La Narrativa como herramienta para la documentación de experiencias pedagógicas

Desde el equipo jurisdiccional de PIIE, concebimos que la documentación de experiencias pedagógicas a través de la escritura de relatos sea un proyecto de política cultural y social para la escuela, en tanto se propone generar un espacio de trabajo colectivo y colaborativo entre todos los actores escolares. Entre los objetivos básicos de la propuesta se busca documentar y difundir los saberes pedagógicos y profesionales de quienes cotidianamente llevan adelante la tarea educativa; hacer públicamente disponible aspectos “no documentados” de la experiencia escolar; interpelar y posicionar a las/os docentes como actores centrales de la dinámica escolar en todas las dimensiones de la enseñanza, y como autores calificados en la tarea de dar cuenta en forma narrativa de sus experiencias didácticas-pedagógicas y de sus saberes prácticos. La documentación de experiencias escolares se basa en la implicación, la dedicación, el esfuerzo, la constancia y la exposición del trabajo que cada docente realiza en la escuela, y con esta iniciativa se pretende el reconocimiento profesional de sus saberes y experiencias. La idea, en definitiva, esta fundada en la construcción y reconstrucción narrativa y reflexiva de la experiencia escolar, su sistematización, publicación, difusión y deliberación públicas. El material elaborado puede ser de mucha utilidad como información relevante y altamente significativa sobre lo que sucede en las escuelas, sobre lo que efectivamente se enseña y se aprende, y sobre las acciones concretas que llevan a cabo Directores, Docentes, alumnos/as y comunidades escolares. Este proceso de documentación de experiencias pedagógicas se relaciona estrechamente con la concepción de “Retención Escolar”. Es decir, las historias relatadas darán cuenta de cómo se revirtieron situaciones de repitencia, abandono, sobriedad y deserción escolar; y justamente esa es la razón por la que fueron elegidas: para que otros docentes puedan conocer y difundir esas experiencias singulares. No se trata de inventar historias sino de recuperar aquellas de las escuelas en la que están trabajando. Narrarían anécdotas o algún momento clave en el proceso de enseñanzaaprendizaje, o la historia de algún alumno en particular. Contarán algún pasaje de la vida cotidiana de alguna familia que les impactó; momentos dolorosos que tuvieron que enfrentar ; alguna clase que recuerden especialmente; la organización de algún evento escolar; un curso o seminario de capacitación en que aprendieron mucho o no aprendieron nada; los conflictos con los padres o casos de violencia escolar que entorpecían los procesos de aprendizaje. Por decisión jurisdiccional se solicitará a cada unidad educativa una producción narrativa documental –en la que podrán utilizar formatos escritos o multimediales como fotografías, videos, audios, relatos narrados, Power Point, etc.- que deberán ser presentadas hasta el 30 de agosto del corriente año en la sede local de PIIE, sito en el edificio del Ministerio de Educación de la Provincia. Para la presentación de la narrativa tener en cuenta: 1. Formato escrito: Páginas: 3 Hoja: A4 Fuente: Arial Tamaño: 12 2. Formato fotográfico: Que las imágenes sean representativas de la experiencia que desean contar. Enviar hasta 8 imágenes como máximo. 3. Formato de Video:

Duración: hasta 5 minutos. Este proceso de escritura o confección de dichos relatos, una vez convertidos en documentos narrativos servirán para sentar las bases y promover la constitución de una comunidad de docentes escritores/lectores de experiencias pedagógicas. La Coordinación provincial tramitará ante los organismos correspondientes la posibilidad de elaborar una publicación impresa y/o virtual, editando y publicando los documentos producidos por las escuelas, con la intención de ir conformando un archivo o banco de datos de experiencias pedagógicas provincial; las que servirán de materiales de lectura y de trabajo en futuros talleres, encuentros o jornadas de intercambio entre docentes y establecimientos que participan del Programa; además de servir como insumos para el diseño de dispositivos de capacitación de acuerdo con los ejes temáticos abordados en las producciones recibidas. Queremos resaltar que esta solicitud es, en primera instancia, una invitación que reconoce en los docentes la capacidad de producir y difundir saberes pedagógicos que resultan de su experiencia, de sus percepciones, de su formación profesional; del sentido común, de tradiciones, modelos y culturas escolares recibidas; de las prácticas institucionales planificadas o implícitas. Esta invitación, además, ofrece una oportunidad democrática: dispone espacios y tiempos para que las/os docentes hablen y escriban, expresen su voz, hagan circular y se escuchen sus palabras. Esta propuesta apuesta a abrir un camino para que la conversación horizontal entre colegas y el intercambio entre pares en torno a la pedagogía de la experiencia sea posible; es un ejercicio pleno de toma de la palabra que apunta más bien a la generosidad profesional y a una construcción colectiva, dinámica y solidaria de un proyecto educativo social e inclusivo.