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Escena

:
Las orillas de un puente, quizas de un paseo que discurre por las orillas de un
rio cualquiera. Es de noche y una pareja de enamorados no discuten, solo se
miran y no piensan en el futuro. Nisiquiera saben si se desean o merecen el
uno al otro, solo viven. No representan, se tienen el uno al otro. Nisiquiera se
aman, se miran y lloran de felicidad, a las orillas del puente.
Deciden cruzarlo. Un paso en falso y se acabará su historia para siempre. Son
conscientes de ello. Hacen equilibrio agarrados de las manos, se rien y miran,
torciendo la boca en gesto de complicidad. Aquel momento es hermoso,
inolvidable y deseado por cualquiera, una instantanea perfecta.
El rio bajo sus piés los refresca sin tocarlos, como si fuesen evaporando el
agua a su paso. Ella lleva una falda blanca, que a la luzde las farolas
aparenta un gris translúcido, como papel cuché, por el cuál se ven las piernas
de él y las costuras de su pantalón.
Por fin llegan a la otra orilla. No necesitan planes, todo es espontáneo. Es
dificil explicar qué ocurrió luego, un estrepitoso ruido rompió el silencio de la
noche. De repente, salieron de su transe, sus cuerpos flotantes se
precipitaron al cruel mundo en que vivimos, siendo ellos dos desdichados
más, formando parte de esa macabra cuenta que suma más infelices de los
que resta.
Miraron hacia atrás, vieron humo blanco arremolinándose hacia el cielo,
contaminando su experiencia mágica. Se preguntaron de qué se trataba
aquello, pero como formaba parte de un sueño, qué más da!
Los dos amantes gesticularon con sus hombros un vivo "Qué me importa" y
continuaron con sus vidads, con todo aquello que tan felices y afortunados
les hacía sentir.
Egoismo o estima por uno mismo? No lo se, que me contesten ellos.