¿La administración, una ciencia?

Actualmente existen muchas facilidades para la creación de empresas, puesto que una de las políticas de este gobierno, consiste en el fomento de fuentes de empleo. De tal suerte que se brindan beneficios tanto en los impuestos como en los créditos destinados a la creación de nuevas compañías; sin embargo, pese a todas estas facilidades, realmente no existe mucha proliferación de éstas, lo que nos lleva a cuestionarnos sobre el temor de los colombianos a ser empresarios y sobre el aprovechamiento que la Administración de Empresas puede hacer de este aspecto. La administración de empresas puede considerarse como una ciencia, por cuanto requiere de ciertos elementos para su desarrollo, elementos que van desde aspectos teóricos hasta aspectos prácticos, estando a su vez relacionada con otras ciencias tales como: matemáticas, estadística y sociología, entre otras. Todos estos componentes, nos reiteran el carácter complejo de la ciencia administrativa. Ahora bien, en el presente ensayo se plantearán algunos elementos que tienen en común la Administración y la ciencia, así como el papel de las facultades de ciencias administrativas en la formación de individuos capaces de generar nuevas alternativas de empleo; para su realización se tendrán en cuenta los textos de Bachelard, sobre la ciencia trabajados en el semestre, específicamente el capítulo III, sobre: “LAS ESTRUCTURAS DE LAS REVOLUCIONES CIENTÍFICAS”, perteneciente al __________ Es importante retomar estos aspectos, porque al hacerlo se consigue acercar al profesional en Administración de Empresas, a uno de sus fines, aproximarse a la realidad y transformarla, mediante la solución eficaz de problemas. Para hablar de la naturaleza de la ciencia normal, se hace necesario hablar del paradigma, entendiéndose por éste un modelo o patrón aceptado, que conduce a diversas clases de investigación y que aunque no posee todo el porcentaje de eficacia en la solución de dificultades, tiene cierto éxito en la reparación de las mismas. De ahí que la ciencia normal esté basada en la realización de la promesa del paradigma de remediar problemas. Teniendo en cuenta esta afirmación, vemos que, en el campo administrativo, también se puede hablar de paradigmas, porque partiendo de teorías preestablecidas en esta ciencia, se busca la solución de problemas reales que una empresa puede enfrentar en diversos momentos. A su vez la solución de estos inconvenientes, conlleva la ampliación del conocimiento de hechos que el paradigma muestra como revelados y aumenta el acoplamiento que debe existir entre los hechos, las predicciones del paradigma y la articulación ulterior del paradigma. Si bien es cierto que todos estos aspectos del paradigma, se pueden aplicar a la ciencia como tal, también es cierto que podrían aplicarse perfectamente a la Administración, de ahí que pueda tomársela

como una ciencia. Se puede apreciar de acuerdo con el concepto de paradigma, que a partir de él se abre la ventana hacia la investigación. La labor del científico normal, consiste en trabajar sobre el paradigma, haciendo que la naturaleza se acople a lo expresado en él, por lo tanto las zonas investigadas por la ciencia normal son mínimas, esto se debe a que hay restricciones generadas en la confianza que existe en el paradigma. No obstante, estas restricciones, son necesarias y esenciales para el desarrollo de la ciencia. Prácticamente, el paradigma, se convierte en una base inmodificable, sobre la cual se hacen investigaciones. De otro lado, la labor del administrador, consiste en retomar teorías que conduzcan a una empresa a su éxito y hacer que dicha entidad se acople a las mismas para un desempeño óptimo, brindando alternativas de solución a los posibles problemas que se pueden presentar dentro del ámbito empresarial. Ahora bien, la ciencia normal, posee un mecanismo interno que asegura el relajamiento de las restricciones que atan a la investigación, siempre que el paradigma del que proceden deje de funcionar efectivamente. Con lo cual se cambia la naturaleza del problema de investigación, al cambiar esta naturaleza se sigue dando prioridad al carácter inmodificable del paradigma. Es así que la investigación científica normal se dirige a la articulación de fenómenos y teorías implícitos en el paradigma. Basándonos en el carácter inmutable del paradigma y en la conformación de la ciencia normal, vemos que en Administración se da algo similar, porque partiendo de las bases teóricas, se puede mejorar el desenvolvimiento y desarrollo de una empresa y en este campo, al igual que en la investigación científica normal, el trabajo está direccionado a articular la teoría y la práctica. Es así que en una empresa se parte de la normativización y de la teoría existente para el buen funcionamiento de la misma, teniendo en cuenta la realidad existente, que incluye tanto la parte física de ésta, como el personal que la conforma, con sus respectivas necesidades y modus vivendi, así como las circunstancias geográficas, económicas y sociales que rodean a la empresa. Al hacerlo se está logrando la Inter-relación entre la teoría y la práctica, que logrará como se ha reiterado anteriormente un buen funcionamiento, y en caso necesario el análisis de las directrices que se deben seguir en la solución de problemas. Existen focos normales para la investigación científica fáctica: clase de hechos que el paradigma ha mostrado que son reveladores de la naturaleza de las cosas y hechos que se puedan comparar directamente con predicciones de la teoría del paradigma, aunque éstos no tengan mucho interés intrínseco, El emplear los hechos demostrados en el paradigma, en la solución de problemas, hace que valga la pena determinarlos con mayor precisión y en mayor variedad de situaciones. De tal suerte que, algunos científicos, adquieren renombre, no por la

innovación en sus investigaciones, si no por la precisión, seguridad y alcance de los métodos que emplearon en la redeterminación de algún hecho conocido. Al aplicar en administración, hechos demostrados en la solución de problemas, se tiene una gran ventaja, por cuanto se pueden analizar los pro y los contra de las decisiones que se van a tomar, optando de esta manera por la mejor alternativa posible, de igual forma el tomar hechos demostrados en el paradigma en la solución de problemas, permite tener acceso a gran variedad de situaciones, lo que implica que resultará más fácil, el tratar de remediar problemas de las empresas, al comparar diversidad de situaciones y soluciones. De otro lado se hace necesario que la naturaleza y la teoría lleguen a un acuerdo cada vez más estrecho, lo que origina la creación de aparatos especiales. La existencia del paradigma establece el problema que debe resolverse y generalmente la teoría del paradigma se encuentra implicada de forma directa en el diseño del aparato capaz de resolver el problema. Los científicos realizan manipulaciones de teoría, con el fin de mostrar una nueva aplicación del paradigma o de aumentar la precisión de una aplicación que ya se ha hecho, dichas manipulaciones de la teoría pueden confrontarse directamente con experimentos. En Administración se puede buscar nuevas aplicaciones del paradigma con el fin de actualizar la empresa, e implementar ciertos avances tecnológicos. Al tomar estas nuevas aplicaciones, la empresa se abre a nuevas oportunidades y al incluir dentro de esos cambios los avances en tecnología, se puede mejorar tanto el nivel productivo de una empresa, como su difusión y expansión en el mercado. Partiendo de que una empresa es una organización económica y jeraquizada con relaciones jurídicas, que en las economías industriales, realiza la mayor parte de las actividades, y cuya dimensión depende de factores endógenos tales como capital y factores exógenos tales como las economías de escala, tenemos que, es innegable la necesidad que existe en la ciencia como en la Administración de relacionar la teoría con la práctica, porque de nada servirían los conocimientos adquiridos en la academia, si no se pueden poner en práctica en el manejo empresarial. Es así que sólo mediante la práctica, el administrador, pone a prueba su bagaje intelectual, al aplicar sus conocimientos en situaciones reales, donde la toma acertada o desacertada de decisiones, puede llevar una empresa al éxito o al fracaso. Es más, en ocasiones, éste se dará cuenta que requiere de la elección de determinada teoría de la empresa o de ciertas modificaciones en su aplicación, modificaciones o elecciones que en la mayoría de los casos estarán relacionadas con los avances tecnológicos y/o cambios sociales, tal como lo muestra la diferencia entre la teoría tradicional de la empresa y la moderna, puesto que la primera, supone que la empresa pretende maximizar beneficios y la segunda, o

concepción moderna, prefiere aplazar el objetivo de la maximización de ganancias, mientras intenta maximizar las ventas o el crecimiento de la empresa. Para lograr beneficios satisfactorios, todo administrador debe centrar su posición respecto a estos aspectos. A su vez el interactuar con la realidad, lleva al administrador a tener una mentalidad más abierta, reflexiva y analítica en su desempeño. De ahí que la función de las universidades, además de brindar una excelente formación académica, sea la de formar profesionales capaces de regir con ética e idoneidad la empresa a su cargo, profesionales en constante formación para quienes la tecnología, lejos de ser un obstáculo, se convierta en una herramienta más de su trabajo. Ahora bien, la ciencia y específicamente la investigación científica se encuentra subsidiada por personas o entidades ajenas al quehacer científico. De ahí que se inviertan grandes cantidades de dinero en la labor investigativa, que como se ha dicho en reiteradas ocasiones, se encuentra fundamentada en el paradigma. En cuanto a las empresas, vemos que en su mayor parte son sociedades, entidades jurídicas, que realizan actividades económicas gracias a las aportaciones de capital de los accionistas, quienes a su vez son personas ajenas a la actividad de la empresa, por eso aunque las acciones cambien de propietarios o aunque éstos mueran, las empresas pueden seguir existiendo. Teniendo en cuenta que la administración está relacionada con ciencias como las matemáticas, la estadística, la sociología, entre otras, se puede hablar de la complejidad de esta ciencia, por cuanto varias disciplinas convergen para su desarrollo y aunque sería ilusorio pensar que el administrador debe ser un erudito en muchas ramas del conocimiento, se requiere de un administrador que se apropie de todo el engranaje empresarial. No se puede desligar a una empresa de la realidad, forman parte de ella su entorno social, así como las personas que la conforman, con sus características físicas, psicológicas, morales, y socioeconómicas, siendo cada individuo un pequeño universo, que debe contribuir con el éxito empresarial. En las grandes compañías, como en la vida misma, resulta inevitable el que existan conflictos entre individuos y subgrupos, aquí la labor del administrador consistirá en evitar o permitir que los objetivos de la organización dependan de las consecuencias de estos conflictos, para hacerlo decidirá si adopta o no la teoría basada en el comportamiento de la empresa, ya que ésta afirma que los objetivos pueden cambiar con el tiempo por diversas causas, tales como la experiencia acumulada o la falta de comunicación entre los altos ejecutivos y los ejecutivos intermedios. La aplicación o no de esta teoría es una prueba más de la toma de

decisiones que debe enfrentar a diario el administrador, aquí no se trata sólo de su conocimiento de las teorías, sino de su apropiación y elección sobre su ejecución. Una de las políticas de este gobierno, consiste en facilitar la creación de empresas, puesto que con ellas se dará el fomento de fuentes de empleo. De tal suerte que hoy en día, existen grandes ventajas para quienes decidan invertir en el país, mediante la creación de empresas, beneficios que se otorgan tanto a foráneos como a colombianos y que van desde beneficios económicos, originados en los bajos impuestos como en los créditos destinados a la creación de nuevas compañías. Existen, además entidades como el Sena, que además de brindar capacitación en determinadas áreas, fomenta el desarrollo empresarial mediante la aprobación y ejecución de proyectos realizados por sus estudiantes, en su respectiva área. No obstante aunque existen muchas facilidades para la creación de empresas, realmente son pocos los colombianos que se aventuran en la creación de su compañía. En términos generales se puede decir que existe cierto temor al fracaso y con él al endeudamiento, resulta menos complicado desempeñarse en un trabajo con un salario promedio, pero en últimas estable, que el arriesgarse en una empresa que puede generar utilidades o pérdidas. Ante este desolador panorama, cabría preguntarnos: ¿Qué podemos hacer como administradores?, ¿Cuál debe ser el objetivo de las facultades?. Lo que nos llevaría a pensar sobre el papel de las facultades de ciencias administrativas en la formación de individuos capaces de generar nuevas alternativas de empleo. Si bien es cierto que la mentalidad de un pueblo, no se puede cambiar tajantemente de la noche a la mañana, también es cierto que se puede partir de esta realidad para tratar de remediarla y las Ciencias Administrativas y Contables no deben olvidar, ni desatender esta situación porque al hacerlo se consigue acercar al profesional en Administración de Empresas, a uno de sus fines, aproximarse a la realidad y transformarla, mediante la solución eficaz de problemas.

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