de tanta belleza convencional y regimental y de t a n t a fealdad contracultural, lógicamente las ú l t i m a s generaciones —beneficiadas por el confort tardofranquista, que algunos aprovecharon culturalmente—, no iban a seguir haciendo pintadas
Otero / Celaya / Sastre / Buero, sino que iban
a otra cosa.
En el s u b m a r i n o a m a r i l l o —que fue el caballo de Trova de la acracia entonces venidera— viajaron confundidos, haciendo happening, los nuevos filósofos como Savater o
Deaño, los vie jos filósofos como Aranguren o
G a r c í a C a l v o , los p o e t a s n o v í s i m o venecianos y los que, simplemente, sabían
silbar con buen oído Yellow S u b m a r i n e .

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Antonio B u e r o Vallejo

Alfonso Sastre.

183

realismo social (nos l l a m a b a n señoritos por
eso). Todo está d a n d o su /ruto, sobre todo en
el ensayo, la poesía v el cine — m u c h o m e n o s
en el teatro y la novela, quizá porque estos
géneros están en crisis, como se dice (v aunque se diga).

«El p a s o t i s m o e s una a c r a c i a q u e ni s i q u i e r a p r e c i s a c o a r t a d a s
culturales».

¿Y A H O R A Q U E ?

No a todo el mundo le gusta el
amarillo.
César González-Ruano

La sociedad transicional e m p e z ó a t r a n s a r
c u l t u r a l m e n t e hace unos quince años (que
por algo son el término orteguiano de una
generación). En cuanto al resto de la sociedad, la no específicamente profesional de la
cultura, t a m b i é n e m p e z a b a por entonces a
t o m a r la neogynona (muy m e j o r a d a luego
por el ovoplex), de la que el s u b m a r i n o a m a rillo traía grandes stocks secretos que luego
se hacían públicos en las estadísticas y sofemasas.
Cuando Pablo VI se negó a la pildora —a
autorizarla, no a t o m a r l a , claro—, allá por el
68-69, el catolicismo sociológico español
empezó a r e t i r a r s e s e c r e t a m e n t e de la Iglesia, salvo el t r á m i t e s e m a n a l de la misa (trasladada al s á b a d o por la tarde para mayor
comodidad de quienes tenían en la parcela de
Cercedilla un anticipo de la celestial parcela). Luego, el divorcio, el aborto, el a m o r
libre.

W/7W/."

El amarillo es el color de los
locos.
J o s e p Plá

Amarillo es, a m a r i l l o es. Y a h o r a qué. El personal, como nunca se entera de nada, dice
que a ver dónde están los frutos de la democracia, las flores de la transición, las guirnaldas de la libertad, las novelas y las películas de ahora mismo:
—Pues mire usted,señora, los libros de ahora
m i s m o se escribieron hace diez años. O quince.
Y usted sin enterarse.
Usted, esperando que saliese el gordo en el
b o m b o del señor Lara, con todos los informadores culturales de niños p u e r i c a n t o r e s
de San Ildefonso. El a m a r i l l o es el color de
los locos, y el s u b m a r i n o de los Beatles venía
lleno de Cioran, Liaño, B e n j a m í n , Sarrión,
nuevo periodismo y feministas en fleur.
La gente dice que no pasa n a d a , porque todo
viene pasando desde m e d i a d o s los sesenta,
c u a n d o ya algunos nos resistíamos a hacer

184

« S e le ha r e p r o c h a d o m u c h o a e s t a t r a n s i c i ó n p o l í t i c a , por l o s
m á s s u t i l e s , s u c a r á c t e r d e r e p r e s e n t a c i ó n , d e hacer c o m o que.
A r a n g u r e n — e n la f o t o g r a f í a — ha i n s i s t i d o m a y o r m e n t e e n
esto».

Walter Benjamín. (Berlín, 1892-Frontera f r a n c o e s p a ñ o l a , 1944).

Agustín García Calvo.

«El amarillo e s el color d e l o s l o c o s , y el s u b m a r i n o d e l o s B e a t l e s
v e n i a lleno d e Cioran — e n la f o t o — , Liaño, B e n j a m í n , Sarrión,
n u e v o p e r i o d i s m o y f e m i n i s t a s e n fleur».

LA S E R I E C O N T R A C U L T U R A L
El aborto, el divorcio, el a m o r libre. Ya en la
sociedad transicional, estas reivindicaciones
concretas y cotidianas, que sólo se habían
aceptado antes como folklore c o n t r a c u l t u ral, se plantean c r u d a m e n t e .
Al margen de las c o n q u i s t a s obvias que tales
temas, resueltos r a c i o n a l m e n t e , suponen, a
mí me interesa s u b r a y a r cómo c a d a una de
las opciones «contraculturales» viene a inter r u m p i r la serie burguesa de sus afines. El
aborto pone en cuestión la pena de muerte.
El divorcio pone en cuestión el adulterio,

Fernando Savater.

gran institución burguesa. El a m o r libre
pone en cuestión la propiedad privada.
En la sociedad transicional, Fraga sigue pidiendo la pena de muerte, pero, después de
haber condenado enérgicamente el aborto
(casi con los m i s m o s argumentos, vueltos del
revés, con que ha defendido la máxima pena)

185

El a m o r libre, pues, no sólo pone en cuestión
la propiedad privada (que se s u b l i m a en el
m e c a n i s m o vertical de la sucesión v los derechos hereditarios, tan poco afectados por las
r e f o r m a s técnicas de nuestros gobiernos
transicionales). Lo de menos en el a m o r libre
es q u e el h o m b r e o la m u j e r sean de cualquiera (de c u a l q u i e r a que ellos elijan). Lo
grave, para el sistema burgués, es que me-

«El divorcio p o n e e n c u e s t i ó n el adulterio, g r a n institución burguesa».

se nota que sus p a l a b r a s y su persona han
perdido convicción. Como él, toda la serie
intelectual burguesa que representa.
C u a n d o en el P a r l a m e n t o transicional se
condena u obstruye el divorcio (siempre pollos mismos), lo que queda flotando en el aire
torero del hemiciclo es la pululación de adulterios que anovelan la vida española de la
burguesía alta y la aristocracia. El adulterio
es u n a realidad sociológica y c o s t u m b r i s t a .
Si no se habla de estos t e m a s no pasa nada,
m a s p a r a negar el divorcio hay que hacer
p r e v i a m e n t e el canto a la familia, y entonces
queda de contraste, evidente y no dicha, la
realidad del adulterio.
AMOR LIBRE Y PROPIEDAD
PRIVADA

La familia es una cárcel de rejas
humanas.

Franpois Mauriac

Toda familia esconde un
cadáver en el armario.

Simenon

Está muy estudiado, incluso por nuestro
Américo Castro, el t e m a del honor y la honra
c o n \ u g a l e s como base de la t r a n s m i s i ó n de
la herencia. Mi mu jer ha de s e r m e fiel porque
no le vov a dejar el p a t r i m o n i o al hijo de otro.
Este es el contenido latente de c u a l q u i e r calde tonismo.

186

«El amor libre p o n e e n c u e s t i ó n la p r o p i e d a d privada».

diante el a m o r libre (ya que no m e d i a n t e las
citadas reformas fiscales), la transmisión patrimonial, verdadera columna s u s t e n t a d o r a
de la economía burguesa y m a n c h é s t e r i a n a
del ahorro y la moral a c u m u l a t i v a , se viene
abajo.
Amor libre supone, a n t e todo, a m o r libre de
la mujer. Los hombres s i e m p r e han tenido
a m o r libre, porque eso no ponía en peligro la
transmisión patrimonial (cuantiosa o mer a m e n t e sentimental y kiísch). Si no v a m o s a
saber de quién son nuestros hijos (o al menos

« C u a n d o P a b l o VI — e n la f o t o g r a f í a — s e n e g ó a la pildora —a
autorizarla, n o a tomarla, c l a r o — , alia por el 68-69, el c a t o l i c i s m o
s o c i o l o g i c o e s p a ñ o l e m p e z ó a retirarse s e c r e t a m e n t e de la Iglesia».

va a ser posible y legítima la duda), la transmisión de riqueza vertical ya no es una columna de m á r m o l , y sin idea de transmisión
no tiene sentido la acumulación, y sin acumulación no hay estímulo, ni e n t e n d i m i e n t o
economicista del m u n d o . Siempre he considerado que la revolución de las mujeres
(ayudadas por los científicos suizos y norteamericanos) era la única revolución social
de nuestro tiempo.
LA T R A N S I C I O N C O M O
REPRESENTACION

El camarero hace su papel de
camarero.
Sartre

«El aborto p o n e e n c u e s t i ó n la p e n a d e m u e r t e » .

Se le ha r e p r o c h a d o mucho a esta transición
política, por los más sutiles, su carácter de
representación, de «hacer como que».
Aranguren ha insistido m a y o r m e n t e en esto.
En principio, s a b e m o s desde los clásicos que
todo es representación y s a b e m o s desde los
r o m á n t i c o s —Baudelaire— que el h o m b r e
asiste d e s g a r r a d a m e n t e a su propia vida.
Pero no sólo el genio, el poeta, Baudelaire,
sino, como constata Sartre, el c a m a r e r o . Lo
que la transición tiene de representación le
viene de la m a l a o poca voluntad de c a m b i a r
nada y, sobre todo, de la consciencia histórica (vanidosa) de estar c a m b i a n d o algo.
Cualquier movimiento histórico, a u n q u e sea

187

tan cauto como éste que glosamos, convierte
en protagonistas de algo a todos los ciudadanos desconocidos de la á u r e a mediocridad.
Decía Huxley que todo h o m b r e es Napoleón
para su perro, y de ahí la c o n s t a n t e popularidad de esos bichos.
Del m i s m o modo, todo joven falangista de
los años treinta fue un poco José Antonio,
e s c a p a n d o así a la m e d i o c r i d a d familiar v
profesional, y todo p o s t f r a n q u i s t a reciclado
que vota UCD (y no d i g a m o s PSOE) es un
pequeño Danton con niki del cocodrilo.
¿Cómo, pues, esta sociedad que se está cambiando a sí m i s m a , al margen de los c a m b i o s
políticos o al c o m p á s de ellos, según, no va a
ser u n a sociedad narcisista que se ve hacer la
revolución incruenta, el a m o r sexual que no
había hecho nunca, q u e se ve, incluso (extrema derecha) en la segunda m á s alta ocasión que vieran los siglos de este siglo, de
salvar la patria, como en el 36? ¿La transición, pues, es m e r a representación? No. El
que se finge f a n t a s m a , acaba siéndolo, dicen
los árabes. Y el que se finge d e m ó c r a t a , también.
CULTURA DEL OCIO, INCULTURA
DEL PARO
Cuando parecía que í b a m o s hacia la cultura
del ocio, por influencia del m u n d o v natural
evolución de la sociedad española —segundo
televisor, segunda residencia, segundo coche, «el a b u r r i m i e n t o duplicado», como dice
Ramón T a m a m e s — , resulta que h e m o s
caído en la incultura del paro. Dice Torrente
Ballester que el c o n s u m o cultural nace del
a b u r r i m i e n t o y que si la gente no se aburriese no leería. En nuestra época, en vez de
leer, el t i e m p o libre se lo roba la televisión.
Por un lado están los dos millones de españoles que viven en la incultura del p a r o y por
otro los dos millones de españoles que viven
la cultura del ocio. Si el a b o r t o pone en cuestión la pena de muerte, el paro pone en cuestión el ocio.
El ocio se opone estructural mente al paro,
generando las series correspondientes, con
signos positivos y negativos. La picaresca de
quien cobra el subsidio del p a r o y sigue trab a j a n d o en chapuzas, con lo que se lo monta
económicamente mejor que nunca —signo
festivo—, se corresponde g e o m é t r i c a m e n t e
con el suicidio del vástago de los LópezQuesada, ocurrido este s e p t i e m b r e , parece
que por razones c l a r a m e n t e económicas. La
e m p r e s a Finanzauto, en la que estaba implicado a nivel directivo, ha d e j a d o de ser una

188

«En la s o c i e d a d t r a n s i c i o n a l , F r a g a — e n la f o t o — s i g u e p i d i e n d o
la p e n a d e m u e r t e , p e r o , d e s p u é s d e h a b e r c o n d e n a d o e n é r g i c a m e n t e el a b o r t o ( c a s i c o n l o s m i s m o s a r g u m e n t o s , v u e l t o s del
r e v é s , c o n q u e h a d e f e n d i d o la m á x i m a p e n a ) s e n o t a q u e s u s
p a l a b r a s y s u p e r s o n a h a n p e r d i d o c o n v i c c i ó n . C o m o él, t o d a la
serie intelectual b u r g u e s a q u e r e p r e s e n t a » .

e m p r e s a g r a t i f i c a n t e . Pero el ocio repercute
sobre el paro y a la inversa. El paleocapitalismo español de ricos protegidos por Franco, no ha sabido e n t r a r en el juego de un
c a p i t a l i s m o moderno, realmente arriesgado
y e m p r e n d e d o r , que de alguna m a n e r a le
proponía la democracia.
Esas eran las opciones liberal v socialdemóc r a t a . El c a p i t a l i s m o - r u l e t a f r e n t e al
capitalismo-dividendo de los c u a r e n t a años.
Negándose al capitalismo-ruleta, los e m p r e sarios españoles han optado por depositar
sus millones en Suiza o Filipinas, o por invertir en H i s p a n o a m é r i c a , donde yo he visto
viejas r ú b r i c a s comerciales e s p a ñ o l a s con el
a ñ a d i d o del país correspondiente, como gentilicio. Queda un tercer bloque de e m p r e s a rios que, entre lo uno y lo otro, sencillamente
se han movido mal, no han sabido a d a p t a r s e ,
y están r e a l m e n t e en precario. Algunos llegan realmente al suicidio, como en el lamentable caso citado. (El suicidio tiene una curiosa t r a d i c i ó n f i n a n c i e r a desde a q u e l
«crack» negro en que llovieron millonarios

de los rascacielos de Wall Street, como en
un c u a d r o de Magritte: capitalismo y suicidio se explican r e c í p r o c a m e n t e como transvaloración de todos los valores en oro: al
faltar el oro falta la vida.
Estos tres contingentes financieros —evasionistas, aventureros, fracasados— han
creado grandes extensiones de paro, con lo
que ocurre que, en la sociedad transicional,
los ricos y los pobres se divierten menos.
Entre unos v otros, los de la áurea mediocridad, que ni siquiera han leído a Horacio,
procuran hacer la misma vida alegre y confiada del t a r d o f r a n q u i s m o , explicando,
como mucho, las deficiencias de la vida nacional , a niveles municipales, por la excesiva
bondad o maldad de Tierno Galván, según
los casos.

«PASSANDO»

«La droga mata lentamente».
igual: no tenemos prisa.

Es

(Pintada madrileña)

Una larga dictadura mísera e n g e n d r a una
revolución. Una larga d i c t a d u r a que llega a

ser casi próspera, como la de Franco, puede
e m b o t a r todas las respuestas, por la duración y por el confort. El confort puede que sea
todo lo c o n t r a r i o de la libertad, pero es muy
fácil c o n f u n d i r el vivir bien con el vivir libre.
(Sobre todo, si en el fondo se está deseando
esa confusión). Por lo que se reí iere a las dos o
tres ú l t i m a s generaciones españolas, los
h o m b r e s y m u j e r e s m á s viejos q u e m a r o n su
militancia moral o efectiva en la clandestinidad. El final de la d i c t a d u r a , más que una
batalla g a n a d a (al general lo m a t a m o s de
muerte natural), fue un puente entre dos períodos históricos, en el sentido festival de
estos puentes laborales en que a b u n d a nuestro calendario. Hay mucha gente que sigue
d i s f r u t a n d o el puente.
Son los que passan.
En cuanto a la ultima generación (entre
quince y veinte años), no han heredado ninguna belicosidad de las dos anteriores, quem a d a s en la c l a n d e s t i n i d a d , como digo. Y,
por otra parte, han conectado ya plenamente
con el apolitieismo de toda la juventud occidental. Tom Wolfe, creador del nuevo periodismo americano, lo dice en una entrevista

Un NO rotundo, por parte d e la juventud, a la p e n a d e m u e r t e

189

m
« C u a n d o p a r e c í a q u e í b a m o s h a c i a la cultura del ocio..., resulta q u e h e m o s c a í d o e n la incultura del p a r o » .

«Entre u n o s y otros, l o s d e la á u r e a m e d i o c r i d a d , q u e ni s i q u i e r a
han l e í d o a Horacio, procuran h a c e r la m i s m a vida a l e g r e y c o n fiada del t a r d o f r a n q u i s m o , e x p l i c a n d o , c o m o m u c h o s , l a s defic i e n c i a s d e la vida n a c i o n a l , a n i v e l e s m u n i c i p a l e s , por la e x c e s i v a b o n d a d o m a l d a d d e Tierno G a l v á n — e n la f o t o — , s e g ú n l o s
casos.

190

reproducida por «El País» de Madrid: «Qué
país m á s estable es éste». Y se refiere al suyo,
Estados Unidos. Eso es lo que saben, a u n q u e
no lo digan, todos los jóvenes de hoy: que las
d e m o c r a c i a s de Occidente son estables, q u e
se ven g o b e r n a d a s siempre por los mismos.
En España, c o n c r e t a m e n t e , h e m o s e n t r a d o
en el juego Cánovas-Sagasta, pero sin Sagasta.
Cuando la política va sola —bien o mal—, y
se convierte en sacerdocio de sus profesionales, los políticos, el pueblo, convocado con
asiduidad, pero sin entusiasmo, el pueblo,
del que se espera cierto entusiasmo, pero que
no sea indescriptible, por si acaso, decide
passar, no sabe / no contesta. De ahí pasotismo y acracia. La acracia es un pasotismo
ilustrado y un a n a r q u i s m o que no actúa. El
pasotismo es una acracia que ni s i q u i e r a
precisa c o a r t a d a s culturales. La situación
socio/psicológica de las más recientes generaciones españolas acaba de d á r m e l a una
a m i g a mía, ¡oven, inteligente v ex militante:
—Voy a t o m a r m e el subsidio de paro c o m o
una beca y a q u e d a r m e en casa a leer. No
quiero más t r a b a j o s inseguros y mal pagados. Una beca de estudio y por lo menos me
formo.
Y esto sin ningún cinismo: por eso el d a t o es
válido. • F. U.

« C u a n d o la política va s o l a — b i e n o m a l — , y s e c o n v i e r t e e n s a c e r d o c i o d e s u s p r o f e s i o n a l e s , l o s p o l í t i c o s , el p u e b l o , c o n v o c a d o
c o n a s i d u i d a d , p e r o s i n e n t u s i a s m o , el p u e b l o , del q u e s e e s p e r a cierto e n t u s i a s m o , p e r o q u e no s e a i n d e s c r i p t i b l e , por si a c a s o ,
d e c i d e passar. no s a b e n o c o n t e s t a . D e ahí p a s o t i s m o y acracia»». (Un «2 d e Mayo», e n M a l a s a ñ a ) .

o

La imposible lucha contra la Norma

Marginación Social
í-

Eduardo Haro Ibars

*P8

I

'"H

D

ESDE la muerte de Franco y el advenimiento del nuevo régimen, comenzó a darse en España un fenómeno que antes
hubiera parecido impensable: algunos grupos de los llamados
«marginados sociales» emprendían una lucha abierta —tímida casi
siempre— contra el sistema jurídico y social que les oprimía. Los
psiquiatrizados, los homosexuales, los presos sociales, etc., se empezaron a mover, en un empeño por cambiar la trama sutil de la vida
cotidiana, deshancando a veces a los partidos políticos tradicionales
en su protagonismo de la lucha por la libertad y la transformación del
mundo que habían asumido contra la dictadura de Franco. Desde
entonces ahora, el famoso desencanto, esa sutil forma de decepción
fomentada por la pseudodemocracia que sufrimos, ha hecho mella
también en todos estos grupos y movimientos, de tal modo que la
timidez inicial ha degenerado en apatía. La lucha contra la Norma
está, ahora, en un punto muerto. Las causas son muchas, y muy
diversas.

PERO ¿QUE E S UN
MARGINADO?
«Epilépticos, hippies, madres solteras, locos homosexuales, delincuentes, prost i t u t a s , g i t a n o s , vagabundos, drogadictos y alcohólicos, sordomudos, tísicos,
varones
exhibicionistas, e n a n o s , tullidos, leprosos, sifilíticos,
albinos, a n a r q u i s t a s y en general todas las m u j e r e s ; así
como aquellos cuyas t a r a s
son secretas: la neurosis o las
barricadas». (1)
Podría decirse que la sociedad que soportamos está
compuesta por un abigar r a d o n ú m e r o de grupos,
minoritarios o no, s e p a r a d o s
los unos de los otros y marginados por completo de ese
Estado que se supone form a m o s todos; grupos a menudo antagónicos, oprimidos siempre por la maquinaria del Poder, incapacitados para a utodeterminarse y decidir con
respecto a sus propias pecu(1) Manuel
conferencia
de «Temas
logia», del
lona, 1976.

Gómez Beneyto. De una
reproducida en el núm. I
Monográficos de SexoInstituto Lamba. Barce-

P r í n c i p e Kropotkin: su c o m p r e n s i ó n d e l o s p r o b l e m a s del p u e b l o r u s o , le llevó a una
e s p e c i e de automarginación mesiánica verdaderamente excepcional.

193

liaridades. Marginados som o s todos, a d e m á s de los
q u e se n o m b r a n en la cita
inicial: los t r a b a j a d o r e s explotados — t r a b a j a d o r y explotado son, aquí y ahora,
sinónimos— los jóvenes, los
ancianos, los militantes de
p a r t i d o s de u l t r a i z q u i e r d a , e
incluso —aquí no establezco
ninguna valoración moral—
los «Guerrilleros de Cristo
Rey» y las m a l t r a t a d a s a m a s
de casa decentes. Grupos todos que sufren de una doble
e n a j e n a c i ó n : unos de otros
— r o m p i e n d o la ficción de
una supuesta convivencia
social b a s a d a en contratos,
en a d m i s i ó n de las peculiaridades ajenas— y del apar a t o estatal, que los m a n e j a a
su antojo. Ahora bien, si todos somos marginados, algunos lo son más que otros.
Tal es el caso de todos aquellos que sirven de chivo expiatorio para la sociedad en
general; cuyas actividades
no son sólo r e p r i m i d a s desde
el p u n t o de vista de la moral
y las conveniencias sociales,
sino de la Ley que los encarcela, o de la Medicina que
los encierra en manicomios y
o t r a s instituciones especiales: h o m o s e x u a l e s , drog a d i c t o s , «locos», «delincuentes»... Estos sirven,
entre otras cosas, para que
los d e m á s ciudadanos, q u e
no t i e n e n e s t a s p e c u l i a r i d a d e s , no t e n g a n conciencia de su propia condición de o p r i m i d o s y marginados y se sientan integrados en el Cuerpo Místico de la Sociedad, tranquilos y contentos con el papel
que les ha sido asignado. En
este caso, como en todos, la
excepción no sólo c o n f i r m a
la regla, sino que la inventa.
La N o r m a necesita, para
existir, de los a-normales.
El m a r g i n a d o nunca lo es de
una manera voluntaria.
Puede ocurrir —ocurre con

194

b a s t a n t e f r e c u e n c i a — q u e , al
t o m a r conciencia de su situación, se afirme en ella y
rechace de plano el sistema
que le ha segregado, bien recluyéndose en guetos cerrados, bien e m p r e n d i e n d o
una lucha activa c o n t r a tal
s i s t e m a . Hay excepciones
mesiánicas: de pronto, alguien que tenía un puesto de
privilegio dentro de la Norma, se escapa de él, sensibilizado por la miseria de su
entorno. Así ocurrió, por
e j e m p l o , con el Príncipe
Kropotkin, a n a r q u i s t a y defensor del pueblo ruso oprimido, Pero son casos aislados, atípicos.

Quien margina, no es ni siquiera ese ente a b s t r a c t o —y
ficticio, como todos los entes
abstractos— al que llaman
«la Sociedad». Margina el
Poder, el Poder económico y
el Poder político —dos c a r a s
de la m i s m a moneda—;' vJ el
p o d e r e s concretísimo, y está
en m a n o s de personas conc r e t í s i m a s , con n o m b r e s ,
a p e l l i d o s y c u e n t a s corrientes que quieren conservar, y situaciones de privilegio que quieren seguir teniendo. E s t as personas comprenden que es bueno para
ellos que el h o m b r e esté solo
y s e p a r a d o, que se sienta
culpable, que sea vulnerable

Las brujas, m a r g i n a d a s por e x c e l e n c i a , d e l i n c u e n t e s por s i m p l e razón d e P o d e r
e s t e c a s o , el P o d e r lo r e p r e s e n t a b a la I g l e s i a — . T o d a v í a h o y
q u e d a n , e n f i e s t a s y t r a d i c i o n e s p o p u l a r e s , r e c u e r d o s d e la b á r b a r a q u e m a
d e brujas.

siempre al peso de la Ley; y
que las morales tradiciones
— p u e s hay m ü c h a s , no
una— ayudan a que esto sea
como es.
Cada sistema social tiene sus
marginados, y también cada
m o m e n t o histórico: b r u j a s ,
herejes y poseídos en el Medievo, c u a n d o el Poder estaba en m a n o s de la Iglesia;
ladrones y locos c u a n d o la
burguesía tomó el Poder,
tras la Revolución Francesa
y la Revolución Industrial,
c u a n d o la Burguesía t o m ó el
Poder, y se apoyaba en dos
inamovibles pilares: la Propiedad y la Razón. Hoy, son
«disidentes» los «locos», los

«enfermos». Y se tiende a
llamar enfermo a todo aquel
que rechaza la No r m a , o no
la c u m p l e : homosexuales,
drogadictos, psiquiatrizados, delincuentes, no son
ya carne de presidio o de hoguera, sino carne de hospital. Y el médico ha sustituido
al policía, o colabora estrec h a m e n t e con él.
G R U P O S DE
MARGINADOS
EN ESPAÑA:
UNA T R I S T E LUCHA
«Los social sabe cuales son
las a m e n a z a s que le acosan y
les sale al paso, las a t a j a aún

antes de que lleguen a formularse como tales (
) Lo
n o r m a l a m e n a z a nada menos que con detener el progreso social» (Fernando Savater) (2).
A m p a r a d o s en la teoría neoa n a r q u i s t a de Goodman y
N o r m a n O. Brown, con el
e j e m p l o de los grupos más
a v a n z a d o s que f o r m a r o n el
núcleo renovador de la Revolución de Mayo del 68; impulsados por la situación de
intolerable opresión —cada
vez mayor, a u n q u e ahora
esté disfrazada b a j o el sonriente disfraz de la «tolerancia»— los grupos de
m a r g i n a d o s españoles, siguiendo el ejemplo de lo que
ya se llevaba años haciendo
en toda E u r o p a y en los Estados Unidos, al a m p a r o de
la «democracia formal» que
i m p e r a en los países occidentales, intentaron de una
forma abierta, en el nuevo
régimen predemocrático,
hacer valer sus derechos,
imponerse de una forma u
otra al a p a r a t o represor. Los
p r i m e r o s grupos —homosexuales, p o r ejemplo— en
manifestarse, no esperaron a
la muerte del dictador. Así,
en 1973 ya se h a b í a n constituido algunos en Cataluña,
como AGHOIS (Agrupación
Homófila para la Igualdad
Sexual), de donde saldrían
m á s a d e l a n t e el MELH (Movimiento Español de Liberación Homosexual) y, desp u é s el F A G C , ( F r o n t
d'Alliberament Gai de Catalunya), ya dotado de una est r u c t u r a casi de partido político —con células, secciones de barrio, a p a r a t o de
p r o p a g a n d a , etc.—. Tales
grupos eran aún reformistas
y sólo limitaban sus reivindicaciones a la defensa de
los homosexuales en casos
*

-

(2) Fernando Savater. Articulo publicado en la revista «Por Favor». Barcelona, 1977.

195

D e s p u é s d e la R e v o l u c i ó n F r a n c e s a , e r a n
máximos marginados
e l «loco» — d e l i n c u e n t e contra
la « R a z ó n » — , y e l «ladrón», q u e
a t e n t a b a contra la « p r o p i e d a d » . La
guillotina y el m a n i c o m i o
acababan con los enemigos d e e s t o s
d o s p i l a r e s d e la s o c i e d a d b u r g u e s a .

fuerte y represivo en España,
y todavía el nuevo Régimen
no ha conseguido a j u s t a r s e
bien la máscara liberal y tolerante de sus h e r m a n a s mayores, las democracias europeas. Los psiquiatrizados
hubieron de ser a m p a r a d o s ,
precisamente,
por
psiquiatras liberales o m a r xistas, incitados por las experiencias de Basaglia en
I t a l i a , o p o r la a n tipsiquiatría —que m á s bien
podría llamarse «nueva
psiquiatría» o «psiquiatría

concretos, sin tener una conciencia clara de lo que significa la Norma c o m o opresión, de la necesidad de un
c a m b i o social radical. Busc a b a n la erradicación de- la
Ley de Peligrosidad Social,
dictada en el año 70 para
sustituir y m e j o r a r a la «Ley
de Vagos y Maleantes» o, al
menos, la exclusión de ella
de los homosexuales. Sin
e m b a r g o , ellos s e m b r a r o n la
semilla del cambio, fueron la

conciencia viva de los primeros grupos de m a r g i n a d o s
que funcionaron aquí. Y,
poco a poco, el movimiento
h o m o s e x u a l se f u e extendiendo por toda E s p a ñ a :
Madrid, Málaga, Valencia;
todos tuvieron sus frentes,
sus grupos de lucha c o n t r a la
Norma.
Los d e m á s grupos marginados t a r d a r o n m á s t i e m p o
en manifestarse: el sistema
policiaco era, y es, muy

Hoy, s o n « d i s i d e n t e s » , l o s « l o c o s » , l o s « e n f e r m o s » . Y la institución m a n i c o m i a l
s i g u e f u n c i o n a n d o . El Gulag n o e s t á s ó l o en Rusia.

196

W

e x i s t e n c i a l » — de L a i n g ,
Cooper y Esterson. Las experiencias del «Hospital de
Día», dirigido por el Dr. Enrique González Duro en la
sala de psiquiatría del Hospital Francisco Franco, fueron un paso i m p o r t a n t e en la
superación de la a n t i n o m i a
médico/enfermo, y un intento de lucha contra la cosificación del enfermo mental. González Duro y su
equipo han tenido que luchar contra todo tipo de trabas burocráticas y contra todas las críticas morales y supuestamente terapéuticas
que hacían f r a c a s a r su intento. La psiquiatría tradicional se ha visto amenazada d u r a m e n t e por este experimento, y ha l u c h a d o

contra él de todos los modos
y m a n e r a s imaginables.
Los s e c t o r e s m á s c o n cienciados de los presos sociales —concienciados, en
parte, p o r su convivencia
forzosa con presos políticos y
m i e m b r o s de grupos anarquistas; en parte por lo intolerable de su situación dentro de las cárceles— se unieron en una organización tan
viva como fue la COPEL
(Coordinadora de Presos en
Lucha), que tuvo sus mejores
m o m e n t o s en los años 76-77,
buscando sensibilizar a la
opinión del país por medio
de motines, autolesiones y
m a n i f i e s t o s , s o b r e la situación i n f r a h u m a n a que se
sufría y se continúa sufriendo en las cárceles de Es-

p a ñ a . La COPEL está, hoy,
casi m u e r t a . Por un lado, la
hipócrita reforma penitenciaria llevada a cabo b a j o
la dirección de Garcfa Valdés —tras la muerte de su
predecesor en el cargo de Director General de Prisiones,
a m a n o s de un c o m a n d o del
GRAPO—, que consiguió eng a ñ a r d u r a n t e un tiempo al
público en general, y también a muchos presos; el casi
total a b a n d o n o por parte de
los p a r t i d o s políticos de izquierda —la CNT fue la
ú n i c a o r g a n i z a c i ó n revol u c i o n a r i a q u e les p r o porcionó apoyo, a u n q u e tímido, al principio de su and a d u r a — y, sobre todo, la
d u r í s i m a represión y dispersión de que fueron objeto en

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197

El acto m á s significativo que
llevaron a cabo todos estos
grupos reunidos, fue la serie
ele actos, conferencias y manifestaciones que se llevaron
a cabo en toda E s p a ñ a en junio de 1978, con motivo de la
conmemoración del «Día In-

de Herrera de la Mancha, o el
Penal del Puerto de S a n t a
M a r í a , suicidios...— desm e m b r a r o n a la COPEL, que
hoy ha perdido a un t i e m p o
su fuerza dentro de las cárceles •ry su credibilidad fuera de
ellas.
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.

«Lo s o c i a l s a b e c u á l e s s o n l a s a m e n a z a s
q u e le a c o s a n , y l e s s a l e al p a s o , l a s ataja
a n t e s d e q u e lleguen a formularse c o m o
t a l e s » . F e r n a n d o S a v a t e r — e n la fotografía—, e s uno d e los p e n s a d o r e s e s p a ñ o l e s q u e m á s s e ha p r e o c u p a d o por la
marginaclón social.

el interior mismo de las cárceles— palizas, conducción a
prisiones durísimas, como la

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Pintada, e n Madrid, d e la «Unión d e H o m o s e x u a l e s E s p a ñ o l e s » , un g r u p o q u e no l l e g ó
a cuajar.

La m a n i f e s t a c i ó n g a y c e l e b r a d a e n Madrid, el 2 5 d e junio del 78, a g r u p ó a u n a s o c h o mil p e r s o n a s , p e r t e n e c i e n t e s a t o d o s l o s g r u p o s
a f e c t a d o s por la n e f a s t a «Ley d e P e l i g r o s i d a d S o c i a l » .

198

t e r n a c i o n a l del O r g u l l o
Gay». Yo fui testigo presencial de la manifestación
masiva que se celebró en
Madrid, y que fue convocada
por el FLHOC —Frente de
Liberación Homosexual de
Castilla, f o r m a d o por la fusión de tres grupos, FHAR
(Frente Homosexual de Acción Revolucionaria) «Mercurio» y MDH (Movimiento
Democrático Homosexual),
vinculado este último de una
m a n e r a s u b t e r r á n e a al
PCE— y apoyada esta vez
por todos los partidos políticos y agrupaciones de izquierda. Allí estuvieron presente, no sólo los homosexuales, sino todos aquellos

que estaban en contra de la
Ley de Peligrosidad Social, y
del Código Penal en su f o r m a
vigente: COPEL, prostitutas,
lesbianas, psiquiatrizados...
fue, en cierto modo, una fiesta, pero una fiesta muy seria,
que agrupó a unas ocho mil
personas.
La ú l t i m a m a n i f e s t a c i ó n
convocada por el FLHOC en
Madrid, en junio de este año,
ha r e u n i d o a u n a s
ochocientas o mil personas.
Un diez por ciento aprox i m a d a m e n t e de las que caminaron j u n t a s hace dos
a ñ o s . Si hace f a l t a una
prueba del desinterés creciente por la lucha de las minorías marginadas, ahí está.

mw

'i'ihCft n.«atifbtk

El doctor Enrique G o n z á l e z Duro h a s i d o u n o d e l o s m á s a b n e g a d o s l u c h a d o r e s a f a v o r
d e u n a reforma radical d e la psiquiatría e n E s p a ñ a .

LA APATIA
La apatía que ahora alcanza
a los grupos de marginados,
es general. Tras la efervescencia de los primeros
años después de la muerte
del dictador, se ha visto que
todo sigue igual, o tal vez
peor, en todos los aspectos.
Pero tal apatía, tiene en el
caso que nos ocupa otros motivos, otras raíces más profundas.
En p r i m e r lugar, podemos
a c h a c á r s e l a al f u n c i o namiento interno de estos
grupos. Ninguno de ellos,
que sepamos, ha tratado de
hacer un análisis teórico
global de la situación social
del país, del m u n d o en que
vivimos. Se han limitado a
plantear sus reivindicaciones pequeñitas, sin tener en
cuenta —o solamente de una
m a n e r a formalista— las reivindicaciones de los demás.
La idea de un «Colectivo de
Grupos Marginados» no ha
pasado de ser una utopía,
algo que no h a tenido un funcionamiento real y efectivo.
Los grupos de marginados
—exceptuando algunos colectivos feministas— han fallado en el momento de hacer un planteamiento ideológico de su situación dentro
de un contexto amplio social, económico y moral. La
mayor parte de ellos, han
sido aquejados de lo que se
podría llamar «complejo de
Caín». Me explico: Caín actúa y se rebela, no porque
conteste la autoridad o la
simple existencia de Yavé,
sino porque desea ser aceptado por El. Se siente margin a d o contra su voluntad, y
sólo pide volver al favor de
Dios; y esto hace, precisamente, la fuerza del Dios
que le margina aún más y
que, a su desprecio inicial,
une ahora la señal infamante

199

La COPEL t u v o s u s m e j o r e s m o m e n t o s d u r a n t e l o s m o t i n e s y m a n i f e s t a c i o n e s d e l o s a ñ o s 7 6 a 78. Trataron d e llevar a c a b o u n a
reforma a u t é n t i c a d e n t r o d e la vida i n f r a h u m a n a d e l a s c á r c e l e s e s p a ñ o l a s

Hoy, a p e s a r d e t o d a s l a s reformas, y d e t o d a s l a s l u c h a s , la s i t u a c i ó n en l a s c á r c e l e s s e h a e n d u r e c i d o , a u n q u e h a y a determin a d a s d i f e r e n c i a s f o r m a l e s . En la foto, s é p t i m a galería — l a m á s d u r a — d e la Prisión d e C a r a b a n c h e l (Madrid).

200

O t r a r a z ó n p a r a el desecanto — p a l a b r a q u e odio
utilizar, p o r lo m a n i d a y m a l
u t i l i z a d a — es el f u n c i o n a m i e n t o m i s m o de la «democracia» que vivimos, su
astucia p a r a a s i m i l a r y tragar a todos estos movimientos. Se basa en la
p e r m i s i v i d a d , en la tolerancia — m o n s t r u o s a f o r m a
de opresión, en la que el
o p r i m i d o q u e d a incapacitado para ver sus cadenas—,
en las a p a r e n t e s c o n c e siones. Concesiones que se
q u e d a n en la forma, y q u e
n u n c a van al fondo real del
asunto; y la utilización de la
f o r m a por ejemplo, la toler a n c i a hacia la pornografía
homosexual, que hace del
sexo un bien de c o n s u m o est e r e o t i p a d o —hace que m u chos pierdan de vista la verd a d e r a opresión que sufren,
y la necesidad de una lucha
c o n t r a ella.

La hipócrita reforma p e n i t e n c i a r í a l l e v a d a a c a b o por C a r l o s García V a l d é s — e n la
f o t o g r a f í a — contribuyó c o n m u c h o a confundir a la opinión pública y a c o n t r a r r e s t a r
el trabajo d e la COPEL.

del proscrito, m a r c a d a a
fuego de m a n e r a indeleble.
Del m i s m o modo, los g r u p o s
de m a r g i n a d o s , en su m a y o r
parte, no se han p l a n t e a d o
desde el principio la lucha
contra la N o r m a , sino q u e
han q u e r i d o ser incluidos
d e n t r o de e l l a , r e c o nociéndola i m p l í c i t a m e n t e :
han q u e r i d o ser reconocidos
c o m o « n o r m a l e s » , integrarse a su sistema social.
Los homosexuales católicos,
por ejemplo, no h a n contestado j a m á s a la Iglesia Católica en general, sino q u e se
han l i m i t a d o a p r o t e s t a r , do-

lidos, p o r q u e su Iglesia no les
reconocía ni les reconoce.
Los presos sociales no h a n
decidido d e m o l e r las cárceles y b o r r a r incluso la m i s m a
noción de «delito», sino que
se han l i m i t a d o a pedir condiciones de vida m á s h u m a n a s d e n t r o de ellas. Y así, todos. Esto, que parece ir enc a m i n a d o a d e b i l i t a r el sist e m a social vigente, le fortalece, por el contrario, y le da
a r m a s . Las p o s t u r a s reform i s t a s y no r a d i c a l e s reconocen el «Estado de Derecho» de aquello contra lo que
se s u p o n e que l u c h a n .

Un tercer factor que det e r m i n a el m a l f u n c i o n a m i e n t o de los grupos de
m a r g i n a d o s , ha sido el casi
total desinterés que ha tenido hacia ellos la izquierda
tradicional, p a r l a m e n t a r i a o
no. Partidos m a y o r i t a r i o s y
de peso, c o m o pueden ser el
PSOE o el PCE, no se h a n
p r o n u n c i a d o m á s q u e tím i d a m e n t e , y con la p u n t a
de los labios, sobre t e m a s
c o m o son la h o m o s e x u a lidad, las drogas b l a n d a s y
su legalización, la Ley de Peligrosidad Social; c u a n d o lo
h a n h e c h o ha sido, casi
s i e m p r e , con fines electoralistas. Tan sólo las Juv e n t u d e s Comunistas, en su
ú l t i m o Congreso, p u b l i c a r o n
algunas ponencias inter e s a n t e s sobre estos t e m a s .
Los únicos p a r t i d o s q u e se
han pronunciado abiert a m e n t e sobre el tema, de
u n a m a n e r a consciente y
sensata, han sido, p r i m e r o ,

201

Tal v e z u n a vía d e a g l u t i n a m i e n t o y s o l u c i ó n a la a c t u a l d i s p e r s i ó n d e l o s g r u p o s m a r g i n a d o s f u e r a la c r e a c i ó n d e un «¡Partido
Radical», a la italiana, q u e d e f e n d i e s e l o s d e r e c h o s y l i b e r t a d e s del individuo. (En la f o t o , un g r u p o d e p r e s o s a m o t i n a d o s e n la
p r i s i ó n d e B u r g o s , e n el a ñ o 77).

202

Capilla a r d i e n t e del libertario A g u s t í n R u e d a , m u e r t o e n el interior d e la prisión d e C a r a b a n c h e l , v i c t i m a d e la brutal r e p r e s i ó n c o n t r a
t o d o i n t e n t o d e h u m a n i z a c i ó n d e la e x i s t e n c i a c a r c e l a r i a .

la Liga C o m u n i s t a Revolucionaria y, Más t a r d e , el
Movimiento C o m u n i s t a y la
Joven G u a r d i a Roja. Los
a n a r q u i s t a s de la CNT, por
su parte, h a n m a n t e n i d o u n a
p o s t u r a d i s t a n t e f r e n t e a estos asuntos. Se t r a t a de u n
sindicato de t r a b a j a d o r e s ,
que no tiene m u c h o q u e ver
con estos a s u n t o s de cost u m b r e s , a u n q u e h a y a hab i d o l i b e r t a r i o s q u e , en
grupo o i n d i v i d u a l m e n t e , los
hayan discutido y h a y a n
apoyado a los grupos marginados. La lucha de los m a r ginados se t r a t a de la l u c h a
m á s respetable q u e existe: la
del individuo por su d e r e c h o
a c o m p o r t a r s e c o m o tal, y
— c o m o d e c í a n l o s si
tuacionistas— «Gozar sin
a t a d u r a s , vivir sin t i e m p o s
muertos».
Quizás la solución sería la
creación de un « P a r t i d o Ra-

dical», siguiendo el m o d e l o
italiano, que luchase por este
tipo de libertades individuales. Se h a b l a ú l t i m a m e n t e
m u c h o de él, pero n a d i e hace
n a d a . Y serán las d e r e c h a s

las nuevas derechas—
q u i e n e s acaben creándolo,
llevándose el gato al agua,
a s i m i l a n d o de nuevo una lucha digna, que se q u e d a r á
u n a vez m á s en n a d a .
E. H. I.
BREVE
BIBLIOGRAFIA

Pina L ó p e z Gay, q u e f u e líder d e la J o v e n
Guardia Roja, u n o d e l o s p o c o s p a r t i d o s
p o l í t i c o s q u e ha s a b i d o h a c e r s u y a , e n
g r a n parte, la lucha d e l o s g r u p o s margin a d o s en España.

«El Homosexual ante la
sociedad enferma». Varios. Tusquets
Editor.
Barcelona.
«Grupos marginados y
Ley de Peligrosidad Social». Varios. Ediciones
«Campo Abierto» Madrid.
«La Rebelión de Los Homosexuales». Alfonso
García Pérez. Pecosa.
Madrid.
«El Preso Común en España». Ediciones de la
Torre. Madrid.

203

204

\

n

!T0 °s hagamos ilusiones: lo que existe, sensible o supra/ V
la realidad nos tiene prí~ sensible, natural o fabricado, acsioneros, pero también nos tualidad o recuerdo: todo lo que
sustenta y nos da tierra en que apo- puede nombrarse, y algo que no
yar los pies, incluso cuando in- tiene nombre todavía, y que no
tentamos saltar para escaparle. No sabe nadie si llegará a tenerlo, pero
que ahí está. La realidad, por defiestá muy claro si nos hace también
reales, o si, por el contrario, es de nición, es inabarcable y, en su manuestra conciencia de donde le yor parte, incognoscible. Los homviene el ser, pero esta es una cues- bres son responsables de atractivas
tión aparte, de las que nadie podrá experiencias de investigación y de
clasificación, y se da la curiosa
zanjar, por mucho que |||^H||
circunstancia que, después de haen esa forma apremiante
de excogitación que llamamos in- ber denominado artrópodos a ciersulto). El arte, a veces, dice que la tos animales, sus descendientes sitiene en cuenta, pero tampoco es de guen considerándose como artró> mantienen sus caracteres y
al arte, por
aquello de que es lo que puede y es probable que continúen así
como puede, lo que quiere y como hasta el final: de lo cual deduce
quiere: aunque con limites. El que mucha gente%que la naturaleza
obedece a los hombres, y que ya que
aquí nos interesa pudiera formularse en estas pocas palabras: no uno de ellos denominó artrópodos
hay nada en el arte que no haya a ciertos bichos, la naturaleza siestado anté^ en la realidad, si bien gue creando artrópodos para no decorregido por esta otra sentencia:
jarle mal. Donde se ve que la natunada está en el arte como estuvo en raleza, a veces, es muy considerada
rse conMos hombres, lo cual por otra
cierta relatividad en el uso y la sig- parte no tiene nada de extraño, al
nificación de palabras como rea- ser los hombres los que inventaron
lismo, fantasía y demás. El artista
la naturaleza, entidad que no fi(y, por tanto, el escritor) sólo puede gura en el catálogo original y que
trabajar con los datos de su expe- sólo apareció cuando la mente huriencia, que resultan
i nexomana alcanzó cierta capacidad de
rablerñeriie de una relación con lo
ióñ. Después ¡fii esto, hay
real, a veces contra, aunque da lo quien afirma que la naturaleza es la
mismo. Llamamos realidad# todo realidad. Mira qué bien. f t

E

SO q u e a veces l l a m a m o s « l i t e r a t u r a »
f o r m a t a m b i é n p a r t e de lo real, puesto
que lo m e n t a m o s , lo d i s c u t i m o s , nos preoc u p a y a veces nos p r o d u c e q u e b r a d e r o s de
cabeza. Es una de las m u c h a s r e a l i d a d e s
acerca de las cuales j a m á s e s t a m o s de acuerdo, sobre todo desde q u e i n t r o d u j i m o s en ella
las peligrosas y d e s e s t a b i l i z a n t e s nociones

de valor, las cuales, p o r otra parte, p a r e c e n
r e c l a m a d a s p o r la m i s m á naturaleza (?) del
objeto. Los m á s están de a c u e r d o en q u e la
l i t e r a t u r a no sirve p a r a n a d a , de lo que bien
p u d i e r a d e d u c i r s e su prohibición por los códigos m á s progresistas, pero no faltan quienes, a c a u s a acaso del a m o r que le tienen,
i n t e n t a n su salvación a t r i b u y é n d o l e a l g ú n

205

sentido, con lo q u e la literatura a secas des a p a r e c e p a r a ser s u s t i t u i d a , al menos en la
intención, t a n t o por la q u e p o r t a ideologías
c o m o por la que lleva en su seno misiles de
m ú l t i p l e s c a b e z a s , l i t e r a t u r a de a t a q u e o
c o m o q u i e r a l l a m á r s e l e . Los i n f o r m e s m á s
objetivos de los E s t a d o s Mayores a s e g u r a n
q u e s e m e j a n t e a r m a es poco de t e m e r , y q u e
por m u c h o s gatos, y m u y rabiosos, q u e lleve
en la b a r r i g a , n u n c a dio r e s u l t a d o . En c u a n t o
a la otra, a la ideológica, dos cosas acontecen: q u e u n a s veces se e s f u m a la ideología
y la o t r a subsiste c o m o tal objeto artístico, y
o t r a s la e v a p o r a c i ó n de las ideas lleva consigo y disuelve en el olvido la o b r a p o r t a d o r a .
Marx, q u e sabía de esto, a c o n s e j ó a u n a se-

Miguel D e l i b e s .

Julio Caro Baroja.

ñora inglesa q u e no e s c r i b i e r a novelas socialistas, si q u e r í a e s c r i b i r l a s b u e n a s . En general, los discípulos de Marx lo h a n o l v i d a d o .

Rosa Chacel.

206

Aquí, en este país y en las ú l t i m a s décadas, se
dio u n a situación curiosa: p o r u n a p a r t e , el
E s t a d o t e m í a la c a r g a ideológica del Arte,
sobre todo en a q u e l l a s sus m a n i f e s t a c i o n e s
en que, c o m o en la l i t e r a t u r a y el cine, la idea
p u e d e q u e d a r m á s visible; de la otra, los artistas, sobre todo los escritores, se convencieron de q u e su obligación m o r a l consistía, no en t r a b a j a r r e v o l u c i o n a r i a m e n t e p o r
la destrucción de un E s t a d o con el q u e n o

Ji

R a f a e l Alberli.

e s t a b a n conformes, sino p r e c i s a m e n t e en
hostigarlo con las o b r a s de arte, con la liter a t u r a . Como los r e p r e s e n t a n t e s de a q u e l Est a d o no eran e n t e r a m e n t e t o n t o s (considérese que, sin r e p r e s e n t a n t e s , sin funcionarios, el E s t a d o no existe), se d i e r o n c u e n t a de
la m a n i o b r a ; m e j o r dicho, se previnieron antes de que se llevase a cabo, y contra ella dispusieron lo mejor de sus defensas: en u n o r d e n ,
la censura; en el otro, d i f i c u l t a r en lo posible
la vida de los escritores y d e m á s e n e m i g o s
d e c l a r a d o s de esa laya. Ahora bien: c o m o
e n t r e estos h a b í a a l g u n o s m u c h o m á s listos
q u e los funcionarios, i n v e n t a r o n un l e n g u a j e
indirecto con el que p o d í a n decir o d a r a
e n t e n d e r lo q u e q u e r í a n ; con lo que, a d e m á s ,
obligaban al público a a g u z a r el ingenio. Sucede, sin e m b a r g o , q u e el público, c u a n d o
aguza el ingenio, se aficiona a u s a r de la
agudeza, y lo m i s m o halla m e n s a j e s c r í p t i c o s
y terribles d o n d e los hay q u e d o n d e no los
hay. De esto se valieron m u c h o s p a r a l a n z a r
a la p u b l i c i d a d o b r a s p r e t e n d i d a m e n t e preñ a d a s de t r e m e n d a s acusaciones, que, en
realidad, e s t a b a n vacuas: las o b r a s , q u i e r o
decir. Los menos a t r e v i d o s se l i m i t a r o n a
a m e n a z a r con lo q u e g u a r d a b a n en c a j o n e s
secretos en espera de m e j o r e s c o y u n t u r a s .
(No deja de ser curioso q u e esta p a l a b r a ,
c o y u n t u r a , fuese de las m á s f a v o r e c i d a s en
a q u e l tiempo). Y c u a n d o las c o y u n t u r a s llegaron, se descubrió q u e los c a j o n e s e s t a b a n
vacíos, y si algo se e n c o n t r ó en a l g u n o de

R a m ó n J. S e n d e r .

207

ellos, f u e r o n l a n z a d a s a m o r o m u e r t o , o b a n d e r i l l a s a toro p a s a d o , a elegir.
En ese t i e m p o de las v a c a s flacas, se escribieron b a s t a n t e s libros buenos, los q u e b a s t a n
p a r a j u s t i f i c a r a un p a r de g e n e r a c i o n e s y
d e j a r l e s t r a n q u i l a s las conciencias, si alguien se p r o p u s i e r a i n q u i e t a r l a s (que n u n c a
falta). Los hay cuyo valor no se h a m o d i ficado; los hay q u e p e r d i e r o n con el c a m b i o ,
o q u e d a r o n al menos d e s p o j a d o s de su prim e r a significación (que, a lo m e j o r , no les
pertenecía p r o p i a m e n t e , pero q u e les f u e
a t r i b u i d a o a c h a c a d a ) . Si pienso, p o r
e j e m p l o , en «La c o l m e n a » , no hay d u d a de
q u e la sociedad q u e refleja c o r r e s p o n d e efect i v a m e n t e á u n a s i t u a c i ó n y a u n t i e m p o det e r m i n a d o s q u e no p u e d e n c o n f u n d i r s e con
los del París o el Berlín de la p o s t g u e r r a , en
c a d a uno de los cuales la gente vivió de manera característica también e inconfundible.
Pero h u b o , en c a m b i o , quien p r e s e n t ó u n a
Barcelona d e r r o t a d a que lo m i s m o podía
ser la Viena de la d e r r o t a , y q u i e n p r e t e n d i ó
a t a c a r de flanco al R é g i m e n p r e s e n t a n d o
unos hechos y unos s u j e t o s de l a m e n t a b l e
pergeño que lo m i s m o p u d i e r a n d a r s e en el
París r e m o t o del « Voyage au b o u t de la nuit»,
con la diferencia de q u e ésta es u n a gran

C a m i l o J o t é Cela.

208

Alvaro Cunqueiro.

Juan Goytisolo.

Ana María Matute.

novela y la otra no. E s t a s c i r c u n s t a n c i a s , estos errores no se advierten de m o m e n t o , sino
c u a n d o la a m p l i t u d del p a n o r a m a a m p l í a
t a m b i é n las perspectivas y las e n r i q u e c e .
Además, c o m o sucede s i e m p r e , c o m o ya se
advirtió, n i n g u n a de las o b r a s e s c r i t a s contra
sirvió de n a d a . E x c e p t ú o m u c h o s p o e m a s líricos. Como la lírica es tensión (o fuego) y
p a l a b r a , y sólo en s e g u n d o l u g a r c o n t e n i d o
(mensaje), c u a l q u i e r a q u e éste sea p u e d e
t r a s m u d a r s e en p o e m a v e r d a d e r o , y aun excelso: de ahí que la poesía política, lo m i s m o
q u e la social (y t a m b i é n la filosófica, ¿por q u é
no?) lleguen a ser a veces v e r d a d e r a poesía.
Pero un a t a q u e a fondo c o n t r a u n a institución o una c o s t u m b r e lo m á s p r o b a b l e es
que no sea ni una b u e n a novela ni un buen
d r a m a . ¡Hay que ver el t i e m p o y el t a l e n t o
q u e han g a s t a d o (y perdido) los d r a m a t u r g o s
de todas las épocas en m e t e r s e con la sociedad! Si a algunos se les r e c u e r d a , si incluso se
les a d m i r a , no es por el huevo, es por el fuero.
Ya no hay «preciosas ridiculas», creo. Aunque, claro...
Acabo de m e n c i o n a r «La c o l m e n a » . Aunque
fue novela prohibida, no está m u y c l a r o q u e
haya sido escrita d e l i b e r a d a m e n t e en contra,
que contenga u n a acusación o un testimonio
desfavorable. «La c o l m e n a » es el r e s u l t a d o
artístico d e una visión o b j e t i v a de la r e a l i d a d
en un m o m e n t o d a d o (como se dijo), que es el
único modo posible de c o n t e m p l a r lo real,
sobre todo la realidad social e histórica, sin
d e f o r m a r l a , sin falsearla. Me parece q u e
«Cinco horas con Mario» d e j a traslucir, a

través de un caso individual, todo un período
y todo un sector de la sociedad contempor á n e a i g u a l m e n t e vistos con o b j e t i v i d a d .
C u a n d o se m i r a a través del libro o con el
mensaje previo en la conciencia, mala cosa
se gesta. Puede r e s u l t a r , por un azar, u n a
b u e n a o b r a de arte, pero s i e m p r e la realidad
q u e d a m a l p a r a d a . Y a u n q u e yo no sea enter a m e n t e un escritor realista, soy de los q u e
piensan q u e el realismo en c u a l q u i e r a de las
m u c h a s facetas posibles, que son casi infinitas, es una oferta c o n s t a n t e q u e se le hace al
a r t i s t a , quien, l e g í t i m a m e n t e , puede siempre d a r c u e n t a de su t i e m p o en lo que éste
tenga de s i n g u l a r y característico: a condición, si es posible, de no d e f o r m a r l o , de no
p i n t a r l o con el color de un cristal político o

Angel González.

209

religioso d e t e r m i n a d o . Es j u s t o r e c o r d a r
que, d u r a n t e esos años de c o n s t a n t e refer e n c i a , f u e r o n b a s t a n t e s los e s c r i t o r e s
a t e n t o s a la r e a l i d a d , a u n q u e pocos los q u e la
vieron o i n t e n t a r o n verla sin ideología, sin
prejuicios. De estos pocos, registro los q u e
e x p r e s a r o n las e s p e r a n z a s y las desilusiones
de algunos g r u p o s juveniles, a c a s o de ellos
m i s m o s ; pero visiones tan a m p l i a s c o m o la
de «La colmena», y sobre todo tan l i m p i a de
p a r c i a l i d a d , no las escribió nadie. Si la liter a t u r a realista es, a u n q u e sui generis, un testimonio, m u c h o s años y m u c h a s vicisitudes
colectivas de las p a s a d a s se q u e d a r o n sin
c r ó n i c a y sin r e t r a t o : p r e c i s a m e n t e los de
aquellos años en q u e se p r o c l a m a b a el realismo. Al menos hasta a h o r a , p o r q u e no es
i m p o s i b l e que alguien opere, en el f u t u r o ,
con d o c u m e n t o s y con r e c u e r d o s .
Y o t r o t a n t o está p a s a n d o en la a c t u a l i d a d .
La sociedad es s i e m p r e lo m i s m o , pero en el
f o n d o í m p e t u s i n v a r i a b l e s o p e r a n distintos
m o d o s de conducirse y de ser, estilos difer e n t e s de p e n s a r y de sentir. Yo he sido consciente, testigo soy, de q u e a mi a l r e d e d o r las
c o s a s han c a m b i a d o , c a m b i a n cont i n u a m e n t e , y m e atrevo a p e n s a r q u e algo de
lo q u e veo es nuevo: tanto, q u e m u c h o s no lo
e n t i e n d e n , y no al m o d o relativo del tópico
c h o q u e de generaciones, sino p o r q u e todo un
s i s t e m a d e ideas y de c r e e n c i a s q u e nos con-

J e s ú s Fernández Santos.

f o r m ó se ha d e s m o r o n a d o , no en el secreto de
una conciencia excepcional y r e p r e s e n t a t i v a ,
sino en lo m á s p ú b l i c o de las colectividades,
quizá t a m b i é n en lo m á s ruidoso (a veces). Se
p u e d e c o n s i d e r a r en serio o con sentido del
h u m o r , viendo en lo q u e s u c e d e el fin del
m u n d o , n a d a m e n o s , o t e n i é n d o l o c o m o el
a l b o r de un m u n d o nuevo, lo q u e t a m b i é n
son g a n a s de p o n e r la e s p e r a n z a en lo incierto (que es lo q u e se hace s i e m p r e , q u e es el
quid de la e s p e r a n z a ) . En fin, el m o d o de
c o n t e m p l a r l o es vario, y la r e a l i d a d ahí e s t á .
No sé si en o t r a s c u l t u r a s h a n d a d o ya c u e n t a
a r t í s t i c a de ella; en la n u e s t r a , p o r s u p u e s t o ,
no. ¿ S a b r í a alguien explicar el p o r qué? ¿O
t e n d r e m o s q u e e s p e r a r a q u e lo h a g a n los
f r a n c e s e s de m a n e r a m u y obvia p a r a q u e
aquí se p o n g a n los escritores en su estela?

Rafael S á n c h e z Ferlosio.

210

Comienzo por r e c o r d a r que, de repente, las
a r m a s tan p e r f e c t a m e n t e a g u z a d a s en contra
de lo que h a b í a , q u e d a r o n inservibles. Cosa
es de a l u d i r a q u í a un f a m o s o escritor, avezado, a f o r t u n a d o libelista, q u e al m o r i r s e el
b l a n c o de sus i n s u l t o s se i n v e n t ó ráp i d a m e n t e otro, con la v e n t a j a sobre el a n t e rior de que, s i e n d o el nuevo un p e r s o n a j e

a b s t r a c t o , nuestra civilización, y no uno concreto, lo que se llama t a n t a s veces el anterior
Jefe de Estado, no se le va a m o r i r p r o b a b l e m e n t e . Pero los otros c a r e c i e r o n de tan a d m i r a b l e agilidad, y yo creo q u e llevan cinco
años, o reciclando los m a t e r i a l e s , o a d a p t a n d o el i n s t r u m e n t a l a m o d o s nuevos de
producción: todo lo c u a l está previsto, p e r o
lleva t i e m p o . A u n q u e c o n v e n g a h a b l a r de los
que ya se h a n m a n i f e s t a d o , de lo q u e p u d i é r a m o s l l a m a r literatura esperada de la liberación. No incluyo en ella la de c i e r t o s jóvenes r e s p o n s a b l e s y a m b i c i o s o s a los q u e lee
poca gente (la i m p o p u l a r i d a d será segur a m e n t e su d e s t i n o : no q u e d a r á n solos ni
m a l a c o m p a ñ a d o s ) , sino a los m á s de los supuestos t r i u n f a d o r e s , a u t o r e s de libros com e n t a d o s y vendidos, a d e m á s de p r e m i a d o s
en m u c h o s casos. P o n g a m o s por d e l a n t e que,
en estos ú l t i m o s años, p r e c i s a m e n t e , se h a
d e s a r r o l l a d o u n o de los f e n ó m e n o s m á s fasc i n a n t e s de la historia social m o d e r n a , el de
la j u v e n t u d , con sus a c t i t u d e s y s u s respuestas a y a n t e lo real, u n a s y o t r a s originales,
pero, a d e m á s , peligrosas, d a n z a s de rock en
el b o r d e de un a b i s m o , a p a r t i r (según parece) de u n a negación p r e v i a de todo lo
existente en c u a n t o c u l t u r a , o, al m e n o s , de
su p u e s t a en tela de juicio. No es u n a m o d a
p a s a j e r a , sino q u e viene d u r a n d o ya un p a r
de d é c a d a s , y, con n o m b r e s d i s t i n t o s , dist i n t a s m a n i f e s t a c i o n e s y l e n g u a j e s , es el
m i s m o f e n ó m e n o . No creo q u e n a d a de lo q ue
existe p u e d a a t r a e r con m á s f u e r z a al escritor que dice volcarse a la realidad, p o r q u e ésa
es la realidad m i s m a , pero, a d e m á s , la diferencia. Vaya por d e l a n t e el q u e yo no conozco

Luis G o y t i s o l o .

GERMAN •
SANCHEZ ¡ i
ESPESO •

NARCISO
PREMIO E U G E N I O NADAL 1978

El P r e m i o ««Eugenio N a d a l » e s u n o d e l o s m á s p r e s t i g i o s o s d e
n u e s t r o p a í s . Lo h a n o b t e n i d o , d e s d e a q u e l l e j a n o 1944 e n q u e le
f u e r a o t o r g a d o a C a r m e n Laforet por s u n o v e l a « N a d a » , escritor e s d e la talla d e D e l l b e s , Luis R o m e r o , D o l o r e s Medio, S á n c h e z
F e r l o s i o , Ana María Matute, C u n q u e i r o , F e r n á n d e z S a n t o s , Umbral, y un l a r g o e t c é t e r a d e n o v e l i s t a s q u e r e s u m e n la vida literaria d e l o s ú l t i m o s treinta y c i n c o a ñ o s d e E s p a ñ a . (Portada d e
una d e l a s ú l t i m a s o b r a s g a n a d o r a s del « N a d a l » : Narciso, d e
Germán Sánchez Espeso).

ni creo q u e se h a y a escrito n i n g u n a novela
contemporánea en q u e total o p a r c i a l m e n t e
se t r a t e n e s t o s t e m a s .
La novela m o d e r n a va por o t r o c a m i n o (me
refiero a la n u e s t r a , por supuesto). Su realismo es sólo a p a r e n t e , y h a b r í a que aver i g u a r si lo es de v e r d a d o sólo porque alguien lo a p e l l i d a así. C a r a c t e r i z a este tipo de
n a r r a c i o n e s el uso que h a c e n de ciertos m a teriales eróticos, c u y a inserción en el texto
obedece a un p r i n c i p i o de o p o r t u n i d a d , no de
necesidad estética: m e refiero a las a b u n d a n tes, a las i n e v i t a b l e s fellationes, cunnilinguis, sodomías, en p a r e j a s o en c a d e n a ,
según los m o d e l o s r e m o t o s del Aretino y
S a d e o los m á s p r ó x i m o s de Belda. Sin d u d a ,
si el libro se c o n s i d e r a c o m o p r o d u c t o v e n a l ,
estos a d i t a m e n t o s a y u d a n a su éxito. Pero
n a d i e tiene la s i n c e r i d a d de p r o c l a m a r l o así,
sino q u e lo a c o s t u m b r a d o es e n m a s c a r a r l o
con p r e t e x t o s de m á s a l t u r a , y a estos es a los
que voy a r e f e r i r m e : p o r q u e también o t r a d e
las variantes a c t u a l e s , o t r a de las n o v e d a d e s
estallantes es la nueva s e x u a l i d a d , r e s u l t a d o

211

C o n c e s i ó n d e l P r e m i o « P l a n e t a » para el a ñ o 1979. En la f o t o g r a f í a , d e izquierda a d e r e c h a : F e r n a n d o Q u i ñ o n e s , finalista c o n « L a s mil
n o c h e s d e H o r t e n s i a R o m e r o » , el editor Lara y el g a n a d o r del Premio, M a n u e l V á z q u e z M o n t a l b á n , autor d e « L o s M a r e s d e l Sur».

de un largo, s u b t e r r á n e o y a n t i g u o proceso
de evolución que, o vino a d e s e m b o c a r en la
crisis a c t u a l , o se m a n i f i e s t a en ella c o m o
e t a p a de o b v i e d a d inocultable. R e l a c i o n a d a
o no con los m o v i m i e n t o s juveniles, no hay
d u d a de q u e es u n a de las c a r a c t e r í s t i c a s de
n u e s t r o t i e m p o , y que su t r a s c e n d e n c i a es
difícil de p o n d e r a r ya q u e afecta a lo m á s
h o n d o de la vida individual y colectiva. Si los
médicos y los sociólogos i n t e n t a n decir su
p a l a b r a y definir el f e n ó m e n o , el escritor,
d r a m a t u r g o o novelista, tiene t a m b i é n s u
c u a r t o a e s p a d a s q u e e c h a r , y n o el m á s baladí, pues p o n i e n d o a vivir los h o m b r e s se
sacan a relucir aspectos de lo real q u e el
c o n c e p t o difícil de la ciencia no a p r e h e n d e
t a n f á c i l m e n t e : narrar y describir puede ser
m á s importante que definir e investigar.
S i e m p r e el a m o r fue el t e m a p r i n c i p a l de la
poesía, si bien de tal m a n e r a que se hizo lo
posible, a fuerza de retórica, p o r e l u d i r su
s u s t a n c i a . No tiene a h o r a p o r q u é d e j a r de
serlo, si bien conviene a d m i t i r q u e las met á f o r a s tradicionales han q u e d a d o inservibles, y q u e hay q u e i n v e n t a r l a s nuevas. Y
me p r e g u n t o a h o r a : ¿qué h a n a p o r t a d o a la
clarificación de este hecho, a su descripción,

212

a su realización en poesía, n u e s t r o s escritores a c t u a l e s ? ¿Hay alguien que p u e d a asegur a r que en tal o cual n a r r a c i o n e s se pone el
d e d o en la llaga de lo q u e p a s a ? A lo q u e se m e
a l c a n z a , no. Al menos, t o d a v í a no. A p e s a r de
las a m e n a z a s y de las p r o m e s a s . La s u s t a n c i a
real de lo que a c o n t e c e no es ni el uso o a b u s o
de c i e r t a s f o r m a s de s e x u a l i d a d , ni la r e a p a rición de ciertos h á b i t o s m á s o menos colectivos. La crisis es de raíz, el f e n ó m e n o es
r a d i c a l . Lo q u e se expresa c u a n d o el protagonista s o d o m i z a o d e j a de s o d o m i z a r a la
m u c h a c h a de la clase d o m i n a n t e no es m á s
que una t r a n s g r e s i ó n i n t r a s c e n d e n t e , p u e s t a
allí p a r a q u e se vea q u e el a u t o r carece de
prejuicios. ¡Ah! Pero el fondo de la cuestión,
aun en ese caso, va p o r o t r o s d e r r o t e r o s . Toda
esa l i t e r a t u r a a la q u e vengo r e f i r i é n d o m e ,
p e r p e t r a d a en los ú l t i m o s años, roza con
vuelo torpe las dos cuestiones m á s vivas de
nuestro t i e m p o , las q u e deben a t r a p a r al artista que se p r o c l a m a d e u d o r de la r e a l i d a d ,
q u e p r o p o n e su o b r a c o m o relativo t r a s u n t o
de ella: las roza pero les huye.
Contenido ideológico, e r o t i s m o superficial:
estos son los dos c a m i n o s preferidos p o r los
escritores españoles de nuestro t i e m p o . ¿ Hay

algo m á s fácil que eso, acogerse a pens a m i e n t o s generales ya f o r m u l a d o s (sociales,
religiosos) o a la descripción tópica de situaciones que h a s t a a h o r a se velaban o
a l u d í a n todo lo m á s ? Conviene tener en
c u e n t a que son dos soluciones fáciles c u a n d o
no se sabe q u é hacer, c u a n d o no se p u e d e
inventar, c u a n d o una m i r a d a a la r e a l i d a d
regresa tan d e s n u d a c o m o fue. El riesgo
constante, el que a m e n a z a a la l i t e r a t u r a esp a ñ o l a desde siempre, la f a l t a de imaginación, es la última ratio de t o d a s n u e s t r a s
deficiencias. Pero t a m b i é n conviene tener en
c u e n t a la desorientación, la f a l t a de iniciativa, esa imposibilidad de arrancar si no es en
s e g u i m i e n t o de alguien q u e nos precede en
París (antes), en Londres o en N u e v a York. Yo
me p r e g u n t o con a n g u s t i a c i e r t a si alguna
vez y de m a n e r a s u f i c i e n t e m e n t e c o n t i n u a d a
existirá lo que p u d i e r a l l a m a r s e novela española: p o r q u e esperar, p o r q u e d e s e a r u n a
escuela española de novela (como p u e d e haberla, todavía hoy, de p i n t u r a o de poesía)
sería pedir al o l m o las c o n s a b i d a s p e r a s .
Mientras tanto, las vicisitudes de la r e a l i d a d
española t r a n s c u r r i r á n sin q u e n a d i e dé la
debida c u e n t a estética que, c o m o c u a l q u i e r
o t r a realidad, merecen. • G. T. B.

Cinco años de Teatro
Adolfo Marsillach

214

R a f a e l Alberti e n c o m p a ñ i a d e la actriz Maria C a s a r e s , hija del p o l í t i c o d e la II R e p ú b l i c a
S a n t i a g o C a s a r e s Quiroga.

1975 — ú l t i m o a ñ o triunfal—
se despidió e s t r e n a n d o dur a n t e el mes de d i c i e m b r e : el
13, «La culpa la tuvo el pito»
en el Teatro Salón de Gálvez;
el 19, «Los sinvergüenzas
tienen eso» en el Argensola
de Zaragoza y el 29, «Atrevid í s i m o sexy show» en el
Café-Teatro Ismael de Mad r i d . Unos días antes —el
25— se h a b í a p r e s e n t a d o en
la Sala Mozart de P a l m a de
Mallorca una o b r a con el
significativo título de «¡Qué
país!». Y un p o q u i t o a n t e s
t o d a v í a — e l 24 de noviembre
en el Teatro R o m e a de Murcia— un espectáculo q u e se
l l a m a b a «Lucecita». Otra
lucecita —la de El Pardo—
a c a b a b a , c o m o quien dice,
de a p a g a r s e .
Las gentes de teatro, c o m o
m u c h í s i m o s c i u d a d a n o s de
lo q u e ya se e m p e z a b a a llam a r nuevo E s t a d o español,
se q u e d a r o n un r a t i t o m i r a n do la v e n t a n a no fuera a ser
qr*u e el otoño del rp_ a t r i a r c a no
hubiera terminado y CJUC de

un m o m e n t o a otro se asom a r a de nuevo don Francisco dispuesto a salvar a la Patria «in a r t í c u l o mortis». Com o la cosa se prolongó y la
l a m p a r i t a no volvió a encenderse, Arias N a v a r r o se puso
nerviosísimo, F e r n á n d e z Mir a n d a le echó una o j e a d a al

d e r e c h o c o m p a r a d o y Santiago Carrillo se encargó en
París una peluca. Mientras,
un tal Adolfo S u á r e z estaba
h a c i e n d o g r a n d e s progresos
en el tenis.
J u s t o en e s t e m o m e n t o
— a p r o v e c h a n d o la n a t u r a l
confusión del semivacío de
poder— otro Francisco
—Morales Nieva, d r a m a t u r go, escenógrafo y manchego— se fue a Valencia a pres e n t a r —el 23 de enero del
76— su « S o m b r a y q u i m e r a
de Larra» al tibio a m p a r o de
un T e a t r o Nacional que ya
no q u e r í a s e g u i r s i e n d o
franquista.
El espectáculo gustó y Buero Vallejo dijo que bueno,
q u e m u y bien, p e r o que la
v e r d a d sobre don Mariano
José se iba a conocer m á s
a d e l a n t e c u a n d o él escribiera «La d e t o n a c i ó n » .
M i e n t r a s , estrenó en el Teatro Benavente de Madrid la
«Doble historia del Doctor
Valmy». E r a el 29 de enero
de 1976. Antonio Buero Vallejo y Francisco Nieva —el
Morales se iba a q u e d a r tan
sólo p a r a la ficha de la Sociedad General de Autores—

. ,...
. , .
cE s c e n a d.e «El a d.e f.e s i,o » d.e „
R a f a e l Alberti, e s t r e n a Jd a e n el Teatro « R e i n a Victoria» d e
Madrid, bajo la d i r e c c i ó n d e J o s é Luis A l o n s o . (1976).

215

« L a s a r r e c o g í a s del b e a t e r í o d e S a n t a María E g i p c i a c a » d e J o s é Martín R e c u e r d a , e s t r e h a d a e n el m a d r i l e ñ o T e a t r o d e «La
C o m e d i a » , e n f e b r e r o d e 1977, b a j o la d i r e c c i ó n d e A d o l f o Marsillach.

inauguraban cronológicam e n t e el que sí-que no del
t e a t r o de u n a d e m o c r a c i a sin
r u p t u r a s . L á s t i m a que en el

m i s m o mes
s e n t a r a en
Madrid una
«Del coro al

de enero se preel Calderón de
revista t i t u l a d a
caño». No pare-

El c e m e n t e r i o d e a u t o m ó v i l e s » d e Arrabal, m o n t a j e d e Víctor G a r c í a . E s t r e n a d a e n
Madrid, e n abril d e 1977.

216

cía fácil evitar la t r a m p a del
e r r o r fonético.
Las r e b a j a s de febrero propiciaron la v e n t a j o s a oferta de
«Un cuerno, dos cuernos,
tres c u e r n o s » ( r e v i s t a ) y
«Cuando la esposa te sale
verde» (vodevil). Los e m p r e sarios se q u e r í a n salir de
m a d r e c o m o fuese. N a d a
nuevo. Lo que o c u r r e es q u e
en la viña de los e m p r e s a rios, c o m o en la del Señor,
hay de todo. O casi. Por el
diminuto resquicio que
ofrece de tarde en t a r d e este
casi, se coló de prisa Manuel
Martínez Mediero. No era la
única vez. Manuel M a r t í n e z
Mediero llevaba ya a l g ú n
t i e m p o pelándole la pava al
t e a t r o c o m e r c i a l y metiéndole c a s t a ñ a al d i f u n t o con
el t r u q u i t o de Búfalo Bill.
En vista de lo cual, se subió
al escenario del T e a t r o Arlequín de la villa y corte p a r a
e s t r e n a r «El día que se desc u b r i ó el pastel».
Los teatros p e q u e ñ i t o s se
tienen inquina de resultas de
la c o m p e t e n c i a —la i n q u i n a
de los teatros g r a n d e s es mayor por p r o b l e m a s de aforo— de m a n e r a que, en
c u a n t o en el Alfil se e n t e r a -

D e izquierda a d e r e c h a , F r a n c i s c o N i e v a , F e r n a n d o Arrabal y la e s c r i t o r a y a c a d é m i c a
C a r m e n C o n d e , durante un c o l o q u i o cultural, e n junio d e 1978, e n Madrid.

ron de que en el Arlequín
iban a por la «qualité», corrieron a e s t r e n a r en m a r z o
« Los f o r j a d o r e s de imperios»
de Boris Vian y «Las c u a t r o
estaciones» de Arnold Wesker. Por desgracia, los idus
de m a r z o no p e r d o n a n : Wesker no llegó a la p r i m a v e r a y
a Boris Vian, el pobre, no le
dieron la ocasión p o s t u m a
de ir a escupir sobre la
t u m b a del público e s p a ñ o l .
Y, sin e m b a r g o , se e st a b a
iniciando —o siguiendo, según como se mire— un cam i n ó l a exhibición en los esc a p a r a t e s escénicos de los títulos olvidados que nunca
debieron olvidarse. La operación rescate estaba calent a n d o sus motores.
En el mes de abril —y c o m o
consecuencia de una tempor a d a b a s t a n t e incierta en el
Bellas Artes— José T a m a y o
tuvo, quizás sin querer, que
e c h a r m a n o al repertorio. Su
m o n t a j e de «La vida es sueño» colocó de nuevo sobre el
tapete el difícil t e m a de los
clásicos v su t r a t a m i e n t o .
Asunto este que fue motivo,
algo m á s tarde, de b r i l l a n t e s
e inútiles j o r n a d a s , ponen•»

cias y coloquios a l r e d e d o r de
Almagro, su Corral v su cor-

*


• •

dero. Quizás por c a s u a l i d a d ,
en aquellos días, Concha
Llorca le dio un toquecito a
«La venus de las pieles» en
«El c a m a r o t e » de Madrid.
Parecía c o m o si el público
t u v i e r a q u e elegir e n t r e
a p u n t a r s e a Sade o a Masoch.
Una mezcla de a m b a s posibilidades fue el e m p r e s a r i o
Antonio Redondo. S i e m p r e
q u e se escribe la historia de
nuestro oficio, se h a b l a de los
a u t o r e s o de los directores.
Con menos frecuencia de los
i n t é r p r e t e s y nunca de los
e m p r e s a r i o s . Grave error.
S o b r e todo si se tiene en
c u e n t a que el teatro en nuestro país vive inmerso en un
s i s t e m a a b s o l u t a m e n t e em-

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«Teatro f u r i o s o » , portada original del
d r a m a t u r g o F r a n c i s c o N i e v a , para s u
propio libro.

217

« A l g ú n d í a h a b r á q u e h a c e r un e s t u d i o
s o c i o - t e a t r a l d e Martínez S o r i a — e n la fot o g r a f í a — , el F r a n c i s c o m á s inalterable
d e t o d o s l o s F r a n c i s c o s . E s o si q u e e s
tener las c o s a s bien atadas».

p r e s a r i a l . Hay e m p r e s a r i o s
de locales y existen t a m b i é n
e m p r e s a r i o s de c o m p a ñ í a .
Todos, por s u p u e s t o , quieren
hacerse ricos y piensan, no
sin cierta lógica, q u e el
m u n d o del espectáculo es un
negocio como cualquier
otro. Su m a y o r gloria es que,
de c u a n d o en c u a n d o , se juegan las p e r r a s p a r a p r o m o cionar a una actriz con la que
p r e t e n d e n tener relaciones
e x t r a m a t r i m o n i a l e s . Lam e n t a b l e m e n t e e s t a gloriosa c o s t u m b r e se ha ido
p e r d i e n d o con los m ú l t i p l e s
c h a b a c a n i s m o s de la socied a d de c o n s u m o .

218

Bueno, pues Antonio Red o n d o era un a n a l f a b e t o maravilloso. G r a c i a s a él, se est r e n a r o n o b r a s tan d i v e r s a s
c o m o : «Anillos p a r a u n a
d a m a » de Antonio Gala, «El
c o m b a t e de Opalos y Tasia»
y «La c a r r o z a de p l o m o candente» de Nieva y «El adefesio» de Alberti. Este último
e s t r e n o m a r c ó el p r i m e r enc u e n t r o de la ex-oposición a
la s o m b r a del f e n ó m e n o teatral. Hasta entonces, los disc r e p a n t e s sólo se veían convocados por la g a s t r o n o m í a .
T a m b i é n a Antonio R e d o n d o
le c u p o el honor de intervenir en otro c o m b a t e —el de
Opalos y Tasia e r a de índole
distinta— e n t r e los pechos
de Vicky Vera en «¿Por quién
corres, Ulises?» y los de M. a
José Goyanes en « E q u u s » .
Un genio c o m o este sólo podía morir a m a n o s de otro
genio. A Antonio Redondo lo
m a t ó , en una e s q u i n a de la
calle Barceló, F e r n a n d o
Arrabal de u n a p u ñ a l a d a
t r a p e r a que le e s t a b a afil a n d o Víctor García. Le enter r a r o n en un c e m e n t e r i o de
a u t o m ó v i l e s que pillaba cerca.
Mayo, el m e s de las llores,
ofreció un d e l i c a d o p r o d u c t o
con «El r e t r a t o de Dorian
Gray» en el T e a t r o Principal
de B a r b a s t r o , según la a d a p tación f i r m a d a , dirigida y
c o b r a d a por Pablo O r d ó ñ e z
Villamar. Realmente
c u a n d o los u l t r a s se ponen
m a r i q u i t a s no h a y quien los
pare. Oscar Wilde en la cuna
a l u m b r a d o r a de m o n s e ñ o r
Escrivá es d e m a s i é . Los primeros calores de j u n i o asistieron a la presentación en el
T e a t r o R o m a n o de Mérida
de «Minotauro» original del
profesor Camón Aznar. Y,
por si acaso el a s u n t o no había resultado del todo entretenido, Paco Martínez Soria
corrió a avisar al r e s p e t a b l e
de q u e él era b a s t a n t e m á s

gracioso que el profesor y
que no vacilaran en a c u d i r a
la taquilla del T e a t r o Eslava
para ver « G u á r d a m e el secreto, Lucas», un texto ader e z a d o por él m i s m o y por su
infatigable c o l a b o r a d o r Dionisio R a m o s Burgo. Algún
día h a b r á q u e h a c e r el estudio socio-teatral de M a r t í n e z
Soria, el Francisco m á s inalterable de todos los Franciscos. Eso sí q u e es tener las
cosas bien a t a d a s .
El verano es la época de las
g r a n d e s r e p r e s e n t a c i o n e s al
aire libre. Parece c o m o si los
c ó m i c o s e s t u v i e r a n des e a n d o r o m p e r las b a r d a s de
su corral m a d r i l e ñ o p a r a
lanzarse a la a n c h a a v e n t u r a
de los t a b l a d o s . En vista de
lo cual, Jorge Díaz revisó
«Rinconete y Cortadillo»
p a r a Zaragoza, José M. a Rodríguez Méndez p r e s e n t ó sus
«Bodas que fueron f a m o s a s
del Pingajo y la F a n d a n g a »
en Hospitalet y Alfredo Mañas — h e r m o s a vocación de
a d a p t a d o r no s i e m p r e comp r e n d i d a — e s t r e n ó «Peribáñez» de un tal Lope de Vega
en O c a ñ a . Coincidiendo en el
t i e m p o , y c o m o pisándose
los talones, J u a n Antonio
H o r m i g ó n ofreció su doble
versión de «El d r a g ó n » de'
S c h w a r t z y «Julio César o la

« M a h o g o n n y » d e Brecht, t r a d u c c i ó n d e
Fellú F o r m o s a , p u e s t a e n e s c e n a d e Fabiá
P u i g s e r v e t , del Teatro Lliure.

« D o m í n g u e z O l a n o y V i z c a í n o C a s a s le t o m a n el p u l s o a un p a í s al q u e le e n c a n t a s e g u i r s i e n d o d e d e r e c h a s » . ( E s c e n a d e ««Cara
al s o l c o n la c h a q u e t a n u e v a » d e D o m í n g u e z Olano).

a m b i c i ó n del poder» de Shak e s p e a r e , Benet i J o r n e t
« R o s a s r o j a s para mi», en catalán, de O'Casev y Emilio
R o m e r o «Galileo Galilei» de
Brecht. Estos últimos títulos
—ya en locales cerrados—
p r e t e n d í a n ser la avanzadilla de la p r ó x i m a t e m p o r a d a .
Nadie podía i m a g i n a r —sus
a u t o r e s incluidos— que el
gran suceso, si se me p e r m i t e
el galicismo, se lo iba a llevar
u n a obra que se l l a m a b a «Un
cero a la izquierda» y que
a c a b a b a de e s t r e n a r s e
— b r o m i t a s del destino— en
el C a m p o de Deportes de Leganés.
Fue c o m o si h u b i e r a n lleg a d o de nuevo los Reyes Magos p a r a depositar,-en el delicado balcón de la d e r e c h a
española, el juguete teatral
que esta b a necesitando.
Los a u t o r e s españoles que
q u e r í a n m a n t e n e r s e , con
toda razón, a una p r u d e n t e

COLECTIVO EL BUHO, de Madrid
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LA SANGRE Y LA CENIZA
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(Diálogos de Miguel Servet) de Alfonso Sastre
El 16 d e e n e r o d e 1977, A l f o n s o S a s t r e e s t r e n ó e n I g u a l a d a s u d r a m a s o b r e Miguel S e r v e t
«La s a n g r e y la c e n i z a » . (Cartel a n u n c i a d o r d e d i c h a obra).

219

d i s t a n c i a ideológica y estética del señor Herrera, estren a r o n en el a ñ o 76: J e s ú s
Campos, «Siete mil gallinas
y un camello»; Jorge Teixidor, «Dispara, F l a n a g h a n » ;
Luis Riaza, « D r a m a de la
d a m a p u d r i é n d o s e » ; Domingo Miras, «La venta del
a h o r c a d o » ; Jorge Díaz, «Cer e m o n i a o r t o p é d i c a » ; Antonio M a r t í n e z Ballesteros,
«La improvisación» y Martínez Mediero, « M i e n t r a s la
gallina d u e r m e » . N i n g u n a
de estas o b r a s — p r e s e n t a d a s
las m á s de ellas en locales
casi inverosímiles c o m o la
Caja Municipal de Vigo o el
Pabellón de los Deportes de
G r a n o l l e r s — c o n s i g u i ó el
éxito c o m e r c i a l de «Un cero
a la izquierda». Esta realid a d —tan misteriosa c o m o
se q u i e r a , pero tan objetiv a m e n t e exacta— fue el origen de u n a h e r i d a a ú n no cic a t r i z a d a . El t e a t r o «maldito» español seguía sin conseguir sacudirse su maldición.
Los d r a m a t u r g o s , que habían envejecido con sus textos sobre la mesa de t r a b a j o
e s p e r a n d o el fin de la dictad u r a , e m p e z a r o n a preguntarse p a r a qué iba a servir la
m u e r t e de Franco. Lament a b l e m e n t e , nadie les p u d o

En 1979, Eloy Herrera insistió e n s u política «retro» c o n « Q u e D i o s o s lo d e m a n d e » .
( E s c e n a d e la obra).

d a r la respuesta q u e necesit a b a n . El público es insensible a este género de injusticias. El indigesto dolor de

En 1977 s e dio «el d e s a s t r e arrollador d e F e r n a n d o Arrabal», e n el «Tivoli» d e B a r c e l o n a ,
c o n «El Arquitecto y el E m p e r a d o r d e Asiria». (Adolfo Marsillach, c o m o «El E m p e r a dor», y J o s é M. - Prada, e n «El Arquitecto», e n la m e n c i o n a d a obra).

220

esta certeza p r o d u j o , en muchos de estos autores, u n a
c o m p r e n s i b l e irritación que
les llevó, m á s a d e l a n t e , a padecer una m a n í a persecutoria s e g u r a m e n t e injustificada.
C u a n d o «Un cero a la izq u i e r d a » se p r e s e n t ó en Madrid, los e s p e c t a d o r e s —«ultras» o no, que este es o t r o
asunto— a b a r r o t a r o n el teatro todos los días y consiguieron convertir las representaciones en m í t i n e s políticos. Algo q u e no h a b í a ocurrido desde los t i e m p o s gloriosos de la oposición. Ni siq u i e r a los a u t o r e s m á s próximos a las b u e n a s r e c a u d a ciones de t a q u i l l a , c o m o
J u a n José Alonso Millán,
J a i m e Salom o Ana Diosdado, pudieron l u c h a r c o n t r a

la verborrea panfletaria de
d o n Eloy Herrera. El público —tan reaccionario
c o m o numeroso— se veía reflejado en su propio ombligo.
Tres traducciones intentaron m a n t e n e r las apariencias y dejar constancia de
que tal vez las cosas p o d r í a n
ser de o t r a f o r m a : «Los emigrados», «Woyzeck» y «Cándido». No resultaba fácil ilusionarse: en un café-teatro
de Madrid, el señor Domínguez Olano c o n t r i b u í a a fom e n t a r el cerrilismo ibérico
e s t r e n a n d o «Historias verdís i m a s D'Olano». Ya se sabía,
al fin, por donde iban a venir
los tiros. Ante la c a m p a ñ a terrorista que a n u n c i a b a este
artificiero del G o m a 2 cultural que es el señor Domínguez, Julia Gutiérrez Caba
corrió a refugiarse en el monólogo titulado «Doña Margarita y la Biología». Se inic i a b a un c a m i n o hacia el teatro pobre como ejercicio de
h u m i l d a d f r a n c i s c a n a . El
p r e m i o gordo — t a m b i é n los
m o n j e s juegan a la lotería—
le tocó el a ñ o 79 a Lola Her r e r a . El n ú m e r o lo c a n t ó
m u y bien Miguel Delibes.
1977 fue un año significati-

v a m e n t e oscuro. En el m e s
de enero —el día 16— Alfonso S a s t r e estrenó en Igualada su d r a m a sobre Miguel
Servet «La sangre y la ceniza». Y Antonio Buero Vallejo
—la o t r a p u n t a de una agria
y a n t i g u a polémica— «La
detonación» el 20 de sept i e m b r e en el t e a t r o Bellas
Artes de M a d r i d . Las fechas y
los lugares dicen b a s t a n t e
por sí m i s m o s . Los dos autores m á s c l a r a m e n t e antif r a n q u i s t a s de los años cinc u e n t a volvieron a i l u s t r a r
sus d i s t i n t a s posiciones en
este m o m e n t o . Cada uno, a
su f o r m a , víctima de las circ u n s t a n c i a s . S i e m p r e he
creído q u e su a n t a g o n i s m o
p u d o ser evitado. Lo que les
s e p a r ó —el éxito o el fracaso— les era, en el fondo, bast a n t e ajeno. El país se permitió, o t r a vez, el lujo de una
discusión i n f r u c t u o s a .
E n t r e a m b o s vértices, dos
f e n ó m e n o s curiosos de los
que me considero, obviamente, algo p a r t í c i p e y algo
r e s p o n s a b l e : el t r i u n f o arrollador de José Martín Rec u e r d a en el T e a t r o de la
Comedia de Madrid con «Las
arrecogías del beaterío de

S a n t a María Egipciaca» y el
desastre, arrollador también, de F e r n a n d o Arrabal en
el Tivoli de Barcelona con
«El a r q u i t e c t o y el e m p e r a d o r de Asiría». Martín Rec u e r d a e j e m p l a r i z ó el tenaz
e m p e c i n a m i e n t o de la llam a d a —no sé si con precisión— «generación realista»
y Arrabal vino a d e m o s t r a r el
desfase de un teatro que se
autodefinía como pánico
quizás t a m b i é n imprecisamente. Estos estrenos tuvieron, a d e m á s , o t r a s connotaciones. Se e s t a b a poniendo
en pie el r e s u l t a d o de dos
p o s t u r a s viscerales: la elección del exilio o de la resistencia como m é t o d o de lucha p o l í t i c a . M a r t í n Rec u e r d a —quien, c o m o Buero,
h a b í a intervenido en este enfrentamiento dialéctico
a p u n t á n d o s e al grupo de
« l o s q u e se q u e d a r o n
aquí»— d e m o s t r ó , al menos,
su vigor c o m b a t i v o y su prox i m i d a d a los p r o b l e m a s
i n m e d i a t o s de nuestra soc i e d a d . Arrabal, penosamente, sólo consiguió poner en
evidencia la terrible ceguera
m e n t a l en la que se encont r a b a . El h u n d i m i e n t o de

« D e pronto, un autor e s p a ñ o l — S a n t i a g o M o n e a d a — c o n e c t ó c o n e l público. S u « V i o l i n e s y t r o m p e t a s » s e h i z o — y s e s i g u e h a c i e n d o —
m i l e n a r i a e n t o d o s l o s e s c e n a r i o s del país*». ( E s c e n a d e la o b r a , dirigida por A n g e l G a r c i a M o r e n o , al e s t r e n a r s e e n el «Infanta I s a b e l »
d e Madrid, e n 1977).

221

«El c e m e n t e r i o de a u t o m ó v i les» en M a d r i d a c a b ó de
o f u s c a r sus reacciones. No
creo que el éxito a r t í s t i c o del
m o n t a j e de «Oye P a t r i a mi
aflicción» p u d i e r a consolarle de t a n t a s a m a r g u r a s .
F e r n a n d o Arrabal se q u e d ó
en su domicilio del n ú m e r o 2
de la Rué de Vienne de París
sin conseguir d e s c i f r a r lo
que h a b í a o c u r r i d o y sin
q u e r e r a c e p t a r la p a r t e de
culpa que le c o r r e s p o n d í a .
Yo — a u n q u e se p u e d a sosp e c h a r lo contrario— lo lamenté.
Poco a poco, un t e a t r o d i m i nuto en el Barrio de Gracia
de Barcelona se va a f i a n z a n do. Es el Teatre Lliure q u e ya
se a t r e v e a m o n t a r el
« M a h a g o n n y » de Brecht, el
«Titus Andrónico» de Shakespeare y «La c a c a t ú a verde» de Schnitzler. Un público, e d u c a d o l e n t a m e n t e con
el a m o r y la p e r s e v e r a n c i a de
los m i n i a t u r i s t a s orientales,
a c a b a llenando la sala d o n d e
a c t ú a un esforzado c o n j u n t o
de e s p l é n d i d o s i n t é r p r e t e s
b a j o la sabia o r i e n t a c i ó n de

unos directores inteligentes.
El Lliure p r e t e n d e aproxim a r la c u l t u r a t e a t r a l catalana a las m e j o r e s corrientes
europeas. El m o d e l o está
claro. El Piccolo de Milán v
Giorgio Strehler son los objetivos.
Y sin embargo... Madrid seguía viviendo en otro mundo. Ni Buero ni Martín Re-

El descenso a los infiernos de
Arrabal, tirando de la levita

«El principal r e p r o c h e q u e s e le ha h e c h o a B u e r o ( e n la f o t o g r a f í a ) ú l t i m a m e n t e — e n
el q u e , a d e m á s , c o i n c i d e la izquierda c o n la d e r e c h a — e s q u e p a r e c e c o m o si a B u e r o s e
le hubiera a c a b a d o la i n s p i r a c i ó n c o n la m u e r t e d e F r a n c o . E s d e c i r , s e le a c u s a d e lo
m i s m o por lo q u e h a s t a h a c e muy p o c o s e le a l a b a b a » .

«La d e t o n a c i ó n » d e A n t o n i o B u e r o Vállelo, e s t r e n a d a e n Madrid, el 20 d e s e p t i e m b r e d e
1977, e n el T e a t r o « B e l l a s Artes».

222

c u e r d a a l c a n z a r o n las recaudaciones de taquilla q u e log r a b a n d i a r i a m e n t e «El diluvio que viene», «Oh, Calc u t t a » y «La m a r i n a te llama». Las discusiones estéticas no p a s a b a n de discusiones. El «respetable», c o m o
s i e m p r e , e sta ba en o t r o rollo.

del e m p r e s a r i o Antonio Redondo, s u m a d o a las consec u e n c i a s de «la-ola-depornografía-q ue-nos-i n vade »
(«Madrid, p e c a d o m o r t a l »
fue el t i m b r e de a l a r m a de
q u e los b o d r i o s e s t a b a n
p r á c t i c a m e n t e b a j o mínimos) p r o d u j o el lógico desconcierto e n t r e las gentes de
t e a t r o quienes buscaron auxilio en las t r a d u c c i o n e s .
Desde «Las m a n o s sucias»
de S a r t r e hasta «La sopera»
de Robert L a m o u r e u x , el repertorio fue tan discutible
como variado. A d e s t a c a r la
versión de M á x i m o de «La
tierra es r e d o n d a » de Salacrov y la de Nieva de «La
p a z » de A r i s t ó f a n e s . De
pronto, un a u t o r español
— S a n t i a g o M o n e a d a — conectó con el público. Su

«Violines y t r o m p e t a s » se
hizo —y se sigue haciendo— m i l e n a r i a en t o d o s
los e s c e n a r i o s del p a í s .
En las a n t í p o d a s de este suceso, Salvador Távora presentó en Nancy su espectáculo « H e r r a m i e n t a s » , Luis
María Iturri «Irrintzi» en
Bilbao y Luis García Matilla
«Juguemos a las verdades»
en la Sala Cadarso de Madrid. Angel Fació le buscó los
tres pies al gato vaginal de la
B e r n a r d a Alba de Federico,
Nacha Guevara se puso de
m o d a —estrenaron «Nata
b a t i d a » a su imagen y semej a n z a — y la Caja de Ahorros
de Mieres ofreció « Niñas... al
salón» de Vizcaíno Casas.
Lúcidamente, Alonso Millán
advirtió en la Fontana de
Madrid que «La nostalgia
(es) p a r a quien la t r a b a j a » .
Vizcaíno se precipitó a hacer
e c o n ó m i c a m e n t e suvo este
lema.
A finales de 1977, Rafael Pérez Sierra, recién n o m b r a d o
Director General de T e a t r o ,
convoca a un g r u p o de profesionales para c r e a r las bases

de lo que debería c o n d u c i r a
una nueva e s t r u c t u r a c i ó n de
los l l a m a d o s Teatros Nacionales. Después de varios meses de deliberaciones, se red a c t a n los e s t a t u t o s que dieron origen en la práctica a lo
que se llamó Centro D r a m á tico N a c i o n a l . Lo malo fue
que dichos e s t a t u t o s — p o r la
desidia, la ineficacia y la posible m a l a uva de los funcionarios del O r g a n i s m o Autón o m o de Teatros Nacionales
v Festivales de E s p a ñ a q u e
t e m í a n , r a z o n a b l e m e n t e , ver
m e r m a d a s sus a t r i b u c i o nes— j a m á s llegaron a convertirse en n o r m a jurídica al
no p u b l i c a r s e en el Boletín
Oficial del Estado. De este
modo el Centro D r a m á t i c o
Nacional sigue e s t a n d o hoy
a t a d o de pies y m a n o s a la
Administración y s u j e t o a
c u a l q u i e r vaivén político interesado en m a n t e n e r l o o en
sepultarlo. Se perdió una
ocasión única de a r r a n c a r
los Teatros Nacionales de las
manos administrativas.
N u n c a e n t e n d e r é —como no
sea por la c o m p r e n s i b l e ofus-

cación que producen los intereses particulares— q u e ni
N u r i a Espert, ni José Luis
G ó m e z ni R a m ó n T a m a y o
a d v i r t i e r a n este peligro.
Claro q u e estos dolorosos
hechos ocurrieron m á s adelante. De m o m e n t o , 1978 se
inició con el tardío estreno
de «Solos en esta tierra» de
Manuel Alonso Alcalde,
Premio Lope de Vega, en el
t e a t r o del m i s m o n o m b r e de
Sevilla. Parecía c o m o si se
quisieran r e p a r a r a l g u n a s de
las a r b i t r a r i e d a d e s cometid a s con dichos premios. De
t o d a s formas, h a b r í a que esp e r a r a la r e a p e r t u r a del sin i e s t r a d o T e a t r o Español
p a r a la operación de «repesca» de unos textos a los que
se h u r t ó la obligatoriedad de
ser e s t r e n a d o s en la tempor a d a que les correspondía.
Así las cosas, el nuevo año
r e p a r t i ó sus a m o r e s e n t r e la
b ú s q u e d a d e s e s p e r a d a de los
viejos éxitos —«La Celestina» en versión de Cela, «El
zoo de cristal» de Tennessee
Williams, «Hedda Gabler»

J o s e p M." Flotats e n «La vida del R e y Eduardo II d e Inglaterra» d e M a r l o w e - B r e c h t , por el T e a t r e Lliure». (1980).

223

neamente, Nuria abandona
el t u t e l a j e de los directores
e x t r a n j e r o s conocidos p a r a
confiar en el talento de Lluis
Pasqual y Fabiá Puigserver.
Da la i m p r e s i ó n de q u e
quiere r e c u p e r a r la p a l a b r a
con t a n t a frecuencia olvid a d a por Víctor García. Es el
regreso de Nuria de otro tipo
de exilio voluntario.
Con el estreno de su «Delirio
del a m o r hostil» en el T e a t r o
Bellas Artes c o n t i n ú a el esf u e r z o de Paco Nieva por
r o m p e r los límites del t e a t r o
m i n o r i t a r i o . N a d a fácil. El
público prefiere acercarse a
la t a q u i l l a del Príncipe para
c o m p r a r su d e r e c h o a ver
«Let my people come», ext r a ñ a y p u d o r o s a m e n t e tra«Ante la c a m p a ñ a terrorista q u e a n u n c i a b a e s t e artificiero del G o m a 2 cultural
q u e e s el s e ñ o r D o m í n g u e z , Julia Gutiérrez C a b a corrió a r e f u g i a r s e e n el m o n ó l o g o titulado « D o ñ a Margarita y la Biolog í a » . (En la f o t o g r a f í a d e I b á ñ e z , la e x c e l e n t e actriz Julia Gutiérrez Caba).

en el Lliure...— y la presentación de algunos a u t o r e s
nuevos c o m o Miguel Sierra
con «Alicia en el París de las
maravillas» en el T e a t r o Lara, F e r m í n Cabal con «Tú estás loco, Briones» en la Cad a r s o y R o m e r o Esteo con
«Fiestas g o r d a s del vino y el
tocino» en el Gayo Vallecano. Otro d r a m a t u r g o m e n o s
nuevo en la plaza — R i c a r d o
López Aranda— e s t r e n ó en el
T e a t r o Barceló «Isabelita la
miracielos» p a r a que Amp a r o B a r ó p u d i e r a demostrar, o t r a vez, q u e es u n a
gran actriz.
Mientras, Nuria Espert
acomete una interesante experiencia bil ingüística: la
doble representación en catalán y castellano de una Fedra de E s p r i u . Momentá-

La ilustre actriz Lola G a o s e n «De S a n
P a s c u a l a S a n Gil» d e D o m i n g o Miras,
«otro p r e m i o L o p e d e V e g a f u e r a d e
tiempo».

224

«Tirano b a n d e r a s » d e R a m ó n M.* del
V a l l e - l n c l ó n , e n v e r s i ó n teatral d e Enrique
Llovet

caíno Casas («Camaleón
Story o el c h a q u e t e r o de la
Moncloa») le t o m a n el pulso
a un país al que le e n c a n t a
seguir siendo de derechas.

ducida c o m o «Ven a disfrutar». No muy lejos de este
t e a t r o —en el Arniches— Alfonso S a n t i s t e b a n , con la feliz colaboración del chino
Chen Tse Ping, p r e s e n t a su
« S a t á n Azul» con una S así
de gorda. Aún no están los
t i e m p o s m a d u r o s p a r a los
preciosismos lingüísticos de
Nieva. Domínguez Olano
(«Nuevo Madrid pecado
mortal», «Las divinas» y
«Cara al sol con la c h a q u e t a
nueva») v F e r n a n d o Viz-

Tampoco tuvieron suerte
«Las p l a n c h a d o r a s » de Martínez Mediero y de ahí vino
un a b s u r d o e n f r e n t a n ! i e n t o
e n t r e algunos a u t o r e s de su
generación y un cierto sector
de la crítica. Me parece que
p u e d o hacer referencia a este
t e m a p o r q u e sus consecuencias me salpicaron en varias
ocasiones. Opino que la mayoría de los d r a m a t u r g o s
que se s i n t i e r o n i n j u s t a mente m a l t r a t a d o s no habían e n t e n d i d o en absoluto
lo que e s t a b a o c u r r i e n d o .
Una vez m á s los á r b o l e s no
d e j a r o n q u e se viera el bosque. Es decir, t o m a r o n c o m o
insulto personal lo que no
p a s a b a de ser el análisis de
una d e t e r m i n a d a situación.
Que este análisis estuviera
equivocado o no e s o t r a cosa.
Sólo la resentida zafiedad de
algún c o m p o n e n t e de este
valioso grupo de e s c r i t o r e s '
p u d o colocar el p r o b l e m a a

Muntsa A l c a ñ í z (Ofelia) y Enriq Majó ( H a m l e t ) e n el «Hamlet» d e Terenci Moix (1979).

« L ú c i d a m e n t e , A l o n s o Millán advirtió e n
la F o n t a n a d e Madrid q u e «La n o s t a l g i a
( e s ) para q u i e n la trabaja». (En la fotograf í a , J u a n J o s é A l o n s o Millán).

nivel de riña de patio de vecindario.
Creo —con todos los márgenes de error q u e p u e d a n concedérseme— que la a y u d a
económica que la Dirección
General de Pérez Sierra proporcionó en este año para la
creación de centros estables
(ue, por lo menos, bien intencionada. Y si no, q u e se lo
p r e g u n t e n a M. a Paz Ballesteros q u e pudo r e p r e s e n t a r
« E s p e r a n d o a Godot», «Lástima que sea una puta» y
«Fuenteovejuna» gracias a
este s i s t e m a . T a m b i é n el
T.E.C. fue apoyado para su
m o n t a j e de «Tío Vania» y
después, en la t e m p o r a d a siguiente, del «Don Carlos» de
Schiller.
Me resulta m u y difícil abord a r este t e m a p o r q u e una de
las cosas que se hizo entonces — a p a r t e de la invención
del C.N.I.N.A.T.— fue crear
el Centro D r a m á t i c o Nacional que yo dirigí, pero supongo que tengo derecho a
escribir que el- i n t e n t o de

225

- S i y o t u v i e r a q u e e l e g i r una f e c h a crucial — o s i n t o m á t i c a — d e e s e a ñ o q u e t e r m i n a b a (1979), c r e o q u e eliglria la del 2 d e o c t u b r e . E s e
d i a e s t r e n ó A n t o n i o B u e r o Vallejo « J u e c e s e n la n o c h e » e n e l T e a t r o «Lara» d e Madrid. ...Lo ú n i c o q u e m e importa s e ñ a l a r — p o r q u e
c r e o q u e resulta p r o f u n d a m e n t e i n d i c a t i v o — e s q u e a B u e r o le dijeron m u c h a s c o s a s . C a s i t o d a s n e g a t i v a s y, a mi juicio, d e m a s i a d a s » .
( E s c e n a d e la obra).

darle cierta e s t a b i l i d a d a
una situación t e a t r a l tan
i n e s t a b l e c o m o la n u e s t r a
e r a algo s e g u r a m e n t e positivo. De la m i s m a f o r m a
pienso que el T e a t r o M. a
G u e r r e r o no podía ni d e b í a
seguir en su f ó r m u l a de local
« a r r e n d a b l e » a u n q u e los
arrendamientos produjeran
espectáculos tan a t r a c t i v o s
c o m o «Los gigantes de la
m o n t a ñ a » o «La h i j a del capitán».
Sobre lo que o c u r r i ó en 'el
C.D.N. no me p a r e c e r í a eleg a n t e e x t e n d e r m e . Dejo
constancia tan sólo de q u e se
p r e s e n t a r o n tres o b r a s de
a u t o r e s españoles vivos:
«Noche de guerra en el Museo del Prado» de Rafael Alberti, «Bodas q u e fueron fam o s a s del Pingajo y la Fand a n g a » de José M. a Rodríguez Méndez y « R e t r a t o de
d a m a con perrito» de Luis
R i a z a ; u n a de u n clásico del
XVII: «Abre el ojo» de R o j a s
Zorrilla y dos e x t r a n j e r a s :
«El proceso» de Kafka, en
versión de Peter Weiss y

226

«Sopa de pollo con c e b a d a »
de Arnold Wesker. T a m b i é n
me a t r e v e r í a a certificar q u e
todos los intérpretes, directores, escenógrafos —con la
excepción de Carlos Cytrynowski— y etcétera fueron
nacionales. Puede q u e esto
— e s p e c i a l m e n t e en el etcétera— resulte pueril, pero así
sucedieron las cosas y no voy
a ser yo quien, a toro p a s a d o ,

reniegue de la evidencia de
m i s intenciones.
«Filomena Maturano»,
«Cinco horas con Mario» e
«Historia de un caballo» fueron los g r a n d e s éxitos comerciales de 1979. Es decir,
un m e l o d r a m a bien hecho,
un monólogo bien escrito y
un musical bien c o p i a d o . Los
tres espectáculos, a d e m á s ,
con excelentes a c t o r e s y ac-

D e Izquierda a d e r e c h a , J o s é Luis G ó m e z , Nuria E s p e r t y R a m ó n T a m a y o , d i r e c t o r e s
del Centro D r a m á t i c o N a c i o n a l , d u r a n t e la p r e s e n t a c i ó n e n el Teatro «María Guerrero»
d e Madrid d e la p r o g r a m a c i ó n del Centro para la t e m p o r a d a 1 9 6 0 - 1 9 6 1 .

trices. Curiosamente, sólo un
a u t o r español e n t r e ellos y
— p a r a mayor e x t r a ñ e z a — e l
n o m b r e de un escritor no
t e a t r a l . (Bueno, t a m p o c o el
c u e n t o de Tolstoi es una o b r a
d r a m á t i c a . Da la i m p r e s i ó n
de q u e los textos escritos en
especial para el teatro están
en trance de d e s a p a r e c e r .
Quién sabe.) En un escalón
económico inferior se pod r í a n situar «El tartufo» ret r a s l a d a d o por E n r i q u e Llovet wv «Salvar a los delfines»
de S a n t i a g o M o n e a d a ,
quien, en cambio, no consiguió interesar con «Vivamos
hoy». En medio del batiburrillo inevitable de t o d a s
las t e m p o r a d a s , a s o m ó la
c a b e z a T o r u c a t o Luca de
Tena con « El extraño m u n d o
de Nacho L a r r a ñ a g a » y Eloy
H e r r e r a insistió en su política «retro» con «Que Diosos
lo d e m a n d e » . Vizcaíno Casas
quiso d e m o s t r a r n o s q u e la
postguerra fue maravillosa y
#

que n u n c a f u i m o s tan felices
como cuando desgranábamos la cartilla de racionam i e n t o « C a n t a n d o los cuar e n t a » . N a t u r a l m e n t e , las
t r a d u c c i o n e s c u b r i e r o n el
hueco q u e les c o r r e s p o n d e
c a d a año: «La gata sobre el
t e j a d o de cinc caliente» fue,
quizás, la m á s interesante.
Aunque sólo fuera p a r a dem o s t r a r —se es taba olvid a n d o — lo que se a g r a d e c e
u n a o b r a «construida» con
aquello t a n a n t i g u o del plant e a m i e n t o , n u d o y desenlace.
Los a u t o r e s españoles menos
conformistas continuaban
d e f e n d i é n d o s e con g r a n d e s
dificultades: Gil Novales estrenó « Doble otoño de m a m á
bis» en la Sala Villarroel de
Barcelona, R o m e r o Esteo
«El vodevil de la pálida, pálida, pálida rosa» en el Teatro G u i m e r á de Tenerife y
Domingo Miras —otro Premio Lope de Vega fuera de
tiempo— «De San Pascual a

S a n Gil» en el Carlos III de El
Escorial. A la vez —como un
símbolo— Alfonso Sastre est r e n a b a una versión de La
Celestina en R o m a y su texto
o r i g i n a l «Ahola-no-es-deleil» en Burdeos. Mientras,
en el m a r c o del Centro Dram á t i c o Nacional —después
de u n a breve estancia del
T e a t r e Lliure— Paco Nieva
proseguía su irresistible ascensión dirigiendo y práctic a m e n t e escribiendo «Los
b a ñ o s de Argel» de Cervantes. Con esta obra, y con «Ver a n e a n t e s » , e m p e z a b a el
C.D.N. su nueva e t a p a .
Aún hay q u e decir que h u b o
un « H a m l e t » de Terenci
Moix, un «Alcalde de Zalamea» de Fernán Gómez, una
«Medea» de Nuria Espert,
u n a « D a m a boba» del T.E.C.,
u n a «Odisea» de Boadella,
un «Guerra-ez» de Iturri,
una «Andalucía a m a r g a » de
Távora y un «Pecar en Mad r i d » de Olano. Lo siento,

«De S a n P a s c u a l a S a n Gil», d e D o m i n g o Miras, e s t r e n a d a e n el T e a t r o « C a r l o s III» d e El E s c o r i a l (1979).

227

El d r a m a t u r g o A n t o n i o Gala « d e c l a r ó
— c o n g r a c i a , c o n I n g e n i o y c o n malicia a
la v e z — q u e h a b í a p a s a d o c i n c o a ñ o s s i n
e s t r e n a r , a p r o p ó s i t o , para n o obstruir el
camino d# los Jóvenes autores. B u e n a
Ya c o n la c o n c i e n c i a tranquila, l o g r ó ( c o n
«Petra r e g a l a d a » ) un é x i t o e c o n ó m i c o
muy considerable».

pero de esto ú l t i m o yo no
tengo la c u l p a . La historia es
así de c a b r e a n t e .
Si yo tuviera que elegir una
fecha crucial —o s i n t o m á t i ca— de ese año que t e r m i n a ba, creo q u e elegiría la del 2
de o c t u b r e . Este día e s t r e n ó
Antonio Buero Vallejo «Jueces en la noche» en el T e a t r o
Lara. No soy —ni p r e t e n d o
ser— crítico de teatro, de
m a n e r a q u e no me siento
o b l i g a d o a hacer la valoración estética de la o b r a . Lo
único que me i m p o r t a señal a r — p o r q u e creo q u e resulta
p r o f u n d a m e n t e indicativo—
es q u e a Buero le di jeron muc h a s cosas. Casi todas negativas y, a mi juicio, d e m a s i a das. El principal r e p r o c h e
que le hicieron —en el que,
a d e m á s , c o i n c i d i ó la izq u i e r d a con la derecha— fue
que parecía c o m o si a Buero
se le hubiera a c a b a d o la inspiración con la m u e r t e de

r

Franco. Es decir, se le acus a b a de lo mismo p o r lo que
h a s t a hacía m u y poco se le
a l a b a b a . Se m a s t i c a b a en el
aire un a p r e s u r a d o deseo de
e n t e r r a r c u a n t o a n t e s el anterior lenguaje a n t i f r a n q u i s ta. La d e r e c h a , p o r q u e est a b a i n t e r e s a d í s i m a en dem o s t r a r que el t e a t r o de
Buero fue u n a excelente consecuencia del f r a n q u i s m o ya
que la c e n s u r a , según sus
p l a n t e a m i e n t o s , es el m e j o r
a c i c a t e para la ingeniosa invención de los c r e a d o r e s . La
izquierda, p o r q u e a b r i g a b a
la secreta —e infantil— esp e r a n z a de que la joven dem o c r a c i a , en p r o v e c h o s o
c o n n u b i o con los p a c t o s de la
Moncloa, iba a p r o d u c i r enseguida u n a n u e v a generación de maravillosos d r a m a turgos para los q u e Buero
era un e s t o r b o . Claro que, a
pesar de todo, «Jueces en la
noche» p u d o h a b e r logrado

«Petra r e g a l a d a » d e A n t o n i o Gala. E s t r e n a d a e n el Teatro «Príncipe» d e Madrid, el 16 d e f e b r e r o d e 1980. (En e s c e n a , Julia Gutiérrez
Caba y J u a n Diego).

228

el éxito que no consiguió y
que c u a n d o el público no
quiere ir a ver una obra, pues
no va y punto. Cierto, absol u t a m e n t e cierto, pero sigo
o p i n a n d o que Buero fue un
poco víctima de las circunstancias. Al menos, la indignación con q u e se le recibió
no era, me parece, del todo
justa. Entre o t r a s razones
porque, a efectos teatrales,
Franco no había m u e r t o .
En 1980 se p r o d u j o otro hecho curioso y, en parte, inc o m p r e n s i b l e : el fracaso de
« P a n o r a m a desde el p u e n t e »
de Arthur Miller. La desatención de la concurrencia
m a d r i l e ñ a hacia este nuevo
m o n t a j e de u n a obra no rep r e s e n t a d a desde su estreno
en el Lara por Pedro López
Lagar, vino a i n t e r r u m p i r la
buena racha de las reposiciones de textos «sólidos»,
una de las posibles salidas
q u e habían iniciado a l g u n a s
gentes del oficio p a r a salvarse del n a u f r a g i o .
En el Centro D r a m á t i c o Nacional se siguió fielmente
—en un elogiable gesto de
c o m p a ñ e r i s m o — la p r o g r a mación h e r e d a d a del e q u i p o
anterior e s t r e n a n d o «Motín
de b r u j a s » de Benet i J o r n e t
y «Ejercicios p a r a equilibristas» de Luis Matilla.
En el
e
Bellas Artes, Angel Fació
montó, a d e m á s , «Las bragas».
%

Mientras, en Barcelona, el
Lliure conseguía otro fenomenal espectáculo con «La
vida de E d u a r d o II de Inglaterra» según el texto de
Brecht sobre la o b r a de Marlowe.
Los autores españoles estuvieron representados, especialmente, por Angel Sierra
con «María la mosca», Fern a n d o Fernán Gómez con
«Los domingos, b a c a n a l » ,
Francisco Ors con «Contradanza» y Antonio Gala con

« D o ñ a Rosita la s o l t a r a o el l e n g u a j e d e l a s f l o r e s » d e F e d e r i c o García Lorca, e s t r e n a d a
e n el «María Guerrero» d e Madrid, b a j o la d i r e c c i ó n d e J o r g e Lavelli, e n 1980. (En e s c e n a ,
Nuria E s p e r t ) .

«Petra r e g a l a d a » . Este último declaró —con gracia,
con ingenio y con malicia a
la vez— q u e h a b í a p a s a d o
cinco años sin e s t r e n a r , a
propósito, para no o b s t r u i r
el c a m i n o de los jóvenes autores. Bueno. Ya con la conciencia t r a n q u i l a , logró un
éxito económico muy considerable.
Y « C o n t r a d a n z a » . Me prod u c e gran alegría y me resulta muy e s t i m u l a n t e salud a r en Francisco Ors a un autor de p r o m e t e d o r a s perspectivas.
C u a n d o escribo estas líneas
a c a b a de p r e s e n t a r s e la reposición de: «Doña Rosita
la soltera» con N u r i a Esp e r t en el María G u e r r e r o y
se a n u n c i a la de «Don Alvaro
o la fuerza del sino» con José
Luis G ó m e z en el Bellas Artes. T a m b i é n José Luis —llev a n d o g e n e r o s a m e n t e a la
p r á c t i c a un p r o y e c t o de
Francisco Nieva, José Luis
Alonso y la d i m i t i d a J u n t a
Consultiva del C e n t r o Dram á t i c o N a c i o n a l — va a

m o n t a r «La velada en Benicarló» de Manuel Azaña. El
T.E.C. p r e p a r a un t r a b a j o
sobre texto de Nieva.
El E s p a ñ o l —después de la
b r e v e t e m p o r a d a de Dom i n g o Miras con «De San
Pascual a San Gil» v del eostosísimo esfuerzo de Aurora
B a u t i s t a por figurar en las
efemérides municipales—
t e n d r á q u e a f r o n t a r los riesgos de una p r o g r a m a c i ó n
«distinta» p a r a la que su director, José Luis Alonso,
p r e p a r a un «Macbeth» dirigido por Miguel Narros, «El
e n g a ñ a o » de M a r t í n Recuerda, u n a o b r a de Alfonso Vallejo y un espectáculo sobre
Calderón.
Ojalá q u e las ilusiones no se
d e s v a n e z c a n . De m o m e n t o ,
« E n s e ñ a r a un sinvergüenza» y «Sé infiel y n o mires
con quien» siguen «barriendo» en todos los lugares
donde actúan.
O sea, q u e n o sé yo si aquí, en
estos cinco años sin Franco,
ha p a s a d o algo. Nuevo,
q u i e r o decir. • A. M.

229

DiSTKJBUOON
PRESENTAN

'"

230

:

Cine Español
en la Democracia
Diego Galán

P

OCO antes de que Franco muriera, el cine español se encontraba en situación similar a la de los casi cuarenta años anteriores. Algunas pequeñas novedades o aperturas habían hecho pensar a muchos que la situación era sustancialmente distinta. Pero nada más lejos de la verdad. La censura,
por ejemplo, continuaba activa y bien activa suprimiendo de un plumazo cuanto
disgustara a ejecutivos y mandones. Películas prohibidas desde hacía años permanecían aún secretas para los españoles: «Viridiana», de Buñuel, rodada en 1961 y
aplastada por una curiosa conjura burocrática que había eliminado incluso su
documentación legal; «Canciones para después de una guerra», de Patino (1970),
aprobada en primera instancia y proh ibida más tarde por la protesta particular de un
censor cuya identidad todo el mundo conocía pero que pocos se atrevían a mencionar; «La respuesta», de José María Forn (1969), que había querido simplemente
contar los problemas universitarios que la propia Universidad había hecho públicos...

«Viridiana», d a
Lula Buñuat.
(1961). Una
obligada
rafarancla.

231

n

B

a u n h a b í a «novedades»: t a n t o «Furtivos», de B o r a u , c o m o «Cría cuervos»,
de S a u r a , es decir, las películas q u e m á s
t a r d e r e p r e s e n t a r í a n el c a m b i o q u e la
m u e r t e de Franco o r i g i n a b a en n u e s t r o país,
e s t a b a n en ese m o m e n t o «negociando» con
la c e n s u r a sus posibilidades de exhibición.
Se p r o h i b í a n t a m b i é n libros —«Del c i n e m a
c o m o a r m a de clase», recopilación de textos
de la legendaria revista « N u e s t r o C i n e m a » ,
que d e s a p a r e c i ó en la g u e r r a civil con la «depuración» de su director, J a i m e Piqueras—,
e incluso c o r t o m e t r a j e s : «Tu a m i g a Marilyn», «Habitación»...
En o r d e n a la c e n s u r a n a d a , pues, h a b í a
c a m b i a d o . La política m i n i s t e r i a l seguía
siendo, por o t r o lado, h i j a d i r e c t a de la imp u l s a d a por Fraga I r i b a r n e en sus años de
m i n i s t r o de I n f o r m a c i ó n y T u r i s m o : s i m u l a r
en el e x t r a n j e r o q u e la l i b e r t a d e s p a ñ o l a era
total e i m p e d i r , al m i s m o t i e m p o , q u e eso
f u e r a cierto. En el ú l t i m o t r i m e s t r e de 1975
se p r o y e c t a b a , p o r e j e m p l o , la h a s t a entonces p r o h i b i d a « N a r a n j a m e c á n i c a » , de
Kubrick, p e r o con la r i d i c u l a condición de no
p o d e r exhibirse a n t e m á s de q u i n i e n t o s esp e c t a d o r e s c a d a vez, a u n q u e la sala p e r m i tiera un a f o r o m a y o r .

M i e n t r a s t a n t o , el cine e s p a ñ o l al uso h a b í a
a p o r t a d o a su ya larga lista de títulos idénticos u n a n u e v a ración de películas a n s i o s a s
p o r e n c o n t r a r m a y o r libertad en d e s n u d o s ,
chistes verdes o e r o t i s m o s : «Zorrita Martínez», «Yo soy F u l a n a de Tal», «Sólo a n t e el
streaking», «El c a l z o n a d o s » , «Polvo eres»,
« M a t r i m o n i o al desnudo»...

D E S P U E S DEL 20-N
No o b s t a n t e , el c a m b i o llegó p r o n t o . Los directores m á s i n t e r e s a n t e s de n u e s t r o cine
h a b í a n e s p e r a d o d u r a n t e m u c h o s años la posibilidad de e x p r e s a r s e en l i b e r t a d ; o t r o s
nuevos h a b í a n a g u a r d a d o t a m b i é n la ocasión de t r a d u c i r a i m á g e n e s sus c r ó n i c a s sobre la vida c o t i d i a n a , sus reflexiones sobre
n u e s t r o s p r o b l e m a s . A la m u e r t e de Franco,
f o r z a r o n los criterios de la c e n s u r a ofreciéndoles p r o d u c t o s ya a c a b a d o s , con el a p o y o
indiscutible de un p ú b l i c o y cierta p r e n s a
q u e no e s t a b a n ya d i s p u e s t o s a c o n t i n u a r
ejerciendo de c i u d a d a n o s t o n t o s o de m e r o s
publicistas. El c o n j u n t o de estas «nuevas»
películas f o r m a r o n g l o b a l m e n t e un fen ó m e n o único en el cine e s p a ñ o l . Por vez

J u a n A n t o n i o B a r d e m y al m a t r i m o n i o G a r c í a B e r l a n g a

232

«La e s c o p e t a n a c i o n a l » , d e Luis García B e r l a n g a . (1978).

«7 d í a s d e e n e r o » , d e J u a n A n t o n i o B a r d a m . (1978).

233

« L o s p l a c e r a * o c u l t o s » , d e Eloy d e la I g l e s i a . (1975).

p r i m e r a el éxito de público a c o m p a ñ ó a
n u e s t r o cine con r e g u l a r i d a d , sin t r a d u c i r s e
sólo en aciertos aislados que r e s p o n d í a n m á s
a la c a s u a l i d a d q u e a u n a a u t é n t i c a conexión
p o p u l a r : «Locura de a m o r » (1948), «Marcelino p a n y vino» (1954), «El ú l t i m o cuplé»
(1957) o «No d e s e a r á s al vecino del q u i n t o »
(1970) m a r c a r o n en su día é p o c a s c o n c r e t a s
de n u e s t r o cine pero no a p o r t a r o n renovación real a l g u n a . Sin e m b a r g o , b a s t a n t e s
de las películas siguientes a 1975, c o m o
«Asignatura p e n d i e n t e » , de José Luis Garci,
«Carnada negra», de G u t i é r r e z Aragón,
« Q u e r i d í s i m o s verdugos» y «Caudillo», de
Patino, «Los placeres ocultos», de De la Iglesia, «La g u e r r a de p a p á » , de Mercero, «Tigres de papel», de Colomo, «¡Arriba-Hazaña!»,
de José María Gutiérrez, o «La escopeta nacional», de Berlanga, s u p o n e n el replant e a m i e n t o estético e ideológico de t o d a u n a
cinematografía.
T r a s la m u e r t e de F r a n c o h a b í a , indiscut i b l e m e n t e , un nuevo clima social q u e se reflejó t a n t o en el cine c o m o en o t r a s vertien tes
de la vida e s p a ñ o l a . Las p e l í c u l a s c i t a d a s
m a s una nueva serie de films eróticos o simples c o m e d i a s «liberadas» c o m o «La trastienda», de Grau, «Mi m u j e r es m u y decente

234

d e n t r o de lo que cabe», de Drove, « M a r c a d a
p o r los h o m b r e s » , de Merino, «El fascista, la
b e a t a y su h i j a d e s v i r g a d a » , de J. Coll E s p o n a
o «Me siento e x t r a ñ a » , de M a r t í M a q u e d a ,
c a m b i a r o n t a m b i é n el espectro c i n e m a tográfico. Se d e s m o r o n a r o n los c o m e n t a r i o s
q u e la d e r e c h a h a b í a s u s t e n t a d o d u r a n t e
c u a r e n t a a ñ o s en el sentido de que los españoles no tenían, r a c i a l m e n t e h a b l a n d o ,
c a p a c i d a d a l g u n a para crear obras c i n e m a t o g r á f i c a s de interés o de a t r a c t i v o com e r c i a l : «Con c e n s u r a o sin ella, en E s p a ñ a
n o se sabe h a c e r cine. Las m e j o r e s o b r a s de
creación se h a n h e c h o s i e m p r e b a j o regímenes totalitarios». No h a b r í a sido difícil enc o n t r a r este p u n t o de vista en las publicaciones r e d a c t a d a s p o r críticos q u e c o m p l e t a b a n
su t r a b a j o periodístico con el de la c e n s u r a ,
a l t e r n a n d o la p l u m a y las t i j e r a s c o m o lógicos a t r i b u t o s de su t r a b a j o i n f o r m a t i v o .
Es cierto, sin e m b a r g o , que varias de e s t a s
películas fueron t i l d a d a s de r e a c c i o n a r i a s
p o r a l g u n a crítica joven. Y no me refiero a las
«comedietas», q u e lo e r a n sin d u d a a l g u n a ,
sino t a m b i é n a las películas de a u t o r e s m á s
c o m p r o m e t i d o s con su r e a l i d a d y m á s responsables, p o r t a n t o , de su t r a b a j o . Veían en
ellas, m u c h o a n t e s q u e una liberación, la

aportación de la «nueva d e r e c h a » al cine de
la d e m o c r a c i a . Es posible q u e u n a discusión
p o r m e n o r i z a d a sobre el c o n t e n i d o propio de
c a d a película a r r o j e un r e s u l t a d o políticamente m e n o s o p t i m i s t a de lo q u e se pudiera suponer; no o b s t a n t e , al m a r g e n de esa
reflexión q u e exigiría u n a m i n u c i o s i d a d de
matices no s i e m p r e c o m p r o b a b l e s , las películas p r e v i a m e n t e citadas, a las que c a b r í a
a ñ a d i r «La vieja m e m o r i a » , de J a i m e C a m i no, « P o r q u é p e r d i m o s la g u e r r a » , de Abad de
Santillán, «Siete días de enero» de J u a n Antonio B a r d e m , « S o n á m b u l o s » , de G u t i é r r e z
Aragón y un sinfín de ó p e r a s p r i m a s , q u i z á s
confusas y torpes, p e r o deseosas de enc o n t r a r su lugar en el sol («Con u ñ a s y dientes», de Paulino Viota, «Con m u c h o cariño»,
de Gerardo García, «El p r o c e d i m i e n t o » , de
Carlos Benito, «La p o r t e n t o s a vida del p a d r e
Vicente», de Carlos Mira, e n t r e o t r a s m u chas), no s i e m p r e se e n c o n t r a b a n d e n t r o de
lo que se calificó c o m o «tercera vía». Era esto

lo q u e a l g u n a crítica joven e n c o n t r a b a de
grave en el cine p o s t f r a n q u i s t a . La «tercera
vía» h a b í a sido, a ñ o s a t r á s , u n a p r o p u e s t a
e s t é t i c a q u e p r e t e n d í a a u n a r las c a racterísticas del s a í n e t e a s t r a c a n a d o , tan
p o p u l a r en los sesenta y setenta (gener a l m e n t e i n t e r p r e t a d o s p o r José Luis López
Vázquez, G r a c i t a Morales, Alfredo Landa y
José Sacristán), a u n a r l a s , digo, con pretensiones m á s críticas; la f ó r m u l a h a b í a
d a d o títulos claves c o m o «Españolas en París» (1971) y «Los n u e v o s españoles» (1975),

Carlos S a u r a .

« M a m á c u m p l a c l a n a ñ o s » , d a C a r l o s S a u r a . (1979).

235

Pilar Miró.

dirigidos a m b o s por Roberto Bodegas; (en el
s e g u n d o c o l a b o r a b a ya c o m o guionista José
Luis Garci, q u i e n m á s t a r d e d i r i g i r í a
«Asignatura p e n d i e n t e » , la película m á s
a t a c a d a del p o s t f r a n q u i s m o y, con m u c h o , la
de m a y o r éxito p o p u l a r ) .
H a b í a , e v i d e n t e m e n t e , «tercera vía» en alg u n a s de estas películas. Pero la f ó r m u l a en
sí no tenía p o r q u é ser discutible. Pocas veces
p u e d e h a b l a r s e de «fórmulas» en la expresión a r t í s t i c a . El proyecto e r a t a n bueno
c o m o c u a l q u i e r otro q u e q u i s i e r a d e j a r de
e n g a ñ a r al e s p e c t a d o r . Q u i z á s en la E s p a ñ a
de F r a n c o la sensibilidad del crítico tenía
q u e t e n e r referencias m á s i n m e d i a t a s q u e las
del cine; la situación política y social incidía
de tal m a n e r a en c u a l q u i e r c o n d u c t a q u e
m u c h a s veces se n e g a b a c u a l q u i e r acierto
p o r e n c o n t r a r l o insuficiente sin u n c a m b i o
s u s t a n c i a l de la vida p ú b l i c a e s p a ñ o l a .
D e s g r a c i a d a m e n t e , pues, n o todos vieron en
su m o m e n t o la i m p o r t a n c i a del f e n ó m e n o . Y
c u a n d o q u i s i m o s d a r n o s c u e n t a era ya demasiado tarde.

«El c r i m e n d e C u e n c a » , d e Pilar Miró. (1979).

236

« P e r r o s c a l l e j e r o s » , d e J o s é Antonio d e la L o m a . (1977).

LA FAMOSA LEY
Porque, e n t r e t a n t o , los e j e c u t i v o s de t u r n o
h a b í a n d e c i d i d o l e g a l i z a r la s i t u a c i ó n
existente. Si la censura h a b í a sido s u p e r a d a
por los propios cineastas, la hicieron d e s a p a recer legalmente en u n decreto hecho público en n o v i e m b r e de 1977. «No m á s censura», decían, a u n q u e se r e s e r v a b a n la posibilidad de poner en c o n o c i m i e n t o del Ministerio Fiscal la existencia de c u a l q u i e r película
que p u d i e r a ser «constitutiva de delito». Parecía lejana entonces la o p o r t u n i d a d de q u e
eso ocurriera; t a m p o c o nos d i m o s c u e n t a de
que, en los t é r m i n o s en que se r e d a c t a b a el
dichoso decreto, pocas o p o r t u n i d a d e s de defensa tenía quien f u e r a calificado de delincuente p o r c u a l q u i e r m i n i s t r a b l e . Y así,
nos t o p a m o s poco t i e m p o d e s p u é s con el «caso» de «El crimen de Cuenca», q u e incluso ha
llevado a su directora Pilar Miró a ser juzg a d a por t r i b u n a l e s militares, de los q u e a u n
no se ha liberado. No era tan h e r m o s o , por lo
tanto, lo que en n o v i e m b r e de 1977 se pensó.
Menos hermosas, aún, serían o t r a s disposiciones del m i s m o decreto. P a r a c o m p r e n der su significado hay q u e r e m o n t a r s e , histór i c a m e n t e , unos años a t r á s :
Si desde los c u a r e n t a el cine español h a b í a
sufrido u n a serie de «protecciones» econ ó m i c a s p r o m o v i d a s p o r la A d m i n i s t r a c i ó n ,

q u e t e n d í a así t a n t o a c o m p e n s a r la ausencia
de libertad c o m o a m a n t e n e r esa ausencia en
cuanto q u e los ejecutivos encargados de decidir qué películas debían o no ser protegidas
canalizaban ideológicamente todo el cine español, era claro q u e esta «protección» no
podía d e s a p a r e c e r de la noche a la m a ñ a n a
puesto q u e toda la industria c i n e m a t o g r á f i c a
e s t a b a ya a p o y a d a en ella. Los m e c a n i s m o s
de producción c o n t a b a n con esta ayuda estatal que, a d e m á s del posible dinero cont a n t e y s o n a n t e , c o n t e n í a algo de m u c h a mayor t r a s c e n d e n c i a : la o b l i g a t o r i e d a d p a r a las
d i s t r i b u i d o r a s ( m u l t i n a c i o n a l e s en su m a y o r
p a r t e , al m e n o s en las de a u t é n t i c a importancia) de t e n e r en sus listas una c a n t i d a d
m í n i m a de cine e s p a ñ o l . Era este un sistema
q u e p e r m i t í a c o b r a r i m p u e s t o s indirectos a
los i m p o r t a d o r e s de cine e x t r a n j e r o y, al
m i s m o t i e m p o , f o m e n t a r la industria local.
De h a b e r s e p o d i d o c o m p e t i r l i b r e m e n t e
desde un principio, q u i z á s esa «protección»
no h u b i e r a sido n e c e s a r i a ( a u n q u e conviene
t e n e r en c u e n t a q u e en todos los países europeos —y a ú n m á s : en los m i s m í s i m o s Estados Unidos—, existen u n o s medios de protección al producto nacional a los q u e n u n c a
es a j e n o el cine). Pero en E s p a ñ a nunca h u b o
u n a c o m p e t e n c i a en t é r m i n o s de i g u a l d a d .
Las películas e r a n c e n s u r a d a s d o b l e m e n t e
(en guión y en film a c a b a d o ) m i e n t r a s que las

237

« L o s n u e v o s e s p a ñ o l e s » , d e R o b e r t o B o d e g a s . (1974).

e x t r a n j e r a s sólo lo e r a n de la s e g u n d a m a n e ra. A r g u m e n t o s posibles p a r a el cine exterior, fueron s i e m p r e i m p e n s a b l e s p a r a el
cine e s p a ñ o l . (Hay un excelente libro de Rom á n G u b e r n y Domenec Font, «Un cine p a r a
el cadalso» (1), q u e da c u m p l i d a c u e n t a de
m u l t i t u d de a b e r r a c i o n e s c o m e t i d a s , en este
sentido, por la c e n s u r a de Franco).
A esta i m p o r t a n t í s i m a diferenciación hay
q u e a ñ a d i r las obvias: el cine e x t r a n j e r o
( a m e r i c a n o , en p r i m e r lugar) c u e n t a con u n a
c a p a c i d a d de p r o m o c i ó n q u e e s t u v o s i e m p r e
negada, por motivos económicos, p a r a las
películas españolas; la i m p o s i b i l i d a d de exp o r t a r n u e s t r a s películas c e n s u r a d a s oblig a b a a a m o r t i z a r l a s sólo en el t e r r i t o r i o español; el p a u l a t i n o a u m e n t o de los costes de
(1) Editorial Euros. Colección •España: punto y aparte».
Barcelona, 1975.

238

p r o d u c c i ó n r e d u c í a la t e m á t i c a de las películas a a n é c d o t a s l o c a l i z a d a s en M a d r i d o
B a r c e l o n a , m a r g i n a n d o un cine «de provincias», tan i m p o r t a n t e c o m o necesario...
La o b l i g a t o r i e d a d de exhibir cine e s p a ñ o l
suponía p a r a las d i s t r i b u i d o r a s sólo un impuesto m í n i m o , m i e n t r a s que p a r a los p r o d u c t o r e s e r a n a d a m e n o s q u e la g a r a n t í a de
q u e sus películas c o n t a b a n con un d i n e r o
a d e l a n t a d o y u n a exhibición g a r a n t i z a d a .
El decreto de n o v i e m b r e de 1977 eliminó, de
un p l u m a z o , esa obligación, p e r m i t i e n d o
que las d i s t r i b u i d o r a s i m p o r t a s e n películas
sin límite a l g u n o . Las p a n t a l l a s e s p a ñ o l a s se
a b a r r o t a r o n entonces de t í t u l o s insípidos, de
r e c u p e r a c i o n e s insulsas, de reposiciones sin
s e n t i d o . H a s t a el p u n t o de que, pocos meses
d e s p u é s de ese aluvión —en e n e r o del 78— se
decretó la clasificación « S» p a r a aquellas pe-

lículas «que p u d i e r a n h e r i r la sensibilidad
del espectador», q u e r i e n d o c o m p e n s a r así el
e s c á n d a l o de los eternos t i m o r a t o s a n t e un
cine erótico q u e sólo veían en el e x t r a n j e r o .
Aunque t a m b i é n era n e c e s a r i a la proyección
de ese cine p a r a p o n e r n o s d e f i n i t i v a m e n t e
«al día», es cierto que, a m p a r a d o s en la libre
i m p o r t a c i ó n , los d i s t r i b u i d o r e s nos dieron
en la m a y o r í a de los casos gato por liebre,
exhibiendo películas i d i o t a s c o m o si se trat a r a de las a u t é n t i c a m e n t e i m p o r t a n t e s q u e
los españoles no h a b í a m o s p o d i d o ver n u n c a
en nuestro país. Este tipo de f r a u d e c o n t i n ú a ,
aún, en 1980.
Como r e s u l t a d o del m e n c i o n a d o decreto-ley,
el cine español quedó, pues, p a r a l i z a d o . Las
distribuidoras, lógicamente, d e j a r o n de cont a r con las películas e s p a ñ o l a s : no sólo podían i m p o r t a r ya c u a n t o cine d e s e a r a n sino
q u e e l i m i n a b a n al t i e m p o a su m a y o r c o m p e tidor, el cine español, q u e en los dos años
triunfales sin Franco, h a b í a a c a p a r a d o algunos locales de estreno d u r a n t e l a r g a s e t a p a s
i m p i d i e n d o de ese m o d o la proyección de
cine a m e r i c a n o («La g u e r r a de p a p á » , en el
m a d r i l e ñ o cine «Albéniz»; p o r ejemplo).
Acabó así la discusión sobre si la «tercera
vía» tenía o no sentido, era o no progresista.
La existencia de u n a película e s p a ñ o l a qued a b a ya reducida al e m p e ñ o de p r o d u c t o r e s
p a r t i c u l a r e s o a la p o t e n c i a e c o n ó m i c a de

quienes no están sujetos a la distribución de
terceros. Q u e d a r o n s u s p e n d i d o s n u m e r o s o s
proyectos, la m a y o r í a de los cuales son ya
irrecuperables. El cine español comenzó una
nueva agonía de la q u e a ú n no ha resurgido, a
p e s a r de q u e en e n e r o de 1980 se dispuso de
nuevo la o b l i g a t o r i e d a d de una cuota de dist r i b u c i ó n u n a vez q u e las p r o t e s t a s de todos
los c i n e a s t a s se oyeron en la c u m b r e . Pero ya
las m u l t i n a c i o n a l e s h a b í a n d e s c u b i e r t o q u e
era posible a p o y a r un cine español b a r a t o y
sin p r e t e n s i o n e s q u e no c o m p i t i e r a en las
p a n t a l l a s y d e s p r e s t i g i a r a , de c a mino, su recién g a n a d a r e p u t a c i ó n . P a r a l e l a m e n t e , las
m i s m a s m u l t i n a c i o n a l e s c o m e n z a r o n a disc u t i r y a m e n a z a r p a r a lograr, de una vez p o r
todas, la g a r a n t í a legal de que el m e r c a d o
español es algo q u e sólo les pertenece a ellas.
EL CONGRESO
La r e i m p l a n t a c i ó n de la obligatoriedad de
d i s t r i b u i r cine español no surgió espont á n e a m e n t e p o r decisión de los ejecutivos
sino q u e se d e b i ó a u n a c o n t i n u a y decidida
lucha de los c i n e a s t a s españoles por s a n e a r
las e s t r u c t u r a s legales de nuestro cine. No
consiguieron m á s q u e eso, p e r o necesitaban
más:
El caos c r e a d o p o r el f a m o s o decreto no venía
sino a e x a g e r a r los p r o b l e m a s que el cine
español tenía desde el final de la guerra civil.

« C a r n a d a n e g r a » , da Manual Gutlérraz A r a g ó n . (1977)

239

Los distintos e s t a m e n t o s de la i n d u s t r i a
— p r o d u c c i ó n , distribución, exhibición—,
irrenconciliables desde s i e m p r e , decidieron
r e u n i r s e a p e s a r de ello, p a r a t r a t a r de enc o n t r a r soluciones c o n j u n t a s a la crisis. Tal
e r a la situación. Apoyados p o r la mayoría de
los p a r t i d o s políticos —con la excepción básica de UCD—, el d e n o m i n a d o « P r i m e r Congreso Democrático del Cine E s p a ñ o l » se reunió en M a d r i d en o c t u b r e de 1979 con la
asistencia de los m á s i m p o r t a n t e s r e p r e s e n t a n t e s de la i n d u s t r i a , salvo, c l a r o está, m u l t i n a c i o n a l e s e i m i t a d o r e s . La teoría q u e motivó la convocatoria e r a c l a r a : «los represent a n t e s del Ministerio disponen de leyes sin
oír p r e v i a m e n t e a la i n d u s t r i a o, en c u a l q u i e r
caso, oyéndola sólo p a r c i a l m e n t e . Es necesario q u e nos u n a m o s p a r a c o n c r e t a r n u e s t r o s
p u n t o s de u n i ó n y h a c e r f u e r z a c o m ú n a n t e la
Administración ».
Fueron días de t r a b a j o r e a l m e n t e intensos en
los que, p a r a sorpresa de todos, se llegó a

i m p o r t a n t e s p u n t o s de a c u e r d o , incluida la
génesis de u n a g l o b a l i z a d o r a y definitiva Ley
General del Cine. Sin e m b a r g o , n a d a sirvió
p a r a n a d a , (con la excepción de conseguir
r e i m p l a n t a r la c u o t a de distribución). Los
p r o b l e m a s m á s generales q u e d a r o n en pie y
las decisiones a u t ó n o m a s de la Administración (brillantes y espectaculares) fueron tan f a m o s a s c o m o inútiles: p o r e j e m p l o ,
la a y u d a q u e TVE iba a p r e s t a r a la i n d u s t r i a
del cine con 1.300 millones de pesetas d e
a d e l a n t o p a r a el r o d a j e de películas ha quedado, de m o m e n t o , en agua de b o r r a j a s o se
p o n d r á en m a r c h a t a n t a r d e q u é no será
c o m p e n s a b l e ya el t i e m p o y el dinero perdidos p o r q u i e n e s creyeron en el proyecto.
M i e n t r a s tanto, la A d m i n i s t r a c i ó n no ha agilizado el pago d e b i d o a los p r o d u c t o r e s desde
hace años; n o ha a m p l i a d o el control de taquilla (o lo q u e es p e o r aún: ha d e j a d o de
p u b l i c a r las d e c l a r a c i o n e s oficiales, con lo
q u e r e s u l t a i n c r e í b l e m e n t e difícil s a b e r el

«La p o r t e n t o s a vida dal P a d r a Vicenta», d e C a r l a s Mira. (1978).

240

«Tigres de papel», de Fernando Colomo. (1977).

dinero a u t é n t i c a m e n t e ingresado por las películas españolas); no ha p r o m o v i d o un sistema de crédito industrial p a r a el cine; no h a
rejuvenecido leyes que d a t a n de los años
treinta referidas a los locales cinematográficos; no h a eliminado su discriminatorio sistema de protección económica... N a d a
i m p o r t a n t e se ha resuelto, por lo tanto. Numerosos cineastas han llegado a creer que
están sufriendo las consecuencias de un plan
perfectamente estudiado que tiene como clarísimo fin la desaparición definitiva del cine
español. La razón sería ésta: el realizado en
los inmediatos años posteriores a la m u e r t e
de Franco no conviene a los intereses multinacionales ni gusta a los ejecutivos de toda
la vida.
LAS HABAS COCIDAS
Estamos, pues, como siempre, a u n q u e un
poco peor. Si antes se c o m e n t a b a negativamente el tradicional cine de consumo español como una consecuencia lógica de la
falta de libertades, a h o r a hay que adjudicarlo a la torpeza de u n a política proteccionista que tiene peor remedio: c u a n d o
das a r m a s a tu enemigo, es lógico que dispare contra ti. Si d u r a n t e d é c a d a s se h a pro-

testado por las dificultades que tenían los
nuevos realizadores p a r a acceder a la industria (generalmente eran auspiciados por
la Administración o q u e d a b a n relegados al
oportunismo), ahora hay que asombrarse
por las d u r a s condiciones de t r a b a j o a que
deben sujetarse: problemáticas (y muchas
veces inoperantes) cooperativas, que facilita
a los productores astutos la ausencia de inversiones: el pobre resultado de las películas
no entorpece, sino al contrario, como se ha
visto, la política desprestigiadora de las distribuidoras.
Quizás el lector opine que las dificultades
para realizar cine son comunes a las de otros
países europeos donde tampoco atan los perros con longanizas. En .ciertos aspectos,
puede tener razón. Sin embargo, cabe diferenciar las situaciones c u a n d o se distinguen
las lógicas dificultades de la competencia de
las decisiones oficiales que dejan a t a d a s y
bien a t a d a s las imposibilidades de resurgir.
En pocos —o ningunos— países, la Administración se dedica a a m o r d a z a r su propio
cine. ¿Qué c o m e n t a r i o s caben, pues, a la labor de los cineastas c u a n d o el simple hecho
de que existan es ya milagroso? La historia
del cine español sigue siendo la de sus leyes:

241

«Opera prima», da Fernando Truaba. (1080).

242

«(Arriba Hazaña!», de José M. a Gutiérrez. (1978).

no ha llegado aún el m o m e n t o de poder juzgar las obras con la objetividad y severidad
que serían necesarias.
En España se ha sufrido d u r a n t e mucho
tiempo un sistema político aberrante, y ahora, en el supuesto de que los sucesores de
aquella aberración quieran corregirla, carecen de capacidad o de valor para lograrlo.
Por su parte, tampoco los cineastas pueden
sacudirse de sopetón los muchos años de autocensura propia y de la otra; de cualquier
forma, está suficientemente claro que los cineastas son más capaces que sus dirigentes.
La oleada de películas «distintas» surgidas
después de noviembre de 1975, lo demuestran claramente; pero t a m b i é n las realizadas en condiciones «a la contra» en los
años sucesivos al «boom»: «Mamá cumple
cien años», de Saura, «El diputado», de De
la Iglesia, «La verdad sobre el caso Savolta», de Drove, «Perros callejeros», de De
la Loma, «El corazón del bosque», de Gutiérrez Aragón, «Opera prima», de Trueba,
«Mater amatísima», de Salgot... Gustarán
más o menos, podrán encontrarse discutibles, pero en todo caso lo serán menos que
las disposiciones de quienes han m a r c a d o las
leyes y con ellas han hecho posibles estas
pocas películas e imposibles m u c h a s otras
que jamás conoceremos. • D. G.

Basilio Martin Patino.

243

1975

CRONOLOGIA
1975

Noviembre:
27.—Proclamación del Rey Juan Carlos I.
28.—El Presidente de Gobierno Carlos Arias
presenta la dimisión de su cargo.
30.—Marcelino Camacho, Nicolás Sartorius y
otros afectados por el indulto general del
día 25 salen de la cárcel.

Diciembre:
1.—Reunión del Consejo del Reino.
3.—Torcuato Fernández Miranda toma posesión de su cargo de Presidente de las
Cortes, del Consejo del Reino y del Consejo de Regencia.

1976
1976

Enero:
15.—El Gobierno propone prorrogar la legislatura 18 meses.
20.—Se levanta en Bruselas la prohibición de
mantener contactos con España establecida desde el 13 de octubre de 1975
a raíz de las ejecuciones de septiembre.
24.—Se firma en Madrid, con la presencia de
Henry Kissinger, el Tratado de Cooperación y Amistad entre España y Estados
Unidos.

Febrero:
5.—Unas cinco mil personas asisten a la reaparición de Raimon en Madrid.
18.—Los Reyes viajan a Cataluña.
Gira del Ministro de Asuntos Exteriores,
señor Areilza, por Europa.

Marzo:
3.—Cuatro muertos y casi un centenar de
heridos cuando la policía disuelve una
concentración en una iglesia de Vitoria,
tras dos meses de conflicto y huelgas en
varias empresas de esta capital.

Abril:
27.—Fecha prevista para el prohibido home
naje al poeta León Felipe.

Mayo:
2.—Salvador de Madariaga lee su discurso
de ingreso en la Real Academia.
4.—Aparece el primer número de «El País».
7.—El Gobierno envía a las Cortes dos proyectos de Reforma Constitucional: El de
la Ley de Sucesión a la Corona y de
Reforma de la Ley Constitutiva de las
Cortes y de la Ley Orgánica del Estado.

5.—Carios Arias, confirmado en su cargo por
el Rey, forma nuevo Gobierno.
15.—El primer Gobierno de la Monarquía hace
una declaración pública de contenido y
vocación reformista.

244

CRONOLOGIA
8.—Bardem, Tamames y Triana salen de Carabanchel, donde ingresaron hace un
mes por encabezar la manifestación
pro-amnistía del 3 de abril.
9.—En la anual romería de Montejurra se
produce un muerto y cuatro heridos a
causa de los enfrentamientos entre dos
facciones carlistas.
12.—Desastre del «Urquiola» en La Coruña.
15.—El Rey renuncia al privilegio de presentación de Obispos.
30.—Los reyes realizan su primera visita
oficial al extranjero. La República Dominicana y Estados Unidos son los países
visitados.

Julio:
1.—El Rey admite la dimisión d e Carlos
Arias como Presidente de Gobierno
y nombra a Adolfo Suárez para sustituirle.

jAgosto:
25.—El Gobierno deniega el pasaporte a Santiago Carrillo y a Dolores Ibarrurí, entre
otros exilados políticos.

Septiembre:
8.—Suárez convoca a los altos mandos de
los tres Ejércitos y les expone detalladamente su programa de gobierno.
12.—El Fiscal del Tribunal Supremo pone
punto final a la investigación sobre los
posibles sobornos a la Lockheed.
—Huelga general convocada por varios
partidos de izquierda y centrales sindicales que afecta a 500.000 puestos de trabajo.
18.—Se aprueba el proyecto de Ley de Reforma Política por 425 votos a favor, 59
en contra y 13 nulos.

Diciembre:
5.—Tras 32 años de celebrarse en el exilio,
se inaugura en Madrid el Congreso
del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con autorización gubernativa.
10.—Santiago Carrillo celebra una rueda de
prensa con setenta periodistas en un
piso céntrico de Madrid.
11.—Secuestro del Presidente del Consejo de
Estado, Antonio María de Oriol y Urquijo
por los GRAPO.

La Ley de Reforma Política refrendada
por un 94 por 100 de votos positivos.
20. Muerte de Almazar a consecuencia de
las heridas que recibe en una manifestación convocada por el PTE.'
Detención de Carrillo y otros di22.
rigentes del PC que serán puestos en
libertad el 30 de este mes.
.
rimer paso en las negociaciones
23.
Gobierno-oposición: Tierno Galván y
Jordi Pujol se entrevistan con Suárez en
Castellana, 3.
30.—Desaparecen los Tribunales de Orden
Público (TOP) por Decreto-Ley.
15.

1977
Enero:
3.—Encierro en el santuario de Estívaliz, próximo a Vitoria, de un centenar de sacerdotes y familiares de presos políticos.
5.—Se legaliza la objeción de conciencia por
motivos religiosos.
6.—Manifestaciones pro-amnistía en Pamplona.
1 1 . — M u e r e el joven ovetense José Manuel
Iglesias en una manifestación por la amnistía en la localidad de Sestao.
15.—Primera reunión de intelectuales, profesionales y artistas de las diversas nacionalidades y regiones del Estado en la
Universidad de Barcelona.
17.—Formación de Coalición Democrática CD
como frente electoral. Agrupa a la Federación de Partidos Demócratas y Liberales, el Partido Demócrata Popular y el
^^^^artidoPopula^^^^^^^^^^^^^^

245

1977

CRONOLOGIA

23.—Muerte de Arturo Ruiz en Madrid, que
será reivindicada por la «Triple A».
24.—Secuestro del Presidente del Consejo
Superior de Justicia Militar, Emilio Villaescusa Quilis, por los GRAPO.
— E l golpe de un bote de humo produce la
muerte de María Luz Nájera.
— M a t a n z a d e Atocha. M u e r e n cinco
abogados laboralistas.
29.—Incidentes en el entierro de tres policías
asesinados el día anterior en Madrid.
—Discurso del Presidente Suárez en televisión.

Febrero:
8 . — S e crea la Junta de Jefes del Estado
Mayor, primer intento de deslindar el
mando militar de las funciones políticas y
administrativas del Ministerio de Defensa.
11.—Recuperados Oriol y Villaescusa. El primero, tras dos meses de secuestro, aparece en un piso de Vallecas. Villaescusa
en el pueblo de Alcorcón.
12.—Comienzan las Primeras Jornadas de la
Mujer Trabajadora, organizadas por el
M D M - M L M (Movimiento Democrático
de la Mujer-Movimiento de Liberación de
la Mujer).
13.—Violencia en los estadios de Camp Nou y
San Mamés provocada por la expulsión
de sendos jugadores del campo.
29.—El Gobierno presenta su programa de
medidas económicas.

Marzo:
2.—«Cumbre» eurocomunista en Madrid
con la presencia de Enrico Berlinguer,
Georges Marchais y Santiago Carrillo.
4.—Ampliación de la amnistía, derecho a la
huelga y al «lock-out», supresión de la
Formación Política y Física en la Universidad y restauración de las Juntas
Generales de Vizcaya y Guipúzcoa. Estos son los asuntos que se deciden por
Decreto Ley en Consejo de Ministros.
8.—Presentación a los medios informativos
del Decreto-Ley sobre Regulación de
Relaciones Laborales, recibido con críticas en los medios sindicales.
18.—Convención de liberales en Madrid. El
Partido Demócrata Popular y la Federación de Partidos Demócratas y Liberales celebran su segunda y tercera
Asamblea Nacional.
26.—Los Reyes regresan a España tras ra-

246

1977

tificar la posición pro-árabe española en
su viaje a Egipto y Jordania.
-Más de 25.000 personas en el primer
mitin público de la izquierda en Madrid,
convocado por el PSP en la plaza de
toros de Vista-Alegre.
28.- -Después de 38 años, España y México
reanudan relaciones diplomáticas.

Abril:
1.—En Consejo de Ministros se aprueba la
desaparición de la Secretaría General
del Movimiento.
9 . — E s legalizado el PCE tras cuarenta
años d e clandestinidad.
10.—Pese a la prohibición expresa del Gobierno, unas 50.000 personas concurren
a la celebración del «Aberri Eguna».
11.—Dimite el Almirante Pita da Veiga por desacuerdo con la legalización del PCE.
15.—Jura el cargo Pascual Pery Onega, nuevo
Ministro de Marina.
19.—Doce niños y el conductor del vehículo
escolar que los transportaba mueren en
Orense al precipitarse éste por un terraplén.
28.—El B.O.E. publica un Real Decreto ampliatorio de la Ley de Libertad Sindical que
permite la legalización de las centrales
democráticas.
30.—El Presidente Suárez regresa de un viaje
de seis días por México y Estados
Unidos.

Mayo:
5.—Presenta credenciales Sergio Bogomolov, primer embajador de la URSS.
4.—Fraga desafía a Suárez a mantener un
debate televisado.
12.—Se inicia una campaña pro-amnistía en ei
País Vasco que desencadena una ola de
violencia con un balance de cinco muertes.

1977

CRONOLOGIA

13.—Llega a Madrid Cyrus Vanee, Secretario
de Estado de EE.UU., para informar de
los resultados de la cumbre atlántica celebrada en Londres.
—Retorna a España Dolores Ibarruri, «La
Pasionaria».
14.—El Conde de Barcelona cede sus derechos dinásticos al Rey Don Juan Carlos.
17.—El Vicepresidente de Estados Unidos,
Walter Móndale, en visita oficial aborda el
tema de la política española en Africa y
Oriente Próximo.
20.—Secuestro de Javier de Ybarra, en Neguri
(Guecho) por ETA militar.
— U n sondeo sobre los resultados electorales publicado en «El País» anuncia la
ventaja del centro y de los socialistas y
una votación masiva del electorado.
24.—Se inicia la campaña de propaganda
electoral.
29.—Se celebra el primer Día de las Fuerzas
Armadas. El Rey concede un indulto militar total.
31.—Dimite el Presidente de las Cortes, Torcuato Fernández-Miranda.

Junio:
2.—Comienza la reestructuración de las
fuerzas de orden público.
9.—Nueve presos políticos vascos son expatriados.
15.—Elecciones generales. UCD se alza con
la victoria seguida del PSOE. Los resultados, después de varios días de hacerse esperar, son: UCD.—31,1 por
100; PSOE.—28,6 por 100; PCEP S U C — 9 , 4 por 100 y AP.—8,5.
17.—Suárez, confirmado por el Rey, forma
nuevo Gobierno.
19.—Se constituye la Asamblea Parlamentaria
Vasca bajo el histórico árbol de Guernica.
22.—Se encuentra el cadáver de Javier de
Ybarra en el alto de Barazar.
—Entrevista de Suárez y Carrillo en la
Moncloa.
24.—Una petición oficial para actualizar la legislación sobre anticonceptivos se presenta al término del Primer Seminario
sobre planificación familiar.
25.—«Ikurriñas» llenan las calles de Madrid. El
Betis es el campeón de la Copa del Rey.

Julio:
4.-

crea el Ministerio de Cultura.

1977

5.—Catorce nombres nuevos en el nuevo
Gobierno «monocolor».
9.—Legalización del PTE, ORT y Partido Carlista.
12.—López de Letona anuncia la devaluación
de la peseta en un 20 por 100.
17.—Los ministros «económicos», Fuentes
Quintana y Fernández Ordóñez, analizan
la coyuntura económica y los planes del
Gabinete en una doble entrevista exclusiva que aparece en «El País».
22.—Solemne apertura de las Cortes.
23.—Es aprobado un plan económico de urgencia: frenazo a los salarios y subida de
los precios y de los impuestos.
28.—El Ministro de Asuntos Exteriores, señor
Oreja, presenta en Bruselas la candidatura de España al ingreso en la CEE.
2 9 . — S e aprueba otro plan en materia económica: 32.000 millones de pesetas
para combatir el paro.

Agosto:
1.—Son legalizados ARDE y Esquerra Republicana.
4.—El Ministro de Economía, señor Fuentes
Quintana, explica en la televisión la viabilidad del programa económico.
5.—Doce hombres de UCD entre los nuevos
gobernadores civiles.

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e

9.

in demasiada oposición, se empieza a
debatir en las Cortes el proyecto de Reforma Fiscal elaborado por Fernández
Ordóñez.
13.—Bajo la efigie de Stalin se inaugura el
Congreso de la ORT.
—Conflicto hotelero en Costa Brava y la
Costa del Sol que amenaza los ingresos
turísticos de la temporada.
26^Muer^lvis^resle^^l«Re^de^ock^

247

1977

CRONOLOGIA

17.- Atentado fallido contra el Rey y Suárez
en Palma de Mallorca.
20
Muere Groucho Marx.
22.
inicia la elaboración del texto constitucional.
28.—Unas cien mil personas, entre ellas
quince extrañados vascos, en la campa
de Arazuri fin de la «marcha de la libertad» que se movilizó el 10 de julio.
29.—El Presidente de Gobierno regresa de su
gira por varios países de Europa como
portavoz de la voluntad española de integración europea.

Septiembre:
6.—Miguel Angel Apalategui, «Apala», sale
en libertad provisional de la cárcel de
Marsella tras 34 días de huelga de hambre.
8. •Los Reyes viajan a Latinoamérica.
9. •Manifestación en Madrid contra las medidas económicas.
11. •Entre un millón y millón y medio de personas participan en la celebración pacífica de la «Diada».
23.—Huelga de prensa en Madrid como respuesta al atentado sufrido por la revista
«El Papus», reivindicado por la «Triple
A».
26. •El Ministro de Asuntos Exteriores presenta en la ONU la «nueva dimensión»
de la política exterior española,
27.
.a Ponencia Constitucional aprueba el
principio de voto a partir de los 18 años.
29.—Restauración provisional de la Generalitat de Cataluña.

Octubre:
6.—El poeta Vicente Aleixandre es nombrado Premio Nobel de Literatura.
9.—El Gobierno y la oposición firman el
«Pacto de la Moncloa».

248

1977-78

14.—Aprobada una nueva ley de amnistía para
presos políticos.

Noviembre:
17.—Concluye la redacción del borrador de la
Constitución.
23.—En «El País» de este día y en «Cuadernos para el Diálogo» de la semana, se
publican los 39 primeros artículos del borrador de la Constitución.
24.—La Iglesia expresa su desacuerdo con
algunos puntos incluidos en la redacción
del primer texto constitucional.
26.—El Consejo de Europa admite a España
como miembro de pleno derecho con el
número veinte.
30.—España se clasifica para los Mundiales de
Argentina.

Diciembre:
2.—El Gobierno aprueba el proyecto de Ley
sobre Elecciones municipales.
16.—Despenalización de los anticonceptivos.
19.—Intento frustrado de ETA de volar la central nuclear de Lemóniz.
30.—Régimen autonómico para Euskadi.

1978
Enero:
11.—Un policía y dos etarras mueren en Pamplona.
16.—Se producen cuatro muertos en la sala
de fiestas «La Scala» de Barcelona.
17.—Entrevista Felipe González-Willy Brandt,
en Bonn.
23.—España en la Asamblea Parlamentaria del
Consejo de Europa.
25.—Joaquín Viola, ex-alcalde de Barcelona,
víctima de la explosión de un curioso
artefacto mortífero, la bomba «rana».
27.—Visita privada de Hassan II al Rey Don
Juan Carlos.
— S e suspenden las emisiones de Cubillo
para Canarias.
30.—Viaje oficial de los Reyes a Austria, por
primera vez desde hace 264 años.

Febrero:

7.—Leopoldo Calvo Sotelo recibe en Bruse :
las los cuestionarios informativos para
emprender negociaciones con la CEE.
11.—La publicación en «El País» del contenido del Plan Energético Nacional abre

CRONOLOGIA
Mayo:

una crisis en el Gobierno que culmina el
19 de este mes con la dimisión de Fuentes Quintana.
15.—El Congreso ratifica el acuerdo pesquero
con Marruecos.
16.—Terminan las elecciones sindicales con
la victoria de Comisiones Obreras.
27.—Albert Boadella, director del grupo teatral
«Els Joglars», se fuga del hospital donde
se encontraba detenido, en vísperas del
Consejo de guerra en el que sería juzgado por supuestas injurias al Ejército.

4 . — S e aprueba en las Cortes la Ley de Acción Sindical.
9.—Aldo Moro, asesinado por las Brigadas
Rojas.
17.—Dimite el Teniente General Vega Rodríguez por discrepancias con Gutiérrez
Mellado y es sustituido por Tomás de
Liniers dos días más tarde.
18.—El partido del Gobierno intenta constitucionalizar el estado de excepción.
22.—Reunión de gobernadores civiles con
Martín Villa.
2 7 . — S e constituye en Cádiz la Junta de Andalucía bajo la presidencia del socialista
Fernández Viagas.

Marzo:
7.—El señor Calvo Sotelo recibe en Bruselas
los cuestionarios informativos para emprender negociaciones formales con la
CEE.
17.—Un atentado de ETA a la central de Lemóniz ocasiona dos muertos.
22.—Tras un período de conflictividad en las
cárceles y ocho días después de la tortura y muerte del preso Agustín Rueda,
es asesinado en Madrid el Director General de Instituciones Penitenciarias, Jesús Miguel Haddad Blanco.

Abril:
8 . — S e celebra el cuarto y último Congreso
del PSP.
—Alejo Carpentier recibe de manos del
Rey el Premio Miguel de Cervantes.
18.—Huelga de enseñantes en 46 provincias.
19.—Comienza el IX Congreso del PCE en el
que se renuncia oficialmente al leninismo.
23.—Más de 200.000 personas acuden este
año a la fiesta «comunera» de Víllalar.
28.—Felipe González y Tierno Galván comunican a los medios informativos la definitiva unión del PSOE y PSP.

Junio:
14.—Los reyes inician un viaje a Irán, China e
Irak.
2 1 . — C o n asistencia de 1.300 delegados de
toda España se inaugura en Madrid la
primera Asamblea de CCOO.
26.—Entrevista de Suárez con Hassan II en
Rabat para tratar sobre la próxima «cumbre» de la OUA.
28.—Giscard d'Estaing, en su estancia en Madrid, expresa su apoyo condicionado al
ingreso de España en la CEE.

249

1978

CRONOLOGIA

1978

28.—El Gobierno aprueba el Decreto-Ley de
Antiterrorismo.
— M u e r e José María Portell, director de la
Hoja del Iones de Bilbao, en manos de
ETA.

Julio:
6.—La abolición de la pena de muerte y la
mayoría de edad a los 18 años se incluyen en la Constitución.
7 . — S a n f e r m i n e s sangrientos. Un muerto y
150 heridos al irrumpir violentamente la
policía en la plaza de toros de Pamplona.
9.—Reacción por los sucesos de Navarra en
todo el País Vasco. Muere Juan Ignacio
Barandiarán.
11.—En el camping «Los Alfaques» perecen
abrasadas 150 personas.
13.—Actos de vandalismo y pillaje de una
compañía de Policía Armada en Rentería.
21.—Aprobación del texto constitucional en el
Congreso.
— E T A asesina en Madrid al General Juan
Sánchez Ramos-Izquierdo y al Teniente Coronel Juan Pérez Rodríguez.

Agosto:

25.

•El Presidente Suárez realiza un viaje a
Venezuela y Cuba para tratar del acuerdo
sobre petróleo. Fidel Castro acepta una
invitación para visitar España el año próximo.
•El Frente Polisario libera nueve pesqueros españoles secuestrados en abril.

Octubre:
16.—El Cardenal polaco Karol Wojtyla, nuevo
Papa de la Iglesia Católica, adopta el
nombre de su antecesor, Juan Pablo II.

1.—Gutiérrez Mellado se entrevista en Estados Unidos con Walter Móndale.
6. -En su residencia de Castelgandolfo,
muere el Papa Pablo VI, Giovanni Battista Montini.
25. -Fallece Juan Ajuriaguerra, líder del PNV.

26.—El Cardenal Lucianí, Patriarca de Venecia, es elegido nuevo Papa con el nombre de Juan Pablo I.
28.—Asesinados cuatro miembros de las
fuerzas de orden público.
30.—Ciertos sectores del Cuerpo de Policía
reaccionan condenando públicamente el
sistema democrático y el funcionamiento
de partidos.

Septiembre:
6.—En Camp David se firman acuerdos para
la paz en Oriente Medio.

250

20.—El I Congreso de UCD se declara favorable al ingreso de España en la OTAN.
29.—La Asamblea extraordinaria del PNV decide por unanimidad abstenerse de participar en el referéndum constitucional.
30.—Estalla una bomba en la redacción de «El
País», a consecuencia de la cual muere
un trabajador del periódico y otros dos
son gravemente heridos.
reúne por primera vez en Madrid la
Comisión Mixta Parlamento españolParlamento europeo.

1978

CRONOLOGIA

Noviembre:
10.—Masivas manifestaciones contra el terrorismo en 140 ciudades españolas.
11.—Termina la Conferencia Mundial de Solidaridad con Chile.
16.—Asesinado en Madrid el juez Mateu Cánoves, antiguo presidente de uno de los
desaparecidos TOP.
17.—Desarticulado un intento de golpe militar,
la «Operación Galaxia», que consistía en
tomar el palacio de la Moncloa, secuestrar a Suárez y formar un gobierno
de «salvación nacional».
18.—Viaje de los Reyes a México, Perú y Argentina.
—Suicidio colectivo en Guyana: se registran 415 muertos y centenares de desaparecidos.

1979
1979

Enero:
2.—Concluye el mandato de las Cortes
elegidas en junio del 77.
3.—ETA asesina al Gobernador Militar de
Madrid, General Constantino Ortín Gil.
9.—El GRAPO asesina al magistrado Cruz
Cuenca.
— E l Consejo General Vasco hace un llamamiento a los ciudadanos para superar
la violencia que sufre Euskadi.
26.—Asalto fascista a la Facultad de Derecho
de la Universidad Complutense de Madrid.
— E l Consejo de Ministros elabora un
Decreto-Ley sobre Seguridad Ciudadana.
—Firma de los acuerdos con la Santa Sede.
— U n a mujer en la Real Academia: la poetisa Carmen Conde.

30.—Suárez en la Asamblea Parlamentaria del
Consejo de Europa.

Febrero:

29.—La CEE aprueba el dictamen sobre el
ingreso de España que firmará el
acuerdo en 1981.

Diciembre:
6.—Aprobada la Constitución en referéndum.
27.—El Rey promulga el texto jurídico fundamental del nuevo régimen democrático.
29.—Se presentan en el Congreso los proyectos de Estatuto catalán y vasco.

5 . — S e inician o f i c i a l m e n t e las conversaciones para la adhesión de España
a la CEE.
6.—Once embarcaciones apresadas por Marruecos.
7.—Comienza la campaña electoral.
8.—Homenaje a Antonio Machado en el aniversario de su muerte.
16.—Felipe González reta a Suárez a mantener un debate ante la televisión.

Marzo:
1.—Se celebran elecciones generales con
un nuevo triunfo de UCD, que consigue

251

1979
4.
28.-

CRONOLOGIA

el 35 por 100 de los votos, seguido del
PSOE con el 29 por 100.
uelgas de futbolistas contra las medidas de la Federación.
Tras consultar a varios líderes parlamentarios, el Rey encarga a Adolfo
Suárez la formación de nuevo Gobierno.
celebra la investidura del Presidente.
De 340 votos posibles, obtiene 185 positivos, 149 negativos y 8 nulos.

Abril:
3.—Triunfo de la izquierda en las elecciones
municipales. En los días siguientes socialistas y comunistas llegan a un pacto
para controlar las alcaldías de las grandes ciudades.
4.—Enrique Tierno Galván se confirma como
Alcalde de Madrid.
5.—Suárez forma nuevo Gobierno. Martín Villa y Fernández Ordóñez cesan en sus
cargos.
2 2 . — S e clausura el primer congreso de UCD
q u e reúne 1.792 c o m p r o m i s a r i o s .
Adolfo Suárez reelegido Presidente del
partido con Rafael Arias Salgado como
secretario general, ratifica el programa
presentado en las elecciones de junio de
1977.
30.—Cinco individuos disfrazados de carteros
roban cien millones de pesetas del edificio de Correos de Madrid.

Mayo:
11-13.—Visita de los Reyes a Guinea, Costa
de Marfil y Senegal.
inaugura el XXVIII Congreso del
PSOE en un ambiente polémico que lleva a la dimisión de Felipe González como
Secretario General. Una Comisión Gestora dirigirá el partido hasta el próximo
congreso extraordinario.
21, Visita oficial del Presidente de Rumania,
Nicolás Ceaucescu.
25. •Un comando terrorista asesina en Madrid
a cuatro militares: el Teniente General
Gómez Hortigüela, dos coroneles y un
soldado.
26.—Una bomba estalla en la cafetería «California» produciendo la muerte de ocho
personas y cuarenta heridos. No se reivindica el atentado.
30.—Salvo CD y el Grupo Mixto, todo el Congreso se adhiere a la Declaración Institucional del Gobierno condenando la

252

1979

violencia y solidarizándose con las fuerzas armadas y de seguridad.

Junio:
10.—Pedro Sáinz Rodríguez ingresa en la
Real Academia.
14.—Encuentro del Rey Juan Carlos I con el
monarca alahuita Hassan II.
20.—El Rey invitado de honor en la asamblea
que conmemora el sesenta aniversario
de la creación de la OIT.
2 7 . — L o s parlamentarios aprueban unánimemente una moción en la que se manifiesta el apoyo de todos los partidos a
la entrada de España en la CEE.

Julio:
3.—Aprobados los proyectos de Ley de Defensa Nacional y Seguridad Ciudadana.
12.—Setenta personas mueren en el incendio
del Hotel «Corona de Aragón» de Zafagoza.
14.—ETA (p-m) anuncia el fin de sus acciones
en zonas turísticas.
19.—Homenaje a Blas de Otero, en Madrid.
21.—La Comisión Constitucional aprueba el
Estatuto vasco.
29.—Cinco muertos y un centenar de heridos
a consecuencia de la explosión de una
serie de artefactos situados por terroristas en el aeropuerto de Barajas y en
las estaciones de Atocha y Chamartín.

Agosto:
3.—Golpe de Estado contra Macías en Guinea Ecuatorial.

9 "

CRONOLOGIA
7. •Un incendio provocado ocasiona la
13.

25.

muerte de 21 personas en Lloret de Mar.
•La Comisión Constitucional aprueba el
proyecto de Estatuto de Autonomía para
Cataluña.
•Los pesqueros españoles abandonan el
banco sahariano por consejo de la Marina española.

Septiembre:
3.—Fidel Castro pide a España que no ingrese en la OTAN.
9.—Comisiones Obreras lanza una campaña
contra las medidas económicas del Gobierno.
13.—Yasser Arafat, líder de la OLP, llega a
Madrid invitado con carácter oficial por el
Gobierno.
14.—Muere Pastora Imperio a la edad de 90
años.

29.—Se desencadena en Euskadi una movilización popular contra el terrorismo.

Noviembre:

21.- •En el proyecto de reforma del Código se
28.

rebaja a 15 años la edad penal.
•Congreso extraordinario del PSOE. Felipe González recobra el control del partido.

Octubre:
11.—Se inaugura en el Grand Palais de París
una exposición antológica de Picasso.
13.- Detenido un comando de 19 supuestos
GRAPOS.
19, •Los Reyes terminan su viaje a Suecia.
2 5 , Los Estatutos vasco y catalán son refrendados por el 80 y 90 por 100 de la
respectiva población.
26.
suspende el juicio a las presuntas
abortistas de Bilbao.
27.—Un militante del PSOE es asesinado en el
País Vasco por ETA.
0

%

11.—Es secuestrado el diputado de UCD, Javier Rupérez por ETA (p-m).
— L o s documentos sobre la transformación
del «Opus Dei» se publican en «El País».
19.—El Ministro de Asuntos Exteriores de la
URSS en Madrid. La Conferencia de Seguridad Europea y la Nato son los temas
básicos de sus conversaciones con
Oreja y Carrillo.
23.—Aprobacio el Estatuto gallego.
26.—Suárez trata satisfactoriamente en París
con Giscard d'Estaing el asunto de los
terroristas vascos refugiados en Francia.
—Primera reunión de la Trilateral en Madrid.
28.—El grado de contaminación en Madrid y
Barcelona roza cotas de emergencia.

Diciembre:
12.—Liberación de Javier Rupérez tras semanas de intensas negociaciones y reacciones a nivel internacional.
— E l Ministerio de Cultura niega el permiso
de exhibición a la película «El crimen de
Cuenca».
13.—Dos estudiantes mueren en Madrid en el
curso de una manifestación contra el Estatuto del Trabajador.

253

CRONOLOGIA

1979-80

2 7 . — U n golpe de estado en Afganistán respaldado por la Unión Soviética lleva al
poder a Babrak Karmal.

98

19.—El Rey Alfonso XIII es enterrado en el
monasterio de El Escorial.

27.—El Consejo de Ministros aprueba una reforma del Código Civil que incluye el divorcio.
29.—Varias Facultades en huelga contra el
proyecto de Ley de Autonomía Universitaria.
31.—En el asalto a la embajada española en
Guatemala se producen 37 muertos.

2 9 . — E l Presidente Cárter exige a Brejner, vía
teléfono rojo, que detenga el envío de
tropas a Afganistán.

1980
Enero:
8.—Por segunda vez en seis meses sube el
precio de la gasolina, a 54 y 48 pesetaslitro.
10.—Es asesinado el jefe de los miñones de
Alava, Comandante Jesús Velasco.
14.—Viaje «relámpago» de Suárez a Washington convocado por Cárter para tratar
asuntos relativos a la cooperación hispanonorteamericana.
1 5 . — U C D decide propugnar la abstención en
el referéndum de iniciativa autonómica
de Andalucía del 28 de febrero. A consecuencia de ello se abre una crisis de
Gabinete que culmina con la dimisión del
Ministro de Cultura, Clavero Arévalo,
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254

Febrero:
5.—Un «comando» ocupa la embajada de
España en El Salvador.
10.—Gira del Presidente Suárez por Oriente
Próximo.
14.—Viaje privado del Rey a Estados Unidos.
1 8 . — C o m i e n z a el juicio de los procesados por
la matanza de Atocha.
22.—ETA (p-m) reivindica el lanzamiento de
una granada al palacio de la Moncloa.
26.—Aprobación del Estatuto del Trabajador.
2 8 . — L a participación en el referéndum de
iniciativa autonómica para Andalucía supera el 50 por 100 del censo, pese a la
campaña pro-abstención del partido del
Gobierno, y es un triunfo para los partidarios del «sí».

CRONOLOGIA

1980
Marzo:

4.—Casi 500 años de prisión para los condenados por la matanza de Atocha.
7.—Los funcionarios de Hacienda que realizaron la «auditoría» de RTVE declaran
ante la comisión parlamentaria que investiga el caso.
9.—Triunfo de los partidos nacionalistas en
las elecciones del Parlamento vasco.
— S e celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
13.—Aprobado el Estatuto de Centros Escolares.
18.—Llegan a Madrid los cadáveres de Félix
Rodríguez de la Fuente y los dos cámaras que murieron el día 15 en Alaska.

1980

18.—Es destituido el General Aramburu de la
Guardia Civil y sustituido en el cargo por
el Teniente General Fontela.
24.—Suárez aplaza el reajuste ministerial.
—Jordi Pujol elegido Presidente de la Generalitat.
25.—Fallece el escritor Alejo Carpentier.

25.—Muere el cineasta Alfred Hitchcock.
20.—Los nacionalistas de Jordi Pujol vencen
las elecciones del segundo Parlamento
democrático catalán.
24-25.—En menos de 48 horas se producen
tres nuevos asesinatos de ETA, uno de
ellos el del Conde de Aresti.
29.—Muere un niño de 13 años y otro resulta
herido a consecuencia de otro atentado
terrorista en el País Vasco.

Abril:
1.—Fallo judicial contra la corrupción en TVE.
9.—Carlos Garikoetxea, Presidente del Gobierno vasco.
15.—Muere Jean Paul Sartre a los 74 años.

M

W
n

255

1980

CRONOLOGIA

Mayo:
1.—La Jornada del 1 de Mayo se celebra en
toda España sin incidentes, salvo en Madrid y en el País Vasco.
2.—Tras 22 días de crisis se define el cambio
de Gobierno con seis nuevos ministros.
8.—Entierro del Presidente de Yugoslavia,
Tito.

1980

Junio:
5.—Giscard d'Estaing propone retrasar el ingreso de España en la CEE.
16.—Se producen agresiones contra camiones españoles en Francia.
19.—Fallece en Londres, Torcuato Fernández
Miranda.

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.sí»

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9.—El Tribunal Supremo condena al director
de «El País», Juan Luis Cebñán, a tres
meses de arresto por su editorial
«Prensa y democracia».
16.—Se revisa la sentencia dictada contra los
militares responsables de organizar la
Operación Galaxia. Las penas mínimas
serán confirmadas el 4 de julio.
21.—Los socialistas presentan una moción de
censura a Suárez.
23.—El Comité Olímpico Español decide participar en las Olimpiadas de Moscú.
28.—Felipe González expone un programa
moderado de gobierno socialista.

256

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21

25.

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ETA (p-m) amenaza con desencadenar
una campaña terrorista en las zonas turísticas si no se liberan 19 presos y se
convoca referéndum en Navarra.
•Estallan cuatro bombas en Alicante sin
causar víctimas humanas.

1980

CRONOLOGIA

Julio:
13-14.—Nueva ola de violencia en el País
Vasco: cuatro muertos y cinco heridos
es el balance final.
1 S.- •Nuevos gobernadores civiles en 22 provincias españolas.
inaugura la 22 Olimpiada en Moscú.
27.—Un comando terrorista se apodera de
7.000 kilos de Goma-2 en un polvorín
próximo a Santander.
28.—Fallece Joaquín Garrigues-Walker.

1980

Septiembre:
2.—El General Enrique Briz muere en un
atentado, en Barcelona.
8 . — S e da a conocer la composición del
quinto Gobierno de Suárez, representativo de todas las tendencias de UCD.
9 . — S e inaugura en Madrid la sesión preparatoria de la II Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE),
con participación de representantes de
35 países.

Agosto:
1.—Son asesinados en su domicilio los Marqueses de Urquijo.
-76 muertos en un atentado terrorista en
la estación de Bolonia.
5 , -RTVE pasará a depender de Presidencia
de Gobierno desde el próximo mes de
octubre, según un Real Decreto publicado en el BOE.
2 9 , -El GRAPO Abelardo Collazo, es muerto a
tiros por la policía de Madrid.
30, -La detención del vicepresidente del Parlamento Foral de Navarra acentúa la tensión que vive Navarra estas fechas.

257

CRONOLOGIA
11.—Se celebra en Chile un referéndum
constitucional
14.—Fallece José María Gil Robles, político
demo-cristiano y ex Ministro de la II República.
16.—Sesión parlamentaria transmitida por
RTV. Suárez propone un programa de
austeridad económica y desarrollo constitucional.
17.—Somoza muere asesinado en su exilio de
Paraguay.
18.—El Presidente Suárez obtiene la confianza del Congreso por 180 votos positivos, 164 negativos y dos abstenciones.
20.—Cuatro guardias civiles muertos por ETA
(p-m) en un bar de Marquina, Vizcaya.
22.—Tras diez meses de conflictos fronterizos, estalla la guerra abierta entre Irán e
Irak.
2 4 . — U n accidente ferroviario ocasiona en Valencia 25 muertos y 30 heridos.
2 5 . — P l e n o acuerdo entre EE.UU. y la
U.R.S.S. sobre mantener la neutralidad
en la guerra irano-iraquí.
2 6 . — 1 2 muertos y 215 heridos en un atentado terrorista en Munich. • B. C.

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-SI. HAVIEM D E N T R A R A MADRID...

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Caricatura
aparecida
en L'ESQUELLA
DE LA
TORRATXA